La primera reacción de EEUU tras el 11-S debería haber sido cancelar los visados de todos los países de mayoría musulmana, salvo los de máxima importancia. Pero nuestros políticos tenían las manos atadas, no por temor a una reacción violenta de los países islámicos, que probablemente esperaban un boicot de EEUU, sino por temor a una reacción negativa de los medios y los progresistas de Occidente.
La decisión de permitir que los musulmanes, refugiados y demás sigan entrando en EEUU tras el 11-S fue un error, y no ha hecho ningún favor al islam y a los reformistas musulmanes. He aquí por qué:
El caos y el derramamiento de sangre en el mundo musulmán, incluso en los países musulmanes más moderados, como Turquía, se produce entre los musulmanes que quieren aplicar la ley islámica de la sharia, de manera total y sobre todos mediante un gobierno teocrático, y los que quieren menos sharia adoptando un régimen militar. Occidente no entiende que la única forma de gobierno que puede hacer frente a una teocracia islámica totalitaria es un gobierno militar, y ningún otro. ¿Quién podría imaginar que una junta militar podría considerarse el único salvador frente a las tiranías islámicas que quieren que todos vivan totalmente, al ciento por cien, bajo las leyes de la sharia?
Cuando el expresidente de EEUU Barack Obama honró a los Hermanos Musulmanes con su primer gran discurso como presidente, ¿quiénes eran los invitados de honor en las primeras filas? Los líderes de los Hermanos Musulmanes. Las formas de gobierno islamistas militares de Oriente Medio, menos radicales, fueron marginadas y por lo tanto debilitadas. El entonces presidente de Egipto, Hosni Mubarak, cuya relación con los Hermanos Musulmanes había sido muy turbia, entendió el mensaje. No asistió. Con la jugada de Obama, el equilibrio de poder entre dos fuerzas que combaten por el control del gobierno se inclinó inmediatamente a favor de los Hermanos Musulmanes. Por primera vez desde su fundación en 1928, se hizo oficialmente con el control del gobierno egipcio tras el caos en 2011 de la «Primavera Árabe». Un año después, 22 millones de egipcios tuvieron que sufrir una sangrienta contrarrevolución para traer de vuelta el tipo de gobierno que los egipcios siempre habían favorecido frente a la teocracia islámica.
Cuando el anterior presidente de EEUU, Barack Obama, pronunció su primer discurso presidencial de importancia, en El Cairo en 2009, sus invitados de honor, sentados en primera fila, fueron líderes de la Hermandad Musulmana. Los regímenes militares del Medio Oriente, menos radicales que los islamistas, fueron dejados de lado y, así, debilitados.(Imagen: la Casa Blanca).
Ahora, la izquierda occidental está lanzando otro peligroso mensaje a los ciudadanos de a pie del mundo musulmán: ¡No deben temer nada los musulmanes moderados y otros por la posible infiltración del islam radical! ¡Miradnos, gobiernos occidentales! Estamos metiendo refugiados a los que no pueden vetar aunque sean infiltrados del ISIS. Aunque los Hermanos Musulmanes son ilegales y está considerada organización terrorista en varios países musulmanes, a nosotros en Occidente no nos preocupan en absoluto. De hecho, nosotros los occidentales somos tan bondadosos y generosos que estamos animando a muchas organizaciones a operar legalmente en Occidente bajo la bandera de los Hermanos Musulmanes, ¡incluso organizaciones que simpatizan con el grupo terrorista Hamás, que están jurando derrocarnos! ¡Mirad qué valientes somos, qué confiados y libres de «islamofobia»!
Al asumir que los Hermanos Musulmanes no son peligrosos para las sociedades libres, y dejando entrar a refugiados de las áreas infestadas de terrorismo en Oriente Medio, estamos enviando un mensaje a los musulmanes moderados de Oriente Medio: Los ciudadanos de Occidente ni siquiera se molestan en proteger su sistema libre para que no sea conquistado por los fanáticos de la sharia, así que tal vez los sueños del Califato no son algo tan malo, al fin y al cabo.
Occidente, al aceptar a todos los refugiados sirios, no sólo está enviando el «involuntario» mensaje anterior; también está dejando Siria sin ningún tipo de resistencia ante el Califato (ISIS). La compasión de Occidente al aceptar a los refugiados que escapan del ISIS acabarán permitiendo que los radicales sean los únicos que gobiernen sin oposición en Siria e Irak.
Se ha defendido como un gesto de compasión una política exterior estadounidense que recomienda absorber sin vetos a los refugiados musulmanes, pero en realidad es pura negligencia y pone temerariamente en peligro a los ciudadanos, las libertades occidentales y la democracia.
Rescatar a todos los refugiados musulmanes tiene algunas consecuencias indeseadas:
Les estamos diciendo equivocadamente a los reformistas musulmanes, y en especial a los de Oriente Medio, que no tienen nada que temer por la infiltración del ISIS.
Al no declarar a los Hermanos Musulmanes organización terrorista estamos volviendo a legitimarla y reforzarla.
Al no mostrar la adecuada respuesta agresiva al terrorismo islámico, Occidente no es percibido como gentil, sino como débil.
Al aceptar al islam y sus refugiados sin los vetos adecuados, Occidente no está haciendo ningún favor al islam ni a los musulmanes: para los reformistas, está acabando con cualquier esperanza de reforma.
Se necesita imperiosamente una mano firme para tratar con el mundo musulmán. Debemos decir: no, no podemos aceptar vuestras aspiraciones yihadistas. No podemos aceptar vuestra imposición al mundo de vuestro estilo de vida; vuestro estilo de vida es inaceptable para nosotros. Antes de enviar a vuestros refugiados, debéis acabar con vuestra cultura yihadista de «nosotros contra ellos». El mundo civilizado ya no considera tolerables vuestras aspiraciones a un Califato islámico.
Si Occidente tiene el coraje de hacer esto, tal vez un día la historia atribuya la reforma del mundo musulmán a, en parte, la fuerza y la convicción de Occidente contra la tiranía y el sufrimiento humano.
Lo siguiente son algunos de los informes de esta semana del Proyecto Supervisión a la Amenaza del Terrorismo y Yihad en MEMRI (PSATY), que traduce y analiza el contenido de fuentes supervisadas durante las 24 horas del día, entre ellos los portales y blogs yihadistas más importantes. (Para ver estos informes en su totalidad, usted debe ser miembro del PSATY; para información sobre como subscribirse, envíe un correo electrónico ajttmsubs@memri.orgcon la ‘palabra “Membrecía” en la línea del tema.)
Nota a los medios de comunicación y el gobierno: Para recibir una copia completa de estos informes, envíe un correo electrónico con el título del informe en la línea del tema amedia@memri.org. Por favor incluya su nombre, cargo, y la organización a la cual pertenece en su correo electrónico.
El 28 de abril, 2017 una cuenta Twitter pro-EIIS utilizando el nombre de Abu Jandal Al-Somali publicó varios tuits amenazando al Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, a la corresponsal Ana Cabrera y a la analista de CNN Kim Dozier.
Una mujer estadounidense de Alabama, perteneciente al EIIS, quien anteriormente estuvo activa en Twitter y se marchó a Siria en noviembre, 2014 está una vez más activa en los medios de comunicación sociales.
El 4 de mayo, 2017 fue publicada la novena edición de la revista Rumiyah del EIIS. El artículo “Solamente Tácticas Terroristas” sugiere numerosas maneras de asesinar a occidentales. Para comprar un arma de fuego en los Estados Unidos el artículo recomienda ir a las exposiciones de armas o comprar una en la red. En otras secciones, se dan consejos sobre los mejores lugares para tomar rehenes: “Los lugares apropiados de escenarios para la toma de rehenes incluyen clubes nocturnos, cines, centros comerciales muy transitados y grandes tiendas, restaurantes populares, salas de conciertos, instalaciones universitarias, piscinas públicas, pistas de patinaje sobre hielo cubiertas y en general cualquier área cerrada altamente transitada, ya que un área así permite tomar el control de la situación rodeando al kuffar presente dentro de estos lugares y le permita a uno masacrarlos mientras se utiliza el edificio como defensa natural contra cualquier fuerza de respuesta que intente entrar y hacer que la operación sea detenida rápidamente”. Una sección alterna dedicada a atraer el objetivo sugiere colocar anuncios falsos de búsqueda de trabajo o bienes y raíces en plataformas tales como Craigslist y eBay.
Un artículo titulado “La Guerra Abierta con Europa”, difundido el 23 de abril, 2017 por el portal pro-EIIS Da’wat Al-Haq, declaró que el ataque del 20 de abril, 2017 contra los Campos Elíseos en París formó parte de una estrategia deliberada del EIIS dirigida a llevar la lucha a Francia y a otros países europeos.
El 1 de mayo, 2017 el grupo pro-EIIS en la plataforma en Internet Telegram, que forma parte de una continua campaña mediática del EIIS para reclutar a terroristas estilo “lobos solitarios” en Occidente, volvió a publicar listas de posibles objetivos en el Reino Unido. El grupo publicó enlaces a varias listas tomadas de Wikipedia y de portales de información turística, tales como listas de centros comerciales, comisarías, centros judíos, aeropuertos, atracciones turísticas, edificios gubernamentales etc.
En una entrevista publicada por Al-Malahem, el brazo mediático de Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) el 1 de mayo, 2017 el líder del grupo Qasim Al-Rimi, afirmó que las incursiones de comandos estadounidenses en Yemen habían fracasado y aconsejo a miembros de tribus a contrarrestar futuros ataques.
El 2 de mayo, 2017 Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) publicó la Parte No. 7 de su serie de videos “Repulsión de Agresión”, que documenta las operaciones del grupo contra sus diversos enemigos en Yemen. Este más reciente video documenta el ataque contra un complejo de edificios gubernamentales en la provincia sureña de Lahj el 27 de marzo, 2017. El complejo, de acuerdo a AQPA, fue utilizado por las fuerzas del Cinturón de Seguridad respaldadas por los EAU y las fuerzas antiterroristas yemeníes y también tuvo una prisión dentro de este.
Una mujer miembro de EIIS en Albania en Instagram comparte instantáneas de su vida en Mosul. Ella ha usado esta cuenta Instagram desde octubre, 2016 con la que sigue a varios miembros mujeres del EIIS que residen en el Estado Islámico, la norteamericana.
El 30 de abril, 2017 miembros de grupos de discusión del EIIS en la plataforma Telegram enviaron una advertencia a sus compañeros sobre un agente del FBI que supuestamente se había infiltrado en grupos pro-EIIS.
El 4 de mayo, 2017 Al-Naba’, el semanario del Estado Islámico (EIIS), publicó una entrevista en la que el Emir de los “Soldados del Califato” en Egipto amenazó con tener como blanco a cristianos en Egipto a menos que se conviertan al Islam o paguen el impuesto jizya.
La agencia de noticias del EIIS A’maq, citando a “una fuente de seguridad”, declaró que un atacante suicida perteneciente al EIIS detonó el coche bomba que explotó hoy (3 de mayo, 2017) cerca de la embajada estadounidense en Kabul, Afganistán y que 8 soldados estadounidenses fueron asesinados en el ataque. El informe también incluyó una foto del atacante suicida (véase debajo).
El 29 de abril, 2017 la agencia de noticias del EIIS A’maq informó que combatientes del EIIS derribaron un avión espía estadounidense cerca de Tabqa al oeste de Rif Al-Raqqa y dieron a conocer un video de 19 segundos de duración que supuestamente mostraba el aparato.
El 27 de abril, 2017 Al-Naba’, un semanario islámico del (EIIS), publicó en su edición No. 78 una entrevista en la que una fuente militar de Mosul, Irak afirmó que combatientes del EIIS utilizaron misiles Strela para derribar un avión ruso M28, conocido como el “Cazador Nocturno”.
El 1 de mayo, 2017 la Agencia de Noticias Nasher, un grupo de medios de comunicación afiliado al Estado Islámico (EIIS), publicó una declaración llamando a partidarios del grupo a asesinar a académicos y periodistas “malvados” asociados a la coalición militar internacional y a aquellos que llaman a la lucha civil” en todos lugares.
La Fundación Rad ‘Al-Sahawat, un grupo de medios de comunicación del Estado Islámico (EIIS), publicó un afiche de reclutamiento invitando a activistas de los medios de comunicación a unirse a sus filas. Según el afiche, el grupo mediático, que distribuye material en Facebook, Twitter y Telegram se encuentra en la búsqueda de los siguientes voluntarios:
Diseñadores gráficos para infografía, gráficos en movimiento y pancartas
Producción de vídeo – editores de sonido y video, camarógrafos
El 3 de mayo, 2017 el canal del Estado Islámico (EIIS) en Telegram, ‘Exclamación’ publicó varias fotos de individuos identificados como empleados de una compañía de contratistas del gobierno estadounidense en Irak.
El 28 de abril, 2017 los talibanes anunciaron en su portal en inglés sus planes para su próxima ofensiva de primavera denominada Operación Mansouri. El anuncio explica que el nombre de la ofensiva conmemora al fallecido mullah Akhtar Muhammad Mansour quien dice, ayudó a los muyahidines a lograr numerosas victorias. El Mullah Akhtar fue un líder talibán que manejó mucho poder; además de dirigir el consejo de liderazgo, era la autoridad final en los temas políticos, religiosos y militares. Según la declaración, la ofensiva de primavera de este año difiere de las anteriores en la que se llevará a cabo “con un doble enfoque político y militar”.
Aparentemente, nada hay más opuesto al progresismo que el islam, una religión surgida en los inicios de la Edad Media que no establece diferencias entre el plano político y el religioso.
Una religión que reprime la libertad de pensamiento, llegando en algunos países a castigar con la pena de muerte la apostasía o la blasfemia.
Una religión que considera a la mujer inferior al hombre, que promueve matrimonios de viejos con niñas de diez años, que castiga el adulterio en algunos países con la lapidación, que culpa de una violación a la propia víctima, que ahorca a homosexuales en grúas… y me abstengo de seguir.
¿No es esto todo lo contrario de lo que defiende el progresismo? Bien, habría algunos matices que hacer. El progresismo defiende la libertad de pensamiento, siempre y cuando un autobús no circule con el rótulo “Los niños tienen CENSURADO”, en cuyo caso nuestras bienamadas autoridades progresistas se consideran legitimadas para inmovilizarlo y multarlo, además de tolerar agresiones físicas contra el vehículo y sus ocupantes.
Los progresistas aseguran defender a las mujeres, siempre y cuando una mujer valiente como Alicia Rubio no publique un libro documentado y lúcido titulado Cuando os prohibieron ser mujeres… y os persiguieron por ser hombres, y encima se atreva a ir por ahí presentándolo. En ese caso, será coaccionada físicamente para impedirle la libre difusión de sus ideas y se tratará de que pierda su trabajo.
Los progresistas también aseguran ser los defensores de los gais, siempre y cuando un homosexual como Philippe Ariño no afirme públicamente que está a favor de la castidad, en cuyo caso boicotearán sus conferencias y lo cubrirán de insultos. No digamos ya si especialistas como Elena Lorenzo tratan de ayudar a personas que desean voluntariamente abandonar la homosexualidad: entonces exigen que se les prohíba ejercer su actividad profesional.
Es cierto que, a pesar de todo ello, resulta difícil negar la existencia de un abismo entre el islam y el progresismo. Pero es un abismo que los progresistas se esfuerzan denodadamente en salvar. Pensemos en la reacción típica del progre a un atentado yihadista. Tras la retórica solidaridad con las víctimas y las condenas rituales de la “violencia” (así, genéricamente), el progre utiliza invariablemente una de las dos plantillas discursivas siguientes, cuando no ambas.
La primera plantilla se resume como “¡cuidado con la islamofobia!” Bien es verdad que los progres no suelen entrar mucho en detalles, pero sin duda debe tratarse de algo terrible. En el canal La Sexta alguien afirmó: “Hay que resignarse ante los atentados. El peligro es que se alimente la islamofobia.” ¿Habrá algo peor que los miles de asesinatos perpetrados por el islamismo? Por lo visto, sí.
Imaginen que un fundamentalista cristiano cometiera un atentado. ¿Escucharíamos análogas prevenciones contra el riesgo de cristianofobia? Sospecho que sucedería todo lo contrario. Se multiplicarían ataques contra autoridades de la Iglesia que se hubieran significado por su defensa sin remilgos de la doctrina católica, acusándolas directamente de instigadoras. Ataques que por lo demás ya sufren, sin necesidad de que se produzca un incidente real de islamofobia.
Imagen de la virgen rota en la iglesia / Le Pahre
La segunda plantilla discursiva es la que podría asociarse con las fórmulas “la culpa es de Occidente” o “algo malo habremos hecho”. Pedro Santisteve, alcalde de Zaragoza en la órbita de Podemos, a cuento del atentado en el puente de Westminster, sostuvo que los ataques islamistas son “una respuesta a la violencia de Occidente”. No se trata de una ocurrencia particular, sino de un leitmotiv del progresismo.
Se podrían escribir volúmenes enteros sobre la abyecta reacción de cientos de periodistas, políticos y activistas progresistas a los atentados del 11-S contra las Torres Gemelas y el Pentágono. La miserable Hebe de Bonafini se alegró públicamente de la matanza. Algunas de sus declaraciones se pueden hallar incluso en la Wikipedia: “cuando pasó lo del atentado (…), sentí alegría. No voy a ser hipócrita, no me dolió para nada.”
Muchos emplearon un lenguaje algo más hipócrita para sugerir que Estados Unidos se lo tenía merecido. Juan Luis Cebrián, en un artículo publicado en El País del 12 de septiembre de 2001 (el del infame titular de portada “El mundo en vilo a la espera de las represalias de Bush”), pontificaba sobre la comprensible reacción de “los desheredados de la tierra” (el multimillonario Ben Laden, si alguien se lo tradujo, debió reír un buen rato), víctimas de la creciente distancia económica entre países y de la “falta de diálogo” internacional.
El editorial de Le Monde de ese mismo día, bajo el engañoso título de “Nous sommes tous Américains” venía a decir que Estados Unidos, en definitiva, cosechaba los frutos de su “cinismo”. El mismo periódico, semanas más tarde (3 de noviembre), fijaba la doctrina progresista sin tapujos: “La opresión y la riqueza generan resentimiento. El terrorismo es una respuesta legítima [¡sic!] a las iniquidades de la globalización y el imperialismo.”[1]
Progresismo e islamismo comparten enemigos comunes: Occidente, Israel y el cristianismo. Y esto une mucho. No son casuales los lazos entre el “socialismo del siglo XXI” e Irán, ni el apoyo de la teocracia persa a Podemos, a través del canal Hispan TV; ni la manifestación de feministas cubiertas con hiyab contra Trump, nada más iniciar su mandato. Tampoco son casuales los numerosos gestos de los ayuntamientos dominados por la ultraizquierda, vejando gratuitamente a los católicos mientras se desviven por felicitar a los musulmanes por el ramadán y la fiesta del cordero.
Culpar al Occidente judeocristiano de todos los males reales e imaginarios conlleva necesariamente exculpar al islam, o al menos relativizar la violencia que se comete en su nombre. Islamistas y progresistas puede que acaben chocando en un futuro, pero por ahora actúan como una pinza diabólica contra quienes no somos musulmanes ni nos adherimos al discurso dominante de la ideología de género, el socialismo ni el multiculturalismo.
[1] Martín Alonso, Doce de septiembre. La guerra civil occidental, Gota a Gota, Madrid, 2006, pág. 34.
ENGLISH
Apparently, there is nothing more opposed to progressivism than Islam, a religion emerged in the early Middle Ages that does not differentiate between the political and the religious.
A religion that represses freedom of thought, arriving in some countries to punish with the death penalty apostasy or blasphemy.
A religion that considers women inferior to men, which promotes marriages of old men with ten-year-old girls, who punishes adultery in some countries with stoning, which is blamed for a violation of the victim himself, who hangs up homosexuals on cranes … And I refrain from following.
Is not this the opposite of what advocates of progressivism? Well, there would be some nuances to do. Progressivism defends freedom of thought, as long as a bus does not circulate with the label «Children have CENSORED», in which case our beloved progressive authorities are considered legitimate to immobilize and fine it, in addition to tolerate physical aggression against the vehicle and its Occupants.
Progressives claim to defend women, as long as a brave woman like Alicia Rubio does not publish a documented and lucid book entitled «When you were banned from being women … and you were persecuted for being men, and even dare to go there and present it. In that case, he will be coerced physically to prevent the free dissemination of his ideas and will try to lose his job.
Progressives also claim to be gay defenders, as long as a homosexual like Philippe Ariño does not state publicly that he is in favor of chastity, in which case they will boycott his lectures and cover him with insults. Let’s not say if specialists like Elena Lorenzo try to help people who voluntarily want to abandon homosexuality: then they demand that they be prohibited from exercising their professional activity.
It is true that, despite all this, it is difficult to deny the existence of an abyss between Islam and progressivism. But it is an abyss that progressives strive hard to save. Consider the typical reaction of the progre to a jihadist attack. Following the rhetorical solidarity with the victims and the ritual condemnation of «violence» (thus, generically), the «progre» invariably uses one of the following two discursive templates, if not both.
The first template is summed up as «beware of Islamophobia!» It is true that progress is not often very detailed, but it must certainly be something terrible. On the La Sexta channel someone said: «You have to resign yourself to the attacks. The danger is that Islamophobia will feed. «Is there anything worse than the thousands of murders perpetrated by Islam? Apparently, yes.
Imagine a Christian fundamentalist committing an attack. Would we listen to similar precautions against the risk of Christianophobia? I suspect the opposite would happen. Attacks would multiply against authorities of the Church who would have been meant for their defense without regrets of the Catholic doctrine, accusing them directly of instigators. Attacks that otherwise already suffer, without the need for an actual incident of Islamophobia.
Imagen de la virgen rota en la iglesia / Le Pahre
The second discursive template is the one that could be associated with the formulas «the fault is of the West» or «something bad we will have done». Pedro Santisteve, the mayor of Zaragoza in the orbit of Podemos, told the attack on Westminster Bridge that the Islamist attacks are «a response to the violence of the West.» This is not a particular occurrence, but a leitmotif of progressivism.
Whole volumes could be written about the abject reaction of hundreds of journalists, politicians and progressive activists to the 9/11 attacks on the Twin Towers and the Pentagon. The miserable Hebe of Bonafini was publicly glad of the massacre. Some of his statements can even be found on Wikipedia: «When the attack happened … I felt joy. I’m not going to be a hypocrite, it did not hurt at all. «
Many used somewhat more hypocritical language to suggest that the United States deserved it. Juan Luis Cebrián, in an article published in El País on September 12, 2001 (that of the infamous front-page headline «El mundo en vilo awaiting Bush’s reprisals»), pontificaba on the understandable reaction of «the disinherited The land «(billionaire Ben Laden, if someone translated it, had to laugh a long time), victims of the growing economic distance between countries and the international» lack of dialogue «.
Le Monde’s editorial of that day, under the misleading title of «Nous sommes tous Américains», came to say that the United States, in short, reaped the fruits of its «cynicism.» The same newspaper, weeks later (November 3), fixed the progressive doctrine openly: «Oppression and wealth generate resentment. Terrorism is a legitimate response [sic!] To the inequities of globalization and imperialism. «[1]
Progressives and Islamism share common enemies: the West, Israel and Christianity. And this unites a lot. The ties between «socialism of the 21st century» and Iran, or the support of the Persian theocracy to We, through the Hispan TV channel, are not casual; Nor the manifestation of feminists covered with hijab against Trump, soon to begin its mandate. Nor are they casual the numerous gestures of the ultra-Left-dominated town councils, watching the Catholics gratuitously while they go out of their way to congratulate the Muslims for the ramadan and the feast of the lamb.
Blaming the Judeo-Christian West of all real and imaginary evils entails necessarily exculpating Islam, or at least relativizing the violence committed in its name. Islamists and progressives may end up clashing in the future, but for now they act as a diabolical clamp against those of us who are not Muslims and do not adhere to the dominant discourse of gender ideology, socialism, or multiculturalism.
[1] Martín Alonso, Doce de septiembre. La guerra civil occidental, Gota a Gota, Madrid, 2006, pág. 34.
Desde este blog he criticado a Trump por algunas declaraciones que no me han gustado, pero tengo que reconocer que las primeras horas de su mandato me han infundido esperanza.
El proteccionismo: el punto débil del discurso de Trump
El viernes seguí la ceremonia de su investidura porque tenía interés en ver qué es lo que decía.Su discurso inaugural(se puede leer aquí en español)puede ser criticado por proteccionista, ciertamente. Lo deseable es que los bienes y servicios y las mercancías se intercambien entre las naciones con las menores trabas posibles, no porque sea una axioma ideológico, sino porque la historia demuestra que cuando los pueblos fortalecen sus relaciones comerciales, reducen los motivos para dirimir sus disputas mediante conflictos bélicos. En este sentido, es contradictorio que uno diga que antepone el interés de su país a cualquier otra consideración, y al mismo tiempo rechace la forma más eficaz de asegurar su prosperidad. Lo que resulta hipócrita es que lancen críticas a ese proteccionismo quienes no ven reparos en que la Unión Europea y China impongan trabas proteccionistas a las importaciones mediante aranceles, unas trabas que penalizan en especial no a los países ricos, sino a aquellas naciones que menos recursos tienen.
Una batalla aún más importante que la económica: la cultural
Espero que el buen equipo de asesores del que se está rodeando Trump, así como la mayoría republicana en el Senado y en la Cámara de Representantes, moderen la puesta en práctica de ese discurso proteccionista, no sólo por el perjuicio que pudiera causar a los países que exportan sus productos a EEUU -entre ellos España-, sino también porque eso podría perjudicar la prosperidad de los propios estadounidenses. Con todo, y a la espera de lo que ocurra en ese ámbito, voy a discrepar de la tan extendida idea de que la economía es lo único que importa, una idea convertida en dogma por la derecha europea. La economía es, desde luego, un aspecto importante de la vida cotidiana de una nación, pero no el único ni el más importante. De hecho, la derecha europea ha caído en el error materialista de creer que todo se puede reducir a la economía, y que cualquier otro asunto son “cortinas de humo” para distraer nuestra atención. De esa forma la derecha europea no ha querido explicar su visión de la realidad, sino justificar su cobarde deserción en una contienda que es fundamental en nuestros días para preservar nuestras libertades y nuestro modo de vida: la batalla cultural frente a la ofensiva ideológica del progresismo.
Quiere que sea el pueblo el que controle al gobierno
En su discurso inaugural, Trump no ha tenido reparos en derribar un tótem del consenso socialdemócrata:“Lo que importa en verdad no es qué partido controla nuestro gobierno sino si nuestro gobierno es controlado por el pueblo.” Para la izquierda y la derecha europeas -en esto ya son indistinguibles-, el Estado se ha convertido en una enorme maquinaria con una diarrea legislativa que invade cada vez más ámbitos de nuestras vidas, desde la forma en que los padres educan a sus hijos hasta nuestra libertad para contradecir afirmaciones falaces como las que sostiene la ideología de género, pasando por un constante empeño en penalizar la iniciativa privada mediante subsidios estatales cuyo principal objetivo, a estas alturas, ya no es socorrer a aquellos que pasan dificultades, sino distribuir la riqueza obviando un derecho tan básico como es la propiedad privada. En Europa es el político el que controla tu vida. Trump quiere que sea al revés. Me ha parecido una afirmación digna de aplauso, especialmente porque el actual poder del que disponen los políticos en Europa y la falta de control sobre su actividad (lo que se traduce en abusos de poder) han convertido a ese Estado elefantiásico en caldo de cultivo perfecto para la corrupción política, lo que genera indefensión entre los ciudadanos, la pérdida de la confianza en las instituciones y, en último término, una creciente desafección hacia la democracia (de ahí el auge de los populismos).
Un patriotismo basado en la cultura del esfuerzo
Pero aún más importante que lo anterior son otros detalles del discurso inaugural del nuevo presidente de EEUU. Trump no ha tenido reparos en hablar de patriotismo sin reducirlo a palabras huecas (antes bien, lo ha definido con afirmaciones hoy tan atrevidas como ésta: “Compartimos un corazón, un hogar y un destino glorioso.”). Ha osado incluso cuestionar uno de los dogmas más asentados de la política de hoy, el bienestar entendido como la obligación del Estado -es decir, de los contribuyentes- de sostenerte a costa de los demás:“Sacaremos a nuestro pueblo del bienestar social y de vuelta al trabajo”. Y por si quedaban dudas, en otro párrafo ha recordado: “En Estados Unidos comprendemos que una nación solo vive cuando se esfuerza.” Una declaración que conecta con el tuétano cultural del país, ese “sueño americano” que no se conseguía pidiendo ayudas al Estado, sino mediante la cultura del esfuerzo y de la superación personal.
Obama hablaba de ‘terrorismo internacional’: Trump lo llama por su nombre
Uno de los mejores momentos de su intervención ha sido cuando se ha referido por su auténtico nombre a una de a las peores lacras de nuestro tiempo: “uniremos el mundo civilizado contra el terrorismo extremista islámico, que erradicaremos totalmente de la faz de la Tierra”. Por el contrario, estos últimos años Obama se había empeñado en hablar de “terrorismo internacional”, sin hacer mención a su carácter islamista, como si Osama Bin Laden o el ISIS fuesen meros activistas de un movimiento internacionalista, sin más, y no unos yihadistas musulmanes.
Apela a la raíz espiritual de la democracia en América y Occidente
Al mismo tiempo, Trump no ha tenido reparos en apelar a la raíz espiritual de la civilización occidental. Ha citado la Biblia, ha mencionado a Dios (invocando su protección), y ha dejado caer entre líneas una idea que a los europeos se nos ha olvidado en gran medida: que la igualdad y los derechos fundamentales de los que disfrutamos en Occidente no son una concesión de los políticos, sino algo anterior al Estado y que responde a una condición humana con la que nos ha distinguido Alguien superior a nosotros. A esto se refería Trump cuando explicaba que más allá de su raza y su lugar de residencia, todo estadounidense “recibe el aliento vital del mismo Creador Todopoderoso”. Una afirmación que hoy es tan políticamente incorrecta que pocos gobernantes de la Unión Europea -si exceptuamos a húngaros y polacos- se atreverían a pronunciarla, ya por tibieza, por descreimiento o por miedo de sufrir las iras de la izquierda materialista.
Portazo al lobby LGTB y al catastrofismo climático
Ya en el terreno de los hechos, entre las primeras medidas de Trump nada más jurar su cargo ha estadola supresión de las páginas dedicadas al lobby LGTB y al catastrofismo climático en la web de la Casa Blanca.Desaparecieron muy poco después de la ceremonia de investidura. Es un pequeño gesto pero cargado de simbolismo y lleno de acierto, pues lanza un mensaje claro: que el gobierno de los Estados Unidos tiene la voluntad de dejar de ser rehén de un pequeño grupo de presión que pretende socavar los derechos de la mayoría. Obama se había convertido en un propagandista de la ideología de género y del homosexualismo político. Eso, por lo visto, se acaó. Lo mismo se puede decir con el negocio en que se ha convertido el alarmismo ecologista, dos corrientes ideológicas que han servido para imponer en todo el mundo agendas políticas cada vez más lesivas contra los derechos humanos, desde la libertad de educación hasta el mismísimo derecho a la vida (recordemos queun personaje tan cercano a Obama como el biólogo Paul Ehrlich ha promovido el uso del aborto mediante alegatos ecocatastrofistas).
La lógica rabieta de la izquierda liberticida y de la derecha acomplejada
En resumidas cuentas: que lo haga por oportunismo o por convicción, en sus primeras horas de mandato Trump ya ha demostrado que quiere afrontar la batalla cultural de la que ha desertado la derecha europea, una deserción que en algunos casos -como el del PP en España- se ha traducido en un cambio de bando en toda regla, asumiendo las tesis abortistas, LGTB y la ideología de género que promueve la izquierda. Es normal que Trump provoque ataques de rabia no sólo entre la izquierda liberticida, sino también entre la derecha tibia y acomplejada. Esa misma derecha ha traicionado sin rodeos a millones de sus votantes, presentándose cada cuatro años como el único dique electoral contra la izquierda, un “mal menor” que sólo ha servido para consolidar y continuar las políticas iniciadas por los gobiernos izquierdistas. Con todos los reparos que me pueda provocar Trump, su voluntad de dar esa batalla cultural me infunde esperanza y me anima a pensar que, aunque sólo sea por imitación, ojalá surjan a este lado del Atlántico cada vez más opciones políticas -en España ya tenemos a Vox- que apuesten por dar esa batalla cultural.
ENGLISH
From this blog I have criticized Trump for some statements that I did not like, but I have to admit that the first few hours of his term have given me hope.
Protectionism: the weak point of Trump’s speech
On Friday I followed the ceremony of his investiture because he had an interest in seeing what he said. His inaugural speech(can be read here in Spanish) can be criticized by protectionist, certainly. It is desirable that goods and services and commodities be exchanged between nations with the least possible obstacles, not because it is an ideological axiom, but because history shows that when peoples strengthen their trade relations, they reduce the motives for settling their disputes Through warlike conflicts. In this sense, it is contradictory for one to say that he prefers his country’s interest to any other consideration, and at the same time rejects the most effective way of ensuring its prosperity. What is hypocritical is that they criticize this protectionism, who see no objection that the European Union and China impose protectionist barriers to imports through tariffs, obstacles that penalize in particular not rich countries, but those nations that have fewer resources Have.
An even more important battle than the economic one: the cultural one
I hope that the good advisory team that Trump is surrounding, as well as the Republican majority in the Senate and the House of Representatives, will moderate the implementation of that protectionist discourse, not only because of the harm it might cause the countries Who export their products to the US – including Spain – but also because that could hurt the prosperity of the Americans themselves. However, and in the hope of what happens in that area, I will disagree with the widespread idea that the economy is the only thing that matters, an idea turned into a dogma by the European right. Economics is, of course, an important aspect of a nation’s daily life, but not the only one or the most important. In fact, the European right has fallen into the materialistic error of believing that everything can be reduced to the economy, and that any other matter is «smoke curtains» to distract our attention. In this way the European right has not wanted to explain its vision of reality, but to justify its cowardly desertion in a struggle that is fundamental in our days to preserve our freedoms and our way of life: the cultural battle against the ideological offensive of progressivism .
He wants the people to control the government.
In his inaugural speech, Trump has had no qualms about tearing down a totem of social-democratic consensus: «What really matters is not which party controls our government but whether our government is controlled by the people.» For the European Left and Right – In this they are indistinguishable – the state has become a huge machinery with a legislative diarrhea that invades more and more areas of our lives, from the way parents educate their children to our freedom to contradict fallacious statements such as That sustains the ideology of gender, going through a constant effort to penalize private initiative through state subsidies whose main objective, at this point, is no longer to help those who are struggling, but to distribute wealth by obviating a basic right such as private property. In Europe it is the politician who controls your life. Trump wants it to be the other way around. It seemed to me a statement worthy of applause, especially since the current power of politicians in Europe and the lack of control over their activity (which translates into abuses of power) have made that elephantine State into perfect breeding ground For political corruption, which generates defenselessness among citizens, the loss of confidence in institutions and, ultimately, a growing disaffection towards democracy (hence the rise of populism).
A patriotism based on the culture of effort
But even more important than the previous are other details of the inaugural speech of the new president of the USA. Trump has had no qualms about speaking of patriotism without reducing it to hollow words (rather, he has defined it with affirmations today as bold as this: «We share a heart, a home and a glorious destiny.»). It has even dared to question one of the most established tenets of today’s politics, welfare understood as the obligation of the state – that is, of the taxpayers – to support it at the expense of others:«We will draw our people from social welfare and Back to work». And in case of doubt, in another paragraph he recalled: «In the United States we understand that a nation only lives when it strives.» A statement that connects with the country’s cultural marrow, that «American dream» that was not obtained by asking for State, but through the culture of effort and self-improvement.
Obama speaks of ‘international terrorism’: Trump calls him by name
One of the best moments of his speech has been when he has referred by his real name to one of the worst hurdles of our time: «we will unite the civilized world against Islamic extremist terrorism, which we will totally eradicate from the face of the Earth» . On the contrary, in recent years Obama had been bent on talking about «international terrorism,» without mentioning his Islamist character, as if Osama bin Laden or the ISIS were mere activists of an internationalist movement, no more, and not jihadists Muslims.
It appeals to the spiritual root of democracy in America and the West
At the same time, Trump has had no qualms about appealing to the spiritual root of Western civilization. He has quoted the Bible, mentioned God (invoking his protection), and has dropped between the lines an idea that Europeans have largely forgotten: that the equality and fundamental rights we enjoy in the West are not A concession of politicians, but something prior to the State and that responds to a human condition with which someone has distinguished us superior to us. This was what Trump meant when he explained that beyond his race and his place of residence, every American «receives the vital breath of the same Almighty Creator.» An assertion that today is so politically incorrect that few rulers of the European Union – excepting Hungarians and Poles – would dare to pronounce it, either out of lukewarmness, out of disbelief or out of fear of suffering the wrath of the materialist left.
Door to the LGBT lobby and climate catastrophism
Already in the realm of facts, between the first measures of Trump nothing more to swear his position has beenthe suppression of the pages dedicated to the LGTB lobby and the climatic catastrophism in the web of the White House.They disappeared very shortly after the investiture ceremony. It is a small gesture but loaded with symbolism and full of success, because it sends a clear message: that the government of the United States has the will to stop being hostage of a small group of pressure that tries to undermine the rights of the majority. Obama had become a propagandist of gender ideology and political homosexuality. That, it seems, is over. The same can be said for the business in which environmentalism has become the two ideological currents that have served to impose on the world politicalagendas that are increasingly harmful to human rights, from freedom of education to the very right to Life (remember thata character as close to Obama as the biologist Paul Ehrlich has promoted the use of abortion through ecocatastrophism allegations)
The rabid logic of the left liberticida and of the complexed right
To sum up: to do it out of opportunism or conviction, in his first hours of office Trump has already shown that he wants to face the cultural battle that the European right has deserted, a desertion that in some cases – like the PP in Spain- has translated into a change of side in full rule, assuming the abortionist theses, LGTB and the gender ideology that promotes the left. It is normal for Trump to provoke rabies attacks not only between the left liberticide, but also between the warm and complex right. That same right has blatantly betrayed millions of its voters, presenting every four years as the only electoral dam against the left, a «minor evil» that has only served to consolidate and continue the policies initiated by leftist governments. With all the regrets that Trump may provoke me, his willingness to give that cultural battlegives me hope and encourages me to think that, if only by imitation, I hope that on this side of the Atlantic more and more political options will arise – in Spain we already have To Vox – that bet to give that cultural battle.
Alfonso Ussía Muñoz-Seca (Madrid, 1948) es un periodista, columnista y escritor español. Es el segundo hijo de Luis de Ussía y Gavaldá, II conde de los Gaitanes, y de María de la Asunción Muñoz-Seca y Ariza, y nieto por parte materna del dramaturgo Pedro Muñoz-Seca
Israel es una nación heroica. El único Estado de Derecho de Oriente Medio, rodeado de países cuyo principal objetivo es la aniquilación del pueblo judio. En la Europa tonta y mansa, en la que España colabora con el cretinismo común, nadie agradece a Israel su papel de vanguardia de la libertad. No es necesario recordar las virtudes, la firmeza y valentía de los israelitas. Basta con conocer la catadura infame de sus enemigos, muchos de ellos, receptores de la seguridad que Israel nos procura. El pueblo masacrado por Hitler y por Stalin, el creador de una nación pujante en un trozo del desierto, la primera linea de defensa de Occidente contra el islamismo, no cuenta con las simpatias de las izquierdas españolas. si por ellas fuera, Hitler y Stalin recobrarian su protagonismo.
En Israel conviven los tres poderes que garantizan la normalidad de un Estado democrático. El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Y lo hacen en una situación permanente de amenaza terrorista. Un soldado israelí, Elor Azaria, ha sido condenado por un tribunal judio por un delito de homicidio. Remató en el suelo a un terrorista herido cuando éste no podía defenderse. Conculcó el principio del honor del soldado, acabando con la vida de quien, segundos antes, habia acuchillado a un militar de Israel, a un copañero de armas. A pesar de la tensión, a pesar de las amenazas, a pesar de las intenciones del terrorista palestino, a pesar de haber actuado en defensa de un compañero, Elor Azaria ha sido condenado por homicidio. En los Estados que rodean Israel, la acción de Elor Azaria le habria convertido en un héroe. En un Estado de Derecho, es un soldado merecedor de una durísima condena. Ésa es la gran diferencia entre la justicia y el odio.
No nos apercibimos en Europa del valor y la seguridad que nos regala esa pequeña nación europea incrustada en un territorio rodeado de enemigos. De enemigos de nuestra civilización, de nuestros derechos, y de nuestras libertades. Aquí, en España, muchos desean su destrucción. Y muchos, desde sorprendentes interpretaciones del llamado «progresismo», celebran el Holocausto o emiten gracietas del sufrimiento de este pueblo ejemplar. Israel mata porque se defiende de los que quieren matar a Israel. Israel dispara cuando es disparada e Israel se mantiene y se sostiene porque cree en si misma y en su libertad. Las naciones que rodean y odian a Israel son poderosas y medievales, sobradas de población y recursos. Más allá de Israel, en el Oriente Extremo, Arabia Saudí y los Emiratos del Golfo financian sin medida a los enemigos de Israel. Pero el dinero no puede con el coraje. El oro no somete a la libertad y al orgullo de una nación permanentemente atacada y amenazada. Una nación con una justicia independiente que sabe distinguir entre la acción heroica de un soldado o el proceder deshonroso en un militar.
Israel no va a dejar de proteger a Occidente, pero ya es hora de que en Occidente sepamos unirnos para proteger a Israel. Somos la misma cosa. Unos, en el frente de batalla, y otros en la dulce placidez de la retaguardia. España, diplomáticamente, ha cometido con Israel tantos viejos errores como recientes groserias. En la Europa dominada por lo politicamente correcto, Israel es una incorrección, cuando Europa puede considerarla de esa manera precisamente porque Israel es su vanguardia de la libertad. En el cenicero del coche de Zapata caben las cenizas de miles de judios asesinados en las cámaras de gas de Hitler. Pero no la grandeza de una nación democrática que sangra cada dia para asegurarnos nuestra libertad.
ENGLISH
Israel is a heroic nation. The only rule of law in the Middle East, surrounded by countries whose main objective is the annihilation of the Jewish people. In silly and meek Europe, in which Spain collaborates with the common cretinismo, no one thanks to Israel its paper of vanguard of the freedom. It is not necessary to remember the virtues, the steadfastness and courage of the Israelites. It is enough to know the infamous taste of its enemies, many of them, receivers of the security that Israel looks for us. The people massacred by Hitler and Stalin, the creator of a nation struggling in a piece of the desert, the first line of defense of the West against Islam, does not have the sympathies of the Spanish left. If it were for them, Hitler and Stalin would regain their leading role.
In Israel, the three powers that guarantee the normality of a democratic State coexist. The Executive, the Legislative and the Judicial. And they do so in a permanent situation of terrorist threat. An Israeli soldier, Elor Azaria, has been convicted by a Jewish court for a homicide offense. He hit a wounded terrorist on the ground when he could not defend himself. He compromised the principle of the soldier’s honor, ending the life of one who, seconds before, had stabbed an Israeli soldier, a coparmer of arms. Despite the tension, in spite of the threats, despite the intentions of the Palestinian terrorist, despite having acted in defense of a companion, Elor Azaria has been condemned for homicide. In the states surrounding Israel, the action of Elor Azaria would have made him a hero. In a state of law, he is a soldier deserving of a harsh sentence. That is the great difference between justice and hatred.
We do not perceive in Europe the value and security that gives us that small European nation embedded in a territory surrounded by enemies. Of enemies of our civilization, of our rights, and of our freedoms. Here, in Spain, many want their destruction. And many, from surprising interpretations of the so-called «progressivism», celebrate the Holocaust or emit gracietas of the suffering of this exemplary town. Israel kills because it defends itself against those who want to kill Israel. Israel fires when it is fired and Israel stands and stands because it believes in itself and in its freedom. The nations that surround and hate Israel are powerful and medieval, left over from population and resources. Beyond Israel, in the Far East, Saudi Arabia and the Gulf Emirates finance without measure the enemies of Israel. But money can not with courage. Gold does not subject the freedom and pride of a nation permanently attacked and threatened. A nation with an independent justice that knows how to distinguish between the heroic action of a soldier or the dishonorable behavior of a soldier.
Israel will not stop protecting the West, but it is high time in the West that we know how to unite to protect Israel. We are the same thing. Some, on the front, and others in the sweet placidity of the rear. Spain, diplomatically, has committed with Israel so many old errors as recent rudeness. In politically correct Europe, Israel is an error, when Europe can see it precisely because Israel is its vanguard of freedom. In the ashtray of Zapata’s carriage are the ashes of thousands of Jews murdered in Hitler’s gas chambers. But not the greatness of a democratic nation bleeding every day to ensure our freedom.
El martes 20 de diciembre, el Estado Islámico se atribuyó el atentado en Berlín de la tarde anterior, en el que fueron asesinadas doce personas con un camión en un mercado navideño.
El asesino logró escapar. Sin embargo, la policía encontró en el camión documentos de identidad pertenecientes a Anis A., un tunecino que llegó a Alemania como solicitante de asilo en 2015.
Cuando el año pasado la canciller Angela Merkel abrió las fronteras de Alemania a casi un millón de refugiados y solicitantes de asilo, invitó al caballo de Troya del islam a su país. Entre los denominados refugiados había muchos jóvenes de cultura islámica, llenos de odio hacia Occidente y su civilización. Uno de ellos era Anis A.
A las autoridades alemanas les llevó casi un año denegar su petición de asilo, pero entretanto el hombre había desaparecido. La policía lo está buscando ahora como principal sospechoso del atentado del día 19 en Berlín.
Las autoridades alemanas están infravalorando peligrosamente la amenaza del islam. Hay señales ahí para quienes las quieran ver. En octubre, un solicitante de asilo afganovioló y asesinóa una alemana de 19 años en Friburgo. Y un chaval iraquí de 12 años fue capturado antes de que lograra hacerexplotaruna bomba con clavos en un mercado navideño de Ludwigshafen.
El pasado verano, un afgano atacó con un hacha a los pasajeros de un tren enHeidingsfeld, un sirio asesinó con un machete a una mujer embarazada enReutlingen, otro sirio detonó una bomba suicida en un festival de música enAnsbach, y un palestino intentó decapitar a un cirujano enTroisdorf. ¿Y quién ha olvidado la pasada Nochevieja, cuandoturbas de migrantesagredieron sexualmente a las mujeres de Colonia?
Este año, 1.500 agentes de policía patrullarán las calles de Colonia en Nochevieja. Diez veces más que el año pasado. ¿Pero cuántos policías se necesitarán el año que viene? ¿Y al año siguiente? ¿Y qué pasará cuando sean inferiores en número? Lo que se necesita no son sólo más agentes de policía; lo que se necesita es una revolución política democrática.
Los políticos son culpables
No permitan que nadie les diga que los perpetradores de estos crímenes son los únicos culpables. Los políticos que dieron la bienvenida al islam a su país son también culpables. Y no sólo es la señora Merkel en Alemania, sino toda la élite política en la Europa occidental.
Por corrección política, han hecho deliberadamente la vista gorda ante el islam. Se han negado a documentarse sobre su verdadera naturaleza. Se niegan a reconocer que todo está en el Corán: el permiso para matar a los judíos y los cristianos (sura 9:29), aterrorizar a los no musulmanes (8:12), violar a mujeres jóvenes (65:4), convertir a personas en esclavas sexuales (4:3), mentir sobre tus verdaderos objetivos (3:54), y la orden de librar la guerra contra los infieles (9:123) y de someter al mundo entero a Alá (9:33).
En lugar de documentarse, han abierto las fronteras de su país a la inmigración masiva y han invitado a pasar a los solicitantes de asilo, pese a que el ISIS hubiese anunciado que iba a enviar terroristas a Occidente como solicitantes de asilo.
Permitieron incluso que los combatientes de Siria volvieran a Europa, en vez de desnaturalizarlos e impedir que volvieran a entrar. Ni siquiera los han encarcelado. En resumen: son culpables de grave negligencia. Han traicionado a sus propios ciudadanos.
El tsunami del asilo de 2015 sólo exacerbó un problema ya terrible de por sí. Hace casi una década, en 2008, un estudio de la (muy izquierdista) Universidad de Ámsterdam reveló que el 11 % de todos los musulmanes en los Países Bajos estaban de acuerdo en que hay situaciones en las que verían aceptable utilizar la violencia para defender su religión.
Esto significa que, sólo en mi país, los Países Bajos, hay 100.000 musulmanes que están personalmente dispuestos a utilizar la violencia. El ejército holandés, sin embargo, tiene una fuerza de menos de 50.000 soldados. De ahí que, aunque desplegáramos todo el ejército para proteger los mercados navideños, teatros, bares de copas, festivales, centros comerciales, iglesias y sinagogas, no podamos garantizar la seguridad de todos nuestros ciudadanos.
Por eso hay pocas dudas de que 2017 traerá a Alemania y a todo Occidente más violencia, más ataques contra nuestras mujeres e hijas, más baños de sangre, más lágrimas y más sufrimiento. La terrible verdad es que, con toda probabilidad, no hayamos visto nada todavía.
Pero eso no significa que no haya esperanza.
Al igual que la situación actual ha sido creada por los políticos que se niegan a ver la horrible realidad del islam y a cumplir su deber, la solución al gigantesco problema autoinfligido que está padeciendo ahora Occidente debe ser por fuerza una solución política.
Arreglar una Europa rota
Tendremos que desislamizar nuestras sociedades. De hecho, cualquier paso individual que demos para alcanzar este objetivo, desde poner fin a toda la inmigración de los países islámicos, el arresto preventivo de los musulmanes radicales, la promoción de la reemigración voluntaria y la desnaturalización y expulsión de los delincuentes con doble nacionalidad, será un paso hacia una sociedad más segura para nosotros y nuestros hijos. Pero todo empieza con unos políticos con el valor de plantar cara y decir la verdad.
Cada vez hay más ciudadanos conscientes de ello. Por eso se está fraguando una revolución política en Europa. Los partidos patrióticos están creciendo rápidamente en todas partes. Son la única esperanza de Europa para un futuro mejor.
Tenemos que echar del poder a políticos como Angela Merkel, mi propio y débil primer ministro Mark Rutte, y otros homólogos de mentalidad parecida en otros países. Debemos liberar nuestros países.
Y créanme, amigos, eso es exactamente lo que vamos a hacer. Los terroristas, que esperan quebrar nuestra voluntad con sanguinarias atrocidades, no saldrán victoriosos. ¡Elegiremos nuevos y valientes líderes, vamos a desislamizar, vamos a ganar!
Años atrás, éramos pocos los que alertábamos sobre este fenómeno. Hoy, el mundo es plenamente consciente de la gravedad de la situación a la que los terroristas musulmanes nos han arrastrando. Los extremistas han tenido éxito en las percepciones de personas confundidas respecto de lo que es justo y lo que es injusto, sobre quién es amigo y quién, enemigo.
Más allá de cualquier debate ideológico y lejos de rozar la sensibilidad hipócrita de aquellos que se escudan en una supuesta islamofobia victimizante, es un hecho concreto la influencia del islam en los asesinatos que las organizaciones extremistas ejecutan sin piedad. Sobran ejemplos en los que el accionar y la presencia de la religión son un factor desencadenante de estos crímenes. Como es lógico, ante la brutalidad que ejerce el extremismo, el desconocimiento sobre él y las excusas que provienen del propio islam ayudan a que las cosas parezcan ponerse cada vez más difíciles para funcionarios, analistas políticos y periodistas occidentales.
Esto es notorio frente a la creciente expansión del terrorismo, más aún cuando se trata de abordar y lidiar con algo que nunca han podido entender. Sin embargo, es tiempo de frenar a los asesinos y desenmascarar sus falacias victimistas. Para ello, la comunidad internacional debe enfrentar esta endemia en la forma correcta y sin temblor de mano. Sólo así se podrá detener la expansión del terrorismo islámico, pues está demostrado que el propio islam no lo hace ni lo hará. En consecuencia, es tiempo para el mundo libre de vestirse con pantalones largos y poner fin a esta situación. El éxito o el fracaso de los criminales está conectado con la corrección política y el doble discurso de Occidente, y ya no puede ocultarse. Ya no es relevante que el mundo árabe islámico sindique de enfermos, locos o malos creyentes a sus propios fieles. Ellos matan en nombre del mismo Dios que une a todos los musulmanes. Por ello, lo que definitivamente debe entenderse es que estamos frente a una guerra contra el mismo enemigo que no duda en asesinar inocentes en nombre de su Dios. El nazismo hoy está prohibido por ser una ideología supremacista, extremista y fascista que representa una amenaza directa a la humanidad. Su historial sangriento es relativamente reciente, y el odio de su fuego aún quema bajo las cenizas de la destrucción, como los crímenes que generó en el siglo pasado.
En este tiempo, se percibe el comienzo de un camino hacia un tipo similar de destrucción que proviene del islamismo, y ello ocurre porque la comunidad internacional y muchos gobiernos árabes han permitido que los extremistas impongan sus agendas. Años atrás, éramos pocos los que alertábamos sobre este fenómeno. Hoy, el mundo es plenamente consciente de la gravedad de la situación a la que los terroristas musulmanes nos han arrastrando. Los extremistas han tenido éxito en las percepciones de personas confundidas respecto de lo que es justo y lo que es injusto, sobre quién es amigo y quién, enemigo.
También, están tratando de dividir a la gente de acuerdo con su secta, grupo étnico y pertenencia. Así definen las cosas entre el bien y el mal en la medida en que las ideas de la identidad alternativa supera la lealtad a su país, algo que se supone que debe tener prioridad sobre la propia fidelidad, incluso a la tribu o a la secta, y que debería asegurar que todo el mundo tenga los mismos derechos e iguales responsabilidades. En medio de esta atmósfera ponzoñosa, el concepto del islamismo y la religiosidad son las mayores amenazas para la destrucción de las estructuras civiles para dividir las sociedades, y los discursos del islam pretenden quebrar y violentar la columna vertebral del mundo libre y de su estructura jurídica y normativa. No se debe, ni se puede, concesionar ya nuestros valores occidentales, nuestros derechos ni libertades ante quienes mienten y asesinan con falsos discursos que han demostrado ampliamente que –de paz y hermandad– sus creencias religiosas no tienen nada.
La Comisión Parlamentaria descubre “cosas que jamás se han dicho” de los atentados de París / Un cadáver tenía los testículos en la boca / Apuñalaron a mujeres en los genitales.
Interior de la sala Bataclan tras el atentado del 13N. Fuente: TV
La discoteca Bataclan se convirtió en una auténtica “sala de los horrores” cuando el pasado 13 de noviembre fue atacada por los terroristas islámicos. Y no sólo por el asesinato de 89 de los asistentes a un concierto, sino porque una parte de las víctimas fueron sometidas a actos de sadismo y violencia extrema que incluyeron mutilaciones sexuales y torturas.
Así consta en los documentos de la Comisión Parlamentaria que el Gobierno francés ha mantenido hasta ahora ocultos. Los policías que acudieron en un primer momento a la discoteca declararon en concreto que el cadáver de un joven tenía los testículos en la boca y se le había arrancado un ojo, que varias mujeres fueron apuñaladas a la altura de los genitales, que hubo personas destripadas, degolladas y decapitadas y que se simularon actos sexuales con mujeres. Todo ello habría ocurrido en el segundo piso de la discoteca mientras la policía mantenía un tiroteo con uno de los terroristas antes de lograr acceder al recinto.
La comisión parlamentaria que ha trabajado durante los últimos cinco meses en el análisis de todos los elementos que jugaron un papel clave en los atentados cometidos en Francia durante el año 2015 ha visto la luz. El equipo de investigadores, formado por 30 miembros que han escuchado a cerca de 200 personas durante 125 horas de entrevistas, tenía por objetivo reflexionar sobre el papel desempeñado por las fuerzas de socorro, analizar posibles fallos en el tratamiento ofrecido a las víctimas durante y después de los ataques, y estudiar los errores de Inteligencia que no lograron evitar que los terroristas pasaran al acto.
El informe de esta comisión parlamentaria, que cuenta 1.300 páginas con los anexos, permitió denunciar la rivalidad entre los diferentes cuerpos de élite franceses y esclarecer con ejemplos prácticos la necesidad de coordinar los servicios de Inteligencia a nivel nacional. A este respecto, el informe pone sobre la mesa los errores de transmisión de información entre unidades cuando Said Kouachi, uno de los atacantes de Charlie Hebdo, se mudó de París a Reims. En aquel caso, la mudanza conllevó la rescisión de las escuchas telefónicas del individuo, que seis meses después atacaría junto a su hermano Chérif Kouachi.
El informe revela, palabra por palabra, las conversaciones mantenidas entre los miembros de esta comisión y las fuerzas del orden presentes en los lugares atacados en la noche del 13 de noviembre. También se han hecho públicas las entrevistas mantenidas por los investigadores y los familiares de las víctimas. De acuerdo con los testimonios recogidos, los terroristas de la sala de conciertos Bataclan torturaron a sus víctimas, y les hicieron padecer actos atroces que hasta ahora no habían salido a la la luz pública. Los participantes en el informe, sin embargo, comentaron que les llegaban informaciones contradictorias al respecto y queda aclarar lo sucedido.
A continuación, el extracto de las conversaciones mantenidas por la comisión parlamentaria con el policía y Conductor en Jefe del vehículo la brigada del BAC (Brigada Anti Criminal) de Val-de-Marne, el primer vehículo policial que llegó al lugar de los hechos. Responde a las iniciales M.T.P:
M.T.P.: El comisario N entró con su conductor. Entonces escuchamos los disparos, y una explosión. Una vez que se ha apuntado y neutralizado al individuo, recibimos las primeras ráfagas del lado del Pasaje Saint-Pierre-Amelot [colindante al Bataclan]. Durante los diez minutos que el terrorista nos ha disparado, no escuchamos otros disparos en el interior.
Georges Fenech: Porque el otro ya está muerto.
M.T.P.: Uno de ellos ha sido neutralizado. El otro está arriba haciendo… Yo suelo decirme a mí mismo que mientras me estén disparando a mí, no estarán matando a otro.
Pièrre Lellouche, diputado del partido de Nicolas Sarkozy: ¿Qué quiere decir con “está haciendo…”?
Georges Fenech: Creo que hay ciertas cosas que jamás se han dicho. Y pienso que quizá, a estas alturas, podríamos aclararlas.
M.T.P.: Hay cuerpos que no fueron presentados a sus familias porque hubo gente decapitada, personas degolladas y gente a la que le sacaron las vísceras. Hay mujeres que recibieron puñaladas a la altura del aparato genital.
Georges Fenech: Todo eso habría sido grabado por Daesh.
M.T.P.: Creo que sí. Las víctimas han hablado de ello.
Relator del informe: Estos actos fueron cometidos por los dos supervivientes. ¿Sabe usted si llegaron a herir a aquel al que dispararon ustedes en el Pasaje Saint-Pièrre-Amelot?
M.T.P.: Creo que sí, pero no tengo certeza de ello. Como se hicieron explotar, no podemos saber si le llegamos a herir en el tronco. Creo que le herí, porque los disparos cesaron y la puerta se volvió a cerrar. […] Después, sólo avancé durante 15 metros en el interior del Bataclan, detrás de la BRI [Brigada de Búsqueda e Intervención]. Mi presencia ya no era necesaria allí, así que salí. Lo que vi me había parecido más que suficiente.
Pierre Lellouche: ¿Dónde se llevaron a cabo los actos de brutalidad sobre la gente?
M.T.P.: En el piso de arriba.
Pierre Lellouche: ¿Esto es después de que el individuo al que hirió usted subiese?
M.T.P.: Creo incluso que se produjo antes, pero esto sí es sólo mi punto de vista personal. Mientras que nos centramos en un terrorista en la salida de emergencia, otro hacía todas esas cosas horribles en el piso de arriba.
Pierre Lellouche: ¿El vídeo llegó a enviarse?
Georges Fenech: Creo saber que varios vídeos llegaron a enviarse.
Pierre Lellouche: ¿Podemos saberlo si recuperamos los móviles de las víctimas? ¿Los tenemos?
M.T.P.: Se hicieron explotar [los terroristas]. Hubo personas decapitadas, degolladas y destripadas. Hubo gestos de burla de actos sexuales en mujeres y puñaladas al nivel de los aparatos genitales. Si no me equivoco, los ojos de ciertas personas fueron arrancados.
UN gendarme, frente a la sala de conciertos el día después de los atentados. Jeff J Mitchell Getty Images
Estos testimonios fueron corroborados por quienes recuperaron los cuerpos de las víctimas, según indica este mismo informe. Así consta en los intercambios recogidos entre los miembros de la comisión, Christian Sainte, Director de la Policía Judicial de París, y Michel Cadot, Prefecto de la Policía de París.
Relator del informe: ¿Cometieron los terroristas del Bataclan decapitaciones o mutilaciones? ¿Hubo muertes producidas por otros medios que no sea tiroteo o explosión? Nos han llegado informaciones contradictorias a lo largo de estas audiencias, que debemos aclarar.
Georges Fenech: En efecto, la comisión está perturbada por estas informaciones que no se han filtrado en ningún sitio. Así, el padre de unas de las víctimas me ha hecho llegar la copia de una carta que ha transmitido al juez de instrucción, y que voy a citar: “Sobre las causas de la muerte de mi hijo A., en el Instituto Médico Legal de París me dijeron, y esto teniendo en cuenta el shock que esto representaba para mí en ese instante, que le habían cortado los testículos, que se los habían metido en la boca y que fue destripado. Cuando le vi detrás de un cristal, tumbado encima de una mesa, con un sudario blanco que le cubría hasta el cuello, una psicóloga me acompañaba. Esta última me dijo: “La única parte que se puede enseñar de su hijo es su perfil izquierdo. Constaté entonces que no tenía su ojo derecho. Hice alusión a ello; se me respondió [en el Instituto Médico Legal] que le habían sacado el ojo y estampado la parte derecha de su cara, de ahí los hematomas muy importantes que todos pudimos constatar en el momento de introducirle en el ataúd”. Este testimonio preciso podría corroborar las declaraciones de uno de los funcionarios de la BAC (Brigada Anti Criminal), según las cuales uno de los investigadores vomitó inmediatamente al salir del Bataclan, después de constatar una decapitación y varios destripamientos. ¿Tienen ustedes conocimiento de estos hechos?
Michel Cadot: No tengo conocimiento alguno de estos hechos, ni por el Instituto Médico Legal, ni por los funcionarios en cuestión. Será, evidentemente, la investigación judicial quien aprecie la veracidad. En cambio, comprendí que no había sido encontrado en el lugar del ataque ningún cuchillo, ni ningún otro arma afilada. Será fácil comprobarlo en el cuadro de la investigación. En lo que a mí me concierne, una vez más, no he recibido ningún mensaje de este tipo proveniente del Instituto Médico Legal o de la dirección de tutela de la BAC.
Christian Sainte: Yo no puedo aportar mucho en ese punto, visto el estado de la investigación, pero nada, en el estado actual de mis conocimientos, me permite pensar que lo que acaba usted de leer es justo. Preciso, para que las cosas estén claras, que algunos de los cuerpos del Bataclan estaban extremadamente mutilados por las explosiones y por las armas, hasta tal punto que fue a veces difícil reconstruir las partes desmembradas. Dicho de otro modo, las heridas que este padre describe podrían también haber sido causadas por las armas automáticas, o por las explosiones y las proyecciones de clavos y tornillos que salieron de ellas.
Georges Fenech: Le habrían metido sus testículos en la boca…
Christian Sainte: Yo no dispongo de tal información, y si esos hechos hubiesen ocurrido, creo que una información así no se me hubiese escapado.
Al abordar las declaraciones de un funcionario de la Brigada Anti Criminal sobre posibles actos de tortura, el presidente de la comisión hace referencia a esta conversación previa con el jefe de brigada de iniciales M.T.P:
M.T.P.: Después del asalto, estábamos con varios compañeros al nivel del Pasaje Saint-Pierre-Amelot, cuando vi salir a un investigador llorando, y se puso a vomitar. Nos contó lo que había visto. No nos conocíamos de nada, pero salió de allí tan conmocionado que le salió [contárnoslo] de manera natural.
Alain Marsaud [miembro de la comisión]: Los actos de tortura, ¿ocurrieron en el segundo piso?
M.T.P.: Eso creo, pues yo entré a la planta calle y allí no había nada de esto, sólo personas alcanzadas por las balas.
Alain Marsaud: Que usted sepa, ¿eran tres [terroristas] sin ninguna duda? ¿No hay ninguna posibilidad de que un cuarto saliese huyendo?
M.T.P.: Estamos seguros de que eran al menos tres, pero quizá fueron cuatro. Las ondas de retransmitían las llamadas al número de emergencia de la policia, el 17, escuchábamos hablar de tres individuos, incluso de cuatro.
Alain Marsaud: ¿Se excluye que una cuarta persona hubiera podido huir haciéndose evacuar entre los heridos?
M.T.P.: No se excluye. Es la razón por la que mis compañeros procedieron a palpaciones de rutina de todas las víctimas, incluso las heridas, que salían por la entrada principal.
Por su parte, el fiscal de París François Molins, interrogado sobre las posibles torturas y mutilaciones en el contexto de esta misma comisión parlamentaria, desmiente las informaciones relatadas por el padre de una de las víctimas, (A.) así como las facilitadas por el policía de la Brigada Anti Criminal al cargo del primer vehículo que llegó a la sala de conciertos durante el ataque. “Los médicos forenses han sido claros: no hubo actos de barbarie, ni uso de armas blancas”.
De los 130 muertos en los atentados de París del pasado 13 de noviembre, 89 personas fallecieron en el ataque a la sala Bataclan. Tres terroristas (Ismail Omar Mostefaï, Samy Amimour -ambos de nacionalidad francesa y de 29 años- y Foued Mohamed-Aggad, de 23 años y nacido en Estrasburgo) abrieron fuego a las puertas de la sala de conciertos donde actuaba el grupo Eagles of Death Metal y lograron colarse en el interior, donde retuvieron a más de 100 personas como rehenes durante cerca de tres horas. Una vez las fuerzas de seguridad francesa asaltaron la sala de conciertos, los asaltantes activaron sus cinturones explosivos.
Y yo me pregunto lo mismo que Donald Trump «¿Cuando aprenderán?».
Es decir, APRENDEREMOS.
Todavia hay millones de personas en todo el mundo que creen que el Islam es una religión de paz y que los terroristas yihadistas no representan al Islam y todo ello a pesar de que en el Corán encontramos «LINDEZAS» como estas (y mira que las he repetido en numeros post y no solo yo, es que lo encuentras en cualquier sitio, no hace falta el menor esfuerzo):
Versículo Al Baqrah 2:191- Matadles donde quiera que los encontréis y expulsadles de donde os hayan expulsado. La oposición (a vuestra creencia)/ aguantar persecución es peor que matar.
Versículo Al Baqrah 2:193 – Combatidles hasta que cese la oposición y la adoración debida sea solo por Alá.
Versículo Al Baqrah 2:216 –Estáis obligados a participar en la guerra, aunque os disguste. Puede que os disguste algo que os conviene y améis algo que no os conviene. Alá sabe, mientras que vosotros no sabéis.
Versículo Al Baqrah 2:218 – Quienes creyeron en Alá y dejaron sus hogares, combatiendo y participando en la guerra esforzadamente por Alá, pueden esperar la misericordia de Alá.
Versículo Al Baqrah 2:244 – ¡Combatid por Alá y sabed que Alá todo lo oye, todo lo sabe!
Versículo Al Imran 3:157 – Y si sois muertos o matados en el camino de Alá (Yihad), el perdón y misericordia de Alá son mejores que lo que ellos amasan.
Versículo Al Imran 3:158 – Si sois muertos o matados en el camino de Alá, seréis, congregados/reunidos/llevados enfrente Alá.
Versículo Al Imran 3:169 – Y no penséis que quienes han caído en el camino de Alá hayan muerto. ¡Al contrario! Están vivos y sustentados junto a su Alá.
Versículo Al Imran 3:195 – Su Señor escuchó su plegaria: “No dejaré que se pierda obra de ninguno de vosotros, lo mismo si es varón que si es mujer, que habéis salido los unos de los otros. Borrare las malas obras de quienes emigraron y fueron expulsados de sus hogares, de quienes padecieron por causa Mía, de quienes combatieron y fueron muertos, y les introduciré en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos: recompensa de Alá”. Alá tiene la mejor recompensa.
Versículo An Nisa 4:71 – ¡Creyentes! Preparad sus armas, marchad en diferentes grupos o formando un solo cuerpo.
Versículo An Nisa 4:74 – ¡Quienes cambian la vida de aquí por la otra (salvación) combatan por Alá! A quien combatiendo por Alá, sea muerto o salga victorioso, le daremos una magnífica recompensa.
Versículo An Nisa 4:84 – ¡Combate, en el camino de Alá! Sólo de ti eres responsable. ¡Pero anima a los creyentes, animales a combatir y unirte! quizás Alá refrenará el [el ejército] poder de los infieles. Alá dispone de más violencia y es más terrible en castigar.
Versículo An Nisa 4:91 – Hallaréis a otros que desean vivir en paz con vosotros y con su propia gente, (pero que) cada vez que son tentados de nuevo a la discordia, caen precipitadamente en ella. Así pues, si no os dejan tranquilos y no os ofrecen la paz y no refrenan sus manos, cogedles y matadles allí donde deis con ellos: porque contra estos si os hemos dado plena autorización (para combatir y matar).
Etcetera, etcetera, etcetera, la lista es MUCHO MAS LARGA.
Visto esto, tampoco hace falta tener un doctorado para darse cuenta que, el autodenominado Estado Islámico, ACTUA TAL Y COMO MANDAN ESTOS VERSÍCULOS DEL CORÁN, es mas, Muhammad/Mahoma ACTUABA ASÍ CUANDO PREDICABA. Efectivamente, el analfabeto psicópata pederasta no predicaba paseando por ahí con unos discipulos o solo, o poniendose en una plaza pública y largando su doctrina, no, el IBA BIEN ARMADO, AL MANDO DE UN EJERCITO TAMBIEN MUY BIEN ARMADO (se entiende, claro está, que con las armas de entonces) y CONQUISTABA TERRITORIOS Y CIUDADES POR LA FUERZA, ENTRANDO EN ESTAS ÚLTIMAS MATANDO, MASACRANDO, EXPOLIANDO Y VIOLANDO (violando incluso animales y no olvidemos que aun HOY EN DIA, EN EL ISLAM LA ZOOFILIA ES LEGAL), además de ELIMINANDO LAS CULTURAS, COSTUMBRES Y CREENCIAS LOCALES, DERRIBANDO SUS TEMPLOS, ESCULTURAS, ETC..
¿No se parece esto A LAS DESTRUCCIONES QUE TANTO LOS TALIBANES DE AFGANISTAN, COMO LAS DEL ESTADO ISLÁMICO? ¡¡Vamos!!, repito, creo que NO HACE FALTA UN DOCTORADO PARA DARSE CUENTA.
Dejemonos de engaños, Y SOBRE TODO, ESTOS POLÍTICOS QUE TENEMOS HOY EN DIA EN OCCIDENTE, QUE TRATAN DE METERNOS EN LA CABEZA LAS BONANZAS DEL ISLAM. LOS HECHOS DEMUESTRAN CLARAMENTE QUE EL ISLAM ES TOTAL Y ABSOLUTAMENTE INCOMPATIBLE CON LA LIBERTAD Y LOS DERECHOS HUMANOS Y EXISTE DESDE MUCHO ANTES que las, despectivamente llamadas por la «progrez izquierdista» (como la de UNIDOS PODEMOS COMO MAYOR EJEMPLO), potencias occidentales colonialistas.
EL ISLAM EXISTE ANTES DE LA INVASIÓN DE IRAK Y YA ERA LO QUE ERA, COMO QUEDA CLARAMENTE PROBADO (¿Se entera usted, Sr. Iglesias Turrión. Y usted, Sr. Ibarra, de nombre Esteban? y los que seguís a este par de farsantes ¿os enterais tambien? Existe antes que los Estados Unidos de América, antes que la OTAN, antes que la industria del armamento y la industria del petroleo.
EL ISLAM HA SIDO SIEMPRE ASÍ.
NOS TOCA «MOJARNOS» Y DE ELLO DEPENDE LO QUE OS DEPARE EL FUTURO ¿QUEREIS (digo quereis porque yo, desde luego, tengo claro que NO) VIVIR BAJO LA SHARIA?
Las democracias son, o al menos deberían ser, guardianas de un tesoro perecedero: la libertad de expresión. Esa es la gran diferencia entre París y La Habana; entre Londres y Riad; entre Berlín y Teherán, y entre Roma y Beirut.La libertad de expresión es lo que nos otorga lo mejor de la cultura occidental.
Es contraproducente discutir por nimiedades sobre la belleza de las viñetas, poemas o pinturas. En Occidente hemos pagado un alto precio por la libertad de hacerlo. Por lo tanto,todos deberíamos protestar cuando un juez alemán prohíbe versos «ofensivos», cuando una editorial francesa despide a un editor «islamófobo» o cuando un festival de música veta a una banda políticamente incorrecta.
Todo ocurrió en la misma semana. Un juez alemán prohibió a un comediante, Jan Böhmermann, que repitiera los versos «obscenos» de su famoso poema sobre el presidente turco Recep Tayip Erdogan. Al parecer, unteatro danéscanceló los Versos Satánicos de su programa por temor a «represalias». Dos festivales franceses retiraron de su cartel aEagles of Death Metal–la banda estadounidense que estaba actuando en la sala Bataclan de París cuando se produjeron allí los atentados del ISIS (89 personas fueron asesinadas)– por los comentarios «islamófobos» de Jesse Hughes, su vocalista.Hughes sugirióque los musulmanes deberían ser sometidos a un mayor escrutinio, diciendo: «No pasa nada por discrepar hoy en día en lo relativo a los musulmanes», y añadió:
Saben que hay todo un grupo de chavales blancos ahí fuera que son estúpidos y ciegos. Estos chavales blancos y ricos han crecido con planes de estudios progresistas desde la guardería, a los que les inundan con conceptos vacuos que no son más que cháchara.
Como escribióBrendan O’Neill, «Los progresistas occidentales les están haciendo el trabajo sucio; están silenciando a quienes el ISIS acusa de ser blasfemos; están completando la acción terrorista del ISIS».
Pocas semanas antes, la editorial más importante de Francia, Gallimard, despidió a su editor más famoso,Richard Millet, autor de unensayoen el que escribió:
El declive de la literatura y los profundos cambios causados en Francia y Europa por la continua y vasta inmigración de fuera de Europa, con sus elementos intimidantes del salafismo militante, y por la corrección política en el núcleo del capitalismo global; es decir,el peligro de la destrucción de Europa y su humanismo cultural, o del humanismo cristiano, en nombre del «humanismo» en su versión «multicultural».
Kenneth Baker acaba de publicar un nuevo libro,On the Burning of Books: How Flames Fail to Destroy the Written Word. Es un compendio sobre el llamado «bibliocausto», la quema de libros, desde el califa Omar a Hitler, e incluye la fatwa contra Salman Rushdie. Cuando los nazis quemaron libros en Berlín, dijeron que de las cenizas de esas novelas«surgiría el ave fénix de un nuevo espíritu«. Es el mismo odio que proviene de los islamistas y sus aliados políticamente correctos. Ni siquiera tenemos una vaga idea de a cuánta cultura occidental hemos renunciado a causa del islam.
La película de Theo Van Gogh, Submission, por la que fue asesinado, desapareció de muchosfestivales de cine. Las viñetas de Charlie Hebdo sobre el profeta islámico Mahoma fueron ocultadas en la esfera pública: tras la masacre,muy pocos medios reprodujeronlas viñetas.Los artículos de Raif Badawien su blog, que le costaron 1.000 latigazos y diez años de prisión en Arabia Saudí, han sido borrados por las autoridades saudíes y ahora circulan como lo hacía la literatura «samizdat» en la Unión Soviética.
Tras la matanza en la redacción de ‘Charlie Hebdo’, muy pocos medios reprodujeron las viñetas de Mahoma. Arriba, Stéphane Charbonnier, director y editor de ‘Charlie Hebdo’ -que fue asesinado el 7 de enero de 2015, junto con varios de sus colegas-, ante la antigua sede del magacín, justo después de que fuera atacada en noviembre de 2011.
Molly Norris, la dibujante estadounidense que en 2010 dibujó a Mahoma y proclamó el «Día de Dibujar a Mahoma»,sigue viviendo escondida, y tuvo que cambiar de nombre y de vida. El Metropolitan Museum of Art de Nueva York retiró unas imágenes de Mahoma de unaexposición, mientrasqueYale Pressvetó las imágenes de Mahoma en un libro sobre las viñetas.La joya de la Medina, una novela sobre la esposa de Mahoma, también fue retirada.
En los Países Bajos,una ópera sobre Aisha, una de las esposas de Mahoma, fue cancelada en Rotterdam después de que la obra fuese boicoteada por los actores musulmanes de la compañía, tras las evidencias de que iban a ser objetivo de los islamistas. El periódico NRC Handelsblad tituló así su reportaje sobre el caso: «Teherán en el Mosa«, el río que atraviesa la ciudad holandesa.
En Inglaterra,los museos Victoria y Albertretiraron una imagen de Mahoma. «Los museos y bibliotecas británicas conservan decenas de esas imágenes, la mayoría miniaturas incluidas en manuscritos con varios siglos de antigüedad, pero durante mucho tiempo no se ha permitido que el público las viera», explicóThe Guardian. En Alemania, la Deutsche Opera canceló la opera de MozartIdomeneoen Berlín, porque aparecía la cabeza cortada de Mahoma.
Tamerlán el Grande, de Christopher Marlowe, donde se hace referencia a que Mahoma «no merece ser adorado», fue reescrita en el teatro Barbican de Londres, mientras que el Carnaval de Coloniacancelóla carroza de Charlie Hebdo.
En la ciudad holandesa deHuizense retiraron de una exposición dos cuadros de desnudos tras las críticas de los musulmanes. La obra de la artista iraní-holandesaSooreh Herafue retirada de varios museos holandeses porque algunas de las fotografías mostraban retratos de Mahoma y de su yerno, Alí. De seguir esta tendencia, un día la National Gallery de Londres, el Uffizi de Florencia, el Louvre de París o El Prado de Madrid decidirán censurar a Miguel Ángel, a Rafael, a El Bosco y a Balthus por si ofenden la «sensibilidad» de los musulmanes.
El dramaturgo inglés Richard Bean ha sido obligado a censurar una adaptación deLisístrata, la comedia de Aristófanes, donde las mujeres griegas se pone en «huelga de sexo» para evitar que sus hombres vayan a la guerra (en el guion de Bean, las vírgenes musulmanas se ponían en huelga para frenar a los terroristas suicidas). Varios pueblos españoles han dejado de quemarefigies de Mahomaen la ceremonia que conmemora la reconquista del país en la Edad Media.
Existe unvídeo que fue grabado en 2006, cuando las amenazas de muerte contra Charlie Hebdo empezaron a ser preocupantes. Sus periodistas y dibujantes se encontraban reunidos en torno a una mesa para decidir la siguiente portada de la revista. Hablaban sobre el islam. Jean Cabu, uno de los dibujantes que fue más tarde asesinado por los islamistas, lo expresó así: «Nadie en la Unión Soviética tenía el derecho de hacer sátira sobre Brezhnev».
Entonces, otra futura víctima, Georges Wolinski, dice: «Cuba está llena de dibujantes, pero no hacen caricaturas sobre Castro. Así que somos afortunados. Sí, somos afortunados. Francia es un paraíso».
Cabu y Wolinski tenían razón. Las democracias son, o al menos deberían ser, guardianas de un tesoro perecedero: la libertad de expresión. Esa es la gran diferencia entre París y La Habana; entre Londres y Riad; entre Berlín y Teherán, y entre Roma y Beirut. La libertad de expresión es lo que nos otorga lo mejor de la cultura occidental.
A causa de la campaña de los islamistas, y al hecho de que ahora solo algunos «chalados» se sigan arriesgando a ejercer su libertad, ¿nos vamos a limitar a asustarnos? Los dibujantes, periodistas y escritores «islamófobos» son los primeros europeos desde 1945 que se han apartado de la vida pública para proteger sus propias vidas. Por primera vez en Europa desde Hitler, se ha ordenado la quema de libros en la Bebelplatz de Berlín; de películas, cuadros, poemas, novelas, viñetas, artículos y obras de teatro que son literal y metafóricamente quemadas en la hoguera.
El joven matemático francés Jean Cavailles, para explicar su fatídica participación en la resistencia contra los nazis, solía decir: «Luchamos para leer el Paris Soir en vez del Völkischer Beobachter«. Solo por esa razón, es contraproducente discutir por nimiedades sobre la belleza de las viñetas, poemas o pinturas. En Occidente hemos pagado un alto precio por la libertad de hacerlo. Por lo tanto, todos deberíamos protestar cuando un juez alemán prohíbe versos «ofensivos», cuando una editorial francesa despide a un editor «islamófobo» o cuando un festival de música veta a una banda políticamente incorrecta.
Kach: Aparentemente nuestro sistema judicial en Europa no es lo suficientemente bueno,y es por esta razón que tenemos que traer un sistemas de justicia mas avanzado de fuera,vean y queden atónitos con el nuevo sistema judicial,¿alguien da mas?.
Sus juzgados son mezquitas, su ley es la sharia: los jueces islámicos socavan las leyes de varios países europeos. Las autoridades legales no saben cómo defenderse contra eso. Las estadísticas de la delincuencia europea muestran una tasa de criminalidad proporcionalmente mayor entre las poblaciones de origen no occidental (tráfico de drogas, tráfico de inmigrantes, falsificación de documentos, robos con violencia, violación, prostitución, crímenes de honor, etc).
Alertamos de la quiebra del estado de derecho en una Europa que cuenta ya con dos justicias paralelas. Y ése no es el único problema. El problema es que uno quiere imponerse y destruir al otro, al que desprecia. Y que poco a poco lo va consiguiendo, con ayuda y apoyo de los propios occidentales.
Los también llamados “jueces islámicos” o árbitros están resolviendo causas penales en varios países europeos. Los inmigrantes musulmanes prefieren sus propios jueces y no confían en los sistemas legales seculares occidentales. Por lo tanto, los sistemas de justicia islámica sombra están introduciéndose en las sociedades occidentales. “Resolver controversias penales bajo la sharia puede parecer inocente,pero socava la idea occidental de justicia”, afirma el Der Spiegel.
El periodista Joachim Wagner, autor de un nuevo estudio alemán sobre la justicia paralela, dice que el mundo bajo la sombra del sistema de justicia islámica es “muy extraño, y completamente incomprensible para un abogado alemán”. Sigue sus propias reglas. Los árbitros islámicos no están interesados en las pruebas, en la evidencia, cuando se dicta una resolución, y al contrario que en el derecho penal alemán, la cuestión de quién tiene la culpa no juega un gran papel. “Los árbitros hablan con la familia del autor, que generalmente son los que lo han pedido, y con la familia de la víctima”, dice Wagner. “Ellos preguntan: ¿Por qué sucedió esto? ¿Cuán grave ha sido el daño? Pero para ellos, una solución del conflicto, un compromiso, es lo más importante”.
“El problema comienza cuando los árbitros fuerzan el sistema de justicia fuera de este marco, especialmente en el caso de las infracciones penales”, dice Wagner. “En ese momento se socava el monopolio estatal sobre la violencia. La resolución de conflictos islámicos, en particular, como he experimentado, a menudo se logra a través de la violencia y las amenazas. A menudo es un dictadura de poder por parte de la familia más fuerte”.
“Estos árbitros tratan de resolver conflictos de acuerdo a la ley islámica y dejando de lado el derecho penal alemán. Vemos testimonios de testigos retirados de los tribunales alemanas y acusaciones trivializadas hasta el punto que la causa entera se desestima. “El sistema judicial es impotente, en parte, porque no se ha abordado el problema con suficiente fuerza. Los jueces y fiscales “están desbordados, porque no saben cómo reaccionar”, afirma Wagner. “Están en el centro de un caso legal, y de repente no hay testigos. El ochenta y siete por ciento de los casos que he investigado, o bien fueron sobreseídos o bien terminaron con una sentencia absolutoria si hay árbitros islámicos están involucrados. Las decisiones de los árbitros islámicos, por lo que comprobé, con frecuencia se ejecutan por la fuerza y mediante amenazas.”
“Algunos abogados defensores, dice Wagner, necesitan dejar de comportarse como si fueran meros sirvientes de un sistema paralelo de justicia. Se permiten ser dirigidos por los deseos de sus clientes, sin reparar en la verdad y la justicia”.
El semanario Der Spiegel cuenta algunos casos y luego indica que el problema no es exclusivo de Alemania. En otros países como en Holanda, la situación llega a extremos tales como que son los propios tribunales occidentales los que aplican y juzgan según la ley sharia, despreciando por completo las leyes que se comprometieron a defender y aplicar. El artículo cuenta que incluso se han llegado a aplicar las primitivas leyes somalíes en casos tratados en tribunales holandeses. La poligamia se aplica sin problemas, incluso la ley holandesa reconoce la legalidad de estas uniones. Las violaciones incestuosas, en el seno de una familia, dice el autor, que son muy comunes entre turcos, marroquíes, paquistaníes, iraquíes e iraníes, no son denunciadas por miedo a los crímenes de honor. Y me imagino que ante la indefensión a la que están sometidas, ya que el sistema legal occidental desampara a estas víctimas, como nos cuentan a través de varios ejemplos.
Uno de los tribunales islámicos que existen en el Reino Unido.
La influencia del islam es tal que incluso la BBC ha suprimido las siglas AC (antes de Cristo) y BC (después de Cristo) por los términos “Era Común” y “Antes de la Era común”, todo para no ofender a los musulmanes. Todos los símbolos cristianos están prohibidos en Gran Bretaña, pero ningún símbolo islámico lo está. En esta locura y sinrazón hay incluso arzobispos cristianos, como el de Canterbury, que ha defendido el derecho de los musulmanes a aplicar la sharia. Afortunadamente, el obispo anglicano de Rochester, paquistaní de nacimiento, disiente de semejante barbaridad. Una columnista de The Sunday Times, Minette Marrin, afirma que “nuestro sistema legal mantiene las mejores virtudes de nuestra sociedad”, y añade “todo el que no lo acepte no debería estar aquí”. Y tiene razón, dice el autor del artículo: quien quiera llevar burka ¿por qué no se va a los países donde tienen que llevarlos? Quien quiere vivir bajo la sharia ¿Por qué no emigra a los lugares donde ya está implantada?.
Concluye el autor del artículo con una frase de Minette Marin que me parece acertadísima:
“Hay mucho que decir en contra de la Sharia y el deseo de un 40% de los musulmanes británicos de vivir bajo ella”, escribe Minette Marrin. “La sharia es justamente lo que hay que temer aquí: se discute, a veces de modo inculto, en la necesidad de una reforma totalmente inaceptable en Gran Bretaña.” Acusa al arzobispo de Canterbury de buscar “minar nuestro sistema legal y los valores sobre los que descansa”. Y añade que es un “apaciguamiento innecesario hacia un conjunto de valores extranjeros. Es una traición a todos aquellos que lucharon y murieron aquí, a lo largo de los siglos, por la libertad y la igualdad en el Estado de Derecho y de su valor frente a la injusticia y la sinrazón”.
Es también una traición, no sólo a nuestros antepasados, sino a nuestros descendientes. ¿Qué clase de mundo les dejaríamos si es un mundo bajo la sharia?