Etiqueta: MUSULMANES

A Eiffel pongo por testigo.

PARIS

No deja de ser evidente para todos observar un curioso fenómeno que se da en este trozo de tierra, que tanto amamos, pero que a veces, y parafraseando a Machado, nos hiela el corazón. Me refiero a la simpatía manifiesta hacia el mundo musulmán, incluso justificando su vertiente más extrema del terrorismo,  que ciertos sectores de nuestra sociedad llegan a apoyar abiertamente; culpando incluso a las víctimas. Es más, su veta sectaria jamás han mostrado más que desprecio hacia las víctimas, lo que indica un rabioso cainismo, rayando la locura, y muy cercano al síndrome de la mujer maltratada: algo malo les hemos hecho y por eso nos matan es lo que intentan justificar. Ello actúa como trampolín hacia el racismo positivo, con lo cual poco hacen por integrar a nadie. Será que les interesa que no se integren.

Este curioso fenómeno se muestra más virulento entre ciertos sectores de la hipersubvencionada izquierda más “progre” de salón, champagne y caviar, en perfecta comunión con otras facciones de una izquierda rabiosamente antisistema y extremista. Si unos se pasean sin ningún pudor por el buenismo más pasteloso de las fracasadas alianzas de civilizaciones, los otros azuzan el fuego de la destrucción de nuestro sistema social para imponer su nuevo orden mundial; donde ellos, claro está, ocuparían los nichos vacantes de poder.

Tanto los que pertenecen a ese exclusivo club de artistas y actores mediocres; ya que de no serlo no necesitarían el trampolín de la subvención y eco mediático de causas buenistas, como los que se apuntan a esa izquierda extrema antisistema, muestran todos una veneración casi religiosa ante todo aquello que tenga sabor a musulmán. Si por ellos fuese les entregarían todas nuestras plazas de toros, nuestras iglesias y catedrales para que pudiesen imponer sus mezquitas y su forma de vida sobre nosotros. Y sin pudor alguno salen en procesión con parafernalia religiosa a defender unos derechos supuestamente inalienables pertenecientes a los que degüellan, asesinan, crucifican o queman vivos a unos infelices que han tenido la mala suerte de coincidir en espacio y tiempo con los musulmanes equivocados en el momento equivocado.

Ante los atroces crímenes cometidos en París los franceses se levantaron como una solo voz al himno de la Marsellesa, y los perroflautas en comitiva procesionaria les acusan a ellos, a los patriotas, de terroristas por no dejarse asesinar impunemente. Por estas latitudes los bien pagados pancarteros profesionales vuelven a martillearnos con el mantra del “No a la Guerra” , como si los pueblos amasen las guerras porque sí y las madres desearan enviar a sus hijos al sacrificio. Pero ya el simple hecho de que cierto sector del mundo izquierdista salga vociferante en comitiva procesionaria a la calle  implica que disfrutan de poder, algo de lo que los ciudadanos de a pie que pagamos nuestros impuestos religiosamente y trabajamos carecemos. No nos engañemos, después del franquismo los españoles no hemos tenido ni un solo átomo de poder.

Dudo que los okupas paguen ni la luz y mucho menos impuestos, pero no carecen de móviles, tablets y ordenadores de última generación; dominan las redes sociales; y al no tener que someterse como nosotros a la disciplina de un horario y calendario de trabajo pueden desplazarse cuando quieran al país y ciudad donde les manden a romper escaparates, quemar coches o contenedores  en un tiempo récord; y disponen de un dinero y tiempo del que los trabajadores carecemos. ¿De dónde sale tanto dinero y tanto poder? Grecia, por ejemplo, ardía por los cuatro costados y así se mostraba en las redes sociales antes de que la izquierda tomase el poder. Es la primera pregunta que debemos plantearnos. ¿Quién paga a los pancarteros, voceros, rompe escaparates, pirómanos y quema coches profesionales? ¿Quién paga su amplio eco mediático ante cualquier tropelía que se les ocurre hacer, pero cuya importancia queda amplificada exponencialmente como si de hechos transcendentales se tratasen? Porque si a Vd, amigo lector, se le ocurre la mala idea de romper un escaparate o quemar un coche seguro que la policía lo coge y un juez le multará y se lo hará pagar. Además, Vd. nunca saldrá por televisión. Pero ellos no solo se van de rositas sino que el protagonismo ante los grandes medios de comunicación está garantizado. No me extraña que protesten ante la ley mordaza.

Para mejorar las cosas, queda por plantear ¿de dónde proviene esa fascinación y adoración de esa izquierda extremista hacia el Islamismo, llegando incluso a justificar los ataques terroristas de París o los trenes de Madrid?

De entre todas las conjeturas, apliquemos la navaja de Ockham y escojamos la más sencilla, pues ésta tiene más probabilidades de ser la cierta. Hemos de considerar que ambos extremismos tienen en su punto de mira un objetivo común, pero por motivos distintos. Ambos extremismos constituyen, ante todo,  una ideología, cuya único y principal objetivo consiste en la destrucción de nuestra cultura occidental; de nuestra forma de vida. Si para unos el capitalismo es el monstruo a abatir, para los otros el enemigo que han mantenido durante más de 1400 años es el cristianismo y cualquier otra religión y forma de vida que no sea la suya. Si unos sueñan con izar la bandera roja de la hoz y el martillo sobre la cúpula de San Pedro o el Capitolio, los otros desearían izar la bandera de la media luna. Y sobre todo, su odio se centra en nuestra cultura y nuestra forma de vida. Ambos extremismo desean nuestra destrucción y aniquilación total como sociedad: unos con objeto de imponer el Comunismo y los otros con objeto de imponer el Islamismo. Ambos, de esclavizarnos y aniquilarnos y ambos han demostrado ser capaces de aplicar el genocidio a quienes se les oponían. He aquí una sencilla explicación: los enemigos de mis enemigos son mis amigos, pero de momento. Luego los destruiré también. No nos extrañemos de las simpatías aparentes de los unos hacia los otros, de los “No a la Guerra” y de la caída de gobiernos ante atentados, como ya nos ocurrió una vez.

Evidentemente, no a todas las guerras que en este momento se estén dando en contraposición a una en particular, pero siempre y sin excepción la libertad tiene un precio y siempre existirán facciones que deseen arrebatárnosla. Nuestra defensa ante estas atrocidades está en nuestra unión. En la unión de la nación española, tal como muy bien han ejemplarizado los franceses. Está en una #EspañaUnida

Vicente Jiménez

BastadeCasta1

Izquierda e Islam, la extraña pareja

Nada hay más contrario a todo lo que defiende la izquierda que el islam. Porqué son aliados hoy en Occidente es uno de los grandes misterios de nuestro tiempo.

«Hay muchísima gente que aquí, en Occidente, no tiene ninguna salida y yo creo que son elementos estructurales en donde hemos fallado. No sólo en la seguridad, no sólo en las agencias de información».

Son las palabras ya famosas/infames del eurodiputado de Podemos Miguel Urbán explicando la negativa de su partido a sumarse al Pacto Antiyijadista. Olviden por un momento el esperpéntico concepto de «estructurar gente», fruto probable de haber oído campanas sin saber muy bien dónde. Con diferentes grados de confusión o precisión gramatical y semántica, Urbán está lejos de encontrarse solo en su postura más que comprensiva con los radicales islámicos, en España y en el resto de Occidente.

Lejos de ello: desde el propio Pablo Iglesias pidiendo diálogo, a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena asegurando que «la respuesta a la barbarie no es la venganza, sino hablar» o su homóloga barcelonesa Ada Colau y su concejal Gerardo Pisarello («el Gobierno de Hollande responde a las muestras de solidaridad y de condolencia con más terrorismo desde el aire. Un acto indecente que no resolverá nada»), son otros tantos indicios de uno de los fenómenos más curiosos de la historia ideológica de nuestros tiempos: la alianza antinatural de la izquierda con el islam.

El Islam -más el radical, pero incluso el moderado- representa una visión de la sociedad que está en el extremo opuesto de lo que la izquierda defiende con más énfasis. Todo aquello de lo que los podemitas puedan y suelan acusar a la derecha, el Islam lo cumple elevado a la máxima potencia. ¿Estado secular? Imposible: el islam no diferencia entre ambos, y muchos de sus mandatos exigen una autoridad política que los aplique. ¿Ideología de género? Absolutamente ‘haram’. ¿Feminismo? No me haga reír. Pacifismo, tolerancia, libertad de expresión… Elijan el campo que quieran.

Y, sin embargo, las evidencias de una alianza táctica entre la izquierda, y especialmente la más radical, y el islam, y especialmente el islam más radical, están por todas partes. Ante cualquier comportamiento violento de grupos islamistas, es siempre la izquierda la que muestra la reacción más comprensiva, esforzándose por ‘explicar’, minimizar o incluso justificar el acto.

Vivimos un momento de extraños compañeros de cama, de fractura de las líneas ideológicas de la posguerra y alianzas inesperadas. Ante cada nueva crisis observamos cómo ya no hay una derecha que defienda en bloque una postura, atacada también en bloque por la izquierda. Así, el conflicto de Ucrania o la figura de Putin agrupa a izquierdistas y derecha en un bando y a otra izquierda y otra derecha, en el otro.

Pero ninguna de estas alianzas es, como señalamos, tan violentamente antinatural como la que une al islam con la izquierda. ¿Cómo es posible, de dónde nace este estrambótico ‘pacto de suicidio’?

Lo primero que hay que entender, el sucio secreto de la izquierda occidental, es que a lo largo de la posguerra fue perdiendo su base natural, su ejército proletario, los parias de la tierra de los que canta la Internacional. El obrero fabril, lejos de cumplir las profecías de Marx y depauperarse hasta la absoluta indigencia y multiplicarse en número, mejoró de forma constante sus perspectivas económicas y nivel de vida, pasando a engrosar la creciente clase media. La izquierda, aunque mantuvo la retórica obrerista, necesitaba urgentemente otra ‘clase oprimida’ que justificara su visión y su lucha, y encontró muchas: el propio planeta, con el ecologismo, las mujeres oprimidas por el Patriarcado, los homosexuales y demás compañeros de viaje, los pueblos indígenas oprimidos por la herencia colonial, los inmigrantes discriminados por nuestra sociedad xenófoba…

El Islam representa a estos dos últimos grupos. El islamismo exterior, en el extranjero, viene a ser una revuelta marxista de los desheredados con un pintoresco disfraz religioso; el interior, es la reacción contra la opresión xenófoba. Los musulmanes son, en fin, una potente internacional proletaria que aún no tiene la conciencia correcta, pero es solo cuestión de tiempo.

Basta con observar una lista parcial de intelectuales de izquierdas que mostraron una actitud ambigua, justificaron o incluso celebraron públicamente el atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York de 2001 para hacerse una idea de la amplitud del fenómeno: Jean Baudrilliard, Damien Hirst, Norman Mailer, Dario Fo, Nelson Mandela, Harold Pinter, Arundhati Roy, Jose Saramago, Susan Sontag, Karlheinz Stockhausen, Oliver Stone, Hunter S. Thompson, Ted Turner, Desmond Tutu, Peter Ustinov, Gore Vidal…

Sí, el islam parece representar todo lo que la izquierda aborrece, pero eso es solo producto de la ‘falsa conciencia’. El enemigo es el de siempre, Occidente, y muy especialmente su herencia cristiana. Explica perfectamente el periodista y autor británico Peter Hitchens:

“La hostilidad de la izquierda hacia el cristianismo es específica, porque el cristianismo es la religión de sus propios hogares y de su tierra. El Islam ha sido un credo distante y exótico que nunca se les ha enseñado como una fe viva y probablemente nunca se les ha propuesto en la práctica como opción de vida. Por tanto pueden simpatizar con él porque es el enemigo de su monocultura y como un factor anticolonialista y, por tanto, progresista. Algunos marxistas formaron alianzas con los musulmanes británicos pese a sus muy reaccionarias actitudes con respecto a las mujeres y los homosexuales. Otros prefieren vivir en un estado de doblepensar no resuelto.”

La izquierda está atrapada en una prisión conceptual marxista que la obliga a ver el mundo bajo un prisma simplista, el de opresor/oprimido, ciega para cualquier realidad que no quepa en ese esquema aunque le golpee en la cara. Como resume el periodista americano Dennis Mitzner,la izquierda pasa por alto la religiosidad islámica porque ve a los musulmanes como parte de su propia lucha contra la hegemonía occidental. «El islam no parece a la izquierda una amenaza en el mismo sentido que el cristianismo o el judaísmo. Miran a cristianos y judíos y ven riqueza; miran a los musulmanes y ven pobreza». Siendo hijos de Marx, «ver el mundo bajo el prisma de las condiciones económicas es perfectamente lógico».

En Occidente, el islam se deja querer. Vota a esa misma izquierda sin dios porque es votar concesiones, sin más. Pero la ironía es que la victoria total de cualquiera de los dos aliandos es el exterminio absoluto del otro. Si la izquierda triunfa absolutamente, impondrá un régimen en el que no habrá lugar para la discriminación de los homosexuales, la discriminación de las mujeres o, ya que vamos a ello, la religión, mucho menos una que pretenda imponerse políticamente. Si, por el contrario, los islamistas se salen con la suya, la izquierda sufrirá el mismo destino que el resto de los infieles, multiplicado. Los cristianos tienen un lugar, subordinado y servil, en la cosmovisión islámica. Los ateos, en cambio, son reos de muerte. De la independencia de la mujeres o de la ‘visibilización’ de los homosexuales, mejor nos olvidamos.

Para los izquierdistas más perceptivos, los que advierten estas irreconciliables diferencias -igual que para los islamistas más astutos-, se trata de una carrera. La izquierda confía en ‘domar’ a los islamistas, que a corto plazo suponen, sin más, un contingente añadido de votos. Confían en que nunca lleguen a imponerse numéricamente o que, cuando lo hagan, ya hayan sido convenientemente secularizados por la influencia de la vida occidental. En su cosmovisión, la religión no es más que «superestructura». Su ignorancia sobre los siglos de historia musulmana suele ser total.

Para los islamistas, en cambio, la izquierda occidental son traidores útiles en Dar al Herb, la Tierra de la Guerra, de los que han encontrado muchos a lo largo de la historia, fenómenos pasajeros que serán absorbidos y sometidos a su tiempo sin problemas. Y que, si se obstinan en sus ideas seculares y nefandas, ni siquiera obtendrán el magro consuelo de los dhimmis y su destino será la espada.

pabloiglesias22

El verdadero coste del ‘enriquecimiento’ musulmán de Europa

cabayotroya

Por George Igler

Traducción del texto original: The True Cost of Europe’s Muslim «Enrichment»
Traducido por El Medio

  • Desde hace décadas, la inmigración masiva de los musulmanes a Europa ha sido calificada de «enriquecimiento». El grito de «¡islamofobia!» no niega cómo es prácticamente imposible pensar en un solo país que realmente se haya visto enriquecido por ella.

  • La idea de que con el tiempo la doctrina del islam se moderará de algún modo y se disolverá por el mero hecho de alojarse en Europa, es ilusoria, especialmente en las comunidades donde los migrantes musulmanes ya superan en número a los nativos europeos.
  • Incluso en un país con una población islámica consolidada como Gran Bretaña, el desempleo entre musulmanes languidece un 50% entre los hombres y un 75% entre las mujeres.

La palabra refugiado es un término legal, definido por varios tratados internacionales. Esos documentos alumbraron el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y son la base de la importancia de este organismo de Naciones Unidas como el responsable en materia de refugiados hasta la fecha.

Los contenidos de esos tratados, sin embargo, no se corresponden demasiado bien con el modo exhaustivo con que ACNUR ha tratado de embaucar al público europeo respecto al estatus predominante de la afluencia demográfica a su continente durante este año.

Ninguno de esos documentos –la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, el Protocolo sobre el Estatuto de los Refugiados de 1967, o las Regulaciones de Dublín de la propia Unión Europea– garantiza el derecho al estatus de refugiado a aquellos que atraviesan varios países seguros y cruzan ilegalmente múltiples fronteras para quedarse en el mejor Estado de Bienestar.

Incluso un refugiado legítimo de Siria que ahora viva en, por ejemplo, Turquía o el Líbano pierde su estatus de refugiado al pagar a un traficante de personas para viajar a Europa. Según la ley internacional, ese refugiado se convierte entonces en un «solicitante de asilo». Solo cuando su petición de asilo ha sido investigada y considerada válida por el correspondiente organismo del país, vuelve a ser de nuevo un refugiado.

Hasta ahora, los medios mundiales han seguido con diligencia el falso relato que ACNUR ha establecido. Quienes se han sentido preocupados por un flujo sin comprobaciones ni controles de musulmanes hacia Europa –preocupaciones siniestramente confirmadas por las atrocidades de los yihadistas en París el pasado viernes– han sido generalmente acusados de inhumanidad hacia los supuestos refugiados.

La prensa, sin embargo, no ha sido ni mucho menos la única que ha definido la bienvenida a la afluencia ilegal de musulmanes como una obligación moral. También se han utilizado sistemáticamente argumentos económicos para legitimar la afluencia humanitaria de este año, dado el envejecimiento de la población en los países europeos.

Al celebrar los resultados del Informe de Seguimiento Global del Banco Mundial, «Los objetivos de desarrollo en una era de cambio demográfico», publicado el mes pasado, su presidente, Jim Yong Kim, anunció con aplomo:

Con el conjunto adecuado de políticas, esta era de cambio demográfico puede ser un motor de crecimiento económico (…) Si los países con envejecimiento de la población pueden crear un camino para que los refugiados y los migrantes participen en la economía, todos se beneficiarán.

A pesar de tener una estructura de gobernanza diferente a la de la ONU, el Banco Mundial forma parte del sistema de Naciones Unidas.

Las palabras «objetivos de desarrollo» en el título del informe del Banco Mundial son muy reveladoras. Se refieren a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un exhaustivo programa elaborado bajo el mandato del exsecretario general de la ONU Kofi Annan, para la transición de la Organización de las Naciones Unidas, de organismo cuyo principal cometido es limitar los conflictos internacionales a motor de justicia social global.

Mientras que los medios de comunicación, las ONG, los activistas con principios y los famosos han seguido el camino de ACNUR, muchas e importantes instituciones financieras han imitado igualmente la declaración del Banco Mundial: hay que dar la bienvenida a la entrada de migrantes en Europa.

El HSBC, por ejemplo, un gigante de la banca mundial, predijo sólidos beneficios fiscales para los países de la Unión Europea tras un «periodo de ajuste». Una nota de investigación emitida por el HSBC el 8 de octubre, y elaborada por un equipo de analistas dirigido por Fabio Balboni, llegaba a la siguiente conclusión:

Desde una perspectiva económica, Europa necesita más trabajadores. Es bien sabido que en la mayor parte de Europa las poblaciones están envejeciendo rápidamente. Esto da lugar a un menor crecimiento y a menores ingresos fiscales, mientras que eleva simultáneamente el gasto público a través de las pensiones y la asistencia sanitaria. La Eurozona, en particular, está a punto de embarcarse en este reto demográfico con una montaña de deudas. La manera más fácil de soportar más jubilados es tener más contribuyentes.

El grupo europeo de investigación macroeconómica del HSBC fue aún más lejos, desglosándolo en cifras:

De una población en edad de trabajar de 220 millones, calculamos que un millón más de inmigrantes al año podría impulsar el crecimiento potencial de la Eurozona un 0,2% anual, y para 2025 el PIB potencial acumulado podría ser 300.000 millones mayor de lo que habría sido de otro modo. Pese a que se necesita tiempo para integrar a los inmigrantes en el mercado laboral, incluso a corto plazo, el aumento del gasto público necesario para hacer frente a la crisis podría respaldar el crecimiento.

Que esas predicciones se opongan a todas las evidencias disponibles es problemático.

Incluso en un país con una población islámica consolidada como Gran Bretaña, el desempleo entre musulmanes languidece un 50% entre los hombres y un 75% entre las mujeres.

Además, los musulmanes suponen en Gran Bretaña el grupo demográfico con la mayor tasa de nacimientos. Sumado a sus niveles de paro, estos salvadores imaginarios del modelo de bienestar social europeo son, como grupo, receptores de los ingresos del Estado, en vez de contribuyentes.

Las sucesivas generaciones de musulmanes en toda Europa, como Christopher Caldwell señaló en 2009, no están normalizando las tasas de nacimientos de sus poblaciones de acogida, como han hecho anteriores grupos inmigrantes. Se podría admitir que esa tendencia pueda ser útil para impulsar la población de Europa en cifras, pero también subraya un alarmante patrón.

Como anunció recientemente la baronesa Caroline Cox, la «vista gorda» que se ha hecho con la poligamia en Gran Bretaña –y en Francia, Bélgica y Alemania– ha hecho posible que algunos musulmanes estén teniendo hasta 20 hijos con múltiples esposas, casi siempre a costa del Estado. Esta es una pésima noticia para la inmigración: las familias con posturas fundamentalistas están teniendo más descendencia que sus correligionarios más moderados.

Incluso si la afluencia demográfica que inunda actualmente Europa se compusiese enteramente de verdaderos solicitantes de asilo sirios, los cuales tienen tasas de nacimientos algo más bajas que los musulmanes surasiáticos o africanos, las noticias económicas serían peores.

Un reciente estudio en Dinamarca precisaba que, de todo el rango de orígenes de los inmigrantes que se han establecido allí, los sirios son los que tienen los niveles más bajos de desempleo (22,8%). Un estudio danés distinto, longitudinal, también revelaba que, de aquellos migrantes musulmanes que habían ido a Dinamarca afirmando ser refugiados, solo uno de cada cuatro había logrado encontrar un trabajo después de diez años.

A pesar de que hay cuatro millones de sirios desplazados por el conflicto, y pese a la fácil disponibilidad de falsos documentos de identidad sirios, se calcula que, de los que han entrado en Europa este año, los sirios suponen solamente el 20% de un total que va en aumento.

El gran número de migrantes no sirios, que han utilizado la entrada ilegal para acceder a los Estados de Bienestar de Europa y vivir a costa de los contribuyentes del continente, llevó a un eurodiputado a condenar las cuotas de reubicación de la Unión Europea. Hasta ahora, el programa de cuotas de reubicación es la única solución planteada para abordar el gran número de migrantes que ya se encuentran en Europa. Sin embargo, es una medida cuyo efecto es el de subcontratar la política de inmigración del continente a los traficantes de personas.

Como resultado de los ataques yihadistas en París la semana pasada, el esquema de cuotas de la Unión Europa, que obliga a los Estados miembros a aceptar a los inmigrantes que las instituciones europeas les imponen, queda hecho trizas. Como predijo el Gatestone Institute, el Gobierno polaco recién electo se ha negado unilateralmente a participar aduciendo motivos de seguridad.

Otros países parecen destinados a seguir su ejemplo, especialmente tras el anuncio de Grecia esta semana de que uno de los terroristas suicidas de París había cruzado el 3 de octubre como refugiado a la isla griega de Leros desde Turquía.

La persistencia de la política de cuotas obligatoria en cada cumbre de la UE celebrada este año dio qué pensar especialmente a la presidente de Lituania. En una reunión del Consejo Europeo en Bruselas el 23 de septiembre, Dalia Grybauskaitė habló a los periodistas de su confusión. Los líderes de Europa, dijo, habían estado discutiendo desde febrero medidas «estratégicas» para lidiar con el problema de la migración, con vistas a cortar de raíz el creciente flujo que atraviesan las fronteras de la UE y tratar de asegurar éstas.

En su lugar, reflexionaba Grybauskaitė, las cifras de las cuotas de reubicación, en aumento constante, destinadas a la distribución de los migrantes musulmanes entre todos los Estados miembros, siempre parecían –por alguna razón– una prioridad en las agendas. Por ello, el 22 de septiembre la Comisión Europea había sido legalmente facultada para extender la creciente cantidad de migrantes de los países islámicos por todo el continente. Los miembros de los países europeos que objetaron fueron desestimados.

Lamentablemente, los costes económicos –basados en predicciones macroeconómicas defectuosas alejadas de las realidades geopolíticas– se han seguido amontonando contra la nación en la que se ancla la estabilidad de la moneda única: Alemania.

Al principio, el Gobierno de la canciller Angela Merkel afirmó que la ola de migrantes de este año le habría costado a Alemania solo unos 5.000 millones de euros adicionales. Después, un banco japonés, Mizuho, citó una predicción de 25.000 millones de euros en dos años. Sin embargo, ese cálculo no tuvo en cuenta la casi segura multiplicación por dos del número de migrantes en 2016. La última predicción –presentada por la Asociación de Ciudades Alemanas el 29 de octubre– de 16.000 millones de euros cada año de cara al futuro ya está fragmentando la unidad de los atribulados líderes de Alemania.

Dada la menguante reserva de ciudadanos alemanes en edad de trabajar, algunos puntales de la industria como Mercedes-Benz han sumado sus voces al coro de bienvenida a la afluencia humana en Europa. Pero si el 80% de los migrantes carecen de cualificación, y el 20% son analfabetos, solo pueden trabajar en la industria si reciben formación. Los estándares de las escuelas alemanas ya van en descenso; algunos funcionarios reconocen que, como respuesta pragmática a la magnitud de la presión migratoria, los estándares deberán ser más bajos.

A menudo, la cuestión del fracaso de Europa para integrar a los musulmanes se ha reducido a acusaciones de racismo autóctono e intrínseco. Esta acusación parece, sin embargo, carecer de fundamentos en un continente que se ha inyectado multiculturalismo durante décadas.

La experiencia de Alemania es un caso ilustrativo. Los padres de clase media de su preexistente población musulmana, principalmente turca, enviaban a sus hijos a las cada vez más escasas escuelas con predominio de niños alemanes. Aparentemente, a esos padres musulmanes les preocupa que allá donde haya sobre todo alumnos de origen turco, que apenas adquieren en casa una alfabetización básica –en cualquier idioma–, el rendimiento académico de sus hijos pueda caer en picado.

No obstante, los organismos gubernamentales europeos han respondido a la invasión musulmana de este año fletando transbordadores y alquilando autobuses para ayudar a agilizarla. Los responsables de seguridad en las fronteras de la UE describen dichas incursiones como «flujos de migración» hacia el interior que deberían ser «gestionados» por el bien del continente.

Una explicación a este cambio radical en las políticas de fronteras que aplican ahora las instituciones europeas se encuentra quizá en una detallada propuesta publicada en 2000 por Naciones Unidas. Defendía el «reemplazo» de la población europea por migrantes musulmanes del Tercer Mundo.

Desde entonces, aquellos que han especulado sobre las inevitables consecuencias sociales, culturales y de seguridad de la transformación demográfica de Europa perfilada por Naciones Unidas –como la escritora de origen egipcio Gisèle Littman, el escritor francés Renaud Camus y el ensayista noruego Peder Jenssen– han sido durante mucho tiempo tachados de cuentistas delirantes y fanáticos.

Dejando a un lad o dicha polémica, y cómo las políticas de repoblación involuntaria masiva parecen estar preocupantemente cerca de infringir el la cláusula c) del Artículo 2 de la propia Convención sobre el Genocidio de 1948 de la ONU, hay una premisa económica no abordada que sustenta esa visión: que importar en masa el mundo musulmán a Europa es beneficioso para ambos.

El razonamiento parece ser que, una vez que un país tiene un Estado de Bienestar, el gasto social de ese país solo se puede mantener aumentando perpetuamente el tamaño de su población –un supuesto económico con consecuencias de largo alcance ampliamente demostradas en toda Europa este año–.

El mayor problema parece ser que tanto la ONU como la UE, esas burocracias gemelas transnacionales con legitimidad democrática sumamente limitada, tienen más en común la una con la otra –en las visiones y soluciones que promueven– que en su respuesta a los deseos de las poblaciones que tienen que vivir con los resultados.

Los resultados de 2015 indican hasta qué punto las facultades críticas de los líderes de la Unión Europea han sido atacadas en su punto ciego por el multiculturalismo. Es sin duda una verdad molesta e hiriente, dada la frecuencia con que acusan a sus críticos más severos, y también del islam –como el líder del PPV holandés, Geert Wilders– de tener un concepto bidimensional de la fe musulmana, carente de matices.

Aquellos que emplean la lógica económica para implementar la transformación demográfica europea, no reconocen las complejidades del islam: ignoran el resurgimiento fundamentalista sostenido durante más de un siglo. Un rasgo de esta creciente adhesión a la literalidad es la creenciavalidada por las sagradas escrituras– de que los musulmanes tienen el derecho a beneficiarse ociosamente de la productividad de los infieles. Esta perspectiva sitúa la actitud de legitimidad de muchísimos migrantes en un contexto inesperado pero muy necesario.

Anjem Choudary (centro), un prominente islamista británico, ha urgido a sus seguidores a abandonar sus trabajos y reclamar los subsidios de desempleo para que puedan disponer de tiempo para la guerra santa. "Nosotros [los musulmanes] tomamos la yizia, que es nuestra. Lo normal es tomar el dinero de los 'kufar' [no musulmanes]. Nos dan el dinero. Trabajad, dadnos el dinero. Alá es grande. Tomamos el dinero.
Anjem Choudary (centro), un prominente islamista británico, ha urgido a sus seguidores a abandonar sus trabajos y reclamar los subsidios de desempleo para que puedan disponer de tiempo para la guerra santa. «Nosotros [los musulmanes] tomamos la yizia, que es nuestra. Lo normal es tomar el dinero de los ‘kufar’ [no musulmanes]. Nos dan el dinero. Trabajad, dadnos el dinero. Alá es grande. Tomamos el dinero.

Desde hace décadas, la inmigración masiva de los musulmanes a Europa ha sido calificada de «enriquecimiento». El grito de «¡islamofobia!» no niega cómo es prácticamente imposible pensar en un solo país que realmente se haya visto enriquecido por ella.

La idea de que con el tiempo la doctrina del islam se moderará de algún modo y se disolverá por el mero hecho de alojarse en Europa, es ilusoria, especialmente en las comunidades donde los migrantes musulmanes ya superan en número a los nativos europeos.

Al final, ¿no es una triste ironía que el crecimiento de la población en Europa –con su responsabilidad respecto a la emancipación de la mujer– dependa ahora por completo de que se importe una cultura en la que la mujer tiene mucha menos libertad sobre su fecundidad, y sobre otras muchas cosas?

También parece irónico que, pese a la necesidad de Europa de aumentar el número de mujeres que tienen hijos, la inmensa mayoría de los que llegan por «motivos de repoblación» sean varones jóvenes abiertamente agresivos.

Ante esa disparidad de género, ¿con quién esperan estos hombres, y se espera de ellos, que procreen?

Las mujeres europeas, como demuestra una serie de recientes incidentes desagradables, ignorados en su mayoría por los grandes medios, tienen buenos motivos para alarmarse por la realidad de la crisis actual y por la visión del futuro que los jefes políticos han elegido para ellas.

ISLAMASESINO1

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EUROPA SE HA DESPERTADO Y FRANCIA ES EL LEÓN .- by Alfonso M. Becker

EUROPA SE HA DESPERTADO Y FRANCIA ES EL LEÓN .- by Alfonso M. Becker

Tres hechos sobre el Islam que probablemente no sabías

Este texto es una versión ampliada y documentada del vídeo inglés del mismo nombre

Para cada opinión o creencia que alguien pueda mantener, habrá otra parte que se oponga con la misma fuerza a esa idea. Ambos bandos afirman normalmente poseer los mejores argumentos, los verdaderos hechos y la forma correcta de entender el mundo, e (irónicamente) ambos bandos acusan al otro de estar adoctrinados, ciegos ante lo obvio y de ser rotundamente estúpidos.La mayoría sólo busca información que concuerde con su forma de entender el mundo. No es agradable hacer lo contrario. A pesar de ello, nos gustaría ofrecerte cierta información sobre el Islam. También te pedimos que busques más allá de lo que los medios de comunicación dicen y, si tienes tiempo para ello, lee el Corán.

Para empezar, nos gustaría presentarte tres hechos que probablemente no sabías sobre el Islam.

1. El Islam no está siendo utilizado por otros con fines perversos

Que el Islam está siendo utilizado por otros con fines perversos es lo que, de forma natural, asumen los no musulmanes, pues asumen que todas las religiones son iguales. La razón por la que los no musulmanes están tan confundidos, es que la mayor parte de nosotros no se da cuenta de la diferencia entre el Corán y cualquier otro libro religioso familiar para nosotros.

la Biblia cristiana es una colección de escritos de diferentes autores, a veces separados por cientos de años, con parábolas, consejos y sueños, todos ellos recopilados juntos en un solo libro. Lo mismo sucede con la Tora judía. Incluso aquellos de nosotros en Occidente que ni somos cristianos ni somos judíos, estamos lo suficientemente familiarizados con estas religiones para saber esto y por ello asumimos que lo mismo es cierto con respecto al Corán. Pero el Corán es un único libro, escrito por una única persona durante su vida. Debe ser entendido literalmente y no está lleno de simbolismos ni vagas analogías. Es, en su mayor parte, una colección de órdenes directas. Por supuesto, el Corán contiene afirmaciones contradictorias, al igual que otros libros religiosos. Pero el mismo Corán ofrece al lector una respuesta a qué hacer con estas contradicciones.

En el Corán se explica que si tienes dos pasajes que se contradicen mutuamente, el que haya sido escrito posteriormente anula el escrito anteriormente:

“No anulamos un verso o lo condenamos al olvido a no ser que mostremos otro mejor o parecido. ¿No sabes acaso que Alá es competente en todo?” (Sura 2:106).

“Y cuando sustituimos un verso por otro y Alá es consciente de lo que nos envía, los no creyentes gritan: “Tú [Mahoma] no eres más que un farsante”. Pero estos no conocen la verdad” (Sura, 16:101).

Un ejemplo de anulación es el siguiente:

“Aquellos que creen en el Corán y aquellos que siguen la Torah y los cristianos y sabianos, cualquiera que crea en Alá y en el Día Final y que sea honrado, obtendrá su recompensa del Señor” (Sura 2:59)

Queda anulado por el siguiente:

“Si alguien es de cualquier otra religión que no sea el Islam, nunca será aceptado por Alá” (Sura 3:79).

O el verso:

“…habla con justicia a la gente…” (Sura 2:77).

Queda anulado por:

“…lucha y asesina a los paganos, allí donde los encuentres captúralos, rodéalos, miente y espéralos con cualquier estratagema; pero si se arrepienten y siguen la oración y la caridad establecidas, abre tu camino a ellos…” (Sura 9:5)

La mayoría de los occidentales no saben que los pasajes sobre la paz y la tolerancia fueron escritos a principios de la carrera profética de Mahoma. Según el Corán, esos pasajes han sido anulados por pasajes posteriores, más violentos y menos tolerantes. Por ello, cuando los occidentales escuchan a Yihadistas citar pasajes violentos del Corán y musulmanes pacíficos citando pasajes pacíficos, interpretan esto como si estuviesen citando la Biblia o la Tora, Piensan:“Oh, debe haber muchos pasajes diferentes y contradictorios, como en cualquier otro libro religioso, así que los musulmanes pueden escoger el que más les guste para justificar cualquiera de sus acciones”. Pero el Corán no es así. No hay nada que escoger, pues dice clara y explícitamente que un musulmán no debe alterar o ignorar parte alguna de sus mensajes o arderán en un feroz tormento para siempre:

“Aquellos a quienes les ha sido entregada la escritura se regocijan en lo que han recibido. Mas en los clanes hay algunos que niegan partes de ella” (13:36)“Y cuando nuestros claros versos son recitados ante ellos, algunos que no desean encontrarse con nosotros dicen: Dadnos un Corán que no sea éste”.

Mas Mahoma dice: “No es mi función cambiar una sola palabra. Sólo sigo lo que se me ha revelado. Ciertamente temo el tormento del Día Final por desobedecer al Señor” (10:15)[3]

2. Luchar por la institución de la Sharia es un obligación religiosa.

Poca gente se da cuenta de la orientación política del Islam. En realidad, el Islam es antes una ideología religiosa que una religión. Incluye un específico conjunto de órdenes de carácter legal y político para toda la sociedad:

Sharia. No existe separación alguna entre lo religioso y lo político en el Islam, sino que, al contrario, Islam y Sharia constituyen los medios totalitarios de ordenación de la sociedad a todos los niveles: culto ritual, transacciones y contratos, moral y costumbres, creencias y castigos.

En el Corán, Alá deja claro que los gobiernos creados por los hombres (como la democracia) y la libertad de expresión (como criticar el Corán), son abominaciones y deben ser eliminadas:

“El profeta dijo: ‘Tres cosas son la raíz de la fe: evitar matar a quien grita ‘No hay Dios salvo Alá’ y no declararlo apóstata sea cual sea su crimen, ni excomulgarlo del Islam por sus acciones. Y la Yihad será llevada a cabo continuamente desde el día en que Alá me envió como profeta hasta el día en que el último miembro de mi comunidad se enfrente al Anticristo. Ni la tiranía de otros tiranos ni la justicia de otros pueden invalidarlo” (SAD 14, 2526) [4]

La moderna expresión “Sharia sigilosa” se utiliza para describir el lento y deliberado avance metódico de la ley islámica en países no musulmanes. Cortes legislativas de Sharia ya están operativas en Inglaterra, ocupándose de casos tales desde divorcios y disputas financieras a violencia doméstica. Los intentos de introducir la Sharia en el sistema legal de Alemania, Suecia y otros países europeos está en marcha.Mientras La Sharia ya tiene un pie en nuestra puerta, en lo relativo a disputas menores, tales como herencias y violencia doméstica, debería preocuparte que la Sharia:

-Ordena que sean azotados los alcohólicos y los jugadores (aH 38, 4469)[5]

-Permite que los maridos puedan pegar a sus esposas (Sura 4:34).

-Permite que el demandante pueda tomar venganza legal, literalmente, <em>ojo por ojo</em> (USUN O.1; aD 39:4481, 4484).

-Ordena que a un ladrón debe cortarse la mano (H 8.81, 778).

-Ordena que los homosexuales  deben ser ejecutados (Sura 4:15–16; SAD 3.4447–8).

-Ordena que los que mantienen relaciones extramatrimoniales deben ser azotados (aH 38, 4447).

-Ordena que los adúlteros deben morir lapidados (SB 8.82, 805).

-Ordena la muerte a los críticos de la Sharia, de Mahoma o del Corán tanto para musulmanes como para no musulmanes (SM 19, 4436).

-Ordena que los apóstatas sean asesinados (SB 9.84, 57; USUN O.8).

Ordena realizar una Yihad ofensiva, agresiva e injusta (USUN O.9; Sura 8:39; 9:29).

Tal y como dice el Corán, la Sharia es la ley de Alá. Cualquier otra forma de gobierno es un pecado. Es obligación de todo musulmán continuar luchando hasta que todos los gobiernos hayan sido convertidos a la ley de la Sharia.

3. Los musulmanes pueden engañar a los no musulmanes si ello ayuda al Islam

Para los no musulmanes, este principio, llamado Taqiyya[6] es otro sorprendente concepto islámico. Mientras la mayoría de las otras religiones hablan con orgullo de la honestidad, el Corán instruye a los musulmanes a mentir a los no musulmanes en lo que respecta a sus creencias y ambiciones políticas para con ello proteger y extender el Islam:

“Alá y sus mensajeros están exentos de responsabilidades para con los idólatras” (Sura 9:3). 

“Y los no creyentes fueron engañados y Alá los engañó y Alá es el mayor engañador” (3:54). 

Hay muchos ejemplos de líderes islámicos actuales diciendo una cosa en inglés para los medios occidentales, para luego decir algo totalmente diferente a sus seguidores en árabe unos días después. Engañar al enemigo es siempre útil en la guerra y el Islam está en guerra con el mundo no islámico hasta que todo el planeta siga la ley de la Sharia:

“El profeta dijo: ‘Cosroes caerá y no le seguirá otro Cosroes; César sin duda caerá y no habrá otro César tras él y sus tesoros se entregarán a la causa de Alá’. Él dijo: “La guerra es engaño’” (SB 4.42, 267).

“El profeta dijo: ‘Tres cosas son la raíz de la fe: evitar matar a quien grita ‘No hay Dios salvo Alá’, y no declararlo apóstata sea cual sea su crimen, ni excomulgarlo del Islam por sus acciones. Y La Yihad será llevada a cabo continuamente desde el día en que Alá me envió como profeta hasta el día en que el último miembro de mi comunidad se enfrente al Anticristo. Ni la tiranía de otros tiranos ni la justicia de otros pueden invalidarlo” (SAD 14, 2526).

Todo no musulmán viviendo en estados no musulmanes es, pues, un enemigo. Por ello, engañar a los occidentales es totalmente aceptable –incluso se anima a ello– si así se puede avanzar en la expansión del Islam.

Como ejemplo reciente, “la Islamic American Relief Agency” decía estar recaudando dinero para huérfanos, pero enviaba en realidad el dinero a terroristas. Engañaban a los benevolentes infieles occidentales [7] para que diesen su dinero a organizaciones que, activamente, asesinaban a infieles occidentales. Investiga tú mismo: éste no es un caso aislado.

El Islam como religión de paz 

Organizaciones musulmanes de todo el mundo declaran a menudo que el Islam es una religión de paz. Pero, ¿qué significa esto realmente? Parece fácil para un musulmán citar un verso pacífico de las partes más antiguas del Corán, mientras, siguiendo el principio de kitman (ver nota 6), obviar mencionar que, en realidad, ese pasaje ha sido oficialmente anulado por otros versos posteriores más violentos. Según el Corán el mundo estará en paz sólo cuando el Islam y la Sharia reinen en todos los países y nunca hasta entonces [8]. Ésta es la razón por la cual todo musulmán puede decir honestamente que el Islam es una religión de paz.

Si cualquiera de estos puntos te ha cogido por sorpresa, sin duda hay mucho más que todavía no sabes. Este problema te afectará en un futuro próximo, así que aprovecha para informarte ahora, antes de que sea demasiado tarde.

– Traducción de César Guarde

[1] Una relación de todos estos pasajes puede encontrarse en Anwarul Haqq, Abrogation in the Koran, Methodist Publishing House, India, 1925, pp. 11–73, disponible online en http://www.muhammadanism.org/Quran/abrogation_koran.pdf.

[2] Ibn Khuzyamh, Al-Nasikh wal–Mansukh (Sobre la anulación), Dar al–Kutub al–‘Ilmiyyah, Beirut, 1986), afirma que 113 versos son anulados por el verso 5 de la novena Sura, esto es, la “Enseñanza de la Espada”, mientras nueve lo son por el “verso de la Lucha” (9:29): “Lucha contra aquellos que no creen en Alá ni en el Día Final”.

[3] La misma idea en 3:78; 6:115; 10:17, 64; 18:27, etc. De aquí que surgieran diferentes tradiciones interpretativas sobre cómo “anular” o “sustituir” versos contradictorios o cómo leer determinados pasajes para que no fuesen contradictorios con la “Enseñanza de la Espada”. Véase Abū Ḥāmid Muḥammad, al-Mustafā min ‘ilm al-uūl, Cairo, 1904, 2vv., I, p. 125; Ṭabarī, Tafsīr, II:471-2.

[4] Sunan Abu–Dawud, en su capítulo titulado Yihad.

[5] Las siglas que siguen corresponden a los siguientes textos de la Hadith y jurisprudencia islámica: aD=Kitab Al-Diyat; aH=Kitab al–Hudud; H= Hudood; SAD= Sunan Abi Daawud; SB=Sahih Bukhari; SM=Sahih Muslim; USUN=‘Umdat as-Salik wa ‘Uddat an-Nasik.

[6] Al musulmán no se le permite mentir a otro musulmán. Los no musulmanes pueden ser engañados de dos formas diferentes: según la taqiyya, mintiendo o el kitman, omitiendo algo. Esto se basa en diversas partes del Corán, por ejemplo, 2:225; 3:28; 9:3; 16:106; 40:28; 66:2, etc.

[7] Por ejemplo, véase “Siljander pleads guilty in Islamic American Relief Agency lobbying case”, <em>Washington Post</em>, 8 de julio de 2010, artículo disponible online enhttp://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/07/07/AR2010070705205.html&#8221;

[8] “Y lucha contra ellos hasta que se acabe su persecución y la religión sea toda de Alá” (8:39).

Origen: Tres hechos sobre el Islam que probablemente no sabías

El Islam es, sin duda, lo más ridículo, lo más absurdo y más sangriento que jamás ha infectado el mundo

Este es el mapa del califato que desean estos canallas y que reclaman como algo suyo
Este es el mapa del califato que desean estos canallas y que reclaman como algo suyo

POR: Jose Maria Aldea Romero

François-Marie Arouet, VOLTAIRE
François-Marie Arouet, VOLTAIRE

VOLTAIRE ( se ha cambiado religión por Islam)
(L’islam) est sans contredit la plus ridicule, la plus absurde, et la plus sanguinaire qui ait jamais infecté le monde
(Copiado foto y dicho del blog de Plazamoyua), pelin exagerado, pero personajes, como este (y otros muchos desde el Renacimiento) fueron los que consiguieron que el Mundo fuese mas libre y mejor.

Pues bien, en Europa, hemos tenido siglos y siglos de luchas para conseguir que la religión, este donde debería haber estado siempre, sin hacer nada que el propio Evangelio no diga, y esto ha costado esfuerzos, luchas y mucho dolor. Ademas de otras luchas contra otras barbaries, como el nazismo, fascismo o comunismo. Ahora resulta que otros (tal vez peores porque se apoyan en una religión y en un Dios) intentan que perdamos todo esto y parece que el defenderse de ellos, es odio o venganza, pues no es lo que la civilización ha hecho siempre, desde los tiempos remotos de las luchas de Grecia contra Persia. O de las de la ultima guerra mundial o la resistencia en contra del comunismo soviético.

Ahora, mucha gente, esta o estamos impactados por lo de Paris (porque Paris es mucho Paris, y no todas las muertes, -desgraciadamente- tienen la misma repercusión), pero esto no es algo nuevo, hace cuatro días, fue el avión ruso, o la bomba en la manifestación de Ankara o…., o…. y asi suma y sigue, y no van a parar, porque (y ahí esta el problema gordo, gordísimo) el propio Coran, lleva el mal en su origen, ahí esta escrito que la mujer no tiene derechos (de ahí quererla anular, incluso tapando su imagen), ahí esta escrito que todo el buen musulman tiene que hacer la guerra santa al infiel y si este no se convierte matarle, etc etc etc, mientras, los propios musulmanes (y hay muchos que lo intentan desde dentro, a los cuales hay que apoyarles con todas nuestras fuerzas) no se den cuenta, que es un libro, escrito para un momento y un entorno determinado y que deberán interpretar o borrar todo lo que va en contra de la civilización y el ser humano y que tienen que meter a sus imanes y la religión en las mezquitas, no se terminara el problema, pero mientras tanto, y bajo mi modesta opinión si podemos hacer algo de esto:

A.- Hacer desparecer del mundo el DAESH ese de los cojo…. Y borrarles del mapa, no se puede permitir que hay un estado terrorista en el Mundo, y esto si creo sea posible, si se ponen las pilas, y no a través, solo, de bombardeos, si no desde el terreno, nunca las guerras (y esta es una guerra) se han ganado desde el aire (por ejemplo la batalla de Inglaterra).

B.- Apoyar a todos los musulmanes (especialmente a las mujeres que son las mas activas en la lucha) que desde dentro de esas sociedades, luchan cada dia para transformar esa religión en algo retrogrado y en muchos aspectos asqueroso, en algo nuevo y útil.

C.- Y no dejarse comer el terreno en nuestros países, que últimamente ha habido mucho buenismo, por ejemplo las costumbres que vayan en contra de nuestra civiliacion, pues sencillamente se prohíben, por ejemplo: el burka, las mezquitas donde se enseñen estas burradas y los imanes que la apoyen, suspenderlos inmediatamente, y al mismo tiempo controlar lo que se enseñe, además de cerrar todas las ilegales y no permitir abrir ningún mas. En casi ningún país, musulman se pueden abrir Iglesias.

Por supuesto, y no cambiar ni costumbres, ni nada por sus costumbres, por ejemplo, si en un colegio toca comer cerdo, pues cerdo y el que no quiera que se lleve un taper.

Etc etc etc.

Estos días, es fácil, escuchar, que mucho de los que esta pasando con los musulmanes de segunda generación en algunos países, como Francia es por racismo, pobreza discriminación y demás, bla, bla, bla. Pues nada de nada, es la p. religión, porque también hay la misma situación de chinos, negros de Africa no musulmana, sudamericanos, camboyanos etc etc y ni un acto de este tipo, y por el contrario, donde esta esta religión, para contaminar los pensamientos es donde se dan estos casos, en Afganistan, Pakistan, Nigeria, Egipto, Libia, Siria, Irazq, etc etc, sin contar los atrocidades cometidas por países como Iran o Arabia Saudi.

A mi me llama la atención, y me indigna algunos planteamientos de los políticos llegados hace cuatro días a la política, en el sentido de que pretenden arreglar el problema, con Conferencias de Paz o conversando (como parece ha dicho la Alcaldesa de Madrid), voy a ser comedido en mi respuesta, porque o son “imbéciles o algo mucho peor”. ¿es que todavía no se han dado cuenta (ver el mapa del califato que piensan instalar estos canallas), de que no van a parar si no es por la fuerza?

En fin amigos y amigas, que continuemos pecando, a los ojos de esa gentuza, y las mujeres y hombres paseen su belleza y palmito para deleite del sexo opuesto (o el mismo que esto es otra de las conquistas de la civilización el no apalear homosexuales, y aceptarlos tal cual como son), que tomemos buen vino y buenos licores, que comamos el divino “galufo” , que hagamos nuestra vida normal, que el miedo no nos haga cambiar de habitos, en una palabra, que VIVAMOS, porque como decía el gran Louis Amstrong, a pesar de todo “it is a wonderfull world”

¡Feliz semana!!

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ARABIA SAUDITA DECLARA QUE TODOS LOS ATEOS SON TERRORISTAS EN NUEVA LEY PARA PERSEGUIR A DISIDENTES POLÍTICOS

ARABIA SAUDITA DECLARA QUE TODOS LOS ATEOS SON TERRORISTAS EN NUEVA LEY PARA PERSEGUIR A DISIDENTES POLÍTICOS

¿Y ESTOS MISERABLES CANALLAS PRESIDEN UN DEPARTAMENTO DE DERECHOS HUMANOS DE LA ONU?

¿A QUE JUEGAN LOS POLÍTICOS OCCIDENTALES?

ESTA MONARQUIA MEDIEVAL DEBERIA DESAPARECER.

#StopIslam

Avatar de elmicrolector

Arabia Saudita ha introducido una serie de nuevas leyes que definen a los ateos como terroristas, según un informe de Human Rights Watch.

new saudi king salman

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ALÁ NO PARECE TAN GRANDE. LA GRAVÍSIMA AMENAZA MUSULMANA

Avatar de MiguelSoy cura y hablo de Jesucristo

«¡Alá es grande!» Pues qué pequeño lo dejáis. ¿Pretendéis que creamos «en él» «así»? Está reciente sobre nuestras mesas el periódico abierto por la página que nos noticia la muerte de ciento veinte personas -ya deben de ser más- por atentados en París.- Miguel, Geert Wilders 


Miguel

El respeto, para quien lo merezca. Tenemos derecho a denigrar eso que se llama una religión, incluso si lo es. Porque uno de los primeros criterios para valorar una religión es el trato que dispensa al hombre. Y Jesucristo es Dios que se hace esclavo para morir en una Cruz por los hombres; su religión, el amor a Dios y el amor a los hombres. En cambio, estos sectarios de la religión de la metralleta y del profeta sanguinario fabrican su propio desprecio.

No se argumente que son una minoría: son una minoría que hace sospechosa a toda la mayoría que en sus…

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GUÍA RÁPIDA PARA AYUDAR A LOS INMIGRANTES MUSULMANES.

POR: Emilio Milo Rodríguez

Llevo muchos días preocupado intentando ayudar a los jodidos refugiados moros, y he concluido que estos son los mejores apuntes para tan noble tarea, por supuesto después de hablar con expertos en la materia y morólogos reconocidos.

1.- Intenta fuerte no prender fuego a las casas de los refugiados, a no ser que estén dentro y puedan apagarlo….. y eso.

2.- Si eres periodista y estás filmando la riada de moros, intenta no poner la zancadilla a ninguno. En vez de eso, procura aprender krav maga y aplica con ellos las técnicas adecuadas.

3.- No participes en manifestaciones anti inmigración, ocúpate sólo de financiarlas, organizarlas y dar discursos al principio y al final, pero sin participar mucho más…. A no ser que te apetezca.

4.- Intenta flojo detener a todos aquellos que veas acercándose a los domicilios de los refugiados con latas de gasolina en la mano. Si no lo consigues con la mente, no sigas adelante. Hay que reconocer que la telepatía positiva a veces no funciona.

5.- Si eres europeo y cerca de tu casa hay un partido anti islam, vótalos, pero hazlo entre sonoros lloros y moqueos intensos, quejándote mucho de que el islam te obligue a votar a esos “fascistas anti islam”.

6.- Procura no participar mucho en la construcción de muros en las fronteras para parar la inmigración. Sólo lleva y trae concertinas y alambre de espino donde te lo digan las autoridades, sin tener demasiada iniciativa.

7.- Intenta no dar comienzo a ninguna guerra en oriente medio.

8.- Si ves a alguien con una cerilla y gasolina cerca de tiendas de campaña de refugiados, acércate a él o ella y sopla la cerilla, pero no muy fuerte. El exceso de viento pude provocar un incidente internacional.

9.- Si eres el líder de un partido anti islam que desea la salida de tanto refugiado de mentira y alguien propone legislar para prohibir la entrada de más musulmanes, intenta decir “No me parece muy buena idea” muy bajito para el cuello de tu camisa. Si alguien cercano te oye dile que era broma.

10.- Si eres norteamricano de Norteamerica del norte, vota a Donald Trump, pero no se lo digas a nadie.

Y ya está, con este breve cursillo de ayuda al refugiado, quedas tan sensibilizado culturalmente con la plaga islámica que es posible que se te caigan las pestañas de llorar por ellos.

Cordialmente, the muslim whisperer.

musulmanes

Oficial bávaro amenaza con enviar a los invasores musulmanes extranjeros ilegales en autobús, directamente a la oficina de la canciller alemana, Angela Merkel

¡SI SEÑOR!

¡ES HORA DE AMOTINARSE!

FUERA ISLAM DE OCCIDENTE.

¡REFUGIADOS NO! QUE SE REFUGIEN POR ASIA QUE ES UN CONTINENTE MAYOR QUE EL EUROPEO Y, ADEMÁS, ES EL SUYO NATAL.