Etiqueta: MUJERES

ETAPAS.

 

LAS ETAPAS DE LA VIDA MASCULINA

 
BEBIDA
A los 17: Cerveza
A los 25: Cerveza
A los 35: Vodka
A los 48: Vodka doble
A los 66: Almax

LÍNEA DE SEDUCCIÓN
A los 17: Mis padres están fuera este fin de semana
A los 25: Mi chica está fuera este fin de semana
A los 35: Mi novia está fuera este fin de semana
A los 48: Mi esposa está fuera este fin de semana
A los 66: Mi segunda esposa está muerta

DEPORTE FAVORITO
A los 17: Sexo
A los 25: Sexo
A los 35: Sexo
A los 48: Sexo
A los 66: La siesta

DEFINICIÓN DE CITA CON ÉXITO
A los 17: «Lengua»
A los 25: «Desayuno»
A los 35: «Ella no echó a perder mi terapia»
A los 48: «No tuve que conocer a sus hijos»
A los 66: «Llegué a casa vivo»

FANTASÍA FAVORITA
A los 17: Llegar al tercero
A los 25: Sexo en un avión
A los 35: Menage a trois
A los 48: Hacerlo de vez en cuando
A los 66: Institutriz suiza/esclavo de amor de una nazi

MASCOTA CASERA
A los 17: Cucarachas
A los 25: Compañero de habitación colgado
A los 35: Setter irlandés
A los 48: Niños de su primer matrimonio
A los 66: Un bastón

¿CUÁL ES LA EDAD IDEAL PARA CASARSE?
A los 17: 25
A los 25: 35
A los 35: 48
A los 48: 66
A los 66: 17

CITA IDEAL
A los 17: Sesión triple de Stephen King en un cine
A los 25: «Pagamos la cuenta a medias antes de irnos a mi casa»
A los 35: «Pásate por mi casa»
A los 48: «Pásate por mi casa y cocina»
A los 66: Sexo en el jet de la compañía camino de Las Vegas

LAS ETAPAS DE LA VIDA FEMENINA

BEBIDA
A los 17: Vino (cualquiera)
A los 25: Vino blanco
A los 35: Vino tinto
A los 48: Don Perignon
A los 66: Trago de Jack Daniels con agua

ESCUSAS PARA RECHAZAR CITAS
A los 17: Tengo que lavarme el pelo
A los 25: Tengo que lavarme y acondicionarme el pelo
A los 35: Tengo que teñirme el pelo
A los 48: Tengo que ir a que François me tiña el pelo
A los 66: Tengo que ir a que François me tiña la peluca

DEPORTE FAVORITO
A los 17: ir de compras
A los 25: ir de compras
A los 35: ir de compras
A los 48: ir de compras
A los 66: ir de compras

DEFINICIÓN DE UNA CITA CON ÉXITO
A los 17: «Burger King»
A los 25: «Cena gratis»
A los 35: «Un diamante»
A los 48: «Un diamante más gordo»
A los 66: «Sola en casa»

FANTASÍA FAVORITA
A los 17: Un hombre alto, moreno y guapo
A los 25: Un hombre alto, moreno y guapo y con dinero
A los 35: Un hombre alto, moreno y guapo y con dinero y cerebro
A los 48: Un hombre con pelo
A los 66: Un hombre

MASCOTA CASERA
A los 17: El gato Muffy
A los 25: Novio en paro y el gato Muffy
A los 35: Setter irlandés y el gato Muffy
A los 48: Niños de su primer matrimonio y el gato Muffy
A los 66: Marido jubilado aficionado a la taxidermia, diseca al gato Muffy

¿CUÁL ES LA EDAD IDEAL PARA CASARSE?
A los 17: 17
A los 25: 25
A los 35: 35
A los 48: 48
A los 66: 66

CITA IDEAL
A los 17: Se ofrece a pagar
A los 25: Paga
A los 35: Hace el desayuno a la mañana siguiente
A los 48: Hace el desayuno a la mañana siguiente para los niños
A los 66: Es capaz de masticar el desayuno

LAS 10 PALABRAS MAS USADAS POR LAS MUJERES.

1) LISTO: esta es la palabra que usan las mujeres para terminar una discusión cuando han dicho la última palabra y tu te has quedado callado. Significa que están seguras de tener razón.

2) 5 MINUTOS: puede tener dos significados: si tu la estás necesitando para algo y la mujer se está vistiendo, está hablando por teléfono o viendo su telenovela favorita, significa media hora. Si ella te necesita para algo y tu estas jugando al playstation o viendo un partido, signfica dos minutos.

3) NADA: Significa mucha rabia o fastidio por algo. Generalmente la utilizan cuando el hombre pregunta ¿Te pasa algo?. Quiere decir que SI pasa algo y es muy grave. Discusiones que empiezan con NADA normalmente duran de una hora a 3 años y terminan con LISTO (mira el punto 1).

4) HAZ LO QUE QUIERAS: definitivamente significa que NO hagas lo que quieras.

5) GRAN SUSPIRO: es como una palabra, pero no verbal. Muy a menudo los hombres no lo saben interpretar. Un GRAN SUSPIRO significa que ella piensa que eres un idiota y se pregunta por que está perdiendo su tiempo peleando contigo discutiendo sobre NADA (mira el punto 3).

6) OK.:  Es una de las palabras mas peligrosas que una mujer puede decir a un hombre. Aunque da la impresión de significar que te dieron la razón, realmente significa que la mujer necesita tiempo para pensar muy bien antes de decidir cómo y cuando hacertelas pagar.

7) GRACIAS: Por tradición la mujer pronuncia esta palabra solamente una vez al año. Si una mujer te agradece no hagas preguntas o no te desmayes; quiere sólo dar las gracias. Nota: pero si dice MUCHAS GRACIAS es puro sarcasmo y no te está  dando las gracias de verdad.

8) COMO QUIERAS: es el modo gentil de la mujer para decir ¡andate a la mierda!

9) NO TE PREOCUPES QUE YO LO HAGO: otra frase peligrosa. Significa que una mujer pidió a un hombre algo dos veces (no importa si fué en momentos o hasta en años diferentes), y consideró necesario darse por vencida y hacerlo ella misma. Esto llevará al hombre a preguntarse ¿pero que hice de malo? La respuesta de la mujer es el punto numero 3.

10) ¿QUIEN ES?: esta es solo una simple pregunta, pero recuerda que cada vez que una mujer te pregunta ‘quien es’ en realidad te está preguntando: ¿QUIEN ES ESA PUTA Y QUE ES LO QUE QUIERE CONTIGO? Ojo con lo que contestas.

PUES…..VA A SER QUE NO.

 

HAVE CUP A TEA?

 

ALISTATE EN LA ARMADA JAPONESA, VERÁS «NUEVOS HORIZONTES».

 

JOJOJOJO, YO FLIPO CON EL «KARETO» DEL «PASMA», JUAS JUAS JUAS JUAS

 

¡¡ VIVA EL FUTBOL, JA JA JA JA JA JA !!

 

LA «LUMI», EL POLÍTICO Y EL CHOFER.

 

Amanda, una prostituta que trabaja en el parque del retiro, es una mujer de 25 años de hermosas formas y mirada triste, esta casada y es madre de dos hijos.

De repente ve como se acerca un coche, una limusina, los ojos de Amanda brillan ilusionados, si se lo trabajaba bien, no tendría problemas en todo el mes.

Para su sorpresa, bajó Pedro, uno de los gobernantes del país que lo único que hacia era reprimirla.

-¡señorita! Debería irse usted y todas las demás de aquí, esta prohibida la prostitución – decía Pedro.

Amanda no creía lo que decían, ¿prohibida la prostitución? Con cierto temor preguntó él porque.

-¡porque atentan contra su dignidad como mujeres! Señoritas, ¿usted no se siente vejada en este trabajo? – decía Pedro.

-s-si – dijo Amanda con lagrimas en los ojos – la única cosa bonita que oí en mis siete años de trabajo son «sigue chupando así y te pagó el doble».

-pues no se preocupe señorita, con el fin de la prostitución, su dignidad de mujer volverá a lo que era, ya no será un objeto usado que solo se abre de piernas por un billete, ya sus hijos no les llamaran hijos de puta, ya su marido no tendrá que aguantar el peso de su cornamenta, gracias a mí, tendrá un trabajo decente – decía Pedro.

-si ya lo tengo, de día me dedico a fregar los suelos del gran hotel y solo con esto no llego – decía Amanda.

-que su marido trabaje – decía Pedro.

-si le echaron de la obra hace cinco años y no para de buscar trabajo, pero los del INEM no le encuentran el perfil – decía Amanda llorando.

-pues exija aumento de sueldo en el hotel – decía Pedro sonriente.

-¿para que me echen? ¿Con la cantidad de chicas que desean mi puesto? ¿Acaso quiere que juegue con el pan de mis hijos? – decía Amanda.

-vaya, ya se el motivo, usted esta en manos de la mafia, no se preocupe, si testifica, nosotros la protegeremos hasta el juicio – decía Pedro.

-¡no estoy en manos de una mafia!, ¡Estoy aquí porque necesito dinero! – decía Amanda disgustada.

Un cliente iba a requerir los servicios de Amanda, pero Pedro lo espanta bajo amenazas de multa y prisión.

-¡Joder! ¡Yo que necesitaba desahogarme porque mi jefe no para de darme por el culo! – decía el cliente.

-además hago un servicio social, ese hombre le rechazan todas las mujeres ¿cómo va a desahogarse? ¿Violando estudiantes? – decía Amanda furiosa por la perdida de su cliente.

-para eso esta su mano y la tele y los videojuegos y nuestras excitantes campañas políticas – decía Pedro sonriente.

-en vez de apartarnos, ayúdenos, AYUDENOS A DEJAR ESTE TRABAJO DE MIERDA – decía Amanda llorando.

-no puedo, no hay presupuesto – decía Pedro encogiéndose de hombros.

La cara de Amanda quedó con una mueca de sorpresa ¿no puede?.

-¿y los 30.000 millones de euros que dan a los bancos? – preguntaba Amanda.

-ese dinero es necesario para salvar a la banca y que la banca arregle este pequeño crecimiento negativo económico temporal – decía Pedro.

-multidimensional de los pépticos omega alfa Orión veis, ¡llámelo crisis como todo el mundo! – decía disgustada Amanda.

-bueno, esta claro que sois lo que sois, deshechos sociales antihigiénicos que no tienen pizca de dignidad, vamonos Bongo ¡y como lleguemos tarde para acosar sexualmente a mi secretaria te bajo el sueldo otra vez! – decía Pedro.

-¡alto ahí! ¡Págueme lo que me debe! – gritaba Amanda.

-¿deberle? ¿Deberle que? – preguntó Pedro.

-¡la hora de murga que me ha dado y lo del cliente que me ha espantado! ¡Son 80 euros! – decía Amanda.

-lo descontare de sus impuestos – decía Pedro quitándole hierro al asunto.

Pero Amanda tocó un silbato y prostitutas de todas las edades, razas y nacionalidades rodearon el coche de Pedro.

-¿qu-que significa eso? – preguntó Pedro asustado.

-bueno, somos el sindicato de prostitutas ¡a el! – gritaba Amanda.

Todas golpearon a Pedro como si fuera un saco de boxeo, mientras lo golpeaban le caían billetes de 500 euros, a medida que las chicas lo cogían, Pedro gritaba.

-¡nooo! ¡Es para el hotel donde me esperan cuatro prostitu…. estoooo, cuatro embajadoras tailandesas ¡es dinero del estado!

Bongo, el conductor huyó del lugar con una sonrisa, dejando a Pedro en la estacada mientras llamaba por el móvil a la mujer de Pedro diciendo que tendrían toda la semana para ellos.

AQUELLA FATÍDICA NOCHE.

Querida Bella, hace 2 años ligué. Pero no de esa manera patética que tengo de hacerlo, sino por la puerta grande.

Aquella fatídica noche conocí a un bombón que se llamaba Paula. Era una chica sacada de una revista erótica. Una de esas con la que fantaseas todas las noches y que se ves en la calle no te la quitas de la cabeza en seis meses. Paula. Paula se llamaba. Vivíamos en el mismo bloque. Se había mudado hace poco al 8ºD.

Recuerdo que aquella noche pude verla observándome mientras yo bailaba haciendo el «ganso» en la discoteca. Recuerdo cómo se acercó a mí. Como me sonrió. Como se giró. Como me fustigó con su larga y bienoliente melena. Como se me metieron sus pelos en mi ojo y como lloré de dolor. También recuerdo que por un motivo inexplicable en mí conseguí mantener una conversación simpática y que mientras lo hacía notaba algún que otro retortijón.

Como de una nube caí en la realidad que me llevaba a su casa.

– ¡Chavalote hay que cumplir!¡Hay que cumplir!- me dije a mí mismo.

Me invitó a una copa que no me supo a nada. Mientras ella me hablaba cariñosamente agarrada, yo intentaba repasar mentalmente todo lo que había aprendido en 10 años de consumo compulsivo de pornografía. Mi gran maestro, Rocco Sifreddi, me lo había enseñado todo.

En un momento dado, pasó por mi mente el chino de karate kid diciendo: «dal cela, pulil cela dal cela, pulil cela» ¡Lárgate de aquí, cabrón!

Me despertaron de mis cavilaciones, o mejor dicho, mis alucinaciones, unos besos que Paula comenzó a darme en el cuello. Me temblaban las piernas. Se me salía el corazón. Nos íbamos a dar un beso.

-A ver, ¡repasa!- pensé -Posición de los labios. Perfecto. ¿Cantidad de saliva? Bien, bien. ¿Movimiento? Suave y constante. Mano derecha pecho izquierdo, mano izquierda cachete derecho. Todo genial. Perfecto.

Pero de pronto se me encendieron todas las alarmas. ¡Luz roja luz roja! ACUMULACIÓN PELIGROSA DE GASES.

¡Dios mío! Creí que se me iba a escapar el pedo más grande jamás tirado.

-Paula cariño -dije con los ojos achinados y una voz que intentaba disimular el esfuerzo- ¿puedo ir al baño?
– Sí claro, en el pasillo. Segunda puerta a la derecha.

En un último esfuerzo esbocé una sonrisa mientras me dirigía al baño en un paso que se convertía en carrera tras un nuevo retortijón.

Tras varios minutos de descarga y concierto de corneta comencé a recuperar el color y a recordar dónde estaba. Y lo que era más importante, con quién estaba.
Reparé en aquellos momentos en el olor nauseabundo que había creado en aquel pequeño cuarto de baño, pero me volví a relajar cuando vi que tenía ventana y había un bote de desodorante. Además, pensé, estaba en la otra punta de la casa.

Cuando terminé de reflexionar tomé un trozo de papel higiénico y me dispuse a limpiar aquello que siempre hay que limpiar después de hacer una visita al señor Roca, cuando mi mirada fue a parar a mis calzoncillos.

Aquello no era la simple y típica zurrapilla, ni tampoco un pedo sucio. Aquello era una real cagada en mis calzoncillos.

-¿Y ahora qué hago?¿Qué hago? ¡Lavarlos!-exhorté. Pero aquello era demasiado espectacular como para quitarlos con un poquito de agua. Con la tensión por las nubes y las pulsaciones disparadas no podía pensar.

-Céntrate-pensaba-tienes que deshacerte de ellos.

Por una ventana del 8º piso salieron unos slip volando que cayeron en el ojo-patio.

Intentando mantener la dignidad y no hacer mucho ruido lavé mis posaderas en el bidé de aquella casa.

-¿Y ahora que hago? Si me pongo los pantalones va a pensar que soy un guarro. Un tío sin calzoncillos…- pensé- ¡Iré desnudo! Si ahora llego en bolas lo mismo se me pone como una moto.

Me quité el resto de la ropa y salí del baño pensando que era la decisión acertada. Mientras iba por el pasillo iba diciendo: «¡Paula cariño, ya vuelvo!»

Antes de llegar al salón dejé toda la ropa en el suelo y de un salto como si de un equilibrista se tratase entré en el salón con los brazos abiertos, ante el asombro de Paula, Don Antonio (su padre) y Doña Elvira (la madre).

Nuevamente noté los retortijones y sentí que las piernas me fallaban. Sin mediar palabra giré sobre mis pies y me agaché para recoger la ropa ante la incredulidad de los tres, pero con tan mala fortuna que al flexionar el tronco se escuchó como un melódico y sonoro ¡Prrrrt! salía de mi culo.

Tras decir un tímido «losiento» y un «buenasnoches» salí de aquella casa y bajé a toda prisa 4 plantas. Yo vivía en un 3º pero era tal las sensaciones que se agolpaban en mi cabeza y en mi pecho que sentía las piernas paralizadas. Me apoyé de espaldas a la pared mientras trataba se serenarme tomando largas bocanadas de aire.

Pero aquella noche no podía terminar así. La puerta del 4ºC se abrió y apareció Dña Paca una mujer de 76 años, que como supe después, acostumbraba a pasear de madrugada. Esta mujer al verme abrió mucho los ojos, hizo un ruido extraño y cerró la puerta. Tras lo cual se escuchó un golpe seco, que imagino era la cadera de Dña Paca que se había roto al caer.

Tenía que llegar a mi casa. Bajé sigilosa pero velozmente la escalera y saqué la llave de mis pantalones en cuanto llegué a mi puerta.

Debido a mi desconcierto no había escuchado que el ascensor estaba funcionando y que se paraba en mi planta. Y que se abría la puerta. Y que por ella salía mi vecina Mari carmen, que volvía de la juerga.

Tras la sorpresa inicial, fijó su mirada en mi pajarito que tras lo vivido aquella nochecita se había encogido, casi escondido (no recobró su aspecto hasta varios días después). Pues bien, tras echar un vistazo comenzó a reírse sonoramente señalando aquel tímido indicio de hombría.

Aquella fue la peor noche de mi vida. Y la mañana siguiente la más agitada del bloque desde el incendio del 74, ya que Lourdes, la del 6ºB encontró una bola de mierda envuelta en unos calzoncillos en la ventana de su dormitorio. A Dña Paca tuvieron que llevarla al hospital con la cadera rota y una angina de pecho después de que un pervertido desnudo le atacara al salir de casa. Y los Rodríguez, una familia que a pocos les dio tiempo conocer, abandonaron la casa precipitadamente ese día.

Ya no volví a saber nada de Paula y he intentado olvidar aquella noche. Tan solo la sonrisa burlona de mi vecina Mari carmen me recuerda cada día que aquella noche viví una Pesadilla.

LA NUEVA «JOVEN GUARDIA ROJA»