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BUSCANDO EL NIÑO.

 

El verano pasado mi hijo Alejandro, cumplió 4 años, y, cuando sopló las velas, mi mujer y yo le dijimos:
-Cariño, pide un deseo. A ver, ¿qué has pedido?
Y el niño nos mira así, todo ilusionado, y nos dice:
-Una play station o un hermanito.
Y mi mujer y yo nos miramos. y dijimos: «joder, la pleysteixon son ochenta mil.»
Así que fuimos a por la parejita. Si lo llego a saber, va ella sola. Hay que ver lo rápido que se queda embarazada un novia, y lo que cuesta dejar embarazada a tu mujer.
Es verdad: tu llevas un mes saliendo con una chica, estas parado, le caes mal a sus padres, no te quitas el condón ni pa’ducharte. Y la dejas embarazada a la primera!
Ahora, como vayáis a por el niño.Es más fácil sacarla de España de tanto empujar, que dejarla embarazada..!

Eso si, os ponéis los dos muy melosos: Velitas, incienso, música de saxofón, porque piensas: vamos a hacerlo con mucho cariño para que sea fruto del amor. Después de seis meses sin que se quede embarazada dices: «a ver si va a ser mejor que sea fruto de un polvo».
Sí, porque pasa como con el fútbol. Jugar bonito le gusta a todo ell mundo, pero lo que cuenta es meter gol.
Así que vais a consultar al ginecólogo. Y el tío te dice:
-Esto es normal. Tenéis que insistir más.
Total, que te receta los polvos como si fueran Frenadol:
-Tres al día cada 6 horas.
Cuando llevas dos meses a este ritmo, te quieres morir. Lo peor es la semana de ovulación. Porque, por lo visto en esos días sube la temperatura. y eso aumenta la fertilidad. Así que mi mujer está todo el día con el termómetro. Y claro, de repente, estás en medio de una reunión y suena el teléfono:
-Cariño, me ha subido. Vente corriendo. Tiene que ser ahora mismo.
Y a ver como se lo explicas a tu jefe:
-Mire, me tengo que ir…, es que a mi mujer le ha subido la temperatura.
-¿y no puede atenderla un médico?
-Hombre… es que preferiría que el niño fuera mío.
Y llegas a casa y te la encuentras ya desnuda y preparada., que dices:
«jo, yo así no puedo! Esto es como comer pipas peladas!». Y es que ella no piensa en otra cosa. ¡Coño, que parece un tío!
Y yo me siento como una máquina. Vamos, que cuando terminamos me dan ganas de decirle: «su espermatozoide, gracias!.

Y, encima, todo el mundo te da consejos: hacerlo en la postura del misionero, con luna llena, que ella se ponga un cojín debajo y que después de hacerlo se pegue media hora tumbada con los pies en alto.
Joder! La pobre! Es la primera vez que soy yo el que tiene que decirle a ella:
-Aguanta, aguanta un poco más!».
Al final, cuando vimos que no había forma, volvimos al médico, y va y me dice:
-Bueno, pues… lo mejor va a ser que se haga un análisis de semen, porque puede que tenga usted pocos espermatozoides..
Que tú piensas: «¡coño, seis meses a seis polvos diarios…! ¡lo que me extraña es que me quede alguno!».
Y el médico:
-Aunque también podría tratarse de astenospermia. Lo que se conoce como… Espermatozoides vagos.
Y mi mujer:
-¡Buah! ¡Pues va a ser eso! Porque se pasa el día tocándose los huevos.
Y el otro:
– Usted no se preocupe, que si es eso. podemos extraerlos e implantarlos en el óvulo.
– ¡Sí, hombre.! Una cosa es que sean vagos y otra ponerles taxi para recorrer doce centímetros!
Y el médico:
-Es que esto es muy difícil. tenga en cuenta que de millones de espermatozoides sólo puede ganar uno.
-¡Mira, como en Gran hermano!

El caso es que tienes que hacerte el análisis. Te meten en una habitación con un vasito y un montón de revistas porno. Y tú te sientas allí, a ver si se anima. Pero estás mirando un montón de fotos de tías en pelotas y lo único que piensas es: «huy.. fíjate ésta.. con las caderas tan estrechas va a tener problemas en el parto, eh? Uy… esta otra… con toda la silicona que se ha metido… a ver cómo amamanta al niño!»
Y encima, mi mujer desde fuera:
-Cariño! Has terminado ya? En casa no aguantas tanto!

Total, que al final, con mucha buena voluntad consigues llenar el vasito.
Pero luego te pasas toda la semana jodido mientras esperas los resultados.

Lo peor de todo es que empiezas a dudar de que el niño que ya tienes sea tuyo. miras al niño y piensas: «si, de acuerdo, Alejandrito es clavado a mí, pero yo tengo una cara muy corriente.» y te acuerdas de esa insistencia de tu mujer en ponerle Alejandro. ¿Qué pasa, que Santi no es bonito?
Y ya para colmo es cuando llega tu suegra y le dice:
-Ay. que niño tan listo.! A quien habrá salido?
Que ahí ya dices:
coño, es verdad.! A ver si tampoco va a ser de mi mujer! pero de pronto reaccionas: joder, me estoy emparanoiando!! Alejandro es mío!
Hay que tener en cuenta que, en aquel tiempo, dejarla embarazada era más fácil: yo estaba en paro, mis suegros me odiaban, me ponía condón.

Coño, lo teníamos todo a favor! Al final nos dieron los resultados y por lo visto, no me pasa nada. Lo que tengo es estrés. Así que le he comprado al niño la Playstation, a ver si jugando me relajo un poco.

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AQUELLA FATÍDICA NOCHE.

Querida Bella, hace 2 años ligué. Pero no de esa manera patética que tengo de hacerlo, sino por la puerta grande.

Aquella fatídica noche conocí a un bombón que se llamaba Paula. Era una chica sacada de una revista erótica. Una de esas con la que fantaseas todas las noches y que se ves en la calle no te la quitas de la cabeza en seis meses. Paula. Paula se llamaba. Vivíamos en el mismo bloque. Se había mudado hace poco al 8ºD.

Recuerdo que aquella noche pude verla observándome mientras yo bailaba haciendo el «ganso» en la discoteca. Recuerdo cómo se acercó a mí. Como me sonrió. Como se giró. Como me fustigó con su larga y bienoliente melena. Como se me metieron sus pelos en mi ojo y como lloré de dolor. También recuerdo que por un motivo inexplicable en mí conseguí mantener una conversación simpática y que mientras lo hacía notaba algún que otro retortijón.

Como de una nube caí en la realidad que me llevaba a su casa.

– ¡Chavalote hay que cumplir!¡Hay que cumplir!- me dije a mí mismo.

Me invitó a una copa que no me supo a nada. Mientras ella me hablaba cariñosamente agarrada, yo intentaba repasar mentalmente todo lo que había aprendido en 10 años de consumo compulsivo de pornografía. Mi gran maestro, Rocco Sifreddi, me lo había enseñado todo.

En un momento dado, pasó por mi mente el chino de karate kid diciendo: «dal cela, pulil cela dal cela, pulil cela» ¡Lárgate de aquí, cabrón!

Me despertaron de mis cavilaciones, o mejor dicho, mis alucinaciones, unos besos que Paula comenzó a darme en el cuello. Me temblaban las piernas. Se me salía el corazón. Nos íbamos a dar un beso.

-A ver, ¡repasa!- pensé -Posición de los labios. Perfecto. ¿Cantidad de saliva? Bien, bien. ¿Movimiento? Suave y constante. Mano derecha pecho izquierdo, mano izquierda cachete derecho. Todo genial. Perfecto.

Pero de pronto se me encendieron todas las alarmas. ¡Luz roja luz roja! ACUMULACIÓN PELIGROSA DE GASES.

¡Dios mío! Creí que se me iba a escapar el pedo más grande jamás tirado.

-Paula cariño -dije con los ojos achinados y una voz que intentaba disimular el esfuerzo- ¿puedo ir al baño?
– Sí claro, en el pasillo. Segunda puerta a la derecha.

En un último esfuerzo esbocé una sonrisa mientras me dirigía al baño en un paso que se convertía en carrera tras un nuevo retortijón.

Tras varios minutos de descarga y concierto de corneta comencé a recuperar el color y a recordar dónde estaba. Y lo que era más importante, con quién estaba.
Reparé en aquellos momentos en el olor nauseabundo que había creado en aquel pequeño cuarto de baño, pero me volví a relajar cuando vi que tenía ventana y había un bote de desodorante. Además, pensé, estaba en la otra punta de la casa.

Cuando terminé de reflexionar tomé un trozo de papel higiénico y me dispuse a limpiar aquello que siempre hay que limpiar después de hacer una visita al señor Roca, cuando mi mirada fue a parar a mis calzoncillos.

Aquello no era la simple y típica zurrapilla, ni tampoco un pedo sucio. Aquello era una real cagada en mis calzoncillos.

-¿Y ahora qué hago?¿Qué hago? ¡Lavarlos!-exhorté. Pero aquello era demasiado espectacular como para quitarlos con un poquito de agua. Con la tensión por las nubes y las pulsaciones disparadas no podía pensar.

-Céntrate-pensaba-tienes que deshacerte de ellos.

Por una ventana del 8º piso salieron unos slip volando que cayeron en el ojo-patio.

Intentando mantener la dignidad y no hacer mucho ruido lavé mis posaderas en el bidé de aquella casa.

-¿Y ahora que hago? Si me pongo los pantalones va a pensar que soy un guarro. Un tío sin calzoncillos…- pensé- ¡Iré desnudo! Si ahora llego en bolas lo mismo se me pone como una moto.

Me quité el resto de la ropa y salí del baño pensando que era la decisión acertada. Mientras iba por el pasillo iba diciendo: «¡Paula cariño, ya vuelvo!»

Antes de llegar al salón dejé toda la ropa en el suelo y de un salto como si de un equilibrista se tratase entré en el salón con los brazos abiertos, ante el asombro de Paula, Don Antonio (su padre) y Doña Elvira (la madre).

Nuevamente noté los retortijones y sentí que las piernas me fallaban. Sin mediar palabra giré sobre mis pies y me agaché para recoger la ropa ante la incredulidad de los tres, pero con tan mala fortuna que al flexionar el tronco se escuchó como un melódico y sonoro ¡Prrrrt! salía de mi culo.

Tras decir un tímido «losiento» y un «buenasnoches» salí de aquella casa y bajé a toda prisa 4 plantas. Yo vivía en un 3º pero era tal las sensaciones que se agolpaban en mi cabeza y en mi pecho que sentía las piernas paralizadas. Me apoyé de espaldas a la pared mientras trataba se serenarme tomando largas bocanadas de aire.

Pero aquella noche no podía terminar así. La puerta del 4ºC se abrió y apareció Dña Paca una mujer de 76 años, que como supe después, acostumbraba a pasear de madrugada. Esta mujer al verme abrió mucho los ojos, hizo un ruido extraño y cerró la puerta. Tras lo cual se escuchó un golpe seco, que imagino era la cadera de Dña Paca que se había roto al caer.

Tenía que llegar a mi casa. Bajé sigilosa pero velozmente la escalera y saqué la llave de mis pantalones en cuanto llegué a mi puerta.

Debido a mi desconcierto no había escuchado que el ascensor estaba funcionando y que se paraba en mi planta. Y que se abría la puerta. Y que por ella salía mi vecina Mari carmen, que volvía de la juerga.

Tras la sorpresa inicial, fijó su mirada en mi pajarito que tras lo vivido aquella nochecita se había encogido, casi escondido (no recobró su aspecto hasta varios días después). Pues bien, tras echar un vistazo comenzó a reírse sonoramente señalando aquel tímido indicio de hombría.

Aquella fue la peor noche de mi vida. Y la mañana siguiente la más agitada del bloque desde el incendio del 74, ya que Lourdes, la del 6ºB encontró una bola de mierda envuelta en unos calzoncillos en la ventana de su dormitorio. A Dña Paca tuvieron que llevarla al hospital con la cadera rota y una angina de pecho después de que un pervertido desnudo le atacara al salir de casa. Y los Rodríguez, una familia que a pocos les dio tiempo conocer, abandonaron la casa precipitadamente ese día.

Ya no volví a saber nada de Paula y he intentado olvidar aquella noche. Tan solo la sonrisa burlona de mi vecina Mari carmen me recuerda cada día que aquella noche viví una Pesadilla.

MANUAL DE LIGUE.

El otro dia mi madre me hacía una interesante reflexión acerca de mi vida sentimental. Afirmaba que en los lugares que frecuento, de baja catadura moral, no puedo encontrar más que putones verbeneros, y que la madre de mis hijos, una mujer culta, educada, guapa y sensible no puede ser hallada en estos enclaves. Aconsejaba pues mi señora madre que me moviera en círculos harto distintos, aconsejándome sobremanera las bibliotecas.

En mi mente apareció la imagen de la biblioteca de la facultad, y un tío (que era yo) engominado y aceptablemente vestido, bailando entre dos mesas llenas de estudiantes, empuñando un gin-tonic y tirando la caña como un poseso.

Tan atroz visión originó en mi sí una reflexión, no por simple menos importante: no se puede torear con botas de esquí. O séase: que un cambio de escenario, circunstancias y especificidades debe ir unido a un cambio táctico.

Repasemos a continuación el manual de campaña para entornos convencionales (Siempre precedido de una notable alcoholemia):

MANUAL DE CAMPAÑA DEL COMITÉ DE COMPETICIÓN (Versión 3.0, Marzo del ’99)

CONSIDERACIONES PRELIMINARES:
1)El manual está concebido en forma de checkpoints: hay que pasar por todos los puntos clave, si bien la forma de llegar a ellos es discrecional.

2)El espíritu del manual es de carácter orientativo.No se aconseja su aplicación al pie de la letra,si bien en casos de extrema embriaguez animamos a que sea seguido especialmente de cerca. Hay una máxima del Comité que rara vez ha fallado: «No pienses, que la cagas».

3)Y más importante: HAY QUE INGRESAR EN EL CAMPO DE BATALLA CON ALGO DE SANGRE EN EL ALCOHOL. La no observación de esta norma puede acarrear la suspensión cautelar de la licencia federativa de pesca sin caña.

FASE PREVIA:SWITCH ON THE SCANNER

Tras la triunfal entrada por la puerta principal,por la que hemos entrado y por la cual INTENTAREMOS salir,hay que activar con inmediatez escáner y sónar(si dispusiéramos de él). Éste nos marcará posiciones netas y puntuaciones brutas. Esto significa que a la puntuación que nos dé el escáner habrá que restarle 0’75 puntos (escala 0-10) por copa consumida a partir de la sexta, y medio punto adicional por cada hora que pase de las 4 (se trata del Algoritmo de Justerini & Brooks), Ejemplo: Una tía, así a bote pronto es un 6. Son las 5’15 y te has bebido hasta el agua de los floreros (estimemos 10 copas). Aplicando el ya citado Algoritmo de Justerini & Brooks, nos queda: 6-(4 X 0’75)-(1 X 0’5)=2’5. El resultado obtenido se refiere a la chica vista a las 5 de la tarde, con luz natural, y sin maquillar. Sé que es escalofriante, pero es así. Aún así los coeficientes (0’75/0’5) són ajustables individualmente en función de sus idas de pelota en salidas anteriores.

MISIL 1 :POINT OF ENTRY

-Hola,perdona,puedo hablar un momento contigo?
-Si,claro,porqué no?
-No, nada, es que está lleno de tíos tirando la caña y lo último que querría es molestar.
-No, no, no molestas…

*FINALIDAD: Dar al impresión de que eres un tío decente y mostrarte como una persona educada. No vas a ligar: te has enamorado.

MISIL 2: FIRST BLOOD

– Como te llamas?
– XXX, y tu?
– YYY (Decir la verdad es optativo, si bien es recomendable). Vienes mucho por aquí?
– De vez en cuando.
– Me extraña. No recuerdo haberte visto, y si te hubiera visto me acordaría…
– Ya…

*FINALIDAD: Lanzamiento del primer tejo. Obsérvese que éste es lanzado para intimidar, no para tocar. No pongáis cara de viciosos.

MISIL 3: WHERE EAGLES DARE

-Bueno, y que haces por aquí?
-Pues nada, bailando con: WARNING
a)Unas amigas–> OK
b)Unos amigos–> RED ALERT
-Y tu novio donde está?
-Tu preguntas mucho,no?
-Es que soy muy curioso para según que cosas…

*FINALIDAD: Además de artilleros somos espias infiltrados en las filas enemigas. De la información que obtengamos depende el éxito de nuestra misión. Como efecto indirecto se observa el lanzamiento de un segundo tejo, también de carácter intimidatorio.

MISIL 4: CONDITION CRITICAL

Aquí se barajan 4 opciones, otorgándonos en el mejor de los casos una tasa de éxito del 49%. Estamos en la primera situación crítica de la batalla. En función del potencial enemigo, nos replegaremos o atacaremos con más fiereza. No vamos a tener más información que la que podamos conseguir.

a) Mi novio está en la barra/lavabo/guardarropa/…

PROCEDURE:
-Pues nada,dile que es muy afortunado.

b) Mi novio no ha salido. Tiene exámenes y no sale.

PROCEDURE:
-Vaya, y te deja a ti solita por estos mundos de Dios? – Si. Ya me sé cuidar sola.

En esta fase se entra en un rifi-rafe imprevisible de consecuencias imaginables, que por aleatorio queda fuera de nuestro análisis.

c) Mi novio ha salido con los amigos.

PROCEDURE:
-Vaya, y te deja a ti solita por estos mundos de Dios? – Bueno,es que últimamente no vamos muy bien. Nos peleamos mucho, el quiere salir con sus amigos,… – Prefiere salir con sus amigos antes que contigo? Debe estar loco… – Ya sabes como sois los chicos… – No todos. Yo por ejemplo, y no es para hacerme el bueno, cuando estoy con alguien lo es todo para mi. Ojo: le doy toda la libertad del mundo y tal, pero para mi ella es lo más importante…

Tras esta ruin sarta de mentiras lamentable y condenable, nos hallamos en un escenario peligroso. Dependerá del buen hacer del soldado el éxito o el fracaso de la incursión. El comité quisiera recalcar la voluntad mal maquillada de la víctima de buscar jaleo, o bien que necesita un psicólogo (y éste NO es nuestro trabajo). En situaciones de esta índole la profesionalidad y las tablas del soldado le darán la victoria. Es un marco en el cual un soldado de infantería probablemente perecerá.

d) No, no tengo novio

PROCEDURE:
I) Mantener la calma. Que no se os ponga la picha tiesa.
II) No os confiéis: que el enemigo no tenga artilleria pesada no significa que la batalla esté ganada. La concentración a tope SIEMPRE.
III) No la invitéis a una copa. Aparte del menoscabo de liquidez que significa (por lo cual ya podría ser descartado de oficio), da la impresión de que esto sea una barra americana y por tanto ELLA LA PUTA.
IV) El comité recomienda proceder como sigue:

MISIL 5: EL FINO ESTILISTA(Fase crucial)

– No,no tengo novio.
– Que no tienes novio? No me engañes mujer, que no estoy ciego…
– Te lo digo en serio. -EMERGENCY-

El manual del comité habla de 3 estrategias puras, e infinidad de estrategias mixtas. Nos centramos en las primeras (De menos a más agresivas):

ESTRATEGIA 1: «EL VUELO DE LA GALLINA»

Pues nada: ir mareando la perdiz con más o menos estilo hasta que caiga. (Nota del Comité: En realidad se desconoce los pormenores de la táctica al no haber sido aún utilizada)

ESTRATEGIA 2: «EL IMPERIO CONTRAATACA»

– Y dime: cómo es posible que una chica tan tremendamente guapa y simpática no tenga novio?
– Es que…- en este momento nos explicará algún dramón lamentable y tedioso que no vamos a escuchar (con toda probabilidad poniendo a parir a los tios: son unos egoístas, me han hecho mucho daño, ya no me fio de nadie,…). No obstante, finjamos gran atención, ladeemos la cabeza periódicamente, vayamos asimismo afirmando también con la cabeza cuando se indigne, frunzamos las cejas cuando haga frases largas, y cojámosla suavemente del brazo fingiendo que tenemos dificultades para oir de lejos lo que nos dice, que nos parece MUY INTERESANTE-

Seguirá la conversación por cauces que ignoramos (no olvidemos que vamos muy bebidos) hasta que en un instante de silencio (descontando la música máquina que nos está matando) fingiremos que vamos a decir algo pero que nos lo callamos. Es un gesto muy técnico y requiere gran práctica.

– Qué ibas a decir? -preguntará la inocente y potencial víctima-
– No, nada… me ha venido una cosa a la cabeza….
– Qué era?
– Te iba a decir una cosa pero es igual… – MASTER CAUTION-
En este momento una tía, a no ser que sea tonta de capirote, ya sabe cual es la situación.

Si no re-pregunta -> a sudar un rato más.

Si re-pregunta:

– Venga, dímelo -dice la pobre-.
– Es que soy muy tímido… de verdad que da igual, XXX
(Nota del Comité: es muy importante acabar las frases diciendo su nombre. No cada vez pero una de cada 2 ó 3. Da un trato más personalizado, que al fin y al cabo es lo que buscamos… Si la cosa va a mayores podremos llamarla cielo, cariño, etc, y olvidarnos definitivamente de su nombre)

(Nota del Comité: en esta fase tan tensa, es muy importante NO levantar la vista por la discoteca, ya que si se establece contacto visual con un amigo invariablemente nos vamos a descojonar de risa lo que retrasará, o incluso abortará la misión que nos fue encomendada.)

– Dímelo, venga, no seas tímido… – Joder… odio estas situaciones… pues eso, que…|MULTIPLE CHOICE|

1) …si te puedo besar.
2) …me he enamorado de ti. Te lo juro…
3) …eres la mujer más hermosa, bla, bla, bla,…. (a criterio del árbitro)

Respuesta invariable de la chati:

– COMORRRRRRRR???????????? – Pues eso. Querías que te lo dijera y ya te lo he dicho. Si te quieres reir de mí, ríete. Yo te lo tenía que decir….

(Nota del Comité: En este momento se aconseja, para suavizar la tensión reinante, la aplicación del Algoritmo de Mc Gregor-Henseilweiss:»Sinceramente: desde que te he visto me has cautivado. Quería decirte algo pero no me atrevía. He tenido que ir a la barra e insuflarme tres gin-tonics para reunir el valor de venir a decirte algo. Si no lo hubiera hecho, no me lo hubiera podido perdonar. «Es corto y eficaz. Conviene memorizarlo de carrerilla pues nuestra capacidad de análisis y raciocinio es pareja a la del gusano de seda.»)

A partir de aquí, la reacción de ella se divide en tres reacciones, perfectamente tipificadas:

1) – No.Yo no busco rollos de una noche.

PROCEDURE: Tenemos dos opciones:
I) Le pides el teléfono y adiós. Ideal si llevamos una trompa como un trailer y nuestros amigos tampoco han ligado.
II) Seguir apretando como un campeón:
– Te equivocas conmigo. Yo no soy así. Estoy siendo sincero contigo. Simplemente quería besarte, y como quiero ser sincero contigo te lo he dicho. Además tu me has pedido que te dijera lo que pensaba…

(Nota del Comité: fase escabrosa, con un final difícil de pronosticar. De nuevo el partido está en manos del artillero. Factor en contra:el cansancio unido a la alcoholemia es una bomba de relojería.)

2) – No crees que vas muy rápido?

PROCEDURE:
Sinónimo de que quiere jaleo. Con paciencia y técnica se puede afirmar que el gato está en la guantera. Recomendamos:
-Quizá si que voy rápido, pero es que mi corazón también va rápido. Ha sido un flechazo y… (En este momento el escribiente se ha puesto a vomitar como un niño. Es comprensible.)

3) – Bueno,vale…
La lógica se ha impuesto: era un zorrón del 15 y ahí estamos. Otro rosco.

ESTRATEGIA 3: «A CARA DESCUBIERTA»

Tras manifestarnos el enemigo que no tiene novio, las técnicas más comunmente aceptadas són:

1) Puedo ser tu novio? / Quieres casarte conmigo? (se trata del ya mítico método Clinton-Gaskinnen)-> muy cachonda la salida-> Se pondrá a reir y bajará la mirada-> esto es bueno para nuestros sucios intereses.
2) Te gusto? -> disparando con bala. No se va a pronunciar, pero ya es nuestra. Su error ha sido descuidar los flancos.
3) Te deseo como nunca antes habia deseado a alguien. -> heavy metal a tope. Si cuela, nos ahorramos media hora buena. Riesgo: descojone del calibre 22. Seamos serios: no mireis NI POR ASOMO a los amigos.

(Nota del Comité: En este punto, aconsejamos no seguir el manual y dejar cierto márgen a nuestra depauperada inteligencia. (Es arriesgado -lo sé- pero también es bonito ganar por méritos propios…)

MISIL 6: SHOOT TO KILL
Ya le hemos metido nuestra sucia lengua en su boca (es duro pero es así). Tenemos una ventaja: que nuestro objetivo es claro: FORNICARLA. Y una desventaja: su falta de colaboración (a priori). Es el momento de que el Comité de Negociación (formado por nosotros y nuestras pelotas) lime asperezas en pro de una salida negociada del conflicto sin derramamiento de sangre. Estamos en la tercera fase crucial. Se han tipificado las siguientes contingencias:

a) Nuestra tajá: factor hostil, tanto para nuestra capacidad de análisis como para nuestros cochinos objetivos en la cama. El Comité aconseja NO BEBER MÁS llegados a este punto. Somos conscientes de la repulsa que tal dictamen origina, pero la misión es lo primero.

b) Su tajá (la de ella): factor favorable. De hecho, dado que no nos aclaramos y que somos incapaces de convencer a un mandril de que no fume, es nuestra baza más fuerte, por no decir la única. Si vemos que articula 2 o más frases coherentes, deberemos insuflarle con la máxima urgencia otra copa (aconsejamos via oral). Hablando de la negociación en sí, interesaría mostrarse muy solvente en el ámbito amatorio, pero no phantom. En cualquier caso, tenemos un 85% de no dar pie con bola -> deberemos recurrir al Algoritmo de Cervantes, que consiste simplemente en parecer mancos. Que cómo se hace? pues metiéndole la mano por todas y cada una de las aberturas o potenciales aberturas de su atuendo. Si nos coje la mano, con la otra, y así tirando y aflojando. Tenemos 2 finales previstos:

I) Nos pega una hoptia que nos deja serenos.
II) Risas y tal y cual -> se acabará dejando.

c) El factor murciélago o Bat-factor, detectado por el Comité en un arriesgado viaje a la Amazonia. Consiste en: la tía a la que aprietas va con una amiga de un metro veinte, baja, gorda, depresiva e hija de puta. En cuanto ELLA considere que te sobrepasas con la amiga o en cuanto vea que planeais marcharos, cojerá a la amiga por banda, y en medio minuto la tuya vendrá y te dirá que se debe ir inmediatamente, dejándote con cara de tonto. Huelga decir que el mismo fenómeno se da en un 2 contra 3. Es obvio: nadie se quiere comer a la murciélago y ésta se consuela dinamitando los planes de la que está buena. Musho ojo con esto!.

MISIL 7: LA TOMA DE BERLÍN

La gloria se acerca. Las tropas aliadas entran por los alpes ondeando las banderas de Jack Daniel’s. En este momento somos meros títeres de una mujer perversa. Nada de lo que digamos o hagamos servirá de nada. Ella hará lo que quiera, y si follas, será porqué ella te habrá follado. No lo olvides. Tu obligación era llevar las pelotas hasta aquí. Pase lo que pase el Comité está orgulloso de ti.

Hay varias tipologías de chatis que analizamos acto seguido:

1) Gibraltar: Es una estrecha y deberías haberlo visto antes. Es tan ruín que es capaz de despedirse con dos besos (o incluso dando la mano). Se arrepiente de lo (poco) que ha hecho dentro de la disco.
2) Gibraltar borracha: Imprevisible. Los casos estudiados nos han dado una varianza del término de perturbación asombrosa. Resultados no extrapolables. Tiembla!.
3) Tía normal (es un decir): difícil de precisar. En esta contingencia es mucho más importante el factor Murciélago.
4) Van Basten: tras unos primeros compases muy prometedores parece deshincharse sin que queden claros los motivos. Acabara yéndose a casa (si bien te regalará algunas discretas muestras de afecto). No es malo.
5) Indurain: tras un inicio no particularmente prometedor, explota en un momento dado y te despelleja en un hotel. Escasísima.
6) Tyson: Empieza fuerte y acaba fuerte. Seguramente te ha entrado ella y te sigue apretando ella. Es lo que en terminología técnica se llama Putón Verbenero.
7) Calientapoyas: es tan reprobable que ni hablaremos de ella.

CONSIDERACIONES ADICIONALES:

A) Contador de roscos: Artículo 3, párrafo 5º, sección tercera: «Se considerará rosco toda aquella actividad acorde al reglamento (que sea inter-vivos, que no existan vínculos familiares y de carácter heterosexual) en la cual haya existido contacto expreso entre las dos (o más) lenguas.»

B) Deben considerarse también las externalidades:

1) Si los amigos ligan,debemos ligar si hay que bajar el listón, o incluso tirarlo al suelo, se tira y ya está.
2) Son zorras a no ser que se demuestre lo contrario. Si se considera probada su inocencia, aconsejamos dejar en paz a la pobre víctima.
3) Hay que tener seny con las copas: nunca hagas la última, en todo caso la penúltima.
4) Si la tía está buena es que estabas borracho y no sabías dónde ibas. Ya que Dios te ha dado este regalo, no lo desaproveches.
5) No te lleves a la cama a una chati si vas tan trompa que sabes que no puedes cumplir. Queda como un campeón («no quiero precipitarme contigo») y déjala a tiro para mejor ocasión.
6) No conviene llamarla a posteriori. El número que nos ha dado puede ser quemado (Método Victorievich) o bien guardado cómo trofeo de guerra (Método Gaskinnen).
7) Si la llamas -> te gusta mucho -> te enamorarás -> date por jodido. No vas a ser el primero que abandone los Cuerpos de Élite, pero ojalá seas el último. Vendido, bragas, chaquetero,…

CURIOSIDAD CIENTÍFICA A TENER EN CUENTA:

El paso del tiempo y de las copas produce un efecto sorprendente en las chicas:

1) Sus facciones monstruosas se tornan en suaves y estilizados rasgos.
2) Pierden alrededor de 5 kilos por copa a partir de la octava copa.
3) Cuánto más borracho vas, más libidinosamente parece que te miran.
4) A partir de la décima copa bailas muy bien, y ellas se fijan en ti.
5) Cuando vas a la barra te miran con admiración: «cómo bebe y que bien lo aguanta este tio. Es un macho de verdad».

TÉCNICAS ADICIONALES:

*Ha dado buenos resultados cambiar fuego o tabaco por besos (Método Clinton)

*Mirarla fijamente. Al tiempo te pregunta:»Me escuchas?». Tu responderás: «La verdad es que no. Te estaba mirando los ojos y me he quedado embobado… son preciosos. Perdona, qué me decías?»

*Pregúntale: «A ti te gustan los chicos guapos, altos, fuertes, inteligentes, sensibles y fieles?». «Claro que si» va a responder. Tu le largas: «Tu a mí también me gustas. Cuándo nos casamos?»

*Método Stanislavski-Strasberg: A medida que avance la conversación, vé cogiéndola suavemente del brazo o de la cintura. Acércate a ella cuando te hable. Cuando tu le hables, acércate a su oído y roza suavemente su mejilla con la tuya al acercarte y al alejarte. Bésala en la mejilla de forma imprevista en cualquier momento. Ella te preguntará por qué lo has hecho -> ya la has llevado a tu terreno: ahora disparas a bocajarro. Cuando hayáis intimado un poco cógela de la mano, acaríciale el pelo, HAZ ALGO, coño, que no tenemos toda la noche…

COROLARIO FINAL:

Son casi todas unas putas, tu eres un puto y un borracho de mierda, y como no te cace una buena chica, vas a acabar muy mal. Que te jodan, perdido!

LO QUE NO HAY QUE HACER:

La lista es interminable. Les remitimos al excelente libro del Doctor Martínez «Mis técnicas de caza en Lloret». Editorial Moco.

AGRADECIMIENTOS:

A todos los miembros del comité, a los señores Justerini & Brooks (por gentileza de la firma J&B), al Coronel Gordon’s (ya retirado), …… y a todas las pobres pibitas que nos han ayudado involuntariamente en la elaboración de este informe:…………..TEMBLAD!!!

TENDENCIAS DE MODA.

 

Las mujeres somos víctimas de un complot urdido por mentes perversas
que se reunen en un lugar secreto y deciden lo que ellos llaman
«tendencias de moda».
¿Quienes son? ¿Cómo lo hacen?
Yo me imagino que llega Paco Rabanne y dice:
– Veo, veo que este año se va a llevar el azul petróleo.
Y saltan a dúo Victorio y Lucchino:
– Eso, eso. Y los jerséis sin mangas, pero de cuello alto. ¡Y que se
jodan!.
¡Y date por jodida!. Porque la moda no es una industria. ¡Es una
secta dirigida por maricones! Y de esos seres que nos odian ¿qué
podemos esperar?… Si nos hacen ir con estos pantalones que se abrochan
en la rabadilla y nos hacen creer que vamos bien. (Creo que lo hacen
para que luzcamos esos ridículos tangas que tanto molestan). O con esos
otros pantalones de pata larga que van limpiando las aceras.
¿Ustedes saben lo que son las fashion victims? Son las mujeres que
han caído en sus redes y ya no pueden escapar. Esas que cuando se
acercan a un escaparate, oyen voces en su cabeza:
– El poder de la moda te obliga, el poder de Dior te gobierna.
Realmente, yo me di cuenta del poder que tiene esta secta cuando
intente comprarme un vestido rojo. Parece fácil, ¿verdad?. Un vestido
rojo. Pues no. ¡Porque las tiendas están en el ajo!. Son las
representantes de Dior en la tierra. Y, claro, llego yo, y le digo a
la dependienta:
– Buscaba un vestido rojo.
Y me suelta:
– ¿Rojo? Este año no viene nada en rojo. Este año viene el azul petróleo.
– ¿Y eso rojo de ahí?
– Eso es la funda del extintor, pero si quieres te la saco.
¡Así es como empiezan las sectas: anulando tu voluntad! Porque, de
repente, me veo diciendo:
– Vale, sácame uno azul petróleo de la 38.
Y, en ese momento, la dependienta me mira como se mira un SEAT Panda
desde un todoterreno:
– ¿La 38? Tú estarás entre la 40 y la 42.
Claro, yo la mire a ella como diciendo:
– Y tu estarás entre gilipollas y tonta del culo.
Pero le dije:
– Perdona, yo soy una 38.
– No, si ya. Pero es que este año viene la 38 ceñida, ¿sabes?.
Y es que ese es el segundo paso de la estrategia de la secta. Minarte
la autoestima para poder dominarte mejor.
Ahí, yo dije:
– Con esto no me pillan. !Yo me pruebo la 38 aunque me la tenga que
meter a rosca!
Y, claro, te miras al espejo y lo que ves es. Una morcilla. Una morcilla
azul petróleo.
Y digo yo:
– Si en todo el mundo un metro es un metro y un kilo es un kilo, ¿por
qué la talla 38 no es siempre la talla 38? Tú vas al Carrefour y la
talla 38 se la puede poner King África y, sin embargo, te vas a Versace
y la 38 no se la pone ni Melody.
Total, que hice lo que hacemos todas: llevármelo.
Sí, porque pensé lo que pensamos todas:
– Así me obligo a adelgazar. Me obligo a adelgazar. ¿Seremos idiotas?
A las dos semanas te estas obligando a regalárselo a tu sobrina. ¡Es como comprarte unos zapatos del 34 para obligarte a que te encoja el pie!.
Pero es que ese es otro de los síntomas de que estas entrando en la
secta: Someterte voluntariamente al sufrimiento físico. Aunque, a veces,
cuando todavía no estas abducida del todo, consigues tener un momento
de lucidez y decir:
– No, no me lo llevo.
Y, entonces, esa enviada del mal que es la dependienta te dice la
frase definitiva:
– Llévatelo, no seas boba, ¡que lo puedes devolver!
¡Y lo compramos! Como lo puedes devolver. Eso es como comerte un
trozo de moqueta: ¡como lo puedes devolver!. Así que volví a casa con
mi vestido azul petróleo de la 38. Me lo pongo y le pregunto a mi
marido:
– ¿Cómo me queda?
– Pequeño.
– ¿Si? ¿Me marca mucho?.
– Te va a hacer llagas.
Ahí me dije:
– Maribel, contente. Esta es otra prueba. La secta de a moda quiere que
rompas lazos con tu entorno.
– ¡No, no van a poder conmigo!.
Me lance a la calle y no pare hasta que encontré el único vestido
rojo que quedaba en toda la ciudad.
Cuando lo vi, dije:
– ¡Me lo compro! ¡Que le den a Paco Rabanne. Y que Victorio le de a
Lucchino!
¡Ja! Y salí de la tienda triunfante, con mi vestido rojo. Pero la
alegría me duro dos escaparates. Es algo que nos pasa a todas las
mujeres. De repente, se te viene el mundo encima:
– Coño, ¿y que hago yo con un vestido rojo, si este año lo que se lleva
es el azul petróleo?
Oye, que no pude pegar ojo en toda la noche. Tuve unas pesadillas.
Estaba yo en una misa negra, atada de pies y manos, y los grandes
gurús de la moda, rodeándome como en Poltergeist:
– Maribeeeel. Veeen hacia el glamouuuuur.
Total, que me desperté, empapada en sudor y dije:
– !Vale, esta bien! !Me rindo!.
Me unté entera con vaselina para que me entrara el traje, y me
presenté en la boda de mi amiga Jessi, vestida de azul petróleo.
Cuando llegue a la iglesia me encontré con que íbamos todas iguales…
Allí había más azul petróleo que en una playa del golfo Pérsico.
Ahí te das cuenta de que te han captado, has entrado en la secta, y a
partir de ese momento honraras a Victorio y a Lucchino, no nombraras a
Chanel en vano y amaras a Dior sobre todas las cosas.

¡LO QUE YO HUBIERA DADO POR SER HIJO ÚNICO!

 

Ya sé que hay, gente que anda por ahí diciendo que es maravilloso criarse en una familia numerosa….. ¡Hay que ser gilipollas…! Lo mejor es crecer siendo hijo único. Bueno, yo creo que el Fary se hubiera conformado con crecer.

En el colegio, a un hijo único se le reconocía en seguida por dos cosas: la paz interior… y la ropa de su talla. ¡Que es muy humillante que le calculen a uno la edad por las rayas del dobladillo, como si fuera un alcornoque!

Además, en una familia numerosa la infancia es un coñazo, porque normalmente los padres, si eres hijo único, te huelen el culo para ver si te has cagado, pero en una familia numerosa, como sois tantos, no se preocupan en mirar uno por uno a ver quién ha sido. En cuanto huelen algo, ¡tooooodos a la bañera! ¡Que mi casa parecía una piscifactoría!

Y todavía hay gilipollas que dicen que en las familias numerosas todo son ventajas: ‘Huy, además, si eres el pequeño es un chollo, porque cuando te llega la ropa del mayor, vas otra vez a la moda’.En mi época, la moda era hacer la comunión vestido de marinero. Y sí, yo fui de marinero, pero de marinero de la Primera Guerra Mundial. Es que lo heredas todo. Y es muy duro ver a tu madre acercarse por la noche a la cama de tu hermano mayor:

– Cariño, quítate los calcetines, que se los van a dejar los Reyes a tu hermano Emilio.

Y eso si tienes hermanos, porque si lo que tienes son hermanas mayores, tú pides un Geyperman y te regalan una Barbie con el pelo cortado y una barba pintada. Que nada más verlo, ibas todo preocupado a decirle a tu madre:

– Mira mamá, creo que mi Geyperman está echando caderas.

Y luego está lo de la habitación. Lo mío no era una habitación, era un barracón militar. Había tantas literas que parecían estanterías…. Mi madre nos organizaba por orden alfabético, como los libros. Y cuando quería sacar a uno, se iba a las literas:

– Carlos, David, Elías, Fernando… ¡Huy…! ¿Y Emilio? ¡Cariño…! ¿Hemos prestado a Emilio?

Pero lo peor era lo del baño. Había que hacer turnos de quince minutos. Y como siempre había dos o tres hermanos en la edad del pavo, para que no hubiera atascos mi madre tenía que poner bromuro en el Nesquik. Lo que no sé es cómo llegamos a ser tantos, porque mi padre también tomaba Nesquik.

Y en el colegio es un infierno. Porque cargas con la fama de tus hermanos mayores: y si han sido unos macarras, la has jodido. Pero si han sido unos empollones, la has jodido más. Llegas allí, el primer día, y el profesor:

– ¡Aaaaah….! Aragón… ¿Tú no serás hermano de Fernandito?

– Sí, .señor… sí.

– Pues tu hermano era un estudiante ejemplar. Espe ro que sigas sus pasos…

Que tú piensas: ‘Pues seguro, porque llevo sus calcetines…’. Pero, además de la fama, de los hermanos mayores también vas heredando los libros. ¡Subrayados! Que es una putada, porque como el primero subraye mal, suspende toda la familia. Aunque peor que eso es que tu hermano mayor se haya enamorado de Pili, y tengas todo el libro lleno de corazones:

‘Pili,Pili, Pili’… Lo tienes que arreglar de alguna forma.. Así que pones en todos: ‘Pili-la’. Y, claro, el que lo tiene chungo es el hermano siguiente, que tiene el libro lleno de corazones que ponen ‘Pilila’.¡Y a ver cómo explica eso…! .

Y ustedes dirán: ‘Bueno, hombre, lo de heredar los libros, chungo, pero, a cambio, también heredas las revistas guarras….’. Ya, pero es que la que viene en pelotas es Mayra Gómez Kemp.

Luego hay listos que dicen: ‘Lo bueno de la familia numerosa es que puedes meter a la novia en casa y, entre tanta gente, nadie se entera’. ¡Serán gilipollas…! ¿Y de qué te sirve meterla en casa, si luego no tienes dónde…. meterla?

‘Y lo peor de todo son los telediarios. Estáis allí sentados los diez hermanos y, de repente, dicen: ‘Dos de cada diez jóvenes consumen drogas en fin de semana’.

Y tu padre:

– ¡Castigados todos, hasta que confiesen los dos!

‘Cuatro de cada diez jóvenes pierden la virginidad antes de los 18’.. Y tu madre:

– ¡Ah! ¡La canguro no vuelve por casa!

Bueno, me acuerdo un día que dijeron en la tele: ‘En España, uno de cada diez hijos es fruto de la infidelidad’.

¡Y el pelirrojo se llevó una hostia….!

EL PARTO DE UNA LAGARTIJA.

 

Si

Si has tenido niños, (o eres uno), y has sufrido el «síndrome del veterinario», incluyendo algún funeral en la taza del water por un pez de colores, esta historia te hará reír a carcajadas!

Esto fue lo que ocurrió:

Una noche, justo después de cenar, apareció mi hijo para decirme que a una de las dos lagartijas que tenía prisioneras en su habitación le pasaba algo raro.
«Está tumbada y parece enferma» me dijo. «te lo digo en serio, papi. ¿Me puedes ayudar?»

Puse mi mejor cara de sanador de lagartijas, y le seguí hasta su habitación. Efectivamente, una de las dos lagartijas estaba tumbada boca arriba, y parecía muy nerviosa. Supe inmediatamente qué hacer.

«Cariño, ven y mira la lagartija» «¡Dios mío!» exclamó mi mujer. «Está dando a luz.» «Qué?» preguntó mi hijo. «si se llaman Bert y Ernie , mami!»

Yo me quedé igual de estupefacto.

«¡Oye, cómo puede pasar esto? Creí que habíamos acordado que no queríamos que parieran». Le dije a mi mujer, acusadoramente.

«Ya, pero y qué quieres que hiciera, ¿ponerles un cartel en la jaula? me respondió. (Me pareció que lo decía con mucho sarcasmo!)

«No, pero se supone que debías haber comprado dos machos!»

«Exacto, Bert y Ernie !» mi hijo me apoyaba.

Para entonces, el resto de la familia ya estaba allí, a ver qué pasaba. Me encogí de hombros, tratando de sacar el mejor provecho de la situación.

«Chicos, esta va a ser una experiencia fantástica» les dije: «estamos a punto de ser testigos del milagro de la vida»

«Oh, animal!» me chillaron. Escudriñamos al paciente con detenimiento, y después de mucho esfuerzo, vimos cómo algo parecido a una pequeña pata aparecía brevemente, volviendo a desaparecer tras un segundo escaso.

«No parece que estemos mejorando esto mucho,» comenté.

«viene de pié,» susurró mi esposa, horrorizada.

«Haz algo, papi!» urgía mi hijo.

«vale, vale.» Delicadamente, pillé la pata a la siguiente vez que apareció, y tiré de ella con suavidad. Pero volvió a desaparecer. Lo intenté varias veces más, con el mismo resultado.

«Llamo al 112?» sugirió mi hija mayor.

«A lo mejor nos ayudan en el parto.» (Te imaginas la escena, rodeado de mujeres?)

«Vamos a llevar a Ernie al veterinario,» dije seriamente. Nos metimos en le coche, mi hijo llevaba la jaula sobre sus rodillas.

«Respira, Ernie , respira,» decía para animar a la lagartija.

El veterinario se llevó la lagartija a la sala de exploración, y observó detenidamente al animal con una gran lupa.

«Qué piensa doctor, ¿quizá una cesárea?» le sugerí, científicamente.

«esto es muy interesante» murmuró el vete de repente. Señor y Señora Cameron, ¿puedo hablar con ustedes en privado un momento?

tragué saliva, y le indiqué a mi hijo que saliera con un movimiento de cabeza.

«¿Ernie está bien?» preguntó mi mujer.

«Está perfectamente,» nos aseguró el veterinario. «esta lagartija no está de parto..de hecho, eso nunca ocurrirá. Ernie es un macho. Vea, Ernie es un macho joven. Y de vez en cuando, según va llegando a la madurez, como muchas otras especies…pues….vaya….que se masturba. Justo como acaba de hacer, tumbándose de espalda». Se puso colorado, mirando de reojo a mi mujer.

Nos quedamos en silencio, tratando de asimilar aquéllo.

«O sea que Ernie está..está…simplemente….. excitado,» concluyó mi mujer.

«Exacto,» replicó el veterinario, aliviado porque lo habíamos entendido.

De nuevo el silencio. Hasta que mi maliciosa y cruel mujer empezó a sonreír, a reírse por lo bajo, un poco más alto. Y al final a carcajadas. Le caían lágrimas por la cara. «Es que…me viene a la cabeza la imagen de verte tirando de……su…pequeña…..» tuvo que parar a coger más aire para la siguiente carcajada.

«¡Ya vale!,» le advertí. Le dimos las gracias al veterinario y salimos de allí a toda velocidad, metiéndonos en el coche.
Mi hijo estaba muy contento de que todo hubiera ido bien.

«Sé que Ernie te está realmente agradecido por lo que has hecho, papi,» me dijo.

«Oh, no sabes cuánto,» apostilló mi mujer, casi ahogándose de risa.

Dos lagartijas: 140 €.

Una jaula: 50 €.

Veterinario: 30 €.

El recuerdo de tu marido tirando de la picha de una lagartija: No tiene precio!

Moraleja de esta historia: Pon más atención en las clase de biología. Las lagartijas ponen huevos!

    

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

FIN DE CURSO DE UN PROFESOR

 

A estas alturas del mes de junio es menester que pase lista de lo que tengo hecho y lo que me queda por hacer. Veamos, ya hice el examen de la 3ª evaluación, la recuperación correspondiente y la repesca. También correrá el examen de suficiencia, el de pendientes del curso anterior y estoy examinando a los alumnos libres.

En total unos cuatrocientos ejercicios llenos de toda esa ciencia infusa que he sido capaz de transmitir este curso.

He hecho las actas finales. Me he reunido con mi seminario para redactar la memoria de este glorioso trabajo, haciendo constar el grado de cumplimiento de la programación que ha quedado poco complicada, como siempre. También me he reunido con mi departamento y, como soy el responsable, tendré que hacer yo la memoria correspondiente.

Ayer tuvimos un claustro de cinco horas que hubo de suspender a las dos y pico de la tarde sin poderlo acabar, porque le faltaban tres o cuatro horas mas. Hoy he tenido seis reuniones de evaluación. A tres alumnos les ha quedado mi asignatura sólo y eso me deja siempre un mal sabor de boca. Les he vuelto a revisar los exámenes, mientras que todos mis compañeros me esperaban para poder seguir. Uno de ellos tenía un NO PRESENTADO y el tutor me ha preguntado: “pero, ¿un no presentado alto o un no presentado bajo?. Me he quedado estupefacto.

He preparado la ficha de recuperación para septiembre de los alumnos que han suspendido. Para hacerla he tenido en cuenta que muchos no van a poder pagarse un profesor particular y les he quitado la mitad de la materia.

Los alumnos que pensaba que iban a aprobar seguro han hecho el último examen fatal y los que no habían dado ni golpe en todo el curso, han sacado notable.

He tenido la colección completa de disparates que suelo leer cada fin de curso en los exámenes, pero entre ellos brilla con luz propia esta joya: a la pregunta “¿qué haces los fines de semana?”, un joven de veintiún años ha contestado— Then I go wita my girlfrid and me thow er….Independientemente de otras barbaridades creo que quiere decir: “entonces me voy con mi novia y me la tiro”, aunque utilizar el verbo thow que significa tirar, en el sentido de lanzar o arrojar, o sea, que parece mismamente que cogiera a la novia y le diera viaje y del me………¿para que vamos a hablar?

He tenido dos discusiones con compañeros y una pelea sin llegar a las manos pero seria. He recibido dieciséis recomendaciones y no he podido atender ninguna. Me ha llamado el profesor particular de uno de mis alumnos y me ha dicho que, si no le apruebo, él va a quedar fatal con la familia. Mariano G.L., no se ha presentado porque se ha ido a la mili y Juan J.G., tampoco, porque se ha tenido que casar deprisa y corriendo. Pedro G.H., ha venido a reclamar su suspenso y ha dicho que no entiende que no apruebe si se copio más de medio examen de su compañero que sí ha aprobado. Lolo L.M., ha venido llorando porque a pesar de haberse fumado el ochenta por ciento de las clases, dice que al final ha estudiado. José María H.J. , al que he aprobado con un cuatro, estuvo ayer hablando conmigo para ver si le puedo poner notable para que le suba la media y entrar en la Universidad.
He perdido dos kilos, las ojeras me llegan a la altura del bazo, los papeles me comen, la cabeza me duele y la conciencia me fastidia. La declaración de la renta me ha salido positiva y el día diecinueve mi mujer me dijo mirándome a los ojos, “se me ha acabado el dinero. Trae más”. Viva la enseñanza.

 

LAS COMPRAS DEL FIN DE SEMANA

16:30

Haces una lista en casa: Cerveza, Whisky, coca-cola para el whisky, frutos secos para el whisky, ginebra por si se acaba el whisky, en fin, lo imprescindible si eres hombre.


Y añades algunos lujos asiáticos: Café, galletitas, espuma de afeitar, cuchillas. Y como no te acuerdas de más, decides improvisar el resto.


No le des más vueltas, la cagarás. Por mucho que pienses: es final de mes…, nadie tiene un duro, Sábado 5 de la tarde todo el mundo debe estar durmiendo la siesta. Te decides y vas al Hiper. Da igual PYCA, INCONTINENTE, ALTRAPO, son todos iguales.


Ya en las inmediaciones del centro, hay un atasco del carajo. Cientos de miles de gilipollas han pensado como tu…


Aguardas la cola hasta llegar al parking. Ni un puto sitio para aparcar.

De pronto, cuando estás a punto de marcharte, ves una maruja (mujer de avanzada edad, muy pesada, insoportable y muy cotilla, cuya afición favorita es meterse en la vida de los demás) que se dirige a su coche. Frenas en seco y te dices para ti: “Ni el séptimo de caballería me mueve de aquí”. Eso si, la maruja no tiene prisa.


Tranquilamente abre el portón del auto, y comienza a meter las bolsas una a una, revisando su interior, como si no fuera su compra, como si le extrañara ver el paquete de garbanzos ahí. Tu tensión nerviosa esta subiendo.


La maruja por fin, después de buscar durante 10 minutos en el bolso las llaves del coche, abre y entra. Oyes como rasca la caja de cambios al intentar meter la marcha atrás. Piensas que si fueras su marido, le habías pegado ya dos hostias. Al final se encienden las luces de marcha atrás.


No te hagas ilusiones, se le cala el coche. Y vuelta a empezar. Punto muerto.


Se asegura moviendo dieciséis veces la palanca, como si tuviera la polla del marido entre las manos… Al fin sale ella y entras tú.


Ya tienes 10 monedas de un euro -jodiéndote los bolsillos- pero ahora en las inmediaciones de la puerta no hay carritos. Te recorres otra vez las diez hectáreas de parking buscándolo. La tensión arterial se te pone en 20-14. «POR FIN», un carrito libre . Lo coges y mientras vuelves al interior del centro te cuestionas ¿Por qué todos los carritos tienen una hoja de lechuga? ¿Es que hay un grupo de empleados que las va colocando por la mañana, una a una? Cuando no es temporada de lechuga, ¿de donde las importan? ¿Contribuye esto al aumento de la inflación y el déficit comercial? más cuestiones: ¿Por qué siempre te toca un carrito con las ruedas jodidas? ¿No sería mejor reciclar el grupo de empleados lechugadores a mecánicos reparadores de carritos?

18:15


Bueno, estamos dentro. Mientras te diriges a tu destino, te asalta una patinadora que te ofrece la tarjeta de crédito del Hiper. La patinadora está buena no, buenísima.


– Señor le voy a comentar las muchísimas ventajas de nuestra tarjeta, bla, bla


Tu no le quitas ojo a las tetas.


– Bla, bla,… solo un 2% de interés.


Preguntas


– ¿Anual?


La pobre que todo lo que tiene de buena lo tiene de boba contesta:


– Si, no, no sé, pero me parece que 2% al mes.


Para despedirte le dices:


– Vamos que con comisiones, te sale un TAE del 25% por lo menos.

Para continuar por megafonía mono, jijiji-fidelity atrona LA MACARENA. De vez en cuando una voz monótona y anodina -como de McDonald pidiendo una cheeseburger- interrumpe para lanzar una oferta. El sonido es tan malo que tu oyes: «RUPERTA, TE FOLLO»…cuando en realidad ha dicho…»OFERTA DE POLLO». Es ahora cuando de verdad empieza tu calvario. Los pasillos están atestados; ¿porque las mujeres dejan el carro en medio del pasillo, mientras se van a buscar productos 200 metros más allá? Siempre hay marujas con su chandal y sus tacones -arreglás pero informal- con un culo tan gordo que obturan el tráfico.


Es una jungla. No hay reglas. Nadie cede el paso. No existen semáforos, ni señales. Una vieja gorda que va detrás de ti te ha golpeado ya tres veces con las defensas metálicas del carro, en los tobillos. La miras con los ojos inyectados en sangre, pero la muy jodida ni siquiera se da por aludida.


Hay familias que han venido al completo para comprar: La María que estudia cada artículo detenidamente, lo compara con la competencia, lo sopesa, analiza ingredientes, fechas de envasado, caducidad, precios, etc. etc. ¿Pero que cojones mira? Es que está preparando una OPA hostil a una empresa de hidrocarburos? ¿Va a realizar una inversión en el mercado de opciones y futuros? Gilipollas de mierda, solo es un paquete de macarrones.


El Marido, cara de culo estreñido, está a punto de soltarle la tercera hostia al niño de 6 años que lleva tres horas llorando por un chocolate que regala cromos de Pokemon.


La hija mayor, de 18 años, lleva unos pantalones negros talla 48 a punto de estallar. Top que apenas contienen unas desproporcionadas tetas y dejan ver un ombligo perdido entre michelines flácidos. Para más colmo, no deja de aconsejar a la madre:


-Compra los macarrones con salvado que son dietéticos y activan la eliminación.


A ti si que te eliminaba yo, y a tu padre, y a tu hermano y a la madre que te parió y a…


De pronto comprendes por qué en EE.UU. la gente se compra un rifle de asalto, entra en un sitio de estos y organiza una carnicería.

Por megafonía oyes: EN OPORTUNIDADES ENTRE TODOS SE LA MAMAMOS BIEN MAMÁ; después de alucinar con la oportunidad, comprendes que han dicho: EN OPORTUNIDADES VESTIDOS REBAJADOS PRE-MAMÁ.


Estás sudando, jadeas, tienes los riñones al jerez de tanto luchar con el carro. ¿Es que tienen vida propia? ¡Si es que toman sus propias decisiones! Tú quieres ir a la derecha, él se empecina en girar a la izquierda…


Consientes, vas a la izquierda, total tenía que ir a la sección de café e infusiones. De pronto cambia de opinión y se para. No quiere andar el muy cabrón.


Empujas y lo consigues, pero esta vez se escora a la derecha.
Embistes la góndola de las compresas, y caen varios paquetes de compresas con alas.

A quien pueda leer esto: ¡Por amor de Dios, arreglen los carros! ¡Se lo suplico!…


Ya has comprado casi todo. ¡Ah te falta la sal!… Alguien puede decirme que mente retorcida decide la ubicación de la sal en un Hiper. ¿Pero donde cojones está?… Además no hay personal del Hiper a quien preguntar, esto es un selfservice que significa: búscate la vida mamón.


Debería haber una sección para hombres: En los estantes de arriba el whisky, debajo coca-cola, tercer estante frutos secos y a ras de suelo: Sal, pepinillos y papel higiénico. ¡Joder, que es muy sencillo!…


Has terminado, o eso creías. Te diriges a caja. 89 cajas. Todas repletas.


Llevas 14 artículos por lo tanto no puedes ir a una caja rápida. Te preguntas el pack de 6 latas de coca-cola ¿cuenta como uno o como seis? La caja de palillos ¿como una o como cien? La botella de whisky, ¿como una o como 14 cubatas?


Te pones a la cola de la número 64 y esperas.


La cajera, es tan lenta que cazando caracoles se le escaparían todos por velocidad. Tu presión sanguínea no da para más. Eres como una olla express a punto de explotar. La señora que está pasando los artículos en ese momento, vuelve a mirar con asombro cada uno, como si ella no los hubiera puesto ahí.


La que está justo delante de ti, te dice:


– Oiga joven, ¿Podría vigilarme un momento la compra, que he olvidado el perejil?


Y se va antes de que hayas tenido tiempo de abrir la boca.
La cajera se queda sin cambio. Nos quedamos todos quietos esperando a otra patinadora, traiga el cambio.


Siguiente cliente y la del perejil sin aparecer. Al nuevo cliente no le funciona la tarjeta, o no hay línea, yo que sé. Prueba con otra tarjeta.


Piensas en que si hubiera una sección de Armería, te comprabas un kalasnikov y después de vaciar el cargador te ibas a quedar la mar de relajado…


Llega por fin y no solo trae el perejil, viene con las manos llenas de paquetes. Esperas. Esperas más. Por fin, tu turno. La cajera no deja de mascar chicle.


Vaya por Dios, el paquete de papel higiénico tiene mal el código de barras y debe llamar a caja central para consultar el precio.

Miras para atrás y ves odio en la mirada de todos los que están en tu cola.


Sientes vergüenza.


Pagas y mientras sales oyes nuevamente por megafonía: UN CIPOTE Y HASTA LAS NALGAS. O tú estás obsesionado con el tema, o tienes un oído caprichoso.


Mientras te acercas a tu coche, que lo dejaste a tomar por culo, intuyes que el mensaje era: UN BOTE DE ANTI-ALGAS.

17:00

17:55

19:30

19:40

19:50

Mientras piensas: «El partido de fútbol debe estar cerca del descanso, ver si llego para ver la 2º parte». Y la del perejil sin aparecer.

Finalmente tienes que empujar tú mismo el carro de la señora del perejil y aproximarlo a la caja y esperas a que aparezca. Detrás de ti empiezan a protestar y has oído que te han llamado Gilipollas por no saltarte el turno.

En fin, benditas tecnologías que nos permiten hoy en día hacer la compra por internet.

A MI NOVIA NO LE VIENE LA REGLA

¿Alguna vez han oído decir que cuando estás a punto de morir te pasa toda tu vida por delante? Pues no es el único momento… El otro día mi novia me dijo:

– Cariño, no me viene la regla…

Y yo les aseguro que en ese momento, todo, ¿eh?, pero el pasado y el futuro…

Me vi en una ranchera con cuatro niños yendo al híper. Ya sé que estas cosas pasan… ¡Pero que me pase a mí! ¡A mí!, que cuando me decían:

– Paco se ha casado de penalti. Exclamaba:

– ¡Será gilipollas! ¡Con la cantidad de cosas que hay para que no te pase esto!


Sin ir más lejos la marcha atrás. Es mi método. Ya sé que me envidian. Yo es que soy partidario de lo natural, naturópata, vamos. Soy el Carlos Sainz de la marcha atrás. Un control, una pericia, una concentración… Lo que pasa es que hace dos semanas iba yo a mi marcha… Suave, suave, haciendo la tabla del diecisiete: «Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro…». ¡Claro!, ¡lo que sea antes que la eyaculación precoz!

Yo tengo una técnica infalible para esto: si veo que voy muy deprisa pienso: «Karmele, Karmele, Karmele…» Y me relajo. Y si veo que la cosa baja pienso: «Claudia Schiffer, Claudia Schiffer, Claudia Schiffer…». Y oye, ¡da gloria verme!

Bueno, como decía, iba yo a mi marcha, diecisiete por una diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro y me llevo tres… Y en el momento clave a ella le dio la tos, y claro, empezó a agitarse y me rompió el ritmo. Yo controlo, ¡pero si ella se pone a improvisar! De todas maneras tiene que ser un retraso. Como mucho se me pudo escapar un espermatozoide, ¡dos todo lo más! ¡También sería casualidad que encontrasen el camino, con la oscuridad que tiene que haber allí!

El caso es que cuando ella te confiesa: «Todavía no me ha venido», te acojonas. Te acojonas tanto que no dices más que tonterías:

– A lo mejor te ha venido y no te has dado cuenta.

– A lo mejor tú te has vuelto imbécil y tampoco lo sabes.

En esas situaciones es cuando se demuestra que los tíos no tenemos ni idea. Nosotros confundimos el método Ogino, con el índice Nikkei:

– Oye tú estás segura de que has contado bien los días, mira que este año es bisiesto.

– Ya, en febrero, pero es que estamos en octubre.

– A lo mejor lo llevas arrastrando desde entonces.

– A ti sí que te arrastraban los huevos, que te da todo igual.
– Huy, qué borde estás. ¡Eso es que te va a venir!


Pero no le viene. Y tu vida cambia. Por la calle no ves más que embarazadas. Bueno, te cambia hasta el humor. Antes, cuando salían en televisión anuncios de compresas, hacías bromas. Ahora no. Ahora se hace un silencio en el salón, una tensión, un mal rollo… Sólo se oye: «Tun, tun, tun, tun, tun, tun, tun… uuuu iiii… ¿A qué huelen las nubes…?». ¿A qué huelen las nubes? ¡A Dodotis!

Estás tan nervioso que no puedes ni trabajar. La llamas cada cinco minutos:

– ¿Ya?

– ¡No! Y deja de llamar que me pones nerviosa.

Así es que te metes en Internet a buscar información. «A ver, regla punto com». Y te sale la Cofradía de la Virgen de la Regla con Rocío Jurado a la cabeza. «No, vamos a probar otra cosa… Retraso punto es». Y te sale Iberia. «Joder, cada vez vamos peor…». Y cuando desesperado pones «Penalti punto com» y te sale José María García… lo dejas. Y es que en Internet no se navega, se naufraga, porque nunca encuentras nada. Y la vuelves a llamar:

– ¿Ya?

– Que noooo, pesao.

Así es que te compras la revista «Ragazza», que has visto que viene un artículo que se llama «La regla, tu mejor amiga». «Vaya, por fin algo científico». Y lees: «El estrés y los nervios pueden retrasar la regla». «Pues ya está, voy a tranquilizarla», te dices. Y la llamas:

– ¿Dígame?

– Ommmmm…

– ¿Quién es?

– Te pesan los párpados…

– Pero tío, ¿tú estás tonto?

– Ommmmm… Imagínate una pradera, con pajaritos… pío, pío, pío… «¡Coño, me ha colgado! ¿Así como le va a venir la regla?… Si es que no colabora». Ya no sabes qué hacer.

Cuando llega a casa y llama a la puerta antes de abrirle le dices por el telefonillo:

– Cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?, cariño, ¿ya?

– ¡Quieres abrirme!

Cuando entras en casa con el Predictor en la mano, ella brama:

– Como salga el circulito, te la corto… ¡Carlos Sainz!

Por cierto ¿por qué se llama Predictor el Predictor? ¡Si no predice nada! Cuando sale el circulito ella ya está embarazada! Si fuese Predictor tendría que haberme avisado antes. Yo creo que en vez de Predictor se debería llamar Terminator.

¿Y lo lento que es? En esos diez minutos te acuerdas de todos los circulitos que han marcado tu vida: los ceros de Matemáticas, las albóndigas de la mili, el Círculo de Lectores, el condón que no te pusiste… Llega un momento en que estás tan nervioso que no quieres ni verlo, y te vas al salón a intentar relajarte: «Diecisiete por uno diecisiete, diecisiete por dos treinta y cuatro… Ommmm, pío, pío, pío… ¡Karmele, Karmele, Karmele!».

Menos mal que no salió el circulito. Y claro, con la alegría del momento… Nos liamos, nos liamos… Pero después del susto lo hicimos con condón. Porque, según el prospecto, un condón es muy seguro, tiene un 97 por cien de fiabilidad. Así que no hay problema, cuando lleve 97 kikis me lo cambio y ya está.

EL COLEGIO

El otro día tuve que ir a recoger a mi sobrino al colegio. Y me quedé alucinado. ¿Se han fijado en cómo salen los niños de la escuela? Es algo espeluznante. Salen despavoridos, corriendo en cualquier dirección, como endemoniados, empujándose y gritando… como huyendo de algo, que piensas: ¿qué les harán ahí dentro?

Yo recuerdo que de pequeño no salía del colegio de esa forma tan violenta.

Francamente, yo la mayoría de las veces… ni entraba. A mí me decían:

– Enriquito: si quieres ser un hombre de provecho, vas a tener que estudiar un poco más.

Y yo les decía:

– Vale, pero si no quiero serlo, ¿puedo seguir como hasta ahora?

Pero a ellos les da igual, te cargan con un mochilón… ¡así de grande!, y te dicen que todo eso te lo tienes que meter en la cabeza…¡Pero qué empeño en meterme cosas en la cabeza! ¿No se dan cuenta de que no cabe?.

Además, en el colegio se aprenden muchas cosas inútiles.
Por ejemplo: ¿para qué se tiran tres meses enseñándote a diseccionar una rana?… Coño, ¡que te enseñen a pelar una gamba!

¿Y las matemáticas? Para empezar, te enseñan los conjuntos: estaban los conjuntos conjuntos y los conjuntos disjuntos. Muy bien, me ha sido muy útil en mi vida saber esto.

Ahora, el que cambió mi vida fue el conjunto vacío: le enseñaba las notas a mi madre y ella me decía:

– Enriquito, ¿y este cero en matemáticas…?

Mamá, no seas antigua, esto no es un cero, es un conjunto vacío.

Luego te enseñan a sumar, restar, multiplicar, dividir.. Y dices:

«Ahora me enseñarán a pedir un crédito en el banco…» Pero no. Lo que te enseñan es la raíz cuadrada… ¡Ay, amigos! ¡Qué gran tema la raíz cuadrada!

¡Lo bien que me ha venido a mí saber calcular la raíz cuadrada…! Sin ir más lejos la he usado… nunca.

Francamente, ¿a ustedes no les parece que ha llegado el momento de plantear este asunto al Gobierno? La raíz cuadrada tendría que ser voluntaria, como la mili.

Y luego llegaba el profesor y decía:

– Chicos, os voy a poner unos problemas.

Pues… cojonudo: Llevo una mochila de ocho kilos, me llaman Carabesugo, me roban el bocadillo… ¡Y encima viene este tío a ponerme más problemas! Y dictaba:

– Si Pedrito tiene seis manzanas, viene su hermana y le quita dos, viene su primo y le quita otras dos y luego el perro se come una… ¿Cuántas manzanas tiene Pedrito?

Pues no lo sé, pero, francamente, si quiere mi opinión… Pedrito es gilipollas.

Otra cosa que te enseñaban era el latín y el griego, las lenguas muertas…

¿A ustedes les parece bien que les enseñen lenguas muertas a los niños?

¡Con razón por la noche no pueden dormir!
¿Y la sinalefa? ¡Eso tiene que ser una guarrada! Yo me negué a estudiarla…

Y hablando de cochinadas: también te enseñaban los gases nobles…

Mire usted, a mí me parece muy bien que los nobles se tiren sus gases como todo el mundo,¿pero es necesario estudiarlos?

La clase de música… Muy bien, en casa no te dejan gritar ni jugar al balón en el pasillo, pero puedes soplar la flauta hasta que se te salgan los higadillos. Y tu madre ni mu… Total para aprender a tocar

«Debajo un botón, ton, ton…»

Por no hablar de la clase de gimnasia… ¿De qué te va a servir en la vida saber dar una voltereta? ¿Y saltar el potro? ¿Se imaginan que en un debate entre Aznar y Zapatero Aznar dijese: «Señor Zapatero, usted va a subir las pensiones y va a bajar la gasolina, pero, ¿sabe saltar el potro…?»

Déjese de demagogias… Salte el potro señor Zapatero, salte el potro»

La única vez que yo estuve atento en el colegio fue cuando explicaron la reproducción humana. Aunque tampoco me sirvió de mucho: primero te hablaban de un guisante… después de unas abejas que salían de su colmena y llevaban el polen por ahí.. Y luego te enseñaban unos dibujitos de una pareja en pelotas… Que yo pensaba: ¿Y aquí quién de los dos tiene el guisante…?» Pero ahí no se acababa el follón, porque yo sabía que había una cosa que se metía en algún sitio… Y además estaba la cigüeña…

Con lo que me fui a mi casa pensando que la reproducción humana consistía en que una cigüeña metía un guisante en una colmena y una abeja lo esparcía…

Muy bien… Yo no quiero molestar, pero entonces. ¿para qué me sirve a mí la polla?

En fin, amigos, que según lo que nos enseñaban en la escuela, un hombre de provecho es un tío que habla lenguas muertas, come guisantes, da volteretas y toca la flauta… ¡Coño, este tío es Kung Fu!.