Según un informe de Reuters, se ha revelado que Meta utilizó publicaciones públicas en sus plataformas de Facebook e Instagram para entrenar a su nuevo asistente virtual de inteligencia artificial (IA). El Presidente de Asuntos Globales de Meta, Nick Clegg, argumentó que la compañía se mantuvo alejada tanto de las publicaciones privadas compartidas con amigos y familiares como de los mensajes privados para entrenar al bot de IA de la compañía.
Durante la conferencia anual Connect de la compañía, Clegg afirmó que se ha intentado eliminar los conjuntos de datos con una gran cantidad de información personal. Además, añadió que la mayoría de los datos utilizados ya estaban disponibles públicamente.
En los últimos meses, se han señalado a las empresas tecnológicas por utilizar información para entrenar modelos de IA capaces de clasificar grandes cantidades de datos. Según Reuters, en algunos casos, estos análisis de datos han dado lugar a demandas judiciales, especialmente cuando se acusa a la IA de reproducir materiales protegidos por derechos de autor.
«Una forma ideal de ‘alimentar a la bestia’ es mediante las publicaciones de los usuarios, ya que las IA requieren cantidades asombrosas de datos de entrenamiento», afirmó Christopher Alexander, director de análisis de Pioneer Development Group, en una entrevista con Fox News Digital. Alexander también expresó su preocupación por el uso que se le pueda dar a estas IA altamente capacitadas, advirtiendo sobre su capacidad para ser increíblemente persuasivas y comunicarse exactamente como la persona con la que interactúan. Además, destacó la importancia de considerar la apariencia humana que podría llegar a tener una IA, lo cual genera una preocupación real en este ámbito.
A Mark Zuckerberg parece no gustarle el proyecto de ley que se cocina en el Congreso estadounidense, por eso pretende suprimir contenidos noticiosos. en lugar de negociar con medios.
Si el Congreso de EEUU no actúa, las redes sociales se pueden convertir «en el periódico local de facto de Estados Unidos». (Archivo)
Los contenidos noticiosos podrían desaparecer de Facebook. El motivo es que la empresa matriz de la red social, Meta, amenazó con eliminarlos debido a una nueva ley que se gestiona en el Congreso estadounidense. Allí, una iniciativa bipartidista plantea que se deberán negociar compensaciones con medios de comunicación a cambio de la publicación de artículos en la red social.
Sin embargo, a Mark Zuckerberg parece no gustarle la idea. Por eso su solución —al igual que lo hizo en Australia en febrero de 2021— es eliminar todo contenido informativo. Su amenaza aún no se concreta, pero ya está puesta sobre la mesa de acuerdo con palabras difundidas por Andy Stone, jefe de comunicaciones de políticas de Meta.
El proyecto de ley en cuestión se llama Ley de Preservación y Competencia del Periodismo (Journalism Competition and Preservation Act, JCPA). Y según fuentes citadas por Reuters, su objetivo es ayudar a medios de comunicación afectados por las redes sociales. Por ende, es una iniciativa importante, ya que los lectores de ese país han sido víctimas de censura informativa. El caso más relevante hasta ahora, fue la desinformación aplicada previo al asalto al Capitolio en enero de 2021.
Entonces, lo que quiere evitar la JCPAC es el monopolio informativo. Según News Media Alliance, asociación comercial que agrupa a unos 2000 periódicos en Canadá y Estados Unidos, la amenaza de Facebook es “antidemocrática e impropia”. Además, agrega que «a medida que las plataformas tecnológicas compensan a los editores de noticias de todo el mundo, demuestra que existe una demanda y un valor económico para las noticias».
«El periódico de facto de EEUU»
Si el Congreso no actúa pronto, «corremos el riesgo de permitir que las redes sociales se conviertan en el periódico local de facto de Estados Unidos», eso aseguró la asociación comercial en un comunicado.
Una y otra vez, Meta ha tomado decisiones que cercenan la libertad de expresión y por eso tanto republicanos como demócratas promueven el proyecto de ley. Sin embargo, es evidente hacia dónde se inclinan las preferencias políticas de Zuckerberg. Por ejemplo, al favorecer a Biden antes y después de las elecciones presidenciales, al igual que perjudicar el tráfico de medios conservadores.
La JCPA también retrata que «si las negociaciones conjuntas con las plataformas cubiertas no dan como resultado un acuerdo dentro de los seis meses, la ley autorizaría a los editores a exigir el arbitraje de la oferta final para resolver la disputa», según un texto replicado por Univisión.
En Australia pasó algo similar que demostró la prepotencia del fundador de Meta. Incluso hubo un boicot contra Facebook ya que noticias de medios de comunicación nacionales e internacionales no eran visibles. La censura fue total. La decisión se basó en ese momento es un proyecto de ley que planteaba a las compañías tecnológicasllegar a un acuerdo con los medios para pagarles por la creación de noticias en relación a la monetización de los enlaces publicados en la plataforma. Pero Zuckerberg tuvo intenciones de no acatarla.
Una amenaza infundada
Según Andy Stone, el empleado de Zuckerberg, el proyecto de ley sentaría un «terrible precedente para todas las empresas estadounidenses» porque crearía una «entidad similar a un cartel que requiere que una empresa privada subvencione a otras entidades privadas».
No obstante, sus motivaciones son comerciales. No toman en cuenta la libertad de expresión que por el contrario, sí se está impulsando en Twitter con el empresario Elon Musk dirigiéndola desde hace pocos meses, dando como resultado revelaciones de lo que sucedía dentro de la junta directiva con el fin de silenciar informaciones y así favorecer a la Administración Biden.
Por los momentos, el proyecto de ley cuenta con el apoyo no solo de grupos independientes, sino de figuras como el senador republicano Ted Cruz. Si ocurre como en Australia, que el Código de Negociación de Medios de Noticias, quedó aprobado, los gigantes tecnológicos tendrán que firmar acuerdos con medios de EE. UU. para compensarlos por sus contenidos y los clics que generan. En consecuencia, Meta tendrá que ahorrarse más amenazas.