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¿Es la ideología Woke la nueva forma de terrorismo?

Hace poco más de una década, los enemigos extranjeros de EE:UU. solían explotar bombas en lugares públicos y estrellar aviones contra edificios, en lo que conocemos como terrorismo. Hoy día, el terrorismo consiguió otra forma.

Escrito por: Jose Miguel

Resultó siempre, que cuando un terrorista los agrede de forma violenta a EE.UU., este responde con más fuerza, más patriotismo, más unión y todos sabemos que EE.UU. es la potencia militar más grande del mundo.

Pero los enemigos del Muro de Occidente consiguieron atacar de otra manera, más macabra, menos evidente, «menos violenta» y que es perfecta para dividir a la sociedad estadounidense: el Wokismo.

La mente siempre ha sido el target de cualquier estrategia de marketing, ideología, culto o secta. Conquistar la mente de una persona es el equivalente a tener en nuestras manos el control remoto que se usa para que esa persona haga lo que uno quiere.

El terrorismo en EE.UU. ya no explota bombas, ni aviones, sino que inocula ideas. El wokismo es la nueva forma de terrorismo y así como los terroristas islámicos se quitaban la vida para desgraciar a otros, los wokes están dispuestos a destruir la propia para lo mismo.

El Wokismo ha divido a la sociedad estadounidense de tal manera, que el odio interno crece y el sentimiento de culpa es común entre los americanos. Hay estadísticas que muestran que los pilares de la cultura estadounidense, como el patriotismo, la fe cristiana y el querer formar una familia, van en caída libre.

Mientras tanto, la crítica y el desprecio a las bases de la libertad de este país, como la libertad de expresión, el derecho a la legítima defensa y el trabajo duro, van en ascenso, especialmente entre las nuevas generaciones.

No sé si será tan evidente para los estadounidenses y sus autoridades, como lo es para mí que solo soy un inmigrante viviendo en este país, el hecho de que los enemigos de América lograron convencer a los estadounidenses de que «el enemigo extranjero ya no existe» y que el problema de EEUU son ellos mismos y su sociedad con libre porte de armas.

Y es que todo se reduce hoy día a eso, al libre porte de armas, se lo quieren arrebatar. Para lograrlo, el wokismo ha creado unos especímenes que utilizan la violencia con armas de fuego, para atacar especialmente a niños y quebrar la moral de los americanos.

Han sido ya bastantes los criminales que han cometido tiroteos en escuelas y lugares públicos, que se identifican como «Trans», «No Binarios» o cualquier etiqueta propia de la ideología de género, pilar fundamental del Wokismo.

El asesino del tiroteo en Colorado Springs se identificó como «no binario» y los de Denver, Aberdeen y recientemente Nashville, como Trans.

Al infectar la mente de su víctima, el wokismo logra convencerlos de ejecutar estos actos atroces, como entrar a una escuela armados para asesinar a la integrante de una familia.

Por eso, todo aquel que hable en contra de la familia o la libertad, está -potencialmente- infectado de este virus. Pero también hay que prestar atención a los promotores públicos del wokismo.

Ella no es la única, pero sí una de las más populares. Junto con ella, son varias las figuras en cargos públicos, en la televisión, el cine, el entretenimiento, las corporaciones, medios de comunicación, ONGs, instituciones oficiales y principalmente las escuelas, que promueven abiertamente esta ideología Woke, infectando la mente de millones, especialmente los más jóvenes.

¿Cómo revertir esta tendencia? Identificar a figuras como las mencionadas es un paso importante, pero más aún lo es el reforzar los valores sobre los cuales se fundó Estados Unidos: familia, libertad, trabajo duro, derecho de propiedad, a la legítima defensa con armas, fe y patriotismo.

Hay que hacerlo y rápido, porque el Muro de Occidente parece estar en caída libre.

Cierro con esto:

Adoctrinamiento progresista: el marxismo cultural se adueñó de las universidades

Salvando las distancias, las diferencias entre el autoritarismo comunista chino y lo que sucede en la UBA no es muy lejano. Tampoco difiere de lo que ocurre en Estados Unidos con las universidades más importantes.

Por Emmanuel Alejandro Rondón

Antes de explicar lo que ocurre en la Universidad de Buenos Aires, donde el adoctrinamiento progresista cada vez es más presente y el marxismo cultural abarca cada vez más terreno, resulta imperativo hacer un breve paréntesis de lo que ha ocurrido este año calendario.

Los medios de comunicación, academias, universidades, políticos e influencers nos han metido hasta en la sopa un supuesto fracaso del modelo económico que rige en el mundo; culpabilizándolo de toda estructura y daño social que viene de siglos atrás y se han generado, en muchas ocasiones, por ideas diametralmente opuestas a la economía de mercado o libertades individuales. En ese sentido, es menester explicar como una narrativa engañosa ha calado tan fuerte en el mensaje cultural. Todo esto para llegar al punto clave: el adoctrinamiento progresista en la UBA y las universidades del mundo, en especial Estados Unidos.

2020, el año del quiebre 

Este 2020 ha sido un año atípico, complejo, enredado; bastante difícil de explicar. Diversas cuestiones – sanitarias y económicas, política y estratégicas, ideológicas y culturales – se han puesto en tela de juicio; resurgiendo los eternos conflictos que aún no podemos terminar.

Uno de ellos yace en los valores de la libertad, los que defienden estas ideas – para muchos imprescindibles para otros claramente no – alzan sus voces ante aquellas medidas coercitivas estatales que, de una u otra manera, atentan contra sus principios básicos.

El derecho a la libertad de expresión es uno de ellos, algo que los autoritarismos desechan. Países como Venezuela, Cuba, China, Nicaragua hacen gala de ello. Pero lo más preocupante es como aquellos que fueron grandes diarios, como The New York Times, se han puesto del lado autoritario; defendiendo modelos como el chino y poniendo en duda la importancia de la primera enmienda con algunos artículos de opinión.

Pero hay otros puntos igual de preocupantes y trágicos: libertad económica o de libre tránsito, algo afectado en este 2020 indirectamente por la pandemia generada por la COVID-19.

A raíz del debate de las cuarentenas – o confinamientos – se reavivó la llama de varias cuestiones. ¿Qué nos conviene más?: ¿Estados más grandes o chicos? ¿Libertad individual o protección estatal? ¿Libertad económica o con muchas regulaciones impositivas para la redistribución? Aunque se han comprobado con dichos y hechos que, a menor tamaño del Estado, menos regulaciones y más libertades es mayor y mejor la calidad de vida; parece ser que el coronavirus creó un punto de inflexión para crear dudas donde no las debería haber.

Por ejemplo, se «reivindicó» el rol del Estado en un contexto pandémico único y atípico, como si este año fuera la norma a lo que viene y no la excepción. Además, sin tener un éxito sobresaliente. España, Argentina y tantos otros países son claros ejemplos del fracaso de los confinamientos radicales. ¿La sorpresa? Muchos medios lo ocultan. Pero a Suecia sí se le liquidó, aunque los datos demuestren que su sistema funcionó. Curiosamente llamativo.

En ese sentido, que no se olvide: siempre, a mayores libertades, hay más progreso. Tanto en lo social, económico y hasta cultural. Los avances son irreprochables. No hay que desechar los avances por la pandemia, sería ilógico.

Esto que parece hecho, lastimosamente, ha sido destrozado muchas veces por el relato. Por eso es que en Latinoamérica aún hay gente que piensa que Venezuela es un fracaso por un bloqueo económico estadounidense y que Argentina está en una situación paupérrima por el «neoliberalismo».

¿Cómo es que sucede esto? La respuesta es simple, adoctrinamiento mediático, manipulación de las narrativas, ignorancia académica y un lavado entero de la realidad donde las universidades juegan un papel preponderante.

Esa fórmula es un coctel de la muerte que sirve de semillero para ideas que han fracasado durante décadas en nuestra región, pero que de igual forma siguen tomando fuerza. Hacemos referencia a las ideas socialistas, por supuesto, hoy disfrazadas como progresistas para hacerlas más tolerables.

El caso en EEUU es sencillo de explicar, solo hay que mencionar este dato reseñado en La Gran Época: «Según un reciente informe del Young America’s Foundation (YAF), solo una de las 100 mejores universidades de EE.UU. invitó a un orador republicano para dirigirse a la clase de 2020 en sus ceremonias de graduación, lo cual refleja una abrumadora falta de voces conservadoras en el campus».

No es casualidad que el presidente Donald Trump haya pedido revisar la exención de impuestos para suprimir los beneficios impositivos a las casas de estudio que promuevan el «adoctrinamiento de izquierda radical». Pero el problema ya es de fondo, el progresismo y el marxismo cultural ha abarrotado las universidades más importantes del país.

Adoctrinamiento: caso de la UBA

Quizá, es más difícil explicar el aparato mediático, cómo los medios se han puesto del bando autoritario, pues es un tema amplísimo digno de tesis. Pero es más simple explicar el adoctrinamiento académico, tal y como ocurre en la Universidad de Buenos Aires (UBA), una casa de estudio reconocidísima en toda la región.

En la UBA existen hechos irrefutables que demuestran como a los jóvenes se les meten ideas de forma forzosas atentando contra los propios valores universitarios y las leyes argentinas.

El 13 de noviembre del 2019, el Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires dispuso una resolución donde se obligaba la capacitación obligatoria en temas de violencia contra la mujer y género a los docentes, estudiantes, autoridades; etc., «de conformidad con el artículo 1 de la Ley N˚ 27 499». Es decir, la Ley Micaela.

Este curso, que el lector puede verificar en la página web de la UBA y el canal de YouTube de la propia universidad argentina, tiene contenidos como: 1. «Patriarcado, sexismo y género», 2. «Historia de los feminismos con foco en la Argentina», 3. «Colectivos LGTTBIQ»; y una gran serie de vídeos con alto contenido dogmático progresista.

Por ejemplo, en el vídeo «Patriarcado, sexismo y género» la doctora en Ciencias Sociales, Diana Maffia, habla desde su mero punto de vista subjetivo sobre lo que es la violencia en base a la «jerarquización de los géneros», menciona que existe una trampa para la mujer en lo que ella considera el «principal cambio de la sociedad occidental» – pasar de un orden natural a un contrato social – y que esa trampa radica en el orden privado.

Según ella, la vida privada de las familias se sigue manteniendo en un «orden natural» que termina en un contexto opresivo para la mujer. Ella espeta, con alta seguridad en su vídeo, que el reconocimiento de derechos en el contrato social de la sociedad moderna llega solo al ámbito público – controlado por el Estado – pero no al privado, que se maneja en un orden natural familiar que ha dejado a la mujer como una esclava doméstica; además, culpa al capitalismo sobre ese origen opresivo.

Una clase adoctrinaria.

La doctora en Ciencias, que demuestra constantemente su amorío por lo público, lo colectivo, por el Estado; y su desprecio constante hacia la familia, la propiedad y lo natural; destaca que, en el orden privado de la familia formado en un contexto natural, «los niños y la mujer son propiedades del hombre». Ese es su argumento en un vídeo de poco más de once minutos.

Este pensamiento, cargado de resentimiento pero, además, de muchas falacias y dogmas progresistas, ignorando conceptos básicos biológicos como que «hombres» se refiere a la raza humana y no solo a los varones – como indica ella –; que desconoce principios básicos de libertad, que no concibe la capacidad de las personas para prosperar y salir adelante individualmente, que descaradamente ofende a la realidad que destroza completamente su relato, es lo que se está impartiendo en la UBA de forma obligatoria para toda la comunidad académica.

Pero más allá del contenido, el cual es absolutamente reprochable para toda persona liberal (en referencia a los liberales América Latina, no EEUU), libertaria o conservadora; pero muy coherente para las gentes que están de acuerdo con las ideas progresistas y de izquierdas, aquí lo realmente preocupante es la obligatoriedad de realizar el curso, así tu carrera no tenga nada que ver con las ciencias sociales.  

Qué es la Ley Micaela – la ley en la que se basa el curso – y su carga doctrinaria  

Origen: «Micaela García, en quien se inspira esta ley, fue violada y asesinada por Sebastián Wagner en 2017, que estaba preso y fue liberado por la justicia garantista días antes del hecho», se lee en el portal La Derecha Diario.

Para poner en contexto, esta ley consta de 11 artículos, y el primero de ellos indica: «Artículo 1° – Establecerse la capacitación obligatoria en la temática de género y violencia contra las mujeres para todas las personas que se desempeñen en la función pública en todos sus niveles y jerarquías en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación».

Es decir, la Ley Micaela, aprobada por amplia mayoría entre el kirchnerismo y el macrismo, jamás incluye a las universidades dentro de la capacitación. Mucho menos a los estudiantes. Por lo que este curso de género, basada en dicha ley, parte de una lectura sesgada y malinterpretada del primer artículo.

Segundo, y no menos importante, es la carga ideológica que lleva el contenido del curso. Esta Ley Micaela, desde un principio, fue un instrumento populista de partidos y movimientos de izquierda en Argentina; en una forma de congraciarse con los colectivos feministas y progresistas del país. Algo que ha ocurrido siempre y que no debe sorprender. El problema yace en que esto, ahora, se ha trasladado a una casa de estudio autónoma; como es la UBA.

Los temas abordados, con filosofías subjetivas, sin facts, con visiones sesgadas; y la forma en la que se imparte el curso, solo se ve en países autoritarios como Venezuela o China. Catalogar a esta especie de cátedra como «obligatoria» a toda la comunidad universitaria es solo uno de los agravantes. Este curso de temática de género se realiza de forma online, a través de vídeos en YouTube, por lo que los estudiantes no pueden debatir ni esbozar sus argumentos face to face con profesores u otros alumnos. ¿La casilla de comentarios? Desactivada, por lo que ningún estudiante puede emitir una opinión negativa; lo único que pueden hacer es darle al botón de dislike para demostrar su disconformidad.

Múltiples estudiantes se oponen a la obligatoriedad de este curso de género, en especial porque la Ley de Micaela, en teoría, debería basarse en la violencia contra la mujer, pero, en su defecto, se abordan temas ideológicos progresistas.

Bien se puede hacer referencia a los artículos 12 y 13 de la convención interamericana de DDHH que habla de la libertad de conciencia y de la libertad de pensamiento y de expresión. En Argentina, este tratado tiene un rango constitucional. ¿Hay libertad de expresión cuando una autoridad coercitivamente cancela la opinión de sus alumnos en una tribuna estudiantil?

Y no solo ello, si se evalúa con rigurosidad el contenido, bien podría hablarse de un claro adoctrinamiento de ideas progresistas. La carga ideológica de los profesores y lo que profesan, la nula existencia de crítica en la plataforma donde se desempeñan las clases, el carácter de obligatorio; la situación es muy similar a la reciente orden del Ministerio de Educación de China, que recientemente ordenó que «37 de las mejores universidades del país ofrezcan cursos sobre el estudio de las teorías políticas del líder del Partido Comunista Chino (PCch), Xi Jin ping», y estos son obligatorios para todos los estudiantes, según reseñó el medio La Gran Época.

Salvando las distancias, las diferencias entre el autoritarismo comunista chino y lo que sucede en la UBA no es muy lejano. Tampoco difiere de lo que ocurre en Estados Unidos con las universidades más importantes.

El testimonio estudiantil contra el adoctrinamiento

Este artículo surgió de la denuncia por parte de estudiantes de la UBA que no están de acuerdo con la obligatoriedad del curso con temática de género. Laura González, venezolana radicada en Argentina, cursante de la carrera Diseño Gráfico en la Universidad de Buenos Aires, junto a Franco Matas, alumno de la Universidad Nacional de Rosario, organizaron una campaña en CitizenGo para recolectar firmas pidiendo la cancelación de la realización forzosa del curso. 

«Necesitamos una universidad comprometida con el pensamiento crítico y la libertad de expresión; por eso pedimos que no promuevan arbitrariamente teorías dogmáticas en la UBA como la ideología de género que nada tiene que ver con nuestras respectivas carreras», reseña la petición.

González se contactó con El American para pedir apoyo y visibilizar la situación, ella mencionó que este curso «es obligatorio para todos los estudiantes de todas las facultades» incluso para aquellas carreras que no tienen relación con temas humanitarios: «Yo estudio diseño gráfico, nada que ver con el curso. Es una cosa absurda que algo que no tenga nada ver con mi carrera me lo pongan como obligatorio», espetó.

La estudiante venezolana indicó que no son muchos los estudiantes que han alzado sus voces, pero sí hay mucho descontento y que no se pueden quedar callados ante los atropellos: «No puede ser que nos quedemos callados con todo lo que está pasando, si aceptamos esto nos van a meter otro curso aún peor. La semana en la ciudad de Rosario se ordenó que para sacar el carnet de conducir hay que hacer un curso con temática de género. Es una locura».

Laura no fue la única estudiante que se animó a declarar y manifestar su descontento, Daniela Pereira, estudiante de medicina de la UBA, aceptó declarar para este artículo junto a otros dos estudiantes de la carrera: «No quiere hacer este curso de género porque no tiene nada que ver con medicina, estoy en la carrera para estudiar las materias de la misma, no para estudiar temas obligados que no tienen relación. Si quieren hacer este curso para el que quiera hacerlo, está bien, pero no de manera obligatoria, yo no estoy obligada a estudiar una cosa con la que no estoy de acuerdo».

Bruna Santos no se quedó atrás, y también manifestó estar en contra de la obligatoriedad del curso con temática de género: «Claramente este curso tiene en su estructura una ideología y lo que busca es hacernos pensar de acuerdo con estas ideas y apoyar sus políticas. Y al hacerlo obligatorio, esto también lo hace muy autoritario, vivimos en democracia y el curso tiene el total derecho a existir, así como tenemos también el derecho de si nos interesa o no hacerlo, lo que se pide es bastante básico: libertad de elección».

Fernando Silva, otro estudiante de medicina brasilero, expresó que para él no hay que tener la obligatoriedad de tener el curso: «la universidad es abierta, libre, laica; así que no hay razón para que la gente que no esté involucrada en la cuestión de los géneros haga los cursos. No debe ser obligado como se está haciendo», sentenció.

La campaña que iniciaron Laura y Franco en CitizenGO ya pasaron las 500 firmas, con el objetivo de llegar a 1000. Un número que, si bien no parece significativo, se ha logrado con mucho esfuerzo y con escasa difusión. Lo que puede considerarse un gran logro. Aunque los estudiantes pretenden que esto sea mucho más grande y ya están intentando articularse en movimientos estudiantiles para defender los principios de la libertad. Lo cual es muy loable y valiente.

En las redes sociales también se encuentran las quejas de cientos de estudiantes que están en contra del adoctrinamiento progresista en la UBA. Cursos como el de temática de género, justificado de forma equivoca con la Ley Micaela, lo único que hace es impulsar ideas y teorías políticas fracasadas que se han implementado en toda la región durante décadas. Muchos chicos, inconscientemente, terminan adhiriéndose a estos colectivos por el simple hecho que lo vieron en la universidad; sin ver una contracara de la historia y sin tener la oportunidad de presenciar un debate con ideas que contrarresten a las expuestas.

Este tipo de acciones por parte de la rectoría de la UBA, al final de cuentas, no solo tiene lagunas legales preocupantes, sino que atentan contra los principios y valores universitarios universales. La imposición «académica» autoritaria en la UBA empieza a parecerse al de las peores tiranías del mundo, los estudiantes deberían alzar sus voces, antes que sea demasiado tarde. La apatía de los defensores de la libertad deja el terreno libre para aquellos que atentan contra sus principios más básicos. El caso es preocupantemente parecido en EEUU.

Lo que pocos cuentan: el origen ideológico totalitario del actual feminismo de género.

Fue promovido por marxistas para aplicar la lucha de clases a la sexualidad.

«Nos insultaban diciéndonos que éramos unas zorras, unas hijas de puta, que nos teníamos que pudrir…» Esto, aunque lo parezca, no es el relato de una escena de maltrato doméstico.

Una violenta pervesión del feminismo original

Esos insultos atrozmente machistas los sufrieron ayer mujeres de Vox en una marcha feminista en Madrid. Las insultadas, además, fueron agredidas y precisaron protección policial, y todo por el mero hecho de atreverse a cuestionar los dogmas ideológicos del feminismo de género. Entre otros lemas violentos, se corearon barbaridades como «vamos a quemar la Conferencia Episcopal««machotes a machete» y «varón, pardillo, tu boca en el bordillo», en referencia al método con el que un nazi le destrozaba la cabeza a un joven negro en la película «American History X». Pero ¿en qué consiste esta ideología de género o feminismo de género? Su denominación la acuñó una feminista, Christina Hoff Sommers, abiertamente opuesta a él. En su libro «Who Stole Feminism?» (¿Quién robó el feminismo?), publicado en 1994, escribió lo siguiente:

«El feminismo de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminación. Por el contrario, el feminismo del ‘género’ es una ideología que pretende abarcarlo todo, según la cual la mujer norteamericana está presa en un sistema patriarcal opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del ‘género’ a menudo piensa que han empeorado. Ven señales de patriarcado por dondequiera y piensan que la situación se pondrá peor. Pero esto carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial continúa cerrándose.»

Una manipulación del feminismo promovida desde la ultraizquierda

Ese feminismo de género, profundamente materialista y promovido inicialmente desde la extrema izquierda, quiso aplicar la tesis marxista de la lucha de clases a las relaciones sexuales, tal como explicaba una de las creadoras del feminismo radical, Shulamith Firestone (1944-2012). En su libro «La dialéctica del sexo» (1970) bebía directamente del pensamiento de Karl Marx:

«Asegurar la eliminación de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revolución y se apodere del control de la reproducción; que se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como también el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnologías como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de niños. Y así como la meta final de la revolución socialista era no sólo acabar con el privilegio de la clase económica, sino con la distinción misma entre clases económicas, la meta definitiva de la revolución feminista debe ser, a diferencia del primer movimiento feminista, no simplemente acabar con el privilegio masculino, sino con la distinción de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importarían culturalmente.»

El objetivo: acabar con la maternidad; el medio: el aborto

Pero ¿cómo acabar con esas diferencias sexuales, si sólo las mujeres pueden ser madres? Firestone lo tenía claro: «el núcleo de la opresión femenina hay que buscarlo en sus funciones procreadoras y de crianza.». ¿Y cuál era la solución que proponía frente a esa opresión«La liberación de las mujeres de la tiranía de su biología reproductiva por todos los medios disponibles», y esto último incluye el aborto, por supuesto. Este feminismo de género decía defender a la mujer desligándola de una facultad exclusivamente femenina -la maternidad- y enfrentándola a sus hijos, convertidos en simples obstáculos para alcanzar esa «liberación», de forma que si hace falta, se les liquida con la aprobación de la ley y la financiación del Estado. Así se crearon las perversas y totalitarias bases ideológicas de la legalización del aborto en países democráticos.

Un proyecto de ingeniería social que se empezó a aplicar en la URSS

Esa visión nefasta y materialista de la maternidad y de las relaciones con los hijos fue promovida inicialmente por el marxismo, al que le interesaba destruir las relaciones familiares en su concepción totalitaria de la sociedad. No es casualidad que las dictaduras comunistas fuesen las más activas promotoras del aborto: el primer país que lo legalizó fue la URSS en 1920. En Cuba se legalizó en 1965, seis años después de la instauración de la dictadura castrista. A día de hoy, entre los países que más desprotegen a los niños por nacer en el mundo están dictaduras comunistas como China, Corea del Norte, Vietnam y Cuba. La promoción del aborto en esos países y también en muchos países democráticos ha generado la más absoluta irresponsabilidad de hombres y mujeres sobre los frutos de su sexualidad, pero con ciertas diferencias. Y es que las leyes creadas para permitir matar a los hijos por nacer han sido especialmente beneficiosas para los hombres que querían desentenderse de su descendencia, al convertir ésta en la consecuencia de una mera elección de la mujer y, por tanto, exclusiva responsabilidad suya. Una feminista actual, Cecilia Voss Koch, ha denunciado las consecuencias del aborto para las mujeres:

«A base de animar a la sociedad a considerar al hijo de una mujer como una especie de propiedad desechable, el aborto refuerza la imagen de la propia mujer como una propiedad disponible y como un objeto sexual reutilizable -un recurso sexual renovable. No es ninguna coincidencia que el mayor contribuyente financiero a la causa de los «derechos de aborto» sea la Fundación Playboy. Cuando el aborto está disponible para todas las mujeres, toda la responsabilidad masculina para el control de la fecundidad ha sido eliminada. Un hombre sólo necesita ofrecer a la mujer un dinero para un aborto y eso es todo: ninguna responsabilidad, ninguna relación, ningún compromiso. Y en eso estamos… ¡recicladas y utilizadas de nuevo!»

Contra las niñas por nacer y las madres en nombre del feminismo

Esa legislación perversa ha dado lugar a la matanza de más de dos millones de niños por nacer en España. Teniendo en cuenta que algo más del 48% de los recién nacidos en España son niñas, podríamos concluir que de esos dos millones, más de 960.000 eran niñas por nacer, asesinadas con el beneplácito e incluso con el aplauso del feminismo de género. Pero esta matanza de niñas no es el único efecto directo de las leyes abortistas en las propias mujeres. Hace dos años la Fundación Madrina denunciaba que nueve de cada diez mujeres españolas sufren ‘mobbing maternal’ en sus empresas, de modo que ser madre se ha convertido en un factor de exclusión social y laboral para la mujer. Y es que la desprotección de los niños por nacer va ligada a la desprotección de la maternidad. En 2009, durante un debate en el Parlamento de Galicia, una diputada socialista favorable al aborto tachó de «ultraderechista» la propuesta de ofrecer apoyo a las madres embarazadas sin recursos. En febrero de 2011, cuando el gobierno gallego aprobó definitivamente un plan de ayuda a la mujer embarazada, el PSOE descalificó la medida diciendo que pretendía «exportar a Galicia el modelo familiar de la ultraderecha». En un tono parecido, pero en este caso en el Parlamento de Asturias, la izquierda descalificaba una iniciativa similar entre insultos a las madres, llegando el PSOE a tachar de «casi ilegal» una iniciativa para apoyar a madres embarazadas sin recursos, considerando que ofrecerles alternativas al aborto va «contra el derecho de la mujer a decidir». Un derecho que, por lo visto, sólo deja una opción a las madres: abortar.

El siguiente objetivo a destruir: la familia

Pero al feminismo de género no le bastaba con cargarse la maternidad para alcanzar sus objetivos. Esa ideología totalitaria chocaba con la existencia de una institución social ligada a la maternidad: la familia. En la citada obra, Shulamith Firestone apelaba nuevamente a Karl Marx para justificar este proyecto feminista de ingeniería social:

«Marx intuyó la existencia de algo cuya profundidad escapaba a sus conocimientos, cuando observó que la familia contenía en sí misma -en embrión- todos los antagonismos que luego se desarrollarían a mayor escala dentro de la sociedad y el estado. A menos que la revolución arranque de cuajo la organización social básica -la familia biológica, el vínculo a través del cual la psicología del poder puede siempre subsistir clandestinamente-, el germen parasitario de la explotación jamás será aniquilado. Necesitamos una revolución sexual mucho más amplia que la socialista y, por supuesto, que la incluya- para erradicar verdaderamente todos los sistemas clasistas».

¿Y cómo proponía destruir la familia? Pues recurriendo directamente a la ciencia-ficción para diseñar una sociedad sin familias:

«La reproducción de la especie a través de uno de los sexos en beneficio de ambos sería sustituida por la reproducción artificial… La división del trabajo desaparecería mediante la eliminación total del mismo (cybernation). Se destruiría así la tiranía de la familia biológica.«

Nos encontramos ya con un diseño social puramente orwelliano, que se parece peligrosamente al de la novela «1984» y que, como el comunismo, pretende subvertir las instituciones naturales de la sociedad a golpe de ingeniería social, recurriendo a todo tipo de atropellos para lograr sus objetivos, incluso agredir a las mujeres que no están de acuerdo con ese proyecto totalitario.

Una ingeniería social que genera opresión, violencia e injusticia

Resulta alarmante comprobar hasta qué punto estas aberrantes tesis están siendo asumidas por sociedades como la nuestra, desatando la violencia contra el discrepante, la violencia contra los niños por nacer y la violencia en el seno de la familia. En este sentido, tampoco es casualidad que las leyes basadas en la ideología de género invisibilicen la violencia doméstica que sufren hombres y niños varones, y que la mera palabra de una mujer baste para detener a su pareja masculina, dando pie a la presentación de denuncias falsas y a la utilización de esta ley perversa como un método de chantaje. Recordemos que en los siete primeros años de su aplicación, los Juzgados de Violencia sobre la Mujer recibieron 1.034.613 denunciasresultando exculpados 826.616 denunciados, el 79,89%. se trata de la única ley, además, en la que el sexo es un factor a tener en cuenta en el caso de valorar si una denuncia merece ser considerada o si el culpable es reo de un delito (en el caso del varón) o de una falta (si es mujer), en una directa violación de la igualdad ante la ley y del derecho a la presunción de inocencia que proclama la Constitución. Y a estas agresiones contra derechos fundamentales, igual que pasa con la más brutal de todas -el aborto, que implica violar el derecho a vivir-, ya ni siquiera se opone la actual derecha parlamentaria, ya sea por complejo, por tibieza o por miedo a ser blanco de las iras de personas violentas como las que ayer agredieron a unas mujeres por discrepar. Con esta ingeniería social promovida por el feminismo de género no estamos consiguiendo una sociedad más libre e igualitaria, sino más opresiva, violenta e injusta. Y ya va siendo hora de decirlo alto y claro.

ELENTIR

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El marxismo cultural impone el fin de la libertad de expresión en Europa / Cultural Marxism imposed to freedom of expression in Europe

fin-libertad-expresion

Según un extenso reportaje publicado en la nueva Revista Naves en Llamas, en su número del pàsado mes de junio, el totalitarismo socialdemócrata se extiende por los principales países de la Unión Europea de la mano de la más asfixiante censura periodística que ha vivido el viejo continente desde la II Guerra Mundial.

Mientras el Parlamento Europeo “aconseja” a los ciudadanos qué periódicos leer y pretende “enseñar” qué información seleccionar y cómo hacerlo, países como Alemania, Francia, Suecia o Gran Bretaña, entre otros, diseñan leyes intensamente restrictivas que se presentan como herramientas legislativas contra las “noticias falsas”, pero que tienen como único fin castigar y eliminar todas aquellas informaciones y opiniones que cuestionen el pensamiento políticamente correcto impuesto a sangre y fuego en la UE por las fuerzas políticas dominantes y la totalidad de los medios de comunicación del Sistema.

La historia de la comunicación de masas demuestra que las informaciones falsas, las noticias equivocadas, los comentarios manipuladores, los análisis torticeros, las opiniones estridentes, las críticas furibundas y los puntos de vista rompedores son la esencia de la libertad de expresión desde que las primeras gacetas comenzaron a ver la luz en la Europa del siglo XVI. Y, del mismo modo, tratar de poner fin a la publicación de “mentiras” ha sido la excusa preferida de los incontables censores políticos, culturales o religiosos que el mundo ha conocido a lo largo de los siglos. Lo dramático del asunto es que hoy, en el siglo XXI, son las principales potencias de Occidente, sumisas a una falsaria corrección política impuesta por la alianza atroz existente entre el marxismo cultural y el islamismo político, las que no dudan en silenciar a sus ciudadanos más libres, aquellos que se niegan a acatar el discurso ideológico dominante.

Durante los últimos años, y especialmente desde que las grandes empresas periodísticas entraron en una crisis económica dramática a consecuencia de la implosión producida en el sector por la llegada de las TIC’s (nuevas tecnologías de la comunicación y la información), han sido los canales televisivos de más audiencia y las principales cabeceras del continente (tanto unos como otros generosamente financiados por las instituciones) los medios que más patrañas, inventivas y contenidos manipulados han lanzado al público en general. Estas empresas, de la BBC a El País, pasando por Financial Times, La Vanguardia, Le Monde, The Washington Post, The New York Times o La Sexta, mantenidas directamente o indirectamente por gobiernos propios o por regímenes dictatoriales extranjeros, son las que durante años han mantenido el monopolio de la desinformación en solitario y son las que hoy más presionan para que los dirigentes europeos actuales legislen a su favor… censurando, acallando y enmudeciendo a los nuevos protagonistas informativos que, básicamente a través de Internet, se suman al ámbito de la comunicación global.

Francia

En Francia, donde intelectuales y periodistas de talla internacional como Alain Finkielkraut, Éric Zemmour, Gilles Kepel o Ivan Rioufol, repetidamente censurados en las televisiones públicas, denuncian insistentemente y en solitario cómo cada vez es más difícil emitir informaciones y escribir opiniones contrarias al pensamiento único islamoizquierdista dominante, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado el inicio de una “guerra” a las “noticias falsas” y a quienes las propagan. Con este fin, va a impulsar una nueva ley para “controlar, limitar y castigar la propagación en Internet, durante campañas electorales, de noticias falsas por parte de entidades extranjeras”.

Según Emmanuel Macron, que ascensdió al poder después de que los principales medios de comunicación galos impulsaran una durísima campaña contra su principal contrincante, François Fillon, la norma que está preparando su Gabinete “protegerá la vida democrática de las falsas noticias que, a través de las redes sociales, expanden por todo el mundo y en un instante, en todas las lenguas, bulos inventados para ensuciar a un responsable político, a una personalidad, a una figura pública, a un periodista”.

Mientras tanto, en Francia, como también ocurre en la mayor parte de los países que forman el núcleo duro de la UE, y gracias a leyes dictadas “ad hoc” bajo el pretexto de luchar contra “los discursos del odio”, es imposible y sumamente arriesgado cuestionar públicamente los constantes alegatos antidemocráticos lanzados por el Islam político, no hay forma de criticar serenamente a los “jemeres verdes” apologetas incansables del “cambio climático” y, por supuesto, es siempre motivo de querella judicial cualquier planteamiento que se haga en contra de una ideología de género tan generalizada como ignorante. De todo esto, de las decenas de “no-go zones” que se extienden por el país, de los miles de policías que son atacados todos los años en los barrios de mayoría musulmana y de las decenas de atentados islamistas que se han cometido en suelo galo en la última década, Macron, por el momento, no tiene nada que decir.

Alemania

Desde el pasado 1 de octubre de 2017, una nueva ley ha introducido la censura del Estado en plataformas sociales como Facebook, Twitter y YouTube. El Gobierno germano exige a estas empresas que acallen a sus usuarios en nombre del Estado alemán y, para ello, estas redes sociales se encuentran obligadas a borrar o a bloquear cualquier “delito de ofensa” como el libelo, la calumnia, la difamación o la incitación en un plazo de 24 horas de la recepción de la queja de un usuario, al margen de que el contenido de la denuncia sea cierto o no. Las empresas propietarias de las redes sociales tienen siete días para los casos que sean más complicados. Si no lo hacen, el Gobierno alemán puede imponerles una multa de hasta 50 millones de euros por no cumplir la ley.

De esta forma, el Ejecutivo de Angela Merkel ha conseguido que la libertad de expresión de sus ciudadanos esté sujeta a las decisiones arbitrarias de entidades empresariales que tienden a censurar más de lo necesario para no arriesgarse a una multa demoledora. Como explica la analista Judith Bergman, “cuando se nombra a los empleados de las compañías de las redes sociales como policía privada del pensamiento del Estado y se les da el poder de moldear el actual discurso político y cultural, decidiendo quién puede hablar, y qué puede decir, y a quién se acallará, la libertad de expresión se reduce a nada más que un cuento de hadas”.

Mientras esto ocurre, y como ejemplo perfecto de que tanto en Alemania como en el resto de Europa Occidental la censura solo funciona en una dirección, el Tribunal del distrito de Múnich ha reactivado e imputado una sentencia suspendida al periodista alemán Michael Stürzenberger de seis meses de cárcel por publicar en su página de Facebook una foto histórica del gran muftí de Jerusalén, Haj Amin Al Huseini, estrechando la mano de un gerifalte nazi en el Berlín en 1941. Los fiscales acusaron a Stürzenberger de “incitar al odio hacia el Islam” y de denigrar a esta religión por publicar la fotografía. El tribunal declaró a Stürzenberger culpable de “diseminar la propaganda de organizaciones anticonstitucionales”. Aunque la admiración mutua que una vez existió entre Al Huseini y los nazis alemanes es un hecho histórico incuestionable, resulta evidente que los tribunales alemanes están reescribiendo la historia, con el visto bueno de las autoridades políticas.

Reino Unido

En el Reino Unido, mientras el alcalde musulmán de Londres prohíbe colocar en las estaciones de metro anuncios de mujeres occidentales en bikini, la primera ministra, Theresa May, dirige también su indignación contra las compañías de Internet y contra los usuarios de éstas: “La industria tiene que ir más lejos y más rápido para automatizar la detección y eliminación de contenido terrorista online […]. Al final, no son sólo los terroristas a quienes tenemos que derrotar. Es la ideología extremista que los alimenta. Son las ideologías que predican el odio, siembran la división y perjudican nuestra humanidad común. Debemos ser mucho más firmes en la identificación de esas ideologías y su derrota, en todos los ámbitos de nuestra sociedad”.

A más de un lector esta declaración de principios puede resultarle aceptable, pero lo más llamativo de la misma es que en ella Theresa May jamás pronuncia el “apellido” de los terroristas que durante los últimos años, y especialmente a lo largo de 2017, han convertido Londres en general, y el Reino Unido en particular, en un campo de cadáveres. La primera ministra sigue insistiendo en que “estas ideologías” afectan “a todos los ámbitos de nuestra sociedad” cuando, en realidad, prácticamente todo el terrorismo que padece Occidente es islámico.

Paralelamente, su propia secretaria de Interior, Amber Rudd, se ha negado a ilegalizar al brazo político de Hezbolá. El discurso del odio de los islamistas de Hezbolá, al parecer, es perfectamente aceptable para las autoridades británicas. Y también el del clérigo musulmán sudafricano y predicador del odio Ebrahim Bham, que había sido intérprete del director jurídico de los talibanes. Se le permitió entrar en el Reino Unido para hablar en el Queen Elizabeth II Centre, un edificio del Gobierno, en el marco de la “Expo Palestina”, un gran evento antijudío celebrado en julio en Londres. Bham es conocido por citar a Goebbels, el ministro nazi de Propaganda, y decir que todos los judíos y cristianos son “agentes de Satán”. Entretanto, a un académico de primer orden como Robert Spencer se le ha vetado la entrada en el Reino Unido, supuestamente porque lo que narra —que es verdadero— es “islamófobo”.

La muy concreta intencionalidad política e ideológica que encierra el empeño de coartar la libertad de expresión de los ciudadanos en base a lo que se conoce como “delitos de odio” queda claramente expuesta en los datos que ofrece la Fiscalía del Estado británica (CPS, por sus siglas en inglés), que entre 2015 y 2016 asegura haber denunciado 15.442 casos de este tipo de faltas. Curiosamente, a pesar de que los judíos de Gran Bretaña, que ya han sufrido un drástico aumento el antisemitismo en los últimos tres años, suelen ser los destinatarios habituales de los delitos de odio, sus casos continúan siendo apenas una fracción mínima de las estadísticas. Según Campaign Against Antisemitism, “aún no ha habido un año en que se hayan enjuiciado más de unos 25 delitos de odio antisemita. En lo que llevamos de 2017, nos constan 21 enjuiciamientos, en 2016 hubo 20 y en 2015 hubo sólo 12. Es tan grave la inacción de la Fiscalía que hemos tenido que demandar a título privado a los presuntos antisemitas y enfrentarnos a la Fiscalía mediante las revisiones judiciales, de las cuales la primera la ganamos en marzo. El año pasado sólo se juzgó el 1,9% de los delitos de odio contra los judíos, señalando a las fuerzas policiales que sus esfuerzos para investigar este tipo de delitos podrían ser en vano, y enviando el claro mensaje a los antisemitas de que no tienen por qué temer a la ley”.

Suecia

En 1966, uno de los escritores para niños más populares de Suecia, Jan Lööf, publicó “Mi abuelo es pirata”, un libro infantil ilustrado que incluía, entre otros personajes, al malvado pirata Omar y al vendedor ambulante Abdulah. El libro se reveló como un éxito de ventas desde un primer momento, y ha sido traducido al inglés, al español, al francés y a otros idiomas. Hace diez años, se distribuyeron incluso 100.000 copias al público sueco con los “Happy Meals” de McDonald’s, como parte de un iniciativa para fomentar la lectura entre los niños.

Ahora, quince años después, el libro ya no es tolerable. El autor, que cuenta en la actualidad con 76 años, ha revelado que su editorial le había dicho que si no reescribía el libro y cambiaba las ilustraciones, éste sería retirado del mercado. La editorial también amenazó con retirar otro libro suyo si no lo rehacía, porque incluye la ilustración de un músico negro de jazz que duerme con las gafas de sol puestas.

La editorial de Lööf, la gigante sueca Bonnier Carlsen, dice que no ha tomado aún una decisión final y que solo considera la reescritura y reilustración de los libros como “una opción”. No hay duda, sin embargo, de que consideran los libros en cuestión sumamente problemáticos.

“Los libros estereotipan a otras culturas, algo que no es extraño, ya que todas las ilustraciones se crearon en un contexto, en su propio tiempo, y los tiempos cambian”, explica Eva Dahlin, que dirige el departamento literario de Bonnier Carlsen.

Por este motivo, Dahlin revela también que su editorial invierte mucho tiempo en revisar viejas publicaciones, para comprobar si incluyen dichos pasajes “problemáticos”. Añadió que la editorial no solo comprueba pasajes culturalmente delicados: “Tenemos muchas mujeres editoras, así que es probable que de forma natural seamos más conscientes de las representaciones con prejuicios de género que de este tipo de cuestiones. Pero ahora tenemos una mejor perspectiva y una mayor conciencia sobre estos asuntos”.

Suecia ya está acostumbrada a las “revisiones literarias” de este tipo, u otras revisiones culturales en nombre de las imposiciones políticamente correctas. Tanto “Pipi Calzaslargas” como otros libros infantiles han sufrido revisiones varias o han sido incluso retirados del mercado. En la serie televisiva de la niña pelirroja de las largas coletas se ha eliminado una escena en la que Pipi entrecierra los ojos para parecer china, “para no ofender a nadie”.

En 2013, un popular y premiado libro infantil danés, “Mustafas Kiosk”, de Jakob Martin Strid, fue retirado del mercado sueco tras las quejas en las redes sociales de este país de que el libro era racista e “islamófobo”. Irónicamente, el autor lo escribió en 1998, cuando se encontraba en Indonesia, el país con la mayor población musulmana del mundo, como un “alegato antirracista”.

Elocuentemente, el libro ha estado en el mercado sueco desde 2002 sin ninguna queja. En respuesta a estas críticas, el escritor danés señaló que solo se logra una sociedad igualitaria y no racista “cuando te permiten hacer bromas (cariñosas) sobre cualquiera”. “También hago bromas sobre los noruegos”, añadió.

En 2014, tras las quejas en las redes sociales suecas de que algunas de sus golosinas eran “racistas”, la empresa Haribo decidió cambiar uno de sus productos, “Skipper Mix”, que consistía en golosinas con forma de recuerdos marineros, entre ellos… máscaras africanas.

Y mientras tanto, día a día, y en muchos casos a través de asociaciones y organizaciones subvencionadas con recursos públicos, en Suecia se suceden las denuncias por “incitación al odio”. Estos son algunos casos recientes recogidos por el Instituto Gatestone norteamericano:

Una mujer de 71 años se refirió a los llamados menores sin acompañante como “niños barbudos”, y dijo que estaban “violando en grupo y demoliendo sus casas [de asilo]”. Publicó el comentario en la página de Facebook de los Demócratas Suecos en junio de 2016. En febrero de 2018, un tribunal sueco la sentenció al pago de una multa por “incitación al odio contra un grupo étnico”.

Durante el juicio, dijo que había estado leyendo varios artículos sobre estos supuestos refugiados sin acompañante que “habían incendiado las casas de asilo, violado, y negado a que un médico determinara su edad para evitar la sentencia”.

“Me horrorizó lo que leí”, dijo, disculpándose por el comentario que había publicado, del que dijo que se dirigía solamente a los que cometen delitos. Al tribunal, obviamente, no le importó el miedo de la anciana, y concluyó: “[la mujer] debió darse cuenta de que había un riesgo inminente de que las personas que leyeran el texto lo percibieran como una expresión de desacuerdo con otros grupos étnicos de personas en general y la inmensa mayoría de los refugiados sin acompañante, que, en el momento del comentario, habían ido concretamente a Suecia. A pesar de ello, escribió el comentario en Facebook”.

Otra mujer de cincuenta y tantos fue sentenciada a pagar una multa en diciembre de 2017 por un comentario en Facebook, donde llamaba a los hombres de Afganistán que habían mentido sobre su edad, “cabalgacamellos”: “Esos malditos cabalgacamellos nunca serán autosuficientes, porque son unos malditos parásitos”, escribió. El fiscal Mattias Glaser insistió en que el comentario iba dirigido contra “jóvenes que están luchando para quedarse en el país”. Según el tribunal: “se usaron palabras condescendientes de una manera que […] expresaban desprecio por las personas de origen afgano o personas de las regiones colindantes respecto al color de piel o su origen nacional o étnico y encajan en la cláusula sobre incitación al odio”.

En noviembre de 2017, un hombre de 65 años fue sentenciado a pagar una multa por “incitación al odio contra un grupo étnico”. ¿Cuál fue su delito? Escribir en Facebook que los migrantes “recién llegados”, no los suecos, “eran culpables de perpetrar violaciones colectivas”. Según el tribunal, el hombre “afirmó que los afganos, africanos y árabes que acababan de llegar a Suecia cometían delitos como violaciones colectivas”. Esta afirmación, según el tribunal, constituye un “claro desprecio” por las personas de los orígenes nacionales mencionados. El hombre de 65 años adujo que había publicado el comentario porque Suecia oculta las estadísticas sobre los orígenes étnicos de los violadores y que su comentario era una forma de difundir información e iniciar un debate. Esto no impresionó en absoluto al tribunal, que concluyó: “El comentario contiene una grave acusación de que las personas de determinados orígenes nacionales cometen delitos graves y no puede [el comentario] considerarse por tanto que dé lugar o contribuya a un debate objetivo sobre el asunto”.

En febrero de 2018, un hombre de 55 años fue sentenciado a pagar una multa por “incitación contra un grupo étnico” por escribir en Facebook que los musulmanes suníes están detrás de la mayoría de los delitos de bandas en Suecia, así como de las violaciones. “Los somalíes son musulmanes suníes… están detrás de buena parte de los delitos de bandas en Suecia y de toda la otra violencia, como las violaciones. ¡Los afganos son en un 80% suníes y son una gente maldita!”, escribió.

Durante el juicio dijo que tenía entendido que había libertad de expresión en Suecia. “Ves este tipo de cosas cada día”, dijo, “violaciones colectivas, disparos, maltrato animal y similares, y los políticos no parecen capaces de hacer nada al respecto. La policía no hace nada tampoco, y la gente se enfada”. El tribunal concluyó: “El comentario expresa que los musulmanes en general están detrás de los delitos de bandas y violaciones colectivas en Suecia, y se formula de una manera ofensiva […] El comentario no invita a un debate crítico sobre la religión, expresa exactamente el mismo tipo de desprecio que pretende abordar lo estipulado sobre incitación al odio contra un grupo étnico. Se sentencia al acusado al pago de 10.000 coronas [1.200 dólares] por incitación contra un grupo étnico”.

La analista Judith Bergman se muestra tajante: “Suecia está siendo barrida por una ola de asesinatos, agresiones violentas, violaciones, también colectivas y agresiones sexuales, además de la sempiterna amenaza terrorista. En lugar de usar sus limitados recursos para proteger a sus ciudadanos de los ataques violentos contra ellos, Suecia está librando una batalla legal contra sus pensionistas por atreverse a hablar contra los mismos ataques violentos de los que el Estado no les está protegiendo”.

FUENTE: ALERTANACIONAL

SCUM-TERMINATORS

FEMINAZIS35

Por Carolus Albertus Caldito Aunion

1. SCUM-TERMINATORS

2. Estamos en el año 2019 Ser hombre se ha vuelto especialmente peligroso. Las Scum-Terminators están por todas partes… y actúan con especial violencia en el territorio de ese país, de cuyo nombre nadie o casi nadie quiere acordarse: España.

3. Las feminaziestalinistas, hembristas, misándricas llevadas por su profundo odio hacia lo masculino, persiguen y criminalizan a cualquier varón que se cruce en su camino… por el simple hecho de haber nacido hombre, de tener pene. En España, aquello que se llamaba “Estado de Derecho” hace mucho tiempo que ha dejado de existir… Las feminaziestalinistas, hembristas, misándricas llevadas por su profundo odio hacia lo masculino, persiguen y criminalizan a cualquier varón que se cruce en su camino… por el simple hecho de haber nacido hombre, de tener pene. En España, aquello que se llamaba “Estado de Derecho” hace mucho tiempo que ha dejado de existir… Los hombres están condenados a llevar una vida miserable, “clandestina”, a ocultarse para evitar ser apresados de sus frecuentes cacerías.

4. Vivir, “sobrevivir”, cada día es una tarea más difícil, la sociedad cada vez está más dañada, el deterioro es casi irreparable. El feminaziestalinismo es casi omnipresente, está por todos lados: Gobierno, Tribunales, Universifdades, Televisiones, redes sociales. Nada escapa a su control Ya nadie está a salvo de sufrir las iras del feminaziestalismo degenerado… nadie puede dormir tranquilo… Inevitablemente, casi toda la gente ha acabado percatándose del grave peligro del feminaziestalinismo… Pero ya apenas había remedio… El feminaziestalinismo, la “perspectiva de género”, ha conseguido engañar a los medios de comunicación, al poder legislativo, al ejecutivo, a los políticos, corrompió a todas las instituciones… acabó controlando a los jueces y tribunales…

5. Las y los feminaziestalinistas se han dotado de armas mortíferas para destruir a las familias convencionales, y de paso destruir a los hombres, un cocktail explosivo : – La ley integral contra la violencia de género (22 de diciembre de 2004) y – La ley del divorcio “espress” (de julio de 2005) Los derechos constitucionales como el de la presunción de inocencia y a la igualdad ante la ley, han sido abolidos, sólo queda de ellos una caricatura, un lejano recuerdo… Es el mito de “las amazonas” trasladado al siglo XXI, el estado de “apartheid” feminaziestalinista:

6. Las feministas más extremistas han conseguido imponer su idea de que, los hombres son los únicos culpables de todo lo negativo que existe a nuestro alrededor, presente, pasado y futuro… su ideología misándrica, androfóbica, sin que los partidos políticos (unos por negligencia, otros por estupidez, otros por cobardía, otros aplaudiendo a rabiar…) hicieran nada por evitarlo,… por miedo a ser llamados “misóginos”, falócratas, cabrones…. Como resultado de la perversa y abominable legislación aprobada por el parlamento, se ha generalizado el parricidio de estado y la persecución indiscriminada de los hombres… (Misandria = odio a los hombres. Misoginia = odio a las mujeres)

7. En el estado de apartheid feminaziestalinista, el hombre no posee la misma dignidad, no es merecedor de los mismos derechos que la mujer. Tras la aprobación de la ley de divorcio, en España se le ha otorgado a la mujer el derecho a repudiar a su compañero, a su esposo, de desahuciarlo… la posibilidad de condenar al hombre a la más absoluta miseria, moral, económica y de toda clase… Según la legislación hembrista, los varones no merecen más que el castigo, por el simple hecho de haber nacido con pene… He aquí la “biblia” del feminismo de género…el Mein Kampf del feminaziestalinismo. http://www.ucm.es/info/nomadas/MT_feminismo/scum_man

8. En España, la Administración de Justicia (mayoritariamente controlada por el feminaziestalinismo) condena cada año a aproximadamente a 100.000 niños a una orfandad estúpida y cruel… Los papás son excluídos de la educación y de la crianza de sus hijos, convirtiéndose en padres visitadores (en España sólo los presos y los hijos de padres divociados poseen “regímenes de visita”), “cajeros automáticos”… En muchísimos casos acaban perdiendo todo contacto con ellos…

9. El padre divorciado si “se porta bien” debe conformarse con disfrutar de la compañía de sus hijos, entre cuatro y cinco días por mes…y la mitad de las vacaciones escolares… un régimen absolutamente humillante. Si la mamá decide boicotear la relación de los hijos con su padre, lo tiene muy fácil, basta con que presente una denuncia falsa contra el papá por maltrato o abuso… También puede recurrir a la alienación parental (SAP) hasta conseguir que los hijos acaben odiando a su padre, y no quieran ir con él… Ni que decir tiene que, esta forma de maltrato cruel a la infancia, en España, no es delito… SAP = síndrome de alienación parental)

10. ¿Hay alguien a quién le preocupe que haya millones de niños españoles viviendo en situación de orfandad, de maltrato, de abandono, de desamparo? Estamos hablando de hijos separados de forma arbitraria de sus padres, niños a los que se les priva del amor y el cuidado de sus papás, en muchos casos manipulados para odiar al padre, niños en los que la figura paterna está ausente, y a los que de manera inevitable dejará importantes secuelas en el futuro.

11. La situación actual es peor de lo que imaginas… 1. La igualdad de derechos y obligaciones, entre hombres y mujeres ha quedado abolida. 2. Los hombres han perdido su derecho a la presunción de inocencia. 3. El hombre siempre es culpable, mientras no se demuestre lo contrario… 4. La palabra de cualquier mujer vale siempre más que la de cualquier hombre.

12. 5. Si un hombre y una mujer discuten y acaban agrediéndose mutuamente, el hombre habrá cometido un delito grave, la mujer como mucho “una falta leve”… ya que simplemente recurrió a la legítima defensa… 6. Tras realizar el acto sexual, la mujer puede denunciar al hombre por violación cuando quiera, basta con su palabra. Será el hombre quien tenga que demostrar que fueron relaciones consentidas. 7. Un hombre acusado de maltratador aparecerá en los medios de comunicación, y quedará marcado para siempre, aunque luego sea absuelto. Los noticiarios nunca hablan mal de las mujeres. Si un hombre es maltratado y/o muere se silencia.

13. 8. Las mujeres supuestamente maltratadas tienen todas ayudas públicas imaginables… el hombre maltratado ninguna (el dogma feminazi afirma que los hombres maltratados no existen) 9. Si un hombre denuncia que su mujer le pega y lo maltrata difícilmente será atendido ni creído. Si es al revés, la maquinaria policial y judicial se pondrá en marcha para aplastar a ese piojo. 10. Si un hombre está inmerso en un proceso por malos tratos nunca podrá acceder a la custodia de sus hijos, o la custodia compartida. Basta una simple denuncia, no es necesario que la acusación sea probada… (Artículo 92 del Código Civil)

14. 11. En caso de divorcio el hombre es expulsado de inmediato de su casa, incluso cuando la mujer es quién pone en marcha el proceso… La ley de divorcio está diseñada por el feminazismo para que el hombre siempre sea el perdedor… y lo pierda todo. 12. Cuando en un pleito de divorcio, el hombre pide la custodia compartida (o la custodia exclusiva) tiene que demostrar que reúne unas condiciones extraordinarias. A la mujer no se le exige absolutamente nada (la ideología de los juzgados se resume en una frase: “lo mejor es que se queden con mamá…”) Además la mujer siempre tiene el derecho de veto para impedir la Custodia Compartida de los hijos.

15. 13. Si la mujer cuestiona la idoneidad del papá para educar a los hijos, o alega que existen “problemas” para que los hijos estén algún tiempo en compañía de su padre…, los Equipos Técnicos Psicosociales adscritos a los juzgados (integrados por psicólog@s feminaziestalinistas e ilegales) sabrán muy bien cómo hacer su trabajo. Someterán al papá a un hábil “interrogatorio”, lleno de trampas y manipulaciones. Realizarán un juicio paralelo, sin posibilidad de defenderse por parte del padre… Digas lo que digas, hagas lo que hagas, no servirá de nada. Ellas harán un informe absolutamente subjetivo, la perfecta coartada para que el o la Juez expulse al papá, de la vida cotidiana de sus hijos… Se trata de la más vergonzosa y fraudulenta utilización de la Psicología para justificar el parricidio de estado…

16. 14. El juzgado de familia dictará sentencia basándose en el informe de las “expertas” del Equipo Técnico Psicosocial… El resultado es siempre el mismo: separar a los hijos del padre. Eso sí: veas más o menos a tus hijos, o no los veas nunca… el juzgado te obligará a pagar de forma casi vitalicia, un impuesto revolucionario… ¡La pensión por “alimentos”!!! 15. Da lo mismo a la conclusión a la que llegues… Pensarás que el juez ha dictado una sentencia injusta a sabiendas… No te molestes en denunciar al juez por prevaricación… Cualquier recurso que pongas será archivado. Así de arbitraria es “la justicia”.

17. 16. La mujer puede boicotear, poner todos los obstáculos que quiera, e impedir que los hijos tengan contacto con su padre…. No le pasará nada… cuenta con el apoyo de la fiscalía y de la Administración de Justicia… 17. Y en último extremo, siempre podrá recurrir a la denuncia falsa por acoso, maltrato o abuso… El hombre será en la mayoría de los casos condenado sin prueba alguna… Las mujeres nunca mienten, los niños tampoco… los hombres, por el contrario, son “mentirosos compulsivos”…

18. 18- Las mujeres pueden “dejarse embarazar” con o sin tu permiso… podrán decidir, igualmente, si dejan vivir o no a tu hijo (cuando aún está en el vientre de la madre), y tú <hombre> no podrás decidir nada, de nada… 19. Si un niño –varón- agrede a una niña es que ha aprendido de su papá machista. Si es al revés, son “cosas de niños”… 20. Los niños, desde la escuela, deben ser educados en la ideología feminaziestalinista para que de mayores tengan siempre presente cual deber ser su comportamiento con las mujeres: relaciones basadas en el miedo y sumisión a la mujer.

19. 21. Si después de divorciado tienes la feliz ocurrencia de “salir” con una mujer divorciada… procura averiguar qué fue de su ex. Tal vez esté en la cárcel o durmiendo en la calle. Entérate de si su ex marido puede ver a los hijos.. Esta información te dará un perfil del tipo de mujer con la que estas tentado a unirte… ¡Ten cuidado, no bajes la guardia…! 22.Cualquier hombre (sin distinción de clases, o formación… puede ser víctima de la furia, la perversidad de las leyes feminaziestalinistas… Da igual si eres obrero, artista, rico o pobre, político o juez. Lo único que se tendrá en cuenta <siempre negativamente> es tu condición de hombre. Bueno, algunos políticos tienen asegurado de antemano trato de favor… por ser aliados del lobby feminaziestalinista degenerado.

20. 23. En la España actual, gracias a las leyes feminaziestalinistas, las mujeres tienen siempre “la sartén por el mango”… los hombres son “varones castrados” en manos de sus compañeras… Los hombres españoles viven atemorizados, humillados… pueden ser víctimas, en cualquier momento de una falsa denuncia… o pueden ser repudiados y desahuciados… Las mujeres saben que cuentan con el apoyo del aparato judicial y policial… los hombres son rehenes de su esposas, saben que pueden ser expulsados de sus casas, desterrados, despojados de todos sus bienes… Como en los tiempos de la Inquisición, o el régimen hitleriano, o el estalinista, o el régimen de apartheid sudafricano…

21. 24. Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío, no me importó. Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista, tampoco me importó. Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importó. Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual, tampoco me importó. Después siguieron con los curas, pero como yo no era cura, tampoco me importó. Ahora vienen a por mí, pero ya es demasiado tarde. Poema escrito por el pastor luterano alemán Martin Niemöller

22. ¡Ellos tampoco valen nada!

23. “Hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan años y son mejores, pero hay hombres que luchan toda la vida, esos son los indispensables”. La historia se repite…

24. El próximo puedes ser tu. Ante el desamparo y la persecución que sufren los hombres en España, he aquí algunos consejos para sobrevivir…

25. 1º Evita tener relaciones con mujeres feminaziestalinistas. Son especialmente peligrosas. No se te ocurra salir de copas con ninguna…, no hagas amistad con ellas . Si cometes el error de casarte con alguna, el único desenlace será el divorcio, acabará repudiándote, te expulsará de tu casa, y de la vida cotidiana de tus hijos… 2º Si un día de estos acabas teniendo relaciones intimas con “una amiga”… – Lleva siempre contigo una cámara y graba todo. Si finalmente eres denunciado falsamente… En un juicio te resultará muy difícil demostrar que la relación fue consentida. Ella no tendrá que hacer ningún esfuerzo para “probar” que fue forzada y violada. – No olvides que muchas juezas y “fiscalas” son feministas de “género”…

26. 3º Procura no tener relaciones sexuales con desconocidas. Si acabas en brazos de una feminaziestalinista degenerada, lo más posible es que acabes durmiendo en el calabozo, chantajeado, hundido, marcado, o esclavo de por vida… – Es 1000 veces mas “barato”, y menos arriesgado, acudir a una “profesional” que hacerlo “gratis” con una feminaziestalinista. 4º Evita estar a solas con feminaziestalinistas. Si coincides con una mujer en un ascensor –por ejemplo- ¡ no bajes la guardia, ten cuidado! Si ella tiene algún interés en perjudicarte, al no haber más testigos te resultaría muy difícil demostrar que tú “no hiciste

27. 5º Si alguna vez tienes un conflicto con alguna mujer (en el trabajo o en la vecindad, o donde sea) todas las precauciones son pocas, cuida por tu seguridad. Lleva oculto una grabadora de voz (mejor sería una cámara de video) por si se complican las cosas… 6º Si viajando por carretera… ves a una mujer… ¡Ten cuidado! Podría tratarse de una trampa. Si no dispones de una grabadora, no se te ocurra ofrecerle tu ayuda… no permitas que se monte en tu vehículo… ni siquiera para ir al próximo pueblo. Han sido múltiples los casos de mujeres que aprovechando el autostop han acabado amargándole la existencia a un hombre… No es que “todas las mujeres sean iguales”… Pero más vale no correr riesgos innecesarios…

28. 7º Si te invitan a una fiesta, ándate con pies de plomo. Evita contar chistes “de mujeres” delante de ellas. Evita tontear, piropear o bromear con frases románticas, o ser especialmente “caballeroso”… Podrías herirlas. Ni se te ocurra terminar la fiesta en tu apartamento, con una mujer a solas… Invita a “alguien” más. 8º Si las discusiones con tu compañera son frecuentes, vete preparando… lo peor está por llegar… En cualquier momento te puede montar una “bronca” para hundirte en la miseria. No le hagas el juego, es posible que te provoque y tú caigas en su trampa. Luego llamará a la policía y poco después tu estarás en el calabozo.

29. 9º Si tu esposa, tu compañera te agrede, te golpea, de nada servirá permitir el maltrato… No seas un incauto, no pienses que por haber sigo tú “la víctima”, el tribunal te va a creer… y va a tener mayor consideración contigo. Ella mentirá y dirá que tú le zurraste, primero, y que fue en defensa propia… – Recuerda: procura tener siempre a mano una grabadora…. Mejor una vídeo-cámara. 10º Está de más conversar sobre estas cuestiones con una feminaziestalinista. No intentes convencerla de nada, es inútil. Incluso, puedes terminar muy, pero ¡muy mal!!! Nunca menosprecies a una mujer… no pienses que eres “más listo” que ella… posiblemente ella vaya algunos pasos por delante. Toda precaución es poca.

30. ¡ BASTA YA ! Cada año casi un millar de hombres acaba suicidándose, por desesperación… por haber sido condenados a la miseria económica y moral más extrema… De esta “otra violencia” nada se habla en los telediarios. Otros, por el contrario, arruinados, despojados de su patrimonio, están condenados a pagar pensiones abusivas, a no ver a sus hijos y a mendigar ayuda en comedores y albergues de beneficencia…

31. Lo más preciado que tiene el hombre es la vida, no olvides que sólo dispones de una… y que hay que vivirla de manera que no nos “queme” la vergüenza de los años pasados en vano; … y para que cuando tu vida se acabe puedas decir: no he renunciado a ser “yo”, no he vivido una vida de servidumbre… te animamos, te invitamos a que te unas a nosotros en la lucha contra el fascismo de género, contra el feminazismo…. Piensa que a tus hijos, a tus nietos (varones) también les puede ocurrir los mismo, si no ponemos remedio… ¡Nosotros vivimos en este horror, pero sin duda, podemos dejar a nuestros hijos un mundo mejor!

32. Aquí se reúnen los responsables del terror que padecemos, por el simple hecho de haber nacido con pene…

33. No lo olvides, si cuando lleguen las elecciones, todavía no estás preso … – No votes (e invita a tus amigos y familiares a lo mismo) a ninguno de los partidos culpables de esta situación… Todos, sin excepción, de los que tienen representación parlamentaria han apoyado la legislación feminazi promovida por el PSOE y el PP en las últimas décadas. – No votes a quienes promueven leyes para que secuestren y maltraten a tus hijos. – No votes a quienes nos ha robado los derechos más básicos: igualdad ante la ley, a la presunción de inocencia, a no ser discriminado por ser hombre… – No votes a los partidos que lleven a feminaziestalinistas en sus listas.

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EL MARXISMO CULTURAL CONTRA EL PUEBLO

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Por Antony Mueller 

Aunque el marxismo original y el movimiento obrero prácticamente ha desaparecido, la teoría marxista sigue prosperando en las instituciones culturales, instituciones académicas y los medios de comunicación.

Pero no se trata de la teoría marxista económica convencional. Se trata de un nuevo marxismo, adulterado y bajo un nuevo ropaje.

Otro nombre para el neo-marxismo de creciente popularidad en los Estados Unidos es “marxismo cultural.” Esta teoría dice que la fuerza que impulsa a la revolución socialista no es el proletariado ̶ sino los intelectuales. Si bien el marxismo casi que ha desaparecido en el movimiento laboral, la teoría marxista hoy día florece en las instituciones culturales, en el mundo académico y en los medios masivos.

Este “marxismo cultural” se remonta a Antonio Gramsci (1891-1937) y a la Escuela de Frankfurt (Frankfurt School). Los teóricos del marxismo reconocieron que el proletariado no jugaría el papel histórico esperado como un “sujeto revolucionario.” Por tanto, para que la revolución se dé, el movimiento tenía que depender de los líderes culturales para destruir la cultura y moral existentes, principalmente cristiana, y luego dirigir a las masas desorientadas hacia el comunismo, como su nuevo credo. El objetivo de este movimiento es establecer un gobierno mundial, en el cual los intelectuales marxistas tienen la palabra final. En este sentido, los marxistas culturales son la continuación de lo que empezó con la revolución rusa.

Lenin y los soviéticos

Conducidos por Lenin, los perpetradores de la revolución consideraron su victoria en Rusa tan sólo como el primer paso hacia la revolución mundial. La revolución rusa no fue ni rusa ni proletaria. En 1917, los trabajadores industriales en Rusia representaban tan sólo una pequeña fracción de la fuerza de trabajo, que consistía principalmente de campesinos. La revolución rusa no fue resultado de un movimiento laboral sino de un grupo de revolucionarios profesionales. Una mirada más cercana a la composición del Partido bolchevique y a los primeros gobiernos del estado soviético y a su aparato represivo, revela el verdadero carácter de la revolución soviética, como un proyecto que no se dirigió a liberar al pueblo ruso del yugo de los zares, sino que, por el contrario, era para servir como plataforma de lanzamiento para la revolución mundial.

La experiencia de la Primera Guerra Mundial y sus repercusiones mostraron que el concepto marxista del “proletariado” como una fuerza revolucionaria, era una ilusión. En el ejemplo de la Unión Soviética, uno también puede ver que el socialismo no funciona sin una dictadura. Estas consideraciones hicieron que los principales pensadores marxistas llegaran a la conclusión de que se requeriría de una estrategia diferente para establecer el socialismo. Los autores comunistas diseminaron la idea de que la dictadura comunista debería llegar envuelta en un disfraz. Antes de que el socialismo pudiera tener éxito, la cultura existente tenía que cambiar. El control de la cultura debe preceder al control político.

Ayudando a los neo-marxistas estaba el hecho de que, muchos de sus esfuerzos por tomar el control de la cultura, se dieron en paralelo con la injerencia del estado sobre las libertades individuales. Al mismo tiempo, durante las últimas décadas, la llamada corrección política ha tenido un surgimiento, el gobierno de los Estados Unidos ha obtenido un arsenal vasto de instrumentos represivos.

Pocos estadounidenses parecen conocer que los Estados Unidos están todavía bajo la ley de emergencia, que ha estado en vigencia desde que George W. Bush usó el privilegio ejecutivo para declarar un estado de emergencia nacional en el 2001. En ese mismo año, el 9 de setiembre también abrió el camino para lograr la aprobación de la Ley Patriota. Partiendo de una puntuación de alrededor de 95 puntos, el “Aggregate Index of Freedom” de Freedom House para los Estados Unidos, ha caído a 86 puntos en el 2018.

Corrupción Moral

El camino hacia el gobierno de los marxistas culturales es la corrupción moral de la gente. Para lograr esto, los medios masivos y la educación pública no deben ilustrar, sino confundir y conducir al error. Los medios y el sistema educativo trabajan para enfrentar a una parte de la sociedad con la otra parte. En el tanto en que las identidades de grupo se hacen más específicas, se hace más detallado el catálogo de victimización y de historia de la opresión. Convertirse en una víctima reconocida de represión, es el camino para ganar estatus social y obtener el derecho a una asistencia especial, de respeto e inclusión social.

La demanda de justicia social crea una corriente interminable de gastos considerados esenciales ̶ para salud, educación, ancianidad y para toda aquella gente que está en “necesidad,”, son “perseguidos” u “oprimidos,” ya sea cierto o imaginario. El flujo de gasto interminable en estas áreas corrompe las finanzas del estado y da lugar a las crisis fiscales. Esto ayuda a los neo-marxistas para acusar al “capitalismo” de todos los males, aun cuando, de hecho, es el estado regulador el que provoca los fracasos sistémicos y cuando es el exceso de deuda pública lo que causa la fragilidad financiera.

La política, los medios y la judicatura nunca toman una pausa en la realización de las nuevas guerras interminables: la guerra contra las drogas o contra la presión sanguínea alta o las campañas que afirman la lucha interminable contra la gordura y la obesidad. La lista de los enemigos crece diariamente, ya sea el racismo, la xenofobia o el anti-islamismo. El epítome de este movimiento es la corrección política, la guerra en contra de que uno tenga una opinión propia. Mientras que el público tolera exposiciones desagradables de comportamiento, particularmente bajo el culto de las artes, día tras día crece la lista de palabras y opiniones prohibidas. La opinión pública no debe ir más allá de las pocas posiciones aceptadas. Aun cuando el debate público se ve empobrecido, detrás de puertas cerradas florece una diversidad de opiniones radicales.

Los marxistas culturales empujan moralmente a la sociedad hacia una crisis de identidad, por medio de estándares falsos o éticas hipócritas. El fin ya no es más la “dictadura del proletariado” -debido a que este proyecto ha fallado- sino la “dictadura de los políticamente correctos,” cuya autoridad suprema descansa en las manos de los marxistas culturales. Como una nueva clase de sacerdotes, los guardianes de la nueva ortodoxia manejan las instituciones, cuyo poder ellos tratan de extender sobre todas las partes de la sociedad. La destrucción moral del individuo es un paso necesario para lograr la victoria final.

El opio de los intelectuales

Los creyentes en el neo-marxismo son principalmente intelectuales. Los trabajadores, después de todo, son una parte de la realidad económica del proceso de producción y saben que las promesas socialistas son basura. En ninguna parte se estableció el socialismo como resultado del movimiento laboral. Los trabajadores nunca han sido los perpetradores del socialismo, sino siempre sus víctimas. Los líderes de la revolución han sido intelectuales de partidos políticos y el estamento militar. Era responsabilidad de los intelectuales y artistas esconder la brutalidad de los regímenes socialistas, por medio de artículos, libros, películas, música y pinturas, para darle al socialismo una apariencia de ser intelectualmente científico, estético y moral. En la propaganda socialista, el nuevo sistema aparenta ser tanto justo como productivo.

Los marxistas culturales creen que algún día ellos serán los únicos que tienen el poder y que son capaces de dictarle a las masas como vivir y qué pensar. A pesar de ello, los intelectuales neo-marxistas se llevarán una sorpresa. Cuando llegue el socialismo, la “dictadura de los intelectuales” será cualquier cosa excepto ser benigna ̶ y no muy diferente de lo que sucedió después de que los soviets tomaron el poder. Los intelectuales estarán entre sus víctimas. Después de todo, esto fue lo que pasó en la Revolución Francesa, que fue el primer intento de una revolución por intelectuales. Muchas de las víctimas de la guillotina fueron prominentes intelectuales, quienes anteriormente habían apoyado la revolución ̶ Robespierre entre ellos.

En su obra La muerte de Danton, el dramaturgo Georg Büchner tenía un carácter que decía: “Como Saturno, la revolución devora a sus propios hijos.” No obstante, más apropiadamente uno debería decir que la revolución devora a sus padres espirituales. Los mismos intelectuales, que en la actualidad promueven el marxismo cultural, serán los primeros en la lista si su proyecto de conquista logra el éxito.

Conclusión

Contrario a lo que Marx creía, la historia no está predeterminada. La marcha a través de las instituciones ha llegado lejos, pero todavía no se ha dado una conquista plena. Todavía hay tiempo para cambiar el rumbo. Para contrarrestar al movimiento, uno debe notar la debilidad inherente en el marxismo cultural. En el grado en que los neo-marxistas alteraron al marxismo clásico y eliminado sus fundamentos básicos (profundizar la proletarización, el determinismo histórico, el colapso total del capitalismo), el movimiento se ha hecho incluso más utópico que lo que alguna vez fue el socialismo previo.

Como sucesores de la Nueva Izquierda, los “socialistas democráticos” propagan una mezcolanza de posiciones contradictorias. Debido al carácter del movimiento como promotor del conflicto de grupos, el neo-marxismo es ineficaz para servir como un instrumento para ganar un poder político coherente, como sería necesario bajo una dictadura. Aun así, esto no significa que el movimiento neo-marxista no tenga un impacto. Por el contrario: debido a sus contradicciones inherentes, la ideología del marxismo cultural es la fuente principal de una confusión profunda, que ha atrapado a casi todos los segmentos de las sociedades occidentales modernas ̶ y lo cual está cerca de ampliarse hasta proporciones aún más peligrosas.


Traducción por Jorge Corrales.

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Antony Mueller

Antony Mueller es un profesor alemán de economía que actualmente enseña en Brasil. Es autor del libro Beyond the State and Politics. Capitalism for the New Millenium (2018).

 

 

VÍA: THE MISES REPORT

 

 

 

 

Rokhaya Diallo y el racismo necesario (Rokhaya Diallo and the necessary racism)

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Rokhaya Diallo se ha convertido en un icono del movimiento ‘antirracista’ en Francia.

La profesión de “perito en microrracismos” tiene un futuro brillante en la sociedad dominada por el marxismo cultural, en estrecha competencia con la de perito en micromachismos.

Por Francisco José Contreras

Les presento a Rokhaya Diallo. Nacida de padres africanos en París en 1978, su trayectoria es la de una triunfadora: cursó estudios de Derecho Internacional y Europeo y de markéting en la Universidad París I, se ha desempeñado profesionalmente con éxito, y llegó a pertenecer al Consejo Nacional de lo Digital (Conseil National du Numérique). Aunque, desde que creó en 2007 la asociación Les Indivisibles, su ocupación primordial ha sido el activismo y el periodismo. Digamos que se ha convertido en una profesional del antirracismo. En la última década ha denunciado constantemente el “racismo institucional y sistémico” del país que acogió a sus padres, le proporcionó una educación de calidad, subvenciona su asociación y le proporciona tribunas mediáticas masivas para difundir sus diatribas (Diallo es omnipresente en las televisiones y radios francesas). También escribe en el Washington Post.

¿Dónde se oculta ese terrible racismo francés? La asociación de Diallo concedió entre 2009 y 2015 los “Y’a bon Awards”, una especie de Premio Limón al racista del año. Casi todos los galardones se adjudicaron a supuestos “islamófobos”: es decir, la crítica del Islam es computada como racismo (en realidad, el Islam es una religión practicada por gente de todas las razas). También son racistas los fabricantes de tiritas y esparadrapo: ¡siempre son de color blanco! La voluntad de humillar a las personas de piel oscura es evidente. Los comentarios de Diallo suscitaron toda una polémica en Twitter: el #sparadrapgate. La profesión de “perito en microrracismos” tiene un futuro brillante en la sociedad dominada por el marxismo cultural, en estrecha competencia con la de perito en micromachismos.

Más enjundiosas son las consideraciones de Diallo sobre porcentajes de desempleo o delincuencia en las diversas etnias: “en la isla [francesa] de Guadalupe, el 57% de los jóvenes [mayoritariamente negros] están en el paro”; “el 60% de los detenidos por la policía en Francia son musulmanes, aunque los musulmanes no son más que el 10% de la población”. Ojo al truco: la sobrerrepresentación africana o magrebí en las estadísticas de delincuencia o desempleo no puede tener otra explicación, según Diallo, que el racismo de policías, jueces y empresarios. No se toma en consideración la posibilidad de que, en lo que se refiere al éxito económico, se trate de diferencias de formación, ambiente familiar, capacidad, esfuerzo… Y, en lo que se refiere a la delincuencia, la procedencia de países con culturas más violentas, amén del propio fracaso académico-profesional (si uno está en el paro, es más probable que caiga en el delito).

Tenemos, pues, lucha antirracista para rato. Pues, mientras no se alcance una perfecta igualdad de resultados interracial (o sea, ratios de delincuencia, éxito académico, etc. exactamente proporcionales al peso demográfico de cada raza), tendrán una excusa para gritar “¡racismo!”. El paralelismo con la falacia de la “brecha salarial de género” es evidente.

Pero esta exigencia de perfecta igualdad de resultados interracial e inter-género sólo podrá conseguirse mediante una masiva, asfixiante intervención del Estado, que promueva a los grupos en supuesta desventaja (mujeres y razas no blancas) y machaque la cresta del colectivo opresor, los varones blancos heterosexuales. Sólo una tiranía de la corrección política podrá impedir la disparidad de resultados. La “discriminación positiva” es un lecho de Procusto que estira los logros de algunos colectivos, mientras amputa los de otros. Recordemos que el lecho de Procusto era un instrumento de tortura.

Fomentar el resentimiento entre razas y sexos no parece una política muy saludable. Además de poner en peligro la cohesión social –dividiéndonos en “comunidades” enfrentadas- devalúa la responsabilidad individual al habituar a la gente a culpar a la sociedad de sus propias limitaciones y fracasos. Suspendí el examen por el sesgo racista de los examinadores, no porque no haya estudiado lo suficiente. Así que me voy a los Campos Elíseos a romperlo todo (más de 300 detenidos y 45 policías heridos en las celebraciones de la victoria en el Mundial).

En realidad, el llamado antirracismo es la forma que ha adoptado el racismo en la sociedad actual (entendiendo “racismo” en sentido amplio como “obesión por la raza”). La modernidad había encontrado una solución civilizada para los problemas raciales: la “desracialización” de la mirada, la puesta entre paréntesis del color. Martin Luther King dijo: “Sueño con un país donde se juzgue a las personas, no por el color de su piel, sino por el contenido de su carácter”. El corolario son las leyes colour-blind, que prescinden del dato racial a la hora de distribuir derechos y deberes: ven en la persona un ciudadano incoloro, no un miembro de tal o cual etnia. El ideal debería ser una sociedad de individuos, no de tribus raciales; una sociedad en la que la pigmentación de la piel resulte un rasgo anecdótico, no muy diferente del RH o la estatura.

Ahora bien, el antirracismo no quiere leyes ciegas al color, sino leyes que, distinguiendo entre razas opresoras y oprimidas, mantengan encendida la obsesión por la pertenencia racial (además, con un matiz revanchista y de enfrentamiento). Los antirracistas no quieren que nos olvidemos de la raza: insisten en recordarle a cada uno la suya.

Este énfasis en la concienciación racial llega a extremos delirantes. Por ejemplo, los “campamentos de verano descolonizadores”, en los que se prohíbe la entrada a los blancos (¿Imaginan la que se armaría si alguien tuviese la mala idea de crear un campamento cerrado a los negros?). O bien, las asociaciones de estudiantes negros o magrebíes en las Universidades, si bien este es un fenómeno más frecuente en EE.UU. y Canadá, donde existen grupos juveniles afroamericanos, orientales, nativo-americanos, hispanos… pero resulta impensable la creación de una “asociación estudiantil blanca”: inmediatamente surgirían las acusaciones de supremacismo y neonazismo.

Rokhaya Diallo se opuso en un artículo del Washington Post a la supresión del término “raza” en la Constitución francesa, debatida hace unos meses. Es lógico. Diallo necesita que la raza siga siendo muy importante: que la gente se defina –y se enfrente- en función de ella. ¿De qué vivirían, si no, los antirracistas?

Cuando el gran Joe Louis se convirtió en el primer boxeador negro en ganar el título mundial de los pesos pesados, un periodista le preguntó: “¿Estás orgulloso por [lo que significa para] tu raza?”. Su memorable respuesta fue: “Sí, estoy muy orgulloso por mi raza. La raza humana, por supuesto”. Para las huestes de Diallo, Joe Louis era un tío Tom.

Políticamente Correcto: Que es, de donde vino. / Political Correctness: What It Is and Where It Came From

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«Redwood se refiere a la corrección política como una de las armas más viables y útiles de la izquierda, porqué  debido a la presión de algunos grupos, obliga a la sociedad a aceptar lo que aquellos ven como “verdad”. Esta presión lleva a las personas a adaptarse o a ser rechazadas. ¿Quién quiere eso? Muy a menudo, la gente cede por no soportar la alternativa.»

Por / By Fred DeRuvo

ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH: 

Political Correctness: What It Is and Where It Came From

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politicamente-correcto-autocensuraTodos hemos escuchado los términos “políticamente correcto” y “corrección política”. Sabemos que estos términos comenzaron como un poco más que eufemismos, pero en realidad, fueron (y son) de hecho un señuelo. Se hace hincapié en el disimulo del término para ocultar la verdadera amenaza que plantean a la sociedad lo políticamente correcto o la corrección política.

Políticamente correcto o Corrección política es esencialmente la labor externa de la cultura marxista en la sociedad.  El objetivo del marxismo cultural es la reformar de la sociedad para reemplazar completamente sus tradiciones y valores. Mientras que los marxistas de la vieja escuela creían que la oposición violenta, incluso militarizada era la mejor manera de lograrlo, los marxistas de hoy (Los nuevos Izquierdistas) encontraron una mejor manera de hacer eso mismo evitando el derramamiento de sangre y muerte con que plagaron el siglo XX. Hacerlo cambiando la sociedad desde adentro. Es algo que el secretario del partido comunista italiano Antonio Gramsci (1891-1937) había entendido y promovió en muchos de sus escritos.

La mayoría de la gente piensa que ser políticamente correcto significa simplemente evitar términos, frases y acciones que solo tienen el propósito de ofender a la gente. Normalmente, a personas que forman parte de grupos minoritarios. Por ejemplo, socialmente no es aceptable utilizar términos despectivos al referirse a las personas por su raza o por sus preferencias sexuales. Nos dicen que la corrección política en una sociedad civilizada evita hacer este tipo de cosas porque simplemente exacerba los problemas creando más separación entre los grupos.

¿Pero políticamente correcto es solo eso? Resumiendo, la corrección política en vez de alentar a la gente a reconocer su identidad, lleva a las personas a ver y acentuar sus diferencias. Esto es también conocido como multiculturalismo. Así, en lugar de celebrar nuestra identidad, deberemos celebrar nuestra diversidad. Se pretende que festejemos a los que son diferentes de nosotros, como si debido a esas diferencias ellos fueran mejores (no si eres blanco). Políticamente correcto es un llamado a ignorar el carácter de la persona centrándonos sólo en el color de su piel, su género u otra condición superflua.

Entiéndase que el objetivo del marxismo hoy sigue siendo el mismo que generaciones atrás, enfrentar a los trabajadores (el proletariado) contra la burguesía (ricos) y forzarlo a redistribuir su riqueza. Sin embargo, pretende lograr lo mismo mediante la corrección política (o multiculturalismo), obligando a la sociedad civil a rendir su libre pensamiento.

En otras palabras, se utiliza la presión social para obligar a la gente a aceptar nuevos valores y principios relegando esos molestos valores bíblicos. Por ejemplo, si una persona no está de acuerdo con el estilo de vida homosexual, rápidamente se enfrentara a “! DETEN EL ODIO!” entre otros comentarios diseñados para avergonzarla y conducirla a un sumiso silencio.

No importa si la persona realmente odia o no la homosexualidad. La idea aquí es que supoliticamente-correcto-libertad-expresion desacuerdo sea expuesto como odio y acusarlo de eso. Pronto, en el momento que alguien se atreva a afirmar su desacuerdo con ese estilo de vida, será verbalmente atacado e injuriado como alguien que odia al homosexual. Así eventualmente, aunque solo estén en desacuerdo con la homosexualidad las personas comienzan a mantenerse calladas. Es decir la corrección política se utiliza para forzarlo a aceptar un nuevo valor, suprimiéndole el de su tradición.

Estos insólitos valores también son acompañados por la promoción y constante repetición en los medios de comunicación, la educación y los negocios. Los teóricos marxistas a través de las últimas tres o cuatro generaciones hasta hoy, se ocultaron en grupos académicos detrás de los muros de nuestras universidades, en revistas de como Fortune 500,  tras películas de Hollywood y en la industria musical. También llenan los pasillos del Congreso. Desde estas posiciones de poder, los marxistas han redefinido valores fundamentales para nuestra sociedad. Mientras calladamente ocurría esta metamorfosis, creo que muchos fuimos sorprendidos totalmente fuera de guardia  y ahora tratamos de ponernos al día.

El principal problema con la corrección política (como la variedad multicultural) es que “en la mayoría de estos dogmas y tabúes podemos encontrar una creencia oculta que nunca  fue examinada correctamente y mucho menos probada, aun así, no puede ser cuestionada”. [1] La persona que dijo esto, Zuriel Redwood, utiliza el ejemplo de la homosexualidad perfectamente. Zuriel lo explica diciendo: “todo el movimiento de los derechos homosexuales se basa en el supuesto de que el homosexual nace homosexual. El dogma insiste en que ser homosexual no es una opción. Basado en este supuesto, sugiere la lógica que cualquier argumento en contra de los reclamos homosexuales es intrínsecamente injusto. Quien se oponga a la idea de los homosexuales en las fuerzas armadas es acusado inmediatamente de odiarlos”. [2]

El principio básico fundamental, que las personas nacen homosexuales, nunca ha sido probado. Redwood dice que mientras algunas personas posiblemente nacen homosexuales, no tenemos una pizca de evidencia o prueba concluyente que apoye el concepto/creencia de que todo homosexual, nació como tal y no que fue una elección personal. Sin embargo, por la presión social creada por la corrección política, esta conjetura (que el  homosexual nace así) aun sin pruebas es  aceptada como verdad.

Redwood se refiere a la corrección política como una de las armas más viables y útiles de la izquierda, porqué  debido a la presión de algunos grupos, obliga a la sociedad a aceptar lo que aquellos ven como “verdad”. Esta presión lleva a las personas a adaptarse o a ser rechazadas. ¿Quién quiere eso? Muy a menudo, la gente cede por no soportar la alternativa. Si miramos a través de las Escrituras, encontramos muchos ejemplos de personas que no claudicaron ante la presión social, manteniendo su integridad siguieron la verdad de Dios independientemente de lo que pudiera sucederles.

Políticamente correcto es una fuerza en la sociedad que moldea y forma no sólo lo que la gente dice y hace, al final hasta lo que piensa. “El Bolchevismo soviético dio lugar a la corrección política tal como la conocemos hoy. El término se refería a las acciones o declaraciones aunque no  ilegales, iban en contra de los estándares aprobados de la dirigencia política. Ser políticamente incorrecto no fue necesariamente castigado legalmente, pero tuvo consecuencias políticas”. [3]

Hoy, ser políticamente correcto significa evitar acciones y palabras que pudieran ofender las sensibilidades de los que se consideran víctimas de la sociedad (minorías). Sin embargo, es llevado al ridículo extremo, siendo lo más preocupante la aplicación legislativa de la corrección política. Sabemos que se han promulgado leyes en el Reino Unido que prohíben a la gente de decir ciertas cosas. ¿Llamarlo homosexualidad? “pecado” ¡Prepárate, será arrestado e ir a la cárcel! Lo mismo sucede ahora en Canadá, donde se aprobó una ley que prohíbe el uso de la palabra “sodomita” al referirse a un homosexual.

En esencia, el marxismo hoy emplea el multiculturalismo (a través de lo políticamente correcto) para cambiar las normas sociales y valores desde adentro, mientras que ayer los marxistas intentaban cambiar la sociedad desde fuera, asimiento el control a través de la oposición violenta. Obviamente, es mucho más efectivo cambiar la sociedad desde dentro. Aunque lograrlo toma mucho más tiempo, tiene más poder de permanencia.

Los izquierdistas están usando lo políticamente correcto para arruinar la sociedad. Apelan al anclaje sentimental y emocional de la persona. Nos dicen que “si se siente bien no es malo”. La corrección política ha creado una paleta siempre cambiante sobre la virtud de las emociones por las que la gente toma sus decisiones. La corrección política es un método sin basamento alguno en la Verdad real sustantiva. No es absoluta. Simplemente busca cerrar la discusión o la acción que considere ofensiva y lo hará con leyes si es necesario.

[1] Redwood, Zuriel (29 / 08 / 2012). Minoría bolchevismo (Kindle ubicaciones 1050-1051). Kindle Edition.
[2] Ibíd., Kindle ubicaciones 1038-1041
[3] Ibídem, Kindle ubicaciones 1059-1062

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 CORRECCIÓN POLÍTICA1

Ideología de género: ¿dictadura internacional? / Gender ideology: international dictatorship? Por/By Agustín Laje

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«Si las dictaduras modernas se caracterizan por constituir regímenes políticos que operan con autoritarismo al margen de la voluntad de la ciudadanía, es evidente que estamos en presencia de la formación de una dictadura internacional.»

Por/by Agustín Laje Arrigoni

El pasado 9 de enero conocimos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una Opinión Consultiva apoyando con determinación la ideología de género. La opinión fue peticionada por Costa Rica, con claros objetivos políticos: el oficialismo es consciente de que le costará imponer la ideología de género en su estructura legal sin apoyo externo. Hace algunas semanas, valga recordar, miles de ciudadanos costarricenses —pueblo de escasa efervescencia política— salieron a las calles a marchar contra la ideología de género.

En resumidas cuentas, la Corte manifestó que la llamada “identidad de género” es ‘‘la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento’’, para luego insistir en que existe un “derecho a la identidad de género”. Sabemos bien que, en este contexto, “derecho” no significa libertad de vivir su sexualidad e identidad como le plazca a cada quien, sino obligación para los demás de ser partícipes de lo que es, en rigor, una fantasía personalísima.1

Así por ejemplo, la Corte nos dice que es un “derecho humano” que el Estado modifique los registros y documentos de identidad de las personas, sin considerar nada más que su “auto-percepción”: ya no se le puede exigir a nadie siquiera acreditaciones médicas, quirúrgicas o psicológicas. Si la auto-percepción de un individuo pasa a condicionar la percepción estatal entera, esto significa que, por añadidura, condiciona la percepción de la sociedad toda. ¿Por qué un equipo de hockey femenino, por ejemplo, debería a excluir de su plantel a un hombre que, en virtud de su auto-percepción, el Estado lo ha consagrado como mujer?

Por otra parte, la Corte establece del mismo modo que cualquier unión constituye familia y, por lo tanto, que de cualquier unión entre personas, independientemente del género y la orientación sexual de sus partes, derivan los mismos derechos inherentes al matrimonio. ¿Qué es esto si no la imposición externa del “matrimonio” homosexual y la consiguiente adopción de menores por parte de éste?

En efecto, aquello de “Opinión Consultiva” es eufemístico. La “opinión” de la Corte tiene efectos jurídicos, políticos y administrativos en todos los Estados que son parte de la Convención Americana: 22 en total. La Corte lo deja muy en claro cuando, a colación de su apoyo a la ideología de género, sentencia que “se estima necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad aplicando los estándares establecidos en esta Opinión Consultiva”. Por ello, el Tribunal insta “a esos Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internos”.

El poder en la sociedad posmoderna, al decir de Toni Negri, está descentrado. La soberanía de los Estados-nación es cosa del pasado. Las realidades nacionales son hoy un producto de la doble determinación de un poder interno y otro internacional. En este caso, el poder no se divide: se multiplica. En virtud de su dimensión internacional, se vuelve ineludible.

No se trata, desde luego, de un poder democrático. Si el ideal democrático puede definirse a partir de un régimen político que hace emanar el poder desde el pueblo para gobernar al pueblo, y que en la práctica se traduce en la determinación de la voluntad ciudadana con arreglo al uso de instrumentos electorales, el actual orden internacional carece de todos estos componentes. Todavía más: destruye los regímenes democráticos de los Estados que han optado por ellos, en la medida en que las decisiones de las Organizaciones Internacionales se imponen sobre nuestras sociedades en un movimiento que va de arriba abajo, no de abajo arriba.

¿Qué rol puede tener un Congreso Nacional en la cuestión del “matrimonio” homosexual, después de esta “Opinión Consultiva” de carácter imperativo? ¿Qué facultades tendrá en otros asuntos como la adopción homoparental? Ninguno. Estas cuestiones fueron ya resueltas y decididas no por aquellos connacionales que la ciudadanía eligió como representantes del pueblo, sino por 9 personas extranjeras que tienen poder sobre 22 Estados americanos y sus respectivas sociedades.

Si las dictaduras modernas se caracterizan por constituir regímenes políticos que operan con autoritarismo al margen de la voluntad de la ciudadanía, es evidente que estamos en presencia de la formación de una dictadura internacional. El margen de maniobra de los Estados-nación es cada vez más reducido. A partir de ahora por ejemplo, un Estado que no reconozca la adopción homosexual podrá ser denunciado por el lobby LGTB en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y de ahí tener luego un problema en la propia Corte. ¿Qué gobierno querrá ganarse un problema de este calibre para el Estado bajo su gestión?

En las dictaduras modernas, la última evasión que un individuo tenía al alcance frente a los tentáculos del poder era el exilio. Escapar al poder suponía escapar del lugar donde ese poder tenía centro. La actual desterritorialización del poder supone, no obstante, la imposibilidad del exilio. La internacionalización borra todo límite territorial; el espacio se modifica quedando todo determinado por él, lo cual significa que paulatinamente se va borrando toda posibilidad de auto-determinación. ¿Cómo eludir un poder que, a partir de la opinión de 9 personas, condiciona el marco regulatorio, jurídico y administrativo de 22 Estados?

Todavía queda, empero, una esperanza. Dijimos anteriormente que las realidades nacionales son en este momento el producto de dos fuerzas que a veces colisionan y a veces se retroalimentan: el poder interno y el internacional. En un sistema democrático, el poder interno se estructura a partir del voto popular. Los políticos que se lanzan a la carrera democrática, si quieren ganar, necesitan adecuarse a lo que piensan que la ciudadanía piensa. Si se lograra generar movilizaciones de tal magnitud que los políticos percibieran que el precio a pagar por someterse a la Corte Interamericana es mayor al precio de tener eventualmente problemas de derecho internacional con ella, el poder interno podría barrer con el internacional.

Las movilizaciones ciudadanas son de vital importancia como mecanismo de información: en la masa de gente movilizada el político recibe el mensaje de qué tiene que hacer y decir si quiere seguir siendo votado. Allí donde la ciudadanía no se moviliza, los medios de comunicación, los grupos de género y las organizaciones internacionales son los que informan al político.

Hay razones para guardar todavía esperanzas. Lo que no hay son razones para pensar que, de no actuar con urgencia, esa esperanza pueda mantenerse por mucho tiempo más.

inglaterra

«If modern dictatorships are characterized by constituting political regimes that operate with authoritarianism outside the will of the citizenry, it is evident that we are in the presence of the formation of an international dictatorship.»

On January 9, we learned that the Inter-American Court of Human Rights issued an Advisory Opinion supporting with determination the gender ideology. The opinion was requested by Costa Rica, with clear political objectives: the ruling party is aware that it will cost to impose the gender ideology in its legal structure without external support. A few weeks ago, it is worth remembering, thousands of Costa Rican citizens – people of little political effervescence – took to the streets to march against the gender ideology.

 In summary, the Court stated that the so-called «gender identity» is «the internal and individual experience of the gender as each person feels it, which may or may not correspond to the sex assigned at the time of birth», for then insist that there is a «right to gender identity». We know well that, in this context, «right» does not mean freedom to live their sexuality and identity as it pleases each one, but obligation for others to be part of what is, strictly speaking, a very personal fantasy.

For example, the Court tells us that it is a «human right» for the State to modify the records and identity documents of people, without considering anything other than their «self-perception»: no one can be required to even medical, surgical or psychological accreditations. If the self-perception of an individual happens to condition the entire state perception, this means that, in addition, it conditions the perception of the whole society. Why would a women’s hockey team, for example, have to exclude from their roster a man who, by virtue of his self-perception, has been consecrated by the state as a woman?

On the other hand, the Court establishes in the same way that any union constitutes family and, therefore, that of any union between persons, regardless of the gender and sexual orientation of its parts, derive the same rights inherent to marriage. What is this if not the external imposition of homosexual «marriage» and the consequent adoption of minors by it?

In effect, that of «Advisory Opinion» is euphemistic. The «opinion» of the Court has legal, political and administrative effects in all the States that are part of the American Convention: 22 in total. The Court makes it very clear when, in reference to its support for the gender ideology, it states that «it is considered necessary that the various organs of the State carry out the corresponding control of conventionality by applying the standards established in this Advisory Opinion». For this reason, the Court urges «those States to really and in good faith promote the legislative, administrative and judicial reforms necessary to adapt their internal systems, interpretations and practices».

Power in postmodern society, according to Toni Negri, is off center. The sovereignty of nation-states is a thing of the past. The national realities are today a product of the double determination of an internal and an international power. In this case, power is not divided: it multiplies. By virtue of its international dimension, it becomes inescapable.

It is not, of course, a democratic power. If the democratic ideal can be defined by a political regime that emanates power from the people to govern the people, and that in practice translates into the determination of the citizen’s will according to the use of electoral instruments, the current order International lacks all these components. Even more: it destroys the democratic regimes of the States that have opted for them, insofar as the decisions of the International Organizations are imposed on our societies in a movement that goes from top to bottom, not from bottom to top.

What role can a National Congress have in the issue of homosexual «marriage», after this «Advisory Opinion» of an imperative nature? What faculties will you have in other matters such as homoparental adoption? Any. These questions were already resolved and decided not by those nationals that the citizens elected as representatives of the people, but by 9 foreign persons who have power over 22 American States and their respective societies.

If modern dictatorships are characterized by constituting political regimes that operate with authoritarianism outside the will of the citizenry, it is evident that we are witnessing the formation of an international dictatorship. The margin of maneuver of nation-states is increasingly reduced. From now on, for example, a State that does not recognize homosexual adoption may be denounced by the LGBT lobby in the Inter-American Commission on Human Rights, and then have a problem in the Court itself. What government will want to win a problem of this caliber for the State under its management?

In modern dictatorships, the last escape that an individual had within reach of the tentacles of power was exile. Escaping to power meant escaping from the place where that power was centered. The current deterritorialization of power, however, implies the impossibility of exile. Internationalization erases all territorial limits; the space is modified, everything being determined by it, which means that every possibility of self-determination is gradually erased. How to avoid a power that, based on the opinion of 9 people, conditions the regulatory, legal and administrative framework of 22 States?

There is still, however, a hope. We said earlier that national realities are at this moment the product of two forces that sometimes collide and sometimes feed back: internal and international power. In a democratic system, the internal power is structured from the popular vote. Politicians who embark on a democratic career, if they want to win, need to adapt to what they think the public thinks. If mobilizations of such magnitude were achieved that the politicians perceived that the price to pay for submitting to the Inter-American Court is greater than the price of eventually having problems of international law with it, the internal power could wipe out the international power.

Citizen mobilizations are of vital importance as an information mechanism: in the mass of people mobilized the politician receives the message of what he has to do and say if he wants to continue being voted. Where citizens do not mobilize, the media, gender groups and international organizations inform the politician.

There are reasons to still hope. What there are not are reasons to think that, if not acting with urgency, that hope can be maintained for much longer.

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La ideología del mal / The ideology of evil. Por/By Eugenia Campos Carlés.

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Bajo la bóveda del sistema, existe un objetivo lleno de oscuridad que lo que busca es la propia destrucción del ser humano. Y los organismos de poder se están ocupando de fomentarlo por medio del propio discurso de los derechos humanos.

Para explicarme, voy a remontarme sintéticamente a sus inicios. Inicios que tienen que ver con las políticas de control de población que se comienzan a implementar con el surgimiento del maltusianismo en el año 1789 y se extienden a lo que hoy en día conocemos como ideología de género.

Malthus creía que la población mundial excedía las posibilidades alimentarias que ofrecía la tierra. Explicaba, que era necesario dejar a los hambrientos morir. Así, fomentaba la reducción de los derechos de los pobres y creía que las epidemias, las guerras y las catástrofes naturales tenían un impacto positivo. Luego, esta teoría mutó a un neomaltusianismo que se basaba en los métodos anticonceptivos para reducir la natalidad, sobretodo, en la población pobre. A raíz de esto, en el año 1873 nació la eugenesia. Esta planteaba que existían razas más fuertes y puras. Promovía la esterilización y el aborto de los más pobres.

Más tarde, surgió el famoso Birth Control con Margaret Sanger. Que incluyó la esterilización de los enfermos mentales, clínicas abortivas en barrios de negros y latinos y el reparto de anticonceptivos entre las clases pobres. En 1922 Sanger dice:

“El aumento de la clase trabajadora debe regularse, ya que se compone de imbéciles benignos, que alientan los elementos defectuosos y enfermizos de la humanidad mediante su irresponsable enjambrar y engendrar. Tenemos que eliminar la “maleza humana”, segregar a los imbéciles, desajustados y mal ajustados y esterilizar a las “razas genéticamente inferiores”.[1]

Luego, con la Segunda Guerra Mundial y el nazismo, estas ideas eran insostenibles. Entonces, se comenzó con el juego de las palabras. Nació el criptoeugenismo y el “Birth control” pasó a llamarse “Planned Parenthood”.

Y así, en el seno de las mismísimas Naciones Unidas, nace el ataque contra la población. Este organismo internacional llevó a cabo dos eventos clave. En primer lugar, el informe Kissinger [2] y en segundo, la conferencia de Bucarest[3]. Dentro de estos, se discutió la problemática sobre la población. Se planeó una reducción demográfica gradual en todos los países subdesarrollados. De esta forma, EEUU lograría acceder a las materias primas de ciertos países como México, Nigeria, Egipto, entre otros, minimizando el consumo interno de ellos. Para hacer todo esto, se comenzaron a difundir los mal llamados “derechos reproductivos”. Se comenzó a fomentar el feminismo radical, el homosexualismo, el aborto y todo método anticonceptivo. Así nació la famosa ideología de género.

La ideología de género hoy en día para el común de la gente tiene una connotación positiva. Los medios nos hacen creer que esta ideología fomenta la no discriminación y la libertad. Pero la realidad es que acostumbra a jugar mucho con las palabras. Tiene una gran habilidad para hacer sonar bien cualquier disparate u aberración. De esta forma, los millennials la compramos fácilmente. Pero todos sus antecedentes nos demuestran que su trasfondo es racista y colonialista.

Para obtener el poder, una de las cosas que estas organizaciones necesitan, es destruir la familia. Nos quieren solos. Nos fragmentan con luchas organizadas y no lo vemos. Nos posicionan en un ring falso donde nos hacen pelear cual marionetas y se ríen de nosotros. A ellos no les importamos. No les interesa el bien de la mujer, ni el de los niños, ni el de los ancianos, ni el de ningún humano. Lo que en el fondo les interesa es el dinero y el poder.

Así se ha ido desprestigiado el matrimonio calificándolo de aburrida convención social. Se fomenta la poligamia y parejas de todo tipo. Hasta, por más increíble que parezca, se alienta hasta la pedofilia y el incesto. Existe una organización llamada North American Man/Boy Love Association (NAMBLA) que explícitamente apoya la pedofilia y es completamente abalada por la ONU. La principal promotora es una feminista marxista radical  y fiel seguidora de Simone De Beauvoir llamada Shulamith Firestone. Ella escribe un libro llamado La dialéctica del sexo (1970) donde establece:

“Después de muchas generaciones de vida no-familiar nuestras estructuras psicosexuales podrán alterarse tan radicalmente que la pareja monógama se volvería obsoleta. Sólo podemos adivinar lo que podría reemplazarla: ¿quizás matrimonios por grupos, grupos maritales transexuales los cuales involucran niños mayores? No lo sabemos.”[4]

Y en unas páginas más adelante plantea:

“Si el niño puede elegir relacionarse sexualmente con los adultos, incluso si él debe escoger su propia madre genética, no habría razones a priori para que ella rechace los avances sexuales, debido a que el tabú del incesto habría perdido su función.”[5]

También, aprovecho para desenmascarar la figura de la conocida Simone De Beauvoir quién también suele ser considerada una figura positiva. En enero de 1977, De Beauvoir firmó una petición en el diario francés Le Monde en favor de la liberación de tres pedófilos de la cárcel.

Toda esta idea de “amor libre” puede sonar muy bien y hasta tremendamente atractiva. Y créanme cuando les digo que mi generación la compra fácilmente. Pero nos engañan. Su trasfondo es muy oscuro. No existe más la idea de amor como entrega y deseo del bien del otro. De a poco, nos hemos ido olvidando de ellos y fuimos confundiendo el amor con puro deseo y la búsqueda de la propia satisfacción. Lo que al final nos va dejando vacíos. Así es como estamos encerrados en el hedonismo y el nihilismo que nos venden. Nos hacen creer que el “amor libre” es libertad pero al final nos quedamos solos y perdidos. Así es como el poder nos adopta como hijos y nos comienza a manejar de acuerdo a sus intereses. Nos necesitan débiles y con crisis emocionales.

Así, nos vamos olvidando la importancia de la familia. De a poco nos vamos colectivizando y nos vamos quedando sin nuestra individualidad y hasta sin identidad. Sintiendo que no pertenecemos a ninguna parte y que nuestra existencia no tiene un sentido. Qué nada de lo que hacemos tiene importancia y no vale la pena luchar. No nos sometamos. Mantengámonos alertas y seamos combativos. Se lo digo especialmente a mi generación. Nos quieren apagados de angustia. No se lo demos. No compremos su mentira de la ideología de género que lejos de ser la libertad es la más pura oscuridad. Es una cárcel espiritual que suena bien y nada más. Luchemos por las verdaderas relaciones humanas y alejémonos de esta ideología del mal que no hace más que quitarnos humanidad.

Sigamos alertas y no olvidemos que, cuando algo suena demasiado bien, suele haber gato encerrado.

inglaterra

Under the vault of the system, there is a goal full of darkness that seeks the destruction of the human being. And the agencies of power are taking care to promote it through the discourse of human rights itself.

To explain myself, I will go back to the beginning synthetically. Beginnings that have to do with the policies of population control that are beginning to be implemented with the emergence of Malthusianism in the year 1789 and extend to what we nowadays know as gender ideology.

Malthus believed that the world population exceeded the food possibilities offered by the land. He explained that it was necessary to leave the hungry to die. Thus, it promoted the reduction of the rights of the poor and believed that epidemics, wars and natural catastrophes had a positive impact. Then, this theory mutated to a neo-Malthusianism that was based on contraceptive methods to reduce the birth rate, especially in the poor population. As a result of this, eugenics was born in the year 1873. This raised that there were stronger and purer races. It promoted the sterilization and abortion of the poorest.

Later, the famous Birth Control with Margaret Sanger emerged. That included the sterilization of the mentally ill, abortion clinics in black and Latino neighborhoods and the distribution of contraceptives among the poor classes. In 1922 Sanger says:

«The increase of the working class must be regulated, since it consists of benign imbeciles, who encourage the defective and sickly elements of humanity through their irresponsible swarming and breeding. We have to eliminate the «human undergrowth», segregate the imbeciles, misfit and ill-adjusted and sterilize the «genetically inferior races».[1]

Then, with World War II and Nazism, these ideas were unsustainable. Then, it started with the game of words. Cryptoeugenism was born and «Birth control» was renamed «Planned Parenthood».

And so, within the United Nations itself, the attack against the population is born. This international organization carried out two key events. First, the Kissinger report [2] and second, the Bucharest conference [3]. Within these, the problematic about the population was discussed. A gradual demographic reduction was planned in all underdeveloped countries. In this way, the US would gain access to raw materials from certain countries such as Mexico, Nigeria, Egypt, among others, minimizing their domestic consumption. To do all this, they began to spread the so-called «reproductive rights.» It began to promote radical feminism, homosexuality, abortion and all contraceptive methods. Thus the famous gender ideology was born.

The gender ideology nowadays for the common people has a positive connotation. The media makes us believe that this ideology fosters non-discrimination and freedom. But the reality is that he usually plays a lot with words. It has a great ability to sound good any nonsense or aberration. In this way, we buy millennials easily. But all its antecedents show us that its background is racist and colonialist.

To gain power, one of the things these organizations need is to destroy the family. They want us alone. They fragment us with organized struggles and we do not see it. They position us in a fake ring where they make us fight like puppets and laugh at us. They do not care. They are not interested in the good of women, nor in children, nor in the elderly, nor in any human. What they are interested in is money and power.

Thus, marriage has been discredited as a boring social convention. Polygamy and couples of all kinds are encouraged. Even, incredible as it may seem, even pedophilia and incest are encouraged. There is an organization called the North American Man / Boy Love Association (NAMBLA) that explicitly supports pedophilia and is completely voted down by the UN. The main promoter is a radical Marxist feminist and faithful follower of Simone De Beauvoir called Shulamith Firestone. She writes a book called La dialectica del sexo (1970) where she states:

«After many generations of non-family life our psycho-sexual structures will be so radically altered that the monogamous couple would become obsolete. We can only guess what could replace it: perhaps marriages by groups, transsexual marital groups which involve older children? We do not know. «[4]

And in a few pages later he raises:

«If the child can choose to engage with adults sexually, even if he has to choose his own genetic mother, there would be no a priori reasons for her to reject sexual advances, because the taboo of incest would have lost its function.»[5] ]

Also, I take advantage to unmask the figure of the well-known Simone De Beauvoir who is also usually considered a positive figure. In January 1977, De Beauvoir signed a petition in the French newspaper Le Monde in favor of the release of three pedophiles from prison.

All this idea of «free love» can sound very good and even tremendously attractive. And believe me when I tell them that my generation buys it easily. But they deceive us. Its background is very dark. There is no longer the idea of love as surrender and desire for the good of the other. Little by little, we have been forgetting about them and we have been confusing love with pure desire and the search for our own satisfaction. What ultimately leaves us empty. This is how we are locked in the hedonism and nihilism that they sell us. They make us believe that «free love» is freedom but in the end we are left alone and lost. This is how power adopts us as children and we begin to manage according to their interests. They need us weak and emotional crisis.

Thus, we forget the importance of the family. Little by little we collectivize and we are running out of our individuality and even without identity. Feeling that we do not belong anywhere and that our existence does not make sense. What nothing we do is important and it’s not worth fighting. We do not submit. Let’s stay alert and be combative. I say this especially to my generation. They want us out of anguish. Let’s not give it to him. Let’s not buy your lie of gender ideology that far from being freedom is the purest darkness. It is a spiritual prison that sounds good and nothing more. Let us fight for true human relationships and move away from this ideology of evil that does nothing but take away humanity.

Let’s keep alert and do not forget that when something sounds too good, there is usually a cat locked up.

…………………………………………….

[1]Margaret Sanger. The pívot of civilation, New York, 1922.

[2] Se suscribió en 1964 por Henry Kissinger, Secretario de estado del gobierno norteamericano.

[3] Se anunció en 1973 y se llevó a cabo en 1974 con el apoyo de otras organizaciones como UNICEF.

[4] Firestone, Shulamith. The dialectic of sex. The case feminist revolution. New York, Bantam Book, 1971, página 229.

[5] Firestone, Shylamith. Ob. Cit. , página 240.

FUENTE / SOURCE: Prensa Repúblicana

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