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El gran engaño populista / The great populist deception

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Desde hace años el populismo es conocido como procedimiento político para alcanzar el poder prometiendo dar y hacer, a favor de la población, cosas que no se pueden cumplir porque el Estado carece de suficientes recursos y, entre esas promesas, se incluye alcanzar un alto índice de felicidad individual. Junto a la promesa de cosas imposibles los populistas promueven un líder, que aparece como salvador del país ante alguna situación de frustración, apalancándose sobre el malestar, reprimiendo las libertades y desembocando en el caudillismo. Ha habido dictadores-caudillos de corte fascista, como Mussolini y Hitler, los comunistas Lenin, Stalin, Mao, los Castro y los más recientes caudillismos populistas-comunistas de Sudamérica, como los de Chávez-Maduro en Venezuela, o de Ecuador o Bolivia que han llevado a las poblaciones a la sumisión personal, a la inseguridad física y jurídica, a la pérdida de libertades y a la pobreza.

Probablemente ha sido Hitler el dictador populista más conocido y que más desgracia provocó a sus conciudadanos, inicialmente, con la persecución interior de los judíos en Alemania y de los no afectos al nazismo y, posteriormente, al promover la Segunda Guerra Mundial que acabó con 60 millones de muertos. La aparición del nazismo en Alemania fue consecuencia de la frustración política que vivía el pueblo alemán por la derrota en la Primera Guerra Mundial 1914-1919, la imposición de indemnizaciones y las pérdidas territoriales, de regiones apreciadas como propias, por el Tratado de Versalles. A ello se sumó la hiperinflación que llevó a que el dinero careciera de valor (se llegaron a imprimir billetes de 1 billón de marcos). Así pues, lo que hizo Hitler fue agitar la indignación y la frustración colectiva, con “tambor” y propaganda, prometiendo solucionar esa crisis por la superioridad del pueblo ario germánico y con la unión pangermánica; para ello creó como enemigo a los judíos, que calificó de pueblo inferior, y lo acusó de enemigo de Alemania por ser capitalista o comunista, según el caso. Con esas mentiras y promesas de felicidad ganó Hitler las elecciones de 1933, llegó al poder, se adueñó de las instituciones, terminó con las instituciones democráticas, persiguió a los discrepantes y llevó al país a la represión y a la guerra.

El mensaje era mentiroso e irresponsable: declaró a los judíos como enemigos del pueblo ario y vinculó su eliminación con la felicidad de los alemanes; inventó la dicotomía entre pueblo ario-bueno y pueblo-judío malo, utilizó la violencia callejera, impulsó el temor ciudadano y pretendió alcanzar la limpieza de raza como elemento de felicidad social y económica del pueblo alemán. La táctica de división del pueblo y los métodos violentos de represión, sin reacción del Estado de Derecho, atemorizaron a la población, y fueron la palanca que ayudó a los nazis a alcanzar el poder en 1933 y, en los años posteriores, a publicar las leyes racistas de exclusión de los judíos: expulsión de las cátedras, de las escuelas públicas, de la función pública… El desenlace es conocido: el exilio o los campos de concentración o de exterminio.

Vale la pena leer un libro autobiográfico recientemente publicado en español “No eres como las otras madres” (“Du bist nicht so wie andre Mütter”), de Angelika Schrobsdorff. Se trata de la autobiografía de esta alemana, hija de judía y padre cristiano, que a los 10 años acompañó a su madre judía en la huida desde Berlín a Bulgaria. Lamentablemente, la madre se había empeñado en permanecer en Berlín hasta pocos meses antes de la invasión alemana de Polonia el 1 de septiembre de 1939, pues no daba crédito a lo que sucedía y confiaba en que acabaría pronto esa época de represión y persecución de los judíos por los nazis. Evidentemente, se equivocó.

Ese planteamiento de inventar un enemigo, al que se enfrenta el líder con el pueblo bueno, para dar el fruto de la felicidad carece de rigor y es una irresponsabilidad; pero es el procedimiento operativo utilizado por los populismos de Sudamérica y que, vemos, utilizan los populistas españoles. El líder (que será luego caudillo), con todo tipo de propaganda, quiere alcanzar el poder y, para ello fomenta el odio entre la población y la división social. Aquí, el pueblo es “la gente” (los buenos) y “la casta” (los malos, ya por capitalistas o por corruptos) y, simultánea y utópicamente, prometen que la sociedad alcanzará la felicidad por medio de la renta universal, o rentas complementarias, por lo que no habrá pobres ni personas desiguales. Sin embargo, no proponen actuaciones realistas de inversión ni de empleo, sino que anuncian la nacionalización de grandes sectores económicos: banca, energía, transportes, comunicaciones, etc., la revocación de las privatizaciones realizadas, la subida de los impuestos y la intervención económica comunista. Evidentemente, es incompatible con la integración de Europa y el euro, por lo que provocarían la salida de España de las instituciones europeas. En resumen, pretenden acabar en España con las libertades individuales, el modelo constitucional de división de poderes, el de libre empresa, con la seguridad jurídica del Estado de Derecho y la integración en Europa. Por supuesto, que nuestras instituciones deben ser regeneradas y mejoradas, pero nunca con esta fórmula que lleva a la pérdida de la democracia, a la huída de inversiones, como ha ocurrido en Venezuela, Argentina, y muchos otros lugares, así como a la pérdida de libertades y a la miseria.

Se ha puesto a la venta el libro, “El engaño populista”, cuyo título, he utilizado para esta nota, escrito por el politólogo chileno Axel Kaiser y la profesora guatemalteca Gloria Alvarez, en donde relatan los caracteres antiliberales del populismo, su evolución y lo que está siendo el populismo en Chile, Argentina y Venezuela, y que se resume en las ideas expuestas: aprovechar alguna crisis económica, prometer la felicidad del pueblo, dividirlo en buenos y malos, alcanzar el poder, consolidarse y, desde ahí, destruir las instituciones políticas, terminar con las libertades y arruinar la actividad económica.

¿Es ese el sistema para salir de la crisis? Es evidente que no se trata de un planteamiento de nueva política porque, simplemente, son viejos comunistas y ese modelo ya ha fracasado en la vida real.

CONCLUSIÓN

Ocurrió en Alemania, y ocurre actualmente en Venezuela; no podemos ser tan ingenuos de pensar que si llegaran al poder los populistas españoles de Podemos van a respetar las instituciones, el Estado de Derecho y nuestro modelo de convivencia y de prosperidad económica. Ahí está la triste realidad que sufren en los países con caudillos populistas en Sudamérica. Mejor aprender en cabeza ajena y que no se repita ese fracaso en España.

El cinismo rojo: tras la Alemania ‘democrática’ ahora llegan los comunistas ‘socialdemócratas’

NOVOTESPODEMOS

PABLO IGLESIAS ENCABEZA EL ENÉSIMO ENGAÑO MASIVO DE LA IDEOLOGÍA COMUNISTA

Cuando yo era un niño había algo que no me cuadraba en el mapa de Europa. Resulta que había dos Alemanias: una se llamaba “federal” y otra se autoproclamaba “democrática”.

La ‘Alemania democrática’: disfrazando a una brutal dictadura comunista

¿Qué era lo que no cuadraba? Pues que de esas dos Alemanias, la realmente democrática era la federal. En ese país había elecciones libres, pluralismo político, libertad de expresión, libertad de prensa, propiedad privada y libertad de circulación. Lo normal, en fin, en un país libre. Sin embargo, la otra Alemania, la que se autotitulaba “democrática”, era una dictadura comunista. En ese país, más pequeño que el primero, no había pluralismo político, ni libertad de expresión, ni elecciones libres, y sus fronteras con la otra Alemania estaban plagadas de alambradas. Cada cierto tiempo teníamos noticias de alguien que había muerto intentando huir de aquella enorme cárcel. Que se hiciese llamar “democrática” era algo que parecía una burla a la democracia.

Por supuesto, no era un caso único. Otro régimen comunista, el de Corea del Norte, se hace llamar“República Popular Democrática de Corea”, una forma cínica de calificar a la dictadura más brutal del mundo, un país donde la disidencia se castiga con ejecuciones y con campos de concentración, en los que no sólo se encierra al disidente, sino también a sus descendientes.

Pablo Iglesias disfraza de ‘socialdemócratas’ a los fundadores del comunismo

Traigo a colación estos ejemplos a propósito de dos declaraciones hechas por el mandamás de Podemos estos días. Anteayer, en un desayuno en el Nueva Economía Fórum, Pablo Iglesias dijo que “Marx y Engels eran socialdemócratas” y ha reivindicado ese adjetivo para su coalición con los comunistas de Izquierda Unida. Ayer en Televisión Española, el líder de Podemos intentó ponerse una piel de cordero y barrer para casa a los votantes del centro-izquierda, definiendo a Podemos como “progresista de corte socialdemócrata”:

Por si alguien aún desconoce este dato, hay que recordar que Marx y Engels no fueron los autores de un “Manifiesto socialdemócrata”, sino que escribieron el “Manifiesto Partido Comunista”.

La ideología fanática que inspiró los crímenes masivos del comunismo

El capítulo IV del citado panfleto no deja lugar a dudas:

Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.”

El propio Marx habló de una “dictadura del proletariado” como el régimen que conduciría a la utopía comunista. Esa misma formulación fue el germen ideológico de algunos de los regímenes más criminales y despóticos que ha conocido la historia. La promesa de una sociedad igualitaria y sin clases era la excusa perfecta para liquidar a quien discrepase. Y la pretensión de acabar con el orden social existente mediante la violencia implica, por lógica, la eliminación de aquellos que se resistiesen a los planes comunistas de suprimir todas las libertades en aras de la igualdad. No es casualidad que todos los regímenes inspirados en el marxismo hayan sido brutales dictaduras responsables de numerosos asesinatos: esos crímenes estaban implícitos en una ideología fanática que quería imponer violentamente un modelo de sociedad abiertamente liberticida.

Cuando Pablo Iglesias no tenía reparos en exhibir su ideología comunista

Es comprensible que Pablo Iglesias quiera esconder su afinidad con una ideología criminal como ésa, pues necesita los votos del centro-izquierda para llegar al poder. Por eso hace unos días, en Antena 3 y con toda la cara dura del mundo, Pablo Iglesias negaba ser comunista:

https://twitter.com/Pudimos_/status/737937636736786432/video/1

Hace no mucho, cuando aún no había lanzado Podemos, en el programa “El gato al agua” de Intereconomía Pablo Iglesias afirmó sin rodeos: “Yo soy comunista”.

En la gala de su programa “La Tuerka” en 2012, tanto Iglesias como Errejón se dejaron ver cantando el himno comunista puño en alto, y el hoy líder de Podemos incluso se fotografió con una bandera comunista:

Pablo Iglesias: ¿un cambio de opinión o un engaño masivo?

Ahora, este mismo señor que dice no ser comunista y que presume de socialdemócrata, asegura que los ideólogos del comunismo también eran socialdemócratas. Así pues, ¿ha cambiado Pablo Iglesias de opinión, o está intentando hacerse con el poder mediante un engaño masivo? La explicación la dio él mismo en unas jornadas organizadas en marzo de 2013 por la Unión de Juventudes Comunistas de Aragón, cuando se refirió al uso de la palabra “democracia” como algo que servía para vender lo mismo que los comunistas llaman “dictadura del proletariado”, pero cambiándolo de nombre para que no provocase rechazo:

A la vista de estos documentos, y de muchos otros que se pueden encontrar con una sencilla búsqueda por la red, no cuesta mucho darse cuenta de a qué se refiere Pablo Iglesias cada vez que habla de “democratizar” España, un país que ya es democrático, aunque no sea -como ninguna lo es- una democracia perfecta. Con la crisis económica estos charlatanes totalitarios se han topado con una oportunidad histórica para sacar tajada de la desesperación de mucha gente, vendiendo promesas irrealizables y lanzando mensajes de una demagogia escandalosa para captar el apoyo de los más incautos, en especial de los más jóvenes, criados en una sociedad en la que parece que papá Estado -con el dinero de los contribuyentes- tiene la obligación de otorgarnos toda clase de seguridades en aras de la igualdad, liberándonos de nuestras responsabilidades y, con ellas, erosionando nuestra libertad. Un mensaje muy viejo que ya explotaron los totalitarios del siglo XX -tanto los comunistas como los nazis y los fascistas- y cuya popularidad actual sólo cabe atribuir a un hecho dramático: nuestra sociedad ha olvidado la historia y se arriesga a repetirla.

ELENTIR.

podemos43

“¡Este es el año 77! ¡El año 77, Pablo!”. OPERACIÓN REVANCHA

La idea de que la llamada Transición no fue un proceso político completo es una de las principales líneas argumentales del actual discurso de la izquierda en España. Dentro de esa versión pedante y cainita de los acontecimientos, que dieron paso del Estado construido por el general Franco al actual régimen constitucional, se supone que la izquierda más radical -que se articulaba entorno al Partido Comunista de España- en aras de la democracia y de la convivencia pacífica de los españoles, tuvo que realizar dolorosas concesiones.

Puede que con el paso de los años a todos estos ahora vejetes, cuyas pobladas barbas setenteras se han tornado canas, se les haya olvidado que más que ánimo de concordia lo que realmente tenían era pavor ante el estamento militar. Que el secretario general del PCE, Santiago Carillo, no se tirase al suelo del hemiciclo el día 23 de febrero de 1981 ha venido a acrecentar la distorsión de los hechos. Unos hechos que no eran otros que el canguelo y el tembleque que a todo comunista patrio le entraba cuando veía un uniforme.

Algo mucho menos épico y romántico que las carreras que dicen haberse dado delante de “los grises” en las manifestaciones por “la democracia y la libertad”. Y es que si a todos aquellos que afirman haberse pegado unas carreras delante de la extinta Policía Armada les juntásemos, el maratón de Nueva York se quedaría en una carrera de patio de colegio. Algo hace intuir que a muchos de aquellos furibundos y comprometidos luchadores por la libertad, las protestas y las huelgas estudiantiles les cogieron cerca de algún campamento de la OJE.

Pero las décadas van pasando y la izquierda, obsesionada por la memoria histórica pero tan dada a la amnesia cuando se trata de recordar sus propias responsabilidades, se ha lanzado a esa “segunda transición”, que podemos llamar OPERACIÓN REVANCHA. La nueva joven guardia de puño en alto de Iglesias, Garzón, Monedero, Maestre o Errejón está más embebida que nunca de resentimiento, ánimo de represalia y, ahora sí, decidida a imponer su particular modelo político y social.

Sí, repetimos: político y social. Referéndums de autodeterminación, republicanismo sectario, ideología de género, anticlericalismo, “refugees welcome” y demás simplezas. Todo aquello que vaya encaminado a destruir cualquier atisbo de identidad nacional o de tradición. El tema económico queda un poquito en segundo plano, ya que a estos chicos les gusta comer en restaurantes de lujo. ¡No se vaya a enfadar la troika y terminen como el bueno de Tsipras! La lucha contra el capitalismo y el obrerismo es una cosa más de forma y de pose, de pegatina en el pecho y de botellín de Mahou, que una cuestión de fondo.

Y así, pasando la leyenda de generación en generación, Julio Anguita, fundido en un abrazo con Pablo Iglesias durante un acto político esta semana en Córdoba, susurró al oído del líder podemita: “Este es el año 77! ¡El año 77, Pablo!”. Ante este apremio del viejo dirigente comunista, Iglesias se deshizo en lágrimas con Echenique de fedatario de las mismas.

PODEMOS80No cabe duda que la izquierda radical tiene un proyecto. Un proyecto que puede conducir a España a la ruina y a la catástrofe, pero es un proyecto. Y ante él, los españoles no tienen como esperanza un plan mejor que le haga frente, sino la volatilidad de los pactos que en el seno de la extrema izquierda se están fraguando.

España necesita un verdadero proyecto alternativo frente a la entelequia de Podemos, de Izquierda Unida y de todas sus confluencias separatistas y también, digámoslo, frente a la mundialización. España requiere un proyecto joven con empuje y brío, de unidad y solidaridad entre los españoles, de transformación profunda de las instituciones y del modelo económico. De nada sirven ya las llamadas a la sensatez de políticos pringados de corrupción hasta las orejas. El patriotismo constitucional, el conservadurismo y todos los posicionamientos pasivos y timoratos que, desde la socialdemocracia del PSOE a la extrema derecha, se intenten oponer al discurso de la izquierda radical pueden ser, más tarde o más temprano, barridos como zarandajas.

Guste o no, Podemos e Izquierda Unida han generado expectación, centrado en ellas la atención política y motivado a parte de su entorno. Descontentos los hay y gente disconforme que se va a quedar en el camino también. Pero la confluencia de las dos formaciones puede suponer un tsunami electoral dentro de la izquierda, con consecuencias impredecibles para todos los españoles.

Redacción Despierta Info.com

El censo infinito de Podemos

DEMOCRACIA INTERNA, ¿CUÁNDO? (II)

Para inscribirse solo hay que ir a la web del partido con un nombre, dirección, DNI, email y teléfono. Pero hay un precio: si un ciudadano puede darse de alta sin aportar papeles es posible falsificar votantes.

«Al Pablone» Iglesias y Pablo Echenique «El Engendro» en Madrid. Efe

Por:  @jordipc

Podemos presume de consultar a menudo con sus bases: el apoyo al pacto Ciudadanos-PSOE, la confluencia con Izquierda Unida. Las primarias son una variante más compleja de esas consultas. Podemos es el partido que más votos ha tenido en sus primarias porque es el proceso más abierto: uno, porque el partido de Pablo Iglesias no tiene militantes con cuota sino solo “inscritos”, y dos, se vota por internet.

Podemos aspira a que se vote mucho: “No es el concepto de afiliado que siempre tiene que estar encima y asistir a todo”, dice Eric Labuske, responsable del equipo de informática del partido.

Podemos tenía en julio de 2015 casi 385.000 inscritos, después de sus últimas primarias nacionales para el Congreso de los Diputados. Votó solo el 16% de ese censo, que eran cerca de 60.000 personas. Diez meses después, el censo para el voto del acuerdo entre Ciudadanos y PSOE era de casi 10.000 inscritos más: 393.538.

Ahora en la votación sobre Izquierda Unida, hay un censo de 413.681 personas, pero solo 229.732 son activos. El resto es censo real -puede votar-, pero aparentemente inactivo. El criterio de inactividad es los que llevan más de un año sin entrar en la web de participación. Es un detalle aleatorio que permite dar a Podemos un porcentaje de participación que no sea diminuto.

UN CENSO SIN LÍMITES

Para que unas elecciones funcionen, deben estar claras al menos dos cosas: quién puede votar y cómo van a contar los votos. Podemos quiere que vote cuanta más gente, mejor. Es una opción política que defienden acusando a otros partidos por falta de apertura. Así lo explica Labuske:

“Nuestro trasfondo político es que cualquier persona pueda inscribirse, sea del partido que sea, con el único requisito de ser mayor de edad y sin enviar un papel, una carta o un DNI. Si algo tan sencillo para el usuario es factible, ¿por qué no lo hacen otros partidos? A lo mejor porque no les interesa que se llene su censo de gente que no está captada y no es su base”.

“Nuestro trasfondo político es que cualquier persona pueda inscribirse, sea del partido que sea, con el único requisito de ser mayor de edad y sin enviar un papel, una carta o un DNI.»

Pero eso tiene un precio evidente: si un ciudadano puede darse de alta sin aportar papeles o DNI, es posible falsificar votantes.

Para inscribirse en Podemos solo hay que ir a la web del partido con un nombre, dirección, DNI, email y teléfono. El partido solo controla que la letra del DNI sea verdadera -hay webs que crean números de DNI con su letra- y que el email y el móvil funcionen. Todo lo demás puede ser inventado. Si alguien compra diez tarjetas SIM o tiene acceso a diez móviles durante un rato -el tiempo suficiente para mandar el formulario, recibir un código en el móvil e introducirlo en el sistema-, puede controlar diez votos en las primarias de Podemos.

BASTANTE ORGULLOSOS

En Podemos saben obviamente que esto ocurre: “Se eligió este sistema para buscar el equilibrio entre seguridad y usabilidad”, dice Labuske. Ha habido casos de todo tipo. Labuske apunta una comparación poco reconfortante: “Siempre se te escapa algo. Un juez siempre va a condenar a cárcel a alguien inocente”, dice. La confianza que puede generar un sistema así es, con suerte, relativa. Así la describe Labuske: “Hemos llegado a un nivel de fiabilidad bastante alto y del que estamos bastante orgullosos”.

Al principio la solución era la cantidad: muchos votos disimulan el fraude. “Si la participación era alta, si una o dos personas se compraban 3 sims y votaban seis veces, no suponía una cuestión de fraude. Si había 85.000 votos y el diferencial entre candidatos era 3.000 votos, era muy difícil que alguien comprara tantas sims”, dice Labuske. Difícil no es sin embargo imposible.

Pero llegaron nuevos problemas. Podemos hizo entre 2014 y 2015 procesos de primarias municipales con un censo mucho menor -para consejos ciudadanos y aspirantes a alcaldías-, donde a veces votaban docenas de personas: “Ahí nos entró más el miedo y establecimos una serie de controles y filtros”, dice Labuske.La solución era detectar el fraude durante la votación o en el recuento: móviles parecidos, montones de votos emitidos desde el mismo ordenador, chivatazos de implicados. Hay métodos mucho más sencillos que reducirían el presunto fraude de golpe: usar el DNI electrónico, mandar una copia del DNI por whatsapp o presentar una sola vez el DNI en lugares designados por el partido. Pero si se hiciera algo así, dice Labuske, “de los 400.000 inscritos que hay, votarían 22.000”.

En Podemos prefieren cantidad a calidad. La falta de controles hace que esos 413.000 sean solo una aproximación. Nadie sabe con certeza cuánta gente real hay detrás de esos inscritos. Las cuentas que hoy están inactivas pudieron estar activas en algún proceso electoral. Si en Podemos calculan que son más de 100.000, son muchos votos que alguien pudo usar.

VOTOS A SEIS EUROS

Durante los procesos de primarias, había en internet quien ofrecía votos en las primarias de Podemos por 6 euros. Si una SIM cuesta 5 euros, está claro que el único modo de que una oferta así salga a cuenta es con un proceso automático. Un buen hacker puede crear un script que relacione cientos de DNI y móviles falsos y sea capaz de introducir automáticamente el código que Podemos manda. En Podemos dicen que su filtro detecta estos bots porque tienen un patrón similar en sus móviles o emails.

Además, dicen desde Podemos si pillan fraude no saben a quién favorece. Esto les absolvería de responsabilidad. Pero no. La empresa que ejecuta la votación -Agora Voting- y la autoridad ajena que controla en sus servidores que el voto no sea manipulado -OpenKratio- no permiten a Podemos ver a favor de quién son votos que presentan un posible fraude. La decisión final de eliminar votos es de OpenKratio. Sus responsables son informáticos ajenos a Podemos cuyo mayor valor es la independencia. En charlas con dos de sus encargados -Juan Romero y José Félix Ontañón- insisten que no dependen ni hacen favores a Podemos.

Este proceso aparentemente inmaculado sigue sin ser totalmente garantista. En el momento de la votación, el sistema funciona así. Un inscrito en la web de Podemos accede a Participa, la aplicación de voto del partido. Cuando el ciudadano pulsa “votar” se activa la encriptación de Agora Voting. Pero Podemos sabe quién hace clic en “votar”, con lo que sabe perfectamente qué inscritos votan -con todos sus detalles- y cuáles no. Lo que no sabe es el sentido del voto.

UNAS ELECCIONES LARGAS

La urna electrónica suele estar abiertas varios días. Durante todo el proceso, Podemos va controlando quién accede a votar y si el comportamiento del censo es normal y no hay por ejemplo picos raros. A veces ha habido cientos de votaciones en marcha a la vez. Cuando se cierra el proceso, Podemos repasa con sus filtros el patrón de los votos. Si detecta algo raro, lo comunica a OpenKratio, que comprueban y deciden si actúan o no: “Nosotros no analizamos un fraude que Podemos no nos proponga. Si quieren que no veamos unos votos, no los vemos”, dice Juan Romero, de OpenKratio.

Podemos -si quisiera- podría obviar algún fraude porque lo ha cometido alguien afín al aparato del partido: o bien porque ven quién está votando y conocen su tendencia o bien porque controlan qué está ocurriendo. Nadie tiene ninguna prueba de que algo así haya ocurrido. Pero nadie tampoco puede advertirlo. Agora Voting -con la colaboración de OpenKratio- solo controla que los votos que entran en la urna no se puedan cambiar ni aumentar. Cada votante recibe un código que le permite saber que su voto sigue ahí.

Pero ni Agora ni OpenKratio pueden certificar quién hay detrás de cada voto. Eduardo Robles, de Agora Voting,no puede asegurar que el censo sea impecable: “El censo depende de cualquier organización: ¿quién dice cuánta gente está suscrita al periódico? El propio periódico. No puedes hacer nada”, dice. Eso está en las libres manos de Podemos.

«Los dirigentes del partido en Alicante organizaron a docenas de residentes de otras provincias para que se registraran y votaran en Alicante. El fraude se descubrió gracias a los mensajes de un chat.»

Cuando Podemos hablaba con OpenKratio sobre cómo iban a vigilar los procesos de primarias, el partido pidió que les dejaran hacer “recuentos parciales” durante la votación. “Se trataba de ir haciendo recuentos parciales para comunicarlo y animar la gente a la participación”, dice Juan Romero, de OpenKratio. Eso sería abrir la urna para ver quién va ganando y animar -o no- a posibles votantes. En OpenKratio lo descartaron por el tiempo que consumía y porque requería detener la votación para hacer una foto fija. Es otro tipo de truco que nunca llegó a aplicarse.

Podemos presume de haber actuado en algunos casos contra el fraude. “Es normal que haya escepticismo. Si a día de hoy no hubiéramos expulsado a nadie o no hubiéramos dicho nada, vale, pero hemos expulsado a gente”, dice Labuske.El caso más famoso es Alicante, que desveló EL ESPAÑOL en agosto. Como el único control es el móvil, cada ciudadano puede inscribirse donde quiera. Los dirigentes del partido en Alicante organizaron a docenas de residentes de otras provincias para que se registraran y votaran en Alicante. El fraude se descubrió gracias a los mensajes de un chat. El partido ha suspendido e inhabilitado por un año a 10 miembros de la cúpula en la provincia. Podemos ahora bloquea los cambios de provincia durante las votaciones, pero no impide que la gente siga registrándose en la calle de España o del mundo que quiera.

Tras pedir en Podemos una lista de lugares donde han actuado, me mandaron tres ejemplos: Alicante, El Ferrol y La Rioja. Si ha pasado más y no se ha detectado, quién sabe.

LAS LISTAS PLANCHA

El sistema telemático y su censo son solo un agujero en las primarias de Podemos. Pero el modo más sencillo de blindar la victoria que tiene la ejecutiva en primarias es el reglamento. El método más usado en Podemos es la llamada “lista plancha”. La última vez que el partido lo ha permitido fue sido en las primarias al Congreso de los Diputados. Cientos de cargos de Podemos pidieron en verano una revisión de este sistema.

El partido organizó las primarias como unas oposiciones: los candidatos que obtuvieran más votos, podrían escoger por qué provincia y en qué lugar se presentarían.

«El método más usado en Podemos es la llamada “lista plancha”. La última vez que el partido lo ha permitido fue sido en las primarias al Congreso de los Diputados.»

Cada votante de primarias podía votar a los candidatos que quisiera hasta 350, que son el número total de diputados. Pero también podían presentarse “listas plancha”, que podían ser votadas enteras. Pablo Iglesias era el número 1 de una lista de 65. Hubo votantes que escogieron solo a algunos de esos 65, pero muchos optaron por la vía sencilla de votarlos a todos. Es un modo simple de asegurarse que quien iba con Iglesias iba a sacar más votos.

A los candidatos críticos siempre se les puede decir que son unos perdedores y unos rabiosos porque no fueron capaces de ganar en las primarias. Tampoco nadie podrá decir que Podemos no hace primarias abiertas. Eso no significa que los trucos estén a mano.

Tras echar a toda su plantilla de Madrid, IU exige ‘ni un solo despido en Unidad Editorial’

DESPIDIÓ A SUS EMPLEADOS EN AGOSTO DE 2015 DEBIÉNDOLES NÓMINAS DESDE MAYO

RCS Mediagroup, propietaria de El Mundo, cerró 2015 con pérdidas de 175,7 millones, motivo por el que el diario prepara un ERE que incluirá el despido de 224 trabajadores.

Siempre es triste ver a una familia perdiendo su fuente de ingresos, y más en tiempos de crisis, pero el problema se venía arrastrando desde hace años. En último término, lo que le pasa a El Mundo en una muestra más de que los medios impresos están abocados a la desaparición, ante el notable impulso que ha tenido Internet y, particularmente, los medios digitales. El proceso es tan normal como el que sufrió el telégrafo con la llegada de la radio y del teléfono. Editar periódicos, hoy en día, supone un gasto enorme que cada vez compensa menos. Por supuesto, se puede obviar el avance de la tecnología y pretender que una empresa siga invirtiendo en un negocio que no es rentable, pero lo que no se les puede exigir a quienes ponen el dinero para editar un periódico es que soporten pérdidas sin cesar. Pero hay gente que parece no entender esto.

Es más: hay gente que hace como que no lo entiende y que aprovecha la ocasión para sacar tajada política de un conflicto laboral como el citado. Muestra de ello es este tuiteo publicado hoy por las Juventudes Comunistas, una de las organizaciones integrantes de Izquierda Unida:

Como se ve, los jóvenes comunistas amenazan con que “calleremos sus noticias” si El Mundo no accede a sus demandas. Personalmente no me ha sorprendido leer un mensaje así en una organización que sostiene una ideología totalitaria, pues si por algo se ha caracterizado el comunismo es por imponer la censura allí donde ha implantado sus dictaduras. Los comunistas son auténticos expertos en callar noticias, ciertamente. Uno de ellos, Cayo Lara, mostraba ayer su solidaridad hacia los empleados afectados y su rechazo al ERE de El Mundo:

No, no os engaña la vista. Es el mismo Cayo Lara que dirige Izquierda Unida, formación que en agosto del año pasado despidió a todos sus empleados en Madrid. Pusieron en la calle a once personas que además no habían cobrado su salario desde el 24 de mayo, a causa de los problemas económicos que atraviesa IU a causa de sus malos resultados electorales y de la consiguiente pérdida de las subvenciones públicas. Lo cual me lleva a preguntar, sin ningún rodeo: señores de IU, ¿qué tal si fingen al menos tener una pizca de vergüenza?

INFORMA: OUTONO.NET

El sector sindical tiene que liberalizarse.

Por:  Jaime de la Casa

El sindicalismo estatal vuelve a salir a las calles. Esta vez con un claro tono político; piden que la gente vote en masa para que haya un gobierno del cambio. Sorprende que estos autodenominados representantes de los trabajadores, digan ahora a quien hay que votar y a quien no para que la economía y los salarios se encaminen al alza, como si fueran expertos en la materia. Pero esto no es lo más llamativo, el líder sindical de UGT, Pepe Álvarez, afirmaba en la manifestación del pasado 1 de Mayo esta barbaridad:El compromiso de los sindicatos es repartir la riqueza, así sin pestañear. Quizás estaba yo confundido. Hasta donde tenía entendido, estos señores se dedicaban a representar a los trabajadores por imposición del Estado. Pero resulta que, además, otra labor que tienen es repartir la riqueza….

¿Pero esto qué es? ¿Los sindicatos, (financiados por coacción del Estado), tienen ahora plena legitimidad para decir a quien votar y dar consejos como el que no quiere la cosa sobre economía? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué será lo próximo? ¿Que esos hombres de bigote nos digan como tenemos que manejar nuestro dinero?… Esa es otra, parece que en el manifiesto de CCOO y UGT hay algún artículo que dice que todo líder sindical tiene que tener bigote. Bromas aparte, es muy preocupante que gran parte de la población española, apruebe la existencia de estos monopolios sindicales hechos para subvencionar a burócratas que viven de ilegitimidad impuesta por el Estado. Esas miles de personas que han salido a las calles a pedir más derechos, están adormecidos con el somnífero estatal, y creen, que la solución a los problemas laborales pasa por mayor intervención en la economía. Y no aprenden.

Para recuperar esos salarios dignos, poner fin a la precariedad laboral o al paro estructural de este país, la respuesta no pasa por un decreto-ley de un gobierno de turno, sino liberalizando de una vez por todas el mercado laboral, de igual modo que la economía. El sector sindical, (lo llamo sector porque debería ser de libre competencia y contratación), tiene que liberalizarse. El sindicalismo no puede ser impuesto por el Estado, tiene que ser de libre vinculación como un contrato más. Además, al no haber libre competencia y ser un monopolio estatal, este servicio no es atendido según las necesidades particulares de cada individuo. El sindicalismo del Estado, es una agencia de colocación de burócratas en el que, mediante la coerción, hacen creer de manera falsa y dañina, a los trabadores españoles que son representados y defendidos, para que los delegados y amiguetes sindicales puedan seguir viviendo el sueño diplomático, el de no hacer nada y cobrar de los que sí hacen.

Discúlpame mi pesimismo de este último párrafo querido lector, pero en un país en el que el 100% de las manifestaciones son para pedir más Estado y menos libertad, en el que la mayoría de las personas confunden derechos conquistados con libertades corrompidas, se hace palmariamente difícil pasar de la crítica objetiva liberal a la acción pedagógica.

Acerca del autor: Jaime de la Casa

Estudiante de Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Sevilla. Miembro de Students for Liberty y en colaboración con Ágora Libertaria. Blog personal: Opinión Libre

 

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Una concejal de Podemos admite que contrató ‘a dedo’ a sus amigos

Después de conocerse varios contratos a dedo (por más de 15.000 euros) de la concejal de Acción Social del Ayuntamiento de Alicante, Nerea Belmonte (única representante de Podemos, que se presentó junto a IU bajo las siglas de Guanyar), a dos compañeros de partido, la edil compareció ayer para admitir todas las informaciones, publicadas por este periódico. Sin embargo, lo rebajó a la categoría de «error estético» y «de novata».

El alcalde socialista Gabriel Echávarri había instado por la mañana a Belmonte a dimitir usando el mismo argumento que la formación de Pablo Iglesias ha utilizado en casos relacionados con otros partidos políticos: «Los errores se pagan con dimisiones». La concejal no lo hizo, así que la última palabra la tendrá la Asamblea de Guanyar, que ayer celebró una primera reunión en la que decidió aplazar su decisión sobre la continuidad de Belmonte hasta el próximo miércoles.

En ella, el portavoz de la coalición, Miguel Ángel Pavón, le instó a elegir «la salida más digna», aunque sin citar de forma expresa la dimisión. Frente a ello, la concejal pidió a la asamblea que no se votase la petición de dimisión hasta que la Comisión de Garantías de su partido, Podemos, se pronuncie mañana miércoles. Y lo consiguió. Finalmente, la votación quedó anoche pospuesta pese a que hubo muchas intervenciones exigiendo que dimitiese.

Pavón, que no ha querido calificar las adjudicaciones de Belmonte de nepotismo, pero sí ha entendido que es «un hecho» que se ha dado y que «se podría haber evitado de alguna manera».

Después de una semana de vacaciones en Andorra, la edil de Podemos reconoció ante el Gobierno municipal y los medios de comunicación que fue ella quien propuso contratar a la empresa TechData para llevar un contrato de comunicación en su departamento. Una sociedad que se había creado apenas unas semanas después de que ella accediera al acta municipal (en agosto de 2015) y que fue constituida por dos compañeros de la edil, Francisco Olivares y Manuel Tejeda.

«Ahora mismo no me acuerdo, pero vamos, o sería yo o serían mis asesores. Pero la responsabilidad vuelvo a decir que es mía», aseguró Belmonte. A la pregunta de si sabía quiénes eran cuando les dio el primer contrato de comunicación, respondió afirmativamente: «Sabía que eran compañeros de Podemos».

En esta primera adjudicación (en septiembre de 2015), según manifestó Belmonte, se invitó a otra empresa «que era 100 euros más barata», pero se optó por TechData «siguiendo las recomendaciones técnicas». La opinión de estos técnicos no está recogida en ningún informe, sino que se hizo de manera «verbal».

Belmonte afirmó que todo se hizo «conforme a la legalidad» y redujo la crisis a «una cuestión estética» y «de novata». Sí que hizo autocrítica en dos cuestiones. La primera es un comunicado colgado en la web de Guanyar sin consentimiento del partido, en el que aseguraba que las informaciones aparecidas estaban orquestadas desde el PSOE. Aseguró que había sido «un error», aunque criticó que los socialistas hubiesen exigido su dimisión sin escucharla. La segunda fue dar a entender que la responsabilidad de los contratos recaía sobre los técnicos, cuando ella es «la responsable última de lo que pasa» en la Concejalía.

FUENTE: 

¿Qué intereses defiende Greenpeace?

Ocuparse de las interioridades de los payasos es siempre un ejercicio lamentable; pero resulta necesario si los payasos tienen poder. Ya hemos visto antes que el cuento del CO2 no se lo creen. No actúan como si se lo creyeran.

Hoy vemos en una entrada en WUWT, a través de declaraciones de Sébastien Blavier. Donde descubrimos que también están en contra de la investigación en fusión nuclear.

“We are opposed to this argument of fusion being the future of power for humanity, that’s totally false for us,” he said. “Today the world is facing massive challenges like poverty, like access to electricity for people, poor people, for development.”

“We now how have the solution with renewables like solar and wind – they are affordable, they are cheap. For the moment ITER is presented as being the solution for the future power of humanity and I think that’s a big mistake.”

“If you look at the costs, it’s a massive amount of money that could be invested in renewables that are already ready to take off and be competitive; so it’s not a solution to future power, it’s only research.”

Por supuesto, de la fisión ni hablemos. Lo dicen en su web [–>]

Greenpeace has always fought – and will continue to fight – vigorously against nuclear power because it is an unacceptable risk to the environment and to humanity. The only solution is to halt the expansion of all nuclear power, and for the shutdown of existing plants.

Blavier es el jefe de la campaña nuclear de Greenpeace, en un COPIL (comité de pilotaje o animación) de 9 países, donde trabajan 13 personas con un presupuesto de 1,1 M€ al año. [Linkedin –>]

Y parece un epítome del pensamiento Alicia y posmoderno. Yo también lo sería por esa pasta ;) . Pero no porque sea rico le vamos a disculpar las subnormalidades. Si las renovables son asequibles y baratas, y eso recomienda la inversión en ellas en lugar de en investigación de otras fuentes, no necesitarían subvenciones ni elevación artificial de los precios de productos competidores.

Es interesante juntar todo lo que no quieren Blavier ni Greenpeace.

  • No quieren energía nuclear de fisión “tradicional”, que es la única que actualmente puede acercar a solucionar el problema imaginario de las emisiones de CO2. Esto es, les hacen caso a los científicos del clima cuando quieren (el CO2 achicharra), y cuando no quieren, no (la energía nuclear es imprescindible para atajar el Calentamiento Global Acojonante –>)
  • No quieren reactores de fisión alternativos (como los de sales fundidas de torio), cuyo desarrollo está ya a la vista y que reducen enormemente el problema de los residuos — hasta minimizarlo.
  • No quieren investigación de fusión nuclear, que no tiene el problema de los residuos radiactivos, y sería la solución definitiva tanto del supuesto problema del CO2 como del problema energético en general.
  • No quieren investigación en renovables, sino la producción del 100% de la energía con las renovables en el estado tecnológico que se encuentran ahora. Que precisa que la energía cueste más, mucho más; y además es todavía inviable — hacen falta centrales de gas para cuando no sopla en viento ni luce el sol.
  • No quieren resolver el problema imaginario de las emisiones CO2, porque no quieren que se emplee ninguna de únicas las cuatro vías que podrían acercar a resolverlo.

A través de lo que declaran no querer se puede uno hacer una idea de lo que sí quieren. Tal vez.

  • Empobrecer a los pobres. Que, aplicado con la suficiente fuerza, pueden imaginar que conseguiría disminuir la población. El viejo sueño de todo macho blanco hetero patriarcal y rico.
  • Enriquecer a los productores de eólica y solar, convirtiendo su no-negocio en negocio, aunque sea a costa de empobrecer a los pobres.
  • Centralizar el poder del mundo en una especie de Vaticano de moralina barata.

Si quieres creer a los científicos del clima porque no sabes distinguir ciencia, de especulación y opinión, allá tú. Sólo necesitas ser ignorante. Pero para creer a Greenpeace hace falta ser idiota. Del culo.

— Fuente, WUWT:

VIA: PlazaMoyua.com

La conversación que tendrá con cualquier nacionalista catalán

En PODEMOS y en el PSOE se oponen a la Ley Mordaza

Avatar de AldrosPODEMOS ARRUINARTE LA VIDA

¿Por qué la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana 4/2015, esa a la que los chicos de PODEMOS-PSOE llaman LEY MORDAZA, no es del gusto de podemitas y socialistas?

Lo cierto es que yo no lo entendía. No entendía por qué PODEMOS se oponía a una ley que, entre otras cosas, prohíbe redadas policiales indiscriminadas o por razones étnicas. No lo entendía. Cierto que está el sentido del humor nazi del concejal Guillermo Zapata y que a Monedero le gusta minorizar la gravedad del nazismo. Cierto. Pero de verdad, yo me decía: ¿Pero no eran estos los que pedían el cierre de los CIE a voz en grito sin consideración alguna para con los intereses de los españoles? Y no lo entendía.

Luego vi además que la ley prohibía entre otras cosas deslumbrar con láser a conductores de tren o pilotos. Y entonces empecé a preocuparme. ¿Por qué PODEMOS se…

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