Etiqueta: MANIPULACIÓN MEDIATICA

Ciudadanos malcriados a la sombra del Poder

«Como bebés chapoteando en un líquido amniótico embriagador, las personas eligen y consumen por instinto, ignorantes de todos las herramientas y recursos destinados a generar esas mismas elecciones»

Por  Eduardo Fort  en Disidentia

En un capítulo épico de The Simpsons, quizá la serie que mejor analiza la sociedad occidental contemporánea, dos extraterrestres que simulan ser Bill Clinton y Bob Dole(candidatos presidenciales en las elecciones de 1996) debaten sobre los humanos durante una manifestación pro-aborto y afirman: “Esto es muy sencillo. Banderitas estadounidenses para algunos, aborto para otros”. Ante la sonrisa siniestra de los visitantes del espacio exterior, los ciudadanos aparecen reflejados como niños malcriados a quienes hay que satisfacer.

otto_fc3bcrst_von_bismarck-1La segunda mitad del siglo XX marcó el establecimiento definitivo del Estado de Bienestar en la mayoría de los países desarrollados. Este avance, que nació como un sistema dirigido a paliar las desventajas del mercado capitalista así como alejar la amenaza comunista en los países occidentales, se convirtió pronto en un fetiche para casi todo el arco del espectro político. Sin entrar en detalles: con el paso del tiempo, este Frankenstein cuya existencia se remonta a los primeros bosquejos de la Seguridad Social implementada por el mariscal Otto von Bismarck (1815-1898) durante su mandato como primer canciller del Reich Alemán (1871-1890) degeneró en una especie de gigante dadivoso y deficitario que debe, por fuerza, cumplir los deseos de todos los ciudadanos.

¿Suena exagerado? No lo es y convendría no creer que lo sea. Los habitantes de la posmodernidad, herederos involuntarios pero desagradecidos de décadas de luchas políticas y revoluciones, entienden al Estado como un ente distante y etéreo, que sólo cifra su existencia en la consagración de muchos derechos y casi ninguna obligación. No hay una conciencia de la ciudadanía como conjunto de voluntades aunadas en pos de un objetivo común: ya sea por la fuerza, a lo Hobbes, o por la conveniencia armónica, a lo Rousseau.

Los habitantes de las grandes ciudades, como las chicas de la clásica canción de Cyndi Lauper, sólo quieren divertirse. En el imperio de lo efímero y lo fugaz, donde no existe respeto por la Historia y la Tradición, el distanciamiento con el legado ideológico y político de nuestros antepasados, sea cual fuere, es total. A diferencia de lo ocurrido en siglos anteriores, no se asesina a presidentes, no hay movilizaciones sociales que sacudan los cimientos del sistema y la participación política es nula.

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Quizá aquí los honestos espíritus liberales se congratulen de la descripción, pero habría que detenerse a pensar.

El escenario queda planteado, entonces, de la forma más perversa posible. Los miembros de las sociedades contemporáneas suponen que el Estado debe ponerse a su servicio. Hasta aquí, bien. Pero no es tan sencilla ni diáfana la evolución posterior. Los resortes ocultos que realmente detentan el Poder (dicho esto sin ánimo alguno de enfoques conspiranoicos) optan por generar artificialmente esas mismas necesidades que los ciudadanos creen requerir. Conclusión: nos encontramos con falsos talismanes e ídolos de barro que concitan el interés de las multitudes. Esto, que puede sonar televisivo y limitado al marketing publicitario, tiene un trasfondo siniestro; se aplica tanto a un kilo de arroz cuanto a un automóvil último modelo o al candidato presidencial de moda. No es casualidad que asistamos al boom de los asesores de imagen y los consultores de comunicación. Se votan rostros, vestuarios, maquillajes y estilos estéticos.

¿Y qué sucede con los ciudadanos? Como bebés chapoteando en un líquido amniótico embriagador, las personas eligen y consumen por instinto, ignorantes (en la inmensa mayoría de los casos) de todos las herramientas y recursos destinados a generar esas mismas elecciones. Citando al pionero de la publicidad Edward Bernays (1891-1995), se activan pretensiones que no existían y se inventan consumos jamás imaginados. Legiones de especialistas analizan los aspectos más diversos del (permítaseme la licencia poética) alma humana: se utilizan colores, sonidos, sabores y texturas para atraer al gran público.

¿Cuáles son las consecuencias? Es fácil imaginarlas. Mientras los ciudadanos dedican su tiempo al disfrute vacío y a la persecución vana de necesidades irrelevantes, quienes realmente reparten los naipes de la baraja se frotan las manos y pueden dar rienda suelta a sus más complejos diseños políticos. Como muestra, basta un botón: cualquiera puede advertir que las grandes multinacionales diseñan, merced a sus múltiples tentáculos, los productos necesarios para satisfacer a todos los paladares del mundo.

Con estas piezas sobre el tablero, es imperioso no caer en la tentación totalitaria (en términos de Jean François Revel): el sistema democrático que supimos (supieron) conseguir no tiene por qué terminar en el vertedero de la Historia, descartado sin más.

Jorge Luis Borges afirmó alguna vez, en una de sus clásicas boutades, que la democracia no es más que “un abuso de la estadística”. Es probable, pero, lamento decirlo, no hay a la vista otras reglas del juego más ecuánimes y satisfactorias. Aún corriendo el riesgo de parecer “antisistema”, superados los totalitarismos de corte fascista y comunista, impensables en la mayoría de los países del mundo las intervenciones militares sanguinarias que marcaron a fuego el siglo XX, es hora de criticar y repensar la forma y el fondo del “peor sistema político, exceptuando a todos los demás”, en palabras de Winston Churchill.

El velo mediático / The Media Veil (SPANISH-ENGLISH)

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POR/BY Federico Jimenez Losantos/EL MUNDO

EL ATENTADO islamista de anteayer empezó siendo en TVE sólo «un incidente». En La Sexta, la niña del ojo izquierdo de Soraya, era obra de «un coche que presuntamente había atropellado a varias personas», porque hay que respetar la presunción de inocencia de los vehículos que atropellan solos. John Carlin, (el prisaico jefe de Prensa del acuerdo Santochenko-Timochenko que montó la campaña contra el madridista James por no respaldar, como más de media Colombia, la rendición al narcomunismo de las FARC) avisó en El País, la niña del ojo derecho de Soraya, que «las autoridades británicas, e incluso Trump podrían aprovechar los sucesos de Londres para imponer más restricciones migratorias». Qué gentuza, en vez de abrir los brazos a todos los que quieren enriquecer con la religión de la paz y el amor la grisalla de la sociedad occidental, mayormente británica.

Y son incontables los medios que durante más de un día, cuando ya se contaban muertos y heridos, repetían lo del «presunto terrorista con rasgos asiáticos», fórmula que la sharia mediática impuesta en el Reino Unido ha encontrado para no decir «musulmán» junto a «atentado», porque no se puede criminalizar a toda una comunidad, ejemplarmente pacífica. Los hindúes y los sijs están en desacuerdo con eso de los «rasgos asiáticos», porque dicen que ellos son asiáticos y no matan a nadie. Fea manera de señalar a sus íntimos enemigos paquistaníes, que, como en Cataluña, constituyen el núcleo duro del islamismo radical británico.

La sharia de lo políticamente correcto es más severa en los países con más diversidad racial, cultural y religiosa, tan enriquecedora como poco conflictiva. En España, los medios sólo llevan hiyab, pero vamos camino del burka. El diario de Cebrián, anfitrión en la conyugal Fundación Atman de Tarik Ramadán, que algunos países impiden entrar por ideólogo del terrorismo, confesaba: «La prioridad inmediata (del Gobierno May) es descartar que el ataque formara parte de una trama más amplia». En Birmingham, bastión del islamismo radical, o sea, terrorista, han detenido a varios, pero no es, no puede ser esa «trama que es prioritario descartar». Y ojito: si a algún periodista se le ocurre decir la palabra «Islam», será fulminantemente despedido. Forma parte de esa trama más amplia incapaz de comulgar con ruedas de molino.

inglaterra

ENGLISH

The Islamist ATTEMPT of the day before yesterday began being in TVE only «an incident». In La Sexta, the girl in Soraya’s left eye was the work of «a car that allegedly hit several people», because the presumption of innocence of vehicles that run over alone must be respected. John Carlin, (the hasty press chief of the Santochenko-Timochenko agreement who mounted the campaign against Real Madrid for not supporting, as more than half Colombia, the surrender to narcomunismo of the FARC) warned in the Country, the girl of the right eye Of Soraya, that «the British authorities and even Trump could take advantage of the events in London to impose more immigration restrictions.» What a gentuza, instead of opening the arms to all those who want to enrich with the religion of peace and love the grisalla of the western society, mainly British. of the day before yesterday began being in TVE only «an incident». In La Sexta, the girl in Soraya’s left eye was the work of «a car that allegedly hit several people», because the presumption of innocence of vehicles that run over alone must be respected. John Carlin, (the hasty press chief of the Santochenko-Timochenko agreement who mounted the campaign against Real Madrid for not supporting, as more than half Colombia, the surrender to narcomunismo of the FARC) warned in the Country, the girl of the right eye Of Soraya, that «the British authorities and even Trump could take advantage of the events in London to impose more immigration restrictions.» What a gentuza, instead of opening the arms to all those who want to enrich with the religion of peace and love the grisalla of the western society, mainly British.

And there are countless means that for more than a day, when they were already dead and wounded, they repeated the «alleged terrorist with Asian features», a formula that the media sharia imposed in the United Kingdom has found not to say «Muslim» together To «attack», because you can not criminalize an entire community, exemplarily peaceful. Hindus and Sikhs disagree with «Asian traits» because they say they are Asians and do not kill anyone. It is an ugly way of pointing out their intimate Pakistani enemies, who, as in Catalonia, constitute the hard core of British radical Islamism.

The sharia of the politically correct is more severe in countries with more racial, cultural and religious diversity, as enriching as it is not very conflictive. In Spain, the media only carry hijab, but we are on the way to the burqa. Cebrián’s daily, which is hosted by the Atman Foundation of Tarik Ramadan, which some countries deny as an ideologue of terrorism, confessed: «The immediate priority (of the May government) is to rule out that the attack was part of a larger plot.» In Birmingham, a stronghold of radical Islam, that is, terrorist, have arrested several, but it is not, can not be that «plot that is a priority to discard.» And ojito: if some journalist thinks to say the word «Islam», he will be fired fired. It is part of that larger plot incapable of communion with mill wheels.

Y sin embargo, la reportera era la mala. #StopIslam

taqiyya

Toda la manipulación que realizan los canales oficialistas,públicos como privados, del tema de la reportera que zancadilleó a un «refugiado» resulta que van saliendo noticias más que preocupantes del pobrecito en cuestión.

Se llama Osama Abdul Mohsen, los medios se han apresurado en venderlo como una buena persona, incluso fue entrenador del Al-Fotuwa Sc de la liga de fútbol sirio.

Pero de lo que no hablan estos medios tan dados a ser lacrimógenos con estas noticias, es que el sujeto en cuestión es o era miembro del frente Al-Nusra, su perfil de facebook estaba claro, claro porque esta tarde lo ha desactivado,se nota que ya dispone de internet allá donde este. También en su perfil figuran la bandera de los terroristas Al-Nusra,del ejercito libre sirio y de otro grupo terrorista como es Al Mujaheedin, así que aquí tienen a su perla estimados buenistas.

POR CIERTO, si tan NECESITADOS están estos «pobrecillos» refugiados ¿COMO DIABLOS PRACTICAMENTE TODOS TIENEN INTERNET? En occidente (y no digamos si nos centramos solo en España) AUN HAY GENTE QUE NO PUEDE DISPONER DE EL.

TERRORISTA INFILTRADO CON REFUGIADOS