Laurence Rossignol, ministra francesa de Familia, Infancia y Derechos de las Mujeres, provocó un escándalo relativo a la proliferación del velo islámico en su país al comparar a las mujeres que se cubren la cabeza con«los negros americanos que aceptaban la esclavitud». Por su parte, Elisabeth Badinter, una de las feministas más famosas de Francia, pidió elboicotde las firmas de moda que, como Uniqlo o Dolce & Gabanna, están diseñandoprendas islámicamente correctas(en 2013, los musulmanes gastaron266.000 millonesde dólares en ropa, y la cifra podría llegar a los 484.000 millones en 2019).
También está surgiendo una nueva tendencia en la cultura popular occidental, que en los medios era casi invisible hace una década: aparecen mujeres con la cabeza cubierta en programas de televisión como MasterChef.
La cultura popular considera ahora normal que las mujeres lleven velo.Air Francepidió recientemente a sus empleadas que llevaran velo cuando estuviesen en Irán. El Gobierno de Italia cubrió no hace mucho las esculturas de desnudos del Museo Capitolino de Roma durante la visita del presidente de Irán, Hasán Ruhaní, por«respeto»a su sensibilidad.
En el mundo árabe-islámico, sin embargo, las mujeres que llevaban velo fueron durante mucho tiempo la excepción.
Es difícil creer que, hasta principios de la década de 1990, la mayoría de las mujeres de Argelia no llevaba velo. El 13 de mayo de 1958, en la Plaza del Gobierno de Argel, decenas de mujeres se arrancaron el velo. Las minifaldas invadieron las calles.
La Revolución de Irán revirtió esta tendencia: el primer pañuelo apareció a comienzos de la década de 1980 con el auge de los movimientos islámicos en las universidades de Argelia y los barrios pobres. El hiyab era distribuido por la embajada iraní en Argel.
En 1990, Argelia estaba al filo de una larga era de muerte y miedo: una guerra civil con el fantasma del avance del islamismo (hubo 100.000 muertos). La gente sabía que iba a ocurrir algo terrible con sólo contar los velos en las calles.
La primera víctima de la guerra islamista en Argelia fue una joven que se negó a llevar el velo, Katia Bengana. Defendió su decisión incluso cuando sus ejecutores le pusieron una pistola en la cabeza. En 1994, Argel despertó literalmente con los muros llenos de carteles islamistas que anunciaban la ejecución de la mujer sin velo. Hoy, pocas mujeres se atreven a salir de su casa sin el hiyab o el chador.
Si miramos las fotografías de Kabul en los años 60, 70 y 80, veremos muchas mujeres sin velo. Después llegaron los talibanes y las cubrieron. La emancipación en Marruecos la desencadenó la princesa Lala Aisha, hija del sultán Mohamed ben Yusef, que adoptó el título de rey cuando el país proclamó la independencia. En abril de 1947, Lala dio un discurso en Tánger; el público escuchaba atónito a esa chica sin velo. En pocas semanas, las mujeres de todo el país se negaron a llevar el pañuelo. Marruecos es hoy uno de los países más libres del mundo árabe.
Si contempla fotos de los Kabul en los años 60, 70 y 80, verá numerosas mujeres sin velo. Luego llegaron los talibanes y las cubrieron.
En Egipto, ya en los años cincuenta, el presidente Gamal Abdel Naser fue a la televisión paraburlarsede la petición de los Hermanos Musulmanes de cubrir a las mujeres. Su mujer, Tahia, no llevaba pañuelo, ni siquiera en las fotografías oficiales. Hoy, según la sociólogaMona Abaza, el 80% de las mujeres egipcias llevan velo. No fue hasta los años 90 cuando el wahabí, la versión estricta del islam, llegó a Egipto a través de millones de egipcios que fueron a trabajar a Arabia Saudí y otros países del Golfo. Entretanto, los movimientos políticos islamistas fueron ganando terreno. Y entonces las mujeres egipcias empezaron a llevar el velo.
En Irán, el tradicional velo negro que cubre a las mujeres iraníes de los pies a la cabeza invadió el país con el ayatolá Jomeini. Él afirmaba que el chador era el «estandarte de la revolución» y lo impuso a todas las mujeres.
Cincuenta años antes, en 1926, el sha Reza había dado protección policial a las mujeres que se negaban a llevar el velo. El 7 de enero de 1936 ordenó a todas las maestras y a las mujeres de los ministros y funcionarios del Gobierno que se mostraran con «ropas europeas». El sha pidió a su mujer y sus hijas que no llevaran el velo en público. Estas y otras reformas occidentales fueron apoyadas por el sha Mohamed Reza Pahlevi, que sucedió a su padre en septiembre de 1941, y prohibió que las mujeres llevaran el velo en público.
En Turquía, Mustafá Kemal Ataturk arengó a las mujeres incitándolas a dar ejemplo: quitarse el velo suponía acelerar la necesaria reconciliación entre Turquía y la civilización occidental. Durante cincuenta años, Turquía rechazó el velo, hasta 1997, cuando el Gobierno liderado por el islamista Necmetin Erbakan abolió la prohibición del velo en los espacios públicos.
La Turquía de Erdogan utilizó el velo para fomentar la desenfrenada islamización de la sociedad.
En cambio, el presidente de Túnez, Habib Burguiba, emitió una circular que prohibía llevar el hiyab en las escuelas y los edificios públicos. Dijo que el velo era un «trapo odioso» y promovió su país como una de las naciones árabes más ilustradas.
No sólo el mundo musulmán rechazó durante mucho tiempo este símbolo. Antes de la propagación del islam radical, la minifalda, uno de los símbolos de la cultura occidental, también se podía ver por todo Oriente Medio. Hay muchas fotografías que nos recuerdan ese largo periodo: azafatas sin velo y con falda de la aerolínea afgana (qué ironía que Air France quiera hoy cubrirlas); el concurso de belleza que el rey Husein de Jordania organizó en el Hotel Philadelphia; el equipo de fútbol femenino iraquí; la atleta siria Silvana Shahín; la mujer libia que marchaba sin velo por las calles; las estudiantes de la Universidad Birzeit de Palestina y las chicas egipcias en la playa (en esa época, el burkini se habría considerado una jaula inaceptable).
Después, a mediados de los 80, todo cambió de repente: la sharia fue instaurada en muchos países, las mujeres de Oriente Medio fueron colocadas en cárceles portátiles y en Europa prosiguieron con el velo para reclamar su «identidad», lo que significaba una negativa a asimilar los valores occidentales, y la islamización de muchas europeas.
Primero impusieron el velo a las mujeres, y después los islamistas empezaron su yihad contra Occidente.
Primero traicionamos a esas mujeres aceptando su esclavitud como una liberación, y después Air France empezó a cubrir a las mujeres cuando estuviesen en Irán como forma de «respeto». También dice mucho de la hipocresía de la mayoría de las feministas occidentales, siempre dispuestas a denunciar a los homófobos cristianos y el sexismo en EEUU, mientras guardan silencio sobre los crímenes sexuales del islam radical. En palabras de la feministaRebecca Brink Vipond: «No voy a picar en el anzuelo de la condescendiente llamada a que las feministas dejen a un lado sus objetivos en América para abordar los problemas de las teocracias musulmanas». Estas son las mismas feministas que abandonaron a Ayaan Hirsi Ali, la valiente holandesa-somalí disidente del islam, dejándola a su suerte incluso después de haberse podido refugiar en EEUU: impidieron que hablara en laUniversidad Brandeis.
¿Durante cuánto tiempo seguiremos prohibiendo la mutilación genital femenina? Un estudio recién publicado en EEUU sugiere que permitir ciertas formas «más suaves» de mutilación femenina, que afecta a200 millones de mujeresen el mundo, es más «sensible culturalmente» que prohibir la práctica, y que una «incisión» ritual en la vagina de las chicas podría evitar una práctica de desfiguración más radical. La propuesta no provino de Tariq Ramadan o de un tribunal islámico de Sudán, sino de dos ginecólogos americanos, Kavita Shah Arora y Allan J. Jacobs, que publicaron el estudio en una de las revistas científicas más importantes, elJournal of Medical Ethics.
Es un testimonio de hasta dónde se puede llegar en lo que el nuevo filósofo francés Pascal Bruckner llamó «el sollozo del hombre blanco», con su masoquismo, su cobardía y su relativismo cínico. ¿Por qué no justificar también la lapidación islámica de las mujeres que son acusadas de adulterio? Es como si nos faltara tiempo para capitular.
1. El Corán no es un libro sagrado sino un libro violento, lleno de odio y#discriminación.
2. El Corán es un libro horrible que provoca a una comunidad que se llama musulmanes a hacer la yihad y matar a gente inocente y destruir la#pazdel mundo.
3. El Corán es responsable de todo el#terrorismoque hemos visto en los últimos años donde miles de personas han perdido sus vidas.
4. El Corán es un libro que da mal enseñanza y fuerza a sus creyentes para capturar todo el mundo y el poder completo por cualquier precio.
5. El Corán es un libro que permite e incita el odio y la violencia legalmente y por eso no es compatible al mundo#moderno.
6. El Corán es el libro que hace discriminación entre humanos (a los no musulmanes).
7. El Corán es el libro que no permite la#libertadde expresión
8. El Corán es el libro que hace sufrir y torturar a las#mujeresa través de sus leyes injustas y machistas.
9. El Corán es el libro que vez de enseñar el lección de la unidad enseña desunir y por eso No permite a sus creyentes a hacer la amistad con los que no son musulmanes, ya que son#infielesen los ojos del Corán.
10. El Corán es una gran amenaza a la sociedad libre de Occidental. Un libro que claramente da el mensaje del yihad, matar, odiar, discriminación y venganza, por eso no puede ser compatible al sistema de cualquier nación liberal en ningún sentido. Es un libro totalmente en contrario de todo lo que dice la ley y constitución de cualquier nación liberal. Y está incitando el odio y la violencia en todo el mundo, donde se encuentre los denominados ‘libros sagrados’.
Y este cavernícola con chilaba no es musulmán cualquiera de los de a pie, este es un lider que sale en televisión soltando su veneno a millones y millones de personas y no solo musulmanes ya que, en la actualidad, los canales musulmanes se ven en cualquier parte.
Está bien claro y no se trata de «islamistas radicales», Mahoma dejó escrito que el sitio de la mujer está como esclava del hombre.
A ver si nos enteramos de una vez y nos quitamos las gafas de madera. Mahoma era un señor de la guerra déspota, genocida, asesino, torturador, homocida, violador y pedófilo. El Islam no es una religión, sino un sistema político despótico que se impone por la fuerza e ideado por Mahoma para la conquista del mundo. Debe ser prohibido como el nazismo.
Difundir estos vídeos. La libertad y la democracia están en peligro.
Esto es una clara violación del legítimo derecho (que tantos siglos ha costado conseguir) a la libertad de expresión y todo ello por presiones musulmanas.
Antes del advenimiento del Islam, las mujeres árabes paganas generalmente disfrutaban un estatus respetable en la sociedad; muchas de ellas, incluyendo a Khadija – la primera esposa del profeta del Islam, tenían el derecho de emprender negocios y escoger o rechazar sus esposos en una forma matrilineal; tomaban parte en la mayoría de las actividades de la guerra o de la paz, incluyendo la adoración pública. En el paganismo árabe orientado a las mujeres, las diosas tenían un estatus especial; en la Meca, la diosa femenina Al-Uzza; en Taif, la diosa Al-Lat, y en Medina, la diosa Manat, fueron las deidades más populares, y sus estatuas eran más reverenciadas mientras que la estatua del estricto Alá eran casi despreciadas.
La poesía pagana árabe estaba dedicada principalmente a la belleza y la gracia de sus mujeres, y la gloria de sus valores tribales en la paz y en la guerra. Y sólo prevalecía en una tribu predadora de la Meca la maligna costumbre de enterrar vivas a las hijas. Era altamente inusitado que un hombre de la sociedad árabe preislámica tuviera más de una mujer en su casa; y es bastante seguro que la poligamia fue introducida y fomentada por el profeta después de la revelación del Islam. Las mujeres eran para producir el mayor número posible de musulmanes. Esto resultó al final en la degradación del estatus de la mujer casada en la sociedad islámica. Por doquier las costumbres árabes preislámicas permitían muchas formas suaves de matrimonio en la tradición matrilineal y matrilocal, que le daban libertad y decisión a la mujer como un ser humano completo; sin embargo, las reglas artificiales del nikah Islámico redujeron el matrimonio a una simple esclavitud sexual y social.
El profeta del Islam, antes de ser profeta, se opuso al enterramiento de las hijas vivas recién nacidas; estaba ansioso por trabajar por una mujer y eligió de buena gana casarse con una mujer divorciada. El Islam primitivo continuó con la mayoría de las tradiciones preislámicas; no había hijabs o velos para las mujeres de Medina; y en una fecha tardía, sólo las nueve esposas de profetas estaban restringidas en sus relaciones comerciales ya que los hogares estaban constantemente llenos de visitantes. Sin embargo, las esclavas sexuales de los profetas no tenían restricciones de ese estilo.
De hecho, el velo semitransparente de media cara (hijab) era realmente una costumbre muy antigua que se originó en los tiempos asirios, un símbolo de estatus y una marca de distinción social para la mujer libre. La mujer árabe pagana preislámica de las ciudades, a menudo llevaba el acostumbrado velo semitransparente de media cara, pero las mujeres tribales nunca lo llevaron.
Más tarde, el Islam agregó medidas para «la preservación de la modestia para la mujer» -como bajar sus ojos en público, ocultar sus pechos y la joyería, y cosas similares. Sin embargo, estas restricciones fueron extendidas posteriormente por los seguidores del profeta mucho más lejos de sus intensiones originales, como están expresadas en el Korán, y permanecieron más o menos como una fijación permanente de la vida musulmana desde ese entonces.
Sin embargo y posteriormente, la inseguridad del Islam primitivo se agregó a la exclusión de la mujer, y 100 años después, durante el reinado de Abbasid Calif Harun ur Rashid, las mujeres se convirtieron exclusivamente en juguetes sexuales y máquinas de reproducción; y como mujeres casadas eran sólo sirvientas -simplemente apéndices sociales de los hombres. Más aún, como esclavas sexuales, las mujeres se podían comprar y vender libremente en mercados abiertos de todos los países islámicos, y se podían hipotecar, rentar, o prestar como regalos a los amigos. El mismísimo profeta prestó esclavas sexuales a sus favoritos. No había límite al número de esclavas que uno podía poseer; uno de los compañeros del profeta Hazrat Zubair Ibn ul Arvan, por ejemplo, tenía 1000 esclavos y 1000 esclavas sexuales. El Islam tomó a la mujer como la tierra para el hombre donde depositaría sus semillas.
El profeta mismo tomó parte o guió casi 100 guerras o ataques de pillaje. Después de él, sus seguidores continuaron la ofensa. Los fieros beduinos tribales islámicos con siglos de experiencia en la guerra tribal cruel y sanguinaria probaron ser las tropas de asalto ideales del Islam. Después de Irak, Siria cayó bajo el Imperio Islámico en el 634 EC. Sin importar rendiciones, se llevaron a cabo grandes masacres en muchos sitios; miles de hombres eran asesinados y las mujeres y niños eran vendidos como esclavos; los monasterios eran saqueados, los monjes y pueblerinos eran liquidados y las monjas, violadas. Después de la conquista de Egipto, muchos de sus pueblos fueron pasados por la espada y su población total fue erradicada. Grandes masacres también ocurrieron en Chipre y Norte de África. La provincia romana de Irak, la provincia siria de Irán, y el Irán ya conquistado produjo centenares de miles de esclavos, de esclavas sexuales, y vastas tierras fértiles de estos otrora poderosos y civilizados países, donde la mujer había sido tenida en gran respeto, por ejemplo, el Irak maniqueo, el Egipto faraónico, y las civilizaciones del Norte de África.
Como en Egipto e Irán, dondequiera que las armadas beduinas islámicas conquistadoras fueran, destruían las culturas de las civilizaciones locales e imponían su medievalismo tribal islámico asesinando inmisericordemente a los hombres y degradando a las mujeres a esclavitud sexual perpetua. En pocas palabras, los bárbaros y beduinos tribales islámicos hicieron a las civilizaciones superiores que la rodeaban lo mismo que hicieron los bárbaros romanos a los altamente civilizados griegos de la antigüedad. Mientras tanto, los beduinos islámicos continuaron sus asaltos y secuestraron mujeres europeas para los mercados islámicos de esclavas durante todos estos siglos Islámicos. La conquista de Siria forzó a la conversión de miles de sacerdotes cristianos al Islam, quienes cambiaron su religión pero no su profesión: se convirtieron en los férreos Mullahs Islámicos misóginos y no sólo continuaron su magia y rituales religiosos sino que también continuaron el medievalismo esencialmente cristiano, bajo el Islam.
En resumen, como resultado de estas conquistas, destrucciones e imposición del medievalismo tribal islámico, las sociedades bajo el Imperio Islámico fueron más allá que ninguna otra en su exclusión total de la mujer del poder político y la influencia social. La legislación islámica fue mucho más allá de cualquier cosa que el profeta hubiera soñado originalmente en su religiosidad tribal al robarle a las mujeres su lugar justo en la sociedad y en cuestiones de herencia. Donde el Korán le daba a la mujer el derecho de heredar, los mullahs islámicos inventaron la institución legalizada del Waqf -la base religiosa para excluir a las hijas y sus descendientes de la herencia. Aunque el Korán le da a la mujer el derecho de heredar, ella continua siendo una menor; usualmente sin educación y necesitando un guardián que puede ser el padre, el esposo, o incluso el hijo. De hecho, el estado de la mujer en el Islam está teóricamente exaltado, pero en la práctica es totalmente deplorable.
La multiplicación del número de harems (los sitios de residencia para las esclavas sexuales), institucionalizada finalmente bajo el Califa Al-Walid II, enfatizó la degradación inevitable de la feminidad bajo el Islam. Harun ur Rashid, el Califa Islámico (gobernante) tenía 2000 esclavas sexuales; el Califa Mutwakkal tenía 4000 de ellas; y cada mullah, oficial o soldado del estado Islámico tenía algunos esclavos y esclavas sexuales que pertenecían a las naciones civilizadas conquistadas. Al impedírseles aprender, experimentar o pensar por ellas mismas, no es de extrañarse que difícilmente haya unas pocas mujeres sobresalientes en 1600 años de historia islámica, y aquéllas que por azar o por la fuerza de las costumbres preislámicas antiguas, llegaran a la luz o a los pasillos del poder, eran eliminadas tarde o temprano según las órdenes de algunos mullahs islámicos piadosos y religiosos… de hecho, el antifeminismo violento del Islam ha sido tan nefasto como la quema cristiana de cientos de miles de mujeres europeas por brujería en los siglos XV, XVI y XVII. Los instrumentos de odio hacia la mujer que poseía el Imperio Islámico, los mullahs y los Califas, continuaron promoviendo la degradación de la mujer bajo el sórdido código legal islámico de la Sharia, el sello final sobre el sometimiento total del elemento femenino. La historia moderna del Islam es simplemente la continuación del medievalismo tribal Islámico, sólo es moderna la tecnología, la fraseología y la fachada.
El islam y sus brutalidades
«El subcontinente indio sufrió la humillación y la destrucción bajo el Islam, tal como la sufrió África. El general islámico Mohammad Bin Qasim diezmó las grandiosas civilizaciones budista e hindú. Actuando bajo órdenes de un representante del Califa Islámico, Gobernador Hijaj Bin Yousaf (quien era un enemigo mortal del Hazrat Alí y de la familia del Hazrat Hussein – algunos de los cuales se habían refugiado bajo la protección del monarca budista Rajá Dahir en Sindh), Mohammad Bin Qasim conquistó el reino en el 712 EC. Sus pillos y saqueadores demolieron templos, destrozaron esculturas, saquearon palacios y asesinaron miles de personas. Le tomó tres días a su armada islámica el aniquilar los habitantes de Debal, y sus mujeres y niños fueron capturados para la esclavitud. Después perdonó a muchos prisioneros y trató de establecer una regla de ley justa, lo que enfureció al muy islámico y asesino gobernador Hijaj Bin Yousaf; por tanto, Qasim volvió otra vez a la barbaridad Islámica y masacró entre seis mil y dieciseis mil personas en Brahiminabad, sus mujeres y sus niños fueron enviados a los mercados islámicos de esclavos en Arabia.
Este fue el comienzo de la destrucción de la civilización India clásica de la antigüedad, y el comienzo de la era medieval de oscurantismo islámico en India. El siglo XI fue testigo de otro asesino y saqueador islámico, el Sultán Mahmud Ghaznavi, un agente del Califa Islámico, quien arruinò totalmente la grandiosa civilización india y saqueó y robo la mayoría de sus bienes. Cincuenta mil hindúes fueron masacrados en solo uno de sus ataques en Somnath; invadió India más de 17 veces. Miles de hombres y mujeres hindúes fueron enviados a los mercados afganos islámicos de esclavos. Las altamente culturizadas y civilizadas hijas de las familias hindúes nobles fueron vendidas a los iletrados, incultos y bárbaros afganos por el equivalente de sólo un Franco (Libra/Dólar) cada una. Después de que cada musulmán afgano tuviera cuatro esposas, hubo cantidad de superavit de mujeres; a esto, esos malignos mullahs islámicos respondieron con una ingeniosa traducción de los versos coránicos, probando que Alá permitía que cada mujer se casara con 18 mujeres al tiempo, junto con un número ilimitado de mujeres que hacían de concubinas. Pronto, los nuevos instrumentos militares del Califa Islámico, los Turcos y Mongoles, siguieron diezmando a la capturada ciudad de Delhi y convirtieron la totalidad de India en un enorme campo de esclavos al aire libre. El Sultán Firoze Shah Tughlaq – un legislador turco e islámico – tenía 100.000 esclavos y miles de esclavas sexuales en su harem; el piadoso Mongol Islámico, el Emperador Shahjenan, tenía 15.000 esclavas y concubinas en su harem personal. De hecho, los invasores y dictadores turcos islámicos hicieron en India lo mismo que hicieron en Armenia – la totalidad de las razas de los pueblos fueron exterminados. (Sin embargo, se le debe dar crédito al Emperador Mongol agnóstico, humanista, y de mente secular, Akbar el Grande, quien se rehusó a recibir el título de «Rey de los Musulmanes», y prefirió ser llamado «la sombra de Dios»- porque, según declaró (de acuerdo con la mentalidad y lenguaje de su era), su dios era la deidad benéfica y protectora de todos los hindúes, musulmanes y otras razas de humanos y criaturas semejantes. El renunció a su fe en el Islam y trató de usar su genio en crear una religión pluralista que comprendiera las tradiciones de todas las religiones e ideologías prevalecientes en la India. Incluso invitó a los Sacerdotes Jesuitas cristianos para que desde Goa, llegaran a su palacio de discusión ideológica, pero no se pudo tragar el mito infantil de Jesús como Hijo de Dios).
El Imperio Islamico medieval del Califato Turco de Osmania desapareció después de la derrota del Eje en la Primera Guerra Mundial, con el ascenso del héroe secular turco Mustafá Kemal Pasha. Sin embargo, pronto se metamorfoseó en el Imperio espiritual islámico saudita moderno. Vale anotar que mientras que el muy cristiano Sacro Imperio Británico Romano del Occidente requería destacamentos armados para controlar los cuerpos de efectivos en todas sus colonias, el Imperio teocrático espiritual Islámico Saudí del oriente dependía de las permanentes armadas de clérigos -Mullahs e Imanes- estacionados en las mezquitas para controlar las mentes de sus hombres -el control social, cultural espiritual y psicológico. Es cierto que el Islam desmanteló las antiguas lealtades tribales árabes y algunos de sus tabúes y tradiciones; sin embargo, creó una nueva tribu en el nombre del Islam con el profeta mismo como líder, y su familia y tribu -Hashmis y Quresh- adquirieron un estatus elevado y sagrado y reemplazaron a la tribu medieval arcaica a la manera de una nueva tribu teocrática. Sin embargo, esencialmente continuaron muchos de los antiguos ritos paganos de adoración, al igual que muchos de sus tabúes y tradiciones. Las lealtades tribales de sangre fueron reemplazadas con las nuevas lealtades religiosas tribales. En el nivel intelectual, el Islam es simplemente la continuación de la Jahiliya (ignorancia) medieval con los ropajes sagrados del Islam – la Jahilia Islámica (la ignorancia medieval islámica). El Islam moderno es de hecho, simplemente una continuación de la ignorancia tribal y la actitud mental retrógrada de carácter medieval.
Desde la llegada del petróleo saudí, los petrodólares comenzaron a respaldar a los movimientos extremistas islámicos alrededor de todo el mundo y continúan haciéndolo. Los petrodólares saudíes han creado miles de centros Islámicos para el control y propaganda social y política a lo largo de todo el mundo -las mezquitas; 1000 mezquitas fueron construidas en los Estados Unidos únicamente, sólo en los últimos años. El lavado cerebral y la propaganda política islámica continúan en estas mezquitas y madrasas -las escuelas religiosas-, al igual que en los periódicos, magazines, programas de radio y televisión, todos islámicos. Todo tipo de terrorismo extremista y fundamentalismo islámico emana y fluye del «Núcleo del mal- el epicentro del horrible Islamismo- los saudíes». Porque el Alá de los saudíes hace que sea obligatoria la sumisión de todos los humanos al Islam. Aquellos que se rehúsen a someterse a Alá, o que difieran de la versión saudita del Islam son llamados «el partido de Satán», y deben ser eliminados por los saudíes o por sus zombies pagados, de cerebro lavado- los musulmanes- llamados «el partido de Alá». Arabia Saudita es de hecho el peor ejemplo de medievalismo islámico y de retrogradación mental y social. La esclavitud fue legal en Arabia Saudita hasta 1960 cuando fue oficialmente abolida ¡a raíz de una petición personal del Presidente Estadounidense no musulmán John Fitzgerald Kennedy! Sin embargo, la esclavitud continúa con otros nombres nuevos: las sirvientas domésticas extranjeras -la propiedad privada de los bárbaros beduinos Islámicos. Los petrodólares saudíes continúan respaldando a los mullahs extremistas y fundamentalistas, y continua atrayendo los estados islámicos hacia la barbarie de las leyes Sharia Islámicas medievales, y los saudíes continúan difundiendo el terrorismo islámico de los mullahs y el totalitarismo teocrático Islámico por todo el mundo.
Irán, básicamente una colonia espiritual islámica, es el abuelo del terrorismo islámico Chiíta, (los Saudíes Sunnitas son una secta islámica como los cristianos católicos mientras que los chiítas son como los cristianos protestantes). Este gobierno de Alá en Irán es actualmente el más maligno estado religioso. Tortura, asesinato y absolutismo islámico -una versión islámica del Nazismo de Hitler, del comunismo estalinista, y del fascismo de Mussolini combinados. ¡Hubo más de 5195 ejecuciones políticas y religiosas sólo en 1983! Hace pocos años, se presentó un proyecto de ley en el Parlamento Iraní solicitando que, de acuerdo con la tradición del profeta del Islam, ¡se permitiera el matrimonio con niñas de 9 años de edad! Tampoco se permiten los derechos humanos en el Irán Islámico, donde, de acuerdo con la Radio Irán en idioma inglés, el Espíritu Sagrado del iman Khomeni sobrevuela Irán todo el tiempo. Se han mandado mujeres a la horca por sospecha de crimen sexual. Incluso vírgenes demostradas han sido enviadas a la horca, sin embargo, son colgadas sólo después de ser violadas, ya que el Islam Iraní no permite ahorcar vírgenes. Irán ha usado el dinero de su petróleo para fomentar revoluciones islámicas a lo largo de todo el mundo, y continua haciéndolo.
Algeria, conocida por su guerra civil islámica, continúa sus horrores islámicos. El absolutismo y totalistarismo islámico se impone con fusiles y asesinatos, in interés de la religión del Islam. Los hombres se asesinan con frecuencia por sus crímenes religioso-políticos, mientras que las mujeres son asesinadas sólo por el crimen de ser mujer en un país islámico. Miles son violadas islámicamente y más de 500 fueron asesinadas únicamente en 1993. Las mujeres son asesinadas por no llevar el hijab (velo) o por rehusarse a hacerlo cuando se las obliga, por rehusarse a comprometerse según el estilo de matrimonio temporal iraní, por estar casada con hombres extranjeros, y por trabajar y vivir solas. Ha habido víctimas desde 9 años hasta 69 años de edad. Las mujeres a menudo son violadas y torturadas antes de ser asesinadas. Miles se encuentran a sí mismas en prisión por razones ilegítimas. Vale la pena mencionar que las mujeres tenían un estatus respetable en la sociedad antes de la conquista de Algeria por el Islam.
Los egipcios, herederos de las grandiosas civilizaciones faraónica y alejandrina, continúa padeciendo el mal crónico del Islam. Reconocido por las miserias del hijab y de la mutilación genital femenina, Egipto también es un centro de prostitución infantil para los beduinos islámicos saudíes. En Egipto, cuatro de cada cinco mujeres son forzadas a llevar algún tipo de hijab. La mutilación genital femenina es muy común; hasta un 73% en el Cairo, y 95% en las áreas rurales. Se reportó que en 1995, un shaikh (dignidad religiosa) de la Universidad Al-Azhar de el Cairo, emitió una fatwa (un decreto religioso), que anunciaba que el procedimiento de mutilación genital femenina era «una práctica loable que honra a las mujeres», y que era un deber religioso tan importante como orarle a Alá.
Sudán tuvo una larga historia de conquista y represión islámicas. El totalitarismo y la barbarie continúan hasta este momento. Actualmente, Sudán fue brutalizado por el fascismo Islámico del General Numeri, respaldado por los saudíes. En 1992, se emitió una fatwa que justificaba las masacres militares contra los no musulmanes. La barbarie y genocidios islámicos continúan en Darfur hasta hoy día.
La armada islámica de Indonesia cometió un asesinato en masa de 200.000 no musulmanes de Timor Oriental antes de que dicho país consiguiera su independencia. Ahora se conoce el país por su religiosidad extrema, su corrupción, sus problemas ento-religiosos, y el extremismo islámico.
Pakistán, un laboratorio experimental del Islam, se ha convertido en un horror. No obstante los centenares de miles de violaciones, secuestros y asesinatos bajo la mirada aguda de la mismísima administración cristiana del Santo Imperio Británico Romano en la época de la división religiosa del subcontinente indio en 1947 por el Imperio Británico Cristiano, cuando medio millón de personas fue forzado a emigrar, Pakistán nunca ha hecho ningún avance hacia la civilización. Pakistán es un centro de fundamentalismo, extremismo, y terrorismo islámicos. La mismísima armada islámica de Pakistán invadió su provincia de Pakistán Oriental en 1971, asesinando cientos de miles de musulmanes y no musulmanes bengalíes, y violando medio millón de mujeres de 9 a 69 años de edad, en su intento de crear una raza mitad Pakistaní, mitad Bengalí, que sería leal al Islam y a Pakistán. En 1974, el ejército Pakistaní invadió su provincia de Baluchistán, con similares calamidades como resultado. En 1980, el General Islamista Zia ul Haq forzó más islamización bajo la presión saudita para que se introdujera la Sharia islámica tribal y medieval. Además de las oraciones públicas obligatorias, hubo leyes islámicas brutales que penalizaban actos sexuales muy naturales, que también penalizaban la supuesta blasfemia: la represiva Ordenanza Hudood y las infames leyes de Blasfemia. Miles de mujeres inocentes continúan sufriendo bajo estas y otras leyes islámicas fascistas por simples rumores. Las mujeres violadas han sido enviadas a la horca por el crimen de haber sido violadas. (La Sharia islámica es el único sistema de ley que castiga a las víctimas: Fatemollah). El estado Pakistaní ha probado ser un instrumento obediente y siniestro en servicio del terrorismo y fascismo islámico de los mullahs. Pakistán creó el odiado Talibán afgano y muchas otras organizaciones similares en Afganistán. Organizaciones similares continuan floreciendo en Pakistán y siguen tratando de crear un estado islámico fascista y totalitario. A pesar de fuertes pronunciamientos de lucha en contra del terrorismo islámico, el mal continúa floreciendo. Sin duda alguna, Pakistán es una fuente principal de suministros para el terrorismo Iraquí. El comercio de drogas ilícitas continúa bajo la bendición de los mullahs islámicos y del ISI (La Inteligencia Militar Islámica). También hay centros de prostitución islámica en cada ciudad islámica del Pakistán Islámico, donde se obliga a sufrir a las secuestradas y las mujeres no islámicas. Los intelectuales seculares, liberales y racionalistas continúan sufriendo en Pakistán, como las víctimas de la infame Inquisición Cristiana de la Europa medieval. Así como las iglesias cristianas quemaban herejes, los mullahs islámicos los condenan por blasfemia.
La vigilancia eterna es el precio de la civilización
Mientras el fundamentalismo, la superstición, la ignorancia, la falta de derechos humanos, las mutilaciones genitales femeninas, la reclusión forzada de la mujer dentro de sus casas y sus hijabs; el extremismo religioso, el fundamentalismo, los atentados suicidas con bombas, y el terrorismo islámico continúan siendo los mayores logros de los estados y sociedades musulmanes que están bajo la influencia del Imperio Espiritual Islámico Saudí de los petrodólares, o del área de influencia iraní-chiíta bajo el dinero chiíta obtenido del petróleo; ya es tiempo de que el mundo civilizado despierte del estupor del multiculturalismo y de la tolerancia ciega ante la intolerancia organizada; porque la enfermedad ya se está diseminando aquí mismo. Muchos de los actos de los estados y sociedades islámicas, de sus organizaciones e individuos, son bárbaros y medievales; la decapitación de rehenes inocentes, las penas de muerte y asesinatos por razones religiosas; la cercenación de manos y pies; la lapidación hasta la muerte a mujeres por haber sido violadas o por acusaciones de relaciones sexuales naturales; asesinato por honor basado en simples sospechas, hombres-bomba y actos de terrorismo; estos son los indicativos de una enfermedad profundamente arraigada. El asesinato en el nombre de un misericordioso Alá es pura hipocresía.
El surgimiento del Islam extremista patrocinado por saudíes es un peligro a la civilización en todo el mundo. Todos los musulmanes extremistas son terroristas potenciales y soldados de Alá. No debe haber tolerancia para esta intolerancia organizada religiosamente en contra del liberalismo, los derechos humanos, y el estatus de igualdad de la mujer, al igual que otras manifestaciones de nuestra civilización. A los musulmanes en sociedades democráticas y civilizadas se les debería exigir que juraran lealtad al estado y a la democracia. El derecho político al voto para aquellos cuya lealtad política se encuentra en algún desierto lejano no sólo es dañino sino suicida para el estado, al igual que para la ideología y el sistema de la democracia misma. ¿Derecho político a votar por aquéllos que desean destruir el sistema de la democracia misma? Piénsenlo bien, Damas y Caballeros.
No hay lugar para el optimismo por un Islam liberal. Casi todos los estados Islámicos han fallado al apreciar los derechos humanos básicos de su gente, sus mujeres y sus minorías. Los saudíes y los emiratos son los peores transgresores y padrinos financieros del fundamentalismo, extremismos y retrogradación islámica dondequiera la haya. Pakistán, por ejemplo, después de suplir a Irán y a Korea con secretos nuclerares, continúa ofreciendo la peligrosa tecnología; Vietnam y Brasil son los nuevos compradores. El terrorista nuclear Dr. Abdul Qadir Kahn está a salvo, bien protegido y patrocinado por el estado de Pakistán, con total impunidad, por supuesto.
¡Escuchad, gente civilizada! Ayer rehusáistes reconocer los peligros inherentes en el ascenso de las ideologías Nazi Cristiana y Comunista. Ayer respaldasteis a los Talibanes Islámicos sin importar que hubieran aplastado bajo sus pies los derechos de sus mujeres. Vuestro rechazo a confrontar al Islam militante de hoy día podría costarnos algo mucho más valioso que nuestras propias vidas – nuestro apreciado logro- nuestra civilización. Las creencias tienen consecuencias – lo fundamental del Islam para la retrogradación mental, social, intelectual y cultural; las ofensas organizadas contra las mujeres y las minorías; el fundamentalismo, extremismo y terrorismo moderno son imposibles de negar. «Religiones de paz y tolerancia» son sólo palabras vacías.
¡El Islam es un crimen organizado contra la humanidad!
Younus Shaikh nació en 1955. Él es doctor médico y conferenciante en una universidad médica en Islamabad, Pakistán. El Dr. Shaikh es una activista del racionalismo en su país y colabora con la Asociación Racionalista India desde 1992, y preside la organización racionalista de Pakistán, «La Ilustración», la cual ayudó a fundar. Su trabajo entusiasta en medio de tanto osurantismo lo ha colocado bajo una condena a muerte por blasfemias contra el profeta Mahoma, al haber afirmado que Mahoma no se hizo musulmán hasta la edad de 40 años y que sus padres no eran musulmanes. El Dr. Shaikh fue sentenciado a la pena capital bajo el cargo de blasfemia en Pakistán, y fue exonerado más tarde en su apelación en la Corte Suprema.
LA REALIDAD, ES QUE, AQUÍ EN ESPAÑA, ESTÁ SUCEDIENDO LO MISMO Y NADIE LO PARA POR INTERESES POLÍTICOS.
La suicida política migratoria de las democracias occidentales, el buenismo de la progresía socialdemócrata y liberal, el llamado “diálogo interreligioso” propiciado por los cándidos ecumenistas cristianos… eso, y algunas estupideces más de LOS MISMOS ACTORES de la Zeja-comunista, nos ha llevado a la situación actual.
El vídeo que poden ver a continuación, les dejará claro que ésos moro-mierdas tienen paciencia y con el tiempo, aquí en España, conseguirán su objetivo, si nadie sale a la calle para pararlos, aunque te llamen racista porque la verdad es que, ¡LOS RACISTAS, SON ELLOS Y LOS QUE LES APOYAN!.
¿Dónde están las feministas cuando se asesina o violan a una mujer musulmana?, ¿dónde están el lobbi gay y lesbiana, cuando se asesina a un/a musulmán/a?, ¿dónde están los lobbis de los derechos humanos cuando por medio de la sharía se ejecutan a seres humanos si son mujeres o niñas?, ¡SÍ!, ¿DÓNDE ESTÁN?…,brillan por su ausencia.
LLEVAMOS BASTANTES AÑOS SOPORTANDO EN SILENCIO LA REALIDAD QUE LAS AUTORIDADES ESTÁN ESCONDIENDO.
Os dejo un vídeo para que veáis y juzguéis por vosotros mismos. Está en francés pero os lo resumo en dos segundos.
Una joven sale a pasear por Bruselas con una cámara escondida para mostrar que no puede salir a la calle sin que la insulten y le hagan continuamente proposiciones deshonestas.
El presentador del telediario al anunciar el vídeo se asusta de que ésto ocurra en la capital de Europa. Y luego, cuando vemos el vídeo nos damos cuenta de que toda esa gentuza que acosa a la chica son inmigrantes moros y negros.
Pero luego, lo que desencadena una reacción de indignación ante el vídeo no son los insultos, si no que es un vídeo racista….La izquierda radical de la Zeja, siempre con su forma progre de contestar, o «eres facha o racista» así son de tolerantes con las injusticias sociales e intolerantes con la verdadera justicia que debería protegernos.
«Puta», «Puta»,»Si, tienes un buen culo»…Una estudiante belga ha hecho una película de todos los insultos y faltas de respeto contra ella, aquí tienen una parte de la traducción.
Están respaldados por los politicos, silbidos, propuestas irrespetuosas e insultantes. Cuando se mudó a un barrio de Bruselas, comprobó las incivilidadesdiarias. Peeters Sofie, estudiante de último año de cine. «La primera pregunta que me hice a mí misma es: «¿Soy yo? Mi ropa?». Cansada de ser molestada, Peeters Sofie decidióhacer de este proyecto su graduaciónen la violencia habitual. Utilizando una cámara oculta, que registra todos estos insultos despectivos que escucha en su camino: «Yo te llevará hasta el hotel», «Si quieres, eso es normal, ¿verdad?» «Hermosa pequeña y buen culo», «Puta», «Puta».
Estrenado el jueves pasado en un cine de Bruselas ytransmitido por muchos medios de comunicación belgas, el trabajo de la estudiante, las mujeres de la calle, abrió el debate sobre el acoso. Philippe Close, Alderman (magistrado) en el municipio de Bruselas,dijo a la RTBF que estos insultos antes deben ser castigados con multas administrativas. Esta nueva ley debería entrar en vigor el 1 de septiembre.
¿Trabajo racista? Otros vieron en la obra de una estudiante que apoya el racismo,ya que las secuencias se graban en su mayoría en un barrio de moros. Consultado sobre esto, el canal de televisión flamenca VRT, el director respondió: «Fue uno de mis mayores miedos, cómo hacer frente a esta cuestión sin que se tome como una película racista? Porque esun hecho: cuando entras en Bruselas, nueve de cada diez veces, estos insultos son pronunciados por un no-nativo, pero estas personas no son representativos de toda la comunidad del norte de África.
Para ser insultada cuando caminas sola, es la suerte común de las mujeres francesas, de acuerdo con las reacciones de los usuarios. Tras el documental, se ha abierto un foro en Doctissimo.»En mi barrio, esta clase de maldad, es todos los días». Y no es «eres hermosa» es «zorra», «perra sucia», «te espero», etc… Peeters Sofie decidió cambiar el barrio.
Señor Abdeslam Laarusi, imán de la mezquita Badr de Terrassa, permítame. Le escribo como mujer libre que le mira a los ojos y le dice, sin ambages, que usted no es superior a mí, ni a ninguna mujer.
Ya sé que considera que las mujeres hemos nacido «de una costilla torcida», tal como dijo en un sermón reciente, y que debemos aprender las «obligaciones», aunque sea a base de golpes. Sin embargo, le diré que es usted el que tiene el cerebro torcido, carcomido por una ideología fanática que no es piadosa, sino perversa. Permítame que le diga que son gentes como usted quienes ensucian el buen nombre de los dioses, y manchan la bondad de su fe. Ningún dios permitiría nunca estos discursos de dominio y de odio, porque sólo los seres humanos son capaces de vincular la trascendencia con la maldad. Usted debería ser un vocero de bondades, un puente entre la espiritualidad y la humanidad. Sin embargo, ha escogido utilizar un púlpito sagrado para llenar con ideas de esclavitud el cerebro libre de sus fieles. ¡Quién se ha creído que es, para usar a Dios como instrumento de ideas diabólicas! Haciéndolo deja de ser un hombre de Dios y pasa a ser un simple fanático, más preocupado de dominar la tierra que de ganar el cielo. El problema es que, por el camino de su fanatismo, arrastra a muchas personas.
Ha dicho también, en otro sermón, que nuestras leyes son contrarias al islam. Entonces, ¿por qué no se marcha corriendo de esta tierra infiel? ¿Qué hace viviendo en un lugar tan pecaminoso? Me imagino que sus ideales en la tierra deben ser paraísos de libertad como las dictaduras del Golfo o Irán, o la actual Libia, con su bonita aplicación de la charia. Nada, estimado imán, haga usted las maletas y corra raudo a vivir en esas tierras tan fantásticas, con esas mujeres esclavas, y esas prohibiciones terribles, y esas simpáticas lapidaciones. Allí seguro que su ideal islámico se cumple. Por el camino, abandone las pérfidas ventajas de nuestra sociedad democrática, todas esas ayudas, esa libertad de acción y expresión, esa sanidad pública, esa escuela gratuita… ¿O es que resulta que somos malos, pero no lo es nuestro dinero? Ya debe ser eso, que somos malos y además nos considera tontos.
Por otro lado, señor Abdeslam, y en honor a las mujeres musulmanas que admiro y respeto, permítame una última cosa. No hay nada más patético que un hombre que se cree superior a una mujer. Como utiliza el nombre del islam para vender su machismo feudal, le recordaré que hay grandes mujeres musulmanas que luchan contra tipos como usted, que creen que amar a Dios es amar la libertad y no defender las cadenas. Quizás si las leyera, en lugar de esos panfletos radicales, aún entendería algo. Entendería, por ejemplo, que el pecado no lo cometen las mujeres libres sino los hombres que las quieren esclavas. Nada más. Le saludo atentamente desde mi desprecio.
Pilar Rahola. La Vanguardia. Barcelona. 24/03/2012
ISLAM – La apostasía (ridda), es decir, el abandono del Islam por un musulmán se considera un error gravísimo y una traición a la comunidad de los verdaderos creyentes, la umma, en la que sólo se puede entrar, pero de la cual no es lícito salir. ¿Qué dice el Corán de esto? Hay 14 versículos en él que tratan de la apostasía, 13 de ellos hablan de «un castigo muy doloroso en el otro mundo», solamente la azora del Arrepentimiento IX, 75 dice, refiriéndose a los apóstatas, que «Dios los atormentará con un tormento doloroso en este mundo y en la última vida: no tendrán en la tierra amigo ni defensor». Esto ha sido interpretado por la tradición preponderante y por las corrientes radicales actuales como que al apóstata hay que aplicarle la pena de muerte. Además, en las sociedades islámicas –no se olvide que son teocráticas–, el que se pasa a otra religión o se hace ateo pierde en sustancia sus derechos, porque la depositaria de ellos es la comunidad y no el individuo; éste goza de los mismos en cuanto miembro de dicha comunidad, lo que no deja de presentar un gran parecido con los nacionalismos. En el cristianismo, por el contrario, es la persona como tal la titular de los derechos. En algunas de estas sociedades, incluso el código penal tipifica el delito de apostasía, penándolo con la muerte.
Apostasía. (Del lat. apostasĭa, y este del gr. ἀποστασία).1. f. Acción y efecto de apostatar.
Apostatar. (Del lat. apostatāre).1. intr. Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo.2. intr. Dicho de un religioso: Abandonar irregularmente la orden o instituto a que pertenece.3. intr. Dicho de un clérigo: Prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado.4. intr. Abandonar un partido para entrar en otro, o cambiar de opinión o doctrina.
«La raíz del mal está inscrita en un islam que es fisiológicamente violento e históricamente conflictivo». La fe no puede imponerse sino que es un ejercicio de la libertad, porque Dios no quiere esclavos a su servicio sino hijos que le amen. Todos debemos haber aprendido definitivamente que: la fe es propuesta, nada más.
El corán establece claramente una discriminación entre los musulmanes, que deben dominar, y los no musulmanes, que deben someterse»…
Lo más chocante es el delirio paranoico contra los judíos. El odio contra los judíos está presente en todo el Corán: “Malditos sean, allá donde se encuentren, serán cogidos y caerán en la matanza”» (Sura XXXIII, 61).
Mahometanos – Puede el Islam ser autocrítico? ¿Pueden sus líderes condenar y marginar a los extremistas, o está condenados los musulmanes a ser rehenes de las pasiones de aquellos que consideran el asesinato de inocentes un acto agradable a Dios? ¿Puede Occidente recuperar su compromiso con la razón y así ayudar a los reformadores del Islam?
Lo que los tópicos progres nunca le han contado sobre la civilización más avanzada de la historia: la nuestra ‘europea y cristiana’.
“Las cuatro escuelas de Ley sunnita, así como las de carácter shiíta, coinciden en que debe aplicarse la pena de muerte por apostasía. En los países en los que impera la Sharia o ley islámica como Irán, Arabia Saudita, Afganistán, Pakistán, Sudán y Mauritania, la pena de muerte para quienes abandonan el Islam suele ser aplicada”.
La ley de «hisba», es un antiguo reglamento islámico que permite a cualquier persona acusar a otra si considera que sus actos pueden ser perniciosos para la sociedad.
No se trata de que cohabiten musulmanes y cristianos en un mismo territorio, sino si es posible una sociedad democrática con una numerosa población musulmana. 2004 Alfonso García Nuño.
Un verdadero musulmán (con los sinónimos mahometano-islámico), no puede aceptar la igualdad entre hombre y mujer, pues el Corán, que es la pura palabra de Dios, dice expresamente que la mujer es inferior al hombre (consultar la aleya 34 de sura IV).
De hecho, pedir a un musulmán que se integra totalmente en nuestra sociedad es prácticamente invitarle a que abandone su fe religiosa; fe que no admite diferencia entre lo temporal y lo espiritual. Es evidente que un creyente musulmán no va a renunciar a lo que dice Dios por una ley dictada por unos humanos que son, además, infieles. La integración implica, para el musulmán, simplemente apostasía, acto que se castiga en el islam con la pena de muerte, y la ejecución del renegado puede realizarla todo buen musulmán si se encuentra con el apóstata. Incitar a un musulmán a la plena integración puede llegar a ser, en algunos casos, como invitarle al suicidio.
Recomendamos vivamente un libro fundamental ‘Islam para adultos’ Autor: Antonio López Campillo. Prólogo del doctor César VIDAL -Editorial ‘Adhara publicaciones’.
¿Cuantos mas ejemplos hay que poner?, la cosa está bien clara, EL ISLAM ES INCOMPATIBLE CON LA CIVILIZACIÓN, ASÍ DE CLARO, y por lo tanto, DEBE SER ILEGALIZADO.
Desde la prohibición de afeitarse la barba al velo femenino obligatorio, desde el cierre de las escuelas para la mujer a la amputación como castigo de los ladrones, desde el apaleamiento de los fornicarios a la lapidación de las adúlteras, los talibán* «amantes de la sharía» se han convertido en un enclave en pleno siglo XXI de leyes inicuas y contrarias a toda equidad, enunciadas por Mahoma en el s. VII d. de C.
*[talibán hoy podemos llamar a todo mahometano que obliga imponer la sharia, mismo a las personas que no acreditan ni aceptan tales principios despóticos, contrarios a la declaración de los derechos del hombre].
El mahometismo (islam) conduce al oscurantismo de una ideología que legitima la mentira y el disimulo, la muerte violenta que induce al homicidio y al suicidio, la ciega sumisión a la tiranía. ¿Dónde están los musulmanes llamados ‘moderados’ para proteger a los cristianos y judíos en tierras donde ya quedan pocos por exterminio o ahuyentamiento?.-
Mas nos vale dejarnos de zarandajas «progres» con eso de la «tolerancia» (que no es tal, su verdadero nombre debería ser «TONTORANCIA» aunque no aparezca en el diccionario) y exigir a nuestros estupidos políticos que se dejen de soplapolleces y miramientos con estos bárbaros del siglo XXI.
SEÑORES POLÍTICOS Y SEÑORES «PROGRES», EN NUESTRA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL:
Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.
[…] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: «Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam». Ahmed dice: «Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas».
Relecturas
(…) La «relectura» del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a «una apertura del islam hacia las mujeres»? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una «relectura»:
– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: «Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas» (Corán, 4: 34).
– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: «Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis» (2: 223).
– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: «Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestroshombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error» (2: 282).
– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: «Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud» (4: 3).
– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: «Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras» (4: 11).
– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: «Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles» (4: 34).
Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: «Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara».
Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.
(…)
El matrimonio infantil
El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: «En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses» (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.
Una razón de la «revelación» de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta «se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años». Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.
El castigo corporal a las mujeres
Una vez se le dijo a Mahoma que «las mujeres se habían envalentonado con sus maridos», por lo cual él «concedió el permiso para que las golpearan». Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: «Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras». Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: «A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer».
Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. «Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: ´Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!´».
(…)
Una oferta que no se puede rechazar
Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: «El Mensajero de Alá dijo: ´Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente´». Esto se ha mantenido en la ley islámica: «El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche».
No deben salir solas
La ley islámica estipula que «el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa», y que «una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo».
Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí «las mujeres […] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales».
Maridos temporales
Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: «Me divorcio de ti», y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: «Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación» (Corán, 4: 128). Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: «Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: ´Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo´».
La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: «Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella».
(…)
Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los «maridos temporales». Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a «casarse» con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.
Licencia profética
Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: «¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes» (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).
El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.
Esposas temporales
El islam chiita, (…) dominante en Irán, también permite tener «esposas temporales». Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal «debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también». No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.
La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (…) en este párrafo de los hadices: «Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: ´Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (…), por lo tanto, realizadlo´». Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.
Violación: se necesitan cuatro testigos
La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).
Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (…), a «casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas». En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.
Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: «¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!» (Corán, 24: 13).
Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.
(…)
La circuncisión femenina
(…) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida «tanto para los hombres como para las mujeres».
Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es «una práctica loable que honra a las mujeres». En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, «la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes». Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.
Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas
Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.
No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.
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NOTA: Este texto es un fragmento editado del capítulo 5 de GUÍA POLÍTICAMENTE INCORRECTA DEL ISLAM (Ciudadela), de ROBERT SPENCER, titulado «El islam oprime a las mujeres».
Una mujer está privada de la posesión de su propio cuerpo. Incluso su leche pertenece a su marido.hadiz de Bokhari
La mujer no puede salir de casa ni admitir en ella a ningún hombre, buscar trabajo, realizar oraciones o ayunos extraordinarios o dar limosna, sin su consentimiento.
Mahoma dijo:»Las mujeres son prisioneras de guerra en vuestras manos, las habéis cogido al comprometeros frente a Alá..» El matrimonio en el islam no es considerado un sacramento, sino un contrato civil entre un hombre y su esposa.
Tambien dijo:»Las mejores mujeres son las más bellas de rostro y cuyas dotes (abonadas por el marido) son las más exiguas.» Al hombre le está permitida la poligamia.»los mejores musulmanes son los que tienen mayor número de esposas.»
¡Profeta! Hemos declarado lícitas para ti a tus esposas, a las que has dado dote, a las esclavas que Alá te ha dado como botín de guerra, a las hijas de tu tío y tías paternos y de tu tío y tías maternos que han emigrado contigo y a toda mujer creyente, si se ofrece al Profeta y el Profeta quiere casarse con ella. Es un privilegio tuyo, no de los otros creyentes ya sabemos lo que hemos impuesto a estos últimos con respecto a sus esposas y esclavas, para que no tengas reparo. Alá es indulgente, misericordioso.C.33:50
El marido tiene derecho a golpear a su mujer:nadie le preguntará por qué razón. Cuando el marido teme la desobediencia de su mujer, el Corán le recomienda el uso de la violencia y el abandono sexual. Pero cuando una mujer teme la desobediencia de su marido, recomienda a ésta la diplomacia.
El marido tiene la facultad de repudiar a su mujer. Puede repudiar a sus cuatro mujeres a la vez y tomar otras cuatro. El divorcio es lícito.
El matrimonio de una mujer con su marido no es firme. Es precario. Por ejemplo si el padre del marido ordena a su hijo que se divorcie de su mujer, debe hacerlo.hadiz de Tirmidhi El concubinato ilimitado está permitido al marido. Las concubinas pueden ser esclavas o PRISIONERAS DE GUERRA.
El matrimonio temporal o de placer, mutah, fue autorizado por Mahoma en los primeros tiempos del islam y prohibido poco después.
La diya o precio de sangre por homicidio de una mujer constituye la mitad que la del varón.
«Flagelad a la fornicadora y al fornicador con cien azotes cada uno. Por respeto a la ley de Alá, no uséis de mansedumbre con ellos, si es que creéis en Alá y en el último Día. Y que un grupo de creyentes sea testigo de su castigo.C.24:2
Al ladrón y a la ladrona, cortadles las manos como retribución de lo que han cometido, como castigo ejemplar de Alá. Alá es poderoso, sabio.C.5:38
O puede recibir un castigo mayor que el varón, como ocurre en el caso de faltas contra la castidad (homosexualidad).
Llamad a cuatro testigos de vosotros contra aquéllas de vuestras mujeres que cometan deshonestidad. Si atestiguan, recluidlas en casa hasta que mueran o hasta que Alá les procure una salida. Si dos de los vuestros la cometen, castigad a ambos severamente. Pero, si se arrepienten y enmiendan, dejadles en paz.
Al padre compete la wilaya, patria potestad, y el derecho de corrección, ta’dib, sobre los hijos. La circuncisión es una obligación tradicional para el niño, mientras que para las mujeres la ablación (khifâd’) es sólo una práctica recomendable.
¡¡¡¡¡ ATENCIÓN, VIDEO CON CONTENIDO VIOLENTO, NO APTO PARA MENORES DE 18 AÑOS !!!!
Eso nos ocurre porque somos cobardes y egoistas.
Debimos reaccionar mucho tiempo antes, y haber hecho manifestaciones pos cristianos, judios, indues y budistas, y gays, y adulteras que venìan matando.
Pero nadie se preocupo por ayudar a las victimas, ahora ya es demasiado tarde, los victimarios llegaron por nosotros.
Y hoy mismo, la gente sigue siendo cobarde y egoista.
Que crees que ocurrira?, ¿QUEREMOS UNA EUROPA, UN OCCIDENTE ASÍ?.
Seria MUY IMPORTANTE que compartan este video con sus amigos o familiares con el fin de alertar sobre el peligro y el engaño de esta supuesta religión que, en realidad, ES UNA DOCTRINA POLÍTICA TOTALITARIA Y CRIMINAL disfrazada de religión, no olvidemos o mejor, a ver si muchos se terminan de dar cuenta que el Corán actua también como una especie de CONSTITUCIÓN a la que TODO LO DEMÁS DEBE ESTAR SOMETIDO.
Es un deber de todo ciudadano occidental responsable combatir esta doctrina BÁRBARA Y ASESINA que está desvastando el mundo civil.
1) No alquilar apartamentos a musulmanes.
2) Votar por las fuerzas politicas antiislámicas.
3)No comprar ninguna mercaderia islámica.
4) No frecuentar lugares de reunión islámicos.
5) No permitir a los hijos frecuentar amistades islámicas.
6) Participar a manifestaciones contra el burka, etc.
Y QUE, COMO DICE EL ARTÍCULO AL FINAL, LA IZQUIERDA «PROGRE» LLAMA AL ISLAM «UNA FUERZA REVOLUCIONARIA».
MIENTRAS, A QUIENES LO CRITICAMOS, NOS LLAMAN RACISTAS Y XENÓFOBOS (a mi, el último, un «listillo» de los que se las dan de «gran bloguero» en la web «Meneame»).
SI ESTO NO ES OTRA DEMOSTRACIÓN DE QUE EL ISLAM ES PURA BARBARIE INHUMANA………
Violan y pasean desnuda por las calles de una localidad paquistaní a una niña de 13 años
PUBLICADO 22 junio, 2011
Por Dazibao-Ñ-/
En una localidad del Punjab, han sido detenidos cuatro individuos que violaron y pasearon desnuda por las calles a una niña de 13 años. La detención, se produjo tras bloquear una autopista los familiares y amigos de la víctima, que protestaban contra la inacción policial.
Según publica el digital paquistaní The Express Tribune, una niña de 13 años fue violada y después paseada desnuda por la calles por sus agresores el pasado sábado. El acto criminal fue perpetrado por los dos hijos de un rico terrateniente, un tío de éstos y un amigo.
En la denuncia presentada, se afirma que la niña regresaba a su casa tras lavar la ropa en un canal cercano, cuando fue interceptada y violada. Más tarde, desnuda, fue exhibida por las calles y golpeada con barras de hierro por la madre y una cuñada de los detenidos. Según relata la pequeña, algunas personas intentaron ayudarla pero sus esfuerzos resultaron infructuosos.
La madre de la víctima, avisada de lo que ocurría, se dirigió al lugar donde su hija estaba siendo golpeada y rogó a los violadores que la dejaran regresar al hogar, pero sus súplicas no fueron escuchadas. Es más, cuando consiguió cubrir el cuerpo desnudo de la niña con un chal, los hijos del rico hacendado se lo arrancaron haciéndolo jirones.
El lunes, se practicaron las detenciones correspondientes, después de unas jornadas de agitación y protesta, en las que se clamaba contra la inactividad cómplice de una policía corrupta al servicio de un sistema medieval de corte musulmán. Y en esta siniestra estructura social basada en principios islámicos, donde la mujer es reducida a la condición de basura,ve la izquierda occidental una “fuerza revolucionaria”.