Etiqueta: «LIBERALISMO LIBERTARIO»

¿Cómo funciona la economía fascista? / How does the fascist economy work?

ESTE MAGNÍFICO Y DIDÁCTICO ARTÍCULO está ESPECIALMENTE DEDICADO a toda esa «progresia», como los afiliados, votantes y simpatizantes de esa ESCORIA llamada «PODEMOS» o, de forma global, a esos que hoy en día se hacen llamar, curiosamente, «ANTIFAS» que se dedican a llamar «FASCISTA» a todo aquel que no conculca con sus ideas, SIN TENER NI LA MENOR IDEA DE LO QUE ES EL FASCISMO Y, POR TANTO, MUCHO MENOS DE QUE COMO ES SU SISTEMA ECONÓMICO, MUY PARECIDO POR CIERTO, AL SUYO PROPIO.

LOS EXTREMOS SE TOCAN.

fascismo-130121052128-phpapp02-thumbnail-4

Por/By 

INTRODUCCIÓN

mussolini2-300x244El fascismo como doctrina política es ampliamente conocido, sin embargo es muy poco conocido como sistema económico. El padre indiscutible del fascismo fue Benito Mussolini, como jefe de Estado desde la perspectiva política  su discurso estaba encaminado a la creación de un Estado Corporativo, entendido como la unión monolítica entre población y gobierno mediante el caudillismo o populismo nacionalista, la violencia institucional y la propaganda.

Desde su creación, distintos gobiernos (marxistas inclusive) han adoptado en todo o parcialmente la doctrina política fascista en la praxis pero siempre bajo una constante negación frente a las masas por su asociación con regímenes como la Alemania Nazi.

Pero desde el punto de vista económico, el fascismo se distancia de su concepto político ya que busca la consolidación del Estado Corporativo a expensas de una población obligada a sostenerlo con cargas fiscales, lo cual ha sido y sigue siendo de gran utilidad por los políticos. El gobierno y la población ya no son idealizados románticamente como unidad corporativa sino que desde el prisma económico el fascismo se revela en toda su pureza y esplendor como el parasitismo que es: el gobierno como parásito y la población como huésped.

LA ECONOMÍA FASCISTA

La economía fascista se caracteriza por ser esencialmente antiliberal,  por ende antimercado y anticapitalista, en palabras de Benito Mussolini ‘‘El fascismo rechaza frontalmente las doctrinas del liberalismo, tanto en el campo político como económico’’, y del propio Adolf Hitler ‘‘Somos enemigos del sistema económico capitalista’’ es decir, se trata de una economía planificada, controlada o dirigida por un órgano centralizado de poder: el monopolio estatal.

A decir de Murray Rothbard: ‘‘El fascismo y el nazismo fueron la culminación lógica en los asuntos internos de la corriente moderna hacia el colectivismo de extrema derecha. Se ha hecho habitual entre los defensores de las libertades, considerar el fascismo y el comunismo como fundamentalmente idénticos. Pero si bien ambos sistemas fueron indudablemente colectivistas, diferían mucho en su contenido socio-económico’’, en efecto, a diferencia de una economía marxista donde todos los medios de producción están en manos del Estado o en propiedad colectiva, el fascismo económico permite la propiedad privada de medios de producción y la competencia de mercado aunque bajo el control o la influencia directiva del Estado; la empresarialidad se encuentra subordinada a los intereses del proyecto colectivista  de unidad nacionalista de la administración pública, donde pueden existir algunas nacionalizaciones o confiscaciones dentro sectores de la economía considerados presuntamente ‘‘estratégicos para el interés nacional’’ así como el proteccionismo de empresas igualmente consideradas ‘‘estratégicas’’ en el mismo sentido.

La regulación fascista de la economía se realiza obviamente como toda intervención en la economía, a través de un marco de derecho positivo, pero destinado especialmente a estructurar un esquema jurídico capaz de proporcionar las condiciones institucionales necesarias para el desarrollo del Bienestar Corporativo (en inglés Corporate Welfare).

 BIENESTAR CORPORATIVO

20140315_ird001_0-300x168Este mecanismo por lo general se mantiene oculto de las masas, porque dentro de la propaganda y el populismo fascista suele hablarse del llamado Bienestar Social (o Estado de Bienestar Paternalista) que se trata de un conjunto de programas o políticas de subsidios, que se obtienen con dinero arrancado por la fuerza a través de impuestos bajo el pretexto de sostener un supuesto interés colectivo o ‘‘ayudar’’ a la población o a un sector determinado de la misma manteniéndolos en estado de expectativa y mendicidad, mientras que el Estado Corporativo se desarrolla detrás del velo populista. La alegoría que resulta es la del borrego (la población) persiguiendo constantemente una zanahoria (subsidios) atada a una caña que sostiene el político montado en su lomo, así básicamente funciona el llamado Bienestar Social.

El principal objetivo del fascismo económico es el de ejecutar una política fiscal para beneficiar un entramado compuesto por burocracia y empresariado privado, a través del proceso llamado cabildeo (en inglés lobbying) que es una simbiosis que se manifiesta de las siguentes formas:

● Políticos miembros de la burocracia propietarios o accionistas de empresas privadas que utilizan su influencia para apartar a la competencia de su camino o ser rescatados de una inminente quiebra (también pueden operar a través de testaferros)

● Empresarios privados que se valen de favoritismo o conexiones políticas  usando los mismos medios para perseguir los mismos fines del punto anterior.

Como les había comentado, un mecanismo jurídico de  regulaciones, subsidios y concesiones selectivas sobre sectores de la economía es esencial para desplegar el fascismo económico por ello los elementos de la intervención del Estado fascista sobre la economía los he logrado diseñar en un Esquema del Bienestar Corporativo. A continuación haré una explicación detallada de los elementos en los que todo libertario debe enfocarse para abolir de raíz el sistema fascista.

cuadro-300x174

1.- Regulación de la competencia

También llamadas leyes anti-trust o antimonopolio, son aquellas que según la versiónantitrust-act-276x300 demagógica dicen estar elaboradas con el propósito de proteger al consumidor de los monopolios,  pero que no por casualidad, terminan siempre en detrimento tanto de los consumidores como de las pequeñas empresas, porque transforman el ambiente natural de cooperación contractual y civilizada de mercado en un entorno troglodita, donde la supervivencia del más apto, es decir el que tenga mejores conexiones políticas,  es el que siempre se posiciona por encima de los demás competidores por medio de la violencia legal del monopolio estatal, formando en consecuencia monopolios u oligopolios coercitivos y distorsiones dentro de la economía.

Las leyes anti-trust se basan en una lógica totalmente absurda y ajena al funcionamiento del mercado: cobrar más que la competencia sería abuso de posición dominante, cobrar menos sería competencia desleal y cobrar lo mismo que la competencia sería colusión, así que la única forma de evadir esta situación es colocándose por encima de la misma Ley, en pocas palabras, las leyes antimonopolio proporcionan sus propios incentivos para corromperse.

Las leyes anti-trust no son originales del fascismo económico pero si son un elemento complementario para  la realización del bienestar corporativo,  por lo tanto derogar las leyes anti-trust sería un paso fundamental para desmontar el corporativismo estatal fascista. No se debe entorpecer el surgimiento y desarrollo de PYMES, que las empresas se posicionen en el mercado por los méritos en satisfacer mejor a sus consumidores, no por pertenencia o contactos con las mafias políticas.

2.- Propiedad intelectual

protect_your-_intellectual_property-300x300Las patentes de propiedad intelectual son una concesión muy particular ya que con ellas se está otorgando un monopolio sobre las ideas. Con el pretexto de proteger o incentivar la creatividad o la investigación, las patentes siempre logran exactamente lo opuesto, sólo incentivan costosos litigios judiciales por un lado y aumentan el coste para investigar por el otro, cuando la realidad demuestra que sin las patentes de todas formas habría incentivos para la investigación.

Las ideas son bienes incorpóreos que cuando se hacen públicas son automáticamente de dominio universal, no se debe controlar o impedir por la fuerza el proceso humano de percepción, aprehensión y difusión de ideas, persiguiendo físicamente a todos aquellos que deseen emprender soluciones usando ideas precedentes no solamente se impide el mercado, sino que en muchos casos también la libertad de expresión.

Las patentes si bien tampoco son propias del fascismo económico si constituyen un instrumento de relevancia, no son más que otra forma de intervención del Estado sobre la economía que termina gestando monopolios protegidos bajo el mismo principio explicado en el punto anterior, ninguna empresa puede por sí misma impedir violentamente que otra le haga competencia. Si se quiere abolir el corporativismo fascista es necesario que el Estado deje de conceder patentes.

3.- Subsidios corporativos

Es un elemento sine qua non de la política económica fascista. Es el mecanismo por20140315_ldp001_0-300x1681 medio del cual se sostiene todo el andamio de bienestar corporativo donde por medio de la exacción fiscal y subsidios selectivos al sector privado se internalizan las ganancias y se socializan los costes y las pérdidas.

De esta política económica surge el aforismo ‘‘socialismo para ricos’’: los empresarios adláteres del gobierno, testaferros y políticos que en muchos casos son accionistas o propietarios de grandes empresas privadas recurren a las arcas del Estado para salvar su patrimonio de una eventual insolvencia.

De todos los subsidios, los corporativos se caracterizan por ser uno de los más excesivos y despilfarradores, son colosales cantidades de dinero robadas a través de los impuestos al ciudadano trabajador destinadas a financiar grandes empresas de manera  extremadamente anti competitiva, con la excusa de amparar un supuesto bienestar general o nacional, una de las mentiras populistas más grandes jamás inventadas.

Usualmente los políticos dicen que son subsidios destinados a financiar a productores independientes y PYMES cuando en realidad rescatan a las corporaciones más influyentes, por ejemplo, el gobierno fascista de Estados Unidos destina de 40 a 50 billones de dólares anuales de su presupuesto para supuestamente ‘‘incentivar’’ la pequeña y mediana empresa cuando en realidad se tratan de beneficios para los peces gordos de la industria.

Este proteccionismo cuyo origen es mercantilista, de ganancias concentradas y pérdidas difusas es especialmente nocivo porque perpetúa un círculo vicioso de ineficiencia y distorsiones de mercado profundas de gran impacto social, son empresas que en un mercado libre están destinadas a ser absorbidas  o quebrar para dar paso a una competencia que ofrezca bienes de mejor calidad o servicios más eficientes logrando un ritmo de desarrollo sostenido y saludable en la economía.

4.- Banca central

european-central-bank-300x225Es una herramienta fundamental de la economía fascista, por medio del banco central se obtiene un poder ilimitado para efectuar la planificación central,  desde donde se orquestan los ciclos de expansión y contracción de la economía y se fijan por decreto las tasas de interés. Cuando el banco central compra bonos suministra dinero nuevo y no ganado para el vendedor del bono, los banqueros centrales hacen absolutamente nada para ganarse el dinero, simplemente lo crean de la nada, es lo que se conoce como impresión de dinero FIAT, es decir dinero sin ningún respaldo real de valor en metales preciosos o en su valor intrínseco sino simplemente por la confianza en un decreto estatal y una promesa de pago, es una estafa a gran escala, este mecanismo se conoce como inflación.

Los primeros receptores del dinero fresco de la imprenta, el gobierno y las grandes corporaciones bancarias son los que se benefician directamente del poder adquisitivo adquirido recientemente mientras que los ahorradores comunes sufren  la evaporación de su poder adquisitivo con el antiguo dinero.

Los bancos centrales fijan artificialmente las tasas de interés muy por debajo de lo que vendría siendo el precio normal del mercado para proveer financiamiento barato y casi regalado a la administración pública, incentivando el derroche y crecimiento del Estado en actividades que no hubiesen tenido lugar bajo precios o tasas de interés normales o de mercado, por lo tanto se hace necesario abolir la banca central para acabar con éste mecanismo perverso de fascismo monetario.

 CONSIDERACIONES FINALES

romper-cadenas-21-300x205La solución elemental para abolir el Estado Corporativista fascista es la vía liberal: reducir progresivamente cargas fiscales hasta eliminarlas, con ello se disuelve la burocracia, todo subsidio, privilegio, controles y lógicamente toda posibilidad de financiamiento o rescate de corporaciones ineficientes. Lo contrario sería contraproducente, mantener el statu quo del fascismo económico o la vía marxista: amplificar la burocracia y la coacción en todos los aspectos, que es el sendero que desgraciadamente están tomando muchas naciones desorientadas por la ignorancia supina en ciencia económica.

En el capitalismo las empresas privadas que tengan que desaparecer tienen que quebrar, asumir ganancias pero también las pérdidas, así de sencillo, la realidad es que no existe interés colectivo o nacionalista alguno que justifique la semejante arbitrariedad de un rescate corporativo.

Una vez más está de parte de nosotros los libertarios ilustrar a la población en general, especialmente a los marxistas declarados y de closet y anarquistas confundidos sobre la naturaleza esencialmente antiliberal, anticapitalista, antimercado del fascismo.

El liberalismo como medio y el anarcocapitalismo como fin es la solución verdaderamente revolucionaria, la única vía sensata y posible para lograr la tan anhelada sociedad libre.

inglaterra

HIS MAGNIFICENT AND DIDACTIC ARTICLE IS ESPECIALLY DEDICATED to all that «progression», as the affiliates, voters and supporters of that ESCORIA called «PODEMOS» or, in a global way, to those who today call themselves, curiously, «ANTIFAS» who are dedicated to calling «FASCIST» anyone who does not infringe with their ideas, WITHOUT HAVING THE SMALLER IDEA OF WHAT IS THE FASCISM AND, THEREFORE, MUCH LESS THAN AS IT IS ITS ECONOMIC SYSTEM, VERY LIKE A CERTAIN, YOURSELF.

THE EXTREMES ARE TOUCHED.

INTRODUCCIÓN

Fascism as a political doctrine is widely known, however it is little known as an economic system. The undisputed father of fascism was Benito Mussolini, as head of state from the political perspective his speech was aimed at the creation of a Corporate State, understood as the monolithic union between population and government through caudillismo or nationalist populism, institutional violence and propaganda.

Since its creation, various governments (including Marxist) have adopted all or part of the fascist political doctrine in practice but always under constant denial in the face of the masses for their association with regimes such as Nazi Germany.

But from the economic point of view, fascism distances itself from its political concept as it seeks the consolidation of the Corporate State at the expense of a population forced to support it with fiscal burdens, which has been and continues to be very useful for politicians. The government and the population are no longer idealized romantically as a corporate unit but from the economic prism fascism is revealed in all its purity and splendor as the parasitism that is: the government as a parasite and the population as a guest.

 THE FASCIST ECONOMY

The fascist economy is characterized by being essentially antiliberal, therefore anti-market and anti-capitalist, in the words of Benito Mussolini «Fascism frontally rejects the doctrines of liberalism, both in the political and economic fields,» and Adolf Hitler himself. enemies of the capitalist economic system «that is, it is a planned economy, controlled or directed by a centralized organ of power: the state monopoly.

To say of Murray Rothbard: » Fascism and Nazism were the logical culmination in the internal affairs of the modern current towards extreme right-wing collectivism. It has become common among the defenders of freedoms to consider fascism and communism as fundamentally identical. But while both systems were undoubtedly collectivist, they differed greatly in their socio-economic content «, in effect, unlike a Marxist economy where all means of production are in the hands of the State or collective property, economic fascism allows the private ownership of means of production and market competition, although under the control or directive influence of the State; Entrepreneurship is subordinated to the interests of the collectivist project of nationalist unity of the public administration, where there may be some nationalizations or confiscations within sectors of the economy considered to be «strategic for the national interest» as well as the protectionism of companies equally considered » strategic » in the same sense.

The fascist regulation of the economy is obviously carried out as any intervention in the economy, through a framework of positive law, but especially aimed at structuring a legal framework capable of providing the necessary institutional conditions for the development of Corporate Wellbeing (in English Corporate Welfare).

CORPORATE WELFARE

This mechanism usually remains hidden from the masses, because within the propaganda and fascist populism is often spoken of the so-called Social Welfare (or State of Paternalistic Welfare) which is a set of subsidy programs or policies, which are obtained with money taken away by force through taxes under the pretext of sustaining a supposed collective interest or » helping » the population or a specific sector of it by keeping them in a state of expectation and begging, while the Corporate State develops behind the populist veil. The allegory that results is that of the sheep (the population) constantly chasing a carrot (subsidies) tied to a cane that holds the politician mounted on his back, so basically the so-called Social Welfare works.

The main objective of economic fascism is to implement a fiscal policy to benefit a network composed of bureaucracy and private business, through the process called lobbying (in English lobbying) which is a symbiosis that manifests itself in the following ways:

● Political members of the bureaucracy, owners or shareholders of private companies that use their influence to separate the competition from their path or be rescued from an imminent bankruptcy (they can also operate through nominees)

● Private entrepreneurs who use favoritism or political connections using the same means to pursue the same purposes of the previous point.

As I had told you, a legal mechanism of regulations, subsidies and selective concessions on sectors of the economy is essential to deploy economic fascism, which is why the elements of the intervention of the fascist State on the economy have been designed in a Corporate Welfare Scheme. . Below I will make a detailed explanation of the elements on which every libertarian should focus to abolish the fascist system at its roots.

1.- Regulation of competition

Also called anti-trust or antitrust laws, are those that according to the demagogic version claim to be developed for the purpose of protecting the consumer from monopolies, but that not by chance, end always to the detriment of both consumers and small businesses, because they transform the natural environment of contractual and civilized market cooperation into a troglodyte environment, where the survival of the fittest, that is to say, the one with the best political connections, is the one that always positions itself above other competitors through violence legal monopoly, thus forming coercive monopolies or oligopolies and distortions within the economy.

The anti-trust laws are based on a totally absurd logic and outside the functioning of the market: charging more than the competition would be abuse of a dominant position, charging less would be unfair competition and charging the same as competition would be collusion, so the only way to evade this situation is placing itself above the Law itself, in a few words, antitrust laws provide their own incentives to corrupt themselves.

 The anti-trust laws are not original of the economic fascism but if they are a complementary element for the realization of the corporate welfare, therefore repealing the anti-trust laws would be a fundamental step to dismantle the fascist state corporatism. The emergence and development of SMEs should not be hindered, for companies to position themselves in the market because of the merits in better satisfying their consumers, not because of belonging or contacts with political mafias.

  2.- Intellectual property

Intellectual property patents are a very special concession because with them a monopoly on ideas is being granted. Under the pretext of protecting or encouraging creativity or research, patents always achieve exactly the opposite, only encourage costly legal litigation on the one hand and increase the cost to investigate on the other, when reality shows that without patents anyway There would be incentives for research.

Ideas are disembodied goods that when they are made public are automatically universal domain, the human process of perception, apprehension and diffusion of ideas must not be controlled or impeded by force, physically persecuting all those who wish to undertake solutions using previous ideas. only the market is prevented, but in many cases also the freedom of expression.

Although patents are not specific to economic fascism if they are an instrument of relevance, they are no more than another form of State intervention on the economy that ends up creating protected monopolies under the same principle explained in the previous point, no company can by itself to violently prevent another from competing with him. If one wants to abolish fascist corporatism, it is necessary for the State to stop granting patents.

3.- Corporate subsidies

It is a sine qua non of fascist economic policy. It is the mechanism by means of which the entire scaffolding of corporate well-being is maintained where, through tax levying and selective subsidies to the private sector, profits are internalized and costs and losses are socialized.

From this economic policy arises the aphorism » socialism for the rich »: business executives government, figureheads and politicians who in many cases are shareholders or owners of large private companies resort to state coffers to save their assets from an eventual insolvency .

Of all the subsidies, the corporative ones are characterized as being one of the most excessive and wasteful, they are colossal amounts of money stolen through taxes to the working citizen destined to finance large companies in an extremely anti competitive way, with the excuse of protecting a supposed general or national well-being, one of the biggest populist lies ever invented.

Usually politicians say that they are subsidies destined to finance independent producers and SMEs when in reality they rescue the most influential corporations, for example, the fascist government of the United States allocates from 40 to 50 billion dollars a year of its budget for supposedly » incentivize » the small and medium enterprises when in fact they are about benefits for the big shots of the industry.

This protectionism whose origin is mercantilist, of concentrated profits and diffuse losses is especially harmful because it perpetuates a vicious circle of inefficiency and deep market distortions of great social impact, are companies that in a free market are destined to be absorbed or broken to make way to a competition that offers better quality goods or more efficient services achieving a sustained and healthy development rhythm in the economy.

4.- Central banking

It is a fundamental tool of the fascist economy, through the central bank you get an unlimited power to carry out central planning, from where the cycles of expansion and contraction of the economy are orchestrated and interest rates are set by decree. When the central bank buys bonds supplies new money and not earned for the bond seller, the central bankers do absolutely nothing to earn the money, they simply create it from nothing, this is what is known as FIAT money printing, ie money without any real value backing in precious metals or their intrinsic value but simply by trust in a state decree and a promise of payment, is a scam on a large scale, this mechanism is known as inflation.

The first recipients of fresh money from the printing press, the government and large banking corporations are those who benefit directly from the purchasing power recently acquired while ordinary savers suffer the evaporation of their purchasing power with the old money.

Central banks artificially set interest rates well below what would be the normal market price to provide cheap and almost gifted financing to the public administration, encouraging the waste and growth of the State in activities that had not taken place at low prices. Or normal or market interest rates, therefore it is necessary to abolish the central bank to end this perverse mechanism of monetary fascism.

FINAL CONSIDERATIONS

The elemental solution to abolish the fascist corporatist state is the liberal way: progressively reduce tax burdens until they are eliminated, thereby dissolving the bureaucracy, all subsidies, privileges, controls and logically any possibility of financing or rescue of inefficient corporations. The opposite would be counterproductive, maintain the status quo of economic fascism or the Marxist way: amplify bureaucracy and coercion in all aspects, which is the path that unfortunately are taking many nations disoriented by supine ignorance in economic science.

In capitalism private companies that have to disappear have to break, take profits but also losses, that simple, the reality is that there is no collective or nationalist interest that justifies the similar arbitrariness of a corporate bailout.

Once again, libertarians are there to illustrate the population in general, especially the declared Marxists and closet and anarchists confused about the essentially antiliberal, anti-capitalist, anti-market nature of fascism.

Liberalism as a means and anarcho-capitalism as an end is the truly revolutionary solution, the only sensible and possible way to achieve the long-awaited free society.

ideologc38daybasessocialesdelfascismo

0000

El autogobierno es posible, pero los políticos lo impedirán siempre. / Self-government is possible, but politicians will always prevent it. (SPANISH-ENGLISH)

87568b919f4b51e7b91c7dc1a5772276

Por Francisco Rubiales

Los políticos y el establishment trabajan para que sintamos miedo y nos consideremos desvalidos y necesitados de liderazgo, pero esos sentimientos son un recurso del poder para seguir dominando el mundo y disfrutando de sus privilegios. La verdad es que el hombre está creado para autogobernarse, sin necesitar líderes. La capacidad de aprender hace posible que el humano pueda y deba ser su propio líder. El hombre fue creado para ser rey del universo, pero llegaron los políticos, para truncar ese destino glorioso, el único digno del hombre.

11239402-18692027
La libertad es la posesión segura de aquellos que tienen el coraje de defenderla (Pericles)

Estamos mucho más preparados de lo que creemos para autogobernarnos. Un día me dijo Omar Torrijos, dictador de Panamá y uno de los hombres más lúcidos e imaginativos que he conocido, que el autogobierno era posible, pero que somos los hombres, sobre todo los políticos, los que lo impedimos. Me puso el ejemplo de la policía panameña, que había conseguido grandes éxitos en la lucha contra la delincuencia, pero que, al no haber delitos en las calles, a veces los cometía ella misma para justificar que es necesaria.

Si nos permitieran entrenarnos y aprender, descubriríamos que en el autogobierno está la solución de la mayoría de los grandes problemas que aquejan al mundo desde el principio de los tiempos, pero jamás lo permitirán porque ellos, los parásitos de la política, se quedarían sin su poder y privilegios. Es evidente que los que aspiran a controlar el poder y la riqueza a costa de lo que sea son los peores enemigos de la civilización y de la especie, pero la mayoría de la gente, idiotizada, no consigue ver esa verdad.

El autogobierno es una emanación del pensamiento cristiano, cuya esencia es que el hombre es hijo de Dios y, por tanto, dotado para gestionar la Creación con sus capacidades. Todas las trabas y limitaciones de esa conciencia es producto de la miseria humana y de los depredadores que siempre ha querido imponerse sobre los demás.

Los políticos son especialmente crueles e implacables con el anarquismo, al que no perdonan su concepción extrema y brillante de la libertad. El anarquismo es el único proyecto político que proclama el orden legal voluntario de una sociedad sin Estado, basado en la soberanía individual.

El anarquismo, como filosofía de libertad y autogestión del mundo, fue liquidado por el comunismo, que es la doctrina más feroz frente a la libertad y el autogobierno inventada por el ser humano. Mientras que los libertarios creemos que el mundo puede ser gestionado sin Estado o con un Estado mínimo, que únicamente puede intervenir cuando se producen dramas o conflictos extremos, los comunistas entregan todo el poder al Estado, confían en que el Estado decida y lo solucione todo y niegan la libertad y la capacidad del individuo para gestionar el mundo.

En mi etapa de profesor y conferenciante, cada vez que un alumno me preguntaba que es la democracia le hablaba de las rotondas en las carreteras y caminos como muestra de lo que es realmente la democracia: un sistema gestionado por ciudadanos con capacidad de autogobierno y sin necesidad de un Estado poderoso e intervencionista como el que tenemos.

Pocas cosas son tan democráticas como una rotonda de carretera. En ellas, cada ciudadano sabe las reglas y las cumple sin que sean necesarios los guardias ni los semáforos, ni autoridad alguna. Las carreteras y ciudades españolas se han llenado de rotondas, pero los políticos se niegan a instalarlas en la democracia porque quedaría demostrado que el mundo, sin ellos, funcionaría mejor.

Las rotondas han proliferado imparables en las carreteras y ciudades porque su eficacia es indiscutible, porque ahorra dinero al contribuyente y porque de ese modo los políticos pueden dedicar el grueso de las fuerzas policiales a asuntos que les interesan mas, como es la propia custodia y seguridad de la casta poderosa.

Con ciudadanos responsables y vigilantes y con unas leyes que se cumplan, toda la parafernalia actual del Estado español, el más costoso y grueso de toda Europa, sobraría, incluyendo las gobiernos autonómicos, los parlamentos, las diputaciones y las miles de instituciones y empresas públicas que solo sirven para que los políticos puedan colocar, con sueldos y privilegios, a los suyos.

Si el mundo quisiera liberarse de las zarpas de la clase política, que lo oprime, castra y hasta envilece, debería avanzar hacia la autogestión, nunca hacia el Estado fuerte y opresor. La autogestión es de seres libres, mientras que el Estado dominador es de esclavos.

Los atenienses clásicos, conscientes de que el Estado oprimía, siempre en busca de más poder, inventaron la democracia y decidieron sortear los cargos y responsabilidades entre los ciudadanos, sin permitir jamás la existencia de políticos profesionales ni partidos políticos, que eran considerados como los peores enemigos de la libertad y de la civilización. Aquella democracia de ciudadanos funcionaba y generaba prosperidad y progreso, al mismo tiempo que permitía que los ciudadanos, con el ejercicio del poder, aprendieran y se perfeccionaran.

Los únicos cargos que no se sorteaban eran los que requerían alta especialización, como los grandes jueces y los comandantes supremos de la flota y del ejército.

Ese es el verdadero camino hacia el progreso, la libertad y la creación de un mundo mejor, pero la dura realidad es que los poderosos, con su egoísmo y miseria, lo impiden y prefieren apostar no por el aprendizaje del hombre, la libertad y la autogestión, sino por un mundo de esclavos en el que ellos están situados en la cúspide, atiborrados de privilegios y esparciendo división, envidia, miedo y dominio.

inglaterra

ENGLISH

Politicians and the establishment work to make us feel scared and consider ourselves helpless and in need of leadership, but those feelings are a resource of power to continue dominating the world and enjoying its privileges. The truth is that man is created to self-govern, without needing leaders. The ability to learn makes it possible for the human to and must be their own leader. Man was created to be king of the universe, but the politicians arrived, to truncate that glorious destiny, the only one worthy of the man.

We are much more prepared than we believe to self-govern. One day I was told by Omar Torrijos, a dictator from Panama and one of the most imaginative and lucid men I’ve ever met, that self-government was possible, but that we are the men, especially the politicians, who prevented it. She gave me the example of the Panamanian police, which had achieved great success in the fight against crime, but which, because there were no crimes on the streets, sometimes committed them to justify that it is necessary.

If we were allowed to train and learn, we would find that in self-government lies the solution to most of the great problems that have plagued the world since the beginning of time, but they will never allow it because they, the parasites of politics, would be left without their Power and privilege. It is evident that those who aspire to control power and wealth at any cost are the worst enemies of civilization and species, but most people, idiot, can not see that truth.

Self-government is an emanation of Christian thought, whose essence is that man is a child of God and, therefore, gifted to manage Creation with his abilities. All the obstacles and limitations of this consciousness are a product of the human misery and of the predators he has always wanted to impose on others.

Politicians are especially cruel and implacable with anarchism, to which they do not condone their extreme and brilliant conception of freedom. Anarchism is the only political project that proclaims the voluntary legal order of a stateless society, based on individual sovereignty.

Anarchism, as a philosophy of freedom and self-management of the world, was liquidated by communism, which is the most ferocious doctrine of freedom and self-government invented by man. While libertarians believe that the world can be managed without a state or a minimal state, which can only intervene when extreme dramas or conflicts occur, communists give all power to the state, trust that the state will decide and solve everything And deny the freedom and ability of the individual to manage the world.

In my stage of teacher and lecturer, every time a student asked me what democracy was, he talked about the roundabouts on the highways and roads as a demonstration of what democracy really is: a system managed by citizens with self- Need for a powerful and interventionist state like the one we have.

Few things are as democratic as a road roundabout. In them, every citizen knows the rules and complies without the need for guards or traffic lights, or any authority. Spanish roads and cities have been filled with roundabouts, but politicians refuse to install them in democracy because it would be demonstrated that the world, without them, would work better.

The roundabouts have proliferated unstoppable in roads and cities because their effectiveness is indisputable, because it saves the taxpayer money and because that way politicians can dedicate the bulk of the police forces to matters that interest them more, such as custody and security Of the powerful caste.

With responsible and vigilant citizens and with laws to be fulfilled, all the current paraphernalia of the Spanish state, the most expensive and thick of all Europe, would be left, including autonomous governments, parliaments, deputations and thousands of institutions and public enterprises That only serve so that the politicians can place, with salaries and privileges, to his.

If the world wants to free itself from the clutches of the political class, which oppresses it, castrates it, and even weakens it, it should advance towards self-management, never towards the strong and oppressive state. Self-management is of free beings, while the dominating state is of slaves.

The classical Athenians, aware that the State oppressed, always in search of more power, invented democracy and decided to sort out the positions and responsibilities among citizens, never allowing the existence of professional politicians or political parties, who were considered the worst Enemies of freedom and civilization. That democracy of citizens worked and generated prosperity and progress, while allowing citizens, with the exercise of power, to learn and perfect themselves.

The only positions that were not drawn were those that required high specialization, such as the great judges and the supreme commanders of the fleet and the army.

That is the true path to progress, freedom and the creation of a better world, but the harsh reality is that the powerful, with their selfishness and misery, prevent it and prefer to bet not on man’s learning, freedom and Self-management, but by a world of slaves in which they are placed on the cusp, crammed with privileges and spreading division, envy, fear and domination.

a3fbab9d7cb5504bcfbfafc5aa0944be

DE PERSONAS COMO TÚ ES EL REINO DE HITLER Y DE STALIN: TÚ QUE ESTÁS LEYENDO ESTO REPRESENTAS EL MAYOR PELIGRO PARA LA LIBERTAD

La tragedia de hoy es que tú – que eres responsable de la inminente dictadura totalitaria en América – no conoces tu propia responsabilidad. Tú serías el primero en negar la parte activa que estás jugando, y en proclamar tu fidelidad a la libertad, a la civilización, al estilo de vida americano. Tú eres el tipo más peligroso de quintacolumnista: un quintacolumnista subconscientemente inocente. De personas como tú es el reino de Hitler y de Stalin.

A todos los quintacolumnistas inocentes  

por Ayn Rand

 
Carta abierta que Ayn Rand escribió a finales de 1940instando a los intelectuales conservadores a formar una organización nacional que defendiese el individualismo. Publicada en el libro Journals of Ayn Rand. Supuestamente esa carta iba ser usada por dicha organización.

[Durante la Guerra Civil Española, un general rebelde habló de sus cuatro columnas militares avanzando sobre Madrid, y dijo que además tenía una “quinta columna” formada por colaboradores clandestinos dentro de la ciudad. Desde entonces, a los espías y simpatizantes enemigos dentro de un país se les conoce como “quintacolumnistas” – N. del T.]

Donde dice “América” debe entenderse “Estados Unidos de América”. Hoy, 75 años más tarde, en su esencia esta carta es tan actual como cuando fue escrita.
Tú que estás leyendo esto representas 
el mayor peligro 
para América (la libertad).
No importa cuál sea el resultado de la guerra en Europa, el totalitarismo ya ha ganado una victoria completa en la mente de muchos americanos, y ha conquistado toda nuestra vida intelectual. Tú le has ayudado a ganar.
Tal vez estés en tu derecho de destruir la civilización y traer la dictadura a América, pero no a menos que entiendas exactamente lo que estás haciendo.
Si eso es lo que quieres hacer, dilo abiertamente, díselo por lo menos a tu propia conciencia; y nosotros, los que creemos en la libertad, lucharemos abiertamente contra ti.
Pero la tragedia de hoy es que tú – que eres responsable de la inminente dictadura totalitaria en América – no conoces tu propia responsabilidad. Tú serías el primero en negar la parte activa que estás jugando, y en proclamar tu fidelidad a la libertad, a la civilización, al estilo de vida americano. Tú eres el tipo más peligroso de quintacolumnista: un quintacolumnista subconscientemente inocente. De personas como tú es el reino de Hitler y de Stalin.

¿No te lo crees? 

Compruébalo tú mismo. 

Haz el test que te proponemos aquí.

  • 1) ¿Eres el tipo que se considera que diez minutos de su tiempo son demasiado valiosos para leer esto y pensar un poco en ello?
  • 2) ¿Eres el tipo que se queda sentado en casa quejándose del estado del mundo, pero no hace nada al respecto?
  • 3) ¿Eres el tipo que dice que el futuro está predestinado por alguna cosa, por algo que él no puede nombrar del todo ni explicar, y no lo tiene muy claro, pero el mundo está condenado a convertirse en una dictadura, y no hay nada que nadie pueda hacer al respecto?
  • 4) ¿Eres el tipo que dice que le gustaría poder hacer algo, que le encantaría hacer algo, pero… “qué puede un solo hombre hacer”?
  • 5) ¿Eres el tipo que está tan dedicado a su propia carrera, a su familia, a su hogar o a sus hijos, que vas a permitir que los horrores más monstruosos consigan destruir tu carrera, tu familia, tu casa y tus hijos, porque estás demasiado ocupado ahora para prevenirlos?

¿Cuál de ellos eres tú? 

¿Un poco de cada?

Pero, 

¿realmente estás demasiado ocupado 

para pensar?

¿Quien “determina” el futuro? Estás bastante confuso en eso, ¿verdad? ¿Qué es exactamente “la humanidad”? ¿Es una entidad mística con voluntad propia? ¿O eres tú, y soy yo, y es la suma de todos nosotros juntos? ¿Qué fuerza existe para hacer historia, excepto los hombres, otros hombres igual que tú? Si hay suficientes hombres que creen en un futuro mejor y están dispuestos a trabajar por él, el futuro será lo que ellos quieren que sea. ¿Lo dudas? ¿Por qué entonces, si el mundo está condenado a la dictadura, invierten los dictadores tanto dinero y esfuerzo en propaganda? Si la historia está predestinada a su favor, ¿por qué no dejan Hitler y Stalin simplemente que la marea les lleve al futuro sin ningún problema? ¿No parece más probable que la historia será lo que las mentes de los hombres quieren que sea, y los dictadores son lo suficientemente inteligentes para preparar esas mentes de la forma que ellos quieren, mientras nosotros hablamos del destino y no hacemos nada?
Tú dices, ¿qué puede un hombre hacer? Cuando los comunistas llegaron al poder en Rusia, eran un pequeño grupo de dieciocho hombres. Sólo dieciocho, en un país con una población de 170 millones. Se rieron de ellos y nadie los tomó en serio. Según su propio profeta, Karl Marx, Rusia sería el último país donde el comunismo podría ser históricamente posible, debido al atraso de Rusia en desarrollo industrial. Sin embargo, lo consiguieron. Porque sabían lo que querían y fueron en pos de ello, destino histórico o no. Adolf Hitler fundó el partido nazi en Alemania con siete hombres. Se rieron de él y lo consideraron un locuelo inofensivo. La gente decía que, después del Tratado de Versalles, Alemania no tenía cómo convertirse en una potencia mundial de nuevo, no en varios siglos. Sin embargo, Hitler tuvo éxito. Porque sabía lo que quería, y fue tras ello, historia o no historia. ¿Nos ponemos a creer en destinos místicos, o hacemos algo por el futuro?
Si eres uno de los que ha tenido una vida plena, rica y exitosa, y todavía estás trabajando duro para ganar dinero, para y piensa un momento. ¿Para qué estás trabajando? Ya tienes suficiente para mantenerte cómodamente el resto de tus días. Pero estás trabajando para asegurar el futuro de tus hijos. Muy bien, ¿y qué vas a dejarles a tus hijos? El dinero, el hogar o la educación que piensas dejarles no tendrán ningún valor, o se los quitarán. En vez de eso, tu legado será una América totalitaria, un mundo de esclavitud, de hambre, de campos de concentración y pelotones de fusilamiento. La mejor parte de tu vida la has dejado atrás, y la viviste en libertad. Pero tus hijos no tendrán nada más que su existencia como esclavos. ¿Es eso lo que quieres para ellos? Si no lo es, aún puedes hacer algo. Aún hay tiempo de abortarlo, pero no mucho tiempo. Tú compras seguros para proteger a tus hijos, ¿no? ¿Cuánto dinero y esfuerzo de trabajo te cuesta un seguro? Si inviertes una décima parte del dinero y del tiempo para asegurarte contra el futuro de la esclavitud de tus hijos, los salvarías y salvarías para ellos todo lo demás que tienes intención de dejarles, y que de otra forma nunca conseguirían.
No te engañes a ti mismo minimizando el peligro. Ya ves lo que está pasando en Europa y cómo le está afectando a tu país y a tu propia vida privada. ¿Qué otras pruebas necesitas? No digas con aire de suficiencia que “eso no puede suceder aquí”. Para un momento y mira hacia atrás.
La primera dictadura totalitaria ocurrió en Rusia. La gente dijo: bueno, Rusia era una nación oscura, atrasada y primitiva donde cualquier cosa podía ocurrir, pero eso no podría ocurrir en ningún país civilizado.
La siguiente dictadura totalitaria ocurrió en Italia, uno de los países civilizados más antiguos de Europa, y madre de la cultura europea. La gente dijo: bueno, los italianos no habían tenido mucha experiencia con un autogobierno democrático, pero eso no podría ocurrir en ningún otro lugar.
La siguiente dictadura totalitaria ocurrió en Alemania, país de filósofos y científicos, con un largo historial de los mayores logros culturales. La gente dijo: bueno, Alemania estaba acostumbrada a la autocracia; y, además, ahí está el carácter prusiano, y la última guerra, etc., pero eso no podría ocurrir en ningún país con una fuerte tradición democrática.
¿Podría ocurrir en Francia? La gente se habría reído de ti si hubieras hecho esa pregunta hace un año. Pues ha ocurrido en Francia. En Francia, madre de la libertad y de la democracia; en Francia, la nación de mente más independiente en la Tierra.
¿Y bien?
¿Qué precio le pones a esa petulante confianza en ti mismo? A la vista de los millones de divisas y de agentes extranjeros que están entrando en nuestro país, a la vista de un paso tras otro por los cuales nuestro país se va acercando cada vez más al totalitarismo, lo único que haces es decir: “No puede suceder aquí”. ¿Estás oyendo a los totalitaristas responderte: “¿Ah, sí…?”
 
No te dejes engañar por consignas y generalizaciones históricas sin sentido. Puede ocurrir aquí. Puede ocurrir en cualquier lugar. Y la historia de un país no tiene nada que ver. El totalitarismo no es un nuevo producto de evolución histórica. Es más antiguo que la historia. Es la tentativa de incompetentes y criminales de asumir control de la sociedad. Ese elemento siempre está ahí, en cualquier país. Pero una sociedad sana no le da ninguna oportunidad. Es cuando la mayoría en un país se vuelve débil, indiferente y confusa que una minoría criminal, maravillosamente organizada como lo están todas las bandas, toma el poder. Y una vez que han tomado el poder, ese poder no puede ser recuperado en varias generaciones. Por fantástico que pueda parecer pensar en una dictadura en los Estados Unidos, es mucho más fácil establecer una dictadura que derrocarla. Con la técnica moderna y las armas modernas a su disposición, una minoría despiadada puede mantener a millones de personas en la esclavitud indefinidamente. ¿Qué pueden hacer mil hombres desarmados y desorganizados contra un solo hombre con una ametralladora?
Y la tragedia de hoy es que al permanecer desorganizados y mentalmente desarmados estamos contribuyendo a imponer esa esclavitud en nosotros mismos. Al quedarnos indiferentes y confusos, estamos actuando como quintacolumnistas inocentes para nuestra propia destrucción.
 

No hay neutralidad personal en el mundo hoy

Repítelo y grítate eso a ti mismo. En todas las grandes cuestiones hay sólo dos lados, sin término medio. O estás vivo o estás muerto, pero no puedes estar “ni uno ni otro” o “entre los dos”. O eres honesto o no lo eres, no hay un neutro “medio-honesto”. Así que, o estás en contra del totalitarismo o estás a su favor. No hay neutralidad intelectual.
Los totalitaristas no quieren tu apoyo activo. No lo necesitan. Ellos tienen su pequeña minoría, compacta, bien organizada, y eso es suficiente para llevar a cabo sus objetivos. Lo único que quieren de ti es tu indiferencia. Los comunistas y los nazis han declarado en repetidas ocasiones que la indiferencia de la mayoría es su mejor aliado. Simplemente quédate en casa, ocúpate de tus asuntos privados, encógete de hombros sobre los problemas del mundo… y eres el quintacolumnista más efectivo que puede ser concebido. Estarás haciendo tu parte exactamente igual que si estuvieras conscientemente obedeciendo órdenes de Hitler o de Stalin. Así que, estás en el ajo, lo quieras o no, estás ayudando a llevar al mundo a la destrucción, mientras gimes y te preguntas qué hace que el mundo sea como es hoy. Lo estás haciendo.
Los totalitarios han dicho: “Quien no está contra nosotros, está con nosotros”. No hay neutralidad personal.
Y puesto que ya estás involucrado, y tienen que estarlo, ¿qué prefieres? ¿Hacer lo que estás haciendo y ayudar a los totalitarios? ¿O luchar contra ellos?
Pero para poder luchar, primero debes entender. Debes saber exactamente qué crees, y debes agarrarte a esa fe de forma honesta, consistente y constante. Una fe que asumes de vez en cuando, como el traje de ir a misa los domingos, no tiene ningún valor. El comunismo y el nazismo son una fe. La tuya deberá ser tan fuerte y tan clara como la de ellos. Ellos saben lo que quieren. Nosotros no. Pero veamos, antes de que sea demasiado tarde, si tenemos una fe, qué es y cómo podemos luchar por ella.
En primer lugar y ante todo: ¿qué es el totalitarismo? 
Todos oímos hablar mucho de él, pero no llegamos a entenderlo. ¿Cuál es el punto más importante, la base, la esencia central tanto del comunismo como del nazismo? 
No es la “dictadura del proletariado”, ni la nacionalización de la propiedad privada, ni la supremacía de la raza “aria”, ni el antisemitismo. Esos son síntomas secundarios, detalles superficiales, son los efectos y no la causa. 
¿Cuál es la causa principal, común a ambas la Rusia Soviética y la Alemania nazi, y a todos los otros dictadores, pasados, presentes y futuros? 
Una idea, y sólo una: Que el Estado es superior al individuo. Que el colectivo tiene todos los derechos y el individuo no tiene ninguno.
 
Párate aquí. Este es el punto crucial. Lo que pienses sobre esto determinará si eres un quintacolumnista mental o no. Este es el punto que no permite ningún compromiso. Tienes que elegir uno u otro. No hay término medio. 
 
O crees que cada hombre individual tiene valor, dignidad y ciertos derechos inalienables que no puede ser sacrificados por ninguna causa, por ningún objetivo, por ningún colectivo, por ningún número de otros hombres, sean quienes sean. 
O crees que un grupo de hombres –da igual cómo lo llames: un colectivo, una clase, una raza, o el Estado– tiene todos los derechos, y cualquier individuo específico puede ser sacrificado si algún bien colectivo – da igual cómo lo llames: una mejor distribución de la riqueza, la pureza racial, o el Milenio – lo exige. No te engañes a ti mismo. Sé honesto sobre esto. Los nombres no importan. Sólo el principio básico importa, y no hay opción intermedia. O cada hombre tiene derechos individuales inalienables, o no los tiene.
Tus intenciones no cuentan. Si estás dispuesto a creer que los hombres deberían ser privados de todos sus derechos por una buena causa, entonces eres un totalitario. No te olvides, Stalin y Hitler sinceramente creen que sus causas son buenas. 
Stalin piensa que él está ayudando a los oprimidos, y Hitler piensa que él está sirviendo a su país como buen patriota. Son buenas causas, esas dos, ¿verdad? 
Entonces, ¿qué es lo que está creando los horrores de Rusia y de Alemania? ¿Qué está destruyendo toda la civilización? Esta única idea: que a una buena causa todo puede ser sacrificado; que los hombres individuales no tienen derechos a ser respetados; que lo que una persona cree que es bueno puede imponérsele a otros por la fuerza.
Y si tú –en la intimidad de tu propia mente– crees tan firmemente en algún bien específico que tú tengas, por el cual estarías dispuesto a privar a los hombres de todos sus derechos, entonces eres tan culpable de todos los horrores de hoy como lo son Hitler y Stalin. Estos horrores sólo los hacen posibles los hombres que han perdido todo el respeto por seres humanos individuales; que aceptan la idea de que clases, razas y naciones importan, pero personas individuales no; que la mayoría es sagrada, pero la minoría es bazofia; que los rebaños cuentan, pero el Hombre no es nada. ¿Cuál es tu posición sobre esto? 
No hay término medio.

Si aceptas la idea totalitaria, si las palabras “Estado” o “colectivo” son sagradas para ti, pero la palabra “individuo” no lo es. . . puedes parar aquí mismo. No hace falta que leas más. Lo que tenemos que decir que no es para ti, y tú no eres para nosotros. Separémonos, pero sé honesto, admite que eres es un totalitarista y únete al Partido Comunista o a la Liga Germano-americana, porque ese es el final lógico del camino que has elegido, y vas a acabar en uno de ellos, lo sepas ahora o no.

Pero si eres un humanitario y un liberal –en el verdadero sentido, no en el sentido prostituido de esas palabras – entonces dirás, con nosotros, que el Hombre– cada Hombre individual, único y singular – tiene un valor sagrado que tú respetas, y derechos inalienables sagrados que nada puede quitarle.
¿Crees eso? 
¿Estás de acuerdo con nosotros que esa es la esencia del verdadero americanismo (libertario), el principio básico sobre el que América fue fundada y lo que la hizo grande: los Derechos del Hombre y la Libertad del Hombre? 
Pero ¿oyes muchas voces que estén diciendo eso hoy?
¿Lees muchos libros que digan eso? ¿Ves a muchos hombres prominentes predicando eso? ¿Conoces una única publicación dedicada a esa creencia, o una sola organización que la represente? 
No. En vez de eso, te encuentras con un torrente de palabras, de libros, de predicadores, publicaciones y organizaciones que, bajo “Frentes” muy ingeniosas, trabajan incansablemente para venderte el totalitarismo.Todas ellas están camufladas bajo consignas muy atractivas: te gritan que son defensoras de la “democracia”, del “americanismo” de las “libertades civiles”, etc. 
Todos y cualquier uno usa esas palabras, que han perdido su significado. Son generalidades vacías, son engañabobos. Hay una única prueba verdadera que puedes aplicar a todas estas organizaciones; pregúntate a ti mismo: ¿Cuál es el resultado final de su trabajo, debajo de esos bromuros tan brillantes? ¿Qué te están vendiendo realmente, adónde quieren llegar? Si preguntas esto, verás que te están vendiendo colectivismo en una forma u otra.
Ellos predican “democracia”, y luego añaden algo más: “democracia cconómica”, o una “democracia más amplia”, o una “verdadera democracia”, y exigen que le entreguemos toda la propiedad al Gobierno; “toda la propiedad” significa también “todos los derechos”; que todo el mundo tenga todos los derechos en conjunto, y que nadie tenga ningún derecho de ningún tipo individualmente. ¿Es eso democracia, o es totalitarismo? 
Has oído hablar de una comentarista popular que quiere que todos estemos dispuestos a morir por la democracia, y que luego define la “verdadera” democracia como socialismo de Estado. 
Has oído al Secretario Ickes definir la “verdadera” libertad de prensa como la libertad de expresar la opinión de la mayoría. Has leído en una revista nacional muy respetable la afirmación de que la Declaración de Derechos, de la forma como se enseña hoy en nuestras escuelas, es “egoísta”; que una “verdadera” Declaración de Derechos consiste no en exigir ningún derecho para uno mismo, sino en darles esos derechos a “otros”. Que Dios nos ayude, compatriotas americanos. 
¿Estamos ciegos? ¿Ves lo que esto significa? ¿Ves las implicaciones?
Y esto es lo que hay, mires donde mires. Ellos “se oponen” al totalitarismo y “defienden” la democracia – predicando su propia versión de totalitarismo, algún tipo de “bien colectivo”, “derechos colectivos”, “voluntad colectiva”, etc. Y lo único que nunca se dice, que nunca se predica, que nunca se materializa en nuestra vida pública – la única cosa que todos esos “defensores de la democracia” odian, que denuncian y derriban sutilmente, gradualmente, sistemáticamente – es el principio de los Derechos Individuales, de la Libertad Individual, del Valor Individual. Ese es el principio contra el que va dirigida la actual gran conspiración mundial. Esa es la esencia de todo el problema mundial. Eso es lo único opuesto al totalitarismo, y nuestra única defensa contra él. Si abandonas eso, ¿qué mas da el nombre que le pongas a la sociedad que resulte? Será totalitarismo, y todos los totalitarismos son idénticos, todos tienen los mismos métodos, la misma esclavitud, el mismo derramamiento de sangre, los mismos horrores, no importa cuál sea el noble lema con el que comiencen, como lo atestiguan la Rusia Soviética y la Alemania nazi.
Los principios son mucho más consistentes que los hombres. Un principio básico, una vez aceptado, tiene una forma de llegar por sí mismo a su conclusión lógica, incluso contra la voluntad y la gran sorpresa de quienes lo aceptaron. Basta con aceptar la idea de que no existen los derechos individuales inalienables. . . y pelotones de fusilamiento, ejecuciones sin juicios, y una Gestapo o una GPU seguirán automáticamente, sin importar quién tenga el poder, sin importar lo noble y lo benevolente que sean sus intenciones. Esa es una ley de la historia. Puedes encontrar bastantes ejemplos. 
 
¿Puedes nombrar un solo contraejemplo? 
¿Puedes nombrar un único caso en el que un poder absoluto – en manos de quien sea – no haya terminado en un horror absoluto? 
Y, por el amor de Dios, compañeros americanos, no seamos totalmente imbéciles, démosle a nuestra inteligencia una pequeña posibilidad de funcionar, y reconozcamos lo obvio:¿qué es un poder absoluto? Es un poder que posee todos los derechos y no tiene que respetar ninguno. ¿Importa si tal poder está en manos de un dictador autoproclamado, o en manos de un órgano representativo elegido? El poder es el mismo, y sus resultados serán los mismos. Mira a lo largo de toda la historia. Mira a Europa. Y no te olvides, siguen teniendo “elecciones” en Europa. No te olvides, Hitler fue elegido.
Ahora bien, si te das cuenta de qué forma tan completa el totalitarismo intelectual ya tiene control sobre nuestro país, si ves que no hay ni acción ni organización que defienda el único principio anti-totalitario verdadero, el principio de los derechos individuales, te darás cuenta de que hay sólo una cosa que podemos hacer: actuar al respecto y formar dicha organización. Si realmente te opones al totalitarismo, a todo él, en cualquier aspecto, forma o color, entonces te unirás a nosotros. 

Proponemos unir a todos los hombres de buena voluntad que crean que la Libertad es nuestro bien más preciado, que es más grande que cualquier otra consideración, sea cual sea, que ningún bien se ha logrado jamás por la fuerza, que la Libertad no debe ser sacrificada a ningún otro ideal, y que la Libertad es una entidad individual, no una entidad colectiva.

No sabemos cuántos de nosotros quedamos en el mundo. Pero creemos que somos muchos más de los que los totalitarios sospechan. Somos la mayoría, pero estamos dispersos, desorganizados, silenciados y desamparados. Los totalitarios son una minoría eficiente, organizada, y muy escandalosa. Han aprovechado posiciones clave en nuestra vida intelectual y hacen que parezca que ellos son la voz de América. Ellos pueden, si no se les controla, secuestrar a América y convertirla en una dictadura. ¿Vamos a dejar que se salgan con la suya? Ellos no son la voz de América. Nosotros lo somos. Pero se nos tiene que oír.
Sin embargo, para ser escuchados debemos estar organizados. Esto no es una paradoja. Los individualistas siempre han sido muy reacios a formar cualquier tipo de organización. Los mejores, los más independientes, los miembros que más trabajan y los más productivos de la sociedad siempre han vivido y trabajado solos. Pero los incompetentes y los inescrupulosos se han organizado. El mundo de hoy muestra lo bien que se han organizado. Así que vamos a intentar lo que nunca se ha intentado antes: organización contra organización. O sea, una organización para defendernos de la inminente organización obligatoria que se tragará a toda la sociedad; una organización para defender nuestros derechos, incluyendo el derecho a no pertenecer a ninguna organización forzada; una organización, no para imponerle nuestra ideología a nadie, sino para evitar que alguien nos imponga su ideología usando violencia física o social.

¿Estás con nosotros?

  • Si eres consciente de que el mundo está yendo hacia el desastre, pero no ves ninguna fuerza efectiva capaz de evitarlo.
  • Si estás deseando unirte a una gran causa y aceptar una gran fe, pero no encuentras en ningún sitio ninguna causa o fe que te sea ofrecida hoy.
  • Si no eres una de esas condenadas medusas para quienes la palabra “Libertad” no significa nada.
  • Si no puedes imaginarte viviendo en una sociedad sin libertad personal, en una sociedad en la que te dicen qué hacer, qué pensar, qué sentir, en la que tu vida misma será sólo un regalo del colectivo, a ser revocado cuando le plazca y en cualquier momento.
  • Si no puedes imaginarte entregando tu libertad por cualquier bien colectivo, sea el que sea, y no crees que tal bien pueda jamás ser logrado por ese tipo de entregas.
  • Si crees en tu propia dignidad y en tu propio valor, y mantienes que tal creencia no es “egoísta”, sino que es tu mayor virtud, sin la cual no vales nada ni para tus semejantes ni para ti mismo.
  • Si crees que es malvado exigir que tú debes existir única y exclusivamente por el bien de sus semejantes, otorgándoles a todos y a cada uno de ellos un derecho sobre ti.
  • Si crees que es malvado exigir que cada uno se sacrifique por el bien de los demás, y que tal exigencia no hace más que crear víctimas mutuas, sin beneficiar a nadie, ni a la sociedad ni al individuo.
  • Si crees que los hombres pueden decirte lo que no debes hacerles a ellos, pero nunca pueden asumir la arrogancia de decirte a ti lo que tú debes hacer, no importa cuántos sean ellos.
  • Si crees en el principio de que la mayoría rige pero sólo si hay protección para los derechos de las minorías, ambos estando limitados por derechos individuales inalienables.
  • Si crees que la mera mención de “el bien de la mayoría” no es motivo suficiente para justificar cualquier posible tipo de horror, y que quienes vociferan más fuerte “el bien de la mayoría” no son necesariamente amigos de la humanidad.
  • Si estás harto de “izquierdistas”, “humanitarios”, “místicos” e “idealistas” profesionales que te harían el bien como ellos lo ven, aunque te mate, cuya idea de benevolencia en el mundo es un mundo de esclavitud .
  • Si estás harto, disgustado, descorazonado, sin fe, sin dirección, y lo has perdido todo menos tu valor.

Ven y únete a nosotros.

Hay tanto en juego, y queda tan poco tiempo. . .
Construyamos una organización tan fuerte, tan segura y tan entusiasta como cualquiera de los totalitarios podría aspirar a lograr. Sigamos nuestra fe con la misma consistencia con la que ellos siguen la suya. Ofrezcamos al mundo nuestra filosofía de vida. Expongamos toda la propaganda totalitaria en cualquier medio y en cualquier forma. Respondamos a cada argumento, a cada promesa, y a cada “línea del partido” de los totalitarios. Rechacemos cualquier concesión, cooperación o colaboración con quienes predican cualquier marca de totalitarismo en letra o en espíritu, en nombre o en realidad. No tengamos nada que ver con las organizaciones “Frente”, sus agentes o sus ideas. No tenemos que proscribirlas por ley. Podemos acabar con su existencia con un boicot social. Pero eso significa: nada de concesiones. No hay concesiones entre la vida y la muerte. Tú no haces concesiones con la peste negra. No toquemos nada contaminado por el totalitarismo. Arranquemos las máscaras, saquémoslos a la luz y. . . dejémoslos solos. Perfectamente solos. No hay “pro-soviéticos” o miembros de la junta directiva “pro-nazis” en nuestra organización. No hay “benévolos” caballos de Troya. Permanezcamos juntos, como ellos hacen. Ellos nos silencian, nos obligan a salir de la vida pública, cubren los puestos clave con sus propios hombres. Permanezcamos juntos, y ellos serán incapaces de continuar. Tienen millones de dinero extranjero de su parte. Nosotros tenemos la verdad.
Como un primer paso y una primera declaración de lo que abogamos, te ofrecemos los siguientes principios:
Creemos en el valor, la dignidad y la libertad del Hombre.
Creemos:
  • Que cada hombre tiene derechos inalienables que no le pueden ser quitados por ninguna razón en absoluto. Esos derechos son a la vida, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad.
  • Que el derecho a la vida significa que el hombre no puede ser privado de su vida para la conveniencia de ningún otro grupo de hombres.
  • Que el derecho a la libertad significa libertad de decisión individual, elección individual, juicio individual, e iniciativa individual; significa también el derecho a estar en desacuerdo con otros.
  • Que el derecho a la búsqueda de la felicidad significa que el hombre tiene libertad para elegir lo que constituye su propia felicidad personal, y luchar para conseguirla; que esa búsqueda no es ni malvada ni condenable, sino honorable y buena; y que la felicidad de un hombre no le puede ser prescrita a él por ningún otro hombre, ni por ningún otro grupo de hombres.
  • Que estos derechos no tienen sentido a menos que sean una posesión incondicional, personal y privada de cada hombre, que le son otorgados por el hecho de nacer, mantenidos por él independientemente de todos los demás hombres, y limitado solamente por el ejercicio de esos mismos derechos por otros hombres.
  • Que la única forma justa, moral y benéfica de sociedad es una sociedad basada en el reconocimiento de esos derechos individuales inalienables.
  • Que el Estado existe para el Hombre, y no el Hombre para el Estado.
  • Que el mayor bien para todos los hombres puede ser logrado sólo a través de la cooperación voluntaria de individuos libres para beneficio mutuo, y no a través de un sacrificio obligatorio de todos por todos.
  • Que “voluntario” presupone una alternativa y una opción de elegir entre varias oportunidades; y por lo tanto que incluso un acuerdo universal de todos los hombres para tener un único curso de acción no es ni libre ni voluntario si no hay algún otro curso de acción posible para ellos.
  • Que la independencia de espíritu de cada hombre y el respeto de los demás hombres por esa independencia es lo que ha creado toda la civilización, toda la cultura, todo el progreso humano, y ha beneficiado a toda la humanidad.
  • Que la mayor amenaza a la civilización es la propagación del colectivismo, el cual exige el sacrificio de todos los derechos individuales a los derechos colectivos, y la supremacía del Estado sobre el individuo.
  • Que el bien común que tal colectivismo profesa tener como objetivo nunca puede ser logrado sacrificando la libertad del hombre, y que ese sacrificio sólo puede conducir a sufrimiento, estancamiento y degeneración general.
  • Que tal concepción del colectivismo es la mayor maldad posible, bajo cualquier nombre, en cualquier forma, o para cualquier propósito, sea cual sea.
Esa es nuestra definición de Americanismo y del estilo de vida americano. El estilo de vida americano siempre ha estado basado en los Derechos del Hombre, en la libertad individual, y en el respeto a cada personalidad humana individual. A través de toda su historia, esa ha sido la fuente de grandeza de América. Ese es el espíritu de América que estamos dedicados a defender y a preservar.
En la política práctica nos guiaremos por una fórmula básica: de cada ley y cada concepción exigiremos la máxima libertad para el individuo y el mínimo poder para el gobierno que sean necesarios para alcanzar cualquier objetivo social determinado.
Si crees en esto, únete a nosotros. Si no, enfréntate a nosotros. Ambas son tus prerrogativa; pero el único acto verdaderamente inmoral que puedes cometer es estar de acuerdo con nosotros, reconocer que tenemos razón, y luego olvidarte y no hacer nada.
Hay una cierta excusa, por pequeña que sea, para un quintacolumnista abierto y honesto. No la hay para uno que sea inocente, pasivo, subconsciente. 
 
De todas las cosas que 
te hemos dicho aquí, 
deseamos estar 

equivocado en una sola: 
en nuestra primera frase. 
Demuéstranos que estamos 
equivocados en eso. 
 
Únete a nosotros.
El mundo es un lugar hermoso, y vale la pena luchar por él. Pero no sin Libertad.
Fuente:
“Journals of Ayn Rand” — capítulo 10: Communism and HUAC (House Un-American Activities Committee).
Traducido por Objetivismo.org, con permiso del Ayn Rand Institute. Derechos reservados.

No caigas en la demagogia y las trampas estatistas.

LIBERALISMO1

El hombre no tiene derechos porque el estado o el gobierno se los da. El hombre tiene derechos porque es hombre y tiene inteligencia para saberse capaz de asumir el control de su propio destino. Pensar que el estado garantiza los derechos del hombre nos pone en aguas peligrosas: lo que el estado da, el estado puede quitar. Lo que natura da, natura nunca quitará. Ése es el espíritu de las leyes y derechos naturales del hombre, desde Locke hasta la fecha.

No caigas nunca en la trampa del estatista, siempre dispuesto a regalar el bien más preciado que su humanidad le concede: su individualidad y libertad, a cambio de un falso sentido de protección y pertenencia.

El hombre que se pertenece a sí mismo no necesita del estado para estar consciente de su valor y su destino en la historia de la humanidad.

LIBERALISMO2

«El marxismo ha sido la mayor fantasía de nuestro siglo. La influencia que él tuvo, lejos de ser el resultado o prueba de su carácter científico, se ha debido casi enteramente a sus elementos proféticos, fantásticos e irracionales.»
– Leszek Kolakowski (ex marxista) / Via Anarcocapitalismo.

COMUNISMO15

liberalismo12

0000