Etiqueta: ISRAEL

LA DESPEDIDA DE LOS JÓVENES ASESINADOS…

 

PINCHAR LINK =>LA DESPEDIDA DE LOS JÓVENES ASESINADOS….

 

El secuestro alienta a continuar la indoctrinación de Hamás a jóvenes palestinos

Eso son los «FARSA»estinos. Una panda de zarrapastrosos farsantes TERRORISTAS que se arrogan un derecho que NO tienen ya que NUNCA ha existido NINGUNA NACIÓN PALESTINA. Hay que leer la historía. No existía ningún pueblo palestino en la antigüedad, ni en tiempos del Rey David, ni durante la dominación romana, ni durante la dominación del Imperio Romano de Oriente, tras la partida en dos del Imperio Romano, ni durante las cruzadas, ni durante los practicamente cuatro siglos de dominación del Imperio Otomano ni durante el protectorado británico ni en 1948 cuando se establece el Estado de Israel.

Del supuesto «pueblo palestino» se empieza a hablar a partir de la Guerra de los seis días, en 1967, hasta entonces y ahí están las hemerotecas, se hablaba de «conflicto árabe-judio o árabe-israeli»

LEER ARTÍCULO: El secuestro alienta a continuar la indoctrinación de Hamás a jóvenes palestinos.

 

Breve historia de Israel y Palestina (1)

.

Por Marcos Aguinis 

 

No es fácil reducir una historia larga a un artículo corto. Lo intentaré.

El pequeño espacio que se disputan árabes y judíos se encuentra ubicado en un conflictivo lugar. Las crónicas más viejas documentan pulseadas entre Egipto al sur y Mesopotamia al norte. Luego vinieron las sangrientas conquistas asirias, babilonias, persas, griegas, romanas, árabes, cristianas, turcas e inglesas, hasta llegar al día de hoy, en que se eterniza la confrontación entre pueblos arraigados a esa tierra que, para respaldar sus derechos, se basan en sus propias narrativas.

Un chiste judío propone que los antiguos israelitas marcharon de Egipto a Canaán por la tartamudez de Moisés. Dios le ordenó: “Lleva mi pueblo a la Tierra Prometida, la tierra que mana leche y miel; llévalo a Canadá”, y Moisés repitió a sus columnas con gran esfuerzo: “¡Vamos a Can… can… na… án!”. Y allí los encajó.

El vocablo Palestina no existía. No es mencionado ni una vez en la Biblia ni en ningún otro documento de la antigüedad.

Los israelitas consiguieron unificar a las diversas tribus y pueblos que habitaban entre el río Jordán y el Mediterráneo. David, mil años antes de la era cristiana –había nacido en la aldea de Belén (Beth-léjem, en hebreo, “casa del pan”)–, convirtió en su capital el vecino y estratégico caserío jebuseo, ubicado a pocos kilómetros al norte; le impuso el nombre de Jerusalén (en hebreo, “ciudad de la paz”). Su hijo Salomón construyó allí el Templo. Después se produjo una escisión entre los habitantes del norte y el sur del pequeño país. El norte se llamó Reino de Israel y el sur, Reino de Judá. Los asirios conquistaron y destruyeron el reino del norte. Siglos después los babilonios hicieron lo mismo con el del sur. Unas siete décadas más tarde el emperador Ciro, de Persia, auspició el regreso a Jerusalén de los exiliados de Judá, quienes ya habían empezado a cantarle salmos de exquisita inspiración:

Si me olvidara de ti, oh Jerusalén,/ mi diestra se paralice/ y mi lengua se pegue al paladar.

Luego de la breve conquista helénica, los macabeos recuperaron la independencia de Eretz Israel (Tierra de Israel), que duró hasta la conquista romana. Los emperadores Vespasiano y Tito tuvieron que poner el pecho para frenar las sublevaciones judías y arrasaron Jerusalén, el Templo y varias fortalezas. Pero la resurrección de Judea era un problema que no lograban impedir. No olvidemos que un agravio adicional a Jesús –herido con infinita crueldad y aparentemente derrotado– fue instalar sobre la cruz una sigla elocuente: INRI (Jesús el Nazareno, Rey de los Judíos). ¡Vaya rey!, se burlaron los romanos mientras disputaban sus despojos.

¿Y Palestina? 

Todavía nada, inexistente.

Un siglo y medio después de Cristo se produjo otra importante sublevación. Jerusalén estaba en ruinas, el templo arrasado, las fortalezas de Herodion y Masada hechas añicos. Un guerrero llamado Bar Kojbá reinició la lucha, enloqueció a varias legiones romanas y consiguió una relativa independencia. Los romanos tuvieron que mandar la desproporcionada cifra de ochenta mil hombres, al mando del famoso general Julio Severo. Cuando consiguieron penetrar en la última fortaleza de Bar Kojba, tras un prolongado sitio, lo encontraron muerto, pero enrollado por una serpiente. El oficial romano exclamó: “Si no lo hubiese matado un dios, ningún hombre lo habría conseguido”. Adriano era el emperador de turno. En su libro Memorias de Adriano, Marguerite Yourcenar dedica muchas páginas a ese levantamiento. El emperador lucubró cómo poner fin a las reivindicaciones de los judíos por su querida Judea y su venerada Jerusalén. Primero les prohibió visitar Jerusalén, convertida en una guarnición militar, y pronto cambió el nombre a la ciudad por el de Aelia Capitolina. Al mismo tiempo, cambió la denominación de Judea o Israel por Palestina.

¡En ese momento apareció Palestina por primera vez! ¡Era el siglo II d. C.!

¿De dónde se obtuvo el vocablo? Fue otra ofensa romana. Palestina se escribía en latín Phalistina y hacía referencia a los filisteos, que la Biblia menciona desde Josué hasta David. Significa “pueblo del mar”. Habían llegado desde Creta, probablemente tras la implosión de la civilización minoica, y se establecieron en la costa suroeste del territorio. Jamás lograron conquistar el resto del país y terminaron integrados por completo en el reino de David. Nunca más hubo filisteos ni grupo alguno que los reivindicase. Se convirtieron en judíos. Quizás Einstein, Kafka, Marc Chagall, Ariel Sharón, Golda Meir y muchos otros notables descienden de antiquísimos filisteos convertidos en judíos, ¿quién lo puede saber?

La palabra Phalistina, además, no tuvo suerte. A ese territorio –que adquirió relevancia extraordinaria por la Biblia, base del cristianismo y luego del Corán– los judíos lo siguieron llamando Eretz Israel (tierra de Israel) y los cristianos Tierra Santa, y después los árabes lo bautizaron Siria Meridional. Los cristianos fundaron el efímero reino latino de Jerusalén en la primera Cruzada, y durante el Imperio Otomano se convirtió en una provincia irrelevante: el vilayato de Jerusalén. El país perdió brillo, se despobló y secó. Viajeros del siglo XIX como Pierre Loti y Mark Twain testimonian en sus escritos que atravesaban largas distancias sin ver un solo hombre.

Los nacionalismos judío y árabe nacieron casi al mismo tiempo. El judío a fines del siglo XIX y el árabe a principios de XX. Este último floreció en Siria, a cargo de pensadores y activistas cristianos que recibieron influencias europeas. Los sirios acusaron a los sionistas, es decir, a los nacionalistas judíos, ¡de haber inventado la palabra Palestina para quedarse con Siria Meridional! En realidad, ese nombre había resucitado como una palabra neutra frente al desmoronamiento del Imperio Turco.

***

La presencia judía en Tierra Santa fue una constante asombrosa. El alma judía añoraba año tras año, siglo tras siglo, milenio tras milenio, la reconstrucción de Eretz Israel con intenso fervor, parecido al que, mucho antes, había florecido junto a los nostálgicos ríos de Babilonia. Nunca dejaron de repetir: “¡El año que viene en Jerusalén!”. A fines del siglo XIX empezaron a llegar oleadas de inmigrantes que se aplicaron a edificar el país con caminos, kibutzim, escuelas, institutos técnicos y científicos, forestación obsesiva, universidades, teatros, naranjales, una orquesta filarmónica, aparatos administrativos. En 1870 fundaron en Mikvé Israel la primera escuela agrícola de la región.

Cuando terminó la Primera Guerra Mundial, Palestina fue desprendida de Siria y quedó en manos del conquistador británico por mandato de la Liga de Naciones. Quienes nacían en esa tierra eran palestinos, fuesen judíos o árabes. Antes de la independencia, que volvió a recuperar la palabra Israel, los judíos se llamaban a sí mismos palestinos. Y hablaban de “volver a Palestina”. El actual Jerusalem Post se llamaba Palestine Post y la Filarmónica de Israel se llamada Filarmónica de Palestina. ¡Pero eran entidades judías! Los antisemitas de Europa, toda América y Africa del norte les gritaban: “¡Judíos, váyanse a Palestina!”. Palestina era reconocida como el hogar de los judíos incluso por quienes los odiaban.

Los árabes tardaron en tomar conciencia de su propia identidad nacional. Al principio, hasta saludaron como beneficiosa la presencia del sionismo, como lo atestigua el encuentro entre Jaim Weizman, presidente de la Organización Sionista Mundial, y el rey Feisal de Irak. Pero Gran Bretaña, advertida de la compulsión judía por su emancipación, cortó dos tercios de la Palestina que le habían adjudicado e inventó el reino de Transjordania, donde instaló al hachemita Abdulá, hijo del jerife de La Meca. Cometió el delito de quitar derechos a los judíos, que reclamaban parte de ese territorio, y lo convirtió en el primer espacio Judenrein (limpio de judíos) antes del nazismo, porque no permitía que allí se instalase judío alguno. Tenebroso antedecente, desde luego. Pronto Gran Bretaña advirtió que sus aliados en la zona eran los árabes, no los judíos, y creó la Liga Árabe en 1945, para mantener su poder colonial. Olvidó que estaba allí para favorecer la construcción de un Hogar Nacional para el pueblo judío, el único que de forma permanente y con grandes sacrificios exigía la reconstrucción del país que le había dado su gloria. Es cierto que algunos judíos preferían que esa misión la cumpliese el Mesías y otros se volcaron a la causa de la revolución comunista, pero el núcleo central se agrupó en torno al sionismo, palabra que significaba –simple y elocuentemente– el renacimiento nacional y social del pueblo que más agravios, persecuciones y matanzas había sufrido en dos mil años.

Después de la Segunda Guerra Mundial arreció la demanda emancipadora judía. La potencia colonial llevó el caso a las Naciones Unidas para provocar su condena. El tiro le salió al revés: las Naciones Unidas votaron el fin del Mandato Británico y la partición de Palestina en dos Estados, uno judío y otro árabe (no establecía que alguno se llamase Palestina, sino que eran parte de Palestina). Los judíos celebraron la resolución, pero los países árabes en conjunto decidieron violarla sin escrúpulos y barrer “todos los judíos al mar”, como lo atestiguan documentos de la época. El secretario general de la Liga Árabe amenazó con efectuar matanzas que dejarían en ridículo las de Gengis Khan. La guerra, por lo tanto, se presentaba como un hecho inminente. Y apuntaba a un nuevo genocidio, pocos años después del Holocausto. No había pudor en seguir asesinando judíos. Ni siquiera los que rechazaban semejante conducta propusieron una condena rotunda y eficaz.

El flamante Estado de Israel (nombre que adoptó, basado en la expresión hebrea Eretz Israel) no tenía armas –¿quién las vendería a un cadáver?– y debió enfrentar a siete ejércitos enemigos con las uñas y los dientes. Fue una lucha desesperada. ¡Los israelíes no contaban con un solo tanque ni un solo avión! La mayor parte de su armamento fue robado o arrancado a los británicos. Numerosos combatientes eran espectros que acababan de arribar, luego de sobrevivir en los campos de exterminio nazis. O triunfaban o morían. Fue la guerra en que cayó la mayor cantidad de judíos. En algunos lugares recurrieron a estrategemas para impulsar la rendición o la huida de sus enemigos, en otros atacaron sin clemencia. Sabían qué les esperaba en caso de ser vencidos. Los árabes estaban fragmentados entre quienes defendían sus tierras y quienes habían invadido y luchaban sin convicción. Al cabo de varios meses, con treguas que eran quebradas por alguno de los bandos, se llegó al armisticio y el trazado de fronteras arbitrarias.

Como consecuencia de esa guerra desigual –iniciada por los árabes–, aparecieron los refugiados. Refugiados árabes y refugiados judíos. Estos últimos eran los ochocientos mil judíos expulsados de casi todos los países árabes en venganza por la derrota. Los recibió Israel, pese a sus dificultades iniciales, y los integró a la vida normal, pese a que en ese tiempo y durante varios años debió sufrir un interminable bloqueo y mantener un estricto racionamiento. Los seiscientos mil refugiados árabes, en cambio, fueron encerrados por sus hermanos en campamentos, donde se los aisló y sometió a la pedagogía del odio y el desquite. Transjordania usurpó Cisjordania y Jerusalén Este, medida que justificaba su cambio de nombre; a partir de 1949, en efecto, se empezó a llamar Jordania (ambos lados del río Jordán); Egipto se quedó con la Franja de Gaza. La ocupación árabe de esos territorios duró 19 años. En esas casi dos décadas, ¡jamás se pensó ni reclamó crear un Estado árabe palestino independiente compuesto por Cisjordania, Jerusalén Oriental y Gaza! Ningún presidente, rey o emir árabe o musulmán visitó Jerusalén Oriental, convertida en un vilorrio sucio e irrelevante. No se permitía que los judíos fuesen a rezar al Muro de los Lamentos.

Sólo después de la Guerra de los Seis Días (conflagración que se produjo por la insistente provocacion árabe), se produjo la ocupación israelí de esos territorios y otros más (toda la Península del Sinaí, los Altos del Golán y trocitos de Transjordania). Entonces la historia pegó un brinco. 

315849_181842048621601_1483887331_n

La patología mental de los palestinos.

obama

 

                                    GUY MILLIERE

Los 26 primeros asesinos y criminales que el gobierno israelí  ,bajo mucha presión de la administración Obama  , aceptó liberar fueron puestos en realidad la noche del martes 13 de agosto.
  El hecho de que su liberación haya tenido lugar por la noche acarreó como consecuencia que fuese más discreta que otras similares liberaciones . Lo cual no impidió que los asesinos y criminales liberados fuesen festejados  como héroes por sus familias y las miles de personas  viviendo bajo el cuchillo  de la A.P. y de Hamas. Festejar a unos asesinos y criminales como héroes denota una cierta mentalidad, que tiene muchos puntos de contacto con la más abyecta barbarie.
 Esta barbarie no tiene nada de sorprendente para quien observa al mundo árabe de hoy, por todos los lugares donde el islam radical se despliega hay atentados suicidas, explosiones y decapitaciones. No hay , a fortiori, nada de sorprendente para quien se informe un poco de las actividades de Hamas en Gaza, y de las de la AP. en las tierras que ocupa de Judea y Samaria. Leer la prensa «palestina» es leer un montón de deyecciones más repugnantes que las que se podrían encontrar en el Sturmer de Adolf Hitler. Mirar la TV «palestina» , es mirar una TV que al mismo Adolf Hitler le hubiese agradado  si la televisión hubiese existido en aquella época. Escuchar los discursos de Mahmoud Abbas o sus próximos matarifes es escuchar los discursos que Goebbels habría podido escribir o pronunciar.

Idolatrado por haber asesinado a israelís.
Idolatrado por haber asesinado a israelís.

Me repugna que se pueda pedir al gobierno de Israel que haga la «paz» con esas gentes, porque la única paz posible pasaría por la exterminación total de la población judía israelí.
  Me deja consternado que haya israelís que puedan hablar como si creyesen que tal paz es posible con esos sujetos  que, si pudiesen exterminarían a la población judía israelí, sin titubear un instante , y matarían con júbilo tanto a Tzipi Livni como a David Grossman , Netanyahou y Avigdor Lieberman.
 Suscita mi disgusto la cobardía de todos los dirigentes políticos europeos , sin excepción alguna, que se dedican a financiar las instituciones «palestinas» , su prensa, su TV,su sistema educativo  que solo enseña el odio y el crimen, y que aprueban las intenciones de depuración étnica antijudía de los dirigentes «palestinos».
   Me produce ganas de vomitar el contenido de la prensa francesa y de otros países de Europa , que falsifican la realidad , hablan casi todos de los asesinos y los criminales liberados como si se tratase de «prisioneros » encerrados por Israel por razones ignoradas , hablan también de «palestina» para calificar a la A.P. como si fuese ya un país , usan sin cesar la palabra «colonia » para designar las ciudades y pueblos judíos de Samaria, como si solo fuese conveniente una Judea Samaria etnicamente judenrein,y dan la palabra a los dirigentes «palestinos» como si fuesen gentes de buen tratar que no tienen la boca llena de cadáveres y con sangre en los labios.
 Es para mí muy triste ver que los EEUU están dirigidos desde hace 5 años por un presidente resueltamente anti israelí y anti americano que no quiere otra cosa que lo que desean los dirigentes europeos  y que, hoy , que se revela catastrófica su política exterior en el Medio Oriente parece decidido aún más a cebarse encarnizadamente con israel y hacerse cómplice de la patología mental «palestina».
  Creo que Barack Obama tiene la intención , si puede, de ir hacia una SOLUCIÓN FINAL  del conflicto árabe- israelí, no empleo por casualidad ese termino de «solución final».
  Creo que los dirigentes europeos lo saben y son sus cómplices.
   Creo que los dirigentes israelís, excepto Tzipi Livni que es, o eso parece, muy estúpida para saber cualquier cosa, lo saben e intentan obrar en consecuencia.
   Y volveré sobre estos puntos.
    Puedo criticar a Netanyahou , pero sigo pensando que su tarea no es facil.
   Es la 1ª vez desde el (re)nacimiento de Israel que un presidente americano quiere ir hacia una «solución final» del conflicto árabe-israelí.
   Bill Clinton soñaba con arreglar el conflicto pero no era un enemigo declarado de israel, por lo menos no lo era tanto como Obama . Y Bill Clinton  no había nacido musulmán.
   Jimmy Carter en su época fué amigo de terroristas «palestinos» y adepto de la patología mental de los «palestinos», pero manifestó tales cosas tras su paso por la Casa Blanca  y , claro está, no había nacido musulmán.

 

Reproduction autorisée avec la mention suivante : © Guy Millière pour www.Dreuz.info

– See more at: http://www.dreuz.info/2013/08/la-pathologie-mentale-palestinienne/#sthash.SMkH7es5.dpuf

_1820973_020214yihad300315849_181842048621601_1483887331_n

¿Todavía Importa el Holocausto?

 

¿Todavía Importa el Holocausto?. <<PINCHAR ENLACE PARA LEER ARTÍCULO<<

ISRAEL.

3014501_640px

Vídeo realizado con motivo de la Celebración del 64º Aniversario de la Independencia del Estado de Israel.

 

 

SE ESPERA UN GRAN ATENTADO DE IRÁN…PERO IRÁN NO SABE LO QUE LE ESPERA…

 

SE ESPERA UN GRAN ATENTADO DE IRÁN…PERO IRÁN NO SABE LO QUE LE ESPERA…. <<<PINCHAR ENLACE PARA LEER ARTÍCULO <<<

Simple ! Le conflit Israelo-arabe en dessin animé (¡Simple! El conflicto arabe-israelí en dibujos animados)

O ASÍ MANIPULAN ESOS FARSANTES PALESTINOS, embusteros, parásitos, tramposos Y TERRORISTAS, hijos de un pueblo QUE NUNCA HA EXISTIDO, DE UNA AUTÉNTICA FARSA, DE UNA MENTIRA.

 

315849_181842048621601_1483887331_n

OPERACIÓN MOISÉS… HACE 28 AÑOS…

OPERACIÓN MOISÉS… HACE 28 AÑOS…. <<CLICK PARA LEER ARTÍCULO<<

DESPUÉS DE SETENTA AÑOS DE ASESINOS ISLAMISTAS… YA NADIE SE CREE NADA…

DESPUÉS DE SETENTA AÑOS DE ASESINOS ISLAMISTAS… YA NADIE SE CREE NADA….<<(LINK)<<