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LA FARSA DEL TABACO «ASESINO»

La prohibición del consumo de tabaco no es nueva en la historia antigua y moderna pero, ¿se ha preguntado alguna vez los VERDADEROS motivos que impulsan a la Hermandad Babilónica, a gastar tanto tiempo, esfuerzo y dinero, demonizando esta planta y su uso?

El siguiente artículo le mostrará que OCULTAN tras las manidas frases “Es por su salud”, “Fumar mata” o “Fumar provoca cáncer”.

 

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¿Usted no puede ver? / Can’t You See?

POR FRANK DAVYS. ARTÍCULO ORIGINAL EN INGLÉS (ORIGINAL IN ENGLISH, CLICK)

Todavía estoy meditando sobre la descripción de sí mismo de Tom Paine:

«El mundo es mi país, toda la humanidad mis hermanos, y hacer el bien es mi religión.»

Theresa May, dijo recientemente algo en el sentido de que «si usted es un ciudadano del mundo, usted es un ciudadano de la nada.» Eso me llamó la atención por ser la verdad llana y simple de la materia. También podría haber añadido, como una ocurrencia tardía «, y si usted es el hermano de todos, es muy hermano de nadie.»

Pero lo que he estado realmente rumiando era su «religión de hacer el bien.» Hice un comentario sobre ella en la entrada de ayer: Tom Paine era un bienhechor. Control del Tabaco está llena de esas buenas también. Deborah Arnott es un bienhechor. Pero creo firmemente que es -gooders que realmente hacen la mayor parte del daño en el mundo, ya que metedura de pata por ahí tratando de hacer el bien, pero en realidad hacer más daño que bien.

Mi pregunta es: ¿cómo saben lo que es bueno y lo que no lo es? A veces pienso que el -gooders realmente que hacer algo es mejor que no hacer nada. Esa acción es siempre mejor que la inacción. Los que hacen el bien como para mantener ocupado. Y el más ocupado que son, más bien que piensan que están haciendo. Y por lo que son todos los entrometidos. Para ellos, las buenas mentiras en el hacer.

Pero creo que no hacer nada es muy a menudo mejor que hacer algo. De hecho, yo casi diría que no hacer nada es generalmente mejor que hacer algo. Porque creo que algunas cosas son mejores que otras cosas. Que algunas cosas son útiles, y algunas cosas perjudiciales. Y, sin embargo ocupado que está, que estás haciendo no es bueno si lo que estás ocupado haciendo es algo dañino.

Y creo que la hacen el bien en el control del tabaco están haciendo algo dañino. Creo que están haciendo algo muy, muy, muy perjudicial. Creo que destruyen comunidades, empresas en quiebra, y romper la confianza y la confianza. Incluso he hecho un dibujo de lo que yo
creo que están haciendo a la sociedad (a la derecha) que he utilizado en el estudio de ISIS .

Pero por supuesto que no lo ven de esa manera. Ellos no piensan en las comunidades y empresas o la estructura política de la sociedad. Se ven como salvar vidas . Y lo que puede ser más importante que salvar vidas? ¿Qué podría ser más noble y bueno que eso? Si, con todo su intimidación y el avasallamiento de los fumadores, que pueden conseguir sólo uno de ellos para dejar de fumar y vivir otros 10 minutos ya que de otra manera, tendrá valido la pena. Estas personas se han convertido en una fijación en una cosa sola – tabaco – con exclusión de todo lo demás. El tabaco se ha convertido, para ellos, la forma de realización singular de todo lo malo. La suya es una vista de un solo ojo del mundo. Y su único ojo se fija firmemente sobre un solo objeto en ese mundo. Y que simplemente no pueden ver que la bola de demolición que han tomado a ese objeto está destruyendo todo a su alrededor. Son como las personas que persiguen una mosca moscarda en torno a una habitación con un martillo, y romper todo lo que se posa sobre, sin llegar nunca a acabar con él. Todo lo que pueden ver es la marcha que están persiguiendo. Ellos no pueden ver los platos en la mesa, la pantalla en la luz, el vidrio en los cristales de las ventanas, que están rompiendo con cada golpe de su martillo.

Estaba leyendo en algún lugar ayer sobre cómo la gente hace expertos no confían en nada más, y no creo que los medios de comunicación una vez confianza-y cómo esto era preocupante. Pero eso es lo que quería decir sobre añicos la confianza. He dejado de confiar en los médicos que han sido gritándome para dejar de fumar (y ahora que han empezado a gritar a mí para dejar de beber y comer, así). He perdido la confianza en ellos. No creo que sepan lo que están haciendo. Y he perdido la confianza en los medios de comunicación que se repite simplemente ciegamente todo lo que dicen. Y por encima de todo lo que he perdido la confianza en los políticos que, en su insistencia, no dudan en apilar más prohibiciones y más impuestos en todo el mundo. Y una vez que se pierde la confianza en un experto, es fácil perder la confianza en todos los expertos. La desconfianza se extiende como una onda ensanchamiento.

Fue un todo espantoso que hay que hacer, a los fumadores del exilio al exterior con sus prohibiciones de fumar. Estaba completamente atroz a tomar su martillo para las comunidades a las que pertenecían, los bares y cafés que frecuentaba, y hacer parias de cientos de millones de fumadores en todo el mundo. Pero el control del tabaco no puede ver eso. Y así tampoco los medios de comunicación. Y así tampoco los políticos. Todos ellos son completamente ciego. No tienen idea de lo que están haciendo, cualquiera de ellos. Ellos piensan que están salvando vidas. Y ahora se preguntan por qué la confianza y la confianza en ellos ha disminuido de distancia.

Por supuesto, no se trata sólo de tabaco y la prohibición de fumar. Es cualquier número de otras cosas también. Estas personas no son sólo ciegos a los efectos de la prohibición de fumar, sino al efecto de todo lo demás que hacen. Son ajenos a todo.

¿No pueden ver? ¿No pueden ver lo que han hecho, y lo que todavía están haciendo? No, no pueden. Ellos no pueden ver absolutamente nada. Y nunca lo harán. Y es por eso que los estadounidenses votaron por Donald Trump: sabían perfectamente que la clase política de élite establecida no iba a hacer nada por ellos. Y es por eso que han dejado de escuchar los medios de comunicación que los loros los puntos de vista de que la clase política. La confianza y la confianza en ellos ha ido. Donald Trump no puede llegar a ser mejor, pero es al menos algo diferente.

La cruda realidad

Por: José Antonio María Caesar

El ‘estado del terror’ islámico se ha bajado a doce niños. Como lo oyen. Esa es la realidad. Doce niños, como tu hijo, o como tu hermano, o como tus sobrinos o primos pequeños, o como tu vecino el que te jode la siesta. ¿Ves sus caras? Pues así de duro y cruel.

Los secuaces del autodenominado Estado Islámico se dieron cuenta que se les escapaban unos enanos del campo de entrenamiento y meditaron qué hacer al respecto. “¡Oye que se nos piran!” diría uno. “Pues nada a reventarles el cráneo y listo, no vaya a ser que se nos escapen y que el ‘gran jefe imán’ nos corte los huevecillos.” Y se mirarían satisfechos por su contundente decisión y su increíble razonamiento y al lío. Probablemente lo que más les preocupaba era el tamaño del blanco. Y nada, mientras tanto en occidente nos preocupamos mucho por que a nuestro querido niño no le falte de nada. Un Ipad, la Wii o el móvil, a la sillita hasta que ya no quepa en ella y a chuparla.

Duro y cruel. Encima nosotros tenemos que ser comprensivos y aperturistas no vaya a ser que nos tachen de radicales, de racistas o de vete a saber qué cojones. De machista por ejemplo. Que mucha libertad de la mujer pero oye, que a las cuatro o cinco ‘siervas’ de nuestro amable vecino musulmán no les hayamos visto ni el blanco de los ojos, es de lo más normal del mundo vaya. Hay que respetar. Exactamente igual que lo hacen ellos, que sus orígenes, que no los toque ni Dios, en cambio los nuestros… al puñetero contenedor amarillo. Por que eso de que las raíces de Europa son los valores cristianos no lo quiere oír ni el tato. Pero que la cultura islámica tienda a esclavizar, denigrar a la mujer y a ser radicalmente violentos, hay que respetarlo por que eso es ser tolerante. “Eso son sólo los radicales.” Todo lo que tú quieras pero todavía no existe el término ‘terrorismo cristiano’. Párate a pensarlo un rato. Tú el velo en la cabeza si quieres y trata a la mujer como a una mierda, pero en cambio el comportamiento de una mujer cristiana solo puede tacharse de machista y antigua. Lo de cuidar de leprosos antes de morir es verdaderamente intolerante. Siendo tan moderados, al final, parece que vamos a tolerar hasta que nos separen la cabeza de los hombros con ese precioso machete que es que es “parte de su cultura”.

Con ésto no quiero decir que el islam, o que los habitantes de ciertos lugares sean literalmente terroristas. Gracias a Dios hay de todo en todas partes, solo faltaba que lo fuesen. Pero a veces, al estar tan lejos del centro del meollo, se nos pasa que todo eso que sale en el telediario y en el periódico es real. Que no es Hollywood. Que es un tío de veinticinco años, como tú y como yo que ha decidido fusilar a unos niños que se le habían puesto un poco rebeldes. Y no todos son terroristas. Claro que no. Los hay que matan a su hermana por haberse acostado con el vecino y haber deshonrado a la familia, los hay que llenan un bote con ácido y antes de ir a por los niños al cole se lo echan a la bonita cara de la vecina de enfrente a la que había visto con una falda por encima de las rodillas el día anterior, los hay que son más honrados y ‘salvan’ a una mujer de ser apedreada y se casan con ella (después de haberla violado previamente), los hay que cuelgan a los homosexuales de una grúa, los hay que deciden que hay que cortar el clítoris a las niñas por ser un ‘órgano impuro’… Sí, sí, no pongan esa cara, es así.

Gracias a Dios no todos son así, esperemos que la gran mayoría. Pero a mí no me va mucho eso de recular y las cosas son como son, aunque a algunos no les venga bien. Muchas veces hay que ser, repito, duro y cruel. Y ser tolerante, desde luego, pero lo justo. Lo justo para que no sea a mi chica a la que le llamen puta por que se le vean los tobillos. Los ejemplos que he mencionado, no son ficción, son reales y ocurren. Y ocurren muchos de ellos en nuestro país. ¿Y quieren más? Lo de los homosexuales colgados de una grúa lo hace un Gobierno, no cuatro chalados. En Irán se ejecutan maricones, sí. ¿Qué les parece Egipto? Está algo más civilizado ¿no? ¿No han visto lo de la reportera francesa? La violan en medio de una manifestación pacífica mientras hace su trabajo. Tal cual, estará por ahí, en ‘yutube’.

Soy el primero que soy solidario y que cree que debemos ayudarnos, y que no tengo ningún problema ni con las razas, ni con las religiones, ni con las fronteras o la diversidad de culturas. De hecho me parece todo ello precioso. De lo que no soy partidario precisamente es de la intolerancia, del odio, de la violencia y del racismo por SU parte. Lo que no soy es tonto. Los intolerantes no somos nosotros, lo son ellos. ¿La frase esa que decía aquello que “de bueno eres tonto”? Pues eso. Parece que quitar un crucifijo de un aula y poner una media luna, ahora resulta, que es ser tolerante.

Muchos europeos apoyarían una expulsión masiva de los musulmanes que no se integran y agreden la cultura europea

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Las encuestas detectan un crecimiento exponencial del rechazo de los europeos a los musulmanes, a los que acusan de invadir Europa con ánimo destructivo y espíritu predador. Cada día son mas los que creen que los musulmanes que no se integran y que agreden la convivencia y la cultura europeas deberían ser expulsados.

He recibido anónimamente, vía Internet, una carta que refleja ese rechazo europeo al abuso musulman. Es una carta dura y tiene aspectos de dudosa objetividad, pero representa un alegato contra esos musulmanes que llegan a Europa y España con espíritu negativo, sin voluntad de integración, mas para aprovecharse de las libertades y derechos que para aportar, en algunos casos mas para delinquir y abusar que para trabajar. Europa y España padecen una invasión musulmana que aporta poco o nada a la cultura europea. Muchos de esos inmigrantes proceden de países donde sus autoridades prohíben practicar las religiones cristianas y donde algunos mulás extremistas recomiendan y logran que los cristianos sean asesinados. Ya va siendo hora de que alguien les grite la verdad: o se integran y aportan al esfuerzo colectivo, o se marchan; o sus países practican la reciprocidad, o no habrá permisividad en los países europeos para construir escuelas coránicas ni mezquitas. Ya está bien de cobardía española y europea y de abuso invasor.

La carta es la siguiente:

Mohamed, Mouloud, Abdelkader y compañia. Ustedes viven denunciando en España las continuas ofensas a su religión, las críticas injustas a sus costumbres y modo de vida, las discriminaciones que padecen, las condiciones penosas en las que viven, el rechazo que experimentan, las agresiones diarias que sufren a mano de los españoles, y un sinfín de penurias e injusticias que son el pan (o mejor dicho el cuscús) diario de los buenos musulmanes en la tierra de sus antepasados, Al-Ándalus. Denunciáis todo esto y señaláis con el dedo acusador a los culpables de tantos atropellos contra los seguidores de la verdadera fe: los racistas españoles, los antiislámicos que usurpan vuestra arrebatada propiedad, los odiadores islamófobos.

¡Tienen ustedes toda la razón! Cada día los españoles son más racistas. Cada día son más los infieles que dicen estar hartos de lo que llaman malintencionadamente “la invasión musulmana”, los que despotrican contra la “islamización” de España. Os acusan de manera maliciosa de ser los principales culpables de los altos índices de delincuencia y criminalidad que afectan al país. Os señalan como los responsables de la rápida y creciente degradación de barrios y pueblos donde os habéis instalado. Se muestran molestos e intolerantes con la presencia de vuestras mujeres cubiertas de la cabeza a los pies empujando carritos llenos de hijos por las calles.

Os culpan de la saturación de los servicios públicos, de las colas en los hospitales. Os ponen trabas para que podáis traer a vuestros familiares, parientes, vecinos y amigos a esta tierra que es la vuestra. Os exigen que os amoldéis a las leyes y las costumbres del país, y tantas cosas más…

¡Cuanta razón tienen ustedes de quejarse y de denunciar en voz alta esta situación intolerable, que humilla la conciencia humana y evidencia la hipocresía de los supuestos valores cristianos y democráticos de los españoles! Señores, deben denunciar este racismo en las más altas instancias del país, en el Congreso de los Diputados, en los ayuntamientos, ante las ONGs, en las calles si es menester.

Pero haríais mejor aun yendo a vuestros países de origen para informar de esta situación a vuestros compatriotas, que todavía son libres y se encuentran fuera del alcance del racismo que padecen ustedes aquí. Debéis alertar a los miles, centenares de miles y millones de magrebíes y de musulmanes de todos los rincones de la tierra que están listos para ceder al espejismo de las bondades del sistema occidental y que corren el peligro de caer en la trampa horrible que les tienden los racistas españoles.

Señor Rachid, dígale esto a sus hermanos, a sus primos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus vecinos que sueñan inocentemente con venir a sufrir lo que sufren ya otros como ustedes: la España racista no quiere de ellos porque en su ceguera islamofóbica los mira (erróneamente) como invasores y depredadores. Expóngale esta siniestra verdad a los suyos. No los deje que se metan en la boca del lobo. Es su deber proteger estos infelices de esta terrible amenaza. Dejarlos venir sería hacerse culpable de inasistencia a personas en peligro.

Y por cierto, señores Mouloud, Abdelkader, todos ustedes que están condenados a vivir en este abominable país racista, no lo duden un instante: rompan sus cadenas, sacudan el polvo de sus babuchas y abandonen este infierno. No les hagan a los racistas por más tiempo el regalo de su enriquecedora presencia. No sean más las víctimas de estos predadores implacables que atacan a sus madres en la calle, violan a sus hijas en cualquier descampado, saquean sus negocios, queman sus coches en los barrios y venden droga a sus hijos, mientras ustedes trabajan arduamente para pagarles las jubilaciones a estos desagradecidos. No lo duden: vénguense ustedes de todos esto años de miedo, sufrimiento, humillación y explotación que han padecido. Priven a los españoles de la oportunidad, el beneficio y la riqueza que ustedes representan y aportan a su decadente sociedad.

Y ya puestos, al partir de este país ingrato, llévense con ustedes a sus amigos los intelectuales, los artistas, los periodistas, los izquierdistas de todo pelo y condición, las ONGs, los socialistas e incluso esas feministas que en el fondo tanto os quieren.

Además de ahorrarles el insoportable castigo de vivir sin ustedes, sería una magnífica venganza contra la España racista, privada así de esa formidable fuerza intelectual y humanista que tanto necesita para curarse de su perversión islamofóbica.

¡Así estarán bien castigados estos racistas españoles! Piensen ustedes, señores Mohamed y Mouloud, en la cara que pondrán los racistas españoles cuando el último barco haya alcanzado la línea del horizonte, cuando el último avión se haya desvanecido en el aire, cuando el último autobús haya pasado del otro lado de la frontera, cuando el último transbordador haya cruzado el Estrecho. Descubrirán, demasiado tarde, que se fue lo mejor que había en el país, que se han quedado entre ellos. Solitos entre racistas.

¡Cuanto nos gustaría que eso ocurriera bien pronto! ¡Cómo nos íbamos a reír entonces!

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Yo exijo que mis hijos coman cerdo en la escuela. #StopIslam

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POR: Arsenio del Castillo.

O estamos obnubilados o nuestra incultura es tan supina que no comprendemos lo que es el cerdo para España.

Desde el hábitat que existe gracias a ellos base de un tipo de campo y de nuestro medio ambiente, la dehesa, con una vegetación rica en encinas, alcornocales, robledales y también castaños y algarrobos, a los cientos de miles (millones) de personas dependientes en la cría y un amplio espectro de especialistas hasta llegar, transformado en centenares de productos y fresco a nuestras mesas, viven del cerdo. España, su economía, su vida de sociedad, su cultura, su naturaleza no puede prescindir del CERDO.

Si a un niño no se le enseña a comer todo tipo de alimentos tendremos una generación de “no me gusta” y lo que es peor, una generación de padres aún más peligrosa, de “mi niño no come eso o eso” porque el niño decide.

España ha sido, es y debe seguir siendo un país con una gastronomía rica, amplia, conocida en todo el mundo y esto y esta industria no puede estar orientada y muchísimo menos recibir instrucciones y exigencias de una emigración que por motivos personales no comen cerdo. ¿No sabían que en España se usa cerdo hasta en la mejores cremas contra las grietas de los pies?

Mis hijos deben acostumbrarse al sabor del cerdo como al de otros alimentos y nuestros hijos realizan 5 comidas a la semana en la escuela.

Que niños por alergias, enfermedades, tratamientos médicos, principios éticos, vegetarianos o religiosos no puedan o no quieran tomar ciertos alimentos y necesitan dietas especiales no soy quien se opone a que sean atendidos escrupulosamente. Y ahí terminan sus derechos. Obligar a que el resto de los escolares no puedan comer cerdo, que en las cocinas no se pueda cocinar cerdo es tan inconsecuente como si niños celiacos exijan que la alimentación y manipulación de alimentos sea condicionada a su incómoda situación. Practicantes de otra religión tienen dos frigoríficos porque ni ahí colocan algunos alimentos juntos. Por favor, una escuela y su cocina no es la cocina de la sede de ONU.

Hace dos años, 2013, el alcalde Antibes (Francia) ante esta absurda situación contestó por carta a un padre musulmán el porqué de servir cerdo en las escuelas y sobre todo el por qué no dejarían de servirla.

Ya está bien de abusar de nuestra hospitalidad, de nuestra sociedad. Tanto estos visitantes como quien por motivos políticos, andan mareando la perdiz (votos) deben comprender que no se trata de comer o no comer un producto, sino que no podemos permitirnos el lujo, por el capricho de unos pocos, frenar el desarrollo alimentario de nuestros hijos que serán impedidos de comer cerdo y el cerdo es una de las bases de nuestra economía, empezando por el lugar de cría. Estoy al corriente de otras clases de cría, veo los precios.

ANEXO: Carta del alcalde Antibes en francés y en español:

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– Para que los musulmanes comprendan que deben adaptarse a Francia, a sus costumbres, a sus tradiciones, a su modo de vida, ya que son ellos los que han elegido emigrar.

– Para que comprendan que deben integrarse y aprender a vivir bien en Francia.

– Para que comprendan que son ellos los que deben modificar su modo de vida y no los franceses, que los han acogido generosamente.

– Para que comprendan que los franceses no son xenófobos ni racistas, puesto que han aceptado a numerosos emigrantes musulmanes (al contrario que los musulmanes, que no aceptan a los extranjeros no musulmanes en sus paises).

– Que los franceses, como otros muchos países, no piensan renunciar a su identidad, a su cultura, a pesar de los golpes de los islamistas.

– Que si Francia es una tierra de acogida, no es la ministra Filippeti y el gobierno de izquierda quien acoge a los extranjeros, sino el pueblo francés en su conjunto.

– Que comprendan, al fin, que en Francia, con, y no a pesar de, sus raíces judeo-cristianas, sus árboles de Navidad, sus iglesias, y sus fiestas religiosas, la religión debe quedarse en el estricto dominio privado, y la alcaldía tiene razón cuando rehusa todo compromiso al islam y a su religion (la sharia).

– A los musulmanes, a los que molesta la laicidad y que no se encuentran bien en Francia, les recuerdo que existen 57 magníficos países musulmanes en el mundo, la mayoría de ellos medio poblados y dispuestos a recibirlos con los brazos abiertos para respetar la ley de la sharia.

– Si habéis dejado vuestros países para venir a Francia y no para ir a otros países musulmanes, con vuestras mismas costumbres, es porque habéis considerado que la vida en Francia es mejor que en otros lugares.

– Preguntaos sólo una vez : ¿Por qué se está mejor en Francia que en el lugar de dónde venís? Pues, en efecto, el menú con carne de cerdo forma parte de la respuesta.

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Racismo: en torneo de fútbol musulmán prohíben a los equipos tener mas de 3 españoles

Y ahora ¿quienes son los racistas, xenófobos e intolerantes? A VER SI NOS ENTERAMOS QUE NO SOMOS LOS EUROPEOS LOS «MALOS», LOS MALOS SON ELLOS. EL ISLAM NO DEBERÍA EXISTIR.

Lo que pasó en un colegio catalán anteayer

Lo que pasó en un colegio catalán anteayer

ESTO ES OTRA PRUEBA DE LO QUE REPRESENTA EL NEFASTO NAZI-ONALISMO CATALÁN.

NO ES DE EXTRAÑAR QUE, ENTRE OTRAS COSAS, SE LLEVEN BIEN CON EL ISLAM.

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Espeluznante.

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Mujer francesa trabaja en una multinacional afincada en Barcelona. La guardería de su hijo, en Gracia, le ha enviado una circular avisando que una profesora tiene tuberculosis. La circular está exclusivamente en catalán, y ha pedido ayuda a sus compañeras de despacho para entenderla. Al día siguiente hay una reunión en la guardería:

– Funcionaria del Dpto. Sanidad de la Generalitat (FDSG): Ja sabeu que una professora té tuberculosi. És una malaltia perillosa, hi ha cert risc de contagi…
– Madre: Pog favog sra, ¿podgía haser la geunión en castellano? Se lo aggadesegia musho…
– FDSG: No, ho sento.
– Madre: Pog favog, es que soy fgansesa y no lo entiendo todo bien…
– FDSG: Estem a Catalunya i parlaré en català.
– Madre: Pog favog, le güego que entonses explique en castellano sólo lo más impogtante, lo que tenga que veg con la salud de mi hijo… Hay palabgas que…

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¿Sabía usted que los países musulmanes son los lugares más racistas e intolerantes de la tierra?

¿Sabía usted que los países musulmanes son los lugares más racistas e intolerantes de la tierra?. <<PINCHAR ENLACE PARA LEER ARTÍCULO<<

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WEB ISLÁMICA EDITADA EN ESPAÑA ACUSA A LOS PERROS DE SER INSOLIDARIOS CON LOS INMIGRANTES Y DE APOYAR A LAS DICTADURAS CATOLICO FASCISTAS.

 

Una web islámica editada en España ‘acusa’ a los perros de ser insolidarios con los inmigrantes y de apoyar a las dictaduras “católico-fascistas”

Con la evolución de nuestras sociedades, el perro ha pasado de ser el mejor amigo del hombre a ser el peor enemigo del vecino. Y ser enemigo del vecino, es ser enemigo de la urbanidad, porque la urbanidad básicamente, es vecindad, convivencia”, señala Mo’ámmer al-Muháyir en Web Islam, una página islámica editada en España y protagonista ya de algunas polémicas destacadas, como amenazar a nuestro país con “tener otro 11-M”, a través de uno de sus principales articulistas, como consecuencia del apoyo del Gobierno de Zapatero a la guerra de Libia.

El autor del opúsculo anticanino, un converso residente en Argentina, propaga un exaltado y feroz ataque contra la convivencia doméstica de estos animales, similar a las invectivas lanzadas hace unos meses para prohibirles el paso a determinados espacios públicos.

El autor del infamante artículo recurre a algunos pasajes coránicos que validarían sus opiniones contra estos entrañables animales. “Hace algo más de 1400 años, hubo en Arabia un Profeta (Mahoma) que nos habló sobre los perros: “Quien que tenga un perro, salvo que sea para pastoreo, la caza o la crianza de animales de campo, perderá la complacencia y la bendición de Dios cada día que lo tenga, tanto como una montaña (qirat)”. “El Profeta Muhámmad (P y B) afirmó que todo aquel que tenga un perro en su casa le será negada la bendición de la presencia de los ángeles en su hogar, pues dijo: ‘Los ángeles no entran en una casa en la que hay un perro’”. “El perro es un animal impuro, y la impureza está en su hocico. Si un perro lame un plato o una vasija, debe lavarse una vez con tierra y siete veces con agua”.

El articulista de Web Islam desgrana larga y atropelladamente los orígenes y causas de la domesticación del perro, desde la época primitiva hasta la babilónica, para conferirle un papel de conveniencia económica para el hombre justo hasta la llegada de la revolución industrial. Preferimos que extraigan ustedes sus propias conclusiones a partir del desquiciado relato que reproducimos: “La Revolución Industrial da a luz un modelo de sociedad radicalmente distinto, donde el campesino se transforma en obrero. El campesino necesita campo, y el obrero, necesita fábrica. El campesino vive donde trabaja, su casa está en el campo, sea propio o ajeno. Vive en paz escuchando los cantos de los pájaros, y no ve gente muy a menudo. Por eso cuando ve a alguien, saluda y sonríe; está contento de ver a su vecino. Pero el obrero no puede vivir donde trabaja, porque el dueño de la fábrica tiene el único objetivo de hacer dinero con ella, no de construir una sociedad para sus operarios (…). De repente, el campesino que ahora es obrero, está harto de ver gente todos los días, y de los problemas de convivencia que acarrea vivir demasiado juntos en tan poco espacio. Y por eso está siempre de mal humor y ya no sonríe. Semejante estilo de vida sería una locura para cualquiera, pero hay un incentivo demasiado fuerte: se espera que el obrero, vendiendo su fuerza de trabajo, obtenga más dinero que el campesino y compense el malestar y hacinamiento de las ciudades con algo más, comprando riquezas. Algo como por ejemplo… un televisor.

La alienación ha entrado en esta instancia en un punto sin retorno, en un círculo vicioso que desemboca, indefectiblemente, en la destrucción de los lazos sociales urbanos y en el irremisible aislamiento del individuo ante la sociedad. Ya no convivimos; nos toleramos. Y no te acerques demasiado, porque tengo un perro.

En estas condiciones, todos esperamos que el perro haga el trabajo sucio que nosotros fuimos incapaces de arreglar: darnos el cariño que ya no podemos obtener de nuestros vecinos; y ahora que hay televisor, computadora y Play Station, que no pueden darnos ni siquiera nuestros familiares, porque están muy ocupados. El obrero vuelve del trabajo, y encuentra a su esposa viendo televisión con aire displicente y a su hijo absorto jugando a la Play Station, cada uno en cuartos separados. La lógica de la división compartimentada que la moderna sociedad industrial le impuso al recién llegado a la gran ciudad, se trasladó del edificio al seno del hogar. Cada uno está aislado en lo suyo. Lo saludan casi sin mirarlo, en la mayoría de los casos. Entonces el obrero se abraza al perro. De repente, el perro es maravilloso: lo mira a los ojos, mueve la cola, se siente feliz de verlo. De hecho, quizás sea el único que se siente feliz de verlo… porque sabe que le darán de comer. El obrero sabe esto, pero está tan necesitado de contacto físico que se miente a sí mismo (…). En esta instancia, el perro es el testaferro de nuestra fracasada vida afectiva y civil, pues recibe el cariño que nuestra mezquindad y temor nos impide darle a nuestros semejantes. De repente, en nuestras sociedades industriales, darle de comer a un perro de la calle es ‘humanitario’, pero darle de comer a un indigente o a un chico de la calle es peligroso, porque esa gente de la calle ‘son unos perros’. De esta forma, la misantropía y el odio a nuestros semejantes se disfraza de ternura. La pasión occidental por peinar y mimar perros mientras los huérfanos fuman y lustran zapatos en nuestras calles ante la puerta de los prostíbulos, es una prueba evidente de que nuestras sociedades industriales están más cerca de la zoofilia que de la filantropía. Por eso mimamos perros: porque somos incapaces de relacionarnos normalmente con otros seres humanos, de dar amor y de recibirlo como Dios manda. Si observamos a nuestro alrededor, veremos que cuanto más desconfiada y xenófoba es una sociedad, mayor es la población de perros” (sic).

Mo’ámmer al-Muháyir continúa ‘diseccionando’ el miserable mundo de los occidentales a través de los ojos de nuestras mascotas, a las que acusa de acumular ” tensiones y descargarlas contra los más débiles”. Y otra vez del delirio a la praxis para apuntalar su descabellada teoría: “Eso puede notarse, por ejemplo, cuando vemos que los perros encerrados se ‘entretienen’ ladrando y asustando a los transeúntes, es decir, perjudicando y estropeando la convivencia entre vecinos, que como vimos, en las sociedades industriales llega hasta el paroxismo. Uno podría preguntarse: si el perro es un animal de costumbres, ¿no se acostumbra a ver pasar todos los días al mismo vecino? ¿Por qué cada vez que el vecino pasa, le ladra y lo asusta? La respuesta es que están aburridos. Los hemos sacado de los campos y los hemos encarcelado detrás de rejas para que ‘cuiden’, ya no nuestros campos y cosechas, sino nuestro diminuto patio, por nuestra pinche paranoia y nuestro empecinamiento mediocre y enfermizo de ver en cualquier transeúnte que pasa por la puerta de nuestra casa, a un ladrón potencial”.

También interesará conocer al lector que, según interpreta nuestro nunca bien pobderado converso patagónico, los perros mimetizan a la perfección los peores roles sociales. “En una sociedad donde el pez grande se come al chico y el abuso de los débiles es la norma, los perros simplemente copian y reproducen el comportamiento de sus dueños: yo he visto en mis innumerables viajes a dedo, en varias plazas y calles de Latinoamérica, a perros callejeros asustando y aterrorizando niños hasta hacerlos llorar y correr de pánico, nomás por diversión, sin llegar nunca a morderlos. Recuerdo a un niño llorando y corriendo aterrorizado por una solitaria plaza de Tilcara, en la Quebrada de Humahuaca, perseguido por un gran perro, que cuando lo alcanzó apenas lo empujó con sus patas delanteras en la espalda, y luego se fue satisfecho, con aire triunfador (…). Los perros, como todos los canes y mamíferos gregarios, son muy sensibles a la lógica del sometimiento por la fuerza y el vasallaje. Para ellos no hay relación de iguales; o los sometes o te someten a ti. Esta es una gran verdad sobre el carácter de estos animales. Es también muy común ver cómo los perros asustan a los caballos en los barrios rurales, que son instintivamente muy sensibles a los depredadores y se asustan con facilidad, y aún a sí están obligados a dominar su pánico por estar ensillados; o cómo persiguen a los ciclistas en las ciudades para morderles los talones, sólo por diversión”.

Acaso sin pretenderlo, lo que hace el autor en otro apartado de su relato es acentuar la inteligencia de los canes, al estar orientada según él a la consecución mediante la lógica de un objetivo específico. Lo expresa en este otro ‘conmovedor’ relato de la vida doméstica: “Cuando un perrito callejero llega a nuestra casa, mientras nuestro hijo y nuestra esposa nos jalan de la ropa insistiéndonos que se quede y nosotros pensamos en la caca y las pulgas, un pariente entra a nuestra casa de imprevisto, y el perrito, que no tiene todavía 15 minutos en la casa y no conoce los movimientos, se abalanzará sobre él a ladrarle como lo haría con un intruso, hasta que le demos una palmada en el lomo y le digamos que está todo bien, que es un amigo. Con esta actitud, el perro nos está diciendo claramente: ¿Ves? Yo te cuido la casa, ¿me puedo quedar? De esta forma, el perro sabe que esperamos algo de él, y si percibe que nosotros odiamos o despreciamos a un vecino en particular, se enconará especialmente contra esa persona. Naturalmente, a la gente envidiosa, mediocre y cobarde, esta cualidad del perro les encanta. Los perros son muy sensibles a nuestros cambios de adrenalina, y percibirán fácilmente si al ver pasar a un transeúnte por la calle, sentimos miedo y desconfianza, y acusarán recibo de ello ladrándole a esa persona que tememos en particular. Esto sucede muy a menudo, especialmente con la gente mayor que tiene perros, y se siente sola y desprotegida… en una palabra, abandonada por la sociedad, por una sociedad donde los ancianos no son venerados ni respetados como antaño”. Pues hay que ver lo que aprende uno con estos islamitas moldeados con la peor madera.

La argumentación del articulista alcanza su paroxismo máximo al desgranar con otro ejemplo familiar la conexión entre la especie canina y las dictaduras católico-fascistas. De entrada, el autor recrimina a los perros su actitud ecléctica ante “los verdaderos conflictos humanos”. Ignoramos si se refiere a la actitud contemplativa y poco eficiente de nuestros animales de compañía ante la proliferación de productos eugenésicos, el terrorismo fanático, los escalofriantes informes de las agencias de calificación de riesgos o la desertificación del planeta.  “Mi madre, por ejemplo”, nos relata, “tenía una perra que ladraba incesantemente cada vez que una visita tocaba el timbre, quizás la misma todas las semanas, a la misma hora. Hacía tanto escándalo que había que pegarle una palmada en el lomo y gritarle para que se callara, o de lo contrario era imposible escuchar quién nos hablaba por el portero eléctrico. En una oportunidad, un vecino llamó a la policía diciendo erróneamente que un ladrón se había metido en nuestra casa. Dio la casualidad de que la puerta del pasillo trasero estaba abierta, así que varios oficiales llegaron por la noche… y entraron en la casa con linternas. No hay nada que mi madre odie y tema más que a la policía. Al fin y al cabo, fueron quienes la secuestraron y torturaron en la clandestinidad durante la última dictadura militar católico-fascista. Cuando mi madre se despertó viendo las luces de las linternas en la noche, se puso a gritar desesperada, intentando echar a los policías, insultándolos y sin darles tiempo a explicar nada. Finalmente, logró saber que el inquilino había llamado a la policía… y se fue hacerle un terrible pleito, y lo echó de inmediato. Cuando el conflicto pasó, se preguntó, ¿dónde está Melina, la perra? ¿Por qué no ladró, por qué no salió? Melina, estaba escondida debajo de la cama sin hacer un solo ruido. La única vez que se necesitaba que ladrara, no ladró; y sin embargo, cada día molestaba a todos con sus ladridos, haciéndonos creer que era capaz de cuidar la casa y advertir la entrada de un intruso”.

Mo’ámmer al-Muháyir lamenta por último que los perros que viven en Occidente tengan “más derechos y libertades que nosotros mismos”. Un epílogo que define muy bien cuál es la estructura mental sobre la que se cimenta la lógica islámica. Recurre a otro caso personal el colaborador de Web Islam para desbrozar su aseveración: “En nuestras ciudades y barrios, el ladrido incesante y acusativo (sic) de un perro es una forma de agresión sonora y de abuso más común, tanto de día como durante las necesarias horas de sueño durante la noche. Y tristemente, está aceptada como normal en nuestras sociedades latinas. En una ocasión, discutí con un vecino y me quejé porque su perro tenía la fea costumbre de darme terribles sustos cada vez que yo pasaba con mi esposa por la acera pública, mientras conversábamos distraídamente. Le dije: ‘Tu perro me causa un perjuicio, porque me asusta, me pone de mal humor, se me acelera el corazón y siento enojo; además de que no puedo conversar por el escándalo de los ladridos, ¿qué derecho hay a que yo tenga que pasar por esa fea experiencia todos los días, cuando lo único que hago es ejercer mi derecho a transitar por la vía pública?’.

El vecino me respondió con soberbia, como era de esperar: – “El perro no te puede hacer nada, está en mi propiedad”.

A lo que yo le respondí con argumentos razonables, como era de esperar: – “Está bien, veamos qué piensa usted de ésto: cada vez que su esposa pase por la puerta de mi casa, yo saldré de atrás de los arbustos con una máscara horrible y un gran cuchillo untado con salsa de tomate, y me pondré a gritar como desaforado caminando de un lado al otro de la cerca, simulando que estoy buscando un hueco para saltar la cerca y poder agarrar a su esposa del cuello y apuñalarla. Pero ojo: en realidad no le voy a hacer nada. Y estaré en todo mi derecho, y usted no podrá quejarse, porque en realidad, nunca saltaré la reja, siempre estaré dentro de mi propiedad. ¿Qué le parece?”.

Está claro que, a la luz de este testimonio, lord Byron modificaría con gusto su feliz y elocuente frase: “Cuanto más conozco a cierta clase de gente, más quiero y respeto a mi perro”. Amén.

FUENTE: Patria Judia

Y YO POR MI PARTE AFIRMO QUE EL ISLAM DEBE SER ERRADICADO TOTALMENTE DE LA FAZ DE LA TIERRA.

EL ISLAM ES INFAME.

EL ISLAM SI QUE ES FASCISMO, ES MAS, EL ISLAM ES EL VERDADERO NAZISMO.

EL ISLAM ES INTOLERABLE.

EL ISLAM ES ASESINO, ES BÁRBARO, ES MACHISTA, ES TERRORISTA, ES DÉSPOTA.

PUTO ISLAM. BÁRBARO QUIEN LO SIGA.

ILEGALIZACIÓN, PERSECUCIÓN Y ERRADICACIÓN DEL ISLAM.

MAHOMA/MUHAMMED NO ERA OTRA COSA QUE UN CONDUCTOR DE CARAVANAS ANALFABETO Y PEDÓFILO DECLARADO, UN DEPRAVADO.

ALLÁH = BOÑIGA.

ESTA ES LA EDUCACIÓN QUE SE DA A LOS NIÑOS EN EL ISLAM.

Y como se podrá observar, CON LOS NIÑOS ES CRUEL PERO CON LAS NIÑAS AUN SE CEBA MAS y para colmo, SE ESCUCHAN DE VEZ EN CUANDO AL FONDO RISAS CONTENIDAS.

Vamos a ver, ¿NO ES ESTO UNA PRUEBA MAS DE QUE ESTAS COSTUMBRES, ESTA DOCTRINA ES BÁRBARA Y NO PUEDE SER TOLERADA?.

Debe ser ERRADICADA FULMINANTEMENTE, SIN MAS Y LA GENTUZA COMO EL MISMISIMO PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS QUE CIERREN EL PICO.

¡¡¡BASTA YA, STOP ISLAM!!!

¡¡¡BASTA YA, STOP ISLAM!!!

¡¡¡BASTA YA, STOP ISLAM!!!

¡¡AVISO!!, AUNQUE NO SANGRIENTAS, ALGUNAS ESCENAS PUEDEN HERIR SENSIBILIDADES