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Etiqueta: INDEPENDENTISMO
Réquiem por Cataluña / Requiem for Catalonia

Barcelona y las principales ciudades catalanas han vivido la peor de las pesadillas imaginables a lo largo de siete interminables días que difícilmente podremos olvidar. Días de ira, odio y fuego; una semana trágica que arroja un balance estremecedor en cuanto a heridos, detenidos, pérdidas económicas y caos se refiere. Este artículo repasa la cronología de todo lo sucedido.
Sin que el contexto histórico, los hechos, y la chispa desencadenante que prendió el fuego guarde relación alguna con la realidad actual, podemos afirmar, 110 años después, que Barcelona, y toda Cataluña con ella, ha vivido una segunda Semana Trágica. Y el incendio, que amenaza con convertirse en una devastadora ekpirosis a la griega –según la cosmología estoica, una conflagración o consunción por fuego que pone fin a periodos y ciclos–, puede abrasarnos a todos. No me malinterpreten, no es mi intención subir a la tribuna de oradores a vender miedo y apocalipsis a granel, pero lo que ha ocurrido y puede ocurrir en los próximos días es más que preocupante, gravísimo.
No voy a entrar a evaluar ni a opinar acerca de la sentencia dada a conocer por el Tribunal Supremo durante las primeras horas del pasado lunes. Ahí está. Y doctores tiene la iglesia jurídica infinitamente más capacitados que yo a la hora ofrecer un análisis pormenorizado. Personalmente con decir que la acato –aunque no comparto en absoluto ese enrevesado argumento sofista que tilda de añagaza todo lo que hemos vivido día a día durante años– no hay nada más que yo pueda o deba añadir.

Esa sentencia ha sido, pues era esperada por el nacionalismo catalán como agua de mayo, la chispa que ha hecho saltar por los aires la santabárbara, el pañol de los explosivos; barriendo, en su onda expansiva, la poca razón que restaba y la paupérrima conllevancia que a duras penas manteníamos, y que unos cuantos acariciaban como último recurso, desde que su referéndum ilegal se diera de bruces con la realidad, el Estado de derecho, las fugas, las detenciones y el comienzo de la vía judicial.
Durante la pasada semana una legión de abducidos alteró y casi bloqueó por completo el normal funcionamiento del segundo aeropuerto más importante de España, forzando la cancelación de cientos de vuelos, dejando a miles de viajeros y turistas en tierra, obligando a personas de todas las edades, tripulaciones, azafatas y personal aeroportuario a caminar kilómetros para acceder a sus responsabilidades y trabajos. Muchos tuvieron que pernoctar tirados sobre cartones, indignados, sin comprender qué ocurría. Uno de ellos, un visitante francés, con problemas cardíacos, que tuvo que caminar varios kilómetros tirando de su equipaje, falleció a consecuencia de un infarto. Junto a los policías nacionales y mossos lesionados —288 agentes: 153 mossos d’esquadra, 134 efectivos de la Policía Nacional y 1 de la Guardia Urbana— varios héroes de la «republiqueta» han perdido ojos y un testículo debido a las pelotas de goma. Los destrozos en El Prat se elevan a dos millones de euros. Y a nivel global, en toda Catalunya, el saldo asciende a 600 heridos —13 continúan aún hospitalizados, entre ellos un policía en estado muy grave, en el hospital Sant Pau de Barcelona, y otras siete personas cuyo pronóstico es grave—, más de 100 detenidos, 28 encarcelados, y daños que superan los 2,5 millones de euros. La imagen de Barcelona ha quedado seriamente dañada en esa primera semana de furia y caos.

Pero lo peor estaba por llegar tras el asedio al aeropuerto de Barcelona. Unas horas después, cuando muchos pensábamos que quizá todo tendería a calmarse, la ANC y Òmnium, tomando el relevo en la convocatoria de “Tsunamis y Hecatombes”, llamaban a sus huestes a sitiar la Delegación del Gobierno en el Ensanche barcelonés. Y al punto unos 40.000 enajenados, según la Guardia Urbana, respondían a la convocatoria. La noche del martes, durante horas, se sucedieron las cargas, se desató la violencia y ardió Barcelona en infinidad de puntos. El espectáculo, desde la óptica de una sociedad moderna, democrática y europea, recogido en infinidad de vídeos y fotografías que han dado la vuelta al mundo, y retransmitido en directo por la televisión, fue dantesco, inaceptable, triste, desesperanzador. Un absoluto despropósito. El independentismo, en su último embate, perdía la careta, la máscara tras la que se ha ocultado todos estos años. No hay sonrisas, ni fraternidad, ni buen rollo, solo un rostro grotesco y repugnante. En el resto de capitales catalanas el escenario, a menor escala, era muy similar: barricadas, contenedores ardiendo, kale borroka a la catalana, mobiliario urbano destrozado, cargas, vías cortadas, lucha cuerpo a cuerpo y tiendas en llamas.
Viviendo como vivimos en una sociedad hiperconectada, global, resultaba asombroso ver todas esas imágenes, con el corazón atenazado y leer, al mismo tiempo, los mensajes lanzados en las redes por los apóstoles y adláteres de la intolerancia. Marta Pascal, Elsa Artadi, Pilar Rahola, y muchos otros, se llevaban las manos a la cabeza, rasgando sus vestiduras de Armani. “Ese no es el camino”, clamaban. “Así no; así, nunca”, alertaban. Demasiado tarde. El monstruo que han contribuido a crear, alimentado a base de infinitas dosis de ponzoña inyectadas desde sus púlpitos y escaños, había escapado a su control por completo y anda libre, arrasándolo todo a su paso.

Son muchos los culpables de este orden de cosas. Muchos. Desde Roger Torrent, que ha llegado a efectuar llamamientos a desbordar al Estado y su “represión”, hasta paniaguados como el infumable Toni Soler o Mònica Terribas, que en su habitual monserga matutina, llamaba, a primeras horas del miércoles, a la contrición general y al sosiego, acaso consciente de haber abonado durante años la peor de las cizañas. La vergüenza caiga sobre ellos. A mi juicio, y creo que al de cientos de miles de catalanes hartos de esta vergüenza, son, todos ellos, gentuza. Y de la peor calaña. No cabe en la cabeza de ningún ciudadano normal, educado, cívico y demócrata, tanto odio, tanta mala leche, tanta sinrazón.
Durante el miércoles partieron, desde diversos puntos de Cataluña, las denominadas “Marchas por la Libertad”. Y ahí iba, en una de ellas, por la autopista de Gerona, el fanático presidente Quim Torra, anda que te andarás —“patim, patam, patum”, como en la canción infantil catalana del Patufet— en dirección a Barcelona. No dio la cara ante los medios tras el desastre de los dos primeros días hasta verse obligado a condenar, aunque de forma muy tibia, la violencia, pasada la medianoche del miércoles. Él está ahí únicamente, y así lo viene a decir, para servir a una parte del pueblo de Cataluña, y para obedecer a Carles Puigdemont, amo y señor de todos los Tsunamis, deleznable alfeñique cuyo nombre quedará escrito, junto al que le precedió y al que le sucedió en el cargo, en la página más negra y nauseabunda de la historia de Cataluña.

Y mientras tanto, mientras a lo largo del tercer día de furia proseguían los cortes en carreteras y vías urbanas y férreas, Pedro Sánchez recibía en La Moncloa a Pablo Casado, Pablo Iglesias y Albert Rivera. “No se tomarán por ahora —dijo el Presidente en funciones, usando a Fernando Grande-Marlaska de altavoz—, más allá del envío de más contingente policial a Cataluña el próximo fin de semana, medidas especiales”. Como explicó poco después José Luis Ábalos, “el Gobierno tiene a su alcance todos los mecanismos necesarios para actuar como dique de contención del caos cuando sea preciso”. Y añadió, preguntado sobre lo inconveniente o no de los pactos que el PSC mantiene con el nacionalismo en muchos ayuntamientos e instituciones catalanas, que “gracias a esos acuerdos hemos (el PSOE) frenado al independentismo”. No sé cómo lo verán ustedes, pero desde mi punto de vista es para echarse a reír por no llorar.
La noche del miércoles los disturbios afectaron a la zona de la Consejería de Interior, tras una marcha de unas 13.000 personas, cuyo trazado discurría por el centro de la ciudad; el jueves el vandalismo se centró en diversos puntos: Plaza Artós, Jardinets de Gràcia, Provenza y Rosellón/Balmes. Se produjeron violentos enfrentamiento entre CDR y elementos (unos 200 manifestantes) de extrema derecha. Finalmente la peor de las pesadillas se materializó el viernes, cuando tras la masiva manifestación de las «marchas por la libertad» —que congregaron a unas 525.000 personas, según la Guardia Urbana— los independentistas radicales libraron batalla campal contra las fuerzas del orden en la zona de Plaza Urquinaona y Pau Claris, asediando el cuartel de la Policía Nacional en Barcelona. Esa noche dejó imágenes que los barceloneses tardarán décadas en olvidar, y un paisaje lunar, arrasado, devorado por las llamas, en el que todo fue destruido: contenedores, señales de tráfico, mobiliario urbano, terrazas de bares, escaparates. Otras zonas afectadas fueron Plaza de Cataluña, Gran Vía y Plaza Universidad. La quinta noche de protestas fue de una virulencia jamás vista.

La semana se cerró con dos días de relativa tregua, solo salpicados por incidentes menores. Probablemente “la mano negra que mece la cuna de todos los CDR y Tsunamis” —imaginen ustedes de quién o de quiénes hablamos— dio orden de “aflojar”, del mismo modo que en su día dio orden de “apretar”, mientras intentaba en vano poder hablar con Pedro Sánchez. El presidente del Gobierno en funciones se negó a mantener contacto alguno con Quim Torra mientras no condenara con absoluta rotundidad y sin ambages la violencia. A falta de charlas telefónicas, el uno y el otro desempolvaron el viejo arte de la epístola, que siempre marca más distancia y reviste carácter más oficial.

Cataluña se sume, totalmente desgarrada en su tejido social, en la incertidumbre más absoluta. Los CDR amenazan: “Hemos comenzado un camino de no retorno”. Todo puede pasar en los próximos días. Miles de ciudadanos comparten, ante ese panorama, su desesperación en las redes sociales. Dicen sentirse abandonados, solos, sin salida, incapaces de ver el final de esta pesadilla.
Cataluña a día de hoy es una tierra desolada, quemada, maldita, sin futuro, sin posibilidad de reconciliación. No habrá ni olvido ni perdón por parte de nadie, porque ya es, sencillamente, imposible. En el futuro, durante décadas, convivirán sin volverse a mirar a la cara, sin relacionarse, sin mezclarse, dos comunidades antagónicas, ulsterizadas, que se detestan y desprecian profundamente.
La única música futura será un canto fúnebre, un réquiem.
Julio Murillo.
Odio independentista (Independence hatred).

Cada día veo peor la situación en Cataluña, entre la Colau y Torras más los anteriores gobernantes estamos muy desprotegidos, tanto que el ódio cada día es mayor y eso no lleva a ningún lugar… la oposición tampoco se entera o ha quedado noqueada con el cambio de gobierno, cosa que debería ser todo lo contrario ya que Sánchez más está por mantener su poltrona que por tratar los problemas de más de 4.000.000 de ciudadanos de Cataluña (hace unos años, Cataluña era uno de los feudos socialistas) si sigue así se quedará a la pasar del pp.
Como decía al principio el odio crece y crece y como estamos en un país donde ponen remedio cuando hay catástrofes grandes con muertos etc.. el día que ocurra esto, será cuando esto gobernantes de Madrid pongan remedio.
Aquí te pongo lo que me va viniendo a la cabeza según lo que veo desde hace algún tiempo sobre el odio.
ARGUMENTO LO QUE ES ODIO INDEPENDENTISTA… HACIA TODOS LOS QUE VIVIMOS EN CATALUÑA Y NO PENSAMOS COMO ELLOS
1.- Odio independentista es quemar por parte de los independentistas del odio, sedes democráticas en Cataluña y no exista ni una sola condena por parte de los partidos que fomentan el odio y el adoctrinamiento: ERC, PDCA, CUP…
2.- Odio independentista usar la lengua catalana para degradar a parte de la población de Cataluña y practicar con ello el racismo lingüístico
3.- Odio independentista es llenar pintadas y multazos injustos a todos los comercios que rotulen en español
4.- Odio independentista es cuando a un niño que llevaba la camiseta española fue apaleado juntamente con su padre por los independentistas del odio
5.- Odio independentistas es silbar al himno español insultando con ello a todos los que no piensen como ellos, mayoría de los gallegos, mayoría de los mallorquines, mayoría de los valencianos, a los andaluces, a los extremeños etc y Y QUE ESE ACTO NO FUESE CONDENADO EN EL PARLAMENTO CATALÁN POR LOS INDEPENDENTISTAS DEL ODIO.
6.- Odio independentista es quebrar la sociedad catalana en dos bloques y obligar a más de 4.000.000 millones de catalanes que escupan sobre las ideas de pdca, erc y proetarras de la cup a seguirles a la ruina, al odio, al totalitarismo y al feudalismo
7.- Odio independentista es practicar el expolio comercial con el resto de España empobreciendo a quien nos da de comer y luego decir que España nos roba cuando lo que quiere pdca y erc es robar el doble a los catalanes e introducir en Cataluña imposiciones feudales y totalitarismo.
8.- Odio independentista, es obligar a los catalanes a romper con los lazos emocionales, la historia común, lazos familiares que unen a más de 4.000.000 millones de catalanes con el resto de España
9.- Odio independentista es el que quiere desunir a los catalanes internamente poniendo en peligro la propia cohesión interna de Cataluña para dividirlos en los condados de la edad media
10.- Odio independentista es cuando Puigdemon, torras, junqueras y todos sus aláteres entre ellos el conseller de interior que puso en jaque el sentimiento de seguridad de 4.000.000 de catalanes que no votan a pdca, erc, cup, incumpliendo la ley del más alto tribunal
11.- Odio independentista, cuando se ponen pintadas en Cataluña reflejando la violencia independentista hacia España, con el fin de practicar la hispanofobia por culpa de pdca, erc, cup.
12.- Odio independentistas es cuando pdca, erc, cup hablan en nombre de Cataluña prostituyendo la decisión de más 4.000.000 millones de catalanes que jamás seguirán a al pdca, erc, cup a ninguna parte ya que esos partidos practican la política del fascismo….
EN DEFINITIVA Y EN RESUMEN: EL INDEPENDENTISMO ES ODIO, Y ODIA A MAS DE LA MITAD DE CATALUÑA POR ESO LA INDEPENDENCIA ES IMPOSIBLE E ILÓGICA ya que esa independencia conlleva riesgos sociales, riesgos comerciales y si me apuran riesgos militares……..
¿TE IMAGINAS EL RIESGO MILITAR QUE SUPONDRIA PARA TODOS LOS CATALANES ARMADOS CON BOMBAS ATOMICAS EN MANOS DE LOS INDEPENDENTISTAS?
Un fuerte abrazo
Florencio Garrido Vela
RECIBIDO POR E-MAIL.

Cuestión catalana por Florentino Portero (vídeo)
MAGISTRAL conferencia sobre el tema del independentismo catalán. Muy recomendable ver desde el primer hasta el último segundo.
(Madrid, 1956) Licenciado en Geografía e Historia, especialidad de Historia Contemporánea, por la Universidad Complutense de Madrid en el año 1980. Doctor en Historia Contemporánea por la Universidad Nacional de Educación a Distancia, con una tesis realizada bajo la dirección del Catedrático D. Javier Tusell Gómez titulada Política exterior española. Las relaciones hispano-británicas, 1945-1950. Junio 1988.
Profesor del Centro de Estudios Universitarios San Pablo, desde Octubre de 1984 hasta Julio de 1986. Profesor Colaborador del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED, desde Octubre de 1985 a 1987. Profesor del Centro de Estudios Internacionales, Toledo, (Programa de la Universidad de Minnesota en España). Profesor Ayudante LRU del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED, desde Octubre de 1987 a 1989.Visitong Fellow del Centre for Contemporary Spanish Studies del Queen Mary College, University of London, durante los cursos académicos 1988-89 y 1989-90. Profesor Titular Interino del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED, desde Enero de 1989 a 1990. Profesor Titular del Departamento de Historia Contemporánea de la UNED, desde Octubre de 1990. Visiting Professor del Spanish and Portuguese Studies Department de la University of Minnesota, cursos 2001-02 y 2006-07.
- Categoria Profesional: Profesor Titular.
- Departamento: Historia Contemporánea
- Número de Teléfono: 91 398 67 46
- Número de fax: 91 398 67 18
- Correo electrónico: fportero@geo.uned.es
-
Dirección de trabajo: Edificio de Humanidades.
Paseo Senda del Rey 7, Despacho 520, 28040, Madrid.
FUENTE: UNED
Gabriel, en la senda de Lenin

«Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel.»
Por Emilio Campmany
Hay países que basan su propia estabilidad política en ayudar a reducir a escombros la de los demás. El caso más palmario es el de Suiza. Allí han encontrado refugio los más variopintos revolucionarios, salvajes que, de haber sido suizos, habrían volcado sus esfuerzos en subvertir las instituciones políticas del país que les acogió. Pero que, como no lo eran, buscaron el amparo que se les ofrecía para, con la complicidad o tolerancia del país donde se refugiaron, acabar con la estabilidad de los suyos. Lenin se refugió en Suiza hasta que los alemanes, en 1917, empleando una moderna táctica de guerra bacterio-ideológica, ayudaron al revolucionario a trasladarse a su país natal para que organizara una terrible revolución. La estrategia funcionó y Rusia constituye un caso extraordinario de perdedor de una guerra que su bando acabó ganando un año más tarde.
Anna Gabriel ha seguido fielmente sus pasos. Podía haberse ido a Corea del Norte, uno de los pocos países genuinamente comunista que sobrevive. Podía haberse refugiado en Cuba, donde el comunismo, implacablemente aplicado por los Castro, no deja de estar levemente atemperado por la herencia española y el Mar Caribe. Podía haber elegido Venezuela, ejemplo del comunismo moderno, que se disfraza de democracia con elecciones dirigidas desde el poder y encarcelamiento de la oposición. Pero Gabriel habrá pensado que todos esos países tienen el inconveniente de ser pobres, cosa que ella sabe que se debe precisamente a que están sometidos a regímenes con diferentes formas de comunismo. Es mucho más cómodo refugiarse en un país rico, que lo es gracias a su sistema asquerosamente capitalista.
Lo más gracioso de la huida de esta anticapitalista de opereta, de corte de pelo estilo hacha y desaliño indumentario a juego, es que, para poder sentirse favorablemente acogida, ha preferido dar un giro a su imagen y transformarse en una delicada niña bien que no permite ser retratada por las televisiones sin haber ido antes a la peluquería. Lo mismo que Lenin, que podía perfectamente ser confundido con un administrativo de banca. Es cierto que el líder comunista nunca se despojó del chaleco, la levita y la corbata cuando, tras volver a Rusia, arengaba a los obreros de San Petersburgo y no es seguro que Gabriel siga su ejemplo cuando, si al final lo hace, vuelva a Barcelona. Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel o a los estampados de Versace.
Con todo, hay diferencias. Pues Lenin vivió pobre y miserablemente en Zúrich, mientras que es seguro que Gabriel tiene garantizado un buen pasar en Ginebra pagado con toda seguridad con dinero de todos los españoles. Qué se le va a hacer, ya se ocupará Montoro de inventar los impuestos que sean necesarios para pagar sus gastos de peluquería, que no deja de ser una pequeña fruslería dentro de la sangría nacionalista.
El nacionalismo prepara una encerrona a Felipe VI en Barcelona — kach900
Las redes sociales bullen ante la primera visita del monarca tras el referéndum ilegal del pasado 1 de octubre. Los independentistas comienzan a movilizar a sus bases para realizar un “recibimiento a la altura” a Felipe VI, que acudirá al Mobile World Congress que se celebrará del 26 de febrero al 1 de marzo en […]
a través de El nacionalismo prepara una encerrona a Felipe VI en Barcelona — kach900
El derecho a estudiar en español en España.

El Estado, al que pagamos una monstruosa cantidad de impuestos, tiene la inexcusable obligación de garantizar que la lengua común sea vehicular en todos los tramos de la enseñanza, de la guardería a la Universidad, en toda España.
Por Federico Jimenez Losantos en Libertad Digital.
Ningún ciudadano español tiene por qué pedir que escolaricen a su hijo en español, ni en Cataluña ni en ninguna parte de España. El Estado, al que pagamos una monstruosa cantidad de impuestos, tiene la inexcusable obligación de garantizar que la lengua común sea vehicular en todos los tramos de la enseñanza, de la guardería a la Universidad, en toda España. No se trata de pedir en una casilla el ejercicio de un derecho; no se pide el derecho a votar. Lo que debe hacer el Gobierno, que por cuquería electoral ha destapado el gran tabú de la política nacional, es asegurar que el año escolar próximo haya aulas y enseñanza en español para todos los alumnos que lo deseen. No que lo pidan; que puedan elegirlo porque lo hay. ¿Hay problemas técnicos? Mientras no se resuelvan, no empieza el curso. ¿No hay profesores? Miles del resto de España irán encantados a Cataluña a enseñar en español. Por los 14.000 que salieron a tiros o muertos de asco en 1981.
El maltrato educativo infantil
Lo único que podría pedir el Gobierno es explicaciones a los padres que priven a su hijo de la enseñanza en español, si es su lengua materna, ya que esa opción, si es libre, le garantiza el doble del fracaso escolar habitual en Cataluña (datos de Convivencia Cívica) además del adoctrinamiento contra España y sus familias perpetrado por unos predicadores totalitarios en los que la ideología nacionalista hace tiempo que ha sustituido a la enseñanza. No son todos, suele decirse. Pero sí son todos los que mandan. Y mediante ese abuso de poder, al maltrato infligido a los alumnos, por ser hijos de guardiaciviles o simplemente de andaluces –¡cómo ha asomado la patita racista común a los lobos separatistas el Baños de la CUP!– colocan deliberadamente a los niños en una situación de autoodio y marginación. ¿Es justo para esos niños ser educados como inferiores por hablar español?
La dictadura separatista catalana y la destrucción programada de España empezó cuando el nacionalismo negó a los castellanohablantes el derecho que, por las resoluciones de la UNESCO sobre educación, pedía -y obtuvo parcialmente- durante el franquismo para los catalanohablantes. El PSUC, el PSC, CiU, ERC, PSAN y Terra Lliure crearon desde que Pujol llego al Poder en 1980 un régimen de terror para que dentro de Cataluña nadie pidiera para todos los ciudadanos lo que ellos consideraban sagrado: la enseñanza en la lengua materna. Aquella reivindicación pedagógica se cambió por imposición soviética. Y siempre de la mano de la izquierda, por la siniestra influencia del PSUC de Vázquez Montalbán en el PCE y del PSC de los nacionalistas progres y los pedagogos de «Marta Sensat», la derecha acabó asumiendo el sacrificio de un derecho básico, la educación en su lengua materna, para tres millones de ciudadanos españoles de Cataluña. UCD y el PP lo acabaron aceptando. Socialistas y comunistas lo impusieron y aún lo defienden. Todas las variantes del terror, de la pistola a la burla, del bullying al despido, se han puesto en práctica, hasta llegar al colmo de la indignidad: que si una familia pide, arrostrando el acoso y el desprecio de los demás, que su hijo se eduque en español, éste pase la hora en una clase sólo en catalán hasta que el mismo profesor le resuma en unos minutos lo que ya ha explicado, para que los otros le tomen manía por raro, estúpido, friki, facha y español. La hermanita de Messi se volvió a Rosario. Las trillizas de Montilla van al Colegio Alemán. ¿Y a qué escuela pública catalana van los que no son ricos? Pues a la del adoctrinamiento separatista y el fracaso escolar: la única que hay.
Esta marginación teñida de racismo cuyo fin último es -a la vista está- la destrucción de España, es lo que defienden los socialistas del ‘PSO-Ex’ y los comunistas de Podemos. La doma del inmigrante, porque doma es, en afortunada frase de Boadella, la inmersión lingüística, que es la base de la sumisión ideológica, usa un argumentario soviético u orwelliano, propio del ala «afgana» del PSUC, a cuyo imán Montalbán rinde culto la izquierda periodística catalana desde hace tres generaciones. En su discurso, lo que dicen sus comisarios es justo lo contrario de la realidad: a la segregación la llaman integración; al fracaso escolar, éxito; y aseguran que la inmersión es «un modelo de éxito y convivencia social», ¡cuando Cataluña está partida en dos mitades irreconciliables, identificadas por su lengua en casi el 95%!
¿Ha fracasado la inmersión? ¿Fracasó el esclavismo?
Los medrosos del PP y de Ciudadanos que no se atreven a disentir de la ley sagrada del catalanismo, que es la de considerar legítimo cualquier atropello a España, a lo español y a la lengua española, dicen que no hay que meterse en el lío lingüístico porque, al cabo, la «inmersión lingüística», que busca en realidad el ahogamiento político de lo español, ha fracasado. La prueba, el relativo éxito de Arrimadas. Según eso, el esclavismo habría fracasado porque a los esclavos nunca les gustó del todo ser secuestrados, maltratados y violados y que nunca les pagaran un sueldo por su trabajo. Pero la verdad es que el esclavismo sólo fracasó cuando fue prohibido por la Ley y por la fuerza capaz de imponer esa Ley, incluso al precio de una guerra civil. El apartheid en Sudáfrica no fracasó porque disgustase a los negros sino porque fue derribado el régimen racista que lo mantenía. Y la dictadura nacionalista catalana dejará de serlo si es combatida y derrotada.
Si es combatida, será derrotada, porque el derecho de los ciudadanos no puede basarse en la exclusión del mismo derecho de otros ciudadanos. Lo importante es entender que en Cataluña se está conculcando un derecho de la mitad de la población que la otra mitad entiende como fundamental: el derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna. Si es un derecho, lo es para todos. Cuando no lo es, como ahora, es que no hay derecho. Y no podrá decirse nunca que España es un Estado de derecho mientras en ella se esté discriminando escolar y laboralmente –toda discriminación laboral empieza en la discriminación escolar- a los ciudadanos de lengua española.
El socialismo aragonés amaga con despertar
La ventaja del golpe de estado catalán es que desde este Gobierno infame que ha abierto la caja de los truenos creyendo que los separatistas impedirán la lluvia, hasta los socialistas, que son el brazo tonto y siniestro del separatismo en toda España, empiezan a darse cuenta de que no pueden seguir respaldando un estado de cosas absolutamente insostenible.
Lambán, jefe del socialismo aragonés, dijo este sábado algo que su partido ha negado siempre: que el castellano está marginado en Cataluña y que el Estado no puede consentirlo más. Pero no porque haya que aplicar el 155 sino porque antes del 155 está la Constitución, las leyes y las resoluciones judiciales, ninguna de la cuales se ha cumplido. El 155 puede servir para suspender de inmediato a todos los funcionarios, de la Generalidad o de la Enseñanza, que se nieguen a cumplir la ley. Y procesarlos si se empecinan. Pero el derecho no emana del 155 sino de la Constitución vulnerada, que tiene como herramienta de defensa el 155 y otras fórmulas de excepción.
Su análisis, ojalá que sincero, parte de ese error y de otro del mismo género conceptual, fácilmente corregible: no se margina a un idioma sino a una parte de la población, por cierto mayoritaria y entre la que están los hijos de 400.000 aragoneses, más de un tercio del reino, que emigraron a Cataluña, y que no son tan despreciados como los andaluces pero sufren a la misma aculturación y discriminación lingüística. En fin, si el argentino defraudador ‘Echeminga’ defiende la política de la Generalidad catalana, es suficiente para que el PSOE y cualquier partido aragonés se oponga. Y mientras no desaparezca la amenaza golpista, que por la ‘ridiaplicación’ del 155 está intacta, que pida la vuelta del archivo de la Corona de Aragón. Ah, y que prohíba esa majadería de la Confederación Catalano-Aragonesa, que por culpa de cierta izquierda editorial baturra, se está enseñando en Aragón.
Los ‘mandelas’ del ‘prusés’
Por cierto, los patanes golpistas se han comparado con Mandela y Alain Delon, símbolos de superioridad ética y estética de la raza catalana sobre la sucia y feísima raza española. Lo estético, basado en la supuesta semejanza del ADN de catalanes y franceses, lo proclamó Junqueras. Cabe, pues, entenderlo como un lamento justificado. Pero que posen de mandelas los racistas del complejo y supremacistas de la inferioridad, esos matones que apalean muchachas con la camiseta de la selección española de fútbol; o que vayan de gandhis los que acosan a Arrimadas, los que rompen una y otra vez a martillazos, siempre impunemente, la sede de Crónica Global, es de risa. Mandela, aunque terrorista, luchó contra la segregación racial. Los boixos nois del ‘prusés’, han impuesto el apartheid en Cataluña y pretenden que lo acepte y lo aplauda toda España. Cada vez van a tenerlo más difícil.
Pero insisto: no se trata de que haya o no una casilla para pedir que el español sea lengua vehicular en un centro escolar de Cataluña. Ese juego del escondite le será de utilidad dos o tres días al Gobierno del diálogo con el Golpe, al que sigue financiando el FLA. La cuestión de fondo es que el Estado, sea cual sea su Gobierno, asegure la enseñanza en español en toda España. No hay nada más importante a largo plazo. Tampoco más urgente.

Cobardia.

Observen al independentismo y se asombrarán de como se parece cada día más a los nazis. Ahora están en la etapa de prudencia y cautela, escondiendo su odio extremo y ansias de enfrentamiento. No haber actuado con contundencia trae estas consecuencias. La cobardía, la hipocresía, el olvido del bien común y los pactos y negocios ocultos con los nacionalistas catalanes, realizados desde hace décadas por los gobiernos del PSOE y el PP, nos han traido hasta esta situación presente, peligrosa y desquiciante.
Han negociado, han cerrado los ojos ante el adoctrinamiento y la siembra del odio en Cataluña, les han dejado robar a mansalva, han antepuesto sus intereses de permanencia en el poder al bien común, han traicionado a España y a los españoles y nos han creado el actual drama catalán con una frivolidad y estupidez supinas.
Ahora han aplicado mal, tarde y pidiendo perdón el artículo 155 y han convocado elecciones de manera precipitada, para simular un amor a la democracia que no tienen. Tenían que haber dejado pasar el tiempo hasta que los procesos judiciales terminen y los culpables de la rebelión fueran condenados. La convocatoria urgente de elecciones por parte de Rajoy ha sido una frivolidad nociva para España.
La cobardía de nuestros gobernantes y su impericia provoca que los radicales se crezcan y que los independentistas mantengan la esperanza de lograr su república. Todo nuestro Estado está cometiendo el pecado de la frivolidad atontada y blandengue. Son mamarrachos en acción.
España necesita un gran estadista en lugar de corruptos acobardados y egoístas. Necesitamos un Winston Churchill de Albacete, de Granada, de Asturias o de cualquier otro lugar saneado de España.

El pacto de Vilopriu: Puigdemont y Junqueras negociaron en una cita clandestina quiénes se fugaban

NUEVOS DETALLES DEL PLAN DE LOS GOLPISTAS
Por Joan Guirado en Ok diario
Hasta ahora habían existido muchas teorías sobre por qué algunos ex consejeros de la Generalitat se fugaron a Bruselas el pasado 29 de octubre y por qué otros se habían quedado en España para ir a declarar a la Audiencia Nacional, a sabiendas que podían ser encarcelados. Todo se decidió en una reunión semi-clandestina entre miembros del Govern y los partidos que formaban parte de Junts Pel Sí, que se celebró la mañana del sábado previa a la fuga en una casa del municipio de Vilopriu (Gerona).
En ese encuentro estaban convocados el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, la secretaria general de ERC y portavoz de Junts Pel Sí, Marta Rovira, el coordinador general del PDeCAT, David Bonvehí, y algunos miembros del ejecutivo catalán como el ex consejero Toni Comín. Hablaron cerca de dos horas y media sobre cómo se iban a organizar en las próximas horas para hacer frente a las obligaciones que tenían ante el juez Pablo Llarena, tras la declaración unilateral de independencia en el Parlament.
Los presentes ya tenían información sobre qué quería hacer cada ex consejero, que habían hablado de la cuestión el día anterior, en una reunión del Govern horas después de votar la DUI y mientras en el Senado se aprobaba el 155. Así, el sábado por la mañana sólo se trataba de poner en común qué quería hacer cada uno y organizar la logística de la huida.
Rovira ejerció de portavoz de Oriol Junqueras, Raül Romeva y Carles Mundó, que decidieron quedarse en España e ir a declarar ante Llarena sin esperar que acabarían encarcelados. David Bonvahí trasladó que Josep Rull, Jordi Turull, Lluís Puig y Clara Ponsatí también se quedaban en territorio nacional, aunque estos dos cambiaron de opinión a las pocas horas. Los que se iban (Carles Puigdemont, Toni Comín, Dolors Bassa, Meritxell Borràs, Joaquim Forn y Meritxell Serret) empezaron a organizar el plan de la forma más discreta posible.
El camino que siguieron hasta Bruselas
Los ex consejeros podrían haber despegado desde el aeropuerto de Barcelona sin generar alarma alguna, pero Puigdemont no. El dispositivo de vigilancia sobre él obligaba a tomar medidas excepcionales en su escapada, que pasaron por coches prestados por agentes de los Mossos, salir escondido en el vehículo de su esposa desde el garaje del domicilio familiar y cambiar de vehículo en La Junquera. Todo con la ayuda de unos cuantos agentes de Mossos y su amigo inseparable Josep Maria Matamala, con quien comía pocas horas después de este encuentro en el casco antiguo de Girona, protagonizando después un paseo por la ciudad a modo de despedida.
Se citaron todos en el aeropuerto de Marsella -los ex consejeros viajaron juntos en una furgoneta- el lunes a primera hora de la mañana, para volar hasta Bruselas. Llegaron con un par de noches de hotel reservadas en el Hotel Chambord, cerca del barrio europeo, y que les había recomendado el eurodiputado Ramon Tremosa. Una vez en el hotel, se filtró su viaje a la capital comunitaria y obligó a los ex miembros del Govern a requerir ayuda de los asistentes de los eurodiputados independentistas y el partido flamenco belga para pasar desapercibidos y organizar una rueda de prensa urgente en la que iban a dar explicaciones, el día siguiente.
Ese día, a primera hora de la mañana aterrizaban en Bruselas procedentes de Barcelona, Lluís Puig y Clara Ponsatí. Después de la rueda de prensa y 24 horas antes de la citación ante la juez de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, se volvieron a reunir los presentes en Bruselas para decidir quién se quedaba y quien volvía para declarar, después de buscar asesoramiento legal sobre exilio con un prestigioso abogado, y ahí fue cuando Dolors Bassa y Joaquim Forn decidieron volver a España, vía Barcelona, donde aterrizaron por la noche. El día siguiente repetía la acción, pero con destino Madrid – Barajas, Meritxell Borràs. Los tres, tras declarar ante Lamela, fueron encarcelados.
Una profesora danesa desmonta a Puigdemont: «¿Están intentando hacer una limpieza étnica?»(Incluye link con vídeo)

El expresidente convierte una conferencia universitaria en un mitin contra España pero topa con la réplica académica a sus mentiras.
El problema que ha tenido Carles Puigdemont en su intervención en la facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Copenhague no ha sido la posibilidad de ser detenido, descartada por el juez Pablo Llarena, sino las duras réplicas de los profesores Christian F. Rosbell y Marlene Wind a su discurso y las preguntas que ambos politólogos han hecho al fugado.
Rosbell ha puesto de relieve el peligro de la exaltación identitaria del separatismo catalán y su identificación con el populismo. También ha refutado el derecho a decidir el futuro de España sólo de los ciudadanos de Cataluña y reprochó a Puigdemont que desprecie los derechos de la población catalana no independentista.
Por su parte, Wind le ha recordado que Cataluña es la región más próspera de España, que a su vez es un país más descentralizado que Alemania, así como que la democracia también consiste en respetar las leyes. También acusó al expresidente de contribuir a la desestabilización de la UE.
Su intervención incluyó una pregunta demoledora: «¿Está intentando hacer una limpieza étnica y crear un estado limpio?». También otras consideraciones sobre la disgregación europea que implicaría aplicar las ideas de «identidad nacional» de Puigdemont.
Eran las contestaciones a la soflama mitinera de Puigdemont, que cargó contra la Unión Europea, contra España y sus instituciones. «La sombra de Franco todavía es alargada en España. Los mismos que han hablado con ETA han renunciado a hablar con los representantes del pueblo catalán. Desde 2013, hemos intentado dialogar hasta en 18 ocasiones. Rajoy siempre ha dicho que no. El problema fundamental es que para Madrid no somos más que una provincia. No nos quiere reconocer como nación y olvidan que soy el 130 presidente de la Generalidad, una institución muy antigua», afirmó Puigdemont ante unas 250 personas, en su mayoría estudiantes, profesores y periodistas.
Fracasos comunitarios
En cuanto a la Unión Europea, Puigdemont se refirió a los «fracasos» de Grecia, Ucrania, la crisis de los refugiados o a «la violencia y la violación de los derechos fundamentales en Cataluña». «Lo que está en juego es el ideal de la democracia en toda Europa, no sólo en mi país», añadió.
Además, se deshizo en elogios de Dinamarca para después comparar Cataluña con el país nórdico: «Queremos ser la Dinamarca del sur, una nación abierta al Mediterráneo. Las pequeñas naciones tienen mejores perspectivas en la globalización, ya no necesitan pertenecer a un Estado grande. Lo pequeño es hermoso».
La política lingüística
Puigdemont reaccionó con cierto desconcierto a los reparos académicos sobre su discurso. Negó el carácter populista del separatismo y también que España sea un Estado democrático y descentralizado. «Eso sólo es sobre el papel porque Cataluña no tiene derecho a abrir una oficina comercial fuera de España y en cambio Andalucía, sí. Eso es porque Madrid cree que utilizaríamos esas oficinas para hacer propaganda», soltó Puigdemont para rebatir a la profesora Wind.
El candidato a la investidura también censuró a Wind por referirse a la política de exclusión del idioma español y la balcanización de Cataluña. Negó que hubiera cualquier discriminación y dijo: «Queremos ser un solo pueblo unidos en la diversidad». «Se puede entrar en la tienda y hablar en catalán y en español. No hay ningún problema. Hay que informarse», espetó a la profesora. «En el futuro de Cataluña, nadie tendrá ningún problema si quiere mantener la ciudadanía española», remató Puigdemont.
FUENTE: Libertad Digital
Habla la profesora danesa que chafó a Puigdemont: «La Universidad no está para darle un micro y que haga campaña» (incluye VIDEO de la conferencia al completo. En ingles con configuración para poner subtítulos en español)

