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EL CONSULTORIO AMOROSO Y SEXUAL DE INNER.

 

El Consultorio Amoroso y Sexual del Inner

Debido a la gran cantidad de artículos sobre sexo que se han publicado en esta bitácora, muchos lectores la han confundido con un consultorio sexual, enviándome numerosas preguntas al correo. Bueno, me ha dado un ataque de amor al projimo y he respondido a algunas de ellas.
 
Frasco: La semana pasada me di al fornicio con mi novia sin que ella me hubiera avisado previamente de que tenia la regla. Al sacar mi manubrio para cambiar de postura lo vi lleno de sangre; pensé que me había rajado el prepucio y me desmayé, cayendo de la cama y despellejándome el cerebro en el suelo ¿Es grave?
Inner: Si, es muy grave. No se puede ser así de lerdo. Ve y que te mire un psicólogo.
 
Bonifacio, el sencillo hombre del campo: Vivo en un poblado rural de la España profunda que es presa del despoblamiento. Ante la falta de mozas y prostíbulos en los que aplacar mi ardor sexual me ha dado por las practicas zoofilicas. Tengo un harén de cabras muy hermosas todas ellas, y de vez en cuando se la endiño a nuestra vaca. Ahora bien, la vaca es para mi como una segunda madre, pues desde pequeño me he nutrido con la rica leche que de sus ubres extraemos, ya sea servida al natural o en cuajadas ¿Estoy cometiendo incesto?
Inner: Tu eres tonto, chaval. ¡Largo de aquí!
 
Carmelita la Puritana: Si me baño en una piscina donde hay hombres, ¿puedo quedarme embarazada?
Inner: Si, pero solo si te subes encima de alguno de ellos y te lo follas.
 
Carmelita la Puritana: Y si me dan por el culo, ¿puedo quedarme embarazada?
Inner: Pues claro. ¿De donde crees si no que vienen los políticos?
 
Carmelita la Puritana: ¿Que puedo hacer para no quedarme embarazada?
Inner: Meterte en un saco y dejarme en paz, ¡pesada!
 
Alberto de Sevilla: El otro día fui a visitar a mi nueva amada a su casa. Llenamos la bañera y nos metimos dentro para retozar. En un momento dado salieron de su entrepierna unas burbujas de aire que murieron al encontrarse con la superficie del agua, dejando tras su fugaz existencia un olor nauseabundo. La miré sorprendido a los ojos, buscando de sus labios una respuesta a lo sucedido, y me dijo que había un buzo arreglando las cañerías de la casa. ¿Crees que puedo confiar en ella?
Inner: ¡¿Un buzo?! Tu amada, ademas de una pedorra, es una mentirosa compulsiva. Búscate a otra.
 
Eustaquio, El Bestia: Unos bichitos han anidado en mi pelambrera genital y cuando me mudo de ropa los veo corretear entre mi ombligo y mis cojones, y dar pequeños saltos de un huevo al otro. Siento constantemente un cosquilleo que me provoca inoportunas erecciones y esto me impide concentrarme en mi trabajo ¿Como puedo expulsarlos de ahí?
Inner: ¿Y desde cuando te ha dado por encular a tu pulgoso perro? En fin, bañate entre muda y muda y baña también al pobre animal. Cortale ademas las uñas por si algún día queréis cambiar los roles sexuales.
 
Roberto, El Honrado Currante: Hace una semana descubrí a mi mujer con otro en la cama. Le pedí, entre lagrimas, una explicación a su traición y me dijo que estaba harta de mi, de mi minúsculo pene, de mis problemas de eyaculacion precoz y de mi fétido aliento. Me dijo que si se me ocurría pedir el divorcio ella se quedaría con los niños y con nuestro hogar, mientras que yo acabaría en la puta calle y para colmo terminando de pagar la hipoteca del piso ademas de la manutención de los niños, por lo que no me quedaba mas remedio que aceptar mi cornamenta resignadamente. ¿Que puedo hacer?
Inner: Pues mira, tienes varias opciones: tirarte al río, colgarte de un árbol o meter la cabeza en el horno y abrir el gas.
 
Pacorro, el del Penedes: Durante las madrugadas siento unas irresistibles pulsiones sexuales que me hacen entrar en trance, y me paseo desnudo por las desiertas calles en busca de una luz que me lleve hacia el éxtasis. ¿Es algún tipo de parafilia?
Inner: No, pero me han dicho que hay un chalado en Villafranca del Penedes que, noche tras noche, esta dejando todas las farolas pringadas de semen. ¿No seras tu, verdad?
 

LA VIEJITA, LAS LUMIS Y EL INEM.

Estos son todas las mujeres de mal vivir de Madrid que se organizan, toman conciencia de clase y se van a la Plaza de la Villa en manifestacion:
– Alcalde! exigimos nuestros derechos!
– Queremos un empleo digno!
– Queremos seguridad social!
Como es epoca de elecciones, Tutangallardón I «El Zanjas», dice a las manifestantes para quitarselas de en medio:
– Vayan a la oficina de empleo y den sus nombres y ya vere que puedo hacer.
Bueno, pues en el Inem ponen una ventanilla especial para estas señoritas y se ponen haciendo una cola que da siete vueltas al edificio.
En esto que se acerca una anciana transeunte de esas que van con moño y son como la abuelita paz, y pregunta a la ultima de la fila:
– Y que dan aqui, que hay tanta gente?
A la pobre señorita le da verguenza confesar su condicion y
escandalizar a la honorable anciana, asi que dice:
– Pues…esto…. pues dan… esto… ah si!, bolsas de peladillas.
– Anda, con lo que me gustan a mi! pues me pongo a la cola!
Tras siete horas le toca el turno a la vieja y dice el hombre de la ventanilla con cara de horror :
– Pero usted tambien! Si ya no tiene ni dientes!
– Hombre, morderlas no las puedo morder, pero chuparlas, bien que las chupo.

EL EXPERIMENTO CIENTÍFICO

 

Son tres científicos que van a realizar un experimento para comprobar que le sucede a un cerdo si esta un año sin hacer sus necesidades. Para ello le colocan un tapón de corcho bien grande en el culo y lo comienzan a atiborrar de comida.

Van pasando los días y el cerdo sigue y sigue engordando. Los científicos, ya llegado el sexto mes, deciden entrenar a un mono para que llegado el momento, le quite el tapón al cerdo. Tras arduos esfuerzos logran que el mono (entrenándose con un cerdito de peluche) acate y ejecute las ordenes que los tres científicos le dan. En esto que el cerdo ya casi no cabe en el laboratorio cuando se cumple el año y deciden acabar ya el experimento.
Llevan al cerdo en un gran camión y ayudados por una grúa lo dejan en mitad de un enorme prado.
El primer científico se sitúa a 100 metros del cerdo, mientras que los otros dos compañeros son más precavidos y se colocan a 500 y 1000 metros respectivamente. Por supuesto todos ellos se visten con trajes especiales y escafandras de seguridad y botellas de oxígeno.

Recuerden que no saben lo que puede pasar. En esto, el científico que más cerca está del cerdo le da la orden al mono:
– Chita, quítale el tapón!!!
El mono se acerca tembloroso a la gran masa porcina con cara de estreñimiento absoluta y le quita el tapón:
PLOOFFFFPAAAFPUMMMMMMMFFFFSSSSSSSS……y tras cinco minutos todavía resonaba el estruendo….
Cuando la espesa niebla fétida se disipa podemos ver al científico que más lejos estaba, buscando a sus compañeros. La mierda le llegaba por lo tobillos. «¿Compañeros dónde están?» Mientras avanza hacia el epicentro de la catástrofe vislumbra a otro de los científicos. La mierda les llegaba por la cintura.
C1: ¿Estás bien?
C2: Sí
C1: ¿Y que ha sido de…?
C3: EEEEOOOOOOO!!!!
C1 y C2: Está vivo!!
En la lejanía se podía apreciar la figura del tercer científico, nadando entre la mierda y desternillándose de risa. Los otros dos científicos se le acercan nadando y le preguntan extrañados:
– ¿Pero… de que te reís?
A lo que el científico, todavía muerto de la risa les contesta:
– Tenían que haber visto la cara del mono, intentando ponerle de nuevo el tapón al cerdo.

 

EL GATO Y EL GALLEGO

 

En un pueblo de una pequeña comarca gallega, un campesino llega al almacén del pueblo en un crudo día de invierno, con una tremenda helada, y un frio… que te podrías reír de Siberia!
 
– Manuel -le dice al dueño- quiero que me vendas una de esas bolsas de goma, que se les pone agua caliente adentro para calentar la cama y tener los pies calientes…
 
– Coño, Ramón! qué mala suerte la tuya; justamente esta mañana le vendí la última a María, la de la casa de Cosio!
 
– Ramón(puteado…): -Qué hago yo ahora, con el frio que hace por las noches?
 
– No te preocupes hombre, yo te prestaré mi gato…
 
– ¿Tu gato?
 
– Mi gato es gordito, te lo colocas en los pies dentro de la cama y verás qué calorcito que te da toda la noche! 
El martes volveré a tener las bolsas, así que vienes por una y me lo devuelves…
 
– Bueno, gracias Manuel!
 
Ramón toma el gato y se dirige a su casa…
 
Al día siguiente, se aparece Ramón en la tienda de Manuel, con la cara desfigurada por los rasguños…
 
– Manuel, mira, vengo a devolverte este gato de mierda y te lo puedes meter por el culo. Mira como me dejó el malparido!
 
– Pero, Ramón…  ¿qué pasó? si mi gato es lo más manso que hay!
 
– ¿Manso?…la madre que lo parió! mira, al embudo en el culo se lo aguantó, pero cuando empecé a echarle el agua hirviendo, se puso como loco…!!