Etiqueta: FUNDAMENTALISMO

NO HABRÁ PAZ MUNDIAL SIN LA PAZ ENTRE RELIGIONES (¡¡¡QUE ERROR HEMOS COMETIDO!!!)

 

ADVERTENCIA: Deseo aclarar que he visto el artículo y con objeto de cumplir con la norma de poner la fuente del mismo mediante un link o enlace, me he encontrado conque en muchos lugares se afirma que esto es un HOAX y que el Sr. Vivar Rodriguez, autor o presunto autor del artículo, ES UNA INVENCIÓN. Bien, pues A MI ME DA LO MISMO QUIEN SEA EL AUTOR, DE CUALQUIER FORMA, ESTOY TOTALMENTE DE ACUERDO CON EL MISMO.

Y mas aun cuando LOS DATOS QUE SE CITAN, SON CIERTOS.

 

Qué error hemos cometido!!!!!!

Por Sebastian Vivar Rodriguez

Periodista español, Barcelona (España). Premio Internacional de Literatura.

 

Caminaba por la Rambla del Raval (Barcelona) y lo vi claro: Europa murió en Auschwitz. Nosotros asesinamos a seis millones de judíos, para acabar importando 20 millones de musulmanes por lo común integristas. ¿Qué no es posible generalizar?

Bien, en vista de cómo nos han ido las cosas yo creo que sí se puede generalizar. ¿Que si hay excepciones? De acuerdo… pero son excepciones.

Para el resto, es decir, en general debe decirse que en Auschwitz quemamos la cultura, la inteligencia y la capacidad de crear riqueza; quemamos al pueblo del mundo, el que se autoproclama el elegido de Dios. ¡Porque es el pueblo que ha proporcionado a la Humanidad las mayores mentes capaces de cambiar el rumbo de la historia (Cristo, Marx, Eintein, Freud), y grandes momentos de progreso y bienestar! Y es preciso decir también que el resultado de relajar fronteras y del relativismo cultural y de valores bajo el absurdo pretexto de la tolerancia han sido estos 20 millones de musulmanes, a menudo analfabetos y fanáticos que Europa ha dejado entrar y que en el mejor de los supuestos están, como decía, en esta Rambla del Raval, expresión máximo del tercer mundo y del gueto y que en el peor de los casos preparan atentados como el de Manhattan o el de Madrid, en los pisos de protección oficial que les proporcionamos día a día. Hemos cambiado a la cultura por el fanatismo, a la capacidad de crear riqueza por la voluntad de destruirla, a la inteligencia por la superstición.

Hemos cambiado el instinto de superación de los judíos, que ni en las peores condiciones imaginables se han cansado nunca de querer un mundo mejor en paz, por la pulsión suicida de Leganés. Los diamantes como riqueza portátil para la próxima vez que deban huir, por las piedras palestinas contra cualquier intento de paz.

Hemos cambiado el orgullo de sobrevivir, por la obsesión fanática por morir, y de paso matarnos a nosotros y a nuestros hijos.

La población islámica global es aproximadamente 1.200.000.000; eso es UN MIL MILLONES DOSCIENTOS MILLONES o 20% de la población del mundo. Han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:

1988 – Najib Mahfooz  

Paz:

1978 – Mohamed Anwar El-Sadat

1990 – Elias James Corey

1994 – Yaser Arafat:

1999 – Ahmed Zewai  

Economía:

(cero)  

Física:

(cero)  

Medicina:

1960 – Peter Brian Medawar

1998 – Ferid Mourad  

TOTAL:  SIETE (7)

La población judía global es aproximadamente 14.000.000; éso es CATORCE MILLONES o cerca de 0.02% de la población del mundo. Han recibido los premios Nobel siguientes:

Literatura:

1910 – Paul Heyse

1927 – Henri Bergson

1958 – Boris Pasternak

1966 – Shmuel Yosef Agnon

1966 – Nelly Sachs

1976 – Saul Bellow

1978 – Isaac Bashevis Singer

1981 – Elias Canetti

1987 – Joseph Brodsky

1991 – Nadine Gordimer World  

Paz:

1911 – Alfred Fried

1911 – Tobias Michael Carel Asser

1968 – Rene Cassin

1973 – Henry Kissinger

1978 – Menachem Begin

1986 – Elie Wiesel

1994 – Shimon Peres

1994 – Yitzhak Rabin  

Física:

1905 – Adolph Von Baeyer

1906 – Henri Moissan

1907 – Albert Abraham Michelson

1908 – Gabriel Lippmann

1910 – Otto Wallach

1915 – Richard Willstaetter

1918 – Fritz Haber

1921 – Albert Einstein

1922 – Niels Bohr

1925 – James Franck

1925 – Gustav Hertz

1943 – Gustav Stern

1943 – George Charles de Hevesy

1944 – Isidor Issac Rabi

1952 – Felix Bloch

1954 – Max Born

1958 – Igor Tamm

1959 – Emilio Segre

1960 – Donald A. Glaser

1961 – Robert Hofstadter

1961 – Melvin Calvin

1962 – Lev Davidovich Landau

1962 – Max Ferdinand Perutz

1965 – Richard Phillips Feynman

1965 – Julian Schwinger

1969 – Murray Gell-Mann

1971 – Dennis Gabor

1972 – William Howard Stein

1973 – Brian David Josephson

1975 – Benjamin Mottleson

1976 – Burton Richter

1977 – Ilya Prigogine

1978 – Arno Allan Penzias

1978 – Peter L Kapitza

1979 – Stephen Weinberg

1979 – Sheldon Glashow

1979 – Herbert Charles Brown

1980 – Paul Berg

1980 – Walter Gilbert

1981 – Roald Hoffmann

1982 – Aaron Klug

1985 – Albert A. Hauptman

1985 – Jerome Karle

1986 – Dudley R. Herschbach

1988 – Robert Huber

1988 – Leon Lederman

1988 – Melvin Schwartz

1988 – Jack Steinberger

1989 – Sidney Altman

1990 – Jerome Friedman

1992 – Rudolph Marcus

1995 – Martin Perl

2000 – Alan J. Heeger  

Economía:

1970 – Paul Anthony Samuelson

1971 – Simon Kuznets

1972 – Kenneth Joseph Arrow

1975 – Leonid Kantorovich

1976 – Milton Friedman

1978 – Herbert A. Simon

1980 – Lawrence Robert Klein

1985 – Franco Modigliani

1987 – Robert M. Solow

1990 – Harry Markowitz

1990 – Merton Miller

1992 – Gary Becker

1993 – Robert Fogel  

Medicina:

1908 – Elie Metchnikoff

1908 – Paul Erlich

1914 – Robert Barany

1922 – Otto Meyerhof

1930 – Karl Landsteiner

1931 – Otto Warburg

1936 – Otto Loewi

1944 – Joseph Erlanger

1944 – Herbert Spencer Gasser

1945 – Ernst Boris Chain

1946 – Hermann Joseph Muller

1950 – Tadeus Reichstein

1952 – Selman Abraham Waksman

1953 – Hans Krebs

1953 – Fritz Albert Lipmann

1958 – Joshua Lederberg

1959 – Arthur Kornberg

1964 – Konrad Bloch

1965 – Francois Jacob

1965 – Andre Lwoff

1967 – George Wald

1968 – Marshall W. Nirenberg

1969 – Salvador Luria

1970 – Julius Axelrod

1970 – Sir Bernard Katz

1972 – Gerald Maurice Edelman

1975 – Howard Martin Temin

1976 – Baruch S. Blumberg

1977 – Roselyn Sussman Yalow

1978 – Daniel Nathans

1980 – Baruj Benacerraf

1984 – Cesar Milstein

1985 – Michael Stuart Brown

1985 – Joseph L. Goldstein

1986 – Stanley Cohen [& Rita Levi-Montalcini]

1988 – Gertrude Elion

1989 – Harold Varmus

1991 – Erwin Neher

1991 – Bert Sakmann

1993 – Richard J. Roberts

1993 – Phillip Sharp

1994 – Alfred Gilman

1995 – Edward B. Lewis

1996- Lu RoseIacovino  

TOTAL: 129!

Los judíos no practican el lavado de cerebro de los niños en los campos de entrenamiento militar, enseñándoles a ser hombres-bomba explotándose, causando la muerte de judíos y de otros no-musulmanes. Los judíos no secuestran aviones, ni matan atletas en las Olimpiadas, o se explotan en restaurantes alemanes. No hay un solo judío que haya destruido una iglesia. No hay un solo judío que haya protestado matando gente. Los judíos no trafican esclavos, ni tienen líderes que llaman a la Jihad para dar muerte a todos los infieles. Quizás los musulmanes deberían considerar el invertir en educar a su gente y no en culpar a los judíos por todos sus problemas.

Los musulmanes deberían preguntarse qué podrían hacer por la Humanidad antes de exigir que la Humanidad los respete. Independientemente de lo que usted opine sobre la crisis entre Israel y sus vecinos palestinos y árabes, y aunque usted crea que Israel tiene más parte de culpabilidad, la siguiente frase realmente lo dicen todo: ‘Si los árabes depusieran sus armas hoy, no habría más violencia. Si los judíos depusieran sus armas hoy, no habría más Israel. «Benjamin Netanyahu.

Es récord histórico que el Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas, General Dwight Eisenhower, al entrar a los campos de concentracion nazis, y ver las víctimas de los campos de la muerte, pidió que se tomaran todas las fotografías posibles, y que se investigara, grabara y documentara toda informacion de los alemanes de las aldeas circundantes, a quienes se les pidió que dieran sepultura a los muertos, y revelaran toda evidencia o pista que guiara a más informacion sobre este Holocausto. Eisenhower dijo en sus propias palabras: «Consígan que todo este en expediente – consigan las películas – consigan a los testigos – porque en alguna parte del camino de la Historia algún bastardo se levantará y dirá que esto nunca sucedió». Recientemente, el Parlamento del Reino Unido consideró quitar el Holocausto del plan de estudios de las escuelas porque «ofende» a población musulmana que reclama que el Holocausto nunca ocurrió. Ahora, a más de 60 años la segunda guerra mundial, este e-mail se está enviando como una cadena conmemorativa, en la memoria de seis millones de judíos, 20 millones de rusos, 10 millones de cristianos, y 1.900 sacerdotes católicos que «fueron asesinados, violados, quemados, muertos de hambre, batidos, exterminados y humillados».  Ahora, más que nunca, con Irán, entre otros, reclamando que el Holocausto es «un mito,» es imperativo cerciorarse de que el mundo nunca olvide. ¿Cuántos años pasarán antes de que alguien diga que el ataque contra el World Trade Center «NUNCA OCURRIÓ» porque ofende a los musulmanes?  

¡Produce escalofríos imaginar un mundo dominado por fanáticos!

ENGAÑOS DEL ISLAM – Al Taqiyya

 

No tiene nada de especial que el islam permita la mentira, el islam no es más que una justificación de los bajos instintos del hombre y la moral del siglo VI cuando se inventó y como demuestran constantemente gente como el del video cuando Hamsa predica el asesinato y la exclavitud lo hace por que según el Allah le da derecho a hacerlo, lo terrible es que a algo TAN BÁRBARO, en occidente y por mor de unos derechos humanos QUE ELLOS MISMOS DETESTAN, ODIAN, CONSIDERAN INACEPTABLES y que NO SOLO NO RESPETAN, ni en sus paises ni el los guettos QUE ELLOS MISMOS, DE FORMA PERFECTAMENTE PLANEADA, montan cuando vienen a occidente como inmigrantes (muchos de ellos, para colmo, ILEGALES) sinó que PRETENDEN ABOLIR EN EL MOMENTO EN QUE PUEDAN ACCEDER AL PODER (y ya están creando partidos políticos para presentarse a NUESTRAS ELECCIONES LIBRES), les ESTEMOS PERMITIENDO UNA CLARA INVASIÓN Y EL CONTINUO ATAQUE A DERECHOS QUE TANTO EN OCCIDENTE NOS HA COSTADO CONSEGUIR.

Y sobre todo a un derecho INNEGOCIABLE E INALIENABLE, EL DERECHO AL LIBRE ALBEDRIO, LIBRE ALBEDRIO QUE LAS OTRAS DOS RELIGIONES MAYORITARIAS (con la excepción, por supuesto, de pequeños grupos de fundamentalistas marginales) SI ADMITEN.

Al fin y al cabo ¿que se puede esperar de los delirios de un conductor de caravanas ignorante, ladrón, analfabeto y pederasta?, pues un ENGENDRO INFAME Y DELIRANTE como el Corán.

Y, DE UNA VEZ POR TODAS, ASIMILEMOS Y COMPRENDAMOS BIEN LO QUE ESTO SIGNFICA:

– No hay ninguna ciudad [de incrédulos] que no vayamos a destruir o castigar severamente antes del Día de la Resurrección. Esto es lo que ha sido decretado y registrado en el Libro [de Nuestros decretos]. CORAN 17:58

– Cuando queremos destruir una ciudad hacemos que sus dirigentes la corrompan, entonces la sentencia contra ella se cumple y la destruimos? totalmente. CORAN 17:16

CORAN 9:29 :

Combatid a quienes no creen en Allah ni en el Día del Juicio, no respetan lo que Allah y Su Mensajero han vedado y no siguen la verdadera religión [el Islam] de entre la Gente del Libro [judíos y cristianos], a menos que éstos acepten pagar un impuesto [por el cual se les permita vivir bajo la protección del estado islámico conservando su religión] con sumisión.

El islam es el arma para DESTRUIR Y DOMINAR!

¡¡ OCCIDENTE, DESPIERTA YA!!

 

¿JUSTICIA EN EL ISLAM?

 

Terrorífico video en el que se muestra la justicia de la “religión de paz”. Sin desperdicio y no apto para sensibles (PINCHAR EN LA IMAGEN):

Y aun así, con pruebas, Y MAS PRUEBAS Y MAS PRUEBAS Y MAS PRUEBAS Y MAS PRUEBAS Y MAS……., aun así, seguirá habiendo «lerdo-progres» insistiendo en estupideces como «es que habría que verlo desde su punto de vista puesto que es otra civilización», «es que eso solo son los muy radicales», etc., etc., etc..

Pues no señor, no, EL ISLAM ES BARBARIE, ES CRIMINAL, ES ASESINO.

MATAR CRISTIANOS, UNO DE LOS OBJETIVOS DEL ISLAMISMO.

 

El islamismo es según muchos expertos una corriente ideológica del Islam, aunque para otros muchos expertos el islamismo no es más que el Islam en estado puro, sin  cortapisas ni frenos.

 

El islamismo intenta implementar la religión fundada por Muhammad a nivel mundial a través de los úteros [crecimiento demográfico], de la violencia del Yihad, y del chantaje petrolero, tiene como uno de sus objetivos principales la limpieza religiosa en Dar al-Islam, la Casa –el mundo- del Islam.

 

Limpieza religiosa en Dar al-Islam

 

La limpieza religiosa del totalitarismo islámico se lleva a cabo forzando la conversión de cristianos al Islam, persecución y asesinato de cristianos, algunos de ellos muy relevantes y otras veces muchas veces cometiendo asesinatos indiscriminados en iglesias y lugares frecuentados por cristianos. El intento de destruir Israel también forma parte de la limpieza religiosa en un territorio que según los islamistas les pertenece por haber sido antaño invadido y ocupado por el Islam.

 

El ministro para las Minorías Religiosas, detractor de las leyes antiblasfemia, y único ministro cristiano del gobierno de Pakistán, Shahbaz Battí, fue asesinado el miércoles 2 de marzo de 2011 en Islamabad por un grupo de islamistas armados. El atentado se produjo casi dos meses después de que el gobernador de la provincia oriental de Punyab, el musulmán liberal Salman Tasir, fuera asesinado por su guardaespaldas islamista, también en Islamabad. [1]

 

El también reciente asesinato del sacerdote, según unos, copto, y según otros, católico,

Daoud Botrous el 22 de febrero en Assiut, en el alto Egipto, que fue apuñalado y posteriormente decapitado por islamistas mientras gritaban Alahú Akbar -Alá es el más grande-. [2]

 

El número dos de Al Qaeda, Ayman al-Zawahiri, ha lanzado un mensaje en el que incita a la violencia contra los cristianos y la Iglesia Copta. Zawahiri ha dicho que los coptos son uno de los principales problemas que han llevado a la situación que atraviesa el  Egipto de hoy. [3] “Obviamente”, Israel es el otro principal problema, para los islamistas.

 

Abdirahman Hussein Roble fue asesinado por miembros de Al-Shabaab en Mogadiscio, la capital somalí, el 26 de enero de 2011, según International Christian Concern.

La organización islamista Al-Shabaad acusó al cristiano de “espionaje y de causar discordia religiosa entre los musulmanes”. Además su esposa e hijos han sido amenazados de muerte. Desde el año 2009, los islamistas han asesinado a veinticuatro cristianos en Somalia. [4]

 

International Christian Concern (ICC) ha informado que el 26 de febrero de 2011 una multitud musulmana asaltó e hirió a 17 estudiantes universitarios cristianos en un viaje misionero en el pueblo de Oma, Etiopía.  [5]

Los estudiantes comenzaron a distribuir ejemplares de la Biblia y hablaron con los musulmanes, uno de los aldeanos discutió con ellos con ira, incitó a una turba para atacar a los estudiantes cristianos. Los musulmanes gritaban Alla hú Akbar (Alá es el más grande) mientras lanzaban piedras a los cristianos y los golpearon con varas.

Según el Censo Nacional del 2007 de Etiopía, los cristianos representan el 62,8% de la población del país y los musulmanes el 33,9%. La Constitución etiope garantiza la libertad de religión, pero la realidad es que  los cristianos que viven en zonas de mayoría musulmana de Etiopía son atacados por los musulmanes.

 

«Estamos alarmados por el aumento de ataques contra  cristianos en las zonas de mayoría musulmana de Etiopía. Instamos a las autoridades etíopes a que investiguen este último ataque y que prevengan ataques similares en el futuro” dijo el Director Regional de la ICC para África, Jonathan Racho.

Una larga serie de crímenes, ofensas, agresiones islamistas que no cabrían en este artículo, no son más que el epifenómeno del odio islamista contra la alteridad.

 

¿Qué motiva a los islamistas a asesinar cristianos?

 

Los islamistas  aducen que los cristianos son la quintacolumna de Occidente en Dar al-Islam, y de la “decadencia del cristianismo”,  pero ellos saben perfectamente que antes de nacer Muhammad y el Islam, existían cristianos en el mundo árabe, en el norte de África, y en Próximo Oriente, y que nunca los cristianos han pretendido recristianizar Turquía –antiguo Imperio Romano de Oriente, el Imperio Bizantino-, ni las zonas que antaño fueron cristianas.

 

También argumentan que Israel es la quintacolumna de Occidente, de la democracia y de los valores “decadentes del judaísmo”, aunque ellos saben perfectamente que el pueblo judío y el judaísmo nacieron en el Israel completo, mayor que la parte que es actualmente el estado judío, y que el judaísmo nació casi dos milenios y medio antes que Muhammad y el Islam aparecieran en la tierra.

 

El motivo real y principal que impele a los yihadistas a asesinar cotidianamente a cristianos en todos los frentes del Yihad es mostrar a sus correligionarios musulmanes que el islamismo tiene músculo, nervio, poder y potencia para imponerse, y que cualquier discrepancia –por parte del resto de los musulmanes- se pagará con la vida. También lo que les empuja a los islamistas a cometer sus crímenes es mostrar la debilidad de los cristianos de Occidente, a los que les achacan insolidaridad, por seguir una religión “equivocada” y que si los cristianos son incapaces de solidarizarse y defender a los cristianos en Dar al-Islam, aún serán menos capaces en defender a los musulmanes que discrepen del islamismo, y también es una advertencia para aquellos musulmanes “tibios” que viven en Occidente, que el largo brazo que empuña la Espada del Islam puede llegar a ellos muy fácilmente, y que se encontrarán sin defensa, en caso de rechazo, ya que el cristianismo es “insolidario, decrépito, decadente y débil”, como afirman los islamistas.

 

¿Hasta cuando asesinarán a cristianos, por el mero hecho de ser cristianos?

 

El régimen chiíta de los mulás, aun perteneciendo a la corriente minoritaria del Islam, es quien enarbola la bandera del islamismo con un proyecto mundial: el Imamato –Califato- a nivel terráqueo, y con una base firme: la República Islámica de Irán.

 

A pesar de pelearse, combatirse y asesinarse mutuamente los islamistas sunnitas y chiítas, tienen como objetivo final la implementación del Islam en todo el globo terráqueo.

La organización sunnita Al-Qaeda, como otras tantas en Pakistán, y el islamismo en Turquía, pretenden disputar el Yihad a los ayatolás.

 

El prestigio de los islamistas se apoya en la dictadura del totalitarismo islámico de Teherán y aquellos ven al régimen de los mulás como su aspiración máxima, a pesar de sus divergencias sectarias.

 

Si Occidente apoya a los iraníes que se manifiestan contra la dictadura de Alí Jamenei y Mahmmud Ahmadineyad, fortalece a los que discrepan de la tiranía islámica y se consigue la caída de la dictadura islámica de Irán, los islamistas –tanto chiítas como sunnitas- perderán todo el prestigio que tienen entre sus acólitos y paulatinamente los crímenes islámicos serán rechazados mayoritariamente por los árabes y por los musulmanes.

 

NOTAS

 

[1] Libertad Digital. Asesinan al único ministro cristiano de Pakistán por defender a Asia Bibi. Se oponía a la ley antiblasfemia               

http://www.libertaddigital.com/mundo/islamistas-asesinan-al-unico-ministro-cristiano-de-pakistan-por-defender-a-asia-bibi-1276415895/
Boston.com Militants kill Christian minister in Pakistan

http://www.boston.com/news/world/asia/articles/2011/03/02/gunmen_kill_pakistan_religious_minorities_minister/?rss_id=Boston.com+%2F+Boston+Globe+–+World+News

Persecution. International Christian Concern

http://www.persecution.org/2011/03/02/islamists-assassinate-pakistans-sole-christian-minister-and-an-old-icc-friend/

[2] http://plataformacdfc.wordpress.com/2011/02/26/miles-de-egipcios-coptos-protestan-por-asesinato-de-sacerdote/

Ecclesia Digital. Asesinado en Egipto el sacerdote copto ortodoxo Daoud Boutros

http://www.revistaecclesia.com/content/view/24009/63/

http://www.informe-c.info/general/asesinado-en-egipto-el-sacerdote-copto-ortodoxo-daoud-boutros-12129.html

[3] http://www.nationalreview.com/corner/260691/egypt-s-copts-al-qaeda-s-sights-nina-shea

http://www.persecution.org/2011/03/03/egypt%E2%80%99s-christians-in-al-qaeda%E2%80%99s-sights/
[4] Entre Cristianos. En Somalia cristiano es asesinado por radicales islamistas http://www.entrecristianos.com/201102271662/En-somalia-cristiano-es-asesinado-por-radicales-islamistas

[5] http://www.persecution.org/2011/03/01/christian-students-attacked-by-muslim-mob-in-ethiopia/

Fuente y difusion: www.porisrael.org

EL TOTALITARISMO ISLÁMICO EN EL CORÁN.

¿Y esa consigna de no “demonizar” al Islam, como si los atentados del 11 de septiembre no hubieran sido realizados en su nombre? ¿No es Ben Laden y sus sahid quienes lo demonizan ofreciendo una imagen de salvajismo e inhumanidad? Arma suprema de los islamo-fundamentalistas, lo islámicamente correcto sitúa como postulado que el ‘verdadero Islam’ no puede ser más que ‘tolerante’ y ‘pacífico’ puesto que el Corán es un ‘texto de paz y amor’. Muhamad Alí, el boxeador Casius Clay, lo proclamó en el homenaje a las víctimas: “el Islam es la paz”. Esta especie de consigna rechaza cualquier análisis argumentado para desentrañar las raíces coránicas y teológicas del islamismo radical, del terrorismo suicida, como “intolerancia racista”. En vez de exorcizar el desviacionismo de los terroristas suicidas se sataniza la crítica. Los atentados se convierten en un acto de propaganda de ¡un Islam limpio de todo pecado! El fanatismo y el oscurantismo islámico justifican por tanto, en el nombre de Dios, la lapidación de las mujeres en Irán, Sudán o Mauritania, el exterminio de los cristianos en Indonesia, la degradación de las mujeres en Afganistán o la liquidación de los blasfemos y los católicos en Pakistán, muestras todas ellas de tolerancia, paz y amor, hasta el punto de que lo coherente sería pedir la aplicación de la sharia en nuestras naciones occidentales. ¿Por qué tanto silencio ante las flagrantes lesiones a los derechos humanos en las naciones islámicas “moderadas”? ¿Es una excepción cultural, una manifestación de una cultura distinta, satanizar el sexo, hasta lapidar a las adúlteras? ¿La no discriminación por razón de sexo es acaso una costumbre occidental? Afganistán, ese “régimen vomitivo” donde la mujer ha de morir sin recibir atención sanitaria, y ¿Arabia Saudí, donde tienen prohibido conducir? ¿Estaba entonces bien aquello de la mujer con la pata quebrada? El imán de Fuengirola publicó un libro recomendando los castigos corporales a la mujer, como, por otra parte, recomienda el Corán. ¿Dónde queda lo del terrorismo doméstico? ¿Alguien se imagina la justa indignación nacional si un párroco católico saliera por donde el imán de Fuengirola? Pues ese señor es quien selecciona a los profesores y profesoras, nunca los sexos juntos, de las clases de musulmán en los colegios de Málaga. La postmodernidad, el estructuralismo y los ‘políticamente correcto’ han acostumbrado a las gentes a esa doble moral, a ese relativismo ético, consecuencia directa del cultural. Al margen de tanto tópico, las razones de la violencia tienen raíces muy profundas en El Corán. Es un texto asequible, de fácil estudio, ¿por qué mantener que el Islam es la paz cuando una de cada dos azoras chorrea sangre?.

MAHOMA, CAUDILLO MILITAR

Mahoma fue al tiempo un líder espiritual y un caudillo militar. Bajo su mandato, los islamitas fueron perseguidos y perseguidores. De forma similar al pueblo hebreo en su éxodo y su toma de posesión de la tierra prometida, los islamitas combatieron y se impusieron sobre sus adversarios por las armas. Ese ambiente bélico, de violencia y propaganda, impregna el Corán.

Exiten sobre Mahoma prolijas biografías en donde se reseñan sus hechos más notables y sus cualidades de estadista, pues en la última etapa de su vida fue básicamente un organizador. Dotó a las tribus de la península arábiga de una férrea unidad y una misión, que se tradujo a las pocas décadas de su muerte en una impresionante expansión por Asia y África del Norte hasta la península ibérica. Mahoma, “el alabado”, nació alrededor del año 580. Huérfano desde joven, casó con la rica Jadicha, que lo doblaba en edad y a quien ayudó en la administración comercial de sus bienes. Del matrimonio nacieron cuatro hijas y varios hijos varones, muertos a corta edad. A Mahoma no le sobrevivió ningún hijo varón de sus quince mujeres, como reseña El Corán. La actual Arabia Saudí era entonces una fragmentada colección de tribus –él pertenecía a los hachemitas, un clan prestigioso, pero de poder reducido-, con religiones politeístas relacionadas con cada clan, con centro religioso y comercial en La Meca, donde se veneraba la Kaaba, una piedra negra a la que se supone un aerolito, rodeada de ídolos de las numerosas divinidades adoradas por los beduinos. Convivían también comunidades de dos religiones monoteístas, la hebrea y la cristiana, y había seguidores de credos asiáticos como el de Zoroastro.

Fue en el año 610 cuando recibió su primera revelación en el monte Hira. Según Tabari, historiador musulmán (839-923), comunicó a su mujer “Oh Kadija, temo volverme loco. ¿Por qué?, preguntó ella. Porque veo en mí los signos de un poseído: cuando camino oigo voces que vienen de cada piedra y de cada colina, y por la noche veo en sueños un ser enorme que se presenta ante mí, un ser cuya cabeza alcanza al cielo y cuyos pies tocan la tierra”. Un lunes se le apareció un ángel de Dios, Gabriel. “Se presentó ante él y le dijo: ¡La bendición sea contigo, oh Mahoma, apóstol de Dios! Mahoma se asustó y se puso de pie pensando que había perdido el juicio. Se dirigió hacia la cumbre para matarse arrojándose desde lo más alto. Pero Gabriel le tomó entre sus alas, de modo que no podía avanzar ni retroceder. Y entonces le dijo: ¡Oh Mahoma, no temas, porque tú eres el profeta de Dios, y yo soy Gabriel, el ángel de Dios!. Mahoma permaneció inmóvil entre las dos alas, y Gabriel continuó: ¡Oh, Mahoma recita: en nombre de tu Señor, que ha creado todo, que ha creado el hombre a partir de un coágulo de sangre!”. Gabriel le entregó la primera sura del Corán, denominada Iqra, el credo musulmán: “La alabanza a Dios, Señor de los mundos. El Clemente, el Misericordioso, Rey del Día del Juicio. A ti adoramos y a ti pedimos ayuda. Condúcenos al camino recto, camino de aquellos a quienes has favorecido, que no son objeto de tu enojo y no son los extraviados”.

“Mahoma descendió de la montaña. Fue invadido de un fuerte temblor y volvió a casa, repitiéndose a sí mismo las palabras del ángel. Estas le daban confianza, pero temblaba con todo el cuerpo debido al temor y al terror que le había inspirado Gabriel. Ya en la casa dijo a su mujer: el mismo que se me había aparecido de lejos se me ha presentado hoy delante. ¿Qué te ha dicho?, le preguntó Jadicha. Me ha dicho: Tú eres el profeta de Dios y yo soy Gabriel, y me ha recitado esta sura. Jadicha, que había leído viejas escrituras y conocía historias de profetas, sabía también el nombre de Gabriel. Mahoma fue dominado acto seguido por un agudo frío, inclinó la cabeza y dijo a su mujer: ¡Cúbreme, cúbreme!. Ella le cubrió con un manto, y él se durmió”[1].

El Corán prácticamente no da detalles de las revelaciones de Mahoma, luego enriquecidas literariamente por sus seguidores. Con frecuencia se trataba de locuciones intelectuales difíciles de determinar, acompañadas por fenómenos físicos descritos por la tradición: palidecía, su frente se llenaba de sudor y entraba en un estado de semiinconsciencia. A veces caía en tierra, como fulminado de una irrupción que no se juzgaría natural. “Para Teófano todos estos síntomas no eran más que el reflejo externo de un ataque de epilepsia”[2]. “Quienes consideran los hechos desde fuera de la tradición musulmana mantienen, como es de esperar, una postura escéptica sobre el origen último de las iluminaciones experimentadas por Mahoma. Ha habido autores que las han atribuido a un psiquismo patológico, pero de gran brillantez y originalidad. Otros han hablado de alucinaciones, mientras que algunos piensan que estamos ante una mente que no consigue siempre distinguir entre lo imaginario y lo real”[3]. En cualquier caso, Mahoma siempre creyó con gran fuerza en su misión y en la veracidad de los mensajes.

En un primer momento, “no quiere crear una nueva religión”[4], sino lanzar un mensaje monoteísta, llamando a pedir perdón por los pecados mediante letanías cristianohebreas, denunciando algunas prácticas aberrantes como el asesinato de niñas recién nacidas. Todo ello para volver a la antigua pureza del hombre piadoso o hánif, cuyo primer representante es el profeta Abraham. Los primeros seguidores en su círculo familiar pronto fueron objeto de amenazas, ridiculizaciones y persecuciones. Mahoma llegó a temer por su vida, volviéndose a la intercesión de algunos ídolos, de lo que pronto se arrepintió, no volviéndose a separar del monoteísmo. La muerte de su esposa y de su protector Abu Talib, le sumió en una situación de desaliento de la que salió tras “la visión del viaje nocturno”, que la tradición musulmana sitúa en Jerusalén.

En medio del fracaso de su predicación, fue reclamado por los habitantes de Medina “para que fuese a vivir entre ellos como árbitro supremo de las tribus de Aws y Jazrach, divididas por viejas rivalidades que dos años antes habían conducido a la guerra”[5]. Su posición monoteísta le hacía también un interlocutor respecto a importantes clanes judíos como los Banu Qurayza, Qaynuqa y Nadir. Esto marca un cambio radical en Mahoma, de predicador religioso a figura política. Según Vernet, “Mahoma, que hasta entonces jamás había pensado que su doctrina pudiera teñirse de un matiz político cualquiera, cambió de opinión ante la contumacia de sus compatriotas”. La huida o hégira de La Meca, con alrededor de ciento cincuenta seguidores, a Madinat al-nabí (la ciudad del profeta) se produjo el 16 de julio del año 622, donde se sitúa el origen del calendario musulmán.

La introducción en la política de Mahoma dio un giro importante en su mensaje y en sus revelaciones, pues estas no sólo se refieren a aspectos religiosos sino también a la justificación de las decisiones como dirigente político y como jefe militar. Primero sigue una estrategia conciliadora. Fue aceptado por las diversas facciones, aunque con reservas por los que denominará hipócritas. Buscó el acercamiento a los judíos. Para ello situó como día de ayuno de sus seguidores el mismo que el del yom kippur o de la purificación hebraico y prescribió la orientación en las oraciones hacia Jerusalén, aunque mantuvo la oración pública el viernes. Pero entraron en una intensa polémica. Mahoma siempre tuvo un conocimiento de segunda mano de la Biblia y no fue aceptado como profeta. La disputa derivó en un odium theologicum, una de las formas históricamente más intensas de repulsa.

Mahoma culpó a los judíos de haber suprimido fragmentos de las escrituras y haber añadido otros. Por otra parte, esta serie de diálogos habían dado lugar a formas sincretistas de religiosidad. Procedió a incrementar la diferenciación y a reforzar su poder. En el plano religioso tomó decisiones fundamentales. Intensificó el carácter nacional de su mensaje. político. Sustituye el ayuno de la asurá (yom kippur) por el del mes de ramadán. Las oraciones pasaron a orientarse hacia La Meca, considerada ciudad sagrada, cuyo santuario –supuestamente fundado por Abraham y su hijo Ismael- debía ser purificado de los dioses idólatras, pero había de ser objeto de peregrinación de los musulmanes. Rompió, de esa forma, uno de los motivos de oposición a su mensaje, pues los comerciantes de La Meca veían en peligro su influencia y su fuente de ingresos. Al tiempo marcó un objetivo político: la comunidad de creyentes o umma pasa a ser ejército. Mahoma se presentó desde entonces como el último Profeta, tras Moisés y Jesús, y al tiempo resaltó una relación directa con Abraham, que no fue “ni idólatra, ni judío, ni cristiano”.

 

LA VERDAD SE JUSTIFICA POR LA GUERRA

“La guerra –según explica Julio Vernet- constituía el ideal supremo de Mahoma, puesto que con ella iba a infligir a los incrédulos mequíes, por propia mano, el tormento con que reiteradamente les había amenazado”[6]. Sin embargo, “sus partidarios se mostraban reacios a admitir la predicación por medio de la espada” pues representaba “luchar contra hermanos”. Mahoma reforzó su poder personal, haciéndose jurar fidelidad, y el providencialismo. La desobediencia a sus mandatos lo es al propio Alà. Así en la azora II 212 señala “se os prescribe el combate, aunque os sea odioso”[7]. Primero sus seguidores desarrollan operaciones de estricto pillaje poniendo en riesgo el comercio de La Meca. Una operación de castigo fue enfrentada por Mahoma consiguiendo la victoria de Badr, cuyo botín mejoró la posición de los musulmanes hasta entonces dependientes de la generosidad de los habitantes de Medina. “El alabado” presentó el éxito militar como una prueba del poder y la supremacía de Alá. Tras ello pasó a eliminar disidencias atacando a los hipócritas y a los clanes judíos. Al año siguiente, contra otro ejército superior en número, sufrió la derrota de Ohod. Desde el creciente providencialismo, la interpretación se establece en una prueba de Dios, que premia a los constantes, en términos de triunfo y aniquilación[8]. “Estos días los hacemos suceder entre los hombres, a fin de que Dios sepa quiénes creen y escoja, entre vosotros, testigos -¡Dios no ama a los injustos!-, con el fin de probar a Dios a quienes creen y aniquilar a los infieles”. Esta derrota dio alas a los descontentos en Medina, pero Mahoma cortó la rebelión –expulsando a los judíos- e intensificó las medidas diferenciadoras de sus seguidores estableciendo barreras de comunicación con otras comunidades: prohibió la bebida y el juego.

Como jefe político y militar demostró una voluntad de poder y de dominio que no existía en sus adversarios, dispersos y divididos. Los comerciantes de La Meca se mostraron a favor de terminar con una guerra que sólo les causaba perjuicios. Además, el giro nacionalista de Mahoma les permitía mantener su posición. Tuvo, sin embargo, que vencer en la batalla de Hunayn para ser el señor de la Arabia central, pero no consiguió dominar la norte al ser derrotado en Muta. En esta etapa, cuando empezó a vislumbrar el triunfo, intensificó los elementos teocráticos, y estableció la imposibilidad de pactos salvo entre iguales, o sea entre los creyentes, mientras que los miembros de las religiones del libro –judíos y musulmanes- podían ser tolerados en situación de inferioridad con impuestos especiales.

En el año 10 tras la hégira hizo la peregrinación solemne a La Meca, presentándose al tiempo como el profeta de una nueva religión para los árabes y “como restaurador de la religión de Abraham”[9]. En el año 11 diversas tribús se sublevaron afirmando contar entre sus miembros a nuevos profetas. Preparando la campaña de castigo murió Mahoma de fiebres el 8 de junio de 632.

El lenguaje bélico de El Corán es de inusitada violencia, establecida como voluntad de Alá. “Yo estoy con vosotros. ¡Consolidad en sus puestos a quienes creen! Arrojaré el pánico en el corazón de quienes no creen! ¡Golpeadlos encima del cuello! ¡Golpeadlos en la yema de los dedos!”[10]. Hay un ensañamiento genocida: “No es propio de un Profeta tener prisioneros hasta que haya encubierto la tierra con los cadáveres de los incrédulos” [11]. Hay con frecuencia una exaltación de la venganza y escasos sentimientos humanitarios como cuando exclama “¡Dios los mate!” con referencia explícita a los judíos y los cristianos[12]. “¡Profeta! ¡Combate a los infieles y a los hipócritas! ¡Sé duro con ellos”[13]. Todo en una ambientación de subido tono providencialista: “si cesáis en la lucha, será mejor para vosotros; si la reanudamos, la reanudaremos; no os servirá de nada vuestro número aunque sea grande: Dios está con los creyentes” [14].

EL EXTERMINIO O LA CONVERSIÓN UNIVERSALES

El Antiguo Testamento está lleno también de batallas y de intervenciones bélicas providencialistas con exterminio como contra los moabitas. Hay una diferencia en esa violencia divinal –execrable en cualquiera de los casos-, pues en el caso hebreo está relacionada con la tierra, con una promesa, restringida a un territorio, y como preservación del pueblo elegido, pero en el caso de Mahoma está relacionada con la fe. Apenas si contempla otra forma de conversión que a través de la imposición violenta y se trata de un designio universal: “¡Combatid a quienes no creen en Dios ni en el último Día ni prohiben lo que Dios y su enviado prohiben, a quienes no practican la religión de la verdad entre aquellos a quienes fue dado el Libro! Combatidlos hasta que paguen la capitación personalmente y ellos estén humillados”[15]. “No hay ciudad a la que nosotros no aniquilemos o atormentemos con terrible tormento antes del día de la Resurrección. Eso está en el Libro, escrito” [16]. La santificación de la guerra, en el sentido comúnmente entendido, es un estado permanente.

¿Sobre qué sustenta Mahoma la autoridad de su posición religiosa? Sobre la violencia. La suya es una teología de la guerra: es ésta la que justifica en sí el mensaje y es, a la vez, lo fundamental de él. Alá es grande y Mahoma su profeta, porque dan la victoria final sobre los incrédulos. Al contrario que los profetas anteriores, en cuya estela se sitúa como culminador, Mahoma no hizo milagros. De alguna manera asume los de sus predecesores, pero en su caso las pruebas de la fe son la espada y el libro.

AUTORITARISMO EXTREMO

Por supuesto el argumento fundamental es que se trata de una verdad revelada. El principio de la existencia de una revelación se acompaña con frecuencia del criterio de que esa verdad es manifiesta, de manera que la ausencia de reconocimiento –la falta de fe, la incredulidad- constituye un pecado, una perversión, un yerro moral que con frecuencia es consecuencia de una depravación de la conducta. A esa cuestión apunta la diferencia establecida por San Pablo entre el hombre viejo y el hombre nuevo, o la aseveración de que el hombre carnal no puede conocer las verdades divinas. La consideración de la incredulidad como una especie de ataque al contenido de la fe es habitual en las religiones, pues se considera que pone en cuestión el carácter manifiesto, obvio, de la verdad en sí. Este argumento ha llevado con frecuencia a fórmulas autoritarias por las que se trata de someter al incrédulo o de eliminarlo, considerando que la unidad en la creencia confirma su veracidad. Ese fue uno de los resortes con los que funcionó durante siglos la Inquisición de la Iglesia católica o en nombre del que se llevaron a cabo las guerras de religión europeas en los siglos XVI y XVII. También ha sido el principio de persecución de los disidentes en los países comunistas, considerando, por ejemplo, que quienes rechazaban el marxismo eran dementes, pues su verdad era manifiesta, una forma de revelación secular, y aún de mayor fuerza que las de las religiones, pues se trataba de una verdad científica.

Sin embargo, a título de ejemplo, la apologética cristiana establece tres pruebas en su favor, a modo de principios de contrastación: milagros, profecías y belleza moral del mensaje. Los milagros, como suspensiones momentáneas de las leyes de la naturaleza, manifiestan el poder divino y respaldan la revelación. Son observados por testigos. En el mismo sentido funciona el cumplimiento de profecías, de augurios establecidos sobre sucesos futuros. Estas pruebas, incluida la belleza moral del mensaje, buscan una armonización entre fe y razón. No resultan concluyentes para quien no tiene fe, pero implican, en su misma enumeración, un respeto a la autonomía de la racionalidad, un principio de tolerancia. Por supuesto, esa tolerancia se ha roto con frecuencia a lo largo de los siglos, pero el cristianismo, por muy diversas, curiosas y extravagantes que sean las costumbres de sus diversas corrientes y sectas, ha demostrado ser compatible con la tolerancia.

TEOCRACIA ABSOLUTA, SIN DIFERENCIA ENTRE FE Y RAZÓN

Esa diferencia entre fe y razón no existe en el texto canónico islámico. Aunque El Corán abunda en dicotomías excluyentes, sin zonas intermedias de neutralidad, casi todas ellas se basan precisamente en el hecho de que la única razón posible es la fe. De forma poética y algo elíptica el arabista francés Louis Massignon decía que al judaísmo le caracteriza la esperanza, al cristianismo la caridad y al islamismo la fe. La fe lo es todo. Entendida como obediencia. De hecho, no hay humanidad fuera de la fe. El no musulmán no pertenece a la especie humana. “La idolatría es peor que el homicidio”[17]. “Matadlos hasta que la idolatría no exista y esté en su lugar la religión de Dios”[18]. La apologética de Mahoma se basa en la violencia y en la belleza del Corán. Es una religión cuya coherencia es un autoritarismo circular, no deja resquicio para la tolerancia. Ibn Warraq describe bien este blindaje hacia la crítica que fundamente el totalitarismo islámico: “La verdad ha sido revelada de una vez por todas, imposible discutirla, relativizarla o incluso reflexionar sobre ella. El Corán se pretende eterno. Cada uno debe obedecer con cuerpo y alma, pues por el contrario las sanciones serán terribles. En estas condiciones, intentad exponer la menor ironía, el menor espíritu crítico, la menor puesta en duda de orden histórico o filológico…”[19].

Mahoma y el Corán rechazan cualquier contrastación. Por de pronto rechazan, contra la evidencia, cualquier historicidad. El libro santo del Islam no es obra de Mahoma, sino recopilación posterior. Está formado por ciento catorce azoras o capítulos, dividido en aleyas rimadas o versículos. Los capítulos están ordenados de mayor a menor número de aleyas, sin orden cronológico. En vida de Mahoma los comentarios de sus revelaciones eran aprendidos de memoria por sus seguidores. Con el tiempo, la muerte de estos recitadores hizo ver la conveniencia de poner por escrito esos pensamientos. Esa labor fue encargada por el siguiente califa, Abu Bakr a Zayd b. Tabit. Se trata, pues de una recopilación. En ese sentido resulta acumulativa. Incluso resulta piadoso el comentario de que “hay en el libro mucha palabra superflua, así como innumerables reiteraciones”[20]. La historia de Moisés está contada más de cincuenta veces, sin variaciones resaltables. La de Noé, veinticinco. Y eso sucede con numerosos sucesos del antiguo y del nuevo testamento. La eliminación de las reiteraciones reduciría de manera sensible el Corán. La regulación de la vida de los musulmanes es incoada, pero sobre todo se encuentra en los hadiz o dichos, por los que mediante la fórmula alguien dijo que había escuchado al Profeta se concreta un contenido que en el Corán es vago. De hecho, la sharia, el código penal islámico, principal reivindicación integrista, vigente en numerosos países, no se encuentra en el Corán sino en tales comentarios recopilados por generaciones posteriores.

LA TOLERANCIA, EL PEOR PECADO

La tradición musulmana con base en el propio Corán ha deificado el libro situándolo como la copia del que se encuentra en el paraíso. Es decir, mientras judaísmo y cristianismo consideran sus libros inspirados, a través de autores humanos, causas segundas, la autoría del Corán se establece directamente divina. Con estos precedentes, es de todo punto lógico que el texto coránico resulte obsesivo respecto a la incredulidad. Como si se sintiera amenazado sobre bases débiles, toda disidencia pone en riesgo a la verdad manifiesta y al edificio de los creyentes. Ese sentido de la verdad manifiesta, sólo negable por una depravación moral, está llevada hasta el extremo: “Las peores bestias, ante Dios, son los infieles”[21]. Negada la racionalidad de los discrepantes, la verdad resulta incuestionable. Conviene precisar que, según ese esquema, los preceptos morales islámicos quedan reducidos a los límites de los creyentes. Por ejemplo, por supuesto la vida es sagrada, como en las otras religiones monoteístas. Así: “no mataréis a una persona si no es como justicia. Dios os lo ha prohibido”[22], pero bien entendido que sólo es persona el creyente y sólo hay vida en la fe.

El Corán muestra una constante obsesión de Mahoma por no ser creído, e incluso un intenso resquemor por ser ridiculizado. En estos puntos es muy explícito. Son frecuentes las referencias a quienes le acusan de hacerse eco “de leyendas de los antiguos” o de “haber recibido la revelación de un mortal”. Esa obsesión va pareja al odio contra los incrédulos y un insano deseo de venganza. Las referencias ofrecen, de esa forma, verosimilitud al mensaje de cara a los creyentes, pues resultan la explicitación de una conjura o de una mentalidad conspirativa. Esto es frecuente en la idea de la verdad manifiesta, pues la increencia es el fruto de una maldad congénita. Quienes no creen no son, en ningún caso, neutrales, sino que se oponen a la fe y conspiran contra ella. La justificación de la fe en Mahoma es la guerra, la eliminación del infiel o el impío, pues sólo de esa forma puede ponerse fin a tal conspiración. Si todos creen, la verdad es, en sentido pleno, manifiesta. La ausencia de todo disidente es, de hecho, la parusía islámica, cumplida por el Madihd, personaje que vendrá al final de los tiempos, y que algunos musulmanes especulan con que será Jesús, conjuntando de esa forma la profecía evangélica del segundo advenimiento.

Conviene precisar que tal grado de autoritarismo se compagina con una teología sencilla de cuerpo doctrinal escaso. La unicidad de Dios es prácticamente el único dogma. Es una reafirmación del monoteísmo hebraico. No hay novedad, ni creatividad religiosa, tampoco en las postrimerías, bien explícitas en el cristianismo, salvo en la descripción de un paraíso sensual, con jardines recorridos por ríos subterráneos, donde son lícitos algunos placeres prohibidos en la tierra, como licores que no embriagan, y donde hay mujeres de ojos rasgados, vírgenes, no tocadas por hombres ni demonio. En el Corán en sí no queda claro si las mujeres se salvan, pues las huríes parecen fruto de una creación ulterior no bien explicada.

Aunque los politeístas son blanco de las iras, y si bien el Corán ni contempla ni se plantea la increencia agnóstica o el ateísmo, el pecado mayor es la apostasía. Lógico desde el autoritarismo extremo de la verdad manifiesta en el que se sitúa Mahoma. No tanto, como suelen decir algunos de sus seguidores, porque rompa la fortaleza interna (la solidaridad se diría ahora) de la umma, sino porque rechaza la verdad. Ésta es tan manifiesta que después de haberse sostenido el daño producido por la negación sólo puede resolverse con la muerte. Aunque para cualquiera de los impíos (la impiedad es sinónimo de incredulidad) las penas del infierno serán dolorosas, la apostasía ha de ser perseguida con preferencia mediante el ajusticiamiento o asesinato del apóstata. Algunos escritores e intelectuales de naciones musulmanas conocen bien los efectos prácticos de este designio en nuestros días. Ese fue el sentido de la fatwa contra Salman Rhusdie o la persecución de la escritora pakistaní Taslima Nasrin. Como resalta Ibn Warraq, “el problema de la ley divina es que excluye toda aproximación serena y racional. Donde la sharia encuentra su aplicación, sea donde sea, dos grupos son sistemáticamente las víctimas: las mujeres y los no musulmanes. Estos últimos son considerados como inferiores y los apóstatas merecedores de la muerte”[23].

La idea de tolerancia es por completo extraña al Corán. Es, de hecho, su negación. Un pecado. “No hay tolerancia islámica: cuando el Islam ha crecido lo ha hecho a través de la espada, destruyendo la cristiandad en Oriente o la cultura persa secular, no dejando del pasado otra cosa que ruinas”. Ese es el sentido de la destrucción de los Budas de Bamiyan por la tiranía talibán. ¿No hay tolerancia, como se repite en abundancia, hacia las religiones del Libro, hacia judíos y cristianos? No, salvo que se entienda por tal la obligación de llevar vestimentas distintas, de pagar impuestos especiales y de no poder tener bajo su mando a musulmanes. Esas medidas tratan de resaltar la superioridad del creyente y forzar la conversión, pero en cualquier caso están justificadas porque la verdad es manifiesta, y por ende los infieles han de ser infelices y tener un status inferior.

Mahoma trata más de vencer que de convencer. La suya es una teología de la guerra. Pues la verdad es manifiesta, debe imponerse. Pues la verdad es manifiesta, la existencia de una sola persona que la niegue representa la negación absoluta de su contenido. La eliminación de los infieles por los creyentes está presente de continuo en el Corán. La venganza es una virtud, de la que participa Dios: “Han considerado falsa la verdad cuando ésta les ha venido; les vendrán noticias de lo que se han burlado. ¿No han visto a cuántas generaciones hemos aniquilado antes que a ellos?”[24]. La tolerancia contradice el principio musulmán y su finalidad.

La argumentación, en ese sentido, es circular, cerrada. El Corán no acepta la crítica, porque niega la posibilidad de yerro, incluso cuando cae en contradicción. Contradicciones prácticas como el cambio de la alquibla cuando de la orientación hacia Jerusalén se pasó a La Meca. La explicación es meramente voluntarista y se remite a Dios: “Dirán los insensatos: ¿Qué les hizo girarse respecto de su alquibla, aquella que tenían? Responde: Oriente y Occidente pertenecen a Dios; Él guía a quien quiere hacia el buen camino (…) Fue grande la perplejidad excepto para aquellos a quienes Dios guía, pues Él no os haría perder vuestra fe”[25]. Las contradicciones entre las propias aleyas del Corán es resuelta mediante la ley del abrogante y el abrogado, de forma que la última aleya tiene validez sobre la anterior. Hay una contradicción esencial. En principio Mahoma predica una religión nacional para un pueblo elegido, los árabes. Como señala V.S. Naipaul, premio nobel de Literatura 2001, “en sus orígenes, el islam es una religión árabe. Cualquiera no árabe que sea musulmán es un converso. El islam no es simplemente una cuestión de conciencia o de creencias, pues tiene exigencias imperiales. Cambia la visión del mundo del converso. Sus lugares sagrados están en tierras árabes; su lengua sagrada es el árabe. La idea sobre la historia cambia también para el converso. Rechaza la suya, y le guste o no, pasa a formar parte de la historia árabe. Las sociedades experimentan un enorme trastorno, que puede seguir sin resolverse incluso al cabo de mil años; la separación tiene que renovarse una y otra vez. Las personas construyen fantasías sobre quiénes y qué son, y en el islam de los países conversos existe un elemento de neurosis y nihilismo. Estos países pueden entrar en ebullición fácilmente”[26]. Y, sin embargo, esta esencia árabe se hace compatible con el principio universalista de los hanif, los hijos de Abraham, por el que todos los seres humanos nacen musulmanes, pero son luego educados como infieles. Esto, en el fondo, implica un principio larvado de apostasía y justifica el designio de dominio completo.

LA GUERRA ES SANTA

La jihad no es contemplada como un esfuerzo o en el sentido de la ascesis cristiana de perfeccionamiento interior, sino en el bélico, tal como se entiende comúnmente. La financiación de la guerra está bendecida. La muerte en ella es premiada con el acceso al paraíso. Hay, sin embargo, apuntes en la dirección de contemplar, al menos como posibilidad, una coexistencia pacífica, entre comunidades, no dentro de la musulmana, que situaría la jihad en términos de respuesta a agresión externa, caso en el que concurrir a la guerra santa es una obligación para todos los varones. La idea de concordia se encuentra en la azora 60: “Es posible que Dios establezca la concordia entre vosotros y quienes son vuestros enemigos. Dios es poderoso, Dios es indulgente, misericordioso. Dios no os ha prohibido el ser buenos y equitativos con quienes no os han combatido ni os han expulsado de vuestras casas por causa de la religión. Dios ama a los equitativos. Dios sólo os ha prohibido, respecto de quienes os combatieron en la religión, os expulsaron de vuestras casas y cooperaron en vuestra expulsión, que los toméis por amigos. Quienes los tomen por tales, éstos son los injustos”. En algunos momentos se anima a la predicación –“Llama a la senda de tu Señor con la sabiduría y la bella exhortación. Discútelos con aquello que es más hermoso”-, pero siempre desde la preeminencia del Islam y sin descartar nunca la guerra y la violencia como el camino de ganar adeptos: “Cuando llegue el auxilio de Dios y la victoria y veas entrar a las gentes, a bandadas, en la religión de Dios, entona el loor de tu Señor y pídele perdón. Él es remisorio”[27].

La negación de toda discrepancia sitúa al islamismo originario, desde su texto canónico, en un fanatismo estricto. Entonces, ¿en dónde sostener ese mito de la tolerancia islámica? Hay de nuevo que referirse al choque de tiempos. El estatuto de dinim, el impuesto de capitación de judíos y cristianos, podía ser comprensible, y aún avanzado, en los siglos primeros de la Edad Media. En la España cristiana los judíos venían obligados a pagar un impuesto por persona y en algunos lugares uno recordatorio de las treinta monedas cobradas por Judas a cambio de su traición. Pero no puede hablarse en términos de tolerancia, tal y como la concebimos desde la Ilustración hasta nuestros días. Como recuerda el historiador César Vidal[28], la principal fuente de ingresos de los Omeyas de Córdoba, tenidos por el sumum de la tolerancia, era la trata de esclavos. En las conquistas nunca se respetaron, como hemos visto recordar a Naipaul, las culturas anteriores. Por el contrario, Amin Maalouf recuerda la impresión de fanáticos que dejaron los cruzados. Por ejemplo, en la toma de Jerusalén en la primera cruzada reseña la escena narrada por comentaristas musulmanes: “es cierto que los caballeros de Occidente son famosos por su bravura, pero su comportamiento ante los muros de Jerusalén es algo desconcertante a ojos de un militar avezado. Iftijar espera verlos construir, nada más llegar, torres móviles y diversos instrumentos de asedio, y cavar trincheras para precaverse de las salidas de la guarnición. Sin embargo, lejos de dedicarse a estos preparativos, han empezado por organizar en torno a los muros una procesión encabezada por sacerdotes que rezan y cantan a voz en grito, antes de lanzarse como posesos al asalto de las murallas sin disponer de la menor escala. Por más que al-Afdal le ha explicado que estos frany querían apoderarse de la ciudad por razones religiosas, un fanatismo tan ciego lo sorprende”[29].

Desde entonces, sin embargo, han cambiado poco las cosas en el Islam. Como apunta el filósofo Javier Hernández Pacheco, no hay en el islamismo un proceso similar a la Ilustración: “Hay en el Islam múltiples valores religiosos y humanos que se podrían incorporar a una comprensión compartida del mundo tan pronto el oriente islámico realice históricamente la depuración humanista de su ideal religioso. Eso fue para Occidente la Ilustración, desde la que el atentado terrorista es un horror incomprensible, mientras que es pura lógica para una comprensión religiosa que tiene esa Ilustración todavía pendiente”[30]. La cuestión no es transferir la voluntad de cambio, sino interrogarse y buscar explicaciones para el inmovilismo. La proscripción de todo debate, la exigencia de “sumisión” no favorece, podría decirse que imposibilita, la evolución en el mensaje, anquilosado en el tiempo. El Corán no es un libro para meditar, sino para recitar. No se reflexiona sobre él, se memoriza. Hay por supuesto escuelas y tendencias diversas, como los sunníes y los chíies. O la extinguida tendencia jarachí, que sólo concede validez al Corán, negándoselas a los hadiz. Los sufíes, llamados así por las gruesas chaquetas de lana que vestían, desarrollaron una tendencia mística y espiritual, a la búsqueda de un trato personal con Dios, en una religión en que la unicidad de Alá tiende a situarlo como una abstracción. La tendencia sufí ha sido prácticamente sofocada. Es hoy en día cuestión literaria occidental, más que realidad musulmana. Averroes, el racionalista aristotélico, de tanta influencia en el cristianismo medieval, cuyos Comentarios dominaron por siglos la Sorbona y fundamentaron la escolástica, es considerado un simple hereje.

El Corán tiene un contenido consuetudinario, relacionado con el contexto de la época. La esclavitud o la poligamia podrían ser interpretadas como meros criterios de tolerancia a instituciones preexistentes, pero tal criterio, sostenido por algunos autores musulmanes, no se tiene en cuenta, porque el texto coránico pretende ser asumido por completo sin evolución posible. Las interpretaciones alegóricas o analógicas, tan fundamentales en la teología cristiana, son consideradas heréticas, y han sido condenadas por sistema por la universidad de Al Azhar. La falta de una autoridad central ha tenido, en ese sentido, un efecto perverso pues cualquier grupo o ulema se ha sentido con capacidad en las últimas décadas para emitir fatwas con declaraciones de kafir o impío, reclamación directa al asesinato. Fue el caso del intelectual egipcio Farag Foda por oponerse a la imposición de la sharia[31], o de Nasr Abu Zeid, profesor universitario que se vio obligado a refugiarse en Europa cuando fue “divorciado” por un tribunal, pues un “apóstata” no podía seguir casado con una musulmana. O del premio Nobel de Literatura, Naguib Mahfuz, apuñalado, tras numerosas amenazas, por considerar sus novelas indecentes.

El fundamentalismo está seriamente instalado en el Corán. La insistencia en la verdad manifiesta y la justificación de la violencia abren un riesgo permanente de intensificar el rigorismo de la ortodoxia y emprender el camino de las armas, o a través del terrorismo o de la guerra. La idea integrista de que “el Islam es un sistema completo y total” no se compadece mal con el texto coránico en el que no existe diferenciación ninguna entre política y religión.

La concepción de la verdad manifiesta no sólo legitima el autoritarismo, lo precisa. Esa verdad ha de imponerse por el poder político, sin resquicios para la autonomía personal, ni espacio para la discusión, mediante la adhesión a la ortodoxia. De esa manera, una de las materias tradicionalmente prohibidas en el mundo islámico es el derecho político. Ya hemos visto como la escisión chíi se produjo por una discusión sobre la esencia del poder islámico, por considerar necesario la continuidad carismática de los herederos del Profeta. La concepción del poder islamista es teocrática. Pero si los chíies resolvieron su derrota y contradicción mediante la curiosa forma mesiánica de que Alí y aún más su hijo Husein, se “ocultaron” en vez de morir, y reaparecerán en otro momento de la historia, el islamismo en su conjunto vive en una contradicción más profunda, intensificada desde la desaparición del califato otomano en 1924, último vestigio de poder central. La idea de Hutginton de un Estado central capaz de aglutinar a la “civilización islámica” no es musulmana, pues el poder ha de ser personalizado, como lo fue la relación de Mahoma, jefe político y religioso, con Alá. Ese vacío enervante alimenta las fantasías de los islamistas. Tahar ben Jelloun, escritor marroquí, ganador del Premio Goncourt, en relación con la situación actual, afirma: “es verdad que los árabes, que los musulmanes están a la búsqueda de un líder”[32]. La recreación en el integrismo de la umma como proyecto político comunitarista no ha resuelto, en ningún caso, el problema ni la contradicción. Ha producido dictaduras como la sudanesa. Pero el misticismo islamista, político-religioso, alimenta las expectativas del surgimiento de un califa, un líder carismático, señor de la guerra, tras cuyo imaginario no es difícil percibir el sueño iluminado de Osama ben Laden.

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 AUTOR: Enrique de Diego

[1] Citado por José Morales, El Islam, Ediciones Rialp, pp.22-23
[2] Juan Vernet, introducción a El Corán, Plaza y Janés, p. 11.
[3] José Morales, El Islam, p. 24.
[4] Juan Vernet, p. 11.
[5] Juan Vernet, p. 12.
[6] Julio Vernet, op. cit. p. 17.
[7] El Corán, azora 2, 18
[8] Azora 3, 134-135
[9] Julio Vernet, p. 23
[10] Azora 8, 12
[11] Azora 8, 68
[12] Azora 9, 30
[13] Azora 8, 74
[14] Azora 8, 19
[15] Azora 9, 29
[16] Azora 16, 60
[17] Azora 2, 187
[18] Azora 2, 189
[19] Ibn Warraq, autor de Pourquoi je ne suis pas musulman, Editorial L’Age d’homme. Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001.
[20] José Morales, op. cit. p. 139
[21] Azora 8, 57
[22] Azora 6, 152
[23] Entrevista en Le Figaro Magazine, 6 de octubre de 2001
[24] Azora 6, 4-6
[25] Azora 2, 136-138
[26] V. S. Naipaul, Exigencias imperiales del islam, en ABC, 12-10-2001
[27] Azora 110, 1-2
[28] En Libertaddigital, 2 de octubre de 2001
[29] Amin Maalouf, Las cruzadas vistas por los árabes, Alianza Editorial, pp. 80-81
[30] Javier Hernández Pacheco, En Época, nº 865, 14 de septiembre de 2001
[31] Gilles Kepel, La Jihad, Ediciones Península, p. 453
[32] Entrevista en El Mundo, 14 de octubre de 2001

NUEVA PROVOCACIÓN Y AMENAZA ISLÁMICA.

A continuación la traducción de unas declaraciones formuladas por Mohamed Sabaoui, un joven sociólogo de origen argelino, catedrático de la Universidad Católica de Lille, nacionalizado francés.

Nuestra invasión pacífica en el ámbito europeo aún no ha concluido. Tenemos la intención de actuar en todos los países simultáneamente. … A medida que tenemos más y más espacio, sería estúpido por nuestra parte no aprovecharnos… Nosotros seremos vuestro “Caballo de Troya”.

Os habéis convertido en rehenes de los derechos humanos que siempre estáis reclamando. Si por ejemplo, vosotros os dirigierais a mí en Argelia o Arabia Saudí del modo como yo estoy hablando ahora, en el mejor de los casos seriáis detenidos en el acto.
“Vosotros, los franceses, no sois capaces de imponer el respeto a nuestros jóvenes”.

¿Por qué habrían de respetar un país que se rinde ante ellos? Solamente se respeta lo que se teme. Cuando tengamos el poder, ya no veréis a un solo árabe prender fuego a un coche o atracar una tienda. Los árabes saben bien cual es el implacable castigo que se merecen en estos casos, al ladrón se le amputa la mano que ha robado.

El mismo Mohamed Sabaouri en una reciente entrevista reproducida en “Le paradoxe de Roubaix”:

”Las leyes de vuestra República no se parecen a las del Corán y no deben ser impuestas a los musulmanes, que solamente pueden ser gobernados por la Sharia. Por lo tanto nosotros estamos dispuestos a trabajar para conseguir este derecho que nos ofrecéis.
Comenzaremos por Roubaix (1) que actualmente es una ciudad musulmana con una mayoría que excede el 60% de la población.

En las futuras elecciones municipales nosotros movilizaremos nuestros efectivos y el próximo alcalde será musulmán.
Después negociaremos con el Estado y la Región y declararemos Roubaix enclave musulmán independiente e impondremos la Sharia (Ley de Dios) para todos sus habitantes.

La minoría cristiana tendrá la categoría de Dhimmis. Esta será una categoría especial que podrá comprar sus libertades y derechos por medio de un impuesto especial.
Además vamos hacer todo lo necesario para convencerlos y persuadirlos a que acepten nuestra forma de ser.
Decenas de miles de franceses ya han abrazado voluntariamente el Islam, de manera que ¿por qué no tendrían que hacerlo los cristianos de Roubaix?

Actualmente en la universidad de Lille tenemos mensajeros de la fe, encargadas de convertir a los roubaisiens recalcitrantes, cristianos y judíos, para convencerlos a que acepten nuestra religión, porque Dios así lo quiere.

Si somos los más fuertes es por que Dios así lo quiere. No tenemos las obligaciones cristianas de dar asistencia al huérfano, al débil y al discapacitado. Al contrario, nosotros podemos y debemos aplastarlos si constituyen un obtaculo, sobre todo si son infieles”.

Fuente: Point de Bascule

Estas palabras difícilmente imaginables, ¿harán salir al fin a nuestros compatriotas del largo letargo?. O necesitaremos conocer en nuestra propia tierra, en nuestro entorno, los hechos perpetrados por los franceses en Argelia en 1962?

Tengamos en cuenta que si estas palabras hubieran sido pronunciadas por la boca de un católico, habrían provocado sin duda alguna una locura mediática, y su autor con toda probabilidad habría sido condenado forzosamente por “incitar al odio racial”.

Me pregunto si acaso se puede quedar indiferente ante un modo de expresarse tan claro. Va derecho al grano y nada de andar por las ramas, nuestro ingenioso catedrático, si que dice las verdades, aunque por ello pierda las amistades, como se suele decir.
Creo que es un toque de alerta que debería ser tomado en cuenta.

Tradución de: Monmar para “Islamización de Europa”

(1) Roubaix es una ciudad francesa situada en el departamento de Nord y la región Nord-Pas-de-Calais. Cuenta actualmente con algo menos de cien mil habitantes. Ya en un mapa del siglo IX se puede ver una referencia a Roubaix. Entonces, la ciudad era dependiente del obispado de Tournai. La ciudad pasó del estatuto de simple aldea al de ciudad importante bajo el reinado del señor Pierre de Roubaix en el siglo XV.

En el siglo XIX, Roubaix era una de las capitales mundiales del tejido. Su industrialización fue muy fuerte, con numerosas fábricas repartidas por toda la ciudad. De hecho, se la llamó incluso ciudad de las mil chimeneas. Hoy pocos de estos vestigios subsisten, pero todas las chimeneas que aún están en pie están protegidas.

Roubaix es el municipio de Francia con la mayor proporción de musulmanes (las cifras encontradas hablan de “cerca de un 50%”). Cuenta con siete mezquitas, y dos de ellas ostentan el título de “gran mezquita.

En los últimos treinta años se han construido más mezquitas y centros de oración para musulmanes en Francia, que templos católicos en el último siglo. El país galo cuenta ya con 2.150 mezquitas, casi el mismo número que Estambul, la mayor ciudad de Turquía.

Y el ritmo es progresivo. “La población musulmana en la Unión Europea crece un millón de personas al año, por lo que, a ese ritmo, la UE tendría al menos 40 millones de musulmanes en 2025. Francia es el país con mayor porcentaje de seguidores del Islam: un 10 por ciento”, agrega la publicación Alba. Un dato ilustrativo: entre el 60 y el 70% de los presos franceses son musulmanes. “Europa se islamiza cada vez más y Francia está por delante en la carrera”, añade Alba. Y España no se queda rezagada.

 
 

GUIA POLITICAMENTE INCORRECTA DEL ISLAM.

Existe una aceptación generalizada, hasta el punto de convertirse en axiomática, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente.

[…] Leila Ahmed, profesora de estudios sobre las mujeres y la religión en Harvard, [ha declarado]: «Me sorprende hasta qué punto la gente piensa que Afganistán y los talibanes representan a las mujeres y al islam». Ahmed dice: «Nos encontramos en las primeras etapas de un gran replanteamiento del islam para su apertura hacia las mujeres. [Los expertos musulmanes] están efectuando una relectura de los textos sagrados del islam, desde el Corán hasta los textos legales, en todas sus posibles alternativas».

 

Relecturas

 

(…) La «relectura» del Corán y de otros textos sagrados del islam, ¿va realmente a contribuir a «una apertura del islam hacia las mujeres»? Éstos son algunos de los textos de los que habría que efectuar una «relectura»:

– Las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos: «Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres porque Alá los ha hecho superiores a ellas» (Corán, 4: 34).

 

– El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad: «Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis» (2: 223).

 

– También declara que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre: «Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error» (2: 282).

 

– Permite a los hombres casarse con hasta cuatro mujeres, y también tener sexo con esclavas: «Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, entonces casaos con otras mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces sólo con una, o con aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más probable que no os desviéis de la rectitud» (4: 3).

 

– Ordena que la herencia de un hijo debe ser el doble que la de una hija: «Con relación a la herencia de vuestros hijos, Alá os prescribe lo siguiente: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras» (4: 11).

 

– Indica a los maridos que golpeen a sus esposas desobedientes: «Las mujeres virtuosas son las verdaderamente devotas, que guardan la intimidad que Alá ha ordenado que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas, y luego dejadlas solas en el lecho; luego pegadles» (4: 34).

Aisha, la más amada de las numerosas esposas de Mahoma, amonestó a las mujeres en forma muy clara: «Oh, mujeres, si conocierais los derechos que vuestros maridos tienen sobre vosotras, entonces cada una de vosotras limpiaría el polvo de los pies de su marido con su cara».

 

Puede ser que individualmente los musulmanes respeten y honren a las mujeres, pero el islam no lo hace.

 

(…)

 

El matrimonio infantil

 

El Corán da por sentada la existencia del matrimonio infantil en sus directivas sobre el divorcio. En las consideraciones acerca del periodo de espera requerido para determinar si la mujer está encinta, dice: «En cuanto a aquellas de vuestras mujeres que han pasado la edad de la menstruación, y aquellas que no la tienen, su período de espera será de tres meses» (Corán, 65: 4; la cursiva es mía). En otras palabras, aquí Alá está previendo un escenario donde la mujer prepúber no solamente está casada, sino en el cual su marido se divorcia de ella.

 

Una razón de la «revelación» de este versículo a Mahoma es que él mismo tenía una esposa niña: el Profeta «se casó con Aisha cuando ella era una niña de seis años, y él consumó ese matrimonio cuando ella tenía nueve años». Los matrimonios infantiles eran habituales en Arabia durante el siglo VII, y aquí nuevamente el Corán ha retomado una práctica que debía haber sido abandonada hace tiempo, otorgándole el carácter de una revelación divina.

 

El castigo corporal a las mujeres

 

Una vez se le dijo a Mahoma que «las mujeres se habían envalentonado con sus maridos», por lo cual él «concedió el permiso para que las golpearan». Cuando algunas mujeres se quejaron, Mahoma señaló: «Muchas mujeres han acudido a la familia de Mahoma para quejarse de sus maridos. Ellas no son de las mejores entre vosotras». Estaba disgustado con las mujeres que se quejaban, y no con los maridos que les pegaban. En otro momento, agrega: «A un hombre no se le debe preguntar por qué pega a su mujer».

 

Otro hadiz relata que en una ocasión una mujer acudió a Mahoma para pedir justicia. «Aisha dijo que la mujer [vino] usando un velo verde, [y se quejó a Aisha de su marido, y le mostró una mancha verde en su piel causada por golpes]. Entre las mujeres, era una costumbre el respaldarse mutuamente, por lo cual cuando llegó el Mensajero de Alá, Aisha dijo: ´Nunca he visto sufrir tanto a una mujer como a las mujeres creyentes. ¡Mira! ¡Su piel está más verde que su ropa!´».

 

(…)

 

Una oferta que no se puede rechazar

 

Mahoma destacaba el hecho de que las mujeres eran posesiones de sus maridos: «El Mensajero de Alá dijo: ´Si un marido convoca a su mujer a su cama [para tener relaciones sexuales] y ella se niega y provoca así que él se duerma enfadado, los ángeles la maldecirán hasta la mañana siguiente´». Esto se ha mantenido en la ley islámica: «El marido solamente está obligado a mantener a su mujer cuando ella se entregue o se ofrezca a él, lo que significa que le permita gozar en forma absoluta de su persona, y que no se niegue a tener sexo con él en cualquier momento del día o de la noche».

 

No deben salir solas

 

La ley islámica estipula que «el marido puede prohibir a su mujer salir de su casa», y que «una mujer no debe abandonar la ciudad sin estar acompañada por su marido o por algún miembro de su familia política, a menos que el viaje sea obligatorio, como el haj [la peregrinación a La Meca]. En otras circunstancias, es ilegal que ella viaje, o que el marido le permita hacerlo».

 

Según Amnistía Internacional, en Arabia Saudí «las mujeres […] que caminen sin compañía, o que vayan en compañía de un hombre que no sea su marido ni tampoco un pariente cercano, corren el riesgo de ser arrestadas bajo sospecha de prostitución o de otras ofensas morales«.

 

 

 

Maridos temporales

 

Para un hombre musulmán no hay nada tan sencillo como el divorcio. Todo lo que tiene que hacer es decirle a su mujer: «Me divorcio de ti», y el divorcio queda consumado. La aparente crudeza de esta disposición pareciera estar mitigada por este versículo del Corán: «Y si una mujer teme ser maltratada o abandonada por su marido, no incurrirán en falta si ambos se avienen a reconciliarse pacíficamente: pues lo mejor es la reconciliación» (Corán, 4: 128). Pero esta apelación al acuerdo no es un llamamiento a un encuentro entre iguales, al menos tal como es interpretado por la Hadiz. Aisha explica este versículo: «Se refiere a la mujer cuyo marido ya no quiere conservarla, sino que quiere divorciarse de ella y casarse con otra, y entonces ella le dice: ´Quédate conmigo y no te divorcies, y cásate con otra mujer, y no tienes que mantenerme ni dormir conmigo´».

 

La posibilidad de que un hombre se divorcie de su mujer en un rapto de ira y luego quiera reconciliarse con ella da pie a otra originalidad de la ley islámica: una vez que una mujer musulmana se ha divorciado tres veces del mismo marido, debe casarse y divorciarse de otro hombre antes de poder volver con el primero: «Cuando un hombre libre se ha divorciado tres veces, es ilegal que se vuelva a casar con la misma mujer antes de que ella se haya casado con otro en un matrimonio válido, y que el nuevo marido haya copulado con ella».

 

(…)

 

Esta indicación ha dado origen al fenómeno de los «maridos temporales». Después de que un marido se divorciara de su mujer en un arranque de resentimiento, estos hombres iban a «casarse» con la infortunada divorciada por una noche para permitirle volver con su marido y su familia.

 

Licencia profética

 

Cuando Mahoma ya tenía nueve esposas y numerosas concubinas, Alá le otorgó un permiso especial para tener tantas mujeres como quisiera: «¡Oh Profeta! Hemos hecho lícitas para ti a tus esposas, a las que has pagado sus dotes, así como a las que tu diestra mano posee procedentes del botín de guerra que Alá te ha concedido. Y [hemos hecho lícitas para ti] a las hijas de tus tíos y tías paternos, y a las hijas de tus tíos y tías maternos que hayan emigrado contigo [a Yazrib], y a cualquier mujer que libremente se ofrezca al Profeta y con la que el Profeta quiera casarse, esto sólo como privilegio tuyo, no de los demás creyentes» (Corán, 33: 50). Estas profecías tan convenientes son numerosas en el Corán; Alá incluso ordena a Mahoma que se case con la atractiva esposa divorciada de su hijo adoptivo (33: 37).

 

El deseo de Mahoma ha cosechado amargos frutos. Estos pasajes del Corán son sólo dos ejemplos de la profunda convicción de que las mujeres no pueden ser iguales a los hombres en cuanto a su dignidad como seres humanos, sino que son objetos concedidos a los hombres y usados por éstos. La poligamia, desde luego, está basada en esta suposición, y se va trasladando hacia el Oeste con el islam. La poligamia ha pasado a ser tan común entre los musulmanes de Gran Bretaña, que a finales de 2004 los británicos consideraron su reconocimiento a los efectos de la aplicación de los impuestos.

 

Esposas temporales

 

El islam chiita, (…) dominante en Irán, también permite tener «esposas temporales». Esto es una provisión para los hombres que quieren tener una compañía femenina por un corto periodo de tiempo. En un matrimonio temporal, o mut’a, la pareja firma un acuerdo matrimonial que es el habitual en todos los demás aspectos, salvo que incluye un límite de tiempo para el mismo. Una tradición de Mahoma estipula que un matrimonio temporal «debería durar tres noches, y si ellos quieren continuar pueden hacerlo, y si se quieren separar, también». No obstante, muchas de estas uniones no llegan a durar las tres noches.

 

La autorización de esta práctica se basa en una variante chiita de la lectura de un versículo del Corán (4: 24), así como (…) en este párrafo de los hadices: «Jabir ben Abdulá y Salama ben al-Akwa han relatado: cuando estábamos en el ejército, el Mensajero de Alá vino a nosotros y dijo: ´Vosotros tenéis la autorización para el mut’a (…), por lo tanto, realizadlo´». Los musulmanes sunníes, que constituyen el 85% del total, proclaman que luego Mahoma revocó esta provisión, pero los chiitas no están de acuerdo con esa medida. De todos modos, las esposas temporales tienden a congregarse en las ciudades sagradas chiitas, donde pueden ofrecer compañía a los seminaristas solitarios.

 

Violación: se necesitan cuatro testigos

 

La mayor amenaza para las mujeres reside en la concepción musulmana de la violación, en la medida en que se conjuga con las restricciones islámicas respecto a la validez del testimonio femenino. En un juicio, el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre (Corán, 2: 282).

 

Los teóricos de la ley islámica han restringido aún más la validez del testimonio femenino al limitarlo, en palabras de un manual legal (…), a «casos relativos a la propiedad o a transacciones referidas a propiedades, tales como las ventas». En otros casos solamente pueden testificar los hombres. En los casos de abuso sexual, se requieren cuatro testigos. Éstos deben poder aportar otros elementos aparte de la mera testificación de que se ha producido un hecho de fornicación, adulterio o violación; en este último caso, deben haber sido testigos presenciales.

 

Esta disposición tan peculiar como demoledora tiene su origen en un incidente de la vida de Mahoma, cuando su esposa Aisha fue acusada de infidelidad. La acusación conmocionó especialmente a Mahoma, porque Aisha era su esposa favorita. Pero en este caso, como en muchos otros, Alá acudió en ayuda de su Profeta, le reveló la inocencia de Aisha e instituyó la estipulación de los cuatro testigos requeridos para los pecados sexuales: «¿Cómo es que no presentan cuatro testigos para probar su imputación? Pues, ¡si no presentan dichos testigos, son ésos los que, ante Alá, son en verdad mentirosos!» (Corán, 24: 13).

 

Por consiguiente, es casi imposible probar una violación en los territorios que siguen los dictados de la sharia. Los hombres pueden cometer una violación con total impunidad: si niegan los cargos y no hay testigos, serán absueltos, porque el testimonio de la víctima es inadmisible. Peor aún, si una mujer acusa a un hombre de violación puede terminar incriminándose a sí misma. Si no se pueden encontrar los testigos masculinos requeridos, la acusación de violación de la víctima pasa a ser una admisión del adulterio. Esto explica el grave hecho de que hasta el 75% de las mujeres encarceladas en Pakistán lo están por el crimen de haber sido víctimas de una violación.

 

(…)

 

La circuncisión femenina

 

(…) no es una costumbre específicamente islámica, dado que existe en una cierta cantidad de grupos culturales y religiosos de África y del sur de Asia. Entre los musulmanes, prevalece principalmente en Egipto y su entorno. A pesar de que, en el mejor de los casos, hay escasas referencias a esta horrible práctica en el Corán o en los hadices, los musulmanes que la practican la revisten de un significado religioso. Un manual legal islámico establece que la circuncisión es requerida «tanto para los hombres como para las mujeres».

 

Para el jeque Mohamed Sayed Tantawi, el gran jeque de Al-Azhar, la circuncisión femenina es «una práctica loable que honra a las mujeres». En su carácter de gran imán de Al-Azhar, Tantawi es, según palabras de un periodista de la BBC, «la mayor autoridad espiritual de casi mil millones de musulmanes sunníes». Quizás a los ojos del jeque Tantawi el dolor que causa a sus víctimas la circuncisión femenina bien vale el resultado; la mayor parte de las autoridades concuerdan en que la circuncisión femenina está diseñada para reducir la respuesta sexual de la mujer, de modo tal que sea menos propensa a cometer adulterio.

 

Las perspectivas a largo plazo no son nada halagüeñas

 

Mientras los hombres continúen leyendo y creyendo en el Corán, las mujeres van a ser ciudadanas despreciadas de segunda clase, sujetas a la angustia y la deshumanización de la poligamia, a la amenaza de un divorcio fácil y arbitrario; y, lo que es aún peor, van a estar sometidas a golpes, a falsas acusaciones y a la pérdida de la práctica totalidad de las libertades humanas más elementales.

 

No se trata de fenómenos que se den en un grupo o en un partido, ni de forma efímera. Son las consecuencias de considerar el Corán como la palabra absoluta, perfecta y eternamente válida de Alá. En la medida en que los hombres sigan creyendo firmemente en el Corán, las mujeres estarán en peligro.

 

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NOTA: Este texto es un fragmento editado del capítulo 5 de GUÍA POLÍTICAMENTE INCORRECTA DEL ISLAM (Ciudadela), de ROBERT SPENCER, titulado «El islam oprime a las mujeres».

www.librohispania.com/

RADIOGRAFÍA DE UN FUNDAMENTALISTA MUSULMÁN.

Esta vez, os quiero ofrecer el retrato de un fundamentalista musulmán (Yousef Al-Khattab). Para ello, he hecho una transcripción de una breve entrevista realizada por el divulgador científico Richard Dawkins, en una de sus visitas a Gaza.

R- Lo que noto al visitar estos centros religiosos, es cuanto odio fomenta la religión. Yo soy ateo y no odio a nadie, pero veo que aquí hay odio en todos los bandos.

Y- Yo odio a los ateos, porque a ellos no les preocupa si alguien está fornicando en la calle, no les importa si sus mujeres salen sin ropa en la televisión, para ellos no importa, no creen en nada. Usted no cree en una ley fija, sin una constitución que cambia, si no cree en las leyes de dios, ¿qué ley puede tener?, sólo leyes humanas.

R- ¿Qué piensas de los ataques del 11 de Septiembre y del ataque del 7 de junio en Londres?

Y- Ya que le gusta hablar sobre evolución comencemos con…¿Qué opina de que los judíos hayan destruido 417 pueblos árabes? Lo cual a ti no te afectó, ya que eres ateo ¿Qué deberíamos hacer?¿Tomar el té y decidir qué hacer? Creo que eso es ridículo, todo lo que puedo decir es que si no hubiera aparecido el Estado de Israel, no hubiera habido 11 S.

R- Pero, si tuviéramos que convivir juntos, no va a ayudar en nada que hubiera gente con una fe muy fuerte, que simplemente crean que están en lo correcto y no quieran argumentar, porque existe gente con una fe tan fuerte como la tuya, pero en sentido opuesto.

Y- El problema Richard, es que usted tiene miedo, usted sabe que ese estado ocupa tierras musulmanas y contamina la sociedad con ideas malignas, pero no va a durar para siempre, siempre habrá soldados de Alá respondiéndoles. Lo que queremos es que los no-musulmanes salgan de las tierras que Alá dejó a Mahoma, que se larguen de aquí.

R- ¿ Usted quiere que el Islam se apodere del resto del mundo?

Y- Claro que sí, y así será. Les aconsejo que limpien su hogar, quiten sus fuerzas de nuestras tierras. Corríjanse, arreglen su sociedad, corrijan a sus mujeres…

R- ¿Corregir a nuestras mujeres? Eso no me incumbe, es asunto de ellas…

Y- No, si es asunto tuyo. Cuando ustedes toman a sus mujeres y las visten como putas…

R- ¡Yo no visto a las mujeres, se visten ellas mismas!

Y- Pero ustedes permiten que sea una norma, que las mujeres vistan así ¿qué le ocurre a su sociedad? Estamos preocupados por ustedes ¿Qué ocurre con su sistema…?

A la cuestión planteada por Yousef, añadiré algunas más ¿Qué ocurre con las religiones? ¿Cómo influyen en nuestras vidas? ¿Es la religión un medio para coartar libertades? ¿Queremos una ley divina o una ley hecha por y para el hombre?

Como dijo el filósofo estoico Epiceto “Reflexiona mucho antes de decir o hacer algo, porque no podréis remediarlo después de dicho o hecho.

FUENTE: LA WEB DE EDUARDO GIL.

El extracto publicado es de una entrevista grabada por televisión que se puede encontrar en YouTube. Este radical no es un anciano salido de otra era con las costumbres de principios del s. XX: es un joven de no más de 35 años, creo que converso, que te hiela la sangre con su mirada cargada de puro odio. Anteriormente se llamaba Joseph Cohen y fué nacido y criado como judío secular en Nuva York, fue al mudarse a Gaza cuando descubrió “la fe verdadera”.

A ver cuando pensamos racionalmente de una vez e ilegalizamos doctrinas que van claramente contra esos derechos humanos que todos decimos defender.

El Islam es contrario a dichos derechos, está mas que claro y por tanto la solución también es clara, ilegalización y erradicación.

No hay otra fórmula y una vez mas voy a insistir en que ese «discursito pacifista» que muchos de ellos nos dicen EN NUESTROS IDIOMAS ES DE LO MAS FALSO, es para engañar, SU PROPIA DOCTRINA LO INDICA, LO PERMITE, SE PUEDE DECIR QUE LO ORDENA, PARA ELLOS ES LÍCITO Y NECESARIO, EN FAVOR DE «LA VERDADERA FÉ» EL MENTIR, ENGAÑAR, ENGATUSAR, etc., a QUIENES NO LA PROFESAN (es decir, LA INMENSA MAYORIA DE LOS QUE POBLAMOS ESTE PLANETA). Ellos PUEDEN MENTIR EN INGLÉS, EN ESPAÑOL, EN ALEMÁN, EN FRANCÉS, EN SUAJIRI, EN VASCO, EN MOGOL, EN CHINO, EN «COCKNEY LONDINENSE», EN «PASOTA MADRILEÑO», EN…lo que les de la gana, LA VERDAD SOLO ES PARA CUANDO ELLOS HABLAN EN ÁRABE CON LOS SUYOS.

Por lo tanto, BASTA YA DE DEJARSE ENGAÑAR, AQUÍ NO HAY NI «INTOLERANCÍA» NI COJONES EN VINAGRE, ES PURA DEFENSA, el tío LO DICE BIEN CLARO, SOMETER A TODO EL MUNDO A LA LEY CORÁNICA, AL ISLAM.

NO quiero terminar el post sin reseñar que OTRO DE LOS GRANDES ENGAÑOS ES ESE MIEDO «PORQUE SON MUCHOS», eso es UNA FARSA, a la hora de la verdad, y a pesar de ser cierto que tienen hijos como HAMSTERS (aunque no son inofensivos y simpaticos como ese tierno animalito), su población global representa lo que nos dice este gráfico:

Me parece a mi que la diferencia es BIEN CLARA, y ¿VAMOS A TENER QUE SOMETERNOS TODOS ANTE LO QUE REBUZNA SOLO UN 20,28 % DE LA POBLACIÓN MUNDIAL?, ¡¡POR FAVOR!!, BASTA YA DE HACER EL PRIMO.

La tan manida Declaración Universal de los Derechos Humanos dice, SI, que no se puede discriminar por razones de……, religión, …… pero ES QUE ESTA DOCTRINA POLÍTICO-RELIGIOSA SE BASA EN EL SOMETIMIENTO, LA DISCRIMINACIÓN Y EL MAS ENFERMIZO DE LOS DESPOTISMOS, NEGANDO ADEMÁS EL LIBRE ALBEDRIO, EL DERECHO A CREER O NO CREER.

Por tanto HAY CAUSA SUFICIENTE PARA ILEGALIZARLA Y ERRADICARLA.

Un nuevo orden mundial, una nueva ley, una nueva religión; PROGRAMA DE ISLAMIZACIÓN MUNDIAL.

 

PRUEBAS, PRUEBAS Y MAS PRUEBAS, PRUEBAS INCONTROVERTIBLES E INDISCUTIBLES.

Y no hay que olvidar otra cosa que los musulmanes tienen un DOBLE LENGUAJE el que usan entre ellos Y EL QUE USAN CON LOS OCCIDENTALES, YA SEA EN INGLÉS, FRANCÉS, ALEMÁN O ESPAÑOL.

Son tres videos con ARGUMENTOS QUE NO ADMITEN DISCUSIÓN por mucho que los ZetaPes, Pajines, Bibianas, Titiriteros varios como todos esos que apoyaron el barco de «supuesta» ayuda a los palestinos (¡¡¡PANDA DE FARSANTES…..!!!!) y que también se posicionan del lado de dictaduras feroces como la ejercida por los Castro en Cuba o la cada vez mas afianzada en Venezuela, manejada por el ínclito «Mugre» Chavez (las cuales, ¡oh, que casualidad, mantienen buenas relaciones con el los islamistas), digan.

El texto que los acompaña LO SUSCRIBO AL QUINIENTOS POR CIEN (por lo menos).

DESPIERTAAAA QUE ESTO ESTÁ PASANDO EN TUS NARICES, Y TE TIENEN ENTRETENIDO CON ESTUPIDECES!!!
NO DIGAS LUEGO QUE NO SE TE AVISÓ!,

El mundo está en camino a un gobierno mundial, bajo una religión única.

Ya existe todo un programa de islamización en Europa y las Americas, que está avanzando a pasos agigantados.

Una verdad que NO SE DEBE IGNORAR.

El islam es una religión de paz Esto es lo que nuestros políticamente correctos políticos proclaman. Aunque políticamente correcta, esta proclamación no es correcta. A decir verdad, el islam no es una religión de paz. Es una religión de odio, terror y guerra.

El islam como lo enseña el corán y como lo vivió Mahoma de acuerdo a los hadices (biografía y dichos de Mahoma), es una religión de Injusticia, Intolerancia, Crueldad, Aburdidades, Discriminación, Contradicciones, y fe ciega.

El islam promueve el asesinato de no-musulmanes, abusos de los derechos humanos de minorías y de las mujeres. El islam se expandió mayormente a través de Yijad (guerra santa contra no-musulmanes) y forzó su expansión mediante el asesinato de no-creyentes y disidentes. En el islam, la apostasía es el crimen más grande, castigado con la muerte. Mahoma mismo era fundamentalista, de manera que el fundamentalismo no puede separarse del islam verdadero.
El islam es el culto a satanás que vino a ENGAÑAR (por Al taqiyya), MATAR Y DESTRUIR (Yijad).
Un foro de discución
http://yahel.wordpress.com/

Miles de videos en:
www.muhammadtube.com

TEXTO BY: verdadalaluz |

LA MUJER MUSULMANA SEGÚN EL CORÁN.

 

El Corán no habla de que los hombres y las mujeres sean iguales; todo lo contrario: equipara a éstas con una huerta, y exhorta a los hombres a que se sirvan de ellas como estimen oportuno:

Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis (sura 2, versículo 223).

El Corán dice que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre:

(…) Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error (2:282).

El Corán permite a los musulmanes casarse con hasta cuatro mujeres, y mantener relaciones sexuales con esclavas:

Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, en­tonces casaos con [otras] mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces [sólo] una, o [con] aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más pro­bable que no os desviéis de la rectitud (4:3).

El Corán ordena que los hijos reciban el doble de herencia que las hijas:

Dios os prescribe [lo siguiente]: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras (4:11).

Lo peor de todo es que el Corán insta a los hombres a golpear a sus esposas cuando les desobedezcan:

Los hombres son responsables del cuidado de las muje­res en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas, y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdadera­mente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [orde­nado] que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegad­les (4:34).

Nada de esto es cultural, ni estamos ante artefacto histórico alguno.

Para comprender el alcance de la violencia que sufren las mujeres casadas en el mundo islámico, el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán ha determinado que más del 90% de las paquistaníes casadas han sido golpeadas o sometidas a abusos sexuales por ofensas como no haber preparado una comida del gusto del agresor o no parir un varón. En la primavera de 2005, cuando el Chad trató de dotarse de un código de familia que ilegalizaría el maltrato de las casadas, los clérigos musulmanes se pusieron en pie de guerra por considerar que se estaba atentado contra el islam.

¿Se trata, como dirían Deiri y compañía, de fenómenos relacionados con culturas preislámicas? No, estas cosas pasan porque los clérigos islámicos han hablado bien en todas partes del maltrato a las casadas. Sirva como ejemplo este escrito, fechado en 1984, del muy influyente jeque Yusuf al Qaradaui:

Si el hombre tiene la sensación de que su mujer es cada vez más desobediente y rebelde, debe esforzarse por reconducirla mediante palabras amables y maneras caballerosas, y razonando con ella. Si las cosas no mejoran, entonces ha de dormir separado de ella, tratar de despertar su agradable naturaleza femenina y de restaurar su serenidad, y quizá entonces ella le responda de forma armoniosa. Si esta vía fracasa, entonces le está permitido golpearla suavemente con las manos, aunque ha de evitar la cara y otras partes sensibles.

Incluso el prominente Muzammil H. Siddiqi, ex presidente de la Sociedad Islámica de Norteamérica (ISNA), ha llegado a declarar: «En ciertos casos, un esposo puede hacer uso de acciones disciplinarias moderadas para corregir infracciones morales de su esposa (…) El Corán es muy claro en este sentido».

¿Informar sobre todo esto, y sobre el sufrimiento que acarrea a las mujeres otras enseñanzas del islam, es cosa de ignorantes? Lo cierto es que son Deiri y compañía quienes, con su insistencia en negar o quitar importancia a estos asuntos, contibuyen a esparcir la ignorancia. Y si la ignorancia permite a veces que algunos conserven el poder, quizá convendría formular unas cuantas preguntas incómodas: ¿a cuenta de qué anda Deiri propagando semejantes distorsiones de la realidad y medias verdades?, ¿qué poder están tratando de conservar quienes así proceden? ¿No será que quienes se benefician de la ignorancia son los que oprimen a las mujeres en el mundo islámico?