Etiqueta: FEMINISMO

Detrás de ese ‘portavozas’ Podemos oculta algo más inconfesable que un tonto error gramatical

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¿POR QUÉ INTENTAN ENFRENTAR A HOMBRES Y MUJERES USANDO CUALQUIER TONTERÍA?

Podemos montó ayer otro numerito para demostrar su gran habilidad a la hora de generar polémicas aparentemente triviales y convertir incluso errores gramaticales en manifiestos políticos.

Intenta desacreditar a la RAE por no ayudarles en su ingeniería social

En una rueda de prensa en el Congreso de los Diputados, la portavoz de Unidos Podemos en el Congreso de los Diputados, Irene Montero, protagonizó la tontería del mes lanzando un “portavoces y portavozas”, un absurdo desdoblamiento de una palabra que, precisamente, sirve para ambos géneros:

Por la tarde, Irene Montero defendió el uso del “portavozas” alegando que “el lenguaje se usa como instrumento para perpetuar el machismo en las sociedades: lo que no se nombra suele no existir”.

Montero también alegó que la RAE contiene una definición machista de la palabra “fácil”, en un penoso intento de desacreditar a la Academia. Pero hay que decir que la RAE no se dedica a diseñar el significado de las palabras -eso es lo que intentan ingenieros sociales como los de Podemos-, sino que se limita a describir los usos existentes, aunque a veces sean peyorativos. Y precisamente por eso Podemos se lleva mal con la RAE: porque la Academia no se pliega a sus exigencias de manipular las palabras con fines ideológicos.

Un deliberado error gramatical con un propósito nada limpio

De hecho, lo de ayer no fue algo accidental. La propia Montero lo ha dejado claro: se siente oprimida por las palabras y quiere que las demás mujeres se sientan tan oprimidas como ella. Pero ¿y a qué viene esto? Pues a que Podemos defiende la ideología de género, cuyas creadoras -comunistas militantes como Simone de Beauvoir o Shulamith Firestone- querían trasladar la tesis marxista de la lucha de clases a los sexos, pensando que ésa era la única forma de que triunfase su revolución en un Occidente donde la consolidación de una amplia clase media inmunizaba a la sociedad frente a los viejos discursos marxistas. El objetivo de aquellas ideólogas era que las mujeres se sintiesen oprimidas por los hombres, pero en una sociedad en la que la mujer goza de los mismos derechos legales que el varón, ese discurso es cada vez más difícil de sostener. Por eso salen con cosas como el mito de la “brecha salarial” o los “micromachismos”, con los que intentan que las mujeres se sientan oprimidas por cualquier tontería, desde invitar a café a una chica a decirle que está guapa, pasando por que los niños jueguen a ser superhéroesque los hombres se sienten con las piernas abiertas y también por el hecho de llamar “portavoz” a una mujer.

Te ofrecen una utopía a cambio de tu libertad: ¿qué puede salir mal?

Pero ¿y qué ganan estos tipos -y tipas- provocando enfrentamiento entre hombres y mujeres? Repasemos la historia del comunismo (pues Podemos es un partido fundado por comunistas): también dijeron que iban a “liberar” a los obreros instaurando una sociedad igualitaria y sin clases, y el precio a pagar era que el Estado lo controlase todo, y que una minoría de ideólogos tuviese todo el poder. El dramático resultado lo hemos visto estos últimos cien años: represión, dictaduras, miseria y muerte. La ideología de género es un nuevo intento de concentrar un poder político absoluto en unas pocas manos, prometiendo a cambio -como en 1917- una sociedad utópica e igualitaria, en la que las mujeres se verán liberadas de la brutal opresión a la que las sometemos los hombres haciendo cosas como invitarlas a tomar café y decirles que están guapas. Y el precio a pagar sería, una vez más, nuestra libertad, y en este punto no tenemos que imaginar futuros distópicos: hace años que nos someten a un señalamiento constante contra todo el que es acusado de “machista”. Ahí tenemos el caso del actor Arturo Valls, sometido a un linchamiento en la red por rechazar que los Premios Goya se conviertan en un mitin feminista. Es otro claro aviso a navegantes: el que se atreva a discrepar será machacado. Al final, esos vendedores de utopías siempre acaban igual: intentando “liberarnos” de nuestra libertad.

FUENTE: ElentirVigo

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VIDEO: La farsa feminista según Nicolás Márquez / VIDEO: The feminist farce according to Nicolás Márquez

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Por/By Nicolás Márquez

Vídeo en español. Se pueden activar subtítulos al inglés y otros idiomas.

MUY RECOMENDABLE VER.

inglaterra

Video in Spanish. Subtitles can be switched to English and other languages.

VERY RECOMMENDABLE SEE.

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HAROLD Y WILSON22

Descubre lo que hay detrás de la ideología de género en tres minutos

alucha

Informa: Actuall

Alonso de Mendoza ha realizado un vídeo para explicar en apenas tres minutos cómo surge y qué es la ideología de género.

Estos días el concepto ideología de género parece estar en boca de mucha gente, algunos de los cuales no tienen realmente claro qué es esta ideología, ni cómo surge ni qué supone.

Es por eso que el periodista Alonso de Mendoza ha realizado un vídeo para explicar en apenas tres minutos cómo surge y qué es la ideología de género. La respuesta es más simple de lo que parece: “El marxismo de toda la vida”.

Interesante tema para debatir

He notado que muchas veces todo lo masculino se considera intrínsecamente malo por el simple hecho de ser masculino. (El falo te oprime…pero también fue un falo lo que te dio la vida…)

Durante un debate sobre la igualdad de genero en la universidad de periodismo de Bristol, los 5 minutos del discurso final de Milo Yiannopoulos fueron enteramente destinados a los hombres, en un épico aliento para ellos en una época donde se los considera ciudadanos de segunda clase, mientras se les dice que son los culpales de todo mal en el mundo.

Voy a dejar este vídeo por acá y me retiraré lentamente… (lo interesante comienza a los 0:25 segundos).

Origen: Interesante tema para debatir

Maestras con hiyab y otros disparates / Teachers with hijab and other nonsense (SPANISH-ENGLISH)

PATENTE DE CORSO

De aquí a un par de años –si es que no ha ocurrido ya– saldrá de las facultades españolas una promoción de jóvenes graduadas en Educación Infantil y Primaria, entre las que algunas llevarán –lo usan ahora, como estudiantes– el pañuelo musulmán llamado hiyab: esa prenda que, según los preceptos del Islam ortodoxo, oculta el cabello de la mujer a fin de preservar su recato, impidiendo que una exhibición excesiva de encantos físicos despierte la lujuria de los hombres.

Ese próximo acontecimiento socioeducativo, tan ejemplarmente multicultural, significa que en poco tiempo esas profesoras con la cabeza cubierta estarán dando clase a niños pequeños de ambos sexos. También a niños no musulmanes, y eso en colegios públicos, pagados por ustedes y yo. O sea, que esas profesoras estarán mostrándose ante sus alumnos, con deliberada naturalidad, llevando en la cabeza un símbolo inequívoco de sumisión y de opresión del hombre sobre la mujer –y no me digan que es un acto de libertad, porque me parto–. Un símbolo religioso, ojo al dato, en esas aulas de las que, por fortuna y no con facilidad, quedaron desterrados hace tiempo los crucifijos. Por ejemplo.

Pero hay algo más grave. Más intolerable que los símbolos. En sus colegios –y a ver quién les niega a esas profesoras el derecho a tener trabajo y a enseñar– serán ellas, con su pañuelo y cuanto el pañuelo significa en ideas sociales y religiosas, las que atenderán las dudas y preguntas de sus alumnos de Infantil y Primaria. Ellas tratarán con esos niños asuntos de tanta trascendencia como moral social, identidad sexual, sexualidad, relaciones entre hombres y mujeres y otros asuntos de importancia; incluida, claro, la visión que esos jovencitos tendrán sobre los valores de la cultura occidental, desde los filósofos griegos, la democracia, el Humanismo, la Ilustración y los derechos y libertades del Hombre –que el Islam ignora con triste frecuencia–, hasta las más avanzadas ideas del presente.

Lo de las profesoras con velo no es una anécdota banal, como pueden sostener algunos demagogos cortos de luces y de libros. Como tampoco lo es que, hace unas semanas, una juez –mujer, para estupefacción mía– diera la razón a una musulmana que denunció a su empresa, una compañía aérea, por impedirle llevar el pañuelo islámico en un lugar de atención al público. Según la sentencia, que además contradice la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, obligar en España a una empleada a acatar las normas de una empresa donde hombres y mujeres van uniformados y sin símbolos religiosos ni políticos externos, vulnera la libertad individual y religiosa. Lo que significa, a mi entender –aunque de jurisprudencia sé poco–, que una azafata católica integrista, por ejemplo, acogiéndose a esa sentencia, podría llevar, si sus ideas religiosas se lo aconsejan, un crucifijo de palmo y medio encima del uniforme, dando así público testimonio de su fe. O, yéndonos sin mucho esfuerzo al disparate, que la integrante de una secta religiosa de rito noruego lapón, por ejemplo, pueda ejercer su libertad religiosa poniéndose unos cuernos de reno de peluche en la cabeza, por Navidad, para hacer chequeo de equipajes o para atender a los pasajeros en pleno vuelo.

Y es que no se trata de Islam o no Islam. Tolerar tales usos es dar un paso atrás; desandar los muchos que dimos en la larga conquista de derechos y libertades, de rotura de las cadenas que durante siglos oprimieron al ser humano en nombre de Dios. Es contradecir un progreso y una modernidad fundamentales, a los que ahora renunciamos en nombre de los complejos, el buenismo, la cobardía o la estupidez. Como esos estólidos fantoches que, cada aniversario de la toma de Granada, afirman que España sería mejor de haberse mantenido musulmana.

Y mientras tanto, oh prodigio, las feministas más ultrarradicales, tan propensas a chorradas, callan en todo esto como meretrices –viejo dicho popular, no cosa mía– o como tumbas, que suena menos machista. Están demasiado ocupadas en cosas indispensables, como afirmar que las abejas y las gallinas también son hembras explotadas, que a Quevedo hay que borrarlo de las aulas por misógino, o que las canciones de Sabina son machistas y éste debe corregirse si quiere que lo sigan considerando de izquierdas.

Y aquí seguimos, oigan. Tirando por la borda siglos de lucha. Admitiendo por la puerta de atrás lo que echamos a patadas, con sangre, inteligencia y sacrificio, por la puerta principal. Suicidándonos como idiotas.

inglaterra

ENGLISH

In a couple of years, if it has not already happened, a promotion of young graduates in Primary and Secondary Education will come out of the Spanish faculties, among which some will wear it – they now use it as students – the Muslim handkerchief called hiyab : That garment that, according to the precepts of Orthodox Islam, conceals the woman’s hair in order to preserve her modesty, preventing an excessive display of physical charms to arouse the lust of men.

That next socio-educational event, so exemplary multicultural, means that in a short time these teachers with the head covered will be teaching young children of both sexes. Also to non-Muslim children, and that in public schools, paid for by you and me. That is, these teachers will be showing their students, with deliberate naturalness, bearing in the head an unequivocal symbol of submission and oppression of man over women – and do not tell me that it is an act of freedom, because I leave. A religious symbol, eye to the dice, in those classrooms of which, fortunately and not easily, the crucifixes were long exiled. For example.

But there is something more serious. More intolerable than symbols. In their schools – and to see who denies these teachers the right to have work and to teach – will be them, with their handkerchief and how much the handkerchief means in social and religious ideas, those that will attend the doubts and questions of its students of Children and Primary. They will deal with such children matters of such transcendence as social morality, sexual identity, sexuality, relationships between men and women and other matters of importance; Including, of course, the vision that these young people will have on the values of Western culture, from the Greek philosophers, democracy, Humanism, Enlightenment and the rights and freedoms of Man, which Islam ignores with sadness, More advanced ideas of the present.

The veiled teachers is not a banal anecdote, as some short demagogues of lights and books can support. Nor is it that, a few weeks ago, a woman judge, to my astonishment, was right about a Muslim woman who denounced her company, an airline, for preventing her from wearing the Islamic handkerchief in a public place. According to the judgment, which also contradicts the doctrine of the Court of Justice of the European Union, obliging an employee in Spain to comply with the rules of a company where men and women are uniformed and without external religious or political symbols, violates individual freedom and religious. What it means, in my opinion – although of little jurisprudence – that an integralist catholic stewardess, for example, accepting that sentence, could carry, if its religious ideas advise to him, a crucifijo of half and a half on the uniform, Thus giving public testimony of their faith. Or, without much effort, to the nonsense, that the member of a religious sect of Norwegian Lappish rite, for example, can exercise its religious freedom by putting a reindeer horns of stuffed in the head, for Christmas, to make check of luggage or for Attend passengers in mid-flight.

And it is that it is not Islam or not Islam. To tolerate such uses is to step back; To return the many that we gave in the long conquest of rights and freedoms, of breaking the chains that for centuries oppressed the human being in the name of God. It is to contradict a fundamental progress and modernity, which we now renounce in the name of complexes, goodness, cowardice or stupidity. Like those stolid puppets who, every anniversary of the capture of Granada, affirm that Spain would be better to have remained Muslim.

And in the meantime, oh prodigy, the most ultrarradical feminists, so prone to bullshit, are silent in all this as meretrices – I say the popular, not my thing – or as tombs, which sounds less macho. They are too busy with indispensable things, like saying that bees and chickens are also exploited females, that Quevedo must be erased from classrooms as a misogynist, or that Sabina’s songs are macho and should be corrected if he wants to be considered Of left.

And here we go, listen. Throwing centuries of struggle over the edge. Admitting through the back door what we kicked, with blood, intelligence and sacrifice, through the front door. Suicidándonos as idiots.

Y ocurrió:hembristas y podemitas violan la libertad de expresión a base de amenazas

España se ha convertido en el lugar donde los matones de la ultraizquierda campan a sus anchas

El Estado ha dimitido de aquello que lo justifica: el mantenimiento del orden público. Estamos en plena ley de la selva, donde los matones imponen sus reglas. Un paso seguro hacia el conflicto civil violento. No es la primera vez que ocurre: una combinación de matones sectarios y de cobardes nos mete en una espiral que acaba siempre en violencia desatada. Y luego dirán aquello de que ellos no lo veían venir o aquello del “No es eso, no es eso”.

Ayer lo avisábamos. Hoy podemos confirmalo.

Nos lo explica Nicolás de Cárdenas desde Actuall:

“Grupos feministas y del entorno del Podemos han logrado reventar a base de gritos, amenazas e insultos el debate sobre ideología de género que habían organizado las asociaciaciones Despierta y Voceando por ti Sevilla en la Universidad de de la capital andaluza.

(…)

Según ha sabido este periódico por testigos presenciales también se han coreado lemas como “sacad los rosarios de nuestros ovarios” y “fuera machistas de la universidad“. Del mismo modo, dada la afiliación política de una de las intervinientes, Alicia Rubio, se han oído amenazas tales como “Vox, fascistas, estáis en nuestra lista”.

Los organizadores del acto se han visto obligados al suspenderlo tras comprobar que los gritos y el sonido de bocinas no iba a cesar, ni siquiera en el momento en el que se ha pedido que se guardara un minuto de silencio por las víctimas de la violencia machista.

Según han relatado a Actuall los mismos testigos, el gerente de la Universidad de Sevilla, Juan Ignacio Ferraro, ha negado el paso a las patrullas de Policía que se han desplazado hasta las puertas del recinto universitario al ser avisados de los violentos incidentes.

La Asociación Despierta, envió minutos antes de la celebración del acto, un comunicado en el que recordaba, sobre la polémica suscitada por la mesa redonda que  el acto “es un debate al que han sido invitadas personas con muy diferentes opiniones”.

Al mismo tiempo, los convocantes señalaban como “intolerable la imposición de un pensamiento único y el intento de prohibición del debate público sobre temas controvertidos en nuestra sociedad”.

Tal y como adelantó ayer Actuall, Podemos consiguió a través de presiones previas a la celebración del acto que dos de los ponentes que iban a participar no acudieran al acto: Myriam Díaz, concejal del PSOE y Javier Moyano, concejal de Ciudadanos.

A pesar de que había confirmado en un principio su asistencia,  finalmente tampoco asistió el concejal del PP José Luis García, por lo que el boicot lo sufrieron los representantes de la asociaciones convocantes y Alicia Rubio, autora del libro Cuando nos prohibieron ser mujeres… que no es la primera vez que sufre un escrache en las últimas semanas.”

Origen: Y ocurrió:hembristas y podemitas violan la libertad de expresión a base de amenazas

Ideología de género, una actitud política sin más. / Gender ideology, a political attitude no more (SPANISH-ENGLISH)

Lunes 5 de diciembre de 2016

Según Leonor Tamayo. Presidente de Profesionales por la ética: La ideología de género es un «constructo doctrinal» sin base científica cuyos postulados se han implantado por vía del engaño y la imposición totalitaria en diversos ámbitos de nuestra sociedad alterando valores y comportamientos. Que es una máquina de hacer dinero y lograr poder. Que supone una vulneración “legal” de derechos humanos fundamentales y la intromisión en las aulas de los menores mediante legislaciones inadmisibles.

Parece duro, pues este esta ideología, supone para los colectivos de mujeres organizadas sindicalmente, una actitud permanente en busca de una mayor preponderancia en una sociedad , hasta hace poco profundamente «machista», que busca sobre todo desde la izquierda adquirir protagonismo , derechos especiales y gabelas sobre el género masculino, lo que consigue especialmente en los medios de difusión, y en la legislación, que se endurece a la hora de castigar la llamada violencia de género, es decir cuando el hombre ataca a la mujer, ya sea leve ya sea gravemente. Es de justicia que ambos géneros sean iguales no solo ante la ley, sino también ante la sociedad, pero no es así, bien al contrario, el género masculino, no tiene quien le defienda, por ese mero hecho, lo que degenera en más violencia, por el sentimiento de trato inferior que tienen ante los tribunales, cuando se enfrentan con la pareja, en temas tales como la pensión o la patria potestad sobre los hijos.

Para un psicólogo, la explicación es muy profunda, pues proviene nada menos que de los instintos, que según Sigmund Freud son: los de vida, el sexual y el de conservación de la especie y los de muerte, es decir la agresión. Ambos se realizan en una conducta (behaviorismo) construida a partir de las actitudes, que transformadas en hábitos, definen las decisiones que constantemente hay que tomar para vivir, Naturalmente hasta el S. XX la agresión se reservaba al hombre, especialmente en las guerras y en toda conducta que implicara agresión, policía o milicia, en tanto la mujer se reservaba para las labores más pasivas.

La Filosofías nacidas en la Modernidad, especialmente la marxista, no solo han cambiado los «roles» que anteriormente se jugaban, sino que están revelando una tendencia cada vez mayor a la neutralidad, razón por la que la bisexualidad o la homosexualidad que pertenece a los instintos de vida, ha perdido su objetivo de conservación de la especie, limitándolo exclusivamente al sexual.

La Religiones, en la Historia, se han basado asimismo en el mantenimiento de un sistema, básicamente la familia, que aseguraba el mantenimiento de la población, su crecimiento y el aprovisionamiento de bienes materiales con los que sobrevivir. Hoy, quizás la Humanidad está creciendo en exceso. Se proyecta que la población mundial llegará a 11 200 millones en 2100, es evidente que la organización social del género humano, hábitat urbano, riqueza coyuntural, sobre todo de Occidente, intente frenar a un crecimiento que es una auténtica epidemia, ¿Como lo hace? Pues una de las formas es la igualación de los géneros, aunque la pregunta que cabe formularse, ¿esta igualación se produce de una forma justa?, o por el contrario lo hace por la búsqueda del predominio, aunque sea temporal del género femenino sobre el masculino. Esa actitud, es una actitud política que no tiene justificación, por lo que habrá que preguntarse si puede ocurrir una actitud de signo contrario en el hombre que genere conflicto, es decir más violencia.

Parece ser que las elecciones USA, el candidato Trump, ha apelado a esta motivación de lo que se ha dado en llamar, el voto «blanquito» de los hombres, a los que ha recordado que han dejado de jugar un papel principal en la sociedad y que él, está dispuesto a devolverles ese protagonismo que perdieron, incluyendo al voto femenino, no feminista que prefiere el «rol» que anteriormente jugaron. Evidentemente, pues en los USA la Ideología de Género se ha identificado con una actitud política.

En España, es el feminismo militante y sindicado, el que ha impulsado la ideología de genero, y el que ha distinguido en el asesinato de mujeres, si es o no violencia de género, lo que no ha dejado de sorprenderme, incluyendo la estadística que se lleva de las mismas, que provoca una gran alharaca en los medios de comunicación.

No creo personalmente, que deba darse una educación distinta según el género, pero sí creo que en aras de la libertad, lo que no podemos es oponernos, a que de acuerdo con su filosofía de vida o de religión, cada uno haga lo que quiera, sin que se ataque ominosamente su forma de hacer.

Menos aún, creo que el sexo, deba intervenir como «lobby» en la política, y bien que lo hacen los colectivos organizados en torno a su especial sexualidad, dentro de una actitud política que al fin y al cabo les proporciona poder y dinero, además de preponderancia social, y con la ideología de género como una de sus banderas. De cualquier forma defiendo también el derecho de las feministas a manifestarse en libertad y a conquistar las posiciones de igualdad que las Instituciones o la Sociedad le nieguen, que sea con una actitud política, pues de acuerdo, pero siendo conscientes de que lo es sin más. Ojala fuéramos más iguales, pero la desigualdad es en el fondo un derecho a ser diversos para los humanos, alejándonos del mundo de Orwell y de la confusión del individuo dentro de la masa. Esa es la verdadera libertad, igualdad de oportunidades sí, pero a continuación el esfuerzo, es el que debe premiar la consecución o no de los objetivos, materiales o intelectuales de cada ser humano en lo que debería ser el Cosmos y no el Caos de la existencia humana.

BERNARDO RABASSA ASENJO. PRESIDENTE DE CLUBS Y FUNDACIONES LIBERALES. MIEMBRO ASOCIADO DE ALIANZA LIBERAL EUROPEA (ALDE), PREMIO 1812. PREMIO CIUDADANO EUROPEO 2013. MEDALLA AL MÉRITO CULTURAL 2015, PSICOLOGO SOCIAL

inglaterra

ENGLISH

According to Leonor Tamayo. President of Professionals for Ethics: Gender ideology is a «construct doctrinal» without a scientific basis whose postulates have been implemented through deception and totalitarian imposition in various areas of our society altering values and behaviors. That is a machine to make money and achieve power. That involves a «legal» violation of fundamental human rights and intrusion into the classrooms of minors through inadmissible legislation.

It seems hard, because this ideology, supposes for the groups of women organized union, a permanent attitude in search of a greater preponderance in a society, until recently deeply «macho», that looks for everything from the left to acquire protagonism, special rights And gabelas on the masculine gender, which gets especially in the media, and in the legislation, that hardens when it comes to punishing the so-called gender violence, that is to say when the man attacks the woman, either light and Be seriously. It is fair that both genders are equal not only before the law, but also before society, but it is not so, on the contrary, the male gender, there is no one who defends, by that mere fact, what degenerates into more violence , Because of the feeling of inferior treatment that they have before the courts, when faced with the couple, in subjects such as the pension or parental authority over the children.

For a psychologist, the explanation is very profound, because it comes from nothing less than the instincts, which according to Sigmund Freud are: those of life, sexual and conservation of the species and death, ie aggression. Both are carried out in a behavior (behaviorism) built from the attitudes, which transformed into habits, define the decisions that must constantly be taken to live. Naturally until the XX century, aggression was reserved for man, especially in wars and In any conduct involving aggression, police or militia, while the woman reserved for the most passive tasks.

Philosophies born in Modernity, especially the Marxist, have not only changed the «roles» that were previously played but are revealing a growing tendency to neutrality, which is why bisexuality or homosexuality belonging to the Instincts of life, has lost its goal of conservation of the species, limiting it exclusively to the sexual.

Religions, in history, have also been based on the maintenance of a system, basically the family, which ensured the maintenance of the population, its growth and the supply of material goods with which to survive. Today, perhaps Humanity is growing in excess. It is projected that the world population will reach 11.2 billion by 2100, it is clear that the social organization of the human race, urban habitat, economic wealth, especially the West, try to stop a growth that is a real epidemic, as it does ? For one of the forms is the equalization of the genres, although the question that can be formulated, is this equation produced in a fair way ?, or on the contrary does it by the search for the predominance, even if it is temporal of the feminine gender on the male. That attitude is a political attitude that has no justification, so we have to ask if there can be an opposite attitude in the man who generates conflict, that is, more violence.

It seems that the US election, the candidate Trump, has appealed to this motivation of what has been called, the «white» vote of men, who has recalled that they no longer play a major role in society And that he is willing to give back to them that protagonism they lost, including the feminine, non-feminist vote that prefers the «role» they previously played. Obviously, because in the USA the Gender Ideology has been identified with a political attitude.

In Spain, feminism is militant and syndicated, which has promoted the ideology of gender, and which has distinguished in the murder of women, whether or not gender violence, which has not ceased to amaze me, including statistics that Is carried away from them, which causes a great stir in the media.

I do not personally believe, that a different education should be given according to gender, but I do believe that for the sake of freedom, what we can not oppose, that according to their philosophy of life or religion, everyone do whatever they want , Without ominously attacking his way of doing.

Even less, I believe that sex should intervene as a «lobby» in politics, and well that the groups organized around their special sexuality, within a political attitude that ultimately gives them power and money, Besides social preponderance, and with the ideology of gender as one of its flags. In any case, I also defend the right of feminists to express themselves in freedom and to conquer the positions of equality that the Institutions or the Society deny to her, let it be with a political attitude, of course, but being aware that it is just. I wish we were more equal, but inequality is at bottom a right to be different for humans, away from the world of Orwell and the confusion of the individual within the mass. That is true freedom, equality of opportunity, but then the effort must reward the achievement or not of the objectives, material or intellectual of each human being in what should be the Cosmos and not the Chaos of the Human existence.

BERNARDO RABASSA ASENJO. PRESIDENT OF CLUBS AND LIBERAL FOUNDATIONS. ASSOCIATE MEMBER OF THE EUROPEAN LIBERAL ALLIANCE (ALDE), PRIZE 1812. EUROPEAN CITIZEN AWARD 2013. MEDAL FOR CULTURAL MERIT 2015, SOCIAL PSYCHOLOGIST

 

El patriarcado no existe. Por Agustín Laje

En 1969, la feminista radical Kate Millet publicaba su afamado libro Sexual Politics —considerado en 1998 por el New York Times como una de las diez obras más influyentes del Siglo XX—. Una renovada narrativa feminista se expresaba en aquellas páginas, articuladas por un viejo vocablo que, aggiornado, volvía a tomar centralidad discursiva: “el patriarcado”.

El concepto ya había sido utilizado antes por Friedrich Engels quien, en El origen de la familia, el Estado y la propiedad privada, adjudicaba su raíz a la aparición de la propiedad privada.[1] Pero Millet le daba, 85 años más tarde, un alcance mucho más importante. El “patriarcado” es ahora el régimen político “a través del cual la mitad de la población, que es femenina, es controlada por la otra mitad, que es masculina”.[2] El “patriarcado” es el sistema de dominación fundamental, vale decir, atraviesa todos los otros tipos de sistemas de dominación (si en Engels el sistema de clases es fundamento del “patriarcado”, en Millet el “patriarcado” es fundamento del sistema de clases).

En una palabra, el “patriarcado” es un sistema estructurado para colocar, de manera inexorable, a la mujer en inferioridad respecto del hombre. Las tesis más extremas del “patriarcado” motorizan el lesbianismo como “forma de resistencia”, pues la heterosexualidad equivaldría a “dormir con el enemigo” (la propia Millet, sin ir más lejos, era lesbiana).

No obstante, aquí argumentaré que, en verdad, el “patriarcado” ya no existe en los países occidentales, y ello no gracias a la vocinglera militancia feminista, sino gracias al sistema económico y político que tanto odian las feministas: el capitalismo de libre mercado y la democracia liberal.

Los datos de la realidad, en efecto, parecen mostrar algo bien distinto de lo que establece el discurso del “patriarcado”: en numerosas dimensiones e indicadores de la vida social, cuidadosamente omitidos por el feminismo, el hombre aparece mayormente perjudicado.

Veamos algunos ejemplos.

A nivel mundial, el 79% de las víctimas de homicidio son hombres[3] (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito). En Argentina, por caso, en el año 2014 —los datos más actualizados de que disponemos— se cometieron 3.269 asesinatos, de los cuales el 83,60% corresponde a hombres asesinados (2733 hombres), y el 16,40% a mujeres asesinadas (536 mujeres).[4]

En las guerras, históricamente, el más perjudicado ha sido siempre el hombre. En una de las más recientes, la de Irak, las bajas correspondientes a Estados Unidos fueron un 97,68% hombres.[5]

En lo que hace a la violencia contra la mujer, es interesante advertir que las más altas tasas se registran precisamente en aquellos países donde menos libertad económica hay, si se compara el siguiente gráfico del Banco Mundial[6] con los datos del ranking de libertad económica de la Heritage Foundation.[7](Llamativamente, ni el Banco Mundial ni otras Organizaciones Internacionales han hecho estudios profundos sobre la violencia de la mujer contra el hombre).

A nivel mundial, la esperanza de vida de una mujer es 5 años mayor que la de un hombre. En un análisis entre países, podemos advertir asimismo que la mujer vive más allí donde la economía es más libre (Organización Mundial de la Salud).[8] Un dato curioso complementario: también a nivel mundial, hay tres veces más suicidios en hombres que en mujeres (Organización Mundial de la Salud)[9].

Veamos algunos datos relativos al mundo laboral. En lo que hace a la mano de trabajo infantil, la Organización Internacional del Trabajo calculó en 2012 que los niños tienden a participar más en la producción económica que las niñas (148,3 millones en comparación con 116,1 millones en el caso de las niñas). La tasa de empleo fue de 18,1% para los niños en comparación con 15,2% para las niñas.[10]

Las tasas de accidentes laborales son desproporcionadamente desventajosas para los hombres. En Argentina por ejemplo, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo informó que en 2014 el 81% de los perjudicados por “Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales” eran hombres, en comparación con un 19% mujeres.[11]

A partir de la Revolución Industrial, la mujer ha ido tomando cada vez mayor participación en el mundo laboral. La ampliación progresiva que desde entonces ha experimentado lo que llamamos “mercado”, ha beneficiado esta incorporación femenina a la economía, debido a que su propia estructuración lógica maximizadora impide la discriminación sexual (y de cualquier tipo) bajo el riesgo de incurrir en mayores costos: nadie que quiera maximizar económicamente su negocio pagará más alguien “por ser hombre”.

A nivel mundial, casi un 40% de la población activa actual son mujeres según el Banco Mundial. En los países económicamente más libres, otra vez, la tasa es mayor.

Veamos el caso de Estados Unidos.[12] Hacia 1870, sólo un 14% de las estadounidenses en edad laboral trabajaban fuera de la casa. Pero hacia 1940, el número ya se había duplicado. Para 1970, aproximadamente el 43% de las mujeres de Estados Unidos con edad superior a los dieciséis años tenía un trabajo asalariado. En 1996, eran casi el 60% las que trabajaban. En 2014, según datos del Banco Mundial, un 46% de la mano de obra norteamericana estaba formada por mujeres.[13] Y no menos importante, según estudios de la revista Fortune, hoy las mujeres son propietarias del 65% de todos los bienes de Estados Unidos.[14]

La igualdad de la mujer respecto al hombre es un proceso y, como tal, debe ser analizado como una película y no como una fotografía. La mayoría de los errores del feminismo consiste en analizar la instantánea en lugar del largometraje. En la base de este proceso igualador se encuentra el sistema económico que, paradójicamente, el feminismo insiste con atacar.

La antropóloga Helen Fisher ha destacado precisamente cómo los cambios económicos, desde la Revolución Industrial hasta la actual Revolución de la Información, benefició a la mujer. Su tesis es que el actual capitalismo puede incluso darle grandes ventajas por sobre el hombre; de ahí que su trabajo se haya titulado El primer sexo.[15] Fundamentalmente, Fisher destaca el crecimiento del sector servicios frente al industrial, respecto de lo cual ya podemos darle razón en virtud de datos concretos como que a nivel mundial el sector servicios es ocupado por un 54% de mujeres (Banco Mundial).[16]

Probablemente se nos diga, empero, que “si bien la mujer se incorporó al mundo laboral, el patriarcado se expresa pagándoles menos salarios a éstas en comparación a los hombres”. Es la falacia de la “brecha salarial”, que ha sido destruida por la feminista (disidente) Christina Hoff Sommers.[17] En una palabra, el origen de la falacia tiene que ver con comparar hombres y mujeres haciendo diferentes trabajos; cuando se los compara en un mismo trabajo y misma cantidad de horas, no hay desigualdad (conforme a la lógica de mercado ya expuesta). Pero los análisis feministas no tienen en consideración cuestiones tan importantes como profesiones elegidas, tipos de trabajo y cantidad de horas laboradas por mes.

Sumemos otra curiosidad respecto del “patriarcado” en lo que hace a la dimensión económica de la sociedad: entre el 75% y el 80% de las personas en situación de calle son hombres.[18] Curioso sistema de dominación contra la mujer, que tiene a sus hombres sin techo.

¿Y qué hay de la educación? En este ámbito tampoco parecemos encontrar ya rastros del mentado “patriarcado”. En el siguiente gráfico del Banco Mundial[19] podemos ver, a nivel global, que las curvas de niños y niñas ya se encuentran prácticamente solapadas, lo cual significa que hay igualdad en la finalización de la educación primaria y secundaria.

En lo referente a la educación terciara y universitaria, no podemos decir que haya actualmente igualdad, sino clara ventaja para la mujer. A nivel global, la mujer se egresa un 33% más de universidades que los hombres.[20] Según el Informe Global de la Brecha de Género 2015 (Foro Económico Mundial), “las mujeres ya representan la mayoría de estudiantes en casi 100 países”.[21] Veamos de cerca el caso argentino: según los datos del último censo, de los 1.929.813 argentinos que completaron su formación universitaria, 1.050.662 son mujeres, y apenas 879.151, hombres. Significa que hoy si una empresa publica una búsqueda profesional recibirá 55 currículas femeninas, contra 45 masculinas. Hay que destacar en el censo anterior los egresados eran 582.574 mientras las egresadas 559.577, lo cual significa que la brecha sigue en crecimiento: mientras que en una década estas últimas se duplicaron, los egresados hombres crecieron sólo 50%.[22]

Midiendo precisamente salud, educación e ingreso, el “Nuevo Índice de Desarrollo Humano relativo al Género” (Naciones Unidas) dio para Argentina un valor de 1,001, donde 1 representa la igualdad total, >1 desigualdad en favor del hombre y <1 desigualdad en favor de la mujer.[23] Es decir, hay una completa igualdad, incluso con una centésima a favor de la mujer.

Nos detengamos aquí a insistir con la importancia del sistema económico (para profundizar este punto, ver artículo de mi autoría en Revista FORBES). El Cato Institute ha cruzado los datos del Índice de Libertad Económica en el Mundo con indicadores sociales relativos a las mujeres, que se desprenden del Índice de Desigualdad de Género (IDG) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2010), y ha encontrado cosas asombrosas. Entre otras, ha comprobado que la desigualdad entre hombres y mujeres es dos veces más baja en los países con una economía capitalista que en aquellos que mantienen una economía cerrada y reprimida.

Asimismo, otros indicadores nos resultan significativos: en los países económicamente más libres, 71.7% de las mujeres ha terminado la educación secundaria, mientras en los menos capitalistas sólo 31.8% ha podido pasar por ella y finalizarla; los Parlamentos de los países económicamente más libres tienen una media de representantes mujeres doblemente mayor a la de los menos capitalistas; la mortalidad maternal en los países económicamente más libres es de 3.1 por cada 100,000 nacimientos, mientras en los países menos capitalistas ese valor se encuentra en 73.1 muertes; la tasa de fecundidad de adolescentes en los países económicamente más libres es de 22.4 por cada 1,000 mujeres de entre 15 y 19 años, mientras en los países menos capitalistas encontramos 87.7 casos.

Pero subrayemos lo siguiente. El feminismo insiste en ver “patriarcado” precisamente en las sociedades que, con arreglo a sus sistemas políticos y económicos, más igualdad lograron para los sexos. Así, nunca faltan protestas tan extravagantes como aquella que se hizo recientemente contra la depilación femenina por ejemplo (¡justo cuando muchos hombres empiezan también a depilarse!), mientras se guarda un silencio de tumba respecto a lo que acontece en otros puntos del globo donde otros sistemas políticos, económicos y culturales, mantienen a la mujer oprimida —principalmente en África y Medio Oriente—, con prácticas tales como la ablación (mutilación del clítoris) o el matrimonio de niños.

Frente a estos hechos, esta Nueva Izquierda de la cual el feminismo radical es parte, tiene listo su discurso contra el “etnocentrismo”, en favor del “multiculturalismo”, y da por cerrada epistemológicamente cualquier tipo de crítica.

Son contradicciones de ideologías que, diciendo estar del lado de la mujer, sólo buscan atacar los fundamentos del propio sistema que hizo del llamado “patriarcado” una pieza de museo histórico para Occidente.

[1] Ver Engels, Friedrich. El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado. La Plata, De la Campana, 2011, p. 51.

[2] Millet, Kate. Sexual politics. Illinois, University of Illinois Press, 2000, p. 25.

[3] https://www.unodc.org/documents/gsh/pdfs/GLOBAL_HOMICIDE_Report_ExSum_spanish.pdf

[4] http://www.datosmacro.com/demografia/homicidios/argentina

[5]

[6] http://blogs.worldbank.org/opendata/es/igualdad-de-genero-que-muestran-los-datos-en-2016

[7] http://www.heritage.org/index/pdf/2016/book/Highlights_Spanish.pdf

[8] http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2016/health-inequalities-persist/es/

[9] http://www.who.int/gho/publications/world_health_statistics/2016/en/

[10] http://www.ilo.org/ipec/Informationresources/WCMS_IPEC_PUB_23776/lang–es/index.htm

[11] http://www.srt.gob.ar/estadisticas/anuario/2014.pdf

[12] Datos tomados de Fisher, Helen. El primer sexo. Las capacidades innatas de las mujeres y cómo están cambiando el mundo. Madrid, Santillana, 2001.

[13] http://es.theglobaleconomy.com/USA/Labor_force_percent_female/

[14] http://www.lanacion.com.ar/1814990-critica-al-feminismo-radical-despues-de-niunamenosensayo

[15] Fisher, Helen. El primer sexo. Las capacidades innatas de las mujeres y cómo están cambiando el mundo. Madrid, Santillana, 2001.

[16] http://datos.bancomundial.org/tema/genero

[17] https://www.youtube.com/watch?v=1oqyrflOQFc

[18] Ver Hurst, Charles. Social InequalityForms, Causes, and Consequences. Estados Unidos, Allyn and Bacon, 1998. También consultar Roleff, Tamara. The Homeless: Opposing Viewpoints. Estados Unidos, Greenhaven Press, 1996. Para el caso español, http://www.ine.es/prensa/np761.pdf

[19] http://blogs.worldbank.org/opendata/es/igualdad-de-genero-que-muestran-los-datos-en-2016

[20] http://www.lanacion.com.ar/1814990-critica-al-feminismo-radical-despues-de-niunamenosensayo

[21] https://www.weforum.org/es/agenda/2015/11/informe-global-de-la-brecha-de-genero-2015/

[22] http://www.lanacion.com.ar/1615742-mas-mujeres-graduadas-que-hombres

[23] http://www.ar.undp.org/content/argentina/es/home/presscenter/articles/2014/08/22/el-pnud-argentina-dialoga-sobre-igualdad-de-g-nero-con-referentes-mendocinas.html

FUENTE: Prensa Repúblicana

Las vividoras del género y la tasa de inevitabilidad. Una reflexión de Alicia Rubio/Profesionales por la ética.

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Cuando unas cifras de siniestrabilidad son altas, por ejemplo, imaginemos que hay 10.000 muertos anuales en accidentes de tráfico, lo primero que se hace es estudiar las causas, caso por caso, para tratar de descubrir las razones de tan alto índice de muertes, y tratar de solventarlas.

Lo normal sería descubrir que hay carreteras mal trazadas o deterioradas, puntos negros de accidentes por causas diversas, muertes por no utilizar los cinturones, por conducir bajo los efectos del alcohol… y poner en marcha todas las acciones necesarias para eliminar esas causas.
Con nuevas carreteras, campañas de concienciación, multas disuasorias…el índice de muertes bajaría mucho y fácilmente.

Sin embargo, cualquier persona sensata sabe que, a partir de un punto, bajar la siniestrabilidad en el tráfico es prácticamente imposible: no hay ley, ni obra pública que evite que un conductor se duerma, que sufra un despiste, que cometa un error, que le de…

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rajoy

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