Etiqueta: FEMALE ABLATION

Una página musulmana canadiense defiende la ablación femenina como un “bien médico” / A Canadian Muslim page defends female ablation as a «medical good»

Canadá sigue cuesta abajo y sin freno. Primero fue la ideología de género y ahora una de las prácticas más bárbaras del islamismo. Isiff Hussein, el autor del artículo que la defiende, considera que tiene “numerosos beneficios médicos” y que está reconocida como recomendación de Mahoma.

Por / By Javier Villamor Cantera for Actuall

ablacic3b3n-696x557
Página musulmana de Canadá que promueve la ablación como una práctica saludable para la mujer. / Canadian Muslim page that promotes ablation as a healthy practice for women.

El autor aboga por la supresión de las primeras capas de piel de los genitales femeninos ya que no lo considera ablación si no “circuncisión”, por lo que evita con esta torsión lingüística posibles penas legales.

La circuncisión femenina implica extirpar quirúrgicamente una parte o todo el clítoris de la mujer. La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasifica esta práctica como Mutilación Genital Femenina -FGM en sus siglas en inglés-.

La mutilación, según la OMS, no tiene ningún beneficio médico demostrable y argumenta que “refleja una diferencia entre los géneros profundamente arraigada y constituye una forma de extrema discriminación en contra de las mujeres”.

Aunque esta práctica también se da en ciertas tribus cristianas de África, se encuentra mayormente en sociedades islámicas.

La creencia es que protege a las niñas del sexo premarital ya que, suponen, disminuye el deseo sexual. La ablación se considera un símbolo de control sobre la mujer, su lógica: si se logra eliminar la fuente de placer sexual femenina, se logrará eliminar la promiscuidad femenina.

ablacic3b3n-592x420

La ablación femenina se da en Benin, Burkina Faso, Camerún, la República Centroafricana, Chad, Yibuti, Egipto, Eritrea, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bisáu, Indonesia, Irak, Costa de Marfil, Kenia, Liberia, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán, Tanzania, Togo, Uganda, Yemen y Malasia.

Resulta llamativo este último en el que el 93% de las mujeres admiten haber sufrido esta práctica en cualquiera de sus diferentes grados.

La ONU tiene como objetivo eliminar la ablación del clítoris para el año 2030. Más de 200 millones de mujeres la han sufrido, según la OMS, y se prevé que 30 millones más podrían hacerlo en la próxima década, según la Cruz Roja Española.

El estatus jurídico de la ablación

Esta operación quirúrgica está prohibida en Canadá para menores de 18 años o sin prescripción médica.

A pesar de ello, su práctica es cada vez más extendida, no solo en Canadá, sino en todo en Occidente como consecuencia de la llegada cada vez mayor de inmigrantes originarios de estos países donde se practica de manera habitual.

En el Reino Unido se estima que solo en 2016 se dieron 5.000 casos de este tipo, pero ninguno ha sido perseguido legalmente. El Servicio Nacional de Salud (NHS por sus siglas en inglés) informa de que en Gran Bretaña se dan nuevos casos cada hora.

En Estados Unidos, en abril fueron juzgados por primera vez tres personas por esta práctica en Michigan.

En Alemania, el caso más preocupante de Europa tras la política de puertas abiertas de Angela Merkel, ha contabilizado cerca de 47.000 ablaciones según un informe del Ministerio de Familia recogido por el semanario político Der Spiegel. Entre el 2014 y el 2016 el incremento ha sido del 30%.

Francia, en cambio, es un ejemplo de lo contrario. Desde el año 1983 está prohibida esta práctica y está perseguida con diez años de cárcel, 150.000 euros de multa y la prohibición de habitar en territorio francés durante 5 años.

Pese a la dureza de las sanciones, 50.000 mujeres en suelo galo la han sufrido según estimaciones del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (Ined).

inglaterra

Canada continues downhill and unrestrained. First was the ideology of gender and now one of the most barbaric practices of Islam. Isiff Hussein, the author of the article defending it, considers that it has «numerous medical benefits» and is recognized as a recommendation by Mohammed.

The author advocates the suppression of the first layers of skin of the female genitalia since he does not consider ablation if not «circumcision», so he avoids with this linguistic twist possible legal penalties.

Female circumcision involves surgically removing part or all of the woman’s clitoris. The World Health Organization (WHO) classifies this practice as Female Genital Mutilation (FGM) in its acronym.

The mutilation, according to the WHO, has no demonstrable medical benefit and argues that it «reflects a deep-rooted gender difference and constitutes a form of extreme discrimination against women.»

Although this practice also occurs in certain Christian tribes of Africa, it is found mostly in Islamic societies.

The belief is that it protects girls from premarital sex since, they suppose, sexual desire decreases. Ablation is considered a symbol of control over women, its logic: if you eliminate the source of female sexual pleasure, you will eliminate female promiscuity.

Female ablation occurs in Benin, Burkina Faso, Cameroon, Central African Republic, Chad, Djibouti, Egypt, Eritrea, Ethiopia, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea Bissau, Indonesia, Iraq, Ivory Coast, Kenya, Liberia, Mali, Mauritania, Niger, Nigeria, Senegal, Sierra Leone, Somalia, Sudan, Tanzania, Togo, Uganda, Yemen and Malaysia.

It is striking the latter in which 93% of women admit to having undergone this practice in any of its different degrees.

The UN aims to eliminate clitoral ablation by 2030. More than 200 million women have suffered from it, according to the WHO, and an additional 30 million are expected to do so in the next decade, according to the Spanish Red Cross.

The legal status of ablation

This operation is prohibited in Canada for persons under 18 years or without a prescription.

Despite this, its practice is increasingly widespread, not only in Canada, but also in the West as a result of the increasing arrival of immigrants from these countries where it is practiced on a regular basis.

In the United Kingdom, it is estimated that in only 5 000 such cases occurred in 2016, but none have been legally prosecuted. The National Health Service (NHS) reports that in the UK new cases are being given every hour.

In the United States, three people were tried for the first time in April in Michigan.

In Germany, the most worrying case in Europe after the open door policy of Angela Merkel, has accounted for about 47,000 ablations according to a report of the Ministry of Family collected by the political weekly Der Spiegel. Between 2014 and 2016 the increase was 30%.

France, on the other hand, is an example of the opposite. Since 1983, this practice has been banned and is being prosecuted with ten years’ imprisonment, a fine of 150,000 euros and a ban on living in French territory for five years.

Despite the harsh sanctions, 50,000 women in Gallic soil have suffered it according to estimates by the National Institute of Demographic Studies (INED).