Etiqueta: ESTATISMO

La no-ley que legalilza todo crimen

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La predominancia del COLECTIVISMO SOCIALISTA mediante el ESTATISMO en sus variadas formas (pero con el mismo fin de someter al individuo), han lavado la cabeza de millones en la creencia letal de que la ley puede «surgir», «ser creada» desde cabezas humanas reunidas en un recinto.

Y no, el hecho de que LA LEY, emana de algo más allá de seres en igualdad de la especie que por lo tanto jamás pueden legislar sobre-contra ella misma.

Lo cual es «ellos mismos» y destrona toda la farsa de la «creación de leyes», por un grupo de no otra cosa que delincuentes de la más alta soberbia.

La ignorancia masiva sostiene esa perversión y los efectos jamás pueden cambiar, mientras la humanidad no sea consciente de que por el hecho de esa NATURALEZA EN COMÚN COMO ESPECIE, fueron reconocidos como autoevidentes LOS DERECHOS INDIVIDUALES NATURALES (LEY NATURAL).

Desde ese basamento absoluto, debería ser imposible que los criminales que a diario son obedecidos como si fuesen los ancestrales sacerdotes de una secta que bajo el designio e inspiración de los dioses, pueden someter a capricho, legislar y violentar a piacere a todo aquel que se encuentra bajo su potestad. O sea: toda la población menos ellos.

Nada ha cambiado con la DEMAGOGIA POPULISTA y la ignorancia vocacional, el embrutecimiento de una mayoría adoctrinada, por no procurarse la propia educación como seres individuales.

Y no como esclavos de los políticos bajo discursos hipnóticos, mentiras y distorsiones de conceptos, pervirtiendo el lenguaje y las mentes. (Individuo Libre)

Estadozepam, el peligro de calmarse con mentiras / Estadozepam, the danger of calming down with lies

En tiempos de crisis, las personas nos inclinamos a una de nuestras drogas de preferencia: la intervención estatal.

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Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos. (Foto: EFE)

«Que no te duerman con cuentos de hadas».
Joaquín Sabina

Una curiosa y frecuente inclinación a abandonar la construcción de soluciones en manos de la burocracia, se ve complementada por la propensión a desear orientar los parámetros de la misma, según nuestras propias fantasías.

Entre los deportes más populares, cuando menos en América Latina, se encuentra discutir cuáles deberían ser las medidas correctas a tomar por los gobernantes. Desde luego ellos no conocen la respuesta y nosotros tampoco, pero, como sucede con los aficionados a los deportes, le indicamos al televisor apasionadamente lo que hay que hacer:

Deberían restringir la movilidad completamente.

Habría que implementar un programa para desinfectar a todos los que salen a la calle.

Tal vez haya que construir cárceles más grandes, para separar a los privados de libertad, sin soltarlos.

En béisbol a esto se le llama mánager de tribuna. «Todos son generales después de la batalla», es otra expresión que también aplica en este tipo de casos. Desde la cómoda imaginación resulta barato comentar lo que evidentemente hay que hacer.

El problema es que siempre debe ser alguien más quien ejecute las acciones. Las vías para que nuestras indicaciones se implementen no merecen construirse. Son apenas ilusiones que debería ejecutar el comodín discursivo que representa el Estado.

Estadozepam
El Estado podría entenderse como una especie de benzodiazepina. Este es un grupo de psicofármacos utilizados para el tratamiento de síntomas de ansiedad, depresión e insomnio. Algunas de las más conocidas son el bromazepam, clonazepam, lorazepam, diazepam.

Los psiquiatras describen los efectos de estos medicamentos de manera técnica: son sedantes, hipnóticos y ansiolíticos. Para quienes no los conocen, eso se traduce en mucho sueño y cierto mareo, capaz de aliviar la sensación de nerviosismo relacionada con la ansiedad, ayudando a dormir.

Todos hemos vivido situaciones de ansiedad importante, de manera que cabe incluir una curiosidad popular: ¿por qué no usamos benzodiacepinas en cualquier situación de incomodidad?

Podemos entender el estatismo como un modo de funcionamiento que emula el de los ansiolíticos; me refiero a una peligrosa e infundada confianza en que todo estará bien gracias a la existencia del estado, que se encargará de resolver problemas, como los que atravesamos actualmente.

El Estado comodín

No hace falta que la exigencia por remedios mágicos a circunstancias apremiantes nos inunde de vergüenza. Como tampoco es una deshonra requerir la ocasional colaboración de un profesional de la salud mental o de medicamentos de ese ramo. La necesidad de respuestas es comprobadamente humana y natural. A la mente no le gusta soportar la tensión que representa un problema constantemente abierto, una situación que no se soluciona. Automáticamente pasa a imaginar algo que cierre la gestalt y la desesperación ayuda a no ser demasiado exigente con las propuestas.

A todos nos sucede en momentos en los que las dificultades lucen avasallantes. Cuando hay un desastre natural, una guerra, un quiebre económico, un cambio involuntario de perspectiva, un fracaso fundamental. En estas situaciones, el ser humano vuelve a entrar en contacto con su fragilidad más original, con las paredes que demarcan el fin de sus capacidades.

Se trata de circunstancias en las que nos falta la dirección que lleva a la tranquilidad. Podemos imaginar la calma, sin dar con la forma de llegar a ella. Alguien más debe conocer cómo lograrlo. ¿Quién? Si este escrito fuese unos quinientos años más joven -o tal vez menos- la respuesta general sería Dios. Hoy, usando un método semejante respondemos: “el Estado”.

La superstición se reubica sin cambiar

El gesto de desesperación, que clama por una respuesta existencial desde un plano trascendente, está devaluado en nuestros días. Sobre la base de nuestra postura moderna y científica juzgamos tal gesto inferior, supersticioso o primitivo. No obstante, cubierto de gratuita prepotencia, el fondo del asunto se mantiene intacto.

Así, el conflicto que lleva a la desesperación sigue formando parte de nuestras dinámicas, la diferencia es que ahora son un poco más solitarias y avergonzantes. No solo “la pobreza es pudorosa” (como diría recientemente el actual Papa peronista), la impotencia lo es más aún.

Lidiamos con nuestra minusvalía clamando al estado, confiando en él, albergando la peregrina fantasía de que algún funcionario está haciendo “lo que se debe”.

Cabría suponer que una esperanza injustificada también podría activarse en tono capitalista: confiar en que alguna empresa resolverá el problema. Sin ser infalible, esta idea estaría mucho más conectada con la realidad, pues tal empresa no ofrecería una solución solo por su buen corazón, sino para conseguir beneficios en el camino.

De nuevo, sin representar tipo alguno de garantía, los mecanismos del mercado invitan a los participantes a idear y proponer opciones. Estas serán mejores o peores, egoístas o no las intenciones de sus participantes, pero el talante general con el que se enfrentan las dificultades es activo y participativo.

Estaríamos confiando en la posibilidad de nuestros semejantes, cuando nosotros no conseguimos respuestas y en la colaboración espontánea susceptibles de aparecer, con mayor eficiencia, en los sistemas de mercado.

Por esta vía, elaborar alternativas para conseguir remedios reales dejaría de ser cíclico, sintomático e infértil. Se trataría de poner en práctica ideas, arriesgarse a fallar; implicaría trabajar y hacerse responsable del resultado.

 

Erradicar la pobreza, no demoler la riqueza / Eradicate poverty, do not demolish wealth

LIBERALISMO47

“Same old story, that’s a fact. One step up and two steps back”

Bruce Springsteen.

En el tiempo en el que usted termine de leer este artículo, si llega al final, unas seiscientas personas de todo el mundo habrán salido de la pobreza.

En 1990, el 35% de la población mundial vivía en la pobreza extrema. Hoy no llegan al 10,7% según el Banco Mundial.

En 1987, en China había 660 millones de pobres. Tras la apertura económica, esa cifra ha caído hasta solo 25 millones. En Indiala cifra de pobres desde ese año se ha reducido en más de cien millones de personas.

140 millones de personas se incorporan a la clase media cada año

Sin embargo, estamos viviendo la época en la que se ignoran estas magníficas noticias para centrarse en mensajes intervencionistas sobre la riqueza. Usted leerá que “el 1% del mundo controla el 87% de la riqueza” y cosas como “si las diez personas más ricas del mundo entregaran su riqueza no habría pobreza”.

Los 635 millones de chinos que han abandonado la pobreza en los últimos treinta años disienten. Están encantados de que China sea el país donde más millonarios se crean cada año y donde más crece la clase media, y gracias a esa prosperidad se da una “desigualdad creciente” que no solo no es negativa sino que es positiva. Millones de pobres que dejan de serlo, millones de pobres que pasan a la clase media y unos cuantos que, gracias al progreso, son millonarios.

En vez de fijarnos en los modelos de éxito que han llevado a la caída sin precedentes de la pobreza, los intervencionistas se preocupan. Si se acaba la pobreza, se acaba su trabajo. Al contrario de lo que le dicen los defensores de la represión, el capitalismo está encantado con la caída de la pobreza y la mejora de la clase media. Significa más y mejores consumidores, mejores productos, más sostenibles y mayor desarrollo… y con ello, más beneficios y mejores servicios públicos. Los que sufren ante la caída de la pobreza son los redistribuidores de la nada.

Es una ridiculez de tal calibre pensar que confiscando la riqueza de los ricos se acabaría la pobreza que parece increíble que en 2017 haya que recordar el desastre y aumento exponencial de la pobreza que supuso la idea mágica del expolio al exitoso desde la época de los assignats tras la Revolución Francesa hasta los ejemplos recientes de Argentina, Zimbabue, Venezuela, etc. La lista es interminable.

El expolio a la riqueza solo ha generado pobreza y peores condiciones para todos. Además, es una mentira. Expropie la riqueza de los ciudadanos más ricos y con ello, además de destruir el empleo de miles de personas, no solo no saca a los pobres de su miseria, sino que ¿qué ocurre al año siguiente? Ya no hay ricos que expoliar. Los pobres aumentan y la miseria se multiplica ante la evidencia de que, si penalizas el éxito, repartes el fracaso.

Todos los meses de enero coinciden dos eventos, Davos y el informe de Oxfam. Muchos de ustedes pensarán que son dos eventos diferentes e incluso antagónicos, y sin embargo tienen un tronco común. La glorificación del intervencionismo como solución a los problemas creados por… el intervencionismo.

No es una casualidad. La transferencia de riqueza de los ahorradores y exitosos hacia los gobiernos es un buen negocio. Porque cuando falla siempre se achaca a que no se intervino suficiente. Y es curioso, porque la evidencia del desastre económico que supone poner como objetivo único y central de la política la redistribución y la igualdad es evidente. Porque son consecuencias de la prosperidad, el crecimiento y el empleo.

Los objetivos no pueden centrarse en las segundas derivadas, porque desde la intervención solo se consigue que no quede nada que distribuir. La desigualdad no es lo mismo que la injusticia, como bien explica el Nobel Angus Deaton, y no nos sorprende que los intervencionistas se empeñen en situar como problema la desigualdad, cuando es de un 40% (es decir, un nivel de igualdad muy alto) en vez de la pobreza y cómo acelerar el crecimiento de la clase media, la principal pagafantas -vía impuestos- de los excesos estatales.

No es una casualidad que las sociedades con mayor libertad económica tengan también rentas más altas y Estados de bienestar más sólidos. Y eso lo saben hasta los que predican llevar a cabo lo contrario. Pero es que para e burócrata el objetivo es mantener el aparato, no hacerlo innecesario.

El capitalismo y el libre comercio han hecho más por la reducción de la pobreza que todos los comités gubernamentales juntos.

El debate de la pobreza y la desigualdad se ha convertido en una excusa para intervenir, no en cómo seguir mejorando. No quieren que los pobres sean menos pobres, solo que la clase media y alta sean menos ricos

El intervencionismo asume que la desigualdad es un efecto perverso, no una consecuencia de la prosperidad. Y la desigualdad es positiva. Si mis compañeros de trabajo tienen más éxito que yo es un incentivo para hacerlo mejor. Solo cuando hay una desigualdad por éxito progresan las sociedades, y se garantiza un Estado de bienestar sostenible. No hay mayor desigualdad que el igualitarismo, que elimina el mérito y el incentivo a mejorar. Y el igualitarismo no solo no reduce la pobreza, la aumenta. Pero, eso sí, como aplaudía Oxfam sobre Venezuela hace ocho años, “se reduce la desigualdad”. Haciendo a todos pobres, menos a los redistribuidores. Esos se forran.

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“Same old story, that’s a fact. One step up and two steps back”

Bruce Springsteen.

By the time you finish reading this article, if it reaches the end, some six hundred people from all over the world will have come out of poverty.

In 1990, 35% of the world population lived in extreme poverty. Today they do not reach 10.7% according to the World Bank (SEGÚN EL BANCO MUNDIAL pdf)

In 1987, there were 660 million poor people in China. After the economic opening, that figure has fallen to only 25 million. In India, the number of poor since that year has been reduced by more than one hundred million people.

140 million people join the middle class every year.

However, we are living in a time when this magnificent news is ignored to focus on interventionist messages about wealth. You will read that «1% of the world controls 87% of wealth» and things like «if the ten richest people in the world gave their wealth there would be no poverty».

The 635 million Chinese who have left poverty in the last thirty years disagree. They are delighted that China is the country where most millionaires are created each year and where the middle class grows the most, and thanks to that prosperity there is a «growing inequality» that is not only negative but positive. Millions of poor people who stop being poor, millions of poor people who move to the middle class and a few who, thanks to progress, are millionaires.

Instead of looking at the models of success that have led to the unprecedented fall of poverty, the interventionists worry. If poverty ends, your work is finished. Contrary to what the defenders of repression say, capitalism is delighted with the fall of poverty and the improvement of the middle class. It means more and better consumers, better products, more sustainable and more development … and with it, more benefits and better public services. Those who suffer from the fall of poverty are the redistributors of nothingness.

It is a ridiculousness of such caliber to think that confiscating the wealth of the rich would end poverty that it seems incredible that in 2017 we must remember the disaster and exponential increase in poverty that brought the magical idea of ​​plundering to the successful since the time of the assignats after the French Revolution until the recent examples of Argentina, Zimbabwe, Venezuela, etc. The list is endless.

The plundering of wealth has only generated poverty and worse conditions for all. Besides, it’s a lie. Expropriate the wealth of the richest citizens and with this, in addition to destroying the employment of thousands of people, not only does it not remove the poor from their misery, but what happens next year? There are no more rich people to plunder. The poor increase and misery multiplies before the evidence that, if you penalize success, you share failure.

Every January there are two events, Davos and the Oxfam report. Many of you will think that they are two different and even antagonistic events, and yet they have a common trunk. The glorification of interventionism as a solution to the problems created by … interventionism.

It is not a coincidence. The transfer of wealth from savers and successful to governments is a good business. Because when it fails it is always blamed on not enough intervention. And it is curious, because the evidence of the economic disaster that supposes to put as a single and central objective of the policy the redistribution and the equality is evident. Because they are consequences of prosperity, growth and employment.

The objectives can not be focused on the second derivatives, because from the intervention only is achieved that there is nothing left to distribute. Inequality is not the same as injustice, as the Nobel Angus Deaton explains well, and it is not surprising that interventionists insist on placing inequality as a problem, when it is 40% (that is, a very high level of equality) instead of poverty and how to accelerate the growth of the middle class, the main payfantas – via taxes – of the state excesses.

It is not a coincidence that societies with greater economic freedom also have higher incomes and stronger welfare states. And even those who preach to carry out the opposite know this. But it is that for the bureaucrat the objective is to maintain the apparatus, not to make it unnecessary.

Capitalism and free trade have done more to reduce poverty than all government committees combined.

The debate about poverty and inequality has become an excuse to intervene, not how to keep improving. They do not want the poor to be less poor, just that the middle and upper classes are less rich.

Interventionism assumes that inequality is a perverse effect, not a consequence of prosperity. And the inequality is positive. If my co-workers are more successful than me it is an incentive to do better. Only when there is an inequality for success do societies progress, and a sustainable welfare state is guaranteed. There is no greater inequality than egalitarianism, which eliminates merit and the incentive to improve. And egalitarianism not only does not reduce poverty, it increases it. But, yes, as Oxfam applauded Venezuela eight years ago, «inequality is reduced». Making everyone poor, less redistributors. Those are lined.

Por/by Daniel Lacalle

LIBERALISMO36

EL LIBRE MERCADO NO ES UN SISTEMA DE EXPLOTACIÓN DEL DÉBIL/THE FREE MARKET IS NOT A SYSTEM OF EXPLOITATION OF THE WEAK (SPANISH/ENGLISH)

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Por/By Luis I. Gómez

Un reproche muy común al liberalismo, especialmente desde los púlpitos de la izquierda, es que se trata de una ideología social-darwinista mediante la que se justifica la explotación de los pobres y los débiles por parte de los fuertes, los ricos y los poderosos. Voy a tratar de refutar esta idea errónea en las siguientes líneas.

En primer lugar se plantea la cuestión de lo que es el “darwinismo social”. Yo entiendo que el concepto sugiere la transferencia de los principios darwinianos a la convivencia entre las personas y su organización en sociedad. Pero ¿cuáles son los principios darwinianos?

Como todos ustedes saben, Charles Darwin es el padre de la teoría de la evolución. Esta teoria pretende describir cómo la vida ha evolucionado en la Tierra, cómo se originaron los diferentes tipos de organismos y cuáles son los principios que regulan la selección natural en un entorno siempre cambiante. Variación (la aparición de descendientes diferentes a través de la reproducción y las mutaciones en el ADN) y selección (a través de organismos hostiles y/o falta de adaptación al medio ambiente) son las palabras clave. Se trata de la “supervivencia del más apto”: el más fuerte y mejor adaptado de su entorno natural sobrevive  y transmite sus genes, el resto es rechazado sin piedad por la naturaleza.

Resulta significativo que, efectivamente, la economía de mercado cuenta con procesos hasta cierto punto comparables. Las diferentes empresas con diferentes líneas de productos (variación) compiten en un mundo constantemente cambiante en un intento de proporcionar a clientes con diferentes preferencias (entorno dinámico) respuestas a sus necesidades. Solo aquellas empresas que puedan satisfacer las necesidades y deseos de sus clientes permanecen y alcanzan el éxito. Las empresas dirigidas deficientemente o que no ofrecen productos deseados terminan por desaparecer del mercado (Selección.) Del mismo modo, diferentes empleadores compiten para contratar a los mejores trabajadores con diferentes habilidades, y estos a su vez compiten por obtener los mejores puestos de trabajo. Los avances tecnológicos y otras innovaciones también garantizan la renovación continua de los medios/formas de producción. No olvidemos que también las instituciones sociales, las leyes, las normas, las tradiciones y los valores se encuentran en constantes procesos de cambio a los que se han de adaptar las acciones empresariales … ¿Evolución? ¿Darwinismo?

Los mecanismos del mercado se corresponden con procesos de redescubrimiento adaptativo. La libre competencia permite, a través de incontables procesos de “ensayo y error // cambiar y mejorar” el procesamiento de inmensas cantidades de información que, analizadas por los numerosísimos actores del mercado libre ayudan a encontrar posibles soluciones óptimas para la asignación de recursos. Algo que jamás podría proporcionar una economía planificada en la que se mutilan las variables. Estos cambios constantes, cada vez más rápidos, tan temidos por algunas personas (sobre todo porque no sólo generan nuevos puestos de trabajo, sino que provocan la desaparición de los trabajos obsoletos), generan como resultado final un beneficio para la inmensa mayoría: los recién llegados y en desventaja social pueden ascender y alcanzar la riqueza/bienestar al tiempo que los poderosos incapaces de adaptarse pierden su privilegiada posición. Schumpeter habló en este contexto de “actos de destrucción creativa”.

Pero hay diferencias cruciales con el darwinismo del mundo animal. Mientras que una manada de animales lucha sin piedad por los recursos naturales a su alcance, el hombre como “animal racional”, es capaz de generar nueva riqueza a través de la razón. El hombre no sólo CONQUISTA (que también), sino que PRODUCE y CREA. Son precisamente las capacidades de creación y producción de bienes nuevos las que desembocaron en la revolución industrial y, en consecuencia, en la increíble riqueza que disfrutamos sobre todo en el mundo occidental, pero también cada vez más en Asia, América del Sur e incluso partes de África. Prosperidad como valor a conseguir mediante el intercambio, de forma conjunta y dinámica, no ya como la constante sobre la que se declararon tantas – ¿todas? – guerras. El hombre racional, el que insufló de vida la Ilustración, entiende que la riqueza ha de ser creada a través de la cooperación libre y pacífica de las gentes libres. El libre mercado no sólo se basa en la competencia entre empresas de un mismo sector para conseguir una mejor cuota de mercado, sino también en la cooperación entre las personas dentro de una empresa y entre empresas capaces de generar cadenas de producción.

Dado que la violencia interrumpe este proceso de creación de riqueza e impide que  el hombre pueda vivir como persona con derechos fundamentales innegociables en una sociedad civilizada, ésta debe ser proscrita y prohibida. Sólo admisible para castigar a los criminales, son necesarios mecanismos que permitan un control estricto de su uso. Mientras que en el mundo animal la violencia es parte crucial de la selección darwiniana, no existen los derechos y prevalece el más fuerte, el liberalismo significa no violencia, paz, imperio de la ley y el éxito de los agentes productivos (tanto individuales xcomo colectivos). La ley del más fuerte queda derogada por la fuerza de la ley. El hombre ya no es un lobo para el hombre, es un agente ansioso de conocer otros agentes, trabajar juntos y prosperar. Nada que ver con aquello de “comer y ser comido”.

Es el momento de plantear la pregunta del millón: ¿qué pasará con la gente que quede fuera del mercado debido a que carecen de las condiciones requeridas para ello? ¿Qué hay de los  pobres, los desempleados, los enfermos o los discapacitados? ¿Serán arrojados a su destino y perecerán miserablemente?

Bueno, el objetivo del libre mercado es el de generar riqueza. El liberalismo no es un plan político y no es omnipotente. Para cubrir los déficits sociales es necesaria una sociedad civil que funcione: familia, amigos, organizaciones de caridad, asociaciones privadas,  fondos sociales voluntarios y seguros. Los intereses de los trabajadores están representados por los comités de empresa y los sindicatos, las asociaciones de empleadores tienen sus propias organizaciones.

La mayoría de personas apoyarían esas instituciones financieramente o de otra forma, no sólo por su propio interés, sino también porque somos seres sociales con la capacidad de empatía, al menos allí dónde vemos que los problemas no nacen de quien los padece. Hoy en día buena parte de la masa beneficiada por el estado de bienestar podría valerse por sí misma … si les dejasen y pudiesen acceder a contratos no hiperregulados.

¿Y no es precisamente esto último lo que convierte a los empresarios en explotadores allí donde pueden?

No. Los trabajadores van a luchar. Algunos deciden abrir su propio negocio, otros deciden acudir a la competencia en busca de mejores condiciones. El derecho a la huelga (voluntaria siempre) es un instrumento natural de defensa frente a la explotación. Un Estado de Derecho que funcione tiene como misión fundamental la salvaguarda de los derechos individuales de los trabajadores –protegiéndoles de empleadores sin escrúpulos -, pero también de los empleadores –protegiéndoles del afán regulador de la política-.

El Estado actual, en manos de los políticos y arrojado al clientelismo electoral, distorsiona el mercado mediante leyes, prohibiciones, subvenciones y “ayudas” a sectores industriales o industrias concretas. El afán recaudatorio de los gobiernos, más preocupados por el mantenimiento de sus propias estructuras que por el bienestar de de sus administrados, obliga a los emprendedores a buscar nuevos mercados laborales, intentando minimizar los costes y así poder compensar las “pérdidas” generadas por la inmensa factura generada por los fiscos occidentales. Es la combinación Estado+Mercado, el mercantilismo nacido de la planificación estatal de la economía, lo que genera explotación y esclavitud.

Los contribuyentes financiamos a los gobiernos; los gobiernos, a través de subsidios, leyes e impuestos, financian/facilitan la explotación. Es hora de romper el círculo vicioso!


inglaterraENGLISH

(NOTE: It should be remembered that the concept of «Liberalism» is not the same in Europe as in the United States)

A very common reproach to liberalism, especially from the pulpits of the left, is that it is a social-Darwinist ideology that justifies the exploitation of the poor and the weak by the strong, the rich and the powerful. I will try to refute this misconception in the following lines.

First, there is the question of what «social Darwinism» is. I understand that the concept suggests the transfer of Darwinian principles to the coexistence between people and their organization in society. But what are the Darwinian principles?

As you all know, Charles Darwin is the father of the theory of evolution. This theory aims to describe how life has evolved on Earth, how different types of organisms originated and what are the principles governing natural selection in an ever changing environment. Variation (the appearance of different offspring through reproduction and mutations in DNA) and selection (through hostile organisms and / or lack of adaptation to the environment) are key words. It is the «survival of the fittest»: the strongest and best adapted of its natural environment survives and transmits its genes, the rest is rejected mercilessly by nature.

It is significant that, in fact, the market economy has processes to some extent comparable. Different companies with different product lines (variation) compete in a constantly changing world in an attempt to provide customers with different preferences (dynamic environment) answers to their needs. Only those companies that can meet the needs and desires of their customers remain and achieve success. In the same way, different employers compete to hire the best workers with different skills, and these in turn compete for the best jobs. Technological advances and other innovations also guarantee the continuous renewal of the means / forms of production. Do not forget that social institutions, laws, norms, traditions and values ​​are also in constant processes of change to which business actions have to adapt … Evolution? Darwinism?

The mechanisms of the market correspond to processes of adaptive rediscovery. Free competition allows, through countless processes of «trial and error // to change and improve» the processing of immense amounts of information that, analyzed by the numerous players in the free market, help to find possible optimal solutions for the allocation of resources. Something that could never provide a planned economy in which the variables are mutilated. These constant changes, increasingly rapid, so feared by some people (mainly because they not only generate new jobs, but also lead to the disappearance of obsolete jobs), generate as a final result a benefit for the vast majority: newcomers Arrivals and socially disadvantaged people can ascend and achieve wealth / well-being while the powerful unable to adapt lose their privileged position. Schumpeter spoke in this context of «acts of creative destruction».

But there are crucial differences with the Darwinism of the animal world. While a herd of animals struggles mercilessly for the natural resources at their disposal, man as a «rational animal» is able to generate new wealth through reason. Man not only CONQUES (that too), but PRODUCES and BELIEVES. It is precisely the capacities of creation and production of new goods that led to the industrial revolution and, consequently, to the incredible wealth we enjoy above all in the Western world, but also more and more in Asia, South America and even parts from Africa. Prosperity as a value to be achieved through exchange, jointly and dynamically, not as the constant on which so many – all? – wars. The rational man, who breathed life into the Enlightenment, understands that wealth must be created through the free and peaceful cooperation of free people. The free market is not only based on competition between companies in the same sector to achieve a better market share but also on cooperation between people within a company and between companies capable of generating production chains.

Since violence disrupts this process of wealth creation and prevents man from living as a person with non-negotiable fundamental rights in a civilized society, it must be proscribed and prohibited. Only permissible to punish criminals, mechanisms are necessary that allow a strict control of their use. While in the animal world violence is a crucial part of Darwinian selection, there are no rights and the strongest prevails, liberalism means nonviolence, peace, rule of law and the success of productive agents (both individual x as collective ). The law of the strongest is repealed by the force of law. Man is no longer a wolf for man, he is an agent eager to meet other agents, work together and thrive. Nothing to do with «eating and being eaten».

It is time to ask the million dollar question: what will happen to the people who are out of the market because they lack the necessary conditions for it? What about the poor, the unemployed, the sick or the disabled? Will they be thrown to their fate and perish miserably?

Well, the goal of the free market is to generate wealth. Liberalism is not a political plan and is not omnipotent. To cover social deficits, a functioning civil society is needed: family, friends, charitable organizations, private associations, voluntary and insurance social funds. The interests of workers are represented by works councils and trade unions, employers’ associations have their own organizations.

Most people would support these institutions financially or otherwise, not only for their own interest, but also because we are social beings with the capacity for empathy, at least there where we see that problems are not born of those who suffer from them. Today a good part of the mass benefited by the welfare state could stand on its own … if they let them and could access non-regulated contracts.

And is not it the latter that makes entrepreneurs exploitative wherever they can?

No. The workers are going to fight. Some decide to open their own business, others decide to go to the competition in search of better conditions. The right to strike (always voluntary) is a natural defense against exploitation. A fundamental rule of law is the safeguarding of the individual rights of workers – protecting them from unscrupulous employers – but also from employers – by protecting them from the political will to regulate them.

The current state, in the hands of politicians and thrown into electoral clientelism, distorts the market through laws, prohibitions, subsidies and «aid» to specific industrial sectors or industries. The collection of governments, more concerned with the maintenance of their own structures than with the well-being of their employees, forces entrepreneurs to seek new labor markets, trying to minimize costs and thus to compensate for the «losses» generated by Huge bill generated by Western taxation. It is the combination State + Market, mercantilism born of state planning of the economy, which generates exploitation and slavery.

Taxpayers finance governments; Governments, through subsidies, laws and taxes, finance / facilitate exploitation. It’s time to break the vicious circle!

Un poco más de fascismo liberal / A Little More Liberal Fascism

Por FRANK DAVIS (ARTÍCULO ORIGINAL EN INGLÉS/ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH)

Después de la agitación de la inauguración Trump, he vuelto a leer fascismo liberal por Jonah Goldberg, y he encontrado en ella una explicación plausible de por qué, en los Estados Unidos, al menos, «liberal» ya no significa «liberal».

Los intelectuales liberales y activistas insistieron durante la década de 1920 que el socialismo de guerra [Woodrow] Wilson había sido un éxito rotundo y sus fracasos resultado de la insuficiente celo. «Se planificó en la guerra» se convirtió en su lema. Por desgracia, no pudieron convencer a los palurdos en las urnas. Como resultado, se encontraron cada vez más a contemplar el enfoque de Bismarck del socialismo de arriba hacia abajo. También buscaron a Rusia e Italia, donde «hombres de acción» fueron la creación de utopías con la excavadora y la regla de cálculo. El énfasis marxista en el socialismo científico y la ingeniería social infectado estadounidense progresismo. Y puesto que la ciencia no está abierto al debate democrático, un arrogante mentalidad literal se hizo cargo de progresismo.

También fue en este momento que a través de una estratagema diestro de mano, progresismo llegó a ser el nombre de «liberalismo». En el pasado, el liberalismo se había referido a la libertad política y económica como se entiende por los pensadores de la Ilustración como John Locke y Adam Smith. Para ellos, el desideratum final era la máxima libertad individual bajo la protección benigna de un Estado mínimo. Los progresistas, encabezados por Dewey, sutilmente cambiaron el significado de este término, la importación de la visión de Prusia del liberalismo como el alivio de la pobreza material y educativa, y la liberación de los viejos dogmas y religiones antiguas. Para los progresistas libertad la libertad ya no entiende de la tiranía, pero la miseria, libertad de ser un ciudadano «constructiva», la de Rousseau y Hegel «libertad» de vivir de acuerdo con el estado y la voluntad general. Los liberales clásicos ahora se denominan habitualmente conservadores, mientras que los devotos de control social eran conocidos como liberales. De este modo, en 1938 John Dewey escribiría en Liberalismo y acción social que el gobierno activista en nombre de la reconstrucción en desventaja económica y social había «prácticamente llegado a definir el significado de la fe liberal».

Teniendo en cuenta esta visión del mundo, que no debería ser sorprendente que tantos liberales creían que la Unión Soviética era el lugar libre de la tierra … (p. 221)

O, para decirlo de otra manera, liberal significaba ahora no liberal. Idioma había sido puesto de cabeza.

Debo decir que me siento inclinado a pensar que tanto ha ocurrido lo mismo con la palabra «progreso», que ahora parece significar más como «una regresión», o yendo hacia atrás, en lugar de ir hacia delante. Estas palabras deben tener sus significados restaurado. Hay demasiados de ellos, que ahora significa lo contrario de lo que solían decir: no me sorprendería saber que las «prisiones» se han convertido en «colonias de vacaciones.»

Pero tengo mis propias ideas de lo que significa la libertad. En Teoría de inactividad , la libertad no es ningún tipo de abstracción: la libertad es el tiempo libre o tiempo de inactividad, y se mide en horas. Es como una cosa concreta como un rollo de algodón, medido en yardas. Es lo que la gente experimenta, de manera muy amplia, los fines de semana, o fuera de las horas de trabajo, o brevemente durante la hora del almuerzo. Históricamente, esta libertad se experimentó en sábado o el día de descanso. Era algo santo.

Aparte de esta iluminación de las tribulaciones sufridas por la palabra «liberal», fascismo liberal echó un poco de luz sobre la palabra «fascismo»:

El deseo de destruir es una consecuencia natural del culto de acción. Después de todo, si usted está totalmente comprometido con el cambio revolucionario, los límites que se ejecutan en – los tribunales, la policía, el Estado de Derecho – debe ser convertida, cooptado, ni se destruye. Todos los fascistas son miembros de la secta de acción. el atractivo del fascismo era que iba a hacer las cosas. Hacen que los trenes lleguen a tiempo, ponen a la gente a trabajar, obtener la nación en movimiento: estos son sentimientos cosidos en la fibra de cada movimiento fascista. El estado fascista de la mente puede ser mejor descrito como «Basta de palabras, más acción!» Cerrar los libros, salir de la biblioteca, ponerse en movimiento. ¡Tomar acción! ¿Qué tipo de acción? ¡Acción directa! ¡Acción social! La acción revolucionaria! Acción, acción, acción.

Comunistas querido acción también. Eso no es sorprendente teniendo en cuenta los lazos familiares entre el comunismo y el fascismo. Pero fascistas valoran más la acción. El comunismo tenía un libro de jugadas. El fascismo tenía una ofensa prisa arriba, llamando a sus jugadas en el campo … (p. 177)

Los teóricos de inactividad como yo son, en todo caso, los devotos de un

máquina de ejercicios satánicos
máquina de ejercicios satánicos

 culto a la falta de acción: la falta de acción sublime de estar sentado en un bar con una pinta de cerveza y un cigarrillo, mirando distraídamente por la ventana en las calles concurridas, vagamente pensando en nada en particular . Los antismokers fascistas que quieren cerrar los pubs, y evitar que la gente beber y fumar, o mirando sin hacer nada por las ventanas, están tratando de despertar a la gente a la acción, tratando de conseguir que se haga algo. Así también los fanáticos de la salud y de la aptitud con su trotar y sus maratones y sus máquinas de ejercicio satánicos: todos ellos están tratando de despertar a la gente a la acción. Todo el mundo debe hacer algo, incluso si lo que se está haciendo es inútil y fútil y autodestructivo.

Porque si tengo alguna visión de lo que se entiende por progreso, es hacia un mundo libre y fácil y reposo, en la que cada uno está haciendo las cosas que ellos quieren, en lugar de lo que algunos blustering entrometido intimidación quiere que hagan.

EL ESTADO Y LOS TOTALITARISMOS EXPLICADOS, POR FIN./ THE STATE AND TOTALITARIANISMS EXPLAINED, FINALLY (Spanish-English)

escrito por Luis I. Gómez

Durante años de lecturas y escrituras sobre la libertad y la condición humana me he preguntado en voz alta y en la soledad de mi despacho cómo era posible que las personas pudiesen aceptar regímenes totalitarios, vivir bajo ellos y no salir cada día a la calle a protestar. Me he preguntado cómo era posible que hubiesen existido dictaduras de todo pelaje, dictablandas “generosas con la gente” y democracias monstruosas lanzando llamas desde las torres de babel de sus oficinas ministeriales.

Nos han quitado la moneda y quieren quitarnos el dinero en efectivo, y nadie sale a la calle. Nos han obligado a pagar el 50% (no se olviden del IVA cuando hagan la cuenta!) de lo que ganamos a cambio de servicios en su mayoría de mala calidad y nadie sale a la calle. Nos roban vía corrupción, cajas “B” y nepotismos varios buena parte de lo que creemos que es de todos, y nadie sale a la calle. Han hecho imposible que una familia viva de un solo sueldo, nos han obligado a digitalizar los secretos más íntimos, nos han prohibido fumar y nos obligan a pagar por “arte” que no deseamos. Nos han obligado a que los controladores de calidad medioambiental visiten nuestras casas a extender certificados, nos hacen pagar dos veces por usar la calle con nuestros vehículos, una por transitar, otra por aparcar. Nos cuentan historietas sobre cambios climáticos asesinos con el fin de manipular a su antojo el mercado energético y aumentar el coste del recibo de la luz a final de mes. Nos obligan a usar un tipo determinado de bombillas en nuestras casas y un tipo determinado de combustible en nuestros coches. Si hay que elegir “representante”, nos dicen cómo hacerlo y a quién podemos elegir. Si queremos emplear a alguien, o vender nuestra capacidad de trabjo, nos dicen en qué condiciones y bajo qué precio. Nos …

… Y nadie sale a la calle …

Lo voy entendiendo.

inglaterra

ENGLISH VERSIÓN

For years of reads and writes on freedom and the human condition I wondered aloud and in the solitude of my office how it was possible that people could accept totalitarian regimes, live under them and not go out every day to the streets to protest . I wondered how could they have been dictatorships of all kinds, you dictablandas «generous with people» and monstrous democracies throwing flames from the tower of babel of his ministerial offices.

They’ve taken the money and want to take away the cash, and no one goes out. We have been forced to pay 50% (VAT not forget when you do the math!) Of what we earn in exchange for mostly poor quality and no one goes out. Rob us via corruption, boxes «B» and nepotism several much of what we believe is all, and no one goes out. Have made it impossible for a living one paycheck, have forced us to digitize the most intimate secrets, we have banned smoking family and force us to pay for «art» we do not want. We have forced the drivers of environmental quality visit our homes to issue certificates, make us pay twice for using the street with our vehicles, one for transit, another for parking. They tell stories about murderers climate change in order to manipulate at will the energy market and increase the cost of electricity bill at the end of the month. We are forced to use a certain type of light bulbs in our homes and a certain type of fuel in our cars. If you have to choose «representative», they tell us how and who we can choose. If we hire someone, or sell our ability to trabjo, they tell us under what conditions and under what price. We …

… And no one goes out

… I’m understanding.

¿DE VERDAD PIENSAN QUE NO VAMOS A PAGAR TANTA ESTUPIDEZ? / WHAT REALLY YOU THINK WE WILL NOT PAY MUCH STUPIDITY?

Escrito por Arturo Taibo

Políticos que no saben el sistema métrico decimal.

Periodistas que no saben hacer una regla de tres.

Tertulianos que hablan sobre cosas sobre las que no tienen ni puta idea.

Y por supuesto (casi) todo el mundo inventándose datos.
Los hechos son irrelevantes.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

Imprimir dinero crea riqueza, total, si lo dice un Licenciado.

Un economista que dice que las pensiones no son gasto público.
(Esta vez) El comunismo va a funcionar.

El Islam es una religion de paz y tolerancia.

La violencia es legítima si yo la uso.

El odio a la Civilización Occidental como única ideología.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

España se ha dividido políticamente entre socialdemócratas (PP), socialistas (Ciudadanos y PSOE) y una mezcla de comunistas y ultranacionalistas (Podemos, IU, ERC,DyL, PNV.… Lo normal sería un gobierno de gran coalición, pero el rancio discurso de “estamos en contra de las derechas” (¡¡Como si el PP fuera de derechas!!) va a paralizar España indefinidamente.

Imposible negociar nada cuando esto es lo que manda:

Y mientras, seguimos con la austeridad que nos cuesta 50.000 M€ de déficit al año, (50.000.000.000 € al año y cada año). Sólo nos salvó que el BCE se puso a comprar deuda para bajar los tipos de interés a un 0 % virtual. Y la bajada del petróleo gracias al maldito fracking. Si no, y es la puñetera realidad, ya habríamos quebrado.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

La gente olvida las condiciones de su hipoteca y no quiere pagar intereses.

La gente olvida las condiciones de las preferentes, claro que mientras ganaban ¡Qué importaban!

Tampoco Messi sabe lo que firma. Ni la infanta.

Los ex- dirigentes de las Cajas dicen que ellos no saben contabilidad.

Todo el mundo quiere que los impuestos los paguen los demás. Especialmente el “mundo de la cultura”.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

¿Qué se puede esperar de un país que premia con millones de votos al matón que impidió hablar en la Complutense a una política que defiende la Constitución? O a matones que quieren impedir a un grupo de teatro judío actuar en Gijón. Ellos que siempre están a favor del “mundo de la cultura” y de la libertad de expresión.

Millones de votos para alfon y Bódalo.

El regreso triunfal del comunismo sólo se puede explicar porque durante décadas, y aún hoy,  SE HA BANALIZADO CUANDO NO ENSALZADO. Porque durante décadas se ha promovido un estúpido y fanático odio hacia la Civilización Occidental, el capitalismo y la libertad. Ahora además se le premia con varias cadenas de televisión que le dan todas las facilidades y con decenas de periodistas que se arrastran como babosas ante el matón de Universidad.

Gente que no tiene ni puta idea de las condiciones de miseria y brutalidad en que se vivía en el mundo hasta la aparición del capitalismo y de la Revolución Industrial.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

¿Se puede dialogar con un economista keynesiano?

Veamos: durante esta crisis hemos asistido a la falsa austeridad de unos estados que supuestamente están haciendo continuamente salvajes recortes pero que curiosamente apenas reducen el gasto e incluso últimamente lo aumentan.

Los argumentos del keynesiano son, y no lo digo en un momento de cabreo sino con toda la reflexión posible, tan tramposos y de tan mala fe que impiden cualquier diálogo razonable.

Primero sitúa el gasto público no el principio de la crisis sino en el año 2010, cuanto todo el mundo sabe que la reacción de Zapatero y de todo el socialismo al inicio de la crisis fue AUMENTAR EL GASTO PÚBLICO Y EL NÚMERO DE FUNCIONARIOS Y SUS SUELDOS. ¿Quieren gráfico? Pues ahí lo tienen… (pero es igual, los datos son irrelevantes)

De ese año 2010 con el máximo gasto público, cuando ya llevábamos 3 años de crisis y se habían destruido 2 millones de puestos de trabajo y la recaudación fiscal se había desplomado deduce que se han producido “fuertes recortes”.

Que se elija el año 2010 no es casual: según la teoría keynesiana el aumento del gasto público en los primeros años de la crisis nos habría hecho salir de la misma (y bien que se encargaron de anunciar la salida de la crisis a bombo y platillo), pero la realidad fue que ese aumento del gasto nos hundió más en la crisis. Hay que evitar esa incomoda realidad y por eso se parte de 2010 como si el 2008 y el 2009 NO HUBIERAN EXISTIDO.

¡¡¡Qué digo 2008 y 2009!! ¿Y los años anteriores? ¿Por qué se produjo la crisis si los gastos públicos eran cada vez mayores durante la burbuja? ¿Por qué se produjo la crisis si cada vez había más funcionarios y subvenciones?

Pero luego tenemos que se nos dice que LAS PENSIONES NO SON GASTO PÚBLICO, aduciendo un requetetramposo malabarismo contable.

No se puede mantener una discusión razonable cuando el oponente te trata como un idiota al que se puede engañar con un par de manipulaciones contables.

Lo mismo sucede con el tema de la desigualdad. Yo ya me he cansado de pedir a los que claman por el “AUMENTO DE LA DESIGUALDAD SIN PARANGÓN EN LA HISTORIA” por el “los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres”, algo tan sencillo como que  SAQUEN DE LA ESTADÍSTICA A LOS INMIGRANTES SUPERPOBRES DE PAÍSES POBRES QUE HAN ENGORDADO LA POBLACIÓN DE LOS PAÍSES RICOS DURANTE LAS ÚLTIMAS DÉCADAS.

Ni puto caso, ¿saben porqué no lo hacen? porque si se hace se descubre que el desmedido aumento de la desigualdad se queda en nada.

(Y no me digan que antes de 1980 también había inmigración masiva de países pobres porque es falso)

Pero el mantra de la desigualdad es comprado por los imbéciles como verdad de primera categoría.

Como el tema de las pensiones que tanto preocupa ahora.

El sistema de las pensiones era una estafa total DESDE EL PRINCIPIO. Porque para que fuera sostenible era necesario que cada mujer (por término medio) tuviera tres hijos, ¡¡3 hijos de media!!!… que cuando fuesen adultos trabajasen y cotizasen. Y esos tres hijos no existen desde hace más de 30 años. Pero esa INCONTESTABLE REALIDAD era ninguneada por los imbéciles de turno. Los mismos que ahora hablan de poner “tasas e impuestos a la riqueza” para salvar de la quiebra al sistema de pensiones público. O los que protestan porque se haga uso de la “hucha de las pensiones” para pagar las extras de los jubilados, porque los jubilados cobran dos extras al año ¿lo saben?

Y de verdad, de verdad… ¿Creen que no vamos a pagar tanta imbecilidad?

Porque toda la Ciencia Económica se resume en imprimir dinero. Sea lo que sea y para lo que sea, imprimir dinero.

Porque lo dicen los genios.

No puedes discutir con ellos porque la respuesta irrefutable es que ,si algo falla. es porque NO SE HA IMPRESO suficiente dinero.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

Porque la cosa no tiene remedio. Podemos ha aglutinado a toda la masa entre friki e infantiloide adoctrinada en décadas de educación y cultura basura. Y resulta que esa masa es, entre los menores de 35 años, casi mayoría absoluta. Además son gente fanática en su mayoría, gente que en cuanto una de sus propuestas es refutada por los datos y los hechos acude al insulto o a teorías conspirativas… irrefutables por su propia naturaleza.

Podemos además de ser el viejo, casposo, totalitario y liberticida partido comunista de toda la vida es, también, por eso mismo, el partido de la realidad mágica, de lo chupiguay, del mundo de Juego de Tronos o Tolkien, de malvadas multinacionales que conspiran contra la humanidad y de héroes salvadores. De aumentos del gasto público de decenas de miles de millones de euros “porque yo lo valgo”.

Pero el problema no es sólo Podemos, el problema es, más aún si cabe, una sociedad que soporta al Comunismo, disfrazado de lo que sea, y al Islamismo cosas que JAMÁS SE PLANTEARÍA SIQUIERA TOLERAR a ideas liberales, conservadoras y no digamos nazis.

Porque al fin y al cabo todos los que no comulgamos con EL PENSAMIENTO ÚNICO somos extremistas, intolerantes, ultraderechistas, machistas, racistas, xenófobos, carcas, neoliberales, retrógrados, y en definitiva culpables. Culpables sin juicio, ni jurado ni abogado defensor. Malvados sin remedio.

¿De verdad creen que no vamos a pagar tanta estupidez?

Ante los atentados islamistas se busca cualquier culpable: la pobreza, la falta de oportunidades, la desigualdad, las armas, el machismo, la locura individual… todo menos el elefante en la habitación: el Islam.

Y mientras la estupidez avanza por todo Occidente, la demografía sigue su curso implacable.

Pero hay gente que piensa que si no nacen niños da igual… e incluso mejor: ¡Muerte a Occidente! ¡Eutanasia a Occidente!… que ya vendrán otras “culturas” a sustituirlo.

Porca miseria.

Economista. Liberal. Cansado de ver como se engaña a la gente y como se desperdician las posibilidades de desarrollo económico. Intentando que la gente aprenda un poco de Economía.

EMPEZANDO POR UN FAMOSO «PERIODISTA» PODEMITA, EL FRACASADO INUTIL AMARGADO, RESENTIDO Y COBARDE DE…:

ignacio-escolar

MONUMENTAL

FALTA DE ORTOGRAFIA NADA MAS EMPEZAR Y, SE SUPONE, SIENDO DE «LETRAS»

(Fijo que mas de un podemita no la ve, mejor dicho, preguntará ¿cual falta de «ostorgrafia»?, no la «beo»)

Las políticas de género son un instrumento de poder, no de igualdad /

Por Luis I. Gómez

En Europa, la representación de los intereses de las mujeres se ha convertido en uno de los asuntos primordiales de la acción politica. La Comisión Europea decidía el pasado noviembre de 2012 por iniciativa de Viviane Reding, Comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, que en las 5000 empresas europeas que cotizan en bolsa se impusiese, a partir de 2020, una cuota del 40 por ciento de mujeres en puestos de dirección. Reding ve a la ley como un gran avance, esperando provocar con ella una reacción en cadena en la economía y la sociedad. El Parlamento Europeo aún no ha aprobado definitivamente la nueva ley y once Estados miembros de la UE han mostrado serias reticencias frente el proyecto hasta el momento. En España la ley Orgánica de 2007 para la Igualdad Efectiva de Mujeres y Hombres, incluye en el artículo 75 una recomendación a las sociedades obligadas a presentar cuenta de pérdidas y ganancias, para que “intenten alcanzar un presencia equilibrada de hombres y mujeres en su consejo de administración, en un plazo de ocho años a partir de la entrada en vigor de dicha ley”.

Esa ley convertía a España en una de las pioneras europeas en materia de legislación por la igualdad. Sin embargo, los resultados son apenas apreciables y las críticas cada vez más notorias. Son cada vez más las mujeres profesionales que denuncian abiertamente la intervención del legislador. Muchas de ellas consideran que su posición actual, conseguida sólo gracias a su propio mérito profesional, se ve seriamente devaluada en un sistema de cuotas. También señalan que la cuota en los consejos de administración no se corresponde en la mayoría de los casos con la todavía baja proporción de mujeres en numerosas ramas de la industria y la economía. Por otra parte, las condiciones persistentemente insuficientes para la conciliación de la vida laboral y familiar son, con mucho, el mayor problema para la mayoría de las mujeres. Además, la falta de viabilidad de las cuotas para mujeres en ocupaciones tradicionalmente masculinas y las industrias relacionadas con ellas supone una restricción severa de  la libertad de elección de las empresas, indispensable para su éxito en una economía libre. No menos importante, son cada vez más las voces que insisten en un enfoque pragmático del tema, haciendo hincapié en que la calidad y la experiencia en la vida laboral debe ser criterio de selección más importante que la afiliación de género.

Permítanme que llame su atención sobre el hecho de que la disputa sobre la política de cuotas ya no nace “desde abajo”, sino que se alimenta de y en la propia élite política: las políticas de igualdad actuales no giran en torno a la necesidad de facilitar por igul el acceso de hombres y mujeres a los puestos de control del poder político y económico, sino que refleja el conflicto entre sistemas de valores diferentes, que se atribuyen a los sexos.

Para darnos cuenta de lo alejados que vivimos en el día a día de la discusión sobre cuántas mujeres y cuántos hombres ocupan los puestos de poder en nuestras empresas basta con salir a la calle o moverse por las redes sociales. Mientras que entre el común de los mortales se extiende como la pólvora  el fuerte rechazo a las luchas por el poder y el arribismo en la política y los negocios, “el movimiento feminista desde arriba” centra su discurso en la igualdad de representación en los consejos de administración en las grandes empresas y, por lo tanto, en las áreas de la vida que no tienen relevancia para la gran mayoría de mujeres y hombres . Así, al tiempo que en la población – y sobre todo en las mujeres – el deseo de vivir una vida sólo en función de una carrera profesional que permita acceder a uno de esos puestos políticos o profesionales devaluados por la corrupción (los políticos roban) y la crisis (los ejecutivos roban y son malvados)  pierde su atractivo, luchan los políticos de ambos sexos y de todos los colores por asegurar un mayor número de mujeres en posiciones de liderazgo.

En el día a día, son sobre todo las madres que trabajan las que se enfrentan a verdaderos problemas a la hora de poder desarrrollar conjuntamente su papel de madres y trabajadoras. Si la intención de los políticos y sus leyes de igualdad fuera realmente ayudar a las mujeres de todas las clases sociales, desde todos los ministerios nacerian iniciativas y presupuestos encaminados a mejorar el acceso a (por ejemplo) guarderías de jornada completa. Pero es justamente aquí donde no se alcanzan –ni se fijan- objetivos verdaderamente encaminados a facilitar la integración de las madres en la vida laboral. Al contrario, los ojos políticos están puestos exclusivamente en los consejos de administración, no en el cuidado de los niños de esas madres que quieren trabajar. Es más fácil conseguir grandes titulares (y comprar votos de forma más barata) legislando igualdad en una junta de accionistas que trabajar – y gastar- denodadamente por la mejora real de las condiciones de esa gran proporción de mujeres trabajadoras que viven su maternidad y no desean renunciar a su vida laboral.

En relidad asistimos a un ejemplo perfecto de ingeniería social. Cuando las personas y sus formas de organización social no se desarrollan tal y como desean los impacientes “iluminados” de la élite gobernante, entonces – sin cuestionar los motivos – se imponen los cambios mediante las pertinentes decisiones políticas. Esta forma de diseño social podemos verla hoy en día en muchas áreas de nuestras vidas: política energética, políticas de integración, políticas económicas, financieras y laborales, políticas de  familia y la política medioambiental. Nos vemos obligados a seguir los dictados de este estilo autoritario, incapaces de ver alternativas, concediendo que la causa de nuestros problemas reside en nuestra incapacidad para superar nuestros defectos humanos y aceptando tales normativas como el único motor posible para desarrollar aquellos procesos de desarrollo de la sociedad civil para los que las buenas intenciones no son suficientes.

Las políticas de igualdad son magníficas herramientas de regulación autoritaria, ya que partiendo de  supuestas características de comportamiento específicos de género profundamente arraigadas en el verdadero soberano – el individuo, mujer u hombre- es sencillo diseñar medidas de represión o favoritismo redefiniendo los contenidos que al legislador-diseñador más le interesen. Feministas y estudiosos de los llamados “asuntos de género” deploran la desventaja real que las mujeres siguen padeciendo a pesar de la igualdad jurídica , ilustrándolo en diversas biografías profesionales frustradas o en la persistente escasa representación de las mujeres en los consejos de administración. La conclusión de todo ello es: la igualdad ante la ley no es suficiente. Necesitamos entonces una política que no descanse en la igualdad formal, sino en la promoción específica de las mujeres, incluso en términos de lo que se denomina “discriminación positiva”, es decir, una diferencia de trato específico de los hombres y las mujeres. Esta es la idea básica del Gender-Mainstreaming, desde 1999 objetivo oficial de la política de igualdad de género de la Unión Europea y ahora introducida en todos los ámbitos políticos.

Siguiendo la tradición feminista clásica, las principales causas para la persistencia de diferencias entre los hombres y las mujeres  no son sólo buscadas en los defectos de las estructuras sociales existentes, sino en la interpretación de su existencia como una expresión de la dominación masculina. El cambio en el énfasis está claro: el problema no es la falta de estructuras en sí (que se podrían cambiar), el problema es que los hombres están atrapados en su identidad masculina y en su sistema social de  valores masculinos y no tienen interés en el fortalecimiento de la posición femenina. La consecuencia lógica es que el problema no se puede resolver desde la sociedad masculina. Es necesario un nuevo orden social.

Cuando los problemas de orden social no se discuten como tales, sino que se interpretan como manifestación de deformaciones psicológicas y sexuales típicas individuales que requieren un tratamiento integral, aparece una forma de política que podemos definir como “autoritarismo terapéutico”. Es autoritario, ya que el otrora “soberano”, el individuo, ya no sirve como diseñador y ha de ser devuelto –o reeducado- por todos los medios al camino correcto. Es terapeútico porque la única forma de integrarse en él es la curación de aquellas características personales que nos hacen diferentes unos de otros.

Autoritaria, terapeútica y discriminatoria: cuando el legislador toma partido por una de las partes, la defensa de la igualdad ante la ley deja de serlo, ciertamente, para convertirse en arma profundamente discriminatoria. No es casualidad la aparición de una ley de cuotas, encaminada a disolver cualquier intención de fomento del mérito en condiciones de igualdad de oportunidades. El mérito, después de todo, no es más que un residuo de las antiguas estructuras sociales basadas en la familia. Y ésta es la estructura nuclear más temida y combatida por el estatismo. El “Estado social” asume el papel de la familia como fuente única de justicia social, educación y protección. Los hombres se convierten en expendedores de esperma y pagadores de manutención, las mujeres en clientes agradecidas, por fin a la misma altura que ellos. A ambos se les obliga a renunciar a su función de educadores.

Una sociedad en la que el legislador se pone al servicio de quienes consideran la familia no más que un sistema de opresión de la mujer, los embarazos una invasión indeseada del cuerpo femenino, a los niños sólo como un obstáculo para el desarrollo de la “capacidad laboral femenina” y la falta de pene argumento fundamental para llegar a ser ministro está condenada a la autodestrucción. Una sociedad que se ignora a sí misma como fruto de las sinergias de la masculinidad y la feminidad que le son propias, está negando su propia capacidad de crecimiento. No porque fomentar la feminidad sea negativo. Porque no fomentar la excelencia, tenga el sexo que tenga, sólo puede acabar en la decadencia.

Government Explained / El Gobierno explicado

estado

Un magnífico vídeo, muy «didáctico» sobre lo que es el Estado.

El video se titula «El Gobierno explicado», aunque yo preferiria decir el Estado, me parece mucho mas adecuado. Lo he encontrado en una red social en la que participo que, me parece, no es muy conocida en España o al menos no a un nivel general, Minds.com y en ella lo dan como «Top Viral»; desde luego, a mi me parece realmente genial y espero que a mas de un «estatista», sobre todo a los totalitarios de cualquier color (aunque lo reconozco, yo estoy pensando sobre todo en esa CHUSMA llamada PODEMOS con su GRAN LIDER a la cabeza, secundado por un engendro que se escapó de Argentina), le de un poco que pensar. Me refiero claro está, a los de a pie, a los jerifaltes imposible, estos ya lo tienen todo bien pensado, incluso seguramente como podrian llegar a CENSURAR este tipo de materiales. 

El vídeo es de 2012 y de momento ha sobrevivido tanto el original como la versión subtitulada (se ha subtitulado incluso al chino) pero, como yo no me fio un pelo de los estados (no solo del español, sino de todos los estados), me he bajado tanto el original sin subtítulos como este.

La historia es la siguiente: Un extraterrestre inquisitivo visita el planeta para comprobar nuestro progreso como especie, y se mete en una conversación con la primera persona que se encuentra. El extraterrestre descubre que vivimos bajo el imperio de una cosa que se llama «gobierno», y quiere entender más acerca de lo que el «gobierno» es, lo que hace, y por qué existe.

¿Y….?, Ah, no, ahora os toca verlo hasta el final.

VALE LA PENA.

liberalismo11

¿Quieres saber cómo eres saqueado fiscalmente por el Estado?

Esto es lo que los «progres» no entienden, no les entra en su cabecita y de eso se aprovecha la izquierda, partidos como PODEMOS, por ejemplo, aunque sin olvidar a los otros; el empresario es el enemigo, el malo, pero nunca se ponen a pensar en lo que lo que se arriesga uno para poner, no ya una mega-empresa, sinó un simple negocio de barrio, un bar, por ejemplo, o, como en este sencillo vídeo, un taller mecánico.

NINGUNO RECUERDA O SE PARA A PENSAR que un empleado es, efectivamente, un «mandao», que cobra un sueldo por estar «x» horas al dia, de tal a cual y punto; no se tiene que preocupar de nada mas pero para que eso ocurra, alguien tiene que ser el que cree un negocio o empresa que pueda emplear gente y para ello hay que pasar por todo ESTO:

Magnífico vídeo el realizado por el ‘youtuber’ Recuperando la Cordura que explica como el ciudadano español es saqueado, sin ninguna misericordia, por el modelo elefantiásico, voraz y altamente deficitario de Estado que sufrimos en la actualidad. Vala pena verlo en detalle y, por supuesto, compartirlo.

FUENTE: Decisión Económica.

Lo NORMAL y que no me vengan con cuentos e hipocresias, es que prefieras quedarte como empleado y no arriesgar, ahora, eso si, quejarte, todo lo que puedas y mas (adoctrinamiento recibido por los SINDICATOS -por cierto, ¿CUANDO SE VAN A FINANCIAR MEDIANTE SUS AFILIADOS Y NO VIA SUBVENCIONES? es decir, QUE LOS SUBVENCIONAMOS TODOS AUNQUE NO PERTENEZCAMOS A ELLOS, la verdad, YO NO VEO LA DIFERENCIA CON EL ANTIGUO SINDICATO VERTICAL, SE SUBVENCIONABA IGUAL, TE HACIAN UNA RETENCIÓN EN LA NÓMINA DIRECTAMENTE PARA EL MISMO– y los partidos de izquierdas y muy especiamente estos que van de «nuevos y renovadores», es decir, PODEMOS y sus «marcas blancas»)

SI EL PUTO ESTADO no pusiera tantas PUTAS NORMAS ni SE LLEVARA TODO LO QUE SE LLEVA por NO HACER ABSOLUTAMENTE NADA, las cosas serian muy diferentes.

Y aun hay CABRONES como PABLO «AL PABLONE» IGLESIAS que dice que los españoles tenemos que PAGAR MAS IMPUESTOS, concretamente quiere que paguemos TODOS un ¡¡¡55,5 %!!!, es decir, practicamente, TRABAJAR MAS DE MEDIO AÑO PARA EL PUTO ESTADO; y no, no me lo estoy inventando, para eso están las hemerotecas (PINCHAR EN EL ENLACE):

Todos los españoles deberían pagar un IRPF del 55,5% para financiar la «renta básica» de Podemos

Osea ¿que yo tengo que currar mas de medio año para el estado y así pagarle la renta básica a una gran parte de población que no son otra cosa QUE UNA PANDA DE VAGOS Y PARÁSITOS?, ¡¡VENGA YA!!

A ver si nos enteramos de una vez.

MENOS ESTADO Y MAS LIBERTAD INDIVIDUAL

TOTAL INICIATIVA PRIVADA Y MÍNIMA PRESIÓN FISCAL.

Lo de uno es de uno porque se lo ha ganado y no tiene porque compartirlo o ir de solidario, si quiero ser solidario, lo seré si YO quiero, cuando YO quiera, en la cuantia que YO decida y con quien A MI me de la gana. NO tiene que venir EL PUTO ESTADO  a quitarme lo que me he ganado para repartir.

El estado es un LADRÓN LEGAL.

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