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El socialismo y la inmigración ilegal venezolana 🗣️📢 

Grupo de Venezolanos en NYC – FoxNews

No todos los inmigrantes son iguales.

Hay inmigrantes legales, que suelen ser trabajadores dedicados, costean todos sus gastos y viven según la ley. Hay un número muy reducido de solicitantes de asilo y refugiados válidos, igual tenemos a los inmigrantes ilegales, que aunque también se esfuerzan, infringen la ley de inmigración estadounidense, pero que de alguna u otra forma también podrían ser contribuyentes deseables.

Otros son los delincuentes que no pueden entrar en EE.UU. de ninguna otra forma que no sea ilegalmente y que ejercen su “oficio” una vez dentro.

Y finalmente tenemos a inmigrantes como algunos venezolanos, que entran a la fuerza a Estados Unidos para exigir cosas gratis.

Resulta triste y asombroso ver cómo muchas personas que están ilegalmente en EE.UU aprovecharían la oportunidad de obtener un permiso de trabajo legal, que Joe Biden extendió por decreto a 500.000 venezolanos, a través de un controvertido y general estatus de protección temporal pero estos inmigrantes no los quieren.

Consideran una invitación a trabajar como un insulto.

Quieren mayores paquetes de cupones de alimentos, mejores viviendas proporcionadas por el Estado y más prestaciones.

Parasit … venezolano en Nueva York

Tampoco son los primeros venezolanos de este tipo que hemos visto en la oleada migratoria de Joe Biden. En enero, cientos de ilegales venezolanos organizaron protestas por el tipo de vivienda que estaban recibiendo en la ciudad de Nueva York, pidiendo viviendas públicas gratuitas para ellos.

En aquel momento, el New York Post señaló que los migrantes que hacían las peticiones parecían haber sido entrenados por las ONG que les prestaban servicios.

Venezuela no está así porque el socialismo haya fracasado, sino porque fue fielmente implantado (Enviar esta frase por X)

Chávez les enseñó desde que nacieron que el mundo les debía todo y que tenían derecho a una vida desahogada a costa de «los ricos», es decir, de cualquiera que tuviera un sueldo fijo.

Eric Adams – Alcalde de NYC

Estos ilegales que protestan ahora, son venezolanos entrenados por el chavismo, infectados con el bicho socialista de la dependencia del Estado. Eso no es sólo lo que enseñó Hugo, es lo que quieren.

Como resultado ahora hay Chavistas en EE.UU que están pidiendo que los “gringos” les resuelvan la vida. Cabe destacar, que con todo ese tiempo ocioso y sin educación o habilidades de las que hablar, con frecuencia se superponen con la clase criminal, y siempre terminarán asimilándose a la clase baja estadounidense.

Esos son los que ahora tienen la temeridad de protestar en las calles del país en el que irrumpieron ilegalmente y pedir públicamente que los contribuyentes estadounidenses paguen sus estilos de vida.

Aparte de los verdaderos criminales, estos ilegales deberían ser los primeros ilegales en ser detenidos y destinados a la deportación.

Pero Joe Biden les concede permisos de trabajo, un privilegio que otros ilegales no obtienen, y ellos lo consideran un ultraje y terminan protestando a viva voz en las calles del país que les da cobijo.

Algo huele muy mal aquí y Joe Biden tiene algunas explicaciones que dar.

“Biden no merece cuatro años más para seguir destruyendo EEUU”

El expresidente de EE.UU. Donald Trump cargó este martes contra la candidatura de Biden, al tiempo que habló sobre sus propuestas de ser posible un próximo gobierno. Entre ellas proporcionar «bonos para bebés» a familias jóvenes para ayudar a iniciar «un baby boom muy necesario», «recompensar la producción nacional y aumentar los aranceles a los fabricantes extranjeros» y «eliminar toda regulación federal innecesaria que obstaculice la producción de energía doméstica».

Miami, 25 abr (EFE).- El expresidente de EE.UU. Donald Trump afirmó este martes a través de un mensaje de su equipo de campaña que “la Presidencia de Joe Biden ha sido un fracaso” y “no merece cuatro años más para seguir destruyendo Estados Unidos”.

En un largo mensaje tras el anuncio de Biden de que buscará la reelección en 2024, el equipo de Trump hace un balance muy negativo de la situación del país con el actual presidente demócrata y expone en detalle lo que hará el expresidente si gana las elecciones del próximo año.

El resumen de la Presidencia de Biden es según Trump: “Estados Unidos está al borde de una guerra nuclear mortal. Los estadounidenses están luchando para pagar los alimentos y la gasolina. La frontera se ha abierto a millones de inmigrantes ilegales desconocidos y toneladas de drogas mortales”.

Trump (2017-20021) y Biden fueron los candidatos republicano y demócrata, respectivamente, en las elecciones de 2020, un escenario que se repetiría en 2024 si, como por ahora indican las encuestas, el primero logra la nominación por el Partido Republicano.

Entre las medidas que Trump se propone implantar si regresa a la Casa Blanca está el proporcionar “bonos para bebés” a familias jóvenes para ayudar a iniciar “un baby boom muy necesario”, “recompensar la producción nacional y aumentar los aranceles a los fabricantes extranjeros” y “eliminar toda regulación federal innecesaria que obstaculice la producción de energía doméstica”.

Además, promete sacar a EE.UU. del Acuerdo Climático de París y emitir rápidamente aprobaciones para proyectos de infraestructura energética, desplegar todos los activos militares necesarios para imponer un embargo naval completo a los carteles de la droga y declararlos organizaciones terroristas.

En su agenda está también pedir al Congreso que se asegure de que los narcotraficantes reciban la pena de muerte y hacer “una inversión récord en la contratación, retención y capacitación de oficiales de policía”.

Asimismo, garantizar que las agencias policiales locales cooperen con las autoridades migratorias “para arrestar y deportar extranjeros criminales” y “asegurar por completo la frontera”.

Varios párrafos están dedicados a la lucha que Trump entablará contra “los fiscales marxistas radicales”, en la cual incluye nombrar “a 100 fiscales estadounidenses que serán el polo opuesto de los fiscales de distrito de Soros que están destruyendo el estado de derecho en Estados Unidos”.

Esa medida es una alusión al hecho de que un fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, al que acusa de ser marxista y de estar pagado por el financiero George Soros, le imputó cargos penales por los pagos supuestamente ilegales que hizo a una actriz porno en 2016 para comprar su silencio.

El desmantelamiento de “todas las pandillas, grupos callejeros y redes de drogas” en Estados Unidos, el despliegue de “activos federales, incluida la Guardia Nacional, para restaurar la ley y el orden cuando las fuerzas del orden locales se nieguen a actuar” son otras de las medidas de un posible segundo mandato de Trump.

En materia de Educación, cortará los fondos federales a cualquier escuela que promueva las teorías de racismo sistémico, la ideología de género y otro “contenidos inapropiados”.

NOTA PERSONAL: Apoyaría totalmente y sin el menor reparo, todas esas medidas para España, pero claro, primero hay que aplastar a toda la izquierda. Complejo asunto.

Por qué el oro es un arma tan eficaz contra los planes monetarios del gobierno

Los gobiernos erosionan imprudentemente la riqueza de los ciudadanos, pero hay formas de evitar ser víctima de este esquema

Por FEE

Invertir en oro y en monedas que mantengan su valor supone un desafío para el monopolio del gobierno sobre la moneda y su explotación de ese monopolio. (Archivo)

“Como el oro es dinero honesto, no gusta a los hombres deshonestos”.

– Ron Paul

La compra de oro físico es un método de probada eficacia para asegurar la riqueza generacional, y una medida de seguridad que se adopta a menudo en tiempos de turbulencias económicas. La inversión en oro se considera desde hace tiempo una cobertura contra la inflación y un depósito de valor frente a las divisas. A lo largo de la historia, a medida que las monedas y divisas se devaluaban, quienes tenían más metales preciosos a mano disponían de muchas más opciones para comprar lo necesario e invertir.

Invertir en una moneda de oro, como sugirió el economista F.A. Hayek, también actúa como competencia al papel moneda y a cualquier intento de monopolio coercitivo de las divisas. Cuando las monedas están estrictamente controladas, se refuerza el poder del gobierno. Hayek especificó: “[El monopolio de la moneda] se ha convertido, por supuesto, en un instrumento principal para las políticas gubernamentales imperantes y ha ayudado profundamente al crecimiento general del poder gubernamental.”

Según Investopedia, la devaluación de la moneda consiste en reducir intencionadamente su valor mediante diversos métodos monetarios y fiscales. En el pasado, la devaluación se asociaba a la sustitución de metales preciosos por metales básicos, como el uso de menos oro o plata en las monedas y su sustitución por cobre o níquel, manteniendo el mismo valor nominal. Hoy en día, la degradación se produce principalmente mediante la impresión de más dinero en forma de moneda fiduciaria, un proceso conocido como inflación monetaria.

La razón por la que los gobiernos suelen iniciar el envilecimiento de la moneda es para ampliar el gasto público y el poder adquisitivo. Sin embargo, se produce a expensas de los ciudadanos, que finalmente se quedan con menos riqueza, costes más elevados y menor poder adquisitivo. La devaluación de la moneda, así como la inflación monetaria en general, tiende a la inflación de precios. En pocas palabras, la devaluación de la moneda en forma de inflación monetaria es una falsificación legalizada.

Desde que EE.UU. comenzó a abandonar el patrón oro en 1933 -y finalmente eliminó por completo el respaldo en oro en 1971- el valor del dólar ha caído significativamente en comparación con una onza de oro. A partir de 2023, el valor de la moneda estadounidense estará en entredicho a medida que el dólar se devalúe lentamente. El poder adquisitivo de un dólar en 1913 valdría unos 30,22 dólares; un dólar en 1933 valdría unos 23 dólares; un dólar en 1970 valdría 7,71 dólares; y un dólar en 2003 valdría 1,63 dólares.

¿Cómo protege el oro contra la inflación? 

El oro es una materia prima valorada y comercializada internacionalmente. El oro se valora por muchas razones, entre ellas su apreciación estética, su oferta limitada, su durabilidad, su carácter imperecedero, su popularidad y sus usos industriales. Debido a estas razones y a otras más, el oro ha mantenido su valor global a lo largo de los milenios. Cuando la moneda de un país empieza a deslizarse o a tambalearse, el oro es probablemente la materia prima mejor compartida para transferir riqueza entre monedas de otros países, manteniendo al mismo tiempo un mayor atractivo para la inversión. Sobre todo cuando las monedas de algunos países no son aceptadas en todas partes debido a conflictos o discrepancias políticas.

Al medir la tasa de inflación, Inflation Tool demuestra que, desde 1971 hasta 2023, la tasa media de inflación del dólar estadounidense ha sido del 3,93%, mientras que la tasa de inflación acumulada ha sido de la friolera del 641,44%. En términos sencillos, esto significa que 100 dólares en 1971 equivalen ahora a 741,44 dólares, lo que representa una importante disminución del poder adquisitivo.

Como afirma Lawrence White, profesor de economía de la Universidad George Mason, “la tasa de inflación fue de sólo el 0,1% durante los 93 años que Gran Bretaña estuvo en el patrón oro clásico. En Estados Unidos sólo fue del 0,01 por ciento entre la reanudación del oro en 1879 y 1913”. Sin embargo, debido a los fracasos de las políticas monetarias de la Reserva Federal, y las políticas fiscales del Congreso, la tasa de inflación hoy en día es mucho mayor empujando por encima del 6 por ciento con una tasa de inflación media de 1960 a 2023 con un promedio cercano al 5 por ciento.

¿Es volátil el oro?

Algunos economistas, especialmente aquellos con tendencias socialistas y de planificación centralizada, sugerirán que los precios del oro son volátiles. Sus afirmaciones tergiversan el oro como si la “volatilidad” significara que el oro no es tan sostenible en precio como el dólar. En contra de su opinión, el precio del oro sólo se considera volátil cuando se compara con una divisa como el dólar estadounidense en plazos relativamente cortos. Cuando el oro se mira a través de una lente de valores globales a lo largo de la historia, más allá de una moneda única, vemos que ha mantenido un valor significativo, y cuando las monedas fracasan es el oro el que ha ayudado a la gente a recuperar la riqueza. Comparando el valor global del oro con el dólar, vemos que el valor del oro se ha mantenido intacto en general.

En EE.UU., en 1913 el oro costaba 20,67 dólares; en 1933, unos 32,32 dólares; en 1970, 38,90 dólares; en 2003, 417,25 dólares; y hoy, unos 1800 dólares. Según Statista, de 1971 a 2022, el oro tuvo un rendimiento del 7,78 por ciento anual en términos de USD.

Aunque el gobierno estadounidense ha seguido fijando, cambiando e influyendo artificialmente en el precio del oro, el valor del oro ha seguido siendo superior al del dólar en general. Esto indica además que el oro sigue siendo una buena cobertura contra la inflación. El oro ha superado a la inflación en los EE.UU. a largo plazo, lo que indica que el oro no es tan volátil como el dólar a largo plazo.

¿Puede la inversión en oro mejorar al dólar?

El dólar fiduciario de los EE.UU. es lo que permite a los políticos, en conjunción con el Tesoro y la Reserva Federal, imprimir arbitrariamente más dólares para financiar guerras casi interminables, programas de bienestar inflados, y para entregar ayuda exterior sin límites. Más impresión de dólares tiende a disminuir el valor de los otros dólares en circulación, y esto puede conducir a la inflación de precios. El fiat actúa simultáneamente como una forma de esclavitud indirecta y de robo de segunda mano una vez que esos dólares se gastan, del mismo modo que lo hace la falsificación. Si el dólar no vuelve a un patrón oro para crear un valor natural del dólar acordado por el mercado con una oferta más restringida, es probable que el dólar siga debilitándose, ya que los incentivos para estos programas y dádivas gubernamentales son mayores que los costes inmediatamente percibidos.

Incluso si el dólar no vuelve al patrón oro, el hecho de que un número cada vez mayor de personas invierta fuertemente en oro en lugar de en bonos del Tesoro, cuentas del mercado monetario, certificados de depósito, acciones y similares, crea cambios en los incentivos que animan y presionan a otras personas a unirse a la inversión más sólida del oro. El mercado ve la estabilidad a largo plazo y las ganancias de los que invierten en oro, y la gente tiende naturalmente a querer obtener el mayor rendimiento de la inversión. El oro no es una panacea para la inflación y la deflación, sino una opción más estable a largo plazo que el dinero fiduciario.

Invertir en oro y en monedas que mantengan su valor supone un desafío para el monopolio del gobierno sobre la moneda y su explotación de ese monopolio. O, como dijo Hayek: “Del mismo modo que la ausencia de competencia ha impedido que el monopolista proveedor de dinero esté sujeto a una disciplina saludable, el poder sobre el dinero también ha liberado a los gobiernos de la necesidad de mantener sus gastos dentro de sus ingresos.”

AUGE Y CAÍDA DE LOS DIOSES

POR: Javier Blasco*

Tras casi cien años bajo los caprichos y batutas de EEUU y Rusia en la arena internacional en lo referente a la tutela de los conflictos y el fomento de las alianzas en función de sus influencias, el papel mediador o hegemónico de ambos bloques, en su caso, aquella ha ido disminuyendo hasta llegar a desaparecer en algunas zonas como Oriente Medio y se ha ido trasladando a escenarios geoestratégicos nuevos para adaptarse a otras amenazas. 

Pero, como ocurre con casi todo en esta vida, el vacío de poder o de permanencia dejado por un cuerpo, gas, líquido o entidad, inmediatamente es ocupado por otro similar que está creciendo, se expande o cree que ya ha llegado el momento de cambiar su papel; por lo que, con ello, pasan de dominado a dominador, o cómo mínimo a moderador o modelador. 

Este es el caso de China que, siguiendo los preceptos marcados por Deng Xiaoping, ha permanecido décadas con un tono conciliador con sus vecinos mientras crecía en los dos poderes que hacen a una nación fuerte, respetable y potente; un importante desarrollo económico social y de la capacidad de combate y proyección de sus fuerzas armadas. 

El XX congreso del Partido Comunista chino, celebrado en octubre pasado, marcó los pasos para que, en la reciente Asamblea Nacional, Xi Jinping se convierta sine die en un todo poderoso y agresivo mandatario, que enarbola y ponga en efecto el mensaje de acabar con ser la víctima de la opresión estadounidense tras décadas de decadencia, humillaciones y desplantes por parte de las potencias vecinas o las occidentales y principalmente por estos últimos. 

China lleva años ocupando y militarizando islotes naturales o artificiales en el mar Meridional de China de forma que pueda crear un área de seguridad y amortiguamiento (buffer zone) entorno a su territorio natural por el mar; se ha consolidado como un socio económico de Rusia y de hecho, en gran parte, le está salvando de las restricciones internacionales montadas contra Putin por EEUU y la UE a consecuencia de la invasión de Ucrania; así como, se ha convertido en el principal inversor y comprador de todo tipo de productos en África y empieza serlo en Suramérica. 

La renovación y revitalización de su tradicional ruta de la seda y la apertura de nuevos caminos para el movimiento de sus productos y abastecimientos le proporcionan una capacidad económica importante y casi sin límites a corto y medio plazo. 

Los avances e inversiones en material bélico de fabricación nacional y sus importantes incursiones en el espacio, le dan un papel preponderante en el mundo al convertirse ya en el tercer país mundial en capacidades militares, aunque es la primera en número de efectivos en armas. 

Debido a su creciente papel en importancia internacional, no es de extrañar, el acuerdo firmado la pasada semana —bajo su tutela— entre Arabia Saudí e Irán, dos de las mayores potencias en hidrocarburos y muy famosas —tras Afganistán— por su estricta aplicación de las leyes coránicas — según sus criterios particulares— para reanudar las relaciones rotas entre ambos desde 2016. 

Ambas son grandes dictaduras teocráticas islámicas, e importantes potencias religiosas y militares, que se han visto implicadas en numerosos y recientes conflictos regionales movidos para dominar Oriente Medio y poder enfrentar sus creencias dispares —chiita (Irán) y sunita (Arabia Saudí)— que han llevado a la región a largas guerras o conflictos muy cruentos con el solo afán de crear adeptos a sus tendencias religiosas y batir a los que son contrarios a aquéllas. 

Saudíes y persas han sido el principal elemento de conflictividad en la zona desde el triunfo de la revolución islámica en Irán en 1979. 

La cruenta competencia económica y religiosa entre ambos países ha arrastrado a la región a su “particular guerra fría”, mediante sucesivos graves conflictos en Irak, Kuwait, Siria, Líbano o el de Yemen (actualmente y desde 2014) donde, de forma directa o indirecta mediante entes no estata‐ les, han competido por su hegemonía. 

No hay que olvidar que estas dos perlas islámicas son los padrinos y sostenedores ideológicos y hasta económicos de facciones terroristas de mucho calado o trascendencia internacional; así Irán promocionó y apadrina organizaciones terroristas tales como Hezbollah, Hamás o Yihad Islámica; mientras que Arabia Saudí se ocupa de grupos salafíes que han provocado la creación de los más importantes y cruentos grupos terroristas yihadistas, Al Qaeda y el Estado Islámico. 

Hacer que estos dos países se unan, y siempre que el pacto triunfe y se mantenga en el tiempo, puede provocar no solo apartar y relevar a EEUU en el arbitraje de la región, que China asegure sus grandes suministros en hidrocarburos y sea reconocido internacionalmente como el urdidor de una “Pax Regional” —ya conocida con el sobrenombre de pax china— sino, poner en peligro las alianzas de Arabia Saudí con el Tío Sam y lo que es más importante, la incipiente luna de miel con Israel, el mayor enemigo de Irán. 

EEUU es consciente de que la expansión china es cada vez más grande y efectiva, lo que les puede reportar grandes benéficos y, por el contrario, les complica la vida a los estadounidenses en otros escenarios donde aún mantienen aliados o muy buenas relaciones, como con Japón, Corea del sur, Vietnam, incluso la India y otras como Australia y Nueva Zelanda. 

De ahí los esfuerzos por potenciar al máximo el pacto estratégico —anunciado en septiembre de 2021 y bautizado como AUKUS (acrónimo en inglés de Australia, Reino Unido y EEUU)— que pretende “defender los intereses compartidos” de las tres potencias anglosajonas en el Indo Pacífico; Pacto, que hace pocas horas, ha anunciado aumentar sus capacidades navales mediante la creación de un nuevo tipo de submarino a propulsión nuclear, para lo que EEUU cederá, por primera vez, su tecnología a ter‐ ceros países.

Por otro lado, los acuerdos, colaboraciones o ejercicios combinados y conjuntos con Corea del Sur y Japón han incrementado su frecuencia e intensidad en los últimos años, como un esfuerzo para parar los pies al desarrollo militar y nuclear de Corea del Norte. 

Precisamente, como consecuencia o reacción a uno de ellos —realizándose actualmente, el “Freedom Shield”—, el pasado domingo los norcoreanos anunciaron haber lanzado, por primera vez desde un submarino, un misil de crucero estratégico —de menor velocidad que los misiles balísticos (habituales en ellos), pero de mayor precisión—. 

A nadie se le escapa, que los conflictos en esta zona van en aumento y que la mano negra chino-rusa en apoyo de diversos aspectos, es muy importante. 

Mientras tanto, los rusos y los estadounidenses siguen a lo suyo en su recientemente estrenada “nueva guerra fría” como consecuencia del conflicto en Ucrania, se supo el encuentro y abatimiento de un dron norteamericano por dos cazas rusos sobre aguas territoriales en el mar Negro. 

Un hecho éste que supone una agresión a sus medios y por lo tanto a ellos; que aunque de mo‐ mento no va a tener reacción por parte de EEUU, supone un paso muy importante hacia la escalada y, además, de seguir in crescendo, requerirá alguna acción más que una simple protesta y en llamar al embajador a presentarle su disgusto. 

El mundo está hecho un lío y ante cualquier traspiés —como la reciente quiebra del Banco de Sili‐ con Valley— saltan las alarmas y tiembla todo el mundo con sus Bolsas a la cabeza; prueba de la inseguridad subyacente de que las tensiones van en aumento y que los puntos de fricción internacional ocupan escenarios cada vez más amplios e importantes, incluso aunque alejados del continente europeo; pero no todos los países ven las cosas del mismo modo, algunos o incluso muchos, pasan de todo y se creen que no se verán afectados. 

Un ejemplo muy patente de estos últimos es el de España, un país que tiene sus preocupaciones gubernamentales en la creación de leyes innecesarias y absurdas como la de cambio de sexo, la del “solo el sí es si”, el aborto y el bienestar animal entre otras más por el estilo. 

Que se pasa el tiempo hablando del Tito Berni, del Barcelonagate, la ópera bufa de moción de censura de Vox o de la imparable subida del coste de la vida. 

Hechos y actos a los que el gobierno rápidamente encuentra la forma de echar arena sobre ellos para apagar los fuegos o en buscar viejos o nuevos responsables de todo ello; como el recientemente ideado del “mal tiempo meteorológico de los últimos meses” para justificar la desmedida crecida del precio de la cesta de la compra. 

Basta con escuchar los noticiarios, las tertulias o abrir los diarios. 

Seguimos cerrando los ojos a lo que ocurre por ahí fuera; pensamos que no afecta a nuestras vidas, a pesar de que sabemos que el “efecto mariposa” llega hasta nosotros a nada que uno estornude, por muy lejano que se encuentre. 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

La pandemia se originó por fuga de laboratorio, dijo el Departamento de Energía de EEUU

La agencia se une al FBI, el cual llegó a la misma conclusión hace casi dos años. El informe habría sido proporcionado recientemente a la Casa Blanca y a miembros clave del Congreso

Las averiguaciones arrojan poco a poco luz sobre qué pudo haber detrás de la pandemia. (Archivo)

por Oriana Rivas

Tuvieron que pasar tres años y más de un millón de muertes solo en Estados Unidos para que desde ese país respaldaran a una hipótesis fuertemente criticada sobre el origen de la pandemia por coronavirus. Según documentos clasificados del Departamento de Energía, «probablemente surgió de una fuga de laboratorio».

Esta conclusión no hace más que reforzar reclamos que venían desde la anterior Administración Trump con el expresidente advirtiendo que la pandemia podría haberse originado en un laboratorio de Wuhan, China. Pero en ese entonces, Anthony Fauci, el principal epidemiólogo de EE. UU., lo recriminó y dijo que «no había evidencia científica» de eso. En diciembre de 2022 el médico renunció tras 50 años de carrera, pero eso no impide que su imagen se desmorone aún más.

Incluso el mismo Fauci comenzó a dudar de la teoría que tanto defendía sobre el «origen natural» del virus. Lo admitió en mayo de 2021. Así comenzaron a verse a las costuras y sus contradicciones. Esta vez, con el informe revelado por The Wall Street Journal ahora es posible tener más luz sobre el caso.

Lentas investigaciones

El Departamento de Energía de EE. UU. estaba indeciso sobre el origen de la pandemia por covid-19. Pero una vez actualizada su posición, se une al FBI, que llegó a la misma conclusión hace dos años. ¿Por qué es importante lo que dice el gabinete de políticas energéticas? Porque «tiene una experiencia científica considerable y supervisa una red de laboratorios nacionales, algunos de los cuales realizan investigaciones biológicas avanzadas», apunta el medio estadounidense.

Aunque medios que adversan al expresidente Donald Trump tratan de minimizar la revelación, valiéndose del juicio de «baja confianza» que arrojó el Departamento de Energía sobre su conclusión. Lo cierto es que ya van dos agencias que se inclinan por el origen de la pandemia en un laboratorio. Otras dos están indecisas y cuatro siguen apuntando al origen natural.

Hallar la procedencia de un virus que paralizó parcialmente la economía mundial y mató a casi siete millones de personas ha sido un camino lento e interrumpido. La Organización Mundial de la Salud permitió que las investigaciones de científicos en China quedaran limitadas por orden del régimen comunista de Xi Jinping, mientras que en EE. UU. decantó en una discusión partidista. Con todo y eso, al menos una nueva agencia se inclina por la hipótesis de la fuga de laboratorio. El informe habría sido proporcionado recientemente a la Casa Blanca y a miembros clave del Congreso.

Declaraciones de la Casa Blanca

Debido al revuelo que está generando la conclusión del Departamento de Energía, el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan, tuvo que salir al paso. No obstante, no mostró una posición firme. Comentó a CNN que «no hay una respuesta definitiva» sobre la fuga del virus en un laboratorio de Wuhan y que de obtener más conocimientos «lo compartirán con el Congreso y el pueblo estadounidense».

«Hay una variedad de puntos de vista en la comunidad de inteligencia. Algunos elementos han llegado a conclusiones por un lado. Otros por el otro. Varios de ellos han dicho que simplemente no tienen suficiente información para estar seguros», mencionó.

Recordó cuando Biden dio en mayo de 2021 un plazo de 90 días a la inteligencia de EE. UU. para investigar el origen del mortal virus. Sin embargo poco o casi nada salió de allí. Lo que sí queda un poco más claro, es que las averiguaciones arrojan poco a poco luz sobre qué pudo haber detrás de la pandemia.

Las amenazas a la seguridad nacional en EE. UU. proceden de grupos de izquierdas

Y el dato más elocuente proviene, paradojas de la vida, de la misma administración norteamericana.

Por: Carlos Esteban

Cuando el recién nombrado presidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró en su primer discurso a la nación que la principal amenaza interna del país procedía de “grupos supremacistas” (expresión en código para designar a sus rivales políticos); cuando su fiscal general, Merrick Garland, volvió a insistir en lo mismo como si enunciara un hecho incontestable y cuando los principales medios repitieron la misma consigna como si se tratase de un hecho evidente, se les olvidó un pequeño detalle: ofrecer una sola prueba. Citar un solo grupo terrorista de esta cuerda que estuviera operativo realizando atentados y ataques, lo que hubiera sido fácil de ser cierta la acusación.

Semejante afirmación, por lo demás, resultaba siquiera un tanto sospechosa después de una campaña electoral marcada por los desmanes de Black Lives Matter en más de una veintena de ciudades norteamericanas, donde provocaron muertes, asaltos, incendios y pillaje generalizado propios de una guerra civil.

Pero ahora son gente seria y circunstancias innegables las que están poniendo de manifiesto que, por el contrario, la principal amenaza a la seguridad nacional viene de la izquierda como, por otra parte, es lo habitual. Y el dato más elocuente procede, paradojas de la vida, de la misma administración norteamericana.

Según el gobierno, algunos de los grupos de izquierda están recibiendo financiación rusa para “sembrar discordia, difundir propaganda prorrusa e interferir en las elecciones dentro de los Estados Unidos”. El 29 de julio, el Departamento de Justicia (DOJ) anunció la acusación contra un ciudadano ruso de trabajar en nombre del gobierno ruso para sembrar la discordia en los Estados Unidos. “Desde al menos diciembre de 2014 hasta marzo de 2022, Aleksandr Viktorovich Ionov, residente de Moscú, junto con al menos tres funcionarios rusos, participaron en una campaña de influencia extranjera maligna de un año de duración dirigida a Estados Unidos”, alega la acusación.

Un comunicado de prensa del Departamento de Justicia que recoge The Epoch Times reza: “Ionov, trabajando bajo la supervisión del FSB [Servicios de Seguridad Federales de Rusia] y con el apoyo del gobierno ruso, reclutó grupos políticos dentro de los Estados Unidos, incluido el Grupo Político 1 de EE. UU. en Florida, el Grupo Político 2 de EE. UU. en Georgia y el Grupo Político 3 de EE.UU. en California, y ejercía dirección o control sobre ellos en nombre del FSB”.

Uno, dos y tres. Veamos cuáles son estos grupos financiados por los rusos, todos exquisitamente de izquierdas. En agosto, el Tampa Bay Times informó de que el “Grupo Político 1” mencionado en la acusación es el Partido Socialista Popular Africano (APSP) de San Petersburgo, Florida. En el sitio web del grupo se cita a su presidente, Omali Yeshitela, diciendo “necesitamos una revolución” y exigiendo reparaciones monetarias por la esclavitud.

El Atlanta Journal-Constitution identificó al “Grupo Político 2” en un artículo del 29 de julio como el Black Hammer Party con sede en Atlanta. El 31 de mayo de 2020, el sitio web del grupo presentó una declaración de Ionov en respuesta a la muerte de George Floyd que decía: “Justicia para George Floyd y todas las personas colonizadas (también conocidas como “personas de color”), que han muerto a manos del terrorismo colonial del Poder Blanco (también conocido como el sistema policial racista de Estados Unidos)”.

El Sacramento Bee identificó al “Grupo Político 3” como Yes California, una organización formada para promover la secesión de California de los Estados Unidos. Louis Marinelli, el fundador de la organización, había trabajado en Rusia enseñando inglés. Según algunas fuentes de noticias, es posible que Marinelli alguna vez haya tenido puntos de vista conservadores, sin embargo, el feed de Twitter Yes California criticó al presidente Donald Trump y sugirió que sus políticas «reaccionarias» estaban ayudando a impulsar el movimiento de secesión de California.

Vaya, ningún MAGA a sueldo de los rusos.

Por lo demás, en 2020, el Centro Miller para la Protección y Resiliencia Comunitaria de la Universidad de Rutgers emitió un informe que encontró evidencia de que los grupos de izquierda representan una amenaza considerable: “Las milicias anarcosocialistas que glorifican explícitamente las narrativas de los mártires, las narrativas autoritarias clásicas y las narrativas revolucionarias ahora se están organizando formalmente y están creciendo”.

El Miller Center citó a grupos de izquierda como el Frente de Liberación Juvenil, el John Brown Gun Club, Redneck Revolt y la Socialist Rifle Association, entre otros, que afirman tener entre 10.000 y 40.000 miembros en las cuentas de las redes sociales. El informe del Miller Center dice que estos grupos usan las redes sociales para promover la violencia: “Los foros anarcosocialistas extremos en línea en Reddit usan memes que piden la muerte de la policía y memes para almacenar municiones para promover la revolución violenta”.

El informe cita el ejemplo de Willem Van Spronsen, muerto a tiros durante un tiroteo con la Policía en julio de 2019. Van Spronsen estaba bombardeando una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) en el estado de Washington. Múltiples informes de noticias afirman que Van Spronsen era miembro de Antifa y del John Brown Gun Club. Según la organización global sin fines de lucro Counter Extremism Project (CEP), muchos de estos grupos operan “bajo el amplio paraguas de Antifa”, que está formado por células individuales y “los líderes de estas células siguen siendo autónomos”, afirma el informe de CEP.

© La Gaceta de la Iberosfera

Un buen comienzo: Donald Trump afronta la batalla de la que desertó la derecha europea / A good start: Donald Trump faces the battle that deserted the European right (SPANISH-ENGLISH)

EMPIEZA PLANTANDO CARA AL LAICISMO, AL LOBBY LGBT Y AL CATASTROFISMO CLIMÁTICO

VIA: elentirvigo

Desde este blog he criticado a Trump por algunas declaraciones que no me han gustado, pero tengo que reconocer que las primeras horas de su mandato me han infundido esperanza.

El proteccionismo: el punto débil del discurso de Trump

El viernes seguí la ceremonia de su investidura porque tenía interés en ver qué es lo que decía. Su discurso inaugural (se puede leer aquí en español) puede ser criticado por proteccionista, ciertamente. Lo deseable es que los bienes y servicios y las mercancías se intercambien entre las naciones con las menores trabas posibles, no porque sea una axioma ideológico, sino porque la historia demuestra que cuando los pueblos fortalecen sus relaciones comerciales, reducen los motivos para dirimir sus disputas mediante conflictos bélicos. En este sentido, es contradictorio que uno diga que antepone el interés de su país a cualquier otra consideración, y al mismo tiempo rechace la forma más eficaz de asegurar su prosperidad. Lo que resulta hipócrita es que lancen críticas a ese proteccionismo quienes no ven reparos en que la Unión Europea y China impongan trabas proteccionistas a las importaciones mediante aranceles, unas trabas que penalizan en especial no a los países ricos, sino a aquellas naciones que menos recursos tienen.

Una batalla aún más importante que la económica: la cultural

Espero que el buen equipo de asesores del que se está rodeando Trump, así como la mayoría republicana en el Senado y en la Cámara de Representantes, moderen la puesta en práctica de ese discurso proteccionista, no sólo por el perjuicio que pudiera causar a los países que exportan sus productos a EEUU -entre ellos España-, sino también porque eso podría perjudicar la prosperidad de los propios estadounidenses. Con todo, y a la espera de lo que ocurra en ese ámbito, voy a discrepar de la tan extendida idea de que la economía es lo único que importa, una idea convertida en dogma por la derecha europea. La economía es, desde luego, un aspecto importante de la vida cotidiana de una nación, pero no el único ni el más importante. De hecho, la derecha europea ha caído en el error materialista de creer que todo se puede reducir a la economía, y que cualquier otro asunto son “cortinas de humo” para distraer nuestra atención. De esa forma la derecha europea no ha querido explicar su visión de la realidad, sino justificar su cobarde deserción en una contienda que es fundamental en nuestros días para preservar nuestras libertades y nuestro modo de vida: la batalla cultural frente a la ofensiva ideológica del progresismo.

Quiere que sea el pueblo el que controle al gobierno

En su discurso inaugural, Trump no ha tenido reparos en derribar un tótem del consenso socialdemócrata: “Lo que importa en verdad no es qué partido controla nuestro gobierno sino si nuestro gobierno es controlado por el pueblo.” Para la izquierda y la derecha europeas -en esto ya son indistinguibles-, el Estado se ha convertido en una enorme maquinaria con una diarrea legislativa que invade cada vez más ámbitos de nuestras vidas, desde la forma en que los padres educan a sus hijos hasta nuestra libertad para contradecir afirmaciones falaces como las que sostiene la ideología de género, pasando por un constante empeño en penalizar la iniciativa privada mediante subsidios estatales cuyo principal objetivo, a estas alturas, ya no es socorrer a aquellos que pasan dificultades, sino distribuir la riqueza obviando un derecho tan básico como es la propiedad privada. En Europa es el político el que controla tu vida. Trump quiere que sea al revés. Me ha parecido una afirmación digna de aplauso, especialmente porque el actual poder del que disponen los políticos en Europa y la falta de control sobre su actividad (lo que se traduce en abusos de poder) han convertido a ese Estado elefantiásico en caldo de cultivo perfecto para la corrupción política, lo que genera indefensión entre los ciudadanos, la pérdida de la confianza en las instituciones y, en último término, una creciente desafección hacia la democracia (de ahí el auge de los populismos).

Un patriotismo basado en la cultura del esfuerzo

Pero aún más importante que lo anterior son otros detalles del discurso inaugural del nuevo presidente de EEUU. Trump no ha tenido reparos en hablar de patriotismo sin reducirlo a palabras huecas (antes bien, lo ha definido con afirmaciones hoy tan atrevidas como ésta: “Compartimos un corazón, un hogar y un destino glorioso.”). Ha osado incluso cuestionar uno de los dogmas más asentados de la política de hoy, el bienestar entendido como la obligación del Estado -es decir, de los contribuyentes- de sostenerte a costa de los demás: “Sacaremos a nuestro pueblo del bienestar social y de vuelta al trabajo”. Y por si quedaban dudas, en otro párrafo ha recordado: “En Estados Unidos comprendemos que una nación solo vive cuando se esfuerza.” Una declaración que conecta con el tuétano cultural del país, ese “sueño americano” que no se conseguía pidiendo ayudas al Estado, sino mediante la cultura del esfuerzo y de la superación personal.

Obama hablaba de ‘terrorismo internacional’: Trump lo llama por su nombre

Uno de los mejores momentos de su intervención ha sido cuando se ha referido por su auténtico nombre a una de a las peores lacras de nuestro tiempo: “uniremos el mundo civilizado contra el terrorismo extremista islámico, que erradicaremos totalmente de la faz de la Tierra”. Por el contrario, estos últimos años Obama se había empeñado en hablar de “terrorismo internacional”, sin hacer mención a su carácter islamista, como si Osama Bin Laden o el ISIS fuesen meros activistas de un movimiento internacionalista, sin más, y no unos yihadistas musulmanes.

Apela a la raíz espiritual de la democracia en América y Occidente

Al mismo tiempo, Trump no ha tenido reparos en apelar a la raíz espiritual de la civilización occidental. Ha citado la Biblia, ha mencionado a Dios (invocando su protección), y ha dejado caer entre líneas una idea que a los europeos se nos ha olvidado en gran medida: que la igualdad y los derechos fundamentales de los que disfrutamos en Occidente no son una concesión de los políticos, sino algo anterior al Estado y que responde a una condición humana con la que nos ha distinguido Alguien superior a nosotros. A esto se refería Trump cuando explicaba que más allá de su raza y su lugar de residencia, todo estadounidense “recibe el aliento vital del mismo Creador Todopoderoso”. Una afirmación que hoy es tan políticamente incorrecta que pocos gobernantes de la Unión Europea -si exceptuamos a húngaros y polacos- se atreverían a pronunciarla, ya por tibieza, por descreimiento o por miedo de sufrir las iras de la izquierda materialista.

Portazo al lobby LGTB y al catastrofismo climático

Ya en el terreno de los hechos, entre las primeras medidas de Trump nada más jurar su cargo ha estado la supresión de las páginas dedicadas al lobby LGTB y al catastrofismo climático en la web de la Casa Blanca. Desaparecieron muy poco después de la ceremonia de investidura. Es un pequeño gesto pero cargado de simbolismo y lleno de acierto, pues lanza un mensaje claro: que el gobierno de los Estados Unidos tiene la voluntad de dejar de ser rehén de un pequeño grupo de presión que pretende socavar los derechos de la mayoría. Obama se había convertido en un propagandista de la ideología de género y del homosexualismo político. Eso, por lo visto, se acaó. Lo mismo se puede decir con el negocio en que se ha convertido el alarmismo ecologista, dos corrientes ideológicas que han servido para imponer en todo el mundo agendas políticas cada vez más lesivas contra los derechos humanos, desde la libertad de educación hasta el mismísimo derecho a la vida (recordemos que un personaje tan cercano a Obama como el biólogo Paul Ehrlich ha promovido el uso del aborto mediante alegatos ecocatastrofistas).

La lógica rabieta de la izquierda liberticida y de la derecha acomplejada

En resumidas cuentas: que lo haga por oportunismo o por convicción, en sus primeras horas de mandato Trump ya ha demostrado que quiere afrontar la batalla cultural de la que ha desertado la derecha europea, una deserción que en algunos casos -como el del PP en España- se ha traducido en un cambio de bando en toda regla, asumiendo las tesis abortistas, LGTB y la ideología de género que promueve la izquierda. Es normal que Trump provoque ataques de rabia no sólo entre la izquierda liberticida, sino también entre la derecha tibia y acomplejada. Esa misma derecha ha traicionado sin rodeos a millones de sus votantes, presentándose cada cuatro años como el único dique electoral contra la izquierda, un “mal menor” que sólo ha servido para consolidar y continuar las políticas iniciadas por los gobiernos izquierdistas. Con todos los reparos que me pueda provocar Trump, su voluntad de dar esa batalla cultural me infunde esperanza y me anima a pensar que, aunque sólo sea por imitación, ojalá surjan a este lado del Atlántico cada vez más opciones políticas -en España ya tenemos a Vox- que apuesten por dar esa batalla cultural.

inglaterra

ENGLISH

From this blog I have criticized Trump for some statements that I did not like, but I have to admit that the first few hours of his term have given me hope.

Protectionism: the weak point of Trump’s speech

On Friday I followed the ceremony of his investiture because he had an interest in seeing what he said. His inaugural speech (can be read here in Spanish) can be criticized by protectionist, certainly. It is desirable that goods and services and commodities be exchanged between nations with the least possible obstacles, not because it is an ideological axiom, but because history shows that when peoples strengthen their trade relations, they reduce the motives for settling their disputes Through warlike conflicts. In this sense, it is contradictory for one to say that he prefers his country’s interest to any other consideration, and at the same time rejects the most effective way of ensuring its prosperity. What is hypocritical is that they criticize this protectionism, who see no objection that the European Union and China impose protectionist barriers to imports through tariffs, obstacles that penalize in particular not rich countries, but those nations that have fewer resources Have.

An even more important battle than the economic one: the cultural one

I hope that the good advisory team that Trump is surrounding, as well as the Republican majority in the Senate and the House of Representatives, will moderate the implementation of that protectionist discourse, not only because of the harm it might cause the countries Who export their products to the US – including Spain – but also because that could hurt the prosperity of the Americans themselves. However, and in the hope of what happens in that area, I will disagree with the widespread idea that the economy is the only thing that matters, an idea turned into a dogma by the European right. Economics is, of course, an important aspect of a nation’s daily life, but not the only one or the most important. In fact, the European right has fallen into the materialistic error of believing that everything can be reduced to the economy, and that any other matter is «smoke curtains» to distract our attention. In this way the European right has not wanted to explain its vision of reality, but to justify its cowardly desertion in a struggle that is fundamental in our days to preserve our freedoms and our way of life: the cultural battle against the ideological offensive of progressivism .

He wants the people to control the government.

In his inaugural speech, Trump has had no qualms about tearing down a totem of social-democratic consensus: «What really matters is not which party controls our government but whether our government is controlled by the people.» For the European Left and Right – In this they are indistinguishable – the state has become a huge machinery with a legislative diarrhea that invades more and more areas of our lives, from the way parents educate their children to our freedom to contradict fallacious statements such as That sustains the ideology of gender, going through a constant effort to penalize private initiative through state subsidies whose main objective, at this point, is no longer to help those who are struggling, but to distribute wealth by obviating a basic right such as private property. In Europe it is the politician who controls your life. Trump wants it to be the other way around. It seemed to me a statement worthy of applause, especially since the current power of politicians in Europe and the lack of control over their activity (which translates into abuses of power) have made that elephantine State into perfect breeding ground For political corruption, which generates defenselessness among citizens, the loss of confidence in institutions and, ultimately, a growing disaffection towards democracy (hence the rise of populism).

A patriotism based on the culture of effort

But even more important than the previous are other details of the inaugural speech of the new president of the USA. Trump has had no qualms about speaking of patriotism without reducing it to hollow words (rather, he has defined it with affirmations today as bold as this: «We share a heart, a home and a glorious destiny.»). It has even dared to question one of the most established tenets of today’s politics, welfare understood as the obligation of the state – that is, of the taxpayers – to support it at the expense of others: «We will draw our people from social welfare and Back to work». And in case of doubt, in another paragraph he recalled: «In the United States we understand that a nation only lives when it strives.» A statement that connects with the country’s cultural marrow, that «American dream» that was not obtained by asking for State, but through the culture of effort and self-improvement.

Obama speaks of ‘international terrorism’: Trump calls him by name

One of the best moments of his speech has been when he has referred by his real name to one of the worst hurdles of our time: «we will unite the civilized world against Islamic extremist terrorism, which we will totally eradicate from the face of the Earth» . On the contrary, in recent years Obama had been bent on talking about «international terrorism,» without mentioning his Islamist character, as if Osama bin Laden or the ISIS were mere activists of an internationalist movement, no more, and not jihadists Muslims.

It appeals to the spiritual root of democracy in America and the West

At the same time, Trump has had no qualms about appealing to the spiritual root of Western civilization. He has quoted the Bible, mentioned God (invoking his protection), and has dropped between the lines an idea that Europeans have largely forgotten: that the equality and fundamental rights we enjoy in the West are not A concession of politicians, but something prior to the State and that responds to a human condition with which someone has distinguished us superior to us. This was what Trump meant when he explained that beyond his race and his place of residence, every American «receives the vital breath of the same Almighty Creator.» An assertion that today is so politically incorrect that few rulers of the European Union – excepting Hungarians and Poles – would dare to pronounce it, either out of lukewarmness, out of disbelief or out of fear of suffering the wrath of the materialist left.

Door to the LGBT lobby and climate catastrophism

Already in the realm of facts, between the first measures of Trump nothing more to swear his position has been the suppression of the pages dedicated to the LGTB lobby and the climatic catastrophism in the web of the White House. They disappeared very shortly after the investiture ceremony. It is a small gesture but loaded with symbolism and full of success, because it sends a clear message: that the government of the United States has the will to stop being hostage of a small group of pressure that tries to undermine the rights of the majority. Obama had become a propagandist of gender ideology and political homosexuality. That, it seems, is over. The same can be said for the business in which environmentalism has become the two ideological currents that have served to impose on the world political agendas that are increasingly harmful to human rights, from freedom of education to the very right to Life (remember that a character as close to Obama as the biologist Paul Ehrlich has promoted the use of abortion through ecocatastrophism allegations)

The rabid logic of the left liberticida and of the complexed right

To sum up: to do it out of opportunism or conviction, in his first hours of office Trump has already shown that he wants to face the cultural battle that the European right has deserted, a desertion that in some cases – like the PP in Spain- has translated into a change of side in full rule, assuming the abortionist theses, LGTB and the gender ideology that promotes the left. It is normal for Trump to provoke rabies attacks not only between the left liberticide, but also between the warm and complex right. That same right has blatantly betrayed millions of its voters, presenting every four years as the only electoral dam against the left, a «minor evil» that has only served to consolidate and continue the policies initiated by leftist governments. With all the regrets that Trump may provoke me, his willingness to give that cultural battle gives me hope and encourages me to think that, if only by imitation, I hope that on this side of the Atlantic more and more political options will arise – in Spain we already have To Vox – that bet to give that cultural battle.

Cómo negar lo obvio en la Matanza de Orlando

por Douglas Murray
6 de Julio de 2016

El reciente tiroteo en el club Pulse de Orlando ya ha empezado a quedar sepultado en el ciclo informativo. La conmoción por el peor tiroteo masivo en la historia de Estados Unidos –en el que murieron 49 personas y resultaron heridas aún más, 53– ha quedado empañada por varios elementos de distracción. Así, ha habido esta vez un debate sobre las leyes de armas de Estados Unidos y especulaciones sobre la sexualidad del atacante.

Se ha discutido sobre esos asuntos en todas las direcciones, y sin duda eso debe formar parte de cualquier debate. Pero lo más importante, y lo que más se ha tapado –como suele ocurrir–, ha sido la motivación religiosa del asesino. Vale la pena extenderse en este punto y en la respuesta recibida, que revela un esfuerzo concertado en no aprender de los acontecimientos.

Del mismo modo que es inevitable que quienes están obsesionados con las leyes de armas quieran que el debate verse sobre ellas, también es inevitable que quienes tienen otras prioridades políticas quieran atribuir la responsabilidad de la matanza a cualquiera que sea su obsesión particular. Parece inevitable, por ejemplo, que Black Lives Matter culpara del tiroteo a «las cuatro amenazas: el supremacismo blanco, el patriarcado, el capitalismo y el militarismo».

¿Pero por qué querrían el Gobierno y la comunidad que ha sido atacada hacer como si la religión del atacante no tuviera nada que ver con la matanza? Uno puede entender por qué los proselitistas más fervientes del islam, o el creyente musulmán más sensible, quieren restar importancia al componente islámico de un musulmán que va a un club gay y empieza a disparar contra gais. Pero ¿por qué muchos otros se toman tantas molestias en suprimir este aspecto del suceso?

Decir que eso es justo lo que ha hecho el Gobierno de EEUU es simplemente constatar un hecho. Veamos las transcripciones parciales de las llamadas al 911 que el atacante, Omar Matín, realizó la noche en cuestión. Hay dos cuestiones especialmente llamativas en estas transcripciones. La primera es que, donde el atacante se refiere a «Alá», en la transcripción del FBI se cambia Alá por Dios. Esto no puede obedecer a que se haya traducido del árabe y se quisiera aclarar el sentido de las palabras de Matín para cualquier americano que no sepa qué significa Alá (lo cual es bastante improbable, después de todos estos años). La mayor parte de la llamada es en inglés. No hay motivos para que el FBI coja el sentido que le da un angloparlante a la palabra Alá y lo convierta en Dios, si no es para ocultar un importante aspecto de la llamada.

La segunda es que el FBI optó por redactar las partes de la llamada donde se hacía referencia al ISIS. Matín había dicho en esa llamada que lo que estaba haciendo en Orlando era en nombre del ISIS, pero inicialmente no se incluyó el nombre de la organización. En su lugar, la transcripción del FBI narraba lo que había dicho Matín: «Juro lealtad a [omitido]». Por supuesto, la Administración Obama ha procurado evitar referirse al ISIS en cualquiera de sus formas, a excepción del almibarado término árabe Daesh (que significa lo mismo que ISIS, pero que evita que cualquier variante de la palabra que empieza por i llegue a los tiernos oídos estadounidenses). A causa de la reacción de protesta por la edición del FBI, se ha publicado una transcripción íntegra y no editada de la llamada de Matín. En ella, el terrorista dice, entre otras cosas: «Juro lealtad a Abu Baker al Bagdadi, del Estado Islámico».

Quizás es inevitable que esta Administración intentara ocultar la naturaleza islamista de este atentado. Se trata de una política suya, y ya es poco probable que rectifique, por muchos Orlandos que se produzcan.

La causa más confundida y confusa de todas es, no obstante, la que dan los sectores organizados de la comunidad de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT).

Inmediatamente después de la matanza de Orlando, la prensa gay se llenó de artículos que se negaban rotundamente a admitir la realidad de la homofobia islámica. Las mismas organizaciones obsesionadas con si los pasteleros de EEUU y Europa hacen o no hacen tartas de boda para parejas gais, y que con razón no tienen ningún problema en reprender a los pastores cristianos homófobos, parecen no tener interés alguno en las motivaciones del asesino del club Pulse. En su lugar, esos periódicos y webs se llenaron de artículos, peticiones y cartas colectivas que pedían a la gente que no reparara en el componente islámico. O, como decía una carta abierta firmada por miembros de la comunidad LGBTI en uno de los principales periódicos escoceses: «No utilicéis el tiroteo de Orlando para demonizar a las comunidades islámicas».

Destacados escoceses figuran entre los firmantes de una carta abierta publicada hoy por The National, en la que se condena la utilización de la masacre de Orlando por parte de figuras como Donald Trump para avivar la islamofobia.

Podrá haber 49 gais muertos, pero estos activistas saben a quién echar la culpa.

La carta decía, entre otras cosas:

Después de esta atrocidad, ha sido además angustioso ver cómo varios comentaristas de extrema derecha intentaban equiparar los asesinatos con el islam, echando así leña al fuego de la islamofobia. (…)

Queremos recalcar que eso no es en modo alguno una muestra de solidaridad con la comunidad LGBT+, y que rechazamos sin reservas que se utilice la matanza de Orlando como instrumento para demonizar a comunidades enteras a partir de los actos de un individuo.

Aquí se recurre a una serie de trucos. Entre ellos, nada baladí, el de denigrar a las pocas personas (de todas las tendencias políticas) que han expresado inquietud por la violencia islamista tachándolas de «extrema derecha». El otro es afirmar que dichas personas, aunque sean gais, no representan a los LGBT, pero sí este grupo de extrema izquierda, claramente subcualificado. Si alguien cree que cualquier expresión auténticamente unitaria de la opinión de la comunidad LGBT debe incluir indudablemente voces del centro derecha o conservadoras, estos firmantes discreparían.

Lo que demuestra en realidad esta minúscula fracción de activismo es un problema mucho mayor. Al igual que la Administración Obama no puede enfrentarse al problema –o siquiera nombrarlo–, porque iría totalmente en contra de una política que ha mantenido durante siete años, los activistas pro LGBT de extrema izquierda que dominan la política LGBT tienen que minimizar o hacer desaparecer la naturaleza islamista de dichos sucesos acusando de «islamófobos» a quienes no lo hacen. Como ocurre con la Administración Obama, esta decisión es política. Estos activistas tienen una visión del mundo muy similar a los de Black Lives Matter y otros grupos de campaña. Según esta visión, existe un mundo donde los únicos que pueden causar problemas son los varones blancos patriarcales de herencia judía o cristiana.

Ya es hora de que esto se señale más abiertamente. Una pequeña minoría de vocingleros activistas de extrema izquierda está utilizando su condición LGBT como pantalla de humo, no para defender los derechos de los gais, sino para promover sus políticas de extrema izquierda. Los derechos de los gais son en realidad una víctima de sus políticas, una víctima que están dispuestos a asumir. Es poco probable que esta facción política de la comunidad gay que ha formado semejante pantalla de humo alrededor del islam radical sea consciente de su error en un futuro próximo. No bastaron 49 cadáveres, así que no hay motivos para pensar que cientos más sí bastarían. Pero hemos de esperar que la población general recuerde que quienes negaron el problema provenían de todos los ámbitos de la sociedad; desde lo más alto –el Gobierno de EEUU– hasta los más ignotos pero acérrimos defensores de las políticas identitarias.