La decisión de Pedro Sánchez de adelantar las elecciones generales al 23 de julio para «clarificar» la situación política tras la debacle socialista del domingo no tiene ningún impacto en la intención de voto. La encuesta de Data10 para OKDIARIO -la primera tras la convocatoria de los comicios-constata que los españoles tienen decidida su papeleta y los bloques permanecen intactos. El Partido Popular ganaría las elecciones (141 diputados) y, sumando con Vox (44), lograría una holgada mayoría absoluta de 185 escaños. El PSOE (84) y Podemos con Sumar (40) no tienen opción alguna de revalidar el Gobierno.
Los datos demuestran que ni el sorpresivo anuncio de Sánchez, ni siquiera los resultados de las elecciones de este domingo, influyen en una convocatoria nacional. Si los comparamos con el anterior sondeo -publicado por este periódico a principios de mes-, el PP y PSOE suben un escaño y Vox y Podemos bajan dos. El equilibrio a ambos lados del espectro ideológico confirma una tendencia que viene observándose desde hace meses y que apuntala el rumbo de Alberto Núñez Feijóo hacia La Moncloa.
De hecho, el PP supera hasta en 17 diputados la suma de todas las izquierdas que conforman el actual Ejecutivo (124), esto es, PSOE, Podemos y el nuevo proyecto de Yolanda Díaz. Incluso la unión de la izquierda más radical en una única lista sería incapaz de desbancar a Vox como tercera fuerza. El adelanto ha truncado el calendario de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y obliga a Díaz y a Podemos a aparcar sus disputas y a forzar un pacto en apenas 10 días para concurrir juntos a los comicios. En Moncloa consideran que esta unión es fundamental para que sus opciones no queden aún más mermadas.
Estrategia
En realidad, la estrategia de Sánchez con el anticipo no va más allá de una mera operación cosmética para evitar males mayores para sí mismo. Esto es, taponar una probable rebelión interna tras un resultado electoral dramático para los socialistas el 28M: la Comunidad Valenciana, Extremadura, Baleares, Aragón y La Rioja pasan a manos del PP, que también podría sumar Canarias, y el PSOE tampoco gobernará en Cantabria. El jefe del Ejecutivo, que hace apenas un mes rechazaba el adelanto, da un sorprendente giro de guión para derivar el foco del fracaso hacia un nuevo y cercano horizonte electoral.
«Todas estas razones aconsejan una clarificación sobre la voluntad de los españoles y de las españolas, una clarificación sobre las políticas que debe aplicar el Gobierno de la Nación, y una clarificación sobre las fuerzas políticas que deben liderar esta fase», alegó Sánchez este lunes para blanquear su decisión.
Movilización
Los estrategas monclovitas -que quieren evitar una agonía de seis meses con fatal desenlace- fían ahora la movilización de su votante como respuesta a los pactos territoriales del PP con Vox, algo que previsiblemente no ocurrirá antes de las elecciones. Creen, además, que extrapolando los resultados de este domingo aún tienen margen para una remontada. Tras un fin de campaña marcado por los escándalos de la compra de votos e incluso la imputación del número dos del PSOE andaluz, el partido esperaba un batacazo, pero no de tal calibre.
Los sondeos demuestran, en cambio, que la derecha está mucho más movilizada que la izquierda: si hoy se celebrasen las generales, el PP recabaría el 33,7% de los apoyos, lo que se traduce en 52 diputados más que en las elecciones del 10 de noviembre de 2019. El PSOE (21,3%), perdería 36. Los de Feijóo encaran la nueva etapa electoral pletóricos por el indiscutible triunfo de las elecciones municipales y autonómicas, tras ganar en siete de las 12 comunidades disputadas y en ciudades estratégicas como Valencia o Sevilla, y firmar una rotunda mayoría absoluta en ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.
Aunque Feijóo ha advertido de que «el sanchismo no ha sido derogado todavía», sí se puede decir que el partido encara la segunda vuelta con las mejores expectativas. Si los populares habían planteado las elecciones como un plebiscito sobre Sánchez, las urnas les han revelado además que su proyecto puede atraer al electorado moderado del PSOE, absorber al de Ciudadanos -sin representación en unas generales- y taponar la sangría hacia Vox. Los de Abascal, aunque con ocho actas menos que hace cuatro años (15,4%), mantienen aún una relativa estabilidad en el convulso escenario político, lo que revela la fidelidad de sus votantes.
Auge de Bildu
Entre los socios del Gobierno socialcomunista, ERC sufre un retroceso y se quedaría en 11 diputados, dos menos en comparación con el último sondeo de Data10. El partido de Oriol Junqueras pierde así su particular batalla por liderar el frente separatista y se ve atenazado por Junts, también con 11 asientos pero con una décima más en intención de voto.
Relevante es también el impulso de Bildu que, aunque empata con el PNV en cuanto a representantes (6), le supera en porcentaje de votos. El partido de Arnaldo Otegi rentabiliza su papel de socio preferente de Pedro Sánchez no sólo en las generales: en los comicios locales de este domingo, los proetarras ganaron en el Ayuntamiento de Vitoria y estuvieron a punto de hacerlo en San Sebastián, mientras los peneuvistas pierden influencia. Hasta 15 terroristas condenados de los 44 que concurrían en las listas de Bildu lograron escaño. Dos de ellos, con delitos de sangre.
Se trata del fiscal especial John Durham, quien acusa a Hillary Clinton y al FBI de conspirar para manipular las elecciones de 2016 y señala a los presidentes Joe Biden y Barack Obama como conocedores y cómplices de la campaña conspirativa contra Trump
Por Jorge Mestre
Uno de los mantras más cacareados por la prensa de izquierdas en EEUU y en Europa es que Donald Trump tuvo un comportamiento deliberadamente antidemocrático al promover teorías falsas sobre las elecciones de 2020 y alentar el asalto al Congreso. Pero de lo que no hay duda es el tremendo varapalo que un investigador objetivo como el fiscal John Durham le da a la estrategia de la rival de Trump en las elecciones de 2016, Hillary Clinton, para manipular las votaciones con el FBI en las que Trump venció con claridad. Durham es el fiscal especial encargado de investigar si hubo irregularidades en la apertura de una investigación sobre la trama rusa de la campaña de Trump.
Sobre la candidata demócrata, Hillary Clinton. Durham asegura que Clinton era conocedora de que su comité de campaña estaba indirectamente pagando al ex espía británico, Christopher Steele, para excavar en posibles conexiones entre Trump y Rusia. Para el fiscal especial, Clinton trató de redirigir el foco sobre Donald Trump, calumniándolo y sosteniendo que era una especie de agente ruso para distraer la atención sobre los correos electrónicos hallados donde ella y otros líderes del partido demócrata habían conspirado para acabar con la candidatura del senador también demócrata, Bernie Sanders.
El informe del ex espía británico, pagado por Clinton, utilizado para obtener órdenes judiciales secretas para vigilar al entonces asesor de Trump, Carter Page, incluía un relato fantasioso del ex presidente pagando, por ejemplo, prostitutas para que orinaran en una cama de un hotel de Moscú, acusaciones que fueron reproducidas por diferentes medios de comunicación a principios de 2017. El fiscal Durham señala al analista Igor Danchenko como autor de la mayoría de información falsa recogida en el informe de Christopher Steele. Danchenko estuvo también a las órdenes del FBI trabajando como informante donde cobro más de 200.000 euros entre 2017 y 2020.
El informe dado a conocer ahora también confirma detalles sobre quiénes eran conocedores de que Hillary Clinton había diseñado la estrategia sobre la trama rusa y Donald Trump. Durham señala incluso al entonces, presidente, Barack Obama, y a los responsables del FBI y de la CIA. Las agencias de inteligencia estadounidenses recibieron información sobre análisis de inteligencia rusos que aseguraban que la candidata Hillary Clinton había aprobado un plan para provocar el escándalo contra Donald Trump, vinculándolo con Putin y el pirateo del Comité Nacional Demócrata por parte de los rusos.
Días después, el 3 de agosto de 2016, el presidente Obama fue informado junto con el entonces vicepresidente, Joe Biden y los directores de la CIA y del FBI. El fiscal especial acusa al FBI de proteger la campaña electoral de Hillary Clinton, quien fue informada de los posibles riesgos de manipulación existente por los servicios de espionaje ruso, mientras que el equipo de Trump fue completamente ignorado por el FBI.
El FBI reconoció tras la publicación del informe de John Durham que «su trabajo fue la razón por la cual la dirección actual del FBI ya implementó docenas de acciones correctivas que han estado vigentes durante los últimos tiempos. Si esas reformas se hubieran introducido en 2016, los pasos en falso identificados en el informe, podrían haberse evitado. Este informe refuerza la importancia de garantizar que el FBI continúe haciendo su trabajo con rigor, objetividad y la profesionalidad que el pueblo estadounidense merece y espera con razón».
Como diría Dickens, España rueda con extraordinaria suavidad pendiente abajo. Sus mejores momentos parecen haber quedado atrás y el edificio constitucional de 1978 –un capítulo más de su larga historia, pero el orden vigente hoy en día- parece estar siendo sistemáticamente demolido. ¿Es esta situación responsabilidad exclusiva del actual gobierno o estamos ante un problema más profundo?
Resulta fácil, y más en el rifirrafe propio de períodos preelectorales, denostar a un gobierno tan dañino como el que tenemos y mantener la esperanza de que un cambio de ciclo político reconstruirá lo destruido y nos devolverá a un pasado mejor o, al menos, más tranquilo. Pero personalizar el declive de nuestro país en quienes nos gobiernan hoy nos dibuja un cuadro incompleto de la realidad, y la esperanza de que la indolente no-oposición cambie las cosas de manera duradera nos conducirá con toda probabilidad a la frustración, una vez más.
Me gustaría que no se considerase este punto de vista como una absolución de un gobierno que considero liberticida y subversivo. ¿Cómo no enjuiciar negativamente a quien dinamita nuestro Estado de Derecho, traiciona su promesa de lealtad y demuestra repetidamente no aceptar ningún límite ético, estético o legal?
Sin embargo, estas consideraciones, aun siendo ciertas, no nos muestran toda la verdad, porque el problema de España es mucho más profundo y complejo y no desaparecerá cuando este gobierno, que es un síntoma de la enfermedad que aqueja a España mas no la enfermedad en sí misma, pase al baúl de los olvidos.
Así, me gustaría ahondar en los factores estructurales de mayor calado que explican la deriva de nuestro país. El primero es la crisis institucional causada por las debilidades del régimen del 78 y por el abuso reiterado que de él han hecho los dos grandes partidos durante décadas.
La necesaria separación de poderes
En efecto, aunque la causa próxima de la crisis de régimen sea este gobierno, el problema de fondo radica en los desaciertos constitucionales que han permitido el desproporcionado poder alcanzado por los partidos políticos, un cáncer que ha hecho metástasis colonizando todas las instituciones del Estado e invadiendo con el transcurso del tiempo órganos vitales.
Ya en 1977 ese gran observador de la Transición que fue el filósofo Julián Marías advirtió que no le quedaba claro si los partidos se habían creado para servir al Estado o el Estado para servir a los partidos. Décadas más tarde nadie duda de la respuesta: los partidos consideran que el Estado es de su propiedad, una propiedad sobre la que tienen derecho de aprovechamiento por turno. Así, cuando se produce la alternancia política, el partido entrante ocupa todas las parcelas que ha tenido que desalojar el saliente convencido de que “tiene derecho” a ostentar no sólo el poder, sino el monopolio del poder durante un tiempo. “Ahora me toca a mí”, es la consigna.
Esta pretensión de monopolio del poder es muy peligrosa. Los sabios de antaño, conocedores de la inmutabilidad de la naturaleza humana y ajenos, por tanto, a toda tentación utópica, tenían claro que para preservar la libertad se debía evitar la concentración del poder en pocas manos.
Ya en la República Romana la razón de ser de su maraña de instituciones era dividir el poder para que la ambición de unos frenara el exceso de ambición de los otros. Veintitrés siglos más tarde Montesquieu lo resumió en una frase: “para evitar el abuso de poder, es preciso que el poder frene al poder”.
Quienes aplicaron este concepto con mayor rigor fueron los fundadores de los EE. UU., cuya Constitución moderaba el ejercicio de poder para que las mayorías no abusaran de las minorías y evitar la tiranía de las masas, tan manipulables, veleidosas y tendentes al linchamiento. Asimismo, crearon un complejo equilibrio de pesos y contrapesos con sus listas abiertas, sus primarias, su estricta separación de poderes entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial, el Senado del Congreso, la duración de los mandatos y la existencia de instituciones independientes.
Comparen este sistema con el español, en el que el poder ejecutivo emana del legislativo, el judicial está completamente politizado y donde existen listas cerradas, disciplina de voto y un Senado inútil. Nuestra Constitución no preservó debidamente la separación de poderes: el poder ejecutivo y el legislativo quedaron fusionados en uno solo y se dejó abierta la puerta para que ese poder único controlara también el judicial.
¿Puede haber un gobierno delincuente?
Pero aparte de la separación de poderes, en un Estado de Derecho es la ley la que limita la caprichosa voluntad del que ostenta el poder. Por eso, el primero que debe cumplir la ley es el propio gobierno, porque cuando los gobernantes dejan de respetar la ley y puentean los procedimientos formales destinados a preservar la seguridad jurídica, se abre la caja de Pandora, estalla el Estado de Derecho y se liberan fuerzas destructivas que conducen primero a la anarquía y luego a la tiranía.
Así, la persistente vulneración por parte de todos los partidos de la norma suprema de nuestro sistema, la Constitución de 1978, y el abuso procedimental (o incluso el fraude de ley) habitual en este gobierno, suponen un verdadero riesgo existencial. Defender la Constitución no significa glorificarla ni mitificarla negando sus evidentes debilidades, sino defender el orden legal vigente.
Es importante comprender que, del mismo modo que el escorpión de la fábula no puede evitar picar a la rana, aunque ello conduzca a ambos a la muerte (“es mi naturaleza”), el poder no puede evitar tender a expandirse en el tiempo y en el espacio, aunque ello nos conduzca al desastre. Así, está en su naturaleza buscar constantemente la permanencia en el tiempo y la totalidad en su alcance, es decir, el poder perpetuo no sujeto a ley alguna, pues el súmmum del poder es la arbitrariedad. Esta amenaza es más alarmante cuando el poder político cae en manos de una persona que exhibe evidentes rasgos psicopáticos, como es nuestro caso.
Si el poder anhela la permanencia y la arbitrariedad intentará por todos los medios evitar límites temporales o legales que obstaculicen su voluntad de poder ilimitado y procurará saltarse los laboriosos procedimientos establecidos por la ley que le estorban en el ejercicio absoluto del poder. Así, para quien ostenta el poder las elecciones son un mal irremediable que le gustaría posponer, evitar o trampear. También es frecuente – como hace este gobierno – que manifieste su hostilidad hacia aquellas instituciones que le son más difíciles de controlar, acusándolas, por ejemplo, de “no ser democráticas” (la Jefatura del Estado, el Poder Judicial, la Guardia Civil, el CNI o el Banco de España, por ejemplo). Esta crítica, proveniente de partidos tan poco democráticos en su estructura interna y funcionamiento (vulnerando, una vez más, nuestra Constitución), no sólo es un ejercicio de hipocresía, sino que parte de un concepto de unicidad de poder liberticida, puesto que la democracia no sujeta a la ley es dos lobos y una oveja votando qué vamos a cenar esta noche – o dos subsidiados y un trabajador votando cuánto vamos a subir los impuestos.
Abusando de las debilidades de la Constitución del 78
Reitero que el origen último del deterioro institucional que estamos viviendo es el sistema político débil e impotente que lo permite. En efecto, estamos pagando los errores e ingenuidades de nuestro texto constitucional de 1978 y el abuso reiterado de ellos perpetrado por los partidos políticos durante décadas. Si a esto unimos una sociedad civil medrosa y una carencia de instituciones independientes, es fácil comprender el daño que puede hacer la llegada al poder de un dinamitero.
Una Constitución puede ser escrita por un sabio, por un necio o por un cínico. El sabio la escribe pensando que quien va a ocupar el poder es su peor adversario, por lo que pone todas las trabas posibles a su ejercicio. El necio, por el contrario, piensa que sólo cabe la posibilidad de que gobierne él y, por lo tanto, procura allanarse el sendero. El cínico, por último, piensa que antes o después le llegará el turno y que cuando llegue podrá apurar hasta la última gota del néctar del poder puesto que, a fin de cuentas, la Constitución es papel mojado si se puede incumplir con total impunidad.
Como toda obra humana, todo sistema político es imperfecto y está condicionado por la época en que nació, por los miedos y esperanzas de sus actores y por la tendencia a compensar, a veces de modo torpe y miope, los elementos percibidos como negativos de la experiencia histórica más reciente. Pero, así como el paso del tiempo permite formarse una opinión más ecuánime de los acontecimientos pasados, también dificulta ponerse en el lugar de quienes tomaron las decisiones en su momento. Por tanto, no juzgaré a los “padres” de nuestra Constitución ni el proceso de aprobación de ésta salvo para decir que uno de ellos me confesó hace años que dicho proceso había sido “una improvisación permanente” y que no comprendía su desorbitada exaltación. En cualquier caso, el texto constitucional no arbitró suficientes mecanismos de autodefensa frente a los excesos de los propios partidos que la redactaron.
El diálogo sólo es posible sobre la base de unas premisas básicas compartidas y de una identidad indiscutida. ¿Alguien podría decirme, casi medio siglo después, cuál es la identidad indiscutida de España? El problema, hoy agravado, ya existía en 1977, de modo que el consenso entre la izquierda, la derecha y los entonces débiles nacionalismos fue más aparente que real, fruto de lo cual se inventaron conceptos para salir del paso (“nacionalidades”), párrafos contradictorios (propiedad privada “delimitada” por su “función social”) y remisiones a futuras leyes de inferior rango que cada partido confiaba poder redactar sin el molesto requisito del consenso. Dicho eso, y más allá de las buenas intenciones de unos, de la frivolidad, ignorancia y maquiavelismo de otros y de la ignorancia de la mayoría, me invade cierta nostalgia cuando pienso en la capacidad de encuentro de la España de entonces.
El obsceno asalto al poder judicial
En un ejemplo de remisión a norma inferior en ausencia de consenso, la Constitución no especificó quién elegía a 12 de los 20 miembros del máximo órgano de gobierno del Poder Judicial. En un primer momento (1980) los dos grandes partidos votaron a favor de que fueran los propios jueces (258 votos a favor). Tan sólo cinco años más tarde, la mayoría absoluta del PSOE (202 escaños) decidió unilateralmente que fueran elegidos por 3/5 de Congreso y Senado.
El posterior recurso de la oposición ante el Constitucional fue desestimado por unanimidad (1986) aunque el Tribunal aclaró, con el cómodo voluntarismo del que suelta al zorro confiando en que no va a comerse a las gallinas, que el criterio de 3/5 debía implicar que todos los candidatos fueran elegidos por consenso y, por tanto, sometidos a veto mutuo, evitando “cuotas” de poder proporcionales. El “consenso” incentivaba la presencia de independientes de reconocido prestigio y evitaba figuras con excesivo perfil político. Por el contrario, las “cuotas” han fomentado que jueces y magistrados tengan una creciente afinidad o lealtad política y ha desacreditado al Poder Judicial al dividirlo entre jueces y magistrados “conservadores” y “progresistas”.
Con estos antecedentes, el actual gobierno ha dado un paso más nombrando al Tribunal Constitucional candidatos indistinguibles de políticos de partido y sujetos incluso a conflictos de interés que suelen ser precursores de conductas prevaricadoras. Este asalto fue inicialmente abortado en legítima defensa por el propio Tribunal provocando que algunos criticaran un “choque de poderes sin precedentes”, cuando es precisamente el choque de poderes lo que garantiza el funcionamiento del sistema y la protección de nuestras libertades. En este choque inicial, por cierto, y fiel a su matonismo y desprecio de la ley, el gobierno presionó al Tribunal vulnerando el decoro y la legislación vigente con críticas groseras más propias de repúblicas bananeras que de países europeos. Le salió bien, y quedó impune.
El torpedeo bipartidista del Estado de Derecho
Sin embargo, aunque el actual gobierno esté demoliendo el Estado de Derecho y la seguridad jurídica sin ningún escrúpulo, la oposición carece de autoridad moral para criticar el intento de toma de control del poder judicial, pues el torpedeo del Estado de Derecho ha tenido una naturaleza bipartidista.
En efecto, los dos grandes partidos han modificado la Ley Orgánica del Poder Judicial y sus mayorías cuando les ha convenido, y la actual oposición no ha tenido ningún interés en cambiar el statu quo una vez ha llegado al gobierno, incumpliendo sus promesas electorales a pesar de contar con ocho años de mayoría absoluta.
La realidad es que en este asunto ningún partido político ha defendido elevados principios o el interés general, sino intereses particulares y cortoplacistas. Unos lo han hecho por su ideología totalitaria o por una voluntad de poder narcisista y psicopática; otros, por razones más prosaicas, como intentar que sus corruptelas no salgan a la luz controlando la “puerta de atrás”.
Este inquietante y enésimo asalto contra el Estado de Derecho dirigido por un presidente que prometió una lealtad a su país y a sus instituciones que traiciona constantemente no será el último, pues su patología no tolera perder ningún pulso ni le permite comprender por qué su voluntad no puede transformarse en ley ipso facto. El deterioro institucional ha alcanzado tal extremo que ya no se cubren siquiera apariencias meramente estéticas o pudorosas.
Cuando el que toma las decisiones no sufre las consecuencias de sus actos o lo hace de forma asimétrica (esto es, si sale bien, me beneficio, y si sale mal, no me pasa nada) se crea un sistema de incentivos perverso. En efecto, cualquier ciudadano paga con creces la menor infracción de la más pequeña de las normas. Sin embargo, nuestros políticos pueden atacar e incumplir la más importante de las leyes y no les pasa absolutamente nada, como vimos con el ilegal estado de alarma.
Como colofón a décadas de abuso de los partidos políticos, el régimen del 78 está siendo derribado ante nuestros ojos por un gobierno subversivo. Obviamente, el primer paso es desalojarlo del poder y exigir las responsabilidades que correspondan, porque la impunidad de la clase política debe acabar. Pero el segundo paso debe ser mejorar nuestro sistema político en vista de los errores y excesos cometidos. La pregunta es qué líder político comprende la gravedad de la situación y qué partido tomará la decisión de limitar su propio poder una vez lo haya alcanzado.
El expresidente de EE.UU. Donald Trump cargó este martes contra la candidatura de Biden, al tiempo que habló sobre sus propuestas de ser posible un próximo gobierno. Entre ellas proporcionar «bonos para bebés» a familias jóvenes para ayudar a iniciar «un baby boom muy necesario», «recompensar la producción nacional y aumentar los aranceles a los fabricantes extranjeros» y «eliminar toda regulación federal innecesaria que obstaculice la producción de energía doméstica».
Miami, 25 abr (EFE).- El expresidente de EE.UU. Donald Trump afirmó este martes a través de un mensaje de su equipo de campaña que “la Presidencia de Joe Biden ha sido un fracaso” y “no merece cuatro años más para seguir destruyendo Estados Unidos”.
En un largo mensaje tras el anuncio de Biden de que buscará la reelección en 2024, el equipo de Trump hace un balance muy negativo de la situación del país con el actual presidente demócrata y expone en detalle lo que hará el expresidente si gana las elecciones del próximo año.
El resumen de la Presidencia de Biden es según Trump: “Estados Unidos está al borde de una guerra nuclear mortal. Los estadounidenses están luchando para pagar los alimentos y la gasolina. La frontera se ha abierto a millones de inmigrantes ilegales desconocidos y toneladas de drogas mortales”.
Trump (2017-20021) y Biden fueron los candidatos republicano y demócrata, respectivamente, en las elecciones de 2020, un escenario que se repetiría en 2024 si, como por ahora indican las encuestas, el primero logra la nominación por el Partido Republicano.
Entre las medidas que Trump se propone implantar si regresa a la Casa Blanca está el proporcionar “bonos para bebés” a familias jóvenes para ayudar a iniciar “un baby boom muy necesario”, “recompensar la producción nacional y aumentar los aranceles a los fabricantes extranjeros” y “eliminar toda regulación federal innecesaria que obstaculice la producción de energía doméstica”.
Además, promete sacar a EE.UU. del Acuerdo Climático de París y emitir rápidamente aprobaciones para proyectos de infraestructura energética, desplegar todos los activos militares necesarios para imponer un embargo naval completo a los carteles de la droga y declararlos organizaciones terroristas.
En su agenda está también pedir al Congreso que se asegure de que los narcotraficantes reciban la pena de muerte y hacer “una inversión récord en la contratación, retención y capacitación de oficiales de policía”.
Asimismo, garantizar que las agencias policiales locales cooperen con las autoridades migratorias “para arrestar y deportar extranjeros criminales” y “asegurar por completo la frontera”.
Varios párrafos están dedicados a la lucha que Trump entablará contra “los fiscales marxistas radicales”, en la cual incluye nombrar “a 100 fiscales estadounidenses que serán el polo opuesto de los fiscales de distrito de Soros que están destruyendo el estado de derecho en Estados Unidos”.
Esa medida es una alusión al hecho de que un fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, al que acusa de ser marxista y de estar pagado por el financiero George Soros, le imputó cargos penales por los pagos supuestamente ilegales que hizo a una actriz porno en 2016 para comprar su silencio.
El desmantelamiento de “todas las pandillas, grupos callejeros y redes de drogas” en Estados Unidos, el despliegue de “activos federales, incluida la Guardia Nacional, para restaurar la ley y el orden cuando las fuerzas del orden locales se nieguen a actuar” son otras de las medidas de un posible segundo mandato de Trump.
En materia de Educación, cortará los fondos federales a cualquier escuela que promueva las teorías de racismo sistémico, la ideología de género y otro “contenidos inapropiados”.
NOTA PERSONAL: Apoyaría totalmente y sin el menor reparo, todas esas medidas para España, pero claro, primero hay que aplastar a toda la izquierda. Complejo asunto.
Entramos en año electoral múltiple con elecciones municipales, autonómicas y generales a lo que se une la presidencia española de la Unión Europea en el segundo semestre del año. Ya saben lo que todo eso implica normalmente con carácter general, ¿no? Pues imagínense con nuestro presidente Sánchez y secuaces varios como directores de campaña electoral y de peleas internas entre todos ellos. Prepárense para emociones fuertes y fuegos de artificio a raudales. Y esto acaba de empezar.
Entramos en año electoral múltiple con elecciones municipales, autonómicas y generales a lo que se une la presidencia española de la Unión Europea en el segundo semestre del año. Ya saben lo que todo eso implica normalmente con carácter general, ¿no? Pues imagínense con nuestro presidente Sánchez y secuaces varios como directores de campaña electoral y de peleas internas entre todos ellos. Prepárense para emociones fuertes y fuegos de artificio a raudales. Y esto acaba de empezar.
Hemos conocido recientemente la EPA (Encuesta de población activa) del cuarto trimestre de 2022 y el producto interior bruto (PIB) provisional de cierre del año. Ambos indicadores han mostrado una foto de la última parte del año francamente preocupante y muy reveladora de lo que nos queda por delante en los próximos trimestres. Sin embargo, hemos visto a las cohortes gubernamentales, con Sánchez, Calviño, Montero, Escrivá y Díaz a la cabeza, sacando pecho y vendiéndonos las glorias de su “estupenda y fantástica” gestión. O sea, lo de siempre. Y para variar, la realidad está muy lejos del mensaje triunfalista de nuestros ilustres gobernantes. Mientras tanto, por la puerta de atrás, siguen saliendo condenados por delitos sexuales de las cárceles y rebajas de condenas a muchos de ellos, gracias a la súper ley de “Montero y cuchipandi” del “sí es sí”. En breve, empezaremos a ver rebajas de condenas y libertad para los corruptos por malversación gracias a la derogación de dicho delito por este gran gobierno que desgobierna la nación así como el perdón a los sediciosos por la misma razón. Hay que reconocer que hacen “cosas chulísimas”, en palabras de la súper ministra Ladyparo Díaz.
No pienso cansarles con los múltiples datos de la EPA ni el desglose y evolución de los componentes del PIB en 2022, ya que han tenido múltiples informaciones detalladas en prensa y televisiones varias con también múltiples y variadas interpretaciones dependiendo de las subvenciones gubernamentales y la sumisión al relato oficial de cada una de ellas.
Sobre la EPA sólo mencionar que se ha salvado el año gracias a la creación de empleo público (20.000 en el 4T22) mientras se sigue destruyendo empleo en el sector privado (101.900 empleos menos en 4T22), la productividad sigue sin crecer, las horas trabajadas sigue cayendo, los contratos a tiempo completo disminuyen en 214.500 en 4T22 mientras los a tiempo parcial aumentan en 159.900, la duración de los contratos disminuye, la tasa de paro juvenil se mantiene en el 29.26% (más alta de la UE) y el paro “real” se sitúa cerca del 15% (más alto de la UE). Y como nota destacada, desaparecen 111.200 autónomos en doce meses mientras el número de empleados públicos llega a su máximo histórico por encima de los 3.5 millones. Y como colofón el gobierno acaba de anunciar una nueva oferta récord de empleo público con 27.500 nuevas plazas. Éramos pocos y parió la abuela. Y lo peor de todo es que la tendencia que lleva la creación de empleo empeorará en los próximos trimestres del nuevo año. La famosa contrarreforma laboral de Ladyparo además de estar financiada con más impuestos y cotizaciones sociales seguirá teniendo una fuerte incidencia en la creación de empleo productivo y de más calidad y probablemente en una subida de salarios (más subidas del SMI).
Sobre la cifra de crecimiento del PIB en 2022 mencionar que si bien hemos evitado la famosa recesión técnica (al menos de momento) la tendencia de sus componentes en el 4T22 es claramente preocupante. Aún a pesar de haber crecido provisionalmente un 5,5% por efecto inercia del año 2021 (mismo crecimiento del 5,5%) se puede decir que excepto el 2T22 que creció un 2,2%, en el resto de trimestres el crecimiento intertrimestral ha sido del 0% en el 1T22 y del 0,2% en los dos últimos trimestres. Es decir, hablamos en realidad de estancamiento y no de crecimiento real y sobre todo remarcar que rebotar no es crecer. El PIB español sigue a 1,4 puntos de los niveles de 2019, siendo el único país de la UE que no ha conseguido recuperarlo pese al incremento masivo de deuda, la recaudación impositiva en máximos históricos y la recepción de los fondos europeos. En el 4T22 destacar la caída del consumo privado del 1,8% trimestral, de la inversión del 3,8% (bienes de equipo un 5,8%), las exportaciones cayendo un 1,1% y las importaciones un 4,2%. La demanda externa medida en términos interanuales aporta solamente 2,1 puntos al crecimiento del PIB, Por sectores la industria crece un paupérrimo 0,1% trimestral, la construcción cae un 0,3%, los servicios estancados con un 0,3% mientras el comercio y la hostelería se hunden un 0,6% y el segmento de actividades de ocio un 7%.
Es decir, los datos son malos y no auguran una buena evolución en 2023. Hay que recordar que el PIB español ha conseguido salir airoso en 2022 por la buena evolución del turismo y del sector exterior y apoyado en un ahorro acumulado por la economía doméstica durante la pandemia de más de 80.000 millones de euros. Sin embargo y según cifras del INE, la tasa de ahorro de los hogares ha caído hasta un 5,7% de su renta disponible (el dato más bajo en cuatro años) desde un 25,1% en el 2T20. Es decir, ese viento de cola que ha apoyado el gasto privado durante estos dos años empieza a desinflarse a lo que hay que sumar los mayores costes financieros por la subida de tipos de interés y el mayor coste energético derivado de la invasión rusa de Ucrania. Apostaremos todo al gasto público y el interminable incremento de deuda.
Conviene recordar que las cifras de PIB del 4T22 y según advertencia del propio INE en su nota de prensa, pueden variar significativamente en las dos próximas revisiones hasta su cómputo final, al no disponer de muchos datos relevantes de estos últimos meses. Curiosa la advertencia. Mi apuesta es que las revisiones serán a la baja.
Y con estos mimbres y una inflación subyacente desbocada en el 7% (la más alta desde noviembre de 1992), una inflación de alimentos superior al 15% y una inflación general del 5,7% empezamos el año 2023. Los precios industriales (medida anticipada de la inflación general) crecieron en diciembre u n 14,7% y en acumulado en el año un 35,5%. La factura de las pensiones de enero marcaron un nuevo máximo histórico en 11.902 millones de euros por la actualización del 8,5% de las mismas en base a la inflación (unos 170.000 millones de euros de coste anual).El BCE seguirá subiendo los tipos de interés en la primera parte del año unos 150 puntos básicos adicionales hasta el nivel del 3,50% y mientras el Euribor se mueve en el entorno del 3,30%, encareciendo los costes de financiación de empresas y de particulares con hipotecas variables.
Gracias a que hemos tenido unos meses de fin de año climatológicamente apacibles, los precios del gas natural y de la electricidad han cedido bruscamente desde sus máximos del año 2022 y han permitido que la inflación modere su crecimiento. En la medida que las condiciones climatológicas se endurezcan y se empiecen a consumir las reservas de gas natural acumuladas, los precios volverán a subir metiendo presión de nuevo a una inflación ya por desgracia en niveles no deseados. Habrá que estar atentos.
Pero bueno, como entramos en año electoral múltiple y las bolsas y los mercados financieros parecen haber descartado una recesión profunda, veremos mensajes triunfalistas por parte de nuestros ilustres políticos, aún a pesar del sombrío panorama que tenemos de fondo.
Recordemos que nos quedan por desplegar los famosos más de 140.000 millones de euros de fondos europeos del Next Generation (NGEU), cuya implementación en estos dos últimos años ha sido más que lamentable y con una incidencia mínima como multiplicador e impulsor del PIB y de la actividad empresarial. En breve nos visitan las autoridades europeas para analizar el destino de los fondos asignados hasta ahora ya que no hemos sido capaces de decirles en que han sido empleados. El gobierno de la transparencia y regeneración y tal y tal.
Por eso queridos lectores, ármense de paciencia y tragaderas para el bombardeo de campañas electorales, mensajes y promesas triunfalistas de todos los colores que vamos a tener que soportar. Como si no hubiésemos ya soportado suficiente con este gobierno social comunista y una oposición acomplejada y descafeinada, pues tomen dos tazas.
Ánimo, suerte y sobre todo mucha salud en este nuevo año que nos toca torear de nuevo. Nos vestiremos con nuestras mejores galas taurinas.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de Vox, Santiago Abascal (Foto: PP/Vox)
Una encuesta que se ha publicado este lunes deja una instantánea de cómo está este inicio del curso político, previo al año superelectoral de 2023 con comicios municipales, autonómicos y generales.
La encuesta es de la consultora 40dB, publicada por ‘El País’ y la ‘Cadena SER’, y nos presentan a un PSOE que sigue por detrás del PP y además las diferencias aumentan.
Según este sondeo, el PP está en plena fase de expansión y es primero con el 29,4% de intención de voto (27,9% hace un mes en este mismo sondeo) y obtendría 124 escaños, siendo el primer partido en fuerzas parlamentarias. Son 3 diputados más que hace un mes en esta encuesta.
Los socialistas se quedan segundos y pierden una décima en porcentaje de votos respecto al anterior sondeo de 40bB, bajando del 26,4% al 26,3%. También perderían un escaño, bajando a 103. Actualmente el PSOE tiene 120 en el Congreso.
Otros partidos
Pero la mala noticia para el PP es que no tiene nada asegurada la mayoría absoluta para formar gobierno, hoy por hoy.
Vox, su único potencial aliado, es tercero pero sigue bajando en votos, pasando del 15,0% al 14,2% de los votos y de 47 a 44 en escaños. Actualmente tiene 52 diputados.
Mejora Unidas Podemos, con el 12,4% de los votos (11,9% hace un mes) y sube de 31 a 33 escaños, cuando en el Congreso ahora tiene 35.
Esta encuesta sigue sin contar con la nueva plataforma electoral de Yolanda Díaz, ‘Sumar’, en la que a priori participarán Podemos e IU.
Por su parte, Más País de Errejón resistiría con 3 escaños con el 2,9% de los votos. Esta formación también parece que se intgraría en ‘Sumar’.
Ciudadanos se quedaría casi fuera del Congreso, con ninguno o un solo diputado y el 2,2% de los votos (a la baja). Navarra Suma, la coalición derechista en esa comunidad, repetiría con 2 escaños.
Posibilidades de gobierno
Por bloques, la suma de las derechas (PP, Vox, Ciudadanos y Navarra Suma) se quedaría con 170-171 escaños, cerca de la mayoría absoluta (176) pero sin alcanzarla. Difícilmente llegará Feijóo al Gobierno si no es con esa mayoría parlamentaria por la oposición del resto de fuerzas. El PP aporta 124, Vox 44, Ciudadanos 0-1 y Navarra Suma, 2.
A la izquierda, PSOE, Unidas Podemos y Más País lograrían reunir tan sólo 139 diputados, aunque al alza respecto a anteriores sondeos. Como ya ocurrió en esta legislatura, los socialistas y sus aliados necesitarían sumar los apoyos de todos los nacionalistas e independentistas (Esquerra Republicana, PNV, Bildu, BNG) y regionalistas (Teruel Existe, PRC…).
Para realizar este sondeo se realizaron unas 2.000 entrevistas entre el 22 y el 26 de septiembre.
Y no será porque no se lleva avisando. El Islam y por tanto un mas que posible futuro en el que vivamos bajo la Sharia islámica ES UNA REALIDAD y no, como se empeña la «progrez» actual, ayudada por multitud de individuos bien intencionados, de buen corazón pero TOTAL Y ABSOLUTAMENTE INGENUOS, un mero acto de «fobia» (lo que se ha dado en llamar ISLAMOFOBIA)
Todas las formaciones incluyen en sus listas a una docena de candidatos de una comunidad con un crecimiento demográfico muy superior a la media
Vecinos del Raval barcelonés – Inés Baucells
Son una importante bolsa de electores, y los partidos no quieren renunciar a ellos. Según los datos del censo, en Cataluña hay 515.482 personas procedentes de países musulmanes (sobre el 6,8% de la pobación, y un tercio de los cuales se calcula que con derecho a voto). Una cifra nada desdeñable y que en tiempos de tribulación política, más aún ante unas elecciones de resultado inicerto y previsiblemente ajustado,representan un apetecible caladero de votos. Desde ámbitos políticos se atribuye a esta circunstancia la inclusión de personas de este origen en las listas electorales del 21 de diciembre. No es una novedad con respecto a anteriores convocatorias, y ésta vez se ha vuelto a repetir. Los partidos con aspiraciones a entrar en el Parlament suman hasta once candidatos con apellidos de origen musulmán, y dos de los cuales (por las listas de ERC) en puestos con posibilidades reales de lograr el acta de diputado.
El caso más significativo es el de ERC, precisamente, partido que siempre ha presumido de abrir sus listas a personas de origen no catalán, en un intento precisamente de desprenderse del calificativo de nacionalista más allá de su independentismo natural. Así, si la proyección que ha tenido el diputado Gabriel Rufián y el colectivo de independentistas castellanohablantes «Súmate» del que forma parte ha sido muy importante, y los republicanos hacen bandera de ello, otro tanto sucede con el foco que el partido ha puesto en los sectores musulmanes.
Así por ejemplo, en la candidatura de ERC repite en estas elecciones el durante esta legislatura diputado en el Parlament Chakir El Homrani (21 en la lista por Barcelona). Nacido en 1979 en Granollers (Barcelona), El Homrani es hijo de inmigrantes marroquíes, integrantes de lo que fue la primera oleada de personas procedentes de este país a Cataluña. Militante de ERC desde 2004, el candidato, sociólogo, también tuvo un papel destacado como portavoz de Avalot, las juventudes de la UGT catalana.
Como mayor novedad, ERC también incluye en sus listas de los comicios de diciembre a Najat Driouech, marroquí residente en Barcelona desde los nueve años, y experta en temas de integración de musulmanes en sociedades occidentales. Ocupa también puestos de salida: va de número 10 por Barcelona. Como ella misma ha explicado, y después de una educación en el seno familiar en los valores de la tolerancia, hace pocos años decidió profundizar en su fe musulmana, pasando a vestir el velo, algo que ella defiende como un acto de libertad y de reafirmación personal, en ningún caso de sumisión. No le entusiasma ver a mujeres vistiendo el «niqab», aseguraba en una entrevista, pero en ningún caso lo prohibiría.
Dos nombres con opciones
El guiño de los partidos a la comunidad musulmana es evidente, de manera particular a los potenciales votantes de origen marroquí (unos 300.000 sobre el medio millón de musulmanes), en tanto que integrantes de la primera oleada de inmigración a Cataluña.
El guiño a las personas de origen musulmán se da en todos los partidos: el PSC presenta al pakistaní Abdul Razzaq Sadiq Chohan y al marroquí Mohamed Ahsissene Ben Sbih –ambos en la lista de Barcelona– así como a Mohamed El Mamoun por la de Lérida. A diferencia de los candidatos de ERC, ninguno de los tres tiene posibilidades de ser elegido. Tampoco tienen opciones de obtener acta de diputado Tahir Rafi Khanum (58 de la lista de Cs por Barcelona), Hanan Serroukh Ahmed (78 por Barcelona con el PP), Saloua Laquaji Faridi (19 de Junts per Catalunya, por Barcelona), Nora Sánchez Oussedik (37 de Cat en Comú por Barcelona), Yosef El Bakali Mateos, número seis por este mismo partido en Gerona, o Özgür Günes, socióloga turca que va de número nueve en la lista de la CUP en 9 Lérida.
Salgan o no elegidos, todos harán campaña y serán el reclamo perfecto para sus filas en las cuatro próximas semanas, hasta las urnas.
Los candidatos al 21-D:
Najat Driouech Ben Moussa
ERC
Técnico de inserción laboral en el ayuntamiento de El Masnou, ocupa puestos de salida de ERC: va en el número 10 por Barcelona. Si asume escaño
Chakir El Homrani
ERC
Actual diputado de Junts Pel Sí, irá en la lista de los republicanos en el número 21 por Barcelona. Es concejal de ERC en Granollers
Abdul Razzaq Sadiq Chohan
PSC
Número 33 por Barcelona, este ciudadano paquistaní fue detenido y puesto en libertad en 2009 en una redada anyihadista del juez Garzón en la empresa en la que trabajaba.
Mohamed Ahsissene Ben Sbih
PSC
Este joven marroquí lleva la política de comunicación y transparencia del PSCen Barcelona. Va en el puesto 41
Mohamed El Mamoun
PSC
Es el secretario de Organización de Solsona, ocupa el número 13 de la lista de los socialistas por la circunscripción de Lérida
Tahir Rafi Khanum
Ciudadanos
Figura en el puesto 58 de la lista de Cs por Barcelona. Es el presidente de la Federación paquistaní Pak
Hanan Serroukh Ahmed
pp
Socióloga hispano-marroquí en la Universidad Pompeu Fabra. Ocupa la posición 78 de la candidatura del PPpor Barcelona
Saloua Laquaji Faridi
Junts per Catalunya
Es una de las elegidas por Carles Puigdemont para acompañarle en su lista del «president». Irá de número 19 por Barcelona
Nora Sánchez Oussedik
Catalunya en Comú
Profesora de Didáctica de la Ciencia en la Universidad de Barcelona. Es la candidata número 37 por Barcelona
Yosef El Bakali Mateos
Catalunya en Comú
Este estudiante de periodismo de padre marroquí es el candidato más joven al Parlamento catalán. Va de número 6 por Gerona
Özgür Günes
CUP
La número 9 por Lleida de la CUP es una socióloga turca investigadora en Ciencias Sociales en la Universidad leridense
Vamos, mas claro …
Recordemos un importante dato, si ahora ellos constituyeran un partido político, uno solo y lo votaran todos, no conseguirían gran cosa, así que, naturalmente, lo que hacen es ingresar en los partidos tradicionales de cada país (y en los menos tradicionales o residuales también) PERO en el momento que sean suficientes en número para ello, no solo podrán tener partido o partidos propios, ES QUE INCLUSO PUEDEN PRESIONAR DESDE LA BASE DE LOS EXISTENTES PARA QUE SE ESTABLEZCAN CIERTOS TIPOS DE POLÍTICAS.
Se olvida muchas veces que en países como Arabia Saudí o Irán TAMBIÉN SE VOTA, la diferencia principal estriba en que TODA POLÍTICA, TODA LEGISLACIÓN QUE SE REALICE TIENE QUE DIMANAR DE LA SHARIA, DEL CORÁN, LO DEMÁS NO SOLO NO VALE, ES QUE ES ILEGAL Y PERSEGUIDO.
Y ESO ES LO QUE PLANEAN HACER EN OCCIDENTE, NI MAS NI MENOS.
#RED no es un partido político, es una plataforma ciudadana que defiende estos principios:
1- Defensa de la Nación española y su unidad.
2- Las libertades formales y la seguridad jurídica frente a cualquier tipo de totalitarismo.
3- Los valores cristianos.
Nuestro ámbito de actuación son las Redes Sociales. No estamos integrados como plataforma en ningún partido político ni actuamos como correa de transmisión de ninguno de ellos, sin embargo cada miembro a título personal actúa en conciencia y puede pedir el voto en favor de determinada formación política. La libertad es nuestro ADN y en esta plataforma no se pretende imponer un consenso forzado.
En twitter, los hashtags marcan tendencias de opinión publicada que se escapan del control del poder y de los medios de comunicación. El microblogging es una forma de participación ciudadana cada día más importante en las democracias porque la democracia es un régimen de opinión pública enfrentada siempre desde sus inicios a los mismos enemigos: liberticidas y demagogos.
Pero las plataformas y redes sociales son solo un altavoz. #RED quiere invitar a todos los ciudadanos comprometidos a que participen votando el próximo 26J a cualquiera de las formaciones políticas que defiendan la unidad de España y a los españoles libres e iguales. La abstención es el mayor enemigo de las democracias en los momentos de crisis, y la participación su antídoto.
Ni la Transición ha sido un fracaso ni el momento político exige una reforma de la Constitución. Ha habido errores, políticas y corruptelas que han dañado la convivencia y el sistema, pero de ahí al mantra colectivo de que hay que caminar hacia una nueva Transición y removerlo todo como si de una ley historicista se tratara, hay un abismo. Conviene repasar nuestra Historia y leer los Episodios Nacionales de Galdós para saber que salimos, y que pese a la crisis actual, saldremos si permanecemos unidos.
Una generación de españoles no tiene derecho a decidir y en definitiva a invalidar el hecho heredado de generaciones precedentes de permanecer unidos.
Pedimos que Ustedes se movilicen, que no se abstengan, y que VOTEN POR ESPAÑA.