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Vivir bajo tiranías maquilladas

El «derecho positivo» es una contradicción conceptual; no es derecho sino una violación al DERECHO NATURAL INDUVIDUAL que nos reconocemos entre iguales en la especie humana.

Ningún humano tiene potestad de crear derechos y quienes suponen poder hacerlo son entre ignorantes profundos o unos desquiciados megalómanos cobijados por el poder.

Las leyes que no se basan y protegen LA VIDA, LA LIBERTAD, LA PROPIEDAD del individuo no son leyes sino violaciones, prohibiciones y opiniones de grupos en el poder contra aquellos derechos y para beneficiarse demagógicamente con el beneplácito de seguros votantes.

El «estado» actual es toda una edificación ilegítima contra el derecho individual alimentado por un sistema de permanencia llamado democracia y una ignorancia masiva de los propios derechos. (Individuo Libre)

Democracia: Experimento fallido

El problema es el sistema. La democracia es un experimento fallido. Es una dictadura encubierta, y por ende igual de inmoral pero mucho más hipócrita, y por lo tanto, peligrosa.

Como cualquier gobierno, es simplemente un mafia, pero MONOPÓLICA y que además se auto-declara «legal» (¿puede concebirse algo más inmoral?) Abre los ojos !!! Te están quitando tu vida y tu ilusión. Los «políticos de raza», PARÁSITOS VITALICIOS, inmorales, mentirosos, ladrones, esclavistas y criminales. Portadores de las personalidades más aberrantes.

Viven de lo que te roban a ti, todos los días, minuto a minuto, porque no producen nada. Te esclavizan con sus regulaciones (sus «leyes» = fraude) que tú no has consentido. Controlan tu vida, no se someten a las mismas reglas que tú, ya que gozan de una inmunidad legal que tú no tienes (fueros y protección). Te dicen cómo tienes que vivir. Te impiden comerciar libremente, te imponen restricciones, te envían a la quiebra y a la miseria, mientras ellos viven a costa de ti. Crean más y más dependientes para asegurar su control sobre ti.

Han demonizado la virtud, la libertad y al libre mercado culpándolo de las distorsiones que SÓLO el gobierno genera y que sin el cual NUNCA existirían, porque el mercado, como ley natural, siempre se auto-regula. Y han adoctrinado a las personas para que culpen al libre mercado por las «distorsiones» y crean que necesitan un gobierno (ellos) para «corregirlas». Las evidencias hablan por sí mismas. Despierta !!! Sé libre !!!

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“La República resistirá hasta que los políticos se den cuenta de que pueden sobornar al pueblo con su propio dinero”

– Alexis de Tocqueville — «La Democracia en América» — (1835)

Aunque la llamen así, no es Democracia.

democracia

«El engaño y la desinformación han permitido al los déspotas garantizarse mayorías para realizar sus intereses personales y los de “su grupo”

Por  Luis I. Gómez Fernández  en Disidentia

Casi ninguna otra palabra es utilizada de forma tan manipuladora y corruptora, de forma tan descuidada y para nada meditada como la palabra Democracia. Baste con dar un vistazo a la interminable lista de prefijos y sufijos que casi siempre la adornan (social, cristiana, liberal, popular, …) para comprender los innumerables intentos de apropiación indebida, de adaptación semántica a la que es sometida.

 

Permítanme, antes de nada, recordar cordialmente a los utilizadores y paridores inconscientes de tales adjetivaciones el gigantesco daño que le causan a la verdad cada vez que, en su ensoñación irracional y nada meditada, cualifican a la democracia con uno de tales adjetivos. Su pecado es, sin embargo, claramente venial si lo comparamos con el de aquellos que, a sabiendas de lo vacuo de tales adjetivaciones, las utilizan conscientemente, ya sea para manipular a determinados grupos, ya sea para justificar su propia violentación del concepto Democracia.

La democracia ateniense

La historia de la Democracia cuenta ya unos 2.600 años. Nace de una iniciativa de los griegos atenienses, según la cual las decisiones en las polis, sobre todo aquellas referidas a la guerra y las relaciones con los pueblos vecinos, no deberían ser tomadas exclusivamente por los nobles gobernantes, sino por los miembros del Consejo de la ciudad de Atenas que tuviesen un mayor grado de competencia sobre el asunto.

El reconocimiento personal se lo debemos sin duda a Heráclito de Epheso (aprox. 545 al 480 a.d.C) y al padre de la Historia, Heródoto (aprox. 484 al 425 a.d.C) quien había estudiado, durante sus viajes, los usos y costumbres de lidios, persas, egipcios, babilonios y escitas. Cabe destacar su disputa con Pericles y Sófocles durante las guerras persas, pues de ella surge la primera exposición seria del pensamiento de Heródoto sobre cómo ejercer el gobierno.

Ya antes, la ruptura con la creencia por la que el Gobernador ocupaba su puesto por mandato divino, debiendo justificar sus actos más ante la deidad que ante su pueblo, abrió el pasillo ideológico necesario para que Solon (aprox. 640 al 560 a.d.C) cambiase notoriamente las leyes, condonase las deudas a los pequeños propietarios y eliminase la ley por la que el endeudamiento estaba condenado con la esclavitud. Fué Solon quien por primera vez divide la población (en cuatro clases) según sus propiedades y no según su título familiar, concediendo a cada clase diversos derechos políticos.

La democracia ateniense sería el ingrediente principal de una cultura dominante durante varios siglos. La caída de Atenas y la llegada de los romanos supusieron el fin de aquella primera democracia, sustituida por un sistema elitista senatorial que subsistió, hasta la llegada de Julio Cesar, más como sucedáneo que como verdadero reflejo de los principios atenienses.

Desde el punto de vista semántico, “demos kratein” ha de ser traducido como “gobierno del pueblo”, si bien aquella democracia (ejercida sólo por una parte del pueblo) siempre estuvo sometida, en su capacidad decisoria, al cumplimiento de determinadas normas. Nunca ha existido una “democracia ilimitada y generalizada”. Tampoco hoy. Tampoco podemos identificar “demos kratein” con el gobierno de una nación o un pueblo. De hecho, en la antigua Attika existían unas 30 “demoi” grandes y más de cien pequeñas.

¿Quién tiene derecho a voto en la “demos”?

Una precisión: en democracia, tal y como ha de ser entendida históricamente, los votantes deciden sobre todas las cuestiones. Empecemos con las limitaciones. ¿Tiene todo el mundo derecho a voto? ¿No importan la edad o el género? ¿Cómo se decide a partir de qué edad se consigue el derecho a votar? ¿Es la edad determinante, muestran la misma madurez todas las personas mayores de 18 años? ¿Cuánto vale un voto surgido de un núcleo de población pequeño? ¿Y si surge de un núcleo grande? ¿Valen lo mismo?

A la hora de decidir sobre una cuestión, ¿debe el votante certificar de alguna forma su capacidad para poder tomar esa decisión? ¿Puede un grupo minoritario decidir mayoritariamente no respetar la decisión impuesta por un grupo mayoritario? ¿El derecho a voto es exclusivo de quienes llevan “mucho tiempo” viviendo en un sitio? Tras una decisión democráticamente adoptada, ¿quién asume la responsabilidad en caso de error? ¿Vale más el voto de una persona experimentada que el de una persona analfabeta? En otras palabras: ¿quién decide democráticamente las reglas de juego de la democracia? ¿Cómo es posible decidir democráticamente sobre las reglas de la democracia?

Resulta curioso comprobar como ninguna de esas preguntas ha encontrado respuesta satisfactoria (democrática) durante los últimos 2.500 años. A lo largo de la historia han sido siempre ciertos grupos dominantes los que se han encargado de dictar esas normas, o de heredarlas. El lector avezado me dirá: “esos principios generales forman parte de las constituciones y/o de los programas de los partidos políticos”. Efectivamente: pero nadie ha venido a debatir conmigo sobre la ley electoral, por ejemplo. Han sido ellos quienes la han redactado y aprobado. ¿Se han preguntado alguna vez qué es eso de “una mayoría democrática cualificada”? Pues ya les dejo yo con la pregunta.

La obligación por ley, el engaño y la desinformación han sido siempre armas rentables para no pocos déspotas a la hora de garantizarse las mayorías respectivas, para realizar sus intereses personales y los de “su grupo”. Recuerden que más del 60% de los representantes políticos en nuestra pseudo-democracia ya está decidido mucho antes de ustedes puedan votar: es la magia de los partidos y sus listas de candidatos.

Los políticos y los funcionarios dominan nuestra “democracia” exactamente igual que lo hacían antiguamente los barones, condes y marqueses. Sólo hay que ver la “legitimidad democrática” de tantas y tantas decisiones que alguien toma por nosotros sin más justificación que números paupérrimos de participación o párrafos escondidos en remotos lugares de un programa electoral. Sobre la capacidad cognitiva y profesional de muchos de nuestros “representantes democráticos” a la hora de tomar decisiones prefiero no hablar ahora. Estoy de buen humor.

De la democracia a la fractocracia

Puesto que siempre habrá más pobres que ricos, más arrendatarios que propietarios, más empleados que empresarios, más miedosos que valientes, más colectivistas que individuos responsables y más personas incultas que cultas, resulta facilísimo para los numerosos “héroes políticos”, con su falta de escrúpulos, de sentido de la responsabilidad y su avidez por todo lo que huela a poder, adueñarse de la correspondiente mayoría para expropiar, recortar en sus derechos a la minoría sometiéndola por vía democrática a su voluntad.

Si prefieren que lo exprese de forma más polémica: hazte con la masa de los estúpidosmediante promesas populistas y agitación demagógica y excluyente, y será fácil dominar de “manera legítima y democrática” a cualquier grupo minoritario que pueda amenazar tu privilegio de poder. Es la fórmula mágica que tantas veces ha funcionado en la larga historia de la humanidad, ora disfrazada de despotismo, ora de feudalismo, ora de democracia. Por eso me niego a aceptar que vivo en una sociedad democrática. La nuestra es más bien una democracia fracturada.

Jamás se ha alcanzado por la vía democrática una verdadera reforma de nada. Es cierto que la utilización irresponsable del oportunismo, la comodidad y del continuo estado de dependencia de las masas generó en no pocas ocasiones el espejismo de enormes modificaciones en la situación de la humanidad (revoluciones, derechos humanos, acuerdos de Kioto, Naciones Unidas, …), pero todos esos cambios  (explicados a continuación penosamente por los historiadores) se deben principalmente a la acción de unos pocos que supieron hacer uso de las sociedades fragmentadas para, inculcando primero y recogiendo los parabienes de la mayoría adoctrinada después, alcanzar sus propios objetivos; unas veces loables, otras no.

No son el fruto del “gobierno de todos”, sino más bien el del gobierno de unas mayorías manipuladas y cebadas en promesas, por lo general no involucradas en el proceso más allá de lo que les permitieron los prometedores de turno. No asistimos a una democracia: se trata de una fractocracia (el poder de una parte del demos).

Desde los tiempos de la Ilustración los pensadores y filósofos europeos se devanan las neuronas (en ocasiones con irrisorios resultados) sobre la madre de todas las preguntas: ¿qué reglas y leyes han de regular la base de un Estado moderno y democrático? Situados al principio frente a la negación de cualquier sistema que pretendiese usurpar las prerrogativas de la nobleza, Hegel Kant carecieron de la fuerza necesaria para llevar sus tesis a buen puerto. Fracasaron ante el desinterés de las masas, a las que no consiguieron comunicar, ni con las palabras ni con sus escritos, la necesidad de asumir responsabilidad por la propia vida, los propios actos.

Otros fueron retirándose a la esquina apolítica (GoetheSchopenhauerNietzsche) incluso prefiriendo ahogarse en un mar lírico e insustancial (Schiller). Los representantes de la llamada “Escuela de Frankfurt”, peligrosísimos pseudodemócratas cuyo pensamiento nace del socialista y criminal Marx (de quien como “pensador” sólo cabe decir que nunca entendió ni una sola palabra de “su” Hegel), apenas si pueden ser denominados colaboracionistas a la hora de implantar una conciencia pseudodemocrática por la que se concede a las masas ignorantes el espejismo de ejercer el poder. Todos ellos olvidaron uno de los principios básicos de la democracia clásica: la demos debe ser capaz de compartir cualificadamente (no cuantificadamente) las decisiones que le afectan.

Los individuos deben ser escuchados y deben inmiscuirse en las labores de gobierno. Todos los individuos. Según su capacidad en esta o aquella tarea. No existen los inútiles totales. En una verdadera democracia no existiría un sólo modelo educativo, o sanitario, o agrícola, o de seguridad. En una verdadera democracia los mentirosos crónicos que hoy gobiernan y opositan en nuestro país jamás habrían durado más de tres meses en sus puestos.

Sólo de la libertad individual nacen los derechos democráticos personales. Del mismo modo, los derechos democráticos de cada uno exigen un ejercicio individual de autocrítica a la hora de ejercer el derecho a voto: ¿soy consciente, me he informado suficientemente, dispongo de capacidad real para emitir un juicio sobre aquello que se me pregunta? ¿O prefiero unirme a una masa vociferante y esconderme así de mi propia responsabilidad, cediendo mis derechos a los políticos de turno?

La verdadera democracia presupone una entidad social pequeña, agrupada generalmente en torno a unos objetivos comunes y que protege tanto el derecho de cada uno de sus miembros a someterse a la voluntad de la mayoría como el derecho a la disidencia, sin ver por ello amenazada su existencia dentro del grupo. La verdadera democracia protege y alienta la individualidad, pues sólo desde ella es posible generar pluralidad y sólo desde la pluralidad es posible dar solución al mayor número imaginable de cuestiones. De forma cualificada y no cuantificada.

Miren a su alrededor. ¿Qué ven? Exacto: somos niños peleándonos por los caramelos que nos arrojan los políticos desde sus boyantes carrozas. ¿Hasta cuándo?

ALFONSO USSIA: «Vanguardia de la libertad»/»Vanguard of freedom» (SPANISH-ENGLISH)

Alfonso Ussía Muñoz-Seca (Madrid, 1948) es un periodista, columnista y escritor español. Es el segundo hijo de Luis de Ussía y Gavaldá, II conde de los Gaitanes, y de María de la Asunción Muñoz-Seca y Ariza, y nieto por parte materna del dramaturgo Pedro Muñoz-Seca
Alfonso Ussía Muñoz-Seca (Madrid, 1948) es un periodista, columnista y escritor español. Es el segundo hijo de Luis de Ussía y Gavaldá, II conde de los Gaitanes, y de María de la Asunción Muñoz-Seca y Ariza, y nieto por parte materna del dramaturgo Pedro Muñoz-Seca

Israel es una nación heroica. El único Estado de Derecho de Oriente Medio, rodeado de países cuyo principal objetivo es la aniquilación del pueblo judio. En la Europa tonta y mansa, en la que España colabora con el cretinismo común, nadie agradece a Israel su papel de vanguardia de la libertad. No es necesario recordar las virtudes, la firmeza y valentía de los israelitas. Basta con conocer la catadura infame de sus enemigos, muchos de ellos, receptores de la seguridad que Israel nos procura. El pueblo masacrado por Hitler y por Stalin, el creador de una nación pujante en un trozo del desierto, la primera linea de defensa de Occidente contra el islamismo, no cuenta con las simpatias de las izquierdas españolas. si por ellas fuera, Hitler y Stalin recobrarian su protagonismo.

En Israel conviven los tres poderes que garantizan la normalidad de un Estado democrático. El Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Y lo hacen en una situación permanente de amenaza terrorista. Un soldado israelí, Elor Azaria, ha sido condenado por un tribunal judio por un delito de homicidio. Remató en el suelo a un terrorista herido cuando éste no podía defenderse. Conculcó el principio del honor del soldado, acabando con la vida de quien, segundos antes, habia acuchillado a un militar de Israel, a un copañero de armas. A pesar de la tensión, a pesar de las amenazas, a pesar de las intenciones del terrorista palestino, a pesar de haber actuado en defensa de un compañero, Elor Azaria ha sido condenado por homicidio. En los Estados que rodean Israel, la acción de Elor Azaria le habria convertido en un héroe. En un Estado de Derecho, es un soldado merecedor de una durísima condena. Ésa es la gran diferencia entre la justicia y el odio.

No nos apercibimos en Europa del valor y la seguridad que nos regala esa pequeña nación europea incrustada en un territorio rodeado de enemigos. De enemigos de nuestra civilización, de nuestros derechos, y de nuestras libertades. Aquí, en España, muchos desean su destrucción. Y muchos, desde sorprendentes interpretaciones del llamado «progresismo», celebran el Holocausto o emiten gracietas del sufrimiento de este pueblo ejemplar. Israel mata porque se defiende de los que quieren matar a Israel. Israel dispara cuando es disparada e Israel se mantiene y se sostiene porque cree en si misma y en su libertad. Las naciones que rodean y odian a Israel son poderosas y medievales, sobradas de población y recursos. Más allá de Israel, en el Oriente Extremo, Arabia Saudí y los Emiratos del Golfo financian sin medida a los enemigos de Israel. Pero el dinero no puede con el coraje. El oro no somete a la libertad y al orgullo de una nación permanentemente atacada y amenazada. Una nación con una justicia independiente que sabe distinguir entre la acción heroica de un soldado o el proceder deshonroso en un militar.

Israel no va a dejar de proteger a Occidente, pero ya es hora de que en Occidente sepamos unirnos para proteger a Israel. Somos la misma cosa. Unos, en el frente de batalla, y otros en la dulce placidez de la retaguardia. España, diplomáticamente, ha cometido con Israel tantos viejos errores como recientes groserias. En la Europa dominada por lo politicamente correcto, Israel es una incorrección, cuando Europa puede considerarla de esa manera precisamente porque Israel es su vanguardia de la libertad. En el cenicero del coche de Zapata caben las cenizas de miles de judios asesinados en las cámaras de gas de Hitler. Pero no la grandeza de una nación democrática que sangra cada dia para asegurarnos nuestra libertad.

inglaterra

ENGLISH

Israel is a heroic nation. The only rule of law in the Middle East, surrounded by countries whose main objective is the annihilation of the Jewish people. In silly and meek Europe, in which Spain collaborates with the common cretinismo, no one thanks to Israel its paper of vanguard of the freedom. It is not necessary to remember the virtues, the steadfastness and courage of the Israelites. It is enough to know the infamous taste of its enemies, many of them, receivers of the security that Israel looks for us. The people massacred by Hitler and Stalin, the creator of a nation struggling in a piece of the desert, the first line of defense of the West against Islam, does not have the sympathies of the Spanish left. If it were for them, Hitler and Stalin would regain their leading role.

In Israel, the three powers that guarantee the normality of a democratic State coexist. The Executive, the Legislative and the Judicial. And they do so in a permanent situation of terrorist threat. An Israeli soldier, Elor Azaria, has been convicted by a Jewish court for a homicide offense. He hit a wounded terrorist on the ground when he could not defend himself. He compromised the principle of the soldier’s honor, ending the life of one who, seconds before, had stabbed an Israeli soldier, a coparmer of arms. Despite the tension, in spite of the threats, despite the intentions of the Palestinian terrorist, despite having acted in defense of a companion, Elor Azaria has been condemned for homicide. In the states surrounding Israel, the action of Elor Azaria would have made him a hero. In a state of law, he is a soldier deserving of a harsh sentence. That is the great difference between justice and hatred.

We do not perceive in Europe the value and security that gives us that small European nation embedded in a territory surrounded by enemies. Of enemies of our civilization, of our rights, and of our freedoms. Here, in Spain, many want their destruction. And many, from surprising interpretations of the so-called «progressivism», celebrate the Holocaust or emit gracietas of the suffering of this exemplary town. Israel kills because it defends itself against those who want to kill Israel. Israel fires when it is fired and Israel stands and stands because it believes in itself and in its freedom. The nations that surround and hate Israel are powerful and medieval, left over from population and resources. Beyond Israel, in the Far East, Saudi Arabia and the Gulf Emirates finance without measure the enemies of Israel. But money can not with courage. Gold does not subject the freedom and pride of a nation permanently attacked and threatened. A nation with an independent justice that knows how to distinguish between the heroic action of a soldier or the dishonorable behavior of a soldier.

Israel will not stop protecting the West, but it is high time in the West that we know how to unite to protect Israel. We are the same thing. Some, on the front, and others in the sweet placidity of the rear. Spain, diplomatically, has committed with Israel so many old errors as recent rudeness. In politically correct Europe, Israel is an error, when Europe can see it precisely because Israel is its vanguard of freedom. In the ashtray of Zapata’s carriage are the ashes of thousands of Jews murdered in Hitler’s gas chambers. But not the greatness of a democratic nation bleeding every day to ensure our freedom.

Alfonso Ussia para La Razón

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Libertad de expresión, cada vez mas acosada.

La libertad de expresión está en el alero de las sociedades abiertas. Las presiones de la izquierda y la derecha para redefinirla, siempre en un sentido restrictivo, escalan acompasadas por el desarrollo de nuevas inseguridades y de nuevos intentos de utilizar el Estado para imponer una mentalidad única a la sociedad. El caso de Jan Böhmermann es un ejemplo de lo primero; la creación de “espacios seguros” para personas LGTB y otras minorías, en los campus universitarios y las ciudades, de lo segundo.

La canciller Angela Merkel ha dado el placet para poder procesar al cómico Jan Böhmermann por injurias al presidente turco Taryp Erdogan. En su programa de televisión, el señor Böhmermann leyó un poema satírico en el que se describía al presidente Erodgan practicando sexo con ovejas, consumiendo porno infantil, y matando kurdos y cristianos. Alemania tiene un viejo artículo en su Código Penal, el 103, que tipifica como delito las ofensas a jefes de Estado extranjeros. Para poder investigar a una persona por este delito, se necesita el visto bueno del canciller. Las presiones del Gobierno turco consiguieron que la señora Merkel activase el procedimiento penal el pasado viernes, una concesión que se explica por la creciente influencia de Turquía en la Unión Europea, debido a su posición de fuerza en el acuerdo sobre la crisis de los refugiados.

Como escribe Gideon Rachmann este martes en Financial Times: “El caso de Jan Böhmermann representa un intento de exportar prácticas autoritarias hacia  la Europa democrática”.

En el otro lado del arco político, la izquierda actúa igualmente para restringir la libertad de expresión en los países democráticos. El último ejemplo es la campaña de las organizaciones del movimiento feminista y LGTB para que la ONU adopte en su próxima cumbre sobre las ciudades, del 25 al 29 de abril, un conjunto de directrices “contra la violencia de género en los espacios públicos”.

Entre las recomendaciones, se promueve la penalización de la publicidad “sexista”, o de los piropos en la calle como una forma de acoso sexual a mujeres y personas LGTB, según el borrador de la propuesta, que se filtró este lunes por error. También se pide a la ONU que reconozca como formas de violencia el siguiente listado: “patriarcado, misoginia, sexismo, sentido de la propiedad sobre los cuerpos de las mujeres, control de la sexualidad y de la capacidad reproductiva, homofobia, transfobia, lógica cisgénero, entre otras”.

Si los lobbies feministas y LGTB querían combatir el acoso sexual en las calles de las ciudades, dejaron pasar la oportunidad de hacerlo tras los incidentes de la pasada Nochevieja en Alemania, Dinamarca y Suecia, cuando cientos de mujeres sufrieron abusos por parte de grupos de inmigrantes de cultura musulmana. La voz de los colectivos feministas y LGTB brilló por su ausencia entre las peticiones de justicia para esas víctimas de un acoso real, no paranoico.

La libertad de expresión es la primera víctima de la crisis de valores en las sociedades occidentales. Los miedos de la derecha y la pulsión totalitaria de la izquierda están haciendo de la sociedad abierta un lugar peligroso para pensar y hablar en libertad. – V. Gago

[Con información de Deutsche Welle,  Financial Times, de pago; El Español, Naciones Unidas, en inglés y en español]

Podemos y el peligroso engaño de la «Democracia Real».

Por: Alicia Delibes.

PODEMOS NUNCA DIRÁ QUE PRETENDE IMPLANTAR UN RÉGIMEN QUE NO SEA DEMOCRÁTICO. SUS DIRIGENTES SABEN QUE EL TÉRMINO «DICTADURA», AUNQUE SEA LA DEL PROLETARIADO, ES HOY Y AQUÍ INACEPTABLE, Y POR ESO HABLAN DE UNA DEMOCRACIA REAL, PARTICIPATIVA O RADICAL. ES UN ARTIMAÑA PARA LAMINAR LA DEMOCRACIA LIBERAL QUE DISFRUTAMOS.

PABLO IGLESIAS Y SUS PURGAS A LO STALIN

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, tras la caída de Hitler, el Ejército Rojo había ocupado Hungría. Los soviéticos se dieron cuenta de que no contaban con las simpatías de la población y como no querían, al menos en un primer momento, tener ningún conflicto con los Estados Unidos, el Kremlin proclamó su voluntad de dar nacimiento a una verdadera democracia.

En noviembre de 1945 se realizaron las primeras elecciones libres, controladas por una comisión aliada dirigida por el mariscal ruso Voroshílov. Los resultados dieron la mayoría absoluta al partido de los Pequeños Propietarios (57%), seguido del partido socialdemócrata, con un 17,7% y de los comunistas, que obtuvieron el 17%.

El líder del partido que había ganado las elecciones, Zoltan Tildy, fue nombrado presidente de la República de Hungría. A pesar de que los Pequeños Propietarios habían tenido mayoría absoluta, Voroshílov presionó a Tildy para que formara un gobierno de coalición.

Fue entonces cuando Mátyás Rákosi, secretario general del Partido Comunista húngaro y fiel súbdito de Stalin, para deshacerse de los partidos no estalinistas puso en marcha la que él denominó «táctica del salami«. Rákosi, que era hijo de carnicero, sabía muy bien que rodaja a rodaja puede uno comerse un salchichón sin que nadie se dé cuenta. Aplicada a la política, la estrategia consistía en, paso a paso, rodaja a rodaja, laminar los partidos que fueran contrarios al régimen de Moscú.

En marzo de 1946, Voroshílov obligó a Tildy a que nombrara Ministro del Interior al comunista Lázlo Rajk. Éste creó una policía política que se encargó de vigilar, perseguir, denunciar y encarcelar a todos los que se consideraron enemigos de Stalin. Los primeros en caer fueron los conservadores del Partido de los Pequeños Propietarios.

En 1947 se celebraron nuevas elecciones. Esta vez ganaron los comunistas con el 22,3% de los votos, el Partido Demócrata consiguió el 16,5% y los socialdemócratas el 14,9%. El Partido de los Pequeños Propietarios obtuvo el 15,3% de los votos; en tres años había perdido más del 40% de sus votantes.

Un año más tarde se fundaba el Partido de los Trabajadores, fruto de la fusión de comunistas y socialdemócratas. Para entonces todos los líderes de partidos no comunistas habían sido arrestados, silenciados, o habían huido del país. En agosto de 1949 se aprobó una nueva constitución, calcada de la soviética, y se proclamó la República Popular de Hungría bajo el poder absoluto de Mátyás Rákosi. Las libertades individuales y de expresión dejaron de existir. Hungría se convirtió en un satélite de Moscú. Más tarde, Rákosy utilizaría la misma estrategia para limpiar su partido y convertirse en el único líder. Durante la Guerra Fría, la expresión «táctica del salami» se utilizó para explicar la estrategia utilizada por Stalin para someter a los países de Europa del Este.

Analistas políticos del chavismo dicen que Hugo Chávez fue un experto en utilizar la misma táctica, no solo para hacerse con el poder, sino también cuando, una vez alcanzado, puso en marcha el proceso dictatorial de la República Bolivariana de Venezuela. Paso a paso, rodaja a rodaja, fue suprimiendo las libertades civiles de los venezolanos. Los pasos eran tan pequeños que la gente apenas percibía el cambio, pero si alguien se hubiera ocupado de reconstruir rodaja a rodaja el salami completo, hubiera podido comprender cómo había llegado a ser aplastada la libertad individual en Venezuela.

El pasado 20 de diciembre Podemos se convirtió en el tercer partido político más votado por los españoles. Dadas las conexiones de Podemos con la Venezuela de Chávez no sería de extrañar que los chicos de Pablo Iglesias se hubieran traído de allí la táctica del salami. Eso podría explicar cómo, en tan solo dieciocho meses, Pablo Iglesias ha conseguido construir un partido de extrema izquierda que tiene ya 69 escaños en el Parlamento. El líder de Podemos laminó Izquierda Unida, juntó rodajas de fuerzas políticas minoritarias y ahora trabaja para ocupar el espacio de toda la izquierda española.

Si se quiere conocer de primera mano cuál es el proyecto político de Podemos no hay más que leer los escritos de sus PODEMOS80dirigentes. En mayo de 2015, antes de que se celebraran las elecciones autonómicas y municipales, se publicó un libro de conversaciones entre Iñigo Errejón, portavoz de Podemos, y Chantal Mouffe, viuda de Ernesto Laclau, teórico del populismo, asesor ideológico de los Kirchner y uno de los intelectuales que más ha influido en los elaboradores del cuerpo doctrinario de Podemos.

Solo el título del libro, Construir pueblo. Hegemonía y radicalización de la democracia, dice ya mucho sobre el carácter revolucionario del proyecto político de Podemos. Cuando Pablo Iglesias hablaba de «asaltar el cielo» la mayoría entendimos que quería tomar al asalto el poder. Eso sería demasiado simple, los líderes de Podemos han llegado a la política con un propósito mucho más ambicioso. Están imbuidos de un espíritu redentor. Quieren cambiar el mundo, construir un pueblo, crear el hombre nuevo colectivo del que hablaba Rousseau, aquel capaz de entregar su libertad a la voluntad del Estado. No está de más recordar que, para Isaíah Berlin, Rousseau era uno de los seis mayores enemigos de la libertad humana.

En Construir pueblo, Iñigo Errejón y la viuda de Laclau hablan de Gramsci, de su concepto de hegemonía, de «identidades colectivas», de posmarxismo, de populismo… y lo hacen utilizando una confusa jerga para explicar su pensamiento político. Un lenguaje para iniciados que recuerda a la «neolengua» del libro 1984 de George Orwell.

Si algo dejan claro los autores en este libro es que Podemos es un partido que surge del 15M. Recogieron todas sus demandas y elaboraron un ideario político de izquierdas que ofrecía soluciones para los distintos colectivos que entonces se movilizaron.

Podemos considera que la democracia liberal (parlamentaria) nacida de la Constitución de 1978 ha resultado un fracaso. El movimiento 15M reclamaba una «democracia real ya». No queda claro qué tipo de democracia quieren implantar los ideólogos de Podemos. Hablan de una «radicalización de la democracia» mientras van dando pasos hacia la construcción de una «democracia directa» no parlamentaria.

La democracia parlamentaria, con todos sus defectos, es mucho más garante de las libertades individuales que cualquier otra forma de democracia y, por supuesto, infinitamente más liberal que cualquier dictadura. Podemos nunca dirá que pretende implantar un régimen que no sea democrático. Los dirigentes de Podemos saben que el término «dictadura», aunque sea la del proletariado, es hoy y aquí inaceptable, por eso hablan de una democracia real, participativa o radical. Siempre dirán que ellos lo que quieren es mayor participación popular y mucha más democracia, pero también lo decían los comunistas del siglo pasado. Es importante recordar que la Hungría dominada por Stalin se llamó República Popular de Hungría, que la Alemania del Este era la República Democrática Alemana y que la República Popular Democrática de Corea es hoy Corea del Norte, la Corea comunista.

La táctica del salami, como se ha visto en Venezuela, funciona tanto para eliminar partidos como para suprimir libertades. Muy bien podría Podemos utilizar la estrategia del salchichón para cambiar nuestro sistema parlamentario por una «democracia directa» sin que apenas nos diéramos cuenta. Bastaría con mantener y respetar, porque no les queda otra, las reglas democráticas actuales y, al mismo tiempo, crear una vía de participación popular que fuera haciéndose cada vez más amplia. El salami parlamentario iría desapareciendo rodaja a rodaja mientras la democracia directa se iría construyendo pasito a pasito.

El método sería muy similar al que, según Iñigo Errejón, debe Podemos utilizar para transformar la «vieja política» en una nueva política. «Yo creo -dice el hoy portavoz de Podemos- que hay que moverse en dos carriles. Uno, el de la disputa mediática, del presente, que se juega con unas reglas, con una cultura política, que fundamentalmente ha construido el adversario (…) Y luego otro carril en paralelo: nosotros decimos ‘de paso corto y mirada lejos». Ese otro carril, el del paso corto, es el que estaría reservado para, «la necesaria reconstrucción popular, cultural y comunitaria, que recomponga lo roto por décadas de fragmentación neoliberal». Si no he entendido mal, esto significa que los líderes de Podemos, mientras luchan por alcanzar cuanto antes el poder, irán, sin prisa pero sin pausa, creando una nueva mentalidad, una nueva forma de ser y de pensar para ese pueblo que quieren construir.

¿DEMOCRACIA REAL? LAS INSTITUCIONES REPRESENTAN A TODOS

Rita Maestre, Manuela Carmena y Marta Higueras, podemitas y 'perroflautas' del Ayuntamiento de Madrid.Y en esa radicalización de la democracia está el gobierno del Ayuntamiento de Madrid. Se han puesto en marcha varios espacios de participación ciudadana con el objetivo, según dicen los responsables municipales, de fomentar la democracia directa en Madrid. Nadie puede estar en contra de que los vecinos opinen y debatan sobre las cuestiones de su ciudad. Es una buena cosa que los concejales tengan en cuenta las sugerencias de los ciudadanos, pero ello debería hacerse respetando siempre el reglamento. No podría ser que decisiones que corresponden al Pleno Municipal se tomaran en asambleas o a través de las redes sociales. Los concejales tenemos la representación de nuestros votantes. En el Pleno Municipal están pues representados, no unos cuantos, sino todos los madrileños.

Parece como si el Ayuntamiento, para poner en marcha ese proceso de implantación de una democracia directa en Madrid, estuviera empleando la táctica del salami. Y es que, pasito a pasito, rodaja a rodaja, abre ámbitos de participación directa en barrios y distritos sin cambiar la normativa municipal. Como ellos mismos suelen decir, «vamos despacio porque vamos lejos». Para ellos lo importante no es la meta, son los procedimientos. Ya lo dijo la alcaldesa parafraseando a Antonio Machado: «se hace camino al andar». Su «lejos», su meta, no es el poder, ya lo tienen. Su objetivo más inmediato es la «radicalización de la democracia». Después vendrá la transformación de la sociedad y la «hermosa» tarea de construir un nuevo pueblo.

Alicia Delibes es concejal del PP en el Ayuntamiento de Madrid. Este artículo se publicó inicialmente en Libertad Digital.

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Periódicos sin gobierno o gobierno sin periódicos.

Thomas Jefferson

«Yo mismo estoy convencido de que el mejor ejército siempre estará constituido por el sentido común de la sociedad civil. Podrán desviar al pueblo un momento, pero no para siempre. Las personas son los únicos censores de quienes les gobiernan: e incluso sus errores (los del pueblo) servirán para mantenerlos (a los gobernantes) dentro de los verdaderos principios de su institución (democracia formal). Castigar estos errores con demasiada severidad sería suprimir la única salvaguardia de la libertad pública. La manera de prevenir estas interposiciones irregulares de la gente es darles información completa de sus asuntos a través del canal de los documentos públicos, y de idear que esos documentos deben penetrar en toda la masa del pueblo. Ya que nuestra forma de gobierno está basada en la opinión pública, nuestro principal objetivo debe ser mantener ese derecho; y si dependiese de mí decidir si deberíamos tener un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno, no vacilaría un instante en preferir lo último. Pero debo decir que todo hombre debe recibir esos papeles y ser capaz de leerlos». Thomas Jefferson (1)

POR: Vicente Jimenez

Cuando Jefferson en 1789 concluye que si tuviese que elegir entre un gobierno sin periódicos o periódicos sin gobierno elegiría la segunda opción, no enuncia este principio de forma baladí. Claro está, que dicha máxima se sustenta en solidas bases democráticas,  la honestidad hacia el pueblo y el del más puro patriotismo. Su discurso se fundamenta en que es el pueblo quien debe reafirmar o revocar al político, y si el pueblo se equivoca este hecho incluso reafirma el sistema de la democracia. Para que el pueblo no se equivoque a la hora de tomar decisiones debe recibir por, parte de los medios de comunicación la  verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Si las premisas son buenas el pueblo empleará el mayor de los sentidos comunes al tomar todo tipo de decisiones en caso de consultas, juzgar o elegir a sus representantes, o echarlos en caso de deslealtad hacia el pueblo.

Pero si la información ha de llegar a todos los rincones y hasta el último ciudadano de forma veraz y entera es el momento de hacer entrar las inteligentes observaciones de Tocqueville en su Democracia en América cuando manifestaba su asombro de que el gobierno de EE UU fijaba mucho su atención en que todas las comunidades americanas, por pequeñas que fuesen,  tenían su escuela; y la importancia dada a que todos los niños aprendiesen a leer y escribir y recibir una enseñanza pública a costa de los presupuestos del Estado. En cambio, la enseñanza superior ya debía ser pagada por los propios ciudadanos, si querían recibirla. Efectivamente, los periódicos ha de llegar a todos, pero todos ciudadano norteamericano debía saber leer y escribir con fluidez. Pero ante todo, y lo más importante, viene dado en el objetivo final: keeping the govenment in check; (mantener al gobierno controlado por parte del pueblo). Esto lo escribe Jefferson desde Europa perteneciendo al gobierno de los EE UU la víspera del día en la que estallaría la Revolución Francesa. Jefferson observa lo que está pasando en Europa y teme que se den las mismas circunstancia donde la sociedad la encuentra dividida en indefensas ovejas (el pueblo) devoradas por lobos (el gobierno)

Cuando comparamos la información veraz como un componente irrenunciable de los inventores de la democracia con la degeneración que estamos recibiendo tenemos una prueba más de la ausencia de las normas más elementales de la democracia en nuestro sistema de partidos. Los  bochornosos dislates que se escuchan en las tertulias televisivas y radiofónicas, los artículos cuyos titulares caen ya por el peso de la falsedad en la más bochornosa de las ignominias son el espejo del sistema de partidos. El gran engaño de que ir a votar es un ejercicio democrático per se crea un espejismo fatal en unos ciudadanos totalmente alienados. Ciudadanos sometidos constantemente a la gigantesca presión de un ejercicio de cinismo llevado a cabo sistemáticamente por unos medios al servicio del poder y no de los ciudadanos se aleja del principio de información por y para la democracia que propugna Jefferson.

En esta melé no nos queda claro si son los medios de comunicación y demás lobbies los verdaderamente poderosos o todo forma parte de la misma maraña. 

Ora ensalzan en un tiempo récord por generación espontánea a un personaje que se une a la casta que critica, ora crean nuevas naciones sacadas de la manga.

No es verdad que la verdad luzca y venza siempre con luz propia. La verdad tiende a fracasar y cuesta un inmenso esfuerzo y trabajo sacarla de las cavernas donde la esconden los corruptos. A falta de hombres de estado como Jefferson, somos nosotros, los ciudadanos, los que debemos airearla.

(1) «I am persuaded myself that the good sense of the people will always be found to be the best army. They may be led astray for a moment, but will soon correct themselves. The people are the only censors of their governors: and even their errors will tend to keep these to the true principles of their institution. To punish these errors too severely would be to suppress the only safeguard of the public liberty. The way to prevent these irregular interpositions of the people is to give them full information of their affairs thro’ the channel of the public papers, & to contrive that those papers should penetrate the whole mass of the people. The basis of our governments being the opinion of the people, the very first object should be to keep that right; and were it left to me to decide whether we should have a government without newspapers or newspapers without a government, I should not hesitate a moment to prefer the latter. But I should mean that every man should receive those papers & be capable of reading them.» Thomas Jefferson

El grito de alerta de una musulmana conversa al catolicismo.

NOTA PREVIA: Ella declara: 

«Europa no puede acoger a los musulmanes radicales si quiere salvaguardar los derechos humanos»

Yo sin embargo insisto en que no hay musulmanes radicales y musulmanes … vamos a decir «normales», SOLO EXISTEN MUSULMANES y por lo tanto EUROPA NO DEBE ACOGER A NINGÚN MUSULMAN.

A LOS MUSULMANES NO SE LES DEBERIA DEJAR ENTRAR NI AUNQUE HUBIESE PLENO EMPLEO Y SOBRASEN MILLONES DE PUESTOS DE TRABAJO.

Ramsés

POR: 

Sabatina James es una militante paquistano-austríaca por los derechos del hombre, convertida al catolicismo; escapó por poco a un matrimonio forzado con uno de sus primos en Pakistán, que abusó sexualmente de ella de manera repetida.

Amenazada de muerte por su propia familia a causa de su conversión, Sabatina James vive desde 2004 con alta protección las 24 horas del día. Fundó en 2006 la organización caritativa Sabatina, que ayuda a las musulmanas que no desean un matrimonio forzado. Ella asegura a las víctimas la posibilidad de huir, ayuda jurídica y psicológica.

Esta ex musulmana ha expresado recientemente importantes críticas hacia la gestión alemana de la crisis de los migrantes. Según informa la agencia católica austríaca kath.net, ella ha recordado las amenazas reales de una inmigración musulmana incontrolada llegada de países no democráticos. Ella expresa sus inquietudes de manera clara, chocando con la moderación habitual de los católicos del otro lado del Rhin.

En una entrevista al Neuen Osnabrücker Zeitung, Sabatina plantea: “Debemos preguntarnos dos cuestiones: ¿queremos seguir preservando los derechos del hombre en Alemania? ¿Podemos dejar que Alemania se convierta en un país mayoritariamente musulmán?”.

Dar un pasaporte a todos los refugiados sin asegurarse de que sean “capaces de ser demócratas o de saber si están o no dispuestos a usar la violencia” es una política irresponsable “teniendo presentes los derechos humanos”, afirma. Si resulta que podríamos encontrar en medio de ellos islamistas violentos, relacionados o no con el ISIS, Alemania no puede negarse a asumir esa responsabilidad.

El equivalente a un pueblo cada mes

Ella continúa diciendo que si, en los próximos diez años, llegan más de 10 millones de musulmanes, podrían constituir la mayoría de su grupo generacional. Es precisamente la actual tasa de llegadas; además, la tasa de natalidad alemana es considerablemente baja. Podría ser el caso si uno se niega a regular la inmigración. Sólo en el mes de noviembre, se superó el número de 180.000 refugiados en tan sólo tres semanas. Es decir, la población de una ciudad de tamaño medio más cada mes, lo que puede transformar radicalmente la sociedad alemana. Esto no es una fantasía sino simplemente la realidad. Muchos críticos, incluso procedentes de la izquierda, están comenzando a levantar la voz en Alemania.

Para ella es inadmisible que los jóvenes violentos que atacan a los cristianos, a los yezidíes o a los musulmanes demócratas, puedan quedarse en Alemania. “Tienen que irse”*. Es impensable concederles derecho de asilo. Es un grave error y una ilusión demasiado bonita, según ella, presuponer que todos los refugiados comparten los valores democráticos. Han nacido en países como Siria, Afganistán o el Pakistán que ella bien conoce, “con la idea de que las mujeres no tienen los mismos derechos ni la misma dignidad que los hombres, y que nos no musulmanes no son completamente seres humanos”.

Protegerse de los predicadores radicales

Sabatina James critica también que Alemania no ponga limitaciones a los predicadores más radicales. “Les dejamos hacer, y nos sorprende que los jóvenes les sigan”. Conoce a personas arrepentidas del movimiento salafista, y sabe que se trata de personas en busca de Dios.

Esta es también una prueba de la triste situación de las iglesias en Alemania según la joven: se ha vuelto más común hoy en día en las calles alemanas encontrar a un salafista distribuyendo el Corán que a un cristiano “explicando el Sermón montaña” y diciendo las palabras fuertes de Cristo:” Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os calumnian y os persiguen”.

Y para salvaguardar los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, y los valores del mismo sermón de la montaña, Alemania no puede aceptar a cualquiera: la garantía de la naturaleza democrática de este país es probable que se reduzca al mínimo si Alemania no cambia de rumbo.

Aquí vuelvo a insistir que no se puede hablar de «musulmanes demócratas» porque, sencillamente, estos no existen, el Islam NUNCA puede ser democrático, democracia e Islam son incompatibles, son antagónicos totalmente.

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El nuevo comunismo se reencarna en Podemos

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POR: Eulogio Lopez

De Lenin a Gramsci, de Stalin a Hugo Chávez, de Cayo Lara a Pablo Iglesias.

Y así, Pablo Iglesias afirma, siendo como es un peligro para la democracia, que es la democracia.

Pablo Iglesias es el nuevo comunista, el neocom. Convendría que lo viera todo el mundo.

Es el comunismo: la doctrina que habla de paz y que siempre lleva a la violencia.

Sí, es el paso de Lenin a Gramsci, el paso del comunismo al neocomunismo (los neocom), el paso de Stalin a Hugo Chávez y de Cayo Lara a Pablo Iglesias (en la imagen).

El paso, en suma, de la revolución comunista violenta (guerra civil española, por ejemplo) a los tiempos de la Blasfemia contra el Espíritu Santo (2015), donde a lo bueno se le llama malo y a lo malo, bueno. Por eso, el neocomunista (neocom) Pablo Iglesias asegura que ellos son la democracia y el resto la casta depredadora de la democracia.

El problema es que el muro cayó en 1989. Hay gente que ya cuenta con 26 años, que no había nacido cuando cayó el comunismo, y no conoce ni de la brutalidad comunista, ni de su historia liberticida e ignora la muerte y miseria que ha provocado en el mundo.

Pablo Iglesias es el nuevo comunista, el neocom. Convendría que lo viera todo el mundo. Es el comunismo: la doctrina que habla de paz y que siempre lleva a la violencia.

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Cuestionario:¿eres demócrata? Autor:PACO BONO

 Autor: PACO BONO

¿Qué es la democracia? ¿Eres un auténtico demócrata? ¿Hay democracia en España?  A continuación voy a plantearte una serie de preguntas que te ayudarán a responder estas primeras tres cuestiones que te he planteado. 
Lo       único que tienes que hacer es contestar a cada una de ellas con un sí o un no y apuntar el resultado en una hoja.
PREGUNTAS:
1º ¿Te gustaría que la libertad de todos fuera la fuerza constituyente del sistema de poder político de España?
2º ¿Te gustaría que todos fuéramos iguales ante la ley?
3º ¿Te gustaría que las minorías estuvieran protegidas de las mayorías?
4º ¿Te gustaría que los partidos políticos, los sindicatos y las patronales se financiaran exclusivamente con las cuotas de sus afiliados y que no pudieran recibir subvenciones públicas ni financiación ni donativos privados?
5º ¿Te gustaría que la justicia fuera independiente frente a los poderes ejecutivo y legislativo para que ni los partidos, ni los diputados, ni el gobierno pudieran influir en su constitución y funcionamiento?
6º ¿Te gustaría que los diputados fueran elegidos de forma uninominal (sin listas, un titular y su suplente por candidatura) en distritos pequeños (de unos 100.000 habitantes) por mayoría absoluta y a dos vueltas (si ninguno lograra el 51% de los votos en la primera convocatoria)?
7º ¿Te gustaría que el diputado electo que te representa tuviera una oficina abierta en tu distrito (pagada por el distrito y no por el Estado) y que, militara o no en un partido, luchara por los intereses de tu distrito en la Asamblea Nacional (Congreso de los Diputados)?
8º ¿Te gustaría que el Presidente del gobierno de España fuera elegido por todos los españoles mayores de edad en unas elecciones separadas de las elecciones legislativas (las del diputado) en un único distrito nacional por mayoría absoluta y a dos vueltas (si ninguno de los candidatos lograra el 51% de los votos en la primera convocatoria)?
9º ¿Te gustaría que durante el periodo electoral todas las candidaturas tuvieran igualdad de oportunidades y disfrutaran de los mismos espacios (locales públicos y medios de comunicación públicos y privados) para la difusión sus propuestas con cercanía y gratuidad?
10º ¿Te gustaría que el presidente electo formase su gobierno y gobernara el Estado?
11º ¿Te gustaría que los diputados de distrito legislaran por mandato imperativo de sus electores y votaran las leyes de acuerdo, por lo tanto, con los intereses de sus distritos?
12º Según todo lo anterior. ¿Hay democracia en España?
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SOLUCIÓN: 
Si las primeras 11 respuestas han resultado afirmativas, entonces eres un verdadero demócrata, porque deseas la libertad política, la garantía de derechos, la igualdad de todos ante la ley, la representación ciudadana y la separación de poderes para que el poder político esté limitado y controlado. Respecto a la pregunta número 12, el régimen político del Estado de partidos de 1978 no cumple con ninguna de las diez preguntas, por lo que en España no hay democracia.
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CONCEPTOS RESPECTO A LAS PREGUNTAS:
1º LIBERTAD CONSTITUYENTE.
2º REPÚBLICA.
3º CONSTITUCIÓN: PROTECCIÓN DE UNO FRENTE A TODOS.
4º CIVILIZACIÓN DE LOS PARTIDOS.
5º INDEPENDENCIA JUDICIAL.
6º CONSTITUCIÓN. SEPARACIÓN DE PODERES.
7º REPRESENTACIÓN CIUDADANA: MANDATO IMPERATIVO.
8º CONSTITUCIÓN. SEPARACIÓN DE PODERES.
9º GRATUIDAD ELECTORAL.
10º PODER EJECUTIVO.
11º PODER LEGISLATIVO.
SÍNTESIS: REPÚBLICA CONSTITUCIONAL.
Puedes compartirlo donde quieras y como quieras siempre que respetes su contenido íntegro.
Nota: mi gratitud a Vicente Carreño y Fernando Go por ayudarme a perfeccionar el cuestionario.