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Tercera carta de Pedro a los votontos

Por Liberal Enfurruñada para Ok.Diario

Pedro Sánchez se ha ido a Jordania para participar en la Conferencia Internacional sobre la respuesta humanitaria de emergencia para Gaza organizada por el rey Abdalá II de Jordania, el presidente de Egipto, Abdel Fattah Al Sisi y el secretario general de Naciones Unidas, el portugués António Guterres. Allí coincidirá con los líderes de naciones como Bolivia, Sudáfrica, Guyana y Sierra Leona y estará tan ocupado viendo qué se puede hacer para evitar que Israel termine venciendo a los terroristas de Hamás que aún mantienen secuestrados a más de 100 civiles inocentes, rodeados de cómplices palestinos que usan como escudos humanos a sus hijos; que no le va a dar tiempo a escribir la tercera carta de Pedro a los votontos.

Es una lástima que tan importantísima Conferencia Internacional antisemita haya coincidido con varios acontecimientos tan importantes ocurridos en el país presidido por Pedro Sánchez, como son la imputación del hermano del presidente del Gobierno de España y del secretario general de su partido en Extremadura y la dimisión de su vicepresidenta segunda como coordinadora general de la coalición que le sostiene a él en el poder. Yolanda Díaz ha dimitido de ese puesto no remunerado ante los malos resultados electorales obtenidos, pero de momento no parece que vaya a dimitir del bien remunerado cargo que ocupa en el Gobierno y que ya no se justifica por ninguna responsabilidad en su partido.

Efectivamente, los resultados de Sumar desde que Yolanda Díaz lo ha coordinado, o sea, desde su fundación, han sido una continua cuesta abajo sin frenos que a los únicos que han beneficiado han sido a ella y a Pedro Sánchez. Unos resultados tan nefastos justifican sobradamente su dimisión sin más explicaciones y sirven de espejo para que se mire el PSOE de Pedro Sánchez quien, elección tras elección obtiene los peores resultados históricos de su partido en todos los ámbitos, pero consigue aferrarse al poder pactando con lo peor de cada casa.

La Conferencia Internacional para Gaza le ha impedido también a Pedro Sánchez asumir su propia responsabilidad en los malísimos resultados obtenidos en unas elecciones europeas en las que el PSOE se ha descalabrado perdiendo a uno de cada tres de sus votantes, que son más de 2 millones de personas a las que, quizá, no les ha parecido tan buena idea ver al líder de su partido presumiendo de que su esposa ha sido imputada por corrupción y sin dar ninguna explicación a todo lo que se está publicando sobre ella, más allá de hablar del fango y de la ultraderecha.

La tercera carta de Pedro a los votontos precisará de toneladas de cieno y montañas de lodo para cubrir con ellas la decisión de la juez titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz, quien ha decidido que, a la vista de los datos de que dispone, es preciso imputar al hermano de Pedro Sánchez junto al presidente de la Diputación de Badajoz y secretario general del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, así como al jefe de servicio de apoyo jurídico e inspección del área de Recursos Humanos de dicha institución provincial, Alejandro José Cardenal. Considera la jueza que es necesario investigar los indicios de que se hubieran cometido los delitos de malversación, prevaricación, tráfico de influencias y contra la Hacienda y la Administración Pública.

Del caso del trabajo del hermano de Pedro Sánchez en una administración socialista se conocen detalles tan sospechosos como su presunta contratación a dedo para un cargo que hasta entonces era innecesario, su supuesta ausencia de un puesto de trabajo para el que no estaba autorizado a teletrabajar, su aparente y quizá ficticio, traslado de domicilio fiscal a Portugal para no pagar impuestos y su injustificado e inexplicable incremento millonario de patrimonio. Indicios todos para los que en ningún momento se ha intentado dar ni la menor de las explicaciones.

En su tercera carta, cuando vuelva de su gira antisemita, Pedro Sánchez dirá que todo es fango, que le acusan los fachas, que la ultraderecha le tiene envidia, que él no piensa dimitir, que gobernará por decreto y sin presupuestos, pero del Falcon no lo bajan ni los GEO. Sánchez no tiene vergüenza ni dignidad y aguantará con toda la familia imputada y con el PSOE en ruinas, aunque el fango le llegue hasta el cuello.

El hijo del terrorista del FRAP encantado de azotar a las mujeres ¿también a su barragana?

Para los imbéciles que critican la pulserita española

#SocialismoBasura : El matemático ruso que desenmascaró la naturaleza caníbal del socialismo

El socialismo es fundamentalmente anticultural porque pretende suplantar la iniciativa individual con dictados de arriba abajo de talla única

El nombre de Igor Rostislavovich Shafarevich está ligado a numerosos teoremas y fórmulas pioneras que ni siquiera puedo empezar a entender, pero que son celebrados como genios entre los entendidos numéricos. (Twitter)

por FEE

Igor Rostislavovich Shafarevich no es precisamente un nombre muy conocido, pero merece ser recordado un siglo después de su nacimiento y seis años después de su muerte. En 1923, nació en esta fecha -3 de junio- en Zhytomyr, Ucrania, a unos cien kilómetros al oeste de Kiev. Murió en 2017 a la edad de 93 años, dejando tras de sí notables contribuciones a las matemáticas y, de mucho mayor interés para mí, una poderosa acusación de la antigua calamidad conocida como socialismo.

Shafarevich ocupa un lugar destacado en el panteón de los matemáticos del siglo XX. Su nombre está ligado a numerosos teoremas y fórmulas pioneras que ni siquiera puedo empezar a entender, pero que son celebrados como genios entre los entendidos numéricos. En 1981 ingresó en la prestigiosa Royal Society de Londres como uno de los científicos extranjeros más brillantes.

Shafarevich creció en Ucrania, bajo el socialismo impuesto por los soviéticos, y desde muy joven albergó dudas sobre el sistema. A los 30 años empezó a enfrentarse a él por su abierto apoyo a la fe ortodoxa oriental en un imperio oficialmente ateo. Acabó convirtiéndose en un disidente antimarxista y en un aliado de Andrei Sájarov, el físico famoso por defender los derechos humanos frente a los ataques del régimen. A pesar de sus credenciales mundiales en matemáticas, Shafarevich fue despedido de la Universidad de Moscú por su colaboración con Sájarov.

Cuando el gran Aleksandr Solzhenitsyn (autor de Archipiélago Gulag y otras obras fundamentales) pronunció su famoso discurso en la Universidad de Harvard en 1978, citó un libro de Igor Shafarevich que había aparecido tres años antes. Solzhenitsyn, de hecho, escribió el prólogo de la traducción inglesa del libro.

Titulado El fenómeno socialista, es la incursión más significativa y memorable de Shafarevich fuera de las matemáticas y debería figurar como un clásico entre las voluminosas críticas definitivas del socialismo. Mi ejemplar, adquirido en 1981, está lleno de marcas y anotaciones en las que encontré reflexiones que no quería olvidar.

Las primeras 200 páginas del libro repasan las ideas y experimentos socialistas en la historia, desde Platón y Grecia hasta Mesopotamia, Egipto y China, pasando por la civilización inca en Sudamérica. Puede leer una buena versión del capítulo del libro sobre los incas aquí. La nación inca fue efímera (no pudo defenderse de unos cientos de españoles), pero puede que sea la sociedad más minuciosamente regimentada y planificada de forma centralizada que el mundo haya conocido jamás.

En el último tercio del libro, unas cien páginas, Shafarevich ofrece su análisis del socialismo. Argumenta persuasivamente que “al menos tres componentes del ideal socialista -la abolición de la propiedad privada, la abolición de la familia y la igualdad socialista- pueden deducirse de un único principio: *la supresión de la individualidad*”.

El socialismo se presenta en múltiples sabores, por supuesto, pero la versión no adulterada promete “la mayor igualdad posible”. Esto es el colmo de la hipocresía y el engaño, argumenta Shafarevich, porque al mismo tiempo, el socialismo ofrece “una estricta regimentación de toda la vida, que sería imposible sin un control absoluto y una burocracia todopoderosa que engendraría una desigualdad incomparablemente mayor”.

Los individuos participan en la vida como individuos pensantes y actuantes, no como porciones indistinguibles de una mancha colectivista. “La creatividad cultural, en particular la artística, es un ejemplo”, señala el autor. Los italianos del Renacimiento no pintaron La Última Cena. Lo hizo Leonardo da Vinci. “Y en los periodos en que aumentan los movimientos socialistas, la llamada a la destrucción de la cultura se oye cada vez más claramente”, explica Shafarevich.

El socialismo es fundamentalmente anticultural porque pretende suplantar la iniciativa individual con dictados de arriba abajo de talla única. Su proyecto centralizado y obligatorio es, en última instancia, una sentencia de muerte porque “no sólo las personas, sino incluso los animales, no pueden existir si se les reduce al nivel de los engranajes de un mecanismo”. Shafarevich escribe,

[Todos los aspectos de la vida que la hacen atractiva y le dan sentido están relacionados con manifestaciones de individualidad. Por lo tanto, una aplicación consecuente de los principios del socialismo priva a la vida humana de individualidad y, simultáneamente, priva a la vida de su significado y atractivo… conduciría a la extinción física del grupo en el que estos principios estuvieran vigentes, y si triunfaran en el mundo, a la extinción de la humanidad.

El colectivismo que defiende el socialismo es, en última instancia, un espejismo. No existe una “masa” que piense y actúe. Sólo lo hacen los individuos. Así que el llamado “colectivo” se reduce a algunos individuos que ejercen el poder sobre otros individuos. El socialismo es, pues, canibalismo animado por la filosofía. Shafarevich se lo dijo esencialmente al mundo hace medio siglo, y el mundo todavía lucha por aprenderlo.

Como mínimo, deberíamos agradecerle que nos lo haya hecho saber en este centenario de su nacimiento.

Este artículo fue publicado originalmente en la Fundación para la Educación Económica


Lawrence W. Reed es Presidente Emérito y Miembro Superior de la Familia Humphreys en la Fundación para la Educación Económica (FEE), habiendo servido durante casi 11 años como presidente de FEE (2008-2019). Es autor del libro de 2020, Was Jesus a Socialist? así como de Héroes Verdaderos: Increíbles historias verdaderas de coraje, carácter y convicción y perdóneme, profesor: Desafiando los mitos del progresismo.

«Socialism is forged in envy; it is administered from hypocrisy, generates laziness and destroys wealth.»

Adiós a una delictuosa forma de hacer política

#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre

Por EDUARDO INDA

Un importantísimo empresario español me apuntó allá por 2015 a propósito de la irrupción de Podemos en la escena política:

—La verdad es que estos tíos son unos perroflautas pero vienen muy bien para espolear a una clase política corrupta, adocenada y acomodada, de hecho, mis hijos les votan—.

Me tocó los pelendengues que un pijo como mi interlocutor, con hijos pijos a los que les ha venido poco menos que todo dado, se erigiera en entusiasta de una formación a la que le pone destrozar la economía de libre mercado, que enviaría okupas a invadir su casaza y que si pudiera lo metería directamente en la cárcel:

—Pues si tú opinas eso y tus hijos les votan, tienes un problema y gordo—.

Uno de los gerifaltes mediáticos culpables de haber convertido en Gulliver a esta banda de liliputienses, regalándoles un protagonismo que no se merecían ni por representatividad ni por legitimidad moral, me espetó la misma chorrada, palabra arriba, palabra abajo:

—Estos tíos han venido muy bien para sacudir un sistema anquilosado por culpa de tantos años de bipartidismo y para limpiar de golfos este país—, sentenció este irresponsable de tomo y lomo.

—Por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar esta chusma, que no son ni más ni menos que machacas de Nicolás Maduro, y para corruptos, ellos, que se han financiado con dinero manchado de la sangre de los demócratas venezolanos e iraníes—, respondió un servidor, harto de tanta tontería y falsedad.

No me hicieron falta semanas, ni días, ni tampoco horas para certificar que Pablo Iglesias es un tipejo. En el primer programa en el que coincidí con él se permitió el lujo de llamarme «sinvergüenza», «tonto» e «impresentable». Yo, obviamente, no repliqué a aquel sujeto malencarado, sucio, con pinta de no haberse lavado en tres o cuatro días. «No es cuestión de hacer de un ciudadano lumpen una estrella televisiva», cavilé. Nadie le dijo nada, el conductor del programa se hizo el sueco, ni lo calló ni lo largó y pensé dónde hubiera acabado yo de emplear esos mismos términos con otro contertulio: «En la puñetera calle».

Tengo muy claro que por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar la chusma podemita

Aquella jornada empezó la cacería contra mi persona. Entre tanto, comprobé, tan estupefacto como indignado, cómo cada vez se les otorgaba más protagonismo en los medios. No podía entender cómo se daba cancha a un individuo como Iglesias que había montado el 15-M, que salía en vídeos cuasiorgasmeándose por el apaleamiento de un antidisturbios que protegía el Congreso, que había sido financiado por la narcodictadura venezolana y por esa autocracia iraní que cuelga homosexuales y lapida mujeres y que era el quintacolumnista de la asociación de presos etarras, Herrira, en Madrid.

Años después, no muchos, un par tal vez, tres ministros de Mariano Rajoy coincidieron en su versión de los hechos en otras tantas conversaciones diferentes: «Alzaprimar a estos indeseables fue idea de Soraya Sáenz de Santamaría, que la puso en marcha con sus medios amigos y con la ayuda de Félix Sanz Roldán para frenar la vuelta del PSOE al poder en un momento en el que estábamos en caída libre por los interminables casos de corrupción, la mayoría, por cierto, anteriores a nosotros».

A ningún país europeo en particular y a ninguno occidental en general se le habría ocurrido jamás proteger y dopar mediática, judicial y económicamente una formación de extremísima izquierda que quiere implantar por estos pagos una tiranía similar a la que ha matado de hambre a unos venezolanos que contemplan impotentes cómo los precios han llegado a crecer un 65.000% anual. Cuando me mentaban «lo listo» que era Pablo Iglesias, yo siempre contraargumentaba en idénticos términos:

—Con buena picha, bien se folla. Si te ponen todas las teles a tu disposición, tienes dinero a mansalva, los jueces te perdonan la vida y los periodistas te ríen las gracias, cualquiera puede parecer Einstein o Demóstenes—.

Enfrentarme en La Sexta Noche al delincuente de Pablo Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, excepción hecha de un Federico Jiménez Losantos que le cantó las cuarenta desde el minuto uno, de Vicente Vallés y de Ana Rosa , no me salió gratis. Hube de soportar la mayor campaña de linchamiento a un periodista en democracia. Lo más suave que me llamaban era «hijo de puta» y lo habitual era el manido «fascista», «cocainómano», cuando no me he metido una raya en mi vida, e incluso «maltratador», cuando jamás he puesto una mano encima a una mujer . Calumnias que no quedaron impunes: presenté una ristra de querellas y las gané todas. Que son unos quinquis quedó tanto más claro el día que publicaron en redes sociales la dirección de mi casa y el modelo de vehículo que conduzco. El objetivo de esta despiadada campaña de coacciones y acoso no era otro que meterme el miedo en el cuerpo y, de paso, ver si sonaba la flauta y algún desalmado me rompía la crisma por la calle.

Enfrentarme al delincuente de Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, salvo algunas honrosas excepciones, no me salió gratis

Proseguí mi batalla contra esta banda en la más absoluta de las soledades, salvando las honrosas excepciones antedichas. Lo consideraba y lo considero una obligación moral. Me niego a que estalinistas impongan su verdad en el imaginario colectivo, menos aún a que gobiernen mi país. No me rendí. No había otra. No quería dejar a mis hijos un país peor que el que hemos heredado nosotros con democracia total, plena separación de poderes, integración en la Unión Europea y homologación absoluta con cualquiera de los grandes del mundo libre.

Otros de los responsables del auge podemita, involuntarios en este caso, fueron Juan Carlos I y Alfredo Pérez Rubalcaba, que abdicaron y renunciaron a la Secretaría General del PSOE, respectivamente, apenas una semana después de que estos facinerosos irrumpieran en las instituciones por primera vez. Los cinco escaños que obtuvieron en las elecciones europeas de 2014 tuvieron para ellos sensación a victoria pese a que habían quedado en cuarta posición. Ellos irrumpían y se las piraban el hombre que había pilotado la Transición de la dictadura a la democracia, que llevaba la friolera de 39 años en el trono, y el presidente que no lo fue pero que atesoró más poder que ningún otro ministro en democracia. Un error de manual que disparó el poder y las expectativas de una formación que poco tiempo más tarde, en enero de 2015, lideraba las encuestas en intención de voto.

Provoca vergüenza ajena recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia. Como gente austera a un individuo que prometió no abandonar jamás Vallecas pero que a las primeras de cambio se pilló un casoplón de 1,2 millones por 720.000 euros en una suerte de milagro de los panes y los peces que convendría aclarar, exclusiva de OKDIARIO que marcó un antes y un después. Como políticos diferentes a mentirosos compulsivos que jamás cumplieron la palabra dada de no cobrar nunca más de tres salarios mínimos y donar el resto a ONGs. O como inmaculados demócratas a chusmita a la que se les llenaba la boca de la palabra «libertad de expresión» pero que, en cuanto podían, reclamaban la nacionalización de los medios de comunicación privados. Entre tanto, la Justicia hacía la vista gorda con golferías como la financiación iraní del canal de Pablo Iglesias o los pagos venezolanos durante y después de la creación de Podemos.

Lo peor de todo es que, a pesar de las mil y una evidencias, se había establecido cual lugar común la especie de que eran tipos ejemplares, luchadores por la libertad, ciudadanos a los que les importaba un pepino el vil metal. La esquizofrenia había llegado a tales extremos que lo anormal se había convertido en lo normal, lo inmoral en lo moral y lo ilegal en lo legal. Al punto que Pedro Sánchez dio entrada en el Gobierno a estos personajes más sucios por dentro que por fuera, que ya es decir.

Resulta vergonzoso recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia

Iglesias y cía, que ya en el Ayuntamiento de Madrid habían exigido puestos de «máxima visibilidad y mínima responsabilidad», hicieron lo propio al entrar en el Gobierno de un Pedro Sánchez que había prometido hasta la saciedad que jamás los metería en el Consejo de Ministros por aquello de no padecer pesadillas. Un embuste presidencial más. Lo bueno es que pronto quisieron más balón y se les dio dinero y competencias. Una barbaridad toda vez que ninguno de ellos había hecho nada de provecho en su vida: Irene Montero no había pasado de cajera novata en Saturn, Iglesias era un profesor que se dedicaba a invitar a las alumnas de Políticas a acompañarle al baño remedando a un conocido futbolista y Echenique es verdad que se había licenciado en Físicas pero tampoco aportaba lo que se dice un currículum de relumbrón. Era uno más en el CSIC y había militado en ¡¡¡Ciudadanos!!! Lo propio de un pedazo de burgués como él. Monedero fue más listo: jamás se metió en la vida institucional. Hacía el mal y se forraba pero siempre extramuros.

Abjurar de su mandamiento «máxima visibilidad y mínima responsabilidad» los hundió para siempre. No sólo no eran ni la décima parte lo listos que se creían sino que, además, mezclaron su chulesca prepotencia con la ignorancia y la ideología más extrema. Como no podía ser de otra manera, se les vieron las costuras y acabaron como el rosario de la aurora. Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero han terminado por llevarse por delante no sólo a Podemos sino también al Partido Socialista. La rebaja de penas a 1.127 violadores, pederastas y abusadores, y la puesta en libertad anticipada de un centenar de ellos, y esa demencia que es esa Ley Trans que permite cambiarte de sexo siendo un niño han sepultado a estos seres diabólicos. El karma, que nunca falla.

Las autonómicas madrileñas fueron el primer varapalo a Pablo Iglesias. Se presentó pensando que se iba a comer a Isabel Díaz Ayuso, a la que trataba con su habitual machismo cavernícola, y acabó devorado por el mayor fenómeno político de nuestra historia reciente. Desde entonces no han dado pie con bola. Eso sí: han forrado el lomo a miles de amiguetes con surrealistas contratos otorgados desde el Ministerio de Igualdad: desde uno para medir el machismo en los algoritmos, hasta otro para combatir el uso del rosa en la vestimenta en las niñas, pasando por algunos tan surrealistas dedicados a «estudiar las diferencias entre hombres y mujeres ante los huracanes» o para analizar «la cosificación de las mujeres en las series españolas».

Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero se han llevado por delante no sólo a Podemos sino también al PSOE

Las desgracias no vienen solas. Que se lo digan o se lo cuenten a Irene Montero, que esta semana ha sido condenada por el Supremo a pagar 18.000 euros al ex marido de la secuestradora líder de Infancia Libre, al que tildó públicamente de «maltratador», a sabiendas de que era falso. Lo mismo que le ocurrió al golfo de Juanma del Olmo, su sicario en las redes, que hizo lo propio con la memoria de un chico asesinado en los 80 por la candidata morada a alcaldesa de Ávila en 2019. Fue sancionado penalmente y obligado a abonar 10.000 euros a sus familiares por calificarle falsamente de «violador».

Se la pegaron en las elecciones municipales y autonómicas de hace 14 días y ahora han tenido que pasar por el trágala de ir dentro de Sumar y calladitos. La liberavioladores y sueltapederastas Irene Montero no irá en puestos de salida con lo cual el chollo del carguito, los asesores, el coche oficial, los viajes en Falcon a Nueva York y la piñata con dinero público se le ha acabado. Iglesias es ya un juguete roto que recuerda al Poli Díaz de sus peores días. Y Echenique carecerá de los potentes altavoces que tenía a su disposición para esparcer su fascistoide bilis.

Ramón Espinar al menos ha tenido la decencia de pedir «perdón» por haber pertenecido a «la secta de Podemos», afirmación que conlleva también la condición de organización criminal. Todas las sectas son organizaciones criminales. Qué lejos quedan los tiempos en los que el hijísimo del ex consejero de Cultura y Hacienda de Joaquín Leguina me interpelaba a la salida de La Sexta Noche con una amabilidad no exenta de puerilidad:

—Oye, Inda, ¿tú eres tan malo en tu vida privada como aparentas en los programas de televisión?—.

Yolanda Díaz está en las antípodas ideológicas de un liberal como yo. A mí jamás se me ocurriría ensalzar a dos asesinos en serie como Fidel Castro y Hugo Chávez. Pero hay que reconocer que cada vez está más cerca de la socialdemocracia que del comunismo y que sus formas, exquisitas, nada tienen que ver con el matonismo de Iglesias, del ex jefe de ETA Otegi o de los golpistas catalanes. La caza y captura de periodistas que practicaba Pablo Iglesias no va con ella, es más, fue uno de los grandes motivos de discrepancia con él.

España es un país mejor con la desaparición de la primera línea política de delincuentes como Pablo Iglesias, Irene Montero, Pablo Echenique o Juan Carlos Monedero. De la batasunoide Ione Belarra o de la zumbada de Ángela Rodríguez Pam no hablaré más de la cuenta porque no han pasado de ser meras comparsas. El cuento ha terminado bien pero pudo haber acabado como el rosario de la aurora. Algunos dimos la cara y nos costó muy caro en términos de linchamiento público. Lo volvería a hacer setenta veces siete. Era y es una obligación moral y un acto de patriotismo.

Que os pudráis en el infierno y que llevéis tanta paz como descanso dejáis.

Sobre el socialismo y otras anécdotas de pandilleros

Aquellos que piensan que todo se reduce a una batalla cultural o a procesos electorales son, en el mejor de los casos, funcionales a las dictaduras

por Hugo Marcelo Balderrama

Fidel solamente estaba repitiendo las tácticas que unas décadas antes había implantado otro dictador comunista, Iósif Stalin. (Archivo)

El fallecido Olavo de Carvalho concluyó que muchas de las teorías marxistas no pasaban de ser falacias y mentiras. Por ejemplo, asumir que la lucha de clases es la constructora de la historia no tiene ningún asidero en la vida real. Ya que las personas tienen más progreso y mejores condiciones de vida cuando colaboran entre ellas. La lucha de clase destrozaría todo, pero no construirían nada.

Sin embargo, el verdadero peligro del marxismo y del wokis mo, su hijo posmoderno, no radica en sus disparatadas pretensiones de ciencia, sino en haber servido de justificativo para cometer toda clase de crímenes. Veamos.

Durante su «juicio» por traición a Cuba ―objetivamente, era un teatro montado por Fidel y Raúl― el comandante Huber Matos dio testimonio de la infiltración comunista en el proceso revolucionario.

Matos denunció que la Reforma Agraria era, en realidad, una expropiación de tierras a pequeños productores agrarios y familias sembradoras de arroz. Esas ideas ―que salían de la mente de Ernesto Guevara y otros comunistas― no tenían el apoyo de los productores cubanos. Pero eso no le importó a Castro, y para implantarlas recurrió a la táctica de todos los tiranos, encarcelar y matar a sus oponentes.

Pero Fidel solamente estaba repitiendo las tácticas que unas décadas antes había implantado otro dictador comunista, Iósif Stalin.

En su extensa obra, Iósif Stalin: una biografía, el escritor Robert Service nos relata que durante su juventud el dictador ruso era, junto a su pandilla, el principal organizador de asaltos a bancos y familias adineradas. Su mayor golpe lo dio en 1907, cuando su mara robó una diligencia de caudales. Luego del asalto huyeron a Finlandia. El atraco llenó de orgullo a Vladímir Lenin.

En 1922, dos años después de la muerte de Lenin, Iósif Stalin acapara el poder en la URSS, y comienza una purga de sus opositores. León Trotski, su mayor enemigo, fue desterrado de la Unión Soviética en 1929; él se exilia en México. Pero Stalin ya había ordenado su ejecución. En 1940 el militante comunista catalán Jaime Ramón Mercader del Río sería el encargado de cumplir esa orden.

Aunque los teóricos marxistas dicen que ambos tenían diferentes posturas en cuanto al futuro del comunismo, en verdad se trató de una vil y vulgar pelea de matones por el poder. Obviamente, Stalin resultó más sanguinario que Trotski.

No obstante, no es necesario retroceder tanto en la historia, ni viajar tan lejos para encontrar ejemplos, Álvaro García Linera, ex vicepresidente de Bolivia, fue uno de los principales exponentes del indigenismo, una especie de versión boliviana del wokismo.

Su militancia en la causa indigenista no se limitó a escribir libros o artículos, sino que, a principios de la década del 90, fundó El Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK). La organización estuvo involucrada en asaltos a camiones de remesas y atentados a antenas de telecomunicaciones.

El discurso indigenista sirvió para que los crímenes cometidos por el EGTK sean vistos ante la opinión pública como un acto de «reivindicación» histórica. Pero como dice Max Manwaring, experto en seguridad y violencia pandillera, son simples hampones intentando figurar como luchadores sociales.

Incluso el propio Evo Morales es un producto de las ONGS y el dinero de los cárteles del narcotráfico. Su imagen de «líder» de los indígenas no pasa de ser una escena teatral para ocultar su naturaleza criminal, pedofilia incluida.

A modo de cierre, aquellos que piensan que todo se reduce a una batalla cultural o a procesos electorales son, en el mejor de los casos, funcionales a las dictaduras. Los militantes del castrochavismo están dispuestos a mantener el poder a cualquier costo, incluidos las guerras civiles y el terrorismo de Estado (lo dijo el propio Hugo Chávez). Nunca se trató de política, sino de crimen transnacional.

Un diario afín al gobierno de Sánchez quiere más pobreza «por las buenas o por las malas»

Es lo último de la extrema izquierda: proponer la pobreza como algo deseable

El socialismo es una ideología que pretende someter toda la riqueza de la sociedad al control del Estado, buscando siempre nuevas excusas.

Elentir

La miseria generada por el comunismo con la excusa de su utopía

Hace cien años la excusa era conseguir una sociedad sin clases en la que todos fuesen iguales y nadie tuviese más que nadie, una utopía totalitaria para la que los comunistas exigían sacrificar la libertad y el derecho a la propiedad privada. Con esa excusa, el comunismo sembró el mundo de brutales dictaduras que hundieron en la miseria a pueblos enteros, provocando hambrunas que mataron a millones de personas. Después de ese sangriento experimento, el comunismo ya debería haber quedado descalificado universalmente, pero sigue intentando conseguir su objetivo totalitario recurriendo a nuevas excusas.

La izquierda anuncia un apocalipsis si no seguimos sus recetas

El pretexto más utilizado hoy por la izquierda para volver a intentar someter a la sociedad a un Estado autoritario es el catastrofismo ecologista. Los nuevos charlatanes socialistas y comunistas nos anuncian un apocalipsis planetario si no seguimos sus consejos. Como ya nadie se cree la utopía comunista de hace un siglo, ahora recurren al miedo al futuro para intentar lograr el mismo objetivo. Llevan años intentándolo: desde la década de 1960 vienen pronosticado catástrofes que nunca se han cumplido, pero gracias a esos mensajes catastrofistas han promovido la normalización del aborto, una creciente presión fiscal y un cada vez mayor control de la economía por parte del Estado.

Puesto que el socialismo ha demostrado ser una ideología desastrosa en materia económica, que sólo sabe generar miseria, la izquierda ha decidido convencernos de que su incompetencia es una virtud y que lo correcto es ser más pobres. No se trata de una broma, aunque lo parezca, y no es algo que se le haya ocurrido hace unos días: la extrema izquierda lleva ya algunos años proponiendo la tesis del «decrecimiento»El objetivo sigue siendo el mismo que hace cien años: destruir el capitalismo, que ha demostrado ser el sistema económico más adecuado para generar riqueza y prosperidad.

«Empobrecerse por las buenas o por las malas»

Este jueves, Eldiario.es, un medio español de extrema izquierda afín al gobierno de Pedro Sánchez (hace unos meses participó en la fiesta del décimo aniversario de ese medio), publicó una noticia con este titular: «Empobrecerse por las buenas o por las malas, la receta para salvar el planeta«. La noticia habla sobre un ensayo de Jorge Riechmann un profesor universitario vinculado al partido de ultraizquierda Podemos.

Acabar con el capitalismo invocando a Karl Marx

En 2015, la web del partido Anticapitalistas, una organización comunista trotskista, publicó una entrevista a Riechmann en la que este profesor afirmaba:

«Yo defiendo desde hace tiempo que no podemos pensar en una sociedad que sea sustentable de verdad y que siga siendo capitalista. Si queremos sociedades que puedan durar en el tiempo, que sean perdurables, no hay forma de esquivar la cuestión del sistema y las rupturas anticapitalistas. Tenemos que fijarnos más en algo que, aunque ya estaba presente en El capital de Marx, no ha tenido mucha importancia en los intentos históricos de avanzar en el socialismo: la idea de que las fuerzas productivas son, a la vez e idisociablemente, fuerzas destructivas».

Lo que ahora propone Riechmann en Eldiario.es es lo siguiente: «Mi propuesta de ecosocialismo descalzo trata de ayudar a que tomemos el camino de ‘por las buenas’, deshaciéndonos de ilusiones e impulsando dinámicas de decrecimiento material y energético, redistribución masiva, educación en la ‘igualibertad’, relocalización productiva, tecnologías sencillas, agroecología, recampesinización de nuestras sociedades, renaturalización de zonas extensas de la biosfera, cultivo de una nueva Cultura de la Tierra».

Un plan de empobrecimiento que recuerda al de los Jemeres Rojos

Ese discurso recuerda terriblemente a lo que los Jemeres Rojos intentaron en Camboya, así que podemos hacernos una idea de cómo sería la cosa si la extrema izquierda decide que hay que empobrecerse «por las malas». En Camboya la cosa acabó en un genocidio perpetrado por los comunistas con 2 millones de muertos, la cuarta parte de la población del país. El final de ese genocidio llegó en 1979, hace 44 años. No ha pasado ni medio siglo y ya tenemos otra vez a la extrema izquierda intentandos vendernos otra vez las mimas patrañas.

Foto: La Moncloa. Pedro Sánchez con Ignacio Escolar, director de Eldiario.es, en la fiesta del décimo aniversario de ese medio. Este sujeto, se las da de periodista (hasta ahora, lo que ha conseguido son algunas quiebras de medios) cuando no pasó de tercero de carrera (creo que se quedó en segundo)

PODEMOS: ESA BASURA / PODEMOS: THAT GARBAGE

+PODEMOSPSICOPATAS1

Todo iba relativamente bien y vivíamos en paz hasta que en 2014 apareció Podemos.
Nos dijeron que todo era malo, se autodenominaron indignados, y al resto casta.

Inventaron problemas donde no los había.Enfrentaron a padres con hijos, mujeres con hombres y homosexuales con heteros.

Resucitaron la Guerra Civil ya olvidada, hablaron de cunetas, de buenos y malos, y donde había convivencia llegó el odio.

A los que creaban empleo los convirtieron en explotadores y a los orgullosos de España en fascistas. Adoctrinaron a los jóvenes haciéndoles intolerantes.

Enfrentaron lo público con el resto y hablaron de vivienda digna mientras ellos utilizaban los hospitales privados y se mudaban a chalets con piscina y jardín de 2.000 metros cuadrados.

Pasamos de ser aliados en la UE de USA a serlo de las narcodictaduras latinoamericanas.

Empezaron a adorar a dictadores abyectos como Chávez o Maduro, junto con el Ché o los Castro y el propio Lenin mientras nos quitaban el orgullo de la Transición y la Constitución del 78 porque decían que fue un invento franquista.

Y mientras tanto, nos dijeron que no sabíamos lo que era la libertad, ni la tolerancia, ni el sexo, como si no hubiésemos sido jóvenes nunca.

Ellos nos enseñarían todo porque antes de ellos, los adanes, no hubo nada.

Hablaron de tolerancia, pero aparecieron las amenazas y los escraches a quien no pensase como ellos. También en la universidad.

Convirtieron las redes sociales en una pesadilla en la que es mejor estar callado si no quieres que te destrocen decenas de trolls con nombre de muñeca.

Apalear a un policía era un orgullo, utilizar la guillotina una costumbre, meter muertos en ceniceros una gracia y “colgar” jueces libertad de expresión. Saltarse las normas una diversión y okupar viviendas ajenas un derecho constitucional.

Desde aquel 2014 todo ha ido a peor. Nos habéis enfrentado y dividido. Tenemos más problemas y nos habéis instalado en el caos. Nos habéis traído la peste social.

Podéis iros por donde vinisteis. Por favor, cerrad la puerta al salir.

Todo español de bien que pueda, que difunda este gran mensaje. 🇪🇸🇪🇸🇪🇸

Corrupciones de Podemos

PODEMOS CORRUPCIONES

Maria Teresa Fernandez, malversación de caudales públicos por hacer una obra en su casa con dinero y materiales públicos cuando era vicealcaldesa de la localidad en 2012.
Por un delito mucho más grave, el tráfico de drogas, fue condenado y obligado a dimitir José Oliver, dirigente del partido morado en Baleares. Fue condenado en 2013 a 20 meses de prisión y 3.000 euros de multa por la posesión de más de 148 gramos de metanfetamina.
En Asturias, fue el parlamentario regional Enrique López, el que fue acusado de un delito de atentado contra agente de la autoridad y de falta de lesiones. Su condición de aforado hizo que el caso se derivara al Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que finalmente le absolvió.
También integra esta lista negra la exparlamentaria en las Cortes Valenciana, Covadonga Peremarch, a la que Podemos tuvo que expulsar del partido por un delito de corrupción.
Uno de los casos más escabrosos y recientes. El candidato de Podemos por Badajoz fue detenido en abril del año pasado por corrupción de menores y delitos relativos a la prostitución.
De vuelta a Madrid, especial revuelo mediático provocaron las hermanas Rosa y Paloma Agudo, número 2 y 3 de la lista de Ganemos en Valdemoro. Fueron condenadas a 3 años  de cárcel por un delito de insolvencia punible, por repartirse 600.000 euros que reclamaban a una inmobiliaria.
Uno de los casos más escabrosos se produjo en Castilla León y tuvo como protagonista al parlamentario regional de Podemos, Pedro de Palacio, condenado cuando era menor por abusar de una niña. Acabo dimitiendo de su cargo.
El parlamentario de Podemos en Castilla y León Pedro de Palacio. Dimitió vinculado a un sórdido caso de pederastia.
Problemas con el tráfico de drogas tuvo también el senador por Lanzarote, Ramón Galindo, detenido en 2008 por posesión de cocaína.
También con repercusión en las Cortes Generales, en la relación de ovejas negras de Podemos figura su senadora por Álava, Elvira García, expulsada del partido morado y tránsfuga en el Grupo Mixto. Fue condenada por dejar de pagar el alquiler de la vivienda social de la que disfrutaba en Vitoria. Pese a su nómina de casi 8.000 euros en la Cámara Alta.
El senador de Podemos por Guipúzcoa, Josetxo Arrieta, detenido en su día por pertenecer a un comando de ETA.
Uno de los casos más relevantes lo protagoniza el senador por Guipuzcoa, Josetxo Arrieta, exmiembro de ETA. Con tan solo 18 años fue detenido en San Sebastián, junto a otros dos miembros de un comando terrorista.
El de las agresiones a miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado es uno de los delitos más habituales en muchos cargos de Podemos. Es el caso de José Bail, ex-diputado por Huesca y condenado por agredir en 2012 a la Guardia Civil en una protesta contra el recrecimiento del pantano de Yesa.
Uno de los casos más mediáticos afecta al diputado por Tenerife Alberto Rodríguez, popularmente conocido como el «diputado de las rastas». Precisamente hace dos semanas fue citado por el Tribunal Supremo en relación con un delito de desorden público cometido cuando, en la madrugada del 25 de diciembre de 2006, tuvo un altercado con policías locales en La Laguna (Tenerife).
Por agresión a un concejal del PSOE fue condenado el edil de Podemos en Jaén, Andrés Bódalo. Condenado a tres años de cárcel y por reincidente, permanece en prisión.
En el Ayuntamiento de Madrid, las distintas marcas bajo el paraguas de Podemos tienen a varios de sus concejales imputados. La última, Rommy Arce, por un delito de odio. También Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer por prevaricación y malversación de caudales públicos. La propia portavoz municipal, Rita Maestre, fue condenada por el delito de ofensa a los sentimientos religiosos por asaltar la capilla de la Universidad Complutense.
El delito de estafa tampoco le es ajeno a Podemos. El gaditano Francisco Cano fue condenado por la Audiencia Nacional a siete años de prisión por su participación en la estafa de la empresa de inversión de bienes Arte y Naturaleza. Una estafa de carácter piramidal.
Otro de los casos que más revuelo mediático provocó tuvo como protagonista a la concejal de Guanyar Alicante, Marisol Moreno, conocida como ‘Marisol la Roja’, por injurias al Rey. La Fiscalía pedía para ella 10 meses de cárcel por las frases «absolutamente vejatorias» que dedicó en las redes sociales a la familia real. Finalmente fue condenada a una multa de 6.000 euros por injurias a la Corona.
En 2015, el cabeza de lista de Catalunya sí que es Pot por Tarragona, Gerard Bargalló, se vio obligado a dimitir como diputado en el Parlament al conocerse que cobró el paro de forma irregular.
Otro de los casos más escabrosos, y más recientes, se produjo en Badajoz. En abril del año pasado, su candidato en 2015 Salvador Salvatierra de Toro fue detenido como presunto autor de un delito de corrupción de menores y delitos relativos a la prostitución. La Policía encontró en su domicilio un ordenador con imágenes de menores desnudas.
Otro dirigente de Podemos con problemas con la Justicia es el diputado autonómico extremeño  Eugenio Romero, acusado por dos delitos de coacciones y desorden público. Son los 20 «nombres de la vergüenza» que Pablo Iglesias trata de ocultar. 
Pero los problemas con la Justicia, con Hacienda o con la Seguridad Social no le son ajenos tampoco a la cúpula del partido. Los pagos opacos de Venezuela e Irán a Pablo Iglesias, la beca-black de Íñigo Errejón, el caso del asistente sin contrato de Pablo Echenique, los cobros irregulares  de Carolina Bescansa o los problemas fiscales de Juan Carlos Monedero son algunos de ellos.
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Podemos exige cambiar la ley para no acusar de terrorismo a los violentos CDR.

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El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en su escaño durante una sesión de control en el Congreso (Foto: Efe)

 

Y luego, sus AFILIADOS, VOTANTES Y SIMPATIZANTES seguirán insistiendo en que eso de que apoyan y están con los terroristas es una falsedad, un FAKE.

PUES DE «FAKE» NADA, ESTA ES LA NOTICIA Y QUE LA REFUTEN SI PUEDEN.

Por Segundo Sanz en Ok diario

El grupo parlamentario de Unidos Podemos-En Comú-En Marea ha registrado una iniciativa en el Congreso de los Diputados para que los miembros de los autodenominados ‘Comités de Defensa de la República (CDR)’ en Cataluña no puedan ser acusados de un presunto delito de terrorismo en la comisión de actos violentos al estilo de la ‘kale borroka. Si bien el texto presentado es una proposición no de ley (PNL), la formación morada sí que plantea en su contenido un cambio normativo en el Código Penal.

El partido de Pablo Iglesias y sus confluencias quieren que el Congreso inste al Gobierno a modificar el apartado 2 del artículo 573.1 del Código Penal para que “no se permita la aplicación de los tipos de terrorismo a protestas ciudadanas fruto del derecho a la libre participación política, de acuerdo con las directivas europeas y la legislación internacional en materia de derechos humanos”.

La iniciativa, registrada en la Comisión de Justicia con el título ‘Proposición no de Ley para garantizar el derecho de protesta’, señala que la actual redacción del Código Penal permite “una interpretación arbitraria” que “podría dirigirse sin problemas a la criminalización de las actuaciones de quien, en un momento dado, pueda considerarse enemigo del Gobierno de turno”.

En esta línea, el grupo parlamentario de Unidos Podemos critica que la Fiscalía acusara de terrorismo y rebelión a Tamara Carrasco, integrante de un Comité de Defensa de la República (CDR), por “coordinar y dirigir presuntamente las protestas llevadas a cabo en Semana Santa en las carreteras catalanas”. El texto recuerda que el juez de la Audiencia Nacional Diego de Egea, descartó la acusación de terrorismo e imputó a la acusada un delito de desórdenes públicos, decisión recurrida por la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

El Ministerio Público acusó a Carrasco de desarrollar actividades de dirección y coordinación en actos de sabotaje, formando parte de un reducido equipo de dirección que determina las pautas de actuación y las consignas de movilización de los CDR. Añadió además que el objetivo de los mismos era normalizar la desobediencia y exteriorizar la confrontación con el Estado, trasladando a la calle con actuaciones violentas el proceso separatista catalán que se investiga en sendos procedimientos en el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional.

Sin embargo, Podemos considera que “el derecho a la protesta forma parte del núcleo esencial de un Estado democrático, y los poderes públicos deben garantizarlo como medio de reivindicación del cambio democrático”. El partido de Iglesias subraya que “los mayores logros económicos, sociales y culturales de la historia han ido precedidos de movilizaciones ciudadanas” y advierte al Gobierno de que “debe abstenerse de instrumentalizar y desnaturalizar el derecho penal para criminalizar la protesta política“.

“Reunión pacífica”

La proposición, que lleva la firma de los diputados Alberto Garzón, Jaume Moya, Eduardo Santos y Lucía Martín, también insta a cambiar de la redacción del artículo 571 del Código Penal “para vincular en todo caso la actividad de la organización terrorista a la difusión de terror entre la población a través de actos violentos”. Además, exige “proteger el derecho a la reunión pacífica de toda la ciudadanía, como medio legítimo y constitucionalmente protegido para la incidencia política y cumplir la obligación de los poderes públicos de fomentar la participación política”.

Tal y como publicó OKDIARIO, la independentista Tamara Carrasco, cabecilla de los CDR, fue candidata de la marca de Podemos en Viladecans (Barcelona). En concreto, ocupó el puesto número de 3 de la candidatura Guanyem Viladecans en las elecciones municipales de 2015. Antes de ello, Carrasco se movió en el entorno de los radicales de la CUP.

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