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Hamás: sanguinarios y drogadictos ⚰️☠️

#PalestinaNoExiste


DESTACADASRORY BRANKER, Y OLEGNA H.

Terroristas sanguinarios y despiadados han asesinado a miles de hebreos. Ahora se añade a estos sucesos que los perpetradores de estas muertes usan estupefacientes (Captagón) durante sus atentados.

Cada vez se sabe más de la desgracia que se vive en la guerra entre los israelíes y el grupo terrorista Hamás, los cuales desarrollan este desenlace bélico en Medio Oriente.

Ahora se anunció que muchas de las muertes desde el pasado sábado siete de octubre perpetradas por Hamás son también productos de una droga, la cual los terroristas han estado usando durante sus ataques.

La droga de los Yihadistas

Captagón, conocida como la “cocaína de los pobres”, o “pastillas del horror”, es la droga que las Fuerzas de Israel (FDI) han estado encontrando en los cuerpos de los radicales muertos en el desarrollo del conflicto.

Este nuevo descubrimiento de los terroristas se suma a la cantidad de viviendas quemadas, cadáveres de civiles violados, ejecutados, incinerados vivos, entre otras muchas de calamidades.

La droga de los yihadistas

Este fármaco adictivo se empezó a producir en 1963 para tratar la hiperactividad, la narcolepsia y la depresión, pero se prohibió en la década de 1980 por la «falta de potencial terapéutico y por su parecido a las anfetaminas».

Ahora es una de las drogas más populares en Oriente Medio, donde se produce masivamente, concretamente en Siria y Líbano, y que está siendo usada como un “descargue” para los terroristas de Hamás.

La misma es muy común en los países árabes, aunque algunos lo conocen en Occidente como «la droga de los yihadistas», por el uso que hacen de ella combatientes en Siria.

Lo que produce

Muchos aseguran que los terroristas la utilizan como una «píldora milagrosa» para olvidar el dolor y el miedo.

«Desde los extremistas del autodenominado Estado Islámico (EI), hasta miembros del grupo rebelde al-Nusra y también soldados del Ejército Libre de Siria (ELS)», declaró un traficante de estas sustancias en un reportaje televisado de Arte Journal, en mayo de 2015.

«Los combatientes las utilizan para controlar sus nervios y también para aumentar su rendimiento sexual», agregó, con el rostro cubierto.

«Ya no sentía miedo después de tomar captagón», dijo un tercer hombre.

Hamas

Además, un excombatiente sirio le contó a la BBC que la droga «proporciona a los soldados energía sobrehumana y coraje«.

Otro excombatiente relató cómo 350 personas tomaron los comprimidos sin saber que se trataba de una droga.

El Captagón podría ser solo una excusa para la maldad que posee Hamás (Publicar esta frase en X)

Aun se espera una confirmación química de los cuerpos, para reafirmar que los radiales usan esta droga antes de entrar en combate.

De ser cierto el uso frecuente de captagón entre las filas de Hamás, se interpreta como que sus miembros dan lo mismo que Kamieński dice de los de ISIS: «Están, en una palabra, intoxicados con dos venenos: el yihad y los psicoestimulantes».

#StopIslam #StopYihad

La máquina de matar más grande de la historia

El partido comunista chino ha sido la gran máquina de matar: a los cerca de 70 millones de represaliados asesinados hay que sumar los millones de muertos por hambrunas y los centenares de millones de niños abortados por la política de hijo único.

Por Steven Mosher

Mural en Alemania en memoria del héroe de la plaza de Tiananmen

Se podría llenar una biblioteca con todo lo escrito acerca de las muertes e incontables sufrimientos causados ​​por un siglo sangriento de comunismo. Solo la sección del Partido Comunista Chino contra el pueblo chino requeriría las dos terceras partes del recinto.

«El Libro Negro del Comunismo», publicado en 1999 por Harvard University Press, ofrece una sugestiva estimación de tamaña carnicería. El editor, Stéphane Courtois, calculó que el número total de muertos a causa del comunismo del siglo XX se acercaba a los 100 millones. Y China encabeza la lista con 65 millones de muertes.

Courtois señala: «Los regímenes comunistas convirtieron el crimen masivo en un sistema de gobierno totalmente legal». Es decir, eran empresas criminales por su propia naturaleza, grupos de matones que regularmente aterrorizaban a las poblaciones bajo su control para mantenerlas temerosas y dóciles.

Estos regímenes estaban y están dirigidos por hombres violentos y sin ley (los Lenin, los Stalin, los Pol Pot y los Kim norcoreanos) que mataban sin motivo, con violencia y sin ningún respeto por la vida humana. Pero ninguno de estos asesinos en masa, ni siquiera todos juntos, se acerca a la magnitud de los crímenes de Mao Zedong y el Partido Comunista Chino contra el pueblo chino.

Mao pasó sus días inventando nuevas formas de aterrorizar al pueblo chino para que obedezca los dictados de la religión mundana creada en torno a sí mismo, formas que invariablemente implicaban la estigmatización, la tortura y la ejecución de un gran número de personas. La máquina de matar comunista, que él mismo operaba, afectó a una amplia franja de la población.

La idea de que dos tercios del total de víctimas del comunismo murieron a manos de la empresa criminal conocida como Partido Comunista Chino es bastante aterradora. Sin embargo, 40 años de estudio del régimen chino me han convencido de que la cifra de 65 millones que figura en el «Libro Negro» es, en mi opinión, una subestimación. 

Otros investigadores están de acuerdo en que hubo muchos millones más de muertes. Jung Chang y Jon Halliday, en su libro brillantemente investigado «Mao: The Unknown Story», dan una cifra de más de 70 millones de muertes atribuibles a Mao durante su mandato en el poder.

Pero creo que la cifra es aún mayor. No sólo porque las matanzas han continuado desde 1976, año en que Mao se hizo marxista. Habría que añadir a la lista dos campañas importantes, cada una de las cuales produjo decenas de millones de víctimas adicionales.

La primera gran adición a esta cifra serían los 45 millones o más de chinos que murieron de hambre a manos de los comunistas entre 1960 y 1962 en la peor hambruna de la historia de la humanidad. El profesor Frank DiKötter, que escribió «La gran hambruna de Mao: la historia de la catástrofe más devastadora de China», 1958-1962 (Nueva York: Bloomsbury, 2010), en realidad cree que la cifra real puede superar los 50 millones.

La segunda adición, aún mayor, a esta cifra son los 400 millones de pequeñas víctimas, tanto nacidas como no nacidas, de la prolongada política del hijo único del Partido Comunista Chino, una política de la cual Mao fue el padrino ideológico.

Sólo Dios sabe el número exacto de personas asesinadas por el Partido Comunista Chino, pero según mis cálculos, la cifra se acerca a los 500 millones. Los regímenes comunistas siempre matan, pero la China comunista ha alcanzado un nivel de carnicería verdaderamente demencial.

Gran parte de estos asesinatos (aunque no todos) pueden atribuirse al carácter del hombre que dirigió el Partido Comunista Chino durante más de 40 años. Si se suman los años en que Vladimir Lenin (1917-1924) y Joseph Stalin (1924-1953) gobernaron la Unión Soviética, ninguno de estos regímenes se acerca al lapso de tiempo, (1935 – 1976), en el que Mao controló el Partido Comunista Chino.

Los 41 años de reinado de Mao fueron una larga ola de asesinatos, y la mayoría de ellos se llevaron a cabo por órdenes directas suyas. «El comunismo no es amor», dijo una vez. «El comunismo es un martillo que utilizamos para destruir al enemigo».

Mao puso en marcha algunas de las primeras campañas terroristas del Partido Comunista Chino, llevadas a cabo en las “áreas de base rojas” que controlaba en la década de 1930. Fue responsable de millones de muertes de civiles durante la Guerra Civil China en los años siguientes.

Además, en las décadas de 1950 y 1960, después de haber conquistado toda China, llevó a cabo repetidas campañas sangrientas para atacar, aislar y destruir diferentes elementos de la sociedad china. Lo hizo no sólo para eliminar una posible oposición sino también, como admitió libremente, para aterrorizar al resto de la población y obligarlo a obedecer incondicionalmente.

El uso del terrorismo como herramienta de control político continúa en China hasta el día de hoy. El fantasma de Mao se puede ver en acción en los ataques genocidas contra los uigures , la persecución de la práctica espiritual Falun Gong y los demenciales cierres de provincias enteras por el COVID-19.

El sistema comunista que Mao creó en China (inspirado en Marx, convertido en arma por Lenin y exportado a China por Stalin) continúa devorando un gran número de víctimas. Es una empresa criminal que, al igual que su principal progenitor, mata de forma intencional y violentamente, sin ningún respeto por la vida humana.

A veces, este sistema asesino mata rápidamente, como sucedió con los manifestantes de la Plaza de Tiananmen que fueron asesinados a tiros en las calles de la capital de China. Otras veces mata lentamente, como fue con la política del hijo único que duró casi cuatro décadas.

Mata de distintas maneras posibles. Es la naturaleza misma de la bestia.

Steven W. Mosher es presidente dPopulation Research Institute autor de “Bully of Asia: Why China’s Dream is the New Threat to World Order.”

(*) Publicado originalmente en inglés en The Epoch Times

El comunismo es cien veces peor que el fascismo

Cuba es la demostración tangible y dolorosa de que el comunismo es cien veces peor que el fascismo. Conocer la naturaleza íntima del régimen castrista, la bajeza de sus dirigentes y sus razonamientos y la brutalidad que esconde ese sistema en sus entrañas es la mejor manera que existe en el mundo de vacunarse contra la maldad y de convertirse en un demócrata y en un permanente amante de las libertades y derechos del ser humano.

Pero Cuba no es la única muestra convincente de que el comunismo empobrece, envilece y degrada a los pueblos. Venezuela, Nicaragua, Corea del Norte y otros países donde el comunismo avanza, como España, también son ya despojos que pierden libertades y derechos y que van hacia la aniquilación.

Del fascismo se pueden escapar los pueblos, como ha ocurrido en Italia, Alemania, Argentina, Chile, España y otros muchos, pero del comunismo es casi imposible librarse. Sus garras, cuando se clavan en los pueblos, jamás sueltan la presa, salvo con dramáticos derramamientos de sangre o después de un colapso como el que afectó al bloque de la URSS en tiempos de Gorbachov, tras el derribo del Muro de Berlín.

Cuba demuestra que el maldito comunismo es mil veces peor que cualquier fascismo. Todo es agonia, miseria y desesperación, contenida por el terror. El hambre es ya la mayor tragedia para el pueblo. No se pueden comprar alimentos, salvo que tengas divisas. Asqueroso comunismo.

Cuando uno contempla los estragos del comunismo en Cuba, resulta inexplicable que todavía existan en el mundo millones de personas dispuestas a votar a las izquierdas marxistas.

En países como España, que han conocido los frutos positivos de las libertades y derechos, el comunismo tiene sus garras clavadas y, aliado con socialistas corrompidos, con independentistas y herederos del terrorismo, ya gobierna y amenaza con volver a ganar en las próximas elecciones, ya sea limpiamente o con trampas, a pesar de que el país retrocede en todos los ámbitos y sólo se sostiene en pie porque el gobierno de Pedro Sánchez obtiene miles de millones de euros, endeudándose locamente en los mercados, que emplea en comprar medios de comunicación, voluntades y votos a mansalva, sin respeto a la verdad y a la decencia política.

Hay numerosos argumentos y pruebas para demostrar que el comunismo es peor que el fascismo. La primera es que los únicos beneficiados en el comunismo son los miembros de la casta suprema de dirigentes que gobiernan con mano de hierro, uno de cuyos rasgos dominantes es el desprecio a los trabajadores de carne y hueso, a los que los comunistas en el poder desprecian y sustituyen por esclavos por no estar a la altura de sus ideales.

Los masivos crímenes políticos que llevarán a cabo los matarifes comunistas fueron justificados y practicados por Lenin y Mao tanto como por Marx y Engels, todos ellos autores reales o intelectuales de la barbarie y de un genocidio perpetrado desde un falso y truculento humanismo. Esa justificación de la violencia y de la sangre desde un humanismo falso y canalla es lo que hace que el comunismo sea todavía peor que el fascismo y que su capacidad de mistificación sea mucho mayor, hasta el punto de que hoy, a pesar de sus millones de torturas y asesinatos, siga todavía engañando a mucha gente.

El comunismo, como el fascismo, encandila a los envidiosos y a los degenerados que aman la sangre y la venganza. Esa gente, verdadera escoria de la Humanidad, es la que nutre las filas del activismo comunista y la que defiende al régimen en Cuba, Nicaragua, Venezuela y otros países infectados por la barbarie roja.

Una doctrina que justifica la violencia y que se basa en la filosofía de Marx para convertir en heroicos todos los asesinatos perpetrados por ETA, por Pol Pot, las Brigada Rojas, el castrismo cubano, Nicaragua, Venezuela, Corea del Norte, los gulags soviéticos y la chekas de la guerra civil española no puede tener justificación y debería ser prohibida y perseguida como la peor de las infecciones del género humano, en lugar de ser bendecida y protegida por una multitud de enfermos mentales y canallas con ansias de poder.

La capacidad de los comunistas para travestirse de demócratas y mantener activos sus disfraces hasta que alcanzan el poder, cuando se despojan de ellos y se colocan el traje de matarifes, no debería servirles para infectar las democracias desde dentro, engañar a los ciudadanos y destruir las sociedades libres.

Las élites más lúcidas y pensantes, obligadas a defender las libertades y derechos del ser humano, deberían alzarse contra el comunismo y erradicarlo sin piedad para defender al género humano, como es su deber.

Francisco Rubiales

El indecente blanqueamiento de un dictador comunista en muchos medios occidentales

Llaman «presidente» y «elegido» a un dictador en un régimen de partido único

Elentir

Una de las costumbres más indignantes de muchos medios occidentales tiene relación con el tratamiento que reciben las dictaduras comunistas.

Tomemos el ejemplo de la mayor dictadura del mundo, la República Popular China. Ayer, su agencia oficial Xinhua publicó este titular cargado de cinismo y de falsedad: «Xi Jinping elegido por unanimidad presidente de China«.

La redacción de la noticia provocaría risa si no estuviésemos hablando de un régimen totalitario: «Un total de 2.952 diputados estuvieron presentes en la tercera reunión plenaria de la primera sesión de la XIV Asamblea Popular Nacional (APN) hoy por la mañana, para ejercer su derecho constitucional de elegir al liderazgo de Estado de China. La votación fue anónima. Estruendosos aplausos estallaron en el Gran Palacio del Pueblo cuando se pronunciaron los resultados de las elecciones«.

Que una agencia oficial de una dictadura se dedique a blanquearla de este modo es algo nauseabundo pero que entra dentro de lo previsible. Lo más pasmoso es que muchos medios occidentales han copiado el titular de Xinhua, diciendo que Xi Jinping ha sido «elegido» como «presidente» de China por unanimidad.

Pues no. Xi Jinping no es un presidente: es un dictador. Su régimen no es nada parecido a una democracia: es una dictadura de partido único donde todo el poder lo ejerce el Partido Comunista de China, la mayor organización criminal del mundo, que lleva gobernando la República Popular China desde 1949 sin haber convocado elecciones libres y democráticas ni una sola vez. No puede ser «elegido» un dictador allí donde oponerse al gobierno se castiga con la prisión. Para elegir algo o a alguien hay que tener dos o más opciones. En China la única opción que hay es la que impone el Partido Comunista, de espaldas al pueblo.

Blanquear la designación antidemocrática de un dictador, presentándola con palabras como las que se usan en los procesos electorales de los países libres y democráticos, es una forma de hacerse cómplice de esa dictadura. Y estamos hablando, por si alguien lo ha olvidado, de una dictadura que ha matado a millones de personas, que todavía hoy mantiene una red de campos de concentración -el Laogai-, que figura entre los países que más persigue a los cristianos (con el puesto número 16), y que está cometiendo un genocidio contra el pueblo uiguir, con acciones que incluyen el internamiento de entre un millón y 1,8 millones de personas en campos de concentración.

Lo que deberían hacer los medios de comunicación de los países libres es informar sobre los abusos y crímenes de esa dictadura, en vez de dedicase a esconderlos y de presentar al dictador como un «presidente» que es «elegido». Basta ya de ser cómplices de ese régimen criminal.

Foto: Ju Peng / Europa Press.

No podemos tratar igual a dos religiones que dicen cosas tan distintas como éstas

Una respuesta a los que pretenden equiparar el Islam con el Cristianismo

Elentir 

Una vez más, el terrorismo islamista pone sobre la mesa un asunto incómodo para aquellos que, erróneamente, consideran que todas las religiones son iguales.

Los nuevos nazis: una multitud celebra el asesinato de judíos gritando ‘Alá es grande’
Los 7 regímenes comunistas y 36 islámicos que más persiguen a los cristianos en 2023

Esta semana, extremistas islámicos han asesinado a una persona en Algeciras (España) y a siete personas en Jerusalén (Israel). Se da la coincidencia de que el primer crimen se llevó a cabo en el marco de varios ataques a iglesias católicas, mientras que el segundo se hizo en un ataque contra una sinagoga judía. Una vez más, y teniendo en cuenta los numerosos precedentes de atentados terroristas cometidos por islamistas, cabe preguntarse: ¿esos crímenes se llevan a cabo siguiendo los preceptos del Islam o contradiciéndolos?

A la hora de responder a esa pregunta, creo que hemos de partir de la base de que ser musulmán no convierte a nadie en mala persona. Estoy convencido de que la amplia mayoría de los musulmanes son personas que no tienen ni la más mínima intención de hacer daño a nadie. De hecho, muchos de los atentados del terrorismo islamista se dirigen contra los propios musulmanes en países de mayoría islámica. El extremismo islámico suele manifestar un odio atroz hacia otras ramas del propio Islam. No olvido tampoco que en España y en Israel hay musulmanes sirviendo a su Patria en las Fuerzas Armadas, y lo hacen desde el respeto a las personas que profesamos otras creencias.

No escribo estas líneas para juzgar a todos los musulmanes por igual, porque sería una grandísima injusticia. A las personas hay que valorarlas por sus actos, y si un musulmán lleva una vida decente y hace buenas obras, no merece ser señalado por las malas obras de otros.

Mi propósito no es juzgar a las buenas personas que profesan el Islam, de distintas formas, sino valorar el propio Islam y si merece la equiparación que algunos hacen entre ésa y otras religiones. Indudablemente, a lo largo de la historia muchos han cometido toda clase de atrocidades en nombre de Dios y también en nombre de la Libertad y en nombre del ateísmo, y eso no significa que ser creyente, amar la Libertad o ser ateo te conviertan en un criminal. La pregunta clave es: ¿tu religión o tu ideología te llevan a favorecer la convivencia con otras personas, o es al contrario? Ésta es la pregunta que algunos parecen olvidar a la hora de valorar las religiones y las ideologías.

Evidentemente, no es lo mismo una ideología que fomenta el odio y la violencia hacia otros y que acaba desencadenando matanzas -como ha ocurrido con el comunismo y el nacional-socialismo- que una ideología que defiende la libertad, la paz y la tolerancia. Y lo mismo podemos decir de las religiones.

En el Sagrado Corán, que es un libro escrito en tono imperativo, la Sura 9:29 dice lo siguiente en referencia a cristianos y judíos:

«¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!»

Por el contrario, en el Evangelio según San Mateo (5, 43-48) se leen las siguientes palabras de Jesucristo:

«Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Así pues, hay una religión que llama a combatir a los que no creen en Alá, y hay otra religión que llama a amar a nuestros enemigos, incluso a los que nos persiguen. Cuando un musulmán se dedica a combatir a las personas de otras religiones puede encontrar una justificación en su libro sagrado. Un cristiano que odia a otra persona, aunque sea un enemigo, está incumpliendo un mandato del propio Cristo. Se pongan como se pongan algunos, no, no todas las religiones son iguales ni equiparables, y deberíamos ya abandonar la ficción de que lo son.

Por supuesto, todo creyente tiene derecho a ejercer su libertad religiosa, sean cuales sean sus creencias, pero esto no significa que todas las religiones sean iguales, de la misma forma que la libertad de expresión no significa que todas las opiniones sean iguales. Que exista esa libertad no me impide afirmar que ciertas ideologías están basadas en errores, y lo mismo cabe decir de determinadas religiones, entre ellas el Islam, a juzgar por lo que dice el Corán.

Lo más alarmante es que decir esto sobre el Cristianismo es algo habitual y que no conlleva ninguna clase de violencia, pero hoy en día, en Europa, el mero hecho de someter a crítica al Islam está convirtiéndose en una práctica de riesgo a causa de la intolerancia y de la violencia de muchos seguidores de esa religión.

Por otra parte, creo necesario recordar que hace sólo 11 días conocimos un informe que señala que los cristianos están sufriendo niveles altos o extremos de persecución en 36 países islámicosentre ellos algunos supuestamente «moderados» como Marruecos, Túnez y Turquía.

En varios países europeos hay ya porcentajes importantes de inmigrantes procedentes de algunos de esos países islámicos, y con ellos se está trasladando a Europa la intolerancia que los cristianos sufren en dichos países. Aquí en Occidente, los musulmanes tienen plena libertad para practicar su religión, algo que no ocurre con los cristianos en países islámicos. Los musulmanes que residen en Europa deberían ser los primeros en exigir para cristianos y judíos en los países islámicos el respeto y la libertad que exigen para sí mismos en Europa.

En este sentido, ya va siendo hora de señalar que el problema que tiene Europa no es la «islamofobia», sino el extremismo islámico. La islamofobia no ha provocado masacres terroristas como la del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, la del 11 de marzo de 2004 en Madrid o la del 7 de julio de 2005 en Londres. Fueron islamistas. Si el Islam no se esfuerza por corregir sus errores y moderarse, ¿qué clase de respeto es la que nos pide?

Sabino Arana Goiri (1865-1903) antología de su pensamiento – General Aranalde @Garanalde

#Política #Nazi-onalistas #Canallas

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Hilo de @Garanalde

SABINO ARAÑA GOIRI(1865-1903)

Antología de pensamientos

Un hilo breve, solo voy a reproducir lo que pensaba este señor y dejo por escrito, juzguen ustedes. Las citas escogidas proceden de los periódicos y revistas en los que difundió su ideario, como Bizkaitarra, Baserritarra.

1- El bizkaino es de andar apuesto y varonil; el español o no sabe andar, o si es apuesto, es tipo femenino.

2- Nosotros, los vascos, evitemos el mortal contagio, mantengamos firme la fe de nuestros antepasados y la seria religiosidad que nos distingue, y purifiquemos nuestras costumbres, antes tan sanas y ejemplares, hoy tan infestadas y a punto de corromperse por la influencia de los venidos de fuera.

3-Nosotros odiamos a España con nuestra alma, mientras tenga oprimida a nuestra Patria con las cadenas de la esclavitud. No hay odio que sea proporcionado a la enorme injusticia que con nosotros ha consumado el…

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Al menos nueve muertos y 40 heridos en tres atentados en iglesias en Indonesia

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Agentes de policía en los alrededores de la iglesia católica inmaculada Santa María, después de la explosión. ANTARA FOTOREUTERS

Las bombas estallaron durante la misa del domingo con poco tiempo de diferencia

Los blancos fueron una iglesia cristiana, una protestante y una pentecostal

Al menos nueve personas han muerto, entre ellas un terrorista suicida, y otras 40 han resultado heridas en tres atentados con explosivos contra iglesias cristianas ocurridos este domingo en la ciudad indonesia de Surabaya, según fuentes de la policía.

El portavoz de la policía de Java Oriental, Frans Barung Mengera, indicó en la televisión local MetroTV que las bombas estallaron esta mañana durante la misa del domingo con poco tiempo de diferencia y los blancos fueron una iglesia cristiana, una protestante y una pentecostal.

Una de las víctimas mortales murió en el centro religioso de la calle Diponegoro, dos en la de la calle Arjuno y tres en la iglesia de Santa María, según el portavoz.

Las autoridades indicaron que uno de los autores podría ser una mujer y añadieron que todavía trabajan en desactivar uno de los explosivos.

El portavoz policial declaró que prosigue la identificación de las víctimas mientras revisan el número de muertos, que podría aumentar, y se investiga la identidad de los autores de los ataques.

Indonesia, un país de mayoría musulmana donde el 88% de los más de 260 millones de habitantes practican el islam, establece la máxima alerta las semanas antes del ramadán, que comienza dentro de dos días, porque son fechas elegidas por yihadistas para cometer atentados.

El país asiático ha sufrido varios atentados yihadistas, entre ellos el perpetrado en la turística isla de Bali en 2002, que causó 202 muertos.

FUENTE: El Mundo

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Atentado terrorista en París: Un muerto y varios heridos tras ser apuñalados al grito de ‘Allahu Akbar’

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Fuentes policiales reconocieron que existen muchas posibilidades de que se trate de un atentado realizad por un ‘lobo solitario’.

Por Rafael Sánchez en CasoAislado

Nuevo atentado terrorista en París. Al grito de ‘Allahu Akbar’, un hombre de 25 años, de origen magrebí, apuñaló a numerosas personas antes de ser disparado hasta la muerte por la policía francesa.

Según informaron las autoridades, una persona ha muerto y ocho han resultado heridas, tres de ellas de gravedad. El ataque se produjo en el centro de París,  exactamente en la ‘Place de L’Opera’.

IMÁGENES Y VÍDEO AQUÍ

Charles Pellegrin, periodista francés, que estaba presente en el lugar cuando se produjo el ataque, explicó a través de Twitter: “Salí de una obra que había ido a ver cerca de la Ópera, en el centro de París y de inmediato me dijeron que volviera porque había un loco con un cuchillo. Una vez dentro, escuchamos sirenas y 2 disparos. Luego, hablé con testigos y me dijeron que un hombre apuñaló a varias personas al azar. Los testigos oculares me dijeron que la policía intentó detener al atacante. No lo lograron, por lo que dispararon en dos ocasiones”.

Fiona Zanetti, otra testigo del ataque, declaró a los medios franceses: “Estaba en un restaurante de la calle Saint Augustin. Empecé a ver gente corriendo, ensangrentada y a un tipo con un cuchillo. La gente gritaba que nos escondiéramos”.

Gerard Collomb, ministro del Interior francés, destacó la rápida actuación de los policías franceses: “Aplaudo la sangre fría de la policía francesa que han neutralizado al atacante. Mis condolencias con las víctimas de este atroz ataque”.

Los atentados yihadistas golpean a París

Desde que en el año 2015 se produjera el peor atentado terrorista en la historia de París, matando a 137 personas y dejando más de 400 heridos, la capital francesa ha sufrido numerosos ataques yihadistas.

En el año 2015, se atacó a la sede de la revista satírica Charlie Hebdo, matando a 12 personas, entre ellas conocidos dibujantes.

A eso hay que sumar los ataques de lobos solitarios que se han producido en los últimos meses, dejando un militar muerto y varios heridos.

Crónicas de absurdistán: la alianza entre Islam y las organizaciones LGTB de izquierdas / Chronicles of absurdistan: the alliance between Islam and left LGBT organizations

«En junio del año 2016 un musulmán de origen afgano cometió una matanza en un local gay en Orlando (Florida). Cerca de 50 personas fueron asesinadas en nombre del islam por un terrorista que manifestó, antes de ser abatido, su lealtad al llamado Estado Islámico (o Daesh o ISIS).»

«En nombre del islam muchos homosexuales son atacados y asesinados por fanáticos, pero el atentado de la discoteca Pulse marcó un hito en esa larga historia de agresiones y violencias que sufre este colectivo a manos de los sectarios más enardecidos de esa religión.»

Por  Yolanda Couceiro Morín

A nadie se le escapa mi simpatía por la comunidad LGTB, pero tengo que reconocer que la extraña fascinación, mezclada con una no menos singular predilección, que sienten ciertas organizaciones izquierdistas de homosexuales y no pocas personas ‘progres’ de esa orientación sexual en Occidente por el islam es uno de los mayores misterios de estos convulsos y desquiciados tiempos. Es un enigma superior al portento de la bolsa marsupial. En todo caso es el capítulo más surrealista de esta época ya de por sí surrealista. Esta actitud disparatada y francamente delirante merece que nos asomemos al caso. Es algo así como si ciertas asociaciones judías e individuos sueltos de esa raza (o confesión o lo que sea) se sintieran atraídas por el nazismo y asumieran su defensa y promoción. De ese calibre es el desvarío en cuestión.

En junio del año 2016 un musulmán de origen afgano cometió una matanza en un local gay en Orlando (Florida). Cerca de 50 personas fueron asesinadas en nombre del islam por un terrorista que manifestó, antes de ser abatido, su lealtad al llamado Estado Islámico (o Daesh o ISIS).

En nombre del islam muchos homosexuales son atacados y asesinados por fanáticos, pero el atentado de la discoteca Pulse marcó un hito en esa larga historia de agresiones y violencias que sufre este colectivo a manos de los sectarios más enardecidos de esa religión. De hecho la comunidad homosexual norteamericana nunca había sufrido un ataque tan mortífero y brutal contra sus miembros. Se puede ampliar ese nefasto récord al conjunto de la comunidad homosexual del mundo occidental, que ve poco a poco su libertad y sus derechos cada día más atacados y vulnerados por la creciente presencia musulmana en los distintos países que los acogen y la agresiva intolerancia de la que hace gala la población musulmana en general hacia los homosexuales.

Este verano pasado, en conmemoración de esa luctuosa fecha y como homenaje a las víctimas de la matanza de Orlando, una asociación inglesa denominada «Gays Contra la Sharia» convocó una manifestación en Manchester, ciudad también golpeada duramente por el terrorismo islámico en mayo de ese mismo año (Estadio Manchester Arena) con el lema «Unámonos Contra el Odio».

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Aquí es donde entra en escena ese delirio con el que encabezábamos estas líneas. Pues en respuesta a esa manifestación convocada por algunas organizaciones de homosexuales, varias asociaciones izquierdistas LGBT de Gran Bretaña, como la «Asociación de Gays y Lesbianas en Apoyo de los Inmigrantes», salieron a la palestra a denunciar que los verdaderos propagadores del odio eran los organizadores de esa manifestación contra la sharia y que el acto no era sino un intento de la extrema derecha islamófoba para criminalizar a todos los musulmanes. Y en consecuencia, convocaron una contramanifestación. Los pormenores de esa jornada están en la prensa para quién tenga curiosidad por conocerlos. En pocas palabras: la ciudad de Manchester, apenas repuesta del espantoso atentado en el concierto unas semanas antes (22 muertos y cientos de heridos, la mayoría adolescentes) vivió durante unas horas una situación esquizofrénica con una asociación seria de gays manifestándose contra la sharia y otras asociaciones LGTB, vinculadas a los movimientos de tipo podemita a la británica,  manifestándose contra quienes se manifestaban contra la sharia.

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Este episodio surrealista (que no es un caso aislado ni una anécdota solitaria, sino que evidencia una tendencia muy real) tiene por lo menos el mérito de dejar las cosas claras: una parte significativa (tal vez la más ruidosa y activa y la mediáticamente más influyente) del colectivo gay está a favor de la implantación de la sharia. Hemos pasado de la defensa ingenua (o no), buenista y estúpida de una cosmovisión (religión, cultura, hábitos…) extraña y contraria a nuestra identidad y cultura y que no ha traído más que problemas y conflictos a los países que le han hecho un sitio a la promoción lisa y llana de la ley islámica. Tal vez estos homosexuales quieren darle algo de emoción a sus vidas y tener que vivir escondidos o sentir la existencia diaria como una actividad de riesgo. Quien sabe. En todo caso bajo la sharia, los homosexuales sólo tienen dos opciones : la clandestinidad o la represión más brutal que podamos imaginar. Podemos hacer una simple búsqueda en Internet (o Google Images mejor) con los términos Gay/Iran, Gay/Saudi Arabia, etc…

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La locura en la que están embarcadas las organizaciones de homosexuales que defienden el islam, toma aquí unos visos particularmente preocupantes ya que la manifestación era explícitamente contra la sharia y lo que ello representa: el fanatismo islámico generador de muerte, sufrimiento y opresión, no contra el islam, ni los musulmanes, ni los inmigrantes, ni nada parecido. Estas organizaciones progres LGTB están empeñadas, como todo el abanico progresista, en ver el racismo en todas partes, incluso en el rechazo de la sharia. Si se oponen a los que se oponen a la sharia, entonces que cada cual saque sus propias conclusiones.

Se ha vuelto un clásico de la estupidez humana que cada vez que se comete un atentado islamista todo lo que se considera progresista sale a la calle a manifestarse… ¡contra la islamofobia y el racismo! Manifestar contra el terrorismo y el fanatismo islámico, ¿para qué? Eso en todo caso es cosa de la «extrema derecha». Todos estos grupos encuadrados dentro de lo que podríamos llamar el «activismo progre» han perdido todo contacto con la realidad y viven bajo los efectos de su droga ideológica en una especie de burbuja mental de la que no pueden salir. Y eso nos lleva la situación grotesca de ver a activistas LGTB defender de forma directa o indirecta a quienes asesinan a homosexuales por el mero hecho de serlo. Estas organizaciones están en una deriva puramente demencial y suicida. Allá ellos. Su ceguera es total, su dogmatismo les impide ver la realidad. Para ellos todo rechazo al islam es obra de la extrema derecha que vierte su odio contra el diferente, el extranjero, el débil y el marginado. Se niegan a ver los peligros que trae el islam y el deterioro de la sociedad que lo acoge, la pérdida de libertades y derechos que lleva aparejada la imparable islamización de nuestros países, camino del conflicto y la tiranía más despiadada.

Muchos homosexuales de izquierdas y otros activistas progres creen compartir causa común con los musulmanes en una absurda solidaridad entre dos «minorías oprimidas». No sólo el islam abomina la homosexualidad, sino que a los mismos musulmanes, por su cultura y su educación, les repugna la homosexualidad y la juzgan inaceptable. ¿Qué causa común puede haber entre el Islam y el movimiento LGTB? Se han llevado a cabo en distintas ocasiones encuestas entre la población musulmana en Europa sobre esta cuestión, y todas arrojan resultados contundentes: cerca del 100% de los encuestados rechazan la homosexualidad y no están dispuestos a tolerarla.

Los homosexuales que buscan un terreno común con el islam son iguales en este punto a las feminazis, los progresistas de toda laya y los buenistas, católicos o no, los que, cada uno por su lado y a veces por motivos diferentes, babean de ternura frente al islam, cuando son en realidad las víctimas propicias para sufrir los rigores de un islam expansionista y conquistador que busca imponerse para llegar a dominar los países que está colonizando.

Los homosexuales que apoyan al islam han permitido que su ideología se haya impuesto a su sentido común. ¿Realmente creen en su fantasiosa alianza islamo-gay? ¿Cómo entender que esos homosexuales disculpen, justifiquen y apoyen a una cosmovisión retrógrada y brutal que los quiere a todos muertos? Pero muertos en sentido lieral, no metafórico: ahorcados o defenestrados en público.

Si hay un grupo humano en el mundo que debería oponerse con todas sus fuerzas al avance del islam, éste es el colectivo homosexual. No existe actualmente amenaza más seria contra ellos. ¡El islam nunca, pero nunca jamás, será gay-friendly! La única divergencia que hay en el islam sobre el trato que hay que darle a los homosexuales es si deben ser lapidados (Mauritania), colgados (Irán), decapitados (Arabia Saudí), crucificados (Somalia), despeñados o degollados (Daesh)… En los países de mayoría musulmana donde no se sanciona a los homosexuales con la muerte sigue aplicándose castigos como latigazos, prisión, etc…

El concepto de derechos humanos es ajeno al islam. Simplemente no hay derecho ni ley fuera de la sharia. El concepto de derechos humanos para los homosexuales es una obscenidad para el islam. El islam no considera la homosexualidad un estilo de vida diferente totalmente legítimo, sino como una perversión y un crimen, y como tal tiene que ser rechazado y castigado.

Es un hecho indiscutible que cuánto más islam hay en una sociedad más peligrosa se vuelve ésta para los homosexuales, para su dignidad, para su seguridad, para su propia vida. En los países, regiones y ciudades europeas donde más islam hay, paralelamente más agresiones se dan contra los homosexuales. Ser homosexual se ha vuelto peligroso en muchos lugares de Europa, y eso ocurre debido a la implantación y al avance del islam en esos lugares.

Está claro que las mismas organizaciones progresistas LGTB favorables al islam no se atreverían nunca a organizar desfiles del Orgullo Gay por los barrios y calles de las ciudades con población musulmana y menos por delante de sus mezquitas. En resumidas cuentas: el islam quiere la desaparición de los homosexuales. Los homosexuales europeos ni siquiera tienen que viajar a algún país de mayoría musulmana para descubrir lo que el islam piensa de su condición, basta con que se paseen por esos barrios islamizados de cualquier ciudad de Europa Occidental para comprobarlo en carne propia.

Hablando claro: las muestras de tolerancia y simpatía que esos homosexuales llevan a cabo con el islam les interesa una mierda a esos musulmanes. Estos consideran basura a los homosexuales, escoria que hay que tratar en consecuencia. Los verdaderos musulmanes ven a los homosexuales como si fueran ratas que hay que exterminar. No hay terreno común entre islam y homosexualidad. Esa es la realidad. No hay matices en la posición islámica respecto de los homosexuales, no hay ambigüedad, no hay posibilidad de entendimiento, no hay «zonas grises». Por lo tanto no hay terreno común, ni lucha compartida, ni causa común, ni colaboración posible. No hay puentes.

Miembros de los movimientos ‘progres’ LGTB, esto es lo que hay. Ustedes deciden.

 

Detenidos en Madrid 32 Dominican Don’t Play y Ñetas

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Finalmente, fueron 32 los individuos detenidos, la pasada noche del sábado, por participar en una riña tumultuaria en en el parque Cerro Almodóvar de Aluche. A los arrestados, 22 de ellos menores, se les incautó una gran cantidad de armas blancas.

Las bandas latinas Dominican Don’t Play y Ñetas se habían concertado para celebrar una batalla campal en el espacio público madrileño. La intervención de la Policía Nacional evitó que la pelea pudiese provocar daños a los residentes de la zona.

Aparejado al incremento de la inmigración procedente de Centroamérica y Sudamérica, el fenómeno de las bandas latinas llevando la inseguridad a barrios enteros de la capital de España.

Francisco Alonso en Despierta Info.com