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La Agenda 2030 de la ONU: un repaso a sus aspectos y sus objetivos más controvertidos

Examinando en su propio texto las causas por las que genera tanta polémica

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Uno de los temas recurrentes de los discursos políticos de estos últimos años es la llamada Agenda 2030, muy citada pero poco conocida para el gran público.

Un documento aprobado en 2015 sin ser sometido a votación

Su nombre oficial es «Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible». Fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el 25 de septiembre de 2015. El texto completo y oficial de la Agenda 2030 se puede leer aquí (ver PDF). Según podéis leer en este enlace, la ONU afirma que se trata de «un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia». Un detalle llamativo de este documento se refiere a su proceso de aprobación. Ese mismo día, la web de la ONU afirmó que el texto se adoptó «unánimemente», pero en el registro de resoluciones del 70° Período de Sesiones de la ONU nos encontramos con lo siguiente:

Esto mismo se indica en el Volumen I de Resoluciones y Decisiones de la ONU (ver PDF) de ese año, al hablar de la Resolución 70/1, que aprobó la Agenda 2030: «Aprobada en la 4a sesión plenaria, celebrada el 25 de septiembre de 2015, sin votación, sobre la base del proyecto de resolución A/70/L.1″.

Hay que decir que este tipo de resoluciones sin votación son aprobadas en la ONU cuando existe un consenso previo. En el sitio web de la Agenda 2030 se afirma: «En 2015, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron 17 Objetivos como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la cual se establece un plan para alcanzar los Objetivos en 15 años». La pregunta que cabe hacerse ahora es si todos los países miembros de la ONU consensuaron dicha agenda tal como la ONU los está interpretando.

El objetivo 5 y el eufemismo que usa para disfrazar el aborto

Un ejemplo de este posible conflicto lo vemos en el objetivo 5, titulado así «Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas». Ya de partida, el objetivo utiliza un término con una carga ideológica (los seres humanos tenemos sexo, no género, pero el progresismo usa esta palabra para disociar el sexo de la biología). El texto que desarrolla el objetivo incluye muchas cuestiones totalmente legítimas, como poner fin a toda discriminación y violencia contra mujeres y niñas, y eliminar el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

El problema llega en el punto 5.6, que afirma lo siguiente: «Asegurar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva». La ONU viene utilizando desde hace muchos años el término «salud sexual y reproductiva» como un eufemismo del aborto. Por ejemplo, el 11 de noviembre de 2019, la web de la ONU acusó a «conservadores y fundamentalistas» de intentar «hacer retroceder los derechos de las mujeres»citando expresamente el acceso al aborto como parte de esos derechos. La declaración partía simplemente de un grupo de expertos de la ONU, pero a menudo estas declaraciones son usadas como si hubiesen sido aprobadas por la Asamblea General.

La ONU ya ha apelado a ese objetivo 5 para promover la despenalización del aborto

Los motivos para la alarma en torno al citado objetivo punto 5.6 se confirmaron en menos de un año. El 5 de agosto de 2016, la ONU publicó un documento, el Informe del Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental (ver PDF). El informe señalaba al comienzo: «La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible brindan la oportunidad de mejorar la salud y los derechos humanos de los que se han quedado más atrás». En el documento se afirma lo siguiente:

«Las leyes que penalizan el aborto o limitan el suministro de información o la prestación de servicios de salud sexual o reproductiva exponen a las mujeres y las niñas a un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con el embarazo y mortalidad materna (meta 3.2/3.7 y Objetivo 5)».

A día de hoy, muchos países penalizan total o parcialmente el aborto por cuanto implica matar a un ser humano en su etapa prenatal. ¿Cuando esos países otorgaron su apoyo a una Agenda 2030 aprobada sin votación, sabían que se usaría para atacar el derecho a la vida que protegen sus leyes?

El objetivo 4 y su olvido de la libertad de educación

Por otra parte, el objetivo 4 lleva este título: «Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos». Nuevamente, el texto utiliza términos con carga ideológica como «igualdad de género» y no hace mención alguna a la libertad de educación, un derecho amparado por los Artículos 18 y 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por diversos tratados internacionales.

Colaron la ideología de género ya en la introducción

Hay que decir que la carga ideológica de la Agenda 2030 queda patente ya en su introducción, cuando afirma: «La incorporación sistemática de una perspectiva de género en la implementación de la Agenda es crucial». El término «perspectiva de género» viene siendo utilizado como un eufemismo de la ideología de género, una teoría anticientífica que pretende disociar el sexo de la Biología.

El cambio climático y las políticas de intervencionismo estatal

Por otra parte, el Objetivo 13a afirma lo siguiente: «Cumplir el compromiso de los países desarrollados que son partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de lograr para el año 2020 el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales procedentes de todas las fuentes a fin de atender las necesidades de los países en desarrollo respecto de la adopción de medidas concretas de mitigación y la transparencia de su aplicación». El punto 13.2 también llama a lo siguiente: «Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales».

Estas pautas están sirviendo para disparar el gasto público, la presión fiscal y el intervencionismo estatal en los países occidentales, mientras China sigue siendo la primera potencia contaminante, emitiendo un 30% del total mundial de dióxido de carbono, más que Estados Unidos, India, Rusia y Japón juntos.

Un documento en el que han colado metas muy criticables entre otras legítimas

Así pues, los críticos con la Agenda 2030 tienen razones para recelar de ella. Entre muchas metas que son loables y otras que son más o menos ambiguas, la ONU ha colado elementos con una clara carga ideológica y que lesionan derechos fundamentales, empezando por el derecho más primario de todos, que es el derecho a la vida, en el caso del aborto.

¿Un texto determinado por la influencia de China en la ONU?

Hay que tener en cuenta que China tiene una creciente influencia en la ONU, por lo que cabe preguntarse hasta qué punto de esos objetivos se han caído cuestiones tan elementales como la libertad de educación -que no existe en esa dictadura comunista- mientras se han introducido tesis abortistas que sí son del agrado de ese régimen totalitario, simplemente para hacer un texto acorde a los intereses chinos, aunque no lo sea para el resto del mundo. Por lo demás, habría que preguntar también qué clase de examen hicieron muchos gobiernos de ese documento antes de aprobarlo, dejándose colar términos ideológicos y tesis abortistas que no tiene la aprobación de todo el mundo ni por asomo.

Disparate legal en España: una multa por un aborto ilegal y prisión si lesionas a una rata

Socialistas y comunistas protegen más a los roedores que a los hijos por nacer

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El extremismo ideológico de la izquierda española vuelve a exhibirse hoy en el Congreso de los Diputados con una reforma que lesiona derechos humanos.

Una reforma que desprotege aún más la vida humana en sus inicios

Según indica la agenda del Congreso de los Diputados, hoy se votará en esa cámara la reforma de la ley del aborto de 2010 impulsada por el gobierno de Pedro Sánchez (se puede leer aquí el dosier de esa reforma en la web del Congreso). La reforma, promovida por el gobierno de coalición formado por los socialistas del PSOE y los comunistas de Podemos, tiene como fin desproteger aún más los derechos de los niños por nacer, eliminando el periodo de reflexión para las madres que desean deshacerse de sus hijos no nacidos, eximiendo a las menores de entre 16 y 18 años del permiso paterno para abortar y elaborando un registro de objetores que amenaza con crear listas negras con profesionales sanitarios que se niegan a eliminar vidas humanas en el vientre materno.

Esta reforma viene a agravar todavía más la actual del ley del aborto, que permite matar a los hijos por nacer hasta la 14ª semana de vida o hasta la 22ª si sufren una discapacidad. Esta norma choca con el Artículo 15 de la Constitución, que protege el derecho a la vida, y con la sentencia 53/1985 del Tribunal Constitucional, que señaló: «si la Constitución protege la vida con la relevancia a que antes se ha hecho mención, no puede desprotegerla en aquella etapa de su proceso que no sólo es condición para la vida independiente del claustro materno, sino que es también un momento del desarrollo de la vida misma; por lo que ha de concluirse que la vida del nasciturus, en cuanto éste encarna un valor fundamental –la vida humana– garantizado en el art. 15 de la Constitución constituye un bien jurídico cuya protección encuentra en dicho precepto fundamento constitucional«.

Hace una semana se aprobó una ley que protege a todo animal vertebrado

Además de lo anterior, da la casualidad de que hace sólo una semanael Congreso aprobó otro proyecto de ley del gobierno que protege a todos los animales vertebrados, imponiendo penas de prisión para todos aquellos que maten o incluso lesionen a cualquier animal, aunque no sea doméstico. Esta ley ha generado polémica porque, conforme a su actual redacción, cualquier persona podría ir a la cárcel en España por matar o lesionar a una rata.

Multa por un aborto ilegal y prisión por lesionar a una rata

Esa ley animalista (se puede ver aquí su dosier parlamentario) impone pena de prisión de tres a dieciocho meses a quien lesione a un animal vertebrado, sin establecer ninguna excepción ni especificando si se trata de una cría o de un animal en periodo prenatal. Aquellos que maten a un animal vertebrado se enfrentan a una pena de prisión de doce a veinticuatro meses. Las penas de prisión contempladas por esa reforma resultan aún más chocantes si tenemos en cuenta que la actual ley del aborto modificó el Artículo 145 del Código Penal y estableció una simple multa para aquellas madres que aborten «fuera de los casos permitidos por la ley». En el caso de las personas que provoquen un aborto a una mujer con su consentimiento, el castigo es prisión de uno a tres años.

La ley animalista considera agravantes las circunstancias de los abortos legales

Se da la circunstancia, además, de que la citada ley animalista contempla que las penas se impongan en su mitad superior cuando concurran ciertas circunstancias, como el ánimo de lucro, el uso de veneno o el uso de instrumentos y objetos peligrosos para la vida o la salud del animal. Se trata de las mismas circunstacias que concurren en la práctica de abortos admitidos por la ley.

Así pues, si un médico utiliza un fórceps para matar a un bebé por nacer de 12 semanas de vida no se tiene que enfrentar a ningún reproche penal, pero podría ser condenado a una pena de prisión de hasta dos años si usa esa misma herramienta para matar a una rata. La pena podría llegar a ser superior por dar muerte a esa rata de la que se le impondría a ese médico si perpetrase un aborto ilegal, en caso de que no concurriesen circunstancias agravantes en este último. En España hemos llegado al disparate legal y ético de dar más protección a las ratas que a seres humanos inocentes e indefensos. Y aún hay políticos que consideran que no tiene sentido seguir hablando sobre el aborto…