Los mercados están aburridos salvo los Off Estado

Quieren desactivarnos, no lo permitas.

Esto no ha hecho más que empezar.

Pero Sánchez y los suyos ya empiezan a buscar la manera de desactivarnos.

Necesitan disturbios y mostrar en los medios imágenes de radicales para lanzar el mensaje de que todos somos violentos.

Para ello no dudan en dar órdenes ilegales a la policía1 o infiltrar albortadores entre los manifestantes2.

Pero ahora mismo lo importante es seguir saliendo a la calle y no dejarnos manipular.

Estamos en un momento crucial de nuestra historia y España necesita de sus ciudadanos para defenderla de la gran Traición de Sánchez, del Golpe de Estado que ya ha confirmado que va a hacer3.

En cuanto Sánchez y Puigdemont terminen de pulir los últimos flecos de la ley de amnistía, anunciarán la sesión de investidura con solo 48 horas de antelación. 

Por eso no podemos dejar de manifestarnos, especialmente frente a las sedes del PSOE, partido criminal y traidor con Sánchez a la cabeza.

Todo lo contrario, tenemos aumentar todavía más la presión contra Sánchez, hasta que no tengan más remedio que desistir y anunciar nuevas elecciones.

Revisa este listado actualizado con las próximas manifestaciones y acude a la más cercana.

Nuestro equipo está recibiendo notificaciones de nuevas convocatorias a diario, y acto seguido nosotros actualizamos el listado para que esté siempre al día.

La mayoría están convocadas por ciudadanos de a pie como tú y como yo.

Y esa es la gran fuerza de esta rebelión que está naciendo.

Los españoles de bien hemos dicho basta y vamos a hacernos oír en cada rincón de España.

Contamos contigo.

Acude a la manifestación más cercana del listado que te mando o a todas las que puedas.

Gracias por defender lo que a nuestros padres y abuelos tanto les costó conseguir,

Miguel Tomás y todo el equipo de HazteOir.org

P.D. Si no puedes acudir a ninguna de las manifestaciones que aparecen en el listado, organiza una nueva concentración en tu municipio el día que puedas acudir. Para ello, rellena este formulario y te llamaremos para explicarte cómo podemos ayudarte con la logística y difundiendo a toda nuestra base de datos. Incluso te ofrecemos hasta 100 euros para ayudarte con los gastos. Rellena este formulario y te llamamos para informarte.

Más información:

  1. «El Delegado del Gobierno de Madrid debe asumir su responsabilidad, dimitir o ser cesado por el ministerio de Interior». Jupol. 7/11/2023.
    https://twitter.com/JupolNacional/status/1721834654070665426
  2. «Gracias a la colaboración ciudadana, tenemos identificados a los que iniciaron el reventar de la manifestación y que estaban perfectamente coordinados por algun tipo de jerarquía o autoridad.» Gabriel Araújo. 8/11/2023.
    https://twitter.com/GabrielAraujoES/status/1722048417772261386
  3. «El salto de Sánchez con la amnistía alienta la idea de que el pacto de investidura está muy avanzado». El País. 28/10/2023.
    https://elpais.com/espana/2023-10-28/el-salto-de-sanchez-con-la-amnistia-alienta-la-idea-de-que-el-pacto-de-investidura-esta-muy-avanzado.html

RECIBIDO POR MAIL DE HazteOir.org

Watch out for this guy.
Remember that Pedro Sanchez was caught behind a screen trying to fill a ballot box with his name in the Federal Committee of the PSOE that threw him out.
Fraud and pucherazo.
All said and done.

Los espías y los policías se encargan de ‘moderar’ los contenidos en internet

Redacción

En mayo del año pasado la policía española detuvo al ucraniano Anatoly Shariy, a quien el gobierno de Zelensky acusó dos veces de “alta traición” por informar sobre Ucrania en su canal de YouTube.

La primera “traición” consistió en publicó un mapa de Ucrania que excluía a Crimea y el Donbas. La policía española ejerció de mamporrero del servicio secreto ucraniano (o seea de la OTAN) y detuvo a Shariy.

La segunda “traición” se anunció en julio: el periodista había proporcionado a los servicios de inteligencia rusos “consejos de filmación”, quizá porque son tan ineptos que no saben sujetar una cámara de vídeo.

Esa detención, y otras, como la de Pablo García en Polonia, ponen de manifiesto la colaboración represiva de las policías europeas con las ucranianas (*), lo cual era algo conocido, y también que internet se está convirtiendo en una especie de ratonera dirigida por los servicios de espionaje de las grandes potencias y las multinacionales tecnológicas.

Ucrania ha elaborado una lista negra de webs, no sólo a efectos de censura, sino para cometer asesinatos o iniciar montajes judiciales a sus administradores, al más puro estilo Assange.

Por su parte, el Pentágono ha subcontrado con la inteligencia británica la censura de ciertos comentaristas, como Max Blumenthal, Aaron Maté o Jeffrey Sachs, a los que imputan la elaboración de mensajes “prorrusos”.

Como es costumbre, el gobierno británico está al frente de la campaña internacional de censura e intoxicación, para lo cual ha subcontratado a Zinc Network, una empresa británica de relaciones públicas que trabaja para las fuerzas de operaciones especiales estadounidenses.

Una red de expertos y periodistas financiada por el gobierno de Londres recomendó una campaña coordinada para presionar a las empresas tecnológicas y “actores del mercado digital” para eliminar las críticas a los gobiernos alineados con la OTAN.

De la cárcel de Abu Ghraib a las oficinas de Kiev

La estrategia consiste en redefinir el concepto de “desinformación” para incluir las críticas al ejército estadounidense o a la OTAN, y luego presionar a las empresas tecnológicas a fin de que “moderen” ciertos contenidos. El espionaje de los países de la OTAN califica como “desinformación” los reportajes de los medios independientes, que nunca son suficientemente sumisos.

La empresa de relaciones públicas Zinc tiene su sede en Reino Unido y saltó a la fama hace más de dos años por una filtración de documentos que mostraban algo ampliamente conocido: vínculos vergonzosos entre las centrales de inteligencia occidentales y el “periodismo de investigación”. Destaquemos de pasada que los gacetilleros más ineptos llaman de esa manera, “periodismo de investigación”, a lo que no es otra cosa de periodismo de filtración, es decir, a propagar los mensajes que fabrican las propias centrales de inteligencia.

Zinc Network ha cobrado más de 500.000 dólares del Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos en Kenia y más de 3 millones de “un subcontratista del ejército estadounidense en Europa y África” a nombre de la empresa de inteligencia estadounidense CACI.

Para que no falte de nada, añadamos que el mes pasado un juez federal admitió una demanda contra CACI por su participación en las torturas practicadas por el ejército estadounidense en la prisión de Abu Ghraib.

11 tinglados diferentes para analizar las noticias sobre la Guerra de Ucrania

En Estados Unidos de la censura sea encarga el Departamento de Seguridad Nacional a través de un “Consejo de Gobernanza de la Desinformación” que ha estado presidido por Nina Jankowicz que, a su vez, es miembro de la junta asesora de la OIP (Open Information Partnership), un tinglado financiado, al menos parcialmente por Zinc entre 2019 y 2021.

La OIP no trabaja con los contenidos sino con los autores de los mismos, especialmente firmas cuyas opiniones tienen difusión en las redes sociales del munto entero.

Desde el inicio de la guerra de Ucrania, Zinc y la OIP mostraron mucho interés por analizar la “desinformación”, una tarea que encomendaron a 11 tinglados diferentes, como la empresa ucraniana de seguimiento narrativo LetsData, que se encargó de analizar los contenidos de las redes sociales. Cada una de las diez regiones de Europa del este fue estudiada por un grupo de “expertos”.

Por ejemplo, el análisis de Ucrania se atribuyó a Detection Media, financiado por la embajada de Estados Unidos en Kiev, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el Ministerio de Asuntos Exteriores de Dinamarca. Este tinglado se dedicó a identificar el origen de las informaciones “prorrusas” sobre la Guerra de Ucrania, o sea, la fuente inspiradora de todos aquellos que no repiten los partes de guerra de la OTAN.

Es un ejemplo perfecto de eso que ahora llaman “economía circular” en las facultades universitarias: los gobiernos pagan a empresas para que les hablen de lo que quieren oir.

(*) https://jackpoulson.substack.com/p/exclusive-british-government-funded

NAVIDAD : SU SIGNIFICADO

¡¡Todos a las calles…!! ¡¡Fuera Pedro Sánchez…!!

La patocracia

El Bosco. ‘Extracción de la piedra de la locura’

LA PATROCRIA: O EL REINO DE LOS PSICÓPATAS

Por Hughes

¿Y si sucediera que no sólo Sánchez fuera un psicópata, sino que lo fuera el gobierno en su conjunto?

«Imagina no luchar contra la vergüenza, ni siquiera una sola vez en la vida.»

Martha Stout

Se repite mucho lo de la psicopatía de Pedro Sánchez, algo que quizás simplifica las cosas en exceso pues ignora los problemas estructurales o constitucionales. Habría una fórmula intermedia: que no sólo Sánchez sea un psicópata, que lo sea el gobierno en su conjunto. El régimen entero.

Este sistema de gobierno existe, ha sido analizado. Sería la patocracia, cuando una minoría de psicópatas gobierna a una mayoría de personas normales. Lo teorizó Andrzej Lobaczewski, psiquiatra y sociólogo polaco que partió del estudio del nazismo y el comunismo para crear una disciplina apenas esbozada, la ponerología, el estudio del mal aplicado a la política.

La patocracia, a la que se llega por la acción combinada y sucesiva de doctrinarios, esquizoides y paranoicos, cumpliría la ley de hierro de las oligarquías. Los oligarcas, que ya sabemos son amigos, serían además psicópatas.

Esto se extendería a toda la sociedad. Las personas con rasgos psicopáticos prosperarían en ella. Lo explica el mencionado autor en La ponerología política: «En una patocracia, todos los puestos de liderazgo deben ser ocupados por individuos con trastornos psicológicos que, por lo general, son hereditarios (…). En semejantes condiciones, ningún área de la vida social puede desarrollarse con normalidad.

Ya sea la economía, la ciencia, la tecnología, la administración, u otras. La patocracia lo paraliza todo progresivamente. Las personas normales se ven obligadas a desarrollar un grado de paciencia superior al de cualquiera que viva en un sistema del hombre normal, simplemente para poder explicar qué se debe hacer o cómo hacerlo a un trastornado psicológico de obtusa mediocridad colocado al mando de cualquier cosa o departamento».

Lobaczewski y sus compañeros estimaron que aproximadamente el 6% de la población constituye la estructura activa de un régimen así, con mínimas variaciones por países, y que, dentro de ese porcentaje, el 0’6% son psicópatas esenciales.

El doble de individuos, alrededor del 12%, conforman el segundo grupo: aquellos que han logrado modificar su personalidad para cumplir con las exigencias de la nueva realidad. No son psicópatas, solo se adaptan. «Este segundo grupo está compuesto por individuos que, en promedio, son más débiles, de salud menos robusta y menos vitales. La frecuencia de enfermedades mentales conocidas dentro de este grupo es dos veces mayor que el promedio nacional. Podemos entonces asumir que la génesis de su actitud sumisa hacia el régimen (…) incluye diferentes anomalías relativamente indetectables».

El grupo que equivale al 6% constituye la nueva nobleza; el grupo del 12 % forma progresivamente la nueva burguesía, cuya situación económica es la más ventajosa. Juegan un papel importante. Al adaptarse a las nuevas condiciones sin problemas de conciencia, los integrantes de este segundo grupo se transforman en tramposos y, simultáneamente, intermediarios entre los que mandan y los que obedecen. «Dado que poseen mejores capacidades y aptitudes técnicas que las de los miembros del grupo patocrático activo, asumen diferentes puestos gerenciales».

De esta forma, sólo el 18% de la población total de un país está a favor del nuevo sistema de gobierno. Aunque la intensa propaganda afecta a la persona normal debilitando sus procesos de pensamiento y su capacidad de autodefensa, a los normales les cuesta adoptar un pleno compromiso con la patocracia porque eso «devastaría su personalidad y engendraría neurosis».

Para Lobaczewski, hay otra diferencia fundamental entre el patócrata (psicópata al mando) y el hombre normal. «Una persona que carece de privilegios o de un puesto alto saldrá en busca de trabajo y realizará tareas que le permitan ganarse el pan. Por el contrario, los patócratas nunca han tenido habilidades prácticas sólidas, y el tiempo que dura su mandato elimina cualquier posibilidad de que puedan llegar a adaptarse a las demandas del trabajo normal». Por eso, los patócratas son muy conscientes de su destino si perdieran el poder. Difícilmente llegarían a los mil quinientos euros.

No se debe confundir la subdivisión en tres (psicópatas, adaptativos y normales) con la de los miembros de diferentes partidos. Lo ideológico es secundario y la ideología inicial es sustituida. Los patócratas saben que su verdadera ideología es producto de su naturaleza trastornada, no la «otra», la ideología máscara de cordura con la que se disfrazan. Los partidos compartirían así, tras la aparente discrepancia, una ideología de fondo, enfermiza y psicopática. Estaríamos ante una patocracia partitocrática (perdón), un sistema de mando y colocación de los psicológicamente enfermizos que va desarrollando un lenguaje novedoso y una estructura paralela a la realidad: una paralógica, una paramoralidad y un doplepensar que considera inmoral cualquier oposición. ¿Y si nuestro Consenso evolucionara según unos mecanismos y unas claves psicológicas de funcionamiento y adscripción que primaran lo no moral, lo no empático, lo no capaz de vergüenza?

En opinión de Lobaczewski, contra esto los sistemas legales pueden muy poco. La Ley no sería apoyo suficiente para contrarrestar un fenómeno así. Al contrario, los psicópatas se aprovecharán del modo de pensamiento jurídico. Para Lobaczewski, esto convierte la patocracia en el sistema social del futuro y al psicópata en el tan esperado Hombre Nuevo.

LEARN THE DIFFERENCE OF MEN & WOMEN IN LOTS OF ASPECTS.

¡La amnistía es más grave aún que el indulto!

Ley de amnistía, el golpe de Estado de Pedro Sánchez

Descontrol de los fondos europeos. Por Jesús Salamanca Alonso