Nasrudin iba todos los días a pedir limosna en el mercado y a la gente le encantaba tomarle el pelo a Nasrudin con el siguiente truco: le mostraban dos monedas, una valiendo diez veces más que la otra. La gracia era que Nasrudin siempre escogía la de menor valor.
La historia se hizo conocida por todo el condado. Día tras día grupos de hombres y mujeres le mostraban las dos monedas, y Nasrudin siempre se quedaba con la de menor valor. Hasta que apareció un señor generoso, cansado de ver a Nasrudin siendo ridiculizado de aquella manera.
Lo llamó a un rincón de la plaza y le dijo: – Siempre que te ofrezcan dos monedas, escoge la de mayor valor. – Así tendrás más dinero y no serás considerado un idiota por los demás. – Usted parece tener razón – respondió Nasrudin. – Pero si yo elijo la moneda mayor, la gente va a dejar de ofrecerme dinero para probar que soy más idiota que ellos. Usted no se imagina la cantidad de dinero que ya gané usando este truco.
Al que se salga del guión, ni agua. Al que no humille la cerviz y ponga todo su saber y talento al servicio de los amos, palo. A quien se rebele contra esta ignominia, cancelación como poco.
En 1991 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 3 de mayo como Día Mundial de la Libertad de Prensa. Hoy, 33 años después, ya sabemos de sobra que celebrar la libertad de prensa es como hacer la ola en gratitud por los Encuentros Pacifistas Intergalácticos, entrevistar en vivo y en persona a personajes históricos como Harry Potter o Serlock Holmes, declarar solemnemente que el agua está mojada o que Nueva York es más grande que Castro Urdiales: por completo inútil y bastante fuera de la realidad. La libertad de prensa ni existe ni se la espera de momento. Y atentos a la paradoja que entraña este asunto: por lo general, quienes más vociferan por tal derecho son los que impiden su efectiva vigencia. A lo mejor no hace falta que lo explique, pero me explico: los grandes medios y las grandes corporaciones mediáticas son hoy los propagandistas de la libertad de información y opinión, pero siempre dentro de los cauces que ellos determinan —imponen— mediante la insoportable sutileza de la “línea editorial”. Al que se salga del guión, ni agua. Al que no humille la cerviz y ponga todo su saber y talento al servicio de los amos, palo. A quien se rebele contra esta ignominia, cancelación como poco.
La libertad de prensa es una entelequia, una más, generada por las élites; una mentira bonachona que sirve para que los encargados de mantener el discurso ideológico contemporáneo en sus precisos límites se celebren a sí mismos. Al final de todo: una piadosa censura. Lo cual no quiere decir, desde luego, que no existan periodistas libres, informadores comprometidos con la verdad e insensatos opinadores sin miedo. Claro que existen y no son pocos. El problema: que los mecanismos oficiales de la libertad de prensa los hacen indetectables; y si alguno asoma la cabeza le caen terribles homilías presidenciales aparte de la execración gremial: “pseudo medios”, “máquina del fango”, “bulos” y “fakes” y toda esa basura. Como dijo Lenin muy bien dicho: “¿Libertad? ¡Mis cojones!”.
Violencia es purgar el censo de una comunidad autónoma a base de asesinatos, extorsión, amenazas y aislamiento social, forzando el exilio de miles de familias que ya nunca votarán en aquellas provincias, y mantener el estado de persecución ideológica contra la disidencia y condenar al poste de la infamia a quienes siguen defendiendo la ley y la Constitución, a quienes defienden la dignidad de las víctimas frente al engallamiento y el matonismo de los verdugos. Eso es violencia y como tal existe en el País Vasco, y con esos violentos lleva pactando nuestro presidente desde hace más de un lustro.
Violencia es perseguir a los niños en el recreo para que no hablen español, imponer un idioma en todos los niveles educativos, en la administración y en los medios de comunicación, en contra del derecho de quienes quieren expresarse en su lengua natal y que sus hijos se eduquen en la misma lengua o en la que ellos decidan, y más violento aún es perseguir con sanciones y denigrar públicamente a quienes no se sometan, avergonzar a alumnos en el aula por expresarse en español y fomentar la exclusión y el acoso en redes sociales a los padres díscolos de los alumnos discordantes. Eso es violencia y gracias a quienes predican y ejercen esa violencia en Cataluña gobierna nuestro presidente desde el mes de julio pasado.
Luego está la violencia que ni se ve ni se oye pero se siente y se sufre como un mal que no causa herida pero hace sangrar, la violencia que cada día se encarga de desinformar a la población, fanatizarla, adocenarla en torno a ideologías de cuatro pesetas, manipularla con mantras repetidos por los medios afines —por casi todos los medios— con insistencia paroxística. Violencia es empezar el informativo de las 20’00 de Radio Nacional con una noticia tan importante como que se ha aplazado hasta junio la comparecencia del novio de Ayuso en el tribunal que instruye su causa por fraude fiscal. Es violencia repetir hasta la nausea en televisiones, radios, periódicos, digitales y revistas que el PP es un partido “franquista” y Vox “fascista” y “violento”… ¡¿Violento?! No tan violento como negar la violencia real padecida por muchos afiliados y simpatizantes de este partido, silenciarla, ocultarla, callar vilmente ante hechos sangrientos como el disparo en la boca que, por suerte, no costó la vida a Alejo Vidal. Es violencia matar el derecho a la libre información, a tomar conciencia sobre la realidad a partir de informaciones veraces y objetivas; y es violencia y crimen de lesa humanidad privar a niños y jóvenes en los colegios e institutos de su derecho a recibir una educación integral y suficiente para saber que Pekín es la capital de China y que Cerdeña es una isla mediterránea, sin pauperizar los contenidos y la calidad de conocimientos, degradándolos en favor de una exhaustiva «educación» en ideología de género y otros delirios sentimentales. También ejercen violencia de la peor calaña los “periodistas” que opinan según su devoción y su santoral mientras simulan que van informando —y viceversa— en los medios públicos, sufragados con el dinero de todos y puestos al servicio de unos pocos. Todo eso es violencia insoportable: la que machaca los espíritus y tritura la capacidad crítica de la gente. Bueno, en fin: por lo menos Abascal ha sido “violento” por las claras y sin engañar a nadie: “Echarlos a patadas del poder, correrlos a gorrazos”.
FOTOGRAFÍA. MADRID (REINO DE ESPAÑA, 19 DE MAYO DE 2024. La Resistencia internacional y el patriotismo internacional destruyen el socialismo en Madrid ante más de 10.800 partidarios de su última jornada de Asamblea «Europa Viva 24», que ha organizado do Vox, con protagonistas: Abascal, Milei, Meloni, Le Pen, José Antonio Ortega Lara, Roger Severino, Matt y Mercedes Schlapp, José Antonio Kast, Andrés Ventura, Buxadé, Amichai Chikli, Víktor Orbán y Mateusz Morawiecki, en el Palacio de Vistalegre de la Comunidad de Madrid. Lasvocesdelpueblo (Ñ Pueblo)
La Resistencia internacional y el patriotismo internacional destruyen el socialismo en Madrid ante más de 10.800 partidarios de su última jornada de Asamblea «Europa Viva 24», que ha organizado do Vox, con protagonistas: Abascal, Milei, Meloni, Le Pen, José Antonio Ortega Lara, Roger Severino, Matt y Mercedes Schlapp, José Antonio Kast, Andrés Ventura, Buxadé, Amichai Chikli, Víktor Orbán y Mateusz Morawiecki, en el Palacio de Vistalegre de la Comunidad de Madrid. Santiago Abascal Conde apela a la unidad de los patriotas de toda Europa: «A partir del 9 de junio, nos van a oír en Bruselas. Y nuestra voz será la más fuerte». Javier Gerardo Milei, por su parte, ha advertido de que «el socialismo conduce a la pobreza y a la muerte y el que diga cualquier otra cosa es un mentiroso».
Escaleta del acto| Patriotismo internacional destruye el socialismo en Madrid
1. José Antonio Ortega Lara, fundador de VOX
2. Roger Severino, vicepresidente de la Heritage Foundation
3. Matt y Mercedes Schlapp, organizadores de la Conservative Political Action Conference, CPAC
4. José Antonio Kast, líder del Partido Republicano de Chile
5. André Ventura, diputado nacional en Portugal y presidente de Chega
6. Jorge Buxadé, candidato de VOX a la presidencia del Parlamento Europeo
7. Amichai Chikli, ministro israelí de la Diáspora y lucha contra el antisemitismo
8. Mateusz Morawiecki, ex primer ministro de Polonia
9. Marine Le Pen, diputada nacional de Francia y presidente de Agrupación Nacional (Rassemblement )
10. Viktor Orban, primer ministro de Hungría
11. Giorgia Meloni, presidenta de Italia (conexión en directo)
12. Javier Milei, presidente de Argentina
13. Santiago Abascal, presidente de VOX
SANTIAGO ABASCAL CONDE| Patriotismo internacional destruye el socialismo en Madrid
Abascal clausura el evento VIVA 24 con un mensaje de esperanza para los españoles: «Vamos a construir juntos una Europa que respete la soberanía de las naciones y que protejas sus fronteras, su riqueza y la familia como institución fundamental de nuestra sociedad».
El presidente de VOX, Santiago Abascal Conde, ha clausurado este domingo en el Palacio de Vistalegre el evento multitudinario, VIVA 24, organizado por VOX y por su grupo en el Parlamento Europeo: Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), que se ha desarrollado durante este fin de semana.
En primer lugar, Abascal ha celebrado la presencia de tantos simpatizantes y de todos los líderes europeos e hispanoamericanos que han participado en el acto: «Qué alegría oír tantos idiomas distintos, tantos acentos distintos, tantos partidos, asociaciones y movimientos distintos, pero que pelean frente a las mismas amenazas. Y por sufrir esas amenazas absolutamente compartidas estamos dispuestos a cooperar, a colaborar, y a ser solidarios unos con otros».
«Todos defendemos nuestra soberanía y nuestro interés nacional, y frente al globalismo que ataca las soberanías nacionales y frente a su alma socialista que restringe la libertad de prensa, debemos responder con una alianza global de patriotas en defensa del sentido común, de la prosperidad económica, de la seguridad y de la libertad», ha declarado.
Acto seguido, Abascal se ha preguntado cómo es posible que Sánchez y sus socios sigan en el poder después de toda la hipocresía de su gobierno -corrupción, inseguridad para las mujeres, inmigración ilegal masiva-.
«Siguen en el poder porque la derechita cobarde y estafadora, un día se manifiesta contra este Gobierno, y al día siguiente le va mendigando cualquier pacto, desde la financiación de las regiones a la forma de repartirse los jueces», ha lamentado.
Y ha añadido que «el gobierno socialista ha llegado hasta aquí porque la derechita cobarde y estafadora comparte la misma agenda globalista y progre, y aunque finjan pelearse, siempre se acaban poniendo de acuerdo, sobre todo si es para prohibir».
Esto lo demuestran, ha recordado el presidente de VOX, en las votaciones del Parlamento Europeo, en las que PP y PSOE votan el 90% de las veces en la misma dirección a favor de reglamentos, leyes y directivas «que están asfixiando a Europa», como la Agenda 2030, el Pacto Verde o el «totalitarismo woke».
Para finalizar, Abascal ha lanzado un mensaje de esperanza a los españoles: «El 9 de junio, en las elecciones europeas, nos van a oír muy alto decir que hay otra Europa posible. Vamos a construir juntos una Europa que respete la soberanía de las naciones, el derecho que tiene cada pueblo a elegir su futuro; una Europa que proteja sus fronteras, que son las paredes de nuestro hogar; una Europa que proteja su riqueza y que explote sus recursos; y una Europa que proteja la familia como institución fundamental de nuestra sociedad».
JAVIER GERARDO MILEI| Patriotismo internacional destruye el socialismo en Madrid
A líder opositor español le ha precedido el presidente de la República de Argentina, Javier Gerardo Milei, que ha recordado que cuando empezó en política «uno de los pocos que me abrazaron y aguantaron cuando todos me daban la espalda era Santiago Abascal».
Milei ha señalado que «la tarea del Estado es defender la vida, la libertad y la propiedad privada de los individuos» y ha enviado un mensaje contra las élites globalistas y el presidente de Gobierno de España y secretario general del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Sánchez.
«Las élites globales no se dan cuenta de lo destructivo que puede llegar a ser implementar las ideas del socialismo porque lo tienen demasiado lejos, no saben qué tipo sociedad y país pueden producir, y qué calaña de gente atornillada al poder… y qué niveles de abuso puede llegar a generar aun cuando tenga a la mujer corrupta y se tome cinco días para pensarlo».
Así, ha señalado que a él le toca «mostrar lo siniestro y nefasto que es el socialismo, porque lo hemos vivido en carne propia, lo sufrimos todos los días porque Argentina es un país infectado de socialismo desde hace décadas. O quizás debería decir era». Para Milei, «el socialismo conduce a la pobreza y a la muerte y el que diga cualquier otra cosa es un mentiroso».
Por otro lado, el presidente argentino ha hablado de dar «la batalla cultural frente a quienes quieren imponernos una visión del mundo que no sólo es inmoral, sino que es contraria a los valores que hicieron grande a occidente» y se ha autoproclamado «un divulgador de las ideas de la libertad» que «hoy más que nunca estas ideas y valores que llevaron a lo más alto a la especie humana corren peligro y necesitan ser defendidas del asedio del maldito y cancerígeno socialismo».
Milei también ha asegurado que «los argentinos somos profetas de un futuro apocalíptico que ya hemos vivido pero el resto de occidente tiene por delante» y ha dicho que su país era «la meca de occidente», ya que recibió «millones y millones de inmigrantes que soñaron en Argentina la posibilidad de una vida mejor. La mayoría de ellos, españoles. De ahí radica la hermandad entre nuestros pueblos», ha afirmado.
Las políticas socialistas -ha recordado Milei- han provocado que Argentina cayera al puesto 140 del ranquin PIB del mundo y haya multiplicado la pobreza 10 veces en los últimos 50 años. «Argentina, que es un país que produce alimentos para 450 millones de seres humanos, tiene una presión fiscal en el sector agropecuario del 70%, es decir, que el Estado se queda con el alimento de 280 millones de seres humanos y a 5 millones de argentinos no tienen qué comer. iBasta de socialismo, basta de hambre y basta de miseria!».
Frente a ese socialismo, Milei ha dicho que «todo lo que han roto con su chamanismo económico nosotros lo estamos enmendando con trabajo y con las ideas y valores correctos».
Sin embargo, Milei ha hecho un diagnóstico negativo de occidente. «Hoy miro a Europa y a los EE.UU. y van a apareciendo pequeñas señales del trágico camino que tristemente recorrió Argentina».
En este sentido, ha señalado que «en las últimas décadas las élites globales lamentablemente han sido cautivadas por los cantos de sirena socialistas, a través de ideas, valores y discursos que se han colado en el sentido común de nuestras sociedades promovidos por organizaciones supranacionales, ONGs, instituciones educativas y la industria del entretenimiento y los medios de comunicación».
A pesar de todo ello, Milei ha dicho que «es optimista» porque «cada vez son más los pueblos del mundo que se rebelan contra el maldito mandato socialista»| Patriotismo internacional destruye el socialismo en Madrid.
Hay quien, cuando uno hace un favor a otro, enseguida se da mucha prisa en anotárselo en el disco duro de la memoria, con el objetivo de pedir a aquel otro favor de más envergadura lo más rápidamente posible. Algunos no llegan a este extremo, pero en su fuero interno, consideran a su favorecido como a un deudor y siempre, aunque pasen los años, tienen a este como un servicio que se le ha prestado con vistas al futuro y, por supuesto, llegado el momento, no tienen pudor alguno en recordarle la frase: «me dijiste que estabas muy agradecido y que cualquier cosa que necesitara estarías siempre a mi disposición». Ante estas situaciones los deudores quedan en el más desgraciado desconcierto. Claro, que los que llevan esto como una rutina suelen responder: «¿eso te dije? No lo recuerdo. En su defecto, también existen otras expresiones intermedias en las respuestas: «no sabes cuánto lo siento, ahora las cosas ya no están como antes» o. tal vez: «no está en mi mano, ¡qué más quisiera yo que poder ayudarte!».
Digo esto, porque en la vida social todos nos hemos visto expuestos alguna vez a este tipo de contrapartidas; también lo digo, porque si esto sucede en las pequeñas interrelaciones de nuestros pequeños círculos convivenciales, qué será en las extensas relaciones de los políticos; y digo también esto, porque en este momento me estoy acordando «del silencio antipatriótico» que mantienen hoy «los amigos» de Pablo Casado, sobre todo, de aquellos a los que les gusta estar enraizados siempre en prácticas irregulares a través de favores devueltos y que constituyen una clase social aparte como pupilos vitalicios del poder. Son personajes sombríos, amantes del pasteleo, trapaceros, indolentes, trincones con indumentaria sindicalista, comedores de langostinos, entre tercos y mentecatos, miserables y tan torpes que se sienten complacidos en su propia ruindad. Esta fauna menor, cuando las cosas no vienen bien dadas, buscan salvar su culo o su nómina, que es lo mismo, al amparo de otras retóricas más calculadas, aunque el relato siga siendo el mismo.
Estos muchachos que han llegado a la política sin mayor conocimiento que el de ser fieles seguidores de Juegos de tronos o de pertenecer desde muy jóvenes a determinados grupos políticos, que no han conocido nunca el roce con la adversidad, que han leído muy poco o nada, que no han tenido un intenso contacto con la internacionalidad, que no respetan ni sus propios principios y que se han educado en la industrialización del insulto y la injuria desde las redes sociales, juegan a detectives y a espionajes desde las más altas instancias del Estado; aún más, soportan con toda naturalidad sus propias indignidades, y no se les ocurre vigilar estrechamente a los que los aplauden, dejándose llevar por las emociones, aun a sabiendas de que los aplausos en estas cuestiones de la cosa pública casi siempre son rastreros.
Pues bien, estos chiquilicuatres, que han convertido el sistema democrático en una especie aparato, que no solo reparte favores, puestos y prebendas a izquierda y derecha – según necesidad para mantenerse en el poder -, sino que chorrean millones de euros a todo aquello que consideren que signifique cualquier tipo de oposición a sus propios intereses, incluidos, cómo no, a los medios de comunicación. Con esto se ablandan los corazones y la pulsión de poder se mantiene intacta. Lo diré de otra manera: los votantes eligen a aquel que nos dicen que debemos votar de un determinado partido político, este a su vez queda en deuda con el que lo ha favorecido, que a su vez había sido favorecido por otros de rango superior y así sucesivamente hasta llegar al pico de la pirámide, es decir, al mandamás o líder del partido que es el que ostenta el poder ejecutivo. A partir de aquí se crea un sistema autárquico en los partidos de forma tal que «el que se mueva no sale en la foto». Es la llamada partidocracia.
Una vez configurado el reparto de poderes se establece un criterio sobre los valores – para una esmerada gobernanza – que se han de seguir y predicar como penitentes y fieles parroquianos del partido en cuestión y que, probablemente, nada tendrán que ver con la intención del voto depositado por el ciudadano de a pie, manipulado por un importante aparato propagandístico. Estos valores, que no son otra cosa que idealismo – en el mejor de los casos – o ideologías son verdades inventadas a medida del débil que paga gustoso el coste de decir no a la libertad o no la vida. Invertir los valores cada vez que alcanza uno el poder – a través de la portentosa maquinaria económica – y sustituirlos por los contrarios es en donde estriba el quid de la cuestión.
Cuando hablamos de valores debemos encontrar sus referentes lo más nítidamente posible. Así el concepto de hogar o de familia se trata hoy día por algunos desde una perspectiva muy distinta al concepto ideológico tradicional; por ejemplo, Laura Llevadot Profesora de Filosofía Contemporánea de la Universidad de Barcelona en su último libro explica «como reconstruirse cuando se mata al fascista al que han amado tantas mujeres”. En este texto la filósofa entiende «que las mujeres se han prostituido en su matrimonio y sin cobrar», Según ella, «tú te casabas para que alguien te mantuviese, a cambio dabas favores sexuales y descendencia». Desde luego, esta concepción ideológica de la familia debe partir desde su propia experiencia vital, pero nunca debe ser elevada al nivel de categoría en la concepción que otros tenemos del matrimonio.
Cuando hablamos de valores, nos referimos a leyes referentes al aborto (recordemos que acaba de despenalizarse en Colombia el aborto hasta la semana 24 de gestación), hablamos de leyes educativas que invitan a la holgazanería, hablamos de la eutanasia; hablamos también de enseñar a las niñas en la escuela a tener relaciones sexuales plenas para romper la visión genitalista, androcéntrica, falocéntrica, penetrocéntrica y heteronormativa, que según este nuevo enfoque la sociedad nos ha enseñado hasta ahora; hablamos también del empoderamiento de la mujer, del respeto a los mayores, de los buenos modales, de la propiedad privada, del apego a la verdad, de no pisotear la historia, la religión católica ni ninguna; hablamos del desprecio al legado cultural de los pueblos, de la levedad de las leyes con los violadores, asesinos o pederastas. En fin, por hablar de valores estamos hablando hasta de querer suplantar los códigos lingüísticos – compuestos por sistemas de signos -, que constituyen las lenguas y que impide pensar conceptualmente so la excusa o tontería oficial del lenguaje inclusivo.
Esta suplantación de unos valores por otros solo se puede dar en sociedades poco avanzadas en el plano humanístico, muchedumbres impresionables y poco reflexivas, que atienden más a cultivar el vientre que al conocimiento y que, si reúnen todas las miserias del mundo, no es más que producto de la ignorancia en las que se han visto inmersas desde la manipulación de los que han puesto los intereses de los partidos -como auténticos yonkis electorales- por encima de lo que prescribe la propia naturaleza.