Héroes y antihéroes

Un hombre travestido no tiene porqué leer cuentos a niños.

Les falta calle. Luis Javier Fernández

Por  Luis Javier Fernández Jiménez

Vivimos tiempos abrumadoramente cómodos. O mejor dicho, plagados de un confort que resulta enfermizo. Una patología normalizada. No es que sea malo ni bueno —eso lo dejo a los juicios éticos de cada cual— sino, simplemente, es lo que nos toca. Los tiempos cambian a costa de perder unas cosas, tal vez a causa de sacrificar valores, actitudes, principios morales, por conseguir otras visiones y aptitudes que disponen un estilo de vida. Nadie se baña dos veces en el mismo río, como dijo Heráclito. Y aunque la cosa difiera mucho de una persona a otra, en realidad, se repite el mismo patrón. Es algo que llevo mucho apreciando y la verdad es que no me resigno a tolerar, pero sí a ser indiferente y, sobre todo, aprender a reconocer a leguas; me refiero a esa gente que impone sus reglas, que instaura sus ideas y sus morbosas convicciones para que el mundo, o la sociedad, se ponga a sus pies.

   Cualquiera que lea, que conviva a merced de unos libros como compañeros de viaje y tenga una mirada lúcida, sabe distinguir en el rebaño a la churra de la merina, del mismo modo que sabe advertir también las intenciones ocultas de su pastor; y hoy estamos rodeados de pastores oportunistas y profetas sin escrúpulos. Por eso me pregunto cuántas cosas sacrificamos en nombre del progreso, o en lo que a menudo llamamos progreso. Actualmente me parece que esta idea se ha convertido en un arma de doble filo: unos se aprovechan de hacer trampas, y otros pierden el juego amparándose en los discursos tentadores pero sin enjundia.

   En antaño, quienes tenían poder alguno —no hegemónico, ni político, ni siquiera tampoco económico— sino el poder de la persuasión, de la oratoria, en definitiva, el poder de la palabra, eran tipos (tanto hombres como mujeres) con apreciada cultura, formación, sapiencia. Denotaban un mundo recorrido a sus espaldas, buenos modales, una lealtad hacia sí, una ética personal y coherencia, lecturas en la memoria, un corazón curtido y, lo más importante, les caracterizaba un equilibrio emocional para no dignarse a los oportunistas ni rebajarse ante nada ni nadie. No era gente excepcional, ni mucho menos. Pero sí personas con una escala de valores admirable y un bagaje de vivencias que las curtían, haciendo de ellas, irresistiblemente, gente respetable y magnífica. En muchos casos, ese tipo de personas anteponían sus principios frente a opresiones políticas, sacrificando su libertad, patrimonio o su propia vida. Gente auténtica para cambiar el orden establecido y luchar, incluso, contra todo abuso de poder. No hablo de revolucionarios ni de subversivos, sino de gente común. Sencilla. Con los pies en la tierra. Y no escoria que andaba con sensiblerías ni fantochadas creyendo que iban a descubrir el fuego.

   Ahora, sin embargo, quienes tienen capacidad para ser referentes —y creo que nunca fue tan fácil serlo, dado la magnitud de las opiniones en redes sociales— es posible que sean verdaderos analfabetos o personas con serios desequilibrios emocionales. Gente que, a lo largo de su existencia, no ha tenido necesidad de pisar una librería, que no tiene ni pajolera idea de lo que habla, o que habla sin conocimiento de causa, que jamás ha escuchado el nombre de Darwin, Montesquieu, Albert Camus, Marco Aurelio, Karl Popper, Simone de Beauvoir, José Saramago, ni sepan quién fue Adan Smit, Kant, Hipatia de Alejandría, Maquiavelo, ni Luis XIV ni Rosa Parks. Tampoco les hará falta cuidar la gramática y la sintaxis a la hora de expresarse por escrito ni la suficiente dicción para transmitir un mensaje eficazmente. Gente, ya digo, rematadamente zafia, de mentalidades rudas, que ni siquiera saben hacerse entender por el resto. Personas, a fin de cuentas, con carencias intelectuales y emocionales. Por motivos muy complejos —eso me gustaría saber a mí—, esa gente adquiere no distinción social, pero sí un impacto en la vida pública; desde influencers, activistas, políticos, creadores de contenido, tertulianos de televisión, articulistas o generadores de opinión pública. Gente de chapa y pintura, pero incapaz de gestionar su propio ego. Vidas sin contenido más allá de las pantallas de un móvil. Gente que no tiene pringue a la que sacarle, por su pobreza cultural, intelectual y personal. El problema no es tanto ése, sino que la gente de este pelaje se convierta en la clase social dominante; que dirijan instituciones, que dicten leyes cuyos efectos reviertan perjuicios irreparables a los ciudadanos, o que sirvan de ejemplo inspirador para las nuevas generaciones. Éste, me temo, es su peligro: la capacidad de atraer a las masas y de moldear a la peña. Los individuos a los que me refiero tienen mecanismos para transformar el mundo, a veces bajo ideales muy peligros, o con el fin de sacar provecho mientras maniobran para que sus ideas (pueriles y nada originales, desde luego) alcancen su cobertura. Chusma con intenciones ocultas que saben pergeñar un plan, o una sofisticada argucia, para adquirir cuotas de popularidad, veneración, estima social o poder. En verdad, bajo esas capas en las que se esconden deficiencias intelectuales, sólo hay gente incapaz de aplicarse los propios consejos que venden a los demás, que fabrican pócimas que ni ellos mismos se tomarían, y que no saben ni sobrevivir por méritos propios en el bosque sórdido de la vida.

   Me resulta preocupante el aumento de los analfabetos funcionales; esos individuos que evitan el esfuerzo por aprender porque se conforma con el pasatiempo. Teniendo a su alcance información, datos, conocimientos, no saben administrarlos ni sacarle rendimiento a sus capacidades, ni aportar ideas de valor para hacer del mundo un lugar más decente. Pero, como contrapartida, saben utilizar sus métodos para alcanzar audiencia, marcar nuevas reglas sociales y establecer tendencias (formas de vestir, de viajar, de ser, de concebir una realidad propia, etc). En román paladino, personas a las que les falta calle son hoy los pilares del aborregamiento, la fama y la aprobación social. Los impulsores del fanatismo, la confrontación y la desidia. Personas que, en el fondo, se han convertido en su propio producto acto para ser consumido exclusivamente por los rebaños que anhelan un pastor. Con el peligro que eso conlleva, la sociedad toma por referentes a individuos con carencias intelectuales y sin ningún talento para hacerse de valer más allá de las apariencias. Les falta calle, en el fondo. Más conciencia de su entorno, de la vida y de ellos mismos. Así que creo que no están en condiciones de dar lecciones a nadie hasta que no abran más los ojos a lo bueno y malo de la condición humana y del mundo en el que viven.

WHAT WAS HE SAYING?

Memangele Mengelemema Mongola

RELATOS: El cruce del rio

Había una vez dos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio.

Cuando llegaron al río, una mujer lloraba en cuclillas cerca de la orilla. Era joven y atractiva.

–¿Qué te sucede? – le preguntó el más anciano.

Mi madre se muere.

–Ella está sola en su casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar. Lo intenté – siguió la joven–, pero la corriente me arrastra y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda… Pensé que no la volvería a ver con vida. Pero ahora… ahora que aparecisteis vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar…

–Ojalá pudiéramos –se lamentó el más joven–. Pero la única manera de ayudarte sería cargarte a través del río y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto con el sexo opuesto. Está prohibido… lo siento.

–Yo también lo siento –dijo la mujer y siguió llorando.

El monje más viejo se arrodilló, bajó la cabeza y dijo:

–Sube.

La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su atadito con ropa y montó a horcadas sobre el monje.

Con bastante dificultad el monje cruzó el río, seguido por el otro más joven.

Al llegar al otro lado, la mujer descendió y se acercó en actitud de besar las manos del anciano monje.

–Está bien, está bien –dijo el viejo retirando las manos–, sigue tu camino.

La mujer se inclinó en gratitud y humildad, tomó sus ropas y corrió por el camino al pueblo. Los monjes, sin decir palabra, retomaron la marcha al monasterio….. Faltaban aún diez horas de caminata.

Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano:

–Maestro, vos sabéis mejor que yo de nuestro voto de abstinencia. No obstante, cargaste sobre tus hombros a aquella mujer todo el ancho del río.

–Yo la llevé a través del río, es cierto, ¿pero qué pasa contigo que la cargas todavía sobre tu cabeza?

FÚTBOL/SOCCER. EURO 2024. La primera jornada

Bueno si, eso también, ganamos. Bueno, el caso es que ya tenemos terminada la primera jornada en los dos primeros grupos el A y el B, antes de ayer tuvimos la inauguración, donde Alemanía se deshizo sin problemas de Escocia, la cual, ya totalmente dominada, se quedo además con 10 jugadores por expulsión y este Sábado, en el mismo grupo, Hungria y Suiza nos ofrecieron, al menos a mi parecer, un sopor de partido entre dos selecciones a las que no les auguro mucho futuro, al menos en este campeonato.

Tras tan aburrido match, los partidos del grupo B, el de mi selección y se abrió precisamente con el España-Croacia, donde, y de verdad que no es forofismo, vi el hasta ahora mejor partido de los jugados, LO CUAL TAMPOCO ES MUCHO, España hizo un magnífico partido, Croacia nunca se rindió y peleó siempre y fue lo mejorcito hasta ahora, siendo el siguiente partido, el de italianos y albanos, donde se dió con la sorpresa, momentanea y muy corta, de que Albania se puso por delante a los 30 SEGUNDOS DE INICIADO EL PARTIDO, pero Iralia no tardó en empatar y remontar el resultado, limitándose después al futbol-control sin mas, lo que pudo traer problemas pues Albania, muy inferior, tampoco se dió nunca por vencida y tuvo sus opciones, aunque no cabe duda de la superioridad total de Italia que, de haber puesto una marcha mas, habría ganado por mas diferencia.

De cualquier forma, el campeonato hasta ahora está siendo de lo mas rutinario, no ha habido ninguna sorpresa ni tampoco ninguna novedad táctica, nada nuevo, el mejor, el de España, el de Italia también pudo serlo pero es que Croacia es mucho mas equipo que Albania de aquí a Lima.

Total, mucha rutina, esperemos que se vaya animando. Al menos, los mios han ganado.

Y ahora, HORA DE LOS PROFESIONALES (Tranquilos, por este blog nunca aparecerán charlatanes de feria como el ínclito Roberto Gomez 😈😆):

EN ESPAÑOL:

HUNGRIA 1 SUIZA 3

ESPAÑA 3 CROACIA 0

ITALIA 2 ALBANIA 1

PINCHAR AQUÍ

ENGLISH:

CLICK HERE: RESULTS

Y a ver que nos depara hoy la cosa, tenemos de nuevo tres partidos, loa mismos horarios que ayer, y a ver si sigue la cosa rutinaria o vemos algo mas espectacular porque hasta ahora, detalles de España e Italia, poco mas, Alemania no tuvo rival casi desde el principio y no se la puede juzgar solo por ese partido, además, juega en casa y eso siempre es o debería ser, una ayudita extra.

Para hoy, de los tres, en mi opinión es el último de todos, el SERBIA-INGLATERRA, todo el mundo habla del plantillazo que tiene Inglaterra, desde luego, por nombres asusta, vamos a ver, aquí una lista de todo el fútbol que hay hoy, no solo el de la Eurocopa, siempre hay quien prefiera algo mas exótico y tal y no me cuesta nada: https://es.besoccer.com/competicion/eurocopa

De nada, a mandar.

MJ Montero, bolera y espasmódica sanchista

Carta de despedida/ Farewell letter 💌

República del fango, capital Madrid

Sánchez mete a Madrid en el grupo de los señalados, junto a los medios y los jueces. Ayuso se ha convertido en su más febril obsesión

EL ABERRANTE EMBUSTERO NOS ODIA PORQUE AQUÍ LOS SUYOS NO SE COMEN UNA ROSCA, NO SOMOS LA PANDA DE IGNORANTES PALETOS QUE LE SIGUEN VOTANDO (Comentario personal no incluido en el artículo original)

Por José Alejandro Vara

En octubre de 2020, primer año de pandemia, Salvador Illa, por entonces ministro de Sanidad, decretó el cierre de Madrid en contra de lo dictado por el Tribunal Superior de Justicia. Fue una decisión ‘por sus bemoles’, basada en el argumento de que el Gobierno de Ayuso «se cruza de brazos y no hace nada». En esos días, el índice de contagios en la comunidad era similar o inferior al de otras zonas como Navarra o Canarias. Fue un estado de alarma diseñado ex profeso para Madrid, una camisa de fuerza hecha a medida, en pleno puente de la Constitución, que forzó a una paralización general de planes y escapadas, la devolución de más de 60.000 billetes de tren y pasajes de avión y en el que colaboró Grande Marlaska con un despliegue de más siete mil efectivos de Policía Nacional y Guardia Civil para controlar el cierre de la ratonera madrileña. Una semana inmovilizados, luego de meses de enclaustramiento intermitente, mientras en el resto de España comenzaba a palparse un paulatino alivio. Más que una medida de cautela sanitaria, fue un indisimulado castigo infligido por quien, semanas después, abandonaría su despacho ministerial, en plena segunda oleada del mal, para presentarse como candidato a las elecciones catalanas. Este es el tipo. Este es el personaje.

Cuatro años después, Sánchez acaba de proclamar a Madrid la ‘sede social’ de la república del fango. Se mostraba incendiado el presidente por los avances de las causas malolientes que ya cercan a su esposa y hermano en los tribunales, amén de por el mandoblazo sufrido por sus siglas en las europeas. Ese 9-J el PP sobrepasó en casi 12 puntos y más de 300.000 votos a un PSOE que no toca el cielo de Madrid desde los tiempos de Leguina, el presidente del himno y la bandera, reconvertido ahora a la causa de la libertad.

Dice Ayuso, con razón, que «a cada derrota en las urnas se vuelve más violento y arbitrario». O sea, un autócrata desaforado y rabioso

Todo se le acumula al gran narciso del progreso. ‘Demasiadas mujeres‘, cantaba Tangana. «Demasiados líos», entona Bolaños, que no acierta a despejar los papelotes incendiarios que se amontonan sobre su mesa. Derrota el 9-J, el espantoso ridículo de Yoly me voy pero me quedo, la dificultosa aplicación de la amnistía, el gallinero catalán en busca del president perdido, la erupción de casos tóxicos y crecientes en el caso Koldo, los tormentones por el raquitismo parlamentario socialista y, para colmo, otra vez el bofetón que le acaba de asestar de Díaz Ayuso, algo que le humilla muy particularmente. Sánchez detesta a Ayuso casi tanto como Puigdemont a él. El golpista forajido se lo está haciendo sudar y Sánchez hace lo propio con la lideresa, aunque por ahora con escaso éxito. Dice Ayuso, con razón, que «a cada derrota en las urnas se vuelve más violento y arbitrario». O sea, un totalitario desaforado y rabioso, que acaba de anunciar su ofensiva inclemente contra medios y jueces.

Puigdemont baja y Junqueras, a la basura

Le aconsejan a la presidenta madrileña poner más atención en el presente de la que ha puesto en algunos episodios molestos del pasado. Lucha con un rival temible, capaz de cualquier cosa. Ella lo sabe. Lo califica como un virtuoso del ‘matonismo autocrático’, al estilo de esas mañas que se gastan algunos de sus colegas del Grupo de Puebla, la mafia de los narcoestados sudamericanos.

Madrid lo detesta. Como casi toda España. A Sánchez sólo lo votan ya en Cataluña, donde piensan que el PSC es el bálsamo de todas las virtudes, y en algunas zonas vascas, donde aún les pone el olor a goma-dos en el desayuno. Por eso no convoca de nuevo, porque sabe que, de hacerlo, esta vez las urnas parirán un Frankenstein raquítico, que no dará la talla para sumar la mayoría de investidura. Una cochambre sin futuro. Los separatistas están en baja, el PNV solo parece preocuparse en buscarle un sillonazo a su prole como ha hecho el gordinflas Ortúzar con su hija influencer en Iberdrola, a Junts no le salen las cuentas y al abacial Junqueras lo ha mandado su partido al tacho de los desperdicios.

Sánchez se aferra ahora con saña a la incierta poltrona, no solo porque es un yonqui del poder, sino porque no pinta bien el horizonte judicial de su familia, y el suyo propio. Los jueces han despertado, han advertido el peligro de la acometida y han reaccionado con un sentimiento de unánime dignidad que tan sólo hace unos meses se antojaba imposible.

No parece un joven innoble, salvo cuando recita las espantosas prédicas que le remiten desde Ferraz. Entonces pone cara de granuja y versea sandeces que ni él mismo se cree. O sí

Igual que la fiereza de Ayuso, consciente de que cualquier debilidad o tropiezo le costaría la continuidad política. «Vamos flojos en Madrid y Andalucía«, le señaló Sánchez a su ejecutiva tras el trastazo europeo. Lobato Espadas, los dos juanillos que ejercen de barones en las respectivas regiones, huelen ya a víctimas propicias para la degollina. El madrileño bien podría acoplarse en las filas ayusistas, no parece un joven innoble, salvo cuando recita las espantosas prédicas que le remiten desde Ferraz. Entonces pone cara de granuja y versea sandeces que ni él mismo se cree. O sí.

La ofensiva del sanchismo sobre Madrid se despliega ahora mismo en tres frentes. El fiscal, el sanitario y el educativo. El primero, Emejota Montero por delante, trata de desintegrar los avances en la rebaja de impuestos, uno de los signos de identidad de la casa, aplicado ya en la mayoría de las regiones gobernadas por la derecha. El sanitario, con Médica y Madre a la cabeza, a quien sólo le mueve la ira, el rencor y las malas intenciones. Escasea en neuronas y abunda en malas tripas. Y el educativo, con mareas y mareas de docentes y adláteres dispuestos permanentemente a ponerse la bata de la queja y lanzarse a las calles como esas furias peronistas nacidas para la destrucción.

«Sánchez sí que es el fango, lo tiene en los sótanos de la Moncloa», respondió Ayuso a la bromita del galansote monclovita. Ya no se encuentra tan sola como en tiempos del casadismo. Ahora hasta se siente amparada por algunos cofrades autonómicos -incluida la extremeña Guardiola, una de las triunfadoras en la reciente cita de las europeas-, ciertos dirigentes de Génova, amén de su presidente Feijóo, con quien debate y a quien entiende. Se ha detectado un refuerzo de última hora, el alcalde Almeida, quien abandonó su displicente tibieza casi al tiempo que su solterías, hasta el punto de que se ha convertido en el más firme aliado de la dama de Sol, así como el más feroz combatiente contra ese monstruito que vierte amenazas vitriólicas desde Moncloa. En la sede social del fango, Isabel ya no está tan sola.

FÚTBOL/SOCCER. EURO 2024 – ALEMANIA 5 ESCOCIA 1

Mucho tiempo sin postear de fútbol, bueno, pues ahora vuelvo, y por supuesto, a mi manera, sin herniarme 🤣. Dejaré enlaces, EN ESPAÑOL E INGLÉS sobre los partidos, lo mejor que en cada momento pueda encontrar en internet y, además, mi propia versión de los hechos, que será mas bien telegráfica, lo largo, con estadísticas y demás, en los enlaces, eso los profesionales, yo, repito, me limitaré a mi versión de lo que he visto.

Y EMPIEZO YO: Bueno, pues desde el primer momento tenía en la cabeza que Alemanía ganaba, aunque por supuesto, también pienso que los partidos hay que jugarlos y por tanto una cosa es tener esa sensación y otra afirmar que va a ganar tal o cual, pero, en este caso, efectivamente, Alemanía le ha dado la del pulpo a Escocia. Es cierto que Escocia ha jugado gran parte del partido con 10 jugadore, por expulsión del defensa escoces Ryan Porteus, pero es que ya desde el principio se podía apreciar la diferencia de calidad técnica de los jugadores de un equipo y otro, a los 10 minutos de juego, Escocia apenas pasaba del centro del campo y en cuanto llegó el primero de Alemania practicamente se acabó la competencia.

Por tanto, partido cómodo total para Alemania, Escocia en ningún momento pudo oponer resistencia. La superioridad de Alemania, en mi opinión, fue aplastante, si el resultado no ha sido mas abultado es porque Alemania no ha querido, así de claro.

Y AHORA LOS PROFESIONALES:

ENGLISH CHRONICLE

GERMANY 5 SCOTLAND 1