La indigencia intelectual que confunde a los intelectuales rigurosos.
Los parásitos del dinero público

Vaya por delante mi firme apoyo a una renta o pensión mínima para todas las familias o personas que la necesiten en estos tiempos de pandemia y crisis laboral. Pero siempre con los correspondientes controles para que ese dinero no se pierda en el bolsillo de quien no se encuentra en la situación de precariedad legalmente prevista. El parásito es el principal enemigo de toda política económica en materia de subsidios, subvenciones o ayudas a quien realmente los precisa.
No en vano la novela picaresca española es puntera en la literatura universal. Y, ya en la actualidad, no son raras las noticias de quienes siguen cobrando durante años y aún décadas la pensión a favor de un familiar fallecido. Lo que, unido a los notorios casos de corrupción política y social, aconseja que los poderes públicos procedan en consecuencia. No sólo sobre el papel, que según dicen todo lo aguanta, sino también en la exigencia de responsabilidades.
Quien acostumbra a disfrutar de balde y sin derecho alguno de la electricidad y el agua, e incluso de una vivienda, como sucede con los “okupas”, no tendrá demasiados escrúpulos para embolsarse fraudulentamente los euros que pueda. La renuncia voluntaria a ganarse la vida trabajando como hace la mayoría de los españoles daña por igual a las arcas públicas y a la decencia colectiva .
Nuestras elevadas cifras de parados, muchos de los cuales viven en zonas rurales, no se compaginan bien con el recurso habitual a los temporeros que vienen a recoger la fruta tanto de Marruecos y otros países africanos como de la lejana Rumanía, miembro de la Unión Europea. Suelen vivir éstos en muy deplorables condiciones, durmiendo hacinados y con escasos servicios higiénicos. Uno se pregunta entonces, pidiendo perdón por anticipado, si algunos ciudadanos españoles no podrían trabajar en el campo según hicieron sus familias durante generaciones.
Nos hemos acostumbrado a vivir desahogadamente sin los sacrificios de nuestros abuelos, pero el futuro ya no es, al menos económicamente, como el ayer antes del coronavirus. No hace todavía mucho tiempo que los españoles emigraban a otros países europeos para ganarse la vida, y todos conocemos los viajes a Inglaterra de quienes, teniendo a veces un título universitario, prueban allí fortuna, dispuestos a fregar platos o lo que haga falta. No se les caen por ello los anillos.
La Ley Trans, limbo de Sánchez y del cabo Klinger
Para Montero son leyes con mucha bombillita para los creyentes, como una capilla de Las Vegas, pero para Sánchez son sólo combustible

Por: Luis Miguel Fuentes
La Ley Trans está parada o desinflándose para que Sánchez flote, como un experimento del instituto con globos o petardos. Sánchez impulsa pactos y leyes sólo para mantenerse en el aire, es el combustible de ángel que utilizan él o su Falcon, no para ir a ningún lado en concreto sino para seguir ahí, en su nube de aparición, en su vidriera de gloria. El personal anda muy distraído con las polémicas culturales, ideológicas y rupturistas, pero mientras, Sánchez flota, y es de lo que se trata. Discutimos sobre el contínuum de los géneros, que su arcoíris abanderado es, cierta y físicamente, como el arcoíris óptico, y Sánchez flota. Discutimos sobre la madurez para la propiocepción sexual o afectiva (quieren poner la frontera en esa edad en la que nosotros elegíamos entre ciencias y letras, que también era una decisión angustiosa e irreversible), y Sánchez flota. Discutimos sobre la idiosincrasia volandera de los genitales, que yo creo que ya sólo son un disfraz, como unas gafas con nariz, y Sánchez flota. Y a lo mejor la ley no llega a nada, pero Sánchez flota.
La Ley Trans está por ahí, no en un limbo generacional, ideológico, antropológico ni taxonómico, sino en el limbo de Sánchez, como todo en España. El limbo de la conveniencia de Sánchez, de los tiempos de Sánchez, de las trampas de Sánchez. La ley sale de un ministerio que sale de un pacto que sale de una necesidad de Sánchez, y lo que sigue mandando es esa necesidad de Sánchez, no de la ley ni de la gente que pueda usar la ley mientras transita por el arcoíris o por donde le da la gana. La ley está parada no en la sociedad anticuada ni en las contradicciones de los varios feminismos o del propio PSOE, sino que está parada en los puntos suspensivos de Sánchez, que por eso no dice nada. La ley pasó por su Consejo de Ministros, tal cual está, sin pegas ni desmayitos, pero Sánchez mide ahora todo, tiene guiones para la gente que le da la mano y planes de contingencia para sus camiseros, y debe pensarse si le conviene, o qué le conviene y qué no, de una ley que se dejaba por ahí, por los ministerios, por los activistas, por los adictos, como se le deja a un gato un ovillo.
La Ley Trans no es de Irene Montero, sino de Sánchez. La idea puede ser de Irene Montero, que ella gusta mucho de estas ideas siempre más escandalosas que útiles, como si fuera una de aquellas punkis asustaviejas de mis tiempos. Pero la ley es de Sánchez, él la permitió, la impulsó, la paró, ahora la contempla como un frisbi en el aire, con esa cosa de guapete acrobático con frisbi que tiene nuestro presidente, y ya decidirá qué pasa con ella. Para Montero son leyes trofeos, leyes escarapelas, leyes con gorro frigio en las que lo importante es su intervención, su novedad (hacernos creer, por ejemplo, que hasta que llegó ella no hacía falta consentimiento para el sexo), o el simple soponcio de la gente. Montero tenía que hacer algo con su ministerio, volver a meter miedo a la mujer por los callejones para después salvarla, volver a hacer del transexual alguien a quien se persigue por los tablaos, y esas cosas. Para Montero son leyes con mucha bombillita para los creyentes, como una capilla de Las Vegas, pero para Sánchez son sólo combustible, su combustible, y ahora él está dosificando ese combustible como corresponde al invierno del fin del mundo, que a lo mejor es el fin de su mundo.
Esos ministerios de Podemos que son todo focos y pasillos blancos tenían que hacer sus cosas, al menos pintar la pared vacía con algo, y un mural de flores del pubis que se mueven, se intercambian y hasta se pierden como abanicos parece una buena idea. Hay que buscar clientela, que ya las clases se confunden o se desclasan, y a veces hay hasta que inventar problemas, que si no nos quedamos sin salvadores. El problema de esperar hasta los 18 años no para ser lo que ya eres, sino para que el Estado te dé un carné de ello como el de la biblioteca; o el problema de que un especialista certifique que sí que quieres cambiar de sexo, y no librarte de la mili en M.A.S.H (recuerden al cabo Klinger), a mí me parecen ese tipo de problemas.
Podemos tenía que hacer sus cosas y Sánchez tenía que hacer las suyas, o sea flotar, flotar con lo que fuera, firmando pactos e impulsando leyes como el ángel que empuja fuerte con sus alas, ángel volador o sólo labriego, que entonces casi parece más una tortuga ponedora. Las mujeres, los transexuales, los niños asustados o confusos o simplemente asombrados con su gusanito o con su huchita no creo que les importen mucho a ninguno, más bien parecen un sitio conveniente y llamativo para poner sus anuncios, anuncios como de lotería, bonos del Tesoro u otro Plan E de los bajos privados de cada uno. No es lo que el Gobierno puede hacer por tu gusanito, sino lo que tu gusanito puede hacer por el Gobierno. A mí ya me parecía cruel decidir a los 16 entre letras y ciencias, o sea que decidir volverse del revés el calcetín del cuerpo o del alma (para siempre si es el del cuerpo), lo veo una barbaridad.
Tampoco me parece que una persona transexual tenga aquí ningún impedimento para ser reconocida en el sexo en el que se ubica. La autodeterminación de género sí me parece problemática, pero sólo porque, precisamente, hay leyes específicas de género, leyes a las que alguien (el cabo Klinger, un psicópata o un incel vengativo) podría decidir acogerse arbitraria y espuriamente, creando otro peligroso limbo que sumar al limbo de Sánchez. Sí, se puede entrar en todas las polémicas de la Ley Trans, pero, sobre todo, yo no creo que esta ley vaya a crear ni a salvar transexuales. Más bien se trata de crear una ministra a partir de una punki ociosa y de salvar a un presidente que ya va cayendo como un ángel o un Elvis que engordó. A lo mejor la ley no llega a nada, pero fíjense cómo Sánchez todavía flota.
Prozac y similares…
Historias de Paco Sanz ✍️

La medicina ha multiplicado el número de enfermos mentales. La medicina ha sustituido a la religión, donde antes abundaban pecadores hoy hay locos. Se trataba de que aceptaran al que manda, de que mantuvieran el orden por aquéllo de la salvación. Y hoy, se trata a los que les falta salud, a los que se les va la olla.

El querer ser libre del explotador dejó de ser un pecado para ser una enfermedad mental. En 1851 el médico Samuel Cartwright planteó la existencia de la Drapetomanía. El nombre provenía del griego “drapetes” (esclavo, fugitivo) y “manía” (locura, enfermedad). Se la definía como el “ansia de la libertad” o expresión del síndrome del esclavo negro por escapar de su amo blanco.

Si dices que todo va mal eres una persona normal, avispada incluso si afirmas que unas cosas van peor que otras. Si haces…
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La noche de los okupas rotos.
«En la noche de los okupas rotos lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté en Europa»

Por: RODOLFO ARÉVALO
Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que unos vecinos al parecer se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su histórico barrio de Madrid, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares.
Le ha faltado tiempo a la oposición en el ayuntamiento, a los herederos de Carmena, para denunciar este hecho y pedir responsabilidades a Martínez Almeida, por lo que pudiera ocurrir. Me hace gracia, pues cuando es la izquierda la que ampara ocupaciones y desmanes parecidos, nadie tiene la culpa, es más la culpa la tienen los ricos que no se ocupan de que todo el mundo tenga una vivienda digna, aunque sea de protección social.
A estos señores políticos, tan amables, les diré que si estos casos se producen es precisamente por sus organizaciones, como Open Arms y similares, que llevan años favoreciendo la inmigración irregular a través del Mediterráneo y que procede del norte de África y del África profunda. Les recuerdo que África no cabe en Europa, por tamaño, cantidad de personas, y por cultura y costumbres.
Estos políticos, no sé cómo pueden tener la representación popular si parece que son bastante cabeza cuadradas porque no comprenden esto que entendería un niño de diez años. Y no, no hablo de oídas, he vivido en África y por eso sé como son su cultura y sus maneras de vida. Nada parecido a lo que tenemos en Europa. África vive aún en sociedades pre feudales y los Europeos vivimos en el siglo XXI, cualquier intento de integración, si no es con aprendizaje previo de los inmigrantes, acerca de la forma de vida y trabajo Europeo fracasará, y aún así será muy difícil conseguir la integración.
¿Significa eso que soy un puto fascista que no merece respeto y que además soy racista redomado? No, literalmente no. Abogo y defenderé por que se ayude a los seres humanos, pero a integrarlos en sus países y en sus culturas sin perjudicar al resto de personas que tienen derecho a defender sus sociedades y culturas europeas. Si hay que ayudar a esta gente, que se habiliten los recursos pertinentes para hacerlo en sus países, pero atendiendo al refrán, “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”.
Si hay gente en Europa, sin trabajo, sin vivienda, muchos en la calle por los motivos que sean, soluciónese primero esto y a posteriori, si se puede, el resto del universo. No se puede tolerar con un país al borde de la debacle económica dilapide fuera o en forasteros lo que necesitan sus oriundos. Estos han pagado sus impuestos, han trabajado aquí y son tan seres humanos como cualquier otro emigrante o no.
¿De qué está hablando una parte de la izquierda? ¿Quieren meter toda África en Europa? No caben. Que tal si estos señores tan sociales ellos se van a África a enseñar a estos humanos, de sociedades retrasadas en el tiempo, a desarrollar sus sociedades, y como hacen los Chinos, a trabajar la tierra y las demás cosas.
Es muy bonito comprometerse, solo por quedar bien y por cara dura, con los problemas ajenos a tu país, pero tu país debe de estar primero en tu lista de valores y luego si todavía tienes recursos y ganas, podrás empeñarte en rescatar de la pre edad media al resto de mundo, que por las razones que sean no ha sabido hacerlo por si mismo.
Está bien, es bonito ser caritativo y solidario, cuando puedes hacerlo porque a los tuyos les basta con lo que tienen, pero no deja de ser inmoral cuando para los tuyos no tienes y dilapidas el dinero del país en socorrer a quienes no hacen el esfuerzo por desarrollar sus civilizaciones. Parece como si los Europeos tuviéramos la culpa de todas las desgracias que ocurren en el mundo y no es así. Hoy nos enteramos por los servicios informativos, que al parecer los vecinos se han vuelto todos de la noche a la mañana muy solidarios, de que en su barrio, hay una casa ocupada por inmigrantes africanos y denuncian que está llena de trastos y enseres, colocados sin orden, ni concierto, que cualquier día podrían provocar alguna catástrofe, tipo incendio o similares. Lo que asombra no es este peligro, lo que asombra es que esa gente, sin trabajo y sin recursos esté aquí, en Europa.
Las mentiras de la izquierda sobre Liz Truss: no cae por los impuestos sino por disparar el gasto
En contra de lo que sostiene la izquierda, la causa no es el impuesto a «los ricos», sino el aumento del gasto y de la deuda. Es decir, la misma situación que en España.

Por: EDUARDO SEGOVIA
La izquierda política y mediática lleva semanas alentando la teoría de que la caída de Liz Truss como primera ministra británica se debe al fracaso de su intento de bajar los impuestos a «los ricos». Nada más lejos de la realidad: la crisis financiera que ha vivido el Reino Unido ha estado provocada por la explosión del gasto público, mientras que la medida para las rentas altas tenía un impacto mínimo en las cuentas del país.
Para empezar, Truss no aprobó una bajada de impuestos para los tramos más altos de su Impuesto sobre la Renta, sino para todos los contribuyentes: en concreto, rebajó el tramo más bajo del 20% al 19%. Asimismo, anuló la subida anunciada de las cotizaciones sociales (un 1,25% este año y otro 1,25% el próximo) y la del Impuesto de Sociedades, que iba a pasar del 19% al 25%. Finalmente, pretendía reducir el tipo para el tramo más alto del IRPF -más de 150.000 libras anuales- del 45% al 40%, que es lo que retiró ante el rechazo social.
El impacto total de estas medidas se calculaba en unos 45.000 millones de libras, mientras que la medida retirada -la de las rentas altas- supondría entre 2.000 y 7.000 millones, según la fuente que se tome. En todo caso, no es un importe que asuste a los mercados.
«Los mercados no tiemblan por una bajada que afecta a entre 2.000 y 7.000 millones en un conjunto de casi 200.000 millones en medidas», señala un economista experto en la materia. Esa cantidad sale de sumar 150.000 en aumento del gasto público para combatir la escalada de la luz y los citados 45.000 en impuestos. Y es que Reino Unido ha anunciado el mayor paquete de ayudas de Europa para paliar el alto coste de la energía para sus ciudadanos y empresas.
Igual que España
Por tanto, la realidad es que la rebaja del tramo más alto del Impuesto de la Renta no es, ni mucho menos, la causa de la crisis financiera que provocó la intervención del Banco de Inglaterra comprando deuda pública en el mercado. Es la mezcla de estas rebajas impositivas y, sobre todo, un aumento desaforado del gasto público, que dejó sin credibilidad sus presupuestos. Es decir, algo muy parecido a lo que está pasando con Pedro Sánchez, con la diferencia de que aquí el aumento descontrolado del gasto no se destina a rebajar el recibo de la luz, sino al despilfarro y a las medidas para comprar votos del Gobierno.
Otro economista subraya que Reino Unido fue el segundo país tras España que más sufrió con la pandemia (su PIB cayó el 11%), aunque su crecimiento fue superior al nuestro en 2021, del 7,5%. Pero esta caída provocó un incremento de la deuda de 420.000 mill libras (el 19%), a lo que hay que sumar los 200.000 millones del paquete previsto entre más gasto y menos ingresos. Por tanto, los mercados no se creen el presupuesto presentado, que lo fía todo a un crecimiento del 2,5% en 2023 -como hace nuestro Gobierno con su previsión del 2,1%- y que no ha sido revisado por el organismo equivalente a nuestra Airef (OBR).
Si a esto se suma la inestabilidad política, «los mercados creen que puede ir directo a una crisis financiera», de ahí la inestabilidad en la libra y los bonos británicos. Pero, en contra de lo que sostiene la izquierda, la causa no es el impuesto a «los ricos», sino el aumento del gasto y de la deuda. Es decir, la misma situación que en España.
¡Prostitutas y asociaciones de prostitutas se levantan contra el PSOE y amenazan con publicar la relación de usuarios del PSOE en prostíbulos de toda España!
JAJAJAJAJAJAJAJAAJAJAJAJAJAJAAAAAA….!!!
Pedro Sánchez «El mentiroso» y Yolanda Díaz, alias Judas, actualmente en el Gobierno socialcomunista de España.
Cientos de prostitutas se afilian al PSOE y demandan una ayuda social de 1.400 euros mensuales por el descenso del trabajo en la calle y la amplia desaparición de prostíbulos de carretera.
Desde dentro del PSOE pretenden enfrentarse a PODEMOS para legalizar la prostitución y que pague el Estado sus impuestos y el IRPF. De lo contrario las asociaciones de prostitutas publicarán el listado de personas del PSOE que hacen o hicieron uso de la prostitución en algún momento, así como la relación de degenerados del PSOE y PODEMOS que recurrieron a actividades sadomasoquistas.
¡Tiemblan las estructuras de Moncloa! En Más Madrid ya se han puesto la venda en los ojos. Temen lo peor.
La tormenta perfecta de los fondos europeos
A este pobre indigente intelectual de la foto le pillan por todos los lados. Esta vez ha sido Bruselas quien le acusa de no saber gestionar los fondos europeos y de no tener un órgano capaz de controlarlos. La inutilidad de este mentiroso compulsivo y parásito socialista vuelve a salir a la luz.
EL CORREO DE ESPAÑA y COSAS DE UNA BAILARINA/ El Gobierno negó rotundamente que Bruselas le hubiese advertido de que los fondos de recuperación no seguirían llegando con fluidez por la falta de mecanismos de control de su destino, pero no ha transcurrido ni una semana para que relevara a la alta funcionaria encargada de supervisar la ejecución del plan.
El problema es de tal magnitud que es muy probable que ni el acreditado pedigrí socialista del nuevo responsable, Jorge Fabra, sea capaz de solucionar un entuerto que ha desbordado la capacidad de gestión del Estado.
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España es el peor ejecutor de los fondos de los 27 Estados miembros
#GobiernoFullero #GobiernoTrapicha #GobiernoTrapaza #GobiernoDimisión #SanchezVeteYa
El socialismo español vuelve a avergonzar a Europa y Bruselas le da un aviso terminante. La UE quiere saber por qué no se dedican los fondos a aquello para lo que están destinados en origen.
El «mundo miserable» de la generación progre
Una realidad que duele a la ‘izmierda’ cuando s elo dicen a la cara. Pero la realidad es tozuda, como siempre lo fue.
Tengo muy claro que ERC sigue pinchando a la burra e incendiando el Parlamento catalán, a la vez que el PSC se postula como necesaria muleta. Todo se soluciona con cesiones económicas y Pedro Sánchez no dudará en obligar a sus diputados a ir sin calzones al «Parlamento» catalán, de forma que no tarden en ponerse mirando a Cuenca ante cualquier orden del independentismo, el golpismo o el catastrofismo de la CUP.

