Y ahora, fuera enchufes; y enchufados enchufables

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«En buenas horas, mangas verdes»; la culpa de la IMBECILIDAD de los Verdes, es de sólo de los mismos Verdes, y de nadie más. 

Hyundai y Kia entran en la red de puntos de carga Ionity para impulsar sus  coches eléctricos, aunque aún sin tarifas propias

Resulta que los Verdes, EcoIdiotas la mitad de ellos, EcoÍmbéciles la otra mitad, han descubierto que NO hay bastantes enchufes para su Putada del Coche Eléctrico, ni que sus Normas Ecoterroristas permiten, al menos en Europa, producir bastante electricidad para los ENCHUFES ya existentes, mucho menos para los necesarios.

Siberet on Twitter: "Mirad este titular, el subtítulo y luego el artículo  del rey Juan Carlos al que enlazan. Desmontándose a ellos mismos en tiempo  récord. https://t.co/BxOrMZ4iwe" / Twitter

Lo dicho: IDIOTAS

Claro que una cosa es el pedigrí, o la casta, y otra las labores de cruce y selección de estos La ganadera que pone en aprietos a Alberto GarzónPURASANGRE de Siete Padres. Esta Industria de Perfeccionamiento Cuasi-Caballar la monopoliza el Forro Davos, con su Chino al frente, y su Agenda 2030, pero, ¿puede un PURASANGRE tener SIETE padres?; por lo visto sí, ya que no se les exige la nobleza y elegancia del Corcel, la perseverancia y resistencia del Mulo, ni la…

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El metaverso del estado de bienestar

Para saltar de un modelo a otro basta con un clic. De hecho de un día para otro se tuercen las cosas por cualquier motivo y terminas rellenando formularios en los servicios sociales y una amable trabajadora social te acredita como vulnerable.

Para saltar de un modelo a otro basta con un clic. De hecho un día para otro se tuercen las cosas por cualquier motivo y terminas rellenando formularios en los servicios sociales y una amable trabajadora social te acredita como vulnerable.

Una mala experiencia laboral, una repentina enfermedad, un traspiés financiero y el mundo tal y como lo conocemos se viene abajo. El techo de cristal infinito al que jamás pensaste que llegarías pese a no tener tope, gracias a las mil y unas oportunidades que la vida y el capitalismo te ofreció, se rompe y se te cae encima hecho añicos en un instante.

La tan manoseada clase media comprendida de manera ficticia entre aquellas unidades familiares que ingresaban al menos 2.700€ al mes (con una media de cuatro integrantes), ya no sólo ve cómo pierde poder adquisitivo un día sí y otro también simplemente comprando refrescos y snacks, sino que el mero planteamiento o la simple necesidad de cambiar de teléfono móvil cada dos años o de vehículo cada cinco culmina sacando al churumbel del futbol, o a la nena de sus clases de baile y claro… este traspiés genera tal estrés, que rompe los esquemas de cualquiera. Ese primer paso hacia la pobreza para el que la mayoría de la gente no está preparada, no tiene precio. Prescindir de estos servicios hasta ahora básicos, no sólo nos coloca de golpe ante nuestra triste realidad sino que además, frustra las esperanzas de los papás; esos  niños eternos que trasladan sus sueños en sus pequeñas y repelentes réplicas, tratando de batir así sus propias metas y decepciones.

En otras ocasiones cuando es una enfermedad la que te expulsa del mercado laboral y te arruina como ser humano -como hay miles de casos-, la sensación de necesitar estar muerto entiendo que a veces te arrolla haciéndote menguar exponencialmente hasta límites insospechados. La obligación de reinventarse y renacer de tus propias cenizas con una nueva y humilde personalidad, necesariamente más férrea ante la cruda revelación de nuestra propia debilidad, se hace indispensable para soportar la vida. Respecto a este colectivo, la manipulación es tal que unos se presentan como sus salvadores innatos, ofreciendo miserables ayudas y otros imitan los procedimientos defendiendo que eso es posible además bajando impuestos a todos.

Si el golpe sobreviene por malas elecciones financieras como por ejemplo cuando se nos habla de la ruina de los “criptokers”, podría hasta provocarnos al resto de los sufridores cierta vergüenza ajena y compasión. Este club y otros de sobrados caídos en desgracia, la mayoría de las veces por su propio egoísmo y falta de empatía, sin embargo también han logrado que nos duela en el alma, y así y por estas nos tienen enfrascados a los unos y los otros defendiendo a los ricos para que no les suban o  bajen los tramos del IRPF.

En definitiva cuando por el motivo que sea lo que sucede simplemente es que se pierde el empleo y el tiempo se echa encima y alguien, sin tu permiso te descataloga para seguir activo, la peor cara del Estado del bienestar llama a tu puerta como los de AVON. La descarnada espera para obtener la categoría social de parado tras lograr esa increíble cita te denigra hasta los huesos. Esa fría demostración de indiferencia que el Estado te demuestra te pone en el paredón de los zombis. Pasas de lleno a esa multitud de buscavidas que como “el ratilla del Lazarillo” aprende a golpes a sacar de donde no hay para seguir viviendo en la mentira un poco más, mientras compruebas como va bajando el saldo de las cuentas corrientes.

La pandemia, los ERTES posteriores, el atasco en la economía, la tontería desarrollada por la Unión Europea y desarrollada hasta límites insospechados por el actual Gobierno lleno de felones, han generado miles de inútiles que en las empresas han dejado de preocuparse por su propia actividad, pensando solo en reciclar su existencia recibiendo subvenciones que nadie sabe como pedir, para compensar groseramente sus cuentas de explotación, sin vender un “saci”.

Puntos de protección al colectivo LGTBI dentro de almacenes de construcción o material de oficina, como si “ser o no ser, esa es la cuestión» fuera escrito en la frente (que a veces sí…), está pasando. Tal memez terminará provocando que algún día pite el detector de gays o lesbianas al entrar y el vigilante empático ya no te seguirá para que no robes, sino para protegerte por si eres esto o aquello mientras las alimañas que todos sabemos arrasan el local. 

Por seguir citando idioteces, abundan las compañías que, por ejemplo, alquilan máquinas industriales y vehículos de toda condición que alardean de plantar árboles para compensar lo que sueltan sus máquinas por los tubos de escape, pero luego nadie sabe dónde los plantan. Y de remate tenemos a las bienaventuradas empresas que anuncian trabajo especialmente para mujeres -como si eso fuera algo extraordinario-, puntuando doble si llegas maltratada. En fin…

Esta cantinela buenista ya es algo establecido en nuestro país. Que alguien normal pase a ser catalogado como cafre del sistema (vulnerable), otorga un bonus extra (pero solo por ser sufriente) al empresario gracias a la posibilidad de recibir subvenciones, primando la contratación de ese colectivo cada vez mas grande por la decadencia del Estado del bienestar. El «no va más» ha sido que una mujer maltratada además de serlo -que ya es triste- también sea considerada dependiente (del Estado), y por lo tanto doblemente subvencionable.

La subvención como solución a la desgracia sobrevenida al individuo por el propio sistema injusto, lo ayuda y denigra a la vez. Lo convierte en un pobre de solemnidad con escasas posibilidades de salir del bucle fatal, a la vez que alimenta su capacidad de odiar a los demás que no corren su misma suerte. Sencillamente y por desgracia son como los hamster agobiados de por vida mientras corren enloquecidos girando sin parar en la rueda de su jaula, eso sí: ahora ya, solo gracias al Estado clientelar que le proporciona las dos pipas gordas que siempre llevan en los mofletes. 

Y el cafre (dicho con todo el cariño) solamente saldrá adelante gracias a su determinación, coraje y un punto de suerte. Solo así será posible que resurja y salga del círculo vicioso al que por la cara lo han invitado y descaradamente lo han hecho actor principal.

Eso sí, pasado el mal trago y maltrato -administrativa y políticamente hablando-, gracias y con la excusa del virus chino (también conocido como covid19), ahora y en los mejores cines tenemos: “La guerra de Putin y la madre que los parió”, “Vamos a morir todos porque hace calor”, “Las mil y una hipotecas variables”, «El edredón gordo, ande o no ande», «Niño apaga la luz» y el clásico: “Si te ha pillao la vaca: jódete, jódete…”.

FRANCISCO GÓMEZ VALENCIA

Puedes seguirle en Twitter en la cuenta @Sr_Gómez

Europa en cuestión

Estamos asistiendo a una situación económica y energética a nivel mundial que podríamos llamar insólita y que nadie ha sido capaz de prever ni de ofrecer soluciones alternativas en estos últimos 40 años.

Estamos asistiendo a una situación económica y energética a nivel mundial que podríamos llamar insólita y que nadie ha sido capaz de prever ni de ofrecer soluciones alternativas en estos últimos 40 años. Aún a pesar de las crisis vividas anteriormente tanto energéticas como económicas y financieras, parece mentira que ningún político en el cargo haya sido capaz de poder hacer una planificación energética eficiente, sostenible y que garantizase el suministro de forma estable. 

El caso de la Unión Europea y en particular de Alemania y algunos países del norte es evidente. La transición hacia esa famosa “energía” verde y el rechazo a los combustibles fósiles y a la energía nuclear, ha provocado una dependencia del gas ruso (barato) y de las energías renovables (intermitentes) que han puesto a Europa en una situación muy crítica tras la invasión de Ucrania y el corte de suministro de gas ruso por el famoso gasoducto Nord Stream 1 y 2 después de las sanciones aplicadas a Rusia. 

Las consecuencias de todo ello ya las estamos padeciendo todos en nuestros bolsillos y nuestras facturas mensuales, incluso en aquellos países donde la dependencia del gas ruso era bastante menor. A pesar de ello, ninguno de esos políticos que nos han traído hasta aquí ha salido a pedir perdón y a poner encima de la mesa alternativas que permitan que esta situación no se vuelva a repetir. Ninguno. Lejos de pedir perdón, han seguido con sus políticas expansivas monetarias, inundando de liquidez el mercado y presionando a una inflación que ya en 2021 se anticipaba más alta y que ha llegado a cotas no vistas en los últimos 40 años. Además de seguir incidiendo en la famosa Agenda 2030 y su transición verde. 

Recuerden que la inflación es el “impuesto de los pobres” y es una las peores lacras para las economías, especialmente para aquellas más vulnerables y con bajos ingresos. Ya estamos viviendo situaciones de economías familiares en situación muy preocupante y recurriendo a todo tipo de ayudas para poder enfrentarse al encarecimiento de todos y cada uno de los componentes de sus facturas mensuales.

No les voy a aburrir con datos y estadísticas que ya ven todos los días en las televisiones y periódicos sobre la evolución de la inflación (ya la sufren en sus bolsillos) ni tampoco con cual debe ser la política energética que se debe implementar para evitar situaciones similares a futuro. Energía nuclear conviviendo con desarrollo de renovables y aprovechamiento de todos los recursos a nuestro alcance (fracking y tierras raras) para poder tener el suficiente abanico de oferta de energía que garantice la estabilidad de suministro y abarate el coste de la electricidad en la factura de los consumidores. Reforma del sistema de precio mayorista de la electricidad en España vinculando el precio marginal a los contratos de futuros (y no al precio al contado más volátil), eliminación de impuestos y cargas políticas de la factura, eliminación del impuesto a los derechos de CO2 y favorecer fiscalmente el desarrollo de nuevas inversiones para explotar todos los recursos disponibles así como eliminar las leyes que limitan su prospección y explotación, como es el caso  español.

Ya lo estamos viendo en otros países que están empezando a desarrollar capacidad nuclear y el desarrollo del fracking para tener mayor oferta de suministro. Estar dependiendo de países como EEUU que se ha convertido en el salvador del mercado europeo con sus exportaciones de GNL (gas natural licuado a través de metaneros) pero a un precio más del doble que veníamos pagando antes de la invasión o de países como China, Arabia Saudí, Argelia, Nigeria y algunos otros, no tiene ningún sentido, especialmente si disponemos de los recursos a nivel interno para poder ser independientes energéticamente hablando. Especialmente cuando estos países utilizan técnicas mucho más contaminantes para desarrollar sus recursos, como es el caso de China.

Que España esté importando gas ruso (9% de las importaciones) a estas alturas del partido y financiando al régimen de Putin no tiene nombre ni ningún sentido lógico.

Todo ello está llevando a unas cifras de déficit comercial preocupantes, insostenibles e históricas en toda la Unión Europea (España incluida). El otro día conocimos el déficit comercial de la zona euro en agosto con un aumento de 50.900 millones de euros comparado con un superávit de 2.800 millones de euros del mismo mes de 2021. En términos acumulados en el año 2022 el déficit comercial asciende a 228.800 millones de euros frente a un superávit de 124.000 millones de euros del mismo periodo de 2021. Son palabras mayores. Y la mayor razón de este giro en las cifras, está basado en el déficit energético en el que estamos incurriendo con las importaciones de energía a las que Europa se ha visto obligada a recurrir. En el caso español la situación es similar. Estamos aumentando nuestro déficit energético en unos 5.000 millones mensuales en 2022. La decisión del Sahara tomada por nuestro inepto presidente y la pérdida del gas de Argelia ha supuesto una mayor importación de gas de otros países, principalmente de EEUU, a unos precios más del doble del que veníamos pagando. Naturgy está ahora en plena negociación con Sonatrach para revisar los contratos del suministro del 20% del gas que recibimos todavía de Argelia y que supondrá una actualización de precios de mercado, lo que implica que nuestra factura se seguirá encareciendo. De ahí la fuerte caída del euro en los últimos meses, que se seguirá manteniendo en la medida que seguimos importando inflación mes tras mes.

Toda la situación en su conjunto ha provocado una inflación galopante que en muchos de los países supera los dos dígitos hasta el mes de agosto. Algo absolutamente insostenible y que no parece que vaya a remitir en los próximos meses de invierno.

Los bancos centrales han tenido que reaccionar ante este incremento descontrolado de la inflación con fuertes subidas de tipos que se mantendrán al menos en las próximas dos subastas y que llevarán los tipos a niveles superiores al 3%-4,5% como herramienta para poder intentar bajar la inflación al objetivo del 2%. Algo que según las estimaciones de los principales servicios de estudios, no ocurrirá hasta bien entrado el año 2024.

La subida de tipos y la inflación disparada provocará que la economía global se desacelere y que incluso se pueda llegar a una recesión técnica (dos trimestres de crecimiento negativo del PIB) en muchos países como es el caso de Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y el propio Estados Unidos. El propio Luis de Guindos ya reconocía el otro día que el escenario pesimista que contemplaban, pasa a ser el escenario central para 2023, lo que implica bajo crecimiento (incluso recesión técnica) e inflación alta y persistente. Lo que normalmente se llama “estanflación”. La Unión Europea podría entrar en crecimiento negativo del 0,9% de su PIB en 2023 comparada con un crecimiento estimado previamente del 0,9%. Y una inflación del 6,9% en 2023 frente a una estimación previa del 5,5% del escenario base.

Y además de toda esta negra situación a futuro, hemos vivido una crisis de deuda soberana en Reino Unido muy preocupante, teniendo el Banco de Inglaterra que intervenir en el mercado, inyectando liquidez para que los fondos de pensiones no se vieran perjudicados por las subidas de garantías exigidas para proteger la caída de los precios de la deuda soberana (Gilts), técnicamente llamadas “margin calls”. 

Y mientras, nuestro querido gobierno presentando unos presupuestos absolutamente expansivos con incrementos de gasto insostenibles y con unas previsiones de ingresos (vía mayores impuestos y recaudación por la inflación) difícilmente creíbles ante la desaceleración del consumo privado y de las economías en su conjunto. No hay por donde cogerlos. Seguimos aumentando el déficit estructural (cercano al 4,5% del PIB) y aumentando la deuda (cercana al 120% del PIB) en el peor momento posible. Ni un solo anuncio de reducción de gasto improductivo, reducción de estructura pública o de austeridad fiscal y presupuestaria que es la necesaria en este momento. Para colmo se suben el sueldo un 5% cuando la media de los convenios en el sector privado español no supera el 2,6% y en Europa el 4,4%. Con un par. Mientras los españoles sufren una inflación real cercana al 40% con la consiguiente pérdida de poder adquisitivo.

Y esta es la situación queridos lectores. Nada halagüeña y con unos mercados, tanto de renta fija como de variable, con caídas superiores al 20% y destruyendo el ahorro (sumen la inflación). El dólar se ha convertido en el refugio natural de los inversores ante la evolución del resto de monedas fiat y sus economías.

Edredones fuertes queridos lectores, dos duchas a la semana y restricciones en consumo de electricidad. Esa es la propuesta de Hacienda y en estas manos estamos. Cuídense que viene un invierno muy duro.

ÁLVARO SHARES

Impuestos al mal (al capital)

Tenemos el gallinero alborotado. O al menos tenemos a los partidos populistas intentando alborotarlo al grito de “para acabar con la pobreza igual hay que acabar con los ricos” (textual) y pidiendo impuestos “extraordinarios” al patrimonio por encima de 3 millones de euros.

Tenemos el gallinero alborotado. O al menos tenemos a los partidos populistas intentando alborotarlo al grito de “para acabar con la pobreza igual hay que acabar con los ricos” (textual) y pidiendo impuestos “extraordinarios” al patrimonio por encima de 3 millones de euros.

Como siempre en estos casos, no se trata tanto de conseguir una medida real que solucione un problema real, como de ganar puntos en el juego partidista. Los populistas (y el Gobierno) están disfrutando de haber llevado a la oposición a oponerse a un “impuesto a los ricos”, aunque para ello hayan tenido que anunciar un “impuesto a los ricos” tan absurdo que hasta los comunistas deberían oponerse. Porque hablamos de “anuncios”, globos sonda, mensajes.

Pero claro, hablamos del capital. Hablamos del mal, un mal casi tan puro como cuando hablábamos de Franco. Defenderlo es perder votos, o eso esperan los populistas.

Los ministros, que cobran 80.000 euros año sólo por serlo, proponen un impuesto al mal por encima de 3 millones de euros. Para ponerlo en contexto, si todo ese mal rindiera un 3% anual, rentaría 90.000 al año.

Proponen un impuesto directo, extraordinario, sin matices, que tiene como gran virtud que no afecta a casi ninguno de sus votantes habituales. Porque ni siquiera Montero tiene tanto mal acumulado, aunque gane más que si lo tuviera.

Si dejamos aparte la propaganda, los tertulianos desatados y el cruce de etiquetas, e intentamos enterarnos de qué discuten, igual llegamos a conclusiones interesantes (ya que no útiles, porque aquí deciden otros).

El primer punto de interés es que la recaudación estimada del impuesto extraordinario no mueve la aguja. No soluciona el problema, No está ni a miles de kilómetros de corregir el desfase presupuestario, o el agujero de las pensiones.

El segundo es que tiene efectos secundarios. Repasemos un poco quiénes son esos malvados que acumulan más de 3 millones de euros e impiden a nuestros libertadores acabar con la pobreza. Hay cuatro grandes tipos.

Uno son los pequeños patrimonios de ahorradores o herencias. Hablamos de dos o tres pisos, alguna finca rústica, un fondo de inversión. Estas personas, con mucha frecuencia, son ya jubilados (por eso tienen patrimonios que se gestionan solos). Habitualmente, esos pisos tienen bastante tiempo y por eso su valor catastral es alto. Pero los ingresos de este tipo de gente, lo que cobran de todo ese patrimonio, no suele llegar aun 3%, lo que significa menos que un ministro. Si se les cobra un impuesto “extraordinario” del 3%, se les acaban de confiscar todos sus ingresos. Es un impuesto “confiscatorio”: ara poder pagarlo, tienen que liquidar lo que puedan, y lo que pueden liquidar es la parte líquida, que es la rentable, lo que significa que no sólo les quitan todos sus ingresos del año sino parte de los del siguiente.

Dejando aparte la cuestión ética de un impuesto confiscatorio, este tipo de propietarios son los que cargan con montes y piedras: patrimonio que no sólo apenas es rentable, sino que requiere inversión para su correcta conservación. Patrimonio que se viene abajo cada día porque no hay con qué cubrir esos gastos. Ahora resta un 3% en efectivo.

Otro grupo son los pequeños empresarios. Tienen unos cuantos camiones y naves, o una cantera, o tres tiendas en una ciudad. Tienen una buena casa, igual otra en la playa, y normalmente poco ahorro porque meten todo el dinero en la empresa. Lo que no se suele recordar es que un puesto de trabajo cuesta mucho más que un sueldo: local, terreno, equipamiento, herramientas, stock de materias primas o producto, costes de operación. Gran parte de esos costes se cubren inicialmente con una aportación de capital, que suele seguir en el balance la empresa y marca el “valor contable”… y por tanto el patrimonio. Eso es “el capital”. Es la suma del mal… o lo que hace posibles los puestos de trabajo.

Los pequeños empresarios tienen suerte si sacan más de un 3% anual al dinero que han dedicado a la empresa. En el último trimestre del año pasado la rentabilidad sobre activos fue un 3,7% anual, según CEPYME (los activos no son sólo el capital, pero por el otro lado, cualquier inversión va a venir de esa rentabilidad, y sin inversión no se crean nuevos puestos de trabajo ni se sobrevive, así que no toda esa rentabilidad se reparte a los accionistas: suponer que le sacan un 3% es suponer mucho.

Eso significa que si los dueños tienen que pagar un 3%, el dinero viene de destruir el capital de la empresa. Y el mal, como hemos visto, es la suma de los puestos de trabajo.

Un tercer colectivo serían las auténticas grandes fortunas, bien gestionadas y profesionalizadas. Esas fortunas que cobran por rendimientos del capital unas cantidades superiores al 3% del capital que tienen, y que lo saben colocar de modo que Hacienda lo mida del modo más favorable posible. A esas fortunas, el impuesto extraordinario les va a pasar rozando porque lo primero que harán será adecuar los valores de sus participaciones del modo más efectivo para evitar el impuesto. El valor contable de muchas empresas se va a desplomar este año.

Entendámonos. Esas fortunas, que son a las que debería ir dirigido el impuesto si de verdad fuera a por “los ricos”, son suficientemente grandes para defenderse de él. Tienen ingresos suficientes para pagar a especialistas cualificados, y criterio suficiente para usarlos. Sus inmuebles están a nombre de empresas, y los deprecian cada año con las amortizaciones. El valor de sus empresas e inversiones se “ajusta a mercado” con facilidad, en el grado más conveniente fiscalmente.

El último grupo son los profesionales como la ministra Montero, con un sueldo alto y capacidad de ahorro, que se han ido comprando cositas (una casa en la Moraleja, o en Galapagar) y metiendo dinero en fondos de inversión, hasta sumar 3 millones de euros. La mayoría tienen cultura económica, así que no votan populista.

A este colectivo de diputados, ministros y otros “ricos” de gama baja, el impuesto les va a escocer pero no podrán esquivarlo: no tienen los medios, y pueden pagarlo. Están bien sujetos por la maquinaria de control del Estado, que sabe lo que ganan y dónde lo tienen, y no pueden permitirse auténticas sofisticaciones.

En resumen, el supuesto impuesto extraordinario directo sobre el capital va a poner contra la pared a ahorradores y propietarios de bienes no rentables, confiscando algo que ya ha pagado impuestos y arruinando a más de uno. va a dañar el tejido productivo español, sangrando a millones de PYMES, ahogando puestos de trabajo y reduciendo competitividad. va a ser toreado fácilmente por las grandes fortunas. lo van a pagar los profesionales mejor pagados del país (esos por los que se pegan todos los países y ciudades, compitiendo para que vengan a vivir, producir y gastar, porque son esencialmente móviles).

El impuesto al patrimonio “de toda la vida” (porque ya existe) suele tener una cláusula de deducción o exención por la que los bienes “afectos a la actividad económica” no se incluyen, o se incluyen parcialmente. Eso evita que tengas que liquidar tu empresa para para pagar por tenerla, básicamente (o vender un piso que tengas alquilado). El sentido no es sólo proteger esa actividad económica sino mantener el sentido común: el Estado ya se está llevando, a través del IRPF, una parte de lo que se consigue con ese patrimonio. Si matas la gallina, te quedas sin huevos, y es mejor huevo diario que pechuga una vez.

Un impuesto sobre el patrimonio es buena idea cuando tiene fines sensatos, como prevenir la acumulación del capital en manos de unas pocas grandes fortunas. Como medio recaudatorio, salvo que tenga las exenciones que acabamos de comentar, es pegarse un tiro en el pie y atacar directamente a la parte más productiva de la clase media. Media-alta, de acuerdo… pero desde la perspectiva de los ricos, cualquiera que lo pague es un rico de medio pelo.

Un impuesto real a las grandes fortunas, que aspire a recaudar, tiene que ir orientado a las rentas del capital, no al patrimonio, y estar bien pensado. Tiene que tener otro umbral, otras exenciones. Tiene, en resumen, que ser muy distinto. Pero claro, ese colectivo, como ya hemos dicho, se defiende, y tiene los medios para hacer daño a los populistas donde les duele (los votos). En cambio, la clase media alta, la burguesía que le decían antes, es presa fácil.

Así que esta cacería contra los ricos se reduce a una campaña recaudatoria contra los que no pueden pagar, los que no queremos que paguen, los que no queremos que se vayan para no pagar, y los que se ríen del impuesto. Y encima, no parece que genere ni remotamente el dinero suficiente para cubrir los gastos de una Administración que no deja de crecer ni para tomar impulso.

Está hecha de tal modo que afecta a la oposición (aunque Duque, Calvo y Celaá probablemente también paguen) y les obliga a aparecer como enemigos de los pobres. Y ese, estimados lectores, es probablemente su único objetivo.”

MIGUEL CORNEJO

¡Ladrones, SÍ! ¡Falsos ‘Robin Hood, NO!

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NOIndultoMás de 250.000 firmantes se oponen al insulto, por ser un insulto, de los ladrones d elos ERE andaluces. Se lo han llevado crudo. ¿Por qué no indultan a Bárcenas y a Rodrigo Rato, que no se llevaron nada?

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¡España crecerá en torno a cero! ¡El PSOE empobrece España en un 32% más!

Avatar de jesaalAnálisis en clave liberal

El PSOE empobrece España y destroza la clase media. Cierran miles de empresas y autónomos.

INEEl ministra de Economía se convierte en la vergüenza de España y Europa. La empresa de su marido vuelve a ser investigada por corruptelas con los fondos europeos.

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España: pareja de inmigrantes musulmanes asesinaron a su hija en Pakistán por casarse sin su aprobación

#StopIslam

 ROBERT SPENCER ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH

En el Corán, una figura misteriosa, conocida como Khidr en la tradición islámica, mata a un niño en un ataque aparentemente aleatorio y gratuito. Luego explica: “Y en cuanto al niño, sus padres eran creyentes, y temíamos que los abrumara con la transgresión y la incredulidad. Así que teníamos la intención de que su Señor los sustituyera por uno mejor que él en pureza y más cercano a la misericordia”. (18:80-81)

Y según la ley islámica, “las represalias son obligatorias contra cualquiera que mate a un ser humano de forma puramente intencionada y sin derecho”. Sin embargo, “no sujeto a represalias” es “un padre o una madre (o sus padres o madres) por matar a su descendencia, o la descendencia de la descendencia”. ( Confianza del Viajero  o1.1-2).

Los musulmanes cometen el 91 por ciento de los crímenes de honor en todo el mundo . La Autoridad Palestina  otorga indultos o sentencias suspendidas  por asesinatos por honor. Las mujeres iraquíes han  pedido sentencias más duras  para los asesinos de honor islámicos, que ahora se las arreglan con ligereza. Siria eliminó en 2009 una ley que  limitaba la duración de las sentencias por crímenes de honor, pero «la nueva ley dice que un hombre aún puede beneficiarse de circunstancias atenuantes en crímenes pasionales o de honor ‘siempre que cumpla una pena de prisión de no menos de dos años en el caso de asesinato’”. Y en 2003, el parlamento jordano rechazó por motivos islámicos una disposición diseñada para endurecer las penas por crímenes de honor. informó Al Jazeera que “los islamistas y conservadores dijeron que las leyes violaban las tradiciones religiosas y destruirían familias y valores”.

“Pareja pakistaní arrestada en España por el ‘asesinato de honor’ de su hija”, Express Tribune , 21 de octubre de 2022:

«La policía en España dijo el viernes que arrestó a una pareja paquistaní sospechosa de haber matado a su propia hija en Pakistán porque se casó sin su aprobación.

Las autoridades paquistaníes emitieron una orden de arresto internacional contra la pareja luego del asesinato cometido en abril de 2020, dijo la Policía Nacional de España en un comunicado.

Los investigadores creen que la pareja “secuestró y luego asesinó en Pakistán a su propia hija porque se casó con una persona que no les gustaba”, agrega el comunicado.

El marido de la mujer denunció lo sucedido a las autoridades paquistaníes, que emitieron una orden de arresto contra la pareja, que había huido a España, dijo una portavoz de la policía.

La policía española arrestó al hombre, de 67 años, y a la mujer, de 51, el sábado cerca de su casa en Logroño, la capital de la norteña región vinícola de La Rioja, siguiendo un aviso de las autoridades paquistaníes de que ahora vivían allí.

Posteriormente, la pareja compareció ante la Audiencia Nacional de España, que ordenó su encarcelamiento hasta que fueran deportados a Pakistán.

Según los informes, tenían una tienda que ofrecía servicios de telefonía e internet en el centro de Logroño. Unos 100.000 paquistaníes viven en España, según el instituto nacional de estadística INE.

Sectores de la sociedad pakistaní todavía operan de acuerdo con estrictos códigos de “honor” que socavan radicalmente los derechos de las mujeres….

«I will cast terror into the hearts of those who do not believe. Then cut their throats and cut off every one of their fingers.» – Corán 8:12

Una gigantesca máquina de movilizar dinero por el mundo: las ONG

Cualquiera que esté dispuesto a interactuar con las comunidades sobre temas reales (la situación de los niños, el trabajo, la salud) será castigado con una medida de confinamiento en el recinto. Es un mundo completamente cerrado, con normas extraterritoriales, en el que puede ocurrir cualquier cosa.

De los miles de millones recaudados por las grandes organizaciones benéficas multinacionales, la trazabilidad suele verse comprometida por su condición de organizaciones filantrópicas. Las exenciones fiscales les protegen del escrutinio, aunque a veces recauden más dinero que la facturación de las grandes empresas multinacionales. En Estados Unidos, esta normativa fiscal se conoce como Ley 501. En la República Democrática del Congo (RDC), el estatus de ONG, y la exención fiscal que lo acompaña, es concedido por el Ministro de Finanzas y validado por el Ministro de Planificación. La ONG puede entonces actuar en el marco de un decreto ministerial que le otorga prerrogativas aún más amplias que las de un diplomático. Este modelo puede extrapolarse a casi cualquier nación con parámetros similares a los de la RDC. Una vez firmado el decreto ministerial, el derecho de supervisión nunca se ejercerá en la práctica.

Hay dos áreas en las que las organizaciones benéficas están trabajando duro: la comunicación y el marketing para crear nuevas estrategias de recogida de donaciones. No en vano, los directivos de estas grandes ONG proceden de las mejores escuelas de negocios y no de las ciencias duras o las humanidades. En términos de comunicación, su distribución es necesariamente la de los títulos más populares.

La Reserva Faunística de Okapi (RFO), en la provincia de Ituri, al noreste de la República Democrática del Congo (RDC), es una de las mayores del mundo: 13.000 kilómetros cuadrados. También es una de las regiones más ricas del mundo en recursos mineros. Sin embargo, la prensa de las grandes metrópolis llama a realizar donaciones, a pesar de no mencionan a los beneficiarios. RFO es un nombre genérico, no el de una entidad legal.

El llamamiento publicitario hace referencia a una misteriosa organización de representantes de la sociedad civil, “Alerta congoleña por el ambiente y los derechos del hombre” (ACEDH). La RFO laa dirige, desde hace treinta años, a la fundación estadounidense Wildlife Conservation Society (WCS), que nunca se mensiona en la publicidad, y que trabaja en estrecha asociación con Usaid.

Su recinto está en el pueblo de Epulu. Si la ACEDH está totalmente ausente sobre el terreno, lo que abunda son las graves violaciones de los derechos humanos, las vejaciones a las poblaciones indígenas, el hambre de los niños, la fiebre tifoidea y el paludismo endémicos, todas ellas consecuencias del empobrecimiento forzoso de las familias, bajo la gobernación de facto de la WCS. Son enfermedades prevenibles y tratables fácilmente, pero no se distribuyen antimaláricos ni antibióticos.

Las quejas se están organizando. A cambio de los sacrificios para proteger el “pulmón del mundo”, las poblaciones no reciben nada. La despigmentación del cabello de los niños es uno de los signos de desnutrición. Es imposible ignorarlo. Las poblaciones no disponen de generadores, y si los tienen, funcionan con muy poco tiempo. No hay ninguna práctica médica. En treinta años, la WCS no ha considerado oportuno crear un hospital permanente con las decenas de miles de millones de dólares recaudados cada año. Ni siquiera un campamento. No hay infraestructura de agua potable, ni posibilidad de desarrollo económico. El escaso intento de sobrevivir mediante el lavado artesanal de oro suele estar criminalizado y, de hecho, sometido a la compañía, a menudo mortal, de los grupos rebeldes que infestan la provincia.

Por si fuera poco, el comportamiento neocolonial de la WCS ha llevado a la prohibición de una ONG como Acción contra el Hambre (ACF) en el territorio que “gobierna”, cuyo representante en Mombasa, a 75 kilómetros de Epulu, es considerado persona non grata por los funcionarios de la WCS.

La consigna es no ayudar a las comunidades. Aunque en la página de la ACHDH se habla de la identidad de género y del medio ambiente, no son prioridades en el tejido social y económico de la provincia. Cualquiera que esté dispuesto a interactuar con las comunidades sobre temas reales (la situación de los niños, el trabajo, la salud) será castigado con una medida de confinamiento en el recinto. Es un mundo completamente cerrado, con normas extraterritoriales, en el que puede ocurrir cualquier cosa.

La sociedad civil de Epulu está atrapada entre, por un lado, una fundación estadounidense, con una agenda dictada por donantes muy politizados, el 80 por cien de los cuales son votantes del Partido Demócrata, y, por otro lado, la metástasis de las milicias paramilitares, esencialmente Mai Mai. Dos mundos en extremos opuestos del espectro, ambos igual de dañinos. En octubre de 2020, bajo la presidencia de Trump, la WCS vio cómo se le retiraba una donación de 12.000 millones de dólares, al igual que a la World Wild Fundation (WWF), debido a las acusaciones de violaciones de derechos humanos en Asia y África. La violencia ejercida contra los “cazadores furtivos”, personas que han vivido de la caza durante milenios. Los malos tratos y el trato degradante se han reanudado desde entonces, al menos según los testimonios que hemos podido recoger.

El fanatismo no se traduce en una inversión en lo que sería su razón de ser. No se ha invertido en conservación. De los miles de millones recaudados por la WCS, 13.000 millones este año, ni un laboratorio de registro de la biodiversidad, ni un especialista en deforestación, ni un botánico, ni un biólogo, ni un etólogo. Ni un médico, ni siquiera para el pequeño equipo de expatriados de menos de una docena de personas. No podría haber investigación científica, porque ni siquiera hay una base viva. Tampoco hay un generador, aunque sólo sea para garantizar las comunicaciones y la conservación de los alimentos.

La rotación de la repatriación médica también es totalmente anormal para el personal que está acostumbrado a las situaciones más extremas. Fiebre tifoidea, meningitis, lombrices de Cayor, la pequeña compañía de aviación, MAF, la única autorizada a entrar en el “territorio WCS” está acostumbrada a traer los restos del recinto. Hay que señalar que la fundación tiene cuidado de que no haya estadounidenses trabajando en ese entorno. Los europeos, franceses o asimilados y británicos, forman el grueso de los recursos humanos. Curiosamente, el contrato se redacta para todos desde Kigali, Ruanda, a pesar del clima de guerra latente entre ambas naciones.

Si MAF es una empresa por encima de toda sospecha, hay otra que intriga a una fuente de inteligencia en Goma por sus aterrizajes en pistas de monte, infestadas de grupos rebeldes. Es cierto que el artículo 39 de la Ley sobre las ONG en la RDC prevé “la exención de derechos sobre la importación de bienes y equipos relacionados con su misión [de las ONG]”, pero también “el derecho a utilizar equipos y frecuencias de radio y, sobre todo, la aplicación de procedimientos simplificados ante la Oficina de Control congoleña”. La reserva de Okapis tiene reservada otra sorpresa. Nadie ha visto nunca un okapi allí. Los únicos okapis que se ven son los que fueron puestos en cautiverio, para que no pudieran huir ante la incursión del dirigente de la milicia Mai Mai, alias “Morgan”, en 2012. En la actualidad, en aras de su comunicación, la dirección del sitio está estudiando la posibilidad de traer okapis tomados de zoológicos de todo el mundo, para volver a ponerlos en cautividad.

Lo que interesa a la WCS, su verdadera obsesión, está a menos de 200 kilómetros al este. La mina de oro Muchacha es propiedad de la empresa china Kimia Mining Investment SARL, bajo la concesión de un ciudadano chino, Lin Hao. Se dice que los chinos tienen conexiones con grupos rebeldes, pero también relaciones con miembros de las Fuerzas Armadas de la RDC que probablemente sean demasiado buenas para ser verdad. El uso de maquinaria de drenaje prohibida por el convenio internacional sobre la extracción de oro y, en última instancia, el vertido de mercurio en el río Epulu, visible a simple vista, forman una grave lista de agravios, aunque el nivel de trato al personal haya mejorado con el tiempo y sea ahora superior al de la WCS.

Pero esta no es la verdadera preocupación de la WCS. De hecho, la fundación nunca ha intentado evaluar la calidad del agua. Su problema es que es chino y no anglosajón. El comunicado de la misteriosa organización de representantes de la “sociedad civil”, que nadie ha visto nunca en Epulu, pide “al gobierno de la RD del Congo que revoque la concesión minera otorgada a una empresa china”.

¿Qué hacen con el dinero recaudado durante estas grandes misas en las que se chorrean cheques con ocho ceros? La otra cuestión, no menos importante, es si los donantes son conscientes de la situación sobre el terreno. No se trata necesariamente de un caso de malversación de fondos, sino quizás de blanqueo de dinero, o incluso de utilizar la fundación como vehículo para un proyecto que no está en su mandato oficial.

La cuestión de la opacidad de las ONG va más allá del ámbito de la conservación. Es un paradigma aplicable a muchas organizaciones benéficas multinacionales. Goma está surcada por jeeps blancos con los logotipos de las mayores ONG del mundo, las que llevan décadas recaudando los fondos más espectaculares sin que nadie se moleste en saber qué pasa con el dinero. Los habitantes de la capital de Kivu del Norte están acostumbrados al desfile de estos vehículos, que a menudo transportan expatriados. Goma es al negocio de la caridad lo que la Avenida Montaigne [París] es al lujo, el escaparate necesario para vender. La transacción consiste en vender una buena intención, como una indulgencia. Pero el regalo va y se queda con la entidad. Los que las ONG han conceptualizado como “beneficiarios”, rara vez ven el dinero.

La terraza del Serena, un hotel de cinco estrellas con una impresionante vista del lago Kivu, reúne cada mañana a los directores regionales de las grandes ramas profesionales de la caridad. Su aspecto es el de la pobreza y el veganismo, pero en la conversación, los temas giran en torno a las estrategias de concienciación para recaudar mejor los fondos, y no a las operaciones en línea con la misión declarada. Aquella para la que han sido autorizados a operar.

Los jeeps de la ONG “Save the Children” atraviesan Goma en medio de manadas de niños con múltiples dificultades. Ninguno de estos pequeños “beneficiarios” puede atestiguar ninguna acción concreta que haya cambiado su vida en lo más mínimo, aunque sólo sea un acto personal de generosidad de uno de estos profesionales de la caridad. Es cierto que estos cooperantes parecen temer la calle y rara vez se bajan de sus 4×4.

Las autoridades congoleñas han desarrollado una forma de insensibilidad debido a la costumbre de la representación excesiva de las ONG. Sin embargo, el uso de la marca país, unido a la pobreza estructural, empieza a generar cierto prurito. Viajar en estos jeeps suscita a veces una inquietante hostilidad. La falta de impacto sobre el terreno podría llevar a exigir un mayor control sobre el papel de estas entidades, las facilidades fiscales que se les conceden y el marco legal en el que operan.

Teresita Dussart https://www.francesoir.fr/monde/ong-gigantesque-machine-lever-des-fonds-cheval-de-troie-strategique-impact-invisible-le-cas

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