Colau (la comunista) incrementa el 166% de las subvenciones a «entidades amigas»

Colau (la comunista) incrementa el 166% de las subvenciones a «entidades amigas»

#ComunesBasura #ComunesChusma #ComunesMugre #AlbondigaColau #GorditaColau

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Actualmente en Barcelona ha entidades como la Plataforma d’Afectats per la Hipoteca (PAH) o la Aliança contra la Pobresa Energètica (APE), entre otras, que están siendo investigadas judicialmente. Ello no quita que sigan recibiendo subvenciones de Colau (pues su relación con ellas es evidente).

Según la oposición en el Ayuntamiento, desde que la actual alcaldesa ocupa el cargo, han aumentado un 166% las subvenciones a organizaciones afines ideológicamente o próximas a Barcelona En Comú

Actualmente hay cerca de 250 entidades afines al gobierno municipal que viven de subvenciones públicas. En 2020 se dieron 37 millones de euros en ayudas a organizaciones próximas a los comunes, cifra que ascendió a 45 millones de euros en 2021. Es decir, 8 millones de euros más de un año para otro.

Una de las entidades que más contratos ha obtenido por parte del Ayuntamiento ha sido Iniciatives Events, una compañía que se…

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Cómo vencer la cultura del miedo

Nuestros padres y abuelos no vivían obsesionados por la salud ni por vivir cien años. Cierto es que nadie les recomendaba excentricidades como beber dos litros de agua al día, pues en aquel entonces no se bebía por obligación sino cuando se tenía sed, un sistema milenario bastante infalible que recomiendo encarecidamente.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Vivimos en una sociedad atrapada por el miedo, y ese miedo nos está arrebatando nuestra libertad y nos está impidiendo vivir, porque vivir esclavizado por el miedo no es vivir. El hombre fue creado libre, y no para arrastrar los pies tristemente atado a las herrumbrosas cadenas del miedo.

La sociedad actual es mucho más miedosa que la de nuestros antepasados. Cuando yo era pequeño y montábamos en bicicleta, de vez en cuando nos caíamos y nos hacíamos alguna herida. La culpa no era del exceso de velocidad ni de la impericia del niño, sino de la fuerza de la gravedad. Sin fuerza de gravedad es imposible caerse, ¿verdad? Pero es lo que hay, qué le vamos a hacer. Vivir es arriesgarse. Hoy en día hay niños que van en bici con casco, coderas, rodilleras, guantes (y móvil, naturalmente).

Nuestros padres y abuelos no vivían obsesionados por la salud ni por vivir cien años. Cierto es que nadie les recomendaba excentricidades como beber dos litros de agua al día, pues en aquel entonces no se bebía por obligación sino cuando se tenía sed, un sistema milenario bastante infalible que recomiendo encarecidamente.

Hoy, por el contrario, los medios tienen una sección de “Salud” en la que nos asustan con todo tipo de enfermedades y nos prometen que, si cumplimos con unas normas, seguimos un estilo de vida determinado o la dieta de moda, vamos constantemente al médico y nos atiborramos a medicinas, viviremos eternamente.

El deseo de inmortalidad del hombre moderno

El hombre moderno, controlado por la Cultura del Miedo, vive obsesionado con la eterna juventud fingiendo que la muerte no existe. ¿Han tenido éxito estas ínfulas de inmortalidad?

La respuesta quizá les sorprenda. Naturalmente que la esperanza de vida al nacer ha aumentado mucho, pero no hay que confundir esperanza de vida con longevidad. No es que el ser humano viva mucho más, sino que un número mayor de los que nacen llegan a la vida adulta gracias, sobre todo, a la reducción de la mortalidad infantil.

Platón, en el s. IV a. C, vivió 80 años; san Juan (s. I), cerca de 90; san Alberto Magno, en el s. XIII, 87 y Juan de Mariana, en el s. XVI, 88 años.

De hecho, la esperanza de vida a los 65 años apenas ha aumentado 4 o 5 en el último siglo, lo que significa que un hombre de 65 años que a finales del s. XIX esperaba vivir hasta los 78 ahora puede confiar en vivir hasta los 83[1]. En personas de más de 80 la esperanza de vida apenas ha aumentado en Occidente en los últimos 100 años[2], y esto a pesar de vivir en la sociedad más medicada de la Historia.

¿Necesitamos vivir entre algodones? Una vida de privaciones físicas tampoco parece ser óbice para alcanzar una provecta edad. Diógenes, en el s. IV a.C., caminaba descalzo todo el año, dormía en los pórticos de los templos envuelto en un manto y alcanzó los 90 años. Claro está, lo hizo durante el Período Cálido Romano, cuando la temperatura del planeta era superior a la actual (para desmayo de los cambioclimatistas[3]).

San Antonio Abad, uno de los eremitas del s. III conocidos como los Padres del Desierto, llegó a los 105 de edad de ayuno en ayuno. Y el psicólogo Viktor Frankl, superviviente de Auschwitz, murió con 92, y no fue una excepción, pues los supervivientes de los campos de concentración han sido estadísticamente longevos[4].

El miedo a todo

Pero ¿qué es el miedo? El miedo es la ansiedad anticipatoria de un daño, real o imaginario. Cuando el miedo anticipa un daño real evitable nos protege, pues podemos prevenirlo. Sin embargo, cuando nos anticipa un daño inevitable, o un daño evitable, pero lo hace de forma desproporcionada o, peor aún, cuando nos anticipa un daño meramente imaginario, puede resultar funesto.

La Cultura del Miedo[5] exacerba, interioriza y extiende a la vida cotidiana un miedo desproporcionado, creando una sociedad caracterizada por la búsqueda compulsiva de una seguridad inalcanzable que idealiza una fantasía: que es posible vivir con riesgo cero.

Así, la Cultura del Miedo nos ofrece la manzana envenenada de una falsa promesa de seguridad a cambio de nuestra libertad y lo hace bajo dos premisas. La primera es que todo es peligroso; la segunda es que todo peligro puede ser evitado si obedecemos determinadas normas ordenadas por el Poder, sea político, científico o médico, que nos protegerá de todo mal.

La divinización de la seguridad no deja ser otra idolatría y, como buen ídolo, no es fiel a sus promesas. Efectivamente, la seguridad es elusiva por inexistente.

El miedo al covid, al cambio climático o a la guerra nuclear son sólo ejemplos concretos. Los principales temores con los que nos asusta la Cultura del Miedo son el miedo a la falta de amor, a la soledad, a la enfermedad, a la ancianidad y a la muerte, a la crítica, a la pobreza, y, de forma muy significativa, a la libertad. En definitiva, la Cultura del Miedo nos propone que tengamos miedo a la vida.

Las trampas de la Cultura del Miedo

Lo siniestro es que esta cultura del temor constante no desea solucionar estos miedos, sino hacerlos crónicos. Así, frente al miedo a la pobreza nos propone más Estado, menos libertad y menos propiedad privada, exactamente aquello que aumenta la pobreza.

Frente al miedo a la crítica propone las redes sociales, donde se fomenta precisamente el miedo a no ser aceptado y se censura o lincha a quien no comulga con las ruedas de molino del pensamiento único.

Frente al miedo a la falta de amor y a la soledad propone la destrucción de la familia mediante el divorcio exprés, el aborto y la perversa ideología de género.

Frente al miedo a la enfermedad propone la hiper medicación que conduce a la hipocondría, o los aberrantes confinamientos de personas sanas, el aislamiento social, la farsa de las mascarillas o la vacunación coercitiva con terapias genéticas ineficaces y peligrosas.

Frente al miedo a la ancianidad, propone la eutanasia; y frente al miedo a la muerte, la desesperanza. Hay algo oscuro en todo esto, ¿verdad?

Por último, la Cultura del Miedo, y los yonquis del poder que la promueven, desean fervientemente que tengamos miedo a la libertad, pues libertad implica responsabilidad.

Simultáneamente crean el miedo a lo que ellos llaman “perder la libertad”, pero se trata de un sucedáneo. Por ejemplo, nos proponen que no nos comprometamos de por vida con nuestro cónyuge y que no luchemos por nuestro matrimonio (divórciate y recobra “tu libertad”).

O que no tengamos ese maravilloso hijo que nos atará de por vida con los lazos del amor, sino que lo destruyamos en el vientre de su madre (aborta y recobra “tu libertad”). O que no intentemos, en fin, vencer nuestras pasiones y luchar por obrar bien: “libérate”, hombre, y haz lo que te dé la gana. Esto sólo conduce a la infelicidad y a la esclavitud, pues en vez de elevar al ser humano lo animaliza. Como decía Séneca, “en la virtud radica la dicha verdadera[6]”.

Para los cristianos la historia del miedo está ligada al pecado original, pues la primera vez que aparece el miedo en el Génesis fue después de que Adán comiera del fruto prohibido. De modo significativo, por tanto, el temor y el mal aparecen unidos. En el Nuevo Testamento, por el contrario, la Buena Noticia comienza con el “no temas” del ángel a la Virgen María, y una de las frases más recurrentes de Jesucristo es “no tengáis miedo”.

El miedo también nos paraliza impidiendo que desarrollemos nuestros talentos y demos fruto, no en balde en la parábola de los talentos el motivo que esgrime el siervo para no haberlo hecho fructificar es que sintió miedo (Mt 15, 14-30).

El miedo como instrumento del Poder

¿De dónde proviene la Cultura del Miedo? ¿Es éste un fenómeno espontáneo o responde a factores inducidos? El miedo es consustancial al ser humano, pero existen elementos exógenos interesados en exacerbarlo.

Sin duda, el elemento exógeno más importante es la ofensiva del nuevo totalitarismo, que utiliza el miedo para controlarnos. En efecto, el poder no quiere individuos pensantes que dominen sus temores, sino clones obedientes y asustados, al igual que no desean individuos libres, sino hombres-masa dependientes y controlables.

La libertad, don fundamental de Dios al hombre, siempre está amenazada por el poder. Así, poder y libertad son un juego de suma cero: si aumenta uno, necesariamente tiene que disminuir el otro.

Decía Ralph Waldo Emerson que el antídoto contra el miedo es el conocimiento, y es cierto, pero el conocimiento exige pensar, y Occidente vive hoy un declive de la razón. Cuando hace muchos años preguntaron al Premio Nobel Albert Schweitzer qué le ocurría al hombre moderno, respondió: “El hombre de hoy simplemente no piensa”.

Si pensar es al antídoto del miedo y el miedo es el instrumento de los yonquis del poder para controlarnos, éstos procurarán que no pensemos y que nos limitemos a repetir como papagayos la última noticia o el menú ideológico del día.

Dicho sea de paso, el miedo no es el único instrumento que los yonquis del poder utilizan para dominarnos. Conscientes de que el vicio esclaviza y la virtud libera, fomentan el vicio en vez de la virtud, y, como la serpiente del Génesis, lo presentan de modo que sea “atrayente a los ojos y deseable”.

Raro es que un político proponga a los votantes sacrificio, generosidad, esfuerzo, responsabilidad, altruismo, fidelidad, cumplir con la palabra dada, veracidad o respeto a quien opina diferente. Más bien les enseñará a temer (y, por tanto, a detestar) al adversario político, denominará “solidaridad” a la envidia, a la codicia de los bienes ajenos y a fantasías como vivir sin trabajar (o sea, del trabajo de otros) y “derechos” a evitar toda obligación y toda responsabilidad, incluso hacia nuestro cónyuge e hijos.

Las astutas tácticas de la Cultura del Miedo

Los yonquis del poder utilizan el miedo como táctica de control: primero crean un miedo, real o ficticio, que pronto se transforma en ira; luego señalan un culpable, real o inventado, hacia el que dirigir dicha ira; y finalmente se postulan como salvadores si les entregamos nuestra libertad. Así, el miedo acaba conduciendo a la servidumbre.

El caso del covid es revelador: primero crearon el pánico; luego buscaron un chivo expiatorio: los jóvenes, estigmatizados por su comportamiento supuestamente irresponsable, y más tarde los no vacunados, a los que condenaron a un vergonzoso apartheid; y finalmente se postularon como salvadores si les obedecíamos sin rechistar renunciando a nuestra libertad con los confinamientos, mascarillas, “vacunas” y demás tomaduras de pelo.

Pero el miedo también funciona como arma para doblegar voluntades de forma más directa mediante la presión de grupo. El hombre, animal social y gregario, teme el aislamiento, y por tanto es vulnerable a la amenaza de ser estigmatizado y condenado al ostracismo si se atreve a ir contracorriente.

Dios nos creó individuos, únicos e irrepetibles. Los yonquis del poder buscan destruir esa individualidad para transformarnos en dóciles e indistinguibles autómatas.

Un instrumento muy útil para lograrlo son las redes sociales, diseñadas para diluir la individualidad en una masa informe cuyos individuos sean esclavos de su “popularidad” y, por tanto, fácilmente controlables por quien decide lo que es popular. Para eso inventaron los likes, utilizando no sólo el miedo a quedarnos solos, sino nuestra tendencia a construir nuestra opinión sobre nosotros mismos en función del aplauso ajeno, craso y frecuente error.

Al miedo a la presión de grupo se suele unir el abuso del principio de autoridad, que antaño era política, militar o religiosa. Hoy los yonquis del poder han decidido manipular la Ciencia (con mayúscula) para convertirla en la nueva Autoridad, en un nuevo dios, y a los científicos en los nuevos sumos sacerdotes, siervos útiles del poder. Lo dice “la Ciencia”, así que no discutan: obedezcan.

Todo esto está inventado desde hace milenios y los estudiantes de siglos anteriores, más inteligentes que los de hoy (pues carecían de móviles), lo estudiaban en cualquier curso de lógica antes de cumplir los 16.

Se trata de la falacia ad verecundiam, que defiende algo únicamente porque alguien considerado una autoridad lo ha afirmado, la falacia ad hominem, que en lugar de proponer argumentos desacredita a la persona que defiende la postura contraria, y la falacia ad populum, que defiende que algo es verdad sólo porque así lo opina una mayoría o la “opinión pública”.

Durante el covid, las medidas “científicas” más absurdas, las mentiras más descabelladas y las creencias supersticiosas repetidas ad nauseam por los yonquis del poder y sus portavoces mediáticos no han sido más que una sucesión de falacias. En el siguiente artículo recordaré a qué extremo llegamos y propondré cómo combatir la Cultura del Miedo en la que se ha basado la locura que hemos vivido, pues no podemos permitir que se repita.

[1] Life expectancy, 1920–1922 to 2009–2011 (statcan.gc.ca)
[2] Period and cohort-specific trends in life expectancy at different ages: Analysis of survival in high-income countries – ScienceDirect
[3] Persistent warm Mediterranean surface waters during the Roman period | Scientific Reports (nature.com)
[4] Against all odds: Male Holocaust survivors have a longer life-expectancy — ScienceDaily
[5] Cómo Funciona el Miedo, Frank Furedi, Rialp 2022.
[6] Sobre la Vida Feliz, Séneca, Gredos 2011.

Pedro Sánchez dijo que imitaría a un líder socialista que encabezó un golpe de Estado

«Actuó como hoy queremos actuar nosotros», anunció el 19 de mayo de 2021

Elentir

El golpe de Sánchez a la separación de poderes, violando la Constitución e imitando a Hugo Chávez, ¿es sólo el comienzo de algo aún peor?

«Actuó como hoy queremos actuar nosotros», dijo sobre Largo Caballero

El 19 de mayo de 2021, en un discurso en el 43º congreso del sindicato socialista UGT, Pedro Sánchez reivindicó a Francisco Largo Caballero y anunció: «Actuó como hoy queremos actuar nosotros». El propio Partido Socialista difundió esas palabras de Sánchez y el vídeo correspondiente en su cuenta de Twitter:

Un dirigente socialista que quería imponer una dictadura y que justificaba la violencia

Francisco Largo Caballero fue presidente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre octubre de 1932 y diciembre de 1935. Era el dirigente del ala más radical y marxista del partido y defendió abiertamente una «dictadura socialista» durante los años de la Segunda República. Largo Caballero solía recurrir a una oratoria incendiaria en la que defendía abiertamente la violencia con fines políticos y saltarse la legalidad cuando no le resultase favorable: «Que conste bien: el Partido Socialista va a la conquista del Poder, y va a la conquista, como digo, legalmente si puede ser. Nosotros deseamos que pueda ser legalmente, con arreglo a la Constitución, y si no, como podamos«, dijo el 23 de julio de 1933 en un discurso durante un mitin del PSOE en el cine Pardiñas de Madrid (fuente: Nº 7.634 de ‘El Socialista’, 25 de julio de 1933, página 2).

Largo Caballero amenazó con una «guerra civil» antes de las elecciones de 1933

De cara a las elecciones generales de noviembre de 1933, las primeras en las que las mujeres votaron en España, y ante la previsión de una victoria electoral de la derecha, Largo Caballero amenazó con una guerra civil: «Vamos legalmente hacia la evolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente. (…) Esto, dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil. Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil. ¿Qué es si no la lucha que se desarrolla todos los días entre patronos y obreros? Estamos en plena guerra civil. No nos ceguemos, camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomarEra una clara amenaza de golpe de Estado y Largo Caballero la pronunció el 8 de noviembre de 1933, once días antes de las elecciones, en un mitin del PSOE en Don Benito, Badajoz (fuente: Nº 7.726 de ‘El Socialista’, 9 de noviembre de 1933, página 6).

Las amenazas de la izquierda aplazaron casi un año la llegada de la derecha al gobierno

A pesar de las amenazas del presidente del PSOE, la derecha ganó las elecciones de 1933, pero las amenazas de Largo Caballero continuaron. En abril de 1934, en el V Congreso ordinario de la Federación de Juventudes Socialistas celebrado en Madrid, el presidente del PSOE afirmó: «hay que apoderarse del Poder político revolucionariamente», y acto seguido añadió: «tengo que manifestar que la revolución no se hace con gritos de viva el Socialismo, viva el comunismo y viva el anarquismo. Se hace violentamente«. Largo Caballero advirtió a los jóvenes socialistas: «Cuando llegue este momento habrá que afrontar la lucha decisivamente» (fuente: Nº 7.867 de ‘El Socialista’, 21 de abril de 1934, portada).

Las amenazas de la izquierda llevaron a constituir un gobierno de centro, presidido por Alejandro Lerroux, y aplazaron casi un año la entrada de los ministros derechistas en el gobierno, hasta el 3 de octubre de 1934.

Cumplió sus amenazas y encabezó un golpe de Estado el 5 de octubre de 1934

Finalmente, dos días después de que la derecha llegase al gobierno tras haber ganado las elecciones, Largo Caballero y el PSOE cumplieron sus amenazas y encabezaron una rebelión armada, apoyada por el Partido Comunista de España y los anarquistas de la CNT. Fue un golpe de Estado sangriento y que tuvo su principal escenario en Asturias, obligando al gobierno a enviar al Ejército para restablecer el orden. Los golpistas asesinaron a 33 sacerdotes y religiosos y a 300 militares y miembros de las fuerzas del orden, y también destruyeron 17 iglesias, 40 edificios religiosos y docenas de fábricas, puentes, casas y edificios públicos. Fue un golpe mucho más violento que el ocurrido el 23 de febrero de 1981, conocido como el 23-F.

Largo Caballero fue detenido el 14 de octubre y enviado a la Cárcel Modelo de Madrid como dirigente máximo del golpe de Estado. Estuvo preso hasta la celebración del juicio un año después. Sorprendentemente, el 30 de noviembre de 1935 fue absuelto por falta de pruebas, una sentencia escandalosa si tenemos en cuenta que el propio presidente del PSOE instigó y encabezó ese golpe.

Amenazó con una «guerra civil» si la derecha ganaba las elecciones de 1936

La impunidad de la que gozó después de dar un golpe de Estado contra un gobierno democrático animó a Largo Caballero a seguir por la misma línea que antes. El 27 de enero de 1936, en un discurso en un mitin del PSOE en Alicante, amenazó con una «guerra civil» si la derecha ganaba las elecciones de febrero de ese año: «Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas, nuestra labor habrá de ser doble, porque con nuestros aliados podremos laborar dentro de la legalidad, y ganando las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Y esto no es una amenaza, es una advertencia. Y que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas: que nosotros las realizamos» (fuente: Nº 8.044 de ‘El Socialista’, 28 de enero de 1936, página 4, columnas 1 y 2).

El máximo responsable político de la masacre de Paracuellos

Ya durante la Guerra Civil Española, Largo Caballero era el presidente del Consejo de Ministros de la República cuando se produjo la masacre de Paracuellos, en la que unos 5.000 presos políticos (hombres, mujeres y también 50 niños) fueron asesinados a manos de comunistas. Largo Caballero fue el máximo responsable político de esa matanza.

Cuando Pedro Sánchez dijo que Largo Caballero «actuó como hoy queremos actuar nosotros»no sólo reivindicó a ese dirigente socialista, violento, golpista y totalitario, sino que animó a imitarle. Así pues, no nos debe extrañar lo que está ocurriendo ahora en España, ni lo que está por venir, porque mucho me temo que este golpe a la separación de poderes sólo es el comienzo de lo que tiene Sánchez en mente.

Domésticos

Domésticos

Avatar de Antonio Rodríguez Miravete. Juntaletras.Historias en un folio

Historias de Paco Sanz ✍️

Estábamos demasiado en casa, acostándonos temprano, pero desde lo de la pandemia, a base de tanto aislarse, nos hemos ido alejando mucho más unos de otros. Si con lo de la televisión permitimos que las imágenes se comieran a la realidad, con la telepresencia, con el teletrabajo, la domesticidad voluntaria e idílica se ha convertido en una nueva forma de servidumbre. De resignación.

“El hombre continuará existiendo, y lo que es más, seguirá mejorando, y probablemente se sienta más a gusto en un estado de domesticación bajo la protección benéfica de las máquinas, de lo que se siente en su actual estado salvaje”, escribía Butler en 1850… Ahora con lo de los dispositivos estamos más en casa, más domesticados, aunque estemos en la calle. Mirando el móvil.

La domesticación lleva a través de la evolución a animales más mansos, menos propensos a emigrar y vagar…

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El PP ganaría las elecciones con un 31,1% de los votos y seis puntos de ventaja sobre el PSOE

Vox se mantendría como tercera fuerza más votada y vería aumentar sus apoyos hasta el 16.8% (57 escaños)

Lidia Ramírez@lidiaramirezrollrr@theobjective.com

El Partido Popular ganaría las elecciones generales con el 31.1% (134 escaños) de los votos si se convocaran hoy, seis puntos por encima del PSOE, que vería reducidos sus apoyos al 24.8% (96 escaños), según el último sondeo realizado por Metrocospia entre el entre los días 12 y 15 diciembre de 2022. Vox, por su parte, se mantendría como tercera fuerza más votada y vería aumentar sus apoyos hasta el 16.8% (57 escaños).

Los partidos a la izquierda del PSOE, a la espera de su definitiva configuración, continuarían mostrando, hoy por hoy, una básica estabilidad: Unidas Podemos obtendría el 9.4% de los votos (y 21 escaños), la plataforma de Yolanda Díaz (Sumar) obtendría hoy el 2.4% de los votos (y un único escaño) y Más País obtendría el 1.8% de los votos (y entre uno y dos escaños).

De esta forma, en el final de 2022, y de cara al que será el último año de la actual legislatura, los datos obtenidos por Metroscopia esta misma semana no indican cambios en los alineamientos electorales que han venido expresando los españoles desde la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la política nacional y la mayoría absoluta del PP en Andalucía: la suma de los escaños estimados para PP (en torno a 134) y Vox (en torno a 57) superaría hoy, con holgura, los 176 escaños que otorgan la mayoría absoluta en el Congreso.

Sondeo realizado entre los días 12 y 15 de diciembre de 2022 | 1.750 entrevistas.

La izquierda recupera a los mayores

Así, este sondeo, viene a demostrar una vez más que la división entre los partidos a la izquierda del PSOE en tres marcas distintas penalizaría al bloque de izquierdas a la hora de obtener escaños en muchas circunscripciones electorales. Durante la primera mitad del actual año, la disposición de votar a la derecha (especialmente al Partido Popular) experimentó un notable crecimiento tras la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la política nacional y la victoria por mayoría absoluta del PP en Andalucía. No obstante, el apoyo de las personas de más edad a los partidos de izquierda tras la revalorización de las pensiones estaría mitigando, por ahora, los posibles efectos negativos en este concreto electorado de las decisiones gubernamentales sobre la supresión del delito de sedición o la rebaja de las penas de malversación. Decisiones ambas impopulares en buena parte de los votantes de izquierda.

De igual forma, los resultados del sondeo muestran un trasvase de votos del PSOE hacia el PP. En el momento actual,el porcentaje de votantes socialistas que declara su intención de votar a partidos de derecha se sitúa en torno al 8% (medio millón de votos aproximadamente). Una fuga de votos que se produce de manera más intensa entre los menores de 65 años.

Sánchez reactiva la ‘alerta antifascista’ como arma para las elecciones de mayo 

Moncloa prepara una ofensiva contra el «golpista Feijóo» por negarse a retirar el recurso e «interferir en la soberanía nacional»

Pedro Sánchez. | Moncloa/Jorge Villar

El Gobierno está en guardia, a la espera de la decisión que el Tribunal Constitucional adopte el próximo lunes sobre el polémico asalto al Tribunal Constitucional que el PSOE ha perpetrado vía enmienda a la reforma del Código Penal para derogar la sedición y reformar la malversación, y que se aprobará de forma definitiva el jueves 22 en el Senado, tal y como adelantó THE OBJECTIVETras la tensión extrema de los últimos días, avivada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, las aguas se han serenado y los nervios se han disipado. Durante la noche del miércoles, el Ejecutivo vio una amenaza real, que podía dar al traste con sus planes de forzar por la puerta de atrás una mayoría progresista en el TC. Sin embargo, esa amenaza parece haberse desvanecido. 

Fuentes gubernamentales consultadas por THE OBJECTIVE manifiestan su confianza en que el Tribunal de Garantías rechace el próximo lunes las medidas cautelares que supondrían paralizar la reforma del Código Penal y, en consecuencia, «una injerencia del poder ejecutivo en el legislativo» que, de forma «insólita» permite entrar en el fondo de una ley que no se ha aprobado aún. «Confiamos en que el TC admita el recurso, pero no paralice la reforma, porque no tiene competencias para actuar sobre una intención. El hecho se producirá el jueves en el Senado y, a partir de ahí, se pueden presentar recursos de inconstitucionalidad. Para eso está».

Las esperanzas de que el lunes se sucedan los acontecimientos según lo previsto no son, sin embargo, certezas. Por ese motivo, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, lanzó este viernes al PP un llamamiento para retirar su recurso de amparo. Porque hay un punto de inquietud, hasta de temor, que motiva una amenaza velada: «No se atreverán a hacerlo». Porque, si lo hacen, «habrá un conflicto institucional de primer orden entre el poder ejecutivo y el judicial, y se sentará un precedente muy peligroso que atenta contra la separación de poderes». La inquietud de Gobierno radica en la desconfianza del poder judicial, su convicción de que hay «fachas con toga»; un concepto que verbalizaban los ministros de Podemos en los inicios de la coalición para bochorno de sus colegas socialistas, y que ahora está en boca de ministros y dirigentes socialistas, tanto en privado como en público. 

«Quieren derrocar a un Gobierno okupa»

Se trata de un salto cualitativo fundamentado en otra convicción real -no una sobreactuación-, que pasa por atribuir a los jueces la voluntad de «derrocar a un Gobierno que consideran ilegítimo y okupa por el mero hecho de ser socialistas». El populismo ha impregnado los discursos del Ejecutivo y el PSOE, hasta el punto de que se admiten los discursos belicistas y guerracivilistas, como el del presidente de la comisión de Justicia, Felipe Sicilia, comparando el golpe de Estado de Tejero el 23-F con este «golpe de Estado de la derecha judicial y política. Fondo y forma habrían sido duramente reprobados en otros tiempos del PSOE, pero hoy son aplaudidos, también en privado. 

Los diputados más moderados admiten: «Yo no lo habría expresado así ni habría hablado de Tejero». Pero añaden: «Lo que está ocurriendo es gravísimo, un ataque a la democracia sin precedentes». La prueba de que no fue un calentón, motivado por el beligerancia del debate, es el control que ejercen Moncloa y Ferraz sobre los oradores del partido, en el diseño de la estrategia y el envío de argumentarios. Fuentes consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que, el pasado martes, la dirección del grupo socialista comunicó en la reunión del grupo que sería Sicilia quien intervendría en el debate de la reforma del Código Penal 48 horas después. El resto de los grupos elevaron el perfil de los comparecientes, eligiendo a sus portavoces parlamentarios. Por ese motivo, la irrupción de Sicilia en la tribuna de oradores motivó el griterío en la bancada popular para calentar el debate: «Patxi Patxi», pedían para tentar al portavoz socialista.

Esta fue una intervención calculada, al igual que las intervenciones posteriores. Tras un debate bronco y grueso, Sicilia canceló una entrevista pactada esa misma noche y rechazó otras ofertas de medios de comunicación al día siguiente, porque el elegido por Gobierno y PSOE para colocar el mensaje era Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. Fuentes socialistas aseguran a este periódico que «ya estaba enfermo por la mañana y fue a peor». Asimismo, niegan desautorización alguna sobre su discurso. No hay impostura en los argumentos, ni fisuras en el grupo parlamentario.

El discurso de Sicilia, planeado desde el martes

Y el mejor botón de muestra es la similitud entre el discurso de Sicilia y el del propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el jueves por la noche desde Bruselas: «Han intentado amordazar al parlamento. Estamos ante un intento de atropellar nuestra democracia desde la derecha y la ultraderecha (…) ya sea desde los magistrados conservadores o de la derecha política y mediática que han intentado una operación incalificable». El presidente dijo que deseaba mandar un mensaje de tranquilidad, de confianza en el prevalecimiento de la Constitución y la democracia frente a cualquier «atropello». Pero el tono de su discurso sugería lo contrario. 

En el salto inevitable de la esfera privada a la pública, la verbalización de argumentos antaño en boca de Podemos se traspasaron a los socialistas. Al principio, entre bambalinas y ahora con un argumentario que asume el ala socialista del Ejecutivo, desde Felipe Sicilia hasta el Presidente Sánchez. En el PSOE restan importancia a la dureza de estas afirmaciones porque estamos en una «fase de inflamación del discurso político» que «no es recomendable para nadie, ni para nosotros ni para el PP. No podemos estar todo el día hablando de golpistas, pero la oposición no puede comparar este gobierno con el de Perú o Venezuela. Tenemos que desinflamar», explican los diputados más veteranos, ajenos a las estrategias de la dirección de grupo. 

Otra cosa es que esta sea la intención del Palacio de la Moncloa, donde auguran: «Si el lunes el TC no aprueba cautelares, el PP habrá patinado». Y los estrategas monclovitas ya se frotan las manos diseñando una ofensiva contra «el golpista Feijóo» y su intento de «secuestrar el Parlamento. Vamos a exprimirlo hasta mayo», admiten. Esta es una oportunidad en un momento de necesidad para un PSOE que precisa un revulsivo electoral. Se ha pasado de la «alerta antifascista» acuñada por Iván Redondo a la alerta «antigolpista» con la que los socialistas pretenden tensionar el debate publico para simular una nueva y supuesta amenaza antidemocrática que les sirva para revalidar mandato. Es una vieja estrategia que Pedro Sánchez y Pablo Iglesias utilizaron en noviembre de 2019, en la campaña de las generales, azuzando el fantasma del miedo a Vox y la llegada de la ultraderecha. Lo malo es que la estrategia pinchó. Ambos se dejaron más de 700.000 votos, respectivamente, desde los comicios de abril hasta los de noviembre.

Fuera de la Constitución

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Tras la sesión del jueves en el Congreso, Pere Aragonès hizo una aclaración para desvanecer las neblinas intelectuales de Sánchez y los suyos: «si alguien piensa que porque hemos llegado a acuerdos, hemos renunciado a nuestras convicciones políticas es que no entienden lo que ocurre en Cataluña». Es verdad que Aragonéspodría haber manejado más opciones, además de no entender lo que pasa en Cataluña, a saber: es que no nos conocen o es que son gilipollas. O puede que las tres cosas a la vez, si se atiende a la explicación de Félix Bolaños, que es un Gabriel Rufián con hechuras de opositor:»elprocésha terminado. Cataluña ha avanzado mucho desde 2017 y no podemos retroceder a fórmulas viejas que sólo llevaron al desastre, al enfrentamiento y a la división». Nosotros no, pero ellos sí.

O es que son gilipollas, no despreciemos esa posibilidad. Se lo explicaba Eli Walach a…

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Traición a la democracia

Traición a la democracia

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Los peligros que acechan a las democracias occidentales no son tanto externos, como se nos ha querido hacer creer invocando el terrorismo islamista, los extremismos religiosos o los regímenes dictatoriales, sino internos.

En el caso de España nadie pone tan en peligro nuestra democracia como la forma de gobernar de Pedro Sánchez y su gobierno. Al mesianismo del personaje y su tendencia a gobernar según su propio capricho en un permanente culto vacuo a su imagen por encima del bienestar de los ciudadanos, se une el uso descarado de los medios de comunicación afines, sobre todo los medios públicos, el ataque constante a las instituciones y el desmantelamiento caprichoso del estado del bienestar, el populismo de su socio de gobierno y su política de promesas vacías y leyes demenciales y el aumento del independentismo excluyente de la mano de cesiones indiscriminadas.

Así pues, el enemigo está en nuestro propio gobierno…

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DESPIPORRE: La Generalitat preguntará a los catalanes si les gusta su aspecto físico

DESPIPORRE: La Generalitat preguntará a los catalanes si les gusta su aspecto físico

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El Gobierno de Catalunya preguntará a los catalanes si se sienten satisfechos con su aspecto físico. La cuestión formará parte de una macroencuesta sobre el bienestar de la ciudadanía. El estudio es para empezar a consolidar “instituto de la felicidad”. Sí la Generalitat quiere que seamos felices, ¿parece mentiroa? ¿No? Qué tipos tan guays.

Las preguntas serán remitidas en los próximos días a 4.000 internautas predispuestos a contestar un cuestionario de este tipo, que les puede llevar entre media hora y 40 minutos. Sólo un detalle: El cuestionario, que le costará 45.000 euros a la Generalitat (Osea a nosotros).

Incluirá preguntas sobre la salud, la familia, la vida social o el aspecto físico. También sobre la percepción de la pobreza, de la desigualdad, de la situación de las mujeres o del medio ambiente. ¡Qué guay! sabremos como somos.

Se pueden creer que la Generalitat tiene una dirección general…

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El ‘fraudillo’ golpista. Sánchez confiere un golpe al Estado español mientras se corrompe la Internacional Socialista

Avatar de jesaalAnálisis en clave liberal

Pedro Sánchez, el mentiroso, es el presidente más despreciable e indigno de cuantos han pisoteado a España a través de los siglos: corrupción, tráfico de influencias, prevaricación, desvío de fondos a la empresa de su padre. Ya son demasiados cadáveres en los podridos armarios de Moncloa.

¡DIMITE, SINVERGÜENZA!

Fraudillo español«Pedros» podridos. Hablamos de Castillo y Sánchez en Perú y España respectivamente. Robado en la red y publicado sin permiso del autor.

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