En una epoca donde Iran [y otros paises islamicos] estan empujando la conversion del mundo occidental hacia el Islam, lo contrario sigue en sus paises a pesar del rechazo elitista en Nueva York. Hay personas [incluyendo mujeres] harto de las reglastontas impuestas por los gobernantes de lran y ellos claman la palabra «libertad» mediante protestas.
Hay mujeres en Iran [y otros paises del Medio Oriente[ dejando el hijab a pesar de la fuerte represion. La excusa de que todo es invento en EEUU no es verdadero pues hay el deseo para la libertad incluso los hombres estan usando hijab como muestra de solidaridad con las mujeres.
Hayq ue seguir dando publicidad a las mujeres y aquellos desafiando a las autoridades en Iran. Hay que extender aquel apoyo hacia los otros paises del Medio Oriente a pesar de las relaciones «amigables» entre la elite Hollywood/Nueva York/Washington con aquellos agentes…
En este humilde blog tratamos normalmente temas históricos, políticos o sociológicos, normalmente, y espero que me perdonen la pedantería, con seriedad y rigor. Ahora bien, un servidor se ve obligado a compartir con el mundo una experiencia personal, a modo de advertencia contra los males que debemos afrontar cada día.
Reza así una canción de un popular rockero barcelonés: «Existen días en que nada sale bien…». Pueden dar estas palabras por ciertas porque, efectivamente, hay días en que mejor habría sido quedarse en la cama. Claro que, en conciencia, se debe admitir que la culpa es de uno. ¿Quién me mandaba a mí no seguir mi instinto intolerante, esa especie de sentido arácnido que me previene contra los peligros progres del mundo moderno? A ver si aprendo de una vez.
El primer aviso de que el día sería raro, por definirlo de una manera suave, fue al entrar en una…
Tu bosses toute ta vie pour payer ta pierre tombale, Tu masques ton visage en lisant ton journal, Tu marches tel un robot dans les couloirs du métro, Les gens ne te touchent pas, il faut faire le premier pas, Tu voudrais dialoguer sans renvoyer la balle, Impossible d’avancer sans ton gilet pare-balle. Tu voudrais donner des yeux a la justice Impossible de violer cette femme pleine de vices.
Antisocial, tu perds ton sang froid. Repense a toutes ces années de service. Antisocial, bientôt les années de sévices,
Enfin le temps perdu qu’on ne rattrape plus.
Écraser des gens est devenu ton passe-temps. En les éclaboussant, tu deviens gênant. Dans ton désespoir, il reste un peu d’espoir Celui de voir les gens sans fard et moins bâtards. Mais cesse de faire le point, serre plutôt les poings, Bouge de ta retraite, ta conduite est trop parfaite Relève…
…Allez Serge ! Allez mon Serge ! Parle-moi d’amour encore une fois comme tu sais si bien le faire. Raconte-moi tes amours d’antan, tes secrets cachés au fond de ton coeur, tous ces désirs de vivre l’amour de façon si délicate et intime.
L’EAU A LA BOUCHE
Ecoute ma voix écoute ma prière Ecoute mon cœur qui bat laisse-toi faire Je t’en prie ne sois pas farouche Quand me vient l’eau à la bouche
Je te veux confiante je te sens captive Je te veux docile je te sens craintive Je t’en prie ne sois pas farouche Quand me vient l’eau à la bouche
Laisse toi au gré du courant Porter dans le lit du torrent Et dans le mien Si tu veux bien Quittons la rive Partons à la dérive
Je te prendrai doucement et sans contrainte De quoi as-tu peur allons n’aie nulle crainte Je t’en prie ne…
Vuelve la pesadilla antes de Navidad de Tim Burton y al avariento Scrooge del cuento de Dickens se le aparece el fantasma del cambio climático. Anoche soñé que volvía Greta a Elm Street. Lo reconozco, tengo pesadillas con la niña, que me fulmina con sus pupilas asesinas si me equivoco al reciclar en el contenedor. Greta evoca a las gemelas del resplandor, a la niña de la familia Addams, a la señorita Rottenmeier, al ama de llaves de Rebeca…definitivamente es una reviviscencia feminista de Chucky, es la muñeca diabólica. ¿Estamos de acuerdo todos y todas?
Me remuerde la conciencia si viajo en avión y no puedo dormir pensando si estaría dispuesto a dar mi vida por el planeta si Greta me lo pidiese. Ya no rezo las 3 avemarías al acostarme, ahora rezo a la madre tierra con el santo temor de no ofenderla con un pecado ecológico. Me duermo…
Día en el que compramos cosas «rebajadas» al mismo precio (o incluso mayor) que hace un mes —porque las han ido encareciendo de forma progresiva en esas cuatro semanas— y en el que encima nos pensamos que nos hemos ahorrado una pasta.
Svante Thunberg y Malena Ernman, padres de Greta Thunberg
La estrella de la gran farsa sobre el cambio climático, Greta Thunberg, ha declarado recientemente que “le han robado su niñez y su etapa en el colegio”. Con el rostro desencajado, culpaba a las autoridades políticas e instituciones del apocalipsis final en la Tierra. Tras el espectáculo dantesco por los gestos protagonizados de una niña que padece diagnóstico de Asperger y TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo), cabe preguntarse quiénes son sus padres y si, realmente, son los verdaderos responsable del “robo de su niñez”.
Antes de que naciera Greta, sus padres ya sabían lo que era estar ante el público. Son empresarios del mundo del espectáculo sueco. Él, Svante Thunberg, con un look al estilo Pablo Iglesias, coleta y barba, un bohemio adinerado, es un productor de teatro yactor de televisión de largo recorrido. Ella, Malena Ernman, una cantante de ópera que terminó en Eurovisión. Dosis interpretativas no les faltan a ninguno de los dos.
Los dos conocen el mundo del espectáculo desde que eran niños. En el caso del padre, es hijo de los actores Olof Thunberg y Mona Andersson. El actual productor ha ido saltando de decorado en decorado, ha aparecido en obras teatrales como Peter Pan, cantado como corista en Romeo y Julieta y hasta protagonizó un capítulo de la serie de televisión sueca Skärgårdsdoktorn en 1998, entre otros muchos trabajos.
Desde que conoció a su mujer y madre de Greta, Malena Ernman, sus papeles como actor se han ido reduciendo en beneficio del protagonismo de su esposa de quién es representante y coproductor. Pero la verdadera estrella de los Thunberg estaba aún por gestarse. En 2003 nace la activista medioambiental y su padre se vuelca totalmente en ella y su carrera pública.
Una folklórica del cambio climático
Svante está detrás de las cámaras cuando su hija aparece ante el púlpito. Greta siente, padece, se desgarra y llora por las abominaciones meteorológicas que imagina que podrían pasar en el mundo cuando ella crezca. Polos derretidos, tsunamis que entierran pueblos playeros, desertización; historias que alimentan sus trastornos mentales obsesivos y que parece que nadie está dispuesto a frenar.
Svante Thunberg y Greta Thunberg, padre e hija en un evento de las Naciones Unidas contra el cambio climático
Mientras tanto, Svante la mira, la teledirige como una niña folklórica de la posguerra española, la Lola Flores del cambio climático. La copla medioambiental de Greta ya la cantan políticos y científicos de nuestra era. Greta termina su discurso ante las Naciones Unidas, su padre aplaude. La niña se baja del escenario aparentemente rota.
La madre de Greta y Eurovisión
Sara Magadalena Ernman, la madre de la adolescente ecologista, es al igual que su marido, una profesional del mundo de la farándula. Se atreve con lo que le echen. La mezzosoprano es un portento, lo mismo interpreta un anuncio friki, que protagoniza El Barbero de Sevilla en la Ópera Real, o bien, representa a Suecia en Eurovisión.
En 2009 y aconsejada por el padre de Greta, cantó en el festival de la música europeo el tema La Voix. Una canción que podría afectar al cambio climático que tanto preocupa a su hija. Con bases electrónicas Malena combinó una letra con cantos de ópera que la llevó al puesto 21 en Eurovisión.
La madre de Greta es miembro de la Real Academia de la Música sueca. Y su obsesión por el reconocimiento de la crítica dio sus frutos. El rey Carlos XVI Gustavo de Suecia le otorgó el título de cantante de la corte en 2010.
Malena Ernman, madre de Greta Thunberg en una obra de teatro
La artista ha sido cuestionada por medios de comunicación suecos y británicos ya que varios periodistas la responsabilizaban de proyectar en Greta sus deseos y ambiciones de diva, algo que ella ha negado siempre. Pero lo que es una realidad latente es que sus negocios ya están ligados a los de su pequeña. Como madre está volcada en la proyección mundial de Greta, y, su segunda hija, Beata.
La hermana de Greta, Beata
Entre los vaivenes artísticos de sus progenitores nació Greta en 2003. Posteriormente, vino al mundo su hermana pequeña. Beata Ernman Thunberg, de 14 años, también, padece un trastorno. En su caso, sufre TDAH (déficit de atención con hiperactividad) y TOC.
Todavía la pequeña del clan Thunberg no es conocida en Europa, aunque sí en su país. Pero ella (o sus padres), no han elegido el activismo ecologista como tema central para sus apariciones públicas. Beata prefiere luchar contra el bullying (acoso escolar) y ya ha participado en varias campañas publicitarias contra la violencia en los centros educativos.
También canta. Beata sigue los pasos de su madre y quiere ser artista y escritora. La hermana de Greta ha colaborado en el libro que ha escrito la familia Thunberg en conjunto, a cuatro manos: Nuestra casa está ardiendo. Historia de una familia y de un planeta en crisis (Editorial Lumen 2019).
El sufrimiento de Greta
“Quiero que entres en pánico. Quiero que sientas el miedo que siento todos los días”, dijo Greta cuando se dirigió a los líderes mundiales en Davos. Para entender lo que existe detrás de esta frase basta con leer el libro publicado por la familia. La editora de Quillette, Paulina Neuding, especifica en un artículo el sufrimiento atroz que relatan los padres de Greta y Beata, y que siguen viviendo en sus carnes día a día.
La cantante de ópera cuenta cómo su hija Greta ha querido morir de inanición. Matarse de hambre, sí. Y lo hace a menudo. Quizás después de que el mismísimoPapa Francisco, la recibiera y aplaudiera su discurso. Según Neuding, los padres recuerdan “las dificultades médicas y los eventos que llevaron a la ahora famosa huelga escolar por el clima, en la que cientos de miles de niños se han negado a asistir a la escuela para protestar por la inacción del gobierno”.
“Se nos ofrece una historia de una familia en crisis y un planeta en crisis, dos fenómenos que se presentan vinculados. El libro plantea que la opresión de las mujeres, las minorías y las personas con discapacidad se deriva del cambio climático, una forma de vida insostenible. La crisis privada de la familia y la crisis climática global, son simplemente síntomas del mismo trastorno sistémico”, argumentan los progenitores de Greta en el libro.
El calvario de su hermana Beata no es menor. Según recalca la editora, “es propensa a repentinos estallidos de ira, durante los cuales le grita obscenidades a su madre. Lo que normalmente sería una caminata de 10 minutos, a Beata le supone un infierno de casi una hora. Insiste en caminar con el pie izquierdo al frente y se niega a pisar ciertas partes de la acera. Además, exige que su madre camine de la misma manera. También suele pedir que la soprano la espere fuera durante la clase; no la permite moverse, ni siquiera para ir al baño”. Desde luego, capítulos terroríficos que sintetizan el suplicio mental al que se enfrentan las adolescentes suecas.
Neuding prosigue su exposición con una reflexión final sobre la responsabilidad de los adultos que están siguiendo la corriente de Greta: “Ellos tienen la obligación moral de seguir siendo adultos en relación con los niños y no dejarse llevar por las emociones, iconos, selfies, imágenes de protestas masivas o sueños mesiánicos o revolucionarios. Greta fue nombrada recientemente ‘Mujer del Año’por un periódico sueco. Pero ella no es una mujer, es una niña. Es hora de que nos detengamos a preguntar si la estamos usando, fallando e incluso sacrificándola, por lo que percibimos como un bien mayor”, lamenta la autora.
¿Será Greta una muñeca rota? Desgraciadamente, puede que ya lo sea.
Greta, mientras cruza el atlántico, ha tuiteado desde su móvil un enlace a un artículo suyo (firmado por dos activistas más)publicado en Project Syndicate.
En el artículo, se congratulan del éxito de su campaña: «Una encuesta reciente mostró que, en siete de los ocho países incluidos, el colapso climático se considera el problema más importante que enfrenta el mundo. Otra confirmó que los escolares han liderado el camino para crear conciencia». Greta y sus coleguis reconocen que tienen a sus pies los líderes mutuales aunque luego no hacen nada para cambiar el planeta. El tono del escrito es de “cabreo” y de rabieta de niña dos exorcista al que ya nos tiene acostumbrados.
Greta y sus colegas apelan a la ciencia reclamando a los líderes políticos que tomen medidas porque «la ciencia lo exige». Pero el tono de cabreo contra la humanidad y amor al planeta, esconde en realidad una agenda de ultra revolucionaria. El texto sigue afirmando: «Esa acción debe ser poderosa y amplia. Después de todo, la crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales la han creado y alimentado. Necesitamos desmantelarlos a todos. Nuestros líderes políticos ya no pueden eludir sus responsabilidades»
Se empieza a ver claro que lo de la ecología sólo era una excusa. El miedo al coloso planetario, como lo llaman, simplemente es para infundir un terror salvaje que permita que el programa de la ultra izquierda penetre en las mentes como la única solución posible.
¿Qué puñetas tiene que ver la colonización con el calentamiento global, o el llamado “patriarcado”, un concepto de la ultraizquierda para demonizar el matrimonio y la familia? El caso es que la niñata ecológica vendrá a abroncarnos por ser todavía demasiado heteropatriarcales y estar así calentando incluso hasta el sistema solar.
Evidentemente nada dirá del pastizal que va a costar su escenario mundial: se calcula que casi unos 90 millones de euros. Por supuesto, también acudirán a la cimbre varios miles de antisistema dispuestos a montar un buen sarao como el que se vivió en Barcelona en octubre. De hechos más de 700 DCRs han confirmado su presencia en Madrid para liarla.
Y mientras tanto, todos a aplaudirle las gracias a la niña.