Una operación policial hispano-marroquí ha culminado con la detención de cinco presuntos yihadistas acusados de impulsar la estrategia deatentados del grupo terrorista DAESHen España y en Europa. En concreto, difundían material en el que se instruía sobre la comisión de atentados con armas blancas o la decapitación de las víctimas.
La operación de la Policía y la Dirección General de Vigilancia del Territorio del Reino de Marruecos (DGST) ha permitido la detención de dos varones de 21 y 33 años de origen senegalés y marroquí en Lorca (Murcia) y Abadiño (Vizcaya), respectivamente. Otros tres presuntos yihadistas han sido arrestados en el país vecino en un dispositivo coordinado desde la Audiencia Nacional.
Según ha informado el Ministerio del Interior, los dos arrestados en España formaban parte de una estructura virtual de reclutamiento y adoctrinamiento que buscaba incitar lacomisión de atentados en Españay otros países de Europa. Enclavados en la estructura de propaganda, estaban conectados entre ellos de forma ‘online’, y actuaban como «amplificadores del mensaje violento de DAESH en internet para aumentar la comisión de atentados en Occidente».
Las investigaciones pusieron de manifiesto que los detenidos compartían vídeos que ensalzaban a la organización terrorista, a sus líderes y donde se humillaba a las víctimas y se incitaba a la comisión de atentados contra la población civil en Occidente en nombre de DAESH. Además divulgaban material sobre el uso y manejo de armas blancas con movimientos de ataque y ofensivos, contenidos todos ellos dirigidos a la autocapacitación y a enseñar a otros técnicas de decapitación.
El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha asegurado que las fuerzas y cuerpos de seguridad «no pararán hasta detener a todos». «Todos acabarán donde deben estar, que no es otro sitio que en la cárcel», sentenció.
El Estado Islámico lanzó el pasado jueves una nueva amenaza contra España, la primera de este año y una de las pocas que ha realizado sobre Europa, en el que pide a los “actores (mal llamados “lobos”) solitarios que ataquen a España, según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas. La amenaza ya ha sido comunicada al Centro Nacional de Protección de Infraestructuras y Ciberseguridad (CNPIC).
La amenaza se ha publicado en una de las páginas que los terroristas tienen en Telegram (Muharar al Ansar) y recomienda el uso de vehículos de todo tipo (coches, furgonetas o camiones) o cuchillos para atacar personalmente a los “infieles”.
Junto a la proclama se inserta un cartel en el que se distingue la Sagrada Familia de Barcelona, lo que demuestra, según las citadas fuentes, que los yihadistas no han renunciado a atacar este templo católico.
Los atentados del pasado mes de agosto en Cataluña constituyeron, pese al elevado número de víctimas, un “fracaso” para el Estado Islámico, que pretendía cometer varias acciones criminales simultáneas con un número de muertes entre los 150 o los 200, aunque la cifra podría ser incluso superior.
Desarticulada la célula de Ripoll, la banda terrorista echa mano de los “actores solitarios” que puedan tener en España. El hecho de que reproduzcan la imagen de la Sagrada Familia no significa que no puedan atacar en otro punto del territorio nacional.
Estos individuos, como ha quedado demostrado en algunos ataques habidos en Europa, actúan bajo el mandato de un coordinador que ha llegado a darles instrucciones hasta minutos antes de la acción criminal. De hecho, esta circunstancia está recogida en las diligencias judiciales abiertas por dichos atentados. No se trata de conjeturas sino de una realidad que hay que tener en cuenta.
El Estado Islámico ha difundido en los últimos tiempos varios manuales para los “actores solitarios”. En uno de los últimos, escrito en turco, difundido a mediados del año pasado, se dan instrucciones para la confección de artefactos explosivos; el modo de causar el mayor número de víctimas con camiones u otro tipo de vehículos; incendios forestales y, aquí está la novedad, provocar accidentes de tráfico.
El manual consta de unas 70 páginas, con numerosas ilustraciones, y exige a los yihadistas que ataquen ciudades de Europa. Ahora, extremo que analizan los expertos, concretan que los atentados deben cometerse en España.
¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?
Cada día escuchamos o leemos noticias que, por una razón u otra, nos resultan (incluso a estas alturas) chocantes por ser contrarias al sentido común, a la lógica, a la ciencia, o incluso al buen gusto y la educación. Muchos coincidimos en la sorpresa («¡Parece mentira!», la indignación (¡»Es increíble que nadie haga nada!») o en la incredulidad («¡No me lo puedo creer!»). Y lo dejamos ahí, con nuestra confusión, con nuestra sorpresa, incluso con nuestro desconcierto de que las cosas estén mal, de que vayan a peor, y que la reacción de los españoles, de los europeos, sea la que es.
Estamos viendo cada día las aportaciones de la multicultura a nuestras sociedades. Barrios enteros donde las mujeres europeas no pueden entrar sin llevar velo para evitar sufrir el acoso de los foráneos. Zonas «no go» (donde imperan bandas islámicas y rige la sharia) en las principales ciudades europeas en las que ni la policía se atreve a entrar. Hasta tal punto es un problema, que han surgido numerosas app para advertir al incauto viajero que no debe adentrarse en ellas. Atentados día sí y casi día también en cualquier ciudad europea de cualquier modo: cuchillos, camiones, furgonetas, bombonas de gas, cubos de explosivos, siempre en nombre de una «religión de paz» que día a día crece en nuestro territorio y que juega al juego de pedir tolerancia para imponer su intolerancia. El islam organizado se libra de toda responsabilidad diciendo que «son unos pocos que han entendido mal sus escrituras», pero jamás manifiestan diciendo «No a la islamofobia» en lugar de «No a los atentados en nombre del islam».
Sin embargo, los pueblos europeos reaccionan de una manera cuanto menos sorprendente: sale a la calle a gritar «Welcome refugees» y «Queremos acoger», mostrando una suicida benevolencia con los que precisamente causan estos problemas. No es que no haya realmente refugiados que necesiten ser acogidos. Pero ni mucho menos los miles que vienen a Europa buscando en realidad que les den un piso gratis, una paga, y una vida cómoda y fácil. «Refugiados» que nada más ser rescatados preguntan dónde hay wifi, o exigen comida adecuada a sus gustos y tiran la que se les ha dado, o queman sus propios centros de acogida para protestar por la mala calidad de los colchones o la inadecuada temperatura del agua del grifo… La mayoría, por descontado, no son mujeres con niños pequeños o ancianos, sino hombres jóvenes, que no son originarios de Siria y que en realidad no vienen huyendo por motivos políticos, sino de culturas donde el conflicto es algo innato y endémico.
Y entonces nos preguntamos: ¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?
En realidad, el universalismo y el relativismo cultural procedentes de la Ilustración, sumados al buenismo cristiano procedente de un mal entendimiento de los Evangelios, todo ello aderezado con el marxismo cultural, ha producido un pueblo decadente, estúpido, ignorante e incapaz de hacer nada por sí mismo, y que pide en cambio que le lleven al matadero. De aquellos polvos vinieron estos lodos. Así, tenemos un pueblo que cree que «todas las culturas enriquecen» (aunque a título personal, no me gustaría que me enriqueciera una cultura caníbal, la verdad….). Un pueblo que cree que «Todos somos iguales», como si el ser humano pudiera quitarse de un entorno y trasplantarse a otro sin mayores consecuencias. La propia naturaleza nos enseña que cuando llevas animales o plantas foráneas a un hábitat ya formado, tiende a destruir a los animales o plantas nativos e imponerse. Igualmente, las personas no pueden concebirse fuera de una conformación genética, cultural y social que determina su modo de vida, sus costumbres, su modo de pensar y actuar. Un pueblo borracho de solidaridad enfermiza, de tolerancia suicida, de estupidez autodestructiva. Un pueblo relativista para el que todo vale. Un pueblo estúpido que no ve que su decadencia, su soberbia, su estupidez, simplemente sirven para que los que quieren imponerse tengan el camino casi hecho.
Quizás los más necios, o los más soberbios, piensan que al contacto con nuestra superior cultura cambiarán, se integrarán, y acabarán siendo como nosotros, pero de otro color de piel. La esquizofrenia de ese planteamiento es tan evidente que no me molesto en desarrollar más el tema. Así, una Europa en la que habíamos avanzado algo en el tema del maltrato animal, vuelve a la época pre-medieval permitiendo el cruento sacrificio halal por cuestiones «religiosas». Una Europa en la que habíamos avanzado en el tema de la mujer se encuentra con que la ablación está tan extendida que empieza a ser un problema serio, se encuentra que las violaciones a mujeres que no llevan velo están a nivel de países como Somalia o Nigeria, se encuentra que los abusos y acosos sexuales por parte de «refugiados» están tomando proporciones dantescas. Una Europa que dio filósofos, músicos, arte, literatura, está involucionando hacia el pasado más oscuro y sombrío en favor de una religión que niega la filosofía, la música, el arte, la literatura. Y hemos renunciado a nuestra cultura para aceptar esto, para acoger esto, para pedir esto. Hemos renunciado a grandes logros para conseguir inseguridad, miseria, pérdida de derechos personales y sociales, delincuencia, retroceso en costumbres y… y a todo eso lo llamamos «enriquecimiento multicultural». No hay más explicación que la enfermedad de la estupidez.
La situación, a estas alturas, ya no puede considerarse ni siquiera crítica. Es mucho peor. El europeo, consumido en su endofobia, en su soberbia, en su ignorancia y en su estupidez, se machaca en la esquizofrenia del odio a lo propio y del amor por lo extraño y a la vez, de considerar que lo propio es tan bueno que todos lo quieren para sí y por eso hay que compartirlo. Siempre hay quienes justifican y defienden lo extraño, porque odian lo propio, pero también hay quienes son tan estúpidos que exigen tolerancia con los intolerantes, respeto a las culturas que no nos respetan, flexibilidad con quienes no nos permiten seguir nuestras costumbres, comprensión con quienes nos imponen su cultura en el sagrado nombre del respeto y nos piden cambiar la nuestra y renunciar a ella en caso de ser incompatibles. ¿En cuántos colegios se ha exigido prohibir el cerdo en nombre de la tolerancia, por poner un ejemplo sencillo? Y ¿qué tolerancia practican los que lo exigen? En eso radica la imbecilidad de la propuesta: ser tolerante con los intolerantes es un sofisma que no lleva a ninguna parte, como no lleva a ninguna parte gritar «No tengo miedo», con las nalgas apretadas por si acaso, o «No nos quitarán la libertad», cuando sabemos pertinentemente que vamos de cabeza a la tiranía.
Decía Schiller que «contra la estupidez hasta los dioses luchan en vano». Y si los dioses luchan en vano, más en vano luchamos nosotros, pobres mortales, que vemos la estupidez de nuestros compatriotas sin poder hacer nada para evitarla.
Every day we hear or read news that, for one reason or another, we find (even at this point) shocking to be contrary to common sense, logic, science, or even good taste and education. Many agree on the surprise («It seems a lie!», The indignation («It’s incredible that nobody does anything!») Or in disbelief («I can not believe it!») And we left it there, with our confusion, with our surprise, even with our confusion that things are wrong, that they are going to get worse, and that the reaction of the Spaniards, of the Europeans, is what it is.
We are seeing every day the contributions of multiculture to our societies. Whole neighborhoods where European women can not enter without wearing a veil to avoid being harassed by outsiders. Zones «no go» (where Islamic gangs rule and sharia rules) in the main European cities where even the police dare not enter. So much is a problem, that numerous app have emerged to warn the unsuspecting traveler that he should not go into them. Attempted yes and almost day also in any European city in any way: knives, trucks, vans, gas cylinders, explosives cubes, always in the name of a «religion of peace» that grows every day in our territory and that plays to the game of asking for tolerance to impose their intolerance. Organized Islam escapes all responsibility by saying that «there are a few who have misunderstood their scriptures,» but never say «No to Islamophobia» instead of «No to attacks in the name of Islam.»
However, the European peoples react in a less surprising way: they go out to the streets to shout «Welcome refugees» and «We want to welcome», showing a suicidal benevolence with those who precisely cause these problems. It is not that there are not really refugees who need to be welcomed. But far from it, the thousands who come to Europe are really looking for a free flat, a pay, and a comfortable and easy life. «Refugees» who, just after being rescued, ask where there is Wi-Fi, or demand food that suits their tastes and throw away the one they have been given, or burn their own reception centers to protest the poor quality of the mattresses or the inadequate temperature of the tap water … Most, of course, are not women with young children or the elderly, but young men, who are not originally from Syria and who do not actually flee for political reasons, but from cultures where the conflict is something innate and endemic.
And then we ask ourselves: What has happened to the European peoples, once intelligent and capable, to reach that absolute degeneration of their ability to think? How has the Europeans been stupid in this way? How can people be forced to choose their own genocide and march happily to their extermination or submission by shouting «We want to welcome!»?
In fact, universalism and cultural relativism from the Enlightenment, coupled with Christian goodness from a misunderstanding of the Gospels, all seasoned with cultural Marxism, has produced a people decadent, stupid, ignorant and unable to do anything for himself, and asking instead to be taken to the slaughterhouse. From those powders came these muds. Thus, we have a people who believe that «all cultures enrich» (although on a personal basis, I would not like to be enriched by a cannibal culture, the truth …). A people that believes that «We are all equal», as if the human being could be removed from one environment and transplanted to another without major consequences. Nature itself teaches us that when you take foreign animals or plants to an already formed habitat, it tends to destroy native animals or plants and impose itself. Likewise, people can not be conceived outside of a genetic, cultural and social conformation that determines their way of life, their customs, their way of thinking and acting. A drunken people of sickly solidarity, of suicidal tolerance, of self-destructive stupidity. A relativist people for whom anything goes. A stupid people who do not see that their decadence, their arrogance, their stupidity, simply serve so that those who want to prevail have the road almost done.
Perhaps the most foolish, or the most arrogant, think that in contact with our superior culture they will change, they will be integrated, and they will end up being like us, but of another skin color. The schizophrenia of that approach is so obvious that I do not bother to develop the subject further. Thus, a Europe in which we had advanced something on the subject of animal abuse, returns to the pre-medieval era allowing the bloody halal sacrifice for «religious» issues. A Europe in which we had advanced on the issue of women finds that the ablation is so widespread that it begins to be a serious problem, it is found that rapes against women who are not veiled are at the level of countries such as Somalia or Nigeria. , it is found that sexual abuses and harassment by «refugees» are taking Dantesque proportions. A Europe that gave philosophers, musicians, art, literature, is involucionando towards the darkest and darkest past in favor of a religion that denies philosophy, music, art, literature. And we have renounced our culture to accept this, to welcome this, to ask for this. We have renounced great achievements to achieve insecurity, misery, loss of personal and social rights, delinquency, regression in customs and … and we call all this «multicultural enrichment». There is no more explanation than the disease of stupidity.
The situation, at this point, can no longer be considered even critical. It’s much worse. The European, consumed in his endophobia, in his arrogance, in his ignorance and in his stupidity, is crushed in the schizophrenia of hatred of one’s own and of the love for the strange and, at the same time, of considering that one’s own is so good that all they want it for themselves and that is why we have to share it. There are always those who justify and defend the strange, because they hate their own, but there are also those who are so stupid that they demand tolerance with the intolerant, respect for the cultures that do not respect us, flexibility with those who do not allow us to follow our customs, understanding with whom They impose their culture on us in the sacred name of respect and ask us to change ours and renounce it if they are incompatible. How many schools have been required to ban the pig in the name of tolerance, to give a simple example? And what tolerance do those who demand it practice? That is the imbecility of the proposal: to be tolerant of the intolerant is a sophism that leads nowhere, as it leads nowhere to shout «I am not afraid», with the buttocks pressed just in case, or «They will not take us away freedom «, when we know pertinently that we are heading to tyranny.
Schiller said that «against stupidity even the gods fight in vain.» And if the gods fight in vain, we fight in vain, poor mortals, who see the stupidity of our compatriots without being able to do anything to avoid it.
Convertir la verdad en algo vaporoso ya forma parte del ADN de las sociedades occidentales. El caso del impacto de la comunidad islámica en Europa es uno de los más descollantes. Ha vuelto a quedar patente con los atentados de Barcelona del diecisiete de agosto. Hace ya más de una década un antiguo compañero de profesión me decía al respecto “francamente no creo en la mezcolanza euro-musulmana que está teniendo lugar en Europa. Pero quienes hacen y deshacen sí han creído (al menos es lo que han propagado a los cuatro vientos).
Muchos años después Europa occidental es un auténtico campo de minas yihadista para sus ciudadanos y visitantes y quienes denuncian que es cosa del islam son anatemizados sin piedad, ¿porque están faltando a la verdad?,¿o porque la ponen en su boca y eso es peligroso?. Si la verdad cae por su propio peso y se impone con el paso del tiempo ¿por qué hay un intento continuo de disuasión masiva de las posiciones que señalan que el problema del terrorismo procede del Islam?.
Me pregunto (es una ironía) si no estará puesta en marcha toda una estrategia disolvente de la verdad; los medios hablan de terrorismo yihadista y al unísono repiten que no tiene que ver con el Islam, mal empezamos porque resulta que la yihad (o el yihad) procede del Islam. Claro!, no hay una yihad cristiana, ni hinduista, pero sí musulmana: la llamada a la yihad tiene lugar en mezquitas, webs, universidades, organizaciones, o campos de entrenamiento todo ello dentro de una civilización; la islámica.
Cierto que todo el islam no es el problema, pero todo el problema se circunscribe al islam. Bien, vayamos a la primer parte de esa afirmación: pues ésa es la que va a hacer de disolvente de la otra parte; de modo que el aparato oficial aferrándose a que no todo el Islam está involucrado vende el conflicto civilizacional como un drama con dos dimensiones: una humana (las ovejas descarriadas existentes en cualquier rebaño) y otra social (ovejas dejadas de la mano de Europa).
Podemos ocultar nuestras vergüenzas pero vayamos a donde vayamos seguirán presentes. La verdad se esconde ocultando a los culpables u ocultando las respuestas. En el primer caso apenas sirve para ganar un poco de tiempo, en el segundo caso se puede construir un relato paralelo que, aun siendo infame, tenga cierta verosimilitud (oficialismo).
La estrategia para disolver el cariz islámico del terrorismo pasa por una serie de fases o escenas, las cuales pasamos a explicar, permítanme pedirles que se sienten, se abre el telón:
Escena 1: Personificación de los hechos o cosas, que pasan a ser los primeros protagonistas: la difusión estándar del atentado menciona directamente un vehículo, una carga explosiva, o a lo sumo “un ataque”. El protagonista es el ataque o el arma. Pónganse cómodos, la función acaba de comenzar.
Escena 2: Impersonalización de quienes perpetran los atentados. Los titiriteros mediáticos comienzan con una vaga descripción que ha de ser lo más impersonal posible: sexo, edad, complexión etc. Sacando de la ecuación transitoriamente el “quién”, consiguen hacer desaparecer el “porqué” hasta que el resto de la estrategia se ponga en marcha.
Escena 3: Creación de una conciencia unívoca a través de un protocolo muy determinado (minutos de silencio, manifestaciones, velas y todo tipo de simbología y actos) que permita la exaltación de los sentimientos humanitarios por encima de todo. Hay que canalizar convenientemente la zozobra y desviarla hacia el folclore. Es en esta fase cuando empiezan a “conocerse” algunos datos significativos sobre la autoría del atentado, empieza a decirse que puede ser de corte yihadista y aparece algún nombre, pero el vodevil montado por el oficialismo se viste astutamente de drama.
Escena 4: De regreso al vodevil y una vez anestesiado el personal, gracias a un arduo trabajo de piscología de masas, llegó la hora de poner el disolvente sociocultural al problema civilizacional de corte religioso. Llegó el momento de la victimización de los autores y la comunidad (islámica) a la que pertenecen. La nebulosa solidaria de la sociedad, aprovechando la inercia de la ola de sentimentalismo propiciada en la escena tres, llega hasta ellos.
Las exigencias del guion para esta parte de la función son: la discriminación de la sociedad de acogida, la islamofobia, la marginalidad, la falta de ayudas económicas, la no integración en su propia comunidad, la falta de imanes que dominen los preceptos coránicos, la falta de un censo de imanes radicalizados y la necesidad de facilitar las universidades islámicas en el país de turno.
Escena 5: Propaganda antibelicista de la comunidad islámica (que es la que está bajo sospecha) dando prioridad mediática a exiguas minorías que disienten de lo ocurrido. Por ejemplo, llevan a cabo entrevistas a miembros de esa comunidad que respaldan el relato de que el Islam es paz y amor y solo eso.
Se conocen ya los datos más importantes sobre los autores pero en las escenas cuatro y cinco se ha creado un nivel de empatía hacia el enemigo suficiente para que el meollo de la cuestión no sea el meollo sino algo irrelevante (recuerden el abrazo del imán de Rubí con los familiares de una de las víctimas de los atentados de Barcelona).
Con todo tipo de gestos y palabras de fraternidad entre los títeres se acaba la función. Se cierra el telón. Es cierto que la función ha terminado pero déjenme hacer entre bastidores unas precisiones sobre las dos últimas escenas:
a) Se dice que el problema no es del islam pero se inventan soluciones que pasan por el protagonismo de la comunidad islámica, la cual ha de discriminar a los imanes radicales de los moderados. Menudo enredo.
b) La Europa que tiene entre sus prédicas un laicismo radical creciente , abandera la creación de universidades islámicas para un conocimiento mayor (¿alguien puede explicármelo?). Pero los líderes yihadistas no suelen ser analfabetos: Bin Laden fue licenciado con matrícula de honor en la Universidad Rey Abdul Aziz, su sucesor Al Zawahiri se licenció en medicina por la Universidad de El Cairo. Que ilusionismo más deficiente para pagar por esta función.
c) La falta de implicación del país receptor en la integración y el conocimiento del islam también se alega, ¿Qué necesidades de integración tienen otras comunidades religiosas para no emanar corrientes de terrorismo y toda clase de violencia?. Esta parte de la escena por muy ridícula que sea al menos es bufonesca, algo es algo.
d) Para terminar con la crítica de la obra, decir que el hecho de que una parte de los musulmanes no comulgue con el yihadismo no significa que no esté acreditado dentro del Islam, recordemos que no hay una doctrina y magisterio para todos pues el Islam no tiene “su propia Iglesia”, y por eso tenemos en Europa cerca de un 20% de musulmanes susceptibles de radicalizarse. Así que señores titiriteros repasen el argumento que no va a haber quien les compre la entrada para la próxima.
Conclusión de un servidor: transfigurar de manera tan falsaria un problema de índole civilizacional en un problema de índole social resulta patético hasta desde el punto de vista teatral. El disolvente es ideal para las manchas, pero la del Islam en Europa es ya demasiado grande.
Turning truth into something vaporous is already part of the DNA of Western societies. The case of the impact of the Islamic community in Europe is one of the most outstanding. It has become clear again with the attacks of Barcelona on the seventeenth of August. More than a decade ago a former colleague told me about it «frankly I do not believe in the Euro-Muslim hodgepodge that is taking place in Europe. But those who do and undo have believed (at least it is what they have spread to the four winds).
Many years later, Western Europe is a real jihadist minefield for its citizens and visitors and those who denounce that it is a thing of Islam are mercilessly anathematized, because they are lacking in truth, or because they put it in their mouth and that is dangerous?. If the truth falls by its own weight and imposes itself with the passage of time, why is there a continuous attempt at mass dissuasion of the positions that indicate that the problem of terrorism comes from Islam?
I wonder (it is an irony) if a whole strategy of dissolving the truth will not be implemented; the media speak of jihadist terrorism and in unison they repeat that it has nothing to do with Islam, badly we started because it turns out that jihad (or jihad) comes from Islam. Of course, there is no Christian or Hindu jihad, but a Muslim jihad: the call to jihad takes place in mosques, websites, universities, organizations, or training camps all within a civilization; the Islamic.
True, all of Islam is not the problem, but the whole problem is confined to Islam. Well, let’s go to the first part of that statement: because that is what is going to be the solvent of the other party; so that the official apparatus clinging to the fact that not all Islam is involved sells the civilizational conflict as a drama with two dimensions: one human (the stray sheep existing in any flock) and another social one (sheep left behind by Europe).
We can hide our shame but go where we go, they will still be present. The truth is hidden by hiding the guilty or hiding the answers. In the first case, it hardly serves to gain a little time, in the second case a parallel story can be constructed that, although being infamous, has a certain verisimilitude (officialism).
The strategy to dissolve the Islamic aspect of terrorism goes through a series of phases or scenes, which we explain, let me ask you to sit down, the curtain opens:
Scene 1: Personification of events or things, which become the first protagonists: the standard dissemination of the attack directly mentions a vehicle, an explosive charge, or at most «an attack». The protagonist is the attack or the weapon. Get comfortable, the function has just begun.
Scene 2: Impersonalization of those who perpetrate the attacks. The media puppeteers begin with a vague description that has to be as impersonal as possible: sex, age, complexion, etc. Taking the «who» temporarily out of the equation, they manage to make the «why» disappear until the rest of the strategy gets under way.
Scene 3: Creation of a univocal conscience through a very specific protocol (minutes of silence, demonstrations, candles and all kinds of symbols and acts) that allow the exaltation of humanitarian feelings above all. We must conveniently channel the anxiety and divert it towards folklore. It is in this phase when they begin to «know» some significant information about the authorship of the attack, it begins to be said that it can be court jihadist and some name appears, but the vaudeville mounted by the ruling class dresses cunningly drama.
Scene 4: Back to vaudeville and once the staff was anesthetized, thanks to an arduous work of mass piscology, it was time to put the sociocultural solvent to the civilizational problem of religious cut. The time has come for the victimization of the authors and the (Islamic) community to which they belong. The solidarity nebula of the society, taking advantage of the inertia of the wave of sentimentality propitiated in scene three, reaches them.
The requirements of the script for this part of the function are: the discrimination of the host society, Islamophobia, marginality, lack of financial aid, non-integration into their own community, the lack of magnets that dominate the Koranic precepts, the lack of a census of radicalized magnets and the need to facilitate the Islamic universities in the country in turn.
Scene 5: Anti-war propaganda of the Islamic community (which is the one that is under suspicion) giving media priority to small minorities who disagree with what happened. For example, they conduct interviews with members of that community who support the story that Islam is peace and love and only that.
The most important data about the authors are already known but in scenes four and five a level of empathy towards the enemy has been created enough so that the core of the issue is not the core but something irrelevant (remember the embrace of the Ruby magnet with the relatives of one of the victims of the Barcelona bombings).
With all kinds of gestures and words of fraternity between the puppets the function ends. The curtain closes. It is true that the function has ended but let me make behind the scenes some details about the last two scenes:
a) It is said that the problem is not of Islam but solutions are invented that go through the role of the Islamic community, which must discriminate against the radical magnets of the moderates. What a mess.
b) The Europe that has among its preaching a growing radical secularism, advocates the creation of Islamic universities for a greater knowledge (can someone explain it to me?). But the jihadist leaders are not usually illiterate: Bin Laden graduated with honors at King Abdul Aziz University, his successor Al Zawahiri graduated in medicine from the University of Cairo. What a deceptive illusion to pay for this function.
c) The lack of involvement of the host country in the integration and knowledge of Islam is also alleged. What integration needs do other religious communities have in order not to emanate currents of terrorism and all kinds of violence? This part of the scene, however ridiculous it may be, is at least a buffoon, something is something.
d) To finish with the criticism of the work, to say that the fact that a part of the Muslims does not agree with the jihadism does not mean that it is not accredited within Islam, remember that there is no doctrine and teaching for all because Islam it does not have «its own Church», and that is why we have in Europe about 20% of Muslims susceptible to radicalization. So gentlemen puppeteers review the argument that there will be no one who will buy the ticket for the next.
Conclusion of a server: Transforming a civilizational problem so falsely into a problem of a social nature is pathetic even from a theatrical point of view. The solvent is ideal for stains, but that of Islam in Europe is already too big.
Parecen haber cambiado las tornas. El telón de acero ya no está en el Este sino en el Oeste. Europa occidental se ha llenado de musulmanes y sufre las consecuencias del yihadismo. Pero la del Este, contraria a la política de Welcome Refugees y con escasa inmigración musulmana, está a salvo de la amenaza.
Número de muertos por atentados yihadistas en Europa / AMB
El islam es una religión de paz. Nadie puede discutir eso, a menos que quiera ser tachado de racista o islamófobo. Y es verdad que una parte del islam predica la paz, el amor, la limosna, etc. Pero no se puede obviar que en aquellos países donde más musulmanes hay, más atentados y muertos se registran.
Europa es un gran ejemplo de ello. Si se tiene en cuenta la diferencia que ha existido en estos años en la aceptación o en la negación de la acogida de refugiados por parte de los países del Este y del Oeste de Europa con respecto a los refugiados e inmigrantes musulmanes, se puede comprobar la gran diferencia de víctimas de atentados yihadistas: por lo menos 618 muertos en los países del Welcome Refugees frente a 0 en los países que rechazan esa política.
Es como si el telón de acero hubiera cambiado: el telón de la amenaza y el miedo está ahora en Occidente y no en muchos de los países que sufrieron la bota comunista. Con la excepción de Rusia, con la amenaza del terrorismo checheno.
También se podría hablar del Muro de Carlomagno (los francos fueron capaces de frenar el avance del islam en la Edad Media). Cada vez más países del Centro o del Este de Europa rechazan la política del Welcome Refugees, como el caso de Austria, con su recién nombrado gobierno conservador, de Sebastian Kurz.
Si miramos el mapa elaborado con los últimos atentados acontecidos en Europa por parte de yihadistas, una cosa queda clara: Sea o no el islam una religión de paz, a menos musulmanes en un país, menos atentados y menos muertos.
Por ejemplo, durante los últimos años, en Francia han muerto 251 personas por terrorismo yihadista, siendo así el país con mayor número de víctimas. Le sigue España, con 206, en especial por culpa del atentado del 11M que tuvo un total de 191 muertos.
Después se encuentra Reino Unido con 90, muchos de los cuales han tenido lugar en los últimos dos años; le sigue Bélgica con 39; Alemania con 15; Suecia con 6; Dinamarca con 3 e Italia con 2 muertos.
Y la población de los países con más asesinatos por terrorismo yihadista coincide casi al completo (excepto España por la magnitud del 11M) con los índices de población musulmana.
En Francia casi el 9% de la población es musulmana, en Bélgica llega al 7,1%, en Gran Bretaña alcanza el 6,3%, Suecia tiene un 8,1% y España un 2,1%, y en todos ellos estos porcentajes crecerán en el futuro inmediato, según elPew Research Center.
Sin embargo, en Polonia hay menos de un 0,1% de población musulmana, la República Checa tiene menos de un 0,2 y Hungría no alcanza el 0,4%.
Así, se puede comprobar que los países del Este no han sufrido ni un solo atentado yihadista en los últimos años, a excepción -repetimos- de Rusia que hace décadas convive con el problema del intento de independencia de Chechenia.
Ilustración Viktor Orban/Actuall-AMB
Pero en el resto, entre los que se encuentra el grupo de Visegrado (República Checa, Polonia y Hungría) contrario a la política de los refugiados, el cero es el resultado de la búsqueda de víctimas del terrorismo yihadista.
Un futuro poco esperanzador
Este mismo estudio del Pew Research Center hace una predicción, según los datos actuales, sobre el futuro de la sociedad europea, que debido a esa política de puertas abiertas verá aumentar de forma considerable el porcentaje de población musulmana.
El análisis contempla tres posibilidades para el 2050, según las decisiones políticas: un escenario con una inmigración cero, otra media y otra fuerte.
Si la inmigración fuese cero, en Gran Bretaña pasarían del 6.3 al 9,7% de población musulmana; en Alemania del 6.1 al 8,7%, en Suecia llegarían al 11,1% y Francia alcanzaría el 12,7%.
Sin embargo, los países del grupo de Visegrado seguirían por debajo del 1% de población musulmana.
En un escenario de inmigración media, Francia llegaría al 17,4%; Alemania al 10,8%, Reino Unido a un 16,7% y Suecia hasta el 20%. España se quedaría en un 6,8%.
En este mismo escenario, solo República Checa y Hungría pasarían del 1% de población musulmana, mientras que Polonia y otros países del este no llegarían a ese porcentaje.
Ya en un escenario de inmigración masiva las cifras aumentan, aunque menos. Francia llegaría al 18%, Reino Unido al 17,2%; Alemania al 19,2% y Suecia sería líder en inmigración musulmana con un 30%. La media europea sería de un 14%.
Sin embargo, Polonia se mantendría con un 0,2%, la República Checa obtendría un 1,2% y aquí sí, Hungría sufriría una fuerte subida con un 4,5%.
Musulmanes rezando en las calles de Clichy
La batalla por los refugiados
Este es uno de los principales argumentos del grupo de Visegrado para oponerse a la imposición de las tasas de refugiados que, desde Bruselas, buscan aprobar desde hace casi tres años.
Pero el centro financiero de Europa no ha logrado imponer esa política por la aguerrida defensa de su soberanía por parte de Polonia, Chequia o Hungría. Una lucha a la que cada vez se adhieren más países, como Austria.
Por supuesto hay excepciones, ya que en países como Chipre, con un 25% de población musulmana, o Bulgaria, con un 11%, no se han registrado atentados yihadistas en los últimos años.
Sin embargo no se puede negar la correlación entre población islamica e inseguridad, y no solo por el caso de Europa del Este, sino por el incansable mantra de que la mayoría de las víctimas del terrorismo yihadista son musulmanes.
Si se sale fuera de Europa se comprueba, evidentemente, que la mayoría de las víctimas de estos grupos armados (suníes) son musulmanes (principalmente chiíes), con países especialmente golpeados como Afganistán o Irak (especialmente inestables desde la intervención de EEUU), Nigeria, Siria o Yemen.
Es cierto que la mayoría de los asesinados por este terrorismo son musulmanes, pero es igual de cierto que la causa de esta lacra tiene la misma raíz: el islam.
Los datos no se pueden manipular, y si alguien busca seguridad con respecto el terrorismo yihadista en Europa, el destino está claro: tendría que salir del telón de acero del Oeste y viajar al otro lado del muro de Carlomagno…. en el Este.
They seem to have changed the tables. The iron curtain is no longer in the East but in the West. Western Europe has been filled with Muslims and suffers the consequences of jihadism. But the East, contrary to the policy of Welcome Refugees and with little Muslim immigration, is safe from the threat.
Islam is a religion of peace. No one can argue that, unless you want to be branded as racist or Islamophobic. And it is true that a part of Islam preaches peace, love, almsgiving, etc. But it can not be ignored that in those countries where there are more Muslims, more attacks and deaths are recorded.
Europe is a great example of this. If one takes into account the difference that has existed in these years in the acceptance or in the denial of the reception of refugees by Eastern and Western European countries with regard to Muslim refugees and immigrants, one can verify the great difference of victims of jihadist attacks: at least 618 dead in the countries of the Welcome Refugees compared to 0 in the countries that reject that policy.
It is as if the iron curtain had changed: the curtain of threat and fear is now in the West and not in many of the countries that suffered the Communist boot. With the exception of Russia, with the threat of Chechen terrorism.
One could also talk about the Charlemagne Wall (the Franks were able to stop the advance of Islam in the Middle Ages). More and more countries in Central or Eastern Europe reject the policy of the Welcome Refugees, as in the case of Austria, with its newly appointed conservative government, of Sebastian Kurz.
If we look at the map prepared with the latest attacks in Europe by jihadists, one thing is clear: Whether or not Islam is a religion of peace, unless Muslims in a country, fewer attacks and fewer deaths.
For example, in recent years, 251 people have died in France due to jihadist terrorism, making it the country with the highest number of victims. It is followed by Spain, with 206, especially because of the 11M attack that had a total of 191 deaths.
Then there is the United Kingdom with 90, many of which have taken place in the last two years; Belgium is next with 39; Germany with 15; Sweden with 6; Denmark with 3 and Italy with 2 dead.
And the population of the countries with the most murders due to jihadist terrorism coincides almost completely (except Spain for the magnitude of 11M) with the Muslim population indexes.
In France almost 9% of the population is Muslim, in Belgium it reaches 7.1%, in Great Britain it reaches 6.3%, Sweden has 8.1% and Spain 2.1%, and in all of them these percentages will grow in the immediate future, according to thePew Research Center.
However, in Poland there is less than 0.1% Muslim population, the Czech Republic has less than 0.2 and Hungary does not reach 0.4%.
Thus, it can be seen that the countries of the East have not suffered a single jihadist attack in recent years, with the exception, we repeat, of Russia, which decades ago coexisted with the problem of the attempted independence of Chechnya.
But in the rest, among which is the group of Visegrad (Czech Republic, Poland and Hungary) contrary to the policy of refugees, zero is the result of the search for victims of jihadist terrorism.
A little hopeful future
This same study by the Pew Research Center makes a prediction, according to current data, about the future of European society, which due to this open door policy will see a considerable increase in the percentage of Muslim population.
The analysis contemplates three possibilities for 2050, according to political decisions: a scenario with zero immigration, another media and a strong one.
If immigration were zero, in Britain they would go from 6.3 to 9.7% of the Muslim population; in Germany from 6.1 to 8.7%, in Sweden they would reach 11.1% and France would reach 12.7%.
However, the countries of the Visegrad group would remain below 1% of the Muslim population.
In a scenario of average immigration, France would reach 17.4%; Germany at 10.8%, the United Kingdom at 16.7% and Sweden at 20%. Spain would remain at 6.8%.
In this same scenario, only the Czech Republic and Hungary would pass the 1% Muslim population, while Poland and other Eastern countries would not reach that percentage.
Already in a scenario of massive immigration the numbers increase, although less. France would reach 18%, the United Kingdom 17.2%; Germany at 19.2% and Sweden would be leader in Muslim immigration with 30%. The European average would be 14%.
However, Poland would remain at 0.2%, the Czech Republic would get 1.2% and here, Hungary would suffer a strong rise with 4.5%.
The battle for refugees
This is one of the main arguments of the group of Visegrad to oppose the imposition of refugee rates that, from Brussels, seek to approve for almost three years.
But the financial center of Europe has not managed to impose this policy because of the strong defense of its sovereignty by Poland, the Czech Republic or Hungary. A fight to which more and more countries adhere, such as Austria.
Of course there are exceptions, since in countries like Cyprus, with a 25% Muslim population, or Bulgaria, with 11%, there have been no jihadist attacks in recent years.
However, there is no denying the correlation between the Islamic population and insecurity, and not only because of the case of Eastern Europe, but because of the tireless mantra that most of the victims of jihadist terrorism are Muslims.
If it goes outside of Europe it is evident that the majority of the victims of these armed groups (Sunni) are Muslims (mainly Shiites), with countries especially hit like Afghanistan or Iraq (especially unstable since the US intervention), Nigeria , Syria or Yemen.
It is true that the majority of those killed by this terrorism are Muslims, but it is equally true that the root cause of this scourge has the same root: Islam.
The data can not be manipulated, and if someone looks for security with respect to jihadist terrorism in Europe, the fate is clear: he would have to leave the Western Iron Curtain and travel to the other side of Charlemagne’s wall …. in the East.
Los Mossos d’Esquadra intentaron destruir en la incineradora del Besòs, junto a miles de documentos más, la alerta emitida por EEUU sobre la amenaza de un ataque terrorista en la Rambla de Barcelona, según informa‘El Periódico’.
El pasado 31 de agosto el mismo periódico desveló la existencia de una notaemitida el 25 de mayopor los servicios de inteligencia de EEUU en los que se alertaba sobre un posible atentado yihadista en la Rambla barcelonesa.
Un aviso que el ex president Carles Puigdemont, el ex conseller de Interior Joaquim Forn y el entonces mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero desmintieron calificándolo de montaje y asegurando que carecía de toda «veracidad» tras losatentados yihadistas del pasado 17 de agosto en Barcelonay Cambrils.
‘El Periódico’ informa este lunes que dos meses después de aquel desmentido, exactamente el 26 de octubre -el mismo día que Puigdemont anunciaba al Govern que iba a adelantar las elecciones-, una furgoneta y dos patrullas de los Mossos se desplazaron a la incineradora de Sant Adrià de Besós con la orden de destruir gran cantidad de documentación.
La Policía Nacional que recibió un soplo se desplegó con 20 agentes en la incineradora e impidieron que se destruyera dicha documentación, la cual requisaron tras presentar la orden judicial. La Policía se incautó de abundante material, 36 cajas, entre el cual encontraron el documento original de la alerta de EEUU.
Junto al original se ha hallado otro dosiser titulado ‘Informe sobre possible amenaça a Barcelona’, que traduce el texto al catalán, y que, según la investigación, estuvo destinado a varios miembros de la comisaría de información.
«Información no corroborada de veracidad desconocida de finales de mayo del 2017 indicaba que el Estado Islámico de Irak y ash-Sham (ISIS) estaba planeando llevar a cabo ataques terroristas no especificados durante el verano contra emplazamientos turísticos muy concurridos en Barcelona, España, específicamente en la calle La Rambla», recoge el documento.
El dossier original procedía del National Counterterrorism Center (NCTC), que coordina la información antiterrorista de las agencias de inteligencia de EEUU, y contenía las pistas recabadas por la CIA.
Bueno, ahora hay una aplicación que se lanzó en París, que advierte a las personas si están cerca de una zona prohibida y da alertas en vivo para avisar a los usuarios si corren el riesgo de sufrir un ataque sexual.
Breitbart Losdiseñadores de laaplicacióndicen que se puede usar para «informar, ubicar y evitar ubicaciones peligrosas a su alrededor y en otros lugares», y que ya ha obtenido valoraciones positivas.
La aplicación permite a los usuarios denunciar asaltos, robos, abuso sexual y «rudeza» en la capital, que ha visto a inmigrantes ilegales acampar en lascallesy cerca delas estaciones de metro .
Las mujeres parisinas se han quejado de que son objeto de constante hostigamiento por parte de los inmigrantes en ciertas partes de la ciudad. Las mujeres del distrito de Chapelle-Pajol, en el este de París, afirman que no pueden abandonar sus hogares sin recibir el abuso verbal de los inmigrantes y traficantes de drogas que se haninundadoen la zona.
Un usuario que revisó la aplicación escribió: «Es una aplicación indispensable para cualquiera que piense que el ‘enriquecimiento’ cultural de los no nativos no es compatible con nuestra forma de vida.» Otro escribió: «Dada la degradación actual, es mejor tener esta aplicación … Desafortunadamente «.
En octubre de 2016, el gobierno francés bajo el entonces primer ministro Manuel Valls, negó que haya zonas prohibidas en el país después de visitar un área donde un oficial de policía quedó en estado de coma luego de un ataque con cockteles Molotov.
La afirmación del primer ministro fuerechazadapor los sindicatos de la policía francesa que dijeron que no existen zonas prohibidas y que la policía, «los bomberos y casi todos los representantes del estado» no pueden llevar a cabo sus tareas de manera segura en esas áreas.
En febrero de 2017, un grupo de suburbios pesados de inmigrantes franceses en Seine-Saint-Denis, un departamento a las afueras de París, incluido uno con vínculos pasados con el extremismo islámico violento, sufrió noches deviolenciae incendio después de que un residente fue agredido, según los informes, bajo custodia policial.
Las autoridades francesas hanidentificado751 «zonas urbanas sensibles» («Zones urbaines sensibles» o «Zus») en toda Francia, con un gran número de barrios Zus en Seine-Saint-Denis.
El departamento, también conocido como» Molenbeek-sur-Seine «, se ha hecho famoso por la violencia, los delitos de drogas y el islamismo, quealbergaal atacante de París Bataclan 2015 y al residente de Molenbeek, Bélgica, Abdelhamid Abaaoud.
Además, algunas estaciones de metro de París seestán convirtiendo en zonas prohibidas, donde, debido al aumento de la violencia, algunos conductores de metro ya no se detendrán en ciertas estaciones del noreste de París.
El grupo terrorista yihadista ISIS ha amenazado una vez más al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.
ISIS ha transmitido un fotomontaje que muestra a un hombre encapuchado en el papel de verdugo a punto de ejecutar a dos prisioneros: estos son Donald Trump y el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. «Judíos y adoradores de la cruz, juramos romperles el cuello y derramar su sangre», dice el mensaje que acompaña a la imagen.
ISIS lanzó un póster de Santa Claus en los sitios de redes sociales del grupo. El cartel muestra a Santa mirando a Times Square con una caja de dinamita a su lado. En la imagen, las calles de Nueva York están llenas de peatones por la noche y Santa lleva un saco rojo voluminoso. «Nos encontramos en Navidad en Nueva York … pronto», dice el texto en la imagen.
Una denuncia penaldeclaróque Mohamed Rafik Naji, de 37 años, residente legal permanente de EE. UU. Y ciudadano de Yemen, discutió un plan para tratar de llevar a cabo un ataque al estilo Niza utilizando un camión de basura para cortar gente en Times Square.
Una imagen creada digitalmente muestra a un hombre armado de pie debajo del Templo Mormón de San Diego California, con ‘Próximamente’ escrito en letras manchadas de sangre y envueltas en malla verde.
Los señores de la guerra de ISIS han lanzado una amenaza escalofriante para llevar carnicería a Oxford Street de Londres esta Navidad. Un cartel lleno de sangre emitido por el grupo terrorista muestra a un jihadista fuertemente armado caminando por la calle comercial más concurrida de la ciudad bajo luces festivas.
La propaganda dice: «A partir de ahora iremos a atacarlos y no vendrán a atacarnos». Los jefes delgrupo malvadotambién han amenazado a la Reina y han alentado los ataques contra la Copa del Mundo del próximo año.
ISIS lanzó una imagen enfermiza de la cabeza del monarca cubierta de sangre frente a una bandera sindical. Un cuchillo de trinchar salpicado de sangre yace sobre la imagen, que lleva la advertencia: «En observación … pronto».
Y luego está esta del Big Ben:
Otro cartel compartido en canales encriptados muestra a Santa arrodillado frente a un terrorista con la calle Regent Street de Londres de fondo.
Un cartel muestra a un yihadista con un cuchillo sangriento mirando hacia un mercado navideño con la Torre Eiffel de fondo y el mensaje «Pronto en sus vacaciones».
Y frente al Arco del Triunfo:
Una imagen, que hizo su ronda en varias redes sociales, parece mostrar una multitud reunida frente al icónico Arco del Triunfo de 200 años de antigüedad. Un gráfico superpuesto en la imagen muestra una mano empuñando un cuchillo ensangrentado y una leyenda de «Haremos el infierno del día de Año Nuevo», pegado a él.
Los líderes de ISIS también han instado a los yihadistas a atacar a Roma en un cartel en línea que muestra a un lobo con vista a la Plaza de San Pedro.
En noviembre, apareció un cartel que mostraba a un terrorista que dominaba la Plaza de San Pedro en el Vaticano con un lanzacohetes, junto con un mensaje que instaba a los extremistas: «No se contengan con su sangre, la recompensa es el paraíso».
El mensaje advirtió que «la fiesta de los cruzados se acerca», aludiendo a un ataque navideño en la ciudad santa de la iglesia católica. ‘Sus convoyes se amontonarán frente a ustedes y se prepararán para que les muestren el significado del terrorismo’.
Un cartel de propaganda lanzado por un grupo pro-ISIS este fin de semana muestra al Papa Francisco siendo decapitado por un jihadista de ISIS.
El cartel fue descubierto en un canal pro-ISIS de la aplicación Telegram por un grupo de inteligencia, y muestra a un terrorista con su cara enmascarada con túnicas blancas de pie sobre la cabeza ensangrentada del Papa.
El objetivo de ISIS de atacar a Roma es tan antiguo como el propio grupo. La misma semana en que Abu Bakr al-Baghdadi anunció el califato, por ejemplo, también declaró que el grupo militante «conquistaría Roma y sería dueño de todo el mundo».
«ISIS también desea apuntar a Italia ahora porque es uno de los pocos países europeos importantes que aún no ha alcanzado», dijo Meserole. «Esperan inspirar la violencia allí para que puedan decir, en efecto, ‘ya hemos atacado sus capitales en Londres, en París y en Barcelona, y ahora hemos atacado Roma. No hay ningún lugar al que no podamos llegar.