Categoría: SOCIEDAD

Porque no somos politicamente correctos…(ni ganas de serlo)

Desde hace años asistimos a un intento de uniformizacion del pensamiento a nivel mundial, que, por supuesto, en España se asume casi con entusiasmo. Forma parte de eso que se ha denominado mundialismo promovido por grandes fortunas y centros de poder.

Por supuesto no se promueven recuperar valores tradicionales,ni favorecer,la familia,etc..Al contrario se promueve la ideología de genero,con leyes descaradamente liberticidas,y en España da igual quien gobierne (como hemos visto con Cifuentes en Madrid).

Afortunadamente 2016 ha resultado un mal año para los Soros,Ford,y otros abanderados del mundialismo, con los fiascos para ellos de las elecciones USA y el Brexit. Esto ha supuesto un frenazo y según lo que haga Trump, además de lo que resulte en las citas electorales de varios países europeos, puede haber cierta reversibilidad.

En España no cabe esperar nada, la partitocracia en lineas generales, van todos a una, sometimiento al lobby LGTBI , europeismo ciego e incuestionable, apoyo a la llegada de inmigrantes, mal llamados refugiados, mayoritariamente musulmanes.. Y para mas inri ahora el gobierno(del PP),mete el Islam en las escuelas.

Pues yendome a lo que es el título, afortunadamente somos muchos, cada vez más (aunque en España va lento) los que nos rebelamos, a pesar del bombardeo mediático que, salvo dignisimas excepciones, va en la misma dirección, el mejor ejemplo las noticias sobre Trump…difícil encontrar una noticia positiva.

Respecto a la llegada de inmigrantes, los delitos cometidos por musulmanes, si lo criticas ya directamente eres fascista, xenofobo y por supuesto islamófobo.

Con la victoria de Trump y el triunfo del Bréxit se ha demostrado que la gente de a pie, la no abducida, piensa y puede informarse, y decide. Este año puede haber más sorpresas con las elecciones en varios paises europeos, que se sitúen en la linea de Orban, Szydlo, etc.

Aqui tenemos congresos de los que nada cabe esperar. Adhesión al líder en el caso de PP y Ciudadanos, y algo de clarificacion en los otros.

Por supuesto, por muchas enmiendas que dicen que hay, que nadie espere que el PP de Rajoy vaya a convertirse en el partido de derechas que no es (ni lo ha sido nunca realmente). Porque me parece una broma que según un estudio se perciba a este PP muy a la derecha, con un 8 sobre 10, de traca, vamos. Y ni los «díscolos se van, ni dan la batalla». Algunos prefieren ir de «jovenes lideres globales» a esa «reunion de pastores» que es el foro de Davos, y arremeter contra Vox que sin acabar de despegar , si se puede considerar de derechas; o contra Trump, de quien dicen que no es de derechas, hombre comparado con Rajoy…Para el primero «los americanos primero», para el segundo «España es un gran país donde viven españoles». Notable diferencia.

Además en esto de lo politicamente correcto, está mal vista la menor simpatía por Putin, o Le Pen…y se llega al ridículo de comparar a Trump con Podemos ¿como?, con la etiqueta mágica y de moda«Populismos», hay entra todo lo que no va con el sistema.

Resumiendo, que lo importante es tener criterio e ideas claras, incluso cuando haya periodistas, comunicadores, etc., con los que coincidir en muchas cosas, pero que su animadversión hacia los dos grandes lideres mundiales, roza lo personal.

El mundo va despertando, en España tardaremos, pero ojalá surja pronto esa derecha fuerte, que rompa con la uniformidad dominante en el parlamento que va de la socialdemocracia a la extrema izquierda. Porqué no somos politicamente correctos, ni ganas de serlo, y no nos callarán…La lucha solo acaba de empezar.

P.d: Muchas cosas tienen que cambiar,muchas van a cambiar. La UE o cambia radicalmente o no durará, la OTAN está desfasada, máxime manteniendo como gran objetivo a Rusia.

FUENTE: POR UNA ESPAÑA MEJOR SIEMPRE

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¿Alienación tecnológica? / Technological alienation?

El término alienación se emplea en distintos sentidos en diversas disciplinas, como la Medicina, la Psicología, la Religión, la Filosofía, la Sociología o las Ciencias Políticas. La idea común a los diversos conceptos de alienación hace referencia a algo «ajeno» a sí mismo que el sujeto ya no controla, un bien que se vende, o un «yo» que se extraña.

The term alienation is used in different senses in various disciplines, such as Medicine, Psychology, Religion, Philosophy, Sociology or Political Science. The idea common to the various concepts of alienation refers to something «alien» to itself that the subject no longer controls, a good that is sold, or a «self» that is strange.

Origen: ¿Alienación tecnológica?

INCOMPRENSIÓN. / INCOMPREHENSION (Spanish-English)

escrito por Arturo Taibo

Con frecuencia, con mucha frecuencia ultimamente, aparecen artículos alertándonos del inminente apocalipsis laboral que nos traerán los robots, la inteligencia artificial y otros avances tecnológicos.

La mayoría están escritos directamente por imbéciles, otros por gente que es muy competente en sus labores pero que parecen incapaces de entender los principios básicos de la Economía. Por eso estas declaraciones de alguien con un coeficiente de 180 y probadas dotes, y que debería saber intuitivamente los principios básicos de la Economía, me han sumido en un profundo abatimiento.

Me temo que jamás entenderé la razón por la que las más elementales bases de la Ciencia Económica son algo más allá del entendimiento de la mayoría de la gente.

Pero ¿Por qué Stephen Hawking (y otros muchos) se equivocan? Voy a enfocarlo desde el punto de vista teórico (es decir lógico) y desde el punto de vista empírico ( es decir histórico, recordemos que en Economía no se pueden hacer experimentos).

Más, y no menos.

Pensemos en un cualquier objeto o servicio usual. Y ahora pensemos que gracias a la tecnología (robótica, informática, inteligencia artificial, impresión 3D, nuevos materiales, ingeniería genética…) ese bien pasa a necesitar, en todo su ciclo de producción, menos mano de obra. Eso es tanto como decir que es   MÁS BARATO. Y esa es la madre del cordero.

Cuando algo se vuelve más barato es lo mismo que decir que se vuelve más accesible. Pensemos en un teléfono móvil. Hace 20 años era un mamotreto sin aplicaciones de ningún tipo aparte del teléfono, que costaba el salario de 6 meses de un trabajador medio. Y además se fabricaban unos pocos con lo que los puestos de trabajo que se generaban eran pocos.

Hoy en día mi teléfono móvil cuesta el equivalente a 15 días del salario más común en España y a poco más de diez días del salario medio. Tiene desde cámara fotográfica hasta cuentapasos. Me da la previsión del tiempo, las cotizaciones de Bolsa, mensajes de whatsapp de mi mujer, tiene calculadora, agenda y hasta puedo leer las chorradas de twiter. Y por supuesto me cabe en la palma de la mano.

Y la mano de obra empleada no ha disminuido si no que, dado que se fabrican millones de teléfonos móviles al año, se emplean a cientos de miles de personas en todo el mundo.

¿Tan difícil es de entender eso?

Imaginemos que volvemos en el tiempo a 1916 y le decimos a la gente que cien años después el 90 % del trabajo de agricultura lo van a realizar máquinas. Nos preguntarían ¡¡¿¿Y a qué se va a dedicar la gente??!! Y respondemos que, por ejemplo, a programar videojuegos o a multiplicar por 3 las enfermeras por habitante. ¿Cómo nos mirarían?

Pero es que además nos machacan todos los días con la escasez de determinados bienes y servicios. Miremos por donde miremos hacen falta más recursos para todo: sanidad, educación, energías renovables, infraestructuras, mujeres, pobres, pensionistas, mineros, agricultores, ganaderos, investigación… no hay sector que no reclame más recursos para lo suyo.

Pues bien cuantos más trabajadores liberemos de otros sectores gracias a la tecnología más recursos tendremos para satisfacer todas esas necesidades.

Un ejemplo: parece que la gente quiere que la energía provenga de fuentes renovables. Los robots y otras tecnologías pueden abaratar las energías renovables para que sean competitivas… y eso no destruiría empleos ni nos haría más pobres y permitiría acabar con un tanto por ciento elevado de la contaminación.

Paro tecnológico.

Uno de los argumentos contra la tecnología que parece confirmado por la realidad es el aparente aumento del paro estructural en los países desarrollados. Pero aquí estamos ante el frecuente error de tratar una presunta correlación como una causalidad cierta. Y digo presunta correlación porque no hay explicación para el bajo paro en Japón, Corea, Alemania o Suecia, los países donde más robots y tecnología en general hay por habitante.

El paro en algunos países desarrollados no es debido a la tecnología sino a aberrantes decisiones políticas… frecuentemente apoyadas por la mayoría de la población.

Quizá aquí está la explicación: la gente no quiere aceptar sus errores en la toma de decisiones políticas y luego echa la culpa a la tecnología. Por ejemplo apoyan un sistema de pensiones inviable y cuando esa inviabilidad se manifiestan en forma de que no hay manera de pagar las pensiones con las cotizaciones a la SS entonces la culpa es… ¡¡¡de los robots!!! (que no es que no tomen decisiones políticas es que ni existían cuando esas decisiones se tomaron).

Pobreza tecnológica.

Otra de los argumentos es que la tecnología nos empobrecerá. Quizá el más incomprensible porque ¿Cómo es posible que seamos más pobres si gracias a la tecnología cada vez producimos más bienes de consumo?

Quizá el problema es que la gente ha sido muy mal informada acerca de nuestro pasado. De los 200.000 años en que los seres humanos llevan pisando este planeta durante 199.850 años, es decir durante el 99,9 % del tiempo, el hambre y la muerte por inanición han estado presentes. Sólo durante los dos últimos siglos el espectro del hambre ha empezado a desaparecer. Y ha sido gracias única y exclusivamente a la tecnología.

La gente pobre en el mundo desarrollado tiene a su disposición lujos y avances tecnológicos impensables hace unas pocas décadas. Pero si a la gente la machacan con una imagen distorsionada de miseria pues se la acaba creyendo.

La gente no está capacitada para trabajar en un mundo hipertecnológico.

Tampoco este argumento es nuevo. Aunque la gente no lo sepa en el siglo XIX había personas que mantenían que la gente no estaba capacitada para trabajar en un mundo de máquinas porque ni siquiera eran capaces de aprender a leer y escribir.

De hecho nunca ha sido tan fácil aprender nuevas habilidades para integrarse en el mundo laboral… y es gracias a la tecnología. Pero también es cierto que nunca se ha despilfarrado tanto dinero y tiempo en la educación… nuevamente debido a decisiones políticas.

En resumen la gente no es idiota y desde el punto de vista tecnológico nunca ha sido tan fácil integrarse en el mundo laboral.

Desigualdades insoportables.

El sr. Hawking hace referencia que gracias a internet unos pocos pueden ganar mucho dinero y que eso es “socialmente destructivo”.

Pero veamos el ejemplo de Google o más bien de Alphabet. Es cierto que gracias a sus algoritmos unos pocos ganan enormes cantidades de dinero empleando a poca gente… pero ¿qué hacen con esos recursos? Bueno seguro que los dueños llevan una vida de lujo… pero además invierten muchísimo dinero en otras cosas, como por ejemplo los coches autónomos.

Sólo en USA mueren al año más de 35.000 personas en accidentes de tráfico y 100.000 acaban en el hospital con lesiones graves. Pensemos en que el 99 % de esos accidentes desaparecen y en las consecuencias… y luego pensemos si eso es “socialmente destructivo”… o socialmente beneficioso.

Y ojo, que la conducción autónoma tiene enormes y positivas implicaciones que van más allá de la simple eliminación de los accidentes de factor humano.

Este argumento apesta al círculo vicioso marxistoide que critica a las grandes empresas que ganan mucho dinero para, a continuación, decirnos que las grandes inversiones sólo las puede hacer el Estado porque el sector privado no está dispuesto a arriesgar grandes cantidades de dinero.

Yo creo que:

La tecnología es la única esperanza de salvación de la Humanidad.

La Historia de la humanidad es en gran parte la Historia de la evolución de la tecnología. No existiríamos sin tecnología. La mayor parte de nuestro bienestar se lo debemos a la tecnología.

Por supuesto que la tecnología se puede usar para el mal. Pero el problema no es de la tecnología en sí.

Los problemas, los auténticos riesgos para la Humanidad están en otro lado. Están en el marxismo,  el fascismo y el multiculturalismo, en tenebrosos personajes como el Papa Francisco o los imanes del Islam. Están en la turba de pseudperiodistas que sólo quieren vender viejos dogmas y miedos. En políticos sin visión empeñados en negar los auténticos problemas.

El sr. Hawking nos alerta contra el futuro de la Inteligencia Artificial, pero yo tengo la certeza de que el mundo estaría mejor dirigido por una IA mediocre que por la turba de fanáticos / imbéciles / ignorantes / criminales / populistas que nos dirige.

Aunque la culpa al final siempre es nuestra.

inglaterra

TEXT IN ENGLISH

Frequently, very often lately, articles appear alerting us to the imminent labor apocalypse that will bring us the robots, the artificial intelligence and other technological advances.

Most are written directly by imbeciles, others by people who are very competent in their work but who seem unable to understand the basic principles of economics. That is why these statements of someone with a coefficient of 180 and proven endowments, and who should know intuitively the basic principles of the Economy, have plunged me into a profound dejection.

I fear that I will never understand the reason why the most elementary foundations of Economic Science are something beyond the understanding of most people.

But why are Stephen Hawking (and many others) wrong? I will approach it from the theoretical (ie logical) point of view and from the empirical point of view (ie historical, remember that Economics can not do experiments).

More, not less.

Think of any usual object or service. And now we think that thanks to the technology (robotics, computer science, artificial intelligence, 3D printing, new materials, genetic engineering …) that good happens to require, throughout its production cycle, less labor. That’s as much as saying it’s CHEAPER. And that is the mother of the lamb.

When something becomes cheaper it is the same as saying that it becomes more accessible. Think of a mobile phone. Twenty years ago it was a mamotreto without applications of any type other than the telephone, that cost the salary of 6 months of a average worker. And also a few were manufactured so the jobs that were generated were few.

Today my mobile phone costs the equivalent of 15 days of the most common salary in Spain and a little more than ten days of the average salary. It has from camera to counters. It gives me the weather forecast, stock quotes, whatsapp messages from my wife, has calculator, calendar and even I can read the twiter crap. And of course it fits me in the palm of my hand.

And the workforce employed has not diminished but, given that millions of mobile phones are produced annually, hundreds of thousands of people are employed worldwide.

Is it so difficult to understand that?

Imagine that we go back in time to 1916 and tell people that a hundred years later 90% of agricultural work will be done by machines. They would ask us, and what are people going to dedicate ?? !! And we respond that, for example, to program video games or to multiply by 3 nurses per inhabitant. How would they look at us?

But they also crush us every day with the shortage of certain goods and services. We look everywhere we need more resources for everything: health, education, renewable energy, infrastructure, women, poor, pensioners, miners, farmers, livestock, research … there is no sector that does not claim more resources for theirs.

Well, the more workers we release from other sectors thanks to technology, the more resources we will have to satisfy all those needs.

An example: it seems that people want energy from renewable sources. Robots and other technologies can cheapen renewable energy to be competitive … and that would not destroy jobs or make us poorer and would allow a high percentage of pollution.

Technological stop.

One of the arguments against technology that seems to be confirmed by reality is the apparent increase in structural unemployment in developed countries. But here we are faced with the frequent error of treating an alleged correlation as a certain causality. And I say presumed correlation because there is no explanation for the low unemployment in Japan, Korea, Germany or Sweden, the countries where more robots and technology in general there is per capita.

Unemployment in some developed countries is not due to technology but to aberrant political decisions … often supported by the majority of the population.

Perhaps here is the explanation: people do not want to accept their mistakes in political decision-making and then blame technology. For example they support an unviable pension system and when that unfeasibility manifests itself in the form of that there is no way to pay pensions with the contributions to the SS then the fault is … of the robots !!! (Not that they do not make political decisions is that they did not even exist when those decisions were made).

Technological Poverty.

Another argument is that technology will impoverish us. Perhaps the most incomprehensible because how is it possible that we become poorer if thanks to technology we are increasingly producing more consumer goods?

Perhaps the problem is that people have been very misinformed about our past. Of the 200,000 years that humans have been treading on this planet for 199,850 years, that is, during 99.9% of the time, starvation and death from starvation have been present. It is only during the last two centuries that the specter of hunger has begun to disappear. And it has been thanks only and exclusively to technology.

Poor people in the developed world have at their disposal luxuries and technological advances unthinkable a few decades ago. But if people crush it with a distorted image of misery because it ends up believing.

People are not qualified to work in a hyper-technological world.

Nor is this argument new. Although people did not know it in the nineteenth century there were people who maintained that people were not able to work in a world of machines because they were not even able to learn to read and write.

In fact, it has never been easier to learn new skills to integrate into the world of work … and it is thanks to technology. But it is also true that never wasted so much money and time in education … again because of political decisions.

In short people are not idiotic and from the technological point of view has never been so easy to integrate into the world of work.

Unbearable inequalities.

Mr. Hawking mentions that thanks to the internet a few can make a lot of money and that it is «socially destructive».

But let’s see the example of Google or rather of Alphabet. It is true that thanks to their algorithms a few earn huge amounts of money employing few people … but what do they do with those resources? Well sure owners have a life of luxury … but also invest a lot of money in other things, such as autonomous cars.

In the US alone, more than 35,000 people die in traffic accidents and 100,000 people end up in hospital with serious injuries. Let’s think that 99% of those accidents disappear and the consequences … and then think whether that is «socially destructive» … or socially beneficial.

And be aware that autonomous driving has enormous and positive implications that go beyond the mere elimination of human factor accidents.

This argument stinks the vicious circle of Marxism that criticizes the big money-making companies and then tells us that large investments can only be made by the state because the private sector is not willing to risk large sums of money.

I think that:

Technology is humanity’s only hope for salvation.

The History of Humanity is largely the History of the Evolution of Technology. We would not exist without technology. Most of our well-being is due to technology.

Of course technology can be used for evil. But the problem is not the technology itself.

The problems, the real risks to humanity, are elsewhere. They are in Marxism, fascism and multiculturalism, in dark characters such as Pope Francis or the imams of Islam. They are in the crowd of pseudjournalists who only want to sell old dogmas and fears. In politicians without vision intent on denying the real problems.

Mr. Hawking alerts us against the future of Artificial Intelligence, but I am sure that the world would be better run by a mediocre AI than by the mob of fanatics / imbeciles / ignorant / criminal / populist who leads us.

Although guilt in the end is always ours.

 

Se está fraguando la revolución política en Europa / Political Revolution Is Brewing in Europe

(Imagen: RTL Nieuws video)
(Imagen: RTL Nieuws video)

por Geert Wilders

Traducción del texto original / Translation of the original text : Political Revolution Is Brewing in Europe

El martes 20 de diciembre, el Estado Islámico se atribuyó el atentado en Berlín de la tarde anterior, en el que fueron asesinadas doce personas con un camión en un mercado navideño.

El asesino logró escapar. Sin embargo, la policía encontró en el camión documentos de identidad pertenecientes a Anis A., un tunecino que llegó a Alemania como solicitante de asilo en 2015.

Cuando el año pasado la canciller Angela Merkel abrió las fronteras de Alemania a casi un millón de refugiados y solicitantes de asilo, invitó al caballo de Troya del islam a su país. Entre los denominados refugiados había muchos jóvenes de cultura islámica, llenos de odio hacia Occidente y su civilización. Uno de ellos era Anis A.

A las autoridades alemanas les llevó casi un año denegar su petición de asilo, pero entretanto el hombre había desaparecido. La policía lo está buscando ahora como principal sospechoso del atentado del día 19 en Berlín.

Las autoridades alemanas están infravalorando peligrosamente la amenaza del islam. Hay señales ahí para quienes las quieran ver. En octubre, un solicitante de asilo afgano violó y asesinó a una alemana de 19 años en Friburgo. Y un chaval iraquí de 12 años fue capturado antes de que lograra hacer explotar una bomba con clavos en un mercado navideño de Ludwigshafen.

El pasado verano, un afgano atacó con un hacha a los pasajeros de un tren en Heidingsfeld, un sirio asesinó con un machete a una mujer embarazada en Reutlingen, otro sirio detonó una bomba suicida en un festival de música en Ansbach, y un palestino intentó decapitar a un cirujano en Troisdorf. ¿Y quién ha olvidado la pasada Nochevieja, cuando turbas de migrantes agredieron sexualmente a las mujeres de Colonia?

Este año, 1.500 agentes de policía patrullarán las calles de Colonia en Nochevieja. Diez veces más que el año pasado. ¿Pero cuántos policías se necesitarán el año que viene? ¿Y al año siguiente? ¿Y qué pasará cuando sean inferiores en número? Lo que se necesita no son sólo más agentes de policía; lo que se necesita es una revolución política democrática.

Los políticos son culpables

No permitan que nadie les diga que los perpetradores de estos crímenes son los únicos culpables. Los políticos que dieron la bienvenida al islam a su país son también culpables. Y no sólo es la señora Merkel en Alemania, sino toda la élite política en la Europa occidental.

Por corrección política, han hecho deliberadamente la vista gorda ante el islam. Se han negado a documentarse sobre su verdadera naturaleza. Se niegan a reconocer que todo está en el Corán: el permiso para matar a los judíos y los cristianos (sura 9:29), aterrorizar a los no musulmanes (8:12), violar a mujeres jóvenes (65:4), convertir a personas en esclavas sexuales (4:3), mentir sobre tus verdaderos objetivos (3:54), y la orden de librar la guerra contra los infieles (9:123) y de someter al mundo entero a Alá (9:33).

En lugar de documentarse, han abierto las fronteras de su país a la inmigración masiva y han invitado a pasar a los solicitantes de asilo, pese a que el ISIS hubiese anunciado que iba a enviar terroristas a Occidente como solicitantes de asilo.

Permitieron incluso que los combatientes de Siria volvieran a Europa, en vez de desnaturalizarlos e impedir que volvieran a entrar. Ni siquiera los han encarcelado. En resumen: son culpables de grave negligencia. Han traicionado a sus propios ciudadanos.

El tsunami del asilo de 2015 sólo exacerbó un problema ya terrible de por sí. Hace casi una década, en 2008, un estudio de la (muy izquierdista) Universidad de Ámsterdam reveló que el 11 % de todos los musulmanes en los Países Bajos estaban de acuerdo en que hay situaciones en las que verían aceptable utilizar la violencia para defender su religión.

Esto significa que, sólo en mi país, los Países Bajos, hay 100.000 musulmanes que están personalmente dispuestos a utilizar la violencia. El ejército holandés, sin embargo, tiene una fuerza de menos de 50.000 soldados. De ahí que, aunque desplegáramos todo el ejército para proteger los mercados navideños, teatros, bares de copas, festivales, centros comerciales, iglesias y sinagogas, no podamos garantizar la seguridad de todos nuestros ciudadanos.

Por eso hay pocas dudas de que 2017 traerá a Alemania y a todo Occidente más violencia, más ataques contra nuestras mujeres e hijas, más baños de sangre, más lágrimas y más sufrimiento. La terrible verdad es que, con toda probabilidad, no hayamos visto nada todavía.

Pero eso no significa que no haya esperanza.

Al igual que la situación actual ha sido creada por los políticos que se niegan a ver la horrible realidad del islam y a cumplir su deber, la solución al gigantesco problema autoinfligido que está padeciendo ahora Occidente debe ser por fuerza una solución política.

Arreglar una Europa rota

Tendremos que desislamizar nuestras sociedades. De hecho, cualquier paso individual que demos para alcanzar este objetivo, desde poner fin a toda la inmigración de los países islámicos, el arresto preventivo de los musulmanes radicales, la promoción de la reemigración voluntaria y la desnaturalización y expulsión de los delincuentes con doble nacionalidad, será un paso hacia una sociedad más segura para nosotros y nuestros hijos. Pero todo empieza con unos políticos con el valor de plantar cara y decir la verdad.

Cada vez hay más ciudadanos conscientes de ello. Por eso se está fraguando una revolución política en Europa. Los partidos patrióticos están creciendo rápidamente en todas partes. Son la única esperanza de Europa para un futuro mejor.

Tenemos que echar del poder a políticos como Angela Merkel, mi propio y débil primer ministro Mark Rutte, y otros homólogos de mentalidad parecida en otros países. Debemos liberar nuestros países.

Y créanme, amigos, eso es exactamente lo que vamos a hacer. Los terroristas, que esperan quebrar nuestra voluntad con sanguinarias atrocidades, no saldrán victoriosos. ¡Elegiremos nuevos y valientes líderes, vamos a desislamizar, vamos a ganar!

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Europa ilegaliza la crítica al islam. / Europe: Illegal to Criticize Islam.

ISLAMCANCER

por Judith Bergman
2 de Enero de 2017

Varios gobiernos europeos han dejado claro a sus ciudadanos que criticar las políticas europeas migratorias o a los migrantes es penalmente inadmisible y puede acarrear una detención, un enjuiciamiento e incluso una condena. Aunque estas prácticas son constitutivas de un Estado policial, los gobiernos europeos no se detienen ahí. Van aún más lejos asegurándose de que el islam, en general, tampoco sea criticado.

Finlandia ha sido el último país europeo en adoptar la manera de las autoridades europeas de sancionar a quienes critican el islam. Según la agencia finesa YLE, el Tribunal del Distrito de Pirkanmaa declaró culpable a Terhi Kiemunki, miembro del Partido de los Finlandeses, por «calumniar e insultar a los adeptos de la confesión islámica» en una nota en el blog Uusi Suomi. En ella, Kiemunki decía que todos los terroristas que están en Europa son musulmanes. El tribunal concluyó que cuando Kiemunki escribió sobre «una cultura y religión represora, intolerante y violenta», se refería a la confesión islámica.

En el juicio, se le preguntó a Kiemunki por qué no distinguió entre el islam y el islam radical. Respondió que ella se estaba refiriendo a la expansión de la cultura y la religión islámicas, y que «probablemente debería» haber hablado de elementos radicalizados de la religión, en vez de la religión en su conjunto. Recibió una multa de 450 euros. Su abogado ha apelado el veredicto.

Kiemunki emitió un comunicado tras el veredicto, en el que decía:

Sigo pensando que afirmar datos estadísticos o incluso compartir una opinión no es un delito porque a alguien no le guste (…). Yo escribí que no quiero que nuestro país sea absorbido por una cultura y una ley que se basan en una religión violenta, intolerante y opresora.

Según YLE, Kiemunki añadía que en su artículo no generalizaba sobre los musulmanes, sino que señalaba que no todos los musulmanes son terroristas. «En estos tiempos, y en concreto en el pasado reciente y ayer, todos los autores de actos terroristas han resultado ser musulmanes», dijo.

En Finlandia, Terhi Kiemunki, del Partido Finlandés, ha sido condenada por un tribunal por
En Finlandia, Terhi Kiemunki, del Partido Finlandés, ha sido condenada por un tribunal por «calumniar e insultar a los adeptos a la fe islámica» (Imagen: captura de un vídeo de YouTube).

Así que en Finlandia, a partir de esa sentencia judicial, los ciudadanos tienen la obligación de hacer una distinción, totalmente ficticia, entre el «islam» y el «islam radical», o de lo contrario se verán procesados y multados por «calumniar e insultar a los adeptos de la confesión islámica». Como dijo el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan: «Estas descripciones son muy desagradables, son una ofensa y un insulto a nuestra religión. No hay un islam no moderado o inmoderado. El islam es el islam y ya está». Hay musulmanes extremistas y musulmanes no extremistas, pero sólo hay un islam.

Es una lástima que Kiemunki no se presentara en el juzgado con citas del Corán, como «Mata a los no creyentes allá donde los encuentres» (9:5) o «Combátelos hasta que no haya más fitna [lucha] y se sometan todos a la religión de Alá» (8:39). Tal vez, entonces, el tribunal habría intentado al menos explicar a la opinión pública con más específico detalle las diferencias entre el «islam» y el «islam radical».

En los Países Bajos, un servicio de asistencia telefónica financiado públicamente, dirigido por la oficina contra la discriminación MiND, dijo que no podía atender una queja por unas amenazas de muerte vertidas contra homosexuales en un foro en internet, donde el autor musulmán de las amenazas pedía que «se quemara, decapitara y sacrificara» a los homosexuales. El motivo de que este observatorio contra la discriminación no pudiera actuar sobre la reclamación era que «los comentarios deben entenderse en el contexto de las creencias religiosas del islam, que eliminan jurídicamente el carácter ofensivo». MiND concluyó que los comentarios se habían hecho

en el contexto de un debate público sobre cómo interpretar el Corán (…) y algunos musulmanes interpretan que el Corán dice que hay que matar a los gais (…). En el contexto de expresión religiosa existente en los Países Bajos hay un amplio grado de libertad de expresión. Además, las expresiones se utilizaron en el contexto del debate público (cómo interpretar el Corán), lo que también elimina el carácter delictivo.

Así que, mientras Geert Wilders era juzgado en los Países Bajos por hablar sobre «menos marroquíes» durante una campaña electoral, un observatorio pagado por el Estado dice que no pasa nada por amenazar a los homosexuales con quemarlos, decapitarlos y sacrificarlos, siempre y cuando sean los musulmanes quienes profieran esas amenazas, ya que el Corán dice que esa conducta es la exigida. Este podría ser hasta ahora uno de los ejemplos más asombrosos de sumisión voluntaria a la ley de la sharia en Occidente.

Un portavoz del servicio de asistencia telefónica MiND admitió posteriormente que «tras una mayor investigación» sobre el asunto, se había llegado a la conclusión de que la reclamación no se había «valorado justamente», después de que varios diputados holandeses pidieran que el servicio telefónico dejara de financiarse con dinero público.

En febrero de 2016, una corte de distrito danesa declaró culpable a un hombre por hacer comentarios en Facebook que el tribunal consideró «insultantes y despectivos hacia los adeptos del islam». El hombre había escrito:

La ideología del islam es repugnante, repulsiva, opresora y tan misántropa como el nazismo. La inmigración masiva de islamistas a Dinamarca es lo más devastador que le ha ocurrido a la sociedad danesa en la historia reciente.

Fue multado por «racismo». El Tribunal Superior revocó después la sentencia, en mayo de 2016. El tribunal concluyó que el hombre era en realidad inocente de la acusación de racismo, y que sus palabras iban «dirigidas a la ideología del islam y el islamismo».

Es inquietante que los gobiernos occidentales estén tan ansiosos por acabar con cualquier cosa que guarde un vago parecido con lo que han acuñado erróneamente como «islamofobia», que significa literalmente «miedo irracional al islam». Considerando la violencia que hemos presenciado, lo irracional sería no temer sus amenazas. Como Shabnam Asadolahi señaló recientemente en una carta abierta a los miembros del Parlamento de Canadá, hay unas cuantas cosas en el islam por las que sentir un legítimo miedo.

Lo único que tienen que hacer todos esos gobiernos es consultar los discursos de uno de los eruditos islámicos vivos más influyentes sobre el islam suní: Yusuf al Qaradawi, líder espiritual de los Hermanos Musulmanes. Qaradawi presenta uno de los programas más populares de Al Yazira, «Sharia y Vida», que se calcula que llega a unos 60 millones de espectadores en todo el mundo. Ya en 1995, Qaradawi dijo en un congreso de la Asociación de Jóvenes Árabes Musulmanes en Toledo (Ohio): «¡Conquistaremos Europa, conquistaremos América! No mediante la espada, sino mediante la dawa [llamamiento]».

La dawa, la llamada islámica a la conversión, es la citación islámica a la conquista no violenta de las tierras no musulmanas, incluida Europa. Como explicaba Qaradawi en una grabación de 2007, el propósito de la conquista consiste principalmente en la introducción de la ley de la sharia. Según Qaradawi, la ley de la sharia se debe insertar gradualmente, en un periodo de cinco años en un nuevo país, antes de ser implementada íntegramente. Esta ley de la sharia incluye la amputación de las manos por robar; matar a apóstatas y homosexuales; denigrar y oprimir a las mujeres, como en la poligamia; y darles palizas como medio de «disciplinarlas», y así sucesivamente. Para aquellos occidentales que han estudiado el islam y han escuchado la opinión de los expertos islámicos más influyentes, hay unos pocos motivos para sentir «fobia» al respecto. Sería tonificante escuchar las opiniones de los líderes y tribunales europeos sobre estos aspectos de la ley de la sharia, en lugar de sus condenas casi rituales de quienes han estudiado realmente las fuentes islámicas y tratan de generar conciencia sobre la naturaleza de la ley de la sharia.

Mientras que enjuiciar y multar a las personas que critican el islam se está volviendo cada vez más habitual en Europa, esta práctica estaba antes reservada únicamente a los países musulmanes gobernados oficialmente por la ley de la sharia, como Arabia Saudí y Pakistán, donde está prohibido insultar al islam.

Es una lástima que los tribunales europeos y otros organismos estatales hayan empezado a seguir los pasos de la ley islámica. Aparentemente, los jueces y políticos europeos ya no son capaces de apreciar las inmensas libertades que antes eran la norma en el continente, y que parecen demasiado dispuestos, por voluntad propia, a abolir.

#StopIslam (VÍDEO). Un ‘piadoso’ musulmán y su feroz hermano dan una paliza a la mujer del burka / A ‘pious’ Muslim and his ferocious brother beat the burka woman

islamsharia

OTRA PRUEBA MAS de la AUTÉNTICA Y HORROROSA BARBARIE que representa esa IDEOLOGIA TOTALITARIA, disfrazada de religión, nacida en la enfermiza mente de un analfabeto envidioso, resentido, sanguinario, psicópata y depravado sexual, el tal Muhammad/Mahoma: EL ISLAM.

Y aun hay quien lo defiende e incluso NIEGA HECHOS PROBADOS que se llevan repitiendo desde que el susodicho psicópata se lanzó, al mando de algo así como 40.000 GUERREROS a «predicar» tal ENGENDRO y no me refiero ya a ellos mismos, lo cual tiene su lógica, si no a los occidentales que los defienden, tanto gente de a pie como políticos y vaya como un ejemplo la bruja sarn… la actual alcaldesa de Madrid que no se le ha podido ocurrir otra que esta MAJADERIA: Carmena: la sociedad tiene que “entender las causas del terrorismo yihadista”

O las mismas FEMINAZIS, que parece mentira que sean mujeres.

Bien, pues eso, sobre todo las MUJERES que defienden o justifican a estas MALAS BESTIAS, A VER QUE TIENEN QUE DECIR SOBRE ESTO:

Una mujer  ataviada con el tradicional burka aparece en el vídeo siendo golpeada por su cónyuge y su cuñado, que también echa una mano gustoso.

SIENTO NO PODER PONER EL VÍDEO DIRECTAMENTE PERO EL CÓDIGO DE INSERCIÓN QUE TIENE NO FUNCIONA EN WORDPRESS (es curioso, en Blogspot si funciona).

¿ALGO QUE DECIR SOBRE ESTO, SEÑORITAS, SEÑORAS Y SEÑORES «PROGRES» (a los «muslines» ni les pregunto ¿para que?)?

GRACIAS al blog de DAZIBAO que es donde lo he encontrado.

descrpción

La corrección política se nos ha ido de las manos./The political correctness has gone out of our hands. (SPANISH-ENGLISH)

Imagen Luigi Morante
Imagen Luigi Morante

Hemos llegado a un punto en el que cada vez son más las personas que prefieren autocensurarse, eludir la discusión, el debate o, simplemente, no manifestar su opinión ante el riesgo de ser señaladas con el dedo.

POR JAVIER BENEGAS

Es muy probable que usted, querido lector, pertenezca a una familia de clase media, con más o menos posibles, en la que, desde la más tierna infancia, sus padres, abuelos y familiares le educaron en una serie de convenciones morales, algunas de ellas bastante elementales tales como que no se debía abusar de los demás, que estaba mal pegar o pelearse, menos aún hacerlo con personas manifiestamente más débiles. Incluso, tal vez le enseñaran que la violencia de cualquier tipo, no sólo física, sino también verbal, contrariamente a lo que un crío pueda creer, no te colocaba por encima de los demás sino justo lo contrario: te degradaba.

Era difícil siendo muy joven asumir por completo esas enseñanzas, sobre todo en el colegio, sin el amparo de la familia, rodeado de desafiantes competidores, de locos bajitos que buscaban destacar sobre los demás, erigirse en líderes dominantes o, simplemente, colocarse los primeros en la cadena alimenticia de una selva infantil. En ocasiones se fracasaba porque resultaba imposible reprimir el insulto ante una provocación o no recurrir al uso de la fuerza cuando algún chaval te arreaba un mamporro durante una discusión. Sin embargo, los mayores insistían. Así, perseverando, madurabas y desarrollabas un mayor autocontrol. Ya de adulto, eras tú quien transmitías esas mismas convenciones a tus hijos, que a su vez tenían que asumirlas e intentar salir indemnes de sus infantiles selvas particulares.

Evolución social

Sin embargo, pese a esas convenciones nobles, aquellos eran tiempos diferentes. Tiempos en los que hacer chistes sobre maricas, negros, mujeres, discapacitados físicos o mentales no estaba mal visto. Se admitían porque nos hacían reír y se descontaba que su coste moral no recaía sobre nosotros sino que corría a cuenta de minorías testimoniales. La “ofensa” era inocua, en tanto que afectaba a grupos supuestamente residuales o que no manifestaban de forma contundente su indignación. Obviamente esta circunstancia no ennoblecía la costumbre. De hecho, antes de que aparecieran  grupos organizados que defendieran a las minorías, estas actitudes ya resultaban incómodas para quienes eran educados en contra del abuso, porque podían intuir cierta incoherencia entre esas elevadas convenciones transmitidas en el seno familiar y la trivialización del menosprecio, aunque fuera para pasar el rato. Así, aunque la actitud mayoritaria consistiera en mirar para otro lado, con el tiempo aquellas actitudes fueron cayendo en desuso.

El progreso social consiste en desarrollar reglas informales contrarias a cualquier práctica que atente o denigre a los demás

Podríamos decir que el progreso social consiste en desarrollar reglas informales contrarias a cualquier práctica que atente o denigre a los demás. Unas reglas informales que tarde o temprano terminan convirtiéndose en reglas formales. Quizá no a la velocidad que muchos desean, pero la evolución se produce. Sin embargo, lo que hoy entendemos como corrección política (o políticamente correcto) es relativamente reciente. Un fenómeno no tanto surgido de forma espontánea, a través de reglas informales que dimanan de la sociedad, sino dirigido desde las instituciones a exigencia de organizaciones que, se supone, representan a grupos agraviados, discriminados o simplemente vituperados. Esta corrección política ha dado lugar no sólo a legislaciones polémicas, que, esgrimiendo la discriminación positiva, han chocado frontalmente contra el principio de igualdad ante la ley, sino al surgimiento de una policía del lenguaje. Incluso, en ocasiones, lo que puede parecer un avance, una evolución, puede ser un viaje al pasado, como sucede, por ejemplo, con el “novedoso” delito de odio, que es una puesta al día deldelito por convicción ideado en la totalitaria y, se supone, desaparecida Unión Soviética.

La policía del lenguaje

Hoy, cualquiera con una mínima empatía sabe que no sólo la agresión física hace daño sino que también puede hacerlo la palabra. Por lo tanto, la corrección política, que afecta al uso del leguaje, ha progresado sin apenas resistencia, a una velocidad vertiginosa, demasiado vertiginosa como para no producir efectos adversos. Al fin y al cabo, ¿quién osará oponerse a prohibiciones que persiguen actitudes inmorales? Lamentablemente, las sociedades no son masas uniformes de millones de individuos, capaces todos de avanzar a igual velocidad en el complejo terreno de las convenciones. Hay quienes están encantados con que la progresión sea vertiginosa y quienes necesitan más tiempo para asumir situaciones completamente nuevas que, en no pocos casos, les obligan no ya a luchar contra la costumbre, el hábito, sino a girar 180 grados sobre sí mismos.

Hoy, cualquiera puede meterse en un buen lío por el simple hecho de tener un desliz y usar una expresión inconveniente

Hoy, cualquiera puede meterse en un buen lío por el simple hecho de tener un desliz y usar una expresión inconveniente, quizá anacrónica, aunque sólo sea una frase hecha dentro de una conversación mucho más amplia y, desde luego, sin intención de ofender. Peor aún, se puede sacar de contexto una expresión y que algún desdichado termine siendo linchado socialmente, sin que la turba atienda a razones. De hecho, resulta alarmante la facilidad con la que hoy se adjudican etiquetas como “intolerante”, “machista”, “racista”, “xenófobo”, “homófobo” a cualquiera que, no ya utilice expresiones incorrectas, sino manifieste su desacuerdo o disienta de determinadas iniciativas, leyes o medidas que supuestamente tienen como fin revertir algún tipo de discriminación.

Autocensura y silencio

Así, hemos llegado a un punto en el que cada vez son más las personas que prefieren autocensurarse, eludir la discusión, el debate o, simplemente, no manifestar su parecer ante el riesgo de ser señaladas con el dedo y que su reputación se vea comprometida. En vez de propiciar el acuerdo, el intercambio de ideas y pareceres, se incentiva el silencio, la falta de comunicación y el distanciamiento entre las personas.

Los políticos llevan demasiado tiempo jugando al peligroso juega de la polarización, a dividir a la sociedad en facciones, en grupos de intereses de los que se valen para alcanzar el poder

Para que una sociedad evolucione de forma equilibrada es necesario un clima que favorezca el diálogo, donde las personas puedan expresar libremente sus preocupaciones, inquietudes, dudas y, por qué no, desacuerdos. Una sociedad sana tiene que poder debatir sobre cualquier asunto, abiertamente, sin tabúes, desde todas las perspectivas y dentro de un clima de confianza. Pero si la policía de la corrección política anda al acecho, atenta al menor indicio de disidencia, dispuesta a arrojar a la hoguera a cualquier sospechoso de herejía, ese clima es imposible. Así, lejos de lograr la integración, lo que se perpetúa es la exclusión. Si hay un síntoma de la crisis de la política es la incapacidad de los partidos para sumar, para ser realmente inclusivos. Muy al contrario, los políticos llevan demasiado tiempo jugando al peligroso juega de la polarización, a dividir a la sociedad en facciones, en grupos de intereses de los que se valen para alcanzar el poder. Y están determinados a perseverar en el error.

Como muestra, valga un botón. Tras la victoria de Trump, el partido Demócrata se plantea buscar un candidato que movilice el voto afroamericano y latino, porque ahí ha estado la clave del fracaso de Hillary Clinton. Pero lo que puede parecer un acierto en el corto plazo, es un error a largo plazo. En realidad, el fracaso no ha estado en no movilizar a minorías decisivas sino plantear la política como un juego de desequilibrios, en vez de como un gran proyecto, donde todos los ciudadanos, independientemente de su raza, sexo, religión o preferencias, estén y se sientan debidamente representados.

inglaterra

ENGLISH

We have reached a point where more and more people prefer to self-censor, avoid discussion, debate or simply not express their opinion at the risk of being pointed with the finger.

BY JAVIER BENEGAS

It is very likely that you, dear reader, belong to a middle-class family, with more or less possibility, in which, from the earliest childhood, their parents, grandparents and relatives educated him in a series of moral conventions, some of them They were quite elementary such as not to abuse others, it was wrong to hit or fight, let alone to manifestly weaker people. They might even teach him that violence of any kind, not only physical but also verbal, contrary to what a child can believe, did not put you above others, but just the opposite: it degraded you.

It was hard to be very young to fully assume these teachings, especially in school, without the protection of the family, surrounded by challenging competitors, crazy little people who wanted to stand out over others, become dominant leaders or simply put the first In the food chain of a children’s jungle. Sometimes it failed because it was impossible to suppress the insult to a provocation or not to resort to the use of force when some guy was driving you a fight during an argument. However, the elders insisted. Thus, persevering, matured and developed a greater self-control. As an adult, it was you who transmitted these same conventions to your children, who in turn had to take them and try to get free of their childish particular jungles.

Social evolution

However, despite these noble conventions, these were different times. Times in which to make jokes about fags, blacks, women, physically or mentally disabled were not frowned upon. They were admitted because they made us laugh and it was deduced that their moral cost did not fall on us but it was run by testimonial minorities. The «offense» was innocuous, while it affected groups supposedly residual or who did not manifest in a forceful way their indignation. Obviously this circumstance did not ennoble the custom. In fact, prior to the emergence of organized groups defending minorities, these attitudes were already uncomfortable for those who were educated against abuse, because they could sense a certain inconsistency between these high conventions conveyed in the family and the trivialization of contempt, Outside to hang out. Thus, although the majority attitude consisted in looking the other way, over time those attitudes were falling into disuse.

Social progress consists of developing informal rules that are contrary to any practice that threatens or denigrates others

We could say that social progress consists in developing informal rules that are contrary to any practice that threatens or denigrates others. Informal rules that sooner or later end up becoming formal rules. Maybe not at the speed that many want, but evolution occurs. However, what we understand today as political correctness (or politically correct) is relatively recent. A phenomenon not so much spontaneously emerged, through informal rules that emanate from society, but directed from the institutions to the demands of organizations that are supposed to represent aggrieved groups, discriminated or simply vituperated. This political correctness has given rise not only to controversial legislation, which, on the basis of positive discrimination, has clashed head-on against the principle of equality before the law, but to the emergence of a language police. Sometimes, what may seem to be an advance, an evolution, can be a journey into the past, as, for example, with the «novel» hate crime, which is an updating of crime by conviction devised in the Totalitarian and, supposedly, disappeared Soviet Union.

The Language Police

Today, anyone with a minimum of empathy knows that not only does physical aggression hurt, but so can the word. Therefore, political correctness, which affects the use of language, has progressed with little resistance, at a vertiginous speed, too dizzying to produce no adverse effects. After all, who dares oppose prohibitions that pursue immoral attitudes? Regrettably, societies are not the uniform masses of millions of individuals, all capable of advancing at the same speed in the complex terrain of conventions. There are those who are delighted that the progression is vertiginous and those who need more time to take on completely new situations that, in a few cases, force them not to fight against habit, but to turn 180 degrees on themselves.

Today, anyone can get into a mess by the simple fact of having a slip and use an expression inconvenient

Today, anyone can get into a mess by the simple fact of having a slip and use an inconvenient, perhaps anachronistic, expression, if only a phrase made into a much broader conversation and certainly not meant to offend. Worse, an expression can be taken out of context and some wretch ends up being socially lynched, without the mob attending to reasons. In fact, it is alarming the ease with which today labels like «intolerant», «macho», «racist», «xenophobic», «homophobic» are given to anyone who does not already use incorrect expressions, but expresses their disagreement or dissents Of certain initiatives, laws or measures that are supposed to reverse some form of discrimination.

Self-censorship and silence

Thus, we have reached a point where more and more people prefer to self-censor, to avoid discussion, debate or simply not to express their opinion to the risk of being pointed with the finger and that their reputation Is compromised. Instead of fostering agreement, the exchange of ideas and opinions, silence is encouraged, lack of communication and distance between people.

Politicians have spent too long playing the dangerous game of polarization, dividing society into factions, groups of interests that are used to achieve power

For a society to evolve in a balanced way, it is necessary a climate that favors dialogue, where people can freely express their concerns, concerns, doubts and, why not, disagreements. A healthy society must be able to discuss any issue, openly, without taboos, from all perspectives and within a climate of trust. But if the politically correct police are on the lookout for the slightest sign of dissent, ready to throw any suspected heresy to the stake, that climate is impossible. Thus, far from achieving integration, what is perpetuated is exclusion. If there is a symptom of the crisis of politics is the inability of parties to add, to be truly inclusive. Quite the contrary, politicians have spent too long playing the dangerous game of polarization, dividing society into factions, into groups of interests that are used to achieve power. And they are determined to persevere in error.

As shown, a button is worth. After Trump’s victory, the Democratic Party plans to seek a candidate who mobilizes the African-American and Latino vote, because that has been the key to Hillary Clinton’s failure. But what may seem like a success in the short term is a long-term mistake. In reality, the failure has not been to not mobilize decisive minorities but to pose politics as a game of imbalances, rather than as a grand project, where all citizens, regardless of race, sex, religion or Feel properly represented.

Navidad en Europa: no hables, no preguntes

La primera ministra británica, Theresa May, dijo la semana pasada que los cristianos no deben tener miedo de hablar de su fe en el trabajo y en lugares públicos. Añadió que los cristianos deben “guardar celosamente” su derecho a hablar de su fe “libremente, con respeto y responsabilidad”. [The Telegraph, en inglés, de pago]

En un discurso inusual en un gobernante europeo, la señora May señaló que “estamos en el tiempo de Adviento, tenemos en nuestro país una tradición muy fuerte de tolerancia religiosa y libertad de expresión, y nuestra herencia cristiana es algo de lo que podemos sentirnos orgullosos”. 

Las palabras de la primera ministra respaldaban las conclusiones de dos informes que alertan de una creciente presión de los códigos de corrección política en las empresas británicas. Se está obligando a los trabajadores cristianos a no mostrar signos externos de su fe para no ofender a los no creyentes y a los musulmanes. 

David Isaac, presidente de la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos, dijo haber detectado “demasiada ansiedad” por la corrección política en muchas empresas. Cada vez es más frecuente que las compañías dejen de celebrar la Navidad con árboles, postales y actos específicos, para no ofender a una parte de sus empleados. [Equality and Human Rights Commission, en inglés]

El Cristianismo “debe ser celebrado, no denigrado”, concluye otro informe, elaborado conjuntamente por la Evangelical Alliance y el Lawyers Christian Fellowship, que apunta los mismos síntomas. “Me alegra dar la bienvenida a este informe y a sus conclusiones”, dijo la primera ministra, refiriéndose a este último documento. 

La dictadura de la corrección política está haciendo estragos con las libertades fundamentales en las democracias. La libertad religiosa no es una libertad más, sino una que goza de una especial protección en el contrato social. No son libertades de la misma naturaleza expresar una opinión sobre fútbol o política, y expresar tu fe. Vivir y manifestar libremente tus creencias es un derecho reforzado en las constituciones democráticas avanzadas. 

Hasta el progresista The Guardian reconoció este domingo, en un artículo editorial, que la corrección política está llegando demasiado lejos. [The Guardian, en inglés]

Y no solo en el Reino Unido. 

En Virginia (Estados Unidos), acaban de prohibir que en los colegios se lean las novelas Matar a un ruiseñor, de Harper Lee, y Las aventuras de Huckelberry Finn, de Mark Twain, porque su contenido puede ofender a los negros. [Kiro7 y The Daily Wire, en inglés]

En España, este libro de HazteOir.org que describe la aplicación en los colegios de las nuevas leyes LGBT aprobadas por Gobiernos locales como el de Madrid y el de Cataluña, ha suscitado una campaña de censura de autoridadespartidos políticos y grupos de presión. Todos exigen la retirada de la publicación, de la que se están distribuyendo 100.000 ejemplares. [Actuall]

Además, se han pedido acciones legales contra la plataforma ciudadana, cuyos responsables creen que lo que vendrá, a continuación, es una intensa campaña en televisión y otros medios para intentar desacreditar su labor. [Actuall]

Son prácticamente inexistentes las voces en la sociedad española que han denunciado estas prácticas censoras. Una de las excepciones es la red liberal Club de los Viernes, cuya delegación de Extremadura emitió un comunicado el pasado sábado, defendiendo la libertad de expresión y el derecho a difundir el libro que describe los contenidos LGBT que se enseñarán en los colegios al amparo de las nuevas leyes de discriminación positiva. 

El presidente de HO, Ignacio Arsuaga Rato, responde a la polémica en este artículo en Actuall, en el que inscribe la censura contra el libro en el marco de las tensiones entre la sociedad civil y las élites instaladas. [Actuall]

El discurso de la primera ministra May merece ser tenido en cuenta, para que Europa y, en general, las sociedades democráticas occidentales no acaben adoptando una política selectiva de “no hables, no preguntes” para ciertas creencias y ciertas opiniones.

Actuall 

Y PARA LOS MAS CORTITOS, A VER, CEPORRETES, LA CORRECCIÓN POLÍTICA ES CENSURA, ES UN ATAQUE A LA LIBERTAD INDIVIDUAL Y LA LIBERTAD, SI NO ES INDIVIDUAL, NO ES LIBERTAD ¿OS ENTERAIS DE UNA VEZ, PANDA DE SACAMANTECAS?

LA TOLERANCIA NO ES PROHIBIR NI AUTOCENSURARSE, BERZOTAS.

Y EN EL CASO PARTICULAR DEL TEMA DE LAS NAVIDADES, LOS ÚNICOS QUE PROTESTAN SON LOS PUTOS MUSULMANES, YO SOY AGNÓSTICO Y NUNCA ME HA MOLESTADO PERO ES MAS, ES QUE CONOZCO A MUCHAS OTRAS PERSONAS, NO RELIGIOSAS, QUE SIEMPRE HAN CONVIVIDO PERFECTAMENTE Y SIN PROBLEMAS, ESTO LO HAN EMPEZADO, UNA VEZ MAS, LOS SEGUIDORES DE ESA INMUNDA IDEOLOGIA, DISFRAZADA DE RELIGIÓN, QUE PIDE TOLERANCIA CUANDO LOS QUE NO TOLERAN NADA A NADIE SON ELLOS.

SOLIDARIDAD OBLIGATORIA, -FALTARÍA MÁS!- Y ADEMÁS QUE PAGUEN MÁS LOS QUE MÁS TIENEN, QUE PAGUEN LOS RICOS…

Milton Friedman dice que hay cuatros formas de gastar el dinero:
1º, cuando una persona gasta su dinero en beneficio propio, y en ese caso tiende a gastar lo menos posible y a conseguir la máxima rentabilidad.

2º, cuando una persona gasta su dinero en beneficio de otra persona, por ejemplo, cuando hacemos un regalo de cumpleaños, y en tal caso también procura gastar lo menos posible, pero la utilidad o el beneficio que le reporte a la otra persona no importa demasiado.

3º, cuando una persona gasta dinero ajeno en beneficio propio, y dado que no le ha costado ningún esfuerzo conseguirlo, entonces busca conseguir la máxima satisfacción y lo que cueste el capricho le importará un bledo. Pongo por caso si la empresa donde esa persona trabaja decide invitarlo a pasar unas vacaciones de lujo porque los dueños de la empresa son “así de esplendidos”. Otro ejemplo podría ser cuando alguno recibe un premio enorme por haberle tocado la lotería.

4º, cuando una persona gasta dinero ajeno en beneficio ajeno, como es el caso de los gobiernos y de quienes gestionan empresas públicas; ni los diversos gobiernos ni los mandamases de las empresas públicas tienen demasiado en cuenta la utilidad del gasto, el beneficio que realmente cause, y menos aún la cuantía del gasto.

Bien, tras estas advertencias, imaginemos que quienes dirigen ese maravilloso invento, llamado “Podemos”, movidos por su bondad extrema, su bonhomía, su espíritu solidario (detrás de lo cual generalmente se esconde algo así como sentimiento de culpa por pertenecer al grupo social de los “favorecidos”, que les lleva a verse impelidos a exigir “justicia social”, “igualdad” y ocurrencias por el estilo; pero, claro, con el dinero ajeno) un día cualquiera proponen en el Congreso de los Diputados que se emprendan acciones para “acabar con la pobreza”.

Por supuesto, antes de hacer semejante proposición, Pablo Iglesias y su tropa realizarían una campaña de “sensibilización” en la calle, en los medios de información, en las universidades, en los institutos de enseñanza media, y un largo etc, para “concienciar la gente” del gravísimo problema social que aqueja a España (Pablo Iglesias y sus correligionarios nunca dirán España, dirán “estepaís”).

El Congreso de los Diputados, en el cual el partido gobernante, integrado por miembros de la derecha boba, al no contar con mayoría se vería obligado a apoyar la proposición de “podemos” y la acogería con enorme entusiasmo, para evitar que los llamaran reaccionarios, fachas, insolidarios y lindezas por el estilo, y propondría la creación de una “comisión ad hoc” para estudiar tan terrible “lacra”. Ni que decir tiene que los restantes partidos políticos con representación parlamentaria aplaudirían, también, a rabiar la iniciativa del partido de Pablo Iglesias para no quedarse descolgados en el mercadeo y chalaneo del voto.

La comisión para el “estudio de la pobreza”, acabaría decidiendo, después de hacer comparecer en ella a miembros de “la sociedad civil” que, por su especial predicamento y autoridad en la materia pudieran aportar su enorme sabiduría y luz a tan noble causa…, que habría que crear de forma urgente, inaplazable, un “observatorio” integrado por “expertos” para dar solución a tan terrible lacra social. La primera tarea a emprender por el “observatorio de la pobreza” sería definir el umbral de pobreza, el nivel de ingreso mínimo que según la costumbre, la tradición y también las creencias, es necesario para adquirir un óptimo nivel de vida en “estepaís”. No importa que ya existan estadísticas oficiales, o estudios de organizaciones tales como Caritas, u “oenegés” por el estilo acerca de tal asunto, que en más de una ocasión han afirmado cosas tales como que en España una de cada cinco personas viven por debajo del umbral de la pobreza, o que alrededor del 20% de la población española deambula por las calles muriéndose de hambre, no tienen donde cobijarse y tampoco con qué vestirse; eso es lo de menos, pues cuando se crean en España semejantes tinglados, la primera obligación de quienes forman parte de ellos es ser creativos, originales y redefinir conceptos, y a ser posible inventar nuevos “palabros” y crear una nueva jerga, e innovar el lenguaje.

Una vez decidido, por parte del “observatorio de la pobreza” quiénes son calificables de “pobres”, la siguiente acción a emprender será ponerse a localizar a quienes entre nuestros compatriotas, y quienes transitan por el solar patrio de forma más o menos “legal”, coinciden con el “estándar” decidido por el “observatorio”. Para ello, propondrán que se cree la burocracia correspondiente (por descontado, los gerifaltes de “podemos” ya habrían previsto este particular en su proposición de ley para combatir la pobreza…) y que se realice la dotación dineraria que corresponda –según el criterio de tan doctos “observantes”- para atender a quienes sufren tan la tan terrible e insoportable “lacra”.

A estas alturas de mi narración ya es seguro que algunos habrán empezado a pensar que todo ello “cuesta dinero, muchísimo dinero”; pero esto tampoco importa, pues como dijo una eminente “miembra” (de nombre Carmen Calvo Poyato) del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero, el dinero es de todos y no es de nadie.

Ni que decir tiene que, los proponentes de tan hermosa y noble cruzada ya habrían dicho en más de una ocasión que su ingeniosa iniciativa ¡También se crearía empleo!

Siguiendo las indicaciones del Ministerio de Asuntos Sociales, o como mejor deseen ustedes denominarlo (algunos es posible que tuvieran la feliz ocurrencia de proponer que se creara un ministerio específico para atender al enorme número de nuestros compatriotas calificables de “pobres”) se haría una convocatoria pública con la publicidad que se suele dar en estos casos, para seleccionar a la legión de funcionarios que integrarían la burocracia encargada, para empezar, de detectar, localizar a la multitud de “pobres” que hay en España. Por supuesto, dado que en España alrededor del 25 por ciento de las personas que están en edad de trabajar, están “oficialmente” desempleadas, y previendo que la cantidad de candidatos a funcionarios inmensa, el gobierno decidiría que quienes se apuntaran a tal proceso de selección deberían abonar una cierta cantidad dineraria, como requisito para participar en los exámenes.

Una vez realizado el “casting”, la legión de burócratas se patearía todo el territorio patrio en busca de “pobres” a los que ayudar, y dependiendo de la laxitud o severidad empleado para valorarlos, siguiendo el baremo creado exprofeso por el “observatorio de la pobreza”, se elaboraría el censo de personas candidatas a ser agraciadas con ayudas dinerarias procedentes, ¡Cómo si no! del dinero de los contribuyentes.

Como generalmente quienes manejan dinero ajeno, tal cual ya advertí al principio, en palabras de Milton Friedman, no suelen escatimar en gastos, es seguro que debido a esa exploración efectuada por los burócratas del “observatorio de la pobreza”, se llegaría a la conclusión de que eran muchos más los “pobres” españoles que los que se había pensado en principio. Y por consiguiente habría que aumentar la dotación presupuestaria destinada a tan noble causa.

Como tales iniciativas, generosas a más no poder, suelen descuadrar los presupuestos de los gobiernos y de las empresas estatales, la siguiente iniciativa que tomaría el “observatorio de la pobreza” sería sugerir al Gobierno que intentara recaudar más o que creara un “canon” especial para atender a nuestros desgraciados y “pobres” compatriotas, para ello, por ejemplo, bastaría con grabar con un pequeño tanto por ciento la gasolina, o el tabaco, o cualquier cosa que a ustedes se les ocurra, que sea de consumo corriente.

Llegados a este punto, ya se habría dado más de un caso de gente “pícara” que habría recurrido a alguna artimaña para pasar a ser catalogado como “pobre” aunque su circunstancia personal no fuera calificable de tal manera. También, como consecuencia lógica habría muchos contribuyentes (los que pagamos impuestos por coacción, y si pudiéramos “escaquearnos” los intentaríamos) que habrían llegado a pensar que la cruzada contra la pobreza era otra nueva estafa, y un despilfarro que no nos podemos permitir y que nunca se debió emprender, además de fomentar otra forma de parasitismo.

Los más pudientes ya habrían contratado los servicios de asesores fiscales para intentar no participar en el sostenimiento de una acción más de las muchas que emprende la élite oligárquica y caciquil que nos gobierna, o mejor dicho “nos malgobierna”, e incluso más de uno habría ya hecho algo para poner a buen recaudo sus ahorros y su patrimonio, fuera por el procedimiento que fuera, incluyendo el cerrar sus negocios e irse a otros lugares donde la casta parasitaria sea menos depredadora.

Moraleja: como decía un tal Winston Churchill, los colectivistas, socialistas, intervencionistas, son muy “amigos de los pobres”, por eso cuando gobiernan aumenta el número de pobres. Porque ¿Cuál acabaría siendo el resultado de emprender una acción semejante, inspirada en la bondad extrema de los sabios que forman parte del Congreso de los Diputados, sino el empobrecimiento y el saqueo de la clase media, de quienes trabajan y crean riqueza?

¡Ah, se me había olvidado, iniciativas de este tipo, más tarde o más temprano, aparte de generar déficit e inflación, acaban siendo financiadas con más y más deuda pública, y por tanto nos hipotecan más y más, por muchos años, y a nuestros descendientes directos y no tan directos!

Y por supuesto, iniciativas de esta clase aparte de fomentar la arbitrariedad de los gobiernos y quienes dirigen las empresas estatales, fomentan la corrupción de la que tanto nos hablan hipócritamente quienes la promueven con sus acciones, hipocresía que se encargan de amplificar los trovadores y aduladores de los medios de información que, también reciben enormes cantidades de dinero, en forma de subvenciones y regalos diversos por hacerle el caldo gordo a los gobernantes.

Carlos Aurelio Caldito Aunión.

DEROGACIÓN DE LA LEY DE SEGURIDAD CIUDADANA.

Antes de nada, lo de borrego va dirigido a ciertas personas, ciudadanos que se han quejado o mejor dicho, que están en contra de esta Ley…
A los demás sólo animarles a compartirlo…
Estimado borrego:
Si… lo siento pero no puedo por menos que llamar borrego a todo aquel que lo único que conoce de la Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana es lo que hay oído en los titulares de la Sexta.
Hoy te congratulas y te alegras de la próxima derogación (que no modificación) de la LO de Protección de la Seguridad Ciudadana. Y te congratulas simplemente porque en tu condición de borrego no te has molestado ni en leerla (al fin y al cabo los borregos no saben leer) y, por supuesto, no has usado ni una de tus neuronas para entender la finalidad de dicha ley… pero no te preocupes, que mi amor a los animales me hace perder un tiempo precioso en explicarte lo que significará ésta derogación.
El conjunto formado por un PSOE deshecho que no sabe donde tiene la mano izquierda, los lacayos de Maduro y los nazionalistas anti españoles me han quitado, como Policía, la ÚNICA herramienta legal que me permite quitar a un hijo de puta un cuchillo, una navaja automática o cualquier arma blanca que porte por la calle, bien en el coche, bien en el bolsillo en una zona de ocio. Es decir: que desde la derogación de la Ley que tanto aplaudes, cualquiera puede llevar un machete a lo Rambo, una navaja automática, una navaja de mariposa, unos nunchakus o incluso una katana o un machete de selva (de esos que tantos miembros de bandas latinas portan) por la calle, sin que yo pueda hacer nada para evitarlo. Es más: si quiero quitárselo, han eliminado el único instrumento legal que tenía para hacerlo, así que si no quiero que me procesen por un delito de robo con intimidación, tengo que dejar que ése “buen ciudadano” entre en la discoteca donde está tu hijo con su navaja o su cuchillo jamonero… esperemos que no le dé por usarlo contra él, le corte el pescuezo o se lo clave en su corazón, y tus actuales risas se transformen en llanto el día de mañana.
Me han quitado la única herramienta legal que me permite incautar droga o sancionar a quien la esté consumiendo a tu lado. Porque actualmente podrá sancionar a quien fume un Lucky Strike en tu autobús, pero si está fumando “María de la güena” no tengo herramienta legal para impedirlo, aunque esté a tu lado en el autobús echándote el humo a la cara. O sea que cuando vayas con tus hijos de corta edad a un parque, y tres o cuatro porreros se pongan a su lado, o un yonqui se ponga a pincharse en el parque infantil donde juega tu hijo y deje la jeringuilla llena de sangre al lado de los columpios, no me llames: llama a los servicios de limpieza de tu ayuntamiento porque yo no podré hacer nada de nada.
Es más: cuando encuentre a un camello en la puerta del colegio de tus hijos con tres pollos de cocaína para vendérselos, no podré hacer nada. Si… no son tontos y nunca llevan diez papelinas encima a la vez. Llevan la cantidad suficiente para que no pueda ser considerado más que “autoconsumo”. Pero ahora ya no podré quitárselas… espero que a tus hijos les siente bien y se metan sus “rayitas” o sus “pastis” sin la molestia de los “maderos”.
Incluso me han quitado la única herramienta legal que tengo para que, si veo que al vecino de encima de tu casa durante sus vacaciones se le rompe una tubería y tu techo está a punto de derrumbarse encima de tu cabeza y la de tus hijos, o estén las filtraciones de agua afectando a tu instalación eléctrica con el consiguiente peligro, no pueda acceder a ése domicilio a cortar el agua… O sea que lo mismo: no me llames a mí, porque no voy a entrar en un domicilio de nadie en caso de ruina inminente o grave peligro para las personas y los bienes sin el respaldo jurídico que la ley que ahora disfrutas derogando me daba antes. El domicilio es sagrado y desde esa derogación no podré entrar.
Dime ahora, querido borrego, que llame a un Juez que me autorice a entrar, que te contestaré lo que me dijo un Juez cuando le pedí permiso para un caso similar al que te cuento: “legalmente solo puedo autorizar la entrada a un domicilio por causa de delito. Vd. tiene la Ley de Seguridad Ciudadana para entrar de propia autoridad en caso de ruina o peligro grave para personas o bienes”… Pues bien: ahora no la tendré por lo que si se te cae el techo encima, no podré más que avisar a unos sanitarios para que te curen a ti o a tus hijos.
Hay muchas más cosas que tu ignoras, pero que esta Ley me permite hacer PARA TU SEGURIDAD, y que son herramientas que me van a quitar… Es decir: que te estás quitando tu mismo. Te aleccionan diciendo que esa Ley te quita libertad. No: le quita libertad al que lleva un cuchillo por la calle o al que consume drogas delante de tu hijo… Pero con su derogación les devuelve esa capacidad tan española de hacer lo que le salga a cada uno del nardo.
Disfruta ahora con la derogación, porque desde que entre en vigor la misma, esto va a ser un no parar de reír. Eso sí, no me llames porque poco podré hacer para ayudarte.
Hala borreguito: ¡disfruta lo votado!.
Un beso, abrazo o lo que quieras de este humilde ciudadano, ciudadano que estoy hasta … de tanta injusticia y que la mayoría de leyes favorezcan a los que suelen quebrantarlas.