El partido morado pretende que los pisos vacíos de los grandes propietarios -más de diez inmuebles- sean cedidos a alquiler social.
Una de las grandes obsesiones del Podemos consiste endeclararle la guerra a los propietarios de viviendas, ya que, desde su nacimiento como partido, plantea la cesión obligatoria de inmuebles a la Administración Pública con el fin de fomentar el «alquiler social», así como la legalización de los okupas y la prohibición de los desahucios -por impago de hipoteca o alquiler-,impidiendo así a los legítimos dueños la recuperación de su propiedad.
Aunque, al principio, la formación morada insistía en que su objetivo se centraba en los pisos de bancos e inmobiliarias, lo cierto es que en 2015 ya hablaba abiertamente de empresas y particulares, siempre y cuandoposeyeran más de diez viviendas.De este modo, los «grandes tenedores» se verían obligados a ceder sus inmuebles en «alquiler social» -con un precio inferior al del mercado-, bajo la amenaza directa de sanciones económicas o expropiación forzosa, en caso de que permanecieran vacíos.
Siguiendo los pasos de Baleares
Ahora, aprovechando la presentación de suproyecto alternativo de Presupuestos, Podemos detalla un poco más su particular «Plan de Alquiler de Viviendas a Precios Sociales», cuyo coste estima en 700 millones de euros para las arcas públicas en 2018. En concreto, su propuesta se enmarca dentro de las 15 que hace la formación para «cambiar un país».
Consiste en desarrollar «una ley de vivienda similar a la que en este momento se tramita en el Parlamento de las Islas Baleares, con el objetivo de incrementar la disponibilidad de viviendas de alquiler a precio asequible o alquiler social. Se pondrán a disposición del alquiler social hasta 120.000 viviendas de grandes tenedores (propietarios de más de diez viviendas) que lleven al menos dos años cerradas, mediante una cesión del uso de la vivienda desocupada a cambio de un precio de compensación a los propietarios».
Es decir, todos aquellos propietarios, tanto particulares como empresas, que mantengan vacías sus viviendas durante más de dos años correrían el riesgo de perder su propiedad mediante una expropiación de uso.
Según laley que tramita Baleares, los «grandes poseedores» son las personas físicas y jurídicas que, directa o indirectamente -a través de sociedades-, tienen diez o más viviendas en propiedad, alquiler o usufructo y participan de manera activa en el mercado (desarrollan una actividad económica con los inmuebles).
Parecen haber cambiado las tornas. El telón de acero ya no está en el Este sino en el Oeste. Europa occidental se ha llenado de musulmanes y sufre las consecuencias del yihadismo. Pero la del Este, contraria a la política de Welcome Refugees y con escasa inmigración musulmana, está a salvo de la amenaza.
Número de muertos por atentados yihadistas en Europa / AMB
El islam es una religión de paz. Nadie puede discutir eso, a menos que quiera ser tachado de racista o islamófobo. Y es verdad que una parte del islam predica la paz, el amor, la limosna, etc. Pero no se puede obviar que en aquellos países donde más musulmanes hay, más atentados y muertos se registran.
Europa es un gran ejemplo de ello. Si se tiene en cuenta la diferencia que ha existido en estos años en la aceptación o en la negación de la acogida de refugiados por parte de los países del Este y del Oeste de Europa con respecto a los refugiados e inmigrantes musulmanes, se puede comprobar la gran diferencia de víctimas de atentados yihadistas: por lo menos 618 muertos en los países del Welcome Refugees frente a 0 en los países que rechazan esa política.
Es como si el telón de acero hubiera cambiado: el telón de la amenaza y el miedo está ahora en Occidente y no en muchos de los países que sufrieron la bota comunista. Con la excepción de Rusia, con la amenaza del terrorismo checheno.
También se podría hablar del Muro de Carlomagno (los francos fueron capaces de frenar el avance del islam en la Edad Media). Cada vez más países del Centro o del Este de Europa rechazan la política del Welcome Refugees, como el caso de Austria, con su recién nombrado gobierno conservador, de Sebastian Kurz.
Si miramos el mapa elaborado con los últimos atentados acontecidos en Europa por parte de yihadistas, una cosa queda clara: Sea o no el islam una religión de paz, a menos musulmanes en un país, menos atentados y menos muertos.
Por ejemplo, durante los últimos años, en Francia han muerto 251 personas por terrorismo yihadista, siendo así el país con mayor número de víctimas. Le sigue España, con 206, en especial por culpa del atentado del 11M que tuvo un total de 191 muertos.
Después se encuentra Reino Unido con 90, muchos de los cuales han tenido lugar en los últimos dos años; le sigue Bélgica con 39; Alemania con 15; Suecia con 6; Dinamarca con 3 e Italia con 2 muertos.
Y la población de los países con más asesinatos por terrorismo yihadista coincide casi al completo (excepto España por la magnitud del 11M) con los índices de población musulmana.
En Francia casi el 9% de la población es musulmana, en Bélgica llega al 7,1%, en Gran Bretaña alcanza el 6,3%, Suecia tiene un 8,1% y España un 2,1%, y en todos ellos estos porcentajes crecerán en el futuro inmediato, según elPew Research Center.
Sin embargo, en Polonia hay menos de un 0,1% de población musulmana, la República Checa tiene menos de un 0,2 y Hungría no alcanza el 0,4%.
Así, se puede comprobar que los países del Este no han sufrido ni un solo atentado yihadista en los últimos años, a excepción -repetimos- de Rusia que hace décadas convive con el problema del intento de independencia de Chechenia.
Ilustración Viktor Orban/Actuall-AMB
Pero en el resto, entre los que se encuentra el grupo de Visegrado (República Checa, Polonia y Hungría) contrario a la política de los refugiados, el cero es el resultado de la búsqueda de víctimas del terrorismo yihadista.
Un futuro poco esperanzador
Este mismo estudio del Pew Research Center hace una predicción, según los datos actuales, sobre el futuro de la sociedad europea, que debido a esa política de puertas abiertas verá aumentar de forma considerable el porcentaje de población musulmana.
El análisis contempla tres posibilidades para el 2050, según las decisiones políticas: un escenario con una inmigración cero, otra media y otra fuerte.
Si la inmigración fuese cero, en Gran Bretaña pasarían del 6.3 al 9,7% de población musulmana; en Alemania del 6.1 al 8,7%, en Suecia llegarían al 11,1% y Francia alcanzaría el 12,7%.
Sin embargo, los países del grupo de Visegrado seguirían por debajo del 1% de población musulmana.
En un escenario de inmigración media, Francia llegaría al 17,4%; Alemania al 10,8%, Reino Unido a un 16,7% y Suecia hasta el 20%. España se quedaría en un 6,8%.
En este mismo escenario, solo República Checa y Hungría pasarían del 1% de población musulmana, mientras que Polonia y otros países del este no llegarían a ese porcentaje.
Ya en un escenario de inmigración masiva las cifras aumentan, aunque menos. Francia llegaría al 18%, Reino Unido al 17,2%; Alemania al 19,2% y Suecia sería líder en inmigración musulmana con un 30%. La media europea sería de un 14%.
Sin embargo, Polonia se mantendría con un 0,2%, la República Checa obtendría un 1,2% y aquí sí, Hungría sufriría una fuerte subida con un 4,5%.
Musulmanes rezando en las calles de Clichy
La batalla por los refugiados
Este es uno de los principales argumentos del grupo de Visegrado para oponerse a la imposición de las tasas de refugiados que, desde Bruselas, buscan aprobar desde hace casi tres años.
Pero el centro financiero de Europa no ha logrado imponer esa política por la aguerrida defensa de su soberanía por parte de Polonia, Chequia o Hungría. Una lucha a la que cada vez se adhieren más países, como Austria.
Por supuesto hay excepciones, ya que en países como Chipre, con un 25% de población musulmana, o Bulgaria, con un 11%, no se han registrado atentados yihadistas en los últimos años.
Sin embargo no se puede negar la correlación entre población islamica e inseguridad, y no solo por el caso de Europa del Este, sino por el incansable mantra de que la mayoría de las víctimas del terrorismo yihadista son musulmanes.
Si se sale fuera de Europa se comprueba, evidentemente, que la mayoría de las víctimas de estos grupos armados (suníes) son musulmanes (principalmente chiíes), con países especialmente golpeados como Afganistán o Irak (especialmente inestables desde la intervención de EEUU), Nigeria, Siria o Yemen.
Es cierto que la mayoría de los asesinados por este terrorismo son musulmanes, pero es igual de cierto que la causa de esta lacra tiene la misma raíz: el islam.
Los datos no se pueden manipular, y si alguien busca seguridad con respecto el terrorismo yihadista en Europa, el destino está claro: tendría que salir del telón de acero del Oeste y viajar al otro lado del muro de Carlomagno…. en el Este.
They seem to have changed the tables. The iron curtain is no longer in the East but in the West. Western Europe has been filled with Muslims and suffers the consequences of jihadism. But the East, contrary to the policy of Welcome Refugees and with little Muslim immigration, is safe from the threat.
Islam is a religion of peace. No one can argue that, unless you want to be branded as racist or Islamophobic. And it is true that a part of Islam preaches peace, love, almsgiving, etc. But it can not be ignored that in those countries where there are more Muslims, more attacks and deaths are recorded.
Europe is a great example of this. If one takes into account the difference that has existed in these years in the acceptance or in the denial of the reception of refugees by Eastern and Western European countries with regard to Muslim refugees and immigrants, one can verify the great difference of victims of jihadist attacks: at least 618 dead in the countries of the Welcome Refugees compared to 0 in the countries that reject that policy.
It is as if the iron curtain had changed: the curtain of threat and fear is now in the West and not in many of the countries that suffered the Communist boot. With the exception of Russia, with the threat of Chechen terrorism.
One could also talk about the Charlemagne Wall (the Franks were able to stop the advance of Islam in the Middle Ages). More and more countries in Central or Eastern Europe reject the policy of the Welcome Refugees, as in the case of Austria, with its newly appointed conservative government, of Sebastian Kurz.
If we look at the map prepared with the latest attacks in Europe by jihadists, one thing is clear: Whether or not Islam is a religion of peace, unless Muslims in a country, fewer attacks and fewer deaths.
For example, in recent years, 251 people have died in France due to jihadist terrorism, making it the country with the highest number of victims. It is followed by Spain, with 206, especially because of the 11M attack that had a total of 191 deaths.
Then there is the United Kingdom with 90, many of which have taken place in the last two years; Belgium is next with 39; Germany with 15; Sweden with 6; Denmark with 3 and Italy with 2 dead.
And the population of the countries with the most murders due to jihadist terrorism coincides almost completely (except Spain for the magnitude of 11M) with the Muslim population indexes.
In France almost 9% of the population is Muslim, in Belgium it reaches 7.1%, in Great Britain it reaches 6.3%, Sweden has 8.1% and Spain 2.1%, and in all of them these percentages will grow in the immediate future, according to thePew Research Center.
However, in Poland there is less than 0.1% Muslim population, the Czech Republic has less than 0.2 and Hungary does not reach 0.4%.
Thus, it can be seen that the countries of the East have not suffered a single jihadist attack in recent years, with the exception, we repeat, of Russia, which decades ago coexisted with the problem of the attempted independence of Chechnya.
But in the rest, among which is the group of Visegrad (Czech Republic, Poland and Hungary) contrary to the policy of refugees, zero is the result of the search for victims of jihadist terrorism.
A little hopeful future
This same study by the Pew Research Center makes a prediction, according to current data, about the future of European society, which due to this open door policy will see a considerable increase in the percentage of Muslim population.
The analysis contemplates three possibilities for 2050, according to political decisions: a scenario with zero immigration, another media and a strong one.
If immigration were zero, in Britain they would go from 6.3 to 9.7% of the Muslim population; in Germany from 6.1 to 8.7%, in Sweden they would reach 11.1% and France would reach 12.7%.
However, the countries of the Visegrad group would remain below 1% of the Muslim population.
In a scenario of average immigration, France would reach 17.4%; Germany at 10.8%, the United Kingdom at 16.7% and Sweden at 20%. Spain would remain at 6.8%.
In this same scenario, only the Czech Republic and Hungary would pass the 1% Muslim population, while Poland and other Eastern countries would not reach that percentage.
Already in a scenario of massive immigration the numbers increase, although less. France would reach 18%, the United Kingdom 17.2%; Germany at 19.2% and Sweden would be leader in Muslim immigration with 30%. The European average would be 14%.
However, Poland would remain at 0.2%, the Czech Republic would get 1.2% and here, Hungary would suffer a strong rise with 4.5%.
The battle for refugees
This is one of the main arguments of the group of Visegrad to oppose the imposition of refugee rates that, from Brussels, seek to approve for almost three years.
But the financial center of Europe has not managed to impose this policy because of the strong defense of its sovereignty by Poland, the Czech Republic or Hungary. A fight to which more and more countries adhere, such as Austria.
Of course there are exceptions, since in countries like Cyprus, with a 25% Muslim population, or Bulgaria, with 11%, there have been no jihadist attacks in recent years.
However, there is no denying the correlation between the Islamic population and insecurity, and not only because of the case of Eastern Europe, but because of the tireless mantra that most of the victims of jihadist terrorism are Muslims.
If it goes outside of Europe it is evident that the majority of the victims of these armed groups (Sunni) are Muslims (mainly Shiites), with countries especially hit like Afghanistan or Iraq (especially unstable since the US intervention), Nigeria , Syria or Yemen.
It is true that the majority of those killed by this terrorism are Muslims, but it is equally true that the root cause of this scourge has the same root: Islam.
The data can not be manipulated, and if someone looks for security with respect to jihadist terrorism in Europe, the fate is clear: he would have to leave the Western Iron Curtain and travel to the other side of Charlemagne’s wall …. in the East.
“Same old story, that’s a fact. One step up and two steps back”
Bruce Springsteen.
En el tiempo en el que usted termine de leer este artículo, si llega al final, unas seiscientas personas de todo el mundohabrán salido de la pobreza.
En 1990, el 35% de la población mundial vivía en la pobreza extrema. Hoy no llegan al 10,7%según el Banco Mundial.
En 1987, en China había 660 millones de pobres. Tras la apertura económica, esa cifra ha caído hasta solo 25 millones. En India, la cifra de pobres desde ese año se ha reducidoen más de cien millones de personas.
Sin embargo, estamos viviendo la época en la que se ignoran estas magníficas noticias para centrarse en mensajes intervencionistas sobre la riqueza. Usted leerá que “el 1% del mundo controla el 87% de la riqueza” y cosas como “si las diez personas más ricas del mundo entregaran su riqueza no habría pobreza”.
Los 635 millones de chinos que han abandonado la pobreza en los últimos treinta años disienten. Están encantados de que China sea el país donde más millonarios se crean cada año y donde más crece la clase media, y gracias a esa prosperidad se da una “desigualdad creciente” que no solo no es negativa sino que es positiva. Millones de pobres que dejan de serlo, millones de pobres que pasan a la clase media y unos cuantos que, gracias al progreso, son millonarios.
En vez de fijarnos en los modelos de éxito que han llevado a la caída sin precedentes de la pobreza, los intervencionistas se preocupan. Si se acaba la pobreza, se acaba su trabajo. Al contrario de lo que le dicen los defensores de la represión, el capitalismo está encantado con la caída de la pobreza y la mejora de la clase media. Significa más y mejores consumidores, mejores productos, más sostenibles y mayor desarrollo… y con ello, más beneficios y mejores servicios públicos. Los que sufren ante la caída de la pobreza son los redistribuidores de la nada.
Es una ridiculez de tal calibre pensar que confiscando la riqueza de los ricos se acabaría la pobreza que parece increíble que en 2017 haya que recordar el desastre y aumento exponencial de la pobreza que supuso la idea mágica del expolio al exitoso desde la época de los assignats tras la Revolución Francesa hasta los ejemplos recientes de Argentina, Zimbabue, Venezuela, etc. La lista es interminable.
El expolio a la riqueza solo ha generado pobreza y peores condiciones para todos. Además, es una mentira. Expropie la riqueza de los ciudadanos más ricos y con ello, además de destruir el empleo de miles de personas, no solo no saca a los pobres de su miseria, sino que ¿qué ocurre al año siguiente? Ya no hay ricos que expoliar. Los pobres aumentan y la miseria se multiplica ante la evidencia de que, si penalizas el éxito, repartes el fracaso.
Todos los meses de enero coinciden dos eventos, Davos y el informe de Oxfam. Muchos de ustedes pensarán que son dos eventos diferentes e incluso antagónicos, y sin embargo tienen un tronco común. La glorificación del intervencionismo como solución a los problemas creados por… el intervencionismo.
No es una casualidad. La transferencia de riqueza de los ahorradores y exitosos hacia los gobiernos es un buen negocio. Porque cuando falla siempre se achaca a que no se intervino suficiente. Y es curioso, porque la evidencia del desastre económico que supone poner como objetivo único y central dela política la redistribucióny la igualdad es evidente. Porque son consecuencias de la prosperidad, el crecimiento y el empleo.
Los objetivos no pueden centrarse en las segundas derivadas, porque desde la intervención solo se consigue que no quede nada que distribuir. La desigualdad no es lo mismo que la injusticia,como bien explica el Nobel Angus Deaton, y no nos sorprende que los intervencionistas se empeñen en situar como problema la desigualdad, cuando es de un 40% (es decir,un nivel de igualdad muy alto) en vez de la pobreza y cómo acelerar el crecimiento de la clase media, la principal pagafantas -vía impuestos- de los excesos estatales.
No es una casualidad que las sociedades con mayor libertad económica tengan también rentas más altas yEstados de bienestar más sólidos.Y eso lo saben hasta los que predican llevar a cabo lo contrario. Pero es que para e burócrata el objetivo es mantener el aparato, no hacerlo innecesario.
El capitalismo y el libre comercio han hecho más por la reducción de la pobreza que todos los comités gubernamentales juntos.
El debate de la pobreza y la desigualdad se ha convertido en una excusa para intervenir, no en cómo seguir mejorando. No quieren que los pobres sean menos pobres, solo que la clase media y alta sean menos ricos.
El intervencionismo asume que la desigualdad es un efecto perverso, no una consecuencia de la prosperidad. Y la desigualdad es positiva. Si mis compañeros de trabajo tienen más éxito que yo es un incentivo para hacerlo mejor. Solo cuando hay una desigualdad por éxito progresan las sociedades, y se garantiza un Estado de bienestar sostenible. No hay mayor desigualdad que el igualitarismo, que elimina el mérito y el incentivo a mejorar. Y el igualitarismo no solo no reduce la pobreza, la aumenta. Pero, eso sí, como aplaudíaOxfam sobre Venezuela hace ocho años, “se reduce la desigualdad”. Haciendo a todos pobres, menos a los redistribuidores. Esos se forran.
“Same old story, that’s a fact. One step up and two steps back”
Bruce Springsteen.
By the time you finish reading this article, if it reaches the end, some six hundred people from all over the world willhave come out of poverty.
In 1990, 35% of the world population lived in extreme poverty. Today they do not reach 10.7% according to the World Bank (SEGÚN EL BANCO MUNDIAL pdf)
In 1987, there were 660 million poor people in China. After the economic opening, that figure has fallen to only 25 million. In India,the number of poor since that year has been reducedby more than one hundred million people.
However, we are living in a time when this magnificent news is ignored to focus on interventionist messages about wealth. You will read that «1% of the world controls 87% of wealth» and things like «if the ten richest people in the world gave their wealth there would be no poverty».
The 635 million Chinese who have left poverty in the last thirty years disagree. They are delighted that China is the country where most millionaires are created each year and where the middle class grows the most, and thanks to that prosperity there is a «growing inequality» that is not only negative but positive. Millions of poor people who stop being poor, millions of poor people who move to the middle class and a few who, thanks to progress, are millionaires.
Instead of looking at the models of success that have led to the unprecedented fall of poverty, the interventionists worry. If poverty ends, your work is finished. Contrary to what the defenders of repression say, capitalism is delighted with the fall of poverty and the improvement of the middle class. It means more and better consumers, better products, more sustainable and more development … and with it, more benefits and better public services. Those who suffer from the fall of poverty are the redistributors of nothingness.
It is a ridiculousness of such caliber to think that confiscating the wealth of the rich would end poverty that it seems incredible that in 2017 we must remember the disaster and exponential increase in poverty that brought the magical idea of plundering to the successful since the time of the assignats after the French Revolution until the recent examples of Argentina, Zimbabwe, Venezuela, etc. The list is endless.
The plundering of wealth has only generated poverty and worse conditions for all. Besides, it’s a lie. Expropriate the wealth of the richest citizens and with this, in addition to destroying the employment of thousands of people, not only does it not remove the poor from their misery, but what happens next year? There are no more rich people to plunder. The poor increase and misery multiplies before the evidence that, if you penalize success, you share failure.
Every January there are two events, Davos and the Oxfam report. Many of you will think that they are two different and even antagonistic events, and yet they have a common trunk. The glorification of interventionism as a solution to the problems created by … interventionism.
It is not a coincidence. The transfer of wealth from savers and successful to governments is a good business. Because when it fails it is always blamed on not enough intervention. And it is curious, because the evidence of the economic disaster that supposes to put as a single and central objective ofthe policy the redistributionand the equality is evident. Because they are consequences of prosperity, growth and employment.
The objectives can not be focused on the second derivatives, because from the intervention only is achieved that there is nothing left to distribute. Inequality is not the same as injustice,as the Nobel Angus Deaton explainswell, and it is not surprising that interventionists insist on placing inequality as a problem, when it is 40% (that is,a very high level of equality) instead of poverty and how to accelerate the growth of the middle class, the main payfantas – via taxes – of the state excesses.
It is not a coincidence that societies with greater economic freedom also have higher incomesand stronger welfare states. And even those who preach to carry out the opposite know this. But it is that for the bureaucrat the objective is to maintain the apparatus, not to make it unnecessary.
Capitalism and free trade have done more to reduce poverty than all government committees combined.
The debate about poverty and inequality has become an excuse to intervene, not how to keep improving. They do not want the poor to be less poor, just that the middle and upper classes are less rich.
Interventionism assumes that inequality is a perverse effect, not a consequence of prosperity. And the inequality is positive. If my co-workers are more successful than me it is an incentive to do better. Only when there is an inequality for success do societies progress, and a sustainable welfare state is guaranteed. There is no greater inequality than egalitarianism, which eliminates merit and the incentive to improve. And egalitarianism not only does not reduce poverty, it increases it. But, yes,as Oxfam applauded Venezuela eight years ago, «inequality is reduced». Making everyone poor, less redistributors. Those are lined.
En mayo de 2015 la Comisión Europea hizo una propuesta arriesgada: un mecanismo obligatorio para repartir a 60.000 refugiados llegados a las costas de Grecia, Italia y Malta. La respuesta inicial de los Estados miembros fue escéptica, en el mejor de los casos, sólo Alemania y Suecia, las grandes potencias en la concesión de asilo, estaban a favor del “welcome refugies”.
Mientras el Grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) se posicionó rápidamente en contra. Reclamaron su derecho a decidir quién pisa su territorio, a defender su soberanía y a protegerse de problemas y conflictos que con el tiempo han traído “los refugiados” en los países que les han acogido con los brazos abiertos.
Austria o Dinamarca compartieron rápidamente la oposición de Visegrado en materia de inmigración.
Varios países más insistían, más tímidamente, en la necesidad de “proteger las fronteras exteriores.”
La UE mercantilista, se estaba equivocando una vez más, pero se obstinó en sacar adelante el suicidio de Europa. Los pequeños países del Este, los presionados no cedieron. Ni por las buenas ni por las malas. Las grandes potencias, con Alemania a la cabeza, se enfadaron y reprocharon a los gobiernos de Visegrado su negativa a aceptar cuotas de refugiados. Se les abroncó en público. Se habló incluso de sanciones, de congelar las ayudas a quienes bloqueaban…
Hoy, dos años y medio después, la victoria de quienes se negaron a las cuotas, quienes mantuvieron un discurso más certero contra la inmigración, contra la venida de terroristas islámicos disfrazados con el barniz de refugiados y pelearon sin descanso por su derecho a hacer lo que considerasen beneficioso para conservar su propia identidad y soberanía, es indiscutible.
Hasta Alemania ha acabado por reconocer que el camino del “welcome” no ha funcionado. Merkel, a su llegada a Bruselas, al Consejo Europeo, de hace poco más de un mes, reconocía que se debe reorientar la política sobre la inmigración, las cuotas habían fracasado tal y como predijeron desde el Grupo de Visegrado, dejando la idea en el aire de qué otra Europa es posible.
In May 2015, the European Commission made a risky proposal: a mandatory mechanism to distribute 60,000 refugees arriving on the coasts of Greece, Italy and Malta. The initial response from the Member States was skeptical, at best, only Germany and Sweden, the great powers in the asylum grant, were in favor of «welcome refugees».
While the Visegrad Group (Poland, Hungary, Czech Republic and Slovakia) was quickly positioned against. They demanded their right to decide who steps on their territory, to defend their sovereignty and to protect themselves from problems and conflicts that over time have brought «refugees» in the countries that have welcomed them with open arms.
Austria or Denmark quickly shared Visegrad’s opposition to immigration.
Several more countries insisted, more timidly, on the need to «protect the external borders.»
The mercantilist EU, was once again mistaken, but it was obstinate in taking forward the suicide of Europe. The small countries of the East, those under pressure did not yield. Neither the good nor the bad. The great powers, with Germany in the lead, became angry and reproached the governments of Visegrad for refusing to accept refugee quotas. They were abroncó in public. There was even talk of sanctions, of freezing aid to those who blocked …
Today, two and a half years later, the victory of those who refused the quotas, who maintained a more accurate speech against immigration, against the coming of Islamic terrorists disguised with the varnish of refugees and fought tirelessly for their right to do what that they considered beneficial to preserve their own identity and sovereignty, is indisputable.
Even Germany has come to recognize that the path of «welcome» has not worked. Merkel, upon her arrival in Brussels, to the European Council, just over a month ago, recognized that immigration policy must be reoriented, quotas had failed as predicted by the Visegrad Group, leaving the idea behind. air of what other Europe is possible.
Los socialistas de todos los partidos explican la situación del sistema de pensiones con el siguiente relato. En la época de ZP, los salarios eran altos. Por eso se recaudaba mucho por cotizaciones sociales y el sistema tenía un superávit que se acumuló en la «hucha» de las pensiones (Fondo de Reserva de la Seguridad Social, FRSS). Pero luego vino Rajoy, que es facha e insensible, e hizo una reforma laboral para facilitar el despido y bajar los salarios. Por eso hay menos empleos y salarios muy bajos, y eso explica que la recaudación de cotizaciones sociales no alcance para pagar las pensiones. Como la maldad de Rajoy no tiene límites, se gastó casi todo lo que había en la «hucha».
Puede que ese relato tenga sentido para algún desprevenido. El problema es que es esencialmente falso. Durante las dos legislaturas de ZP, el salario promedio aumentó 24,3% (de 1.313 euros/mes a 1.633). Pero en ese mismo período la inflación fue 24,2%. Por lo tanto, es falso que ZP fuera el campeón de los altos salarios: su poder de compra no varió.
Es cierto que la Seguridad Social tenía superávit. ¿Por qué? No fue porque los salarios eran altos, sino porque se crearon muchos puestos de trabajo artificiales financiados por el aumento del gasto público y una explosión de crédito bancario (a su vez financiado con endeudamiento exterior). Eran empleos artificiales porque la productividad caía (cada nuevo ocupado producía, en promedio, menos que los que ya estaban trabajando). En 2007 la productividad media era un 4,8% menor a la de 1997. ¿Cómo pudo la economía soportar los mayores costes que suponía la menor productividad? Aumentando los precios (por eso la inflación era alta) y su deuda.
La crisis corrigió de manera brutal los desequilibrios acumulados. Todos esos empleos artificiales fueron eliminados. Ese fue el mayor engaño de ZP: hizo creer a la gente que tenía un empleo, cuando lo que tenía era un ingreso insostenible financiado con deuda.
No fue la reforma laboral la que destruyó empleo. En los cuatro años anteriores a su aprobación, la Seguridad Social perdió 2,4 millones de cotizantes. Desde que se aprobó la reforma laboral, ganó 1,6 millones. Además, los nuevos empleos son genuinos: en 2017, la productividad media fue un 12% mayor a la de 2007.
La reforma laboral no provocó una caída masiva de salarios. Desde su aprobación, el poder de compra del salario medio apenas cayó 3,6%. Los salarios no suben porque el paro sigue siendo elevado y la productividad sigue siendo baja (desde 1995 hasta 2017, la productividad creció solo 6,5%, pero el salario medio, corregido por la inflación, lo hizo un 23,3%).
El déficit del sistema de pensiones tiene muchas causas: la gente vive cada vez más, por lo que cada vez hay más pensionistas (ahora hay 700.000 más que en 2011) y la pensión media no deja de crecer (14% desde 2011). Además, inciden el todavía elevado desempleo y la aún baja productividad.
Lejos de aprender de los errores del pasado, la «solución» socialista es simple: forzar una subida de salarios y aumentar los impuestos. Eso sería la semilla de una nueva crisis. Dentro del actual sistema, la verdadera solución es hacer muchas más reformas para que la productividad dé un salto y puedan crecer de manera sostenible tanto el empleo como los salarios.
A largo plazo, la única forma de blindar el sistema de pensiones de las tendencias demográficas y los vaivenes del empleo es convertir el actual sistema de reparto en uno de cuentas nocionales (como ya hacen Suecia, Italia y Polonia), para que cada uno cobre esencialmente lo que ahorró (más los intereses capitalizados), sin perjuicio de las fórmulas de solidaridad que se estimen oportunas.
PD: el Fondo de Reserva fue creado durante el gobierno de Aznar en el año 2000. Cuando ZP llegó a La Moncloa, el FRSS ya tenía acumulados más de 12.000 millones de euros. ZP lo elevó hasta unos 66.000 millones (tal vez lo mejor que hizo). Con lógica, Rajoy utilizó el FRSS para cubrir parte del déficit del sistema (las alternativas eran subir los impuestos, aumentar más la deuda pública o bajar las pensiones; si los ahorros no se utilizan en una situación de emergencia, ¿para qué están?). El FRSS tiene ahora poco más de 8.000 millones de euros.
Finalmente, fueron 32 los individuos detenidos, la pasada noche del sábado, por participar en una riña tumultuaria en en el parque Cerro Almodóvar de Aluche. A los arrestados, 22 de ellos menores, se les incautó una gran cantidad de armas blancas.
Las bandas latinas Dominican Don’t Play y Ñetas se habían concertado para celebrar una batalla campal en el espacio público madrileño. La intervención de la Policía Nacional evitó que la pelea pudiese provocar daños a los residentes de la zona.
Aparejado al incremento de la inmigración procedente de Centroamérica y Sudamérica, el fenómeno de las bandas latinas llevando la inseguridad a barrios enteros de la capital de España.
La violenta banda de marroquíes y gitanos, algunos menores de edad, autodenominada como “The Ghetto Family”, asola el casco antiguo de Bilbao con la impunidad de quien se siente a salvo, gracias a la Ley del Menor. Esta banda campa a sus anchas en Bilbao sin que la ley ni la policía puedan hacer mucho más para acabar con ellos.
Estos individuos provenientes de familias desestructuradas y consumidores habituales de drogas, son los protagonistas de la muerte a puñaladas de dos ancianos, octogenarios en su domicilio, los cuales aparecieron con signos de una violencia extrema , puñaladas y fracturas diversas, con el fin de robarles y asesinarles mientras dormían.
También están implicados en el asesinato del ex futbolista Ibon Urrengoetxea, en la violación de una joven de 14 años y en la brutal paliza a dos jóvenes de 23 años para robarles.
Mientras ellos se dedican a la extorsión, a los robos con violencia y a pegar palizas, el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, declara que no admitirá “que hechos tan trágicos como éste sirvan para que se intente generalizar una imagen de inseguridad de Bilbao” En este sentido también se manifiesta el Jefe de la Ertzainza, Josu Gotzon, “Bilbao es un lugar seguro”.
«Si las dictaduras modernas se caracterizan por constituir regímenes políticos que operan con autoritarismo al margen de la voluntad de la ciudadanía, es evidente que estamos en presencia de la formación de una dictadura internacional.»
El pasado 9 de enero conocimos que la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió una Opinión Consultiva apoyando con determinación la ideología de género. La opinión fue peticionada por Costa Rica, con claros objetivos políticos: el oficialismo es consciente de que le costará imponer la ideología de género en su estructura legal sin apoyo externo. Hace algunas semanas, valga recordar, miles de ciudadanos costarricenses —pueblo de escasa efervescencia política— salieron a las calles a marchar contra la ideología de género.
En resumidas cuentas, la Corte manifestó que la llamada “identidad de género” es ‘‘la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento’’, para luego insistir en que existe un “derecho a la identidad de género”. Sabemos bien que, en este contexto, “derecho” no significa libertad de vivir su sexualidad e identidad como le plazca a cada quien, sino obligación para los demás de ser partícipes de lo que es, en rigor, una fantasía personalísima.1
Así por ejemplo, la Corte nos dice que es un “derecho humano” que el Estado modifique los registros y documentos de identidad de las personas, sin considerar nada más que su “auto-percepción”: ya no se le puede exigir a nadie siquiera acreditaciones médicas, quirúrgicas o psicológicas. Si la auto-percepción de un individuo pasa a condicionar la percepción estatal entera, esto significa que, por añadidura, condiciona la percepción de la sociedad toda. ¿Por qué un equipo de hockey femenino, por ejemplo, debería a excluir de su plantel a un hombre que, en virtud de su auto-percepción, el Estado lo ha consagrado como mujer?
Por otra parte, la Corte establece del mismo modo que cualquier unión constituye familia y, por lo tanto, que de cualquier unión entre personas, independientemente del género y la orientación sexual de sus partes, derivan los mismos derechos inherentes al matrimonio. ¿Qué es esto si no la imposición externa del “matrimonio” homosexual y la consiguiente adopción de menores por parte de éste?
En efecto, aquello de “Opinión Consultiva” es eufemístico. La “opinión” de la Corte tiene efectos jurídicos, políticos y administrativos en todos los Estados que son parte de la Convención Americana: 22 en total. La Corte lo deja muy en claro cuando, a colación de su apoyo a la ideología de género, sentencia que “se estima necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad aplicando los estándares establecidos en esta Opinión Consultiva”. Por ello, el Tribunal insta “a esos Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internos”.
El poder en la sociedad posmoderna, al decir de Toni Negri, está descentrado. La soberanía de los Estados-nación es cosa del pasado. Las realidades nacionales son hoy un producto de la doble determinación de un poder interno y otro internacional. En este caso, el poder no se divide: se multiplica. En virtud de su dimensión internacional, se vuelve ineludible.
No se trata, desde luego, de un poder democrático. Si el ideal democrático puede definirse a partir de un régimen político que hace emanar el poder desde el pueblo para gobernar al pueblo, y que en la práctica se traduce en la determinación de la voluntad ciudadana con arreglo al uso de instrumentos electorales, el actual orden internacional carece de todos estos componentes. Todavía más: destruye los regímenes democráticos de los Estados que han optado por ellos, en la medida en que las decisiones de las Organizaciones Internacionales se imponen sobre nuestras sociedades en un movimiento que va de arriba abajo, no de abajo arriba.
¿Qué rol puede tener un Congreso Nacional en la cuestión del “matrimonio” homosexual, después de esta “Opinión Consultiva” de carácter imperativo? ¿Qué facultades tendrá en otros asuntos como la adopción homoparental? Ninguno. Estas cuestiones fueron ya resueltas y decididas no por aquellos connacionales que la ciudadanía eligió como representantes del pueblo, sino por 9 personas extranjeras que tienen poder sobre 22 Estados americanos y sus respectivas sociedades.
Si las dictaduras modernas se caracterizan por constituir regímenes políticos que operan con autoritarismo al margen de la voluntad de la ciudadanía, es evidente que estamos en presencia de la formación de una dictadura internacional. El margen de maniobra de los Estados-nación es cada vez más reducido. A partir de ahora por ejemplo, un Estado que no reconozca la adopción homosexual podrá ser denunciado por el lobby LGTB en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y de ahí tener luego un problema en la propia Corte. ¿Qué gobierno querrá ganarse un problema de este calibre para el Estado bajo su gestión?
En las dictaduras modernas, la última evasión que un individuo tenía al alcance frente a los tentáculos del poder era el exilio. Escapar al poder suponía escapar del lugar donde ese poder tenía centro. La actual desterritorialización del poder supone, no obstante, la imposibilidad del exilio. La internacionalización borra todo límite territorial; el espacio se modifica quedando todo determinado por él, lo cual significa que paulatinamente se va borrando toda posibilidad de auto-determinación. ¿Cómo eludir un poder que, a partir de la opinión de 9 personas, condiciona el marco regulatorio, jurídico y administrativo de 22 Estados?
Todavía queda, empero, una esperanza. Dijimos anteriormente que las realidades nacionales son en este momento el producto de dos fuerzas que a veces colisionan y a veces se retroalimentan: el poder interno y el internacional. En un sistema democrático, el poder interno se estructura a partir del voto popular. Los políticos que se lanzan a la carrera democrática, si quieren ganar, necesitan adecuarse a lo que piensan que la ciudadanía piensa. Si se lograra generar movilizaciones de tal magnitud que los políticos percibieran que el precio a pagar por someterse a la Corte Interamericana es mayor al precio de tener eventualmente problemas de derecho internacional con ella, el poder interno podría barrer con el internacional.
Las movilizaciones ciudadanas son de vital importancia como mecanismo de información: en la masa de gente movilizada el político recibe el mensaje de qué tiene que hacer y decir si quiere seguir siendo votado. Allí donde la ciudadanía no se moviliza, los medios de comunicación, los grupos de género y las organizaciones internacionales son los que informan al político.
Hay razones para guardar todavía esperanzas. Lo que no hay son razones para pensar que, de no actuar con urgencia, esa esperanza pueda mantenerse por mucho tiempo más.
«If modern dictatorships are characterized by constituting political regimes that operate with authoritarianism outside the will of the citizenry, it is evident that we are in the presence of the formation of an international dictatorship.»
On January 9, we learned that the Inter-American Court of Human Rights issued an Advisory Opinion supporting with determination the gender ideology. The opinion was requested by Costa Rica, with clear political objectives: the ruling party is aware that it will cost to impose the gender ideology in its legal structure without external support. A few weeks ago, it is worth remembering, thousands of Costa Rican citizens – people of little political effervescence – took to the streets to march against the gender ideology.
In summary, the Court stated that the so-called «gender identity» is «the internal and individual experience of the gender as each person feels it, which may or may not correspond to the sex assigned at the time of birth», for then insist that there is a «right to gender identity». We know well that, in this context, «right» does not mean freedom to live their sexuality and identity as it pleases each one, but obligation for others to be part of what is, strictly speaking, a very personal fantasy.
For example, the Court tells us that it is a «human right» for the State to modify the records and identity documents of people, without considering anything other than their «self-perception»: no one can be required to even medical, surgical or psychological accreditations. If the self-perception of an individual happens to condition the entire state perception, this means that, in addition, it conditions the perception of the whole society. Why would a women’s hockey team, for example, have to exclude from their roster a man who, by virtue of his self-perception, has been consecrated by the state as a woman?
On the other hand, the Court establishes in the same way that any union constitutes family and, therefore, that of any union between persons, regardless of the gender and sexual orientation of its parts, derive the same rights inherent to marriage. What is this if not the external imposition of homosexual «marriage» and the consequent adoption of minors by it?
In effect, that of «Advisory Opinion» is euphemistic. The «opinion» of the Court has legal, political and administrative effects in all the States that are part of the American Convention: 22 in total. The Court makes it very clear when, in reference to its support for the gender ideology, it states that «it is considered necessary that the various organs of the State carry out the corresponding control of conventionality by applying the standards established in this Advisory Opinion». For this reason, the Court urges «those States to really and in good faith promote the legislative, administrative and judicial reforms necessary to adapt their internal systems, interpretations and practices».
Power in postmodern society, according to Toni Negri, is off center. The sovereignty of nation-states is a thing of the past. The national realities are today a product of the double determination of an internal and an international power. In this case, power is not divided: it multiplies. By virtue of its international dimension, it becomes inescapable.
It is not, of course, a democratic power. If the democratic ideal can be defined by a political regime that emanates power from the people to govern the people, and that in practice translates into the determination of the citizen’s will according to the use of electoral instruments, the current order International lacks all these components. Even more: it destroys the democratic regimes of the States that have opted for them, insofar as the decisions of the International Organizations are imposed on our societies in a movement that goes from top to bottom, not from bottom to top.
What role can a National Congress have in the issue of homosexual «marriage», after this «Advisory Opinion» of an imperative nature? What faculties will you have in other matters such as homoparental adoption? Any. These questions were already resolved and decided not by those nationals that the citizens elected as representatives of the people, but by 9 foreign persons who have power over 22 American States and their respective societies.
If modern dictatorships are characterized by constituting political regimes that operate with authoritarianism outside the will of the citizenry, it is evident that we are witnessing the formation of an international dictatorship. The margin of maneuver of nation-states is increasingly reduced. From now on, for example, a State that does not recognize homosexual adoption may be denounced by the LGBT lobby in the Inter-American Commission on Human Rights, and then have a problem in the Court itself. What government will want to win a problem of this caliber for the State under its management?
In modern dictatorships, the last escape that an individual had within reach of the tentacles of power was exile. Escaping to power meant escaping from the place where that power was centered. The current deterritorialization of power, however, implies the impossibility of exile. Internationalization erases all territorial limits; the space is modified, everything being determined by it, which means that every possibility of self-determination is gradually erased. How to avoid a power that, based on the opinion of 9 people, conditions the regulatory, legal and administrative framework of 22 States?
There is still, however, a hope. We said earlier that national realities are at this moment the product of two forces that sometimes collide and sometimes feed back: internal and international power. In a democratic system, the internal power is structured from the popular vote. Politicians who embark on a democratic career, if they want to win, need to adapt to what they think the public thinks. If mobilizations of such magnitude were achieved that the politicians perceived that the price to pay for submitting to the Inter-American Court is greater than the price of eventually having problems of international law with it, the internal power could wipe out the international power.
Citizen mobilizations are of vital importance as an information mechanism: in the mass of people mobilized the politician receives the message of what he has to do and say if he wants to continue being voted. Where citizens do not mobilize, the media, gender groups and international organizations inform the politician.
There are reasons to still hope. What there are not are reasons to think that, if not acting with urgency, that hope can be maintained for much longer.
Bueno, ahora hay una aplicación que se lanzó en París, que advierte a las personas si están cerca de una zona prohibida y da alertas en vivo para avisar a los usuarios si corren el riesgo de sufrir un ataque sexual.
Breitbart Losdiseñadores de laaplicacióndicen que se puede usar para «informar, ubicar y evitar ubicaciones peligrosas a su alrededor y en otros lugares», y que ya ha obtenido valoraciones positivas.
La aplicación permite a los usuarios denunciar asaltos, robos, abuso sexual y «rudeza» en la capital, que ha visto a inmigrantes ilegales acampar en lascallesy cerca delas estaciones de metro .
Las mujeres parisinas se han quejado de que son objeto de constante hostigamiento por parte de los inmigrantes en ciertas partes de la ciudad. Las mujeres del distrito de Chapelle-Pajol, en el este de París, afirman que no pueden abandonar sus hogares sin recibir el abuso verbal de los inmigrantes y traficantes de drogas que se haninundadoen la zona.
Un usuario que revisó la aplicación escribió: «Es una aplicación indispensable para cualquiera que piense que el ‘enriquecimiento’ cultural de los no nativos no es compatible con nuestra forma de vida.» Otro escribió: «Dada la degradación actual, es mejor tener esta aplicación … Desafortunadamente «.
En octubre de 2016, el gobierno francés bajo el entonces primer ministro Manuel Valls, negó que haya zonas prohibidas en el país después de visitar un área donde un oficial de policía quedó en estado de coma luego de un ataque con cockteles Molotov.
La afirmación del primer ministro fuerechazadapor los sindicatos de la policía francesa que dijeron que no existen zonas prohibidas y que la policía, «los bomberos y casi todos los representantes del estado» no pueden llevar a cabo sus tareas de manera segura en esas áreas.
En febrero de 2017, un grupo de suburbios pesados de inmigrantes franceses en Seine-Saint-Denis, un departamento a las afueras de París, incluido uno con vínculos pasados con el extremismo islámico violento, sufrió noches deviolenciae incendio después de que un residente fue agredido, según los informes, bajo custodia policial.
Las autoridades francesas hanidentificado751 «zonas urbanas sensibles» («Zones urbaines sensibles» o «Zus») en toda Francia, con un gran número de barrios Zus en Seine-Saint-Denis.
El departamento, también conocido como» Molenbeek-sur-Seine «, se ha hecho famoso por la violencia, los delitos de drogas y el islamismo, quealbergaal atacante de París Bataclan 2015 y al residente de Molenbeek, Bélgica, Abdelhamid Abaaoud.
Además, algunas estaciones de metro de París seestán convirtiendo en zonas prohibidas, donde, debido al aumento de la violencia, algunos conductores de metro ya no se detendrán en ciertas estaciones del noreste de París.