Categoría: SOCIEDAD

#StopIslam .- La sumisión al Islam

Las tres premonitorias y certeras distopías del s. XX

En la historia de la literatura de la primera mitad del s. XX, se recogen tres novelas distópicas en las que se describe la nefasta deriva de la sociedad occidental, que ha conducido al mundo que conocemos hoy. Cronológicamente, se trata de “Un mundo feliz” (1932), de Aldous Huxley; de “1984” (1949), de George Orwell; y de “Fahrenheit 451”, de Ray Bradbury.

En “Un mundo feliz”, Huxley presenta un mundo muy regulado, tecnológico y deshumanizado, dividido en castas y en el que los individuos son planificados y alterados genéticamente. En este mundo, los individuos son siempre felices, gracias al consumo desenfrenado, al divertimento constante y al “soma”, droga pata eliminar las frustraciones y las emociones negativas. Ahora bien, en este mundo, el amor, las relaciones, los sentimientos, la capacidad y la libertad de razonar —que nos hace sentirnos vivos y humanos— no tienen cabida. En esta sociedad, los individuos creen ser libres y, en realidad, son víctimas y esclavos del consumo, del entretenimiento y del placer (cf. hoy, mundo occidental).

En “1984”, Orwell describe una país totalitario y represivo, que mantiene a los ciudadanos en constante vigilancia (de pensamiento, deseos y relaciones personales y familiares),  por medio de pantallas y micrófonos (cf. hoy: China, Corea del Norte, Rusia y cada vez más países); un país donde las relaciones humanas y el deseo sexual están prohibidos; un país donde el pensamiento crítico, la memoria/historia, la cultura y la libertad han desaparecido; un país donde el “Ministerio de la Verdad” se ocupa de reescribir la historia y de la propaganda, mediante la educación, los medios, el entretenimiento y el arte; un país donde reina el “doblepensar”, por medio de una “neolengua”, para pensar y verbalizar dos opiniones contradictorias y aceptar ambas y a la vez (cf. Pedro Sánchez, casta política, Ley de Memoria Histórica, etc.).

En “Fahrenheit 451”, Bradbury presenta un mundo donde los libros (símbolos y soporte de sabiduría y garantía de la memoria colectiva) están prohibidos y donde los bomberos son los encargados de localizarlos y de quemarlos para que el virus de la infección del pensamiento crítico no se propague. Se trata también de una sociedad deshumanizada y sin cultura, donde los individuos llevan una vida superficial y vacía, basada en el consumo, el entretenimiento y el placer desenfrenados. En esta sociedad, la gente siempre habla de lo mismo, nadie dice nada diferente ni original, que es lo que pasa en la actualidad. Por otro lado, hoy, en un mundo de conexiones virtuales, en el que las pantallas son omnipresentes, ya no haría falta quemar libros, ya que la gente no lee ni aprende ni, por lo tanto, sabe.

Ante estos siniestros relatos premonitorios, nadie se dio por aludido ni movió un dedo. Y, algunas décadas después, nos encontramos donde estamos: en una sociedad que ha materializado las distopias precitadas; en una sociedad desarmada y sin medios para criticar y oponerse, por citar sólo algunos casos, a la “Agenda 2030”, a “La Europa Verde”, a “la Ley de Restauración de la Naturaleza”, a “la Ciudad 20 Minutos”, a los movimientos “woke”, etc.; en una sociedad que camina hacia un mundo donde se aplicará ese eslogan del Foro de Davos y de la Agenda 2030, que reza así: “En 2030 no tendrás nada y serás feliz”, como recoge el título del relato de Aldous Huxley.

La distopía europea del s. XXI: “Soumission”

En 2015, Michel Houellebecq, escritor francés que no deja indiferente a nadie, publicó también un relato distópico, titulado “Soumission”, donde relata lo que puede suceder en Francia en un futuro próximo. En su relato, Houellebecq narra cómo, en unas próximas elecciones presidenciales y con unos partidos tradicionales abandonados por los ciudadanos, Mohammed Ben Abbes, carismático y moderado líder de los Hermanos Musulmanes, derrota, con el apoyo del PSF y la derecha, a la candidata del Frente Nacional, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.

Con Ben Abbes en el poder, se empiezan a producir una serie de cambios  en la vida de los franceses: los judíos han emigrado a Israel, las mujeres han cambiado las faldas por blusas largas y pantalones, se permite la poligamia, se anulan las leyes de igualdad entre el hombre y la mujer, se islamiza La Sorbona, se aplica la “sharía”,… Además, Ben Abbes pretende ampliar la Unión Europea a los países árabes mediterráneos, para convertirla en una nuevo “Imperio Romano Islámico”, con Francia como eje central.

“Soumission”: ¿distopia o crónica de una realidad anunciada, a corto o medio plazo?

En “Soumission”, Houellebecq plantea el espinoso tema de la islamización de la sociedad europea. Por eso, fue víctima de amenazas por pate de los fundamntalistas y tuvo que desaparecer durante una buena temporada, como Salman Rushdie por sus “Versos satánicos”, de la vida social.

Hasta ahora, esta distopía no se ha materializado pero, según muchos demógrafos, vamos camino de que se cumpla, si no se hace nada para impedirlo, tanto en Francia como en otros países y en la Unión Europea en su conjunto. En efecto, desde hace décadas, la UE es uno de los destinos privilegiados de una inmigración tanto regular como irregular. En 2021, de los 446,7 millones de habitantes de la UE, 23,8 millones  procedían de países no pertenecientes a la UE (5,3% de la población total). Si se incluyen las personas nacidas fuera de la UE pero con ciudadanía europea, la cifra sube a 38 millones (8,5%). Tres cuartas partes de ello se han instalado en Alemania, Francia, España e Italia.

Entre los inmigrantes, la comunidad más numerosa y en crecimiento constante es la musulmana, gracias a la inmigración, a la tasa de natalidad y al índice de fecundidad (2,9 niños por mujer musulmana frente el 1,5 niños de las no musulmanas). Se estima que, en la U.E., viven unos 25 millones de musulmanes (5% de la población total) y hay unas 6.000 mezquitas. Según proyecciones para el 2050, el número de musulmanes europeos se triplicará (el 14%). Algunos consideran que la política migratoria de puertas abiertas de la U.E. ha sido como un caballo de Troya y no es presagio de nada bueno. El profesor Fernando León Jiménez ha empezado a utilizar el nombre de “Eurabia” para designar a una futura Europa en la que la cultura dominante será la islámica. La evolución demográfica está en el origen de una creciente desconfianza y hostilidad hacia los musulmanes, percibidos como una amenaza para las identidades nacionales, la seguridad interna y la cohesión social. Por eso, ha surgido una cierta islamofobia entre los europeos y una cierta radicalización entre los musulmanes europeos.

La distopía de Houellebecq tiene todos los visos de que se convierta en realidad a corto plazo, confirmando así lo expresado, hace décadas, por Boumedian en la ONU o por Gadafi: Conquistaremos Europa con el vientre de nuestras mujeres”; o por unasmujeres musulmanas. en un mercadillo de Burgos: “Llegaremos a dominaros gracias a nuestros vientres y a vuestra tolerancia” (buenismo ciego y bobalicón).

© 2024 – Manuel I. Cabezas González

It is a SPERPENTIC and totalitarian religion.

Yo estoy totalmente de acuerdo con las acciones de estos Tuiteos 😁💪👌✌️

Vaya, vaya, parece que, poco a poco, la racionalidad y el sentido común están creciendo ante tanta majadería mamarracha.

La naturaleza hizo a los mamíferos ( y por si algún analfaburro progre, que son mogollón, me veo en la obligación de recordar que los humanos también somos parte del Reino Animal, orden de los mamíferos) como a otras muchas especies (por cierto, esto también para los progres y su soflama panfletaria de «no hay mas raza que la humanidad», demostrando su deficiente cultura y cerebro, la humanidad NO es una raza, es una ESPECIE ¿os enteráis de una puta vez, so cenutrios?) machos y hembras, NO HAY MAS TU TIA OS PONGAIS COMO OS PONGAIS. NINGUNA DE VUESTRAS MAMARRACHADAS TIENEN LA MENOR BASE CIENTÍFUCA.

Y ahora, DENTRO TUITEOS:

El Putin no se anda con chiquitas, no y ¿a que nadie se atreve a decirle nada? ¿Donde están esos valientes revolucionarios en Rusia?, ¿ein? 🤣

Pues este otro también deja las cosas claras. Esto no se donde es, pero en este caso, es irrelevante:

Y aquí tenemos a un chavalín que no solo no se ha dejado adoctrinar por los absurdos e completamente inútiles planes de enseñanza de los distintos gobiernos socialistas, se había acabado casi con el analfabetismo y el garrulismo en España cuando …¡ZAAS! aparecieron el PSOE Y EL PCE y así estamos.

No solo no se ha dejado adoctrinar, sino que les demuestra lo que piensa de toda esa depravada parafernalia:

Para culminar el post, aquí tenemos a un tío que pasa de someterse a la orangutana esa, a mi desde niño me enseñaron que a las niñas, chicas y mujeres no se las pega, pero también me enseñaron que hay excepciones que confirman las reglas, pero, además, si se trata de contestar a una agresión, para mi es totalmente legítimo responder con contundencia sin tener en cuenta ni sexo, ni géneros, ni cojones con ruedas, por tanto, otro gran aplauso para este señor y el peor y mas asqueroso y repugnante de mis «lapos» para la orangutana feminazi esta:

Sanidad confirma que 35.000 personas vacunadas contra la Covid-19 murieron por el coronavirus

#YoNoMeVacuno

Y ya de paso le digo al sr. D. FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS que imbéciles, cenutrios de extrema imbecilidad, siniestros lo SERÁN EL Y SUS ALLEGADOS ADEMÁS DE SUS MUERTOS. Hay quienes, al llegar a ciertas edades, deberían retirarse totalmente de la vida pública porque para hacer el mamarracho …. ¡Bah! senil total. ¡Hey Fede ¿A que no tienes lo que hay que tener para hablar de esto en tu programa? ¡Anda y que den, mequetrefe! y #YoNoMeVacuno , cenutrio.

Además, la Comisión Europea ha reconocido el fallecimiento “espontáneo” de 12.000 personas hasta el pasado septiembre de 2023 tras recibir la vacuna

POR JAVIER SALINAS

Las vacunas ni evitaron los contagios, como se prometía, luego tampoco las hospitalizaciones, como también se decía, ni los ingresos en la UCI, como se aseguraba al cien por cien, ni mucho menos los fallecimientos.

La realidad, a la vista de las cifras aportadas por el Gobierno, ha sido otra muy diferente. Si además a eso sumamos por los cientos de miles de fallecidos directamente tras la inoculación de la vacuna (especialmente la de Moderna y AstraZeneca) o los que siguen sufriendo dolorosos efectos secundarios.

Sanidad confirma que la cifra de personas fallecidas por Covid-19 con vacunación incompleta, es decir, una sola dosis, fueron de 3.319. Las fallecidas con la pauta completa fueron 31.967. 

Los datos, obtenidos por la asociación Liberum de la Dirección General de Salud Pública, reflejan que, desde el inicio de la pandemia hasta el 28 de junio de 2023, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica registró casi 14 millones de casos diagnosticados de covid-19. El estado de vacunación de estos fue el siguiente: no vacunados (5.595.653 casos), vacunados incompletos (644.923 casos), vacunados completos (6.900.233 casos). Y no consta estado de vacunación (774.002 casos).

Muchísimos contagios entre vacunados

En total, 7,5 millones de casos se diagnosticaron en personas vacunadas; “evitar el contagio era uno de los principales argumentos de imposición de las vacunas” y “principal argumento de ataque a quienes no se vacunaban”, han denunciado desde la asociación. Pese a ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó recientemente que las vacunas han reducido las muertes ocasionadas por la pandemia en al menos un 57% y han salvado más de 1,4 millones de vidas en Europa.

Liberum recuerda que, desde finales de 2020 hasta el 2023, “las autoridades sanitarias insistían en los medios de comunicación que las vacunas protegían de la infección (en un 95% la de Pfizer, y en un 100% la de Moderna) y que, en el remoto caso de que una persona vacunada se infectase en modo alguno, sería ingresada en un centro hospitalario y, por supuesto, no entraría en UCI ni fallecería de covid-19”.

Sanidad justifica estos datos de contagios entre la población vacunada argumentando que desde mayo de 2022, “el 85% de la población diana estaba vacunada [y que por eso] los nuevos casos diagnosticados fueran vacunados, en vez de no vacunados”.

La vacuna no frenó los contagios

Desde Liberum sostienen que a partir de esa fecha hubo más infectados de Covid-19 por una razón: “había mucha población vacunada“. En su opinión este argumento no es válido porque lo que “vendieron” las autoridades sanitarias “era justamente lo contrario: que la vacunación frenaría los contagios”.

Desde el Ministerio de Sanidad se sigue señalando que la diferencia en la gravedad entre los vacunados frente a los no vacunados “ha sido evidente, siendo la enfermedad más grave en los casos no vacunados”.

Según los informes de Sanidad, hospitalizaron de forma global un 5,6% de los casos no vacunados frente a un 3,3% de los casos con vacunación completa; ingresaron en UCI un 0,6% de los casos diagnosticados no vacunados frente a un 0,16% de los casos vacunados; y fallecieron el 0,9% de los casos no vacunados frente al 0,5% de los casos con vacunación completa.

Los 500 fallecidos por Moderna

Pero, lo cierto, es que el Ministerio de Sanidad confirmó hasta diciembre de 2022 cerca de 85.000 afectados por la inoculación y 500 fallecidos. Y la Agencia del Medicamento y Productos Sanitarios Española (AEMPS) acreditó, por primera vez y muy recientemente, la conexión causal entre la inyección de la vacuna Spikevax-Covid 19 de Moderna y la grave miocarditis.

Además, y como publicamos en LA BANDERA, una mujer alemana de 33 años que sufrió una trombosis tras la vacuna de la Covid-10 ha denunciado a AstraZeneca por los daños ocasionados. El tribunal ha admitido la demanda y ha obligado a la compañía farmacéutica a hacer pública toda la información que posea sobre este y otros efectos secundarios de la vacuna.

12.000 fallecimientos espontáneos

Por otro lado, recientemente, la Comisión Europea reconoció el fallecimiento “espontáneo” de 11.977 personas hasta el pasado 30 de septiembre de 2023 tras recibir la vacuna contra la Covid-19.

La información, revelada en una carta firmada por la comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides, se basa en cifras recogidas por EudraVigilance, una base de datos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) que recopila “presuntos” efectos secundarios de medicamentos reportados por pacientes y profesionales sanitarios.

Todo estos datos que van saliendo a la luz gracias a las demandas y peticiones de particulares afectados o de asociaciones implicadas en la defensa de los derechos y libertades, nos recuerdan la cantidad de insultos soeces emitidos sin pudor en los grandes medios de comunicación de España en plena pandemia y confinamiento dirigidos a los que no se habían vacunado aún o no quería hacerlo.

Juan del Val, Risto Mejide y Anabel Alonso

Es el caso del polémico escritor y colaborador de ‘El Hormiguero’, Juan del Val. Llegó a decir que todos los españoles se tenían que vacunar y “no vacunarse es síntoma de estupidez”. De no hacerlo, pidió a las autoridades, “que no puedan ir a ninguna parte porque “estáis provocando muertes, un desastre económico…”.

En ‘Todo es mentira’, Risto Mejide, aseguró que había que poner una pegatina para marcar a los no vacunados. Y que las medidas que se iban a implantar como el pasaporte sanitario iba a convertir “a los no vacunados prácticamente en apestadosque a mí me parece bien”. 

La payasa Anabel Alonso llegó a decir que “los vacunados tenemos que tener unas prerrogativas” y pedía para los que no se vacunen que “no tengan libertad de movimiento o no se les permita hacer ciertas cosas”.

Isabel San Sebastián, Enjuanes, Cristina Pardo y el payaso Quequé

La periodista Isabel San Sebastián recordaba en esos momentos que “yo bloqueo antivacunas a mansalva. Porque además es que se supone que oponerse activamente a la vacunación es un ejercicio de libertad, no, hombre, no, es un ejercicio de irresponsabilidad, eso no es libertad”.

El virólogo socialcomunista Luis Enjuanes afirmó sin pudor alguno que la Seguridad Social no debería atender a los no vacunados… Es el mismo que dijo poco después que Vox favorece cosas en España que deberían estar prohibidas como la caza o los toros.

“Evita el hospital, evita la UCI, evita la muerte. Se ve clarísimo”. Pero no fue ni mucho menos tan claro. Eso dijo la presentadora Más vale tarde, de La Sexta, Cristina Pardo, en ‘El Hormiguero’.

Polémicas fueron las palabras del payaso Quequé de la cadena Ser: “hay un puñado de idiotas entre nosotros. Y la pregunta es: con esta gente, que está favoreciendo la sexta ola, ¿qué hacemos? El primer impulso, lógicamente, sería mirarles a los ojos y decirles: deja de decir tontás y vete a vacunarte, José Ángel, que eres tontísimo. Ya nos preocupamos los demás de que no te mueras por ser gilipollas”.

Lo de Federico Jiménez Losantos

Federico Jiménez Losantos no se quedó corto y no dejó de insultar a los que querían ejercer su derecho de no vacunarse. “Es la gentuza que está contra las vacunas, imbéciles, cenutrios de extrema imbecilidad, siniestros…

El populista socialcomunista expresidente de Cantabria, mientras se saltaba el confinamiento y las medidas de distanciamiento social, decía que había que vacunar a todo el mundo, sí o sí. “Por lo civil o por lo militar”.

Todo esta presión se ejercía desde los grandes medios para justificar las medidas Covid anticonstitucionales y sobre todo el pasaporte Covid, que no era otra cosa que asfixiar a los no vacunados.

Pasaporte para “hacer la vida imposible”

Lo dijo el socialista Miguel Sebastián en La Sexta. “Yo creo que la idea del pasaporte Covid es hacerle la vida imposible a los que no se quieren vacunar. De eso es de lo que se trata, o sea que puedan ir al parque y al supermercado y poco más, como cuando estábamos confinados, ¿no? Que no puedan ir a los gimnasios, ni a los restaurantes, ni a los conciertos, ni al fútbol, ni viajar en avión. Ese es el objetivo del pasaporte Covid: hacerles la vida imposible”.

Sin embargo, ahora se ha demostrado, con datos oficiales, que los vacunados también se contagiaban y contagiaban, también ingresaban en hospitales, en la UCI, y también morían…

Mientras, los que no querían vacunarse fueron tratados como auténticos apestados, como antihéroes de España, que ni tan siquiera eran solidarios con el drama al no querer aplaudir al ritmo de Resistiré desde sus balcones o purgatorios pandémicos a las ocho de la tarde en punto.

#VacunasCOVIDVeneno

Los principales líderes protagonizan la campaña por las europeas y llaman a la acción

Pues si, ya estamos otra vez, esta vez, elecciones al Parlamento Europeo, eso que está … está por la zona de Sotillo de la Adrada en el Valle del Tietar ¿no? 😁😈

Pedro Sánchez, Alberto Núñez Feijóo, Ione Belarra y Yolanda Díaz

Por Eva Cifuentes (Diariocrítico.com)

Las elecciones europeas de 2024 van a tener un marcado carácter nacional, pues servirá para medir los apoyos tras los primeros meses de legislatura y medidas destacables como la ley de amnistía.

Los sondeos dan la victoria al PSOE, aunque el PP y Vox mantienen el tipo e incluso Alvise Pérez, el agitador político, daría la campanada.

En general se vaticina un avance de la ultraderecha en toda Europa que, de cumplirse, podría servir para afianzar al movimiento a nivel nacional en cada región.

Los principales líderes españoles se han volcado de lleno con los comicios europeos y están arropando a sus cabeza de lista en los actos.

Sánchez pide pide parar «la coalición reaccionaria» y Feijóo carga contra él

El presidente del Gobierno ha arropado a Teresa Ribera, la vicepresidenta y ministra, que es la cabeza del cartel socialista español para Europa.

Sánchez ha instado a «frenar la coalición reaccionaria«, en referencia al PP y a Vox, para lograr una mayoría progresista.

Ha llamado al voto a todos para «que no retroceda Europa, sino la ultraderecha». Ha recordado los recortes de la derecha y ha presumido de las políticas sociales a lo largo de su legislatura y quiere eso en Europa.

«No hace mucho, Europa se tambaleo como consecuencia de los hombres de negro y sus tijeras. Imaginaos si vuelven y unidos a la motosierra de la ultraderecha. Eso nos jugamos el 9 de junio», ha advertido.

Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha cargado directamente contra el presidente y ha pedido «concentrar el voto» para hacer frente al «populismo» del PSOE.

«España no se merece un presidente como tú», ha espetado en un mitin en Tomelloso, al tiempo que le ha recriminado que ha dañado la convivencia «para mantenerse en el poder».

Feijóo ha advertido que la Constitución «está en juego» y que «España siga siendo una anomalía democrática en la UE» también.

Por ello ha instado al voto y no sólo a sus simpatizantes, sino a aquellos que se hayan sentido «estafados por Sánchez».

Podemos y Sumar, enfrentados

Y a la izquierda se sitúan Podemos y Sumar, que no se han unido para estos comicios.

Los morados han remarcado la importancia de volver a ejecutar «una izquierda transformadora» para combatir «la ola reaccionaria».

Ione Belarra ha arropado a Irene Montero en el mitin de Madrid y ambas han cargado tanto contra el PP como contra el PSOE, poniendo de ejemplo que pactan elementos esenciales como la ley de suelo.

UN INCISO: No puedo publicar algunos tweets porque me tienen bloqueado, así es la izquierda, además de opresora y totalitaria, COBARDE. Este tweet, del Partido-chusma «Podemos» es un ejemplo, así que, en su lugar, subo una captura de pantalla, lo malo es el vídeo, claro, pero bueno, no es mas que otro mitin panfletario de la cajera de DIA esta. ¿Que que dice? REBUZNA, como ha hecho desde pequeña.

Montero ha arremetido contra la postura europea en la causa palestina señalando que «los intereses de Europa no tienen que ver con la paz, tienen que ver con hacerle el trabajo sucio a Estados Unidos.

Ha tildado de «pura hipocresía» la política exterior europea y ha asegurado que los morados «aunque sea difícil, aunque sea lo último que hagamos, nos vamos a poner del lado correcto de la historia».

Yolanda Díaz ha cargado también contra el bipartidismo del PP y el PSOE, una «gran coalición» que impera en Europa y contra la que anima a acabar.

Ha subrayado que Sumar es el «único» proyecto «antiausteridad» para Europa que puede hacer frente al «recorte de derechos» en materia social y económica.

Ha enfatizado que su formación aboga por proteger los derechos humanos en toda Europa en contra del modelo del odio y de los recortes de la derecha.

En materia económica ha apostado por una «fiscalidad más justa» y ha criticado la medida socialista de rebajar los impuestos a las energéticas.

«Hay que acabar con los paraísos fiscales en Europa. De esto van estas elecciones. Ahí el PP y el PSOE están de acuerdo».

Ha puesto de manifiesto la importancia de estos comicios para impedir el avance de la derecha y evitar que vuelva la época de los recortes.

«Son las únicas elecciones en que todos los votos valen lo mismo», ha recordado.

«Cuando hay que tomar las medidas valientes, solo hay una fuerza política que le dice a los poderosos que basta ya de expoliar a nuestra gente», ha remarcado la líder morada.

🌐👍🏼 | ¿Qué hace extraordinario a Occidente?

PHOTOGRAPH: RON JENKINS/GETTY IMAGES


POR DESTACADASRORY BRANKER, Y MARIA GABRIELA LARA G

En el vasto tapiz de la historia, las civilizaciones han florecido y decaído, dejando un legado que nos desafía a aprender de sus éxitos y fracasos. Occidente, esa prodigiosa amalgama de naciones que han moldeado el mundo moderno, se encuentra en un punto crítico donde su grandeza pasada se ha visto eclipsada por una crisis de identidad y propósito. A medida que exploramos las ideas presentadas, nos sumergimos en un análisis profundo de cómo el olvido de nuestras raíces y valores fundamentales amenaza con socavar los cimientos mismos de nuestra sociedad.

El ocaso de la grandeza

A lo largo de los siglos, Occidente ha disfrutado de un dominio sin precedentes en los campos de la ciencia, la tecnología y la innovación. Sin embargo, esta supremacía no surgió de la nada, sino que fue el fruto de una combinación única de libertad de expresión, capitalismo y gobierno por consentimiento. Estos pilares fundamentales fomentaron un entorno propicio para el florecimiento del pensamiento crítico, el intercambio de ideas y la recompensa por la creatividad y el mérito.

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Desafortunadamente, en las últimas generaciones, hemos sido testigos de un peligroso giro hacia el olvido de estos principios rectores. En lugar de celebrar y transmitir nuestro legado, hemos permitido que se propague una narrativa distorsionada que denigra nuestros logros y fomenta la autocompasión. Esta amnesia histórica amenaza con erosionar los mismos cimientos que nos llevaron a la cima.

El cargo cult intelectual

En un giro irónico, hemos caído en la trampa de un «cargo cult» intelectual, imitando superficialmente los símbolos de nuestro éxito pasado sin comprender su verdadero significado. Tal como las tribus del Pacífico construyeron torres de radio de bambú y pistas de aterrizaje falsas, esperando que los aviones regresaran con suministros, nosotros también estamos atrapados en un ciclo de mera imitación.

Cargo Cult

En lugar de nutrir y celebrar los valores que nos llevaron a la cima, nos hemos conformado con repetir vacíamente conceptos como «libertad» y «democracia» sin profundizar en su verdadero significado y aplicación práctica. Esta superficialidad amenaza con erosionar nuestra comprensión de lo que realmente nos ha hecho prosperar.

La importancia de la propiedad privada y los incentivos

Uno de los pilares fundamentales que hemos pasado por alto es el concepto de propiedad privada y su papel en fomentar la innovación. En gran parte del mundo, la riqueza y los bienes pueden ser confiscados arbitrariamente por regímenes autoritarios, socavando el incentivo para crear y prosperar. En contraste, Occidente ha fomentado un sistema donde la recompensa por el mérito y la creación de valor para los demás es el camino hacia el éxito.

Photo by Simone Hutsch on Unsplash

Sin embargo, esta comprensión se ha erosionado gradualmente, reemplazada por una mentalidad que demoniza el capitalismo y la libre empresa. Al perder de vista los incentivos que impulsan la innovación, corremos el riesgo de ahogar el mismo espíritu emprendedor que nos llevó a la vanguardia del progreso.

El renacer de Occidente

A pesar de los desafíos que enfrentamos, no todo está perdido. Tenemos la oportunidad de renacer y reclamar nuestro legado, pero para ello debemos emprender un viaje de redescubrimiento y reafirmación de nuestros valores fundamentales (Lo que llevamos haciendo en Destacadas desde nuestra creación). Debemos reemplazar la narrativa de la vergüenza por una celebración orgullosa de nuestros logros, reconociendo que ninguna civilización es perfecta, pero que Occidente ha sido un faro de progreso y libertad en un mundo a menudo sumido en la oscuridad.

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Este renacimiento no debe ser un ejercicio de superioridad arrogante, sino una reconciliación con nuestras raíces y una comprensión profunda de lo que nos ha hecho grandes. Solo al abrazar y transmitir estos valores a las generaciones futuras podremos asegurar que Occidente continúe siendo un faro de esperanza y progreso para el mundo.

Sobre la estatua de la Libertad se aprecia el eclipse solar. (Foto: Yuki Iwamura/AP)

En los vastos anales de la historia, las civilizaciones se elevan y caen, y Occidente se encuentra en un punto de inflexión crucial. Podemos elegir regresar a nuestras raíces, celebrar nuestros logros y transmitir nuestros valores fundamentales a las generaciones futuras, o podemos sucumbir al olvido y convertirnos en una reliquia histórica, un sociedad “eclipsada” por nuestra grandeza pasada. La elección es nuestra, y el futuro de nuestra civilización depende de ella.

Arrojar a un bebé de 3 meses (muerto) en un basural: Síntoma de una sociedad enferma.

Bukele y el hombre blandengue

Pandilleros detenidos en El Salvador. Los tatuajes son obra suya, cuando estaban en libertad

Javier Ruiz Portella 09 de noviembre de 2023

Hablamos de lo que, sin hipérbole, se puede calificar como la salvación de El Salvador emprendida por su presidente Nayib Bukele.

Es curioso que, al menos en Europa, no se le esté dando toda la atención debida a algo que constituye uno de los fenómenos más significativos de estos últimos tiempos. Me refiero a lo que, sin hipérbole, se puede calificar como la salvación de El Salvador emprendida por su presidente Nayib Bukele. Sí, es cierto que en las Redes Sociales se habla de ello; también lo es que la prensa del Sistema ha lanzado contra el régimen de El Salvador algunos de sus dardos envenenados (mayores sin embargo por parte de las Organizaciones Internacionales y ONGs), pero todo ello carece de parangón con el torrente de encono por parte de la izquierda o de entusiasmo por parte de la verdadera derecha que un asunto de tal calibre hubiese tenido normalmente que desatar.

La izquierda no ha chistado (o sólo lo ha hecho levemente), lo cual nada nos asombraría si fuese Bukele un dictadorzuelo socialista al uso. Pero no lo es. Se trata de un gobernante de derechas ante cuya actuación lo lógico sería que el mundo woke y progre se rasgara estrepitosamente las vestiduras ante lo que, a sus ojos, no puede ser más que una-atroz-y-dictatorial-represión-contra-una multitud-de-meros-presuntos-culpables-detenidos-a-mansalva. Por su parte, la derecha (la de verdad, no la derechona cobarde, cuyo epíteto explica suficientemente su silencio) tampoco se ha puesto a saltar de júbilo junto con el pueblo salvadoreño, el 95 por ciento del cual aclama, según todos los sondeos, a un presidente que en un plazo extraordinariamente breve ha puesto término al terror, la corrupción y la muerte que asolaban al país.

Veamos los hechos

En 2019, el outsider populista que era entonces Nayib Bukele ganó las elecciones a la presidencia de la República. Con ello puso término al dominio que, emponzoñados en la corrupción, ejercían desde hacía años (como mínimo, desde el término de la guerra civil en 1992) los dos partidos que se repartían el poder. Pero Bukele no se quedó ahí y la emprendió vigorosamente contra una corrupción mucho peor, pero que le era consustancial: el terror que desplegaban las pandillas denominadas Maras, las cuales habían convertido al país en el más violento de toda Hispanoamérica. Con un índice de 105,2 asesinatos por 100.000 habitantes, ello significaba que este pequeño país de unos ocho millones de habitantes contaba con la pavorosa cifra de aproximadamente 8.000 homicidios al año.

Pero no sólo se trataba de asesinatos, robos y extorsiones efectuados por miles de pandilleros, unos mafiosos tan carentes de ideología política como las actuales guerrillas y bandas de narcotraficantes que asolan a nuestra América. El número y la fuerza de las pandillas salvadoreñas era tal que habían llegado a hacerse con el control absoluto de determinados barrios o poblaciones, lugares fuera de la ley en los que, como en tantos suburbios franceses o de otros países europeos (pero con motivaciones y un trasfondo étnico bien distintos), nadie, ni siquiera la policía, podía entrar sin poner su vida en peligro.

Le bastaron sin embargo tres años a Bukele para acabar con tales horrores. Reducido el índice de homicidios a 7,8 por 100.000 habitantes, el país más violento de Hispanoamérica se había convertido en el más pacífico; con todas las obvias repercusiones que de ello se derivan en materia de riqueza y prosperidad.

¿Cómo ha podido producirse semejante milagro? ¿Cómo ha conseguido Bukele acabar con el terror? De la única forma con la que se puede acabar con tal monstruosidad: impidiendo cualquier asomo de concesión política, no vendiéndose y envileciéndose, no comprando la paz —como se ha comprado en determinada región española— a cambio de entregar a los terroristas los resortes del poder y del dinero público. Actuando por el contrario con la mayor contundencia contra ellos, dejándose de melindres y remilgos, reprimiendo a fondo, sin vacilar. Así se ha hecho en El Salvador, donde se ha proclamado el estado de excepción y se ha detenido nada menos que a 60.000 terroristas . Para alojarlos, se ha construido una gigantesca cárcel, el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), que, con capacidad para 40.000 reclusos, constituye el mayor penal de todo el continente americano. En el momento de inaugurarlo, el presidente Bukele declaraba: «Trasladamos a los primeros 2.000 pandilleros al CECOT. Ésta será su nueva casa, donde vivirán por décadas, mezclados, sin poder hacerle más daño a la población».

Duras condiciones

«Vivirán por décadas», y en condiciones duras, aunque humanas e higiénicas (nada que ver, por ejemplo, con los asesinatos entre bandas que son moneda corriente en muchas cárceles hispanoamericanas). Que las condiciones penitenciarias de El Salvador son duras, durísimas incluso, queda claro cuando se las compara con las existentes en las cárceles socialdemócratas, donde los presos son cómodamente mantenidos por el Estado sin que se vean obligados a trabajar en oficios de lo más corriente (carpinteros, pintores, fontaneros, albañiles, electriicitas…), como ocurre en El Salvador, donde deben subvenir mediante su trabajo a su alimentación y alojamiento.

Pero no sólo la vida de los penados es dura. También es duro, muy duro, para nuestros compasivos ojos ver las imágenes de estos miserables. No estamos acostumbrados a tales cosas. Lo que solemos ver son, más bien, imágenes de los cuerpos desventrados de las víctimas de crímenes o atentados cometidos por quienes, en caso de ser detenidos, aparecen la mayoría de las veces con el rostro púdicamente cubierto.

Lejos de hacerlo así, las autoridades de El Salvador envuelven la detención de sus terroristas en una meticulosa escenificación que, difundida en cantidad de videos por televisiones y redes, pretende, sin duda, servir de lección para quitarles a sus compinches las ganas de proseguir por el mismo camino. Pero algo más importante aún se juega aún en estas imágenes de centenares y centenares de presos que, a paso ligero, avanzan en tropel, pegados unos a otros, rapados al cero, esposados y con las manos en la espalda o en el cogote, inclinado el torso, baja la mirada, desnudo el cuerpo, cubierto sólo con sus negros tatuajes y sus blancos calzones.

Lo que se juega —lo que aquí se busca— es todo lo contrario del mandamiento primero de las cárceles liberales o socialdemócratas. Aquí no se busca «la dignificación y rehabilitación» de unos presos que al cabo de poco tiempo vuelven a salir a la calle con la alta posibilidad de volver a delinquir. Mediante esta exposición pública de los detenidos se buscan dos cosas: por un lado, un escarmiento que les quite las ganas de reincidir un día; por otro lado, la reparación —así sea simbólica— tanto de las víctimas de los crímenes cometidos como del conjunto de la sociedad ultrajada por ellos.

La compasión, mejor destinarla a las víctimas

Brilla aquí por su ausencia la lástima, la compasión hacia el delincuente: este gran principio de nuestra modernidad. Es ello, sin duda, lo que, incomodando a una derecha identitaria sobre la que pesa la constante amenaza de ser demonizada por sus enemigos, le ha impedido hasta la fecha abrazar con entusiasmo la causa de El Salvador.

Son distintas, en cambio, las razones que llevan a la izquierda a no abalanzarse con la saña que le es propia contra la experiencia salvadoreña. Para hacerlo, tendría que silenciar lo que todo el mundo sabe: el masivo apoyo que el pueblo de El Salvador está dando a unas medidas que desde la izquierda no se pueden sino tildar de autoritarias y antidemocráticas. Silenciarlo es tanto más difícil cuanto que no es sólo el pueblo salvadoreño el que expresa su apoyo a semejante «autoritarismo». Basta darse una vuelta por las Redes Sociales para constatar la extraordinaria cantidad de comentarios que, procedentes de toda Hispanoamérica (y de España), desean, en medio de un encendido entusiasmo, que un Bukele aparezca también en sus lares y emprenda la misma política que está haciendo renacer a El Salvador.

Uno creería a veces que la blandenguería del hombre moderno es una tara irremisiblemente expandida por doquier. Lo es, sin duda. Pero la experiencia salvadoreña también nos muestra que el mal tiene cura y que los ojos de una amplia, inmensa mayoría pueden acabar abriéndose un día de par en par.

El constitucionalismo desborda el centro de Barcelona contra la amnistía y las cesiones a los ‘independentistas’

Convocados por Societat Civil Catalana y con la asistencia de Feijóo y Abascal, bajo el lema: «No en mi nombre: ni amnistía, ni autodeterminación»

https://players.brightcove.net/55814260001/rkDAq3Wf_default/index.html?videoId=6338678784112 (POR SI FALLA EL VÍDEO)

POR: ÀLEX GUBERN DANIEL TERCERO PARA ABC

«No en mi nombre: ni amnistía, ni autodeterminación». Tras una pancarta con este lema, decenas de miles de ciudadanos -300.000, según Societat Civil Catalana, organizadora, 50.000, según la Guardia Urbana- se han manifestado por el centro de Barcelona, en la mañana de hoy, para exigir al PSOE que no acepte una amnistía para los encausados por el ‘procés’ y un referéndum de secesión en Cataluña, tal y como exigen los partidos independentistas para apoyar a Pedro Sánchez en la investidura.

La fecha escogida, el 8 de octubre, tiene un valor simbólico pues fue el día, seis años atrás, de la masiva marcha por la capital catalana, que congregó a miles de personas, para defender la unidad de España y posicionarse contra el referéndum ilegal de aquel año, celebrado solo siete días antes. Unos días antes, el 3-O, tras una jornada de huelga en Cataluña, el Rey pronunció un discurso que fue el punto de inflexión a la situación de rebeldía.

Seis años después, el constitucionalismo ha vuelto a salir a la calle, llenando Paseo de Gracia de banderas españolas y ‘senyeres’, una imagen que tras más de una década de ‘procés‘ en la que el independentismo ha monopolizado prácticamente toda la movilización callejera, no deja de chocar. Familias, grupos de jóvenes -entre estos los de S’ha Acabat!-, gente venida del resto de España… un mosaico humano diverso y celebrante, asumiendo la gravedad del momento político, sí, pero disfrutando también de una soleada mañana de domingo que acabó con Paseo de Gracia entero coreando ‘Resistiré’.

Convocada por SCC, la marcha se ha desarrollado con normalidad, en un ambiente festivo y reivindicativo, en el que la consigna más coreada ha sido la de «Puigdemont a prisión». A la cita han acudido los presidentes del PP, Alberto Núñez Feijóo, y Vox, Santiago Abascal, así como presidentes autonómicos populares y gran parte de las cúpulas de ambos partidos. También la dirección de CS. Cumpliendo con la petición que SCC hizo a los partidos de no llevar distintivos propios para evitar que la marcha se leyese en clave partidista, la sociedad civil ha sido la protagonista.

En contraste con la nutrida presencia de dirigentes del PP y Vox, ningún representante del PSC y del PSOE ha hecho acto de presencia en la manifestación. De hecho, el líder de los socialistas catalanes, Salvador Illa, ha descalificado la manifestación de hoy como un ejercicio de crispación de «la derecha y la ultraderecha» con el único objetivo de «generar miedo» azuzando el temor de que «se rompe España». Hace hoy seis años Salvador Illa estaba en el escenario junto a Josep Borrell en la manifestación convocada por SCC. El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, ha calificado la manifestación como «fracaso». «Hemos constatado una vez más el fracaso de la derecha y la extrema derecha. La manifestación de hoy es la constatación de este fracaso», ha dicho.

La marcha, que ha arrancado en la confluencia del paseo de Gracia con la calle Provenza, ha finalizado en el cruce de paseo de Gracia con la Gran Vía. Seis travesías del Ensanche que se han llenado prácticamente. Un éxito de convocatoria se mire desde el punto de vista que se mire.

En el turno de parlamentos, la presidenta de Societat Civil, Elda Mata, ha denunciado la existencia de «una hoja de ruta nacionalista para separar Cataluña de España tras 45 años de cesiones al nacionalismo a cambio de mantener el Gobierno. Ha habido un intolerable agravio entre comunidades autónomas, y un incumplimiento del deber de los gobernantes de garantizar la igualdad entre los los españoles».

También ha intervenido la catedrática de Derecho constitucional Teresa Freixes, para quien la labor de recomponer España civilmente «sólo lo podremos hacerlo si nos unimos como hicimos al hacer la Constitución. Desde la sociedad civil llamamos a los grandes partidos, y a todos los que se quieran sumar, que regresen al consenso».

Por su parte, el exmilitante del PSOE y exalcalde de La Coruña Francisco Vázquez ha dibujado el actual mapa político en nuestro país: «No nos engañemos, la amnistía y la autodeterminación son un capítulo más de un proyecto para que unos sigan en el Gobierno y otros sigan con su proyecto independentista». «Quieren volver a imponer las dos españas, las dos orillas enfrentadas. La amnistía ya nos la dimos, y la autodeterminación nos la dimos al votar la Constitución, aprobada por un 90% en Cataluña», ha señalado.

¡Menos Lobos!, so Lobas…

#StopFeminazis #NoALaIdeologíaDeGénero

La mala educación