Categoría: RELATOS

ASÍ HABRÍA SIDO AQUÍ.

Arturo Pérez Reverte cuenta cómo habría detenido a Ben Laden un comando o comanda español o española. 

Despacho oval de la Moncloa. Reunión de urgencia. Están presentes el presidente del Gobierno -Zapatero, Rajoy, el que le toque-, la ministra o ministro del ramo, los asesores y un par de generales habituales del telediario. Enfrente, una pantalla de imágenes por satélite y otra de Google Earth para que los presentes sepan, al menos, por dónde van los tiros. También hay línea directa de audio con el equipo operativo que en este momento hace rappel de un helicóptero Blackhawk Down en la casa de Osama ben Laden. La emoción es casi tanta como en una final Madrid-Barça. El presidente se come las uñas y la ministra o ministro van continuamente al servicio. O al revés. Se masca la tragedia.

Suena el audio. Hay comunicación con el CPA -Comando Paritario de Ataque- compuesto por los soldados y soldadas españoles y españolas Atahualpa Chiapas, Mamadú Bongo, Vanesa Pérez y Fátima Mansur, que van armados y armadas con fusiles HK G36E con visores holográficos, infrarrojos y otra parafernalia. Los fusiles son consecuencia de una discusión previa sobre si es éticamente aceptable que un soldado lleve armas en una democracia ejemplar como la española. Como no daba tiempo a consultarlo con el Tribunal Constitucional, se decidió votar. El ministro o ministra de Defensa y sus espadones de plantilla votaron en contra. «No se vaya a escapar un tiro -apuntó un general, el encargado de llevar el botijo- y la liemos parda.» Pese a tan prudente opinión, el resultado fue que el comando fuese armado, por cuatro votos contra tres.

Empieza la acción. Suena el audio. «Estamos en la puerta -informa la legionaria Vanesa, jefa del comando- y solicitamos permiso para entrar.» Rajoy, Zapatero o el que sea, miran a sus asesores. La tensión puede cortarse con un cuchillo. La señora de la limpieza -se llama Menchu y es ecuatoriana- que en ese momento barre el despacho, le guiña un ojo al presidente y levanta el dedo pulgar. «Permiso concedido», dice el presidente con voz ronca. El general Romerales, que es del Opus Dei, se santigua furtivo. El titular o titulara de Defensa lo apuñala con la vista. «Ya está el gafe dando por saco», murmura alguien por lo bajini.

Más audio. «Estamos frente al objetivo», informa la lejía Vanesa.«Descríbalo», ordena el presidente. «Pijama, barba, legañas. Lo normal, porque estaba durmiendo», es la respuesta. «¿Algún otro objetivo a la vista?» Carraspea el audio y suena la voz de Vanesa: «Hay también una mujer en camisón, y se la ve cabreada. Solicito instrucciones». Los del gabinete de crisis cuchichean en voz baja. Al fin asienten, y el presidente se acerca al micro. «Procedan con exquisito respeto a la ley de Igualdad y Fraternidad», ordena. Un breve silencio al otro lado de la línea. Luego se oye a la jefa del comando: «Me lo expliquen», solicita. «Actúen sin menoscabo de la dignidad e integridad física de los objetivos», aclara el ministro o ministra. «Lo veo difícil -es la respuesta- porque tras arañar al soldado Bongo, la presunta señora Laden le está mordiendo un huevo al soldado Chiapas después de quitarle el Hacheká y metérselo por el ojete. Los gritos que escuchan ustedes son del compañero Chiapas.» De nuevo hacen corro los del gabinete, cuchicheando. «Intímenla a que deponga su actitud -ordena el presidente-. Pero que la intime la soldado Fátima para que no haya violencia de género ni de génera.» Respuesta: «La intimamos, pero pasa mucho de nosotros y nosotras».

«Bueno, vale -responde el presidente tras pensarlo un poco-. Olviden a la señora Laden y céntrense en el objetivo principal. Intímenlo a él.» Acto seguido, durante unos angustiosos segundos, se escucha la voz de la soldado Fátima hablando en morube, seguida por la voz de Ben Laden. «¿Qué le han dicho?», inquiere tenso el presidente. «Que se rinda o…», responde la legionaria Vanesa. «¿O qué?», pregunta el presidente, y Vanesa responde: «Eso es precisamente lo que ha contestado él: ¿O qué?». Transcurren unos segundos de indecisión. «Solicito -dice Vanesa- permiso para afearle al objetivo su conducta.»Esta vez, el presidente no cuchichea con los asesores. «Aféesela», decide enérgico. «Demasiado tarde -informa la jefa del comando-. Se ha ido…» «¿Cómo que se ha ido?…» «Pues eso. Que ha cogido la puerta y se ha ido. Con su mujer detrás. Lo que oyen ustedes es al soldado Chiapas, que tiene un huevo menos.»

«Aborten, aborten», ordena el presidente. Y por su pinganillo, antes de cortarse la comunicación, los del comando oyen protestar airado al general Romerales. El del Opus. Por el aborto.

 FUENTE: Mariano Digital.

PASAJES DEL TERROR: El carnicero de Milwaukee

 

Juan Antonio Cebrián relata la historia del carnicero de Milwakee. Jeffrey Lionel Dahmer, más conocido como el carnicero de Milwaukee fue uno de los asesinos en serie más populares del siglo pasado, y no lo fue por la cantidad de víctimas que asesinó, si no por el grado de crueldad y el modo despiadado con el que acabó con ellas. Psicópata, necrófago y necrófilo, ésta es su triste historia.

RELATO DIVIDIDO EN DOS AUDIOS. PINCHAR EN LAS IMÁGENES

CAPÍTULO I

Jeffrey Dahmer, "El CARNICERO DE MILWAUKEE"

 

CAPÍTULO II

PASAJES DEL TERROR: Robert Hansen, el depredador de Alaska (AUDIO).

 

Pasaje del Terror de Juan Antonio Cebrián: Robert Hansen, el depredador de Alaska.

 Fecha de nacimiento: 1939
Fallecimiento: aún vive
Número de Asesinatos: 17 (oficialmente)

Nacido en Pocahontas, Iowa. Aunque se trasladó a un pequeño pueblo de Alaska a buscar suerte. Alli se convirtió en un consumado cazador… de animales.
Tenía mujer e hijos, y para sus vecinos era un hombre totalmente normal.

Hansen, tenía un modus operandi muy claro.
Poseía una avioneta y una caseta de caza alejada de la civilización, tengamos en cuenta que el tamaño de Alaska es inmenso.
Acudía a prostibulos y ofrecía suculentas cantidades de dinero a prostitutas para que subieran en su avioneta y fueran a su alejada casa de caza para goce de sus servicios.

Dividido en DOS capítulos, dos audios, PINCHAR EN LAS IMÁGENES.

CAPÍTULO I

ROBERT HANSEN, el depredador de Alaska

CAPÍTULO II

BESALE EL CULO A HANK.

Compare esta graciosa historia con los fundamentalistas extremos,
que
buscan desesperadamente y bajo cualquier tipo de argumento absurdo, creyentes en su diós

Esta mañana han llegado a mi puerta una pareja bien vestida y bien peinada.

El hombre habló primero:

Juan: Hola, yo soy Juan y esta es María.

María: Hola, estamos aquí para invitarte a besarle el culo a Hank con

nosotros.

Yo: ¿Como? ¿De que estás hablando? ¿Quien es Hank? ¿y por que tendría que

querer besar su culo?

Juan: Si tu besas el culo de Hank, te da un millón de dolares; y si no lo

haces, te cubre de mierda.

Yo: ¿Como? ¿es que es alguna clase de extraño pervertido?

Juan: Hank es un multibillionario filátropo. Hank construyó este pueblo.

Hank posee este pueblo. El puede hacer lo que quiera, y lo que quiere hacer

es darte un millón de dolares, pero no puede si tú no besas su culo.

Yo: Eso no parece tener mucho sentido. ¿Por que…

María: ¿Quien eres tú para cuestionar los deseos de Hank? ¿Es que no quieres

el millón de dolares? ¿Es demasiado un pequeño beso en el culo?

Yo: Bueno quizás, si es legítimo, pero…

Juan: Entoces vamos a besar el culo de Hank.

Yo: ¿Besais el culo de Hank frecuentemente?

María: Oh si, continuamente.

Yo: ¿Y os ha dado el millón de dolares?

Juan: Bien, aun no. No se puede recibir el dinero hasta que no marchas del

pueblo.

Yo: Entonces, ¿por que no os marchaís del pueblo y recibís el millón de

dolares?

María: No puedes marcharte del pueblo hasta que Hank te lo diga, o de lo

contrario no recibes el dinero y él te cubre de mierda.

Yo: ¿Conoceis a alguien que haya besado el culo de Hank, que haya marchado y

que después haya regresado con el dinero?

Juan: Mi madre le besó el culo a Hank durante años. Ella se marchó el año

pasado y estoy seguro que tiene el dinero.

Yo: ¿Has hablado con ella desde entonces?

Juan: Por supuesto que no, Hank no lo permite.

Yo: Entoces ¿como sabes que tiene el dinero si no has hablado con nadie que

lo haya recibido?

María: Bueno, antes que abandones quiero darte una pequeña muestra. Tal vez

tengas un accidente, tal vez ganes un pequeño premio en la lotería, tal vez

encuentres un billete de veinte dolares en la calle.

Yo: ¿Y que tiene eso que ver con Hank?

Juan: Hank tiene ciertas «conexiones»

Yo: Lo siento, pero esto suena como si fuera un extraño juego de consola.

Juan: Pero es un millón de dólares, ¿puedes realmente arriesgarte? Y

recuerda, si no le besas el culo te cubre de mierda.

Yo: Tal vez si pudiera verle, hablar con él, tener detalles sobre él…

María: Nadie ve a Hank, nadie habla con él.

Yo: ¿Entonces como le besais el culo?

Juan: En ocasiones únicamente le mandamos un beso y pensamos en su culo.

Otras veces besamos el culo de Karl y el se lo transmite.

Yo: ¿Quien es Karl?

María: Un amigo nuestro. El es quien nos ha hablado sobre besar el culo de

Hank. Todo lo que tenemos que hacer es invitarlo a comer de vez en cuando.

Yo: ¿Y vosotros habeis creido sus palabras cuando ha dicho que existe un

Hank, que Hank quiere que le beses el culo y que te recompensará?

Juan: ¡Oh no! Karl tiene una carta de Hank de hace mucho tiempo donde lo

explica todo. Aquí tienes una copia para tí, míralo por ti mismo:

Del escritorio de Karl

Besa el culo de Hank y el te dará un

millón de dolares cuando te marches

del pueblo. Bebe con moderación

Cubre de mierda a quellos que no

sean como tú. Come bien. Hank dictó

esta carta el mismo. La luna está

echa de queso verde. Todo lo que

dice Hank es cierto. Lávate las manos

despúes de ir al baño. No uses

alcohol. Come tus salchichas en

bollos, sin condimentos.

Yo: Esto está escrito en papel con el membrete de Karl

María: Hank no tiene papel.

Yo: Tengo la impresión que si lo comparamos encontraremos que esta es la

letra de Karl.

Juan: Por supuesto, pero Hank lo dictó.

Yo: ¿Pensaba que deciais que nadie puede ver a Hank?

María: No ahora, pero hace tiempo hubo a algunas personas.

Yo: Pensaba que deciais que era un filántropo. ¿Que tipo de filántropo cubre

de mierda a la gente solo por que sean diferentes?

María: Eso es lo que Hank quiere, y Hank siempre está en lo cierto.

Yo: ¿De donde has sacado eso?

María: El punto 7 dice que: «Todo lo que dice Hank es cierto» ¡esto es

suficiente para mi!

Yo: Quizás vuestro amigo Karl hizo las normas el mismo.

Juan: ¡Imposible! el punto 5 dice: «Hank dictó esta carta el mismo». Al

mismo tiempo, el punto 2 dice «Usa el alcohol con moderación» el punto 4

dice «Come bien» y el punto 8 dice «Lávate las manos despúes de ir al baño».

Todo el mundo sabe que esto es cierto, por lo tanto, todo lo demás debe ser

cierto también.

Yo: Pero el punto 9 dice «No uses alcohol» lo cual entra en conflicto con el

punto 2, y el 6 dice «La luna está echa de queso verde» lo cual no es

cierto.

Juan: No existe contradicción entre los puntos 2 y 9, el segundo simplemente

clarifica el primero. Y por lo que respecta al 6, tú nunca has estado en la

luna, por que no puedes hablar con seguridad.

Yo: Los científicos tienen claramente establecido que la Luna esta echa de

roca…

María: Pero ellos no saben si la roca viene de la Tierra, o del espacio

exterior, por lo que puede ser fácilmete queso verde.

Yo: Realmente no soy un experto, pero pienso que la teoría de que la Luna

fue «capturada» por la Tierra ha sido descartada. Por otra parte, no saber

de donde viene la roca no la convierte en queso.

Juan: ¡Ajá! Acabas de admitir que los científicos cometen errores ¡pero

nosotros sabemos que lo que dice Hank es cierto!

Yo: ¿Lo sabemos?

María: Por supuesto, el punto 5 lo dice.

Yo: Estais diciendo que Hank siempre está en lo cierto por que la lista lo

dice, la lista es cierta por que Hank la ha dictado, y sabemos que Hank la

ha dictado por que la lista lo dice. Esta lógica circular no se diferencia

en nada de decir que Hank es verdad por que lo dice Hank.

Juan: ¡Ya lo está comprendiendo! es reconfortante ver que alguien se está

acercando a la forma de pensar de Hank.

Yo: Pero… oh, no te preocupes. ¿Cual es el trato con las salchichas?

(María se sonrroja)

Juan: Las salchichas en bollos, sin condimentos. Esta es la forma de Hank.

Cualquier otra forma es incorrecta.

Yo: ¿Que ocurre si no tengo un bollo?

Juan: No hay bollo, no hay salchicha. Una salchicha sin bollo es incorrecto.

Yo: ¿Sin salsa? ¿Sin mostaza?

María: (asombrada) Parece irremediablemente condenado.

Juan: (Gritando) ¡No hay ninguna ambiguedad en su lenguaje! ¡Cualquier tipo

de condimentos están prohibidos!

Yo: Entonces de una enorme pila de chucrut con algunas salchicas pinchadas

en ella ni hablamos ¿no?.

María: (Se pone los dedos en los oidos) No te estoy oyendo, nana nana nana.

Juan: (con cara de aversión) ¡Eso es repelente! no se que clase de demonio

comería eso…

Yo: ¡Hank! el come eso todo el tiempo.

(María palidece)

Juan: (cogiendo a María) Bueno, si yo hubiera sabido que eras uno de esos no

habría perdido mi tiempo. Cuando Hank te cubra de mierda yo estaré allí,

contando mi dinero y burlándome. Yo besaré el culo de Hank por tí. Tú,

comedor de salchichas sin bollo y devorador de chucrut.

(Al decir esto, Juan arrastró a María al coche que le esperaba y arrancó a

toda velocidad.)

PASAJES DEL TERROR: Henri Landru (AUDIOS)

 

 

Escuchamos a Juan Antonio Cebrián  en  la historia de Landrú, apodado el Barba Azul francés o el mataviudas.

EN DOS EPISODIOS (2 AUDIOS).

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CAPÍTULO I

CAPÍTULO II

PASAJES DEL TERROR: La envenenadora de Valencia (AUDIOS).

 

Recordamos con Juan Antonio Cebrián el caso de la envenenadora de Valencia, Pilar Prades.

EN DOS CAPÍTULOS.

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CAPÍTULO I

Pilar Prades, la envenadora de Valencia

 CAPÍTULO II

PASAJES DEL TERROR: Los vendedores de cadáveres Burke y Hare (AUDIOS)

 

Recordamos con la voz de Juan Antonio Cebrián  esta historia de estos dos psicokillers  norirlandeses,  que cometieron sus crímenes en Edimburgo y vendieron los cuerpos de sus víctimas a la Faculta…d de Medicina de la Universidad de Edimburgo.

NOTA: Son dos audios separados, el capítulo I y el II

PICHAR EN LAS IMÁGENES:

CAPITULO I

CAPÍTULO II

LAS GEMELAS VAMPIRO.

 

 

Esa noche estaba nevando más de lo usual en Alemania, pero eso no le importaba a Charles Goldsmith ya que sus pensamientos eran para el bienestar de sus grandes tesoros: su esposa Elizabeth y su primogénito.

Su esposa se encontraba encerrada en la habitación con dos enfermeras que la estaban asistiendo en el parto, para el nacimiento de su primer bebe, mientras que él se encontraba abajo con Damián; un amigo de la familia; esperando resultados. De pronto se escuchó el llanto de un bebé, rápidamente subió por el pasillo hasta llegar a la habitación en donde se encontraba su esposa, abrió la puerta, pero una de las enfermeras lo detuvo diciéndole:

– Aun no, todavía falta uno.

Charles se quedo pasmado mientras que la enfermera le cerraba la puerta en su cara. Se dirigió lentamente a donde se encontraba Damián y se sentó junto con él para seguir esperando el fin de esto.

Pasó casi una hora y de pronto se escucharon unos pasos que se dirigían hacia ellos, al levantar la mirada, notaron que era una de las enfermeras que asistían a Elizabeth, los vio a ambos y les dijo con una voz muy alegre y suave:

– Ya nacieron y tanto la madre como los pequeños están fuera de peligro, así que ya puede verlos.

En ese instante; Charles corrió hacia donde se encontraba Elizabeth, al entrar encontró a su esposa acostada en una enorme cama y observó que cargaba en ambos brazos unos pequeños bultos, se acercó despacio, tomó uno de los bultos y al acercárselo observó a una pequeña bebita.

Su esposa le dijo con voz cansada y enternecedora:

– Son gemelas, nuestras pequeñas gemelitas.

Charles no pudo contener la alegría y soltó una risa al mismo tiempo que en sus mejillas pasaba una lágrima, vio a la pequeña que tenía en brazos y en voz alta le dijo a Elizabeth:

– Esta pequeña se llamará Serenety.

Entonces Elizabeth también pronuncio:

– Y ésta se llamará Serena.

Charles Goldsmith y Elizabeth Baudelaire, pertenecen a dos poderosos clanes en el terreno de los vampiros, ellos se conocieron hace unos años, cuando eran jóvenes, pero como nacieron en esas familias, en ellos recaía la gran responsabilidad de darle la vida al ser más poderoso en el mundo vampírico.

Cuando Elizabeth quedó embarazada, se esperaba que naciera un solo bebe, pero por algún motivo, nacieron dos gemelas, recibieron los ancianos del mundo vampírico y esto estaba relacionado con alguna profecía y efectivamente si, ellas eran las gemelas predestinadas, en la cual una de ellas va a ser el ser más poderoso del mundo, no solo de los vampiros sino del universo, pero la única manera para que este ser continúe su legado, se tenía que reproducir con un descendiente de uno de los ancianos, es decir la familia Kamiya. Pero para algunos vampiros ellas dos, junto con el descendiente del anciano eran una gran amenaza.

Después de 5 años del nacimiento de Serenety y Serena, ambas habían sido criadas con una educación superior que la de un ser humano, aprendieron también como combatir ante enemigos, pero como eran muy jóvenes y el entrenamiento estaba empezando.

La familia Goldsmith, se encontraba en casa, junto en la chimenea, de pronto se escuchó un horrible estruendo, Charles se levantó, busco un sable y se dirigió a donde se originaba ese estruendo, caminó por el pasillo y observó que habían 10 hombres , entonces él les preguntó:

– ¿Quiénes son ustedes?, ¿qué hacen en mi casa?

Uno de los hombres se le acercó y le dijo:

– por ordenes del consejo de la jerarquía vampírica, tenemos la orden de matarlo a usted y a su familia.

Charles no esperó más y grito a Elizabeth:

– Elizabeth, saca a las niñas de aquí, huyan…

Inmediatamente, Elizabeth tomó a ambas niñas, las cubrió y salió corriendo con ellas fuera de la casa para esconderse, pero la nieve era tan densa, que les impedía correr muy rápido.

Cuando estaban corriendo, Serenety se cayó, al voltearse Elizabeth para recogerla, vio muy aterrada a los hombres que habían entrado a la casa.

Los hombres tenían sus ropas manchadas de sangre y a la vez sus ojos eran horribles, estaban rojos de sangre, típicos de un vampiro. Uno de ellos tenía en sus manos algo y al levantarlo, Serena grito aterrada, ese algo era la cabeza cercenada de su padre.

Elizabeth levantó a Serenety y la empujó hacia donde estaba Serena y les dijo:

– ¡Corran niñas, corran!.

Serenety y Serena corrieron, pero ambas voltearon y miraron como su madre era asesinada antes sus ojos, chorro de sangre cubrían la nieve blanca, Serenety grito y los hombres se empezaron a acercar a ellas. Cuando uno de ellos tenía enfrente a Serenety, cayó al suelo con la cabeza destrozada, tanto fue la explosión de la cabeza que la sangre cayó en las niñas.

Todos voltearon a ver lo que era, incluyendo a las niñas y observaron que detrás de ellos había un niño de uno 9 años, vestía una abrigadora chaqueta color caqui y pantalones negros, el cabello era negro tenía una palidez asombrosa y por ultimo sus ojos eran rojos, iguales a los vampiros que las estaban atacando. Serenty se quedó inmóvil al verlo, pero 4 de esos hombres se lanzaron hacia el niño y 6 hacia ellas, uno de ellos tomó a Serena por el cabello y estaba a punto de morderle el cuello cuando de pronto le exploto la cabeza.

Al caer el cuerpo sin vida de aquel hombre, Serena alzó la mirada hacia Serenety y vio que sus ojos estaban rojos, Serenety tenía los mismos ojos rojos de aquel niño, era como el despertar de un vampiro sanguinario. Serenety se le acercó a Serena y le dio la espalda, al mismo tiempo que le decía:

– Yo te protegeré, no permitiré que te hagan daño.

Los otros hombres, al ver a uno de ellos muerto, se abalanzaron hacia Serenety, pero cada uno iba cayendo muerto con la cabeza hecha pedazos. Esa acción la había cansado mucho y cayó encima de la nieve cubierta de sangre, Serena se le acercó y vio que los ojos de Serenety brotaban lágrimas mientras que sus ojos volvieron a la normalidad. Serenety trató de levantarse y difícilmente lo logró, estaba completamente cansada, pero el hecho de proteger a su hermana le dio la fuerza para mantenerse en pie.

Su vista se centro en donde estaba el niño y ambas vieron que él se acercaba a donde ellas estaban, le dio la mano a Serenety, pero como estaba agotada cayó en los brazos del niño quedando completamente inconsciente.

Serena le pregunto al niño:

– ¿Cómo te llamas?

El niño la quedo viendo y le respondió:

– Mi nombre es Kaoru Kamiya y soy hijo de Julia y Sabusa Kamiya, una de las familias de vampiros más poderosas del mundo.

Serena trato de presentarse, pero el niño la interrumpió:

– Tu eres Serena, la hija mayor de la pareja Goldsmith y ella es Serenety, ustedes son las gemelas predestinadas. No se preocupen yo las llevare a un lugar seguro.

Entonces cargo a Serenety en sus hombros y las llevó a la casa de Damian. Cuando golpearon la puerta, Damian abrió y vio que los niños estaban ensangrentados, tras hacerlos pasar a la casa, llevó a Serenty a una habitación y la recostó en la cama.

Después fue a la sala en donde se encontraba Serena y Kaoru y le preguntó sobre lo ocurrido:

– Mataron a mis padres y no sé dónde iremos ahora. Respondió Serena

Damián replicó:

– Se quedaran conmigo.

Kaoru se levanto y camino hacia la puerta diciendo:

– Me voy, volveré mañana para ver como están.

Damián lo siguió hacia la puerta y antes de salir de la casa Kaoru dijo:

-Serenety es mi prometida.

Damián asintió con la cabeza.

A la mañana siguiente Serenty se levanto muy asustada buscando a Serena, pero se tranquilizo cuando la vio a su lado, se puso algo de ropa y bajo junto con ella a la sala en donde se encontraba Damián y Kaoru. Ella los observó fijamente preguntó:

– ¿Porqué que asesinaron a nuestros padres?

Damián respondió:

– Ellos eran unas de las familias más poderosas de los vampiros y por eso los mandaron a asesinar, pero el gran error que cometieron es que no las asesinaron a ustedes ya que una de ustedes es el ser más poderoso de todos los vampiros. Y él es Kaoru Kamiya, hijo de un poderoso clan vampírico, también asesinaron a sus padres.

Por asunto de protegerlas, he decidido que nos iremos de este país, nos iremos a Nicaragua.

Y así llegaron a ese país y se cambiaron los nombres, ahora ellas eran Brenda y Cinthya Murillo.

AUTORA: cinthya 2009



PASAJES DEL TERROR: La mansión de los horrores de Edward Gain.

 Juan Antonio Cebrián narra la historia de este asesino, cuyo caso sirvió de inspiración para películas como Psicosis, American Psycho, La Matanza de Tejas o El Silencio de los Corderos.

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PASAJES DEL TERROR: Carmen Broto Buil, La Cenicienta de Barcelona (AUDIO).

De una de las secciones del programa de ONDA CERO RADIO «LA ROSA DE LOS VIENTOS», original de Juan Antonio Cebrian, desgraciadamente fallecido y hoy conducido por uno de sus colaboradores, Bruno Cardeñosa.

Narraciones sobre terror, misterio, crimen, casos célebres, psicokillers……

Este fué un HECHO REAL.

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