Bueno, ahora hay una aplicación que se lanzó en París, que advierte a las personas si están cerca de una zona prohibida y da alertas en vivo para avisar a los usuarios si corren el riesgo de sufrir un ataque sexual.
Breitbart Losdiseñadores de laaplicacióndicen que se puede usar para «informar, ubicar y evitar ubicaciones peligrosas a su alrededor y en otros lugares», y que ya ha obtenido valoraciones positivas.
La aplicación permite a los usuarios denunciar asaltos, robos, abuso sexual y «rudeza» en la capital, que ha visto a inmigrantes ilegales acampar en lascallesy cerca delas estaciones de metro .
Las mujeres parisinas se han quejado de que son objeto de constante hostigamiento por parte de los inmigrantes en ciertas partes de la ciudad. Las mujeres del distrito de Chapelle-Pajol, en el este de París, afirman que no pueden abandonar sus hogares sin recibir el abuso verbal de los inmigrantes y traficantes de drogas que se haninundadoen la zona.
Un usuario que revisó la aplicación escribió: «Es una aplicación indispensable para cualquiera que piense que el ‘enriquecimiento’ cultural de los no nativos no es compatible con nuestra forma de vida.» Otro escribió: «Dada la degradación actual, es mejor tener esta aplicación … Desafortunadamente «.
En octubre de 2016, el gobierno francés bajo el entonces primer ministro Manuel Valls, negó que haya zonas prohibidas en el país después de visitar un área donde un oficial de policía quedó en estado de coma luego de un ataque con cockteles Molotov.
La afirmación del primer ministro fuerechazadapor los sindicatos de la policía francesa que dijeron que no existen zonas prohibidas y que la policía, «los bomberos y casi todos los representantes del estado» no pueden llevar a cabo sus tareas de manera segura en esas áreas.
En febrero de 2017, un grupo de suburbios pesados de inmigrantes franceses en Seine-Saint-Denis, un departamento a las afueras de París, incluido uno con vínculos pasados con el extremismo islámico violento, sufrió noches deviolenciae incendio después de que un residente fue agredido, según los informes, bajo custodia policial.
Las autoridades francesas hanidentificado751 «zonas urbanas sensibles» («Zones urbaines sensibles» o «Zus») en toda Francia, con un gran número de barrios Zus en Seine-Saint-Denis.
El departamento, también conocido como» Molenbeek-sur-Seine «, se ha hecho famoso por la violencia, los delitos de drogas y el islamismo, quealbergaal atacante de París Bataclan 2015 y al residente de Molenbeek, Bélgica, Abdelhamid Abaaoud.
Además, algunas estaciones de metro de París seestán convirtiendo en zonas prohibidas, donde, debido al aumento de la violencia, algunos conductores de metro ya no se detendrán en ciertas estaciones del noreste de París.
Tiene una contratada a jornada completa por debajo del salario mínimo
Irene Montero y Pablo Iglesias en sus escaños del Congreso.(Foto: Francisco Toledo)
Podemos siempre ha intentado mostrarse como el baluarte de los derechos de los trabajadores. Sin embargo su contratación dice lo contrario: 71 trabajadores de sus 240 empleados están contratados a tiempo parcial, un tipo de convenio que conlleva unos salarios que no superan los 1.000 euros mensuales en la gran mayoría de los casos. Muchos de los trabajadores reciben 991 euros o una cantidad inferior por el trabajo realizado para los morados. 62 personas trabajan a media jornada, 6 al 60% de su tiempo y otras cuatro a menos del 35%.
Las cifras del paro nunca son bien recibidas por los dirigentes de Podemos. Achacan el descenso del número de parados a la temporalidad y exigen que aquellos que son contratados lo hagan por un “sueldo digno” y con unas condiciones que les permitan vivir. Sin embargo, la agrupación morada cuenta con un gran número de empleados a media jornada, mileuristas o incluso con salarios inferiores. Uno de los ejemplos más claros es Galicia, donde, de diez nóminas, ocho son de 1.032 euros brutos mensuales y solo un par son contratos a tiempo completo. Esto significa que a sus cuentas corrientes únicamente llegan 888,9 euros.
El 30% de los trabajadores de Podemos tienen contratos precarios de media jornada
Sin embargo, no son los peor parados en el partido. Una de las mujeres que trabajan como apoyo en las tareas de gestión, publicación y creación de acciones en Redes Sociales, percibe únicamente 803 euros brutos por su desempeño. Una jornada completa por la que no llega a ingresar ni 800 euros mensuales.
Un caso aún más grave es el de la asistente ejecutivo de la secretaria de coordinación del Consejo Ciudadano Estatal cuya nómina es de 744 euros brutos por trabajar a jornada completa para el partido. Esto significa que su sueldo es el sueldo mínimo interprofesional, un asunto de especial recurrencia en las quejas de los de Podemos en sus mítines y quejas hacia el Partido Popular.
El 30% de los trabajadores de Podemos tienen contratos precarios de media jornada
También cuentan con puestos al 25% de jornada a los que pagan algo más de 400 euros. Las desigualdades entre los sueldos quedan reflejadas en algunos datos que ofrecen que Podemos paga a varios de sus empleados cifras superiores por una jornada menor que la de otros.
Todas las nóminas, publicadas en el portal de transparencia de Podemos, dejan a la vista la incoherencia, una vez más, del discurso de la formación morada.
Hace ya algunos años, había dos comunistas que vivían descontentos en Austria y se morían de ganas por ir a vivir a la URSS. Sin embargo, habiendo oído rumores sobre los problemas de abastecimiento, no acaban de decidirse. Un día dice uno:
– Mira, tengo una idea. Yo iré primero a la URSS y viviré allí durante una temporada. Comprobaré si son ciertos los rumores, y entonces te escribiré una carta diciéndote si puedes venir o si debes quedarte aquí en Austria.
– Me parece una buena idea, pero ¿qué pasaría si también fuesen ciertos los rumores sobre la censura del correo?
– Humm… bueno, pues vamos a hacer una cosa; si te escribo la carta con una tinta azul es que puedes venir a la URSS; si te la escribo con tinta negra es que debes quedarte en Austria.
– De acuerdo, camarada.
Así que uno de ellos se va a vivir a Rusia, y al cabo de varios meses su camarada recibe una carta escrita con tinta azul que dice:
«Querido camarada, «Este sitio es maravilloso. Me va fenomenal; tengo un trabajo fabuloso y vivo en un apartamento enorme. Los precios son bajísimos y puedes comprar toda la comida y la bebida que quieras. Ni siquiera pienso en regresar, ya que, quién en su sano juicio querría marchase de un lugar donde los mercados están tan bien abastecidos que,curiosamente, lo único que NO puedes conseguir es TINTA NEGRA.»
A few years ago, there were two communists who lived in Austria and were dying to go to live in the USSR. However, having heard rumors about the problems of supply, they have not just decided. One day says one:
– Look, I have an idea. I will go to the USSR first and live there for a while. I’ll check if the rumors are true, and then I’ll write you a letter telling you if you can come or if you should stay here in Austria.
– I think it’s a good idea, but what if the rumors about mail censorship were also true?
– Humm … well, let’s do one thing; if I write you the letter with a blue ink it is that you can come to the USSR; If I write it to you with black ink, you must stay in Austria.
– All right, comrade.
So one of them goes to live in Russia, and after several months his comrade receives a letter written in blue ink that says:
«Dear comrade,» This place is wonderful. It’s going great for me; I have a fabulous job and I live in a huge apartment. The prices are very low and you can buy all the food and drink you want. I do not even think about returning, since who in their right mind would want to leave a place where the markets are so well supplied that, curiously, the only thing you CAN NOT get is BLACK INK. «
“En el alboroto de la farándula, en la perturbación del deseo, o en la turbulencia de las pasiones que se manifiestan en la actividad del espectáculo profesional y sus intereses económicos, es difícil saber qué se debe al amor y qué a la envidia, al odio o a la venganza”…
Ayer se celebró el 525 aniversario de la Toma de Granada, un hecho ocurrido en 1492 y con el que se culminaron ocho siglos de Reconquista cristiana contra la invasión musulmana de España.
Como viene siendo habitual, la ultraizquierda no perdió la oportunidad de rechazar un hecho glorioso de nuestra historia, demostrando su más absoluta ignorancia al respecto, y su habitual hispanofobia.
Mientras ayer critican la Toma de Granada, tachándola de “genocidio”, celebran un genocidio comunista.
Hace falta ser muy ignorante para llamar “genocidio” a aquel hecho que, no supuso la eliminación de la población musulmana de Granada.
Es decir, que el mensaje no es que los genocidios no se celebran, sino que pueden celebrarse los genocidios comunistas, pero no las gestas históricas españolas aunque no fuesen ningún genocidio.
Al final, todos los posicionamientos de la ultraizquierda sobre la historia de España se reducen a una misma cosa: la hispanofobia. La ultraizquierda odia a España porque la trayectoria histórica de nuestra Nación está estrechamente ligada a la Cristiandad, motor de la Reconquista.
Los comunistas tienen en común con los islamistas el haberse quedado con las ganas de someter a España, cómo trataron de convertir a España en los años 30 en un satélite de la URSS.
Yesterday, the 525th anniversary of the Taking of Granada was celebrated, an event that took place in 1492 and that culminated eight centuries of Christian Reconquest against the Muslim invasion of Spain.
As usual, the ultraleft did not lose the opportunity to reject a glorious event in our history, demonstrating its absolute ignorance about it, and its usual hispanophobia.
While yesterday they criticize the Taking of Granada, calling it «genocide», they celebrate a communist genocide.
It is necessary to be very ignorant to call «genocide» to that fact that, did not suppose the elimination of the Muslim population of Granada.
That is to say, the message is not that the genocides are not celebrated, but that the communist genocides can be celebrated, but not the historical Spanish exploits even if they were not genocide.
In the end, all the positions of the ultra-left on the history of Spain are reduced to the same thing: the hispanophobia. The ultra-left hates Spain because the historical trajectory of our Nation is closely linked to Christianity, the engine of the Reconquest.
The communists have in common with the Islamists to have stayed with the desire to subdue Spain, how they tried to turn Spain in the 30s into a satellite of the USSR.
Con cañones de agua, policías antidisturbios tratan de hacer retroceder a unos vándalos en el centro de Bruselas, Bélgica, el pasado 12 de noviembre. Cientos de «jóvenes» de origen foráneo ‘celebraron’ la clasificación de Marruecos para el mundial de fútbol provocando altercados e hiriendo a 22 policías. (Imagen: captura de un vídeo de Ruptly).
«En Bruselas, sólo en el último mes, hubo tres estallidos distintos de revueltas y múltiples saqueos.»
En Bruselas, sólo en el último mes, hubo tres estallidos distintos de revueltas y múltiples saqueos.
Y eso era sólo la punta del monstruoso iceberg que se ha formado a lo largo de tres décadas de inmigración masiva y locura socialista.
Cuando el entonces candidato Donald Trumpdijoen enero de 2016 que, gracias a la inmigración masiva, Bruselas se estaba convirtiendo en un agujero infernal, los políticos belgas y europeos formaron un frente unido en las barricadas (mediáticas): ¿Cómo se atreve a decir tal cosa? Bruselas, capital de la Unión Europea, la quintaesencia misma del mundo posmoderno, la vanguardia de la nueva «civilización global», ¿un agujero infernal? Por supuesto, asimilar a los recién llegados no siempre es fácil, y puede haber fricciones de vez en cuando. Pero no importa, dijeron: Trump es un bufón de todas formas, y tiene cero posibilidades de salir elegido. Este tipo de cosas pensaban los ávidos lectores de la edición internacional de The New York Times y los espectadores habituales de CNN internacional.
Sin embargo, Donald Trump, con su estilo inconfundible e impulsivo, tenía razón: Bruselas está descendiendo rápidamente al caos y la anarquía. Exactamente dos meses después de esa radical trumpada, Bruselas quedó desgarrada por un terrible atentado islámico que dejó 32 muertos. Y eso era sólo la punta del monstruoso iceberg que se ha formado a lo largo de tres décadas de inmigración masiva y locura socialista.
En Bruselas, sólo en el último mes, hubo tres estallidos distintos de revueltas y múltiples saqueos.
Primero, fue la clasificación del equipo marroquí para la Copa del Mundo de fútbol: entre 300 y 500 «jóvenes» de origen extranjero salieron a las calles de Bruselas a «celebrar» el acontecimiento a su manera, saqueando decenas de tiendas en el centro histórico de Bruselas, causando estragos en las desiertas avenidas de la «capital de la civilización» y, en losdisturbios, hirieron a 22 policías.
Tres días después, una estrella de rap en las redes, apodado «Vargass 92», ciudadano francés de origen extranjero, decidió organizar otra «celebración» no autorizada en el centro de Bruselas, que derivó enseguida en nuevos disturbios. De nuevo, hubo destrozos en tiendas y agresiones a personas por la simple razón de estar en el lugar equivocado en el momento equivocado. Algunosvídeospublicados en las redes sociales muestran al mundo (y a los belgas) la verdadera cara de Bruselas sin el maquillaje de los políticos. No sorprende que la élite política europea odie las redes sociales con todo su alma; prefieren la higienizada (y, tanto en Francia como en la francófonaBélgica, fuertemente subvencionada) prensa tradicional.
Por último, el 25 de noviembre, las autoridades socialistas al frente del Ayuntamiento de Bruselas tuvieron la brillante idea de autorizar una manifestación contra la esclavitud en Libia, que rápidamente degeneró otra vez en disturbios: se destrozaron tiendas, se incendiaron coches y 71 personas fueron arrestadas.
Esta anarquía, que no tiene ni la más remota justificación política, es ahora lo normal en Bruselas. A los políticos no les gustará esa realidad, fruto de su lamentable negligencia, pero es un hecho general e inevitable. La nueva Bruselas se caracteriza por los disturbios y los saqueos por parte de personas de origen extranjero, así como la fuerte presencia militar en las calles de Bruselas, desplegada desde el 22 de marzo, el día que islamistas europeos asesinaron a 32 personas e hirieron a otras 340 en el peor atentado de la historia de Bélgica.
Uno se podría preguntar por qué estos buenos soldados belgas que patrullan las calles no hacen nada para parar los disturbios. Por la simple razón de que eso está fuera de su jurisdicción; si un soldado llegara a herir a un saqueador, probablemente sería flagelado públicamente, puesto en la picota por los medios, llevado a juicio y despedido de forma deshonrosa.
Sería cómico si no fuese grave. Tras los dos primeros disturbios recientes, la televisión pública belga (RTBF) organizó un debate con políticos y analistas de Bruselas. Entre los participantes estaba el senador Alain Destexhe, del Movimiento Reformista, de centro derecha (el partido del primer ministro de Bélgica).
Destexhe es una figura interesante de la política belga. En la Bélgica francoparlante, ha sido uno de los pocos que ha dicho públicamente que la inmigración masiva que los belgas se están infligiendo a sí mismos es insostenible, que quizá el islam no sea una religión tan pacífica y que las aulas donde el 90 % de los niños son de origen extranjero, que no hablan francés o neerlandés en casa, no son una receta para el éxito. Eso podría ser una obviedad en el mundo occidental, pero en la parte francoparlante de Bélgica, fuertemente influida por la cosmovisión francesa, se le consideraba de derechas, si no un extremista o un racista u otras lindezas que la Izquierda suelta a menudo.
Cuando, en el transcurso del debate, Destexhe intentó exponer sus argumentos —que hay una conexión entre la no integración de muchas personas de origen extranjero en Bruselas y el alto nivel de inmigración sostenido durante décadas—,el moderador le gritó, literalmente:«¡La inmigración no es el tema, señor Destexhe! ¡LA INMIGRACIÓN NO ES EL TEMA, PUNTO!», antes de darle la palabra a una «poeta del Islam», una joven que explicó que el problema era que las mujeres que llevaban el velo islámico (como ella misma) no se sentían bien recibidas en Bruselas. Entonces se dio la instrucción al público de que la aplaudiera. En el plató estaba también una persona del Partido Verde que afirmaba que «nadie sabe de qué origen eran los causantes de los disturbios». Una pista: estaban «celebrando», a su idiosincrásica manera, la victoria de Marruecos. ¿Se trataba de un gran momento de surrealismo belga? No, sólo era un «debate» político típico en la Bélgica francoparlante, salvo que normalmente no invitan a Destexhe.
La imagen no sería completa sin mencionar que, la misma noche que comenzaron los disturbios, el 11 de noviembre, una asociación llamadaMRAX(Mouvement contre le racisme, l’antisémitisme et la xénophobie) publicó en su página de Facebook un llamamiento para denunciar cualquier caso de «provocación de la policía» o «violencia policial». ¿Cuál fue el saldo de los disturbios? Veintidós policías heridos y cero detenciones. MRAX no es sólo un puñado de izquierdistas que simpatizan con el islamismo, sino que se financian en gran medida con fondos públicos. ¿También los movimientos de la derecha son financiados por los contribuyentes? Dicho pronto: no. En Bruselas, la tasa de paro es de unasombroso 16,9 %,un estupefaciente 90 % de los que reciben prestaciones sociales son deorigen extranjero, y aunque losimpuestosestán entre los más altos del mundo, las arcas públicas se están desangrando. Es la triste instantánea de otro fracaso socialista.
Pero hay esperanza. Bruselas no es sóloMolenbeeky disturbios, tiene una sólida tradición de emprendimiento, y el Gobierno federal, en especial su componente flamenco, es sumamente consciente de los desafíos que tienen que afrontar. Pero nada cambiará si la gente no reconoce que, en muchos aspectos, Bruselas ha dejado de ser la opulenta ciudad conservadora y «burguesa» que era hace veinticinco años para transformarse en un agujero infernal.
Irónicamente, lo que Bruselas necesita ahora es, obviamente, otro Donald Trump.