Categoría: POLÍTICA

No podemos tratar igual a dos religiones que dicen cosas tan distintas como éstas

Una respuesta a los que pretenden equiparar el Islam con el Cristianismo

Elentir 

Una vez más, el terrorismo islamista pone sobre la mesa un asunto incómodo para aquellos que, erróneamente, consideran que todas las religiones son iguales.

Los nuevos nazis: una multitud celebra el asesinato de judíos gritando ‘Alá es grande’
Los 7 regímenes comunistas y 36 islámicos que más persiguen a los cristianos en 2023

Esta semana, extremistas islámicos han asesinado a una persona en Algeciras (España) y a siete personas en Jerusalén (Israel). Se da la coincidencia de que el primer crimen se llevó a cabo en el marco de varios ataques a iglesias católicas, mientras que el segundo se hizo en un ataque contra una sinagoga judía. Una vez más, y teniendo en cuenta los numerosos precedentes de atentados terroristas cometidos por islamistas, cabe preguntarse: ¿esos crímenes se llevan a cabo siguiendo los preceptos del Islam o contradiciéndolos?

A la hora de responder a esa pregunta, creo que hemos de partir de la base de que ser musulmán no convierte a nadie en mala persona. Estoy convencido de que la amplia mayoría de los musulmanes son personas que no tienen ni la más mínima intención de hacer daño a nadie. De hecho, muchos de los atentados del terrorismo islamista se dirigen contra los propios musulmanes en países de mayoría islámica. El extremismo islámico suele manifestar un odio atroz hacia otras ramas del propio Islam. No olvido tampoco que en España y en Israel hay musulmanes sirviendo a su Patria en las Fuerzas Armadas, y lo hacen desde el respeto a las personas que profesamos otras creencias.

No escribo estas líneas para juzgar a todos los musulmanes por igual, porque sería una grandísima injusticia. A las personas hay que valorarlas por sus actos, y si un musulmán lleva una vida decente y hace buenas obras, no merece ser señalado por las malas obras de otros.

Mi propósito no es juzgar a las buenas personas que profesan el Islam, de distintas formas, sino valorar el propio Islam y si merece la equiparación que algunos hacen entre ésa y otras religiones. Indudablemente, a lo largo de la historia muchos han cometido toda clase de atrocidades en nombre de Dios y también en nombre de la Libertad y en nombre del ateísmo, y eso no significa que ser creyente, amar la Libertad o ser ateo te conviertan en un criminal. La pregunta clave es: ¿tu religión o tu ideología te llevan a favorecer la convivencia con otras personas, o es al contrario? Ésta es la pregunta que algunos parecen olvidar a la hora de valorar las religiones y las ideologías.

Evidentemente, no es lo mismo una ideología que fomenta el odio y la violencia hacia otros y que acaba desencadenando matanzas -como ha ocurrido con el comunismo y el nacional-socialismo- que una ideología que defiende la libertad, la paz y la tolerancia. Y lo mismo podemos decir de las religiones.

En el Sagrado Corán, que es un libro escrito en tono imperativo, la Sura 9:29 dice lo siguiente en referencia a cristianos y judíos:

«¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo directamente!»

Por el contrario, en el Evangelio según San Mateo (5, 43-48) se leen las siguientes palabras de Jesucristo:

«Habéis oído que se dijo: “‘Amarás a tu prójimo’ y aborrecerás a tu enemigo”. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto».

Así pues, hay una religión que llama a combatir a los que no creen en Alá, y hay otra religión que llama a amar a nuestros enemigos, incluso a los que nos persiguen. Cuando un musulmán se dedica a combatir a las personas de otras religiones puede encontrar una justificación en su libro sagrado. Un cristiano que odia a otra persona, aunque sea un enemigo, está incumpliendo un mandato del propio Cristo. Se pongan como se pongan algunos, no, no todas las religiones son iguales ni equiparables, y deberíamos ya abandonar la ficción de que lo son.

Por supuesto, todo creyente tiene derecho a ejercer su libertad religiosa, sean cuales sean sus creencias, pero esto no significa que todas las religiones sean iguales, de la misma forma que la libertad de expresión no significa que todas las opiniones sean iguales. Que exista esa libertad no me impide afirmar que ciertas ideologías están basadas en errores, y lo mismo cabe decir de determinadas religiones, entre ellas el Islam, a juzgar por lo que dice el Corán.

Lo más alarmante es que decir esto sobre el Cristianismo es algo habitual y que no conlleva ninguna clase de violencia, pero hoy en día, en Europa, el mero hecho de someter a crítica al Islam está convirtiéndose en una práctica de riesgo a causa de la intolerancia y de la violencia de muchos seguidores de esa religión.

Por otra parte, creo necesario recordar que hace sólo 11 días conocimos un informe que señala que los cristianos están sufriendo niveles altos o extremos de persecución en 36 países islámicosentre ellos algunos supuestamente «moderados» como Marruecos, Túnez y Turquía.

En varios países europeos hay ya porcentajes importantes de inmigrantes procedentes de algunos de esos países islámicos, y con ellos se está trasladando a Europa la intolerancia que los cristianos sufren en dichos países. Aquí en Occidente, los musulmanes tienen plena libertad para practicar su religión, algo que no ocurre con los cristianos en países islámicos. Los musulmanes que residen en Europa deberían ser los primeros en exigir para cristianos y judíos en los países islámicos el respeto y la libertad que exigen para sí mismos en Europa.

En este sentido, ya va siendo hora de señalar que el problema que tiene Europa no es la «islamofobia», sino el extremismo islámico. La islamofobia no ha provocado masacres terroristas como la del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, la del 11 de marzo de 2004 en Madrid o la del 7 de julio de 2005 en Londres. Fueron islamistas. Si el Islam no se esfuerza por corregir sus errores y moderarse, ¿qué clase de respeto es la que nos pide?

Algeciras, Vox y la cara dura de la izquierda sobre inmigración ilegal, okupas e islamismo

#StopIslam . Izquierda política y mediática no rectifican ni ante el asesinato de un sacristán

Elentir

En las últimas horas se han conocido varios detalles sobre el individuo que cometió el asesinato de un sacristán en Algeciras este miércoles.

Una persona asesinada en ataques islamistas contra tres iglesias católicas en Algeciras
Las dispares reacciones políticas ante los atentados anticatólicos de Algeciras

El asesino es un inmigrante ilegal, islamista y okupa

Yassine Kanjaa, que es como se llama el autor del crimen, entró ilegalmente en España procedente de Marruecos, se había decretado su expulsión desde hace meses -pero seguía en España-, era un islamista radical y residía en una casa «okupa» de Algeciras. Para más inri, sus actos han demostrado que le movía el odio al Cristianismo, como ha quedado patente con su asesinato de un sacristán, las heridas graves que le provocó a un sacerdote y sus ataques a iglesias.

Un fruto más de las políticas irresponsables de la izquierda

A la vista de estas características, lo mejor que podría haber hecho la izquierda política y mediática es guardar un vergonzoso silencio en torno a este crimen, porque si por algo se caracteriza la izquierda es por su constante intento de alimentar el odio al Cristianismo, amparar a los okupas y ser tolerante con la inmigración ilegal y el Islam radical (recordemos, sin ir más lejos, los vínculos de Podemos con un régimen islamista como el de Irán). Son las políticas izquierdistas las que han creado el caldo de cultivo ideal para este crimen. Las mismas políticas izquierdistas que han sumido en la inseguridad a tantos barrios alejados de los chalets en los que residen los políticos progres que se muestran tan permisivos con la inmigración ilegal, los okupas y el islamismo.

En vez de pedir perdón, la izquierda se lanza a atacar a Vox

Ante lo ocurrido en Algeciras, la izquierda debería sentirse avergonzada y pedir perdón por lo que está haciendo. Pero si por algo se caracteriza la izquierda es por su absoluta falta de vergüenza, que le lleva a provocar problemas y después no asumir ninguna responsabilidad al respecto. Es más: para la izquierda, la culpa siempre es de otros. Y como de costumbre, la izquierda mediática se ha lanzado a atacar precisamente a Vox, el partido que lleva años alertado de los peligros de la inmigración ilegal, los okupas y el islamismo. Podemos ver aquí algunos ejemplos de la basura que han publicado algunos medios de izquierda y de extrema izquierda en las últimas horas:

En la misma línea, la ministra podemita Ione Belarra ha tachado de «miserable» a Vox por reiterar lo que viene denunciando desde hace años. Y por mucho que mientan y manipulen, Vox no ataca a los inmigrantes, sino que critica la inmigración ilegal. Que los propagandistas de la izquierda quieran confundir una cosa y la otra es algo normal, pero no deja de ser muy ruin.

Lo realmente miserable es lo que está haciendo la izquierda con sus políticas

Contestando la rabieta de la izquierda, pues no, miren: lo miserable es dar barra libre a la inmigración ilegal, a los okupas y al radicalismo islámico, que es lo que viene haciendo la izquierda desde hace años, simplemente porque tiene la esperanza de pescar votos entre esos colectivos. Lo miserable es la permisividad de la izquierda con toda clase de maleantes, que está provocando que muchos barrios sean inseguros, que haya muchos vecinos ya no se atreven a salir solos a la calle o que tienen miedo de dejar solas sus viviendas por si se mete un okupa en ellas. Lo miserable es que las políticas de la izquierda hayan traído a ese asesino islamista a España y le hayan dejado quedarse, de la misma forma que han traído a violadores, maltratadores y otros delincuentes que se han aprovechado del coladero de este gobierno en materia de inmigración.

Aquí, en España, los auténticos racistas son los que piensan que los españoles tenemos que aguantar de todo a los inmigrantes ilegales porque nos consideran «blancos opresores» y a ellos los ven como «racializados oprimidos» a los que les debemos toda clase de disculpas y de reparaciones por el mero hecho de tener la piel más clara. Los demagogos son los políticos de izquierdas que les dicen a los españoles que ellos defienden a los más pobres, pero luego les llenan los barrios de delincuentes mientras esos políticos se van a vivir a chalets en barrios acomodados y seguros, a costa del sueldo que les pagan los españoles a los que han engañado.

Los que estigmatizan son los que te llaman «racista» y «xenófobo» por rechazar la inmigración ilegal y por denunciar el radicalismo islámico, dos posiciones absolutamente legítimas que para nada tienen que ver con el odio por motivos raciales o de nacionalidad. Es más: muchos inmigrantes legales, incluyendo muchos musulmanes, han llegado a España huyendo de esos fanáticos islamistas, y ahora se encuentran con la desgracia de tener que padecerlos también aquí por la irresponsabilidad de nuestros políticos de izquierdas y de sus corifeos mediáticos.

Para terminar, los que están rompiendo nuestra convivencia son los que quieren barra libre para okupas, inmigrantes ilegales e islamistas con la esperanza de conseguir entre ellos los votos que no obtienen entre los españoles y los inmigrantes legales que viven honradamente, que pagan sus impuestos y que no hacen mal a nadie. Es el mismo gobierno que ha beneficiado a cientos de violadores con la ley del «sólo sí es sí». No dejan de hacer favores a quienes se saltan la ley, a quienes quieren vivir a costa de los demás y a quienes quieren imponernos el Islam más extremista, y aún tienen la cara dura de llamar «miserable» al partido que se opone a todas sus fechorías.

Despotismo indefendible

El autobombo de Sanchez acabará en autodecepción y cavará su tumba

Por JIMMY GIMÉNEZ-ARNAU

La escoria totalitaria que integra este Gobierno (destructor de las libertades y proclive a los abusos) perderá las elecciones, según las encuestas, el despotismo de su caudillo papanatas es indefendible. Las encuestas serias, casi todas, a excepción de las del CIS, que inventa el cerril Tezanos y con chulería barata reconoce que nunca es imparcial, pues debe atender las consignas de la voz de su amo, un crustáceo enrocado en La Moncloa decidido a no abandonarla. Tan zumbado está el iluso, que sueña con que su ego hortera e inepto transformará los abucheos en votos, lo único que en verdad le mortifica, porque el futuro de la nación española le importa un rábano. Él sólo piensa en sí mismo… Que el futuro de la gente no le preocupa y la deuda que nos va a dejar, se la sopla.

El autobombo de Sánchez acabará en autodecepción y cavará su tumba. El enemigo público número uno ya no engaña a nadie, de sumar las atrocidades y las traiciones que ha cometido, no le vota ni su madre. Cada voto que compre con subvenciones, a cargo de nuestros impuestos, equivale a cientos, sino miles, de votos de cuantos lo odian. Las elecciones lo van a triturar. El tirano mutó en un muerto viviente, huele a cadáver y tiene los días contados. De quedarle una pizca de raciocinio, cosa que dudo, vista su ineptitud, tendría que hacer el equipaje y mendigar asilo en un edén comunista, llevándose a la escoria totalitaria, en pleno, como ayudantes de cámara. Quizá algún demente dictador tropical los alquile y les permita plagiar, sus falsas memorias de redención.

Poco les queda por hacer tras humillar a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, llamándola «asesina» en el templo de la Complutense. Así demostraron lo que son estas bandas de infradotados, que nos gobiernan. Dicen ser feministas, pero atacan a una noble mujer que sabe hacer su trabajo y les planta cara, pues repudia a las hordas que hacen daño a la capital de España, el motor de nuestra economía. Despotismo a granel es el arma que utiliza el maniquí contra Ayuso, su enfermiza fijación, que ella triunfa, donde él fracasa. Y sabe que perderá las elecciones irremisiblemente. Mientras la diosa Ayuso logró que prosperase la Comunidad de Madrid, el muy lerdo consiguió arruinar a España entera.

Hoy priva, entre las pedorras de Igualdad, atacar a insignes empresarios, como Amancio Ortega y Juan Roig. Valgan tres frases de sabias personas, para que las incultas se ahoguen en su ignorancia. Sir Winston Churchill: «Si pones comunistas a cargo del desierto del Sahara, en cinco años, habrá escasez de arena». Mrs. Margaret Thatcher, la dama de hierro: ·»Todo izquierdista es un incompetente y fracasado que cree que las personas que tienen éxito, le deben algo». El genial Antonio Escohotado: «Ser comunista en un país libre es fácil, lo difícil es ser libre en un país comunista». Las pedorras ya pueden dimitir que, como socias de Sánchez, le conducirán al desastre. Aunque, sin ellas, también se habría estampado, porque no sirve para gobernar una nación como España. Le cae demasiado grande a tal presuntuoso.

Catorce signos de totalitarismo

A medida que el Estado se aleja cada vez más de su propósito moral, se hace cada vez más importante comprender los derechos del hombre y los límites del gobierno

Hay muchas definiciones de totalitarismo, y no creo que se pueda argumentar seriamente que EEUU ha llegado a él. Pero el autoritarismo está ciertamente en el aire, y emana con más fuerza de la capital de nuestra nación. (Archivo)

Todos conocemos los contras de Twitter, pero uno de sus pros es descubrir gente nueva e interesante.

Uno de mis nuevos seguidores favoritos es Benjamin Carlson, gurú de las relaciones públicas y antiguo redactor de *The Atlantic*. Los tuits de Carlson están entre los mejores que se pueden encontrar en Twitter, y es evidente que tiene un profundo conocimiento de las intersecciones entre los medios de comunicación y el gobierno, el poder y la propaganda (tanto actual como histórica).

Uno de sus tuits recientes me llamó la atención, y comparto una adaptación del mismo a continuación.

  1. La disidencia se equipara a la violencia
  2. Los medios de comunicación están controlados
  3. El sistema jurídico está cooptado por el Estado
  4. Se ejerce el poder para sofocar la disidencia
  5. La policía estatal protege al régimen, no al pueblo
  6. Los derechos -financieros, legales y civiles- están supeditados a la conformidad
  7. Se exige la conformidad masiva de creencias y comportamientos
  8. El poder se concentra en un anillo interior de instituciones y personas de élite
  9. Se permite la violencia semiorganizada (en algunos casos)
  10. La propaganda se dirige a los enemigos del régimen estatal
  11. Clases enteras señaladas para la persecución
  12. Se consienten acciones extralegales contra los opositores internos al régimen
  13. Aplicación severa de la ley contra las clases desfavorecidas
  14. Se utilizan palancas de poder privadas y públicas para imponer la adhesión a los dogmas del Estado.

La lista es un poco preocupante. Como mínimo, algunas de estas técnicas se están aplicando ante nuestros ojos. Sin embargo, esto no quiere decir que Estados Unidos sea un Estado totalitario.

Hay muchas definiciones de totalitarismo, y no creo que se pueda argumentar seriamente que Estados Unidos ha llegado a él. Pero el autoritarismo está ciertamente en el aire, y emana con más fuerza de la capital de nuestra nación.

Mientras que tanto la derecha como la izquierda política se acusan mutuamente de albergar ambiciones tiránicas, el filósofo Karl Popper ofreció una pista sobre cuándo un gobierno legítimo cruza la línea y se convierte en tiránico.

«Puedes elegir el nombre que quieras para los dos tipos de gobierno», escribió Popper. «Yo personalmente llamo ‘democracia’ al tipo de gobierno que puede ser destituido sin violencia, y ‘tiranía’ al otro».

La cita de Popper es un recordatorio importante: en última instancia, el pueblo tiene derecho a elegir su gobierno. En su obra seminal Dos tratados de gobierno, John Locke esculpió lo que se convertiría en la base de la filosofía fundacional de Estados Unidos, como explicó recientemente Dan Sánchez, de FEE.

Igualdad, en el sentido original, no de igualdad de capacidades o de riqueza, sino de no sometimiento;

Derechos inalienables, no a los derechos del gobierno, sino a la vida, la libertad y la propiedad;

Democracia, en el sentido original, no de mera votación mayoritaria, sino de soberanía popular: la idea de que los gobiernos no deben ser amos, sino servidores del pueblo;

Consentimiento de los gobernados: la idea de que los gobiernos sólo pueden gobernar legítimamente con el consentimiento de los gobernados, es decir, del pueblo soberano;

Gobierno limitado: la idea de que el único propósito y el ámbito adecuado del gobierno legítimo es únicamente garantizar los derechos del pueblo;

Derecho de Revolución: la idea de que cualquier gobierno que sobrepase sus límites y pisotee los mismos derechos que se le encomendó garantizar es una tiranía, y que el pueblo tiene derecho a resistir, alterar e incluso abolir los gobiernos tiránicos.

A medida que el Estado se aleja cada vez más de su propósito moral, se hace cada vez más importante comprender los derechos del hombre y los límites del gobierno.

Este artículo fue publicado inicialmente en FEE.org

La red de corrupción del Parlamento europeo subió a los yihadistas a la tribuna

Los tiempos políticos han cambiado. Qatar fue un país adulado por los políticos y medios cuando apoya a la Hermandad Musulmana o las primaveras árabes que condujeron a la destrucción Irak, Libia y Siria, entre otros países. Ahora ya no es así.

#StopIslam

La trama de corrupción del Parlamento europeo tiene más rincones que una ferretería, y eso que aún no se ha destapado la mayor parte de la porquería. Lo qur ya no sorprende es el tratamiento de los medios, que hablan de “Qatar-gate” cuando debería llamarse “Bruselas-gate”. Los medios ponen el acento en el corruptor para lavarle la cara al corrompido.

A su vez el “Qatar-gate” lava la cara a Marruecos, verdadero artífice de una trama corrupta que estaba operativa desde hace muchos años y que todos conocían en Bruselas. Pero no hay “Rabat-gate” porque interesa poner el acento en la satrapía del Golfo Pérsico y no sólo por el Mundial de Fútbol que se dirime hoy.

Los tiempos políticos han cambiado. Qatar fue un país adulado por los políticos y medios cuando apoya a la Hermandad Musulmana o las primaveras árabes que condujeron a la destrucción Irak, Libia y Siria, entre otros países. Ahora ya no es así.

La Unión Europea chantajea a Qatar porque ha firmado un contrato a largo plazo para suministrar gas a China durante los próximos 27 años, es decir, hasta 2049, fecha de la conmemoración del centenario de la Revolución China.

Qatar podía haber firmado un contrato parecido con la Unión Europea, pero el acuerdo no ha sido posible. Alemania firmó un contrato que entrará en vigor en 2026, pero hasta entonces deberá hacer frente, como sus socios europeos, a la crisis energética generada por las sanciones a Rusia.

En la trama parlamentaria no sólo participaban los eurodiputados sino también sus colaboradores. Hay varios de ellos en el punto de mira del juez belga por hacer el trabajo sucio de los diputados, así como ONG, la más conocida de las cuales es “Lucha contra la Impunidad”, cuyos locales en Bruselas han sido registrados.

El despacho de uno de los colaboradores de la diputada belga Marie Arena, la presidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento, ha sido precintado por las sospechas de espionaje y corrupción. La propia Arena forma parte de la red de espionaje y corrupción. El lunes anunció que abandonaba “temporalmente” la presidencia de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento “hasta que todo se aclare”.

La investigación llevada a cabo por el servicio secreto belga pone de manifiesto la proximidad entre las instituciones europeas, los grupos de presión qataríes y las ONG yihadistas. Arena, que aparece en la foto de portada, mantenía relación con “Al Karama”, una ONG con sede en Suiza al servicio de la Hermandad Musulmana, Al Qaeda y los jeques de Qatar.

En 2015 Emiratos Árabes Unidos ponía a “Al Karama” en el listado de organizaciones terroristas (1). En Argelia la ONG está vinculada con una organización yihadista, como Rashad, y con el MAK. La primera es heredera del FIS (Frente Islámico de Salvación) y del GIA (Grupo Islámico Armado). La segunda es el Movimiento por la Autodeterminación de Kabilia. Ambas están sostenidas por Marruecos, director de orquesta de la trama corrupta destapada en el Parlamento de Bruselas.

Arena puso la tribuna del Parlamento Europeo a disposición de los yihadistas disfrazados de portavoces de “Al Karama” para que denunciaran los ataques de los gobiernos árabes contra los derechos humanos. En marzo del año pasado invitó al abogado yihadista Rachid Mesli, uno de los dirigentes de Rashad, exiliado en Suiza, a intervenir en el Parlamento Europeo en calidad de presidente de “Al Karama”.

Mesli es un abogado que se hizo famoso por defender a Abassi Madani y Ali Belhaj, los dos dirigentes del FIS argelino. Fue condenado a tres años de prisión en 1996. En 1999 fue indultado y abandonó Argelia rumbo a Suiza, donde está afincado.

Tanto él como Abbas Aroua, otro de los fundadores de “Al Karama”, están considerados como terroristas por Argelia por su papel en el apoyo, el armamento y la financiación de grupos yihadistas en Argelia en la década de los noventa.

En 2015 fue detenido en Italia a petición de Argel, pero el gobierno se negó a entregarlo a Argelia acusado de pertenecer a las redes yihadistas.

En 2018 el servicio secreto suizo investigó los vínculos existentes entre el fundador y presidente de Al Karama hasta 2014, Abdulrahman Al Nuaimi, y Abdullah Al Muhaysini, un clérigo saudí vinculado a Al Qaeda (2).

Desde 2013 Al-Nuaimi está incluido en el listado del Tesoro estadounidense por su papel en la financiación de organizaciones terroristas.

La dirección de “Al Karama” también incluye a Mourad Dhina, un dirigente islamista del FIS argelino. Dhina huyó de Argelia en 1995 en medio de la guerra contra los yihadistas. Durante la guerra civil Dhina abogó por la creación de un califato islámico en Argelia y apoyó la lucha de los yihadistas contra el ejército argelino.

Dhina se unió a “Al Karama” en 2007. Francia y Estados Unidos le han acusado de tráfico de armas en favor de grupos yihadistas en Argelia en la década de los noventa. En 2002 el gobierno suizo prohibió a Dhina justificar, alentar o apoyar materialmente el terrorismo y el extremismo dirigidos a desestabilizar Argelia. El comunicado del gobierno suizo añadía que Dhina podría ser expulsado a Argelia si no acataba esta decisión.

La tapadera de los derechos humanos ha servido para que Arena llevara a los yihadistas al Parlamento Europeo disfrazados de miembros de ONG como “Al Karama”, que nunca ha sido otra cosa que un escaparate de la Hermandad Musulmana para presionar a los países árabes laicos, como Argelia o Siria.

(1) https://gulfnews.com/uae/government/uae-publishes-list-of-terrorist-organisations-1.1412895
(2) https://www.letemps.ch/suisse/services-secrets-suisses-ciblent-islamistes-proqatar

FUENTE: mpr21

El Constitucional tumba las recusaciones, acepta el recurso del PP y votará si frena el golpe de Sánchez

El plan de Pumpido hoy: volver a levantarse y dejar el Pleno sin quórum si ve que hay mayoría a favor del PP


Pumpido forzó al presidente del Constitucional a suspender el Pleno bajo amenaza de dejarlo sin quórum


Magistrados del Constitucional creen que se puede frenar a Sánchez antes de que el Senado valide el golpe

POR: TERESA GÓMEZ PARA: OK DIARIO

El Pleno extraordinario del Tribunal Constitucional ha rechazado este lunes por seis votos a cinco las recusaciones del presidente Pedro González- Trevijano y el magistrado Antonio Narváez. Las mismas fueron solicitadas por PSOE y Podemos para facilitar el asalto de Pedro Sánchez a la Corte de Garantías. Ahora los magistrados deberán decidir si admiten a trámite las cautelarísimas interpuestas por los populares que en caso de aprobarse paralizarían la votación que afecta a la insólita reforma del Código Penal que, vía enmiendas, modifica las leyes orgánicas del Poder Judicial y del propio Tribunal Constitucional asegurándose una mayoría de izquierdas en el órgano máximo garante de la Constitución.

El bloque izquierdista formado por Cándido Conde-Pumpido, Ramón SáezInmaculada Montalbán y Juan Antonio Xiol han votado a favor del apartar a al presidente González- Trevijano y al magistrado Narváez de la votación que decidirá si se admiten las cautelarísima solicitadas por el PP. Estos se han apoyado en la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanoque exige examinar la composición del tribunal para cumplir con la exigencia de «apariencia de imparcialidad de sus miembros».

Admisión del recurso

Sin embargo, el bloque formado por los propuestos por el PP ha defendido que en la actualidad no sólo tienen el mandato caducado el presidente González-Trevijano y el fiscal Narváez sino que que también lo tienen el vicepresidente Juan Antonio Xiol y el magistrado Santiago Martínez-Vares. Si se aparta del tribunal todos los miembros con el mandato vencida el Pleno se vería reducido a siete magistrados y, por tanto, no tendría el quórum mínimo –de ocho– para poder formarse.

En ese mismo Pleno, los magistrados han admitido a trámite el recurso del PP contra dos enmiendas por las que se modifica el sistema de elección y llegada de los dos candidatos al Constitucional que debe nombrar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), tal y como adelantó OKDIARIO. Por tanto, la Corte de Garantías ahora deberá decidir únicamente si admiten a trámite las cautelarísimas interpuesta por los populares que en caso de aprobarse paralizarían el asalto de Pedro Sánchez al órgano máximo garante de la Carta Magna.

Recurso del PP

El PP había solicitado al Constitucional que suspendiera de forma cautelarísima la votación de esta tarde. Sin embargo, el Pleno extraordinario del tribunal de garantías convocado el pasado jueves decidió que debía resolver primero sobre las recusaciones de su presidente, Pedro González-Trevijano, y el magistrado Antonio Narváez por ser afectados directamente por la ley, dado que implicaría su salida del tribunal.

La recusación de estos dos magistrados ha sido promovida por Podemos. En un escrito presentado esta misma mañana, los morados explican que según el artículo 80 de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC) «es causa de abstención y, en su caso, de recusación «tener interés directo o indirecto en el pleito o causa». Y en este caso, señalan, «los magistrados respecto de los que se solicita su abstención o recusación son aquellos cuyo mandato se encuentra caducado y se verían directamente afectados por la reforma planteada en la proposición de ley que busca precisamente cumplir con la renovación de los órganos constitucionales».

González-Trevijano y Narváez son dos de los cuatro magistrados del Constitucional cuyo mandato expiró el pasado 12 de junio. Ellos dos fueron los nombrados en su día por el Gobierno de Mariano Rajoy, mientras que los otros dos que continúan en funciones -el vicepresidente, Antonio Xiol, y Santiago Martínez-Vares- fueron designados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

El PSOE también ha enviado un escrito al Tribunal Constitucional por el cual pide al Pleno que rechace la medida cautelarísima solicitada por el PP –que evitaría el asalto de Sánchez al Poder Judicial–al considerar que, de hacerlo, se provocaría «una perturbación en un interés constitucionalmente protegido», como la potestad legislativa.

Los magistrados del PSOE

El presidente del Tribunal Constitucional decidió aplazar el Pleno del pasado jueves a instancias de un escrito presentado por los cinco magistrados (Juan Antonio XiolCándido Conde-PumpidoRamón Sáez y las magistradas María Luisa Balaguer e Inmaculada Montalbán) designados por el PSOE con la excusa de disponer del «tiempo indispensable» que les permitiese «el estudio completo del asunto, a la vista del volumen de la documentación aportada, de la complejidad de la cuestión que plantea el recurso y la relevancia de la decisión.

El Gobierno ¿nacional? socialista de España

«Hay un defecto claro en la tramitación de la proposición de ley y la jurisprudencia es clara, por tanto, el temor del Gobierno se circunscribe a que la oposición lleva razón»

Fachada del Tribunal Constitucional. | Europa Press

Ibor Fernandes Romero

Se habla mucho de memoria democrática, expresión de la que se ha apropiado completamente la actual izquierda de nuestro país, como si los demás se sintieran cómodos en una suerte de alzhéimer histórico. En realidad, el objetivo es claramente mantener un clima político de guerracivilismo que, desde la perspectiva de movilización de su electorado, es manifiestamente beneficiosa. Sin embargo, muchos de los que esta semana se rasgan las vestiduras por que el Tribunal Constitucional intervenga en el marco del proceso legislativo, deberían quizá repasar la historia política del constitucionalismo, para entender por qué la soberanía del poder legislativo debe tener límites (también, si han estudiado Derecho, quizá podrían echar un ojo a su manual de Derecho Constitucional). En este sentido, hemos escuchado hasta la saciedad el argumento de que las decisiones adoptadas por la mayoría del Congreso son legítimas en tanto ostentan la voluntad popular, por consiguiente, la autonomía parlamentaria es inatacable. Un argumento muy interesante para un ciudadano del siglo diecinueve, sin embargo, completamente superado en el constitucionalismo moderno, dado que, nada más y nada menos, era la base del sistema parlamentario liberal que dio pie al nazismo, que culminó con la atroz Segunda Guerra Mundial.

De hecho, esa argumentación recuerda a la teorización de Carl Schmitt, jurista y politólogo alemán, que a principios del pasado siglo defendía a ultranza dicha premisa liberal. La ley es un producto de la razón, consecuencia de un proceso público y contradictorio desarrollado por los representantes del pueblo, por lo que su bondad, razonabilidad y respeto a la constitución es irrefutable. Más tarde, la cosa terminó con el conflicto bélico más importante que ha vivido la humanidad, en la que murieron entre cuarenta y cincuenta millones de personas.

Es por ello por lo que, en el constitucionalismo moderno, la doctrina ha entendido imprescindible la inclusión de instituciones e instrumentos jurídicos que controlen el estricto cumplimiento de la constitución por todos los órganos del Estado. En el caso español, dicha competencia la ostenta el Tribunal Constitucional y, por supuesto, incluye velar por el estricto cumplimiento de la Constitución, también en el ámbito del proceso legislativo. De lo contrario, podría de facto vaciarse de contenido la Constitución, tramitarse una ley palmariamente inconstitucional, o ¿por qué no? silenciar a un diputado por que no nos guste lo que diga; si lo dice la mayoría, pues se le expulsa del hemiciclo y asunto resuelto.

«Lo cierto es que el recurso de amparo parlamentario es un instrumento procesal para la defensa de los derechos fundamentales previsto en el ordenamiento jurídico, de hecho, su planteamiento es usual»

Muchas voces desinformadas se han oído los últimos días en relación con el recurso de amparo planteado por el Grupo Parlamentario Popular y, lo que es peor, otras voces con pleno conocimiento han llegado a denunciar la consecución de un golpe de Estado. Lo cierto es que el recurso de amparo parlamentario es un instrumento procesal para la defensa de los derechos fundamentales previsto en el ordenamiento jurídico, de hecho, su planteamiento es usual (a modo de ejemplo, según las estadísticas del TC, en el año 2020 se plantearon 25 recursos de este tipo, en el 2021 se plantearon 26 y en el 2019 fueron 28). La ingeniosa novedad del recurso de amparo planteado esta semana es que junto al mismo se ha solicitado una medida cautelarísima (instrumento procesal que, del mismo modo, está nítidamente regulado en la Ley) con la finalidad de que se restablezca el orden constitucional en la tramitación parlamentaria de la proposición de ley, dado que la Mesa de la Comisión había incumplido objetivamente lo previsto en el Reglamento del Congreso, en dos planos: primero, permitiendo la incorporación de enmiendas desconectadas completamente del objeto de la tramitación legislativa (recordemos que la misma versaba sobre la inefable reforma del Código Penal para contentar al independentismo y, en el último momento, con nocturnidad y alevosía se incluye la reforma del régimen de nombramiento de los magistrados del Tribunal Constitucional); y, por otro lado, dejando de resolver, dado que en una demostración del más rancio caciquismo, el presidente de la Comisión decidió no decidir sobre las rectificaciones solicitadas y, así, evitar adrede generar un acto recurrible. Por consiguiente, un manifiesto fraude constitucional ante el que nuestro Tribunal Constitucional no puede permanecer de imposible.

Entonces, ¿qué es lo que molesta tanto al Gobierno? Pues, sencillo, hay un defecto claro en la tramitación de la proposición de ley y la jurisprudencia es clara, por tanto, el temor se circunscribe a que la oposición lleva razón y es muy posible que se dicte una resolución que, sin entrar a valorar la constitucionalidad del fondo del asunto, sin embargo, aprecie que no se puede cercenar los derechos fundamentales de la minoría en el proceso legislativo, dado que esa es la esencia del Estado de Derecho, evitar que las mayorías aplasten a las minorías, a través de unas garantías y derechos que se consagran en la Constitución.

En definitiva, independientemente de lo que este lunes se decida, afortunadamente, en nuestro Estado de Derecho el Parlamento seguirá sometido a la Constitución y a la revisión por el Tribunal Constitucional de sus actos, circunstancia que nos aleja de un modelo, como el que imperaba en el constitucionalismo liberal de principios del siglo pasado, aunque algunos actores políticos, con poca «memoria democrática», al parecer, lo añoran.

* Ibor Fernandes Romero es doctor en Derecho Constitucional y profesor del CES Cardenal Cisneros de Madrid.

Cómo vencer la cultura del miedo

Nuestros padres y abuelos no vivían obsesionados por la salud ni por vivir cien años. Cierto es que nadie les recomendaba excentricidades como beber dos litros de agua al día, pues en aquel entonces no se bebía por obligación sino cuando se tenía sed, un sistema milenario bastante infalible que recomiendo encarecidamente.

Fernando del Pino Calvo-Sotelo

Vivimos en una sociedad atrapada por el miedo, y ese miedo nos está arrebatando nuestra libertad y nos está impidiendo vivir, porque vivir esclavizado por el miedo no es vivir. El hombre fue creado libre, y no para arrastrar los pies tristemente atado a las herrumbrosas cadenas del miedo.

La sociedad actual es mucho más miedosa que la de nuestros antepasados. Cuando yo era pequeño y montábamos en bicicleta, de vez en cuando nos caíamos y nos hacíamos alguna herida. La culpa no era del exceso de velocidad ni de la impericia del niño, sino de la fuerza de la gravedad. Sin fuerza de gravedad es imposible caerse, ¿verdad? Pero es lo que hay, qué le vamos a hacer. Vivir es arriesgarse. Hoy en día hay niños que van en bici con casco, coderas, rodilleras, guantes (y móvil, naturalmente).

Nuestros padres y abuelos no vivían obsesionados por la salud ni por vivir cien años. Cierto es que nadie les recomendaba excentricidades como beber dos litros de agua al día, pues en aquel entonces no se bebía por obligación sino cuando se tenía sed, un sistema milenario bastante infalible que recomiendo encarecidamente.

Hoy, por el contrario, los medios tienen una sección de “Salud” en la que nos asustan con todo tipo de enfermedades y nos prometen que, si cumplimos con unas normas, seguimos un estilo de vida determinado o la dieta de moda, vamos constantemente al médico y nos atiborramos a medicinas, viviremos eternamente.

El deseo de inmortalidad del hombre moderno

El hombre moderno, controlado por la Cultura del Miedo, vive obsesionado con la eterna juventud fingiendo que la muerte no existe. ¿Han tenido éxito estas ínfulas de inmortalidad?

La respuesta quizá les sorprenda. Naturalmente que la esperanza de vida al nacer ha aumentado mucho, pero no hay que confundir esperanza de vida con longevidad. No es que el ser humano viva mucho más, sino que un número mayor de los que nacen llegan a la vida adulta gracias, sobre todo, a la reducción de la mortalidad infantil.

Platón, en el s. IV a. C, vivió 80 años; san Juan (s. I), cerca de 90; san Alberto Magno, en el s. XIII, 87 y Juan de Mariana, en el s. XVI, 88 años.

De hecho, la esperanza de vida a los 65 años apenas ha aumentado 4 o 5 en el último siglo, lo que significa que un hombre de 65 años que a finales del s. XIX esperaba vivir hasta los 78 ahora puede confiar en vivir hasta los 83[1]. En personas de más de 80 la esperanza de vida apenas ha aumentado en Occidente en los últimos 100 años[2], y esto a pesar de vivir en la sociedad más medicada de la Historia.

¿Necesitamos vivir entre algodones? Una vida de privaciones físicas tampoco parece ser óbice para alcanzar una provecta edad. Diógenes, en el s. IV a.C., caminaba descalzo todo el año, dormía en los pórticos de los templos envuelto en un manto y alcanzó los 90 años. Claro está, lo hizo durante el Período Cálido Romano, cuando la temperatura del planeta era superior a la actual (para desmayo de los cambioclimatistas[3]).

San Antonio Abad, uno de los eremitas del s. III conocidos como los Padres del Desierto, llegó a los 105 de edad de ayuno en ayuno. Y el psicólogo Viktor Frankl, superviviente de Auschwitz, murió con 92, y no fue una excepción, pues los supervivientes de los campos de concentración han sido estadísticamente longevos[4].

El miedo a todo

Pero ¿qué es el miedo? El miedo es la ansiedad anticipatoria de un daño, real o imaginario. Cuando el miedo anticipa un daño real evitable nos protege, pues podemos prevenirlo. Sin embargo, cuando nos anticipa un daño inevitable, o un daño evitable, pero lo hace de forma desproporcionada o, peor aún, cuando nos anticipa un daño meramente imaginario, puede resultar funesto.

La Cultura del Miedo[5] exacerba, interioriza y extiende a la vida cotidiana un miedo desproporcionado, creando una sociedad caracterizada por la búsqueda compulsiva de una seguridad inalcanzable que idealiza una fantasía: que es posible vivir con riesgo cero.

Así, la Cultura del Miedo nos ofrece la manzana envenenada de una falsa promesa de seguridad a cambio de nuestra libertad y lo hace bajo dos premisas. La primera es que todo es peligroso; la segunda es que todo peligro puede ser evitado si obedecemos determinadas normas ordenadas por el Poder, sea político, científico o médico, que nos protegerá de todo mal.

La divinización de la seguridad no deja ser otra idolatría y, como buen ídolo, no es fiel a sus promesas. Efectivamente, la seguridad es elusiva por inexistente.

El miedo al covid, al cambio climático o a la guerra nuclear son sólo ejemplos concretos. Los principales temores con los que nos asusta la Cultura del Miedo son el miedo a la falta de amor, a la soledad, a la enfermedad, a la ancianidad y a la muerte, a la crítica, a la pobreza, y, de forma muy significativa, a la libertad. En definitiva, la Cultura del Miedo nos propone que tengamos miedo a la vida.

Las trampas de la Cultura del Miedo

Lo siniestro es que esta cultura del temor constante no desea solucionar estos miedos, sino hacerlos crónicos. Así, frente al miedo a la pobreza nos propone más Estado, menos libertad y menos propiedad privada, exactamente aquello que aumenta la pobreza.

Frente al miedo a la crítica propone las redes sociales, donde se fomenta precisamente el miedo a no ser aceptado y se censura o lincha a quien no comulga con las ruedas de molino del pensamiento único.

Frente al miedo a la falta de amor y a la soledad propone la destrucción de la familia mediante el divorcio exprés, el aborto y la perversa ideología de género.

Frente al miedo a la enfermedad propone la hiper medicación que conduce a la hipocondría, o los aberrantes confinamientos de personas sanas, el aislamiento social, la farsa de las mascarillas o la vacunación coercitiva con terapias genéticas ineficaces y peligrosas.

Frente al miedo a la ancianidad, propone la eutanasia; y frente al miedo a la muerte, la desesperanza. Hay algo oscuro en todo esto, ¿verdad?

Por último, la Cultura del Miedo, y los yonquis del poder que la promueven, desean fervientemente que tengamos miedo a la libertad, pues libertad implica responsabilidad.

Simultáneamente crean el miedo a lo que ellos llaman “perder la libertad”, pero se trata de un sucedáneo. Por ejemplo, nos proponen que no nos comprometamos de por vida con nuestro cónyuge y que no luchemos por nuestro matrimonio (divórciate y recobra “tu libertad”).

O que no tengamos ese maravilloso hijo que nos atará de por vida con los lazos del amor, sino que lo destruyamos en el vientre de su madre (aborta y recobra “tu libertad”). O que no intentemos, en fin, vencer nuestras pasiones y luchar por obrar bien: “libérate”, hombre, y haz lo que te dé la gana. Esto sólo conduce a la infelicidad y a la esclavitud, pues en vez de elevar al ser humano lo animaliza. Como decía Séneca, “en la virtud radica la dicha verdadera[6]”.

Para los cristianos la historia del miedo está ligada al pecado original, pues la primera vez que aparece el miedo en el Génesis fue después de que Adán comiera del fruto prohibido. De modo significativo, por tanto, el temor y el mal aparecen unidos. En el Nuevo Testamento, por el contrario, la Buena Noticia comienza con el “no temas” del ángel a la Virgen María, y una de las frases más recurrentes de Jesucristo es “no tengáis miedo”.

El miedo también nos paraliza impidiendo que desarrollemos nuestros talentos y demos fruto, no en balde en la parábola de los talentos el motivo que esgrime el siervo para no haberlo hecho fructificar es que sintió miedo (Mt 15, 14-30).

El miedo como instrumento del Poder

¿De dónde proviene la Cultura del Miedo? ¿Es éste un fenómeno espontáneo o responde a factores inducidos? El miedo es consustancial al ser humano, pero existen elementos exógenos interesados en exacerbarlo.

Sin duda, el elemento exógeno más importante es la ofensiva del nuevo totalitarismo, que utiliza el miedo para controlarnos. En efecto, el poder no quiere individuos pensantes que dominen sus temores, sino clones obedientes y asustados, al igual que no desean individuos libres, sino hombres-masa dependientes y controlables.

La libertad, don fundamental de Dios al hombre, siempre está amenazada por el poder. Así, poder y libertad son un juego de suma cero: si aumenta uno, necesariamente tiene que disminuir el otro.

Decía Ralph Waldo Emerson que el antídoto contra el miedo es el conocimiento, y es cierto, pero el conocimiento exige pensar, y Occidente vive hoy un declive de la razón. Cuando hace muchos años preguntaron al Premio Nobel Albert Schweitzer qué le ocurría al hombre moderno, respondió: “El hombre de hoy simplemente no piensa”.

Si pensar es al antídoto del miedo y el miedo es el instrumento de los yonquis del poder para controlarnos, éstos procurarán que no pensemos y que nos limitemos a repetir como papagayos la última noticia o el menú ideológico del día.

Dicho sea de paso, el miedo no es el único instrumento que los yonquis del poder utilizan para dominarnos. Conscientes de que el vicio esclaviza y la virtud libera, fomentan el vicio en vez de la virtud, y, como la serpiente del Génesis, lo presentan de modo que sea “atrayente a los ojos y deseable”.

Raro es que un político proponga a los votantes sacrificio, generosidad, esfuerzo, responsabilidad, altruismo, fidelidad, cumplir con la palabra dada, veracidad o respeto a quien opina diferente. Más bien les enseñará a temer (y, por tanto, a detestar) al adversario político, denominará “solidaridad” a la envidia, a la codicia de los bienes ajenos y a fantasías como vivir sin trabajar (o sea, del trabajo de otros) y “derechos” a evitar toda obligación y toda responsabilidad, incluso hacia nuestro cónyuge e hijos.

Las astutas tácticas de la Cultura del Miedo

Los yonquis del poder utilizan el miedo como táctica de control: primero crean un miedo, real o ficticio, que pronto se transforma en ira; luego señalan un culpable, real o inventado, hacia el que dirigir dicha ira; y finalmente se postulan como salvadores si les entregamos nuestra libertad. Así, el miedo acaba conduciendo a la servidumbre.

El caso del covid es revelador: primero crearon el pánico; luego buscaron un chivo expiatorio: los jóvenes, estigmatizados por su comportamiento supuestamente irresponsable, y más tarde los no vacunados, a los que condenaron a un vergonzoso apartheid; y finalmente se postularon como salvadores si les obedecíamos sin rechistar renunciando a nuestra libertad con los confinamientos, mascarillas, “vacunas” y demás tomaduras de pelo.

Pero el miedo también funciona como arma para doblegar voluntades de forma más directa mediante la presión de grupo. El hombre, animal social y gregario, teme el aislamiento, y por tanto es vulnerable a la amenaza de ser estigmatizado y condenado al ostracismo si se atreve a ir contracorriente.

Dios nos creó individuos, únicos e irrepetibles. Los yonquis del poder buscan destruir esa individualidad para transformarnos en dóciles e indistinguibles autómatas.

Un instrumento muy útil para lograrlo son las redes sociales, diseñadas para diluir la individualidad en una masa informe cuyos individuos sean esclavos de su “popularidad” y, por tanto, fácilmente controlables por quien decide lo que es popular. Para eso inventaron los likes, utilizando no sólo el miedo a quedarnos solos, sino nuestra tendencia a construir nuestra opinión sobre nosotros mismos en función del aplauso ajeno, craso y frecuente error.

Al miedo a la presión de grupo se suele unir el abuso del principio de autoridad, que antaño era política, militar o religiosa. Hoy los yonquis del poder han decidido manipular la Ciencia (con mayúscula) para convertirla en la nueva Autoridad, en un nuevo dios, y a los científicos en los nuevos sumos sacerdotes, siervos útiles del poder. Lo dice “la Ciencia”, así que no discutan: obedezcan.

Todo esto está inventado desde hace milenios y los estudiantes de siglos anteriores, más inteligentes que los de hoy (pues carecían de móviles), lo estudiaban en cualquier curso de lógica antes de cumplir los 16.

Se trata de la falacia ad verecundiam, que defiende algo únicamente porque alguien considerado una autoridad lo ha afirmado, la falacia ad hominem, que en lugar de proponer argumentos desacredita a la persona que defiende la postura contraria, y la falacia ad populum, que defiende que algo es verdad sólo porque así lo opina una mayoría o la “opinión pública”.

Durante el covid, las medidas “científicas” más absurdas, las mentiras más descabelladas y las creencias supersticiosas repetidas ad nauseam por los yonquis del poder y sus portavoces mediáticos no han sido más que una sucesión de falacias. En el siguiente artículo recordaré a qué extremo llegamos y propondré cómo combatir la Cultura del Miedo en la que se ha basado la locura que hemos vivido, pues no podemos permitir que se repita.

[1] Life expectancy, 1920–1922 to 2009–2011 (statcan.gc.ca)
[2] Period and cohort-specific trends in life expectancy at different ages: Analysis of survival in high-income countries – ScienceDirect
[3] Persistent warm Mediterranean surface waters during the Roman period | Scientific Reports (nature.com)
[4] Against all odds: Male Holocaust survivors have a longer life-expectancy — ScienceDaily
[5] Cómo Funciona el Miedo, Frank Furedi, Rialp 2022.
[6] Sobre la Vida Feliz, Séneca, Gredos 2011.

Pedro Sánchez dijo que imitaría a un líder socialista que encabezó un golpe de Estado

«Actuó como hoy queremos actuar nosotros», anunció el 19 de mayo de 2021

Elentir

El golpe de Sánchez a la separación de poderes, violando la Constitución e imitando a Hugo Chávez, ¿es sólo el comienzo de algo aún peor?

«Actuó como hoy queremos actuar nosotros», dijo sobre Largo Caballero

El 19 de mayo de 2021, en un discurso en el 43º congreso del sindicato socialista UGT, Pedro Sánchez reivindicó a Francisco Largo Caballero y anunció: «Actuó como hoy queremos actuar nosotros». El propio Partido Socialista difundió esas palabras de Sánchez y el vídeo correspondiente en su cuenta de Twitter:

Un dirigente socialista que quería imponer una dictadura y que justificaba la violencia

Francisco Largo Caballero fue presidente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) entre octubre de 1932 y diciembre de 1935. Era el dirigente del ala más radical y marxista del partido y defendió abiertamente una «dictadura socialista» durante los años de la Segunda República. Largo Caballero solía recurrir a una oratoria incendiaria en la que defendía abiertamente la violencia con fines políticos y saltarse la legalidad cuando no le resultase favorable: «Que conste bien: el Partido Socialista va a la conquista del Poder, y va a la conquista, como digo, legalmente si puede ser. Nosotros deseamos que pueda ser legalmente, con arreglo a la Constitución, y si no, como podamos«, dijo el 23 de julio de 1933 en un discurso durante un mitin del PSOE en el cine Pardiñas de Madrid (fuente: Nº 7.634 de ‘El Socialista’, 25 de julio de 1933, página 2).

Largo Caballero amenazó con una «guerra civil» antes de las elecciones de 1933

De cara a las elecciones generales de noviembre de 1933, las primeras en las que las mujeres votaron en España, y ante la previsión de una victoria electoral de la derecha, Largo Caballero amenazó con una guerra civil: «Vamos legalmente hacia la evolución de la sociedad. Pero si no queréis, haremos la revolución violentamente. (…) Esto, dirán los enemigos, es excitar a la guerra civil. Pongámonos en la realidad. Hay una guerra civil. ¿Qué es si no la lucha que se desarrolla todos los días entre patronos y obreros? Estamos en plena guerra civil. No nos ceguemos, camaradas. Lo que pasa es que esta guerra no ha tomado aún los caracteres cruentos que, por fortuna o desgracia, tendrá inexorablemente que tomarEra una clara amenaza de golpe de Estado y Largo Caballero la pronunció el 8 de noviembre de 1933, once días antes de las elecciones, en un mitin del PSOE en Don Benito, Badajoz (fuente: Nº 7.726 de ‘El Socialista’, 9 de noviembre de 1933, página 6).

Las amenazas de la izquierda aplazaron casi un año la llegada de la derecha al gobierno

A pesar de las amenazas del presidente del PSOE, la derecha ganó las elecciones de 1933, pero las amenazas de Largo Caballero continuaron. En abril de 1934, en el V Congreso ordinario de la Federación de Juventudes Socialistas celebrado en Madrid, el presidente del PSOE afirmó: «hay que apoderarse del Poder político revolucionariamente», y acto seguido añadió: «tengo que manifestar que la revolución no se hace con gritos de viva el Socialismo, viva el comunismo y viva el anarquismo. Se hace violentamente«. Largo Caballero advirtió a los jóvenes socialistas: «Cuando llegue este momento habrá que afrontar la lucha decisivamente» (fuente: Nº 7.867 de ‘El Socialista’, 21 de abril de 1934, portada).

Las amenazas de la izquierda llevaron a constituir un gobierno de centro, presidido por Alejandro Lerroux, y aplazaron casi un año la entrada de los ministros derechistas en el gobierno, hasta el 3 de octubre de 1934.

Cumplió sus amenazas y encabezó un golpe de Estado el 5 de octubre de 1934

Finalmente, dos días después de que la derecha llegase al gobierno tras haber ganado las elecciones, Largo Caballero y el PSOE cumplieron sus amenazas y encabezaron una rebelión armada, apoyada por el Partido Comunista de España y los anarquistas de la CNT. Fue un golpe de Estado sangriento y que tuvo su principal escenario en Asturias, obligando al gobierno a enviar al Ejército para restablecer el orden. Los golpistas asesinaron a 33 sacerdotes y religiosos y a 300 militares y miembros de las fuerzas del orden, y también destruyeron 17 iglesias, 40 edificios religiosos y docenas de fábricas, puentes, casas y edificios públicos. Fue un golpe mucho más violento que el ocurrido el 23 de febrero de 1981, conocido como el 23-F.

Largo Caballero fue detenido el 14 de octubre y enviado a la Cárcel Modelo de Madrid como dirigente máximo del golpe de Estado. Estuvo preso hasta la celebración del juicio un año después. Sorprendentemente, el 30 de noviembre de 1935 fue absuelto por falta de pruebas, una sentencia escandalosa si tenemos en cuenta que el propio presidente del PSOE instigó y encabezó ese golpe.

Amenazó con una «guerra civil» si la derecha ganaba las elecciones de 1936

La impunidad de la que gozó después de dar un golpe de Estado contra un gobierno democrático animó a Largo Caballero a seguir por la misma línea que antes. El 27 de enero de 1936, en un discurso en un mitin del PSOE en Alicante, amenazó con una «guerra civil» si la derecha ganaba las elecciones de febrero de ese año: «Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas, nuestra labor habrá de ser doble, porque con nuestros aliados podremos laborar dentro de la legalidad, y ganando las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Y esto no es una amenaza, es una advertencia. Y que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas: que nosotros las realizamos» (fuente: Nº 8.044 de ‘El Socialista’, 28 de enero de 1936, página 4, columnas 1 y 2).

El máximo responsable político de la masacre de Paracuellos

Ya durante la Guerra Civil Española, Largo Caballero era el presidente del Consejo de Ministros de la República cuando se produjo la masacre de Paracuellos, en la que unos 5.000 presos políticos (hombres, mujeres y también 50 niños) fueron asesinados a manos de comunistas. Largo Caballero fue el máximo responsable político de esa matanza.

Cuando Pedro Sánchez dijo que Largo Caballero «actuó como hoy queremos actuar nosotros»no sólo reivindicó a ese dirigente socialista, violento, golpista y totalitario, sino que animó a imitarle. Así pues, no nos debe extrañar lo que está ocurriendo ahora en España, ni lo que está por venir, porque mucho me temo que este golpe a la separación de poderes sólo es el comienzo de lo que tiene Sánchez en mente.

El PP ganaría las elecciones con un 31,1% de los votos y seis puntos de ventaja sobre el PSOE

Vox se mantendría como tercera fuerza más votada y vería aumentar sus apoyos hasta el 16.8% (57 escaños)

Lidia Ramírez@lidiaramirezrollrr@theobjective.com

El Partido Popular ganaría las elecciones generales con el 31.1% (134 escaños) de los votos si se convocaran hoy, seis puntos por encima del PSOE, que vería reducidos sus apoyos al 24.8% (96 escaños), según el último sondeo realizado por Metrocospia entre el entre los días 12 y 15 diciembre de 2022. Vox, por su parte, se mantendría como tercera fuerza más votada y vería aumentar sus apoyos hasta el 16.8% (57 escaños).

Los partidos a la izquierda del PSOE, a la espera de su definitiva configuración, continuarían mostrando, hoy por hoy, una básica estabilidad: Unidas Podemos obtendría el 9.4% de los votos (y 21 escaños), la plataforma de Yolanda Díaz (Sumar) obtendría hoy el 2.4% de los votos (y un único escaño) y Más País obtendría el 1.8% de los votos (y entre uno y dos escaños).

De esta forma, en el final de 2022, y de cara al que será el último año de la actual legislatura, los datos obtenidos por Metroscopia esta misma semana no indican cambios en los alineamientos electorales que han venido expresando los españoles desde la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la política nacional y la mayoría absoluta del PP en Andalucía: la suma de los escaños estimados para PP (en torno a 134) y Vox (en torno a 57) superaría hoy, con holgura, los 176 escaños que otorgan la mayoría absoluta en el Congreso.

Sondeo realizado entre los días 12 y 15 de diciembre de 2022 | 1.750 entrevistas.

La izquierda recupera a los mayores

Así, este sondeo, viene a demostrar una vez más que la división entre los partidos a la izquierda del PSOE en tres marcas distintas penalizaría al bloque de izquierdas a la hora de obtener escaños en muchas circunscripciones electorales. Durante la primera mitad del actual año, la disposición de votar a la derecha (especialmente al Partido Popular) experimentó un notable crecimiento tras la llegada de Alberto Núñez Feijóo a la política nacional y la victoria por mayoría absoluta del PP en Andalucía. No obstante, el apoyo de las personas de más edad a los partidos de izquierda tras la revalorización de las pensiones estaría mitigando, por ahora, los posibles efectos negativos en este concreto electorado de las decisiones gubernamentales sobre la supresión del delito de sedición o la rebaja de las penas de malversación. Decisiones ambas impopulares en buena parte de los votantes de izquierda.

De igual forma, los resultados del sondeo muestran un trasvase de votos del PSOE hacia el PP. En el momento actual,el porcentaje de votantes socialistas que declara su intención de votar a partidos de derecha se sitúa en torno al 8% (medio millón de votos aproximadamente). Una fuga de votos que se produce de manera más intensa entre los menores de 65 años.