Categoría: POLÍTICA

Los impuestos son robo y no pueden justificarse ni siquiera por causas caritativas

Por Dumo Denga. ORIGINAL IN ENGLISH

En su artículo «Las multinacionales obtienen beneficios obscenos de las crisis mundiales —pónganles impuestos para defender los derechos humanos», Magdalena Sepúlveda pedía más impuestos a las multinacionales y a los ricos como medio para financiar políticas destinadas a proteger a los más vulnerables de lo que ella llama «la crisis del coste de la vida». En este artículo, me gustaría responder a Sepúlveda diciendo que la fiscalidad es un robo y que cualquier intento de justificar los impuestos, especialmente por caridad, llevará a conclusiones irracionales.

A mi entender, Sepúlveda adopta la filosofía de la socialdemocracia. Dicha filosofía es una subcategoría del socialismo y se distingue por abogar por derechos de propiedad privada relativamente más fuertes en comparación con el marxismo y el leninismo, los cuales rechazan por completo los derechos de propiedad privada.

Además, los defensores de la socialdemocracia (SDA) creen que parte de los ingresos obtenidos por los propietarios pertenecen a la sociedad, de ahí sus continuos llamamientos a favor de más impuestos, un nuevo impuesto sobre la riqueza o cualquier otro impuesto destinado a lograr fines igualitarios (que incluyen, entre otros,«reducir la desigualdad» o «una distribución más equitativa de la riqueza»). Los interesados en saber más sobre los orígenes de la socialdemocracia pueden leer el libro de Hans-Hermann Hoppe titulado Social DemocracyEn el artículo de Sepúlveda, hay un momento en el que, en mi opinión, muestra sus afiliaciones con la socialdemocracia. Afirma: «Las pandemias, las guerras y las recesiones no eximen a los Estados de cumplir sus compromisos en materia de derechos humanos. Deben gravar más a las multinacionales y a los más ricos para financiar políticas específicas que protejan a los más vulnerables contra la crisis del coste de la vida».

Los impuestos son un robo y los ASD como Sepúlveda se enfrentan a un problema moral cuando abogan por los impuestos, independientemente de los fines de los impuestos propuestos. La razón se deriva de la teoría de la ley natural de la propiedad, popularizada por Murray Rothbard, Walter Block y Hoppe. La ley natural proporciona cuatro reglas simples y lógicamente conectadas para la propiedad privada:

  1. Una persona es dueña de su propio cuerpo.
  2. Una persona es propietaria de todo bien escaso otorgado por la naturaleza que haya puesto en uso mediante su propio cuerpo antes que nadie. Es el concepto de apropiación originaria.
  3. Una persona es propietaria de todos los productos nuevos que ha creado mediante sus propios bienes originalmente apropiados y su propio cuerpo, siempre que no se haya dañado la propiedad de otros durante el proceso de producción.
  4. La propiedad de los bienes que se han apropiado o producido originalmente sólo puede transferirse del propietario anterior al posterior mediante un acuerdo contractual voluntario.

Los impuestos son un robo porque violan la cuarta regla, que exige que la propiedad se transfiera mediante un acuerdo contractual voluntario. Los impuestos no requieren ningún acuerdo contractual para la transferencia de la propiedad del contribuyente al Estado. Efectivamente, los impuestos son una reclamación sobre la parte de la propiedad de los ciudadanos por parte del Estado, y el hecho de que los ciudadanos no se adhieran a dicha reclamación puede tener como resultado el encarcelamiento, que es una amenaza de violencia. Esto no es diferente de ser asaltado por un ladrón que utiliza una pistola para obtener cooperación.

Los ASD podrían refutar afirmando que los ingresos obtenidos mediante los impuestos se utilizan para financiar el sistema judicial y otras funciones estatales que tienen por objeto ayudar al orden social y la caridad, que a partir de aquí se denominan «causas sociales». Sin embargo, tal refutación no aborda la violación de los derechos naturales que conlleva la tributación. Si se aceptara tal refutación, entonces se deduce que los ladrones comunes, incluidos los que utilizan la amenaza de la violencia para coaccionar la cooperación, están justificados para tomar por la fuerza la propiedad de sus víctimas siempre que el producto de tal delito se utilice para causas sociales.

Dado el problema de la refutación de las «causas sociales», los ASD tendrán que usar otro argumento que es que la tributación no viola la ley natural porque existen contratos «implícitos» o «conceptuales» entre los propietarios y el Estado que dan cuenta de la tributación. Tal refutación fracasa a la hora de justificar los impuestos porque estos contratos «implícitos» o «conceptuales» no existen. Para que exista un contrato, debe haber al menos dos partes que se pongan de acuerdo y, lo que es más importante, las partes deben ser conscientes del contrato que se está acordando.

Sin embargo, si tales contratos existen, entonces los APS tendrán que demostrar también cómo los ciudadanos aceptan tales contratos. En otras palabras, los ASD tendrán que demostrar cómo un ciudadano acepta un acuerdo no terminable con el Estado en el que se conceden al Estado amplios poderes sobre la propiedad privada de un ciudadano. En mi opinión, demostrar que existen acuerdos «conceptuales» o «implícitos» entre el ciudadano y el Estado y que los ciudadanos celebran dichos acuerdos mediante consentimiento expreso o tácito es una tarea casi imposible.

Hoppe, en el capítulo quince de su libro titulado La economía y la ética de la propiedad privada), justifica aún más mi punto de vista sobre la celebración de un acuerdo de este tipo.

Es inconcebible que alguien pueda aceptar un contrato que permita a otra persona determinar permanentemente lo que puede o no puede hacer con su propiedad, ya que al hacerlo esa persona se habría quedado indefensa ante ese decisor último. Del mismo modo, es inconcebible que alguien acepte un contrato que permita a su protector determinar unilateralmente, sin el consentimiento del protegido, la suma que éste debe pagar por su protección.

Teniendo en cuenta la cita anterior y mis objeciones anteriores, argumentar que los impuestos no violan la ley natural debido a acuerdos «implícitos» o «conceptuales» entre el Estado y los propietarios debe abandonarse porque es inconcebible que los propietarios acepten tales contratos.

Con respecto al artículo de Sepúlveda y su llamamiento a aumentar los impuestos a las empresas multinacionales y a los ricos, hay que señalar que los impuestos violan los derechos naturales a pesar de las intenciones de la fiscalidad, ya que en la práctica permiten que el Estado tome por la fuerza una parte de la propiedad de uno sin su consentimiento. El derecho natural exige que la propiedad se transfiera mediante acuerdos contractuales voluntarios.

Además, las razones esgrimidas en un intento de justificar la tributación —ya sea por causas sociales o que la tributación responde a acuerdos «implícitos» o «conceptuales» entre el Estado y los propietarios— deben rechazarse porque la primera justifica efectivamente el robo en general, mientras que la segunda es inconcebible.

[Una versión de este artículo se publicó originalmente en ManPatria.]

Author:

Dumo Denga (@dumodenga) is an Austro-Libertarian and co-hosts the ManPatria Podcast

The real labor exploitation is that the State steals half of your salary through taxes.
«- You’re paying too little tax.»

Adiós a una delictuosa forma de hacer política

#PodemosBasura #PodemosChusma #PodemosMugre

Por EDUARDO INDA

Un importantísimo empresario español me apuntó allá por 2015 a propósito de la irrupción de Podemos en la escena política:

—La verdad es que estos tíos son unos perroflautas pero vienen muy bien para espolear a una clase política corrupta, adocenada y acomodada, de hecho, mis hijos les votan—.

Me tocó los pelendengues que un pijo como mi interlocutor, con hijos pijos a los que les ha venido poco menos que todo dado, se erigiera en entusiasta de una formación a la que le pone destrozar la economía de libre mercado, que enviaría okupas a invadir su casaza y que si pudiera lo metería directamente en la cárcel:

—Pues si tú opinas eso y tus hijos les votan, tienes un problema y gordo—.

Uno de los gerifaltes mediáticos culpables de haber convertido en Gulliver a esta banda de liliputienses, regalándoles un protagonismo que no se merecían ni por representatividad ni por legitimidad moral, me espetó la misma chorrada, palabra arriba, palabra abajo:

—Estos tíos han venido muy bien para sacudir un sistema anquilosado por culpa de tantos años de bipartidismo y para limpiar de golfos este país—, sentenció este irresponsable de tomo y lomo.

—Por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar esta chusma, que no son ni más ni menos que machacas de Nicolás Maduro, y para corruptos, ellos, que se han financiado con dinero manchado de la sangre de los demócratas venezolanos e iraníes—, respondió un servidor, harto de tanta tontería y falsedad.

No me hicieron falta semanas, ni días, ni tampoco horas para certificar que Pablo Iglesias es un tipejo. En el primer programa en el que coincidí con él se permitió el lujo de llamarme «sinvergüenza», «tonto» e «impresentable». Yo, obviamente, no repliqué a aquel sujeto malencarado, sucio, con pinta de no haberse lavado en tres o cuatro días. «No es cuestión de hacer de un ciudadano lumpen una estrella televisiva», cavilé. Nadie le dijo nada, el conductor del programa se hizo el sueco, ni lo calló ni lo largó y pensé dónde hubiera acabado yo de emplear esos mismos términos con otro contertulio: «En la puñetera calle».

Tengo muy claro que por muy mala que sea la España constitucional, siempre será mejor que la que quiere implantar la chusma podemita

Aquella jornada empezó la cacería contra mi persona. Entre tanto, comprobé, tan estupefacto como indignado, cómo cada vez se les otorgaba más protagonismo en los medios. No podía entender cómo se daba cancha a un individuo como Iglesias que había montado el 15-M, que salía en vídeos cuasiorgasmeándose por el apaleamiento de un antidisturbios que protegía el Congreso, que había sido financiado por la narcodictadura venezolana y por esa autocracia iraní que cuelga homosexuales y lapida mujeres y que era el quintacolumnista de la asociación de presos etarras, Herrira, en Madrid.

Años después, no muchos, un par tal vez, tres ministros de Mariano Rajoy coincidieron en su versión de los hechos en otras tantas conversaciones diferentes: «Alzaprimar a estos indeseables fue idea de Soraya Sáenz de Santamaría, que la puso en marcha con sus medios amigos y con la ayuda de Félix Sanz Roldán para frenar la vuelta del PSOE al poder en un momento en el que estábamos en caída libre por los interminables casos de corrupción, la mayoría, por cierto, anteriores a nosotros».

A ningún país europeo en particular y a ninguno occidental en general se le habría ocurrido jamás proteger y dopar mediática, judicial y económicamente una formación de extremísima izquierda que quiere implantar por estos pagos una tiranía similar a la que ha matado de hambre a unos venezolanos que contemplan impotentes cómo los precios han llegado a crecer un 65.000% anual. Cuando me mentaban «lo listo» que era Pablo Iglesias, yo siempre contraargumentaba en idénticos términos:

—Con buena picha, bien se folla. Si te ponen todas las teles a tu disposición, tienes dinero a mansalva, los jueces te perdonan la vida y los periodistas te ríen las gracias, cualquiera puede parecer Einstein o Demóstenes—.

Enfrentarme en La Sexta Noche al delincuente de Pablo Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, excepción hecha de un Federico Jiménez Losantos que le cantó las cuarenta desde el minuto uno, de Vicente Vallés y de Ana Rosa , no me salió gratis. Hube de soportar la mayor campaña de linchamiento a un periodista en democracia. Lo más suave que me llamaban era «hijo de puta» y lo habitual era el manido «fascista», «cocainómano», cuando no me he metido una raya en mi vida, e incluso «maltratador», cuando jamás he puesto una mano encima a una mujer . Calumnias que no quedaron impunes: presenté una ristra de querellas y las gané todas. Que son unos quinquis quedó tanto más claro el día que publicaron en redes sociales la dirección de mi casa y el modelo de vehículo que conduzco. El objetivo de esta despiadada campaña de coacciones y acoso no era otro que meterme el miedo en el cuerpo y, de paso, ver si sonaba la flauta y algún desalmado me rompía la crisma por la calle.

Enfrentarme al delincuente de Iglesias y ser durante años prácticamente su única némesis, salvo algunas honrosas excepciones, no me salió gratis

Proseguí mi batalla contra esta banda en la más absoluta de las soledades, salvando las honrosas excepciones antedichas. Lo consideraba y lo considero una obligación moral. Me niego a que estalinistas impongan su verdad en el imaginario colectivo, menos aún a que gobiernen mi país. No me rendí. No había otra. No quería dejar a mis hijos un país peor que el que hemos heredado nosotros con democracia total, plena separación de poderes, integración en la Unión Europea y homologación absoluta con cualquiera de los grandes del mundo libre.

Otros de los responsables del auge podemita, involuntarios en este caso, fueron Juan Carlos I y Alfredo Pérez Rubalcaba, que abdicaron y renunciaron a la Secretaría General del PSOE, respectivamente, apenas una semana después de que estos facinerosos irrumpieran en las instituciones por primera vez. Los cinco escaños que obtuvieron en las elecciones europeas de 2014 tuvieron para ellos sensación a victoria pese a que habían quedado en cuarta posición. Ellos irrumpían y se las piraban el hombre que había pilotado la Transición de la dictadura a la democracia, que llevaba la friolera de 39 años en el trono, y el presidente que no lo fue pero que atesoró más poder que ningún otro ministro en democracia. Un error de manual que disparó el poder y las expectativas de una formación que poco tiempo más tarde, en enero de 2015, lideraba las encuestas en intención de voto.

Provoca vergüenza ajena recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia. Como gente austera a un individuo que prometió no abandonar jamás Vallecas pero que a las primeras de cambio se pilló un casoplón de 1,2 millones por 720.000 euros en una suerte de milagro de los panes y los peces que convendría aclarar, exclusiva de OKDIARIO que marcó un antes y un después. Como políticos diferentes a mentirosos compulsivos que jamás cumplieron la palabra dada de no cobrar nunca más de tres salarios mínimos y donar el resto a ONGs. O como inmaculados demócratas a chusmita a la que se les llenaba la boca de la palabra «libertad de expresión» pero que, en cuanto podían, reclamaban la nacionalización de los medios de comunicación privados. Entre tanto, la Justicia hacía la vista gorda con golferías como la financiación iraní del canal de Pablo Iglesias o los pagos venezolanos durante y después de la creación de Podemos.

Lo peor de todo es que, a pesar de las mil y una evidencias, se había establecido cual lugar común la especie de que eran tipos ejemplares, luchadores por la libertad, ciudadanos a los que les importaba un pepino el vil metal. La esquizofrenia había llegado a tales extremos que lo anormal se había convertido en lo normal, lo inmoral en lo moral y lo ilegal en lo legal. Al punto que Pedro Sánchez dio entrada en el Gobierno a estos personajes más sucios por dentro que por fuera, que ya es decir.

Resulta vergonzoso recordar que se presentaba a unos corruptos como los posmodernos Robin Hood que nos iban a liberar de la mangancia

Iglesias y cía, que ya en el Ayuntamiento de Madrid habían exigido puestos de «máxima visibilidad y mínima responsabilidad», hicieron lo propio al entrar en el Gobierno de un Pedro Sánchez que había prometido hasta la saciedad que jamás los metería en el Consejo de Ministros por aquello de no padecer pesadillas. Un embuste presidencial más. Lo bueno es que pronto quisieron más balón y se les dio dinero y competencias. Una barbaridad toda vez que ninguno de ellos había hecho nada de provecho en su vida: Irene Montero no había pasado de cajera novata en Saturn, Iglesias era un profesor que se dedicaba a invitar a las alumnas de Políticas a acompañarle al baño remedando a un conocido futbolista y Echenique es verdad que se había licenciado en Físicas pero tampoco aportaba lo que se dice un currículum de relumbrón. Era uno más en el CSIC y había militado en ¡¡¡Ciudadanos!!! Lo propio de un pedazo de burgués como él. Monedero fue más listo: jamás se metió en la vida institucional. Hacía el mal y se forraba pero siempre extramuros.

Abjurar de su mandamiento «máxima visibilidad y mínima responsabilidad» los hundió para siempre. No sólo no eran ni la décima parte lo listos que se creían sino que, además, mezclaron su chulesca prepotencia con la ignorancia y la ideología más extrema. Como no podía ser de otra manera, se les vieron las costuras y acabaron como el rosario de la aurora. Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero han terminado por llevarse por delante no sólo a Podemos sino también al Partido Socialista. La rebaja de penas a 1.127 violadores, pederastas y abusadores, y la puesta en libertad anticipada de un centenar de ellos, y esa demencia que es esa Ley Trans que permite cambiarte de sexo siendo un niño han sepultado a estos seres diabólicos. El karma, que nunca falla.

Las autonómicas madrileñas fueron el primer varapalo a Pablo Iglesias. Se presentó pensando que se iba a comer a Isabel Díaz Ayuso, a la que trataba con su habitual machismo cavernícola, y acabó devorado por el mayor fenómeno político de nuestra historia reciente. Desde entonces no han dado pie con bola. Eso sí: han forrado el lomo a miles de amiguetes con surrealistas contratos otorgados desde el Ministerio de Igualdad: desde uno para medir el machismo en los algoritmos, hasta otro para combatir el uso del rosa en la vestimenta en las niñas, pasando por algunos tan surrealistas dedicados a «estudiar las diferencias entre hombres y mujeres ante los huracanes» o para analizar «la cosificación de las mujeres en las series españolas».

Pacto con ETA aparte, las meteduras de pata cósmicas de Irene Montero se han llevado por delante no sólo a Podemos sino también al PSOE

Las desgracias no vienen solas. Que se lo digan o se lo cuenten a Irene Montero, que esta semana ha sido condenada por el Supremo a pagar 18.000 euros al ex marido de la secuestradora líder de Infancia Libre, al que tildó públicamente de «maltratador», a sabiendas de que era falso. Lo mismo que le ocurrió al golfo de Juanma del Olmo, su sicario en las redes, que hizo lo propio con la memoria de un chico asesinado en los 80 por la candidata morada a alcaldesa de Ávila en 2019. Fue sancionado penalmente y obligado a abonar 10.000 euros a sus familiares por calificarle falsamente de «violador».

Se la pegaron en las elecciones municipales y autonómicas de hace 14 días y ahora han tenido que pasar por el trágala de ir dentro de Sumar y calladitos. La liberavioladores y sueltapederastas Irene Montero no irá en puestos de salida con lo cual el chollo del carguito, los asesores, el coche oficial, los viajes en Falcon a Nueva York y la piñata con dinero público se le ha acabado. Iglesias es ya un juguete roto que recuerda al Poli Díaz de sus peores días. Y Echenique carecerá de los potentes altavoces que tenía a su disposición para esparcer su fascistoide bilis.

Ramón Espinar al menos ha tenido la decencia de pedir «perdón» por haber pertenecido a «la secta de Podemos», afirmación que conlleva también la condición de organización criminal. Todas las sectas son organizaciones criminales. Qué lejos quedan los tiempos en los que el hijísimo del ex consejero de Cultura y Hacienda de Joaquín Leguina me interpelaba a la salida de La Sexta Noche con una amabilidad no exenta de puerilidad:

—Oye, Inda, ¿tú eres tan malo en tu vida privada como aparentas en los programas de televisión?—.

Yolanda Díaz está en las antípodas ideológicas de un liberal como yo. A mí jamás se me ocurriría ensalzar a dos asesinos en serie como Fidel Castro y Hugo Chávez. Pero hay que reconocer que cada vez está más cerca de la socialdemocracia que del comunismo y que sus formas, exquisitas, nada tienen que ver con el matonismo de Iglesias, del ex jefe de ETA Otegi o de los golpistas catalanes. La caza y captura de periodistas que practicaba Pablo Iglesias no va con ella, es más, fue uno de los grandes motivos de discrepancia con él.

España es un país mejor con la desaparición de la primera línea política de delincuentes como Pablo Iglesias, Irene Montero, Pablo Echenique o Juan Carlos Monedero. De la batasunoide Ione Belarra o de la zumbada de Ángela Rodríguez Pam no hablaré más de la cuenta porque no han pasado de ser meras comparsas. El cuento ha terminado bien pero pudo haber acabado como el rosario de la aurora. Algunos dimos la cara y nos costó muy caro en términos de linchamiento público. Lo volvería a hacer setenta veces siete. Era y es una obligación moral y un acto de patriotismo.

Que os pudráis en el infierno y que llevéis tanta paz como descanso dejáis.

Fin del camino: ¡el pueblo está harto!

Por GRACIANO PALOMO

Es difícil encontrar un jefe de Gobierno en España que haya tenido más comprensión por parte de los gobernados y que tras un lustro infinito de mentiras, abuso de poder y múltiples viajes a ninguna parte, aparezca hoy ante los ciudadanos contribuyentes como un pollo sin cabeza, un todavía primer ministro enfurecido porque el pueblo no le quiere, en definitiva, un sujeto al que hay que descabalgar democráticamente del poder a la primera oportunidad, es decir, el próximo mes de julio.

¿Por qué hay que echar a Sánchez con la aquiescencia de la mayoría? Por las siguientes razones básicas:

– Desde su llegada al poder mediante una moción de censura fake utilizó los poderes del Estado para colocar bombas nucleares precisamente en el mismo corazón del Estado de Derecho, sin importarle que con esos procederes ponía en almoneda al mismo.

– Porque ha mentido tanto y a tanta gente que resulta imposible a estas alturas creerle ni una sola palabra, aunque la diga con tanto énfasis como ridiculez de su costumbre.

-Porque ha utilizado el dinero de los españoles exclusivamente para sus predios electorales y políticos, olvidando que un jefe de Gobierno está para atender los cantos y susurros de todo el pueblo.

– Porque, uno tras otro, en cinco años ha sido capaz de subir 57 impuestos que han colocado a las clases medias, autónomos y profesionales en situación muy difícil y a miles de ellos al borde de la extinción.

– Porque en lugar de aplicar el sentido común y el interés general en sus decisiones antepone las ganancias a título personal, importándole una higa el resultado final para la permanencia de una gran nación que al día de hoy cuentas los días para desembarazarse de tan tóxico personaje.

– Porque, contrariamente a lo afirmado 20 docenas de veces, pactó con los enemigos de una inmensa mayoría del pueblo español que desea seguir habitando la nación española y denominarla como se la ha conocido durante muchos siglos.

– Porque sus pactos inconfesables con bilduetarras, separatistas golpistas, comunistas melancólicos de Lenin, StalinCastroChávezMaduro y Kirchner, son incompatibles con un presidente del Gobierno de un país miembro de la Unión Europea. Tan incompatibles como los procederes de un Sánchez desaforado y podemizado atacando brutalmente contra todo aquél que no le baila el agua y no le da cobertura en las urnas.

– Porque ha convertido al PSOE que fue pieza clave en la Transición en un guiñapo, poniendo a la histórica formación de rodillas ante un secretario general que actúa como un sátrapa irredento.

– Porque ha elevado los índices de pobreza de los españoles a cotas desconocidas. Mientras él derrocha y se conduce como un Trump cualquiera, miles y miles de ciudadanos empobrecidos hacen cola a las seis de la mañana en los comedores de Cáritas y otras organizaciones de caridad y compasión.

Por todo lo descrito anteriormente con hechos demostrables, ¿cree el lector que Pedro Sánchez se merece continuar durmiendo en su mullido colchón monclovita y seguir abrevando a costa de unos ciudadanos que no pueden más?

Los pasaportes sanitarios son una condena civil para millones de personas

El lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea pusieron en marcha una “asociación histórica en materia de salud digital” que marca el inicio de la Red Mundial OMS de Certificación en Salud Digital para promover un pasaporte digital interoperable a escala mundial (1).

El anuncio de la colaboración entre la OMS y la Comisión Europea se produjo pocos días después de la conclusión de la Asamblea Mundial de la Salud (AMS) de la OMS.

A partir de este mes, la OMS adoptará el sistema de certificación digital “covid” de la Unión Europea “para establecer un sistema mundial que contribuya a facilitar la movilidad internacional y a proteger a los ciudadanos de todo el mundo frente a las amenazas sanitarias actuales y futuras, incluidas las pandemias”, según anunciaron el lunes la OMS y la Comisión Europea (2).

La OMS y la Comisión Europea afirman que el pasaporte sanitario internacional, en marcha desde 2021, “desarrollará una amplia gama de productos digitales para mejorar la salud para todos”.

Ambos organismos prometen que la OMS no recopilará datos personales de las personas a través de estos documentos digitales, afirmando que dicha recopilación de datos “seguirá siendo dominio exclusivo de los gobiernos”.

No ha sido una sorpresa. Hace más de un mes, la OMS anunció discretamente que estaba trabajando en ello. La OMS no estaba esperando a las negociaciones con Bruselas para poner en marcha iniciativas como un pasaporte digital mundial de vacunas.

Las consecuencias para la libertad de circulación suscitan preocupación. Los pasaportes sanitarios son una condena civil para millones de personas. Anulan los derechos para quienes no cumplan con los requisitos. Suponen restricciones de movimientos y de vida para los no vacunados y vacunación forzosa para participar en los actos sociales.

La OMS ha venido advirtiendo del riesgo de una futura pandemia y de la propagación de una enfermedad a la que aún no han puesto nombre, y han expresado la necesidad de “restringir las libertades individuales” en caso de una futura emergencia sanitaria.

La Unión Europea ha sido una firme defensora de los pasaportes digitales de vacunas, lanzados por primera vez para sus Estados miembros a finales de 2020 -al mismo tiempo que la introducción de las vacunas contra el “covid”- bajo el nombre de “pasaporte verde”. La experiencia de la Unión Europea con los pasaportes digitales se menciona en el anuncio del lunes, en el que se afirma:

“Uno de los elementos clave de la actuación de la Unión Europea contra la pandemia de “covid” han sido los certificados digitales. Para facilitar la libre circulación dentro de sus fronteras, la Unión Europea introdujo rápidamente certificados covid interoperables”.

Los certificados digitales “covid” permiten conectar a los países no pertenecientes a la Unión Europea que emiten certificados, convirtiéndose así en la solución más socorrida en el mundo.

La Unión Europea es uno de los más firmes defensores de los pasaportes de vacunas en las negociaciones en curso sobre el “Tratado de Pandemias” de la OMS y las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional.

Durante las negociaciones sobre las enmiendas al Reglamento Sanitario Internacional, la Unión Europea presentó propuestas para normalizar la aplicación de un certificado sanitario digital internacional.

La República Checa ha solicitado formularios de localización de pasajeros “que contengan información sobre el destino del viajero”, preferiblemente en formato digital, con fines de localización de contactos.

También ha propuesto que la Asamblea de la Salud de la OMS adopte, en cooperación con la Organización de Aviación Civil Internacional y otras organizaciones, requisitos para los documentos en formato digital o en papel relativos a la interoperabilidad de las plataformas de tecnología de la información, requisitos técnicos para los documentos sanitarios y salvaguardias para reducir el riesgo de uso indebido y falsificación”.

La OMS cita a la Organización de Aviación Civil Internacional como parte interesada oficialmente reconocida (3).

La República Checa y la Unión Europea han propuesto documentos no sólo para la vacunación, sino también para los “certificados de prueba y curación” en los casos en que aún no se disponga de una vacuna o profilaxis para una enfermedad para la que se haya declarado una emergencia de salud pública de importancia internacional.

Los planes para el certificado digital de la OMS han estado en desarrollo desde al menos agosto de 2021, cuando la OMS publicó un documento titulado “Documentación digital de certificados covid-19: estado de las vacunas: especificaciones técnicas y directrices de implementación, 27 de agosto de 2021”.

El pasaporte sanitario internacional se incluyó en el orden del día de la Asamblea Mundial de la Salud de este año. La secretaría elaboró directrices sobre la documentación digital de los certificados “covid”, que incluyen recomendaciones sobre los datos, su lectura digital, la funcionalidad, la adaptabilidad y la arquitectura de confianza necesarias para garantizar la interoperabilidad de los registros de inmunización y salud a escala mundial.

La OMS también anunció la conclusión de un “estudio de viabilidad técnica para el establecimiento de una red fiduciaria mundial federada, que puso a prueba la capacidad de interoperar el contenido sanitario y las redes fiduciarias dentro de los esfuerzos regionales existentes”.

El lanzamiento del “Pasaporte Verde” estuvo acompañado de unas declaraciones de la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en las que pedía un “debate” sobre la vacunación obligatoria en la Unión Europea.

Una de las prioridades declaradas de la Unión Europea en su plan quinquenal 2019-2024 es crear una “identidad digital para todos los europeos”. Cada ciudadano y residente de la Unión Europea tendría acceso a una “cartera digital personal”, que incluye documentos de identidad, certificados de nacimiento y médicos, y permisos de conducir.

Las propuestas están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, y en particular con la meta que pide una identidad legal digital para todos, incluidos los recién nacidos, para 2030.

Cuando se dirigió a la Asamblea Mundial de la Salud de este año Tedros calificó los Objetivos de Desarrollo Sostenible de “nuestra estrella polar”.

(1) https://www.who.int/news/item/05-06-2023-the-european-commission-and-who-launch-landmark-digital-health-initiative-to-strengthen-global-health-security
(2) https://www.who.int/publications/i/item/WHO-2019-nCoV-Digital_certificates-vaccination-2021.1
(3) https://apps.who.int/gb/inb/pdf_files/inb2/A_INB2_4-en.pdf

FUENTE: mpr21

La energía limpia tiene un sucio secreto

La obsesión de los activistas verdes por los vehículos eléctricos perpetúa la injusticia que supuestamente quieren abolir

Los miopes activistas de sillón no se dan cuenta que su absolutismo verde en realidad fomenta la desigualdad. (Flickr)

 por FEE

Como ocurre con la mayoría de las cosas que se propugnan en nombre del progreso social, el agresivo impulso de la izquierda a la tecnología de los vehículos eléctricos olvida convenientemente las vidas de los más afectados por ella.

“Bajo mi mandato, el gran viaje por carretera estadounidense va a estar totalmente electrificado. Y ahora, a través de una desgravación fiscal, se pueden conseguir hasta 7500 dólares en un nuevo vehículo eléctrico”, exclamó Biden durante una sesión fotográfica en un reluciente Hummer eléctrico. Apuesto a que esa desgravación fiscal será muy útil cuando el estadounidense medio se vea obligado a comprar un VE (vehículo eléctrico) de 60000 dólares después de que se prohíban totalmente los coches de gasolina.

A los izquierdistas les encanta insistir en la necesidad a vida o muerte de eliminar todo lo que no sea eléctrico. Actualmente, Biden está poniendo sus miras en un mandato de emisiones que podría limitar gravemente la accesibilidad de los coches de gas a los ciudadanos de cuello azul. La administración justifica su control del mercado afirmando que es lo más “equitativo”.

La Secretaria de Energía, Jennifer Granholm, anunció: “Las históricas leyes de energía limpia del presidente Biden están haciendo posible que pongamos más VE (vehículos eléctricos) en la carretera ampliando la infraestructura de recarga en las comunidades desatendidas, al tiempo que reducen la ansiedad por la autonomía y el coste entre los conductores que quieren pasarse a la electricidad”.

Estoy seguro de que la propia Granholm viajó a esas comunidades desatendidas para ver qué les produce a esas personas “ansiedad por el coste”. Por alguna razón, no creo que los vehículos eléctricos estén ni remotamente en sus mentes.

El Secretario de Transporte, Pete Buttigieg, afirmó que utilizaría 1.000 millones de dólares de la risiblemente bipartidista ley de infraestructuras para “deconstruir el racismo que se incorporó a las carreteras”. El Sr. Pete es una de las élites que celebraron las inmensas subidas de los precios de la gasolina, ya que eso significaba de alguna manera que más gente se inclinaría a comprar vehículos eléctricos. Desde entonces, ha estado trabajando duro para desegregar las carreteras y combatir los baches sistémicamente opresivos.

El camino al infierno está pavimentado con “buenas intenciones”

De lo que no se dan cuenta estos miopes activistas de sillón es de que su absolutismo verde en realidad fomenta la desigualdad. ¿Saben lo que se está haciendo para saciar su necesidad de todas esas baterías eléctricas?

Esclavitud y trabajo infantil.

No, no estoy siendo hiperbólico. En la República Democrática del Congo (RDC), los llamados mineros “artesanales” trabajan en condiciones extremadamente peligrosas para extraer cobalto y níquel, elementos cruciales en la producción de baterías que se ven en coches eléctricos como Teslas, Fords y VWs. Hombres, mujeres y niños vagabundean bajo un calor extenuante y mueren en derrumbes de pozos mineros mientras las milicias que los “reclutaron” en pueblos de todo el país los observan con indiferencia. En el mejor de los casos, estos trabajadores reciben uno o dos dólares al día por su penoso trabajo.

Siddharth Kara, investigador de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, estudió estas explotaciones mineras y señaló: “El cobalto es tóxico al tacto y al respirarlo, y hay cientos de miles de congoleños pobres que lo tocan y lo respiran… Madres jóvenes con bebés atados a la espalda, todos respirando este polvo tóxico de cobalto. Hay una contaminación cruzada total entre el cobalto derivado de excavadoras industriales y el cobalto excavado por mujeres y niños con sus propias manos”.

Se calcula que hay unos 40000 niños trabajando en estas minas tóxicas, muchos de ellos de tan sólo seis años.

Demasiado para la “energía limpia”.

Lo que es aún más aterrador es que, como estas operaciones no se contabilizan en las auditorías oficiales gracias a la corrupción local y a las tácticas comerciales del mercado gris, no se sabe exactamente cuántas personas trabajan en estas peligrosas condiciones bajo la amenaza de la fuerza.

Ahora bien, a pesar de ser ilegales, estas operaciones están muy extendidas por todo el país y están bien financiadas por intereses externos. Se calcula que alrededor del 70% de las explotaciones mineras congoleñas son propiedad de empresas de inversión chinas respaldadas por el gobierno. Así pues, ahora no sólo tenemos el problema de las prácticas empresariales cuestionables y los entornos de trabajo inseguros en regiones asoladas por la pobreza, sino también una industria multimillonaria que beneficia directamente a un gobierno autoritario bien conocido por sus prácticas genocidas.

Eso no suena equitativo.

No ver el mal, no oír el mal…

Incluso ante estas flagrantes violaciones de los derechos humanos, Occidente ha permanecido peculiarmente mudo sobre el tema. Desde luego, no se ve a ningún político de renombre protestando por la fabricación de pilas tan codiciadas, ¿verdad? En la base de esta violenta cadena de suministro hay congoleños de todas las edades que mueren o resultan gravemente heridos mientras se les obliga a explotar vetas tóxicas de cobalto. Al fin y al cabo, estas son las personas que sostienen la producción de vehículos eléctricos en Occidente.

De los medios de comunicación y los políticos heredados sólo recibimos silencio. ¿Cómo pueden decir que el cambio a un transporte totalmente basado en vehículos eléctricos traerá la equidad a nuestro país racista, cuando sus propias políticas apoyan directamente los modernos equipos de esclavitud africana?

Los que están en los peldaños más bajos de la escala económica tienen que pagar por sus caprichos “ilustrados”. ¿Por qué debería importarles a las élites? Todos estos abusos sistémicos se cometen en tierras lejanas, fuera de la vista, fuera de la mente. No es un problema porque está allí. Este es el tipo de “progreso” por el que abogan los políticos, independientemente de cuántos Ford eléctricos vendan.

Como señaló Henry Hazlitt: “El mal economista sólo ve lo que inmediatamente llama la atención; el buen economista también mira más allá. El mal economista sólo ve las consecuencias directas de una propuesta; el buen economista también mira las consecuencias indirectas y a más largo plazo. El mal economista sólo ve cuál ha sido o será el efecto de una política determinada en un grupo concreto; el buen economista indaga también cuál será el efecto de la política en todos los grupos”.

Esa es la cuestión. A los legisladores y a los magnates de los negocios no les importan las ramificaciones de sus acciones en el mundo real. Mientras impulsan normas “equitativas” en un truco de relaciones públicas para obtener mejores puntuaciones ESG (en español, Gobernanza medioambiental, social y empresarial), descuidan por completo los efectos reales de vida o muerte de la legislación “verde”.

Este artículo fue publicado originalmente por FEE.org


Connor Vasile es un estadounidense de primera generación y escritor que desea concienciar sobre las ideas liberales clásicas.

Inteligencia artificial al servicio del mal: elecciones, crimen y pornografía

¿Qué repercusiones tiene en general para las elecciones de un país, que se difunda gracias a la magia de la IA, a un candidato sosteniendo relaciones sexuales, por ejemplo, con un menor de edad? Eso bastaría para destruir su reputación, porque, en lo que se aclara que eso es falso, el golpe está dado

por Raúl Tortolero

Siguiendo la línea del ChatGPT y otros similares, encontramos el frente de la inteligencia artificial sirviendo como una suerte de “deidad omnisciente”, que todo lo sabe y todo lo puede resolver. (Twitter)

Para bien y para mal, sin duda alguna el siglo XXI estará marcado por la irrupción y gran despliegue de la inteligencia artificial (IA).

Sin embargo, los científicos no han sido capaces de prever todo el daño que causaría a nuestras naciones, rubro por rubro, porque, justo como ellos mismos han reconocido, se dedican a la ciencia, y no a la política, a la cultura, a la religión, a la seguridad, o a la economía, por sólo mencionar algunas de la áreas más sensibles que podrían verse afectadas por estos sistemas que llegarían, según las previsiones, a ser más inteligentes que los seres humanos.

Un ejemplo de por qué podrán superarnos las inteligencias artificiales, es que si una de ellas “aprende” algo, otras 10.000 lo aprenden al mismo tiempo. Su interconexión es inmediata, y la aplicación del nuevo conocimiento también. En cambio, si un ser humano descubre cómo arreglar cierto problema, no será ni inmediato ni sencillo que otros 9.999 humanos se enteren, lo aprendan, y lo apliquen. Esto es una seria diferencia que pone al género humano en desventaja.

Ahora bien, ya estamos viendo algunos usos de la IA en campañas negras con fines políticos y electoreros. Ya han sido difundidas al menos dos imágenes fake de Donald Trump, creadas por la IA.

Una, donde se le ve siendo supuestamente detenido por dos policías, en el contexto de su proceso en Nueva York.

Ahí su mano derecha carece de dedos, su brazo derecho es más corto, y su cuello del lado izquierdo luce falso. Pero para el común de los mortales, no acostumbrados al pensamiento crítico, a revisar y cuestionarlo todo, el impacto de la falsa foto puede ser brutal.

Así, la IA en estos casos equivale a los montajes que se hacen aún con Photoshop (y hasta con mejor definición y contundencia). Pero la IA apenas va empezando en estos trotes de la falsificación profunda.

La otra imagen es un Trump hincado, visto de lado. No se ven defectos aparentes. Expertos en identificar imágenes generadas por IA ha declarado que uno debe poner atención en las manos, que a menudo aparecen sin dedos. O bien, checar bien los bordes de la cara, si el color de los ojos es el mismo en ambos.

Aunque si hay dinero de por medio, y especialistas, la IA podría ser alimentada por miles de videos de Trump, o de cualquier otro político de quien se busque destruir su reputación, y crear un producto casi perfecto.

Es el caso de tratamiento que se hizo en el Dalí Museum, de San Petersburg, en Florida, en el que se procesaron 6.000 fotogramas del famoso pintor surrealista, y se usaron 1.000 horas de aprendizaje, en las que la IA “entendió” cómo este personaje movía las cejas, los ojos, las manos.

El resultado es que se puede interactuar con él en ese lugar, y al final el pintor te invita a tomarte una selfie con él. Algo hiper realista.

También es un caso de extremo realismo el Tom Cruise fake que aparece en TikTok. Complicado poder saber que no es el verdadero, y además cuenta con 5,2 millones de seguidores.

Ahora bien, si por ejemplo, a los spin doctors malévolos cercanos al Partido Demócrata de los Estados Unidos se les ocurriera poner en práctica estas técnicas de deep fake para buscar demoler la reputación de Trump, cuentan ya con miles de horas de videos del presidente 45, y se podría simular algo tan devastador como hacerlo ver, en el colmo del fake, y de la intencionalidad política (lo harían alegando en que así “salvan” a EE. UU.), en escenas pornográficas falsas, pero con total realismo.

Esto ya se ha hecho y es común hasta cierto punto, tomando los rostros y cuerpos de actores y actrices famosos, mezclando sus fotogramas con algunos otros de películas XXX hasta lograr un resultado en el que muchos jurarían que se trata de la misma persona.

Gal Gadot, Maisie Williams, Taylor Swift, Aubrey Plaza, Emma Watson y Scarlett Johansson ya han sido puestas en escenas pornográficas fake, a manos de la IA.

¿Qué repercusiones tiene en general para las elecciones de un país, que se difunda gracias a la magia de la IA, a un candidato sosteniendo relaciones sexuales, por ejemplo, con un menor de edad? Eso bastaría para destruir su reputación, porque, en lo que se aclara que eso es falso, el golpe está dado, y habrá medios de comunicación cómplices pagados, y miles de cuentas bots en redes, listos para coadyuvar con el linchamiento moral (y éste no será fake, sino muy real).

Esto es sólo uno de los peores ejemplos de cómo se puede dar un uso malévolo a la IA en términos políticos. Pero imaginemos otros: un candidato inyectándose heroína, o actuando como zombie tras haber supuestamente consumido fentanilo; o reuniéndose con conocidos capos de la droga u otros criminales, o participando en rituales satánicos, o cualquier otra cosa con la cual se pueda impactar al electorado para mal.

Todo lo anterior, en cuanto a la elaboración de la IA de imágenes de personas, con o sin movimiento, es decir, fotos o videos. Pero hay mucho más: pensemos en la “creación” de documentos falsos. La IA abriendo sitios web falsos, con información también falsa, pero plausible. Por ejemplo, escrituras fake de decenas de propiedades en diversos países, para vender la percepción de “enriquecimiento ilícito y corrupción” de un funcionario al que se quiere demoler.

Actas de nacimiento falsas, cuentas de banco falsas, cartas falsas, archivos falsos, llamadas telefónicas falsas. Y un largo etcétera.

Fuera de lo político electoral, está el uso criminal de la IA para ganar dinero sucio. Por ejemplo, la IA creando contenido “fake” de pornografía infantil. Impunemente, porque no se puede meter a la cárcel a la IA, y quizá no se pueda rastrear tan fácilmente a los responsables. E incluso, si se hallaran, éstos acaso podrían argumentar que los adultos y los menores que ahí se ven, no son “reales”, sino una simple ficción.

Por otro lado, siguiendo la línea del ChatGPT y otros similares, encontramos el frente de la inteligencia artificial sirviendo como una suerte de “deidad omnisciente”, que todo lo sabe y todo lo puede resolver. Esto podría ser la base de nuevos cultos, como ha advertido hace poco el “filósofo” ateo, progre-globalista y agorero de la desgracia humana, Yuval Noah Harari.

La IA sirviendo de plataforma para nuevas religiones, cuya figura principal sería una suerte de “oráculo”. Como en el que en su momento fue anunciado y criticado en la película “I.A., Inteligencia Artificial”, de Spielberg (en el lejano 2001), conocido como “Dr. Know”. Desde ahí ya se advertía que las respuestas corresponderían sólo a lo que el programador quisiera que se supiera, manipulando así el conocimiento disponible por la sociedad.

Harari dijo en el evento “AI Frontiers Forum” en Suiza que los adherentes a un culto de este tipo podrían en algún momento ser instruidos por computadoras para asesinar a otros seres humanos.

“En el futuro, podríamos ver los primeros cultos y religiones de la historia cuyos textos venerados fueron escritos por una inteligencia no humana”, dijo Harari en citas publicadas el martes 2 de mayo por el diario británico Daily Mail.

“Al contrario de lo que suponen algunas teorías de la conspiración, en realidad no es necesario implantar chips en los cerebros de las personas para controlarlos o manipularlos”, dijo, remando en sentido contrario a Elon Musk y sus investigaciones en Neuralink. “Durante miles de años, los profetas, los poetas y los políticos han utilizado el lenguaje y la narración de historias para manipular y controlar a las personas y remodelar la sociedad”, aseguró el israelita. Y en eso tiene en parte razón.

Muchos capítulos de la estupenda y terrorífica serie “Black Mirror” –por mucho la mejor en décadas–, advierten sobre los infiernos que podría representar el desarrollo malévolo de la IA en la vida cotidiana. Por sólo mencionar uno: Metalhead. Véanlo.

Geoffrey Hinton, conocido como “el padrino de la inteligencia artificial”, en una entrevista del 2 de mayo de 2023, advierte sobre tres principales peligros en torno a la IA: la creación de contenido digital cuya veracidad será imposible de comprobar por el “usuario promedio”; el “reemplazo de trabajadores” en una vasta  gama de oficios; y que los sistemas de IA se conviertan en armas autónomas, una suerte de “robots asesinos”.

Expuso que:

“Somos sistemas biológicos y estos son sistemas digitales. La gran diferencia con los sistemas digitales es que tienes muchas copias del mismo conjunto, del mismo modelo del mundo, y todas estas copias pueden aprender por separado pero comparten su conocimiento al instante. Es como si tuviéramos 10.000 personas y cada vez que una aprende algo, todas las demás lo aprenden automáticamente. Así es como estos sistemas logran saber mucho más que el resto”.

Empero, esto podría tener un lado positivo, claro: “La capacidad de estos grandes chatbots de saber mucho más que nadie los haría mejores que el médico de familia estándar. Serían como un médico que ha visto a diez millones de pacientes y probablemente esté viendo a muchos con los mismos problemas por los que tú acudes al médico”, dijo Hinton. Bien para la salud ciudadana, mal para los médicos, que se verían superados por la inteligencia artificial.

Se ha hablado poco de los límites que habría que establecer desde ahora para los malos usos de la IA y esto sólo puede hacerlo el Estado, desde sus ejecutivos, legisladores y jueces. Porque el libre mercado no va a poder parar los desarrollos malévolos de estas empresas, cuyo único fin es hacer dinero, y sin la “intervención” del Estado para regular la operación de la IA, esta podría derruir nuestra civilización.

Feijóo acerca el PP a la agenda de Vox para acabar con el sanchismo

Luego de haber votado en dos oportunidades en contra de la propuesta de Vox de eliminar el Ministerio de Igualdad, Alberto Núñez Feijóo propone ahora de cara a las elecciones generales del 23 de julio desaparecer el despacho que hoy dirige Irene Montero, así como derogar la «ley trans» y la Ley de Memoria Democrática

 Por José Gregorio Martínez

Las propuestas que ha hecho el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, de cara a las elecciones generales, buscarían facilitar la alianza con el partido de Santiago Abascal para alcanzar la mayoría absoluta con Vox y formar gobierno. (Twitter)

(NOTA PERSONAL: Yo, de este tipo, no me fio un pelo, otro MARICOMPLEJIN del PP)

Las horas de Pedro Sánchez en el Gobierno español parecen estar contadas. La dura derrota que sufrió el PSOE en las elecciones municipales y autonómicas del 28 de mayo sepultaron sus posibilidades de reelección. Los resultados electorales así lo asomaron y las encuestas lo confirman. Pero el líder socialista no se irá solo. Evidentemente saldrá todo el gabinete junto con él, pero hay un nombre en particular que destaca. Se trata de Irene Montero, quien no solo saldría ante el eventual cambio de gobierno sino por la eliminación del Ministerio de Igualdad que ha dirigido desde enero de 2020, ya que el líder el Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien se encamina a la Moncloa, anunció que eliminará dicha cartera ministerial.

De esta manera se pondría fin a las locuras progresistas que ha impulsado desde este ministerio la pareja del cofundador de Podemos, Pablo Iglesias. Y es que Feijóo no solo suprimiría ese despacho sino que además propone derogar la polémica “ley trans”, que permite cambiar de sexo, volver al original y luego solicitar una nueva rectificación en un plazo de 24 meses sin necesidad de presentar informes médicos o psicológicos, incluyendo a menores a partir de 16 años, quienes no requieren consentimiento de sus padres desde la entrada en vigencia de esta norma.

Durante una entrevista con Onda Cero, el presidente del PP mostró una agenda más cercana a la derecha, tal vez considerando que según los más recientes sondeos tiene todas las probabilidades de ganar pero necesitará pactar con Vox para alcanzar la mayoría absoluta y formar gobierno. No se puede olvidar que los populares votaron en contra de suprimir el Ministerio de Igualdad en las dos oportunidades que Vox lo planteó: en noviembre de 2022 y en marzo pasado. Ahora Feijóo cambia de opinión y se pega a la línea del partido de Santiago Abascal.

Las promesas de Feijóo

De cara a las elecciones generales del 23 de julio, el líder de la oposición anunció parte de sus propuestas. La eliminación del despacho que hoy dirige Irene Montero forma parte de la promesa de Feijóo de reducir el número de ministerios para “hacer un ajuste importante en el gasto”. En general, estima que hay “cinco o seis ministerios que sobran”.

Alberto Núñez Feijóo también prometió que no se presentará a la investidura si su formación política no es la fuerza más votada y aprovechó para instar a Pedro Sánchez a que haga lo mismo si el Partido Socialista Obrero Español no llega de primero en los comicios generales.

La más reciente encuesta de NC Report ubica al PSOE en un distante segundo lugar con la posibilidad de conseguir entre 94 y 96 escaños, mientras el PP lograría entre 145 y 147 diputados, pudiendo formar gobierno en alianza con Vox, que  se consolida en la tercera posición con un mínimo de 39 y máximo de 41 curules.

Vox, el aliado necesario

Este impulso conseguido por el partido de Abascal obliga al PP a alejarse de la “centralidad” que invocó Feijóo la noche del 28 de mayo durante la celebración por el triunfo por mayoría absoluta de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid y de José Luis Martínez-Almeida en el Ayuntamiento de la capital.

Vox se ha convertido en un aliado necesario para los populares, que no podrían gobernar en seis de las ocho comunidades autónomas ganadas sin este pacto. En las municipales, Vox también consiguió un magnífico resultado al triplicar su número de concejales, que de 547 en 2019 llegaron a 1.695 en las elecciones de este año.

Derogar el sanchismo

Desde el gobierno de coalición social-comunista no tardaron en responder. Ante el anuncio de eliminar el Ministerio de Igualdad, Irene Montero fue quien se sintió más aludida y, por tal motivo, advirtió desde su cuenta de Twitter que “se trata de un nuevo intento de disciplinar al movimiento feminista y LGTBI que está a la vanguardia del avance de derechos en todo el mundo”. El miedo ante la inminente perdida del poder es evidente.

La «Marquesa» de Galapagar y sus rebuznos

Pero la promesa de Feijóo va más allá de la reducción del número de ministerios, con la cartera de Igualdad encabezando la lista de los que sobran. La ley de Memoria Democrática que reglamenta la adquisición de la nacionalidad española para hijos o nietos nacidos fuera de España como consecuencia del exilio por razones políticas o ideológicas, también sería derogada bajo un eventual gobierno del Partido Popular, junto con la “ley trans”.

En resumen, la propuesta de Feijóo es derogar el sanchismo. Y para lograrlo, el PP sabe que necesita pactar con Vox, para lo cual no bastaría con repartir cuotas de poder. Acercar la agenda ideológica también será necesario, y las promesas del líder de los populares ya empiezan a asomar esos acercamientos.

Planificación estatal vs. proceso de mercado

Como ha subrayado Hayek, los fenómenos complejos de las ciencias sociales son contraintuitivos, debe escarbarse en distintas direcciones de la historia, la filosofía, la economía y el derecho para llegar a conclusiones acertadas, como decía el decimonónico Bastiat hurgar en “lo que se ve y lo que no se ve”.

 por Alberto Benegas Lynch

Resulta muy relevante percatarse del orden que presenta la libertad y el desorden a que conduce la prepotencia de los megalómanos del aparato estatal. En este contexto antes he citado al periodista John Stossel que ilustra magníficamente la idea con un trozo de carne envuelto en celofán en la góndola de un supermercado. Stossel nos invita a cerrar los ojos e imaginarnos todos los procesos en regresión desde los agrimensores calculando espacios en los campos, los alambrados, los postes, los fertilizantes, los plaguicidas, los tractores, las cosechadoras, los caballos, las riendas y monturas, los peones en medio de cartas de crédito, bancos, transportes y las fábricas para construir esos medios de transporte, etc, etc. Hay cientos de miles de personas cooperando entre sí solo interesadas en lo que hacen en el spot pero vía el mecanismo de precios coordinan sus actividades que a veces como nos dice Michael Polanyi ni siquiera las pueden explicitar puesto que se trata de “conocimiento tácito” y, sin embargo contribuyen a formar un proceso de información dispersa y fraccionada que permite lograr objetivos de producción.

Pero luego enfatiza Stossel arriban los planificadores de sociedades que dicen que no puede dejarse las cosas a la anarquía del mercado e intervienen con precios controlados y otras sandeces, lo cual conduce a que desaparezca el celofán, el trozo de carne, la góndola y eventualmente el supermercado. Es lo que el premio Nobel en economía Friedrich Hayek ha bautizado como “la arrogancia fatal”. Y tengamos en cuenta que el mercado no es un lugar ni una cosa, el mercado somos todos, el sacerdote cuando compra su sotana, cuanto tomamos un taxi, cuando adquirimos ropa, medicamentos o lectura, el cirujano cuando opera, el verdulero cuando vende, el que opera con un celular y así sucesivamente.

Es alarmante la ignorancia supina que ponen de manifiesto aquellos que la emprenden contra el mercado sin percatarse que la emprenden contra la gente pues, como queda dicho, de eso se trata. Al vociferar que debe contradecirse el mercado se está diciendo que hay que contradecir las preferencias de la gente en pos de los caprichos de quienes se ubican en el trono del poder político que en lugar de dar paso a información fraccionada y dispersa optan por la concentración de ignorancia con los resultados nefastos y caóticos por todos conocidos.

Afortunadamente han existido y existen autores notables que enriquecen la tradición de pensamiento liberal, principalmente desde la Roma republicana del derecho, el common law, la Escolástica Tardía o Escuela de Salamanca, Grotius, Richard Hooker, Pufendorf, Sidney y Locke, la Escuela Escocesa, la siempre fértil e inspiradora Escuela Austríaca, la rama del Public Choice y tantos pensadores de fuste que alimentan al liberalismo, constantemente en ebullición y que en toda ocasión tiene presente que el conocimiento es provisorio sujeto a refutación según la valiosa mirada popperiana.

Nullius in verba -el lema de la Royal Society de Londres que tantas veces cito- puede tomarse como un magnífico resumen de la perspectiva liberal, no hay palabras finales, lo cual no significa adherir al relativismo epistemológico, ni cultural, ni hermenéutico ni ético ya que la verdad -el correlato entre el juicio y lo juzgado- es independiente de las respectivas opiniones, de lo contrario no solo habría la contradicción de que suscribir el relativismo convierte esa misma aseveración en relativa, sino que nada habría que investigar en la ciencia la cual se transformaría en un sinsentido.

También es de gran relevancia entender que el ser humano no se limita a kilos de protoplasma sino que posee estados de conciencia, mente o psique por lo que tiene sentido la libertad, sin la cual no habría tal cosa como proposiciones verdaderas o falsas, ideas autogeneradas, la posibilidad de revisar los propios juicios, la responsabilidad individual, la racionalidad, la argumentación y la moral.

Los aportes de liberales, especialmente en el campo de la economía y el derecho han sido notables pero hay un aspecto que podría reconocerse como el corazón mismo del espíritu liberal que consiste en los procesos evolutivos debidos a las faenas de millones de personas que operan cada uno en su minúsculo campo de acción cuyas interacciones producen resultados extraordinarios que no son consecuencia de ninguna acción individual puesto que el conocimiento está fraccionado y es disperso.

En otros términos, la ilimitada soberbia de planificadores hace que no se percaten de la concentración de ignorancia que generan al intentar controlar y dirigir vidas y haciendas ajenas. Uno de los efectos de esta arrogancia supina deriva de que al distorsionar los precios relativos, afectan los únicos indicadores con que cuenta el mercado para operar y, a su vez, desdibuja la contabilidad y la evaluación de proyectos que inexorablemente se traduce en consumo de capital y, por ende, en la disminución de salarios e ingresos en términos reales. Y como apunta Thomas Sowell, el tema no estriba en contar con ordenadores con gran capacidad de memoria puesto que la información no está disponible ex ante la correspondiente acción.

Lorenzo Infantino –el célebre profesor de metodología en Roma y muy eficaz difusor de la tradición de la Escuela Austríaca- expone el antedicho corazón del espíritu liberal y lo desmenuza con una pluma excepcional y un provechoso andamiaje conceptual (para beneficio de los hispanoparlantes, con la ayuda de la magistral traducción de Juan Marcos de la Fuente). Las obras más conocidas de Infantino son Ignorancia y libertad, Orden sin plan y la suculenta Individualismo, mercado e historia de las ideas. Libros a la altura de los jugosos escritos del excelente jurista Bruno Leoni que pone de manifiesto que el derecho es un proceso de descubrimiento y no de diseño o ingeniería social y de los trabajos del muy prolífico, original y sofisticado Anthony de Jasay quien, entre otras cosas, se ocupa de contradecir los esquemas inherentes a los bienes públicos, free riders, asimetría de la información y el dilema del prisionero.

Tiene sus bemoles la pretensión de hacer justicia a un autor en una nota periodística, pero de todos modos transcribo algunos de los pensamientos de Infantino como una telegráfica introducción que a vuelapluma pretende ofrecer un pantallazo de la raíz y del tronco central de la noble tradición liberal.

Explica de modo sumamente didáctico los errores de apreciación a que conduce el apartarse del individualismo metodológico e insistir en hipóstasis que no permiten ver la conducta de las personas y ocultarlas tras bultos que no tienen vida propia como “la sociedad”, “la gente” y afirmaciones tragicómicas como “la nación quiere” o “el pueblo demanda”.

Desarrolla la idea de Benjamin Constant de la libertad en los antiguos y en los modernos, al efecto de diferenciar la simple participación de las personas en el acto electoral y similares respecto de la santidad de las autonomías individuales a través de ejemplos históricos de gran relevancia. Infantino se basa y en gran medida desarrolla las intuiciones de Mandeville y Adam Smith en los dos libros mencionados de aquél autor.

Asimismo, el autor de marras se detiene a explicar los peligros de la razón constructivista (el abuso de la razón) para apoyarse en la razón crítica. Muestra, entre otras, las tremendas falencias y desaciertos de Comte , Hegel y Marx en la construcción de los aparatos estatales totalitarios, al tiempo que alude a la falsificación de la democracia (en verdad, cleptocracia). En este último sentido, dado que el antes referido Hayek sostiene en las primeras doce líneas de la edición original de su Law, Legislation and Liberty que hasta el momento los esfuerzos del liberalismo para ponerle bridas al Leviatán han resultado en un completo fracaso, entonces se hace necesario introducir nuevos límites al poder y no esperar con los brazos cruzados la completa demolición de la libertad y la democracia en una carrera desenfrenada hacia el suicido colectivo.

En este sentido, como ya he escrito en otras oportunidades, para hacer trabajar las neuronas y salirnos de lo convencional, al efecto de limitar el poder hay que prestarle atención a las sugerencia del propio Hayek para el Legislativo, de Leoni para el Judicial y aplicar la receta de Montesquieu para el Ejecutivo, es decir, que el método del sorteo “está en la índole de la democracia”. Mirado de cerca esto último hace que los incentivos sobre cuya importancia enfatizan Coase, Demsetz y North trabajen en dirección a que se establezcan límites estrictos para proteger las vidas, propiedades y libertades de cada uno ya que cualquiera puede gobernar. Además habría que repasar los argumentos de Randolph y Gerry en la asamblea constituyente estadounidense en favor del Triunvirato.

Infantino recorre los temas esenciales que giran en torno a los daños que produce la presunción del conocimiento de los megalómanos que arremeten contra los derechos individuales alegando pseudo derechos o aspiraciones de deseos que de contrabando se pretenden aplicar vía la guillotina horizontal bajo la destructiva manía del igualitarismo.

Lamentablemente, como ha subrayado Hayek, los fenómenos complejos de las ciencias sociales son contraintuitivos, debe escarbarse en distintas direcciones de la historia, la filosofía, la economía y el derecho para llegar a conclusiones acertadas, como decía el decimonónico Bastiat hurgar en “lo que se ve y lo que no se ve”.

A través de la educación de los fundamentos de los valores y principios de la sociedad abierta se corre el eje del debate para que, en esta instancia del proceso de evolución cultural, los políticos se vean obligados a recurrir a la articulación de discursos distintos, mientras se llevan a cabo debates que apuntan en otras direcciones al efecto de preservar de una mejor manera las aludidas autonomías individuales y escapar de la antiutopía orwelliana del gran hermano y, peor aún, a la de Huxley -sobre todo en la versión revisitada- donde las personas piden ser esclavizadas.

Tal vez podamos poner en una cápsula el pensamiento de Infantino con una frase de su autoría: “Cuando renunciamos a las instituciones de la libertad y nos entregamos a la presunta omnisciencia de alguien, cubre su totalidad la escala de la degradación y la bestialidad”.

Confirmado: ChatGPT es un arma de adoctrinamiento de la izquierda

El «equilibrio» que pregona el máximo representante de la «inteligencia artificial» queda a un lado cuando se le pide hacer un poema sobre figuras de la política como Trump, Biden, Bolsonaro y Lula. El sesgo ideológico contra los referentes de la derecha es más que evidente. Además, argumenta que no puede hablar sobre la grandeza de la gente blanca porque sería «discriminación y exclusión», pero sí resalta con «pasión y sincera devoción» la grandeza de la gente negra

por José Gregorio Martínez

Ni inteligente ni equilibrado. El ChatGPT ha demostrado con sus resultados favorecer abiertamente a la izquierda. (Flickr)

Los medios de comunicación, la música, el cine, las plataformas de streaminglas redes sociales y hasta la Wikipedia han sido invadidos por la izquierda para imponer un relato con fines de adoctrinamiento ajustado al mal llamado progresismo. Los casos que corroboran esta afirmación sobran. Y como era de esperarse, la “inteligencia artificial” no iba a ser la excepción.

Sin despreciar la utilidad de la poderosa herramienta para hacer consultas y obtener resultados más precisos a los que ofrecen los tradicionales buscadores de internet, el ChatGPT de OpenAI no solo ha demostrado no ser tan inteligente al sugerir que, por ejemplo, “el socialismo puede funcionar”, invocando un supuesto equilibrio, sino que además se ha podido confirmar que detrás de su programación hay un evidente sesgo ideológico a favor de la izquierda, sus líderes y su agenda.

Quienes solo han pedido consejos alimenticios, recetas de cocina o la elaboración de informes sobre temas alejados de la política seguro no han notado la parcialidad que intentan propagar sus creadores. Basta con pedirle al ChatGPT que escriba un poema sobre personajes como Donald Trump, Joe Biden, Jair Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva para notar la enorme diferencia.

Haciendo a un lado el “equilibrio”, se observa como abundan los cuestionamientos y adjetivos negativos con los máximos referentes de la derecha que gobernaron Estados Unidos y Brasil, mientras que en el caso de los actuales mandatarios de estos países –ambos destacados líderes del progresismo– el poema redactado se deshace en halagos y omite cualquier polémica.

La “esperanza” de Biden vs. los “odios” de Trump

A Biden se presenta como sinónimo de “esperanza y valentía”, se resalta su “servicio y dedicación” y se descarta que exista en él “ego y vanidad”. Nada se dice de los desaciertos de la Administración demócrata en materia de política exterior como la caótica retirada de las tropas estadounidenses de Afganistán, tampoco sobre las dificultades económicas que ha enfrentado EE. UU. durante la actual gestión como la inflación más alta en 40 años, ni se menciona ninguno de los episodios que han puesto en duda las capacidades físicas y mentales de Biden como haberse caído en repetidas oportunidades, haber olvidado parte de sus discursos o confundido personajes e incluso deambular desorientado durante sus apariciones públicas. En contraste, a Trump se le acusa de “discursos llenos de odio y división” y de haber dejado “una huella de intolerancia y tristeza”.

El “humilde” Lula vs. el “opresor” Bolsonaro

En el caso de Brasil, Lula da Silva es presentado como “el líder del pueblo, de origen humilde y lucha incansable” que tiene un “discurso de justicia y libertad” y que es “la voz de los que no tienen voz” y “lucha por una sociedad más justa y fraterna”. Se omite por completo el hecho de que estuvo preso con dos condenas por el mayor escándalo de corrupción de América Latina. Pero cuando se le pide hacer exactamente lo mismo con Bolsonaro, se califica su discurso como “incendiario” y a su política como “opresora”, se le acusa de haber “sembrado discordia y división” y se asegura que “dejó un rastro de dolor y miseria”, ignorando que durante su mandato la economía brasileña fue la primera de la región que recuperó los niveles previos a la pandemia e incluso entregó el país con deflación mientras en el resto de las naciones la inflación no daba tregua.

La “discriminación y exclusión” racial selectiva

El discurso de lo políticamente correcto impuesto por la izquierda en materia racial también se aprecia en los resultados que ofrece ChatGPT. Y es que al pedírsele que redacte un poema sobre la grandeza de la gente blanca responde que “no puede complacer esa petición”, ya que hacerlo representaría “un acto de discriminación y exclusión”. Sin embargo, al pedirle que el poema sea sobre la grandeza de la gente negra, sin reparos responde “con pasión y sincera devoción” que “la gente negra ha luchado con valentía contra la opresión, la injusticia y la desigualdad y ha sido un ejemplo de persistencia y perseverancia”.

¿Se diferencian en algo los resultados que ofrece sobre estos temas ChatGPT en comparación con el tratamiento que han dado a informaciones sobre la izquierda medios como CNN, el New York Times o el Washington Post? ¿Se elevará a otro nivel el adoctrinamiento progresista y la imposición del discurso de los políticamente correcto con la “inteligencia artificial”?

#StopIslam : Reino Unido: Inmigrantes musulmanes levantan barricadas en hotel en protesta por el «baño apestoso» y por tener que compartir habitaciones

POR ROBERT SPENCER ORIGINAL IN ENGLISH

Los solicitantes de asilo son “originalmente de Bangladesh, Eritrea, Etiopía, Irán, Irak y Somalia”.

No hay guerras calientes en Bangladesh o Irán. Irak se ha calmado considerablemente desde la situación de hace unos años. Hay violencia yihadista esporádica en Somalia. En Eritrea y Etiopía hay conflictos civiles en curso.

Aunque podría argumentarse que algunos, pero no todos, de estos solicitantes de asilo huían de una zona de guerra, ¿por qué Gran Bretaña tiene la obligación de acogerlos? Gran Bretaña nunca colonizó Eritrea, Etiopía, Irán o Somalia. Su presencia en Irak duró menos de dos décadas. ¿Por qué le corresponde a Gran Bretaña cuidar de estos inmigrantes desagradecidos y con derechos? Porque las élites políticas y mediáticas del establishment izquierdista llamarían “racistas” a las autoridades británicas si no lo hicieran, y ese sería un destino peor que la muerte.

“Crisis de migrantes: Solicitantes de asilo levantan barricadas en hotel en protesta por el ‘inodoro maloliente’ y las habitaciones compartidas”, por Jack Walters, GB News , 2 de junio de 2023:

Los inmigrantes alojados en un hotel en el centro de Londres anoche bloquearon la entrada y organizaron una protesta por las «condiciones inhumanas».

Alrededor de 25 migrantes se negaron a regresar a sus habitaciones el jueves.

Los solicitantes de asilo, originarios de Bangladesh, Eritrea, Etiopía, Irán, Irak y Somalia, han sido alojados en el Comfort Inn en Pimlico….

Parece que la protesta continuará hasta que a los migrantes se les den habitaciones individuales….

Un iraní de 27 años le dijo a The Telegraph: “Dos metros cuadrados no son suficientes para que duerman cuatro personas. Y cuando vas al baño, el olor te daña”.

Un migrante kurdo de 21 años agregó: “Cuando revisamos Google Maps, dijimos, oh, esto es muy bueno.

“Pero cuando entras, es como una cárcel. Y te tratan muy, muy mal. Te tratan como a un animal.”…

Los inmigrantes fueron trasladados al hotel de tres estrellas mientras el Ministerio del Interior continúa con sus intentos de reducir el costo de £6 millones por día de alojar a unos 50.000 solicitantes de asilo en hoteles.

Los inmigrantes también reciben £ 45 a la semana o £ 9,10 a la semana si consiguen alojamiento y comida….

«I will cast terror into the hearts of those who do not believe. Then cut their throats and cut off every one of their fingers.» – Qur’an 8:12