Categoría: ISLAM

MAS PRUEBAS INCONTESTABLES DEL TOTALITARISMO Y LA INTOLERANCIA DEL ISLAM.

Esta es una traducción (por supuesto con fallos puesto que mi inglés es de nefasto a superlativamente catastrófico) de dos post de dos blogs distintos sobre esa que ellos llaman (junto a todos esos «progres lerdos e ignorantes» y por supuesto, la izquierda) religión de la paz.

Así entienden ellos lo que es la libertad.

El primero, referido a la prohibición de un concierto en Yakarta (Indonesia) de la cantante pop «Lady Gaga», se puede leer en su versión original en rossrightangle  y esta es la traducción (como digo, a base de tirar de Google Traslate y añado que el inglés del post es el inglés que se habla en Indonesia, lo cual dificulta aun más la traducción):

Tribunnews.com informó anoche de que el concierto de Lady Gaga, se negó el permiso de la Policía de Yakarta porque no están dispuestos a enfrentarse al vandalismo de los  IslamoNazis, puede ser trasladado a Bali.

Sin embargo, Pero Gauleiter del FPI aquí en la capital mostró exactamente como las religiones de minoría irían si su clase alguna vez subiera al poder. Recuerde, Balí es abrumadoramente no musulmán, sobre todo el hindú con los miles de los residentes extranjeros de otro o ninguna religión.

Musulmanes indonesios REBUZNANDO

«Sí, ¿y qué? Todavía rechazar esta fuerza. Sólo estamos defendiendo los musulmanes en todas partes,» Gauleiter Habib Salim Assegaf el viernes.

Así que si los musulmanes son sólo el diez por ciento o menos de la población de estos camisa blanca-tormenta-las tropas todavía imponer su agenda sectaria de la mayoría con el fin de «defender a los musulmanes?»

Bueno, eso es lo que dijeron. FPI (Defensores del Islam) exigirá la Policía Nacional de denegar el permiso para este concierto que se celebrará en cualquier lugar en Indonesia.

Apuesto a que lo harán – se esconden detrás de colaboradores de la policía, ninguno de los fanfarrones de matón amenazas de violencia callejera se utilizan para detener Gaga aquí en Yakarta.

¿De verdad se puede pensar que estos tipos son CIVILIZADOS?

Porque  el balines no tiene tiempo para la especie porcina islamistas. Ellos todavía tienen recuerdos muy dolorosos de cómo Imam Samoedra y sus compañeros de cerdos asesinaron a cientos de turistas jóvenes e incidentalmente dañaron la economía de Bali –  los tirones yihadistas no son bienvenidos allí.

Como se puede leer, LES DA LO MISMO SER UNA MINORIA, SE TIENE QUE HACER LO QUE ELLOS QUIERAN Y SI NO, MONTAN DISTURBIOS Y SE ENFRENTAN A LA POLICIA.

Pero no acaba aquí la cosa Y ESTO NOS PILLA MUCHO MÁS DE CERCA, EN FRANCIA, NUESTRO VECINO DEL NORTE y aquí TENEMOS QUE METER TAMBIÉN A LOS SOCIALISTAS. Ciertamente, NO ACABA AUN DE ASENTARSE EL NUEVO PRESIDENTE, el demagogo HOLLANDE que viene prometiendo el oro Y, está claro, EL MORO y ….¡¡¡MADAMES, MADEMOISELLES ET MONSIEURS, PASEN Y VEAN UNA DE SUS PRIMERAS MEDIDAS!!! (el post original en inglés puede leerse en BARE NAKED ISLAM):

El nuevo presidente francés no pierde el tiempo en inclinarse ante el Islam – PROHIBE el  CERDO en el Palacio Presidencial del Elíseo y se comerá carne halal

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Y usted pensó que Sarkozy era un Islamopanderer. Ni siquiera está en la oficina durante una semana y Francois Hollande, ha prohibido  todos los platos que contengan productos de cerdo provenientes de todas las oficinas gubernamentales, en deferencia a la exigente y ofendida perpetuamente población musulmana de Francia. ¿Cuánto tiempo antes de hasta que Desbanea oraciones en  la calle y burkas?

Las revueltas en Europa  (H / T Susan K)   Con efecto inmediato, el nuevo jefe de Estado francés no volverá a permitir la carne de cerdo para pasar sus labios … o los labios de su personal, otros funcionarios gubernamentales, e invitados extranjeros.

Con esta decisión, Hollande abraza el cambio profundo en la población francesa étnica y religiosa, con los cristianos cada vez extinguido poco a poco, sustituida por la infestación masiva y permanente de los ocupantes musulmanes.

La decisión del nuevo presidente es de recuperación para el electorado musulmán, que mayoritariamente –  93% – votaron por él. Anteriormente prohibido de los EE.UU. (hasta que Obama asumió el cargo) el controvertido islámico Tarik Ramadán, pidió a las 700 mezquitas  de Francia para apoyar a Hollande.

Carne de cerdo será sustituida por carne de cordero o carne de vacuno sacrificados de la manera más inhumana posible -. Masacre islámica aprobada halal  las autoridades musulmanas en el país dio la bienvenida a la decisión, la celebración de la desaparición de Francia como una nación cristiana y moviéndola hacia convertirse en el primer Estado islámico europeo.

Halal oponentes en París se pusieron máscaras de cerdo para protestar por el menú halal una cadena de restaurantes. Me pregunto si se van a realizar una protesta contra el palacio presidencial?

Vamos a ver y sobre todo PARA TODOS AQUELLOS CENUTRIOS PROGRES QUE NO SE ENTERAN, ¿desde cuando se come carne de cerdo en Europa?, DESDE ANTES QUE EXISTIERA EL ISLAM, es más, DESDE ANTES QUE EXISTIERA EL CRISTIANISMO ¿y ahora VIENEN ESTOS PIOJOS DEL DESIERTO, SEGUIDORES DE UN ANALFABETO DESEQUILIBRADO, PEDERASTA, LADRÓN Y ASESINO QUE SE LAS DIÓ DE PROFETA Y, PARA NO MOLESTARLES, PARA NO OFENDERLES, TENEMOS QUE CEDER A SUS ABSURDAS PRESIONES?.
¿ES QUE NO NOS QUEDA SANGRE EN LAS VENAS?.
Pues hale, hale, SEGUID VOTANDO A LAS IZQUIERDAS Y CREYENDOOS ESO DE LA «ALIANZA DE ¿CIVIQUEEEEEEEEEEE..?».
Con todo lo que está cayendo en Europa Y ESTE SOCIATA DE M…… NO VE ALGO MÁS IMPORTANTE QUE TOMAR UNA MEDIDA COMO ESA, CEDIENDO A LAS PRETENSIONES DE ESTOS ASESINOS, TERRORISTAS, MISÓGINOS, PEDERASTAS, ZOÓFILOS Y NECRÓFILOS. ESA PANDA DE BÁRBAROS QUE ADEMÁS VIVEN DEL CUENTO Y NO APORTAN ABSOLUTAMENTE NADA.
Pues a ver si se le mete a la gente en la cabeza, ESO SON LOS SOCIALISTAS.
Y las dos noticias anteriores NOS MUESTRAN UNA VEZ MÁS LO QUE ES EL ISLAM Y LO QUE PASA POR SER «TOLERANTES» CON ELLOS.
¡¡QUE NO SE PUEDE SER TOLERANTE CON QUIEN ES INTOLERANTE Y ATACA ALGO TAN PRECIADO COMO EL LIBRE ALBEDRÍO, EL DERECHO A ELEGIR.
A ver si nos enteramos de una vez, EL ISLAM ES UNA DOCTRINA QUE VA CONTRA TODO RACIOCÍNIO, ES BÁRBARA Y ES TOTALITARIA Y POR TANTO, NO SOLO NO DEBE TOLERARSE, ES QUE DEBE ILEGALIZARSE Y ERRADICARSE.
Y si NO PRESIONAMOS DESDE ABAJO, DESDE LUEGO, DE LOS GOBERNANTES Y CLASE POLÍTICA, SALVO CONTADAS EXCEPCIONES QUE ADEMÁS SON ATACADOS E INCLUSO LLEVADOS A LOS TRIBUNALES POR DECIR LA VERDAD DE LA QUE SE NOS AVECINA (ahí tenemos el ejemplo del holandés Geert Wilders), NO SE PUEDE ESPERAR NADA SALVO, REPITO, HACIENDO UNA FUERTE PRESIÓN DESDE LA CALLE.
STOP ISLAM!!!

TAILANDIA: Los musulmanes decapitan a un niño de 9 años de edad (ADVERTENCIA: imágenes gráficas)

POST ORIGINAL EN INGLÉS EN: BARE NAKED ISLAM

Luego, ahorcada o decapitada el resto de su familia. De nuevo otro ejemplo de la violencia de los musulmanes sobre los budistas en un país donde los musulmanes son sólo una pequeña minoría.

 

Vivir de fugas  – Más de de 4.000 personas de la policía y los maestros a los monjes y los niños han sido asesinados en los últimos 7 años por los musulmanes en el sur de Tailandia, pero apenas una palabra en los medios de comunicación.  En el sur de Tailandia pistoleros musulmanes continúan matando y amenazando a los ciudadanos inocentes . Los insurgentes musulmanes han amenazado con matar a 20 profesores y se han distribuido volantes que decían: «SE BUSCA: 20 muertes de maestros budistas.» Terroristas musulmanes se oponen al sistema educativo que enseña sobre la cultura budista que no es aceptable en el Islam. Los ataques tienen la intención de obligar a los budistas a abandonar la región porque los musulmanes quieren crear una nación musulmana independiente en las tres provincias del sur. 

PINCHAR AQUÍ PARA VIDEO  (¡¡¡ADVERTENCIA, IMÁGENES MUY FUERTES. PUEDEN HERIR LA SUSCEPTIBILIDAD DE ALGUNAS PERSONAS!!!)

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ASÍ DEBERIAMOS REACCIONAR TODOS.

 

Una musulmana hace señas a un taxi neoyorquino para que pare.

 

Una vez adentro del taxi, le pide al taxista que apague la radio porque ella no puede oír música occidental debido a su religión.

 

“En la época del Profeta no había música como esa y mucho menos radio”, comentó la musulmana. “La música occidental es de los infieles y yo no puedo oírla”.

 

El taxista apaga la radio, pero al poco rato detiene el auto en una esquina, sale del mismo y con amabilidad abre la puerta trasera.

 

La mujer se sorprende y pregunta un tanto enojada: “¿Qué pasa? Todavía no hemos llegado a mi destino”.

 

“Mire, señora, en la época del Profeta no había taxis, así que, por favor, salga del auto y busque un camello que la transporte”.

EVOLUCIÓN EN EL ISLAM.

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FUENTE: NUEVA EUROPA-Nueva Eurabia

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UNA COSA ES UNA COSA Y OTRA COSA ES EL ISLAM

 

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FUENTE: ZAPATEROLANDIA

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Carta al imán, por Pilar Rahola

REBAÑO DE ASNOS

Señor Abdeslam Laarusi, imán de la mezquita Badr de Terrassa, permítame. Le escribo como mujer libre que le mira a los ojos y le dice, sin ambages, que usted no es superior a mí, ni a ninguna mujer.

Ya sé que considera que las mujeres hemos nacido «de una costilla torcida», tal como dijo en un sermón reciente, y que debemos aprender las «obligaciones», aunque sea a base de golpes. Sin embargo, le diré que es usted el que tiene el cerebro torcido, carcomido por una ideología fanática que no es piadosa, sino perversa. Permítame que le diga que son gentes como usted quienes ensucian el buen nombre de los dioses, y manchan la bondad de su fe. Ningún dios permitiría nunca estos discursos de dominio y de odio, porque sólo los seres humanos son capaces de vincular la trascendencia con la maldad. Usted debería ser un vocero de bondades, un puente entre la espiritualidad y la humanidad. Sin embargo, ha escogido utilizar un púlpito sagrado para llenar con ideas de esclavitud el cerebro libre de sus fieles. ¡Quién se ha creído que es, para usar a Dios como instrumento de ideas diabólicas! Haciéndolo deja de ser un hombre de Dios y pasa a ser un simple fanático, más preocupado de dominar la tierra que de ganar el cielo. El problema es que, por el camino de su fanatismo, arrastra a muchas personas.

Ha dicho también, en otro sermón, que nuestras leyes son contrarias al islam. Entonces, ¿por qué no se marcha corriendo de esta tierra infiel? ¿Qué hace viviendo en un lugar tan pecaminoso? Me imagino que sus ideales en la tierra deben ser paraísos de libertad como las dictaduras del Golfo o Irán, o la actual Libia, con su bonita aplicación de la charia. Nada, estimado imán, haga usted las maletas y corra raudo a vivir en esas tierras tan fantásticas, con esas mujeres esclavas, y esas prohibiciones terribles, y esas simpáticas lapidaciones. Allí seguro que su ideal islámico se cumple. Por el camino, abandone las pérfidas ventajas de nuestra sociedad democrática, todas esas ayudas, esa libertad de acción y expresión, esa sanidad pública, esa escuela gratuita… ¿O es que resulta que somos malos, pero no lo es nuestro dinero? Ya debe ser eso, que somos malos y además nos considera tontos.

Por otro lado, señor Abdeslam, y en honor a las mujeres musulmanas que admiro y respeto, permítame una última cosa. No hay nada más patético que un hombre que se cree superior a una mujer. Como utiliza el nombre del islam para vender su machismo feudal, le recordaré que hay grandes mujeres musulmanas que luchan contra tipos como usted, que creen que amar a Dios es amar la libertad y no defender las cadenas. Quizás si las leyera, en lugar de esos panfletos radicales, aún entendería algo. Entendería, por ejemplo, que el pecado no lo cometen las mujeres libres sino los hombres que las quieren esclavas. Nada más. Le saludo atentamente desde mi desprecio.

Pilar Rahola. La Vanguardia. Barcelona. 24/03/2012

FUENTE: MEDITERRANEO DIGITAL.

AMORDAZANDONOS DULCEMENTE.

Amordazándonos dulcemente

¿Carecemos de sensibilidad hacia aquellos que deberían ser libres?

por Mark Steyn

                       

Para ser honesto, no había pensado de hecho demasiado en la “libertad de expresión” hasta que me convertí en objeto de tres demandas por “discurso de odio” en Canadá en el 2007. Quiero decir que yo estaba filosóficamente a favor de ella y me he opuesto consecuentemente a las espantosas comisiones de “derechos humanos” del Dominion y sus equivalente en cualquier parte durante toda mi vida adulta y, de vez en cuando, cuando surge algún ejemplo especialmente selecto de imposición políticamente correcta, lo aporreo un rato en una o dos columnas.

Pero no creo que entendiese realmente cuán avanzado estaba en verdad el asalto de la izquierda a este núcleo de libertad occidental. En 2008, poco después de que mi escrito fuese procesado por “flagrante islamofobia” en la Columbia Británica, varios lectores del National Review me enviaron correos electrónicos desde los Estados Unidos para preguntarme cuál era el gran problema.  Vamos, relájate, ¿qué pueden hacer unas pseudo-cortes de “derechos humanos”? Y yo les respondí que la pena establecida por la ley bajo el Código de “Derechos Humanos” de la Columbia Británica era que a Maclean’s, el semanario de noticias más vendido de Canadá y, por extensión, a cualquier otra publicación, podría serle prohibido a partir de entonces publicar cualquier cosa mía sobre el Islam, Europa, terrorismo, demografía, asistencia social, multiculturalismo y varios temas relacionados. Y que esta prohibición duraría para siempre y que se estimaba que tenía la misma fuerza que una decisión de la corte suprema. Yo resultaría impublicable, en efecto, en mi país natal. En teoría, si se me presentase un trabajo de crítico de danza o corresponsal de jardinería, podría solicitarlo, aunque si el Ballet Real de Winnipeg se decidiera a ofrecer Yihad: El Ballet para su sesión de Navidad tendría probablemente que rechazarlo.

Y lo que me pareció raro de esto es que a muy pocas personas les pareció raro. En realidad, el sistema canadiense parece pensar que es totalmente natural que el estado canadiense deba encargarse del negocio de la prohibición de por vida de publicaciones, de la misma manera que el sistema holandés piensa que es totalmente natural que el estado holandés deba procesar a líderes electos de la oposición parlamentaria por sus plataformas políticas, y que el sistema francés piensa que es apropiado que el estado francés procese a novelistas por sentimientos expresados por personajes ficticios. A través de casi todo el mundo occidental, salvo por América, el estado se siente cada vez más cómodo con los discursos públicos microrregulados y, de hecho, con los discursos no-tan-públicos: Lars Hedegaard, jefe de la Sociedad de Prensa Libre danesa, ha sido procesado, ha sido absuelto, se le ha invalidado la absolución y ha sido condenado por “racismo” por algunos comentarios sobre el tratamiento a las mujeres del Islam realizados (así pensaba él) en privado, pero grabados y hechos públicos a todo el mundo. El reverendo Stephen Boissoin fue condenado por el atroz crimen de escribir una carta homófoba a su periódico local y fue sentenciado por Lori Andreachuk, la agresiva ingeniera social que trabaja de comisaria de “derechos humanos” en Alberta, a una prohibición de por vida a pronunciar nunca más nada “despreciativo” sobre la homosexualidad en sus sermones, en periódicos, en la radio o en correos electrónicos privados. Nótese ese concepto legal: no “ilegal” u “odioso”, sino simplemente “despreciativo”. Dale McAlpine, un (atención) cristiano practicante, estaba repartiendo folletos en la ciudad inglesa de Workington y cuchicheando con los compradores cuando fue arrestado bajo cargos de “orden público” por Constable Adams, un oficial de relaciones comunitarias gay, lesbiana, bisexual y transexual. El oficial escuchó al Sr. McAlpine  decir que la homosexualidad es un pecado. “Soy gay”, dijo Constable Adams. “Bueno, sigue siendo un pecado”, dijo el Sr. McAlpine. Así que Constable Adams lo arrestó por causar angustia a Constable Adams.

Para ser justos, debería añadir que el Sr. McAlpine fue arrestado también por causar angustia, en general, a los miembros de su público y no sólo al ofendido poli gay. En realidad ningún miembro del público se quejó, pero, como Constable Adams señaló, el Sr. McAlpine estaba hablando “con una voz tan alta” que podría haber sido, teóricamente, “escuchado por otros”. Y no podemos permitirlo, ¿verdad? Así que se le tomaron las huellas, muestras de ADN y se le lanzó a una celda durante siete horas. Cuando era un chaval, el viejo chiste de los lavabos públicos de Picadilly Circus era que no debías mirar nunca a los ojos a nadie porque ese lugar estaba abarrotado de risibles policías vestidos poco convincentemente de paisano en jerséis blancos de cuello de cisne deseando arrestarte por solicitar sexo gay. Ahora están deseando arrestarte por no solicitarlo.

En un clima como éste, las características nacionales honradas durante mucho tiempo se extinguen fácilmente. Hace una generación, incluso los politécnicos trotskianos y marxistas de Inglaterra mantenían todavía una suficiente parte inglesa, residualmente, como para sentir que el cuento de escala industrial de familia y amigos que fueron a la Europa del Este comunista no era precisamente un juego limpio, compañero. Ahora Inglaterra es la Pequeña Stasi-on-Avon, un país donde, si estás fuera del alcance de ser escuchado por un oficial gay, un infeliz comentario en presencia de un compañero de trabajo o incluso de juegos es más que suficiente. Codie Scott, de catorce años, preguntó a su profesor del Instituto Harrop Fold si podía sentarse con otro grupo para hacer su proyecto de ciencias, ya que en el suyo los otros cinco alumnos hablaban urdu y ella no entendía qué estaban diciendo. El profesor llamó a la policía, se la llevaron a comisaría, la fotografiaron, le tomaron las huellas, muestras de ADN, le quitaron su joyería y los cordones de los zapatos, la metieron en una celda durante tres horas y media o cuatro horas y la interrogaron por ser sospechosa de haber cometido una “infracción del orden público racial” según la Sección Quinta. “Se realizó una acusación de naturaleza muy seria sobre un comentario motivado racialmente”, declaró el director, Antony Edkins. El instituto “no tolerará el racismo en ninguna de sus formas”. En una declaración, la Greater Manchester Police dijo que se toman muy seriamente los “crímenes de odio” muy seriamente y que su trato a la señorita Stott estaba en consonancia con el “procedimiento normal”.

Sin duda lo estaba. Y ése es el problema. Cuando me metí en problemas en el norte, unos cuantos miembros con principios de entre los bien pensants de Canadá hicieron frente argumentando que la policía estaba fuera de control y que la ley debía frenarse. Entre ellos estaba Keith Martin, un miembro liberal del parlamento y así mismo miembro de una minoría evidente o, como él dice, un “chico marrón”. Para su desesperación, tanto él como otros liberales con principios fueron motivo de burla por parte de Warren Kinsella, asesor de imagen de tercera del partido liberal y tipo que se las da de ser el James Carville de Canadá. Tal y como Kinsella se burló de estos solitarios defensores de la libertad de expresión, ¿cómo os sentís al estar en el mismo bando que Steyn… y los antisemitas… y los defensores de la supremacía de la raza blanca? Eh, eh, ¿cómo os sentís por eso, eh?

Al Sr. Kinsella se le obligó, posteriormente, a ofrecer una humillante disculpa ante la “comunidad china” por hacer un chiste sobre pedir gato en su restaurante chino favorito de Ottawa: incluso los más censuradores de entre los que prescriben la corrección política, a veces, se olvidan de sí mismos y, sin querer, se comportan como seres humanos normales. Pero, antes de que el gato chino se comiese su lengua, el escritorzuelo liberal, como tantos otros del mismo tipo, no capta lo esencial: “libertad de expresión” no significa que el “chico marrón” está en el mismo bando que el “defensor de la supremacía de la raza blanca”. Significa que reconoce que el otro tiene derecho a elegir un bando. Por otro lado, las comisiones de “derechos humanos” de Canadá y el oficial comunitario gay de Inglaterra y los diferentes fiscales de Europa parecen pensar que tan sólo debería haber un bando en este debate, y están más cómodos que nunca sosteniendo eso de forma bastante abierta.

Así que, después de que Anders Breivik acribillase a balazos a docenas de sus compatriotas noruegos, lo único sobre esta historia que hizo la boca agua a la izquierda occidental fue la oportunidad que les permitía reducir todavía más los parámetros del discurso público. Con regocijo se lanzaron sobre su “manifesto” de 1.500 páginas, en el que me cita a mí, a John Derbyshire, Bernard Lewis, Theodore Dalrymple y a diversos nombres familiares en estos lares. También cita a Winston Churchill, Thomas Jefferson, Mahatma Gandhi, Mark Twain, Hans Christian Andersen y a mi compatriota de izquierdas, Naomi Klein, la chica “No logo” columnista de The Nation en los Estados Unidos y del Guardian en Inglaterra. Para que conste, mi nombre aparece cuatro veces, el de la señorita Klein aparece cuatro veces.

Y a pesar de ello, la izquierda británica, canadiense, australiana, europea y americana —y más que unos pocos americanos de ideas afines— se alzaron juntos para pedir restricciones sobre una muy estrecha tajada del material de lectura extraordinariamente —¿cuál es la palabra? — diverso de Anders Breivik.

“No puedo comprender que pienses que está bien que la gente vaya por ahí diciendo que debemos matar a todos los musulmanes”, suspiró Tanya Plibersek, la ministra australiana de servicios humanos, en una mesa redonda, “y que eso no tenga ningún efecto real en el mundo”. Porque, después de todo, abogar por el asesinato de todos los musulmanes es lo que yo y Bernard Lewis y Theodore Dalrymple y Naomi Klein y Hans Christian Andersen hacemos durante todo el día.

Se estaba dirigiendo a Brendan O’Neill, un atribulado defensor de la libertad de expresión en un programa en el que el anfitrión, los invitados, la audiencia del estudio y los tweeteros que seguían la emisión estaban todos animadamente a favor de la regulación estatal, y no de actos humanos sino de opiniones. Y no sólo por incitar a chalados noruegos, sino también a Rupert Murdoch. De un modo u otro, también estaban a favor de que el gobierno tomara medidas para poner en su sitio a los medios. ¿En qué sitio? Bueno, en el del gobierno, presumiblemente. Tanto si consiguen salirse con la suya en las regiones australes, en Londres se está animando activamente al Estado británico a regular el contenido de la prensa por primera vez en cuatro siglos.

¿Cómo llegamos a esta situación? Cuando mis tribulaciones en Canadá comenzaron, alguien me recordó un comentario del escritor americano Heywood Broun: “Todo el mundo está a favor de la libertad de expresión en los momentos de inactividad en los que no se han de enterrar las hachas”. Creo que es exactamente lo contario. Es precisamente cuando no hay hachas que enterrar que Occidente decidió que podía prescindir de la libertad de expresión. Hubo un tiempo, hace unos 40 años, cuando parecía que todas las grandes preguntas habían sido solucionadas: no habría más Tercer Reichs, ni más regímenes fascistas, ni más antisemitismo; las democracias sociales avanzadas se dirigían inevitablemente a una avenida iluminada de una sola dirección hacia el pacífico reino del multiculturalismo; y así parecía a una determinada mentalidad que era totalmente razonable introducir códigos de expresión y crímenes de pensamiento, esencialmente como un tipo de operación de limpieza. Los tribunales de “derechos humanos” de Canadá fueron creados originalmente para ocuparse de la discriminación laboral y doméstica, pero los canadienses no son terriblemente odiosos y no había mucho de eso, así que se pusieron a perseguir el “discurso del odio”. Era una noción no liberal impuesta, supuestamente, por la causa del liberalismo: ¿que un puñado de perdedores neonazis en habitaciones alquiladas  en los sótanos están dejando folletos de supremacía blanca en las cabinas telefónicas? Venga, relájate, cazaremos a esos perdedores marginales y extremistas y nos aseguraremos de que no te molesten más. No son más que unos pocos cavernícolas recalcitrantes que se han negado a seguir el ritmo. No penséis en ellos. Nada importante, chicos.

Cuando aceptas que el estado tiene el derecho a criminalizar la negación del Holocausto, estás terriblemente cediendo mucho mucho terreno. No me refiero únicamente de forma específica: la República de Weimar era una auténtica proto-Trudeaupia de leyes de “discurso del odio”. 15 años antes de la subida de los nazis al poder, hubo más de 200 procesos por “discurso antisemita” en Alemania, y cedieron mucho terreno. Pero más importante que la inutilidad práctica de tales leyes es la suposición que estás haciendo: estás aceptando que el estado, al excluir una opinión de sus límites, se contentará con detenerse ahí.

Como resulta claro ahora, no lo está. Las restricciones en la libertad de expresión socavan los fundamentos de la justicia, incluyendo el principio fundamental: igualdad ante la ley. Cuando se trata de la libre expresión, Inglaterra, Canadá, Australia y Europa son, antes que países de leyes, países de hombres –y de mujeres, heteros y gays, musulmanes e infieles– cuyos derechos ante la ley varían en función de a qué combinación de estos diferentes grupos identitarios pertenezcan.

Apareciendo en un club de comedia de Vancouver, Guy Earle se vio obligado a calmar a un par de borrachas que lo interrumpieron. Si me lo hubiese dicho a mí o a Jonah Goldberg, no tendríamos una compensación legal. Por desgracia para él, se lo dijo a dos borrachas molestas de creencias lésbicas, así que lo acusaron de hacerlas callar homofóbicamente y fue multado con 15.000 dólares. Si John O’Sullivan y Kathryn Lopez hubieran tenido la ocasión de entrar en el bar Driftwood Beach de la Isla de Wight mientras, en el curso de una noche de personas mayores, Simon Ledger interpretaba “Kung Fu Fighting”, no habrían tenido motivos para quejarse, incluso si hubiese tocado una nueva mezcla dance extendida. Sin embargo, los que pasaron por allí eran chinos y por ello el Sr. Ledger fue arrestado por racismo.

En un mundo así, las palabras no tienen un sentido consensuado. “Eran chinos enrollados del barrio chino enrollado” es legal o ilegal según quién lo escuche. Ciertamente, en mi ejemplo favorito de este modo de pensar, las mismas palabras pueden servir de prueba a dos crímenes de odio completamente diferentes. Iqbal Sacranie es un musulmán cuya “moderación” ejemplar ha sido armada caballero por la Reina. El jefe del Concilio Musulmán de Inglaterra, Sir Iqbal, fue entrevistado en la BBC y expresó la opinión de que la homosexualidad era “inmoral”, “no era aceptable”, “propaga enfermedades” y “daña los fundamentos básicos de la sociedad”. Un grupo gay se quejó y Sir Iqbal fue investigado por la “unidad de seguridad comunitaria” de Scotland Yard por “crímenes de odio” y “homofobia”.

Independiente pero simultáneamente, la revista de GALHA (Gay and Lesbian Humanist Association) llamó al Islam “doctrina descabellada” creciendo “como un cáncer” y profundamente “homofóbica”. A su vez,  el Foro de Crimen Racial de Londres pidió a Scotland Yard que investigara a GALHA por islamofobia.

¿Lo pilláis? Si un musulmán dice que el Islam se opone a la homosexualidad, Scotland Yard lo investigará por homofobia; pero si un gay dice que el Islam se opone a la homosexualidad, Scotland Yard lo investigará por islamofobia.

Dos hombres dicen exactamente lo mismo y se les investiga por diferentes crímenes de odio. Por otro lado, podrían haber cantado “Kung Fu Fighting” una y otra vez durante todo el día y no habría sido un crimen a no ser que una pareja de transeúntes chinos entrara en la sala.

Si no eres gay o musulmán o chino, probablemente te estarás preguntando: ¿cómo puedo tener un trozo del pastel? Después de todo, si el Estado crea un derecho humano para ser ofendido y lo extiende sólo a los miembros de determinados grupos de interés, está incentivando de forma bastante natural la afiliación a aquellos grupos de interés. Andrew Bolt, destacado columnista de Australia, estaba sorprendido por la bien notable no negritud de un gran número de destacados australianos “negros” y escribió un par de columnas sobre el tema del oportunismo de los grupos identitarios. Ahora está siendo arrastrado a la corte y denunciado como “racista”: “racismo” que ha degenerado en un término para cualquiera que mencione el tema. Pero, si la ley confiere privilegios particulares a los miembros de grupos identitarios reconocidos, cómo definimos los criterios de pertenencia de esos grupos es sin duda un tema legítimo para un de debate público.

Uno de los puntos fuertes del derecho consuetudinario ha sido su antipatía generalizada hacia los derechos colectivos, porque la minoría fundamental es el individuo. En cuanto tengas derechos colectivos, necesitarás un poder estatal drásticamente magnificado para mediar entre las jerarquías de los diferentes grupos de víctimas. En un mundo de gays islamófobos, musulmanes homófobos y negros blancos, es tentador asumir que todo este jaleo colapsará sobre el peso de su propia absurdidad.

En lugar de esto, la ley se inclina cada vez más ante esos que peor la tratan. En algunas de las más antiguas sociedades libres del mundo, el Estado no está actuando como mediador para asegurar la tranquilidad social, sino que tortura la lógica y la ley y la libertad de formas cada vez más estúpidas para acomodarse a aquellos que podrían verse tentados a expresar sus preocupaciones de un modo no discursivo. Considérese el caso de Elisabeth Sabaditsch-Wolff, un ama de casa vienesa que ha vivido en varios países musulmanes. Fue llevada a una corte austríaca por llamar a Mahoma pedófilo en base a que consumó su matrimonio cuando su esposa, Aisha, tenía nueve años. La Sra. Sabbaditsch-Wolff fue declarada culpable y multada con 480 euros. El razonamiento del juez fue fascinante: “La palabra pedofilia es objetivamente errónea, ya que la pedofilia es una preferencia sexual que se dirige única o principalmente a niños. Sin embargo, no se aplica a Mahoma. Seguía casado con Aisha cuando ésta tenía 18 años”.

Ah, lo pillo. Así que, según la ley austríaca, no eres un pedófilo si desfloras a la niña de cuarto grado pero sigues con ella hasta el instituto. Es un consejo muy útil si estás planeando unas vacaciones en la montaña en los Alpes este otoño. ¿O se trata de otra de esas exenciones que no tiene aplicación universal?

Los gobiernos occidentales han ido ya demasiado lejos por este camino. “La majestuosa idea de ‘la guerra al racismo’ se está convirtiendo, poco a poco, en una ideología terriblemente falsa”, dijo en 2005 el filósofo francés Alain Finkielkraut. “Y este anti-racismo será para el s. XXI lo que el comunismo fue para el s. XX: una fuente de violencia”. Impecable. Aceptemos en nombre del argumento que el racismo es malo, que la homofobia es mala, que la islamofobia es mala, que las aseveraciones ofensivas son malas, que los pensamientos miserables son malos. ¿Y qué?

Tan malos como puedan ser, que el gobierno los criminalice todos y constituya un régimen de orden público para microrregularnos en su cumplimiento es mil veces peor. Si ésa es la alternativa, dadme el “Kung Fu Fighting” cantado por la esposa de nueve años de Mahoma mientras hago que dos molestas lesbianas devuelvan el Gato del Día de un restaurante chino.

Como John Milton escribió en su Areopagítica de 1644, “Dadme la libertad de conocer, de hablar y de discutir libremente según mi consciencia, sobre todas las libertades”.

O como me dijo un ciudadano canadiense ordinario, después de que yo testificara en defensa de la libertad de expresión ante el parlamento de Ontario en Queen’s Park: “Dadme el derecho a la libertad de expresión y lo utilizaré para reclamar todos mis otros derechos”.

A la inversa, si les dejas tomar tu derecho a la libertad de expresión, ¿cómo vas a evitar que te quiten el resto?

FUENTE: AGON Grupo de Estudios Filosóficos

LA QUE SE AVECINA….

Es necesario tener conectado el audio para entenderlo.

Se está tensando la cuerda ,si nos ganan…..caemos todos.

Y la culpa la tenemos todos, no solo los políticos, aunque estos tienen más culpa puesto que están ahí para algo, entre otros «algos» para defender NUESTRO MODO DE VIDA OCCIDENTAL. Entre todos hemos dejado que invadan  silenciosamente el continente, porque lamentablemente ¡nadie quería ser menos y ser tachado de «intolerante», «facha», «xenófobo», «racista», etc.,  se dejaron influenciar porque les era más cómodo! Ahora el tema es que el islam no es una religión de paz, quien diga eso se está engañando así mismo. El islam al parecer entra como una simple picada de sancudo y se convierte en una gangrena horrible.

 ESTÁN CLAVANDO EL PUÑAL EN EL CORAZÓN DE EUROPA Y COMO EN EL AÑO 1938 NO SE DAN CUENTA HASTA QUE YA ES DEMASIADO TARDE,,SOLO QUE ESTA VEZ NO NOS VAN A SALVAR LOS AMERICANOS (ellos están COMETIENDO EL MISMO ERROR, EMPEZANDO POR ESE «PROGRE» PRESIDENTE QUE TIENEN AHORA),POR QUE LO QUE SE ESTA ATACANDO ES A LA DEMOCRACIA DEL MUNDO Y LA DEMOCRACIA ES COMO UNA RANA LA METES EN AGUA FRÍA , LE SUBES LA TEMPERATURA DE A POCO Y ASÍ LA COCINAS VIVA.

Es el momento de estar con quienes defienden nuestras posiciones.

LA VERDADERA PRIMAVERA ISLÁMICA.

Los hitos del proyecto musulmán (Ma’alim fi al-Tariq) en la casa de la guerra (Dar al-Harb).

A eso de las 12:44 del pasado 22 de marzo, según informa The Telegraph, el presidente francés Nicolas Sarkozy comentó sobre el asesinato de los tres niños judíos y el padre de dos de ellos a manos de Mohamed Merah, francés, argelino y musulmán, y no necesariamente en ese orden:

                La fe musulmana no tiene nada que ver con las acciones enfermizas de este hombre.

Y esto era así, añadió el lúcido Sarkozy, porque “antes de matar a niños judíos, mató a otros musulmanes”. Musulmanes, franceses y soldados, y tampoco en ese orden. Las tropas a las que pertenecían los tres soldados musulmanes asesinados por Mohamed Merah formaban parte de las operaciones de la OTAN en Afganistán, contra las que había luchado el autor de los crímenes. Sus acciones, pues, estaban perfectamente justificadas: no había asesinado a tres soldados musulmanes, sino a tres traidores –franceses– de la fe islámica. Por eso, antes de disparar, Merah le recordó a uno de los soldados que “has matado a mis hermanos, te mataré”.

Así que tal vez sí tenía mucho que ver. En los días previos a la terrible revelación –¿un miembro de la “religión de la paz” matando inocentes niños judíos?– diversos medios relacionaron los asesinatos con la extrema derecha y –¡oh!– grupos neonazis. Y es que por alguna razón la temible ley de Godwin no es aplicable a la izquierda. Las reacciones fueron inmediatas: laSexta se apresuró a culpar a la derecha de la creación de “este tipo de monstruos”, mientras la cadena SER afirmaba que “el móvil xenófobo, el fantasma de la ultraderecha, está ahí”. Un caso aislado permitía legitimizar la criminalización de todo un “sector” político. “Ahí tenéis la prueba”, habrían dicho, “tres neonazis mataron a tres pobres niños judíos”, para continuar afirmando que la culpa era, obviamente, de la ultraderecha primero y de la derecha a secas después, cuyos discursos habían formado ideológicamente a estos pobres jóvenes. Pero como es costumbre en estos casos, donde dije digo digo Diego. El mismo argumento que sirve para estigmatizar a toda una postura política puede aprovecharse para exculpar a otra si el sujeto de la acción cambia, lo cual parece convertir en poco relevante la acción misma, esto es, el asesinato de los tres niños. Lo importante es si el asesino era un orgulloso teutón rubio y de ojos azules o un confeso musulmán, a ser posible, con algo de color añadido, ya que los musulmanes blancos resultan menos carismáticos cuando se quiere acusar a alguien de racista. Una profesora francesa de 56 años defensora del “pueblo palestino”, Lorraine Collin, salió incluso en defensa de Merah calificándolo de “víctima”, acusando a Sarkozy de falsificar las pruebas que relacionan al asesino con al-Qaeda y pidiendo a sus alumnos un minuto de silencio. Tales son los desvaríos de la progresía.

Un recuento de los crímenes del Islam contra el pueblo judío podría igualar a las SS alemanas en número, pero sin duda superaría a éstas en años. Lo cierto es que Mahoma quiso comenzar con los pueblos etíopes a principios del s. VII, pero las cosas no le fueron demasiado bien con el Imperio negro y se inclinó por los judíos. El argumento anterior que blande la izquierda, pues, se podría invertir, si Godwin nos lo permite, y alguien podría pedir la exculpación del nazismo ateniéndose a que los crímenes de un puñado de amiguitos de Hitler no reflejan la naturaleza pacífica de la ideología que han pervertido. Y lo mismo podrían decir del KKK, AN, Creativity y tantos otros grupos racistas, xenófobos u homófobos. Al fin y al cabo, de la misma forma que nosotros podemos seguir pensando después de la Masacre de Nankín o del Kerusuhan de mayo de 1998, más de 1.000 millones de chinos y un número idéntico de musulmanes no tienen demasiados problemas en ignorar la pregunta planteada por Adorno tras la Segunda Guerra Mundial. Si esto no es así, si no hemos caído en el cinismo de justificar esas ideologías genocidas, es porque hace medio siglo fuimos lo suficientemente racionales como para comprender en qué consistían e intentamos, al menos en la medida de nuestras posibilidades, acabar con ellas. En esa época, el Islam no era un grave problema: la mayor parte de los países que ahora abrazan las formas más radicales del Islam habían sido colonizados hacía tiempo por el hombre blanco, que entre una matanza y otra se había entretenido en crear escuelas, hospitales, museos y universidades, además de defender la igualdad de las mujeres y luchar contra la esclavitud a la que los musulmanes del este sometían a los pueblos negros del oeste y del sur de África.

Biblia vs. Corán: la teoría de la “contradicción”

¿Cuál es, entonces, el problema que tenemos con la autodenominada “religión de la paz”? Si no es importante que el Islam comenzase con la expulsión de dos tribus judías de su tierra natal y el aniquilamiento de la tercera, sí debería serlo que 1.400 años después las cosas no hayan cambiado significativamente: más del 80% de los grupos terroristas existentes en la actualidad confiesan su afiliación al selecto club de Mahoma, mientras un 10%, aproximadamente lo constituyen grupos separatistas de ideología comunista que disfrutan en muchas ocasiones de un carnet VIP para colaborar con los primeros. El razonamiento habitual es que se trata de un puñado de fanáticos que interpretan erróneamente las escrituras, nos dicen. ¿Y qué hay de esos versos satánicos en los que Mahoma incita al genocidio de judíos y otros infieles? “Oh, no pasa nada, en el Corán, como en la Biblia, hay llamamientos habituales al exterminio combinados con palabras de paz y de bondad”. “Sí, se trata de contradicciones, pero todos los libros sagrados las tienen. La Biblia también”. El problema de este razonamiento multicultural es que sólo funciona entre multicultis. Aproxímate a tu musulmán más cercano y dile que la sagrada palabra de Alá entra en contradicción consigo misma, al igual que sucede con la Toráh judía, con la Biblia cristiana o con cualquier otro texto sagrado.

La realidad es algo diferente a la fantasía creada por los multicultis. La Biblia no es un libro, sino un conjunto de 66 a 81 libros escritos por varios autores de diferentes comunidades y países a lo largo de un período de tiempo considerable que oscilaría entre el s. VI a. C. y el s. I-II d.C. Las contradicciones que encontramos en el Génesis se explicaban en el siglo pasado por la confluencia de tres tradiciones diferentes: la yahvista, la eloísta y la presbiterial o sacerdotal. Y por lo que respecta al Nuevo Testamento, aunque se dan contradicciones entre las narraciones de diferentes evangelistas, esto no ocurre, por ejemplo, entre Marcos y Marcos o entre Lucas y Lucas. Lo mismo puede decirse, obviamente, de la Toráh judía, los Nevi’im y los Ketuvim. ¿Otros textos sagrados? El texto fundacional del daoísmo, el Daode jing, es el resultado de al menos tres textos superpuestos manipulados por diferentes escuelas con fines políticos a lo largo de varios siglos. Cítese el extenso canon Pali de la tradición budista teravada, o el Tripitaka de la tradición budista mahayana. Todos ellos son textos escritos a lo largo de los siglos por diferentes personas y en diferentes lugares. ¿Qué hay del Corán? Se trata de un solo libro, escrito por una sola persona y en un periodo de 20 años. ¿Y presenta contradicciones?

El problema fundamental de la “teoría de la contradicción” es que ningún musulmán cree en ella, no porque esté efectivamente en contra de su fe, sino simplemente porque el propio Mahoma se encargó de precisar la solución a este pequeño embrollo. Sura 3, ayat 199, siguiendo la conocida traducción de Yusuf Ali:

Y hay, ciertamente, entre las Gentes del Libro [judíos y cristianos], aquellos que creen en Alá, en la revelación a ti entregada y en la revelación a ellos entregada, inclinándose con humildad ante Alá. ¡No venderán las Señales de Alá por miserables bienes! A ellos les espera una recompensa con su Señor.

Compárese con el sura 9, ayat 29:

Lucha contra aquellos que no creen en Alá o en el Último Día y que no consideran prohibido lo que Alá y Su Mensajero han prohibido y que no reconocen la religión de la verdad, incluso si son la Gente del Libro [judíos y cristianos], hasta que paguen la jizya sometiéndose por voluntad propia y se sientan a sí mismos sometidos.

No necesitamos de los multicultis y sus comparaciones “progres” para comprender qué sucede aquí. Sura 17, ayat 106:

Es un Corán que hemos dividido en segmentos para que puedas recitarlo ante la gente en intervalos graduales, y lo hemos revelado en etapas.

Yusuf Ali explica este ayat diciendo que “Toda revelación es progresiva. Las anteriores revelaciones fueron también progresivas. Cada una de ellas marcó una etapa en la historia espiritual del mundo. La mente del hombre no puede aceptar nada más allá de lo que su alma le prepara” (2317). Para despejar toda duda, Mahoma repite la lección. Sura 16, ayat 101:

Cuando sustituimos una revelación por otra, y Alá sabe mejor que nadie lo que debe revelar, ellos dicen: “Eres un falsificador”: pero la mayor parte de ellos son ignorantes.

Se refiere sin duda a los multicultis. Yusuf Ali añade: “La doctrina de la revelación progresiva de una época a otra y de un tiempo a otro no significa que la Leyde Alá cambie significativamente” (2140). La palabra clave para entender esta sustitución es “abrogación”, “naskh”. Según los textos de jurisprudencia islámica la abrogación servía para ofrecer una revelación en etapas que permitiese a “una sociedad sumida en la inmoralidad alcanzar los mayores estándares de moralidad” (Imran Ahsan Khan Nyazee, Islamic jurisprudence: uṣūl al-Fiqh, International Institute of Islamic Thought, Islamabad, 2000, p. 319). El concepto se encuentra ya en el Corán, en donde el ayat 106 del sura 2 define esta sustitución como “poner a otro [verso] mejor en su lugar”. De esta forma, los versos más recientes sustituyen a los más antiguos. ¡Sorpresa! En efecto, los versos más recientes son los más violentos, y el ayat 29 del noveno sura llamando al exterminio de los no musulmanes es uno de los más recientes. Según los textos islámicos y los académicos que dedican sus ratos libres a tediosas comparaciones filológicas entre las diferentes partes del Corán, éste se divide en dos grandes grupos: el más antiguo, los suras de la Meca, y el más reciente, los suras de Medina. Este último grupo se compone de 28 suras; comienza con los pacíficos (2 y 3) y concluye con los suras 5, 9 y 110. Así pues, el sangriento sura noveno sustituye al pacífico sura tercero.

Islam vs. Ignorancia: el mundo era originalmente musulmán

Para comprender el estado actual del Islam y hasta qué punto Sarkozy se equivoca al decir que la fe musulmana no tiene nada que ver con las acciones enfermizas de Mohamed Merah, es necesario conocer no sólo cómo funciona el texto del Corán, sino también cómo es concebida la historia del mundo en la mentalidad islámica. Para esto contamos con la involuntaria ayuda de una importante figura: Zahi Hawass, el anterior Ministro de Antigüedades de Egipto. En la cada vez más cercana otra punta del mundo, aquella poblada por millones de musulmanes, Zahi Hawass es conocido por su vertiente antisemita y su creencia en una conspiración sionista para controlar el planeta, aunque cuando le toca expresarse ante los medios occidentales se apresura a negar tales declaraciones. Sin embargo, parece importante el hecho de que Zahi Hawass sea musulmán. En primer lugar, ha negado en repetidas ocasiones que los antiguos egipcios fuesen de raza negra o que hiciesen uso de esclavos para construir las pirámides. Cuando se descubrió el cementerio de los constructores egipcios en abril de 1990 Hawass se apresuró a gritar: “¡No eran esclavos!”. Y dado que él, como muchos musulmanes, ha afirmado en repetidas ocasiones que los actuales egipcios son descendientes de los faraones, la moraleja es clara: los egipcios, esto es, los musulmanes, no esclavizaron a los judíos. Todo fue una manipulación sionista para hacernos creer en la perfidia musulmana. Y tal vez tenga razón, es decir, que tal vez no se utilizasen esclavos en la construcción de las pirámides ni los faraones fuesen de raza negra. Pero lo importante es el trasfondo de toda esta historia: que el Islam es la religión original que dominaba el mundo antes de que fuese corrompida por los judíos primero y por los cristianos después. Es lo que se conoce en el Corán como jahiliyyah, los tiempos de ignorancia que transcurrieron entre la difamación sionista y la revelación a Mahoma. Un Islam anterior al Islam.

     

La primavera islámica como radicalización del Islam

Si unimos las piezas de este puzle veremos con mayor claridad qué está pasando en los países islámicos y en qué consiste la así denominada “primavera islámica”. Mahoma recibió las enseñanzas originales que Abraham, Moisés y Jesús habían conocido, pero que se habían perdido a causa de los judíos. No obstante, dada la inmoralidad de la sociedad en la que vivía, Alá decidió entregar a Mahoma los dictados fundamentales de tan antigua religión en etapas. Entre ellos se incluía matar a todo infiel que se pusiese delante, pero es obvio que no conseguirás hacer muchos amigos si empiezas excluyendo a todos tus vecinos, mandándolos a su infierno más cercano. La revelación debe, por tanto, comenzar de forma más tolerante, tomando forma y convenciendo a las masas, para finalizar con un mensaje más radical y separatista. Éste es, de hecho, el proceso fundamental que, a grandes rasgos, siguen las sectas modernas en la captación de fieles antes de acabar inmolándose en masa. A Mahoma tampoco le llevó mucho tiempo radicalizar su doctrina: 22 años.

El Islam se fortaleció rápidamente y, en unos siglos, alcanzó a dominar gran parte del Mediterráneo, chocando con el cristianismo en varios frentes. A pesar de su… “naturaleza pacífica” sometió y conquistó territorios hasta que su avance fue contenido, primero en la Batalla de las Navas de Tolosa, poco después con la destrucción de Bagdad y Damasco y siglos más tarde en la decisiva Batalla de Kahlenberg. La recuperación de Europa, Asia y el subcontinente indio no representaba un cambio importante para el Islam. Al fin y al cabo, Dar al-Garb, la “casa de Occidente” de los otomanos, correspondía a todos los territorios que en algún momento habían pertenecido al Islam. Y dado que el Islam era la religión original, esto implicaba que todos los territorios no islámicos le pertenecían, pues habían sido perdidos en los tiempos de ignorancia. Eran, por tanto, Dar al-Harb, la “casa de la guerra”, esperando ser algún día recuperados. La preocupación surgió cuando, un par de siglos después, las potencias europeas decidieron repartirse África. Al amordazar un Islam decadente, el imperialismo europeo fabricó allí una versión tolerante y sucedánea del verdadero Islam que había dominado gran parte del mundo conocido, desde la Península Ibérica a la India. El Islam había dejado de ser un problema, así que podíamos entrenar a soldados islámicos para combatir a los comunistas. Al fin y al cabo, esos radicales no eran más que un puñado de comerciantes de camellos en las profundidades de un desierto que nunca pensábamos comprar.

Entra en escena Sayyid Qutb, poeta egipcio e ideólogo de los Hermanos Musulmanes. Su estudio literal del Corán le llevó a concebir un renacimiento del Islam: como en la más remota Antigüedad, judíos y cristianos habían sumido al mundo en la ignorancia. Era necesario seguir de nuevo los pasos del Profeta, ad pedem litterae. Para ello, basándose en los suras ya mencionados del Corán, Qutb ideó un sistema de hitos que señalarían el momento en que una nueva revelación debería ser introducida en la comunidad musulmana: Ma’alim fi al-Tariq. O dicho de otro modo: debería rehacerse el camino iniciado por Mahoma, enseñando aquellas partes de la doctrina islámica más acordes con las comunidades europeizadas, para ir convirtiéndolas poco a poco a una versión más real, ortodoxa y literal del Islam: el verdadero Islam de los últimos suras, el Islam radical.

¿Dónde están ahora los millones de musulmanes tolerantes y moderados –¿y por qué “moderados” si sostienen que ése es el verdadero Islam?– manifestándose por las calles de Europa y por las liberadas tiranías del norte de África contra el asesinato de indefensos niños (judíos)? En ninguna parte, puesto que los musulmanes moderados no son más que peones y, por tanto, su función es proteger a las piezas más importantes del tablero. Lo que sí tenemos es a una treintena de musulmanes que tomaron las calles de Toulouse el pasado sábado para honrar la memoria de Mohamed Merah.

Así que tal vez sí que tenía mucho que ver la fe musulmana con las acciones enfermizas de Mohamed Merah. Al fin y al cabo, eso fue lo que motivó a grabar cómo le metía una bala en la cabeza a una niña judía de ocho años. Y si no fue por eso, al menos habrá que reconocer que su fe musulmana le incitó a subir el video a páginas web islamistas, no a páginas neonazis. ¿Tampoco? ¿Qué hay de su grito, “Allahu akbar”, al disparar a los dos soldados traidores?

El polen de las flores que se han abierto con la primavera islámica hace tiempo que causa alergia en Europa. Ahora que los sucesores de los líderes que Occidente dejó al abandonar sus territorios han caído, ha caído también con ellos el dique que frenaba el avance del verdadero Islam sobre el Islam tolerante Made in the West. Comentando sobre este último término en verano del 2007, el primer ministro turco Recep T. Erdogan afirmó en Kanal D TV que “estas descripciones son muy desagradables, es ofensivo y un insulto a nuestra religión. No hay un Islam moderado o inmoderado. El Islam es el Islam, y eso es todo”.

Los multicultis deberían ser coherentes por una vez y dejar de insultar al Islam. El Islam es lo que es, y es radical.

AUTOR: Cesar Guarde

FUENTE: AGON Grupo de Estudios Filosóficos.

Defendámonos del totalitarismo islamista sin flaquezas.

 

Un antiguo artículo que MERECE SER RESCATADO.

Lo peor de todo este asunto es que, desde la fecha de dicho artículo (se publico el 13 de marzo de 2009), no solo no se ha hecho nada al respecto sinó que aun han habido MÁS BAJADAS DE GAYUMBOS, así, dicho mal y pronto.

Y los seguidores de esa bárbara doctrina política totalitaria disfrazada de religión que CON UNA CARADURA QUE NO TIENE LÍMITES se autoproclama además «religión de LA PAZ» (¡¡¡manda cojones!!!) mientras tanto, se mueven por occidente como Pedro por su casa, hacen lo que les viene en gana, maltratan tanto a las mujeres de su doctrina como a toda aquella que pillan y si les dices algo, saltan enseguida con el rollito del racismo, la intolerancia, la xenofóbia y demás majaderias, cuando resulta que MAS RACISTAS, MÁS INTOLERANTES Y MAS XENÓFOBOS QUE ELLOS NO LOS ENCUENTRAS.

El artículo, repito, NO TIENE DESPERDICIO:

 

Una oleada de locura altomedieval parece sacudir los cimientos de la civilización moderna, la civilización que hunde sus raíces en la democracia liberal, el capitalismo postindustrial, el occidentalismo y la seguridad atlántica. Nos referimos, como ya se habrán imaginado, al islamismo, una manera de entender la existencia que apenas ha evolucionado desde el siglo VII y que no tiene viso alguno de adaptarse lo más mínimo al pluralismo social del que hacen gala las sociedades modernas.

Los políticos que -sin la más mínima visión de futuro- no cesan de hablar de imposibles alianzas de civilizaciones no han nacido, desde luego, para profetas. Imagínense los puntos en común que podemos tener los liberales con el islamismo. En cualquier caso, no conocemos un sólo islamista que sea liberal y viceversa. ¿Por qué será? Desde luego, llevamos varios años leyendo unos cuantos artículos -en Frontpage por ejemplo- la existencia o no de dos tipos de islamismo, el radical y el moderado y, sinceramente, no hay por dónde coger la presunta «moderación» islamista.

La historia ya la conocerán: 30 septiembre: el periódico danés Jyllands Posten publica las caricaturas. 20 octubre: embajadores musulmanes se quejan ante el gobierno danés. 10 enero: diario noruego publica las caricaturas. 26 enero: Arabia Saudita retira a su embajador. 28 enero: la compañía danesa Arla lanza campaña publicitaria en el Medio Oriente para tratar de evitar el boicot. 29 enero: Libia anuncia que cerrará su embajada en Dinamarca. 31 enero: el diario danés Jyllands Posten se disculpa. 1° febrero: periódicos en Francia, Alemania, Italia y España publican las caricaturas. 2 febrero: hombres armados asaltan la oficina de la UE en Gaza; un diario jordano publica tres de las caricaturas y llama a la cordura a los musulmanes; la editor del diario francés es despedida.

Los Comités de Resistencia Popular y la «comandancia común» de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, vinculadas al Fatah, han afirmado que «cualquier noruego, danés o francés presente en (su) tierra es un blanco» para los militantes de los dos grupos. Ambos grupos han exigido la instauración de un boicot a los productos franceses, daneses y noruegos: «advertimos a los comerciantes y a todos los que venden productos de estos tres países». Miles de jordanos han salido a las calles de Amman y de las principales ciudades del país para pedir a su gobierno que rompa las relaciones con Dinamarca. Miles de militantes musulmanes somalíes se han manifestado también hoy en Mogadiscio, quemandn banderas de Dinamarca y Noruega después de que líderes religiosos locales instaran durante la oración del mediodía a protestar por las caricaturas de Mahoma. El primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen teme sobre todo que Argelia se una al boicot islamofascista que se cierne sobre Dinamarca ¡por unas caricaturas de Mahoma. Más de 150 manifestantes liderados por dirigentes musulmanes protestaron frente a la embajada de Dinamarca en Yakarta, la capital de Indonesia (la nación musulmana más poblada del mundo), a la que arrojaron huevos y a cuyo edificio ingresaron después de superar a los guardias, aunque sin llegar al piso en el que se encuentran las oficinas de la delegación diplomática. Durante la protesta, los manifestantes arrancaron y quemaron la bandera roja y blanca de la nación europea…

Señores, seamos serios. Ante esta locura altomedieval destadas por gentes sin romanizar, sin civilizar, sin democratizar… no nos quedan más que dos salidas: el suicidio colectivo de Occidente o plantar cara al terror musulmán. Estamos ante el choque de civilizaciones del que hablara Samuel Huntington y no le demos más vueltas. Y una de dos: o agachamos la cabeza como ha hecho el diario danés, que ha pedido disculpas a los fanáticos, o damos la batalla por nuestras libertades que tanto nos ha costado conquistar, que es lo que ha hecho el primer ministro de Dinamarca al negarse a pedir disculpas por las caricaturas de Mahoma en la prensa. Nostros tenemos muy clara cuál es la única salida digna y coherente.

FUENTE: http://www.librodearena.com/post/hayek/defendamonos-del-totalitarismo-islamista-sin-flaquezas/67886/5850

 

Y a ver si nos vamos enterando de una vez porque cada segundo que pasa y no es ninguna exageración, es un paso más hacia la desaparición de nuestro modo de vida no como salto evolutivo, no, SINÓ COMO UN CLARO RETROCESO A LO PEOR DE LO MÁS OSCURO DE LA EDAD MEDIA, a un totalitarismo en que la persona, como individuo, queda TOTALMENTE ANULADA, estando sometida completa a los supuestos mandatos de una supercheria, una deidad tan absurda como inexistente, nacida de la enferma mente de un pederasta resabiado.

En el Islam no hay distintos tipos de música para elegir porque OFENDE al bicho ese de Allah.

En el Islam la mayoría de los libros están prohibidos porque contienen mensajes que SON CONTRARIOS A LO QUE ALLAH LE DIJO AL PROFETA y además, CON EL CORÁN YA ES SUFICIENTE, EL CORÁN LO ES TODO, NO HACEN FALTA MÁS LIBROS (evidentemente,  si no hay más libros, NO HAY DONDE ELEGIR, astuta jugada TOTALITARIA).

En el Islam las relaciones homosexuales están prohibidas y castigadas con la muerte PERO SIN EMBARGO ESTÁN PERMITIDAS Y HASTA «SON RECOMENDABLES» las relaciones, incluso si son personas del mismo sexo, DE MAYORES DE EDAD CON «PUBERES», es decir, NIÑAS Y NIÑOS.

¿Puede haber algo más bárbaro?, no, ¿verdad?, pues ESO ES LO QUE NOS ESPERA SI NO EXIGIMOS QUE ESTOS SUJETOS CUMPLAN A RAJATABLA NUESTRAS LEYES, RESPETEN NUESTRAS COSTUMBRES Y SE INTEGREN.

Y DE NO SER ASÍ, QUE SE VAYAN.

Bastante «tolerante» es además esto puesto que una doctrina como esa lo que debería es ser considerada CRIMEN CONTRA LA HUMANIDAD y por tanto, ILEGALIZARSE EN TODO EL PLANETA.