
Vuelve el macho. La pasada Nochevieja, varios centenares de inmigrantes se fueron de fiestorra en «Merkelandia» para lanzarse a la caza de la tierna y codiciada carne rubia.
POR: Pierre Mylestin
LA LIBERTAD, SI NO ES INDIVIDUAL, NO ES LIBERTAD. Politicamente MUY incorrecto.
Categoría: ISLAM

Vuelve el macho. La pasada Nochevieja, varios centenares de inmigrantes se fueron de fiestorra en «Merkelandia» para lanzarse a la caza de la tierna y codiciada carne rubia.
POR: Pierre Mylestin

El 10 de mayo de 1994, el entonces líder indiscutido del pueblo
palestinoy presidente de la Organización por la Liberación dePalestina (OLP), Yasser Arafat, pronunció un discurso en una mezquita en Johannesburgo, Africa del Sur. Obviamente no estuvo destinado a la prensa, pero un corresponsal occidental logró grabarlo en secreto.
Entonces, en pleno proceso de Oslo, algunos meses después de la firma solemne del acuerdo de mutuo reconocimiento entre la OLP e Israel, en la Casa Blanca en Washington, Arafat dijo: «La Guerra Santa (Yihad) continuará y Jerusalém será no sólo para el pueblo palestino, sino para la nación musulmana. Nuestra principal batalla será por Jerusalén, el primer santuario de los musulmanes. Este acuerdo (con los israelíes) no es diferente del que nuestro profeta Mahoma firmó con los Quraish y ustedes seguramente recordarán que el califa Omar no lo aceptó y consideró despreciable la celebración de una tregua».
Arafat se refirió a un tratado de paz entre Mahoma y la tribu judía de Quraish en La Meca en el año 628 que el profeta violó, pretextando una presunta violación del acuerdo por los Quraish. Al justificar su conducta, Mahoma afirmó: «Si hago un juramento y luego encuentro algo mejor, uso lo más favorable y quiebro el juramento» .
Cabe señalar que todos los actos de Mahoma son considerados «ejemplares» por los musulmanes a diferencia de los judíos que no pretenden que ninguno de ellos imite a Moisés, y de los cristianos, que no consideran en modo alguno que los creyentes deban tomar como ejemplo de vida a Jesús. Pero si el profeta Mahoma predicó el engaño como táctica para lidiar con un enemigo del islam, ese acto, por más cuestionable que pueda resultar desde una óptica contemporánea, constituye una acción virtuosa.
La aprobación de la conducta del profeta Mahoma se basa en el concepto de «Taqiyyah», o sea «disimulo o engaño», una conducta avalada por el Corán. Según la sharía, todos los actos humanos son definidos por categorías: prohibidos, indeseables, permitidos, recomendados u obligatorios. En situaciones de guerra, los musulmanes pueden abjurar de la religión para salvar la vida, aunque se trate de una abjuración falsa. En contraste con los judíos religiosos que durante siglos prefirieron morir «santificando a Dios» (Kidush Hashem) que convertirse a otra religión y con los primeros cristianos, que estaban dispuestos a morir como mártires para no traicionar su fe, el islam vio siempre la falsa conversión como una táctica legítima para engañar a los infieles. La taqiyyah también ha jugado un rol importante en las confrontaciones violentas entre la Sunna y la Shía, y hoy es considerada como un recurso aceptable por todas las sectas del islam.
El especialista en islam, Raymond Ibrahim, norteamericano de origen egipcio-copto, escribió en la revista militar británica «Jane’s» en octubre de 2008 un amplio artículo sobre la «Taqiyyah» en el que explicó sus orígenes históricos.
Ibrahim sostiene que el «sentido común» o la «opinión universal» tienen poco que ver con los conceptos del islam sobre lo que está bien y lo que está mal. Sólo lo que Alá, (por medio del Corán) y su profeta Mahoma (por medio del Hadith, o sea los dichos proféticos) dictaminan, es lo que tiene validez. Igualmente son aceptados los juicios de los grandes teólogos y juristas del islam, considerados «Ulemas» (que significa, los que saben).
Como doctrina, la «taqiyya» fue codificada por los musulmanes chíítas, en primer lugar como resultado de su experiencia histórica. La «Shiah» surgió como resultado del cisma en el islam producido luego de la muerte del profeta Mahoma. Mientras los sunnitas apoyaron a los primeros califas elegidos entre los «compañeros del profeta», los chiítas defendieron el liderazgo de Alí, primo y yerno de Mahoma. Después de largos años de enfrentamientos violentos, la «Shiat’Ali», fracción de Alí, fue derrotada en la batalla de Kárbala (hoy en Irak) en el año 680. Desde entonces, la Shía fue la rama minoritaria del islam, siendo a menudo discriminada y perseguida por la Sunna mayoritaria.
A lo largo de los siglos, muchos chiítas que vivían en sociedades con grandes mayorías sunnitas fueron discriminados y considerados herejes, por lo que a menudo ocultaron su identidad religiosa. Como resultado de 1.400 años de uso de la «Taqiyyah» por los chiítas, a menudo los sunnitas acusan a los chiítas de ser mentirosos recalcitrantes considerando que la «taqiyyah» está profundamente arraigada en la cultura chiíta.
A lo largo de la historia, los sunnitas no tuvieron que utilizar la «taqiyyah» en los países musulmanes en los que eran mayoría, pero en las últimas décadas la situación varió, al incrementarse la emigración de musulmanes a países occidentales de raíz cristiana. Por ejemplo, debían demostrar cierta voluntad de integración, lo que implicaba negar ciertos aspectos del islam bastante poco simpáticos para no-musulmanes, como la división del mundo en «Dar el Islam» y «Dar el Harb» (la casa del islam y la casa de la guerra), lo que implica la idea de una guerra permanente del islam contra todas las otras religiones o culturas, o la prohibición de toda relación amistosa con los «kuffar» (herejes), lo que implica un virtual rechazo de la idea de una genuina integración a una sociedad no-musulmana.
Raymond Ibrahim cita un importante texto árabe considerado clásico, Al-Taquiyyah Fi Al-Islam: «La Taqiyyah tiene una importancia fundamental en el islam. Prácticamente es aceptado y practicado por todas las sectas islámicas. Podemos decir que la práctica de la «taqiyyah» se ha generalizado en el islam a tal punto que quienes no la practican, sólo integran grupos marginales… La Taqiyyah es muy utilizada en la política islámica, especialmente en la era moderna».
La legitimidad de la utilización del engaño en el islam se deriva de su uso por el propio Mahoma. El profeta permitía incluso el insulto a su religión como una táctica válida para desenmascarar a sus enemigos. Sahib Bukhari y Ibn Sad, compiladores tempranos de los dichos del profeta, cuentan la siguiente historia: «Un poeta, Kab bin al-Ashruf, ofendió a Mahoma al escribir un verso insultante contra las mujeres musulmanas. Mahoma se dirigió a sus seguidores y les preguntó: ¿Quién está dispuesto a matar a este hombre que ha ofendido a Alá y a su profeta? Un joven musulmán llamado Mahoma bin Maslama se ofreció como voluntario, pero condicionó su aceptación a que se le permita mentir al poeta. Mahoma estuvo de acuerdo. Maslama viajó adónde se encontraba Kab y comenzó a denigrar el islam. La vehemencia del joven en su actitud crítica convenció al poeta disidente, que aceptó su amistad sin sospechas. Al joven traidor no le fue difícil sorprender a Kab y matarlo junto con un cómplice. Ambos fueron a Mahoma llevando la cabeza de Kab y Mahoma celebró la «hazaña» con el clásico grito de guerra musulmán: «Allahu akbar», o sea, «Alá es el más grande».
Según la «Enciclopedia del islam» en la versión Brill, considerada por Ibrahim, la mejor y más completa: «La obligación de la Yihad rige hasta tanto no se haya llegado a la dominación universal del islam. Por ello, la paz con las naciones no-musulmanas sólo puede ser temporaria».
Mahoma proclamó que el Islam es religión y Estado, por lo cual su objetivo es dominar el mundo y establecer un califato mundial. Si la obligación de librar una guerra por la fe es permanente, la obligación de engañar al infiel también lo es. Cuando los musulmanes se convierten en mayoría en cualquier país, niegan a las minorías toda participación igualitaria en la vida política. No es posible que un no-musulmán pueda convertirse en gobernante de un país musulmán y en los países en los cuales se permite la participación de grupos minoritarios en el Parlamento, sus diputados son sólo aceptados como representantes de sus correligionarios. No se les permite tener un rol legislativo. Sólo son aceptados como enlace entre sus correligionarios y el Estado y son considerados como ciudadanos de segunda categoría. Obviamente esto no impide que reclamen como inmigrantes en Occidente derechos y privilegios que no están dispuestos a conceder a minorías no musulmanas en sus propios países.
Para los musulmanes que vienen como inmigrantes a países de «infieles» es bastante incómodo tener que explicar que no se consideran iguales sino superiores a quienes los acogen y que su aspiración es dominar e imponer su estilo de vida al país al cual llegan como inmigrantes de una minoría. Por eso recurren a la «taqiyyah» jurando y perjurando que el islam es una religión de paz y que ellos sólo aspiran a integrarse y ser buenos ciudadanos.
FUENTE: Israelenlinea
Ríen desbocados y jalean la danza, antes de lanzarse en tromba sobre la víctima...http://Irán: Los 4 piadosos musulmanes que violan y decapitan arrepentidos a la mujer del hiyab Ríen desbocados y jalean la danza, antes de lanzarse en tromba sobre la víctima…
O BIEN:

«Europa no puede acoger a los musulmanes radicales si quiere salvaguardar los derechos humanos»
Yo sin embargo insisto en que no hay musulmanes radicales y musulmanes … vamos a decir «normales», SOLO EXISTEN MUSULMANES y por lo tanto EUROPA NO DEBE ACOGER A NINGÚN MUSULMAN.
POR: JULES GERMAIN
Sabatina James es una militante paquistano-austríaca por los derechos del hombre, convertida al catolicismo; escapó por poco a un matrimonio forzado con uno de sus primos en Pakistán, que abusó sexualmente de ella de manera repetida.
Amenazada de muerte por su propia familia a causa de su conversión, Sabatina James vive desde 2004 con alta protección las 24 horas del día. Fundó en 2006 la organización caritativa Sabatina, que ayuda a las musulmanas que no desean un matrimonio forzado. Ella asegura a las víctimas la posibilidad de huir, ayuda jurídica y psicológica.
Esta ex musulmana ha expresado recientemente importantes críticas hacia la gestión alemana de la crisis de los migrantes. Según informa la agencia católica austríaca kath.net, ella ha recordado las amenazas reales de una inmigración musulmana incontrolada llegada de países no democráticos. Ella expresa sus inquietudes de manera clara, chocando con la moderación habitual de los católicos del otro lado del Rhin.
En una entrevista al Neuen Osnabrücker Zeitung, Sabatina plantea: “Debemos preguntarnos dos cuestiones: ¿queremos seguir preservando los derechos del hombre en Alemania? ¿Podemos dejar que Alemania se convierta en un país mayoritariamente musulmán?”.
Dar un pasaporte a todos los refugiados sin asegurarse de que sean “capaces de ser demócratas o de saber si están o no dispuestos a usar la violencia” es una política irresponsable “teniendo presentes los derechos humanos”, afirma. Si resulta que podríamos encontrar en medio de ellos islamistas violentos, relacionados o no con el ISIS, Alemania no puede negarse a asumir esa responsabilidad.
El equivalente a un pueblo cada mes
Ella continúa diciendo que si, en los próximos diez años, llegan más de 10 millones de musulmanes, podrían constituir la mayoría de su grupo generacional. Es precisamente la actual tasa de llegadas; además, la tasa de natalidad alemana es considerablemente baja. Podría ser el caso si uno se niega a regular la inmigración. Sólo en el mes de noviembre, se superó el número de 180.000 refugiados en tan sólo tres semanas. Es decir, la población de una ciudad de tamaño medio más cada mes, lo que puede transformar radicalmente la sociedad alemana. Esto no es una fantasía sino simplemente la realidad. Muchos críticos, incluso procedentes de la izquierda, están comenzando a levantar la voz en Alemania.
Para ella es inadmisible que los jóvenes violentos que atacan a los cristianos, a los yezidíes o a los musulmanes demócratas, puedan quedarse en Alemania. “Tienen que irse”*. Es impensable concederles derecho de asilo. Es un grave error y una ilusión demasiado bonita, según ella, presuponer que todos los refugiados comparten los valores democráticos. Han nacido en países como Siria, Afganistán o el Pakistán que ella bien conoce, “con la idea de que las mujeres no tienen los mismos derechos ni la misma dignidad que los hombres, y que nos no musulmanes no son completamente seres humanos”.
Protegerse de los predicadores radicales
Sabatina James critica también que Alemania no ponga limitaciones a los predicadores más radicales. “Les dejamos hacer, y nos sorprende que los jóvenes les sigan”. Conoce a personas arrepentidas del movimiento salafista, y sabe que se trata de personas en busca de Dios.
Esta es también una prueba de la triste situación de las iglesias en Alemania según la joven: se ha vuelto más común hoy en día en las calles alemanas encontrar a un salafista distribuyendo el Corán que a un cristiano “explicando el Sermón montaña” y diciendo las palabras fuertes de Cristo:” Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os calumnian y os persiguen”.
Y para salvaguardar los derechos humanos, especialmente los de las mujeres, y los valores del mismo sermón de la montaña, Alemania no puede aceptar a cualquiera: la garantía de la naturaleza democrática de este país es probable que se reduzca al mínimo si Alemania no cambia de rumbo.
* Aquí vuelvo a insistir que no se puede hablar de «musulmanes demócratas» porque, sencillamente, estos no existen, el Islam NUNCA puede ser democrático, democracia e Islam son incompatibles, son antagónicos totalmente.
por Lars Hedegaard
1 de Enero de 2016
Traducción del texto original: Jihad: «All the Fault of the West!»
Traducido por El Medio
Mientras que Occidente no esté preparado para tomarse en serio a los musulmanes cuando afirman que están librando una sanguinaria yihad porque esa es su obligación religiosa, no tendremos oportunidad de repeler las actuales matanzas en Occidente.
¿Supondrá la no integración musulmana el fin del Estado secular como lo conocemos? Probablemente. La religión –o más concretamente, la ideología islámica–, que no conoce distinciones entre la religión y la política, está en alza como principio constitutivo entre los musulmanes daneses.
No es así como se supone que tendría que haber sido. En 1995, una serie de Estados miembros de la UE firmaron el Acuerdo de Schengen, integrado en la legislación de la Unión Europea en 1999. Las potencias signatarias se comprometieron a renunciar a sus protecciones en las fronteras internas a cambio del compromiso de la UE de controlar las fronteras externas de Europa. Entonces, pese a que las autoridades de la UE exigieron que los Estados Schengen mantuvieran abiertas sus fronteras, no cumplieron su parte del acuerdo. Pocas dudas puede haber respecto a que la UE recogió, se marchó y dejó a la población librada a su suerte.
Lamentablemente, sus políticas han logrado exactamente lo contrario de lo que decían pretender. En lugar de tolerancia, hemos visto división y enemistad irreconciliable entre culturas y etnicidades que a menudo no tienen nada en común, salvo el deseo de exprimir todo lo que puedan las arcas públicas. En lugar de inclusión, los europeos han visto exclusión, contiendas de baja intensidad, zonas de exclusión y epidemias de violaciones, asesinatos y caos.
Los Gobiernos, las mayorías parlamentarias y los académicos estrella, los medios de comunicación y las elites del mundo de la cultura no se han percatado de que su gran juego multicultural e islamófilo no ha producido los resultados prometidos a su inopinado público. Sin embargo, la mayoría ha seguido insistiendo hasta el día de hoy en que la inmigración sin controles del mundo musulmán y de África es una indiscutible bendición para Europa.
Hace poco, al comienzo de la llamada crisis de los refugiados, algunas de estas eminencias han prescindido del guion y expresado su inquietud respecto a la falta de control de la inmigración. Los Gobiernos europeos siguen permitiendo que millones de los denominados refugiados crucen las fronteras y se instalen en cualquier lugar. Según la agencia Frontex de la UE, encargada de proteger las fronteras extranjeras, más de un millón y medio de inmigrantes ilegales han cruzado las fronteras de Europa entre enero y noviembre de 2015.

En estos momentos existe una brecha creciente entre la población y sus dirigentes. En una conferencia organizada recientemente por la Sociedad Danesa por la Libertad de Prensa para conmemorar el décimo aniversario de las famosas viñetas de Mahoma, el analista político británico Douglas Murray señaló que las poblaciones europeas están reaccionando a décadas de mentiras y engaños cuando votan a partidos políticos que tan solo hace unos años eran tildados de «racistas» y «fascistas». Marine Le Pen, del Frente Nacional, ha emergido como fuerte candidata para las elecciones presidenciales francesas de 2017.
Tal vez el terremoto político más trascendental en Europa fue el giro de 180 grados en la postura del Partido Socialdemócrata de Dinamarca. Hace solo unos años era un acérrimo partidario de la inmigración musulmana, y machacaba a cualquiera que se atreviese a negar elenriquecimiento cultural generado por la expansión del islam.
El líder del grupo parlamentario del Partido Socialdemócrata de Dinamarca, Henrik Sass Larsen, escribió el 18 de diciembre:
La inmigración masiva y la afluencia de refugiados que están llegando a Europa y Dinamarca son de tal magnitud que suponen un desafío a las premisas fundamentales de nuestra sociedad en el futuro cercano… Según nuestro análisis, las duras consecuencias económicas de la actual cifra de refugiados e inmigrantes agotarán todo el margen de maniobra de las finanzas públicas en pocos años. La integración en el mercado laboral de los inmigrantes no occidentales ha sido históricamente difícil, y lo mismo ocurre con los sirios que están llegando ahora. Cuantos más sean, más difícil y más caro… Por último, nuestro análisis es que, dadas las experiencias previas con la integración de no occidentales en nuestra sociedad, nos enfrentamos a una catástrofe social en lo que respecta al manejo de las decenas de miles que pronto serán canalizados en la sociedad. En cada pequeño paso de progreso en términos de integración se volverá a partir de cero. (…) Por tanto, nuestra conclusión es clara: haremos todo lo que podamos por limitar el número de refugiados e inmigrantes no occidentales que vengan al país. Por eso hemos ido tan lejos; muchísimo más lejos de lo que habríamos deseado… Lo hacemos porque no vamos a sacrificar nuestra sociedad del bienestar en nombre del humanitarismo. Porque la sociedad del bienestar (…) es el proyecto político del Partido Socialdemócrata. Es una sociedad que se construye sobre los principios de la libertad, la igualdad y la solidaridad. La inmigración masiva perjudicará –como hemos visto en Suecia, por ejemplo– (…) a nuestra sociedad del bienestar.
Claramente, el Partido Socialdemócrata danés –el arquitecto de la Dinamarca que conocemos– ha entendido que hay un capital político que defender. Parece haberse dado cuenta por fin de que no puede seguir menoscabando sus logros si quiere conservar su menguante porción de votos.
Cabría pensar que, si el Partido Socialdemócrata habla en serio, podría tener un impacto en los partidos socialdemócratas y socialistas de otros países europeos.
No obstante, como también observó Douglas Murray, los occidentales padecen la idea de que no importa cuántos yihadistas, asesinos y terroristas declaren que sus actos son fruto de su amor a Alá: es imposible que lo digan en serio. Debe de haber alguna otra «causa originaria» subyacente de la cual no son conscientes los violentos, pero que los bienintencionados occidentales están ansiosos por explicarles: el viejo imperialismo occidental, los siglos de humillación, el racismo, Israel, las cruzadas, la pobreza, la exclusión, las viñetas de Mahoma, etc. Y, por supuesto, ¡toda la culpa es de Occidente!
Mientras que Occidente no esté preparado para tomarse en serio a los musulmanes cuando afirman que están librando una sanguinaria yihad porque esa es su obligación religiosa, no tendremos oportunidad de repeler las actuales matanzas en Occidente. La última vez que se pudo ver dicha tendencia fue esta misma semana, en forma de resolución de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, la número 569, para censurar a uno de los pocos países donde quedaba libertad de expresión. La resolución se ajusta al plan decenal de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) para aplicar la Resolución 16/18 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que criminalizaría, a nivel mundial, toda crítica al islam.
Mientras las autoridades sigan siendo reacias a proteger a su propia población ante el arrollamiento de los extranjeros, de los cuales muchos parecen dispuestos a hacerles daño, es probable que veamos a los nativos protegerse por sus propios medios. El 16 de diciembre, por ejemplo, hubo una protesta violenta en la pequeña localidad alemana de Geldermalsen cuando las autoridades locales intentaban establecer un centro de asilo a espaldas de la población. Sin duda, a las autoridades las cogió por sorpresa el activismo.
Las sociedades occidentales se basan en un contrato implícito entre la soberanía y el pueblo: la soberanía –el rey, el presidente, el Gobierno– se compromete a mantener la ley y el orden, a proteger a sus ciudadanos de la violencia y la invasión extranjera y capturar y castigar a los delincuentes. A cambio, los ciudadanos se comprometen a no tomarse la ley por su mano. De ello se sigue que si el Estado no cumple su parte de dicho trato social, el derecho –la obligación, en realidad– de protegerse a uno mismo, a la familia, a los vecinos y la comunidad, vuelve a los ciudadanos.
También está la reciente ola de incendios de centros de asilo en Suecia. Según la web danesa-sueca Snaphanen, ha habido cuarenta casos durante los últimos seis meses de centros destinados al alojamiento de refugiados que han sido reducidos a cenizas, sin que nadie resultase muerto o herido. No se ha detenido a ninguno de los responsables; nadie se ha atribuido la autoría. Todo parece muy bien organizado.
¿Salvará el activismo civil a Europa? Probablemente no. Hay grandes territorios que ya están lejos de poder ser salvados. Suecia es un país roto, como ha explicado Ingrid Carlqvist en varios artículos en Gatestone. En 2020, Alemania podría llegar a tener 20 millones de habitantes musulmanes.
Es probable que hayamos sobrepasado el punto en el que se podrían haber cambiado efectivamente las cosas mediante la política, en el sentido tradicional, por la simple razón de que las autoridades centrales no son lo suficientemente fuertes para hacer que su mandato se cumpla en sus territorios nacionales. Esto supondrá el fin de Europa tal como la conocemos, y la gente que no se pueda marchar, o que opte por quedarse y luchar, quedará al albur de sus propios medios y, probablemente, de formas de organización social completamente nuevas.
Los primeros en irse serán los Estados del Bienestar. Las menguantes poblaciones nativas no pueden generar suficientes impuestos para dar cabida a masas de inmigrantes cuya escasa cualificación los hace incontratables, o que no quieren contribuir a las sociedades infieles.
¿Qué aspecto tendrá la Europa posteuropea? Recordemos Irlanda del Norte en los tiempos del conflicto, o en la antigua Yugoslavia durante las guerras civiles de los años 90.
Cuando quiebren los Estados, la primera preocupación de la población será la seguridad. ¿Quién puede protegerme, y lo hará, a mi familia y a mí?
Durante mucho tiempo, en Europa se ha hablado de sociedades paralelas, en las que el Estado deja de funcionar como forma de gobierno unitario, debido la separación cultural, religiosa y político-judicial de no musulmanes y musulmanes en enclaves incompatibles y antagonistas.
Parece que los demógrafos daneses son cada vez más conscientes de que los inmigrantes del tercer mundo y sus descendientes constituirán, con la ciudadanía o sin ella, la mayoría de la población danesa antes de que acabe el siglo.[1] Un considerable segmento de dicha población del tercer mundo será musulmana, y mucho antes de alcanzar la mitad de siglo el número de musulmanes será lo suficientemente grande como para haber modificado, de forma irreversible, la composición y el carácter del país.
¿Supondrá la no integración musulmana el fin del Estado secular como lo conocemos? Probablemente. La religión –o más concretamente, la ideología islámica–, que no conoce distinciones entre la religión y la política, está en alza como principio constitutivo entre los musulmanes daneses. A medida que crezcan las instituciones musulmanas, el tribunal islámico está destinado a ser aún más poderoso como principio organizador de las sociedades paralelas musulmanas.
¿Cómo reaccionará la vieja población danesa, y nominalmente cristiana, a esta metamorfosis? En gran medida, dependerá de qué principio organizador determine el carácter de la sociedad paralela danesa. Destacan dos posibilidades: danesidad y cristiandad. La danesidad supondría probablemente una sociedad fundada sobre un mito nacionalista o étnico, mientras que la cristiandad sería más inclusiva étnicamente y haría hincapié en las raíces judeo-cristianas y humanistas.
En cualquier caso, es difícil ver cómo podría sobrevivir el Estado secular, ya que las sociedades paralelas no serán libres de definirse a sí mismas o determinar sus sistemas políticos o modos de gobernanza. Se verán constantemente obligadas a maniobrar de manera reactiva a los objetivos a largo plazo de los otros y a sus acciones inmediatas, como se ha visto, por ejemplo, en Bosnia, Kosovo, Líbano, Irlanda del Norte o las provincias vascas.
En estas condiciones, es probable que quiebre el sistema moderno de los Estados territoriales soberanos. Solo podemos hacer conjeturas respecto a qué lo sustituirá.
[1] Ver, por ejemplo, los cálculos de Hans Oluf Hansen, demógrafo de la Universidad de Copenhague, Berlingske Tidende, 21 de agosto de 2005.
¿A quien llaman ustedes infieles? A los de religión cristiana, o los que no son de vuestra religión.
¿Ser infiel que significa ? Vivir al costa nuestra, sin trabajar, y ni se espera que lo hagáis. Según dicen ustedes viven mejor en España sin trabajar que en vuestro país trabajando.
¿Ser infiel que significa? Que no cometamos actos de pederastia, casándonos con niñas.
A partir de los 9 años son consideradas mujeres adultas, por lo que se les busca marido. La familia materna no tendrá ningún derecho respecto a la elección del marido, será la familia del hombre quien escoja una mujer.
La mujer deberá acatarse a la decisión y aceptar al marido le guste o no.hacerlas esclavas sexuales, violarla y dejarlas embarazadas , según vuestras reglas y leyes, como hacen ustedes.
¿Ser infiel que significa? Tener a las mujeres todo el tiempo cubiertas de trapos y embarazadas, como si fuera animales, una sociedad donde las mujeres no tienen derechos, y las usáis como si fueran juguetes de placer, como hacen ustedes.
¿Ser infiel que significa? No casarme con 4 mujeres, y castigarla fuertemente, incluso con tortura y muerte, por adulterio o por cualquier tipo de relación extramatrimonial, incluso estando divorciadas, como hacen ustedes.
¿Ser infiel que significa? No estar estar todo el puto día rezando como ustedes… Me supongo que sera por el el montón de pecados que tienen ustedes.
¿Ser infiel que significa? Que no os gustan nuestras fiestas, como la Navidad los Reyes Magos, o nuestra Semana Santa. Si no os gusta dichas fiestas porque vais a Caritas y a las iglesias, para que os den comida y regalos, durante esos días; sois unos hipócritas.
¿Ser infiel que significa? No dilapidar a las mujeres, tachandolas de adultera, como lo hacen ustedes.
¿Ser infiel que significa? No amputar miembros por delito veniales, incluidos niños, como lo hacen ustedes,
¿Ser infiel que significa? No matar por un delito a cualquier persona, como lo hacen ustedes
¿Ser infiel que significa? Matar a los cristianos, en países de religión islamica, incluso crucificar a los cristianos, como hacen ustedes.
¿Ser infiel que significa? Invadir otros países de religión cristiana, para vivir al costa de dicha sociedad, si trabajar, como hacen ustedes.
En el caso de las violaciones, la mujer violada no tiene ninguna credibilidad, necesita al menos 4 testigos presenciales del acto, y no pueden ser ni familiares ni amigos. Es decir, para que una mujer violada no sea condenada a muerte, debe ser violada en presencia de mas de 4 desconocidos y después que estos estén dispuestos a declarar a su favor.
Si la mujer violada se queda embarazada, el hijo será la prueba material del delito de adulterio y la mujer será lapidada en cuanto el bebé pase el período de lactancia.
Lo curioso es que en ningún momento Alá defiende ni la lapidación, ni flagelación, ni cualquier tipo de castigo a la mujer. Dice textualmente en el Corán: Si ella comete adulterio, perdónala.
Al final os echaremos de Europa, ya han empezado en la mayoría de los países del este de Europa y los están imitando, Alemania y Austria, esta ultima poniendo vallas entre países europeos, pronto se unirán otros países, y se oirá un grito en Europa que se llevara por delante a los políticos y otros demagogos que os apoyan, por cobardía, intereses , o vuestros votos.
Bastante tenemos con paliar las necesidades de los nuestros para que vengan ustedes. No aportáis nada, solo hambre, enfermedades, embarazos, suciedad, y problemas de adaptación. Lo de adaptarse lo entiendo, vienen de una sociedad medieval, y llegan a otra del siglo XXI, mas que llegar, invaden nuestras fronteras, y encima nos abrumáis con vuestras cultura, que no nos gusta, por esclavista. y anti-democrática, donde solo tienen derecho los hombres.