Yo no creo que haya un Islam bueno que llore por los atentados de París, como refleja la próxima portada de Charlie Hebdo, ni creo que lloren los imanes en las mezquitas ni muchos de sus fieles discípulos que son llamados a la destrucción de Occidente y de nosotros mismos.
Sé que Jesús llora por cada asesinato y es como si por cada hombre caído le volvieran a clavar en la Cruz. Y estoy seguro de que Golda Meir fue sincera cuando dijo: «Podemos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos. Pero nunca les vamos a perdonar el hacernos matar a los suyos».
A partir de ahí, qué quieren que les diga. La turba izquierdosa se movilizó mucho más por el perro Excálibur que por los asesinados en Francia, y desde luego es mucho más comprensiva con el islamismo y con sus causas, de lo que fue con el exconsejero de la Comunidad de Madrid que decidió sacrificar al animal.
No creo que un Islam piadoso llore por los asesinados en Francia. Más bien creo que en muchas mezquitas y madrazas se enseña a odiar, y que así halló uno de los terroristas el comercio judío. Ya está bien de buscar excusas, de hacer ver que no vemos, de perdernos en matices exculpatorios, falsos, y que sólo buscan criminalizarnos.
¿Cuándo ha llorado el Islam por nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos sido acribillados en su nombre? ¿Qué luz ha florecido alrededor del Islam -ya ni digo islamismo-, qué sociedad libre y democrática?
Aquí lloramos los de siempre, y lloramos porque Dios es amor y nos hizo a su semejanza. No buscábamos la confrontación con el mal, ni la deseábamos. Y seguro que tarde o temprano aprenderemos a perdonar, pero no lo olvidaremos jamás.
Yo no creo que ningún tipo de Islam esté llorando, ni que se sienta Charlie, ni que sufra por nosotros. ¿Por qué tendría que pensarlo? Si alguien o incluso algunos, en su nombre, quieren convencernos de lo contrario, que salgan de sus aposentos y vengan a contárnoslo. Pero de momento terroristas es todo lo que nos han mandado.
I do not think there is a good Islam to cry for the attacks in Paris, as reflected in the next cover of Charlie Hebdo, nor do I think weep imams in mosques and many of his faithful disciples who are called to the destruction of the West and ourselves.
I know that Jesus weeps for each murder and it’s like for every fallen man return to be nailed to the Cross. And I am sure that Golda Meir was sincere when he said: «We can forgive the Arabs for killing our children But we will never forgive us kill yours.».
From there, what can I say. The mob left mobilized more by the dog Excálibur that those killed in France, and certainly much more sympathetic to Islam and its causes, what was with the exconsejero of the Community of Madrid decided to sacrifice animal.
I do not think a pious Islam cry for those killed in France. Rather I think in many mosques and madrassas taught to hate, and thus one of the terrorists found the Jewish trade. Enough of excuses, to show that we do not see, of getting lost in exculpatory, false nuances, and just looking to criminalize.
When Islam wept for us? How many of us have been gunned down in his name? What light has flourished around the Islam-and not say Islamism, which free and democratic society?
Here the usual cry and cry because God is love and made us in His likeness. Not looking for confrontation with evil, neither we wanted. And sure sooner or later we learn to forgive, but not forget ever.
I do not think any kind of Islam is crying, sitting or Charlie, or suffering for us. Why would you think that? If someone or even some in their name, they want to convince us otherwise, leaving his quarters and come to tell us. But terrorists moment is all that you have commanded us.
Así de «agradecidos» se muestran, incluyendo los llamados «refugiados», por todas nuestras ciudades. / So of «grateful» are shown, including so-called «refugees» for all our cities.
La brutal expansión del denominado Estado Islámico en Irak y Siria ha dejado estupefacto al mundo. Nada parecido se había visto desde los tiempos de Stalin, Hitler y Pol Pot, y la amenaza no se circunscribe al Oriente Medio. Las redes del Estado Islámico se extienden muy lejos de las fronteras de los países musulmanes, tal como lo muestra su capacidad de enrolar como combatientes a miles de jóvenes provenientes de Europa Occidental y Estados Unidos. Se trata de una de las manifestaciones más violentas del islamismo o “islam político”, como se autodenomina, y por ello es importante hacer un esfuerzo por entender los fundamentos de esta corriente político-religiosa.
¿Qué es el islamismo?
El islamismo no es más que el fundamentalismo movilizado políticamente en torno a tres objetivos fundamentales. En primer lugar está el objetivo estratégico de la gran cruzada emprendida ya por Mahoma, a saber, la islamización del mundo, extendiendo la así llamada Casa del Islam (Dar al Islam) hasta absorber completamente ese mundo exterior llamado Casa de la Guerra (Dar al Harb), donde aún reina la ignorancia (yahiliyah) acerca del mensaje divino transmitido por Mahoma. En segundo lugar tenemos la islamización plena de las sociedades musulmanas, es decir, su sometimiento integral e irrestricto a la ley islámica, de acuerdo al arquetipo de la umma o “comunidad de los creyentes” instituida por Mahoma en Medina. Esta intención restauradora es la que hace del islamismo un fundamentalismo militante o, en sus variantes yihadistas, un fundamentalismo armado.
A estas dos finalidades, ampliamente reconocidas como características del islamismo, se suma un tercer gran objetivo, que no es otro que destruir toda interpretación del islam que no sea la propia. Ello explica el carácter de guerra civil musulmana que adopta el islamismo en su versión yihadista. Aquí, simplemente, no hay perdón, y hay que recordar que se trata de una lucha fratricida que, al menos entre sunitas y chiitas, lleva ya más de 1.300 años, es decir, desde la batalla de Kerbala, el año 680, aún recordada con gran devoción por los musulmanes chiitas.
La lista de enemigos definida por el Estado Islámico en sus proclamas, por ejemplo aquella en la que declaraba instaurado el califato, el 29 de junio de 2014, refleja nítidamente estos objetivos. Primero están los rafidah (chiitas), luego los murtadín(apóstatas) y tawaghit (idólatras o falsos líderes musulmanes), y finalmente las naciones del kufr (pecado), alusión al mundo no islámico donde habitan los kufar(infieles).
Resumiendo, podemos decir que la lucha islamista –ya sea de raigambre sunita o chiita– tiene un horizonte global, pero su punto de partida son los propios países islámicos, que habrían abandonando la pureza del credo original de Mahoma, cayendo nuevamente en aquella yahiliyahque los caracterizaba antes de la revelación del Corán. Esta es la visión, extraordinariamente influyente, lanzada por Sayid Qutb (1906-1966; especialmente en su obra Hitos en el camino), el principal teórico de los Hermanos Musulmanes de Egipto. La profesión de fe de los Hermanos Musulmanes es, a su vez, la mejor síntesis posible de las ideas islamistas, cualquiera que sea su expresión concreta:
Alá es nuestro fin, el Profeta nuestro guía, el Corán nuestra constitución, la yihad nuestro camino y la muerte por Alá nuestro objetivo supremo.
Utopía islamista y carácter totalizante del islam
La utopía del islamismo es la creación de laummat al Islamiyaho comunidad islámica universal, regida, de acuerdo a la tradición sunita ampliamente mayoritaria, por un califa o vicario (jalifa) del “mensajero de Alá” (rasul Alá, denominación de Mahoma). De allí el título, jalifa rasul Alá, adoptado desde el primer sucesor de Mahoma, Abu Bakr, hasta el jefe del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi.
Esta posición es muy distinta de, por ejemplo, la de los papas católicos (vicarios de Cristo), ya que el califa es, simultáneamente, un jefe espiritual, político y militar. Esta diferencia es clave, ya que alude a dos características cardinales que separan al cristianismo del islam y que, a su vez, son vitales para entender la fuerza del mensaje islamista entre muchos musulmanes. En primer lugar, el cristianismo no es fundacionalmente totalizante (si bien tendería a serlo al pasar a ser, en distintos lugares y épocas, una religión de Estado), y por ello no se articula originalmente como una religión que pretenda regir los asuntos de este mundo. “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” y “Mi Reino no es de este mundo” son dos síntesis bíblicas de esta distancia respecto del orden social y político terrenal que no existe en el islam.
Esto hace que para el cristianismo sea posible, sin alterar sus fundamentos últimos, aceptar una sociedad secularizada, mientras que para el islam una sociedad no regida por la ley islámica osharia es, en principio, inaceptable. También lo es la democracia, ya que ésta se basa en la plena soberanía popular, mientras que en el islam la soberanía siempre recae, en último término, en Alá, y los hombres deben limitarse a reconocerla y aplicarla. Los musulmanes pueden tolerar, por razones de hecho, el vivir en sociedades secularizadas y democráticas, pero nunca pueden dejar de aspirar, sin faltar a su fe, a crear una sociedad plenamente islamizada. Esto no implica, sin embargo, que todos deban ser musulmanes, pudiendo existir otras fes monoteístas en calidadminorías protegidas, siempre que se sometan a la ley islámica. Al respecto, hay que recordar que de acuerdo al Corán la conversión forzosa al islam no está permitida (“No ha de existir coacción en la religión”, dice la famosa aleya 2:256).
En segundo lugar, a diferencia de Mahoma, Cristo no fue ni pretendió jamás ser un jefe político-militar, tampoco el creador de un orden social determinado. La figura de Cristo dirigiendo sus ejércitos espada en mano es tan ajena a los evangelios como es natural la figura de Mahoma combatiendo en las célebres batallas de Badr (624) y Uhud (625), donde incluso resulta herido. De esta manera, Mahoma definió mediante sus actos el amplio campo de la yihad (esfuerzo, especialmente en la expresión coránica al yihad fi sabil Alá, es decir, “esfuerzo en el camino de Alá”), que va desde la lucha espiritual interior (la así denominada yihad mayor) a la lucha, pacífica o violenta, contra otros (la yihad menor). Esta última puede ser tanto defensiva (proteger los territorios ya incorporados a la Casa del Islam) como ofensiva (extender los dominios del islam a nuevas tierras).
En suma, mientras que el cristianismo nació para resistir al mundo o incluso para apartarse de él, el islam lo hizo para conquistarlo y gobernarlo. El cristianismo pretende originalmente divulgar una “buena nueva” (evangelio) espiritual, mientras que la buena nueva del islam trata del conjunto de la sociedad y de un reino que sí es de este mundo.
Raíces históricas del islamismo
Una explicación común sobre la razón de ser del islamismo plantea que éste sería una reacción ante la modernización que se difunde globalmente bajo la influencia occidental. Otros ponen el acento en la amenaza o intromisión político-militar de las potencias occidentales en el mundo musulmán. Este tipo de explicaciones tiene, sin duda, mucho de verdad, pero tiende a olvidar que las primeras reacciones islamistas anteceden en mucho a estos fenómenos y constituyen un rasgo permanente de la historia islámica.
Un breve recorrido por esa historia puede aclarar este punto. La expansión inicial del islam fue extraordinaria, y apenas cien años después de la muerte de Mahoma (632) el imperio árabe-musulmán se extendía desde el Indo hasta el Atlántico. Este desarrollo espectacular puso a una sociedad tribal en contacto con grandes culturas, como la helenística, la persa y la hindú. Bajo su atracción, el centro político del imperio islámico basculó rápidamente desde Medina hacia esas zonas más desarrolladas, asentándose primero en Damasco (bajo la dinastía de los Omeyas, 661-750) y luego, bajo los Abasíes, en la recién construida Bagdad, en plena Mesopotamia. Esta expansión creó un impulso dentro del islam similar a aquel que tempranamente experimentó el judeocristianismo, es decir, a dejar de ser una religión tribal para convertirse en una religión universal, capaz de difundirse entre otros pueblos e incorporar parte de la rica herencia cultural de los mismos (así, del mestizaje simbólico entre Jerusalén y Atenas nació el cristianismo).
Esta aspiración más abierta y cosmopolita fue el secreto del momento más esplendoroso de lacivilización islámica: los dos primeros siglos del califato de Bagdad (750-944). Es en ese ambiente que surgen, ya en el siglo VIII, escuelas de pensamiento islámico como la de los mutazilíes, claramente influencidos por el racionalismo griego y hasta hoy objeto de odio de parte de las corrientes tradicionalistas del islam.
Ahora bien, fue justamente este inicio prometedor lo que desencadenó la primera reacción fundamentalista en la historia del islam, en lo que sería una de sus características recurrentes, donde los intentos de apertura y mestizaje cultural se ven revertidos por largos períodos de reacción islamista bajo la bandera del retorno a la pureza de los orígenes, es decir, al espíritu tribal del primer islam.
Con la desintegración del califato de Bagdad, ese mundo islámico en que las elites eran fieles al Corán pero leían también las traducciones de los clásicos de la Antigüedad grecolatina, tal como se inspiraban en la cultura jurídico-política de Bizancio y en los sofisticados estilos de vida persas, terminó siendo destruido por el localismo y la reacción popular, guiada por los ulemas (“doctores de la religión” y líderes locales). La consecuencia fue el surgimiento de una férrea ortodoxia jurídico-religiosa basada exclusivamente en el Corán y la sunna del Profeta (recolección de relatos autentificados de la vida y los dichos de Mahoma o hadices). A partir de ello se fija la ley divina o sharía, que rige toda la vida social, y el islam, especialmente en su versión sunita, pasa a ser una religión del recuerdo o la imitación (taqlid), que no conoce concepto más aborrecido que el de bida o innovación (sinónimo de herejía).
Wahabismo e islamismo
Durante la larga evolución histórica del islam se dieron nuevos ejemplos, habitualmente en las periferias del mundo islámico, de mestizaje y pluralismo. Fue así como se construyó el esplendor del califato de Córdoba (929-1031) o del reinado de Akbar en la India (1556-1605). En el caso de la España musulmana, la reacción vino, primero, desde Mauritania y Malí, origen de la expansión almorávide, y luego se intensificó con los almohades, de origen bereber. En el caso de la India musulmana, fue el emperador Aurangzeb (1658-1707) quien destruyó la notable obra de apertura y sincretismo religioso-cultural de Akbar.
Sin embargo, el caso más extremo y relevante de reacción islamista se da en la propia cuna del islam, la Península Arábiga. Se trata del wahabismo, también conocido bajo la denominación genérica de salafismo (de salaf o ancestro, referido a las primeras tres generaciones de seguidores de Mahoma, como ideal del musulmán). Esta es la principal corriente fundamentalista sunita, de la que provienen, entre otros, Al Qaeda, el Estado Islámico, Boko Haram (Nigeria), Al Shabaab (Somalia), Al Nur (Egipto) y los talibanes. Deriva su nombre de Mohamed ben Abdul Wahab (1703-1792), cuyas doctrinas ascéticas fueron una reacción extremadamente virulenta contra lo que interpretaba como una degeneración del islam, particularmente bajo los impulsos místicos del sufismo. Esto lo llevó a predicar la absoluta unidad y centralidad de Alá (al Tauhid), lo que incluso indujo a destruir cúpulas, minaretes y monumentos funerarios, especialmente aquellos asociados con Mahoma y sus compañeros, que pudiesen distraer al creyente del culto único a Alá. Esta obra de destrucción, que el Estado Islámico sigue promoviendo, conoció su momento culminante a comienzos en el siglo XIX, cuando las fuerzas saudíes conquistaron La Meca, Medina, Kerbala y Nayaf.
Una de las principales fuentes de inspiración de Mohamed ben Abdul Wahab fue Taqi al Dinben Taimiya (1263-1328), gran predicador fundamentalista de la yihad militar y el uso de la excomunión (takfir) contra otros musulmanes, que pasaban de esa manera a ser apóstatas. En su caso, los enemigos y falsos musulmanes eran los conquistadores mongoles y sus colaboradores, pero su llamado a la yihad contra otros (falsos) musulmanes fue retomado de manera genérica por Wahab, que pasa a constituir la referencia clave de todo el pensamiento salafista hasta nuestros días, tal como lo demuestran, entre otros, Osama ben Laden y los líderes del Estado Islámico.
Tanto el papel histórico de Wahab como su importancia actual se fundan en su alianza con un jefe tribal, Mohamed ben Saud, que adoptó sus doctrinas como base religiosa de sus intentos por unificar Arabia. Los descendientes de Ben Saud fundarían, en 1932, la Arabia Saudita que hoy conocemos, y que es la base de un fundamentalismo wahabí que extiende su influencia dentro y fuera del mundo musulmán con la ayuda de la riqueza petrolera de ese país. No es por ello ninguna casualidad que Osama ben Laden provenga de Arabia Saudita ni que muchas de las tribus iraquíes que sostienen el Estado Islámico estén emparentadas con tribus sauditas.
Tiempos de guerra
Vivimos en tiempos de guerra, global, implacable y prolongada, con el islamismo armado o yihadismo. El avance genocida del Estado Islámico y sus ramificaciones internacionales nos ha obligado a reconocer esta penosa realidad. El escenario actual de la guerra es el Oriente Medio, pero pronto lo veremos extenderse, bajo nuevas formas, por otras latitudes. Hay miles de jóvenes que viven en las sociedades occidentales que ya son parte o están deseosos de ser parte de la yihad global. Esto es lo urgente, lo que debemos combatir aquí y ahora con toda decisión. Sin embargo, lo decisivo será enfrentar la corriente ideológico-religiosa de la que se nutre el yihadismo y que, como hemos visto, está enraizada en los fundamentos mismos del islam.
Debemos, en otras palabras, reconocer que existe un problema dentro del islam que reside en su aspiración central, incompatible con una sociedad abierta y democrática, de regir la vida social en su integridad. Esta aspiración, y no sólo los métodos más o menos extremos para alcanzarla, es el quid del problema. En este sentido, es sintomático que la crítica al yihadismo proveniente del islam institucionalizado (como la del gran muftí de Egipto y otras autoridades similares) se centre en la brutalidad de los métodos usados o en la proclamación ilegítima del califato, sin entrar en el fondo del asunto, ya que en ese terreno el islamismo tiene muchos triunfos en la mano.
Esta es la gran encrucijada del islam contemporáneo, y debiera también ser encarada, clara y honestamente, por aquellos musulmanes reformistas que quieren hacer del islam una religión moderna. Para sobrevivir en el largo plazo, el islam debe iniciar una retirada desde su concepción original totalizante hacia la esfera puramente espiritual y privada. Queda por ver si será posible.
La violación en masa de cientos de mujeres alemanas en su mayoría por inmigrantes musulmanes último Año Nuevo Recientemente se reveló a ser mucho peor de lo que originalmente se reconoció. Las autoridades creen ahora que más de 1.200 mujeres sufrieron agresiones sexuales – más del doble de la estimación inicial de 500. Mientras que más de 2.000 hombres fueron presuntamente implicados, a sólo 120 sospechosos – alrededor de la mitad de ellos migrantes recién llegados – han sido identificados.
Una explicación de por qué se tardó medio año para todo el rigor de la delincuencia a ser revelado es el esfuerzo de la policía alemana para evitar una reacción pública contra los refugiados. Pero en última instancia, Holger Munch, presidente de la Oficina General de delitos federales de la Policía ,reconoció al diario alemán Süddeutsche Zeitung que hay «una conexión entre los asaltos sexuales [] y la rápida migración en 2015.»
La negación no es una estrategia. Los países occidentales que aprecian los derechos de las mujeres deben despertar al hecho de que muchos migrantes podrían desafiar esos valores. La mayor parte de la migración masiva proviene de países de mayoría musulmana plagadas de violencia en el Oriente Medio y el Norte de África, donde las mujeres son ciudadanos de segunda clase sujetas a los crímenes de honor y diversas restricciones legales, y donde la cultura local a menudo tolera la violación, alienta el maltrato a la esposa , y trata a las mujeres como objetos sexuales ( con 72 vírgenes prometidas a los hombres musulmanes que llegan hasta el cielo).
Por lo tanto, al igual que la migración masiva desde el Oriente Medio y el Norte de África plantea el espectro del terror islamista regular en suelo europeo, también trae el tipo de abuso sexual de aquellas regiones que tradicionalmente han tolerado. Los funcionarios alemanes parecían reacios a reconocer con su campaña ridículamente impotente parareeducar a migrantes utilizando signos que explican el comportamiento aceptable hacia las mujeres.
Las mujeres no musulmanes ( «infieles»), son especialmente vulnerables al asalto sexual: las mujeres cristianas son a menudo maltratadas y denigradasen las sociedades islámicas, como ampliamente expone Raymond Ibrahim, autor delCrucificado vez más . El Estado Islámico (ISIS) se refiere a los Yazidis , otro minoría religiosa, como adoradores del diablo y, según informes han esclavizado hasta 5.000 mujeres Yazidi, sometiéndolas a la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada y otros actos de brutalidad extrema, como la quema viva a una joven de 20 años de edad, «porque se negó a realizar un acto sexual extremo».
Arabia Saudita, podría decirse que el líder del mundo musulmán suní, tiene un sistema jurídico basado en la estricta Lay sharia, que prohíbe a las mujeres vestirse como deseen o incluso conducir un coche . Las resoluciones de Arabia Saudita son notoriamente pesimas cuando se trata de violación. El año pasado, una mujer saudí fue condenada a 200 latigazos tras ser violada por siete hombres. En 2013, un predicador saudí que violó, torturó y mató a su hija de 5 años de edad, fue castigado con tan sólo ocho años de prisión, 800 latigazos y una multa de $ 270,000. Con este tipo de normas legales, no es de extrañar que cuando los miembros de la élite y gobierno del país viajan a Occidente, su comportamiento no pueda cambiar en consecuencia (en octubre pasado tres mujeres acusaron a un príncipe saudí de asalto sexual en Beverly Hills). Por contraste irónico y trágico, los soldados estadounidenses estacionados en los países de mayoría musulmana están entrenados para respetar las normas locales, hasta el punto de que los marines estacionados en Afganistán fueron en realidad enseñados a mirar hacia otro lado si encuentran afganos violando a los niños, una práctica común local.
Mientras que los defensores de la sharia afirman a menudo que el código de vestimenta islámica protege a las mujeres, el tratamiento brutalmente injusto de las mujeres por los islamistas parece impulsado más por el machismo hambriento de poder y / o la inseguridad sexual que los de cualquier preocupación genuina por el bienestar de la mujer, a juzgar por la hipocresía de escalonamiento de sus defensores más orgullosos. Losyihadistas del 9/11 visitaron clubs de streep tease, y se pagaron prostitutas en sus habitaciones de motel. Anwar Al-Awlaki, el imán nacido en Estados Unidos cuyos sermones siguen atrayendo personal a la yihad,frecuenta prostitutas . Osama bin Laden tenía una extensa colección de pornografía , y es uno de los muchos ejemplos de yihadistasobsesionados con la pornografía y la prostitución recogidas por Phyllis Chesler, profesora emérita de CUNY de psicología y un compañero en el Foro de Oriente Medio.
Entre 1997 y 2013, mucho antes del comienzo de la reciente migración masiva a Europa, se estima que 1.400 niños habían sido objeto de abuso sexual en Rotherham, Inglaterra,en su mayor parte por bandas de hombres británico-paquistanies.
Mientras que el escándalo que participan en su mayoría víctimas «blancos», una mujer británico-paquistaní educada en Oxfordreveló su propia explotación, y señaló que «el abuso sexual ha sido sistemáticamente inferior al real entre las niñas de Asia debido a los tabúes culturales profundamente arraigados – que oscurecen la realidad de que existe del mismo modo un problema desenfrenado de niñas pertenecientes a minorías siendo abusadas por miembros de su propia comunidad «.
Hace unas semanas, la policía sueca recibió 35 quejas de niñas de 12 a 17 años que afirmaban que«los hombres jóvenes extranjeros» las agrederieron sexualmente en un festival de música popular.
Soeren Kern, miembro distinguido del Instituto Gatestone, ha compilado detallesde docenas de agresiones sexuales por parte de los migrantesen Alemania durante los dos primeros meses de 2016, y tomó nota de que la reacción se haya activado desde «la visión del mundo al revés del multiculturalismo alemán: Los migrantes que asaltan a las mujeres y los niños alemanes simplemente se rebelan contra las estructuras de poder alemán. Los alemanes que se atreven a criticar este tipo de ataques son racistas «.
En contraste con la inicial encubrimiento por parte de la policía alemana de la violación masiva de los migrantes en su mayoría musulmanes, un funcionario de seguridad de Francia habló recientemente con sincera alarma acerca de la amenaza a que se enfrenta su país. Apenas dos días antes de que el camión de apisonamiento, realizara la matanza inspirada en ISIS en Niza, Patrick Calvar, jefe de la Dirección General de Seguridad Interior, advirtió a los miembros de la comisión parlamentaria francesa queFrancia está a punto de una «guerra civil» que podría ser provocada por el asalto sexual masivo de las mujeres por los migrantes.
Hay notables excepciones en el propio Islam, como los tuareg, una tribu islámica en África , donde las mujeres se abrazan las libertades sexuales, dictan quién obtiene qué en divorcio, y no llevan el velo porque los hombres «quieren ver sus caras hermosas.» Pero ¿cuánto tiempo puede versión ilustrada de los tuareg del Islam sobrevivir en el suroeste de Libia cuando ISIS está expandiendo allí, o en Mali, Níger y el norte de Nigeria, donde Boko Haram está en marcha?
También hay valientes reformadoras musulmanas que tratan de mejorar la forma en que el Islam trata a las mujeres. Sin embargo, en su mayoría operan en Occidente,donde todavía se enfrentan a amenazas de muerte; un ejemplo esIrshad Manji . Otra,Fadela Amara , fundadora deNi putas ni sumisas , un grupo que defiende a las musulmanas francesas que se enfrentan contra las presiones para llevar el hijab, abandonar la escuela, y casarse antes de tiempo sin el derecho a elegir a su marido. Amara pasó a servir en el gobierno de Nicolas Sarkozy, pero ellatambién recibió amenazas de muerte por sus esfuerzos para liberar a las mujeres musulmanas.
Feministas musulmanas fuera de Occidente asumen riesgos mucho mayores.Qandeel Baloch, pakistaní celebre en los medios sociales , que expresó abiertamente sus puntos de vista feministas en línea, fue recientementeestrangulada por su hermano en la casa de su familia, en un «crimen de honor». Su «comportamiento intolerable» es lo que lo volvió a asesinarla , dijo, porque su personaje subido de tono traía «deshonra» a la familia. Se estima que hay 1.000 muertes por honor al año en Pakistán .
Los países occidentales deben apoyar a los reformistas musulmanes valientes protegiendo al mismo tiempo todas las mujeres que viven en sus territorios del abuso sexual a menudo fomentado por la cultura islámica – ya sea que el abuso es perpetrado por los inmigrantes recién llegados o residentes de largo plazo. La supervivencia de Occidente depende de ello.
Noah Beck es el autor de The Last israelíes , una novela apocalíptica sobre armas nucleares iraníes y otras cuestiones geopolíticas en el Medio Oriente.
La desorientación, lo imprevisible; la tibieza ante la contundencia violenta del yihadismo, la incapacidad para afrontar situaciones que ya han desbordado la ingenuidad europea que sigue sin reaccionar, son las características que corroboran una situación desnortada e improvisada susceptible de empeoramiento.
Desde comienzos del siglo XXI, a modo de llamada de un destino apocalíptico, la violencia terrorista se ha multiplicado mundialmente para terminar posicionándose, organizada e identificable, en Oriente Medio con la aparición del ISIS.
Se han cumplido muchas fases de una intención de reconquista ideológica y de territorios evolucionada, con el fin de convertirse en un plan histórico de invasión sin límites. Así otro paso más de ese objetivo es el campo de batalla que se ha trasladado a Occidente sin generales ni puestos de mando: asistimos desbordados en territorio europeo a una guerra sin ejércitos donde actúa la idea convertida en arma con el nombre de Alá.
Por otro lado el incremento de la natalidad, la preponderancia de las costumbres islámicas en detrimento de la cultura propia de Occidente; el Caballo de Troya, por caridad mal entendida, en que se ha convertido la acogida de la afluencia masiva de inmigrantes entre los que han entrado radicales islamistas; la proliferación de los núcleos de radicalismos, camuflados como centro de oración donde se proclaman consignas belicistas e intimidatorias, son factores complementarios que actúan inexorablemente en esta cuenta atrás hacia la pretensión de islamizar Europa.
Con la creación del Estado Islámico se dio un paso decisivo por la marcha de la globalización del radicalismo en países de mayoría musulmana, iniciada después de los atentados de las Torres Gemelas. Una estrategia proliferante que incisivamente procuró la estructura terrorista de Bin Laden y que quince años después encuentra en la creación de un califato la máxima expresión de la violencia dirigida a objetivos expansivos, con una inspiración mesiánica que pretende afectar a la situación geopolítica del mundo entero en una contienda generalizada. Después del proceso de radicalización en países islámicos, la siguiente fase pasa por el dominio del Islam en propio territorio de infieles. En ello están.
La evolución de la ofensiva yihadista
El terrorismo yihadista ha evolucionado proporcionalmente a los errores geoestratégicos de Estados Unidos y sus aliados, justo cuando irrumpió Al Queda en una primera fase de desestabilización necesaria para modificar el status quo de la hegemonía occidental. Al día de hoy se constata que fue un dislate destruir las presas en Irak y Libia que contenían las aguas salvajes del radicalismo musulmán. Dirigida y financiada en principio por Osama Bin Laden, la organización terrorista se convirtió en una estructura de células organizadas que operaron integradas en un núcleo para convertirse paulatinamente en una base identitaria que condicionó miles de acciones violentas en distintos lugares del mundo sin necesidad de dependencias o contactos entre los terroristas. Cualquier atentado podía ser reivindicado por Al Qaeda si los autores mataban en nombre de la organización y las mismas premisas religiosas y políticas en que han basado su poder destructivo e influencia excluyente. Así sigue siendo, hoy con el añadido del ISIS pretendiendo una decisiva extensión del califato que abarque a Occidente.
Bien puede decirse que la reconquista musulmana hace tiempo que se ha iniciado. Es más, el proceso está muy avanzado y se ha disfrazado de terrorismo internacional. De Europa se busca un colapso y debilitamiento propios de acción de guerra en estos mal considerados tiempos de paz y las futuras víctimas aún no han tomado consciencia del proceso invasivo.
Para llegar a estos momentos cruciales antes han pasado muchos años de indiferencia occidental ante la violencia estratégica en países de mayoría musulmana pero no radicalizada. El mismo proceso que ha sufrido ahora Turquía con el beneplácito de su presidente que tiene las llaves de las puertas de Europa y el paso franco a la radicalización. Porque Al Qaeda provocó violentamente durante años el mismo proceso que ha conseguido Erdogan aplastando en unos días a la oposición que defendía la laicidad del país. Distintos caminos hacia una misma meta que confluyen peligrosamente siendo Europa incómodo testigo de esta incertidumbre añadida.
Lobos solitarios y mayores riesgos
Europa ignora qué puede suceder como consecuencia de los despropósitos que ha encadenado con decisiones erróneas y arriesgadas. Los lobos solitarios pueden proliferar inusitadamente, siendo solo peones de estrategas con mayores planes de desestabilización. La disposición defensiva europea es mucho más compleja que la fácil del atacante, máxime cuando las conexiones entre los terroristas son comúnmente ideológicas pero prácticamente independientes en cuanto a la logística y capacidad operacional. Es muy difícil la lucha antiterrorista cuando el enemigo no es identificable y se activa sin dependencias ni jerarquías a las que servir, no ya como organizaciones terroristas o grupos independientes, como sucedía conAl Qaeda, sino como voluntades individualistas con manuales disponibles por internet y el ánimo de infligir un daño usando como arma cualquier medio. Absolutamente inesperado e incontrolable.
¿Cuánto de inesperado, incontrolable y dañoso podría significar un ataque organizado por parte de miembros del Estado Islámico provistos de logística para perpetrar un atentado de dimensiones apocalípticas? No bastan las medidas de seguridad actuales para evitarlo si la política condescendiente europea sirve en bandeja los propósitos yihadistas.
Las circunstancias son más que delicadas. Occidente aún no es consciente del método de implosión por el que se pretende islamizar Europa, no solo por el flujo migratorio o la independencia cultural y religiosa que se anteponen a la idiosincrasia de los países que la integran, sino también mediante la ofensiva del terror que ha tomado ya el pulso de la seguridad y que será incrementada en momentos cruciales, buscando un debilitamiento generalizado con la baza de la religiosidad que sabe esperar pacientemente los tiempos para mayor gloria de Alá.
En tanto, a la Europa aletargada y confiada en la ignorancia de sus dirigentes solo le resta ser más consciente de sus indefensiones. En muchos lugares alguien quiere dejar su huella contra el infiel y disfrutar de las vírgenes del paraíso. Llevan ventaja, los europeos solo queremos que nos dejen en paz; lo mismo que nos desean ellos.
Érase una vez una Organización No Gubernamental (ONG) llamadaWorld Vision, creada con el fin de luchar contra la pobreza -especialmente la infantil- en el mundo y la financiación de proyectos de ayuda humanitaria allá donde fuere necesario. Loable, aplauso incondicional en tanto que iniciativa privada, que son las que promovemos quienes creemos en la capacidad del ser humano de solucionar sus problemas sin la ayuda de ingenierías sociales ni voluntades estatales de tan enrevesada articulación como impostada financiación.
World Vision es hoy una de las principales colaboradoras de diversos programas de la ONU, cuenta con 46.000 empleados, actúa en más de 100 países y mueve cada año un presupuesto de 2,6 Mil Millones de US-Dólares. También trabaja en Israel, Gaza y la franja occidental jordana desde 1975.
Han pasado ya algunos años desde que los servicios secretos israelíes empezaron a preguntarse cómo era posible que, a pesar de los fuertes controles a que están sometidos todos los canales de financiación de grupos terroristas como Hamas (y no solo por los servicios secretos israelíes), los terroristas siguiesen manteniendo buenos niveles de financiación y muchas de sus estructuras intactas y funcionando. El gobierno israelí acaba de publicaruna nota a través de su embajada en Alemaniaque explica el “misterio de los panes y los peces” de Hamas.
No quiero aburrirles, pero les dejo un resumen (la nota original también pueden leerla en inglés):
Mohammed El-Halabi, el jefe de la misión de World Vision en la Franja de Gaza, fue detenido el 15 de junio de 2016 en el paso fronterizo de Erez. Durante la investigación se descubre que El-Halabi era un miembro de Hamas desde su juventud y había participado en el entrenamiento militar de la organización en la década de 2000. En 2005, Hamas envió a El-Halabi con la misión de infiltrarse en World Vision.
Poco después de su contratación por World Vision, El -Halabi comenzó a utilizar su posición para beneficio de la organización terrorista islamista, sobre todo desviandos fondos de ayuda humanitaria a canales de la rama militar de Hamas. Con los años, El-Halabi fué ascendiendo en la jerarquía de la organización en la Franja de Gaza hasta convertirse en su director. Según el testimonio del propio El-Halabi, desviaba hasta un 60 por ciento de la ayuda humanitaria anual a las estructuras militares de Hamas, unos 7,2 millones de dólares anuales.
El 40% de los fondos que estaban destinados a proyectos civiles (1,5 millones de dólares al año $) fueron entregados en efectivo a las unidades de combate de Hamas.
Los fondos que estaban destinados a los necesitados en Gaza (US $ 4 millones) fueron dirigidos a Hamas para construir túneles con fines terroristas y la compra de armas.
La construcción de una base militar de Hamas (con nombre en código “Palestina”) se pagó con la ayuda de World Vision. Unos 80.000 dólares, donados por el Reino Unido, se usaron íntegramente en la construcción de la base.
Hay más, es espeluznante. Les traigo esto porque soy perfectamente consciente de que no lo van a encontrar en ningún periódico ni telediario españoles por mucho que se empeñen. Además, los antisionistas y antisemitas patrios se encargarán de asegurarles que todo es mentira (eco encontramos en laNBC, o enWaPo, hay una nota hasta enEl País). Lo cierto es que esta mañana (y por eso me entero yo), entrevistaban en la ARD al presidente de la comisión de exteriores del parlamento alemán (el tema era Erdogan y Turquía) y, de pasada, le preguntaban por el asunto de la nota israelí: no hubo dementi alguno, sólo la confirmación de que la nota es oficial y que los servicios secretos de ambos paises llevan tiempo trabajando juntos en estos y otros temas.
Titulo “…la candidez occidental” … por no titular directamente “…la estupidez occidental”. Dona usted dinero a World Vision? Pues ya sabe dónde va a parar el 60% de su dinero.
Mucho se ha discutido, mucho se ha hablado y se habla sobre las diferencias, o incluso sobre la profunda oposicion entre un islam «bueno» (pacífico, amable, abierto a la pluralidad de ideas y religiones, respetuoso de las mujeres…) y un islam «malo» (radical, fanático, extremista, machista… y en último extremo yihadista).
Mucho se ha discutido, mucho se ha hablado y se habla sobre las diferencias, o incluso sobre la profunda oposicion entre un islam «bueno» (pacífico, amable, abierto a la pluralidad de ideas y religiones, respetuoso de las mujeres…) y un islam «malo» (radical, fanático, extremista, machista… y en último extremo yihadista). Digámoslo con otras palabras: es obvio que no todos los musulmanes son terroristas; pero lo que ocurre es que todos los terroristas sí son hoy musulmanes. Y poco se oye y poco se ve insurgirse a los musulmanes «buenos» contra tales terroristas. Lo deberían hacer, por la cuenta que les trae, con la mayor de las energías, con mucha mayor fuerza incluso que nosotros mismos: no de la forma suave y delicada con la que emiten declaraciones después de cualquier atentado cometido por sus correligionarios «malos».
Pero no es de estos últimos de los que queremos hablar, sino de los otros, del islam «bueno», pacífico, tolerante, amigo de las mujeres… No somos nosotros, sin embargo, quienes vamos a hacerlo. Son ellos quienes hablan de sí mismos. Démosles la palabra, oigamos lo que de ellos mismos cuentan los musulmanes sencillos, corrientes y molientes.
Habla un destacado imán en la Conferencia de Paz Islámica celebrada en Noruega en el mes de mayo de 2013. Escúchenlo, merece la pena. Y compartan el video por doquier.
El régimen vigente en Turquía ya era opresivo, pero ahora es autoritario, y está ocurriendo en una democracia que integra la Organización del Tratado del Atlántico Norte, y que intentaba ingresar a la Unión Europea. Es todo un mensaje a tener en cuenta.
22/07/2016: Simpatizantes del presidente Erdogan enarbolan banderas de Turquía en la plaza Taksim, en Estambul, luego del intento de golpe de Estado.AFP PHOTO / OZAN KOSE
«Es la cacería de brujas más grande en la historia de Turquía», explicó el periodista Can Dündar.
El intento de golpe ocurrió un viernes por la noche. Para la tarde del domingo siguiente, 73 periodistas habían sido arrestados según las redes sociales pro-gobierno.
«Mi nombre estaba a la cabeza», explicó Dündar.
En 3 días, 20 portales de noticias fueron bloqueados, y las licencias de 24 estaciones de radio fueron canceladas.
El diario Meydan fue allanado y sus 2 editores detenidos. Los liberaron 24 horas después.
También fue arrestado el periodista Orhan Kemal Cengiz, en el aeropuerto con su mujer.
Es casi imposible escuchar hoy en Turquía voces que estén en desacuerdo. Los medios de difusión fueron totalmente controlados por el gobierno.
La vigencia de la Convención Europea por los Derechos Humanos ha sido cancelada hasta nuevo aviso. «Una nube de miedo flota sobre el país», dijo Dündar.
Él agregó: «Cuando el presidente Recep Tayyip Erdogan declaró el Estado de Emergencia por 3 meses, yo pensé: “Nada ha cambiado”. Como periodista que ha producido documentales en todos los anteriores golpes en el país, y ha vivido a través de los últimos 3, conozco bastante bien qué tan terrible puede ser el régimen de un golpe. Sin embargo, también vi cómo este fracaso puede fortalecer a Erdogan, transformándolo rápidamente en un opresor.»
La política de Turquía siempre ha funcionado como un péndulo: oscila entre mezquitas y cuarteles, una y otra vez.
Cuando el péndulo anda muy cerca de las mezquitas, los soldados dan un paso al frente y tratan de llevarla a las barracas.
Y cuando la presión del laicismo de los cuarteles se vuelve muy grande, el poder de las mezquitas crece: «Los demócratas educados, sentados entre estos extremos, son los que siempre reciben el golpe.»
Dündar: «¿Por qué no podemos escapar este dilema? Es fácil de explicar y difícil de resolver. Los militares turcos han sido, desafortunadamente, los únicos “guardianes” del laicismo; en un país donde la sociedad civil no ha madurado, los partidos de oposición son débiles, los medios de difusión son censurados, y las uniones, universidades y autoridades locales son neutralizadas. Las fuerzas armadas siempre han afirmado ser los únicos protectores de la modernidad del país. Paradójicamente, sin embargo, cada golpe de Estado armado por el Ejército no sólo ha dañado la democracia sino que ha alimentado al Islam radical. Un reciente funeral de un militante contra dl golpe simbolizó la situación: el Presidente estaba allí. El Iman predicó: “Protégenos, señor, de toda la malicia, especialmente la de los educados”.
«Amen”, grito la multitud.»
Entonces, el intento de golpe de Estado es solo el ejemplo de una oscilación de cientos de años. Pero también está perfilando ser una de las peores. Durante el intento de golpe del 15/07, la multitud respondió a las convocatorias de las mezquitas que duraron horas. Ellos gritaban:“Allahu Akbar” («Alá es grande») mientras linchaban a los soldados: volaron banderas turcas y banderas verdes del Islam, y gritaban:“¡Queremos ejecuciones!”.
Una lista de todo tipo de “disidentes”, no solo periodistas, circuló de inmediato. Cerca de 60.000 personas; incluyendo 10.000 oficiales de policía, 3.000 jueces y fiscales, más de 15.000 profesores y todos los decanos en el país, han sido o detenidos o despedidos, y el número está creciendo.
«La tortura, prohibida desde el golpe militar de 1980, ha resurgido. Una campaña se ha lanzado para revivir la pena de muerte, la cual fue abolida en 2002. Es la cacería de brujas más grande en la historia de la república», advirtió Dündar.
«¿Qué significa esto? Que la autoridad legislativa será, en breve, neutralizada en gran escala y redirigidas sus atribuciones a la autoridad ejecutiva; el acceso a juicios justos será obstruido; y se impondrán mayores restricciones en medios de comunicación. Erdogan ya ha declarado que si el Parlamento decide votar a favor de la pena de muerte, él la aprobará. Y si no está mintiendo, esto puede causar un total distanciamiento de la familia europea de la cual Turquía ya se siente excluida.»
Algo más agregó: «Por razones que todavía no podemos entender, los soldados quienes participaron en el golpe de Estado del viernes bloquearon sólo el camino que iba de Asia a Europa pero no fueron tocadas las rutas que van a Rusia, Arabia Saudita, Qatar e Irán. Encuentro esta decisión simbólica: Turquía parece estar atrapada en Asia. La puerta a Europa se está cerrando.
Y los problemas que nos quedan son estos: Bien, nos liberamos de un golpe militar, pero, ¿quién nos dará refugio de un Estado policial? Estamos a salvo de la ‘malicia de los educados’ (sea lo que signifique la frase), pero ¿cómo nos defenderemos de la ignorancia? Mandamos a los militares de regreso a sus barracas, pero ¿cómo vamos a salvar a la política alojada en las mezquitas?
Y la última pregunta va a una Europa preocupada con sus propios problemas: ¿Harán la vista gorda una vez más y cooperarán porque “Erdogan tiene la llave de los refugiados”? O, finalmente, ¿se avergonzarán del resultado de su apoyo, y se pondrá del lado de la Turquía moderna?».
La geopolítica
El fallido golpe de estado de Turquía puede traer consecuencias en las relaciones de Ankara (la capital, la 2da. ciudad más poblada del país tras Estambul) con Occidente, Rusia y Siria, advirtió el analista Ilya Lakstygal.
El 17/07, se volvió obvio que el intento de golpe militar en Turquía había fracasado. Los primeros arrestos han escalado en una improcedente y amplia purga del Ejército. Pero los amigos de Turquía no fueron demasiado rápidos en condenar el intento de golpe de Estado, mientras que, simultáneamente, afirmaban que todas las obligaciones internacionales permanecerían vigentes en Turquía.
Entonces, la posición internacional de Ankara no debería registrar ningún cambio fundamental. Sin embargo, estos eventos políticos internos inevitablemente afectarán las relaciones de Turquía con USA, Rusia y Siria, especialmente teniendo en cuenta la influencia de las fuerzas armadas de Turquía en la región.
De acuerdo al reporte analítico anual “Balance Militar para 2016”, preparado por el ‘think tank’ IISS (el instituto internacional británico de estudios estratégicos), el ejército turco tiene 410.000 efectivos. Esto significa que el país tiene el ejército más numeroso de la NATO (u OTAN, Organización del Tratado del Atlántico Norte), después de USAy, a diferencia de la mayoría de las fuerzas armadas europeas, el Ejército turco está constantemente ganando experiencia en la guerra de guerrillas, que libra contra los rebeldes kurdos.
El Ejército turco también es una institución política importante.Consistentemente su rol fue reducido por el presidente Recep Tayyip Erdogan, a pesar de unos breves aumentos de prestigio después de la guerra contra el PKK (Partido Obrero Kurdo). Sin embargo, ahora la inequívoca derrota de la élite militar en el fallido golpe de Estado tendrá un impacto en las relaciones de Turquía con sus aliados de la OTAN NATO, y su reciente enemigo Rusia.
Estos recientes eventos significan que muchos contratos de trabajo con Turquía, en el marco de la OTAN, han sido temporalmente congelados. El secretario de Estado de USA, John Kerry, ha explícitamente advertido a los líderes políticos turcos que sería un gran error para un aliado de la Organización ejecutar purgas masivas de sus oficiales militares en este momento.
USA se encuentra especialmente preocupada ya que la lucha contra el Estado Islámico de Iraq y la Gran Siria (ISIS) está en pleno auge, y la OTAN sigue advirtiendo contra la agresiva política exterior de Rusia, tema que fue debatido durante su reciente cita en Varsovia (Polonia).
La respuesta de Erdogan fue insinuar que USA estuvo parcialmente involucrada en el intento de golpe, al menos porque le brinda asilo político a quien él considera el principal ‘titiritero’ de la conspiración y de un ‘Estado paralelo’: Fethullah Gulen, en un exilio auto-impuesto en Pensilvania.
Luego, recordó el vínculo de cooperación entre los generales turcos de más alto rango y sus colegas estadounidenses, incluyendo el servicio de inteligencia.
La revista Foreign Policy señala que las consecuencias obvias de este fallido golpe de Estado será, a corto plazo, el debilitamiento de la funcionalidad del Ejército turco en la OTAN. Un indicio claro de esto fue que la inestabilidad política inmediatamente afectó la principal base de la Organización en Turquía, en Incirlik, cerca de la frontera con Siria.
Aparte de aeronaves, en Incirlik hay también misiles con cabezas nucleares. De hecho, la instalación fue desconectada por los conspiradores de su sistema de soporte vital durante el intento de golpe. Uno de los jefes golpistas era el comandante de la base.
Incirlik es la pista preferida de los aviones estadounidenses y los otros países miembros de la coalición internacional que luchan contra ISIS.
El intento de golpe detuvo los despegues de aviones de ataque desde la base, jets debieran apoyar las acciones de las Fuerzas Democráticas de Siria (SDF), 60% de los cuales son sirios kurdos. El Ejército turco siempre ha considerado a estos nada más que una ramificación del PKK, el cual Ankara considera una organización terrorista. Es decir que todo el asunto es muy contradictorio.
A pesar de que ahora los vuelos desde la base de Incirlik se han retomado (por ahora, la coalición aérea es necesaria para apoyar a los kurdos durante sus batallas por el control de Manbij, una ciudad en el norte de Siria), las fuerzas armadas turcas difícilmente sean capaces de apoyar a los rebeldes del Libre Ejército Sirio (FSA) en Aleppo y en Latakia en un futuro cercano.
Después de todo, el ejército sirio cortó, desde el 18/08, toda comunicación con los barrios controlados por los rebeldes en Aleppo. Esto no significa que se detuviera el suministro a combatientes y a unidades enteras de inteligencia en Siria. Inclusive durante los días del intento de golpe de Estado, estas actividades continuaban realizándose.
Sin embargo, se cree que comenzó una declinación de la cooperación turca, y esto hará que sea más fácil para Moscú mantener el respaldo a Damasco.
Esto es lo que opina Ruslan Pukhov, el director del Centro de Análisis de Estrategias y Tecnologías. Esto ocurrirá a pesar de los deseos del presidente turco Recep Tayyip Erdogan (quien nunca se rendirá acerca de sus ambiciones neo-otomanas) de incrementar el apoyo para el FSA.
23/07/2016: Simpatizantes del club de fútbol Besiktas sostienen un afiche del fundador de la República de Turquía, Mustafa Kemal Atatur./ AFP PHOTO / OZAN KOSE
Rusia, todo un tema
Es importante mencionar que alguien ‘filtró’ a la prensa poco después el intento de golpe, información concerniente a los contactos informales de la inteligencia militar turca y el régimen del presidente sirio Bashar Assad, apoyado por Rusia.
Sin embargo, Ankara y Damasco difícilmente retomen el dialogo oficial en un futuro cercano, dado que Assad describió a Erdogan como «un fascista» en su más reciente discurso ante el flamante Parlamento sirio.
De todos modos, uno podría descubrir cómo la retórica gira rápidamente 180º. No hay razón para sorprenderse por esta situación: el FSA apoyado por Turquía ha mostrado su importancia bélica. La amenaza kurda y las fallidas apuestas por la “oposición moderada” inevitablemente llevarán a un dialogo contra Moscú.
Al mismo tiempo, la feroz guerrilla kurda en las provincias del este de Turquía y el creciente poder de los compatriotas sirios ha llevado a Ankara a creer que Assad es, tal vez, el menor de los males, comparándolo con los kurdos en ambos lados de la frontera.
Damasco también ve a los Sirios Kurdos (su aliado situacional) con desconfianza, especialmente después de su declaración de su estado autónomo y el llamado para la federalización de Siria.
Uno debe recordar que las relaciones entre Washington DC y Ankara han empeorado a causa del problema kurdo. En su lucha contra ISIS, USA confía en el SDF (Fuerzas Democráticas de Siria) más que en el FSA (Libre Ejército Sirio).
Al mismo tiempo, ocurrieron contactos secretos entre los turcos y el gobierno sirio (y seguramente con el conocimiento de Moscú), a partir de una repentina mejora de las relaciones ruso-turcas después de la llamada “disculpa” que Erdogan pidió respecto al piloto ruso asesinado el 24/11/2015. Irónicamente el piloto turco que disparó contra el avión ruso estuvo involucrado en el intento de golpe el 16/07.
Los partidarios de Erdogan tomaron ventaja de este hecho tan afortunado: el mayor Melih Gokcek, un partidario de Erdogan, anunció en una entrevista con el canal turco afiliado a la CNN la captura del piloto “doblemente agresor”. Ahora, el ex héroe nacional estaba involucrado en un malvado complot incubado por los militares y el emigrado político Gullen para «envenenar» las relaciones entre Putin y Erdogan.
Sin embargo, hace poco tiempo, todo era diferente. En febrero 2016, cuando los rebeldes apoyados por los turcos en la provincia de Aleppo al norte de Siria fueron derrotados por los kurdos y las fuerzas del gobierno sirio, fueron los generales de mayor rango los que persuadieron al enfurecido Erdogan de intervenir en el país vecino y escalar su conflicto con Moscú.
Al final no sucedió una amenazadora confrontación militar directa con Rusia y Turquía fue capaz de evitar el peligro de abrir varios frentes en simultáneo: contra los kurdos en la retaguardia, contra los kurdos en Siria, contra Assad y sus aliados ruso-iraníes, y contra el ISIS.
Los militares apoyaban las continuas intervenciones en Siria, pero sólo dentro el marco de la estrategia “guerra de proximidad».
La búsqueda de mejorar la relación con Rusia, obviamente, continuará. Es demasiado importante el vínculo comercial con Rusia, en especial por el proyecto de gasoducto hacia Europa. Este intenta de cicatrizar las heridas ocurrirá a pesar de que continúa la prohibición rusa de vuelos comerciales a Turquía y otros bloqueos temporales. Es posible que en la próxima reunión G20, se concrete un encuentro bilateral entre Putin y Erdogan. Sin embargo, queda por verse si la mejora de relaciones entre Moscú y Ankara será duradera.
La represión que sucede en el Ejército, la situación en la base aérea Incirlik y las persistentes demandas de extraditar a Gullen no sumarán temperatura a la relación con Washington DC.
Al mismo tiempo, los intentos de mejorar las relaciones con Rusia no significan que Turquía se abstendrá de perseguir sus políticas imperialistas en Medio Oriente o renunciará a proveer asistencia a los rebeldes sirios. Tal vez no sean tendencias a largo plazo, pero son una señal para USA, que acaban de hacer otro “acuerdo sirio” durante la última visita de Kerry a Moscú.
A pesar del empeoramiento de las relaciones (las cuales estuvieron peores en el pasado, durante la crisis de Chipre, en 1974) USA sigue siendo un aliado estratégico de Turquía.
«Y las relaciones con Rusia, a pesar del gas y el turismo, se puede posponer para más adelante, después de un descanso necesario, para no tener que pelear contra todos los enemigos a la vez. La pregunta es: ¿Cuánto durara este descanso?», se preguntó Ilya Lakstygal.
El caso de China
Turquía es un puente importante a Europa para China. Los países cooperan estrechamente, a pesar de tensas relaciones por la minoría Uighur, que reside en China, recordó Frank Sieren, de la prensa germana DW.
El gobierno de China lanzo su primera declaración el día después del motín en Turquía. El vocero de Relaciones Extranjeras, Lu Kang, dijo que esperaba que Beijing esperaba que el gobierno de Turquía pudiese restaurar el orden tan pronto como fuese posible.
La declaración fue realizada sólo cuando ya era evidente que la situación estaba bajo control. Pero también es cierto que si el golpe de Estado hubiese resultado exitoso, podrían haber pasado años hasta que las relaciones bilaterales se restaurasen al nivel que están hoy en día. El presidente chino Xi Jingping y su contraparte turca, Recep Tayyip Erdogan, se llevan bastante bien.
Como puente entre Europa y Medio Oriente, y de ambos con Asia Central, Turquía es estratégicamente importante para el proyecto de ‘la nueva ruta de seda’ de China.
Estambul tiene un rol importante para los planes económicos de Beijing. No sorprende que China se encuentre invirtiendo en la infraestructura y en estabilidad bancaria asegurarse un acceso a largo plazo al mercado turco.
En 2014, un consorcio chino-turco construyó una línea ferroviaria de US$ 4.100 millones entre Ankara y Estambul.
El plan es bombear otros US$ 45.000 millones en un tren de alta velocidad de 10.000 kilómetros, construido por compañías chinas, con entrega en 2023.
En la más reciente cumbre del G20, en Beijing, los ministros de energía de China y Turquía acordaron impulsar la cooperación en tecnología nuclear. Esto sería de beneficio mutuo, ya que China le daría a Turquía acceso a sus investigaciones para construir plantas de energía, bloqueando, por ejemplo, el interés de Francia como único proveedor de plantas de energía nuclear llave en mano.
Pero la situación con los Uighurs en la región autónoma de China llamada Xinjiang, es un tema delicado.
En el pasado, Erdogan se sentía obligado a apoyar a los mayormente musulmanes Uighurs, a quienes los funcionarios chinos acusan de separatistas y terroristas. Los Uighurs y sus aliados han acusado al gobierno chino de represión cultural, política y religiosa.
En su viaje a Beijing en 2015, Erdogan garantizó a sus anfitriones que él y su gobierno actuarían en contra de cualquier actividad que pueda dañar a China. Sin embargo, la pregunta es: ¿Cuál es el valor de esta garantía si el propio ejército de Erdogan se alza en contra de él? ¿Cuánta estabilidad puede garantizar este Presidente?
La confianza de China en Erdogan se encuentra abollada. El gobierno seguramente se volverá más cuidadoso en cuanto a su aproximación a Turquía.
Brigtte Gabriel, una cristiana libanesa víctima de la represión musulmana, cuenta su sobrecogedora experiencia: «Me acuerdo de que un día, tenía yo entonces 13 años de edad, me vestí con mi mejor ropa de entierro, porque sabía que por la noche vendrían a por nosotros».
Gabriel relata qué ocurrió en su país durante la década de los 70; nos desvela qué es esa milonga del «islam moderado»… y nos advierte de las consecuencias terribles a las que nos conduce nuestra estupidez buenista.
Años atrás, éramos pocos los que alertábamos sobre este fenómeno. Hoy, el mundo es plenamente consciente de la gravedad de la situación a la que los terroristas musulmanes nos han arrastrando. Los extremistas han tenido éxito en las percepciones de personas confundidas respecto de lo que es justo y lo que es injusto, sobre quién es amigo y quién, enemigo.
Más allá de cualquier debate ideológico y lejos de rozar la sensibilidad hipócrita de aquellos que se escudan en una supuesta islamofobia victimizante, es un hecho concreto la influencia del islam en los asesinatos que las organizaciones extremistas ejecutan sin piedad. Sobran ejemplos en los que el accionar y la presencia de la religión son un factor desencadenante de estos crímenes. Como es lógico, ante la brutalidad que ejerce el extremismo, el desconocimiento sobre él y las excusas que provienen del propio islam ayudan a que las cosas parezcan ponerse cada vez más difíciles para funcionarios, analistas políticos y periodistas occidentales.
Esto es notorio frente a la creciente expansión del terrorismo, más aún cuando se trata de abordar y lidiar con algo que nunca han podido entender. Sin embargo, es tiempo de frenar a los asesinos y desenmascarar sus falacias victimistas. Para ello, la comunidad internacional debe enfrentar esta endemia en la forma correcta y sin temblor de mano. Sólo así se podrá detener la expansión del terrorismo islámico, pues está demostrado que el propio islam no lo hace ni lo hará. En consecuencia, es tiempo para el mundo libre de vestirse con pantalones largos y poner fin a esta situación. El éxito o el fracaso de los criminales está conectado con la corrección política y el doble discurso de Occidente, y ya no puede ocultarse. Ya no es relevante que el mundo árabe islámico sindique de enfermos, locos o malos creyentes a sus propios fieles. Ellos matan en nombre del mismo Dios que une a todos los musulmanes. Por ello, lo que definitivamente debe entenderse es que estamos frente a una guerra contra el mismo enemigo que no duda en asesinar inocentes en nombre de su Dios. El nazismo hoy está prohibido por ser una ideología supremacista, extremista y fascista que representa una amenaza directa a la humanidad. Su historial sangriento es relativamente reciente, y el odio de su fuego aún quema bajo las cenizas de la destrucción, como los crímenes que generó en el siglo pasado.
En este tiempo, se percibe el comienzo de un camino hacia un tipo similar de destrucción que proviene del islamismo, y ello ocurre porque la comunidad internacional y muchos gobiernos árabes han permitido que los extremistas impongan sus agendas. Años atrás, éramos pocos los que alertábamos sobre este fenómeno. Hoy, el mundo es plenamente consciente de la gravedad de la situación a la que los terroristas musulmanes nos han arrastrando. Los extremistas han tenido éxito en las percepciones de personas confundidas respecto de lo que es justo y lo que es injusto, sobre quién es amigo y quién, enemigo.
También, están tratando de dividir a la gente de acuerdo con su secta, grupo étnico y pertenencia. Así definen las cosas entre el bien y el mal en la medida en que las ideas de la identidad alternativa supera la lealtad a su país, algo que se supone que debe tener prioridad sobre la propia fidelidad, incluso a la tribu o a la secta, y que debería asegurar que todo el mundo tenga los mismos derechos e iguales responsabilidades. En medio de esta atmósfera ponzoñosa, el concepto del islamismo y la religiosidad son las mayores amenazas para la destrucción de las estructuras civiles para dividir las sociedades, y los discursos del islam pretenden quebrar y violentar la columna vertebral del mundo libre y de su estructura jurídica y normativa. No se debe, ni se puede, concesionar ya nuestros valores occidentales, nuestros derechos ni libertades ante quienes mienten y asesinan con falsos discursos que han demostrado ampliamente que –de paz y hermandad– sus creencias religiosas no tienen nada.