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UNIDOS PODEMOS: Más deuda, más impuestos y más regulaciones.

Por: Juan Ramón Rallo para La Razón

Unidos Podemos, la coalición electoral de Podemos e Izquierda Unida, presentó esta semana su programa económico para las elecciones generales del próximo 26 de junio. Se trata de un simple lavado de cara de las principales propuestas que ya estaban contenidas en el programa de Podemos de los pasados comicios del 20 de diciembre. Y si ya entonces esas propuestas constituían un error mayúsculo que, de haberse aplicado en su integridad, habrían condenado a nuestra economía a la bancarrota, actualmente no es posible emitir un juicio más optimista.

Así, el programa de Unidos Podemos se asienta sobre tres grandes pilares. El primero, reducir el déficit público mucho más lentamente y lograr que toda su disminución se acometa a través de fuertes subidas de impuestos. El segundo, dirigir, planificar e hiperregular en mucha mayor medida la economía y la vida de las empresas. Y, por último, establecer una tupida red de asistencialismo estatal para rescatar a todos aquellos ciudadanos excluidos de la sociedad debido a la pobreza generada por las subidas de impuestos y la hiperregulación de la economía.

Más en concreto, Unidos Podemos aboga por enfrentarse a las instituciones europeas para conseguir que el gobierno de España tenga derecho a endeudar todavía más rápidamente a los ciudadanos españoles. Al parecer, que la deuda pública se haya cuasi triplicado durante la última década les resulta insuficiente: necesitamos todavía más deuda para hipotecar en mayor grado el futuro de nuestros hijos y nietos. En este sentido, para la formación filocomunista, la sangría del déficit público sólo debe ir minorándose a través de brutales aumentos de prácticamente todos los impuestos —IRPF, cotizaciones sociales, patrimonio, sucesiones, sociedades, especiales, etc.—, con el declarado objetivo de incrementar la recaudación en hasta 40.000 millones de euros (una media superior a los 2.000 euros por familia).

A su vez, Unidos Podemos también defiende la necesidad de colocar una mayor porción de la economía bajo el control directo de las regulaciones y de los mandatos políticos. De entrada, pretende derogar las últimas reformas laborales para regresar al más rígidamente intervenido marcado de trabajo previo a 2010: sí, ese mercado de trabajo responsable de que la tasa media de paro en España haya sido del 17% en los últimos 35 años. La solución que ofrece Unidos Podemos para las personas que buscan empleo es, simple y llanamente, condenarlas al paro estructural más elevado del mundo desarrollado. Pero el dirigismo estatal no termina aquí: la formación rojimorada también aspira a crear una banca pública —a imagen y semejanza de las desastrosas cajas de ahorros—, a aprobar un “plan nacional de transición energética” —reforzando todavía más la injerencia política en la determinación de nuestras fuentes de energía, lo que ha contribuido a disparar su precio durante la última década— y a imponerles a los empresarios el tipo de inversiones que deben acometer —la mal llamada “política industrial” que no es más que una versión acicalada de la planificación indicativa que tantos fracasos cosechó en las economías socialistas—.

Por último, dado que Unidos Podemos parece ser consciente de que sus políticas económicas no contribuyen a generar riqueza sino sólo a colocar la economía a los pies de los políticos —a sus pies—, la coalición también contempla un reforzamiento del asistencialismo estatal para todos aquellos que queden desplazados de la sociedad: así, en el programa se defiende una renta mínima de inserción mucho más extensa que la actual, una reestrucuturación forzosa de la deuda privada o un control de precios sobre los suministros básicos. En suma, tras renunciar a la creación de riqueza —más deuda, más impuestos y más regulaciones— no les queda otra que apostar por repartir la miseria.

Sablazo al ahorro privado

La muy delicada situación a largo plazo de la Seguridad Social parecería justificar una cierta promoción del ahorro privado entre los españoles para que así cuenten con un colchón con el que capear los inexorables recortes futuros en sus pensiones. Sin embargo, Unidos Podemos plantea todo lo contrario: una ofensiva sin cuartel contra el ahorro privado. De entrada, la confluencia de izquierdas apuesta por aumentar aquellos impuestos que más directamente atacan la tenencia de ahorro privado: patrimonio y sucesiones. A su vez, también promete incrementar la tributación sobre las rentas del ahorro (como los dividendos, los intereses o las plusvalías). Y, por último, suprime toda ventaja fiscal al ahorro (muy en especial, la deducción por aportación a planes de pensiones, que aunque mal diseñada no debería eliminarse sin ofrecer alternativa alguna). En suma, Unidos Podemos ha colocado en su punto de mira a los ahorradores y no es de extrañar: el ahorro y la acumulación de un cierto patrimonio privado concede al individuo autonomía frente al Estado y la formación rojimorada no desea ciudadanos autónomos sino ciudadanos dependientes del Estado.

El expolio de la Seguridad Social

Como decimos, la situación financiera de la Seguridad Social es crítica, pero lejos de promover el ahorro privado complementario, Unidos Podemos aspiran a rapiñar con más saña a los ciudadanos. Así, por un lado, la confluencia de izquierdas apuesta por eliminar los límites a las cotizaciones sociales sin que ello implique elevar las pensiones máximas ofrecidas por el sistema. Textualmente: “Se eliminará el tope máximo a las cotizaciones, sin necesidad de incrementar la pensión máxima en similar proporción”. Pagar más, recibir lo mismo. Por otro lado, Unidos Podemos también propugna que los autónomos coticen según sus ingresos reales, impidiéndoles escoger su base de cotización tal como sucede ahora mismo: una política que encarecerá las cuotas de casi el 80% de todos los profesionales autónomos. En definitiva, se trata de arramblar sin miramiento alguno con los ingresos reales y con el ahorro de los españoles para mantener a flote un sistema social deficitario y condenado desde su mismo nacimiento al fracaso por meras razones demográficas.

La sindicalización de las pymes

Unidos Podemos suele manifestar su propósito de auxiliar a las pymes frente a las grandes empresas. Sin embargo, a la hora de la verdad, su programa económico establece muchos obstáculos nuevos a su capacidad para crecer y prosperar. Dejando de lado la contrarreforma laboral que prepara la coalición de izquierdas y que atentará directamente contra la capacidad de sobrevivir de muchas pequeñas empresas, su programa electoral contiene otra sorpresa envenenada para las pymes. En la actualidad, las empresas con menos de 10 trabajadores no están obligadas a contar con representantes de sus empleados dado el alto coste que ello representa en plantillas tan pequeñas y la creciente burocratización que implica en la gestión diaria de la compañía. Pues bien, Unidos Podemos pretende extender los representantes de los trabajadores —y, en definitiva, la presencia empresarial de los sindicatos— a todas las compañías con independencia de su tamaño. Lejos de liberarlas de la losa burocrática que ahora mismo las asfixia, la formación rojimorada pretender incrementarla todavía más.

Velar a las mujeres, la más potente arma de los islamistas

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Si contempla fotos de los Kabul en los años 60, 70 y 80, verá numerosas mujeres sin velo. Luego llegaron los talibanes y las cubrieron.

En Egipto, ya en los años cincuenta, el presidente Gamal Abdel Naser fue a la televisión para burlarse de la petición de los Hermanos Musulmanes de cubrir a las mujeres. Su mujer, Tahia, no llevaba pañuelo, ni siquiera en las fotografías oficiales. Hoy, según la socióloga Mona Abaza, el 80% de las mujeres egipcias llevan velo. No fue hasta los años 90 cuando el wahabí, la versión estricta del islam, llegó a Egipto a través de millones de egipcios que fueron a trabajar a Arabia Saudí y otros países del Golfo. Entretanto, los movimientos políticos islamistas fueron ganando terreno. Y entonces las mujeres egipcias empezaron a llevar el velo.

En Irán, el tradicional velo negro que cubre a las mujeres iraníes de los pies a la cabeza invadió el país con el ayatolá Jomeini. Él afirmaba que el chador era el «estandarte de la revolución» y lo impuso a todas las mujeres.

Cincuenta años antes, en 1926, el sha Reza había dado protección policial a las mujeres que se negaban a llevar el velo. El 7 de enero de 1936 ordenó a todas las maestras y a las mujeres de los ministros y funcionarios del Gobierno que se mostraran con «ropas europeas». El sha pidió a su mujer y sus hijas que no llevaran el velo en público. Estas y otras reformas occidentales fueron apoyadas por el sha Mohamed Reza Pahlevi, que sucedió a su padre en septiembre de 1941, y prohibió que las mujeres llevaran el velo en público.

En Turquía, Mustafá Kemal Ataturk arengó a las mujeres incitándolas a dar ejemplo: quitarse el velo suponía acelerar la necesaria reconciliación entre Turquía y la civilización occidental. Durante cincuenta años, Turquía rechazó el velo, hasta 1997, cuando el Gobierno liderado por el islamista Necmetin Erbakan abolió la prohibición del velo en los espacios públicos.

La Turquía de Erdogan utilizó el velo para fomentar la desenfrenada islamización de la sociedad.

En cambio, el presidente de Túnez, Habib Burguiba, emitió una circular que prohibía llevar el hiyab en las escuelas y los edificios públicos. Dijo que el velo era un «trapo odioso» y promovió su país como una de las naciones árabes más ilustradas.

No sólo el mundo musulmán rechazó durante mucho tiempo este símbolo. Antes de la propagación del islam radical, la minifalda, uno de los símbolos de la cultura occidental, también se podía ver por todo Oriente Medio. Hay muchas fotografías que nos recuerdan ese largo periodo: azafatas sin velo y con falda de la aerolínea afgana (qué ironía que Air France quiera hoy cubrirlas); el concurso de belleza que el rey Husein de Jordania organizó en el Hotel Philadelphia; el equipo de fútbol femenino iraquí; la atleta siria Silvana Shahín; la mujer libia que marchaba sin velo por las calles; las estudiantes de la Universidad Birzeit de Palestina y las chicas egipcias en la playa (en esa época, el burkini se habría considerado una jaula inaceptable).

islamshariaDespués, a mediados de los 80, todo cambió de repente: la sharia fue instaurada en muchos países, las mujeres de Oriente Medio fueron colocadas en cárceles portátiles y en Europa prosiguieron con el velo para reclamar su «identidad», lo que significaba una negativa a asimilar los valores occidentales, y la islamización de muchas europeas.

Primero impusieron el velo a las mujeres, y después los islamistas empezaron su yihad contra Occidente.

Primero traicionamos a esas mujeres aceptando su esclavitud como una liberación, y después Air France empezó a cubrir a las mujeres cuando estuviesen en Irán como forma de «respeto». También dice mucho de la hipocresía de la mayoría de las feministas occidentales, siempre dispuestas a denunciar a los homófobos cristianos y el sexismo en EEUU, mientras guardan silencio sobre los crímenes sexuales del islam radical. En palabras de la feminista Rebecca Brink Vipond: «No voy a picar en el anzuelo de la condescendiente llamada a que las feministas dejen a un lado sus objetivos en América para abordar los problemas de las teocracias musulmanas». Estas son las mismas feministas que abandonaron a Ayaan Hirsi Ali, la valiente holandesa-somalí disidente del islam, dejándola a su suerte incluso después de haberse podido refugiar en EEUU: impidieron que hablara en la Universidad Brandeis.

¿Durante cuánto tiempo seguiremos prohibiendo la mutilación genital femenina? Un estudio recién publicado en EEUU sugiere que permitir ciertas formas «más suaves» de mutilación femenina, que afecta a 200 millones de mujeres en el mundo, es más «sensible culturalmente» que prohibir la práctica, y que una «incisión» ritual en la vagina de las chicas podría evitar una práctica de desfiguración más radical. La propuesta no provino de Tariq Ramadan o de un tribunal islámico de Sudán, sino de dos ginecólogos americanos, Kavita Shah Arora y Allan J. Jacobs, que publicaron el estudio en una de las revistas científicas más importantes, el Journal of Medical Ethics.

Es un testimonio de hasta dónde se puede llegar en lo que el nuevo filósofo francés Pascal Bruckner llamó «el sollozo del hombre blanco», con su masoquismo, su cobardía y su relativismo cínico. ¿Por qué no justificar también la lapidación islámica de las mujeres que son acusadas de adulterio? Es como si nos faltara tiempo para capitular.

¿Gran Bretaña? ¿Moderados? Perdón, ¿podrían repetírmelo?

Por Douglas Murray

Traducción del texto original: Britain? Moderates? How’s That Again?
Traducido por El Medio

A menudo, uno oye hablar de la «mayoría musulmana moderada». Después de cualquier ataque terrorista, los políticos nos dicen que «la mayoría de los musulmanes lo condena totalmente». Después de cualquier salvajada, los comentaristas y analistas se levantan corriendo para decir: «Por supuesto que la inmensa mayoría de los musulmanes son moderados». ¿Pero es eso cierto? ¿Son «moderados» la inmensa mayoría de los musulmanes?

Una serie de factores indica quizá no sea así, y el más obvio es el problema que revelan repetidamente las encuestas de opinión. Una y otra vez, los resultados de las encuestas de opinión en el mundo occidental, no importa si son en Oriente Medio o el norte de África, presentan una imagen bastante diferente de la aguatinta de la «mayoría moderada».

Ciertamente, esas encuestas suelen demostrar que, por ejemplo, sólo el  27 por ciento de los musulmanes británicos tienen «alguna simpatía por los motivos que hay detrás de los atentados» contra la redacción de la revista satírica francesa Charlie Hebdo el año pasado. Ciertamente, eso sólo supone entre una cuarta parte y un tercio de los musulmanes británicos que simpatizan con el escuadrón contra la blasfemia. En otras ocasiones, como ocurrió hace poco en Gran Bretaña con una encuesta de ICM encargada por Channel 4, se encuentra que una mayoría de musulmanes tiene posturas sobre las cuales discreparía la mayoría de la población británica. Así, por ejemplo, la reciente encuesta de ICM halló que el 52 por ciento de los musulmanes británicos cree que se debería ilegalizar la homosexualidad. Es una cifra impactante. No es que el 52 por ciento de los musulmanes británicos diga que la homosexualidad no sea de su agrado, o que no esté del todo a favor del matrimonio gay, sino que el 52 por ciento de los musulmanes británicos cree que la homosexualidad debería ser un delito penado la ley.

Pero es en lo que sucede después de que aparezcan esas encuestas cuando la idea de la «mayoría moderada» entra en tensión. Primero, por supuesto, siempre hay un intento de dar un sesgo positivo a los resultados. Así, por ejemplo, cuando salió la encuesta sobre Charlie Hebdoel año pasado, la BBC (que había encargado la encuesta) informó sobre ella con este titular: «La mayoría de los musulmanes británicos ‘se opone a emprender represalias por las viñetas de Mahoma’«. Aunque es cierto, no es el aspecto más llamativo de los resultados. Pero lo más revelador es lo que sucede después, y lo que verdaderamente hace cuestionar si estamos tratando con una «mayoría moderada» o, más francamente, con una «minoría moderada». Porque siempre que salen los resultados, casi toda la comunidad musulmana, incluidos casi todos los musulmanes en los medios y todos los grupos de autoproclamados «líderes de la comunidad musulmana» intentan demostrar que la encuesta es un fraude. Ocurrió cuando salió la encuesta de ICM en Reino Unido, como ocurrió con todas las encuestas anteriores. A excepción de uno o dos destacados disidentes musulmanes, todas las voces musulmanas en los medios y todos los grupos musulmanes decidieron no preocuparse por los resultados de ICM, sino intentar desmontar su validez, su metodología e incluso los «motivos» de la encuesta. Esto es profundamente elocuente.

Vale la pena probar en este punto un experimento mental. Al margen de la comunidad de donde usted provenga, imagínese su reacción si apareciera una encuesta, como la de ICM sobre los musulmanes británicos, sobre la comunidad de la que usted se sienta parte. Imagine que es usted judío, y que sale una encuesta que dice que la mayor parte del resto de judíos de su país quiere convertir la homosexualidad en delito. ¿Cuál sería su primera reacción? Mi impresión es que la mayoría de los judíos se sentiría profundamente avergonzada. Muy poco después de esa primera reacción, quizá empezaría a preguntarse qué se podría hacer para dar la vuelta a esa terrible estadística. Es posible que, si no conoce a nadie de su religión que piense que se debe criminalizar la homosexualidad, y nunca antes se ha encontrado con esa postura (o con alguna encuesta previa que indicase lo mismo), pueda dudar de la credibilidad y metodología de la encuesta. Pero si no, probablemente suspiraría y se preguntaría qué se podría hacer para mejorar las cosas. Si sabe que los resultados son bastante precisos, ¿por qué intentaría hacer trizas los resultados?

Asimismo, si mañana se publicara una encuesta sobre las opiniones de la población británica de educación cristiana en Reino Unido, me interesaría por ella. Si revelara que el 39 por ciento de los cristianos británicos cree que las mujeres siempre deberían obedecer a sus maridos (como reveló la encuesta de ICM sobre los musulmanes británicos), entonces me preocuparía. Si también hallara que casi una cuarta parte (el 23 por ciento) de la población británica de origen cristiano quisiera que algunas zonas de Reino Unido se desligaran de la ley de la nación y fuesen en su lugar gobernadas por alguna «interpretación» bíblica y literal de la ley, me preocuparía aún más.

Por supuesto, es bastante difícil que se produzca alguna de estas eventualidades. Pero pongámonos en que se produce. ¿Cuál sería mi reacción? Lo primero sería bajar la cabeza avergonzado. Y la bajaría aún más si los resultados no me sorprendiesen en absoluto. Si yo siempre hubiese sabido que mi «comunidad» mantiene esa postura, y una encuesta sacara a la luz esa verdad, me sentiría profundamente avergonzado de que lo que yo siempre supe también lo supiera ahora el resto del país.

Lo más interesante es que, cuando aparecen dichas encuestas de opinión de los musulmanes británicos, nunca, jamás, hay el menor indicio de tal introspección. No hay bochorno ni preocupación, sólo ataques. Si hubiese realmente una «mayoría moderada», cuando saliese una encuesta que dijese que una cuarta parte de tu comunidad quiere básicamente alterar la ley de la nación y vivir bajo la ley de la sharia, el 75 por ciento restante dedicaría el tiempo a intentar cambiar la opinión de esa cuarta parte. En su lugar, un 74 por ciento de ese 75 por ciento que no está a favor de la sharia dedica su tiempo a cubrir al 25 por ciento y a atacar a la empresa demoscópica que lo descubrió. Es un pequeño síntoma de un problema mucho mayor, cuyas repercusiones apenas han empezado a afrontar nuestras sociedades.

Anjem Choudary (centro), un prominente islamista británico, ha urgido a sus seguidores a abandonar sus trabajos y reclamar los subsidios de desempleo para que puedan disponer de tiempo para la guerra santa. "Nosotros [los musulmanes] tomamos la yizia, que es nuestra. Lo normal es tomar el dinero de los 'kufar' [no musulmanes]. Nos dan el dinero. Trabajad, dadnos el dinero. Alá es grande. Tomamos el dinero.

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Arabia Saudí, el reino del Corán y la espada

Por: Adrián Albiac

Dicen que el desierto es para unos pocos elegidos. Hombres nacidos y criados en él, lejos de las comodidades del mundo moderno. Aquí la ley la impone el sol en lo alto y la inabarcable tierra a nuestros pies. Los lujos no sirven, aunque a cambio la inmensidad le hace a uno totalmente libre.

Domar este territorio hasta hace bien poco parecía una tarea de locos. ¿Quién en su sano juicio lo intentaría? Sin embargo, mucho ha cambiado la Arabia actual. Ahora grandes ciudades brotan sobre la dura arena. Kilométricas carreteras surcadas por coches de lujo han sustituido a las caravanas y las dunas palidecen a la sombra de grandes rascacielos. ¿Qué ha ocurrido? ¿Cómo una de las regiones más inhóspitas del planeta se ha convertido en una gran potencia económica?

Para encontrar la respuesta a esta pregunta debemos trasladarnos a los inicios del siglo XVIII, concretamente al año 1703. En el seno de una familia de pastores nacía Muhammad ibn Abdul Wahab. El chico pronto mostró que no estaba dispuesto a seguir la vida de sus antepasados, y siendo sólo un adolescente marchó a La Meca para conocer a fondo las enseñanzas del profeta Mahoma. No obstante, seria en Medina donde Abdul Wahab descubriría su verdadera vocación. Fue aquí donde el joven conocería el pensamiento de Taqi ad-Din Ahmad ibn Taimiya, clérigo del siglo XIII famoso por su visión extremadamente estricta del Islam.

Influido de manera decisiva, Abdul Wahab hizo suya esta visión proponiendo una vuelta total a las primeras enseñanzas del profeta. La ley sólo debía basarse en el Corán y el hadiz, dichos y acciones de Mahoma. Cualquier innovación fuera de estos era totalmente rechazada. Además la sociedad tenía que ser íntegramente monoteísta, sólo así el musulmán podía acercarse plenamente a Dios. Para el hereje únicamente quedaba el combate. En palabras del propio Abdul Wahad: “el único camino es el amor, la admiración y la ayuda a aquellos que practican el tawhid, culto a Ala, y la aversión y hostilidad hacia los infieles y politeístas”.

Abdul Wahab, totalmente convencido de sus ideas, inició lo que él consideraba una misión evangelizadora. Los musulmanes habían caído en el oscurantismo y sólo la nueva fe podía enseñarles el auténtico camino. Ya hacia el año 1760 encontramos recogidos los primeros choques entre el predicador y los clérigos locales. Al fin y al cabo los habitantes de la región no estaban acostumbrados a una visión tan intransigente del islam y muchos fueron reacios al rigorismo de Abdul Wahab. Se cuenta que incluso en más de una ocasión estuvo el clérigo a punto de ser asesinado. Y puede que este hubiera acabado siendo su destino si no llega a cruzarse en su camino Muhammad ibn Saud.

Hay que aclarar aquí que el clan de los Saud por aquel entonces sólo controlaba el pequeño oasis de Diriyya, en el corazón de la actual Arabia Saudí. Del encuentro hay mil y una versiones. No obstante, ocurriera lo que ocurriera, al poco de llegar al oasis Abdul Wahab ya era, sin ninguna discusión, el líder religioso de la comunidad. Nada le ocurriría al clérigo mientras permaneciera cerca de los Saud. A cambio Muhammad ibn saud, ansioso por expandir su poder, obtenía una nueva legitimidad para sus conquistas. Ahora estas se convertían en una cuestión religiosa, un asunto de fe.

La alianza pronto dio sus frutos y en cuestión de pocos años el poder de los Saud se había multiplicado de manera espectacular. Grandes zonas de Arabia se encontraban, por primera vez en mucho tiempo, sometidas por una sola dinastía. Los guerreros convertidos en auténticos muyahidines parecían invencibles. Sin embargo, no todo era una encarnizada guerra santa y donde no llegaba la espada. Los Saud aseguraban su posición mediante una inteligente política de pactos y contrapesos. A finales del siglo XVIII plazas tan emblemáticas como La Meca o Riad ya se encontraban totalmente controladas.

No obstante Arabia seguía siendo considerada por muchos una región inhóspita y poco importante. No sería hasta 1802, tras el sangriento asalto de Kerbala, cuando los aún poderosos señores de la Sublime Puerta centrarían su atención en la amenaza saudí-wahabí.

Kerbala era y es considerada una de las ciudades santas del islam chií. En ella se encuentra la tumba de Husayn ibn ali, nieto de Mahoma, que falleció en la ciudad en el año 680. Ali, muerto en combate, es desde entonces considerado un mártir por los chiíes, los cuales conmemoran cada año su figura en la fiesta de la Ashura. Una vez entendida la gran importancia del lugar es más fácil comprender la repercusión que tuvo el asalto wahabí del mismo.

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Mucho se ha escrito desde entonces sobre el suceso, aunque muy pocos son los que niegan la brutalidad del asalto. Kerbala fue totalmente saqueada, incluidos los santos lugares, y se estima que más de 5.000 personas fueron asesinadas en un solo día. La nueva fe demostraba así que no habría compasión para aquellos a los que consideraba herejes. Incluso hoy en día es fácil encontrar referencias a la toma de Kerbala en la retórica chií. Muchos expertos consideran aquel aciago día como uno de los principales motivos de enfrentamiento entre chiíes y suníes.

Pero volvamos al siglo XIX. Los saudíes-wahabíes, como hemos visto, se habían adentrado más allá de su tradicional zona de influencia. Un imperio como el otomano no podía permitir semejantes acciones y puso en marcha su lenta pero eficaz maquinaria bélica. No olvidemos que la Sublime Puerta, al cobijar bajo su dominio a muy distintas confesiones religiosas, se había mostrado siempre muy tolerante. Una visión tan rigorista del islam chocaba frontalmente con la política del imperio.

La guerra a los Saud se basó en dos pilares básicos. Por un lado los imanes de los grandes centros religiosos del islam, como El Cairo o Damasco, iniciaron una contundente ofensiva propagandística contra las enseñanzas de Abdul Wahab. Los saudíes, lejos de ser considerados los protectores de la verdadera fe, debían aparecer como unos barbaros herejes. Por otro lado desde la provincia del actual Egipto se empezó a organizar una expedición de castigo, aunque no sería hasta la primavera de 1811 cuando esta estuvo por fin lista para partir.

Los combates fueron duros, y en un primer momento los Saud lograron controlar al avance egipcio. Las tropas saudíes estaban mejor adaptadas al terreno y supieron sacar ventaja de la situación. Sin embargo tras el primer año de campaña los invasores empezaron a obtener importantes victorias. En 1812 las ciudades de La Meca y Medina volvían a estar bajo el control de la Sublime Puerta. Finalmente la suculenta recompensa prometida a los soldados egipcios pudo más que la fe y el martirio de los wahabíes.

Durante los siguientes años los otomanos se mantuvieron firmes en su empeño de mantener bajo control la península arábiga y en 1818 los generales invasores ya se posicionaban a los alrededores de Riad. El 11 de septiembre Abdula ibn al Saud, derrotado y aislado, entregaba la ciudad.

Muchos pensaron que tras la toma de Riad por fin se había logrado acabar con la amenaza saudí-wahabí. Y bien es cierto que fueron muy pocos los miembros de la casa Al Saud que sobrevivieron a las represalias impuestas desde Estambul. No obstante, con el paso de los años, los retenes egipcios abandonaron paulatinamente la región. Para 1840 la presión colonial ejercida por Francia y Gran Bretaña ya había conseguido que todo el ejército egipcio fuera retirado de la península arábiga. Desde El Cairo y Estambul pensaron, no sin razón, que los retenes podían ser más útiles en otros lugares. El país de los beduinos volvía a la casilla de salida, sometido de nuevo a las luchas entre distintos clanes por el control de los oasis.

Será en este contexto donde surgirá la figura de Faisal bin Turki al Saud, nieto de Abdula, el último de los Saud que había ocupado el trono de Riad. Bajo su liderazgo el clan volvería a ocupar un importante papel en la península arábiga, aunque lejos del poder que había tenido anteriormente. También será el propio Faisal quien recompondrá la tradicional alianza entre los clérigos wahabitas, que aún persistían en la región, y la casa Saud. Sin embargo este periodo de estabilidad fue breve y a la muerte de Faisal un cruento conflicto por la sucesión asoló a la familia real saudí. Durante casi veinte años pelearon los sucesores del emir, hasta que al final no hubo nada por lo que pelear. A inicios del siglo XX el resurgir del reino wahabí-saudí volvía a llegar a su fin.

Hacia un estado moderno

Una de las primeras fotografías de Abdul Aziz ibn Saud.

Lejos de estar predestinado por Dios o gozar de un aura especial se dice que quien quiera gobernar Arabia debe ser todo un tahúr, un encantador de serpientes capaz de mover a los más peligrosos enemigos a su son. Pocos poseen tan particular cualidad. No obstante es evidente que Abdul Aziz ibn Saud la tenía. El joven, que se había formado en Kuwait, entendía a la perfección la tierra de sus antepasados y estaba firmemente dispuesto a reclamarla.

A principios del siglo XX la decadencia del imperio otomano era indiscutible y nuevas potencias se acercaban a la región. Ibn Saud supo utilizar esta inestabilidad a su favor, recuperando Riad con el apoyo de Estambul para luego apoyar los intereses británicos. El estallido de la I Guerra Mundial selló definitivamente esta alianza. Londres se comprometía a apoyar militar y financieramente a los saudíes, a cambio estos se abstendrían de negociar con cualquier otra potencia y no atacarían intereses británicos. El colapso final del imperio otomano en 1922 demostró que Ibn Saud había acertado. Aunque, como bien sabía el gobernante, los deseos de su majestad podían ser cambiantes y siempre había que estar alerta.

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El siguiente gran reto del nuevo poder saudí fue conseguir una autentica cohesión interna de todo su territorio. Como en anteriores ocasiones el avance del clan saud se había visto acompañado de un nutrido grupo de clérigos wahabíes. Estos daban legitimidad al estado y aseguraban la fidelidad de diversas tribus al emir. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo, la casta wahabí también estaba poniendo en apuros a la autoridad de Riad. Ibn Saud, consciente de su debilidad frente a las potencias europeas, estaba decidido a hacer de Arabia un estado moderno. La región necesitaba una transformación radical, pero muchos clérigos wahabíes se oponían a los cambios importados del exterior. Finalmente la situación alcanzo tal grado de tensión que los Saud tuvieron que hacer frente a una sublevación interna, aunque la intervención de fuerzas británicas, bien equipadas y preparadas, anuló cualquier posibilidad de triunfo rebelde.

El poder de Ibn Saud estaba por tanto a mediados de los años veinte casi totalmente consolidado. Sin embargo los saudíes seguían teniendo algunos problemas. Por un lado el estado moderno soñado desde Riad adolecía de innumerables problemas financieros. Arabia era una tierra pobre y hasta el momento se pensaba que poseía escasos recursos naturales. Fue quizá esta delicada situación lo que llevo a Ibn Saud a autorizar las prospecciones de diferentes empresas occidentales en su territorio.

Al mismo tiempo, y llevados en parte por la nueva política, en la corte de Riad se decidió dar un paso más en la consolidación del poder Saud. En 1932 Abdul Aziz ibn Saud se autoproclamaba rey de Arabia y custodio de los santos lugares. Había nacido un nuevo país: Arabia Saudí.

Fotografía del mítico pozo Dammam 7, el primero en ser explotado en territorio saudí.

Las distintas potencias no tuvieron en principio demasiados problemas para reconocer el nuevo estado, ya que muchos pensaban que este carecía de toda importancia. No obstante todo cambió en 1938. Los ingenieros de la multinacional Standard Oil no habían cejado en su empeño de encontrar petróleo en Arabia, y tras varios intentos fallidos el 4 de marzo de 1938 por fin se lograba extraer el preciado oro negro. En cuestión de días miles de barriles de crudo fluían de las profundidades del desierto. El pozo de Dammam 7 superaba todas las expectativas.

El increíble hallazgo ponía a Arabia Saudí en el mapa y pronto un nuevo actor se interesó por el joven estado. En plena Segunda Guerra Mundial resultaba fundamental asegurar fuentes estables de abastecimiento energético y Estados Unidos tomó clara ventaja en la región. No obstante, ¿por qué retirarse una vez terminada la contienda? Washington podía asegurar a Riad la tecnología necesaria para desarrollar su incipiente industria petrolera. Ambos gobiernos veían con muy buenos ojos continuar la colaboración.

El 14 de febrero de 1945 Ibn Saud y Franklin D. Roosevelt firmaban a bordo del buque USS Quincy uno de los acuerdos más longevos de la geopolítica internacional. Petróleo a cambio de apoyo político y militar. En lo sucesivo y hasta la actualidad ambas cancillerías mantuvieron este pacto por encima de tensiones y disputas regionales.

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Arabia Saudí, ya en la retórica de la Guerra Fría, se convertía en un estado amigo. Sin embargo, ¿podían los clérigos wahabíes tolerar de puertas para dentro tan buenas relaciones con los herejes? No debemos olvidar aquí que el desarrollo industrial del país requirió de incesante mano de obra extranjera cualificada. Estos llegaban con sus costumbres y creencias, muchas veces totalmente opuestas a las de la sociedad saudí. Para dar solución al problema se optó por crear sistemas sociales segregados. La población local permanecería aislada de las malas influencias procedentes del exterior. La idea en un principio pareció dar buenos resultados, pero terminó generando gigantescas bolsas de pobreza y exclusión. Al fin y al cabo alrededor de los grandes pozos petrolíferos surgieron auténticas ciudades. Estas eran habitadas por prestigiosos ingenieros, pero también por miles de trabajadores pobres que huían de los pequeños oasis. Para estos, separados de la población occidental, no había más ley que la interpretación más estricta de la Sharia. En la actualidad, alejados del glamour y la riqueza de los centros urbanos, aún es fácil encontrar estos grandes suburbios. Una de las caras ocultas del desarrollo saudí.

En los siguientes años en el país se fue conformando toda una sociedad a dos velocidades, aunque Ibn Saud ya no sería testigo del proceso. El rey, ya anciano, fallecía el 9 de noviembre de 1953 tras sufrir un ataque al corazón. Arabia Saudí se encaminaba hacia la modernidad soñada por el difunto monarca. No obstante, el reino seguía teniendo graves problemas incluso en las más altas esferas de gobierno. En primer lugar las luchas de poder dentro del clan Saud siguieron siendo una constante. Buena prueba de ello es el destino de Saud ibn Abdelaziz, sucesor de Ibn Saud, que gobernó el país por once años. Para muchos saudíes este es casi un desconocido y es que tras ser obligado a abdicar en 1964 su nombre desapareció de toda institución oficial.

Las últimas tres generaciones de los Saud

Tras él otros lograron hacerse con el trono de Riad, aunque ninguno se alejó del más puro absolutismo como forma de gobierno. El petróleo, utilizado como arma geopolítica y económica, y la ayuda de Estados Unidos fueron suficientes para mantener el sistema. Por otro lado el rigorismo wahabí sigue marcando el día a día del reino. Este se enseña desde muy temprano en las escuelas, donde los más pequeños aún aprenden el Corán de memoria. El pacto entre los Saud y la casta religiosa goza de buena salud, aunque en los últimos años el mundo empieza a ser consciente de los peligros que encierra dicha doctrina. Es, sin lugar a dudas, un juego peligroso, ya que la religión es uno de los vínculos esenciales del país y quizá el único que conecta a las clases más populares. No olvidemos que estas siguen siendo numerosas, y es que se calcula que más de un 30% de la población vive en la más absoluta pobreza.

INTERESANTE: Arabia Saudí y la pena de muerte

En el ámbito internacional Arabia Saudí capeó sin mayores problemas el fin de la Guerra Fría. El gran amigo americano había resultado vencedor. No obstante, las “primaveras árabes” han vuelto a reordenar el mapa regional. Los tradicionales líderes, véase el caso egipcio, han caído y el reino de los Saud, tratando de expandir su influencia, se ha topado de lleno con las aspiraciones de Teherán. El “Gran juego” por el control de Oriente Medio vuelve a estar abierto.

Por último dos grandes problemas laten en el reino. Las arcas públicas siguen dependiendo de la renta petrolera. Sin embargo, nada asegura que las fuentes energéticas cambien en el medio plazo y Arabia Saudí debe prepararse. A fin de cuentas la edad de piedra no acabó por falta de piedras. Por otro lado el país sigue sin resolver la cuestión de género y la mitad de su población sigue sin tener reconocidos los derechos más fundamentales. Un mundo de hombres, que aunque se muestra poderoso, puede que sólo sea un gigante con pies de barro.

Reservas probadas de petróleo según la OPEP

Y, POR MI CUENTA, AGREGO A ESTE ARTÍCULO este vídeo sobre la esclavitud en Arabia Saudi, ESCLAVITUD ACTUAL, EN PLENO SIGLO XXI, si, si, tal como suena; aquí podemos ver como un saudi azota a su empleado, como si fuera un esclavo:

HAGO NOTAR, POR SI ALGUIEN LO  HA OLVIDADO O NO SE HA ENTERADO AUN (O NO HA QUERIDO O HACE QUE NO SE HA ENTERADO -LOS SIMPATIZANTES, VOTANTES Y AFILIADOS A PODEMOS, POR EJEMPLO-) QUE ARABIA SAUDÍ FUE NOMBRADA POR LA ONU «DEFENSORA DE LOS DERECHOS HUMANOS» Y HASTA LA MISMA CADENA SER, QUE YA ES DECIR, RECONOCE: «Arabia Saudí, un reino sin derechos humanos»

TAMBIÉN ES INTERESANTE RECORDAR QUE EL ISLAM NACE ALLÍ, MUHAMMAD/MAHOMA, ESE ANALFABETO ENVIDIOSO, RESENTIDO, RESABIADO, MEGALÓMANO, PSICÓPATA Y DEPRAVADO SEXUAL NACIÓ Y PREDICÓ ESE SU VENENO ALLÍ. NO SE LLAMABA ARABIA SAUDITA PERO FUE ALLÍ, EL ERA UN ÁRABE.

En aquellos tiempos, evidentemente, NO EXISTIAN NI EL FASCISMO, NI EL «CAPITALISMO IMPERIALISTA Y OPRESOR», NI LAS «MALVADAS» POTENCIAS COLONIALISTAS EUROPEAS NI LOS «MALÍSIMOS» ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA.

Aunque … PARA PODEMOS, IZQUIERDA UNIDA Y DEMÁS CHUSMA PARECE SER QUE SI.

TENED TODO ESTO EN CUENTA A LA HORA DE VOTAR.

 

El sector sindical tiene que liberalizarse.

Por:  Jaime de la Casa

El sindicalismo estatal vuelve a salir a las calles. Esta vez con un claro tono político; piden que la gente vote en masa para que haya un gobierno del cambio. Sorprende que estos autodenominados representantes de los trabajadores, digan ahora a quien hay que votar y a quien no para que la economía y los salarios se encaminen al alza, como si fueran expertos en la materia. Pero esto no es lo más llamativo, el líder sindical de UGT, Pepe Álvarez, afirmaba en la manifestación del pasado 1 de Mayo esta barbaridad:El compromiso de los sindicatos es repartir la riqueza, así sin pestañear. Quizás estaba yo confundido. Hasta donde tenía entendido, estos señores se dedicaban a representar a los trabajadores por imposición del Estado. Pero resulta que, además, otra labor que tienen es repartir la riqueza….

¿Pero esto qué es? ¿Los sindicatos, (financiados por coacción del Estado), tienen ahora plena legitimidad para decir a quien votar y dar consejos como el que no quiere la cosa sobre economía? ¿Hasta dónde vamos a llegar? ¿Qué será lo próximo? ¿Que esos hombres de bigote nos digan como tenemos que manejar nuestro dinero?… Esa es otra, parece que en el manifiesto de CCOO y UGT hay algún artículo que dice que todo líder sindical tiene que tener bigote. Bromas aparte, es muy preocupante que gran parte de la población española, apruebe la existencia de estos monopolios sindicales hechos para subvencionar a burócratas que viven de ilegitimidad impuesta por el Estado. Esas miles de personas que han salido a las calles a pedir más derechos, están adormecidos con el somnífero estatal, y creen, que la solución a los problemas laborales pasa por mayor intervención en la economía. Y no aprenden.

Para recuperar esos salarios dignos, poner fin a la precariedad laboral o al paro estructural de este país, la respuesta no pasa por un decreto-ley de un gobierno de turno, sino liberalizando de una vez por todas el mercado laboral, de igual modo que la economía. El sector sindical, (lo llamo sector porque debería ser de libre competencia y contratación), tiene que liberalizarse. El sindicalismo no puede ser impuesto por el Estado, tiene que ser de libre vinculación como un contrato más. Además, al no haber libre competencia y ser un monopolio estatal, este servicio no es atendido según las necesidades particulares de cada individuo. El sindicalismo del Estado, es una agencia de colocación de burócratas en el que, mediante la coerción, hacen creer de manera falsa y dañina, a los trabadores españoles que son representados y defendidos, para que los delegados y amiguetes sindicales puedan seguir viviendo el sueño diplomático, el de no hacer nada y cobrar de los que sí hacen.

Discúlpame mi pesimismo de este último párrafo querido lector, pero en un país en el que el 100% de las manifestaciones son para pedir más Estado y menos libertad, en el que la mayoría de las personas confunden derechos conquistados con libertades corrompidas, se hace palmariamente difícil pasar de la crítica objetiva liberal a la acción pedagógica.

Acerca del autor: Jaime de la Casa

Estudiante de Finanzas y Contabilidad en la Universidad de Sevilla. Miembro de Students for Liberty y en colaboración con Ágora Libertaria. Blog personal: Opinión Libre

 

sindicatos15

ISLAM TERRORISTA.- Boko Haram: informe.

Boko Haram, síntesis de su trayectoria

Boko Haram, síntesis de su trayectoria

2014

Exactamente un año después de que el presidente de Nigeria, Goodluck Jonathan, declarara un «estado de emergencia » en el noreste del país, esta medida pareciera haber tenido poco efecto en la reducción de la insurgencia islamista.

Los ataques perpetrados por el grupo Boko Haram, que incluyen un asalto a un cuartel militar, la detonación de una bomba en una estación de autobuses en la ciudad norteña de Kano y el secuestro de una familia francesa, entre ellos cuatro niños, atrajeron la atención del mundo.

La declaración del estado de emergencia traería «medidas extraordinarias» de apoyo contra los insurgentes, con el fin de «restablecer la normalidad» en la región, dijo el mandatario.

«Las tropas tienen órdenes de realizar todas las acciones necesarias, dentro del ámbito de sus reglas de combate, para poner en fin a la impunidad de los insurgentes y los terroristas», comentó Jonathan.

Durante las últimas semanas, casi 12 meses después de que el estado de emergencia entrara en vigencia, Boko Haram ha atacado varias bases militares, bombardeado -dos veces- una terminal de autobuses en la capital, Abuja, y secuestrado a más de 200 niñas de una escuela en Chibok, lo que lo puso en la mira del mundo.

«Cuando lo declararon pensé que había que verlo en marcha», dice Habeeb Pindiga, editor del diario Daily Trust de Nigeria, «pero la verdad es que no ha tenido éxito».

El año anterior a declarar la emergencia en los estados de Adamawa, Borno y Yobe, hubo 741 civiles muertos reportados, según los datos recogidos por la Universidad de Sussex en Reino Unido.

En los 12 meses transcurridos desde su declaración, la cifra de víctimas civiles se ha más que triplicado, alcanzando las 2.265.

Catch-22

Pindiga dice que los militares no han sabido ocuparse del grave problema que enfrentan.

Debido a su historial en derechos humanos, la gente no confía en los militares. Eso, sin contar su falta de equipamiento moderno, entrenamiento y motivación.

Un oficial de las fuerzas armadas de Reino Unido, que ha trabajado estrechamente con los nigerianos, dice que están atrapados en una situación Catch-22, es decir, una paradoja de la cual no se puede escapar debido a reglas contradictorias.

Los ataques en las tres regiones bajo estado de emergencia se incrementaron desde que fue decretado 2013.

«El problema con el gobierno de Nigeria es que esperan tener un gran botón rojo, que al apretarlo se soluciona todo», dice James Hall, coronel retirado y exagregado militar de Reino Unido a Nigeria.

«Un comandante de alto rango me preguntó si podíamos venderle una máquina para detectar en la carretera si un automóvil era manejado por un terrorista», añadió.

«Traté de explicarle que esa máquina no existe, pero pensaron que no se la queríamos vender».

Reino Unido es muy cuidadoso a la hora de darles entrenamiento. La venta de equipos más modernos también es problemática.

«Hemos reducido drásticamente los tipos de entrenamiento y el equipamiento que estamos dispuestos a ofrecer».

Human Rights Watch y Amnistía Internacional han criticado tanto a los militares nigerianos como sus tácticas.

Amnistía informó que unas 600 personas fueron asesinadas por militares tras el ataque al cuartel de Giwa de Maiduguri en marzo.

La venta de armas letales a Nigeria está prohibida por la legislación de Reino Unido.

Debido a su pasado, la gente en Nigeria no confía en el ejército, según  expertos.

«Sin el entrenamiento no van a ser capaces de conseguir el equipo y nosotros no les estamos dando el entrenamiento tampoco», según Hall.

El conflicto lleva al éxodo

Aunque el ejército de Nigeria goza de buena reputación a nivel internacional debido a su participación en varias misiones de mantenimiento de paz en África, no ha escapado de la sombra de su pasado.

«Lo que dicen del anterior régimen militar es cierto».

«Ellos paralizan sus fuerzas armadas, así no hay nuevos golpes de estado».

El ejército nigeriano rechaza esas críticas.

En declaraciones a la prensa el 7 de mayo en Abuja, el general de brigada Olajide Laleye le dijo a los periodistas que los militares estaban haciendo todo lo posible para detener la insurgencia.

El significado de Boko Haram

El nombre oficial del grupo, en árabe, es Jama’atu Ahlis Sunna Lidda’awati wal-JihadBut.

Los locales, que hablan hausa, le dicen Boko Haram.

Haram en árabe significa «prohibido», mientras «ilimin boko» es una frase en hausa que se usa para referirse a la educación occidental. Ésta fue reducida a Boko y ambas palabras juntas significan «la educación occidental está prohibida».

La realización de operaciones de contrainsurgencia a gran escala, así como numerosas operaciones en ayuda de la autoridad civil en casi todos los estados de la federación, han ejercido presión sobre el personal y los recursos del ejército.

En un intento por mejorar la moral, anunció que los sueldos de los soldados que se pagan a sus familias si estos mueren se alargarían en el tiempo.

Por lo general, los pagos se dan por tres meses una vez que un soldado muere.

Pero los observadores dicen que hay otros factores, más allá de la capacidad militar.

«Hay una falta de confianza en todo, políticamente hablando», dice Ledum Mitee , un exactivista del delta del Níger, rico en petróleo.

Jugando a la política

Mitee ha seguido de cerca la carrera del presidente Jonathan, quien también es del delta del Níger.

Por el momento, los dirigentes políticos de los tres estados en el noreste están alineados con la alianza opositora Congreso de Todos los Progresistas (APC, según sus siglas en inglés).

«Toda la gente del presidente, sus aliados más cercanos, le dicen que todo esto de Boko Haram es fabricado por los norteños para jugar a la política”.

Esto hace que tome distancia de todo el asunto.

Los comandantes militares en el terreno también tienen que jugar a la política, asegura.

Si ellos dan la impresión de que la situación es muy mala, se arriesgan a ser tildados de incompetentes, por lo que dan una imagen menos mala a sus jefes.

Y cuando la crisis estalla, nadie es capaz de enfrentarla con eficacia, porque todo es demasiado confuso.

La presión internacional por el secuestro de las adolescentes de Chibok obligó al gobierno a cambiar.

Éste ha permitido a los asesores de China, Francia, Israel, Reino Unido y EE.UU. ayuden a sus fuerzas.

Sin embargo, es probable que su presencia se limite a ayudar a iniciar la búsqueda de las chicas secuestradas y no incluirá un papel general en la mejora de la capacidad de los militares nigerianos.

Incluso si pudieran, el trabajo sería demasiado amplio.

Tomaría años de compromiso total, entrenando grupo tras grupo, para tener algún efecto.

Nadie está realmente preparado como para comprometerse a eso.

Fuentes: Andrew Walker, analista experto en Nigeria

Boko Haram se une al DAESH

2015

Boko Haram usa estrategias de comunicación parecidas al Daesh.

El grupo islamista nigeriano Boko Haram hizo pública su adhesión al autodenominado Estado Islámico.

El anuncio fue hecho en un mensaje de voz subido a la red social Twitter por quien se supone que es el líder de Boko Haram, Abubukar Shekau.

«Anunciamos nuestra lealtad al califa… y vamos a escuchar y obedecer en tiempos de dificultad y prosperidad», dice la voz.

A lo que añade: «Hacemos un llamado a los musulmanes de todo el mundo a jurar lealtad al califa.»

Con esto, Boko Haram sería el último de varios grupos del norte de África y la Península Arábiga en unirse al Daesh.

En noviembre del año pasado, por ejemplo, el líder del Daesh, Abu Bakr al Baghdadi, conocido por sus seguidores como el califa Ibrahim, aceptó las promesas de lealtad de jihadistas de Egipto, Libia, Argelia, Yemen y Arabia Saudita.

Vínculos con Al Qaeda

Sin embargo, hasta ahora se consideraba que Boko Haram tenía vínculos con la red islamista Al Qaeda.

Pero varios analistas señalan que los nigerianos han venido adoptando estrategias de comunicación del Daesh, como emitir videos en las redes sociales.

El año pasado EI tomó el control de extensos territorios en el este de Siria y en el norte y oeste de Irak.

Aunque expertos señalan que la naturaleza exacta de la relación entre el Daesh y Boko Haram no está clara.

Objetivo común: régimen islámico

Boko Haram empezó una campaña militar para imponer el régimen islámico en el norte de Nigeria en 2009.

Desde entonces la insurgencia del grupo amenaza la integridad territorial de Nigeria y ha generado una crisis humanitaria.

Una de sus formas de atacar más frecuentes es con bombas y con ello ha causado la muerte de miles de personas en el nordeste del país y en la capital, Abuja.

El atentados que tuvo lugar en Maiduguri, una ciudad del nordeste. En cinco ataques suicidas con bombas fallecieron al menos 50 personas.

El grupo ha afectado incluso las elecciones nacionales de Nigeria. Las autoridades decidieron retrasarlas seis semanas, hasta el 28 de marzo 2015, para poder tener margen de mejorar las condiciones de seguridad.

La insurgencia de Boko Haram ha causado una crisis humanitaria en Nigeria y el conflicto también se ha extendido a países vecinos, como Chad.

Por su parte, el año pasado Daesh tomó el control de extensos territorios en el este de Siria y en el norte y oeste de Irak.

Su objetivo es establecer un «califato», un estado regido por una sola figura política y religiosa de acuerdo a la ley islámica o sharia.

En ese proceso, en enero 2015 militantes islamistas de Afganistán y Pakistán anunciaron que estaban formando una «provincia» de EI.

Cómo se volvió tan poderoso Boko Haram

2015

Boko Haram declaró que su intención es derrocar al gobierno de Nigeria.

El último ataque quedó plasmado en imágenes satelitales: unos 3.700 edificios fueron dañados o destruidos en las ciudades de Baga y Doron Baga, en el norte de Nigeria.

Algunos hablaron de 2.000 muertos, el gobierno nigeriano dijo que eran 150. Grupos de derechos humanos indicaron que la destrucción sugería «un alto número de víctimas».

Ese fin de semana, militares de Boko Haram secuestraron a decenas de personas, la mayoría niños, en Camerún, que posteriormente fueron liberados.

Pero todavía se desconoce qué fue lo que ocurrió con más de 200 niñas y adolescentes que secuestraron en Nigeria en mayo 2014.

Lo cierto es que este grupo islamista que opera en Nigeria, Camerún, Niger y Chad se ha convertido en una organización cada vez más sofisticada y difícil de combatir.

Datos del Council for Foreign Relations, un think-tank estadounidense, muestran que desde mayo de 2011 hasta enero de 2015, han muerto más de 11.000 personas por violencia vinculada a Boko Haram, y se cree que la mayoría de las víctimas han sido civiles.

¿Cómo se volvió Boko Haram tan peligroso?

1. Compleja diversidad

«Nigeria está siendo perseguida por el fantasma de los errores del pasado», afirma Max Sioullun, historiador nigeriano y autor de los libros «Oil, Politics and Violence: Nigeria’s Military Coup Culture 1966-1976» (Petróleo, Política y Violencia: la Cultura de Golpe Militar de Nigeria) y «Soldiers of Fortune: a History of Nigeria 1983-1993» (Soldados de Fortuna: una historia de Nigeria).

«El país fue una creación difícil de manejar de las autoridades coloniales británicas», explica el historiador de BBC.

«Se hablan más de 500 lenguas en Nigeria. Los problemas del país se han empeorado por su desconcertante diversidad».

En Nigeria han coexistido durante siglos numerosos reinos y tribus. Durante periodo colonial, los británicos establecieron estructuras administrativas y legales, pero conservaron las jefaturas tribales tradicionales.

Así, gobernaron separadamente dos protectorados: el del norte, donde viven la mayoría de los musulmanes; y el del sur, donde habitan la mayoría de los cristianos.

La organización inició el conflicto hace ocho años para crear un autodenominado Estado Islámico.

«Las tensiones entre estas regiones siempre han sido enormes», le dice G. Zachary Pascal, excorresponsal del Wall Street Journal, profesor de la Universidad Estatal de Arizona (EE.UU.) y autor del libro «Hotel Africa: the politics of escape?» (Hotel África: ¿la política del escape?).

El país se independizó en 1960, pero siete años después quedó sumido en una guerra civil de tres años, la llamada Guerra de Biafra.

«Fue una guerra entre el ‘sur sur’ de Nigeria y el resto del país»,.

2. Desequilibrio entre el norte y el sur

«Los eventos de los pasados 60 o 70 años comenzaron el deslizamiento hacia la pobreza y desigualdad (del norte del país) que eventualmente condujo a la formación de Boko Haram», según Max Sioullun.

Niños nigerianos refugiados por la violencia de Boko Haram reciben clases en el vecino Camerún.

«Las escuelas de tipo occidental que comenzaron los misioneros cristianos florecieron en el sur, pero los líderes musulmanes se mostraron renuentes a permitir escuelas de misioneros cristianos en el norte».

Según Siollun, en muchos estados del sur más de 90% de las mujeres son alfabetizadas mientras que la cifra en algunos estados del norte es de menos 5%.

«Menos del 10% de los postulantes a universidades de Nigeria provienen de 12 estados de mayoría musulmana en el norte», añade.

«Boko Haram recluta a sus miembros de las legiones de hombres jóvenes sin educación, desempleados, pobres y desilusionados del norte del país».

3. Tensiones políticas

Boko Haram también ha logrado prosperar «debido al polarizado ambiente político nigeriano».

Desde el fin de la guerra civil, los gobiernos se alternaron entre los civiles democráticamente electos y las dictaduras militares.

El anterior presidente, Goodluck Jonathan, se presentó a la reelección en febrero 2015. Siendo derrotado por  Muhammadu Buhari

Los musulmanes, que suman cerca de la mitad de la población, se acostumbraron a un sistema ‘de rotación’ en el cual la presidencia se alternaba entre musulmanes y cristianos.

El mandatario anterior, el cristiano Goodluck Jonathan, llegó al cargo en 2010 cuando sustituyó al entonces presidente, el musulmán Umaru Musa Yar’Adua, que murió durante su mandato.

Los musulmanes pensaban que Jonathan debía dejar el camino libre para un político musulmán hoy está como presidente Muhammadu Buhari

Boko Haram, que se formó en 2002, ha declarado su intención de derrocar al gobierno y crear un Estado Islámico en el norte.

«Pero muchos musulmanes, incluidos los que sienten que el sistema político actual no está representando los intereses musulmanes como en el pasado, aborrecen a Boko Haram porque han sido víctimas de su violencia terrorista».

4. Ofensiva «equivocada»

En 2009, el gobierno lanzó una letal ofensiva contra el grupo extremista que se inició con la muerte de su fundador, Mohammed Yusuf, cuando estaba bajo custodia policial.

Muchos creen que la muerte de Yusuf y la enorme ofensiva militar nigeriana provocaron que la organización se tornara aún más violenta y radical.

Tal como señala el historiador nigeriano Max Sioullun, «los métodos que ha empleado el gobierno contra Boko Haram han tenido el mismo efecto que verter gasolina en un incendio».

«Se ha acusado al ejército de manejar mal la insurgencia: de uso indiscriminado de fuerza y de torturar a civiles inocentes», agrega.

En Nigeria conviven distintos grupos étnicos, lo cual genera tensiones.

Pero uno de los mayores obstáculos en la lucha del gobierno contra Boko Haram, dice, son «los delicados asuntos étnicos» del país.

Tradicionalmente la mayoría de los miembros del ejército nigeriano son reclutados de los grupos étnicos principalmente el de los Kanuri en el norte del país.

«La mayoría de los miembros de Boko Haram pertenecen a los Kanuri», y la ofensiva del ejército contra los militantes significa que se ha ordenado a los soldados a cometer ‘fratricidio’ contra las comunidades de las que provienen.

5. Ejército «poco preparado»

A menudo se han expresado críticas al gobierno de Nigeria por no hacer «suficiente» para combatir a Boko Haram y por «subestimar» las muertes atribuidas a la organización y la extensión del territorio que controla en el noreste.

Según Max Siollun, el ejército nigeriano «no está equipado para este tipo de conflicto», para la enormidad de los tres estados más afectados por Boko Haram en el noreste del país, Borno, Yobe y Adamawa, «un área cinco veces más grande que Suiza».

«Tratar de atrapar a militantes vestidos de civil, que se mezclan con millones de civiles en pueblos, ciudades, mercados y bosques no es tarea fácil».

Boko Haram controla pueblos y aldeas en el este de Nigeria y supone una amenaza para los países vecinos.

Zachary Pascal está de acuerdo en que un enorme desafío es «la singular geografía de Nigeria, que permite a la gente movilizarse fácilmente a través de la región del Sahel, dominada por musulmanes, que une a Chad, Camerún, Nigeria y Niger».

Además, tal como señalaron los corresponsales de la BBC, en la víspera de las elecciones presidenciales en febrero los políticos nigerianos parecen más enfocados en hacer campaña que en asuntos de seguridad.

6. Sistema «deficiente»

«Goodluck Jonathan tenía muy poca legitimidad. Por eso se vió a pocos políticos del norte ofreciendo apoyo para lograr que el movimiento contrainsurgente sea más efectivo», le dice a BBC un profesor de la Universidad de Arizona.

Max Sioullun dijo antes de las elecciones «incluso si un musulmán se convierte en el próximo presidente de Nigeria, la insurgencia de Boko Haram continuará». No se equivocó

«Boko Haram rechaza las instituciones seculares de Nigeria y a muchos de los representantes musulmanes actuales.

«Los problemas que condujeron a la creación de Boko Haram son mucho más complejos que la religión del presidente».

Boko Haram es resultado del deficiente sistema político de Nigeria.

Boko Haram sólo podrá ser aplastado cuando se solucionen las profundas disfunciones y patologías el Estado nigeriano»

Horror bajo el cautiverio de Boko Haram

2015

Las mujeres liberadas por el ejército nigeriano de manos de los militantes islamistas de Boko Haram, en el norte de Nigeria, contaron que algunas de sus compañeras fueron lapidadas mientras el ejército avanzaba para rescatarlas.

Algunas hablaron un día después de que cerca de 300 mujeres y niños fueran liberados de una zona tomada como bastión por miembros del grupo islamista en el bosque de Sambisa (noreste) de Nigeria.

Las mujeres contaron que varias murieron en la lapidación, pero no saben cuántas.

Cada día veíamos la muerte de una de nosotras y esperábamos nuestro turno Umaru, 24 años

Las sobrevivientes indicaron que cuando fueron capturadas, los militantes mataron a los hombres y a los jóvenes enfrente de sus familias antes de llevarse a las mujeres y a los niños al bosque.

Una mujer que dio a luz en cautiverio explicó que los jihadistas cortaron el cuello a su esposo enfrente de ella, antes de que fuera separada de sus tres hijos.

El Ejército nigeriano logró liberar a más de 700 mujeres y niños en 2015 en una de las ofensivas contra el grupo islamista Boko Haram.

Las Fuerzas Armadas nigerianas indicaron que en una semana llegaron a rescatar a más de 700 personas retenidas por el grupo islamista, como parte de la l ofensiva lanzada contra Boko Haram.

Las mujeres cuentan que los islamistas no las perdían de vista, incluso cuando tenían que ir al baño.

«No nos permitían movernos ni un centímetro», contó Asabe Umaru a la agencia de noticias Reuters.

«Nos mantenían en un sitio. Estábamos bajo esclavitud”..

Los militantes también obligaron a algunas a casarse con miembros de Boko Haram.

Una comida al día

Todavía sigue siendo un misterio el paradero de las 300 niñas secuestradas en una escuela en Chibok.

Otra mujer describió cómo sólo recibían una sola comida al día.

«Nos daban sólo maíz seco a medio día. No era bueno para el consumo humano», le dijo Cecilia Abel a Reuters. Esto llevó a la malnutrición, la enfermedad y la muerte de algunas de las secuestradas.

«Cada día veíamos la muerte de una de nosotras y esperábamos nuestro turno», comentó Umaru, de 24 años, madre de dos.

Las mujeres y los niños viajaron durante tres días en camionetas desde el bosque de Sambisa donde fueron rescatadas a un campamento en la ciudad de Yola.

Después de haberlas entrevistado, las autoridades determinaron que casi todas son de Gumsuri, una villa cerca del pueblo de Chibok, según informó la agencia de noticias AP.

Combate a Boko Haram

Por el momento no hay indicios de que alguna de las liberadas pertenezca al grupo de las 300 muchachas de Chibok secuestradas por Boko Haram en una escuela hace unos años.

Miles de personas han muerto en el norte de Nigeria desde que el grupo recrudeció la violencia en 2009, tras la muerte de su líder.

El pasado febrero 2015, el ejército nigeriano, con el apoyo de los países vecinos Camerún, Chad y Níger, lanzó la mayor ofensiva contra Boko Haram, recuperando territorio sobre el que había impuesto su control el grupo islamista.

¿Qué se sabe de las 219 niñas secuestradas por Boko Haram en 2014?

abril 2015

Un año después, los padres de 219 adolescentes siguen saber qué ocurrió con sus hijas.

El 14 de abril de 2014, la atención del mundo se centró en un remoto pueblo en el noreste de Nigeria, Chibok. Allí habían sido secuestradas unas 280 adolescentes mientras dormían en su colegio.

La comunidad internacional reaccionó con horror e indignación.

Se organizaron campañas y un movimiento mundial (Devuelvan a Nuestras Niñas) al que se unieron nombres como la primera dama estadounidense Michelle Obama, la Premio Nobel de la paz Malala Yousafzai y millones de nombres más.

Un año después, la atención internacional está centrada en otra parte. Pero 219 niñas siguen desaparecidas y sus padres todavía esperan respuestas.

En febrero de 2015 el testimonio de una mujer que dijo haber visto a más de 50 niñas del grupo que fue secuestrado. Aseguró que las vio hace unas tres semanas en la localidad de Gwoza antes de que militantes de Boko Haram fueran expulsados de la zona por fuerzas gubernamentales.

Sin embargo, no dio muchos más detalles y la incertidumbre continúa.

¿Cómo desaparecieron?

El 14 de abril 2014, alrededor de la media noche, varios hombres armados atacaron la Escuela Secundaria Gubernamental de Chibok.

En el colegio dormían cientos de alumnas. Bajo el pretexto de que la escuela iba a ser atacada por insurgentes, los sujetos armados algunos de los cuales llevaban uniformes del ejército les dijeron a las aterrorizadas adolescentes que estaban allí para llevarlas a un lugar seguro.

En mayo, Boko Haram se hizo responsable del secuestro en un video en el que mostró a las niñas.

Al salir los militantes prendieron fuego y destruyeron los edificios de la escuela.

Posteriormente se informó que 276 adolescentes habían sido secuestradas. 53 de ellas lograron escapar.

Un mes después, el 5 de mayo, Abubakar Shekau, líder del grupo militante islamista Boko Haram, publicó un video en el que se responsabilizaba del secuestro y amenazaba con vender a las niñas como esclavas o casarlas con miembros de la organización.

¿Qué se ha hecho para encontrarlas?

En Abuja, Nasidi Yahaya, desde el comienzo se criticó la reacción del gobierno del anterior presidente Goodluck Jonathan.

El gobierno tardó varias semanas en admitir que realmente había ocurrido un secuestro, explica. «Inicialmente dijo que se trataba de un chantaje político de Boko Haram».

Fue gracias a la campaña (Devuelvan a Nuestras Niñas), que movilizó a millones de personas en las redes sociales, que el gobierno comenzó a reaccionar y la comunidad internacional prometió ayudar en la búsqueda.

Michelle Obama también se unió a la campaña (Devuelvan a Nuestras Niñas).

Durante meses se escucharon informes y promesas de que un rescate era inminente, pero no hubo resultados.

En mayo, el jefe de las Fuerzas Armadas de Nigeria declaró: ‘Sabemos dónde están las niñas’. Pero pasaron los meses y no ocurrió nada..

En una entrevista con la BBC a principio de 2015, el propio presidente Jonathan admitió que no sabía dónde estaban las niñas.

¿Qué pudo haber pasado con ellas?

Con la falta de información sobre su paradero, la desaparición de las jóvenes ha estado envuelta en rumores y teorías.

Se ha dicho, por ejemplo, que se ha visto a las niñas acompañadas por hombres armados cruzando las fronteras de Camerún, Chad y Níger.

Un líder comunitario en Chibok, Pogo Bitrus, le dijo a la BBC en noviembre que había rumores de que algunas de las niñas se vieron forzadas a casarse con militantes.

También se especula que las jóvenes fueron divididas en grupos más pequeños y llevadas hacia los países vecinos.

Pero no ha habido declaraciones oficiales sobre lo que pudo haber pasado con las jóvenes.

Las niñas fueron secuestradas mientras dormían en el internado de Chibok en el estado de Borno.

«Es esta falta de información lo que ha sido más difícil para los familiares», afirma el corresponsal de la BBC en Abuja. «No saber donde están sus hijas o qué pasó con ellas».

La teoría más reciente es que las niñas están en las montañas de Mandara, (en el norte de la frontera de Nigeria y Camerún.

¿Hay posibilidades de encontrarlas? ¿De un rescate masivo?

Tal y como explicó Will Ross, corresponsal de la BBC en Nigeria, a principio de 2015, a pesar de que el que era  presidente Jonathan y su gobierno a menudo habían reiterado que están haciendo todo lo posible por encontrar a las adolescentes, «no todos en Nigeria se lo creian que los políticos estuviesen enfocados en las niñas de Chibok».

En los últimos meses el gobierno estuvo centrado en su campaña para las elecciones presidenciales que se celebraron en marzo.

Ahora que ya ha sido elegido un nuevo presidente, Muhammadu Buhari, los familiares de las niñas esperan que nuevamente haya una voluntad colectiva para encontrarlas.

El presidente Jonathan se vio bajo presión internacional para tratar de encontrar a las jóvenes.

Pero tal como señala Nasidi Yahaya, «las Fuerzas Armadas nigerianas tienen muchos otros problemas que resolver, además de encontrar a las niñas».

«Está la lucha por recuperar los territorios que controla Boko Haram en el noreste del país».

Porque desde que las niñas fueron secuestradas, la situación en esa región se ha deteriorado drásticamente y los militantes de Boko Haram han forzado a comunidades enteras a huir de sus hogares.

Aunque la atención del mundo ha estado centrada en las 219 jóvenes de Chibok, los secuestros y muertes de estudiantes han continuado en la región.

¿Hay renovadas esperanzas de encontrarlas ahora con un nuevo gobierno?

Muhammadu Buhari ya gobernó Nigeria con un régimen militar de 1984 a 1985. Y muchos creen que como exmilitar tiene la experiencia para manejar la situación.

En efecto, cuando se conoció su victoria electoral, Buhari emitió una desafiante promesa contra los militantes de Boko Haram.

Dijo que el grupo islamista «pronto se dará cuenta de nuestra voluntad colectiva. No escatimaremos esfuerzos para derrotar el terrorismo..

La gente tiene esperanzas de que las cosas cambiaran desde la entrada del nuevo presidente.

Los nigerianos creen que está mejor capacitados para abordar estos problemas. Y los ojos ahora están puestos en él.

Mapas que muestran la expansión internacional de Estado Islámico

noviembre 2015

En marzo de 2015 se publicó este artículo sobre la expansión territorial de Estado Islámico. Aunque desde entonces han perdido algunos territorios y ganado otros, muestra la estrategia de avance territorial que ha caracterizado a esta organización.

Los militantes de EI han hecho avances en las últimas semanas en Libia.

«La idea del califato islámico se ha extendido a África Occidental». Con esa contundente frase un portavoz del autodenominado Estado Islámico (EI) anunció que ese grupo militante aceptaba el ofrecimiento de lealtad de Boko Haram, otra organización del extremismo islámico*.

En un audio que se hizo público el pasado jueves y que no ha podido ser verificado independientemente, un hombre que dice hablar en nombre del líder de EI, Abu Bakr al Bagdadi, da la bienvenida a los «hermanos» nigerianos a su coalición.

El portavoz de EI llamó a todos los musulmanes a jurar lealtad a Abu Bakr al Bagdadi.

«Llamamos a los musulmanes de todo el mundo a jurar alianza al califa», afirmó el portavoz del grupo que ha sido condenado a nivel internacional por sus tácticas brutales, como matanzas masivas y decapitaciones.

La alianza es parte de una cruzada internacional del grupo militante islamista que surgió de una rama de al Qaeda en Irak y, tras avanzar en una Siria golpeada por la larga guerra civil, ya ha hecho acuerdos similares con jihadistas de la península Arábiga y el norte de África.

BBC  presentó a través de una serie de mapas el avance internacional del autodenominado Estado Islámico que tiene como objetivo establecer un estado dirigido por un sólo líder político y religioso que sea regido por la ley islámica, la Sharia.

Medio Oriente

El rápido avance en Siria e Irak de los combatientes de EI en 2014 llevó el caos a la región y provocó la reacción de EE.UU. que emprendió bombardeos aéreos contra posiciones claves del grupo.

En junio, el grupo jihadista, al que se han unido combatientes de todo el mundo, anunció la creación de un «califato», un estado islámico que se extendía desde Alepo, en Siria, a la provincia de Diyala, en Irak.

EI controla amplias franjas de ambos países, incluidas las ciudades iraquíes de Mosul y Tikrit, pese a que las tropas gubernamentales iraquíes continúan su avance en esa ciudad.

Estados Unidos lidera una coalición para combatir a los militantes que ha emprendido más de 1.400 bombardeos aéreos contra objetivos de EI en Irak desde agosto.

En la vecina Siria, EE.UU. también ha llevado a cabo más de mil ataques junto con Bahréin, Jordania, Qatar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos en áreas tomadas por EI.

Península Arábiga y el norte de África

En la península Arábiga, Estado Islámico ha establecido vínculos con grupos jihadistas de Yemen y Arabia Saudita.

Así lo anunció en noviembre pasado Abu Bakr al Baghdadi cuando declaró que aceptaba las ofertas de alianza de jihadistas de esos países así como los de Egipto, Libia y Argelia, en el norte de África.

El avance del grupo en Libia se ha reflejado en las últimas semanas en las informaciones de militantes que se asemejan a las tácticas usadas por EI en Siria e Irak.

A mediados de febrero, por ejemplo, se divulgó un video de la supuesta decapitación de 21 cristianos coptos o la muerte de varias personas en un hotel de Trípoli o el secuestro de varios extranjeros petroleros.

Todo eso se produce en un país que vive un vacío político y de seguridad desde 2011, cuando un levantamiento popular y la posterior intervención de una coalición internacional terminaron con el régimen de Muamar Gadafi.

Desde entonces, numerosos grupos armados se disputan el control del país.

África Occidental

La aceptación de la alianza con el grupo islamista Boko Haram sella el avance de EI en África Occidental.

Boko Haram empezó una campaña de ataques con bomba en Nigeria en 2009 en un intento para imponer la ley islámica en el norte del país, donde ya controla diferentes poblaciones.

Además, ha emprendido campañas en países vecinos.

A principios de 2015, el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, le dijo a la agencia estadounidense Voz de América que había militantes de Boko Haram viajando a campos de entrenamiento de Estado Islámico.

Pero no especificó a qué países viajaban y no está claro cuán fuertes son los vínculos entre ambos grupos.

*Este artículo fue publicado originalmente el 16 de marzo de 2015

Niñas secuestradas en escuela en Nigeria son «obligadas a matar en nombre de Boko Haram»

 junio 2015

En abril de 2014 el grupo entró en una escuela de Chibok (noreste de Nigeria) y se llevó a 219 jóvenes, que todavía están desaparecidas.

«Vinieron con cuatro hombres, les degollaron frente a nosotras. Entonces nos dijeron que esto le pasaría a cualquier chica que se negara a casarse».

Mujeres nigerianas que escaparon de Boko Haram hablaron de su experiencia con la BBC y contaron que algunas de las jóvenes secuestradas en una escuela de Nigeria (oeste de África) hace más de un año se unieron a las filas de los jihadistas.

Las testigos aseguran que las jóvenes han sido obligadas a unirse al grupo islamista. Según dicen, las están utilizando para aterrorizar a otros cautivos e incluso están llevando a cabo ejecuciones.

El grupo islamista nigeriano Boko Haram hizo pública su adhesión al autodenominado Estado Islámico en marzo.

Los testimonios no han podido sido verificados de forma independiente pero Amnistía Internacional (AI) asegura que otras muchachas secuestradas fueron obligadas a combatir por Boko Haram.

Coste humano

La organización de derechos humanos señala que desde 2013 Boko Haram ha matado a unos 5.500 civiles en el noreste de Nigeria.

En abril de 2014 el grupo entró en una escuela de Chibok (noreste) y se llevó a 219 jovenes, que todavía están desaparecidas. Muchas de ellas son cristianas.

Las jóvenes están entre las 2.000 mujeres y niñas secuestradas desde 2014 por Boko Haram, según AI pero su caso provocó la atención internacional.

Matrimonios forzados

Miriam (nombre ficticio), de 17 años, escapó de Boko Haram después de estar secuestrada seis meses. Fue obligada a casarse con un militante y ahora está embarazada.

«Nos dijeron que nos preparáramos, que nos íbamos a casar con ellos», recuerda de sus primeros días en el campamento.

Ella se negó junto con otras cuatro muchachas. Fue entonces cuando las amenazaron.

Ante la opción de ser degolladas, accedieron casarse y fueron violadas repetidamente.

«Fue muy doloroso», recuerda. «Estaba allí sólo en cuerpo… No podía hacer nada».

Lavado de cerebro

Estando en cautiverio, Miriam cuenta que conoció a algunas de las jóvenes de la escuela de Chibok. Dice que están separadas del resto.

«Nos dijeron: ‘Vosotras mujeres deberían aprender de sus esposos porque están dando sus vidas por la causa. Debemos ir a la guerra por Alá'».

Asegura que les han «lavado el cerebro» y vieron cómo algunas mataron a varios hombres en su pueblo.

El pasado mayo de 2015 el Ejército nigeriano rescató a 275 mujeres, jóvenes y niños secuestrados por Boko Haram en un bosque en Sambisa.

«Eran hombres cristianos. Ellos (los combatientes de Boko Haram) obligaron a los cristianos a tumbarse contra el suelo. Entonces las chicas les cortaron la garganta».

No fue posible verificar su testimonio pero Amnistía Internacional asegura que sus investigaciones también muestran que algunas chicas secuestradas han sido entrenadas para luchar.

«El secuestro y el trato brutal de las mujeres jóvenes y las chicas parece que es parte de la forma de actuar de Boko Haram», comentó Netsanet Belay, el director de investigaciones para África de AI.

Boko Haram

El grupo ha tratado de establecer un Estado Islámico en la región, pero recientemente perdió terreno en una confrontación con las fuerzas militares de Nigeria, con ayuda de algunos países vecinos.

Cientos de mujeres lograron escapar durante esos enfrentamientos.

Una de ellas es Anna, de 60 años, quien pudo dejar atrás un campamento en el bosque de Sambisa en diciembre, donde había permanecido durante cinco meses.

Ahora se sienta debajo de un árbol cerca de la catedral de Yola, la capital del estado de Adamawa. Sus únicas posesiones son la ropa que llevaba puesta cuando huyó.

Boko Haram empezó una campaña militar para imponer el régimen islámico en el norte de Nigeria en 2009.

Anna asegura que vio a las niñas de Chibok poco antes de huir al bosque.

«Llevaban armas», afirma.

Pero ¿cómo saber que son las muchachas de Chibok?

«Ellos no las esconden. Nos dicen: ‘Estas son sus maestras de Chibok'». Las muchachas enseñan al resto a recitar el Corán, asegura.

Al igual que Miriam, Anna cuenta que las ha visto matar pero dice siente lástima por ellas.

«No es su culpa, fueron obligadas a hacerlo», dijo.

Faith, 16 años

Exponer a las mujeres a la violencia extrema parece ser una estrategia utilizada por Boko Haram para despojarlas de su identidad y de la humanidad, para que pudieran ser obligadas a aceptar la ideología de los militantes.

Faith (nombre ficticio), de 16 años y cristiana, describió cómo los hombres de Boko Haram intentaron forzarla a convertirse a su versión del Islam.

«Cada día al amanecer venían, nos arrojaban un cubo de agua y nos ordenaban levantarnos y empezar a rezar».

«Un día trajeron a un hombre que llevaba uniforme. Nos hizo ponernos en fila y me dijo: ‘Como tú siempre estás llorando, debes matar a este hombre'».

«Me dieron un cuchillo y me ordenaron que le cortara el cuello. Dije que no podía hacerlo». «Le cortaron la garganta frente a mí y me desmayé».

Exponer a las mujeres a la violencia extrema parece ser una estrategia utilizada por Boko Haram para despojarlas de su identidad y poder someterlas para que acepten la ideología de los militantes.

Algunas mujeres que escapan de su cautiverio y quedan estigmatizadas

Algunos familiares han perdido la vida a manos de Boko Haram, otros simplemente las desprecian porque para ellos son «esposas de Boko Haram».

Grupos radicales se concentran en la península de Sinaí en Egipto?

noviembre 2015

El grupo Provincia de Sinaí, aliado a EI, es el más peligroso de los que combaten en Sinaí.

Tras el accidente del avión ruso en la península egipcia de Sinaí el pasado 31 de octubre, la atención internacional giró hacia un grupo afiliado al autodenominado Estado Islámico (EI) que dijo haber sido responsable del desastre donde murieron 224 personas.

Pero Sinaí, un vasto desierto escasamente poblado, principalmente por beduinos, ha sido desde hace tiempo un campo de proliferación de movimientos jihadistas.

Pese a que esa península siempre ha sido de alguna manera inestable, lo que sucedió en 2011 sacó a muchos exmilitantes islamistas de las cárceles.

Y se ha convertido en el principal campo de batalla del ejército egipcio contra la insurgencia.

El llamado Walayat Sinai, o Estado Islámico Provincia de Sinaí, es el grupo más prominente en la región.

Pero hay varios otros grupos extremistas combatiendo a las fuerzas armadas egipcias en Sinaí.

Inicios

La insurgencia jihadista comenzó a concentrarse en la península después de la caída del expresidente Hosni Mubarak, en la llamada Revolución de 2011.

Los grupos radicales se concentraron en Sinaí tras el derrocamiento de Mohamed Morsi.

Siguió multiplicándose tras el derrocamiento del presidente Mohamed Morsi en 2013 y la dura campaña de contrainsurgencia de las fuerzas armadas egipcias contra los simpatizantes de los denominados Hermanos Musulmanes y otros movimientos islamistas.

«Desde hace tiempo, El Cairo ha luchado por controlar los vastos territorios escasamente poblados de la península de Sinaí», dice Emma Graham-Harrison, corresponsal de asuntos internacionales del periódico británico The Guardian.

Allí los islamistas han encontrado refugio junto a contrabandistas, criminales y otros dispuestos a escapar del creciente control oficial.

Pero hasta hace poco más de una década era un lugar donde los extremistas se iban a esconder, entrenar o planear, y no era un lugar donde llevaban a cabo ataques.

La península de Sinaí está escasamente poblada, principalmente de beduinos.

Las cosas cambiaron con la llegada del gobierno del presidente Abdul Fattah al Sisi y con el caos que reina en los países vecinos.

La región se transformó en una zona de combates, dice la corresponsal de The Guardian.

Walayat Sinai

Varias facciones se unieron para formar un grupo con un acceso sin precedentes a fondos y armas, el cual se ha convertido en la franquicia más ambiciosa de EI fuera de Siria e Irak».

El grupo conocido como Ansar Beit al Maqdis (Simpatizantes de Jerusalén), que apareció por primera vez en septiembre de 2011, juró alianza a Estado Islámico en noviembre de 2014 para convertirse en Walayat Sinai.

Provincia de Sinaí está basada en el norte de la península.

Sus blancos por lo general son las fuerzas armadas y de seguridad de Egipto en el norte de Sinaí.

Pero desde julio de este año ha incrementado sus ataques y se atribuyó un atentado contra un barco de la Armada egipcia en el mar Rojo.

Y también dijo ser responsable del atentado contra el avión ruso de Metrojet en días recientes.

Los expertos creen que Walayat Sinai está planeando tomar control de la península para convertirla en un territorio islamista gobernado por EI.

Se cree que Walayat Sinai tiene entre 1.000 y 1.500 miembros activos en la región.

Jund al Islam

Se sospecha que este grupo de bajo perfil está aliado con al Qaeda, los grandes enemigos de EI.

Dos días antes del accidente del avión ruso, Jund al Islam publicó en internet un sofisticado video en el que exhibía sus fortalezas, pero no hacía ninguna amenaza específica.

Jund al Islam publicó un video exhibiendo su fuerza.

Jund al Islam emergió en septiembre de 2013 haciéndose responsable de un doble ataque suicida contra la sede de inteligencia militar egipcia en la ciudad de Rafah, en el norte de Sinaí, en la frontera con Gaza.

2015 ha incrementado su campaña de propaganda declarando ataques de cohete contra Israel. Y en su último video sugiere tener vínculos con al Qaeda en Yemen.

Al Murabitun

No debe confundirse con el grupo establecido en el Sahara, al Mourabitoun. Este, al Murabitun, es una facción egipcia que emergió en julio pasado.

Los expertos afirman que tiene una orientación tipo al Qaeda y se cree que, junto con Jund al Islam, fue formado para monitorear el crecimiento de EI en Egipto.

Su líder, Abu Umar al Muhajir, alias Hisham Ashmawi, es un exoficial del ejército egipcio y fue una figura importante en Ansar Beit al Mawdis antes de que el grupo se aliara a EI.

El líder de Al-Murabitun es Abu-Umar al-Muhajir.

En octubre, Ashmawi emitió un llamamiento para matar a militares egipcios y para vengar las muertes de palestinos en manos de las fuerzas de seguridad israelíes.

Ajnad Misr

Su nombre significa «Soldados de Egipto» y apareció por primera vez en enero de 2014.

En julio y agosto realizó varios ataques en El Cairo.

Se cree que tiene vínculos con al Qaeda ya que sus franquicias en Yemen y África publicaron elegías tras la muerte de su líder en abril.

También coordinó ataques con Ansar Beit al Maqdis antes de que el grupo se uniera a Daesh.

Pero Ajnad Misr ha dicho repetidamente que en sus ataques intenta evitar víctimas civiles.

Hay otros grupos, como la Brigada al Furqan y el Grupo Salafista Jihadista que parecen estar inactivos. Sin embargo, en el pasado han emitido amenazas contra el Estado egipcio.

Mano dura

Lo cierto es que a pesar de la campaña de mano dura del presidente al Sisi, los jihadistas de Sinaí han continuado expandiendo su territorio de batalla y sus ataques.

Los grupos radicales emergieron en Sinaí tras la campaña de mano dura del gobierno egipcio.

“El régimen en Egipto no parece reconocer los nuevos peligros», le dijo a la BBC Omar Ashour, profesor de Estudios de Seguridad de la Universidad de Exeter, Inglaterra, y autor de los libros «La desradicalización de jihadistas» y «De colusión a colisión: relaciones islamistas-militares en Egipto».

«Y no está dispuesto a revisar sus políticas de contrainsurgencia y contraterrorismo«.

Y durante los últimos meses, decía Omar Ashour, «la principal característica de estas políticas ha sido una mezcla de intensa represión con intentos de incorporar a sus filas a ciertos líderes tribales».

Por su parte, el gobierno egipcio asegura que «todo está bajo control».

Tal como lo declaró el presidente al Sisi en julio: «Bajo control no es suficiente para describir la situación (en Sinaí)… la situación está completa y absolutamente muy estable».

Boko Haram, más mortífero que (autodenominado E.I.) DAESH

noviembre 2015

Los islamistas de Boko Haram son la organización violenta que más muertes causó en 2014.

Tras los letales ataques en París, donde el viernes 13 de noviembre murieron 130 personas, la atención del mundo se centró en el autodenominado Estado Islámico (EI), el movimiento extremista que se atribuyó los atentados.

Y esa misma semana el grupo jihadista también llevó a cabo dos ataques suicidas en una zona residencial en Beirut, Líbano, matando a más de 40 personas e hiriendo a más de 180.

A pesar de la violencia perpetrada por EI, sin embargo, no es el grupo que más muertes causó en 2014 en el mundo, según un nuevo estudio publicado por el Instituto para Economía y Paz, un centro de estudios basado en Sidney, Australia.

A nivel global hay cerca de 530 grupos que han sido clasificados por distintos gobiernos como organizaciones terroristas y sólo en 2014 emergieron 33 nuevas organizaciones radicales.

Según el Índice Global de Terrorismo 2015, el grupo más letal es Boko Haram, la organización jihadista activa en Nigeria, Camerún y Chad.

Boko Haram

El Índice que está basado en los datos de ataques de grupos extremistas que la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, ha reunido desde 1970 señala que en 2014 Boko Haram mató a 6.644 personas.

Estado Islámico, por su parte, causó ese mismo año 6.073 muertes.

Boko Haram llevó a cabo 453 ataques en Nigeria en 2014.

Boko Haram declaró una «guerra santa» contra el gobierno nigeriano en 2009 y desde entonces ha llevado a cabo una campaña de violencia en el país africano y sus vecinos.

Y en 2014 la organización llevó a cabo 453 ataques, lo que llevó a un incremento de 300% en muertes por esta causa en comparación con 2013.

Debido a la violencia de esta organización, Nigeria es, después de Irak, el país con el más alto número de muertes causadas por terrorismo.

EI y el Talibán

En segundo lugar el estudio coloca al autodenominado Estado Islámico, que tanto en 2014 como 2015 ha continuado expandiendo sus filas con un incremento en la llegada de extranjeros a sus bases en Irak y Siria.

Según el estudio, desde 2011 han llegado entre 25.000 y 30.000 combatientes procedentes de unos 100 países para unirse al Daesh.

El Daesh controla grandes franjas de territorio en Irak y Siria.

El flujo de combatientes extranjeros sigue siendo alto y se calcula que más de 7.000 reclutas llegaron en la primera mitad del 2015. Lo que pone de manifiesto que sigue habiendo una fuerte atracción hacia este grupo jihadista.

Daesh llevó a cabo en 2014 dos de los ataques más letales del año: en junio de ese año entró en una prisión en Badush, Irak, y mató a 670 prisioneros chiitas.

Y en agosto mató a unas 500 personas de la etnia de los Yazidi en Sinjar, también en Irak.

En tercer lugar está un grupo más antiguo y más conocido: el Talibán, formado en 1994 y constituido por una mezcla de miembros de tribus pashtunes y combatientes muyahidines.

El Talibán ha continuado su campaña de violencia en Afganistán y Pakistán desde que fue derrocado en 2001 tras la invasión dirigida por Estados Unidos en Afganistán.

En 2014 llevó a cabo 891 ataques y causó 3.477 muertes.

Los poco conocidos

En esta lista de grupos más mortales está en cuarto lugar uno que quizás no muchos conocen: los militantes Fulani de República Centroafricana y Nigeria.

«Los fulani, o fula, provienen de un grupo pastoril seminómada involucrado en un conflicto con comunidades agrícolas. El pueblo fula vive en al menos siete países en África occidental y es una tribu formada por más de 20 millones de personas«, según el Índice Global de Terrorismo.

Los autores explican que la insurgencia de los fulani se ha incrementado en el último año debido al aumento de la actividad de Boko Haram.

Boko Haram combate en el norte de Nigeria y los fulani en el centro del país.

De 2010 a 2013 los fulani mataron a unas 80 personas en ataques. En 2014 la cifra aumentó a 1.229 en 154 ataques.

Los fulani fueron responsables de uno de los ataques más mortales de 2014, cuando en abril militantes armados abrieron fuego contra una reunión de residentes y líderes comunitarios en el poblado de Galadima, Nigeria, y mataron a unas 200 personas.

El quinto grupo más mortal del mundo es Al Shabab, que es activo en Somalia, Kenia, Etiopía y Djibuti y mató a 1.021 personas en 2014.

Nuevos movimientos

Otros grupos también poco conocidos causaron dos de los ataques más letales de 2014.

El fundador de Al Mourabitoun, Mokhtar Belmokhtar, pertenecía antes a al Qaeda.

En abril de 2014 el Movimiento en la Oposición para la Liberación del Pueblo de Sudán atacó una mezquita que estaba siendo utilizada como refugio de civiles en la ciudad de Bentiu, en Sudán del Sur, matando a 287 personas.

Y en diciembre de ese año, miembros de Tehrik-i-Talibán (Talibán en Pakistán) detonaron un vehículo cargado de explosivos en un colegio en Peshawar, Pakistán, matando a 157, la mayoría estudiantes.

Aunque al Qaeda se ha visto reducida desde la muerte de Osama Bin Laden en 2007, han surgido varios grupos afiliados a la organización, tanto en África como Medio Oriente, incluidos:

Al Qaeda en el Maghreb Islámico

Al Qaeda en la Península Arábiga

Al Qaeda en Somalia

En 2014 surgieron 33 nuevos grupos extremistas.

Y hay otros grupos descendientes de al Qaeda que se han unido al autodenominado Estado Islámico y comparten su misma estrategia de violencia:

Gama’a al-Islamiyya (Egipto)

Brigada de al Mulathameen (Argelia)

Ansar Dine (Mali)

Al Mourabitoun (Mali, Argelia)

Movimiento Islámico de Uzbekistán (Afganistán, Uzbekistán)

Lashkar e Jhangvi «Ejército de Jhangvi» (Pakistán)

Lashkar e Taiba «Ejército de los buenos» (Pakistán)

Ansar al-Sharia (Libia)

En total en 2014 murieron 32.658 personas, la mayoría civiles, en ataques terroristas en 67 países.

Y tal como aseguran los autores, tras los ataques en París, las bombas en Beirut y una explosión en octubre en Turquía donde murieron 95 personas, es probable que 2016 sea aún más letal.

La niña que desertó de Boko Haram para no matar a su papá

febrero 2016

Al menos 56 personas, en su mayoría mujeres y niños, murieron por el ataque suicida en Dikwa. Casi 70 resultaron heridas.

La mayoría de los muertos fueron mujeres y niños. Y las encargadas del ataque también.

Tres menores fueron elegidas por el grupo islamista nigeriano Boko Haram para la misión suicida que en febrero dejó al menos 56 muertos en el campamento de desplazados de Dikwa, en el noreste de Nigeria.

Aunque sólo dos se hicieron explotar.

Según las autoridades, la tercera niña decidió no detonar su chaleco explosivo cuando se dio cuenta que sus padres y hermanos estaban en el campamento.

«Dijo que le preocupaba la posibilidad de matar a su propio padre», le explicó Algoni Lawan, vocero del gobierno local del área de Ngala a la agencia AFP.

Y su testimonio confirma que al menos algunos de los menores empleados por Boko Haram para sus ataques suicidas están conscientes de la naturaleza doblemente letal de su misión.

Miedo y convicción

«Algunos lo hacen por miedo, otros porque les han lavado el cerebro», le dijo a BBC Mundo Ahmed Abdullahi, del servicio hausa de la BBC.

El ataque se produjo en horas de la mañana, cuando muchos de los desplazados hacían fila para recibir comida.

«En un caso muy similar en Kano, hace unos dos años, una niña que tampoco quiso detonar su chaleco contó que la habían amenazado con enterrarla viva», dijo Adbullahi.

Según el periodista, otras actúan convencidas de que se están ganando el paraíso.

Lla arrepentida de Dikwa les dijo a las autoridades de que había tratado, sin éxito, de convencer a sus compañeras que renunciaran a la misión.

Las tres niñas se habían hecho pasar por desplazadas y pasaron la noche del lunes en el campamento en el estado de Borno, que alberga a unas 50.000 personas que dejaron sus hogares tratando de escapar de la violencia.

Y el ataque se produjo al día siguiente en horas de la mañana, cuando muchos hacían fila para recibir alimentos.

Táctica común

La táctica de emplear mujeres y niñas para sus ataques es cada vez más empleada por los islamistas de Boko Haram.

Hace un mes se reportó que una niña de 10 años había sido empleada para detonar una bomba en un mercado en Maiduguri, también en el estado de Borno», dijo un portavoz del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, al transmitir la condena del Secretario General de Naciones Unidas.

A lo largo de su campaña Boko Haram ha secuestrado a numerosas niñas.

Según el periodista de la BBC en Abuja Abdullahi Kaura Abubakar, los militantes cada vez tienen más dificultades para atacar blancos militares.

Pero el grupo, que en seis años de insurgencia ha secuestrado a numerosas jóvenes, no parece tener problemas infiltrándolas en los campamentos de desplazados.

Así lo reporta The New York Times, Naciones Unidas, estima que desde junio de 2014 Boko Haram ha empleado a 100 mujeres y niñas para ataques antes realizados por hombres.

El grupo, de corte islamista, nació para oponerse a la educación de tipo occidental

El grupo islamista, cuyo nombre significa «Se prohíbe la educación occidental» fue fundado en Nigeria 2002 pero inició operaciones militares en 2009.

Desde entonces ha causado la muerte de unas 20.000 personas y la violencia ha forzado a unos 2,5 millones de nigerianos a abandonar sus hogares.

Pero el grupo, que se declara parte del autodenominado Estado Islámico, ha perdido mucho del territorio que llegó a controlar.

 

 

ESTUVE CERCA DE CONVERTIRME EN TERRORISTA

 

marzo 2016

 

Paramédicos nigerianos transportan a víctimas de un ataque de Boko Haram en el campo de refugiados de Dikwa.

El martes 9 de febrero, dos niñas nigerianas ingresaron a un campo para desplazados al noreste de su país. Minutos después, detonaron sus chalecos explosivos y mataron a 58 personas.

Una tercera niña se había negado a participar en la misión suicida ordenada por el grupo islamista Boko Haram. Esta es su historia.

Hauwa, que no es su verdadero nombre, no sabe su edad, pero parece tener 17 o 18.

Llevaba secuestrada por Boko Haram más de un año cuando sus captores sugirieron el plan para atacar el campo de Dikwa.

A cambio de cumplir la misión, les dijeron a las tres mujeres que irían al paraíso.

Pero Hauwa sabía que debía resistirse a ellos.

«Problemas espirituales»

Decenas de miles de personas viven en el campo de refugiados Dikwa.

«Dije ‘no’, ya que mi mamá vivía en Dikwa. No iría y mataría gente ahí. Prefería ir con mi familia, incluso si moría ahí”.

Sus padres y sus hermanos, excepto uno que había sido capturado con ella, estaban en el campo de Dikwa, en el estado de Borno, con otros 50 mil personas que fueron obligadas a dejar sus hogares.

Pero Hauwa terminó siendo convencida para unirse al grupo y explica cómo:

«Tenía problemas espirituales y Boko Haram me dijo que podía ayudarme a resolverlos»..

No sabemos exactamente qué tenía Hauwa, pero unos llamados «espíritus malignos» la habían llevado a ensuciarse con tierra e incluso a quemarse la mano.

Abubakar Shekau, el líder de Boko Haram, Se desconoce si está vivo o muerto.

Cualquiera que haya sido la razón, vio a Boko Haram como la solución a sus problemas, y la absorbieron.

«Decían que ya que me negaba a casarme otra vez, debía optar por la bomba».

Día típico

Recuerda cómo era un día típico viviendo con los militantes.

«Vivíamos en casas de paja. Cuando mi esposo estaba todavía, cocinaba tres veces al día… Los hombres robaban carne y nos la traían para cocinarla«.

Después de un tiempo, Hauwa se separó de su esposo y volvió a casarse.

Su segundo esposo escapó y cuando se negó a tomar a un tercer esposo, el grupo le sugirió su plan:

Más de dos millones de personas se han visto desplazadas en Nigeria por la violencia del grupo radical Boko Haram.

«Dijeron que ya que me negaba a casarme otra vez, debía aceptar la bomba».

El campo Dikwa para desplazados (IDP) queda a 85 kilómetros al noreste de Maiduguri, la capital de Borno y el lugar de nacimiento de Boko Haram.

Hauwa lo sabía bien y no estaba lejos del lugar en el que estaba retenida por los militantes, así que la noche anterior al ataque, se escapó muy temprano en la mañana.

Su plan era alertar a su familia y otros, avisando en Dikwa del ataque inminente.

Pero llegó demasiado tarde.

«Bolas de fuego»

Falmata Mohamed presenció el ataque suicida de Boko Haram en el campo de refugiados de Dikwa.

Cuando Hauwa alcanzó el campo Dikwa, las otras dos suicidas ya habían atacado. Era el 10 de febrero de 2016.

Un oficial del ejército mostró al equipo de la BBC la escena del ataque.

«Este es el punto donde ocurrió la primera explosión», dice, señalando manchas oscuras en el suelo. Es sangre cubierta por una capa de polvo.

El campo se extiende a ambos lados de una carretera y los residentes todavía tienen que pasar cerca de la escena del ataque todos los días para conseguir agua y comida.

Hay 15.000 personas viviendo aquí y todavía tienen miedo.

Pero no tienen ningún lugar seguro al que ir, así que se quedan aquí.

Ahora dicen que no pueden confiar en nadie, ni siquiera en los niños.

Una mujer de la tercera edad, Falmata Mohammed, recuerda los minutos anteriores al ataque.

«Un soldado estaba tratando de formarnos en colas… Había una mujer que vestía un velo rojo y tenía cabello largo».

Los ataques suicidas de Boko Haram usando mujeres son cada vez más frecuentes en Nigeria, como el ocurrido en esta mezquita en el noreste del país, el pasado 16 de marzo.

Sobre Boko Haram:

Fue fundado en 2002 e inicialmente se enfocó en oponerse a la educación de estilo occidental. Boko Haram significa «La educación occidental está prohibida» en el idioma hausa.

Lanzó sus operaciones militares en 2009.

Ha matado a miles de personas, en su mayoría del noreste de Nigeria, y ha secuestrado a cientos, incluidas 200 escolares.

Se unió a Estado Islámico y ahora se hace llamar «provincia africana occidental» de ese grupo radical.

Ha ocupado una gran área en el noreste de Nigeria, donde declaró un califato. Pero las fuerzas regionales han recuperado gran parte del territorio este año.

 Falmata dice que ella miró alrededor cuando la mujer comenzó a quejarse de los soldados, que estaban tratando de dispersar a la gente.

«Apenas nos movimos a la carretera, ella gritó ‘Wayyo’, diciendo que tenía dolor de estómago… La gente se acercó a ayudarla, trataron de levantarla y fue ahí cuando explotó la bomba».

«Vimos bolas de fuego alrededor de nosotros», y de repente se percató de que estaba rodeada de decenas de cuerpos mutilados.

En 2014, Boko Haram secuestró a más de 200 niñas en edad escolar. Sus madres todavía reclaman que las devuelvan.

Hauwa no vio el ataque, pero unos investigadores militares le mostraron imágenes de las secuelas.

«No era agradable verlas. No está bien cargar una bomba y matar seres humanos», dice. «No sé si las otras chicas sabían que iban a morir cuando fueron a cumplir la misión».

Miedo real

Para los padres en esta parte de Nigeria, Borno, el miedo a Boko Haram es algo muy real.

El grupo está preparado no sólo para llevarse a sus niños, sino para mandarlos de regreso como sus propios asesinos, en los mismos lugares en los que han buscado refugio.

Este es el mismo estado en el que Boko Haram secuestró a más de 200 niñas escolares del pueblo de Chibok en abril de 2014. La mayoría de ellas todavía está desaparecida.

Hauwa decidió desafiar al grupo y escapar, salvándose ella misma y numerosas vidas que se hubieran convertido en sus víctimas.

Hablamos de su futuro, pero cuando llegamos al tema de tener niños, se ríe.

«Me gustaría tener una educación»

Florencio Garrido

Profesor de Seguridad, miembro de las FCSE en R.A.

FUENTES: Las propias, anne soy, ministerios, diarios locales, nacionales, europeos, bbc, diversos blogs y páginas especializadas

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Consideraciones sobre el salario mínimo y la relación empleado-empleador como resultado de la intervención del Estado

estado

Por Alejandro Alarma Cabrerizo

El argumento que se esgrime para defender la aplicación del salario mínimo interprofesional es siempre el mismo: la defensa de los derechos de los trabajadores más vulnerables. Es decir, se entiende que con la aplicación de un salario mínimo se protegen mejor los derechos del trabajador y se conseguirá también un mejor reparto de los “ingresos”, que no los “beneficios” de una actividad empresarial. Por tanto, además, se le atribuye al salario mínimo unas virtudes como catalizador para una mejor redistribución de la riqueza.

Nada más lejos de la realidad. Su efecto es más bien contrario a los beneficios que sus defensores predican. ¿Por qué comento esto? Principalmente por una cuestión de teoría económica, además de por los resultados obtenidos donde se ha aplicado.

La única variable a tener en cuenta cuando hablamos del salario minino es la “productividad”. El salario está directamente relacionado con la productividad y por lo tanto, cualquier subida salarial que no vaya de la mano de un aumento de la productividad tendrá solo un impacto en el nivel de precios, provocando inflación.

 

El principal error de los defensores del salario mínimo es tomar como referencia el “salario nominal”, lo cual no deja de ser otra gran equivocación. Para comprobar correctamente cómo se encuentra el poder adquisitivo de los trabajadores debemos tomar como referencia el “salario real”. Y sabemos perfectamente que éste, solo presenta mejorías cuando ocurren dos cosas: el ya comentado aumento de la productividad y un aumento de la inversión.

El salario real sirve para mostrar si el poder adquisitivo del trabajador se ha reducido como consecuencia de la inflación, o si por el contrario ha aumentado, lo cual sería ideal. Podemos encontrarnos con casos donde el trabajador ha experimentado un aumento salarial, pero este no se ha traducido en un aumento de su poder adquisitivo. Por tanto, la única subida que nos debería interesar son las subidas del salario real ya que se traducirían en un mayor poder adquisitivo para el trabajador. Pero mientras no aumente la productividad, estas subidas solo serán artificiales, como las provocadas por subidas automáticas o programadas del salario mínimo.

Voy a utilizar como ejemplo datos de una economía dinámica como la norteamericana, donde se llevan recopilando estadísticas desde principios del siglo XIX. El primer aumento salarial en EEUU decretado por el gobierno federal ocurrió en el año 1938, y tuvo como resultado un aumento significativo de la tasa de desempleo, especialmente entre los trabajadores con menos formación, curiosamente aquellos a los que estas medidas pretenden ayudar.

Y ¿porque?. Pues, como dice el adagio: «there is no free lunch». En castizo: «no hay tal cosa como una almuerzo gratis, o no es almuerzo, o no es gratis». Cada vez que el gobierno impone una subida del salario mínimo, las empresas actúan en consecuencia, reduciendo personal, jornada laboral, quitando beneficios y por supuesto aumentando el precio final de sus productos. En definitiva, trasladando a los consumidores y por ende a los trabajadores más desfavorecidos el aumento del coste de la contratación.

Por lo que se ve, los políticos parecen no enterarse, o bien, prefieren seguir con el discurso electoralista y populista. Desde 1938 el salario mínimo en EEUU ha experimentado subidas en veintidós ocasiones. Según un estudio publicado en 2012 por Mark Wilson, los aumentos del salario mínimo en gran parte del siglo pasado no tuvieron ningún efecto a la hora de reducir el número de ciudadanos en situación de pobreza. Todo esto unido a los efectos que una subida de precios tendría sobre la inflación son argumentos más que sólidos para posicionarse en contra de la intervención del Estado a la hora de regular las condiciones económico-laborales.

Desgraciadamente, el control sobre el salario mínimo no es la única injerencia del Estado en las relaciones empleado-empleador. Tenemos los dichosos convenios colectivos regulados por sindicatos y gobierno, y que imponen a la fuerza a empresas con realidades económicas totalmente distintas en una especie de “café para todos” que solo sirve para reducir la flexibilidad de las mismas y entorpecer a los empresarios y trabajadores, que son realmente quienes mejor conocen su realidad y podrían establecer sus relaciones de forma más eficiente.

Mientras siga primando el discurso populista y desfasado de la actualidad, y continúe imperando el grito a la razón, seguiremos siendo castigados por un sistema que limita nuestras libertades y nos empobrece a todos.

Impuestos y elusión: ¿sinvergüenzas?

Por Carlos Navarro

Estas últimas semanas hemos estado oyendo mil cosas distintas sobre los ya afamados Panama Papers y los múltiples individuos que en ellos aparecen. Cuantos más datos salían a la luz, más se exaltaban aquellos pseudoanalistas político-económicos conocidos como “cuñaos”, que tardaron muy poco en calificar y señalar a los implicados con vocablos tales como caraduras, ladrones, y un largo etcétera. Pero, ¿lo son realmente?

Aquí se plantean varias líneas de argumentación que debemos tener muy claras a la hora de hablar de todo este asunto de abrir sociedades aparentemente inactivas en otro país con el único fin de pagar menos impuestos. La primera de ellas podría ser: ¿es esto legal? Y la respuesta es , rotundamente.

Hay una diferencia significativa entre evadir y eludir impuestos. La evasión es una actividad ilícita en el marco legal actual, consistente en ocultar bienes o ingresos con el fin de pagar menos impuestos. Esto es, ocultar determinados bienes de tu empresa domiciliada en España al fisco para no pagar los impuestos intrínsecos a los mismos.

La elusión, por otro lado, es una acción legal que persigue evitar o minimizar el pago de impuestos aprovechando los vacíos de la legislación tributaria. Es decir, abrir una empresa en un país cuya presión fiscal es mucho menor que la del país de residencia del individuo para tributar allí y, por ende, pagar menos impuestos.

En el caso de los Panama Papers, hablamos de elusión fiscal, y no de evasión, como se empeñan en vociferar las fuerzas vivas del cuñadismo español.

Hablemos ahora de la legitimidad de esta elusión fiscal. ¿Es legítimo tratar de pagar menos impuestos, aun respetando el marco legal establecido coactivamente por el Estado? Por supuesto que . Es innegable que intentar que las garras de la Administración te arrebaten una parte sustancialmente menor de tu riqueza es plenamente legítimo, lógico y racional. El objetivo esencial de todo individuo productivo sometido a una legalidad de carácter extractivo debería ser, por lo general, intentar reducir en la manera de lo posible la cantidad requisada por el Estado. Nada ni nadie debería atribuirse el supuesto derecho a meter la mano en nuestro bolsillo y pretender que no hagamos nada. Eso es propio de autómatas, no de seres racionales y, supuestamente, inteligentes.

Ahora bien, ¿es consecuente que determinados personajes que aparecen en estos informes traten de eludir impuestos? No. Y me refiero a políticos y otros adoradores del Estado y lo que este supone. ¿Que aparece Vargas Llosa? Bien por él: paga menos impuestos. ¿Que aparece Jackie Chan? Me alegro por nuestro amigo asiático. ¿Daddy Yankee? Bueno, no me gusta su música, pero buena jugada. ¿El rey de Arabia? ¿El presidente ucraniano Poroshenko? ¿Gunnlaugsson, el primer ministro islandés? ¿Pedro Almodóvar? Ah, aquí cambia la cosa. Y, ¿por qué cambia, exactamente? Muy sencillo: esta gente, o bien se dedica a establecer la legislación impositiva de la que hablábamos antes, o bien idolatra el papel del Estado y exige, incluso, más estructura estatal y, por ende, más impuestos (menos el IVA cultural imaginario, claro).

Así pues, podemos decir que, aunque la elusión fiscal y tratar de pagar menos impuestos es un acto totalmente legítimo y comprensible, existe una especie de línea roja moral que puede determinar cuándo es correcto que una persona concreta lo haga, y cuándo no.

Aunque imagino que a estos últimos individuos les importa más bien poco lo que pueda opinar yo, o lo que es moral y lo que no, creo que es apropiado romper una lanza a favor de los cuñaos. O, al menos, de parte de su planteamiento. ¿Son los presentes en la lista de los Panama Papers unos sinvergüenzas? Mayormente, no. Algunos de los presentes sí podrían ser clasificados como tales, en tanto en cuanto no comulgan con el ejemplo que pretenden dar a los ciudadanos obligados a cumplir con la legalidad en la que se establece una presión impositiva lo suficientemente excesiva como para que haya gente que se plantee trasladar su capital a los mal llamados “paraísos fiscales” que son, realmente, refugios fiscales.

¿La solución? Más sencilla, imposible: reducción drástica de impuestos, competencia fiscal efectiva entre países, y flexibilidad mayor en la legalidad vigente. Solo así conseguiremos que la gente deje de huir de nuestro país en busca de lugares más favorables para la inversión, el ahorro y, en definitiva, la conservación de los bienes propios y legítimos del individuo.

La Cheka, el abuso de poder de la policía secreta del gobierno comunista

En 1917 la situación de la Rusia post zarista, tras el derrocamiento del Gobierno Provisional por parte de los bolcheviques, era caótica. Era un momento muy complicado de manejar para el reciente gobierno comunista de Lenin. Existían muchos enemigos políticos y también se sucedían los actos vandálicos, los saqueos, las manifestaciones…

Los socialrrevolucionarios (enemigos de Lenin), otras facciones políticas contrarias al nuevo gobierno, los huelguistas y obreros descontentos con la situación actual provocaban disturbios y manifestaciones, a los que Lenin respondía con puño de hierro.

Para controlar estas y muchas otras situaciones consideradas peligrosas y contrarrevolucionarias se creó la Cheka (en castellano: Comisión Extraordinaria De Todas las Rusias para Combatir la Contrarrevolución, la Especulación y el Abuso de Poder), la cual creció en sus atribuciones y en su brutalidad de forma muy rápida.

Estaba dirigida por Félix Dzerzhinsky (del que hablaremos luego más ampliamente). La Cheka era heredera de la Okhrana, el Servicio de Seguridad zarista, también brutal y muy dura en sus actuaciones, pero que pronto quedaría eclipsada par las inhumanas acciones y las bestiales represalias que protagonizaría la Cheka de Dzerzhinsky.

La Cheka actuaba contra todo aquel que consideraba enemigo de la Revolución, y creedme cuando digo que la horquilla de gente a la que se acusaba de este concepto se amplió de forma potencial.

Los sucesos definitivos que radicalizaron aún más a la Cheka fueron el asesinato de Moses Uritsky (jefe de la Cheka de Petrogrado) y el posterior intento de asesinato de Lenin, ambos en 1918. Las represalias fueron brutales y despiadadas.

En el entierro de Uritsky se veían pancartas donde ponía !viva el Terror Rojo!

La pena de muerte que había sido abolida en 1917 tras el derrocamiento del Zar, pero a petición de la Cheka fue reinstaurada y utilizada de forma sistemática por la propia Cheka, a parte de las continuas torturas a los que los “enemigos de la Revolución” eran sometidos para sonsacar nombres de enemigos y planes antigubernamentales.

Para acabar con la “conspiración contrarrevolucionaria” Dzerzhinsky ordenó miles de asesinatos por un periodo de tres años.

La Cheka actuaba como juez y verdugo, asesinando, torturando y encarcelando sin piedad a miles de personas, las cuales nunca sabremos si eran culpables de los delitos que les atribuían.

No era casualidad que muchos dirigentes regionales de la Cheka fueran psicópatas sin escrúpulos, gente sádica y retorcida como Gleb Bokii, que se jactaba de haber fusilado a 800 personas y encarcelado a más de 6000, también era conocido por sus frecuentes agresiones sexuales a prisioneras.

La Cheka utilizaba varios métodos terribles para cumplir sus objetivos, los cuales iban desde dejar sin cartillas de racionamiento, a torturas brutales, a ejecuciones sumarias y reclusiones en campos de concentración donde las condiciones de vida y de trabajo eran inhumanas y deplorables.

Mataban a la gente fusilándola, quemándola viva, ahogándola, ahorcándola…muchas veces después de haberla torturado incansablemente.

La Cheka era tan sádica y brutal que incluso Lenin (que la había apoyado sin fisuras) sabía que algo tenía que cambiar, ya que los propios bolcheviques la temían.

Así que en 1922, tras varios años de sembrar el terror, fue eliminada de forma definitiva y se procedió a la creación de otra organización en su sustitución, la GPU (posteriormente OGPU) , aunque Félix Dzerzhinsky continuó al frente.

El jefe de la Cheka fue un joven obrero con una ideología socialista

Félix Dzerzhinsky

y marxista, fue encarcelado en innumerables ocasiones y liberado en 1917 tras el éxito de la Revolución.

Siendo dirigente de la Cheka se le conocía como Félix de hierro, y no se le llamaba así por casualidad, tenía una voluntad inquebrantable y un fanatismo absoluto por la causa comunista, vivía de una forma completamente austera, apenas comía, ni dormía ni tenía gastos superfluos (al contrario de otros de sus compañeros de la cúspide comunista) y era un completo adicto al trabajo, pasaba el día (y la noche) recopilando informes y ordenando ejecuciones.

Era una persona de cabeza fría pero un “trabajador” implacable por la Revolución, con lo que esto implica en cuanto a los asesinatos y el sufrimiento que causó.

Murió en 1926 por un infarto tras un discurso. En la KGB se le consideraba un ídolo y un ejemplo.

El gobierno de Gorbachov derribó la estatua que había del en Moscú, pero el actual gobierno ruso ha repuesto su estatua en el Ministerio del Interior .

FUENTE: Tras la nube de Oort

YO soy islamófobo.

Una guerra que no podemos ganar.

Dejando a un lado el postureo. Dejando a un lado declaraciones miserables como la de Mariano Rajoy diciendo que “no es una guerra de religiones”. ¿Qué nos queda? ¿Qué hacer?

No podemos ir a los países musulmanes a hacer la guerra contra millones de personas que ni quieren la democracia, ni el respeto a los derechos humanos, ni la igualdad de hombres y mujeres, ni el progreso económico.

Bush lo intentó y fracasó. Y sólo consiguió el odio contra él, en Occidente y en el mundo musulmán.

No podemos cambiarlos.

Ellos seguirán matándose entre ellos y a los demás. Seguirán teniendo tres o cuatro hijos por mujer con las consecuencias demográficas y económicas que eso tiene.

Tampoco quieren cambiar cuando llegan a Europa.

Cuando una guerra no se puede ganar lo único que se puede hacer (dejando a un lado la rendición preventiva de la izquierda retrógrada) es sencillamente frenarla, aislarla. Y eso implica levantar fronteras, barreras, expulsar a los enemigos e intentar depender en lo mínimo del comercio con ellos.

Triste paro es así.

Todo lo demás es postureo.
A lo mejor me equivoco.
Espero propuestas RACIONALES.

Y no, yo no pongo lacitos negros ni otros símbolos de postureo (lo siento Luis).
Y estoy harto de los que comparan el cristianismo con el islam.
Y estoy harto de los que justifican los crímenes contra occidentales porque los terroristas “también matan musulmanes”
!Qué estupidez!
Y estoy harto de los que justifican los crímenes porque “Bush invadió Irak”.

Y estoy harto de los que justifican a criminales como Saddam Hussein, Gadafi o Assad porque “mantienen o mantuvieron regímenes laicos”.
Y estoy harto de los que hablan de Islam moderado. Muy bien, cuando hagan su Revolución liberal e industrial hablamos.

Nosotros NO PODEMOS HACERLA POR ELLOS.

Pero el movimiento se demuestra andando, ¿Para cuándo las mujeres van a poder conducir un coche en Arabia Saudí?

Podemos hacer cosas racionales o seguir como hasta ahora… con el postureo y la crítica a los islamófobos.

Yo soy islamófobo.

Islam 03