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Señor socialista, ¡apadrine usted a un refugiado!

Posted by Óscar Ramos del Cano

Caminaba yo tranquilamente por las calles del centro de mi querida ciudad, León, cuando de pronto diviso en la distancia una manifestación de un centenar de personas. Según me voy acercando, consigo identificar entre la multitud varias banderas del PCE, y me comienzo a preguntar: ¿estarán quejándose de los recortes del gobierno neoliberal del PP? ¿Será el motivo de sus quejas el calentamiento global fruto del maldito capitalismo? ¿Pudieran estar quejándose quizá por los salarios de miseria a los que los malvados empresarios someten a la clase obrera? Pues no. La hipocresía de la ideología socialista siempre consigue superar las expectativas de las benevolentes mentes de nosotros, los liberales. La pancarta que encabezaba la manifestación rezaba lo siguiente: “Tod@s con los refugiad@s”. En el panfleto que repartían entre los viandantes, especificaban aún más en qué consistía este apoyo:” Demandaremos solidaridad entre los estados europeos para la acogida de las personas refugiadas que se encuentran en Grecia y en Italia.”

Pues bien, socialistas, yo demando mayor solidaridad entre VOSOTROS y los refugiados. La expresión “el Estado” es la excusa universalmente usada por vosotros para expresar de forma indirecta qué deseáis hacer con el dinero de los demás. ¿Son realmente sinceras vuestras palabras de solidaridad cuando os manifestáis públicamente para que una institución armada robe por la fuerza dinero a millones de individuos para dárselo a los refugiados? Por favor, responded a esta pregunta: ¿Por qué no os hacéis VOSOTROS cargo de los gastos y os empeñáis en hacer uso del dinero de los demás?

Voy a poner ejemplos concretos. Pablo Iglesias afirma en la web de Podemos amasar en su cuenta de ahorro 112.000 euros. ¡Hágase usted cargo! ¡Apadrine a un refugiado! Jose Miguel Monzón, el “Gran Wyoming”, posee 16 pisos y cobra 900.000 euros. ¡Apadrine a un refugiado! Jorge Lago, dirigente de Podemos, manifiesta en la web de la formación morada poseer en una cuenta 826.000 euros. ¡Apadrine a un refugiado! Por otro lado, en las últimas elecciones, Podemos y su coalición obtuvieron más de 5 millones de votos. Según los últimos datos, el número de refugiados sirios casi llega a los cinco millones. Votantes de Podemos, ¡apadrinen cada uno de ustedes a un refugiado!

Atención, socialistas. Nadie tiene derecho al dinero, al tiempo, al esfuerzo y los recursos de los demás. No existen los derechos “sociales”. No existe el derecho a vivir a costa de otro sin su consentimiento. Y todo aquel que quiera ayudar a otro, debe hacerlo con sus propios recursos o con los recursos de aquellos a los que pacíficamente haya conseguido convencer. No hay duda de que muchos de esos millones de refugiados son gente honesta y que están padeciendo una desgracia de la que no son culpables. No hay duda por tanto de que, desde la benevolencia del que tiene una vida completa y aspiraciones personales satisfechas, ayudar a estas personas resulta algo honestamente bueno y verdaderamente solidario. Pero con el dinero propio. No exijan a los demás mediante la coacción del estado qué deben de hacer con su dinero cuando ustedes mismos no lo hacen con el suyo.

Es posible que mis palabras caigan en saco roto ante los oídos de socialistas (de todos los partidos). Cuento con ello. Su motivación política no es la ayuda a los desfavorecidos, sino la envidia hacia los virtuosos y el deseo de vivir de los demás. En todo caso, no me resigno a que la izquierda campe a sus anchas con su hipocresía monumental y yo, al menos, les señalaré con el dedo.

O.R.

A LO QUE YO AÑADO: Y lo llevo diciendo desde hace la tira, ¿y porque los ricos paises del Golfo Pérsico y la Península Arábiga, que tienen el dinero por castigo NO ACOGEN A NI UN SOLO REFUGIADO, CUANDO, ADEMÁS, LA INMENSA MAYORIA DE ELLOS SON DE RELIGIÓN MUSULMANA Y MUCHOS DE ELLOS HERMANOS ÁRABES?

No solo es eso, es que los inmigrantes que tienen trabajando en sus costosos caprichos de edificios descomunales, islas artificiales, etc., trabajan mas que de sol a sol, en unas condiciones infrahumanas y todos los dias mueren varios de ellos en las obras.

Y DE ESO NI LA PRENSA NI ESTOS «SOLIDARIOS IZQUIERDISTAS» DICEN ABSOLUTAMENTE NADA (y no digamos con el tema de los gays, lesbianas y el trato a la mujer, NI FEMINISTAS NI IZQUIERDISTAS LEVANTAN LA VOZ Y MUCHO MENOS SE MANIFIESTAN CONTRA ELLO, CALLAN COMO PUTAS)

¿Ley de la sharia, o una ley para todos?

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por Denis MacEoin
28 de Mayo de 2016

Con la afluencia de millones de musulmanes en Europa, algunos desde Siria, otros de lugares tan lejanos como Afganistán o la África subsahariana, varios países están experimentando ya altos niveles de descomposición social. Varios artículos han explicado los problemas que han surgido en países como Suecia y Alemania. Esos problemas son de naturaleza socioeconómica: cómo acomodar a tal influjo de migrantes, los crecientes costes de proporcionarles alojamiento, alimentos y ayudas, y los gastos derivados de reforzar la vigilancia policial en algunos lugares donde la anarquía va en aumento. Si los migrantes siguen entrando en los países de la Unión Europea al ritmo actual, es probable que estos costes se disparen; en algunos países, como Hungría, ya han visto lo contraproducente y autodestructiva que ha sido la recepción en Europa de casi cualquiera que haya alcanzado sus fronteras.

El impacto inmediato de estas llegadas no será, sin embargo, un problemaINMIGRACIÓN5 sencillo, algo que se pueda remediar con restricciones en las cifras, deportando a migrantes ilegales o construyendo vallas. En las últimas décadas, algunos países europeos –en especial Gran Bretaña, Francia, Alemania y Dinamarca– han recibido grandes cantidades de inmigrantes musulmanes, la mayoría a través de canales legales. Según un informe del Centro Pew en 2010, han entrado más de 44 millones de personas en toda Europa, una cifra que se espera que crezca hasta los 58 millones en 2030.

La ola migratoria de los países musulmanes que comenzó en 2015 seguramente hará crecer sustancialmente estas cifras. En Francia, los ciudadanos de las antiguas colonias francesas en Marruecos, Argelia y algunos estados subsaharianos, junto con los migrantes de otros países musulmanes de Oriente Medio y Asia, forman una población estimada de varios millones, y se calcula que es la población musulmana con más tamaño en Europa. A Francia le sigue de cerca Alemania, país que está aceptando en estos momentos a una gran cantidad de inmigrantes. Actualmente hay unos 5,8 millones de musulmanes en Alemania, pero se espera en general que esta cifra crezca exponencialmente en los próximos cinco años o más.

Reino Unido tiene, con unos 3 millones, la tercera mayor población musulmana de Europa. El islam es hoy la segunda religión por tamaño en el país. La mayoría de los primeros musulmanes británicos llegaron de áreas rurales de Pakistán (como Mirpur y Sylhet, en Bangladés) desde la década de 1950. Con el tiempo, muchos musulmanes británicos se han integrado bien en el conjunto de la población. Pero en general, la integración ha sido un grave problema, especialmente en ciudades como Bradford, o en algunas áreas de Londres, como Tower Hamlets, y hay indicios de que, con el tiempo, la asimilación no se vuelve más fácil, sino más difícil. Un informe de 2007 del think tank británico Policy Exchange, Living Apart Together, reveló que miembros de generaciones más jóvenes eran más radicales y ortodoxos que sus padres y abuelos, un giro casi sin precedentes dentro de una población inmigrante de tres o más generaciones. La misma pauta se puede observar en toda Europa y en Estados Unidos. Una señal visible de este deseo de mantenerse al margen de la sociedad general es el aumento continuo en las cifras de musulmanas jóvenes que visten niqabs, burkas y hiyabs, que antes eran sólo una tradición, y que ahora al parecer se consideran una obligatoria afirmación de la identidad musulmana.

En Alemania, el número de salafistas creció un 25 por ciento en la primera mitad de 2015, según un informe de The Clarion Project. El salafismo es una modalidad del islam que insiste en aplicar cualquier cosa que dijeran o hicieran Mahoma y compañía, en no tolerar cualquier adaptación al cambio de los tiempos y en no reconocer la democracia o las leyes de origen humano. Esta negativa a adaptarse la ha expresado muy bien el ayatolá de Irán, Ruholá Jomeini:

«El islam no está constreñido por el tiempo o el espacio, porque es eterno (…), lo que Mahoma permitió es permisible hasta el Día de la Resurrección; lo que prohibió está prohibido hasta el Día de la Resurrección. No es permisible que se suplanten sus preceptos, o que sus enseñanzas caigan en desuso, o que los castigos [que él estableció] se abandonen, o que los tributos que él impuso se suspendan, o que cese la defensa de los musulmanes y de sus territorios.»

La mayor expresión de este fracaso de la integración, en realidad una deliberada negativa a ello, se puede encontrar en las aproximadamente 750 zones urbaines sensibles en Francia,zonas vetadas controladas por los musulmanes, adonde la policía, los cuerpos de bomberos y otros representantes del orden social no se atreven a ir por miedo a que se desencadenen disturbios y ataques. Ahora existen zonas similares en otros países europeos, en especial en Suecia y Alemania.

En Reino Unido, las cosas no han llegado hasta el punto de que haya lugares donde la policía y otros cuerpos no se atrevan a entrar. Pero en algunas zonas dominadas por los musulmanes, los no musulmanes podrían no ser bienvenidos, especialmente las mujeres que vayan «inadecuadamente» vestidas. Según el censo británico de 2011, hay más de cien enclaves musulmanes en el país. «La población musulmana supera el 85 por ciento en algunas partes de Blackburn», señala el experto Soeren Kern, «y el 70 por ciento está concentrado en media docena de distritos de Birmingham y Bradford». Las cifras son similarmente altas en muchas otras localidades británicas.

Majid Nawaz, de la Quilliam Foundation contra el extremismo, ha hablado de la tendencia al alza de algunos jóvenes musulmanes radicales de patrullar sus calles para imponer una aplicación estricta de la ley islámica de la sharia a musulmanes y no musulmanes, que contraviene directamente los estándares legales británicos.

En Gran Bretaña, los «Musulmanes Contra los Cruzados» han declarado hace poco un Proyecto de Emiratos Islámicos, con el que buscan reforzar su versión de la sharia en doce ciudades británicas. Entre sus objetivos han mencionado dos distritos de Londres, Waltham Forest y Tower Hamlets. No es de extrañar, pues, que en esos dos distritos «patrullas musulmanas» encapuchadas hayan tomado las calles y empezado a aplicar una estricta visión de la sharia a sus desprevenidos habitantes. Las «patrullas musulmanas» advierten de que el alcohol, la ropa «inmodesta» y la homosexualidad están ahora prohibidas. Para sumar a las amenazas, todo esto se graba y se sube a internet. Ahora, en el este de Londres algunas tiendas ya no se sienten libres de contratar a mujeres que vayan descubiertas o a vender alcohol sin temor a revanchas violentas.

Nawaz escribía después: «Las patrullas musulmanas podrían volverse mucho más peligrosas, y tal vez estén dispuestas a lisiar o a asesinar si se les unen yihadistas curtidos por el combate». Los musulmanes han dado palizas por fumar durante Ramadán; los no musulmanes han tenido que marcharse por ir con alcohol por las calles británicas.

Un reciente informe de Rahem Kassam cita a policías británicos que admiten que a menudo han tenido que pedir permiso a los líderes musulmanes para entrar en ciertas áreas, y que tienen instrucciones de no acudir a su trabajo o a ciertos lugares vestidos de uniforme.

Esta es la piedra angular sobre la que gira gran parte de los problemas: creer que la ley islámica tiene todo el derecho a ser puesta en práctica en los países no musulmanes, y la insistencia en que un sistema paralelo, aun desigual, pueda funcionar junto a los códigos legales civiles y penales a los que se adhiere la mayoría de los ciudadanos del país. A más de un no musulmán se le ha obligado a abandonar «territorio islámico», y algunos radicales han intentado establecer «zonas controladas por la sharia», donde sólo se aplican las leyes islámicas. Han puesto pegatinas en farolas y otras partes que dicen: «Estás entrando en una zona controlada por la sharia», donde no puede haber alcohol, ni juego, ni drogas, ni tabaco, ni pornografía, ni prostitución, ni siquiera música o conciertos.

Y eso no es todo. Soeren Kern escribió en 2011:

Un grupo musulmán en Reino Unido ha lanzado una campaña para convertir doce ciudades británicas –incluyendo lo que llama «Londonistán» en estados islámicos independientes. Los llamados Emiratos Islámicos funcionarían como enclaves autónomos regidos por la ley de la sharia y operarían completamente al margen de la jurisprudencia británica.

El Proyecto de los Emiratos Islámicos, lanzado por la organización Musulmanes Contra los Cruzados, menciona las localidades británicas de Birmingham, Bradford, Derby, Dewsbury, Leeds, Leicester, Liverpool, Luton, Manchester, Sheffield y también Waltham Forest, al norte de Londres, y Tower Hamlets, al este, como objetivos para la aplicación general de la ley de la sharia.

Todo esto es, por supuesto, ilegal. La ilegalidad no podría estar más clara. Aquí vemos que autoproclamadas entidades musulmanas desafectas actúan para ejercer el poder de imponer la ley en las calles de las ciudades europeas y, en la práctica, el mandato de la ley islámica rige en muchos pueblos y ciudades. No hace mucho, una considerable cifra de musulmanes de París y sus alrededores entraron en la ciudad y tomaron calles enteras con el fin de practicar la oración de mediodía del viernes. Se bloqueó el tráfico, los residentes no podían entrar o salir de sus casas, los comercios tuvieron que cerrar porque los clientes no podían llegar a ellos; y mientras tanto, la policía no hacía nada, observaba sin interferir, sabiendo que, si actuaban para preservar la ley, se desencadenarían disturbios. En internet se pueden encontrar vídeos de estos incidentes. Se sabe que, en los lugares donde las bandas de radicales operan como si fuesen mafias, se producen crímenes como los asesinatos por honor, la mutilación genital femenina (MGF), la expulsión –o algo peor– de las personas consideradas apóstatas, etc. Lo más común es que muchos estados occidentales se vean impotentes para evitar los matrimonios forzosos y con menores, el velo obligatorio, la poligamia y otros.

La policía, por temor a que la acusen de racismo e «islamofobia», es reacia a tomar medidas: en 2014 y 2015, la policía y los trabajadores sociales hicieron la vista gorda a los acosos sexuales, la prostitución y las violaciones de bandas musulmanas a adolescentes británicas en localidades como Oxford, Birmingham, Rochdale y Rotherham. El informe del profesor Alexis Jay sobre la situación sólo en Rotherham demostraba la grave dejación de varios organismos, desde la policía a los servicios sociales. Los delitos en estos casos eran, por supuesto, una vulneración de la ley de la sharia, no su aplicación[1]. Sin embargo, parece haber también una postura que defiende que los musulmanes tienen derecho a comportarse como quieran, y que la aplicación de la ley británica es irrelevante. En un juicio contra nueve hombres en Rochdale, el juez Gerald Clifton estableció en su sentencia: «Todos ustedes han tratado a las víctimas como si no mereciesen ningún respeto; no eran parte de su comunidad o religión.» Esta declaración ilustra por sí sola el fondo del problema.

Pero el choque de la ley islámica con la ley nacional en varios países europeos se ha centrado sobre todo en el establecimiento de consejos de la sharia o tribunales de la sharia. Éstos han provocado un debate más amplio que la financiación islámica, incluso, que ahora está muy bien situada en el sistema bancario internacional, pese a que es como si la Alemania del Tercer Reich tuviese su propio sistema bancario en el que todas las transacciones fuesen exclusivamente destinadas a fortalecer el Tercer Reich. En Gran Bretaña, este año, se ha sabido que, para financiar las costosas reformas de la Cámara de los Lores y la Cámara de los Comunes, se ha llegado a un acuerdo para utilizar bonos islámicos. Una de sus consecuencias es que los lores y los miembros del Parlamento no podrán tener bares ni consumir alcohol en sus propias instalaciones.

El debate sobre el tribunal de la sharia ha sido particularmente intenso en Reino Unido, donde desde 2008 ha habido intentos (algunos con éxito) de introducir la sharia en el sistema legal. En una charla en el Consejo Musulmán de Londres en julio de ese año, el juez Phillips, presidente del Tribunal Supremo, declaró que consideraba que la introducción de la sharia en Reino Unido sería beneficiosa para la sociedad, siempre que no contravenga la ley británica. Es esa condición la que no se ha cumplido. No muchos meses antes, en febrero, Rowan Williams, arzobispo de Canterbury, la principal figura de la iglesia británica –y también, como Phillips, con escaño en la Cámara de los Lores–, expresó la opinión de que sería apropiado que los musulmanes británicos utilizasen la sharia. Sostenía que «dar un estatus oficial a la ley islámica en Reino Unido ayudaría a lograr la cohesión social, porque algunos musulmanes no se ven reflejados en el sistema legal británico». Y prosiguió:

No es como si estuviésemos trayendo un sistema rival y extranjero; ya tenemos en esta comunidad una serie de casos en los que la ley internacional de las comunidades religiosas es reconocida por la ley local (…) Hay margen para averiguar cómo se podrían acomodar constructivamente algunos aspectos de la ley musulmana, al igual que hemos hecho con algunos aspectos de otras leyes religiosas.

Ahí es donde empezó el debate. La sugerencia de Williams de introducir la sharia fue rechazada de inmediato por el primer ministro, Gordon Brown, y por Sayeeda Warsi, parlamentaria conservadora y ministra en la oposición de Cohesión de la Comunidad y la Acción Social. Warsi, ella misma musulmana, decía lo siguiente:

Las declaraciones del arzobispo no ayudan y pueden agravar la confusión que ya existe entre nuestras comunidades. (…) Debemos asegurarnos de que las personas de todas las culturas y religiones son tratadas como iguales ante la ley. La libertad dentro de la ley permite respetar algunas prácticas religiosas. Pero seamos absolutamente claros: todos los ciudadanos británicos deben someterse a las leyes británicas desarrolladas por el Parlamento y por los tribunales.

Sin embargo, un año antes, la sharia ya había entrado en el país. Una organización llamada Tribunal de Arbitraje Musulmán se erigió a sí misma a raíz de la Ley de Arbitraje de 1996. Ésta permite que particulares y empresas accedan de mutuo acuerdo a someterse a una reunión en la que una tercera parte decide sobre los argumentos en conflicto. El acuerdo mutuo es, por supuesto, el elemento en el que se basa la ley. Los tribunales musulmanes se limitan a los asuntos económicos y de propiedad. Utilizan las normas de la sharia para intervenir no sólo entre musulmanes, sino también entre no musulmanes que quieran resolver sus litigios según los estándares de la sharia. Desde 2007, la MAT ha abierto tribunales en Nuneaton, Londres, Birmingham, Bradford y Manchester. Se consideran todos legales, y sus sentencias pueden ser confirmadas por los tribunales del condado y el Tribunal Supremo.

La aquiescencia a la regularización de la sharia dentro de los procesos legales de Reino Unido recibió un gran impulso durante un breve periodo cuando, en marzo de 2014, la Law Society publicó una guía de instrucciones para permitir que determinados procuradores prepararan testamentos «conformes con la sharia», aunque pudiesen discriminar a las viudas, a los no musulmanes, a las herederas, a los hijos adoptados y otros. Cuando empezó a acalorarse el debate y la Law Society recibió duras críticas, retiró algunos meses después la guía y se disculpó por haberlas presentado. Fue un sano ejemplo de cómo el debate abierto puede lograr resultados en las sociedades democráticas.

Por esa época, no obstante, había unos 85 consejos de la sharia en funcionamiento, la mayoría de ellos abiertamente, y otros en las trastiendas, por todo Reino Unido. A todos les fue garantizado el reconocimiento de las instituciones. Estos consejos se confunden a menudo con los tribunales de arbitraje, pero en realidad son muy diferentes. Un consejo (a veces llamado tribunal) funciona como un servicio de mediación, también legal en la ley británica. Sin embargo, las decisiones de estos consejos no están contempladas por la ley británica. Suelen estar compuestos por un pequeño grupo de ancianos con diversos grados de formación en leyes islámicas, y por lo general dictan consejos o fatwas [opiniones religiosas] basadas en las sentencias de cualquiera de las principales escuelas de derecho musulmán.

Son estos consejos los que causan mayor preocupación, especialmente el limitado rango de materias sobre las cuales dictan sentencias: matrimonio, divorcio, custodia de los hijos y herencias. En todos estos ámbitos, las preocupaciones residen principalmente en el tratamiento a las mujeres musulmanas. Entre los principales críticos de la sharia en estos temas es uno de los miembros más visionarios de la Cámara de los Lores británica, la baronesa Caroline Cox[2]. Lo primero que hizo tras entrar en la Cámara de los Lores fue partir en un camión de 32 toneladas a varios países comunistas –Polonia, Rumanía y la Unión Soviética– para llevar medicinas al otro lado del Telón de Acero. Fue uno de los primeros políticos que se tomó en serio la amenaza del islam, exponiendo sus argumentos en un libro en 2003, The ‘West’, Islam and Islamism. Is ideological Islam compatible with liberal democracy?

Esta preocupación por el islamismo y su incompatibilidad con las normas de la democracia laica se centra especialmente en la aplicación de la ley de la sharia dentro de países como Reino Unido, donde se considera que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Hablando sobre los tribunales de la sharia en 2011, la baronesa Cox declaró:

No podemos quedarnos sentados cómodamente en nuestros sofás rojos y verdes mientras algunas mujeres están sufriendo un sistema que es completamente incompatible con los principios legales sobre los que se fundó este país… Si no hacemos nada, estaremos consintiéndolo.

Hace poco realizó un reportaje titulado A Parallel World: Confronting the abuse of many Muslim women in Britain today, publicado por la editorial Bow Group. En él, no sólo describe los problemas a los que se enfrentan muchas musulmanas en los consejos de la sharia, sino que presenta el amplio testimonio de mujeres que han sufrido discriminación y abusos por parte de estos «tribunales».[3]

En mayo de 2012, la baronesa Cox presentó su primer proyecto de ley sobre Servicios de Arbitraje y Mediación (Igualdad) en la Cámara de los Lores. El proyecto de ley tuvo su segunda lectura en octubre de ese mismo año, pero no pasó de ahí. Estuvo respaldado, sin embargo, por un extenso conjunto de pruebas presentado en un documento, Equal and Free?, de la National Secular Society. En junio de 2015, Cox presentó una versión modificada del proyecto de ley. Tuvo su segunda lectura en octubre, y en noviembre llegó a la fase de comisión. Aún tiene que pasar por algunas fases más hasta que pueda enviarse a la Cámara de los Comunes, y tal vez algún día reciba la sanción real y se convierta en ley. Tuvo una cálida acogida entre los miembros de la Cámara de los Lores, con sólo una opinión en contra, la de Lord Sheikh, miembro musulmán que ve muy poca culpa o ninguna en cualquier cosa que digan o hagan los musulmanes. Sin embargo, el ministro del gobierno, Lord Faulks, dijo que la actual legislación civil es lo único que se necesita para garantizar la justicia para las mujeres musulmanas.

Las cosas no son ni mucho menos tan sencillas como al gobierno le gustaría que fuesen. La ley de la sharia no es un sistema concreto y claro que pueda mezclarse fácilmente con los valores y estatutos occidentales. No pasa nada si los imanes o los consejos reparten asesoramiento sobre las regulaciones que afectan al rezo obligatorio, al ayuno obligatorio, a la peregrinación obligatoria, a las limosnas obligatorias, a lo adecuado o inadecuado de seguir esta tradición espiritual, o incluso cuando hombres y mujeres se sienten juntos o se vean sin un acompañante. Para los musulmanes devotos, estas son cosas que tienen que saber, y aunque el consejo que puedan recibir sobre algunas normas difiera de la escuela de derecho o de las prácticas culturales de su comunidad específica, eso no tiene nada que ver con la ley británica.

Pero hay mucho más de lo que se ve en la superficie. Un problema es que es difícil, si no imposible, reformar la sharia. Las sentencias legales están fosilizadas en una tradición u otra, y se les da continuidad porque se considera que derivan de una combinación del versos del Corán, las tradiciones sagradas o los libros de referencia fiqh (o jurisprudencia). Es difícil, por lo tanto, modificar leyes sobre cualquier cosa para que se ajusten a la necesidad de actualizarlas en los términos de los valores occidentales sobre los derechos humanos. A muchos musulmanes puede incomodarles hoy el uso de la yihad como grito de guerra para organizaciones terroristas como el Estado Islámico, pero ningún estudioso o grupo de estudiosos tiene derecho a abolir la tradicional ley de la yihad. La innovación religiosa (bid’a) equivale a la herejía, y la herejía conlleva la excomunión y el infierno, como se ha estipulado durante siglos. La creciente influencia del islamismo salafista se basa precisamente en que cualquier renovación de la fe significa retroceder a las prácticas y las palabras de Mahoma y compañía, no avanzar hacia la reforma.

En los consejos de la sharia no parece haber ningún método formal para guardar un registro de lo que se dice y se decide. Apenas se permite que haya no musulmanes presentes en los procesos y, en consecuencia, ni el gobierno ni ninguna comunidad jurídica tiene forma de vigilar periódicamente los procesos. Incluso Machteld Zee, cuyo próximo libro, Choosing Sharia? Multiculturalism, Islamic Fundamentalism and British Sharia Councils, será el primer análisis académico de lo que sucede en los consejos, sólo pasó dos tardes en un consejo en Leyton y otra más en uno de Birmingham. No se permiten que personas cualificadas y designadas por el gobierno hagan inspecciones sin previo aviso. No hay nada ni remotamente parecido al organismo de inspección de colegios del gobierno, Ofsted, que ha visitado periódicamente (aunque no siempre de forma correcta) los colegios musulmanes. Así que no hay realmente forma de saber qué pasa, aparte de los testimonios de las mujeres que han denunciado prácticas abusivas o ilegales.

Los tribunales de primera instancia, los tribunales de condado y los tribunales de la Corona son completamente transparentes (excepto en los asuntos que se tratan a puerta cerrada), llevan un archivo completo, y el público es libre de visitarlos y observar. Los riesgos de permitir que los consejos dicten sentencias sin que haya un inspector observando son obvios. Y si no se lleva un registro completo de los procesos, siempre será difícil volver a examinar a fondo un caso si surgen problemas legales después.

Además, el sistema legal británico no tiene voz en el nombramiento de los comités de los consejos de la sharia. Parece que no hay ningún mecanismo acordado para los nombramientos, y el origen y la identidad de los candidatos siguen siendo un motivo de preocupación en varios aspectos. No hay un solo rango de calificaciones para los estudiantes musulmanes (ulema) o para quienes dictan jurisprudencia (fuqaha’). La mayoría habrá asistido a una especie de madraza [escuela religiosa islámica], y muchos se habrán postrado a los pies de algún jeque en concreto para que le conceda una ijaza: normalmente esto significa que tiene permiso para impartir clase basándose en un libro escrito por ese jeque. Algunos acabarán algún curso, pero habrá poca coherencia. Se están obteniendo cada vez más cualificaciones de madrazas con sede en el Reino Unido, en especial de la Darul-Ulom en Bury, o en su equivalente de alto nivel en Dewsbury, aunque hay otras tres Darul-Ulom en Reino Unido. En Londres, las clases infantiles son inspeccionadas por Ofsted, las otras no. La de Bury y otras madrazas se adscriben a la versión deobandi del islam (presente en el norte de India, Pakistán, Bangladés y Afganistán). Las madrazas pakistaníes de las que surgieron los talibanes fueron y son de credo deobandi. Muchas madrazas de Pakistán financiadas por los saudíes han sido utilizadas para reclutar para la yihad.

Los deobandis, de influencia wahabista, controlan la mayoría de mezquitas de Gran Bretaña, pero no es ni mucho menos el único grupo con mezquitas y otras instituciones.[4] Hay también grupos más pequeños de imanes y estudiosos salafistas, muchos de los cuales provienen de madrazas financiadas por los saudís.[5]

La situación se vuelve más compleja si se le suman las grandes cantidades de estudiosos y juristas que surgen de los colegios de Pakistán, Bangladés e India. Éstos tienden a ser muy conservadores y siguen desempeñando una función primordial proporcionando imanes y otros miembros a los consejos de la sharia.

En suma, estas diferencias en la formación, las cualificaciones, las habilidades lingüísticas y demás significan que no hay un terreno neutral para la experiencia y el conocimiento, sino que hay una considerable laxitud respecto a cómo se interpreta la ley de la sharia. Muchas veces, los expertos que se adhieren a una rama del islam discreparán vehementemente de otros. Por lo general, se considera que los consejos de la sharia y los tribunales de arbitraje musulmanes son conservadores, con pocos defensores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos a la vista.

Por último, hay un rasgo menos conocido de la teoría moderna de la sharia que afecta a Europa, América del Norte y otros lugares de Occidente. En la teoría clásica islámica, el mundo se divide entre la Casa del Islam (Dar al Islam), los territorios regidos por gobiernos islámicos, y la Casa de la Guerra (Dar al Harb), regiones bajo control no musulmán. En términos estrictos, un musulmán que viva en un país no musulmán está obligado a abandonarlo y a volver a un estado musulmán, normalmente algún lugar dentro del imperio musulmán. En términos estrictos, lo apropiado, e incluso obligatorio, es que los musulmanes vivan en países no musulmanes cuando dichos países están bajo un régimen musulmán, al margen del tamaño de las dos poblaciones. En todos los imperios islámicos ha habido una mayoría de no musulmanes. La expansión y el imperialismo musulmán significaba que los musulmanes controlaran territorios donde, al principio, no fuesen mayoría. Estos territorios se considerabanDar al Islam. Después, cuando los musulmanes fueron expulsados de lugares como Portugal y España, esos países se convirtieron en Dar al Harb y, a ojos de muchos musulmanes, se hizo necesario luchar contra ellos para devolverlos al islam, como está sucediendo hoy con Israel.

Cuando en los siglos XIX y XX los no musulmanes se hicieron con el control de los territorios musulmanes, hubo que transigir. Sin embargo, durante el siglo XX, y cada vez más en el actual, un gran número de musulmanes se fueron a vivir a países occidentales. Con la afluencia de refugiados en Europa en 2015, los musulmanes que viven fuera de territorios islámicos se han enfrentado a dilemas respecto a la aplicación de la sharia, especialmente cuando entra en conflicto con las leyes civiles de sus países de acogida.

La respuesta de muchos musulmanes ha sido desarrollar una nueva forma de jurisprudencia islámica, fiqh al ‘aqaliyat, «jurisprudencia para las minorías». Ésta empezó en la década de 1990, sobre todo por la iniciativa de dos estudiosos musulmanes, Shayj Taha Jabir al Alwani y Shayj Yusuf al Qaradawi. Alwani es presidente de la Escuela Superior de Ciencias Islámicas y Sociales en Ashburn (Virginia), ahora parte de la Universidad de Córdoba, y fundador y expresidente del Consejo Fiqh de América del Norte, asociado a la Sociedad Islámica de América del Norte (ISNA, por sus siglas en inglés). La propia ISNA, por supuesto, fue identificada hace tiempo como organización pantalla de los radicales Hermanos Musulmanes. Esa conexión se hace más patente cuando se observa a Yusuf al Qaradawi, residente en Qatar y uno de los principales ideólogos de los Hermanos Musulmanes. El programa de televisión de Qaradawi, al-Sharīʿa wa al-Ḥayā, es seguido internacionalmente por unos 60 millones de personas, y su extensa web de fatwas, Islam Online, es consultada por millones

Los eruditos islámicos Yusuf al Qaradawi (izquierda) y Taha Jabir al Alwani (derecha) han desarrollado una nueva forma de ‘jurisprudencia islámica de las minorías’ que en parte se preocupa de si los países no musulmanes con grandes minorías musulmanas siguen considerándose la «Casa de la Guerra».

Los principios bajo los cuales opera la jurisprudencia para las minorías son en cierto modo complejos. Parte del debate afecta a si los países no musulmanes con grandes minorías musulmanas siguen siendo la «Casa de la Guerra»; por lo general, se rechaza esa idea. Si los estados occidentales no están en estado de guerra con el islam, entonces los musulmanes no están obligados a abandonarlos para buscar refugio en un país islámico. En ese caso, es necesario interpretar las normas de la sharia para hacer posible que los musulmanes vivan en territorios a los cuales han emigrado, o en los que se encuentren por periodos limitados, como por ejemplo un viaje de estudios al extranjero. En todo caso, los ajustes a los modos occidentales no permiten un cambio efectivo de la sharia.

En 1997, el gobierno de Qatar proporcionó fondos para crear una institución conocida como el Consejo Europeo para la Fatwa y la Investigación (ECFR, por sus siglas en inglés), con sede en Dublín. El consejo, cuyo presidente es el propio Qaradawi, se creó bajo los auspicios de la Federación de Organizaciones Islámicas en Europa, otra organización pantalla de los Hermanos Musulmanes, vinculada estrechamente a la rama palestina de los Hermanos Musulmanes, Hamás. El ECFR tiene 32 miembros, más o menos la mitad de los estados europeos, y el resto son de América del Norte, África del Norte y el Golfo. Sus fatwas hacen muy poco por integrar las normas de la sharia en las sociedades europeas. Una fatwa declara:

«La sharia no puede ser enmendada para ajustarse a los cambiantes valores y estándares del hombre, sino que es la norma absoluta a la que deben conformarse todos los valores y conductas humanas; es el marco de referencia para ellos; es la escala por la que deben ser sopesadas.»

La verdadera trascendencia del ECFR y su grupo internacional de juristas es que es un organismo extraterritorial que emite sentencias, proporciona soluciones legales y arbitra sobre todos los aspectos de la ley islámica. Su impacto en los tribunales nacionales de la sharia, como el Tribunal Musulmán de Arbitraje británico, y el Consejo Islámico de la Sharia de Reino Unido, no se puede calcular fácilmente, pero sin duda desempeña una función importante. Si se leen las fatwas del ECFR y muchas de las páginas web de fatwas, está claro que los organismos nacionales de la sharia en los países occidentales están funcionando fuera de los límites de los sistemas legales británico, francés y otros. Ningún estado europeo o americano puede ejercer un pleno control sobre quién oficia en dichos consejos, quién les influye y qué sentencias inspiran sus dictámenes.

Aunque el ECFR es el principal organismo de la fatwa en Europa, otras organizaciones nacionales –en Francia, Alemania y Noruega, por ejemplo­– emiten fatwas en otras lenguas. En todas partes, el enfoque es casi el mismo. Sea mediante la jurisprudencia convencional o la jurisprudencia de las minorías, no se ve una vía clara para mejorar la asimilación de los musulmanes en las sociedades europeas, ni la acomodación de la ley de la sharia junto a la ley occidental dictada por el hombre.

A menos que la mentalidad del clero musulmán acepte la reforma, el islam salafista seguirá arrastrando a los musulmanes al pasado. Bajo la estricta aplicación de la sharia, sigue surgiendo una pregunta: ¿qué va a pasar con los cada vez más millones de recién llegados para quienes los códigos legales occidentales son un valor secundario; para los cuales, tal vez, sean sólo un obstáculo en su camino hacia un objetivo último de separación total de las sociedades de acogida?

En Sharia Law or One Law for All, llamo la atención sobre otro nivel de sentencias de la sharia que proveen fatwas para muchos musulmanes británicos, en particular la generación más joven. Se trata de páginas web: «bancos de fatwas». Personas o parejas envían preguntas a los muftis que administran las páginas, y reciben respuestas en forma de fatwas que se consideran acreditadas. Las preguntas y respuestas se conservan en galerías de sentencias, por las que cualquiera puede navegar en busca de consejos. Las páginas no son en modo alguno coherentes, y difieren de un estudioso a otro. Pero sí dan una idea de los tipos de sentencias que se pueden dictar en los consejos de la sharia.

Por ejemplo:

  • Una mujer musulmana no se casará con un no musulmán salvo que éste se convierta al islam (los hijos se separarán de la mujer hasta que se esté casada con un musulmán).
  • La poligamia (de dos a cuatro mujeres) es legal.
  • Un hombre puede divorciarse de su mujer sin decírselo, siempre y cuando no pretenda acostarse con ella.
  • Un marido tiene derechos conyugales frente a su mujer, y ella debe responder a sus requerimientos para mantener relaciones sexuales (pero ella no puede emplazarlo a él).
  • Una mujer no puede seguir con su marido si él abandona el islam.
  • Los no musulmanes serán privados de su parte en una herencia.
  • Un divorcio no requiere testigos (un hombre puede divorciarse de su mujer y echarla sin que nadie más se entere).
  • Un nuevo matrimonio exige que ella se haya casado, haya tenido relaciones sexuales y se haya divorciado de ella otro hombre.
  • Una mujer no tiene derechos de propiedad en caso de divorcio (proceso que puede iniciar el marido de manera arbitraria).
  • La ley de la sharia prevalece sobre las sentencias de los tribunales británicos.
  • Los derechos de custodia de los hijos pueden diferir de los contemplados por la ley de Reino Unido.
  • Aceptar la residencia en un país no musulmán está prohibido salvo en unos pocos casos limitados.
  • Aceptar un seguro está prohibido, aunque lo exija la ley.
  • No hay obligación de inscribir un matrimonio en el registro como estipula la ley del país.
  • Se desaconseja alquilar un apartamento que pertenezca a una iglesia católica.
  • Un abogado musulmán tiene que actuar contra de la ley británica cuando ésta contradiga a la sharia.
  • Trabajar como conductor de taxi está prohibido.
  • Se permite ser agente de policía, siempre y cuando no haya obligación de hacer nada contrario a la sharia.
  • Las mujeres tienen restricciones para salir de sus casas y conducir.
  • Una mujer adulta no podrá casarse con cualquiera que ella elija.
  • La ley de la sharia sobre la validez jurídica contradice la Ley de Validez Jurídica de 1976.
  • Una mujer no podrá salir de casa sin el consentimiento de su marido (una restricción que podría constituir privación ilegítima de la libertad).
  • La adopción legal está prohibida.
  • Un hombre puede coaccionar a su mujer para tener relaciones sexuales.
  • Una mujer no podrá conservar la custodia de sus hijos hasta que no cumpla los siete años (si es un niño) o los nueve (si es una niña).
  • El matrimonio civil podrá no tener validez.
  • La ley de la sharia tiene prioridad sobre la ley secular (por ejemplo, una mujer no puede divorciarse de su marido en un juzgado civil).
  • Luchar contra los americanos y los británicos es un deber religioso.
  • Se recomiendan severos castigos para los homosexuales.
  • Se desaconseja que la mujer se someta a un tratamiento de fertilidad.
  • Una mujer no se puede casar sin la presencia y el permiso de un guardián masculino (walí).
  • Si ha transcurrido la ‘idda de una mujer (tres meses, para determinar si está o no embarazada) y ya no tiene relaciones sexuales con su marido, él estará exento de pagar cualquier gasto de manutención.
  • Un hijo ilegítimo podrá no heredar de su padre.

Algunas de estas fatwas aconsejan acciones ilegales y otras trasgreden los derechos humanos básicos aplicados por los tribunales británicos. Demuestran gráficamente lo cuestionable que es permitir un sistema legal paralelo dentro de un sistema nacional unitario.

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[1] Ver Umdat al-salik de Ahmad ibn Naqib, traducido por Nuh Ha Mim Keller al inglés comoReliance of the Traveller (Beltsville MD, 1991 y 1994), pág. 595: «Cuando el agresor esté violando a alguien con quien tenga prohibido por la ley cualquier relación sexual, es permisible matarlo inmediatamente», basado en una declaración de Abu’l Hasan al Mawardi, el famoso jurista de Shafi’i (972-1058).

[2] La Baronesa Cox entró en la Cámara de los Lores en 1982, y desde entonces ha hecho una magnífica contribución a causas humanitarias en todo el mundo, viajando a zonas remotas con conflictos y violaciones de los derechos humanos, asumiendo un gran riesgo personal.

[3] Se han expresado opiniones similares en los dos años anteriores, en un informe de 2010 de la organización One Law for All de Maryam Namazie, titulado Sharia Law for Britain: A Threat to One Law for All and Equal Rights. El informe, a su vez, había sido precedido por un libro, titulado Sharia Law or ‘One Law for All’?, escrito por el autor de este artículo para el think tankindependiente Civitas (el instituto para el estudio de la sociedad civil).

[4] Otros musulmanes de origen pakistaní han recibido orientación de influencia sufí, que, aunque se adhiere a la misma escuela de derecho hanafí, está en constante conflicto con los deobandis. Hay sin duda más jóvenes musulmanes formándose en Reino Unido, y muchos de ellos experimentan dificultades con los cursos impartidos en urdu, como en Bury.

[5] Para más detalles, ver Medina in Birmingham, Najaf in Brent: Inside British Islam, de Innes Bowen (Londres, 2014).

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#VOTOPORESPAÑA. Un diputado ridiculiza al lobby LGTBI citando una a una 60 “identidades sexuales”

Steffen Königer, diputado del partido Afd en el lander aleman de Bradeburgo, respondió la propuesta de Los Verdes mostrando las consecuencias que tendría si se aprobara. Hasta dos minutos estuvo saludando a todos los miembros de los distintos «géneros».

POR: Javier Lozano

La llamada “identidad sexual” se ha convertido en un problema de primer orden mundial si se tiene en cuenta la importancia que numerosos gobiernos, parlamentos y ayuntamientos están dando a este asunto gracias a las eficaces presiones del lobby LGTBI.

El objetivo es superar la al parecer discriminatoria diferenciación de sexos que marca la naturaleza: hombre y mujer. Este lobby ya ha conseguido que las instituciones acepten lo que ellos llaman géneros y que son lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales.

Pero quieren más, mucho más. No les vale con lo que hay y por ello ya han asaltado los baños escolares, los pasaportes e identificaciones personales y el objetivo es que cada uno sea llamado con respecto a lo que sienta, sea lo que sea.

Un ejemplo de esta deriva a la que está yendo Occidente es Nueva York, considerada la capital del mundo. La Comisión de Derechos Humanos de esta inmensa urbe estadounidense ha publicado un listado con 31 identidades sexuales diferentes y especifica que las empresas que no respete a una persona por alguna de estas identidades podrá ser sancionada con multas de hasta un millón de euros.

Y algo parecido está pasando en otros lugares como en el estado alemán de Bradeburgo donde su parlamento debatía una propuesta del Partido Verde para que se facilite y amplíen los llamados géneros y así las personas se sientan más identificadas.

Una intervención que deja en evidencia la propuesta

El gran momento del debate se produjo cuando el parlamentario del partido de derecha nacionalista ADF, Steffen Königer, subió a la tribuna para informar de la posición de su grupo sobre este asunto y con una ingeniosa intervención ridiculizó la propuesta de la izquierda.

Königer quería demostrar con su intervención lo que puede pasar a partir de ahora si se aprueban propuestas como la de Los Verdes o el ayuntamiento de Nueva York.

En vez del tradicional saludo a los presentes, el parlamentario comenzó así: “Damas y caballeros, estimados homosexuales y lesbianas…”. Pero no se quedó ahí sino que decidió incluir en el saludo a las decenas de “identidades sexuales”. Más de dos minutos estuvo Steffen Königer saludando a los estimados “andróginos”, “pansexuales”, “pángeneros”, “hermafroditas”, “bigéneros”, “sin géneros”, miembros del “tercer sexo” o “transgéneros”.

Hasta sesenta géneros citó el diputado alemán, que fue interrumpido por el presidente de la Cámara regional a lo que Königer le contestó que todavía no había acabado de saludar a los miembros de los distintos “géneros”.

Una vez que acabó de saludar ridiculizando la propuesta sólo tenía que decir una cosa: “el partido Afd rechaza su propuesta”. Y se sentó.

El vídeo con la intervención de este parlamentario se está expandiendo rápidamente por redes sociales y ha tenido ya decenas de miles de visitas. Hasta el propio Königer se muestra sorprendido con la reacción y ha afirmado que no ha tenido que buscar mucho para encontrar un listado con tantos géneros y que simplemente utilizó las categorías de Facebook.

AL QUE LE MOLESTE ¡QUE SE JODA!

PORQUE REIVINDICO MI LEGÍTIMO DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN, EL CUAL, ADEMÁS, ESTÁ RECOGIDO EN NUESTRA CONSTITUCIÓN Y MUY BIEN DEFINIDO:

Artículo 20 de la Constitución Española:

  1. Se reconocen y protegen los derechos:

  2. a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
  3. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
  4. c) A la libertad de cátedra.
  5. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
  6. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.

Así que quejaros lo que querais, que, mientras esté vivo, A MI NO ME CALLA NADIE ¿QUEDA CLARO?

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#VOTOPORESPAÑA

La UE está a punto de terminar con tu libertad de expresión

por Douglas Murray
14 de Junio de 2016

Han pasado nueve meses desde que Angela Merkel y Mark Zuckerberg intentaron resolver la crisis de los migrantes en Europa. Naturalmente, tras haber provocado la crisis anunciando que las puertas de Europa estaban abiertas al tercer mundo, Angela Merkel se encontraba en una particular buena posición para tratar de resolver dicha crisis.

Pero a la canciller alemana no estaba interesada en reforzar las fronteras exteriores de Europa, volver a erigir sus fronteras internas, crear un sistema funcional de veto sobre el asilo y repatriar a los que han mentido para lograr entrar en Europa. En su lugar, a la canciller Merkel le interesaba Facebook.

Cuando se sentó con Mark Zuckerberg, frau Merkel quiso saber cómo el fundador de Facebook podría ayudarla a limitar la libertad de expresión de los europeos, en Facebook y en otras redes sociales. Charlando con Zuckerberg en una cumbre de la ONU el pasado septiembre (e ignorando que los micrófonos estaban captando lo que decía), le preguntó qué se podía hacer para limitar en Facebook los comentarios de la gente críticos con su política sobre migración. «¿Estáis trabajando en ello?», le preguntó. «Sí», respondió Zuckerberg.

En los meses siguientes, nos enteramos de que no era una una mera charla banal durante el almuerzo. En enero de este año, Facebook lanzó su «Iniciativa para el Coraje Civil Online», destinando un millón de euros para financiar organizaciones no gubernamentales dedicadas a contrarrestar las publicaciones «racistas» y «xenófobas» en internet. También se comprometía a suprimir el «discurso del odio» y las expresiones de «xenofobia» de la web de Facebook.

Estaba claro desde el principio que Facebook tiene un problema de definiciones, además de un prejuicio político a la hora de decidir hacia dónde apuntar. ¿Cuál es la definición de Facebook de «racismo»? ¿Cuál es su definición de «xenofobia»? ¿Cuál es, llegados a este punto, su definición de «discurso del odio»? En cuanto a su prejuicio político, ¿por qué Facebook no ha considerado hasta ahora cómo suprimir de Facebook las expresiones de defensa de las fronteras abiertas, por ejemplo? Hay muchas personas en Europa que han sostenido que el mundo no debería tener fronteras y que en Europa, en particular, debería poder vivir quien quiera. ¿Por qué no se han censurado las posturas y eliminado las publicaciones de las personas que han expresado dichos puntos de vista en Facebook (que son muchas)? ¿Es que esas posturas no son «extremas»?

Un problema en todo este ámbito –un problema que claramente no se le ha ocurrido a Facebook– es que estas son preguntas que ni siquiera tienen la misma respuesta en distintos países. Cualquier pensador político informado sabe que hay leyes que se aplican en algunos países y que no se aplican –y a menudo no deberían aplicarse– en otros. Contra la visión de muchos «progresistas» transnacionales, el mundo no tiene un conjunto único de leyes universales y, desde luego, no tiene costumbres universales. Las leyes contra el discurso del odio son, en gran medida, un refuerzo del ámbito de las costumbres.

Por lo tanto, es una insensatez aplicar las políticas de un país a otro sin al menos tener un profundo conocimiento de las tradiciones y leyes de ese país. Las sociedades tienen su propia historia y sus propias actitudes hacia sus asuntos más delicados. Por ejemplo, en Alemania, Francia, Países Bajos y otros países europeos existen leyes tipificadas sobre la publicación de materiales nazis y la difusión de materiales que ensalcen (o incluso representen) a Adolf Hitler o que nieguen el Holocausto. Las leyes alemanas que prohíben los retratos fotográficos a gran escala de Hitler podrían parecer ridículas aplicadas en Londres, pero lo parecerían mucho menos en Berlín. Sin duda, un londinense tendría que estar muy seguro de sí mismo para prescribir unilateralmente una política que cambiara esta ley alemana.

Para entender las cosas que están prohibidas o que se pueden prohibir en una sociedad, uno ha de estar muy seguro de que comprende los tabúes y la historia de ese país, así como sus códigos y leyes sobre la libertad de expresión. Prohibir la veneración de ídolos comunistas, por ejemplo, podría ser prudente, de buen gusto e incluso deseable en uno de los muchos países que han sufrido el comunismo, que desee minimizar el sufrimiento de las víctimas y prevenir la resurrección de una ideología como esa. Sin embargo, una prohibición universal de las imágenes o textos que ensalcen a los asesinos comunistas de decenas de millones de personas también convertiría en delincuentes a los miles de occidentales –especialmente los estadounidenses– que disfrutan llevando camisetas del Che Guevara o siguen con su fantasía adolescente de que Fidel Castro es un icono de la libertad. Las sociedades libres tienen que permitir en general el mayor abanico posible de opiniones. Pero tendrán diferentes ideas sobre dónde acaba una opinión legítima y dónde empieza la incitación.

Así que sería presuntuoso por parte de Facebook y otros que redactaran por su cuenta una política unilateral sobre qué constituye el discurso del odio, aunque no estuviese –como claramente lo está– sesgada políticamente desde el principio. Así que es especialmente lamentable que este movimiento para aplicar un código contra el discurso del odio cobrara fuerza adicional el 31 de mayo, cuando la Unión Europea anunció un nuevo código sobre opiniones online para que lo apliquen cuatro grandes empresas tecnológicas, entre ellas Facebook y YouTube. Por supuesto, la UE es un gobierno –no electo–, así que su intención de no limitarse a evitar responder a los críticos, sino además criminalizar sus posturas y prohibir sus opiniones contrarias, es tan deplorable como que el gobierno de cualquier país prohibiera o criminalizara las expresiones u opiniones que no fuesen elogiosas hacia el gobierno.

Estos no son asuntos abstractos, sino empiezan a afectarnos de manera muy directa, como demuestra –por si hacía falta alguna prueba– la decisión de Facebook de suspender la cuenta de una experta sueca del Gatestone Institute, Ingrid Carlqvist. El año pasado, la población sueca aceptó entre un 1 y un 2 por ciento de población adicional. Se esperan cifras similares para este año. Como sabrá cualquiera que haya estudiado la situación, se trata de una sociedad que se encamina hacia una quiebra creada por ella misma, fruto de (según las interpretaciones más benignas) su «generoso» progresismo.

Los países con modelos de bienestar como el de Suecia no pueden aceptar tal cantidad de población sin sufrir importantes problemas económicos. Y las sociedades con un historial deficiente sobre integración no pueden en modo alguno integrar a tal inmensidad de población cuando llegan a tanta velocidad. Como podrá decir cualquiera que haya viajado allí, Suecia es un país sometido a una enorme y creciente tensión.

Hay una fase a la hora de abrir los ojos ante ese cambio, que es la de negación. La UE, el gobierno sueco y la inmensa mayoría de la prensa sueca no tienen ningún deseo de escuchar las críticas hacia una política que ellos han creado o aplaudido; las consecuencias llegarán un día al umbral de su puerta, y quieren postergar ese día, incluso indefinidamente. Así que en vez de tratar de apagar el fuego que ellos iniciaron, han decidido atacar a quienes están advirtiendo de que se le está prendiendo fuego al edificio que los alberga. En estas circunstancias, no solo es el derecho sino el deber de las personas libres señalar la realidad, aunque otros no quieran escuchar. Solo un país que se desliza hacia la autocracia y el caos, con una clase dirigente que intenta evitar recibir las culpas, podría permitir el silenciamiento de las pocas personas que están señalando lo que se puede ver claramente delante de ellos.

La gente debe alzar su voz, y debe alzarla ahora, y hacerlo rápido, en defensa de la libertad de expresión antes de que se les hurte, y en defensa de periodistas como Carlqvist, y contra las autoridades que nos silenciarían a todos nosotros. Por desgracia, no es exagerado decir que nuestro futuro depende de ello.

El ‘podemograma’ económico.

Por: Fernando Díaz Villanueva

Unidos Podemos ha presentado su programa económico que es, a grandes rasgos, un calco del que tenía en diciembre de 2015. Han cambiado muy pocas cosas, de hecho, tan solo la previsión de crecimiento económico, que es menor que entonces. Eso no quita para que el resto se mantenga. De llegar a gobernar (y a aplicarlo) la economía española se precipitaría de nuevo en crisis a una velocidad asombrosa y no tardarían en llegar los choques con las autoridades económicas europeas. Porque la formación morada lo fía todo a que el BCE siga prestando hagan ellos lo que hagan. De nada ha servido el ejemplo griego.

Tambien resulta interesante este otro artículo de Roberto Centeno en «EL CONFIDENCIAL»:

Análisis de las propuestas electorales: Izquierda Unida-Podemos

El programa de Podemos no es para tomárselo a la ligera, si les dan poder y tiempo, arruinarán España y a los españoles para 50 o 100 años
Y ME TOMO LA LIBERTAD DE AMPLIAR TODO ESTO CON UN APORTE PERSONAL: un ejemplo muy simple, para que cualquiera lo entienda, incluso los mas adoctrinados lo van a entender, aunque se buscarán cualquier idea majadera para negarlo, disfrazarlo, adornarlo … A ver, la inmensa mayoria de nosotros, los españolitos de a pie, no me refiero a los ricos, no, ni siquiera a los «media-alta class», no, no, a todos esos que llaman «el pueblo», tenemos una cartillita en el banco, siiii, no lo negueis, la gran mayoria, un «Depósito a plazo fijo» y no tiene que ser con un fortunón, no, pongamos que por ejemplo sea de 3.000 €, esos depósitos donde antes te daban un 2,75 %, lo mismo incluso un 3 % y ahora, si te dan un 0,31 % vas que te matas, ¿a que sabeis lo que son? Siii, lo sabeis seguro, bien, pues es de suponer que tambien sepais que de ahí se hacen retenciones para IRPF, no de ahora, no de esta última legislatura, no de la del subnor… de ZP, no la de Aznar, no, de muuuucho antes, bien, PUES TE LO VAN A SUBIR y no poco, es decir, QUE NO ES «SOLO PARA LOS RICOS» (algo que, además, es un auténtico robo porque, a pesar de esa puta mania que no es mas que PURA ENVIDIA de criminalizar a los ricos, en realidad, la mayor parte de los que lo son, ES PORQUE SE LO HAN CURRADO, los ZOTES lo mismo tienen en algún momento de su vida un golpe de suerte pero SUELEN TERMINAR EN LA RUINA, ejemplos tenemos muchos, salen mucho en TV y cobran por salir, luego desaparecen una temporada HASTA QUE SE ARRUINAN Y ¡VUELTA LA BURRA AL TRIGO!) SI NO PARA TODOS; vamos, que si piensas que ese modestito «plazo fijo» de 1.346 € se va a librar, ESTÁS COMPLETAMENTE EQUIVOCADO.
Así que NO SEAIS ZPENCOS (si lo he puesto bien, lo he escrito así aposta), NO VOTEIS O MEJOR DICHO, VOTAD CONTRA UNIDOS PODEMOS.
UNIDOS PODEMOS TRAERÁ LA RUINA TANTO COLECTIVA COMO INDIVIDUALMENTE y para todo aquel cretino que como único argumento tira DE LA FALACIA DEL «Y TU TAMBIEN Y TU MAS» y salte con que si la corrupción, lo que nos roba el PP y blablablabla… pues enteraos bien de las cosas, primero, YO no digo que no hayan robado y roben, pero que quereis que os diga, ME PREOCUPA MUCHO MAS QUE ME EXPROPIEN, O QUE MI MODESTITO «PLAZO FIJO» NO DESAPAREZCA, O QUE NO SOLO NO QUITEN DEFINITIVAMENTE SI NO QUE ADEMÁS DE DEJARLO, SUBAN, ESE NEFASTO IMPUESTO LLAMADO «IMPUESTO DE SUCESIONES», OTRO AUTÉNTICO ATRACO DE ESTADO.
Enteraos de una puta vez que la corrupción existe desde que el ser humano tuvo la penosa idea de INVENTAR EL ESTADO y que TODO DELINCUENTE ES UN CORRUPTO, es decir, el carterista ese del centro que tiene 248 detenciones (y que le pillan, entra por una puerta, sale por otra y a la hora está otra vez en el centro robando carteras) ES UN CORRUPTO, los trileros SON CORRUPTOS, los tironeros SON CORRUPTOS y QUIEN ENTRA EN UNA PROPIEDAD AJENA SIN PERMISO, COMETE ALLANAMIENTO DE MORADA, LO CUAL ES UN DELITO Y POR TANTO, ES UN CORRUPTO (es decir, LOS «OKUPAS» SON CORRUPTOS).
Y TAMBIEN ES BUENO RECORDAR ESTO, lo digo para esos «simplones» que su único argumento es «¿como sabes que va a ir mal si nunca han gobernado?:
PODEMOSVOTAR
Efectivamente y además, SE SABE LEYENDO BIEN LOS PROGRAMAS PERO NO PARA APRENDERSELO DE MEMORIA SINO COMPRENDIENDO BIEN LO QUE SE LEE.
Un ejemplo, tanto que gusta eso de NACIONALIZAR LA BANCA ¿de verdad creeis que eso es positivo? ¡Y una polla! Eso lo que significa es que NO PUEDES ELEGIR LIBREMENTE, no puedes ir al banco y decirles «mire, no estoy de acuerdo con su trato, quiero cancelar mi cuenta, me voy a otro sitio» ¿Que son todos lo mismo?, Naaaá, el que piensa así es que es bastante IGNORANTE o demasiado VAGO para actuar así. Y para colmo eso es lo menos grave, porque con ese sistema puede llegar un momento en que «papá estado» te diga que te da una «asignación semanal» y por tanto NO PUEDES DISPONER LIBREMENTE DE TU DINERO, EL ESTADO TE LO «ADMINISTRA» PORQUE COMO «BUEN PAPI», SABE LO QUE TE CONVIENE.
EL MODELO ECONÓMICO QUE PROPONEN NO ES NUEVO Y HA FRACASADO ESTREPITOSAMENTE SIEMPRE.
NOVOTESPODEMOS
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El cinismo rojo: tras la Alemania ‘democrática’ ahora llegan los comunistas ‘socialdemócratas’

NOVOTESPODEMOS

PABLO IGLESIAS ENCABEZA EL ENÉSIMO ENGAÑO MASIVO DE LA IDEOLOGÍA COMUNISTA

Cuando yo era un niño había algo que no me cuadraba en el mapa de Europa. Resulta que había dos Alemanias: una se llamaba “federal” y otra se autoproclamaba “democrática”.

La ‘Alemania democrática’: disfrazando a una brutal dictadura comunista

¿Qué era lo que no cuadraba? Pues que de esas dos Alemanias, la realmente democrática era la federal. En ese país había elecciones libres, pluralismo político, libertad de expresión, libertad de prensa, propiedad privada y libertad de circulación. Lo normal, en fin, en un país libre. Sin embargo, la otra Alemania, la que se autotitulaba “democrática”, era una dictadura comunista. En ese país, más pequeño que el primero, no había pluralismo político, ni libertad de expresión, ni elecciones libres, y sus fronteras con la otra Alemania estaban plagadas de alambradas. Cada cierto tiempo teníamos noticias de alguien que había muerto intentando huir de aquella enorme cárcel. Que se hiciese llamar “democrática” era algo que parecía una burla a la democracia.

Por supuesto, no era un caso único. Otro régimen comunista, el de Corea del Norte, se hace llamar“República Popular Democrática de Corea”, una forma cínica de calificar a la dictadura más brutal del mundo, un país donde la disidencia se castiga con ejecuciones y con campos de concentración, en los que no sólo se encierra al disidente, sino también a sus descendientes.

Pablo Iglesias disfraza de ‘socialdemócratas’ a los fundadores del comunismo

Traigo a colación estos ejemplos a propósito de dos declaraciones hechas por el mandamás de Podemos estos días. Anteayer, en un desayuno en el Nueva Economía Fórum, Pablo Iglesias dijo que “Marx y Engels eran socialdemócratas” y ha reivindicado ese adjetivo para su coalición con los comunistas de Izquierda Unida. Ayer en Televisión Española, el líder de Podemos intentó ponerse una piel de cordero y barrer para casa a los votantes del centro-izquierda, definiendo a Podemos como “progresista de corte socialdemócrata”:

Por si alguien aún desconoce este dato, hay que recordar que Marx y Engels no fueron los autores de un “Manifiesto socialdemócrata”, sino que escribieron el “Manifiesto Partido Comunista”.

La ideología fanática que inspiró los crímenes masivos del comunismo

El capítulo IV del citado panfleto no deja lugar a dudas:

Los comunistas no tienen por qué guardar encubiertas sus ideas e intenciones. Abiertamente declaran que sus objetivos sólo pueden alcanzarse derrocando por la violencia todo el orden social existente. Tiemblen, si quieren, las clases gobernantes, ante la perspectiva de una revolución comunista. Los proletarios, con ella, no tienen nada que perder, como no sea sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo entero que ganar.”

El propio Marx habló de una “dictadura del proletariado” como el régimen que conduciría a la utopía comunista. Esa misma formulación fue el germen ideológico de algunos de los regímenes más criminales y despóticos que ha conocido la historia. La promesa de una sociedad igualitaria y sin clases era la excusa perfecta para liquidar a quien discrepase. Y la pretensión de acabar con el orden social existente mediante la violencia implica, por lógica, la eliminación de aquellos que se resistiesen a los planes comunistas de suprimir todas las libertades en aras de la igualdad. No es casualidad que todos los regímenes inspirados en el marxismo hayan sido brutales dictaduras responsables de numerosos asesinatos: esos crímenes estaban implícitos en una ideología fanática que quería imponer violentamente un modelo de sociedad abiertamente liberticida.

Cuando Pablo Iglesias no tenía reparos en exhibir su ideología comunista

Es comprensible que Pablo Iglesias quiera esconder su afinidad con una ideología criminal como ésa, pues necesita los votos del centro-izquierda para llegar al poder. Por eso hace unos días, en Antena 3 y con toda la cara dura del mundo, Pablo Iglesias negaba ser comunista:

https://twitter.com/Pudimos_/status/737937636736786432/video/1

Hace no mucho, cuando aún no había lanzado Podemos, en el programa “El gato al agua” de Intereconomía Pablo Iglesias afirmó sin rodeos: “Yo soy comunista”.

En la gala de su programa “La Tuerka” en 2012, tanto Iglesias como Errejón se dejaron ver cantando el himno comunista puño en alto, y el hoy líder de Podemos incluso se fotografió con una bandera comunista:

Pablo Iglesias: ¿un cambio de opinión o un engaño masivo?

Ahora, este mismo señor que dice no ser comunista y que presume de socialdemócrata, asegura que los ideólogos del comunismo también eran socialdemócratas. Así pues, ¿ha cambiado Pablo Iglesias de opinión, o está intentando hacerse con el poder mediante un engaño masivo? La explicación la dio él mismo en unas jornadas organizadas en marzo de 2013 por la Unión de Juventudes Comunistas de Aragón, cuando se refirió al uso de la palabra “democracia” como algo que servía para vender lo mismo que los comunistas llaman “dictadura del proletariado”, pero cambiándolo de nombre para que no provocase rechazo:

A la vista de estos documentos, y de muchos otros que se pueden encontrar con una sencilla búsqueda por la red, no cuesta mucho darse cuenta de a qué se refiere Pablo Iglesias cada vez que habla de “democratizar” España, un país que ya es democrático, aunque no sea -como ninguna lo es- una democracia perfecta. Con la crisis económica estos charlatanes totalitarios se han topado con una oportunidad histórica para sacar tajada de la desesperación de mucha gente, vendiendo promesas irrealizables y lanzando mensajes de una demagogia escandalosa para captar el apoyo de los más incautos, en especial de los más jóvenes, criados en una sociedad en la que parece que papá Estado -con el dinero de los contribuyentes- tiene la obligación de otorgarnos toda clase de seguridades en aras de la igualdad, liberándonos de nuestras responsabilidades y, con ellas, erosionando nuestra libertad. Un mensaje muy viejo que ya explotaron los totalitarios del siglo XX -tanto los comunistas como los nazis y los fascistas- y cuya popularidad actual sólo cabe atribuir a un hecho dramático: nuestra sociedad ha olvidado la historia y se arriesga a repetirla.

ELENTIR.

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El significado histórico del Papa Francisco

Entre los diversos pueblos que conforman lo que de manera abstracta se conoce como “humanidad”, el pueblo judío ocupa un puesto de excepción. Esta particularidad no se debe en absoluto al hecho de que se haya auto-proclamado “el pueblo elegido” por Iahvé, sino al decisivo papel que ha tenido en la conformación de las distintas civilizaciones que se han ido sucediendo a lo largo de la historia desde que se tiene constancia escrita. De esta manera, el pueblo judío está presente en la historia de la civilización egipcia, así como posteriormente en la babilónica, la griega o la romana. Sin embargo, el hecho que le daría el rango supremo en la historia sería el haber dado origen a dos grandes religiones monoteístas de cariz universalista.

Origen: El significado histórico del Papa Francisco (ARTÍCULO COMPLETO)

 

Mientras Arabia Saudí condena a muerte por tener perros, Podemos quiere “islamizarnos”.

“Haz lo que yo digo más no lo que yo hago” parece ser el lema para los ciudadanos de Arabia Saudí e Irán, quienes tienen como castigo la pena de muerte, si osan tener como mascota “al mejor amigo del hombre”. Y aunque en occidente, a este animal de cuatro patas, lo consideramos uno más de la familia, en oriente, lo consideran un “animal inmundo”. Y mientras sus gobernantes, privan a sus ciudadanos de tan fiel compañía, ellos si gozan de la misma. Y aún así, Podemos quiere “islamizar” a España.

Ayatollah Naser Makarem Shirazi, líder religioso.

Aunque la noticia sobre tan radical medida, se dio a conocer en 2011 e indignó al mundo occidental, la medida a fecha de hoy continúa vigente, las violaciones a los derechos humanos, siguen su curso. Mientras por algo tan simple como tener un “chucho” de mascota se castiga con la pena de muerte, es asombroso que Podemos, quiera promover la islamización de España.

Nunca la compañía de un perro había resultado mortal, en el sentido “literal y estricto” de la palabra. La muerte es la pena que deben pagar los ciudadanos de Arabia Saudita, por tener perros en sus casas. La consideración y el amor, que se les tiene a estos animales en occidente no es la misma que en oriente, por lo menos, no en cuanto a sus gobernantes se refiere.

“Se condenará a pena de muerte el tener perros en casa” así de contundente fue el presidente de la Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención del Vicio, también conocido como la policía religiosa o Mutaween, en el país Saudito.

Mahmud Ahmadineyad, ex-presidente de Irán.

No obstante, los canes seguirán haciendo acto de presencia, en este país de oriente medio, ya que han ajustado esta medida a los preceptos indicados en el Corán, según el presidente de la Comisión los únicos perros que serán aceptados serán aquellos de vigilancia en algunas residencias o perros de caza.

Pero no sólo Arabia Saudí es restrictivo con esta medida, donde como ya se ha dicho su tenencia está penalizada, en la República Islámica de Irán, también está impuesta la misma medida,  la prohibición de la posesión de perros en casa.

El Ayatollah (ayatolá) Naser Makarem Shirazi añadiendo unas palabras: “indudablemente el perro es un animal inmundo, no sólo no puede ser sacado de paseo, ni siquiera ser tenido dentro de los muros de casa o en el jardín propio” dejó claro que no considera al perro, precisamente el mejor amigo del hombre.

Pablo Iglesias, líder de Podemos.

Pero la ley no entra por casa y mucho menos en la del entonces presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, él era el único que tenía derecho a tener cuatro perros, alegando que el motivo es porque eran perros guardianes. Estos perros fueron comprados en Alemania por la exorbitante cifra de 110.000 € cada uno.

Esto fue muy criticado entre los iraníes. Pero como Ahmadineyad se paga y se la de la vuelta, emitió un comunicado jactancioso donde recoge su derecho a poseer cuatro canes, porque su uso sólo es limitado a garantizar su seguridad según la directriz, sus cabezas no pueden ser acariciadas, ni pueden salir a pasear por el parque.

El líder religioso, Makarem Shirazi, añadió que las relaciones amistosas con los perros, son una ciega imitación de las costumbres occidentales, los occidentales quieren a sus perros más que a su mujer y sus hijos.

Mujer iraní acariciando un perro.

Es innegable, que entre la cultura de oriente y occidente hay una brecha abismal, porque mientras que en occidente es normal tener a un perro como mascota, pasearlo, acariciarlo y tratarlo como un miembro más de nuestra familia, en oriente, por lo menos, sus gobernantes, sólo lo quieren para garantizar su seguridad.

Ante este panorama, nos preguntamos ¿Seguirán los líderes de Podemos insistiendo en islamizar a España?, ¿Serán capaces de asumir que no deben imponernos una cultura, que en muchos aspectos no es compatible con la nuestra?, ¿Que es entendible que intenten ganar votos, pero no a base de “mezclar” churras con merinas?

Estas noticias quedan muy lejos de nuestro país, pero si  realmente es impactante recibirlas, ¿cómo será de impactante que estas noticias se conviertan en hechos reales, en España, por la imposición de leyes que no van con nosotros?

Círculo Podemos Musulmanes en Facebook.

Cabe aclarar, que seguramente Podemos tampoco comulga con esta medida tan radical que existe en Arabia Saudí e Irán, pero si es cierto, que tienen un coqueteo permanente con estos países, por lo que muchos españoles sienten que sus intereses van en detrimento, a favor de aquellos.

Por lo menos a priori se percibe que el partido morado, tiene un empeño que va más allá, del sólo hecho de mejorar nuestras relaciones y aumentar la tolerancia, con quienes en el pasado fueron nuestros invasores y por ende enemigos.

Titulares de parte de la tolda morada, tales como: “Podemos exige a España que ‘pida perdón’ a los musulmanes por la ‘Toma de Granada’, “Las bases de Podemos en Granada califican de ‘genocidio’ la ‘Toma de Granada’, “Podemos promueve la islamización de España y ya cuenta con un ‘Círculo Podemos Musulmanes’, son un cóctel molotov que puede estallar en cualquier momento.

FUENTE: La Verdad.News

pabloiglesias22

 

Tus hijos no son tus hijos, sino hijos de la Tribu

Tus hijos no son tus hijos, son hijos e hijas de la vida, deseosa de si misma. Kahlil Gibran

POR: Germánico.

La antropología cultural lleva muchos años estudiando los comportamientos y costumbres de los diversos grupos étnicos humanos que habitan el planeta, de polo a polo.

La observación de los usos y costumbres de pueblos extraños ya se puede encontrar en escritos tan antiguos como las Historias del griego Herodoto. De los griegos también surgió la distinción lingüística y semántica asociada entre propios y extraños que más profundamente han calado en nuestro imaginario: nosotros (los griegos) y los bárbaros (los no griegos). En principio el término bárbaro se refería con carácter general (aunque presiento que con una fuerte carga afectiva de desprecio) a los no griegos. Puede que entre los diversos griegos de costumbres diversas que habitaban numerosas unidades políticas denominadas ciudades-estado no hubiera demasiadas cosas en común, y de hecho se hacían la guerra unos a otros sin tregua y encarnizadamente, pero lo que les unía era suficiente para crear un poderoso sentido de identidad.

Andado el tiempo y asumido implícitamente que Grecia era la cuna de la Civilización, el término bárbaro, como contrapuesto al de griego pasó a asimilarse al significado de no civilizado.

Roma había tomado el relevo olímpico en la carrera de la Civilización a los griegos, y los pueblos que estaban más allá de sus militarizadas fronteras, hostiles por lo general, fueron llamados Bárbaros.

Dado que la protección de las fronteras del Imperio Romano suponían un gran desgaste y las guerras con los sucesivos vecinos eran la norma antes que la excepción, poco a poco Bárbaro pasó a significar no sólo incivilizado, sino también violento, agresivo, anárquico….Si Roma era Eterna los bárbaros, tarde o temprano deberían ser exterminados o asimilados.

Pero Roma no era eterna. Ni tampoco la Civilización era patrimonio exclusivo de los ciudadanos romanos y sus Ciudades (de civilis, lo propio de un ciudadano romano, nació el término Civilización). El derecho romano, la ciencia griega, las artes y las religiones ya desde mucho tiempo atrás, antes del neolítico, el lenguaje escrito de egipcios, chinos y en particular los fenicios, las monedas como medio de cambio en Lidia, las primeras ciudades en el próximo oriente y sus construcciones, que dieron origen entre otras cosas al mito de la Torre de Babel….muchos artefactos, construcciones, usos, costumbres, formas de organización, instituciones….que por sus ventajas adaptativas para los grupos humanos se fueron acumulando en un proceso, el llamado por el filósofo Norbert Elías, con propiedad, Proceso de Civilización. ¿Resultado? Aquellos pueblos que estuvieran más “avanzados” en ese proceso complejo y que tomaba múltiples vías se distinguían (a sí mismos) de aquellos otros que permanecieran en un estadio “anterior”, que eran vistos como bárbaros, o bien como salvajes (del latín silvaticus, que se refiere a selvático o silvestre). Tanto el término bárbaro como el término salvaje son sorprendentemente precisos para referirse a pueblos sin Estado, pueblos que ni remotamente han entrado en el proceso de civilización: son selváticos, silvestres, es decir, no viven en ciudades, sino en medio de la naturaleza en asentamientos temporales o duraderos pero en ningún caso fuertemente establecidos, y son “extraños” y de algún modo repugnan a los pueblos que habitan en ciudades con todas las ventajas (algunos dirían las comodidades) que proporciona la civilización. Los pueblos cazadores-recolectores caían claramente en estas categorías, pero en tiempos romanos la de bárbaro se llevaba la palma porque los enemigos del Imperio habían avanzado también un poco en el proceso civilizatorio. No eran cazadores-recolectores pero tenían sus asentamientos permanentes con edificaciones, sus leyes, monedas, rituales, ejércitos….

Reflexionando sobre el descenso de la violencia a lo largo de la historia de nuestra especie, en su libro Los Ángeles que Llevamos Dentro, Steven Pinker citaba los trabajos de Norbert Elías. Para Pinker el proceso de civilización había llegado muy lejos desde que se iniciara en los albores de la Historia del Homo sapiens “cultural”. A día de hoy combatimos más los estereotipos y menos a los “otros”. Pero todavía estamos lejos de habernos librado de los estereotipos, pues no vienen de la nada, sino que son un subproducto, podría decirse, de un instinto categorizador (con un correspondiente mecanismo cognitivo de categorización asentado en el cerebro) que nos ha sido muy útil en nuestra historia evolutiva, y también andamos bastante lejos de hacer un uso controlado y matizado de las categorías que no meta en el mismo saco a personas muy diversas (razas, tendencias sexuales, sexo, etnias, …etc). Por otro lado, y aunque pueda resultar políticamente incorrecto, los estereotipos, con todo lo malo que tienen, es posible que hayan sido de gran utilidad en épocas y circunstancias más peligrosas y en la que la pertenencia a uno u otro grupo podía significar vivir o morir (tener estereotipos era apropiado en un mundo en el que tener estereotipos era lo normal), en la dura lucha por los recursos escasos y el estatus. Incluso hoy, si uno va en un tren con un joven con gesto hosco y rasgos magrebíes con un mochilón a cuestas, quizás no sea, al menos desde un punto de vista lógico y estadístico, erróneo alejarse prudentemente de él. Sigue siendo más probable, al margen de todo lo instintivo, que sea un terrorista suicida, que, por ejemplo, una anciana con cara cándida sentada tres filas de asientos más atrás. Las categorías responden a una imperiosa necesidad de clasificación que surge del compromiso de un cerebro que tiene que procesar muchísima información en muy poco tiempo y tomar entretanto decisiones prácticas de potenciales consecuencias adversas o beneficiosas.

Steven Pinker, antes de haber escrito sobre el descenso de la violencia y las fuerzas culturales que lo han hecho posible, antes de haber revelado su pensamiento progresista, dentro del cual el Estado es un elemento capital como cimiento imprescindible para el progreso de la civilización, había leído la cartilla en otro libro (La Tabla Rasa) a los que defendían ardientemente que la naturaleza humana era una tabula rasa. Argumentó, contra lo que él denominaba teoría estándar de las ciencias sociales, que el ser humano no viene al mundo con la mente como un papel en blanco sobre el que la cultura pueda escribir una sinfonía o un panfleto. Existía una cosa llamada naturaleza humana y, desde luego, distaba mucho de ser una tabla rasa, un papel en blanco o una escultura por moldear por las fuerzas de la sociedad. Como psicólogo evolucionista que estudiaba, entre otras cosas, el desarrollo del lenguaje, no podía dejar de impresionarse con los innumerables mecanismos innatos con los que veníamos pertrechados al mundo. Todo artefacto cultural que llegase después, debería ser, cuando menos compatible con dichos mecanismos innatos. La enculturación es un proceso “micro” que, dándose en una sociedad humana que haya “avanzado” en ese otro proceso “macro” de la civilización, puede contribuir muy positivamente a modular la naturaleza humana para sacar de ella lo mejor y reducir al mínimo lo peor. Y en ese terreno para “cultivar” en el que, hagamos lo que hagamos crecerá y se desarrollará un ser humano, uno de los mayores logros que la civilización puede alcanzar es el de formar una cohorte de ciudadanos capaces de demorar la gratificación y, en general los impulsos viscerales en función del contexto, y con ello, de paso, saber categorizar correctamente usando las capacidades cognitivas del pensamiento racional y analítico cuando la vida no esté en juego.

¿Hasta qué punto hemos llegado en el proceso civilizador y en el consiguiente descenso de la violencia? Pinker se sirve de numerosas estadísticas y estudios que ponen de manifiesto una realidad incontestable: en efecto la violencia ha descendido sustancialmente en nuestra especie, a pesar de lo que nos digan los noticiarios o algunos analistas con menos información o de peor calidad que la de Pinker. Pero nuestra naturaleza humana, esa que él defendió valientemente frente a los que creían que los seres humanos éramos intercambiables, sigue presente por debajo del barniz que el proceso civilizador la ha cubierto. Sin el adecuado enculturamiento los bárbaros pueden infiltrarse dentro de la civilización gradualmente, destruyéndola por dentro como un cáncer, al principio inadvertidamente, y después provocando un colapso total. El punto crítico en el que pasaríamos de una sociedad civilizada con un número aceptable de bárbaros a un apocalipsis civilizatorio se desconoce. Acaso no exista, porque unas fuerzas enfrentadas, dinámicas, complejas y cambiantes en el tiempo, podrían frenar la “decadencia y caída”. Pero suceda lo que suceda podemos tener la certeza de que a día de hoy, entre nosotros, hay un considerable número de bárbaros. ¿Pero de qué bárbaros estamos hablando exactamente? ¿de los no griegos? ¿de los que no viven en ciudades? ¿de gentes que vienen de fuera? ¿de personas que no han avanzado en el proceso de civilización y permanecen de algún modo en un estadio anterior?…no. Los nuevos bárbaros han sido paridos y enculturados por la civilización, pero han sido, digámoslo así, simples usuarios de ella, han disfrutado de sus ventajas, pero no han comprendido ni siquiera por aproximación los cimientos que la han hecho posible y los riesgos asociados a la destrucción de éstos, sea por falta de mantenimiento sea por una acción de eliminación sistemática. Los nuevos bárbaros hacen uso de la prerrogativa ilustrada de la duda y del raciocinio, para aplicarlos sin demasiado criterio a todo aquello que hace posible que dispongan de dicha prerrogativa. Van en contra de la naturaleza humana debido a los sesgos cognitivos ¡de su naturaleza humana!, que no han sido debidamente corregidos por la cultura.

Cuando Nicholas Nassim Taleb, el pensador libanés, escribió Antifrágil y se opuso a las tesis optimistas de Pinker sobre la continuidad en el futuro del descenso de la violencia ponía de manifiesto dos cosas:

1.- Que nuestra civilización tiene una estructura muy frágil porque la transferencia de riesgos y cargas entre las personas va a más conforme se hace más compleja la organización social, lo que tarde o temprano terminará por producir un colapso.

2.-Que la prospectiva estadística de los sistemas complejos no tiene mucho….futuro. Podemos decir si un sistema es frágil o no, todo lo más.

Aunque las ideas de Taleb son complejas y no me puedo detener mucho en ellas, he extraído los dos puntos anteriores y los pongo en relación con el tema que nos ocupa:

1.-Los nuevos bárbaros transfieren, siempre que pueden, sus riesgos y cargas a los demás. El método que mejor funciona, aunque no siempre, es a través de prebendas estatales. Lo ideal: ser político y hacer tributar a los demás.

2.-No sabemos lo que ocurrirá, pero sí que el creciente número de bárbaros nos está debilitando como civilización.

Dichos bárbaros pueden apoyarse en la ciencia para atacar los cimientos de la ciencia, por ejemplo, convirtiendo lo anecdótico o lo no representativo, por generalización espuria, en algo susceptible de ser la norma. La antropología cultural puede servirles para este fin: un pueblo del Amazonas o del desierto del Serengueti, o de la isla de Samoa, tiene tal o cual estructura familiar, o un igualitarismo a ultranza, o unas costumbres sexuales muy laxas, o cualquier otra característica cultural con los que, sorprendentemente, les va muy bien. Todos en ese lugar y en esa cultura declaran ser muy felices así. Y el antropólogo que les ha observado con más o menos sistematicidad y acierto expone sus conclusiones y estas nos traen titulares de prensa. Nos venden que aquello funciona. Y entonces nuestros bárbaros se miran a sí mismos, a los usos y costumbres, a cómo están organizadas nuestras sociedades “civilizadas” y se preguntan, desde la ingenuidad del que no ha comprendido nada: ¿Pero eso no debería ser la norma, en lugar de la excepción? ¿Qué clase de sociedad tenemos? ¿De quién fue la idea de la monogamia, la desigualdad, la familia nuclear etc etc?

En el caso que nos ocupa hoy, revelador de estas realidades tan extrañamente retorcidas, tenemos a una ciudadana de un país civilizado, de un país que ha avanzado lo suyo en el proceso de civilización, que de primeras expresa políticamente una polarización categorial muy marcada entre los suyos y los otros. El primer grupo, el de los suyos, está compuesto por Catalanes de pro (vincia), de pura cepa, una categoría difícil de definir y establecer a no ser que se haga por afiliación política e ideológica. El segundo, el de los “otros”, en un sentido griego “los bárbaros” y, desde luego, los malos, está compuesto de un gran número de ciudadanos de diversa procedencia, ideología, gustos, costumbres etc…que entran dentro de la categoría de “españoles”, o más concretamente aún en el subgrupo perverso de los “nacionalistas españoles”. Naturalmente, y dado que Cataluña es una entidad política, territorial y social que forma parte de otra mayor llamada España, el deseo de la interfecta es independizarse a cualquier precio. Es lo de siempre, lo entendemos a fuerza de no entenderlo. Es lo que hay.

Sin embargo la muchacha tiene más grandes ideas en su cabeza, y creo que ya no le caben, como Atenea en la cabeza de Zeus, porque se ve obligada a exponerlas con énfasis, una de ellas recientemente, de aquí este largo post: nuestros hijos no son nuestros hijos, son hijos de la tribu. Colectivismo del de siempre con un toque étnico.

A mi juicio no hemos perdido el juicio del todo o, para ser más precisos, no son suficientes los que lo han perdido (en ciertas cuestiones) como para conmover los cimientos de la civilización. Pero debemos estar alerta. No debemos pasar ni una. Cuando alguien se manifiesta públicamente desde un pedestal público ya no a favor o en contra de una idea política, sino contra lo que ya se conoce de sobra y nadie debiera poner en duda, o a favor de algo cuya nocividad está sobradamente contrastada, debemos alzar la mano y replicarle enérgicamente.

Anna Gabriel y demás Señores (y Señoras) de la CUP: ustedes pueden tener “hijos en común y en colectivo” entre ustedes, pero no hablen por los demás. En eso no nos representan, ni siquiera a muchos de sus votantes.

 

La inconfesable tesis que se esconde tras los desmanes económicos de alcaldías podemitas

¿QUÉ BUSCAN CON ESAS ENORMES PÉRDIDAS DE INVERSIONES Y DE PUESTOS DE TRABAJO?

Este miércoles conocíamos un dato alarmante: las alcaldías podemitas, apoyadas por el PSOE, ya han costado la pérdida de 20.000 millones de euros en inversiones y 190.000 empleos

Madrid pierde 120.000 empleos al enterrar la Operación Chamartín…

Ayer mismo la marca podemita en la capital de España, Ahora Madrid, y sus portamaletas del PSOE enterraban un proyecto que habría generado 120.000 empleos y 6.000 millones de euros en inversiones, sin costar ni un euro a los contribuyentes, pues la llamada Operación Chamartín había comprometido ese importante impulso para esa ciudad con un 100% de financiación privada. Desde el PSOE lo defendían así: “Queremos un urbanismo de izquierdas para cambiar las ciudades”. ¿Y eso en qué consiste, en hacer poblados de chabolas? ¿O quizá en abrasar fiscalmente a los ya sufridos contribuyentes para que el ayuntamiento pueda sustituir vía impuestos el astronómico volumen de las inversiones privadas que estos irresponsables han tirado por el balcón? La respuesta ya la tenemos: en sus primeros presupuestos Carmena ha disparado el gasto municipal en 1.169 millones de euros, una milmillonada que tendrán que costear los contribuyentes. Hay que recordar que Carmena empezó a subir los impuestos poco después de llegar a la alcaldía. Los efectos de los disparates podemitas en la capital ya se han empezado a hacer nota en el desempleo: por primera vez la tasa de paro en la capital ha superado a la de la Comunidad de Madrid.

… pero el podemita Errejón lo celebra eufórico

Indiferente a los perjuicios que les están provocando a los madrileños, ayer el podemita Íñigo Errejón celebraba eufórico la pérdida de esos 120.000 empleos con este tuiteo:

ERREJONECES

¿Y qué es “el urbanismo de la gente”? ¿Construir casas okupas? Ayer conocimos un dato que demuestra la clase de planteamientos económicos que sostiene Errejón, del que dicen que es el cabeza visible del sector moderado de Podemos (¿cómo será el radical?): en 2013 defendió el modelo chavista venezolano, justificando las colas bajo la premisa de que “hay más dinero disponible. Creer que un Estado es más rico porque imprime más dinero es una simpleza sin base real, como ya expliqué aquí. El caso de la Venezuela chavista, cuyas recetas económicas sigue Podemos, demuestra a dónde nos puede llevar ese disparate.

Las fatales consecuencias del ‘exprópiese’ y de la demagogia

Recordemos que la política chavista del “exprópiese”, elogiada por Pablo Iglesias en 2013 junto al lema “orgullo comunista, lesionó el derecho a la propiedad privada. La actuación sin límites de la clase dirigente chavista ha tenido como resultado, además, que Venezuela es a día de hoy el país con más corrupción política de América Latina. Esto ha generado una enorme inseguridad jurídica en el país y ha espantado a los inversores. ¿Quién va a arriesgar su dinero invirtiéndolo en un país donde un gobierno tremendamente corrupto te puede quitar tu comercio y tu empresa cuando le dé la gana? Paralelamente, el gobierno chavista intentaba comprar el favor de la gente a base de subsidios, eso que algunos resumen en la expresión “todo gratis”, como si nadie tuviese que pagarlo. El resultado fue un gasto público totalmente desbocado y que se ha financiado, en gran medida, a base de créditos. Esto, unido a la caída de los precios del petróleo, una gran fuente de riqueza natural que el chavismo ha dilapidado, disparó la deuda pública venezolana. Ya lo había advertido Margaret Thatcher: “El socialismo fracasa cuando se les acaba el dinero… de los demás.”La solución chavista al endeudamiento fue imprimir dinero de forma indiscriminada, convirtiendo el bolívar en una moneda-basura. Se disparó la inflación y con ella llegó el desabastecimiento. A día de hoy, el hambre y la desesperación ya han dado lugar a saqueos.

La siniestra tesis leninista oculta tras esos disparates: ‘cuanto peor, mejor’

Hay que señalar que esto ha pasado en Venezuela con el asesoramiento de dirigentes de Podemos, los mismos que ahora aspiran a dirigir la economía española desde el poder si ganan las próximas Elecciones Generales del 26 de junio. No obstante, no deberían engañarse quienes piensan que las recetas económicas de Podemos se deben a la ignorancia o a la estupidez. Los dirigentes de la formación morada podrán ser personas sin escrúpulos y dispuestas a lo que sea para hacerse con el poder y perpetuarse en él, pero saben muy bien lo que hacen. Son discípulos del leninismo, una de cuyas tesis está sintetizada en tres palabras: “cuanto peor, mejor”. Cuanto peor le vaya al pueblo, más oportunidades tienen los charlatanes populistas de ganar adeptos, pues cuanto más desesperada está la gente, más dispuesta se muestra a renunciar a parte de su libertad a cambio de bienestar, aunque ese bienestar sólo sea una promesa tan formidable como irrealizable. Lenin ya defendió el uso de hambrunas con fines políticos en 1891, señalando que el hambre “destruye no solamente la fe en el Zar, también en Dios”. En una carta al Politburó el 19 de marzo de 1922, el dictador comunista demostró su absoluta falta de escrúpulos al manifestar lo siguiente: solamente la desesperación generada por el hambre puede acarrear una actitud benévola, o al menos neutra, de las masas hacia nosotros.

“Mientras el pueblo es más pobre es más leal al proyecto revolucionario”

El chavismo venezolano tiene muy presente esa tesis leninista. En septiembre de 2014 el gobernador chavista del estado venezolano de Aragua, Tareck El Aissami, reconoció sin rodeos que les beneficiaba la miseria: “Mientras uno más consigue pobreza hay más lealtad a la revolución y más amor por Chávez, mientras el pueblo es más pobre es más leal al proyecto revolucionario.” Puedes ver el vídeo aquí. El planteamiento es fácil de entender: cuanta más gente haya subsidiada y que atribuya su subsistencia al favor paternal del gobernante, más incondicionales tendrá éste, aunque el precio a pagar sean atracos fiscales, pobreza, desabastecimiento y un drástico recorte de libertades. Por lo demás, los más ignorantes aceptan más fácilmente consignas sobre malvados ataques extranjeros, que explicaciones sobre el verdadero y complejo funcionamiento de la economía. Esto lo saben y de ello se aprovechan déspotas como Maduro, que constantemente está denunciando conspiraciones extranjeras (lo mismo que aquí otros charlatanes culpan de todo a la “dictadura de los mercados” o a la Alemania de Merkel), distrayendo así a sus incondicionales de las verdaderas causas de la grave crisis que atraviesa Venezuela. A su pesar, la historia demuestra que no puede funcionar bien una economía desprovista de todo atisbo de libertad y controlada férreamente por políticos. Otra cosa es que esos políticos no tengan como meta generar una sociedad más próspera, sino someterla a sus dictados ideológicos cueste lo que cueste.

Elentir.