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Por qué el nazismo era socialismo y por qué el socialismo es totalitario. / Why Nazism was a socialist and why socialism is totalitarian.

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The original article in English is HERE

Mi propósito hoy son dos cosas principales: (1) Demostrar por qué la Alemania nazi era un estado socialista y no capitalista. Y (2) demostrar por qué el socialismo, entendido como un sistema económico basado en la propiedad pública de los medios de producción, requiere inevitablemente una dictadura totalitaria.

La identificación de la Alemania nazi como estado socialista fue una de las muchas grandes contribuciones de Ludwig von Mises.

Cuando uno recuerda que la palabra “nazi” era una abreviatura para “der Nationalsozialistische Deutsche Arbeiters Partei” (en traducción española Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes), la identificación de Mises no podría parecer tan notable. Pues ¿qué debería uno esperar como sistema económico de un país gobernado por un partido con “socialista” en su nombre salvo socialismo?

Sin embargo, aparte de Mises y sus lectores, prácticamente nadie piensa en la Alemania nazi como un estado socialista. Es mucho más común creer que representaba una forma de capitalismo, que es lo que han afirmado los comunistas y otros marxistas.

La base de la afirmación de que la Alemania nazi era capitalista era el hecho de que la mayoría de las industrias en la Alemania nazi aparentemente quedaban en manos privadas.

Lo que identificó Mises fue que la propiedad privada de los medios de producción existía solo nominalmente bajo los nazis y que la sustancia real de la propiedad de los medios de producción residía en el gobierno alemán. Pues era el gobierno alemán, y no los propietarios privados nominales, el que ejercía todos los poderes sustantivos de propiedad: él, no los propietarios privados, decidía que se iba a producir, en qué cantidad, por qué métodos y a quién se iba a distribuir, así como los precios que se cobrarían y los salarios que se pagarían y qué dividendos u otras rentas se permitiría percibir a los propietarios privados nominales. La posición de los supuestos propietarios privados, como demostró Mises. se reducía esencialmente a la de pensionistas del gobierno.

La propiedad de hecho del gobierno de los medios de producción, como la llamaba Mises, estaba implícita lógicamente en principios colectivistas fundamentales adoptados por los nazis como que el bien común  está por encima del bien privado y que el individuo existe como medio para los fines del Estado. Si el individuo existe como medio para los fines del Estado, por supuesto, lo mismo pasa con la propiedad. Igual que lo posee el Estado, su propiedad también la posee el Estado.

Pero los que estableció concretamente el socialismo  de hecho en la Alemania nazi fue la introducción de los controles de precios y salarios en 1936. Se impusieron como respuesta a la inflación de la oferta monetaria llevada a cabo por el régimen desde el momento de su llegada al poder a principios de 1933. El régimen nazi infló la oferta monetaria como medio de financiar el enorme aumento en el gasto público que requerían sus programas de obras públicas, subvenciones y rearme. Los controles de precios y salarios se impusieron en respuesta al aumento de los precios que empezó a producir la inflación.

El efecto combinado de la inflación y los controles de precios y salarios es la escasez, es decir, una situación, en la que las cantidades de los bines que intenta comprar la gente exceden de las cantidades disponibles para comprar.

A su vez, las escaseces se convierten en caos económico. No es solo que los consumidores que aparecen en las tiendas antes están en disposición de comprar todas las existencias y dejar sin nada a los clientes que lleguen más tarde (una situación a la que los gobiernos normalmente responden con racionamiento). Las escaseces generan caos en todo el sistema económico. Introducen arbitrariedad en la distribución de suministros entre áreas geográficas, en la asignación de un factor de producción entre sus diferentes productos, en la asignación de trabajo y capital entre las distintas ramas del sistema económico.

A la vista de la combinación de controles de precios y escasez, el efecto de una disminución en la oferta de una cosa no es, como pasaría en un mercado libre, aumentar su precio e incrementar su rentabilidad, operando así para detener la disminución de la oferta o invertirla si ha ido demasiado lejos. Los controles de precios impiden el aumento en la oferta al reducir el precio y la rentabilidad. Cuando hay una escasez, el efecto de un aumento en la oferta es simplemente una reducción en la severidad de la escasez. Solo cuando se elimina totalmente la escasez, un aumento en la oferta necesita una disminución en el precio y genera una disminución en la rentabilidad.

Como consecuencia, la combinación de controles de precios y escasez hace posible movimientos aleatorios de la oferta sin ningún efecto en los precios y la rentabilidad. En esta situación, la producción de los bienes más triviales y poco importantes, incluso las mascotas de piedra, puede expandirse a costa de la producción de los bines más urgentemente necesitados e importantes, como medicinas que salven vidas, sin efecto en el precio o la rentabilidad e cada bien. Los controles de precios impedirían que la producción de medicinas se hiciera más rentable al disminuir su oferta, mientras que una escasez incluso de mascotas de piedra impediría que su producción se hiciera menos rentable al aumentar su oferta.

Como demostró Mises, para ocuparse de los efectos no pretendidos de sus controles de precios, el gobierno debe o bien abolir los controles de precios o añadir más medidas, como precisamente el control sobre lo que se está produciendo, en qué cantidad, por qué métodos y a quién se distribuye, a lo que me referí antes. la combinación de controles de precios con su mayor serie de controles constituye la socialización de hecho del sistema económico. Pues significa que el gobierno ejercita entonces todos los poderes sustantivos de propiedad.

Éste fue el socialismo instituido por los nazis. Y Mises lo llama el socialismo de patrón alemán o nazi, frente al socialismo más evidente de los soviético, al que llama socialismo de patrón ruso o bolchevique.

Por supuesto, el socialismo no acaba con el caos causado por la destrucción del sistema de precios. Y si se introduce sin la existencia previa de controles de precios, su efecto es iniciar el propio caos. Porque el socialismo no es realmente un sistema económico positivo. Es meramente la negación del capitalismo y su sistema de precios. Como tal, la naturaleza esencial del socialismo es una y la misma que el caos económico que resulta de la destrucción del sistema de precios por controles de salarios y precios. (Quiero apuntar que la imposición del socialismo del estilo bolchevique de un sistema de cuotas de producción, que incentiva siempre exceder la cuotas, es una fórmula segura para una escasez universal, igualo que la que existe bajo todos los controles de precios y salarios).

Como mucho, el socialismo simplemente cambia la dirección del caos. El control público sobre la producción puede hacer posible una mayor producción de algunos bienes de especial importancia para él, pero lo hace solo a costa de crear el caos en el resto del sistema económico. Esto pasa porque el gobierno no tiene forma de conocer los efectos en el resto del sistema económico de su aseguramiento de la producción de bienes a los que atribuye una importancia especial.

Los requisitos de aplicar un sistema de control de precios y salarios dan mucha luz sobre la naturaleza totalitaria del socialismo (por supuesto, más evidentemente en la variante alemana o nazi, pero también en la del socialismo al estilo soviético).

Podemos empezar por el hecho de que el interés propio de los vendedores que operan bajo controles de precios es evadir los controles de precios  y aumentar sus precios. Los compradores, incapaces de otra forma de obtener bienes, están dispuestos a pagar estos precios más altos como medio de de conseguir los bienes que quieren. En estas circunstancias, ¿qué va a impedir que aumenten los precios y se desarrolle un mercado negro masivo?

La respuesta es una combinación  de sanciones severas combinadas con una gran probabilidad de ser atrapado y luego sufrir realmente esas sanciones. Unas simples multas no es probable que supongan una gran disuasión. Se considerarían solo como un gasto de negocio adicional. Si el gobierno es serio respecto de los controles de precios, es necesario que imponga sanciones comparables a las de un delito grave.

Pero la mera existencia de dichas sanciones no basta. El gobierno tiene hacer realmente peligroso realizar transacciones en el mercado negro. Tiene que hacer que la gente tema realizar tales transacciones que pudieran ser descubiertas de algún modo por la policía y acaben realmente en prisión. Para crear ese miedo, el gobierno debe desarrollar un ejército de espías e informadores secretos. Por ejemplo, el gobierno debe hacer temer al vendedor y a los clientes que si realizan una transacción de mercado negro, algún otro cliente en la tienda pueda denunciarles.

A causa de la privacidad y secreto con que deben realizarse muchas transacciones del mercado negro, el gobierno debe asimismo hacer que todo el que vea una operación del mercado negro temeroso de que la otra parte resulte ser un agente policial tratando de encarcelarle. En gobierno debe hacer que la gente tema incluso a sus socios más veteranos, incluso a sus amigos y parientes, no sea que resulten ser informadores.

Y finalmente, para obtener condenas, el gobierno debe poner la decisión acerca de la inocencia o culpabilidad en el caso de las transacciones de mercado negro en manos de un tribunal administrativo o sus agentes de policía en el momento. No puede confiar en juicios con tribunales, porque es improbable que puedan encontrarse muchos jurados dispuestos a dar veredictos de culpabilidad en casos en el un hombre tenga que ir a la cárcel por muchos años por el delito de vender unas pocas libras de carne o un par de zapatos por el encima del precio máximo.

Por tanto, en resumen, los requisitos simplemente para aplicar las regulaciones de control de precios son la adopción de las características esenciales de un estado totalitario, es decir, el establecimiento de la categoría de “delitos económicos”, en la que la búsqueda pacífica del interés propio se considera un delito criminal, y el establecimiento de un aparato policial totalitario lleno de espías e informadores y el poder de un arresto y prisión arbitrarios.

Está claro que la aplicación de controles de precios requiere un gobierno similar al de la Alemania de Hitler o la Rusia de Stalin, en los que prácticamente cualquiera podía resultar ser un espía policial y en los que existe una policía secreta que tiene el poder de arrestar y encarcelar a la gente. Si el gobierno no está dispuesto a llegar tan lejos, entonces, hasta ese punto, sus controles de precios resultarán inaplicables y sencillamente no funcionarán. Entonces el mercado negro asume proporciones enormes. (Por cierto, que nada de esto sugiere que los controles de precios fueran la causa del reino de terror institutito por los nazis. Los nazis empezaron su reino de terror mucho antes de la aprobación de los controles de precios. Por consiguiente, aprobaron controles de precios en un entorno listo para su aplicación por la fuerza).

La actividad del mercado negro conlleva la comisión de más delitos. Bajo el socialismo de hecho, la producción y venta de bienes en el mercado negro conlleva el desafío de las regulaciones públicas respecto de la producción y distribución, así como el desafío a sus controles de precios. Por ejemplo, los propios bienes que se venden en el mercado negro pretendía el gobierno que se distribuyeran de acuerdo con su plan y no en el mercado negro. Los factores de producción utilizados para producir esos bienes igualmente pretendía el gobierno que se utilizaran de acuerdo con su plan y no para el fin de aprovisionar el mercado negro.

Bajo un sistema de socialismo de derecho, como el que existía en la Rusia soviética, en el que el código legal del país hace abierta y explícitamente al gobierno del país el propietario de todos los medios de producción, toda actividad de mercado negro conlleva necesariamente el uso indebido o el robo de la propiedad del estado. Por ejemplo, se consideraba que los trabajadores o directores de fábricas de la Rusia soviética que se llevaban productos que vendían en el mercado negro estaban robando las materias primas proporcionadas por el estado.

Además, en cualquier tipo de estado socialista, nazi o comunista, el plan económico del gobierno es parte de la ley suprema del territorio. Todos tenemos una buena idea de lo caótico que es el llamado proceso planificador del socialismo. Su mayor distorsión por trabajadores y directores drenando materiales y suministros para producir para le mercado negro, es algo a lo que un estado socialista está lógicamente autorizado a considerar como un acto de sabotaje de su plan económico nacional. Y como sabotaje es como lo considera cualquier código legal de un estado socialista. Coherentemente con este hecho, la actividad del mercado negro en un país socialista a menudo conlleva la pena capital.

Creo que un hecho fundamental que explica el reino absoluto de terror que se encuentra en el socialismo es el increíble dilema en el que se sitúa un estado socialista en relación con las masas de sus ciudadanos. Por un lado, asume una responsabilidad completa del bienestar económico individual. El socialismo al estilo ruso o bolchevique reconoce abiertamente esta responsabilidad: es la fuente principal de su atractivo popular. Por otro lado, de todas las formas que puedan imaginarse, un estado socialista resulta una chapuza increíble en esta tarea. Hace de la vida del individuo una pesadilla.

Todos los días de su vida, el ciudadano de un estado socialista debe gastar tiempo en colas de espera inacabables. Para él, los problemas que experimentaron los estadounidenses en relación con las escaseces de gasolina en la década de 1970 son normales, solo que no los experimenta en relación con la gasolina (pues no posee un coche y no tiene esperanza de tener nunca ninguno), sino en relación con las cosas sencillas de la vestimenta, de las verduras e incluso del pan. Aún peor es que se le obliga frecuentemente a trabajar en un empleo que no ha elegido y que por tanto debe indudablemente odiar. (Pues bajo la escasez, el gobierno decide la asignación del trabajo igual que hace con la asignación de los factores de producción). Y vive en una condición de increíble hacinamiento, que apenas deja posibilidades de privacidad. (A la vista de la escasez de vivienda, se asignan huéspedes a las casas; se obliga a las familias compartir pisos. Y se adopta un sistema de pasaportes y visados internos para limitar la severidad de la escasez de vivienda en las zonas más deseables del país). Por decirlo suavemente, una persona obligada a vivir en esas condiciones debe bullir de resentimiento y hostilidad.

Entonces, ¿contra quién sería más lógico que los ciudadanos de un estado socialista dirijan su resentimiento y hostilidad que contra el mismo estado socialista? El mismo estado socialista que ha proclamado su responsabilidad por su vida, le ha prometido una vida de felicidad y es de hecho responsable de una vida infernal. De hecho, los líderes de un estado socialista viven un dilema mayor, ya que cada día animan al pueblo a creer que el socialismo es un sistema perfecto, cuyos malos resultados solo pueden ser obra de gente malvada. Si eso fuera verdad, ¿quiénes podrían ser razonablemente esos hombres malvados, salvo los propios gobernantes, que no solo han hecho infernales sus vidas, sino que han pervertido un sistema supuestamente perfecto para hacerlo?

De esto se deduce que los gobernantes de un estado socialista deben vivir aterrorizando a la gente. Por la lógica de sus acciones y sus enseñanzas, el bullente resentimiento del pueblo puede hacerle levantarse y tragárselo en una orgía de sangrienta venganza. Los gobernantes sienten esto, incluso aunque no lo admitan abiertamente, y por tanto su mayor preocupación es siempre mantener a raya a la ciudadanía.

Consecuentemente, es verdad por muy inadecuado decir simplemente cosas como que al socialismo le falta la libertad de prensa y de expresión. Por supuesto, le faltan estas libertades. Si el gobierno posee todos los periódicos y editoriales, si decide para qué fines va a estar disponibles el papel, entonces evidentemente nada puede imprimirse que el gobierno no quiera que se imprima. Si posee todas las salas de reuniones, no puede realizarse ninguna conferencia o discurso público que el gobierno no quiera que se realice. Pero el socialismo va mucho más allá de la mera falta de libertad de prensa y expresión.

Un gobierno socialista aniquila totalmente estas libertades. Convierte a la prensa y a cualquier foro público en un vehículo de propaganda histérica en su favor y se dedica a la incansable persecución de todo el que se atreve a desviarse un centímetro de su línea oficial del partido.

La razón de estos hechos es el terror del pueblo de los gobernantes socialistas. Para protegerse, deben ordenar que el ministro de propaganda y la policía secreta trabajen constantemente. Uno, para desviar continuamente la atención del pueblo de la responsabilidad del socialismo, y de los gobernantes del socialismo, por la miseria del pueblo. La otra, para secuestrar y silenciar a cualquiera que pueda sugerir siquiera sea remotamente la responsabilidad del socialismo o de sus gobernantes (secuestrar a cualquiera que empiece a mostrar señales de pensar por sí mismo). Es a causa del terror de los gobernantes y su desesperada necesidad de encontrar cabezas de turco para los fracasos del socialismo, por lo que la prensa de un país socialista está siempre llena de historias acerca de conspiraciones y sabotajes extranjeros y acerca de la corrupción y mala dirección por parte de los oficiales subordinados y por lo que es necesario destapar periódicamente conspiraciones nacionales a gran escala y sacrificar a altos funcionarios y facciones completas en purgas gigantescas.

A causa de su terror y su desesperada necesidad de aplastar cualquier respiro incluso de una potencial oposición, los gobernantes del socialismo no se atreven a permitir ni siquiera actividades puramente culturales que no estén bajo el control del estado. Pues si la gente va a reunirse para un espectáculo artístico o un recital de poesía que no esté controlado por el estado, los gobernantes deben temer la diseminación de ideas peligrosas. Cualquier idea no autorizada es una idea peligrosa, porque puede llevar al pueblo a empezar a pensar por sí mismo y por tanto empezar a pensar acerca de la naturaleza del socialismo y sus gobernantes. Los gobernante debe temer la reunión espontánea de un puñado de personas en una sala y utilizar la policía secreta y su aparato de espías, informadores y terror o para detener esas reuniones o para asegurarse de que su contenido es completamente inocuo desde el punto de vista del estado.

El socialismo no puede prevalecer mucho tiempo excepto bajo el terror. Tan pronto como se relaja el terror, el resentimiento y la hostilidad empiezan lógicamente a brotar contra los gobernantes. Así que la situación esta lista para la revolución o la guerra civil. De hecho, en ausencia de terror o, más correctamente, de un suficiente grado de terror, el socialismo se caracterizaría por una serie inacabable de revoluciones y guerras civiles, ya que cada nuevo grupo de gobernantes resultarían tan incapaces de hacer que el socialismo funcionara con éxito como sus antecesores. La consecuencia inevitable a realizar es que el terror realmente experimentado en los países socialistas no era simplemente obra de hombres malvados, como Stalin, sino que deriva de la naturaleza del sistema socialista. Stalin podría pasar a primer plano porque su inusual voluntad y astucia en uso del terror eran las características concretas más necesarias para un gobernante socialista para mantenerse en el poder. Subió al poder por un proceso de selección natural socialista: la selección de los peores.

Tengo que advertir acerca de una posible mala comprensión respecto de mi tesis de que el socialismo es totalitario por su naturaleza. Esto afecta a los países supuestamente socialistas gobernados por socialdemócratas, como Suecia y los demás países escandinavos, que está claro que no son dictaduras totalitarias.

En esos casos, es necesario apreciar que al tiempo que estos países no son totalitarios, tampoco son socialistas. Sus partidos gobernantes pueden propugnar el socialismo como su filosofía o su objetivo último, pero no es el socialismo lo que han implantado en su sistema económico. Su sistema económico real es el de una economía intervenida de mercado, como la llamaba Mises. Aunque más intervenida que la nuestra en aspectos importantes, su sistema económico es esencialmente similar al nuestro, en que la fuerza motriz característica de la producción y la actividad económica no es el decreto del gobierno, sino la iniciativa de los propietarios privados motivada por la perspectiva de un beneficio privado.

La razón por la que los socialdemócratas no establecen el socialismo cuando llegan al poder es que no están dispuestos a hacer lo que hace falta. El establecimiento del socialismo como sistema económico requiere un acto masivo de robo (deben apropiarse los medios de producción de sus propietarios y entregarse al estado). Dicha apropiación es prácticamente seguro que provocaría una resistencia importante por parte de los propietarios, resistencia que solo puede superarse por el uso de fuerza masiva.

Los comunistas estaban y están dispuestos a aplicar dicha fuerza, como evidenciaba la Rusia soviética. Su carácter es el de los ladrones armados dispuestos a matar si es necesario para realizar el robo. Por el contrario, el carácter de los socialistas se parece más al de los rateros, que pueden hablar de dar un gran golpe algún día, pero en realidad no están dispuestos al homicidio necesario, así que renuncian ante la más mínima señal de resistencia seria.

Respecto de los nazis, generalmente no tenían que matar para incautarse de la propiedad de otros alemanes que no fueran judíos. Esto pasó porque, como hemos visto, establecieron el socialismo furtivamente, a través de controles de precios, que servían para mantener el disfraz externo y apariencia de propiedad privada. Los propietarios privados se veían así desprovistos de su propiedad sin saberlo y por tanto no sentían la necesidad de defenderla por la fuerza.

Creo haber demostrado que el socialismo (el socialismo real) es totalitario por su propia naturaleza.


En el momento actual en Estados Unidos no tenemos socialismo en ninguna forma. Y no tenemos una dictadura, no digamos una dictadura totalitaria.

Tampoco tenemos aún fascismo, aunque nos vayamos acercando a él. Entre los elementos esenciales que aún faltan están el gobierno del partido único y la censura. Seguimos teniendo libertad de expresión y prensa y elecciones libres, aunque ambas hayan sido socavadas y no puede garantizarse su pervivencia continua.

Lo que tenemos es una economía intervenida de mercado que está creciendo en su intervención  y que se caracteriza por una creciente pérdida de la libertad individual. El crecimiento de la intervención económica del gobierno es sinónimo de una pérdida de libertad individual porque significa iniciar cada vez más el uso de fuerza física para que la gente haga lo que no elige hacer voluntariamente o impedirle que haga lo que voluntariamente elige hacer.

Como el individuo es el mejor juez de sus propios intereses y al menos por lo general busca hacer lo que le interesa hacer y evitar lo que dañe sus intereses, de esto se deduce que cuando mayor sea el grado de intervención pública, mayor seré le grado en que se impide a los individuos hacer los que les beneficia y en su lugar se les obliga a hacer lo que les causa pérdidas.

Hoy en Estados Unidos, el gasto público federal, estatal y local suma casi la mitad de los ingresos monetarios de la porción de la ciudadanía que no trabaja para la administración. Quinces departamentos del gabinete federal y un número mucho mayor de agencias regulatorias federales, juntos, en la mayor parte con equivalente a nivel estatal y local, se entrometen regularmente en prácticamente todas las áreas de la vida del ciudadano individual. Se le grava, obliga y prohíbe de incontables maneras.

Los efectos de tal interferencia pública masiva son el desempleo, los precios al alza, la caída de los salarios reales, la necesidad de trabajar más y más duro y el crecimiento de la inseguridad económica. Otro efecto es el crecimiento de la ira y el resentimiento.

Aunque la política de intervencionismo del gobierno sea su objetivo lógico, la ira y el resentimiento que siente la gente normalmente se dirigen por el contrario contra los empresarios y los ricos. Es un error alimentado en su mayor parte por un establishment intelectual y medios de comunicación ignorantes y envidiosos.

Y de acuerdo con esta actitud, desde el colapso de la burbuja del mercado bursátil, que fue en realidad creado por la política de expansión del crédito de la Reserva Federal y luego pinchada por su abandono temporal de esa política, los fiscales públicos han adoptado lo que parece una política particularmente vengativa hacia ejecutivos culpables de falta de honradez financiera, como si sus acciones fueran responsables de las pérdidas extendidas que resultaron del colapso de la burbuja. Así, al antiguo jefe de una gran compañía de telecomunicaciones se le ha sentenciado recientemente a veinticinco años de prisión. Otros altos ejecutivos han sufrido sentencias similares.

Más inquietante es que el poder del gobierno para obtener simples acusaciones criminales se ha convertido en equivalente al poder de destruir una empresa, como ocurrió en el caso de Arthur Andersen, la principal empresa auditora. El uso amenazador de su poder fue entonces suficiente para obligar a las grandes empresas de correduría de seguros en Estados Unidos cambiaran sus directivas para satisfacer al Fiscal General del Estado de Nueva York. No hay forma de describir esas evoluciones que no sea que la condena y castigo sin juicio y la extorsión del gobierno. Son grandes pasos a lo largo de un camino muy peligroso.

Por suerte, sigue habiendo suficiente libertad en Estados Unidos como para reparar todo el daño que se ha hecho. En primer lugar está la libertad nombrarlo y denunciarlo.

Mas esencialmente, está la libertad de analizar y refutar la ideas que subyacen a las políticas destructivas que han sido adoptadas o pueden serlo. Y eso es lo que es crítico. Pues el factor fundamental que subyace en el intervencionismo y, por supuesto, también en el socialismo, ya sea nazi o comunista, no es sino las ideas erróneas, sobre todo, las ideas erróneas respecto de la economía y la filosofía.

Hay ahora un cuerpo extenso y creciente de literatura que presenta ideas sensatas en estos dos campos vitales. A mi juicio, los dos autores más importantes de esta literatura son Ludwig von Mises y Ayn Rand. Un conocimiento extenso de sus escritos es un requisito previo indispensable para tener éxito en la defensa de la libertad individual y el libre mercado.

Este instituto, el Instituto Ludwig von Mies, es el principal centro mundial para la divulgación de las ideas de Mises. Presente un flujo constante de análisis basados en sus ideas, análisis que aparecen en sus revistas académicas, sus libros y publicaciones y en sus artículos diarios de la web que se ocupan de los asuntos del momento. Enseña sus ideas y las ideas relacionadas de otros miembros de la Escuela Austriaca de economía a alumnos universitarios y a jóvenes profesores. Lo hace a través de Universidad de Verano de Mises, las Conferencias de Investigadores Austriacos y los distintos seminarios.

Dos formas muy importantes de luchar por la libertad son educarse hasta el punto de ser capaz de hablar tan elocuentemente en su defensa como lo hacen los investigadores asociados a este instituto o, si uno tiene el tiempo o la inclinación para hacerlo, apoyar financieramente al Instituto en su tarea vital en la medida en que se pueda.

Es posible invertir la corriente. No puede hacerlo una sola persona. Pero un número grande y creciente de gente, formada en la causa de la libertad económica y defendiendo y argumentando en su defensa siempre que sea posible, es capaz de formar gradualmente las actitudes de la cultura y por tanto de la naturaleza de su sistema político y económico.

Los que formáis esta audiencia ya estáis implicados en este gran trabajo. Espero que continuéis e intensifiquéis vuestro compromiso.

Publicado el 11 de noviembre de 2005. Traducido del inglés por Mariano Bas Uribe.

La medicina contra la Ideología de Género: advierte que se puede cambiar de sexo pero no de cerebro

Para el lobby LGTB o ciertas leyes progay, el sexo es deconstruible e intercambiable. Para la ciencia no. Médicos franceses alertan de los riesgos que tiene la Ideología de Género y subrayan la importancia de diferenciar entre hombre y mujer en el ámbito de la salud.

Por Javier Lozano

La ideología de género tiene como uno de sus principales principios negar la diferencia entre sexos.
La ideología de género tiene como uno de sus principales principios negar la diferencia entre sexos.

La llamada ideología de género sigue aplicando su rodillo por todo el mundo aplastando a todo aquel que se le pone por delante y sin importar las consecuencias que sus postulados puedan tener en las instituciones y en las personas. España es uno de los países en los que este nuevo ‘credo’ se ha hecho fuerte, pero no es el único.

En Francia también ocurre como en España donde esta ideología niega la diferencia de los sexos y afirma que uno es lo que siente y no como nace. Y de seguir imponiéndose tendrá efectos en la salud de las personas. Veamos los motivos.

En un artículo publicado en Le Figaro titulado Medicina: las diferencias hombre-mujer olvidadas la genetista de la Facultad de Medicina de Paris-Oeste, Claudine Junien muestra sin pretenderlo las nefastas consecuencias de llevar a la práctica la teoría de género en el mundo de la salud.

El texto se hace eco del contundente comunicado de la Academia Nacional de Medicina de Francia en el que afirma que “los hombres y las mujeres no son iguales ante la enfermedad y deben ser tratados de manera diferente” por lo que denuncia “la primacía dada al género sobre las realidades del sexo”.

Academia Nacional de Medicina de Francia: “La paridad de sexos es un problema de salud pública”

La Academia pide a la comunidad médica y científica que tengan en cuenta “las diferencias biológicas ligadas al sexo además de las influencias sociales ligadas al género” y concluía afirmando que “la paridad de sexos es un problema de salud pública”.

Mientras los políticos nos van imponiendo que los sexos, que ellos llaman géneros, son una mera “construcción social”, la medicina se muestra en una dirección contraria. La ciencia niega que varón y hembra sean iguales pues “las enfermedades de las mujeres y los hombres son muy diferentes y sus tratamientos también”, afirma Junien.

La genetista agrega que en Francia “existe gran preocupación sobre la igualdad, especialmente de género, pero también se tiene que tener en cuenta el sexo biológico”.

Dr. Claudine Junien: “El embrión masculino no se comporta de la misma manera que el embrión femenino” y eso que aún “las hormonas sexuales aún no han aparecido”

Y para ello, la doctora Junien explica que “se sabe que, desde su concepción, el embrión masculino no se comporta de la misma manera que el embrión femenino” y eso que aún “las hormonas sexuales aún no han aparecido”. La genetista añade que la similitud genética entre dos hombres o dos mujeres es del 99,9% mientras que el que se da entre un hombre y una mujer es del 98,5%.

Claudine Junien, genetista de la Facultad de Medicina de París Oeste / YouTube
Claudine Junien, genetista de la Facultad de Medicina de París Oeste / YouTube

Pero va más allá y asesta otro golpe a la teoría de género y su negación de la diferencia.  Para ello, la profesora universitaria agrega que en las enfermedades las diferencias entre sexos son “flagrantes”.

Claudine Junien explica que algunas enfermedades afectan principalmente a las mujeres y pone como ejemplo algunas de ellas: Alzheimer, anorexia, depresión, esclerosis, lupus…Mientras tanto, el hombre es más propenso al autismo, al tumor cerebral y al de páncreas…

Por ello, considera que no se debe investigar y tratar a las personas como un ente unitario sino que se debe tener en cuenta el sexo puesto que su genética es distinta. Esta es, en su opinión, la mejor manera de ayudar a una persona.

Una explicación más de la comunidad científica

Esta explicación, meramente científica y que no entra en ningún tipo de consideración ideológica, desmonta la ideología de género. Y como el de Junien hay mucho más comentarios de científicos pese a la potente propaganda que apoya a estos grupos.

Y es que durante décadas los llamados “estudios de género” han conseguido imponer la visión de que la identidad de una persona es un componente completamente separado de la identidad sexual. La conclusión a la que han llegado los grupos LGTB y feministas es que las diferencias entre hombres y mujeres son únicamente una “construcción social”.

Antonio Federico: “Los datos científicos muestran diferencias claras entre el cerebro masculino y femenino, diferencias que son genéticas”

Por ejemplo, Actuall ya informaba cómo el profesor de Neurología de la Universidad de Siena, Antonio Federico, afirmaba que “los datos científicos muestran diferencias claras entre el cerebro masculino y femenino, diferencias que son genéticas, hormonales y en la estructura anatómica y fisiológica, con consecuencias importantes en la función cerebral e incluso de ciertas enfermedades”.

Es decir, ser hombre o mujer no se puede disfrazar con vestimentas, con una operación o con hormonas sino que va más allá. “Mujeres y hombres son diferentes no sólo en la anatomía y en la manera de afrontar la vida sino también en el uso de uno de los órganos más importantes del cuerpo, por ejemplo el cerebro”, agregó. Y es que estas diferencias provocan que un hombre y una mujer tomen decisiones distintas debido a sus diferencias cerebrales.

El Islam no llora / Islam does not cry (Español-Inglés / Spanish-English)

Por Salvador Sostres.

Yo no creo que haya un Islam bueno que llore por los atentados de París, como refleja la próxima portada de Charlie Hebdo, ni creo que lloren los imanes en las mezquitas ni muchos de sus fieles discípulos que son llamados a la destrucción de Occidente y de nosotros mismos.

Sé que Jesús llora por cada asesinato y es como si por cada hombre caído le volvieran a clavar en la Cruz. Y estoy seguro de que Golda Meir fue sincera cuando dijo: «Podemos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos. Pero nunca les vamos a perdonar el hacernos matar a los suyos».

A partir de ahí, qué quieren que les diga. La turba izquierdosa se movilizó mucho más por el perro Excálibur que por los asesinados en Francia, y desde luego es mucho más comprensiva con el islamismo y con sus causas, de lo que fue con el exconsejero de la Comunidad de Madrid que decidió sacrificar al animal.

No creo que un Islam piadoso llore por los asesinados en Francia. Más bien creo que en muchas mezquitas y madrazas se enseña a odiar, y que así halló uno de los terroristas el comercio judío. Ya está bien de buscar excusas, de hacer ver que no vemos, de perdernos en matices exculpatorios, falsos, y que sólo buscan criminalizarnos.

 ¿Cuándo ha llorado el Islam por nosotros? ¿Cuántos de nosotros hemos sido acribillados en su nombre? ¿Qué luz ha florecido alrededor del Islam -ya ni digo islamismo-, qué sociedad libre y democrática?

 Aquí lloramos los de siempre, y lloramos porque Dios es amor y nos hizo a su semejanza. No buscábamos la confrontación con el mal, ni la deseábamos. Y seguro que tarde o temprano aprenderemos a perdonar, pero no lo olvidaremos jamás.

 Yo no creo que ningún tipo de Islam esté llorando, ni que se sienta Charlie, ni que sufra por nosotros. ¿Por qué tendría que pensarlo? Si alguien o incluso algunos, en su nombre, quieren convencernos de lo contrario, que salgan de sus aposentos y vengan a contárnoslo. Pero de momento terroristas es todo lo que nos han mandado.

inglaterra

I do not think there is a good Islam to cry for the attacks in Paris, as reflected in the next cover of Charlie Hebdo, nor do I think weep imams in mosques and many of his faithful disciples who are called to the destruction of the West and ourselves.

I know that Jesus weeps for each murder and it’s like for every fallen man return to be nailed to the Cross. And I am sure that Golda Meir was sincere when he said: «We can forgive the Arabs for killing our children But we will never forgive us kill yours.».

From there, what can I say. The mob left mobilized more by the dog Excálibur that those killed in France, and certainly much more sympathetic to Islam and its causes, what was with the exconsejero of the Community of Madrid decided to sacrifice animal.

I do not think a pious Islam cry for those killed in France. Rather I think in many mosques and madrassas taught to hate, and thus one of the terrorists found the Jewish trade. Enough of excuses, to show that we do not see, of getting lost in exculpatory, false nuances, and just looking to criminalize.

When Islam wept for us? How many of us have been gunned down in his name? What light has flourished around the Islam-and not say Islamism, which free and democratic society?

Here the usual cry and cry because God is love and made us in His likeness. Not looking for confrontation with evil, neither we wanted. And sure sooner or later we learn to forgive, but not forget ever.

I do not think any kind of Islam is crying, sitting or Charlie, or suffering for us. Why would you think that? If someone or even some in their name, they want to convince us otherwise, leaving his quarters and come to tell us. But terrorists moment is all that you have commanded us.

Así de «agradecidos» se muestran, incluyendo los llamados «refugiados», por todas nuestras ciudades. / So of «grateful» are shown, including so-called «refugees» for all our cities.

ASESINOS DEL ISLAM EN LA FRANJA DE GAZA

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ISLAMCANCER

Reflexiones sobre el islamismo en tiempos de guerra / Reflections on Islam in wartime

Por Mauricio Rojas 

La brutal expansión del denominado Estado Islámico en Irak y Siria ha dejado estupefacto al mundo. Nada parecido se había visto desde los tiempos de Stalin, Hitler y Pol Pot, y la amenaza no se circunscribe al Oriente Medio. Las redes del Estado Islámico se extienden muy lejos de las fronteras de los países musulmanes, tal como lo muestra su capacidad de enrolar como combatientes a miles de jóvenes provenientes de Europa Occidental y Estados Unidos. Se trata de una de las manifestaciones más violentas del islamismo o “islam político”, como se autodenomina, y por ello es importante hacer un esfuerzo por entender los fundamentos de esta corriente político-religiosa.

¿Qué es el islamismo?

El islamismo no es más que el fundamentalismo movilizado políticamente en torno a tres objetivos fundamentales. En primer lugar está el objetivo estratégico de la gran cruzada emprendida ya por Mahoma, a saber, la islamización del mundo, extendiendo la así llamada Casa del Islam (Dar al Islam) hasta absorber completamente ese mundo exterior llamado Casa de la Guerra (Dar al Harb), donde aún reina la ignorancia (yahiliyah) acerca del mensaje divino transmitido por Mahoma. En segundo lugar tenemos la islamización plena de las sociedades musulmanas, es decir, su sometimiento integral e irrestricto a la ley islámica, de acuerdo al arquetipo de la umma o “comunidad de los creyentes” instituida por Mahoma en Medina. Esta intención restauradora es la que hace del islamismo un fundamentalismo militante o, en sus variantes yihadistas, un fundamentalismo armado.

A estas dos finalidades, ampliamente reconocidas como características del islamismo, se suma un tercer gran objetivo, que no es otro que destruir toda interpretación del islam que no sea la propia. Ello explica el carácter de guerra civil musulmana que adopta el islamismo en su versión yihadista. Aquí, simplemente, no hay perdón, y hay que recordar que se trata de una lucha fratricida que, al menos entre sunitas y chiitas, lleva ya más de 1.300 años, es decir, desde la batalla de Kerbala, el año 680, aún recordada con gran devoción por los musulmanes chiitas.

La lista de enemigos definida por el Estado Islámico en sus proclamas, por ejemplo aquella en la que declaraba instaurado el califato, el 29 de junio de 2014, refleja nítidamente estos objetivos. Primero están los rafidah (chiitas), luego los murtadín (apóstatas) y tawaghit (idólatras o falsos líderes musulmanes), y finalmente las naciones del kufr (pecado), alusión al mundo no islámico donde habitan los kufar (infieles).

Resumiendo, podemos decir que la lucha islamista –ya sea de raigambre sunita o chiita– tiene un horizonte global, pero su punto de partida son los propios países islámicos, que habrían abandonando la pureza del credo original de Mahoma, cayendo nuevamente en aquella yahiliyahque los caracterizaba antes de la revelación del Corán. Esta es la visión, extraordinariamente influyente, lanzada por Sayid Qutb (1906-1966; especialmente en su obra Hitos en el camino), el principal teórico de los Hermanos Musulmanes de Egipto. La profesión de fe de los Hermanos Musulmanes es, a su vez, la mejor síntesis posible de las ideas islamistas, cualquiera que sea su expresión concreta:

Alá es nuestro fin, el Profeta nuestro guía, el Corán nuestra constitución, la yihad nuestro camino y la muerte por Alá nuestro objetivo supremo.

Utopía islamista y carácter totalizante del islam

La utopía del islamismo es la creación de la ummat al Islamiyah o comunidad islámica universal, regida, de acuerdo a la tradición sunita ampliamente mayoritaria, por un califa o vicario (jalifa) del “mensajero de Alá” (rasul Alá, denominación de Mahoma). De allí el título, jalifa rasul Alá, adoptado desde el primer sucesor de Mahoma, Abu Bakr, hasta el jefe del Estado Islámico, Abu Bakr al Bagdadi.

Esta posición es muy distinta de, por ejemplo, la de los papas católicos (vicarios de Cristo), ya que el califa es, simultáneamente, un jefe espiritual, político y militar. Esta diferencia es clave, ya que alude a dos características cardinales que separan al cristianismo del islam y que, a su vez, son vitales para entender la fuerza del mensaje islamista entre muchos musulmanes. En primer lugar, el cristianismo no es fundacionalmente totalizante (si bien tendería a serlo al pasar a ser, en distintos lugares y épocas, una religión de Estado), y por ello no se articula originalmente como una religión que pretenda regir los asuntos de este mundo. “Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” y “Mi Reino no es de este mundo” son dos síntesis bíblicas de esta distancia respecto del orden social y político terrenal que no existe en el islam.

Esto hace que para el cristianismo sea posible, sin alterar sus fundamentos últimos, aceptar una sociedad secularizada, mientras que para el islam una sociedad no regida por la ley islámica osharia es, en principio, inaceptable. También lo es la democracia, ya que ésta se basa en la plena soberanía popular, mientras que en el islam la soberanía siempre recae, en último término, en Alá, y los hombres deben limitarse a reconocerla y aplicarla. Los musulmanes pueden tolerar, por razones de hecho, el vivir en sociedades secularizadas y democráticas, pero nunca pueden dejar de aspirar, sin faltar a su fe, a crear una sociedad plenamente islamizada. Esto no implica, sin embargo, que todos deban ser musulmanes, pudiendo existir otras fes monoteístas en calidadminorías protegidas, siempre que se sometan a la ley islámica. Al respecto, hay que recordar que de acuerdo al Corán la conversión forzosa al islam no está permitida (“No ha de existir coacción en la religión”, dice la famosa aleya 2:256).

En segundo lugar, a diferencia de Mahoma, Cristo no fue ni pretendió jamás ser un jefe político-militar, tampoco el creador de un orden social determinado. La figura de Cristo dirigiendo sus ejércitos espada en mano es tan ajena a los evangelios como es natural la figura de Mahoma combatiendo en las célebres batallas de Badr (624) y Uhud (625), donde incluso resulta herido. De esta manera, Mahoma definió mediante sus actos el amplio campo de la yihad (esfuerzo, especialmente en la expresión coránica al yihad fi sabil Alá, es decir, “esfuerzo en el camino de Alá”), que va desde la lucha espiritual interior (la así denominada yihad mayor) a la lucha, pacífica o violenta, contra otros (la yihad menor). Esta última puede ser tanto defensiva (proteger los territorios ya incorporados a la Casa del Islam) como ofensiva (extender los dominios del islam a nuevas tierras).

En suma, mientras que el cristianismo nació para resistir al mundo o incluso para apartarse de él, el islam lo hizo para conquistarlo y gobernarlo. El cristianismo pretende originalmente divulgar una “buena nueva” (evangelio) espiritual, mientras que la buena nueva del islam trata del conjunto de la sociedad y de un reino que sí es de este mundo.

Raíces históricas del islamismo

Una explicación común sobre la razón de ser del islamismo plantea que éste sería una reacción ante la modernización que se difunde globalmente bajo la influencia occidental. Otros ponen el acento en la amenaza o intromisión político-militar de las potencias occidentales en el mundo musulmán. Este tipo de explicaciones tiene, sin duda, mucho de verdad, pero tiende a olvidar que las primeras reacciones islamistas anteceden en mucho a estos fenómenos y constituyen un rasgo permanente de la historia islámica.

Un breve recorrido por esa historia puede aclarar este punto. La expansión inicial del islam fue extraordinaria, y apenas cien años después de la muerte de Mahoma (632) el imperio árabe-musulmán se extendía desde el Indo hasta el Atlántico. Este desarrollo espectacular puso a una sociedad tribal en contacto con grandes culturas, como la helenística, la persa y la hindú. Bajo su atracción, el centro político del imperio islámico basculó rápidamente desde Medina hacia esas zonas más desarrolladas, asentándose primero en Damasco (bajo la dinastía de los Omeyas, 661-750) y luego, bajo los Abasíes, en la recién construida Bagdad, en plena Mesopotamia. Esta expansión creó un impulso dentro del islam similar a aquel que tempranamente experimentó el judeocristianismo, es decir, a dejar de ser una religión tribal para convertirse en una religión universal, capaz de difundirse entre otros pueblos e incorporar parte de la rica herencia cultural de los mismos (así, del mestizaje simbólico entre Jerusalén y Atenas nació el cristianismo).

Esta aspiración más abierta y cosmopolita fue el secreto del momento más esplendoroso de lacivilización islámica: los dos primeros siglos del califato de Bagdad (750-944). Es en ese ambiente que surgen, ya en el siglo VIII, escuelas de pensamiento islámico como la de los mutazilíes, claramente influencidos por el racionalismo griego y hasta hoy objeto de odio de parte de las corrientes tradicionalistas del islam.

Ahora bien, fue justamente este inicio prometedor lo que desencadenó la primera reacción fundamentalista en la historia del islam, en lo que sería una de sus características recurrentes, donde los intentos de apertura y mestizaje cultural se ven revertidos por largos períodos de reacción islamista bajo la bandera del retorno a la pureza de los orígenes, es decir, al espíritu tribal del primer islam.

Con la desintegración del califato de Bagdad, ese mundo islámico en que las elites eran fieles al Corán pero leían también las traducciones de los clásicos de la Antigüedad grecolatina, tal como se inspiraban en la cultura jurídico-política de Bizancio y en los sofisticados estilos de vida persas, terminó siendo destruido por el localismo y la reacción popular, guiada por los ulemas (“doctores de la religión” y líderes locales). La consecuencia fue el surgimiento de una férrea ortodoxia jurídico-religiosa basada exclusivamente en el Corán y la sunna del Profeta (recolección de relatos autentificados de la vida y los dichos de Mahoma o hadices). A partir de ello se fija la ley divina o sharía, que rige toda la vida social, y el islam, especialmente en su versión sunita, pasa a ser una religión del recuerdo o la imitación (taqlid), que no conoce concepto más aborrecido que el de bida o innovación (sinónimo de herejía).

Wahabismo e islamismo

Durante la larga evolución histórica del islam se dieron nuevos ejemplos, habitualmente en las periferias del mundo islámico, de mestizaje y pluralismo. Fue así como se construyó el esplendor del califato de Córdoba (929-1031) o del reinado de Akbar en la India (1556-1605). En el caso de la España musulmana, la reacción vino, primero, desde Mauritania y Malí, origen de la expansión almorávide, y luego se intensificó con los almohades, de origen bereber. En el caso de la India musulmana, fue el emperador Aurangzeb (1658-1707) quien destruyó la notable obra de apertura y sincretismo religioso-cultural de Akbar.

Sin embargo, el caso más extremo y relevante de reacción islamista se da en la propia cuna del islam, la Península Arábiga. Se trata del wahabismo, también conocido bajo la denominación genérica de salafismo (de salaf o ancestro, referido a las primeras tres generaciones de seguidores de Mahoma, como ideal del musulmán). Esta es la principal corriente fundamentalista sunita, de la que provienen, entre otros, Al Qaeda, el Estado Islámico, Boko Haram (Nigeria), Al Shabaab (Somalia), Al Nur (Egipto) y los talibanes. Deriva su nombre de Mohamed ben Abdul Wahab (1703-1792), cuyas doctrinas ascéticas fueron una reacción extremadamente virulenta contra lo que interpretaba como una degeneración del islam, particularmente bajo los impulsos místicos del sufismo. Esto lo llevó a predicar la absoluta unidad y centralidad de Alá (al Tauhid), lo que incluso indujo a destruir cúpulas, minaretes y monumentos funerarios, especialmente aquellos asociados con Mahoma y sus compañeros, que pudiesen distraer al creyente del culto único a Alá. Esta obra de destrucción, que el Estado Islámico sigue promoviendo, conoció su momento culminante a comienzos en el siglo XIX, cuando las fuerzas saudíes conquistaron La Meca, Medina, Kerbala y Nayaf.

Una de las principales fuentes de inspiración de Mohamed ben Abdul Wahab fue Taqi al Dinben Taimiya (1263-1328), gran predicador fundamentalista de la yihad militar y el uso de la excomunión (takfir) contra otros musulmanes, que pasaban de esa manera a ser apóstatas. En su caso, los enemigos y falsos musulmanes eran los conquistadores mongoles y sus colaboradores, pero su llamado a la yihad contra otros (falsos) musulmanes fue retomado de manera genérica por Wahab, que pasa a constituir la referencia clave de todo el pensamiento salafista hasta nuestros días, tal como lo demuestran, entre otros, Osama ben Laden y los líderes del Estado Islámico.

Tanto el papel histórico de Wahab como su importancia actual se fundan en su alianza con un jefe tribal, Mohamed ben Saud, que adoptó sus doctrinas como base religiosa de sus intentos por unificar Arabia. Los descendientes de Ben Saud fundarían, en 1932, la Arabia Saudita que hoy conocemos, y que es la base de un fundamentalismo wahabí que extiende su influencia dentro y fuera del mundo musulmán con la ayuda de la riqueza petrolera de ese país. No es por ello ninguna casualidad que Osama ben Laden provenga de Arabia Saudita ni que muchas de las tribus iraquíes que sostienen el Estado Islámico estén emparentadas con tribus sauditas.

Tiempos de guerra

Vivimos en tiempos de guerra, global, implacable y prolongada, con el islamismo armado o yihadismo. El avance genocida del Estado Islámico y sus ramificaciones internacionales nos ha obligado a reconocer esta penosa realidad. El escenario actual de la guerra es el Oriente Medio, pero pronto lo veremos extenderse, bajo nuevas formas, por otras latitudes. Hay miles de jóvenes que viven en las sociedades occidentales que ya son parte o están deseosos de ser parte de la yihad global. Esto es lo urgente, lo que debemos combatir aquí y ahora con toda decisión. Sin embargo, lo decisivo será enfrentar la corriente ideológico-religiosa de la que se nutre el yihadismo y que, como hemos visto, está enraizada en los fundamentos mismos del islam.

Debemos, en otras palabras, reconocer que existe un problema dentro del islam que reside en su aspiración central, incompatible con una sociedad abierta y democrática, de regir la vida social en su integridad. Esta aspiración, y no sólo los métodos más o menos extremos para alcanzarla, es el quid del problema. En este sentido, es sintomático que la crítica al yihadismo proveniente del islam institucionalizado (como la del gran muftí de Egipto y otras autoridades similares) se centre en la brutalidad de los métodos usados o en la proclamación ilegítima del califato, sin entrar en el fondo del asunto, ya que en ese terreno el islamismo tiene muchos triunfos en la mano.

Esta es la gran encrucijada del islam contemporáneo, y debiera también ser encarada, clara y honestamente, por aquellos musulmanes reformistas que quieren hacer del islam una religión moderna. Para sobrevivir en el largo plazo, el islam debe iniciar una retirada desde su concepción original totalizante hacia la esfera puramente espiritual y privada. Queda por ver si será posible.

Ejemplos disparatados (pero reales) de lo que ocurrirá con la ley LGTBI de Cifuentes

La película La vida es bella, de Roberto Benigni, demuestra que hasta del horror se puede sacar humor. Quizá porque las peores atrocidades tienen algo de ridículo, de risible; y nada hay más satirizable que un tirano o un impostor.

La Ley LGTB de Cristina Cifuentes, que está a punto de entrar en vigor en los colegios, (y la de Transexualidad aprobada hace unos meses) nos lo pone en bandeja. No hace falta pedirle a José Mota que haga un sketch, porque el propio texto de la norma da muchísimo juego. Es todo tan extravagante, tan surrealista, que serviría de guión para varios shows de Martes y Trece o aquellos añorados Tip y Coll.

Comenzando por su enunciado, que parece sacado de una diálogo de Groucho Marx: una ley que quiere acabar con la discriminación, discriminando a la mayoría de la población (lo que no somos gais, lesbianas o transexuales). Y que al violar la presunción de inocencia (al invertir la carga de la prueba), nos convierte a todos en sospechosos de homofobia mientras no se demuestre lo contrario.

Nos partiríamos de la risa, si no fuera porque sus consecuencias pueden ser dramáticas para nuestros hijos, que tendrán que aprender obligatoriamente la realidad LGTB en las aulas.

Esa mezcla de ‘tragi’ y comedia nos dio la idea de coger la ley y llevar los delirantes postulados de la Ideología de Género hasta sus últimas consecuencias. Y nos salió una sitcom surrealista. ¿Qué pasa ahora si el varón dice ser mujer y denuncia a la suya por violencia de género?

Se encargó de ello una de nuestras plumas más sagaces: la de Javier Torres (plumas periodísticas, no empecemos). Se ha lucido, como puedes ver, pero tampoco le costó excesivamente: se limitó a seguir casi al pie de la letra la ley LGTB para llegar a consecuencias tan disparatadas como reales.

No lo tuvo difícil porque una ley tan mal hecha está llena de socavones, se le ven las costuras ideológicas, y no hay cubos suficientes para sus innumerables goteras inconstitucionales.

Ejemplos disparatados (pero reales) de lo que ocurrirá con la ley LGTBI de Cifuentes

Hecha la ley, hecha la trampa. O cómo un varón, registrado como mujer, puede conseguir que su esposa vaya a la cárcel por violencia de género. Todo es posible con las normas LGTBI aprobadas por la Comunidad de Madrid.

Anuncio de Fiat en el que una mujer pega al hombre / YouTube

Por Javier Torres

Aunque parezca mentira, esto es lo que a partir de septiembre puede ocurrir en cualquier aula de la Comunidad de Madrid tras la aprobación de la “ley de Protección Integral contra la Discriminación por Diversidad Sexual y de Género” el pasado mes de julio. Tiren a la basura los libros de Orwell, Robert Hugh Benson o Aldous Huxley, porque la ciencia ficción ya está aquí:

Madrid, año 2016. Hace días que Manolo no sonríe. Le han excluido del equipo de fútbol por blandito y algunos de sus compañeros de clase hacen continua mofa de ello. El joven Manolo, 13 años, no encuentra consuelo entre sus amigos, que ya no le llaman para jugar al fútbol en los recreos.

Por suerte para él su colegio es mixto y en su clase también hay chicas. No se arranca a ir con ellas, por el qué dirán. Y así pasa dos días, muy solo, deambulando por el patio del colegio. Hasta que se le acerca una de sus compañeras y le invita a jugar. Él duda, pero le queda eso o la marginalidad. Entonces dice que sí.

Manolo ha encontrado entre las chicas un refugio, y muy pronto comienza a divertirse con ellas. Ahora son sus amigas. Y él cree ser una más, así se lo hace saber a su profesor.“Quiero que a partir de ahora todos me llamen Manuela”.

El profesor, don Evaristo Iñíguez, casi 30 años de profesión, cree estar curado de espanto porque ha visto de todo entre los muros del colegio concertado en el que -mal que bien- ha resistido durante tanto tiempo: un nuevo plan educativo cada cuatro años, jefes de estudio que van y vienen, directores que imponen un tanto por ciento de aprobados en cada grupo, claustros que parecen el club de la comedia por las ocurrencias de los docentes, reuniones de padres que acaban en batalla campal, excursiones con los alumnos a museos de arte contemporáneo…

Don Mariano y doña Francisca no se ponen de acuerdo

Pero nunca esto, nunca se había topado con un alumno que de la noche a la mañana le dice que ya no se siente hombre, sino mujer. Además de exigir que le llamen Manuela, anuncia que mañana vendrá con el uniforme de las chicas: falda y leotardos. Don Evaristo traga saliva, cuenta hasta diez y aún no da crédito. Sabe que lo que en otra época hubiera sido tarea del psicólogo, ahora es de absoluta normalidad democrática. Es la ley. La de Cifuentes. Y no tiene más remedio que acatarla.

Con la ‘Ley Cifuentes’ los profesores no solo no podrán impedir a los alumnos vestir como el sexo contrario, sino que estarán obligados a llamar al alumno con el nombre con que desee ser llamado

Porque el texto de la norma LGTBI señala que es perfectamente válido que el niño que se sienta niña -o viceversa- elija vestir el uniforme que crea conveniente. Los profesores no solo no podrán impedírselo, sino que estarán obligados a llamar al alumno con el nombre con que desee ser llamado. Tampoco hace falta operación quirúrgica alguna o que el chico sea sometido a un tratamiento hormonal (aunque puede solicitarlo, pues la ley lo contempla). Él se siente mujer, y eso es lo único que cuenta.

Rápidamente don Evaristo telefonea a los padres de Manuel (aún le llama así en sus pensamientos) con la esperanza de encontrar algo de sensatez al otro lado de la línea. Un contrapeso a la rigidez de la norma y la conducta del chaval. Pero el matrimonio no pasa por su mejor momento, y no es casualidad que mientras el padre, don Mariano, muestra su estupor, la madre, doña Francisca, parece encantada de la vida. “Mi hijo se siente mujer y me parece perfecto”, dice la señora.

Se acabó que los padres puedan elegir la educación de sus hijos. En el caso de que el hijo solicite el cambio de sexo, los padres deberán autorizar el tratamiento de transexualidad, pero si se niegan, la decisión de los progenitores puede ser revocada.

La venganza ante el Registro Civil

Las cosas no pintan mucho mejor para el profesor. Por si fuera poco, don Evaristo, por ley, tiene que celebrar el “día LGTBI” el 17 de mayo y el 18 de junio de cada curso. Y es dogma de fe porque los profesores no pueden discutir los preceptos de esta ideología. Cuidado con lanzar un mensaje equivocado a sus alumnos.

Don Evaristo cae en la cuenta de que el trimestre pasado la madre de Manuel le dijo que estaban al borde de la ruptura. Ella está enamorada de otra mujer. Ahora incluso confiesa que se plantea cambiar de sexo. Al profesor, claro, le van encajando las cosas.

Estamos en 2016 y ya nadie nace como hombre o mujer, lo único que determina el sexo es “la identidad de género”. Cada cual elige la suya, libremente, y tantas veces como quiera

El padre decide vengarse y acompaña a su mujer al Registro Civil. Si ella se inscribe como hombre, él lo hará como mujer. Estamos en 2016 y ya nadie nace como hombre o mujer, lo único que determina el sexo es “la identidad de género”. Cada cual elige la suya, libremente, y tantas veces como quiera, sin necesidad de informes médicos ni operaciones quirúrgicas: una firma en el Registro Civil, y a otra cosa.

Al llegar a casa los padres de Manuel mantienen una acalorada discusión. A Francisca no le ha parecido muy buena idea lo del cambio de sexo de Mariano, que muy pronto pasará a ser su ex marido. O ex mujer. Bueno, qué más da. Los gritos suben de tono, y la bronca es ya insoportable. Él, o sea, Francisca, pierde los nervios y abofetea a ella, o sea, a Mariano.

La ley contra la violencia de género consagra la asimetría penal y el fin de la presunción de inocencia para el varón.

Mariano, mujer a todos los efectos legales, acaba de ser maltratado por su esposo. Es un caso de violencia doméstica, y llama a la policía. Los agentes aplican al dedillo la ley contra la violencia de género y detienen a Francisca por maltratar a su mujer. Más tarde la encierran en el calabozo, pues para ello no ha hecho falta más que la denuncia de Mariano.

Esta ley, recordemos, eliminó la presunción de inocencia para el hombre. El Estado protege a quien figure como mujer independientemente de si nació hombre, así que Francisca al calabozo.

Bienvenidos a la ideología de género.

Una revisión sobre 500 estudios científicos refuta todos los postulados de la ideología de género – Carmelo López-Arias.

La publicación de Tecnología y Sociedad The New Atlantis publica en su número 50 (otoño de 2016) un “informe especial” titulado “Sexualidad y género. Hallazgos de las ciencias biológicas, psicológicas y sociales” donde se revisan más de quinientas investigaciones científicas recientes sobre la orientación sexual, la correlación entre orientación sexual y salud mental y la naturaleza y problemática de la identificación transgénero.

Las conclusiones del estudio son demoledoras para la ideología de género (ofrecemos abajo traducidas partes sustanciales del mismo): no hay pruebas científicas de una base biológica de la homosexualidad ni de su invariabilidad, tampoco las hay de que el estrés social (por discriminación o estigmatización) sea la causa principal de que la población homosexual y transgénero tenga un mayor riesgo de problemas de salud mental e índices de suicidio, y por último desaconsejan los tratamientos transgénero en menores por la evolución en el tiempo de la percepción del niño o adolescente sobre su género.

Los autores del estudio son dos científicos de primer nivel.

El doctor Lawrence S. Mayer es médico psiquiatra, epidemiólogo y matemático, y profesor del Departamento de Psiquiatría de la Universidad Johns Hopkins y profesor de Estadística en la Universidad del Estado de Arizona. Ha trabajado en centros tan prestigiosos como la Universidad de Princeton y la Clínica Mayo.

El doctor Paul R. McHugh estudió en Harvard y está considerado el más importante psiquiatra norteamericano del último medio siglo. Fue durante veinticinco años jefe de Psiquiatría en el Hospital Johns Hopkins, donde también a lo largo de un lustro ejerció como director médico. Entre 2002 y 2009 fue miembro del consejo asesor sobre Bioética del presidente de Estados Unidos.

Pincha aquí para leer el estudio en su integridad (en inglés).

Una visión científica
“Este informe fue escrito para el público general y para los profesionales de la salud mental con objeto de llamar la atención sobre las cuestiones de salud mental a las que se enfrenta la población LGBT y para ofrecer una visión científica al respecto”, explica el doctor Mayer en el Prefacio.

“El informe surgió a petición del doctor Paul R. McHugh, antiguo jefe de Psiquiatría del Hospital Johns Hopkins y uno de los psiquiatras de referencia a nivel mundial”, continúa: “El doctor McHugh me pidió que revisara una monografía que sus colegas y él habían esbozado sobre asuntos relacionados con la orientación sexual y la identidad sexual. En principio mi tarea era garantizar la precisión de las conclusiones estadísticas y revisar algunas fuentes adicionales”.

“En los meses posteriores leí a fondo más de quinientos artículos científicos sobre estos temas y escruté con detenimiento cientos de ellos más“, afirma el doctor Mayer: ” Me alarmó saber que la comunidad LGBT sufre una tasa desproporcionada de problemas de salud mental en comparación con la población en su conjunto”.

“A medida que mi interés crecía”, añade, “revisé investigaciones en una amplia variedad de campos científicos: epidemiología, genética, endocrinología, psiquiatría, neurociencia, embriología y pediatría. También revisé muchos de los estudios académicos empíricos realizados en el ámbito de las ciencias sociales: psicología, sociología, ciencia política, economía y estudios de género”.

Finalmente, él figura como firmante principal del estudio, junto al doctor McHugh: “Acepté el encargo de ser el autor principal del texto y reescribirlo, reorganizarlo y ampliarlo. Apoyo todas las afirmaciones de este informe, sin reservas y sin prejuicios ante los debates políticos o filosóficos. Este informe es sobre ciencia y medicina, nada más y nada menos“.

A la comunidad LGBT y a los niños con problemas de género
El doctor Mayer agradece diversas colaboraciones, entre ellas las de la doctora Laura E. Harrington, psiquiatra especialista en neuroinmunología y especializada en terapias con la comunidad LGBT, y al doctor Bentley J. Hanish, genetista especializado en epidemiología psiquiátrica.

Concluye dedicando el estudio a la comunidad LGBT, “que padece una tasa desproporcionada de problemas de salud mental en comparación con la población global”, porque “debemos encontrar formas de aliviar su sufrimiento”.

Y, “sobre todo”, dedica el estudio “a los niños en conflicto con su sexualidad y su género”. Porque “la idea de que un niño de dos años que haya expresado pensamientos o comportamientos identificados con el sexo opuesto, puede ser etiquetado de por vida como transgénero no tiene absolutamente ningún apoyo científico. De hecho, es una iniquidadcreer que todos los niños que tienen en algún momento de su desarrollo pensamientos o comportamientos atípicos sobre el género, particularmente antes de la pubertad, deben ser animados a ser transgénero”.

Por eso el doctor Mayer pide que, “como ciudadanos, profesores y clíicos dedicados a los problemas que afronta la gente LGBT, no debemos comprometernos dogmáticamente con ninguna opinión particular sobre la naturaleza de la identidad sexual o de género; más bien nos deben guiar, en primer lugar y prioritariamente, las necesidades de los pacientes con un conflicto, y debemos buscar con la mente abierta formas de ayudarles a llevar una vida digna y llena de sentido”.

Pincha aquí para leer el estudio en su integridad (en inglés) y a continuación te ofrecemos un vídeo-presentación del estudio así como una traducción del Resumen Sumario y las Conclusiones del informe.

A continuación reproducimos íntegro el Resumen Sumario de los contenidos del informe y algunos párrafos de las Conclusiones. (Las negritas son de ReL.)

RESUMEN SUMARIO

Este informe presenta un minucioso resumen y una explicación actualizada de las investigaciones (basadas en las ciencias biológicas, psicológicas y sociales) sobre la orientación sexual y la identidad de género. Lo ofrecemos con la esperanza de que su exposición pueda contribuir a nuestra capacitación como médicos, científicos y ciudadanos para abordar las cuestiones de salud a las que se enfrenta la población LGBT en nuestra sociedad.

Éstos son algunos de los resultados:

Parte 1: Orientación sexual
-La visión de la orientación sexual como una propiedad innata y biológicamente inalterable de los seres humanos –la idea de que la gente “nace así”- no está apoyada sobre pruebas científicas.

-Aunque existen pruebas de que hay factores biológicos, como genes y hormonas, asociados con los el comportamiento y la atracción sexual, no hay explicaciones convincentes de causalidad biológica para la orientación sexual humana. Aunque los investigadores han identificado pequeñas diferencias en las estructuras y la actividad cerebrales entre individuos homosexuales y heterosexuales, esos hallazgos neurobiológicos no demuestran si esas diferencias son innatas o son el resultado del ambiente y de de factores psicológicos.

-Los estudios longitudinales en adolescentes sugieren que la orientación sexual puede ser muy variable a lo largo de la vida de algunas personas, existiendo un estudio que estima que hasta un 80% de los adolescentes varones que sienten atracción por el mismo sexo dejan de sentirlo como adultos (si bien el grado en que esa cifra refleja cambios reales en la atracción por el mismo sexo y no es sólo resultado del método de encuesta ha sido discutido por algunos investigadores).

-En comparación con los heterosexuales, los no-heterosexuales tienen una probabilidad entre dos y tres veces superior de haber sufrido abuso sexual infantil.

Parte 2: Sexualidad, datos de salud mental y estrés social
-En comparación con la población general, las subpoblaciones no-heterosexuales tienenun riesgo elevado de diversas situaciones adversas de salud y de salud mental.

-Se estima que los miembros de la población no-heterosexual  tienen un riesgo aproximadamente 1,5 veces mayor de sufrir trastornos de ansiedad que los miembros de la población heterosexual, así como aproximadamente el doble de riesgo de depresión, 1,5 veces un mayor riesgo de abuso de sustancias y casi 2,5 veces el riesgo de suicidio.

-Los miembros de la población transgénero están también en un alto riesgo de diversos problemas de salud mentalen comparación con los miembros de la población no-transgénero. Como dato especialmente alarmante, la proporción de intentos de suicidio a lo largo de la vida en todas las edades de los individuos transexuales se estima en el 41%, siendo menos del 5% en el conjunto de la población estadounidense.

-Hay pruebas, aunque de alcance limitado, de que los factores sociales estresantes, comola discriminación y la estigmatización contribuyen a los datos de elevado riesgo de mala salud mental en la población no-heterosexual y transgénero. Son necesarios más estudios longitudinales de calidad alta para que el “modelo de estrés social” pueda ser un instrumento útil para comprender problemas de salud pública.

Parte 3: Identidad de género
-La hipótesis de que la identidad de género es una propiedad innata e invariable del ser humano que es independiente del sexo biológico –según la cual podría haber “un hombre atrapado en un cuerpo de mujer” o “una mujer atrapada en el cuerpo de un hombre”- no se apoya en pruebas científicas.

-Según una estimación reciente, en torno al 0,6% de los adultos en Estados Unidos se identifican con un género que no se corresponde con su sexo biológico.

-Los estudios que comparan las estructuras cerebrales de los individuos transgénero y no-transgénero han demostrado una débil correlación entre la estructura cerebral y la identificación con el género contrario. Estas correlaciones no aportan ninguna prueba de que la identificación con el género contrario tenga una base neurobiológica.

-En comparación con la población general, los dultos que se han sometido a una cirugía de reasignación de sexo siguen teniendo un riesgo mayor de experimentar resultados de una pobre salud mental. Un estudio encontró que, en comparación con la población control, los individuos con sexo reasignado tenían una probabilidad 5 veces mayor deintento de suicidio y 19 veces mayor de muerte por suicidio.

-Los niños son un caso especial cuando se abordan cuestiones transgénero. Sólo una minoría de niños que experimentan identificación con el género contrario seguirán haciéndolo en la adolescencia o en la edad adulta.

-Hay pocas pruebas científicas sobre el valor terapéutico de las intervenciones para retrasar la pubertad o modificar las características sexuales secundarias de los adolescentes, aunque algunos niños pueden haber mejorado su bienestar psicológico al ser animados y apoyados en su identificación con el género contrario. No hay pruebas de que se deba animar a todos los niños que expresan ideas o comportamientos atípicos sobre el género a convertirse en transgénero.

CONCLUSIONES

Para cuestiones que son más sencillas de estudiar empíricamente, como las que se refieren a las tasas de datos de salud mental para subpoblaciones identificables de minorías sexuales, la investigación ofrece algunas respuestas claras: estas subpoblaciones muestran tasas más elevadas de depresión, ansiedad, abuso de sustancias y suicidio en comparación con la población general.

Frecuentemente se alega una hipótesis, el modelo de estrés social (que sitúa el estigma, el prejuicio y la discriminación como causas principales de las mayores tasas de pobre salud mental para estas subpoblaciones), como forma de explicar esta disparidad. Aunque los individuos no-heterosexuales y transgénero son con frecuencia objeto de factores de tensión social y de discriminación, la ciencia no muestra que esos factores por sí solos expliquen la totalidad, ni siquiera la mayoría, de las disparidades en la salud entre la población no-heterosexual y transgénero y la población general. (…)

Algunas de las opiniones más extendidas sobre la orientación sexual, como la hipótesis de “haber nacido así”,simplemente no están apoyadas por la ciencia. La literatura en este área sí que describe un pequeño conjunto de diferencias biológicas entre los no-heterosexuales y los heterosexuales, pero estas diferencias biológicas no son suficientes para predecir la orientación sexual, que es la prueba última de todo hallazgo científico. La afirmación más fuerte que la ciencia ofrece para explicar la orientación sexual es que algunos factores biológicos parecen predisponer, en medida desconocida, a algunos individuos a una orientación no-heterosexual.

La idea de que “se nace así” es más compleja en el caso de la identidad de género. Por un lado, la evidencia de que nacemos con un género dado parece bien soportada por la observación directa: los varones se identifican abrumadoramente como hombres y las hembras como mujeres. El hecho de que los niños nacen (con algunas excepciones de individuos intersexo) biológicamente hombres o mujeres está fuera de todo debate. Los sexos biológicos juegan un papel complementario en la reproducción, y en la población media hay numerosas diferencias fisiológicas y psicológicas entre los sexos.

Sin embargo, aunque el sexo biológico es un hecho innato de los seres humanos, la identidad de género es un concepto más impreciso. Al revisar la literatura científica, encontramos que casi nada se comprende bien cuando buscamos explicaciones biológicas de qué es lo que causa que algunos individuos afirmen que su género no se corresponde con su sexo biológico. (…)

A pesar de la incertidumbre científica, se prescriben y aplican intervenciones drásticassobre pacientes que se identifican, o son identificados, como transgénero. Esto es especialmente problemático cuando los pacientes que reciben estas intervenciones son niños. (…)

Creemos que nadie puede determinar la identidad de género de un niño de 2 años. Tenemos reservas sobre en qué medida entienden los científicos incluso lo que significa para un niño tener un sentido desarrollado de su propio género. Pero independientemente de eso, nos alarma profundamente que estas terapias, tratamientos e intervenciones quirúrgicas parecen desproporcionadas a la severidad del disgusto que esperimentan estos jóvenes, y en cualquier caso son prematuras, puesto que la mayor parte de los niños que se identifican con el género opuesto a su sexo biológico dejarán de hacerlo cuando sean adultos.

Pincha aquí para leer el estudio en su integridad (en inglés).

Origen: Una revisión sobre 500 estudios científicos refuta todos los postulados de la ideología de género – ReL

El gran engaño populista / The great populist deception

Por

Desde hace años el populismo es conocido como procedimiento político para alcanzar el poder prometiendo dar y hacer, a favor de la población, cosas que no se pueden cumplir porque el Estado carece de suficientes recursos y, entre esas promesas, se incluye alcanzar un alto índice de felicidad individual. Junto a la promesa de cosas imposibles los populistas promueven un líder, que aparece como salvador del país ante alguna situación de frustración, apalancándose sobre el malestar, reprimiendo las libertades y desembocando en el caudillismo. Ha habido dictadores-caudillos de corte fascista, como Mussolini y Hitler, los comunistas Lenin, Stalin, Mao, los Castro y los más recientes caudillismos populistas-comunistas de Sudamérica, como los de Chávez-Maduro en Venezuela, o de Ecuador o Bolivia que han llevado a las poblaciones a la sumisión personal, a la inseguridad física y jurídica, a la pérdida de libertades y a la pobreza.

Probablemente ha sido Hitler el dictador populista más conocido y que más desgracia provocó a sus conciudadanos, inicialmente, con la persecución interior de los judíos en Alemania y de los no afectos al nazismo y, posteriormente, al promover la Segunda Guerra Mundial que acabó con 60 millones de muertos. La aparición del nazismo en Alemania fue consecuencia de la frustración política que vivía el pueblo alemán por la derrota en la Primera Guerra Mundial 1914-1919, la imposición de indemnizaciones y las pérdidas territoriales, de regiones apreciadas como propias, por el Tratado de Versalles. A ello se sumó la hiperinflación que llevó a que el dinero careciera de valor (se llegaron a imprimir billetes de 1 billón de marcos). Así pues, lo que hizo Hitler fue agitar la indignación y la frustración colectiva, con “tambor” y propaganda, prometiendo solucionar esa crisis por la superioridad del pueblo ario germánico y con la unión pangermánica; para ello creó como enemigo a los judíos, que calificó de pueblo inferior, y lo acusó de enemigo de Alemania por ser capitalista o comunista, según el caso. Con esas mentiras y promesas de felicidad ganó Hitler las elecciones de 1933, llegó al poder, se adueñó de las instituciones, terminó con las instituciones democráticas, persiguió a los discrepantes y llevó al país a la represión y a la guerra.

El mensaje era mentiroso e irresponsable: declaró a los judíos como enemigos del pueblo ario y vinculó su eliminación con la felicidad de los alemanes; inventó la dicotomía entre pueblo ario-bueno y pueblo-judío malo, utilizó la violencia callejera, impulsó el temor ciudadano y pretendió alcanzar la limpieza de raza como elemento de felicidad social y económica del pueblo alemán. La táctica de división del pueblo y los métodos violentos de represión, sin reacción del Estado de Derecho, atemorizaron a la población, y fueron la palanca que ayudó a los nazis a alcanzar el poder en 1933 y, en los años posteriores, a publicar las leyes racistas de exclusión de los judíos: expulsión de las cátedras, de las escuelas públicas, de la función pública… El desenlace es conocido: el exilio o los campos de concentración o de exterminio.

Vale la pena leer un libro autobiográfico recientemente publicado en español “No eres como las otras madres” (“Du bist nicht so wie andre Mütter”), de Angelika Schrobsdorff. Se trata de la autobiografía de esta alemana, hija de judía y padre cristiano, que a los 10 años acompañó a su madre judía en la huida desde Berlín a Bulgaria. Lamentablemente, la madre se había empeñado en permanecer en Berlín hasta pocos meses antes de la invasión alemana de Polonia el 1 de septiembre de 1939, pues no daba crédito a lo que sucedía y confiaba en que acabaría pronto esa época de represión y persecución de los judíos por los nazis. Evidentemente, se equivocó.

Ese planteamiento de inventar un enemigo, al que se enfrenta el líder con el pueblo bueno, para dar el fruto de la felicidad carece de rigor y es una irresponsabilidad; pero es el procedimiento operativo utilizado por los populismos de Sudamérica y que, vemos, utilizan los populistas españoles. El líder (que será luego caudillo), con todo tipo de propaganda, quiere alcanzar el poder y, para ello fomenta el odio entre la población y la división social. Aquí, el pueblo es “la gente” (los buenos) y “la casta” (los malos, ya por capitalistas o por corruptos) y, simultánea y utópicamente, prometen que la sociedad alcanzará la felicidad por medio de la renta universal, o rentas complementarias, por lo que no habrá pobres ni personas desiguales. Sin embargo, no proponen actuaciones realistas de inversión ni de empleo, sino que anuncian la nacionalización de grandes sectores económicos: banca, energía, transportes, comunicaciones, etc., la revocación de las privatizaciones realizadas, la subida de los impuestos y la intervención económica comunista. Evidentemente, es incompatible con la integración de Europa y el euro, por lo que provocarían la salida de España de las instituciones europeas. En resumen, pretenden acabar en España con las libertades individuales, el modelo constitucional de división de poderes, el de libre empresa, con la seguridad jurídica del Estado de Derecho y la integración en Europa. Por supuesto, que nuestras instituciones deben ser regeneradas y mejoradas, pero nunca con esta fórmula que lleva a la pérdida de la democracia, a la huída de inversiones, como ha ocurrido en Venezuela, Argentina, y muchos otros lugares, así como a la pérdida de libertades y a la miseria.

Se ha puesto a la venta el libro, “El engaño populista”, cuyo título, he utilizado para esta nota, escrito por el politólogo chileno Axel Kaiser y la profesora guatemalteca Gloria Alvarez, en donde relatan los caracteres antiliberales del populismo, su evolución y lo que está siendo el populismo en Chile, Argentina y Venezuela, y que se resume en las ideas expuestas: aprovechar alguna crisis económica, prometer la felicidad del pueblo, dividirlo en buenos y malos, alcanzar el poder, consolidarse y, desde ahí, destruir las instituciones políticas, terminar con las libertades y arruinar la actividad económica.

¿Es ese el sistema para salir de la crisis? Es evidente que no se trata de un planteamiento de nueva política porque, simplemente, son viejos comunistas y ese modelo ya ha fracasado en la vida real.

CONCLUSIÓN

Ocurrió en Alemania, y ocurre actualmente en Venezuela; no podemos ser tan ingenuos de pensar que si llegaran al poder los populistas españoles de Podemos van a respetar las instituciones, el Estado de Derecho y nuestro modelo de convivencia y de prosperidad económica. Ahí está la triste realidad que sufren en los países con caudillos populistas en Sudamérica. Mejor aprender en cabeza ajena y que no se repita ese fracaso en España.

Islam, la violencia sexual, y Occidente / Islam, Sexual Violence, and the West

Por Noah Beck especial a la TIP Noticias 28 de de julio de, el año 2016 (CLICK PARA ARTÍCULO ORIGINAL EN INGLÉS / CLICK FOR ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH)

La violación en masa de cientos de mujeres alemanas en su mayoría por inmigrantes musulmanes último Año Nuevo Recientemente se reveló a ser mucho peor de lo que originalmente se reconoció. Las autoridades creen ahora que más de 1.200 mujeres sufrieron agresiones sexuales – más del doble de la estimación inicial de 500. Mientras que más de 2.000 hombres fueron presuntamente implicados, a sólo 120 sospechosos – alrededor de la mitad de ellos migrantes recién llegados – han sido identificados.

Una explicación de por qué se tardó medio año para todo el rigor de la delincuencia a ser revelado es el esfuerzo de la policía alemana para evitar una reacción pública contra los refugiados. Pero en última instancia, Holger Munch, presidente de la Oficina General de delitos federales de la Policía , reconoció al diario alemán Süddeutsche Zeitung que hay «una conexión entre los asaltos sexuales [] y la rápida migración en 2015.»

La negación no es una estrategia. Los países occidentales que aprecian los derechos de las mujeres deben despertar al hecho de que muchos migrantes podrían desafiar esos valores. La mayor parte de la migración masiva proviene de países de mayoría musulmana plagadas de violencia en el Oriente Medio y el Norte de África, donde las mujeres son ciudadanos de segunda clase sujetas a los crímenes de honor y diversas restricciones legales, y donde la cultura local a menudo tolera la violaciónalienta el maltrato a la esposa , y trata a las mujeres como objetos sexuales ( con 72 vírgenes prometidas a los hombres musulmanes que llegan hasta el cielo).

Por lo tanto, al igual que la migración masiva desde el Oriente Medio y el Norte de África plantea el espectro del terror islamista regular en suelo europeo,  también trae el tipo de abuso sexual de aquellas regiones que tradicionalmente han tolerado. Los funcionarios alemanes parecían reacios a reconocer con su campaña ridículamente impotente para reeducar a migrantes utilizando signos  que explican el comportamiento aceptable hacia las mujeres.

Las mujeres no musulmanes ( «infieles»),  son especialmente vulnerables al asalto sexual: las mujeres cristianas son a menudo maltratadas y denigradas en las sociedades islámicas, como ampliamente expone  Raymond Ibrahim, autor del Crucificado vez más . El Estado Islámico (ISIS) se refiere a los Yazidis , otro minoría religiosa, como adoradores del diablo y, según informes han esclavizado hasta 5.000 mujeres Yazidi, sometiéndolas a la violación, la esclavitud sexual, la prostitución forzada y otros actos de brutalidad extrema, como la quema viva a una joven de 20 años de edad, «porque se negó a realizar un acto sexual extremo».

Arabia Saudita, podría decirse que el líder del mundo musulmán suní, tiene un sistema jurídico basado en la estricta Lay sharia, que prohíbe a las mujeres vestirse como deseen o incluso conducir un coche . Las resoluciones de Arabia Saudita son notoriamente pesimas cuando se trata de violación. El año pasado, una mujer saudí fue condenada a 200 latigazos tras ser violada por siete hombres. En 2013, un predicador saudí que violó, torturó y mató a su hija de 5 años de edad, fue castigado con tan sólo ocho años de prisión, 800 latigazos y una multa de $ 270,000. Con este tipo de normas legales, no es de extrañar que cuando los miembros de la élite y gobierno del país viajan a Occidente, su comportamiento no pueda cambiar en consecuencia (en octubre pasado tres mujeres acusaron a un príncipe saudí de asalto sexual en Beverly Hills). Por contraste irónico y trágico, los soldados estadounidenses estacionados en los países de mayoría musulmana están entrenados para respetar las normas locales, hasta el punto de que los marines estacionados en Afganistán fueron en realidad enseñados a mirar hacia otro lado si encuentran afganos violando a los niños, una práctica común local.

Mientras que los defensores de la sharia  afirman a menudo que el código de vestimenta islámica protege a las mujeres, el tratamiento brutalmente injusto de las mujeres por los islamistas parece impulsado más por el machismo hambriento de poder y / o la inseguridad sexual que los de cualquier preocupación genuina por el bienestar de la mujer, a juzgar por la hipocresía de escalonamiento de sus defensores más orgullosos. Los yihadistas del 9/11 visitaron clubs de streep tease , y se pagaron prostitutas en sus habitaciones de motel. Anwar Al-Awlaki, el imán nacido en Estados Unidos cuyos sermones siguen atrayendo personal a la yihad, frecuenta prostitutas . Osama bin Laden tenía una extensa colección de pornografía , y es uno de los muchos ejemplos de yihadistas obsesionados con la pornografía y la prostitución recogidas por Phyllis Chesler, profesora emérita de CUNY de  psicología y un compañero en el Foro de Oriente Medio.

Entre 1997 y 2013, mucho antes del comienzo de la reciente migración masiva a Europa, se estima que 1.400 niños habían sido objeto de abuso sexual en Rotherham, Inglaterra, en su mayor parte por bandas de hombres británico-paquistanies.

Mientras que el escándalo que participan en su mayoría víctimas «blancos», una mujer británico-paquistaní educada en Oxford reveló su propia explotación, y señaló que «el abuso sexual ha sido sistemáticamente inferior al real entre las niñas de Asia debido a los tabúes culturales profundamente arraigados – que oscurecen la realidad de que existe del mismo modo un problema desenfrenado de niñas pertenecientes a minorías siendo abusadas por miembros de su propia comunidad «.

Hace unas semanas, la policía sueca recibió 35 quejas de  niñas de 12 a 17 años que afirmaban que «los hombres jóvenes extranjeros» las agrederieron sexualmente en un festival de música popular.

Soeren Kern, miembro distinguido del Instituto Gatestone, ha compilado detalles  de docenas de agresiones sexuales por parte de los migrantes  en Alemania durante los dos primeros meses de 2016, y tomó nota de que la reacción se haya activado desde «la visión del mundo al revés del multiculturalismo alemán: Los migrantes que asaltan a las mujeres y los niños alemanes simplemente se rebelan contra las estructuras de poder alemán. Los alemanes que se atreven a criticar este tipo de ataques son racistas «.

En contraste con la inicial encubrimiento por parte de la policía alemana de la violación masiva de los migrantes en su mayoría musulmanes, un funcionario de seguridad de Francia habló recientemente con sincera alarma  acerca de la amenaza a que se enfrenta su país. Apenas dos días antes de que el camión de apisonamiento, realizara la matanza inspirada en ISIS en Niza, Patrick Calvar, jefe de la Dirección General de Seguridad Interior, advirtió a los miembros de la comisión parlamentaria francesa que Francia está a punto de una «guerra civil» que podría ser provocada por el asalto sexual masivo de las mujeres por los migrantes.

Hay notables excepciones en el propio Islam, como los tuareg, una tribu islámica en África , donde las mujeres se abrazan las libertades sexuales, dictan quién obtiene qué en divorcio, y no llevan el velo porque los hombres «quieren ver sus caras hermosas.» Pero ¿cuánto tiempo puede versión ilustrada de los tuareg del Islam sobrevivir en el suroeste de Libia cuando ISIS está expandiendo allí, o en Mali, Níger y el norte de Nigeria, donde Boko Haram está en marcha?

También hay valientes reformadoras musulmanas que tratan de mejorar la forma en que el Islam trata a las mujeres. Sin embargo, en su mayoría operan en Occidente, donde todavía se enfrentan a amenazas de muerte; un ejemplo es Irshad Manji . Otra, Fadela Amara , fundadora de Ni putas ni sumisas , un grupo que defiende a las musulmanas francesas que se enfrentan contra las presiones para llevar el hijab, abandonar la escuela, y casarse antes de tiempo sin el derecho a elegir a su marido. Amara pasó a servir en el gobierno de Nicolas Sarkozy, pero ella también recibió amenazas de muerte por sus esfuerzos para liberar a las mujeres musulmanas.

Feministas musulmanas fuera de Occidente asumen riesgos mucho mayores. Qandeel Baloch, pakistaní celebre en los medios sociales , que expresó abiertamente sus puntos de vista feministas en línea, fue recientemente estrangulada por su hermano en la casa de su familia, en un «crimen de honor». Su «comportamiento intolerable» es lo que lo volvió a asesinarla , dijo, porque su personaje subido de tono traía «deshonra» a la familia. Se estima que hay 1.000 muertes por honor al año en Pakistán .

Incluso en Occidente, pocas feministas se atreven a criticar el Islam, ya que hacerlo puede invitar a las amenazas y la violencia . Absurdamente, aquellas lo suficientemente valientes para hacerlo también corren el riesgo de ser procesadas por «discurso de odio».

Los países occidentales deben apoyar a los reformistas musulmanes valientes protegiendo al mismo tiempo todas las mujeres que viven en sus territorios del abuso sexual a menudo fomentado por la cultura islámica – ya sea que el abuso es perpetrado por los inmigrantes recién llegados o residentes de largo plazo. La supervivencia de Occidente depende de ello.

Noah Beck es el autor de The Last israelíes , una novela apocalíptica sobre armas nucleares iraníes y otras cuestiones geopolíticas en el Medio Oriente.

Quo vadis, indefensa Europa / Quo vadis, defenseless Europe

Por: Ignacio Fernández Candela

La desorientación, lo imprevisible; la tibieza ante la contundencia violenta del yihadismo, la incapacidad para afrontar situaciones que ya han desbordado la ingenuidad europea que sigue sin reaccionar, son las características que corroboran una situación desnortada e improvisada susceptible de empeoramiento.

Desde comienzos del siglo XXI, a modo de llamada de un destino apocalíptico, la violencia terrorista se ha multiplicado mundialmente para terminar posicionándose, organizada e identificable, en Oriente Medio con la aparición del ISIS.

  Se han cumplido muchas fases de una intención de reconquista ideológica y de territorios evolucionada, con el fin de convertirse en un plan histórico de invasión sin límites. Así otro paso más de ese objetivo es el campo de batalla  que se ha trasladado a Occidente sin generales ni puestos de mando: asistimos desbordados en territorio europeo a una guerra sin ejércitos donde actúa la idea convertida en arma con el nombre de Alá.

  Por otro lado el incremento de la natalidad, la preponderancia de las costumbres islámicas en detrimento de la cultura propia de Occidente; el Caballo de Troya, por caridad mal entendida, en que se ha convertido la acogida de la afluencia masiva de inmigrantes entre los que han entrado radicales islamistas; la proliferación de los núcleos de radicalismos, camuflados como centro de oración donde se proclaman consignas belicistas e intimidatorias, son factores complementarios que actúan inexorablemente en esta cuenta atrás hacia la pretensión de islamizar Europa.

  Con la creación del Estado Islámico se dio un paso decisivo por la marcha de la globalización del radicalismo en países de mayoría musulmana, iniciada después de los atentados de las Torres Gemelas. Una estrategia proliferante que incisivamente procuró la estructura terrorista de Bin Laden y que quince años después encuentra en la creación de un califato la máxima expresión de la violencia dirigida a objetivos expansivos, con una inspiración mesiánica que pretende afectar a la situación geopolítica del mundo entero en una contienda generalizada. Después del proceso de radicalización en países islámicos, la siguiente fase pasa por el  dominio del Islam en propio territorio de infieles. En ello están.

La evolución de la ofensiva yihadista

El  terrorismo yihadista ha evolucionado proporcionalmente a los errores  geoestratégicos de Estados Unidos y sus aliados,  justo cuando irrumpió Al Queda en una primera fase de desestabilización necesaria para modificar el status quo de la hegemonía occidental. Al día de hoy se constata que fue un dislate destruir las presas en Irak y Libia que contenían las aguas salvajes del radicalismo musulmán. Dirigida y financiada en principio por Osama Bin Laden, la organización terrorista se convirtió en una estructura de células organizadas que operaron integradas en un núcleo para convertirse paulatinamente  en una base identitaria que condicionó miles de acciones violentas en distintos lugares del mundo sin necesidad de dependencias o contactos entre los terroristas. Cualquier atentado podía ser reivindicado por Al Qaeda si los autores mataban en nombre de la organización y las mismas premisas religiosas y políticas en que han basado su poder destructivo e influencia excluyente. Así sigue siendo, hoy con el añadido del ISIS pretendiendo una decisiva extensión del califato que abarque a Occidente.

  Bien puede decirse que la reconquista musulmana hace tiempo que se ha iniciado. Es más, el proceso está muy avanzado y se ha disfrazado de terrorismo internacional. De Europa se busca un colapso y debilitamiento propios de acción de guerra en estos mal considerados tiempos de paz y las futuras víctimas aún no han tomado consciencia del proceso invasivo.

  Para llegar a estos momentos cruciales antes han pasado muchos años de indiferencia occidental ante la violencia estratégica en países de mayoría musulmana pero no radicalizada. El mismo proceso que ha sufrido ahora Turquía con el beneplácito de su presidente que tiene las llaves de las puertas de Europa y el paso franco a la radicalización. Porque Al Qaeda provocó violentamente durante años el mismo proceso que ha conseguido Erdogan aplastando en unos días a la oposición que defendía la laicidad del país. Distintos caminos hacia una misma meta que confluyen peligrosamente siendo Europa incómodo testigo de esta incertidumbre añadida.

  Lobos solitarios y mayores riesgos

  Europa ignora qué puede suceder como consecuencia de los despropósitos que ha encadenado con decisiones erróneas y arriesgadas. Los lobos solitarios pueden proliferar inusitadamente, siendo solo peones de estrategas con mayores planes de desestabilización. La disposición defensiva europea es mucho más compleja que la fácil del atacante, máxime cuando las conexiones entre los terroristas son comúnmente ideológicas pero prácticamente independientes en cuanto a la logística y capacidad operacional. Es muy difícil la lucha antiterrorista cuando el enemigo no es identificable y se activa sin dependencias ni jerarquías a las que servir, no ya como organizaciones terroristas o grupos independientes, como sucedía con Al Qaeda, sino como voluntades individualistas con manuales disponibles por internet y el ánimo de infligir un daño usando como arma cualquier medio. Absolutamente inesperado e incontrolable.

  ¿Cuánto de inesperado, incontrolable y dañoso podría significar un ataque organizado por parte de miembros del Estado Islámico provistos de logística para perpetrar un atentado de dimensiones apocalípticas? No bastan las medidas de seguridad actuales para evitarlo si la política condescendiente europea sirve en bandeja los propósitos yihadistas.

  Las circunstancias son más que delicadas. Occidente aún no es consciente del método de implosión por el que se pretende islamizar Europa, no solo por el flujo migratorio o la independencia cultural y religiosa que se anteponen a la idiosincrasia de los países que la integran, sino también mediante la ofensiva del terror que ha tomado ya el pulso de la seguridad y que será incrementada en momentos cruciales, buscando un debilitamiento generalizado con la baza de la religiosidad que sabe esperar pacientemente los tiempos para mayor gloria de Alá.

 En tanto, a la Europa aletargada y confiada en la ignorancia de sus dirigentes solo le resta ser más consciente de sus indefensiones. En muchos lugares alguien quiere dejar su huella contra el infiel y disfrutar de las vírgenes del paraíso. Llevan ventaja, los europeos solo queremos que nos dejen en paz; lo mismo que nos desean ellos. 

Islam 03

El primer perroflauta / The first «perroflauta»

Por Samuel Vázquez Álvarez

Se llamaba Karl Marx, nacido en el antiguo Reino de Prusia, y con él empezó todo.

Los que le frecuentaron en su etapa de Londres hablan de él como alguien a quién le gustaba poco el jabón, menos el cepillo y mucho la botella. Marcó así toda una tendencia para sus admiradores del futuro.

Durante su etapa universitaria dilapidaba el dinero que le envía su padre para sus estudios en cosas ajenas a estos. Su progenitor llegó a escribirle para recriminarle que se gastara más táleros de los que se gastaban los hijos de los ricos. En el primer año en la Universidad de Berlín gastó el equivalente al sueldo anual de un concejal de la ciudad. También en esto marcó estilo, y hoy en día es habitual ver al hijo de Fidel Castro en limusina por Nueva York, o en un yate en el cuerno de oro de Estambul. La hija de Hugo Chávez tuvo que cerrar el Facebook después de que se filtraran sus fotos comprando en todas las millas de oro de los países capitalistas: Serrano, la Quinta Avenida, etc. Mientras su padre tenía a su pueblo haciendo horas de cola para obtener leche y pan.

Ya de adulto su constante fue no pegar un palo al agua jamás, y vivir siempre de los demás. Engels, hijo de un próspero empresario, fue casi siempre su mecenas; es decir, el capitalismo salvando del hambre al comunismo, ya siempre sería así para la historia.

Se casó con la hija de un aristócrata, hermana de un ministro, que es algo muy comunista; y gracias al matrimonio pasó a tener criada de por vida, a la cual jamás pagó un salario y a la que llegó a dejar embarazada sin querer reconocer al niño, fue Engels una vez más quién tuvo que hacerlo y salvar así a su amigo, el niño acabaría dado en adopción confirmando así que Marx también era una “máquina de amor”, como los perroflautas actuales, capaz de maltratar a sus hijas y llegar a decir ante el nacimiento de una: “Mi esposa dio a luz un bebé, desgraciadamente es niña y no niño”.

Y ahí tenemos al hombre que jamás pisó una fábrica, que nunca bajó a una mina, escribiendo toda una teoría del mundo obrero; todo en orden. Pero aún fue más allá, y viviendo en el S.XIX con sirvienta a la que ni siquiera pagaba un sueldo, también escribió toda una teoría de la lucha de clases, repito: todo en orden.

Más allá del sarcasmo, Marx dirigió sus tesis a unos obreros que trabajaban jornadas agotadoras en condiciones laborales de miseria, inhumanas; sin acceso a la sanidad ni a la educación, la mayoría eran analfabetos sin derechos que vivían hacinados en barracones y que se morían a los cincuenta años fruto de sus condiciones de vida. Pretender seguir con esas tesis en el S.XXI es de una indigencia intelectual que clama al cielo. Los obreros de hoy nada tienen que ver con aquello, un trabajador del Mercadona o de cualquier fábrica de Barcelona tiene coche, móvil, TV, sanidad gratuita y acceso a la educación.

Siempre hay que intentar luchar por mejorar las condiciones de vida de la gente, pero equiparar a los obreros de hoy con los de entonces, o a los empresarios actuales con el padre de Engels, y pretender seguir la teoría que se materializó en aquél contexto no nos hace más buenos ni más progres…sólo más idiotas.

Si Marx levantara la cabeza y observara la vida de un trabajador de hoy en día en Madrid o Londres, diría que él soñó con obreros así, y tendría que reconocer que fue el capitalismo el que los trajo, y no el comunismo. Esto ya lo saben  hasta en Moscú y Pekín, allí ya hay McDonald´s. Lamentablemente aún no se han enterado en la cafetería de la Complutense.