El PP celebra su mayor ventaja sobre el PSOE en 25 años en unas elecciones europeas, pero el socialismo, a pesar de las marranadas, traiciones y abusos de Pedro Sánchez, no se hunde, como merecía. La llamada «Extrema derecha», que sólo es una derecha valiente y auténtica, crece en toda Europa y provoca que Francia convoque nuevas elecciones generales. Europa gira hacia la derecha y abandona al socialismo, que sólo resiste en la España corrupta y adoctrinada por una tiranía indecente de las izquierdas y la carroña.
La derrota del sanchismo es más que evidente sobre el mapa de España
La cochambre socialista pierde, pero sobrevive en España. Sánchez, después de sus muchas suciedades y traiciones, tenía que haber sido aplastado en las elecciones europeas, pero resiste porque todavía hay demasiados españoles a los que les gusta comer (y votar) carroña.
Los indultos a delincuentes, la corrupción, el asalto a la Justicia, la colonización de las instituciones, las cuchilladas a la democracia, la indecente amnistía, el desprestigio internacional y la destrucción de los valores y la seguridad en España parece que no han hecho demasiada mella en un sanchismo que ya está hasta las trancas de suciedad y bajeza.
Los resultados en España no contentan a nadie, salvo a las ardillas tocacojones de Alvise Pérez, que gana tres escaños y obtiene nada menos que 800.000 votos. El PP gana por poco; el PSOE pierde menos de lo que merece, aunque se ha dejado en el camino dos millones de votantes, VOX duplica sus escaños, pero no se dispara, como ha ocurrido con los partidos de la derecha auténtica en Francia y en otros países de Europa. La corte de lameculos que odia a España desde la izquierda extrema y el independentismo, esa que apoya al sanchismo sin pudor ni ética, pierde posiciones y retrocede.
Alvise y sus ardillas prometen animar la lucha contra la corrupción y el abuso de poder en España y reforzar notablemente la resistencia contra los piojos que parasitan y arruinan España desde las estancias del poder.
La tendencia, que es lo importante, condena al socialismo y a Sánchez a desaparecer pronto y a las derechas de Europa, sobre todo a las llamadas «extremas derechas», a crecer y ejercer el dominio en el futuro de una Europa que ha demostrado estar harta de corrupción, hipocresía, políticos millonarios y sinvergüenzas en el poder, atiborrados de privilegios sin que sirvan para nada.
Los resultados han demostrado que España, a pesar de la compra de medios, las mentiras, trucos, abusos y suciedades tiránicas del sanchismo y de sus socios, se está desparasitando y librándose de la plaga de piojos que la está conduciendo hacia la decadencia, la derrota y el fracaso. También demuestran que aunque tarde todavía demasiado, el futuro de Pedro Sánchez son la derrota y, probablemente, la más humillante condena en las urnas y en los tribunales.
A pesar de los resultados, muchos españoles siguen pensando que también ha funcionado el fraude en estas elecciones y que al PSOE le han regalado casi un millón de votos.
Las elecciones europeas han sido para toda Europa un paso hacia la libertad y la política auténtica, un golpe a favor de la democracia, un estacazo a la carroña hipócrita del globalismo al servicio del poder oscuro y de la agenda 2030 y un soplo de esperanza y aire fresco.
En Francia, un país que suele anticipar las tendencias en Europa, ha arrasado la derecha nueva de Le Pen y el mediocre Macrón ha tenido que disolver la Asamblea Nacional y convocar elecciones, que probablemente ganara la derecha auténtica en alza.
Los inmigrantes ilegales que delinquen y apuñalan han perdido estas elecciones y ven como su expulsión se aproxima.
Europa empieza a beber el purgante que necesita para librarse del virus intestinal que le produce diarrea, de la mentira y de la traición política que capitanea el socialismo.
El avance se debe, sobre todo, al esfuerzo de la Resistencia anticarroña, de la que este blog Voto en Blanco forma parte.
El socialismo practica en España una perversa política de adoctrinamiento intenso, manipulación masiva y estafa mafiosa cuyo objetivo es someter a los ciudadanos para que acepten la tiranía y la opresión. Se trata de un lavado de cerebro masivo que el socialismo y el comunismo realizan con la ayuda de numerosos medios de comunicación de España, sobre todo las televisiones, a los que compran para que mientan y colaboren en la gran estafa al pueblo.
Nauseabundo, vomitivo, injusto, mafioso y sucio, muy sucio el pensamiento básico del socialismo español.
Los bosques de España arden porque los encienden pirómanos sin escrúpulos, pero las izquierdas ignoran ese crimen y culpan al «cambio climático». El beso entusiasta e imprudente del presidente de la Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, es demonizado como «agresión sexual», gracias a la presión del gobierno socialista, que quiso aprovecharlo para ganarse el voto de las mujeres y acentuar el odio al macho, una política pervertida y anticonstitucional que constituye la espina dorsal del proselitismo socialista. A los parados les llaman «fijos discontinuos» y los sacan de las listas del desempleo, consumando así un fraude que hasta se atreven a «vender» a las autoridades de Bruselas. A los partidos que odian a España y luchan por destruirla les llaman «socios preferentes» y les colman de privilegios y ventajas, más que a los que son cumplidores y leales. Al comunismo, la doctrina más sucia y asesina de la Historia, además de sentarla en el Consejo de Ministros como socio de gobierno, le llama «progresismo», una estafa mayúscula y sangrante que arremete contra la ética universal, los derechos humanos y la civilización. La lista de perversiones y estafas del socialismo que comanda Pedro Sánchez se completa con la suciedad indecente de llamar «gente de paz» a los terroristas y a los que siguen su estela en el País Vasco, sólo porque necesitan sus votos para gobernar.
A los españoles que reflexionan, piensan y son críticos con el abuso de poder y la corrupción, los socialistas les llaman «fachas», culminando así su orgía de mentiras y manipulaciones mafiosas.
En toda la Historia de España ha existido un gobierno tan inmoral e indecente como el que preside Pedro Sánchez, una deshonra para España y una desgracia que ignoran los millones de envidiosos, rencorosos, desinformados y corruptos que les han votado, junto a algunos viejos socialistas incapaces de votar a la derecha, que han cerrado los ojos, los oídos y endurecido el alma.
La lista de indecencias del gobierno de Sánchez es inmensa y aterradora: utilización masiva del dinero público para comprar votos y voluntades, mentiras y engaños reiterados, alianzas contra natura con partidos depravados y llenos de odio a la nación, la igualdad ante la ley y ante la Constitución hecha añicos, impuestos que sobrepasan la legalidad y son saqueadores, despilfarro, arrogancia, corrupción brutal y y un número de delitos, de militantes y cuadros encarcelados, de políticos enriquecidos que no pueden explicar su patrimonio y una lista tan interminable de causas judiciales que han convertido al socialismo español en la mayor asociación del malhechores, después de la banda terrorista ETA.
Ese grupo de poder, letal para España, gobierna destrozando la nación, dividiendo, engañando y enfrentando a los españoles, sin que las grandes instituciones encargadas por la Constitución de la defensa del país se atreva a hacer nada para detener tanta maldad y estrados, incluyendo a la monarquía y jefatura del Estado, que contempla el drama sin mover un dedo en defensa de España.
El último fruto de la tiranía sanchista: llamar prevaricadores a los jueces que dictan sentencias y autos contrarios a los intereses socialistas.
Se acabó la simplicidad, ya no solo hay dos géneros, también existen personas intergénero, transgénero, transexuales… y así hasta los 37 géneros sexuales existentes. Atrás quedó el tener que elegir entre heterosexual, homosexual o bisexual. Ahora puedes ser pansexual, demisexual o queer, entre otras muchas opciones. Actualmente la sexualidad humana es muy diversa y las combinaciones son múltiples.
Dentro del género trans, personas que se cambian de sexo, existen varias categorías: transgénero, hombre trans, persona trans, mujer trans, female to male, male to female, transfemenino, transmasculino, transexual, mujer transexual, hombre transexual y persona transexual. Algunos pueden parecer lo mismo, pero no lo son, porque hay hombres que cambian su sexo y ahora son mujeres, pero no se siente ni mujer ni hombre. Es entonces cuando se califican como persona transexual.
Pero la cosa no queda ahí, también se puede ser andrógino (mezcla entre mujer y hombre), neutrosis (género neutro, ni hombre ni mujer), personas de sexo no ajustado (no quieren calificarse ni como hombres ni como mujeres) y berdache (personas que se visten con ropa asociada al sexo opuesto).
Identidades de Género que no conoces
Finalmente, existen otras identidades como no-binario, agénero, bigénero, género fluido, pangénero, poligénero o intergénero.
En el caso de las orientaciones sexuales, ocurre algo similar. Lejos quedó la heterosexualidad, homosexualidad o bisexualidad. Ahora, también te puedes catalogar como una persona queer, según su definición oficial «quienes no son heterosexuales o de género binario».
En el contexto de la «identidad política occidental», la gente que se identifica como queer suele buscar situarse aparte del discurso, la ideología y el estilo de vida que tipifican las grandes corrientes en las comunidades LGBTI –lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales–, que consideran «opresivas o con tendencia a la asimilación».
¿Cuántos géneros hay?
También puedes ser pansexual, es decir, puedes experimentar atracción por cualquier persona independientemente de su género. No es lo mismo que ser bisexual.
Existe también la demisexualidad, que es un término empleado para «referirse a la atracción sexual exclusivamente hacia personas con las que previamente se han desarrollado lazos emocionales fuertes, estables y/o de cierta duración. Antes de ello, el demisexual se comporta como un asexual e incluso puede llegar a identificarse como tal».
Dentro de las orientaciones, se incluye la denominada «plus», intersexualidad, lithsexualidad, autosexualidad, antrosexualidad, polisexualidad y asexualidad. Además de las tres más conocidas y clásicas, heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad.
Tipos de Género
Lesbiana: persona de género femenino homosexual, es decir, una mujer (cis o trans) a la que le atraen las mujeres.
Gay: persona de género masculino homosexual, es decir, un hombre (cis o trans) al que le atraen los hombres.
Transexual: persona que adquiere las características físicas de las personas del sexo contrario mediante tratamiento hormonal o quirúrgico.
Bisexual: persona que siente atracción romántica, afectiva y/o sexual por personas de más de un género/sexo, no necesariamente al mismo tiempo, no necesariamente de la misma manera y no necesariamente en el mismo grado ni con la misma intensidad.
Polisexual: a una persona polisexual le atraen personas de más de dos géneros y/o sexos pero no necesariamente todos los sexos y/o géneros.
Pansexual: una persona que se siente atraída por otras personas, independientemente de su identidad u orientación.
Omnisexual: una persona que se siente atraída por todos los géneros y sexos.
Skoliosexual: persona que se siente atraída por personas que no se identifican de forma binaria, es decir, personas que no son cisgénero.
Demisexual: persona que solo siente atracción sexual por una persona con la que previamente ha desarrollado lazos emocionales fuertes, estables o de cierta duración.
Grisexual: las personas grisexuales están muy cerca de la asexualidad, pero se diferencian en que, en determinadas circunstancias, sí pueden experimentar atracción sexual bajo circunstancias limitadas o en menor grado que las personas asexuales.
Asexual: una persona que no siente atracción sexual hacia otros, o ningún interés hacia las relaciones sexuales. También se considera la asexualidad como la ausencia de orientación sexual.
Poliamoroso: persona que mantiene más de una relación íntima al mismo tiempo, con el pleno consentimiento y conocimiento de todos los amores involucrados.
Intersexual: se considera intersexual a cualquier persona que nace con una anatomía sexual o reproductiva que no encaja en las típicas definiciones de «hombre» o «mujer».
Agénero: una persona que no se asimila en los espectros de los géneros binarios (masculino y femenino) y que están fuera de la cisnormatividad, pudiendo manifestarse su identidad como un abanico de géneros alejados de los géneros binarios.
Género fluido: aquellas personas que no se identifican solo con una identidad de género, sino que circulan entre varias.
Bigénero: persona que se puede definir o encontrar dentro de dos géneros femenino y masculino, aunque también puede encontrarse entre género neutro y semi-femenino, masculino y neutro, etc.
Trigénero: lo mismo de antes pero con tres géneros. Además de sentirse parte del género femenino y masculino también perciben un tercer género, que puede ser el nulo o una combinación entre cualquiera de los tres.
Pangénero: son aquellas personas que se pueden sentir cualquier género, o todos a la vez.
Andrógino: persona cuya identidad es una mezcla en distintos grados entre mujer y hombre.
Intergénero: persona intersexual cuya identidad se sitúa en un punto medio entre dos géneros, usualmente los binarios. Esta identidad pertenece únicamente a personas intersexuales, no debe utilizarse por parte del resto.
Persona de sexo no ajustado o non-conforming: alguien que no se quiere identificar con las etiquetas de género binarias.
Homorromántico: persona que se siente románticamente atraída (es decir, de manera no sexual) hacia personas del mismo sexo o género.
Birromántico: persona que se siente románticamente atraída (es decir, de manera no sexual) hacia personas de más de un género.
Panromántico: persona que se siente atraída románticamente hacia otras sin estar limitada por su sexo o género
Arromántico: aquella persona que no experimenta atracción romántica hacia ninguna otra.
Antrosexual: una persona antrosexual no tiene una orientación sexual definida, esto quiere decir que puede ser heterosexual, homosexual, demisexual, pansexual, bisexual, hasta en ocasiones asexual.
Quizá estos no son todos los géneros que existen y, en unos años, la lista se amplíe para recibir nuevas variantes.
Las políticas basadas en el miedo a la superabundancia son extremadamente destructivas
Los seres humanos que confundan su mundo con uno de superabundancia pagarán un alto precio. Es un error muy costoso.(Flickr)
La realidad es siempre mucho más compleja que cualquier modelo mental que los seres humanos podamos utilizar para darle sentido y navegar por ella. Los mejores modelos mentales son los que ponen de relieve y aclaran los aspectos de la realidad que tienen más probabilidades de permitirnos reunir los medios adecuados para alcanzar nuestros fines.
Nuestro mundo de escasez
Un aspecto importante de la realidad que la economía sana pone de relieve y aclara es la inevitabilidad y ubicuidad de la escasez. El «problema económico» (como se le suele llamar) existe únicamente porque no todos los deseos humanos pueden satisfacerse con los medios -recursos, herramientas, tiempo, conocimientos- de que disponemos. Algunos -de hecho, la mayoría- de nuestros deseos quedarán siempre insatisfechos para que podamos utilizar los escasos recursos, herramientas, tiempo y conocimientos de que disponemos para satisfacer aquellos relativamente pocos deseos que juzgamos más importantes.
Como individuos y como sociedad, nunca actuamos a la perfección. Cometemos muchos errores. Pero si mantenemos nuestros errores en un mínimo alcanzable, prosperaremos. Por tanto, debemos tener cuidado, como individuos y como sociedad, con nuestra propensión al error. Los que tienen éxito aprenden de sus errores; los que no aprenden de ellos, fracasan.
Uno de los errores económicos más graves que puede cometer el ser humano es olvidar que el nuestro es inevitablemente un mundo de escasez. En un mundo de superabundancia -un mundo casi inimaginable sin escasez- los seres humanos que confundan su mundo con uno de escasez no pagarán ningún precio. Sería un error sin coste. Pero en el mundo real, en nuestro mundo de escasez, los seres humanos que confundan su mundo con uno de superabundancia pagarán un alto precio. Es un error muy costoso.
Si piensan que estoy afirmando algo que no sólo es obvio, sino tan obvio que es irrelevante, porque nadie se atrevería a suponer lo contrario, piénsenlo otra vez. Gran parte de las políticas gubernamentales se basan en la suposición de que el mayor «problema» al que se enfrenta la humanidad no es la escasez, sino la superabundancia.
El proteccionismo y el miedo a la prosperidad
Un ejemplo estelar de este tipo de política, basada en el miedo a la superabundancia, es el proteccionismo.
Con mucho, la fuerza ideológica más poderosa que impulsa y promueve el proteccionismo es el miedo a que, con el libre comercio, haya muy pocos puestos de trabajo para los trabajadores en la economía nacional. Sin embargo, ¿qué es este miedo sino, en el fondo, un miedo a que el libre comercio cree superabundancia? ¿Qué es este miedo sino uno que se basa en la idea de que, con el libre comercio, los deseos de la humanidad (o al menos de los conciudadanos) se verán tan plenamente satisfechos que habrá muy pocas oportunidades para que seamos útiles los unos a los otros?
El miedo primario del hombre de la calle al libre comercio -y a otras innovaciones que ahorran trabajo- es un miedo arraigado en una comprensión completamente errónea de la realidad. Es un miedo a que los humanos (o al menos nosotros en nuestro país) estemos a punto de vencer la escasez y de transformar el mundo (o al menos nuestro país) en uno de superabundancia. Este miedo es verdaderamente irracional.
Este miedo es irracional no sólo porque no importa lo materialmente prósperos que lleguemos a ser, la escasez siempre existirá. El «problema económico» no va a desaparecer, nunca. Este miedo es irracional también porque su expresión es invariablemente internamente inconsistente. Las muchas personas que temen que el libre(r) comercio o las innovaciones que ahorran mano de obra conduzcan a un desempleo involuntario cada vez mayor y eterno no comprenden que un éxito tan notable en la superación de la escasez significaría que estar sin trabajo no significaría la indigencia. En un mundo de superabundancia, nadie necesita trabajar para sobrevivir o incluso para vivir opíparamente. Por el contrario, un mundo en el que la gente necesita trabajar para sobrevivir, y desde luego para vivir pródigamente, es un mundo de escasez, lo que significa que es un mundo lleno de oportunidades para que todos los que lo deseen se sirvan mutuamente de forma productiva y provechosa (es decir, que trabajen de forma remunerada).
Las políticas basadas en un error tan gigantesco como el que confunde nuestro mundo de escasez incesante con un mundo de -o a punto de- superabundancia son destructivas. Y cuanto más se aplican estas políticas, más destructivas resultan. El proteccionismo es una política basada en el temor calamitosamente erróneo de que entre los principales problemas a los que nos enfrentamos los seres humanos no está la escasez sino, más bien, la superabundancia.
El gobierno limita la flexibilidad del capital humano
Es cierto que existen defensas más sofisticadas del proteccionismo. Los recursos, aunque escasos, suelen ser específicos para determinadas tareas. Si disminuye la demanda del recurso L para realizar la tarea para la que es específico, el propietario de ese recurso concreto sale perjudicado. La liberalización del comercio, al igual que cualquier cambio en el patrón de gasto de los consumidores, suele reducir la demanda de recursos que se utilizan de forma específica. El problema aquí es la escasez: escasez de capacidad humana para aprender rápidamente a realizar nuevas tareas de forma productiva. (Recuerda: el problema no es exclusivo en modo alguno del comercio internacional, ya que este problema se desencadena con cualquier cambio en el patrón de gasto de los consumidores).
A menudo, este problema de la incapacidad de los recursos para pasar rápidamente a otros usos no menos atractivos se ve amplificado por restricciones artificiales a la capacidad de los trabajadores y otros propietarios de recursos para cambiar de ocupación. Las políticas gubernamentales que reducen la capacidad de los empresarios para emplear recursos actualmente desempleados o subempleados mediante la creación de nuevas empresas o la ampliación de las existentes garantizan que los cambios en los patrones de gasto de los consumidores generen más desempleo, y más duradero, del que existiría en ausencia de dichas políticas. (Irónicamente, entre esas políticas perjudiciales se encuentran las que dificultan artificialmente el despido de trabajadores. Los trabajadores a los que es más costoso dejar de contratar son trabajadores a los que es más costoso empezar a contratar).
Así que, sí, aunque hay algunas justificaciones (débiles) para las restricciones comerciales que no se basan en última instancia en la incapacidad de reconocer que nuestro mundo es un mundo de escasez inevitable, la justificación primordial -la justificación que cree el hombre de la calle- para las restricciones comerciales se basa en la extraña creencia de que la humanidad está al borde de la superabundancia. Se basa en la noción errónea de que somos inconcebiblemente más ricos de lo que realmente somos o de lo que nunca podremos ser.
Donald J. Boudreaux es miembro principal del Programa F.A. Hayek de Estudios Avanzados en Filosofía, Política y Economía en el Centro Mercatus de la Universidad George Mason.
La «regeneración» de Sánchez es una gran mentira que oculta su salto hacia la dictadura. El mayor problema de la política española no es la prensa libre, ni los jueces, sino el propio Sánchez, sus mentiras y su más que probable desequilibrio mental. Es un tipo peligroso que empieza a generar terror hasta en las filas del propio PSOE.
Lo que Sánchez y sus tribus de pelotas subvencionados y corrompidos señalan como los grandes males de España. los jueces y los periodistas libres, son, precisamente, la parte más sana de la sociedad y de la política, la que se ajusta a las normas clásicas de la democracia, que es un sistema que se basa en el control del gobierno por parte de las leyes y la libertad de prensa, principalmente, que junto con la crítica y la vigilancia de los ciudadanos actúan como contrapesos para evitar la tiranía, que es hacia donde Sánchez está conduciendo a nuestra nación.
El periodista Pablo Sebastián, como muchos otros analistas, explica el demencial giro que está dando el sanchismo hacia la represión y la destrucción de lo que queda de democracia en España afirmando que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez «está mentalmente enfermo». Dice que así lo ha reconocido él mismo al tomarse cinco días de vacaciones porque necesitaba ‘parar y reflexionar, o cuando el pasado martes, en la cadena Ser, declaró que había estado ‘mal’.
Sebastián continúa: «Y si Sánchez está mal, o lo estuvo en los pasados días, existe el riesgo de una recaída que nadie debe descartar. Una posibilidad que tiene en vilo a su Gobierno y al PSOE, partido que estuvo a punto de quedarse sin líder y sin presidente del Gobierno de manera inesperada».
Y concluye: «En todo caso, si Sánchez, como parece, tiene o ha tenido mal sus facultades mentales, debe abandonar la presidencia del Gobierno, acudir a un hospital o tomarse unos meses más de vacaciones hasta que los médicos psiquiatras (le recomendamos al prestigioso Luis Rojas Marcos de Nueva York) le den el alta para que pueda volver con plena estabilidad emocional al ejercicio del poder.
Es cierto que hasta el diario gubernamental El País reconoció en un editorial la gravedad de tan anómala situación diciendo que, tras el amago de fuga de Sánchez, el PSOE tiene que comenzar a reflexionar y actuar sobre una posible sucesión del secretario general. En el subtítulo del editorial El País escribe: ‘La inédita reflexión privada de Pedro Sánchez obliga al partido a comenzar el debate sobre un futuro sin su liderazgo’.
El problema de Sánchez se convierte en drama y en serio peligro para todos los españoles cuando Sánchez pretende automedicarse y decide pedir la compasión del Gobierno y su partido y luego culpar de su deterioro político y mental a la oposición, a los jueces y a los medios de comunicación, dando prueba de su desvarío.
España atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia moderna y el peor desde la muerte de Franco, con toda seguridad, porque tiene al frente del gobierno a un tipo descontrolado y peligroso, probablemente desequilibrado y completamente impredecible.
El drama se agrava porque todos temen al dictador Sánchez y nadie se atreve a plantarle cara, ni siquiera las instituciones que fueron creadas para defender la patria en caso de peligro, como la Corona, las Fuerzas Armadas, la Justicia y el Parlamento. El aprendiz de tirano avanza hacia la tiranía dominándolos a todos y utilizando a la sociedad española como rehén y laboratorio de experimentación.
El miedo a Sánchez crece y ya es un obstáculo serio para el progreso de la nación. Sánchez, sus impuestos abusivos y sus neuronas dañadas crean miedo en las empresas, en los inversores, entre los aliados internacionales de España y en los grandes foros mundiales. En la Unión Europea hay ya muchos países que consideran a España de Sánchez como un foco problemático y peligroso.
España no tiene necesidad alguna de controlar y reprimir a sus jueces y periodistas, pero sí debe controlar, vigilar y curar al propio presidente del gobierno, al que el poder, la ambición y el desorden mental han convertido en un auténtico peligro.
RESUMEN: Empoderamiento de las ciencias sociales, sus relaciones con las ciencias naturales, parcialidad, el problema de las ideologías, los diferentes ISMOS,historia y actualidad, esperanzas y peligros, soluciones.
Aunque se usen a lo largo del texto, las palabras, comunismo y capitalismo, se refieren respectivamente a un desarrollo planificado de la sociedad centralizado marcado y ordenado por “el estado, dueño de los medios de producción”; y el otro a un desarrollo de la sociedad propulsado por la libre competencia y la propiedad privada sobre los medios de producción, no planificado por ningún “supra organismo”.
LAS CIENCIAS SOCIALES
Desde las ciencias sociales, que han sabido ganarse un puesto y un respeto al sustituir el reduccionismo de los primeros años con el emergentismo de hoy, el conocimiento del hombrese ha enriquecido mucho en el aspecto que realmente hace de él lo que es: el social.
Hoy la influencia y el apoyo entre las ciencias naturales y sociales es recíproco. Si bien las ciencias sociales hacen uso de múltiples disciplinas de las ciencias naturales en sus investigaciones, las ciencias naturales se apoyan en las sociales en la labor de su administración, (psicología, economía), de la comprensión de sus métodos y desarrollo, (historia y filosofía de la ciencia), incluso de la sociología, para su funcionamiento, y de la política, para la obtención de su financiación.
pero sobre todo las ciencias sociales le han puesto bien en claro a las naturales que uno de los agentes en la ecuación de la obtención del conocimiento es el hombre[1], un ser específicamente social, y sin cuyas especificidades no es posible hablar del significado del conocimiento.
PARCIALIDAD Y PROBLEMAS DE LAS CIENCIAS SOCIALES
Las ciencias sociales han realizado desde una neutralidad discutible el análisis de diferentes costumbres, comportamientos, creencias y tabúes con una cosecha de felicidad y de pena. Le han servido de guía para ello razones que ha utilizado discretamente según los intereses impuestos desde el poder de turno. Entre ellas, en forma equivocada:
Una idea de igualdad que poco tiene en cuenta las características de la persona, si es hombre o mujer, niño o niña, joven o anciano, negro o blanco, indio o amarillo, la diversidad[2] es un arma de la evolución frente a imponderables que la naturaleza puede presentar.
Una especie de identidad entre felicidad y hedonismo que da por justificado todo lo que nos agrade.
Una incapacidad para el establecimiento de patrones de conducta universales que puedan constituirse en una meta deseable de alcanzar desde cualquier tipo de cultura.
EJEMPLOS:
Si bien es cierto que debemos ofrecer igualdad de oportunidades para que toda persona pueda prepararse y trabajar en lo que desea, convengamos en considerar que ciertos trabajos resultan más adecuados para la mujer, como tareas en la que no se exija grandes esfuerzos físicos. De hecho para ciertas labores se exigen ciertas aptitudes que deberán cumplirse para acceder al empleo y nadie lo considera injusto ni prejuicioso.
Algunos ponen la igualdad de la mujer en una supuesta capacidad para hacer todo lo que el hombre hace (y cuidado viceversa), pudiendo así dirigir esta fuerza donde más convenga a sus intereses y no a la mujer misma. Labores agrícolas pesadas, ciertos ejercicios militares, empleos que no permiten una adecuada atención del hogar. Sin por supuesto hablar del deporte, ¿en general los deportes que separan las competiciones por sexo, por ejemplo el boxeo, la lucha, el futbol, etc. lo hacen por discriminar y empequeñecer a la mujer, o por otra razón? Piense el lector. ¿Puede el hombre llevar en su interior otro ser humano y dar a luz? Una cosa son las oportunidades y otra las realidades.
No puede considerarse que una de las tareas más importantes de la vida, que la evolución ha entregado a la mujer y que constituye el pilar que sostiene a la familia y la sociedad: la maternidad, es un problema o rémora para la misma. Cada mujer es libre de jugar o no este importante papel; pero la sociedad no debe permitir que se denigre o afecte por nadie, muy por el contrario debe reconocerlo y enaltecerlo socialmente.
Todo lo que promueva el debilitamiento de un orden natural, (desarrollo evolutivo natural) debe considerarse y evaluarse como posibilidad de conducta inapropiada, y si fuera muy grave, un delito.
En este sentido, por ejemplo, llevar una tolerancia comprensible y humana con conductas sexuales extremas, antinaturales, hasta el elogio y plena igualdad de derechos civiles, como el matrimonio homosexual, en nombre de una libertad o igualdad mal entendidas, dentro de nuestro ideario, no está compartido. Esto no exime que se entienda en lo personal, que una persona escoja su destino con total libertad y respeto de los demás, entre tanto no atente a la libertad y derecho de los otros, sin que por eso nadie sea juzgado por otro de una u otra forma de conducta. Las culturas de ciertos pueblos entienden normal y lícito, por ejemplo, la poligamia (que en nuestra sociedad en general no está permitida y además frecuentemente sancionada como delito), o bien otras entienden de modo natural, la relación homosexual entre los jóvenes hasta tanto sean adultos y es bien vista, sin embargo, en la adultez ya no es vista de modo similar, por eso sacar de contexto una conducta, puede conducirnos a conclusiones humanamente reprobables.
El no reconocimiento de las razas humanas con las peculiaridades de cada una en su carácter más puro, y sin que ello constituya la supremacía de ninguna, y en consecuencia el otorgamiento de privilegios o prebendas por origen de raza, es irracional. Este es un concepto aceptado y plenamente demostrado en el reino animal.
La incorporación de las personas con impedimentos físicos a la sociedad es un empeño muy meritorio. Pero pretender que el comportamiento de estos y hacia estos esté libre de consecuencias propias de los mismos impedimentos, es irracional, irrespetuoso con el impedido, dañino y cruel; por las falsas expectativas que alimenta, y por las inapropiadas conductas que inducen en el mismo.
EL PELIGRO DE LA COMPLETITUD
La ciencia moderna surge de combatir y vencer el fanatismo religioso y pudo encaminarse (el comunismo así lo esperaba) a otro fanatismo no menos odioso.
¿Acaso la religión carecía de héroes, de mártires, de verdades y de razones? NO; pero si cuando era perseguida solo los hombres con fe y amor, de sacrificio y disciplina acuden a ella, la defienden, y finalmente triunfan, en el triunfo, que significa poder, multitud de vividores inescrupulosos y aprovechados cuya fe es su propio peculio, invaden la iglesia, y ahora más creyentes que sus propios fundadores ascienden en la misma, corroyéndola.
Con todo, no es por ellos que la iglesia comete sus más execrables errores, SINO PORQUE CREYENDO TENER EL MONOPOLIO DE LA VERDAD SE SIENTE EN LA OBLIGACIÓN DE IMPONERLA A LOS DEMÁS PARA SU SUPUESTO BENEFICIO.
No puede ser bueno para nadie la violación de su libertad o derecho a equivocarse.
“Luego de la caída del imperio romano la iglesia cristiana es la depositaria de la cultura frente a las invasiones bárbaras, y en toda la edad media sostiene y administra el feudalismo. Por lo menos hasta el siglo 13, en que surgen con fuerza las universidades, la iglesia tiene el monopolio práctico de la educación.”
“En el sentido humano la vida era como una preparación para la vida eterna en el cielo o en el infierno, y como es natural la iglesia siempre estuvo muy interesada en el sostenimiento del orden feudal”.
IRRACIONALIDADES DEL PODER OMNIMODO
La conducta mantenida por siglos de las instituciones religiosas, interesadas más en la conservación del poder que finalmente había alcanzado, que en el respeto y divulgación de la doctrina de los padres fundadores, constituyó por siglos un freno al progreso.
Una nueva conceptualización acerca del universo, centrada en la experiencia, empezó a abrirse paso con Giordano Bruno, Copérnico, Galileo y Newton.
No se oponía a la religión; pero buscaba el conocimiento en los hechos a través de la razón, y la iglesia, como todo poder que pretende ser omnímodo, temerosa de todo dictamen no por ella legislado, fue implacable con las nuevas ideas y se propuso exterminar de la manera más cruel a aquellos que sustentaran cualquier cosa que entrara en contradicción con la doctrina.
La fe no era nueva y se centraba en el amor, la razón no lo era tampoco. El peso dado ahora a la experiencia, si lo era; pero la razón misma lo apoyaba. Las nuevas ideas no pretendían desafiar, al menos en sus comienzos, el orden imperante. Sin embargo no hubo arreglos.
¿Por qué un poder que goza de apoyo y simpatías se niega a cambiar antiguos modos de pensamientos ya obsoletos? ¿Por qué no hace suyo los nuevos o los acompaña para que si fueran verdaderos y necesarios enriquecieran su patrimonio y se constituyeran en nuevas fortalezas?
Los cambios se realizan generalmente del modo difícil: por fanatismo,[3]por soberbia, y por miedo. Y la conciliación de los valores que deben conservarse se consigue, luego de mutuos exterminios, porque son inherentes a la naturaleza y como las uñas o el pelo aunque los cortemos vuelven a crecer.
La ciencia continuó al abrigo de la iglesia y normalmente con su consentimiento, hasta que finalmente fue tan fuerte y la iglesia se hizo tan débil en sus errores, que ya no necesitó más sus permisos.
EL MATERIALISMO
En la oposición el materialismo representó el enemigo más fuerte y de mayor prestigio frente a la iglesia, a la que combatió no solo desde la ciencia en el plano de las ideas, sino desde la política y los derechos de los oprimidos en cada lugar donde la iglesia era apoyo o sustento de los regímenes imperantes.
Ya en el siglo 19 el comunismo, una de las ideologías políticas más influyentes como movimiento propugnador de cambios políticos de gobiernos absolutistas, colonialistas y también democráticos, hacia formas de gobierno catalogadas por el mismo como dictaduras“del proletariado”[4], había hecho suya las ideas del materialismo.
Y cuando posteriores avances de la ciencia desacreditaban el excesivo determinismo del materialismo fundamentado principalmente en la mecánica, y tachado entonces de mecanicista, el comunismo se divorciaría del mismo, dándole ahora el apellido de dialectico, un término bajo el cual se podría justificar cualquier cosa, y entonces el materialismo perdió todo sentido para convertirse en una nueva religión.
EL COMUNISMO O LA IMPOSICION DE NUEVOS DOGMAS
Cuando el comunismo pudo contar finalmente con una nación bajo el régimen de sus ideas, la antigua Rusia zarista, evidenció todo el dogmatismo que caracterizarían al mismo.
La utilización política de la ciencia, por los comunistas, que se autoproclamaban como la única ideología científica, con derecho a determinar las interpretaciones validas en la misma,
la obligatoriedad de pensar en los términos que el poder señalará,justificado en que los miembros del partido eran lo mejor y más avanzado de la sociedad.
y una manifestación de combate a todas las otras formas de gobierno, que sin considerarse una declaración de guerra, no se limitó a la solidaridad en el plano de las ideas sino que se constituyó en las más diversas formas de apoyo a la subversión,
Idealismo y espiritualismo se radicalizan entonces ante un materialismo y un positivismo que en la euforia de sus triunfos sobre la larga noche de la iglesia, se convertían en los nuevos detentadores de dogmas.
En general, las grandes y relevantes figuras de la ciencia de finales del siglo 19 y primera mitad del 20, Planck, Einstein, Bohr, Heisenberg, Schrödinger, D’ Broglie, Eddington, a pesar de una cultivada y sobresaliente espiritualidad, nunca abandonaron los cánones de la ciencia, ni se adhirieron a admisibles pero fantásticas interpretaciones de la experiencia, opuestas al materialismo; pero también al sentido común, manteniendo una actitud de pragmático empirismo.
SUJETANDONOS A LA VERDAD
Los aportes de un enfoque materialista-positivista en la ciencia resumidos principalmente en la OPERACIONALIDAD y la EXPERIMENTACIÓN eran aceptados por todos. Esto no estaba reñido con el desarrollo de la espiritualidad de los hombres de ciencia creyentes, digamos en términos generales… en una inteligencia superior que se acostumbra a llamar Dios.
En el plano social, a costa de inmensos sacrificios, la nación Rusa se elevó de un régimen feudal a uno de los primeros planos de las naciones del mundo[6] y su pueblo alcanzó un nivel de instrucción sin precedentes y una cultura que con anterioridad era exclusivo privilegio de una minoría. Sus condiciones de vida, sin compararse con la clase media de occidente, eran mejores que la de la mayoría del mundo. Y hay que decir que la posterior Unión Soviética consumía un monto considerable de su riqueza apoyando las condiciones de existencia de otros estados que estaban bajo se esfera de influencia[7] y las organizaciones a lo largo del mundo que ideológicamente se le subordinaban.
El ateísmo cobró fuerzas porque muy pocos estaban preparados para llegar a Dios desde la razón, la iglesia estaba desprestigiada, y la educación en occidente se centró más en la instrucción que en la formación de un carácter, mientras era por entero ideologizada bajo el comunismo.
Al paso del tiempo las imperfecciones del comunismo y la paciencia de una iglesia que nunca se dio por vencida y supo reconocer y aprender de sus errores, abrió vías a un “si no puedes acabar con tu enemigo únete a él” por parte de ambos contendientes, en una especie de pacto en el que ninguno de los dos cree.
No se puede instruir a las personas y esperar que la razón no descubra las mentiras de una doctrina, sobre todo cuando esta llega a los extremos del siguiente ejemplo. El párrafo que exponemos a continuación aparece en un libro de ciencia que un régimen comunista publica para la instrucción de profesores universitarios por su innegable valor científico:
“Este título responde a una realidad socio-económica AJENA AL SOCIALISMO Y A LOS INTERESES DE SU EDUCACIÓN. En sus páginas se ponen de manifiesto concepciones idealistas y afirmaciones que pueden conducir a ERRORES metodológicos, IDEO POLÍTICOS Y CIENTÍFICOS, de no poseer los profesores a que se destina, una profunda y sólida formación MARXISTA-LENINISTA.[8] Tal es el caso de tratamientos erróneos que se brinda a conceptos y categorías como materia, sustancia, campo, energía y masa.”
“Otros temas que, por su grado de complejidad, no han permitido al hombre actual penetrar en su esencia: principio de indeterminación de Heisenberg y la supuesta “muerte térmica del universo”, que algunos científicos idealistas derivan del segundo principio de La Termodinámica. Todo esto debe, además de alertarnos, servirnos de acicate para nuestra superación CIENTIFICO-IDEOLOGICA y “nos demuestra palmariamente” que LA CIENCIA QUE NO SE SUSTENTA EN LA FILOSOFÍA MARXISTA-LENINISTA ES CIEGA[9], al igual que una filosofía sin ciencia está vacía.”
La filosofía marxista-leninista como metodología general y única concepción científica del mundo, se desarrolla en lucha frontal contra las diversascorrientes de pensamiento burgués. Corresponde al profesor desenmascarar las falsas interpretaciones y concepciones que se encuentran en este texto. [10]
LA RELIGIÓN DE CUALQUIER MODO GANA
Capitalismo y religión siempre han convivido a pesar de coyunturales diferencias.
Los dirigentes de la mayoría de los estados capitalistas hacen su juramento ante Dios y la Patria; pero el estado no se subordina a ninguna iglesia.
Imperando entre ambos el libre juego de coyunturales situaciones. Ambos se reconocen y se apoyan.
El comunismo sin embargo, desde sus inicios, se opuso ferozmente a la religión.
LA EXPERIENCIA PARECE DEMOSTRAR QUE EL SENTIMIENTO RELIGIOSO NO ES SIMPLEMENTE CUESTIÓN DE MIEDO O IGNORANCIA, y el comunismo se ha dado cuenta de ello estableciendo mejores vías de comunicación, no siempre sinceras y hasta ahora subordinadas, entre la iglesia y el partido (el estado). Es claro que para que esto funcione hande renunciar uno y otra a la completa subordinación del individuo que ambos exigen.
La subordinación del estado a la religión, defendida por algunas religiones, es aún más opresora de la libertad.
LOS VERDADEROS RIVALES DE ESTA LUCHA
Durante mucho tiempo y todavía, la lucha es entre dos modos de organizar la sociedad, comunismo o capitalismo, estatismo o propiedad privada, entre dos civilizaciones o grupos opuestos de naciones, pues en fin de cuentas la supervivencia de las ideas, aunque la consideremos lo más importante, depende de las bases materiales en que se sustenta, como el individuo consciente que somos vive gracias al cuerpo que lo identifica.
Así, las más diversas posiciones en la ciencia se derivan de influencias y necesidades sociales y no de una pretendida neutralidad de la razón. Por eso las ideas se atrincheran en los extremos que las invalidan, en lugar de buscar términos medios de valides y de conciliación.
Es la lucha por la supervivencia, que se ha trasladado ahora a las civilizaciones. Nos toca encontrar caminos de cooperación que resulten satisfactorios para todos.
Durante mucho tiempo ambas ideologías han educado a sus correligionarios en la intolerancia, en que el que piensa diferente es el enemigo que quiere someterlos y destruirlos.
No faltan razones ni errores en las dos formas de considerar la organización social. Es hora de tratar de comprender al otro y aceptarlo. Es hora de sacar de ambas plataformas a aquellos que militan en busca de su propio peculio y que solo estorban el proceso de entendimiento que podría terminar con sus privilegios, es hora de sacar del juego a todos los fundamentalistas que tan encarecidamente ambos se dedicaron a formar[11].
REFLEJO DE ESTA LUCHA EN LA CIENCIA
Si no se logra entendimientos en lo social, lo más avanzado de las ideas solo será privilegio del grupo de intelectuales que den cabida a todas las tendencias, sin prejuicios, desde la razón, y considerando al hombre en la totalidad de sus dimensiones; pero sus ideas serán censuradas desde la oficialidad de ambas ideologías, limitando su fuerza y las oportunidades de sus defensores.
¿HAY POSIBILIDADES DE UN ARREGLO?
Desde la filosofía de la ciencia surgen propuestas de encuentro entre la razón y la fe que integren ciencia y religión; pero no han logrado vencer el “oficialismo” de la ciencia y el dogmatismo de la religión; para que con la fuerza proselitista de ambas lleguen a las grandes masas de los pueblos.
Cada vez somos dueños de un mayor poder sobre la naturaleza; pero las decisiones sobre el uso que hacemos de él se han tomado a través de códigos de conducta que pueden y deben ser superados. En lugar de esto comienzan a ser negados sin que se ofrezca a cambio mejores alternativas.
EL PELIGRO DE LA POBREZA
Otro peligro se cierne sobre sobre nuestras conquistas que no es la lucha por ocupar la supremacía. Roma fue exterminada por las hordas bárbaras, no por otro gran imperio o civilización, y occidente cayó entonces en un periodo de retroceso y oscuridad en más de un sentido.
Por mucho que se teorice al respecto desde ingenuas posiciones de amor y generosidad, LOS RECURSOS DE UN ESPACIO SOLO PUEDEN SUSTENTAR UN NÚMERO LIMITADO DE CONSUMIDORES, y la tecnología solo puede resolver este problema facilitando la conquista de nuevos espacios que pronto han de estar más allá de la tierra.
La emigración ya refleja lo arduo de este problema que nadie se atreve a tocar públicamente en toda la gravedad que entraña, y las pretendidas soluciones de apoyo y solidaridad no hacen sino agravar el mismo.
SOLO EN LA NATURALEZA ENCONTRAREMOS RESPUESTAS
EN ÉPOCAS DE CONFUSIÓN.
ELLA HA SIDO SIEMPRE SABIA Y NOS HA TRAÍDO HASTA AQUÍ.
APRENDAMOS DE ELLA.
DIOS Y EL UNIVERSO SON UNA MISMA Y ÚNICA COSA.
[1] El conocimiento surge de la interpretación de la naturaleza por el hombre, del “no yo” por el “yo”, de los procesos materiales por la lógica de las ideas, de lo que nos rodea por nuestra capacidad de percibir y conceptualizar.
[2] Lo que a través de la evolución se ha conformado para supervivencia y desarrollo ascensional de este.
[3] Una de las características del fanatismo es creer que se posee el monopolio de la verdad y la razón.
[4] Lo que es malo, si lo hacemos nosotros, está bien.
[5] El comunismo en cuanto a ideario, organización y dogmas es muy semejante a la iglesia.
[6] Ninguna nación alcanza los primeros lugares del desarrollo y la civilización sin un inmenso sacrificio de las grandes masas que la constituyen.
[7] Estados cuyos ciudadanos vivían mejor que los propios rusos con la ayuda que estos le daban, y que en diversos aspectos, sin embargo, se consideraban superiores a los mismos.
[8] La doctrina de los nuevos dioses que todo lo saben, todo lo dijeron y en todo tienen la razón.
[9] Solo nosotros somos poseedores de la razón y la verdad. (eterna y para siempre…)
Cuando la izquierda marxista acusa a sus adversarios de «fascistas», se está acusando a si misma porque el fascismo, el nazismo y el comunismo tienen la misma raíz y son movimientos de izquierda.
Si no lo cree, lea este artículo.
Convierto en articulo de portada un comentario de Javierito en el blog Voto en Blanco que, aunque extenso, representa una notable aportación intelectual al viejo debate sobre si el fascismo y el comunismo son semejantes o antagónicos. Personalmente, al igual que el autor, me inclino a pensar que las similitudes son tantas que la balanza de la verdad los debería considerar como dos sistemas «hermanos». Afirmo con todas las consecuencias que «Dónde hay un comunista, hay también un nazi o un fascista, aunque esté disfrazado o escondido». —
El gran Antonio Escohotado, autor de «Los enemigos del comercio», en cierta ocasión le preguntó a Pablito Mezquitas que le dijera alguna diferencia sustancial entre los nazis y los bolcheviques. El patético paleto no supo ninguna porque no las hay. Si algo es casi idéntico solo puede formar parte del mismo grupo.
Copio y pego un interesantísimo artículo de Fernando Navarro García para que le aclare el tema:
Diez similitudes entre los totalitarismos nazi y comunista Fernando Navarro García
Nazismo y comunismo no son iguales, pero como ya apunté en otro artículo (La «Reductio ad Hitlerum» y la caja de herramientas totalitaria), ambos comparten algunos rasgos comunes gracias a los cuales llegaron a ser los sistemas totalitarios más sangrientos del siglo XX. En mi opinión, el fondo ideológico debería ocupar un segundo plano cuando para alcanzar las metas políticas – por promisorias que sean – es preciso asesinar y esclavizar a millones de personas. Y sobre esa base moral empiezo por tomar partido: creo que en el siglo XX no hubo peores sistemas que el comunismo y el nazismo. Hay quien los considera esencialmente idénticos y hay también quien los explica precisamente en su antítesis y oposición radical (el nazismo fue una reacción contra el comunismo). Aunque dejo ese apasionante debate en manos de la historiografía más cualificada; trataré en las siguientes líneas de destacar algunas similitudes entre la maldad intrínseca de ambos regímenes que nos deberían alertar para el futuro:
1. La primera similitud entre comunismo y nazismo son los rasgos físicos y psíquicos de sus líderes. Ambos sistemas totalitarios estuvieron sustentados en la personalidad de dos líderes indiscutibles: Stalin y Hitler. Existe numerosa bibliografía que compara a estos dos asesinos de masas. Ambos fueron considerados irrelevantes y «mediocres» en sus principios. Trosky afirmó de Stalin: «No tememos a Stalin. En cuanto intente medrar lo eliminaremos», mientras que Hindenburg calificaba despectivamente a Hitler de «pequeño cabo». Tanto Hitler como Stalin eran de baja estatura y escasa presencia. Ambos tuvieron un padre autoritario y su infancia y juventud fue difícil, lo que mermó su educación. Los dos vivieron de cerca el suicidio de un familiar con el que habían tenido una relación sentimental: Nadia Alilúyeva, la esposa de Stalin, se suicidó en 1932 y Geli Raubal, la sobrina y amante de Hitler, lo hizo en 1931. El suicidio de ambas mujeres – cuya relación con los tiranos fue de amor-odio- fue en extrañas circunstancias y nunca han sido aclarados del todo. Ambos líderes tuvieron un carácter depresivo y los dos realizaron tentativas de suicidio (Hitler finalmente lo consiguió en 1945). Stalin y Hitler sufrieron de una paranoia conspiranoide que hizo que durante sus largos mandatos ejecutaran a la mayoría de sus viejos camaradas en purgas puntuales (La noche de los cuchillos largos, en 1934, cuando Hitler acaba con Röhm y el ala más revolucionaria de las SA) o las sucesivas purgas soviéticas (los Procesos de Moscú de 1936 a 1938). En ningún caso mostraron empatía alguna por sus víctimas, ni fueron clementes Stalin toma el poder en 1924. Hitler asume la dirección del nuevo Partido Nacional Socialista (NSDAP) en 1924. En su estrategia para la toma del poder, ambos líderes supieron ocultar con astucia sus verdaderas intenciones. En el caso de Hitler, se trató de una estrategia de legalidad que suavizó sustancialmente su discurso inicial para atraer al mayor número de votantes tanto de la izquierda como de la derecha.
2. Comunismo y nazismo son ideologías totalistas, orientadas a la consecución de la dictadura del proletariado (comunismo) o la supremacía racial (nazismo). En ambos casos se niega la existencia de la individualidad, de ahí el odio que ambas comparten contra el liberalismo: «Nosotros los bolcheviques somos de una raza especial: el individuo nos importa un comino». Se atribuye a Stalin una frase terrible: «La muerte resuelve todos los problemas: sin hombre no hay problema».
3. Ambos regímenes se fundamentan en un partido único, tutelado por un «caudillo». En el nazismo ese partido es encarnado por el NSDAP (refundado en 1924) y en el comunismo por el PCUS (fundado en 1923, al año de crearse la URSS). Detrás del partido único está siempre la figura todopoderosa de Hitler o de Stalin encarnando el principio de autoridad o caudillismo (Führerprincip). El partido es lo que piensa el líder.
4. Comunismo y nazismo necesitaron para alimentar su discurso del odio la creación de enemigos externos e internos. El comunismo encontró sus principales caladeros de enemigos no solo en las democracias occidentales y liberales, el capitalismo, el imperialismo, el fascismo o los kulaks (pequeños agricultores), sino también en los socialdemócratas, cosacos, en los tildados de «contrarrevolucionarios», en los prisioneros soviéticos liberados de campos de concentración nazis (a los que se suponía «infectados» tras años de contacto con el enemigo) y en su última etapa, también en los judíos: «Toda la generación anterior estaba contagiada por el sionismo» (en las ultimas purgas de Stalin unos dos millones de personas, en su mayoría judíos, fueron enviadas al gulag). El nazismo por su parte comparte muchos de esos enemigos, pudiéndose destacar entre sus principales objetivos a los judíos, el capitalismo, las democracias occidentales y liberales, la Sociedad de Naciones, los comunistas, los socialdemócratas y otros elementos «antisociales» (el equivalente nazi a los «contrarrevolucionarios»).
5. Ambas ideologías totalitarias son claramente anticlericales. La tradicional simplificación que asocia el comunismo a la izquierda y el nazismo a la derecha hace perder de vista que ambos regímenes persiguieron implacablemente cualquier culto religioso; y muy especialmente al cristianismo por su relevancia social. El comunismo lo hizo de una forma violenta (quema y destrucción de iglesias, etc) y programática («La religión es contraria a los intereses del Pueblo»); mientras que el nazismo lo hizo de una manera más velada mediante el lento proceso de «sincronización» (Gleichschaltung) de las instituciones sociales bajo el manto de la ideología nacionalsocialista (¡Llegó a crearse ad hoc una Iglesia de los Cristianos Alemanes con un Jesús ario y no judío!). En el proceso nazi de «sincronización» se fomentó el neopaganismo (sustitución de fiestas religiosas por otras paganas; Navidad/Solsticio), la crítica sistemática al cristianismo desde la «intelectualidad» oficial (Rosenberg), las injurias soeces desde las bases más violentas y embrutecidas, la obstaculización legal de la libertad de culto (prohibición del uso de signos religiosos en escuelas y hospitales) y como se ha indicado anteriormente el intento de fagocitación e instrumentalización de las iglesias cristianas bajo la nueva religión nazi.
6. Uso del terror y de las purgas como arma de control, dominación y mantenimiento del poder. Se trata del aspecto más visible y conocido del horror totalitario; una vez tomado el poder mediante una revolución violenta (comunismo en 1917) o a través de la instrumentalización perversa de instituciones democráticas (nazismo en 1933). Es difícil enumerar los numerosos medios de terrorismo de Estado empleados por comunismo y nazismo, si bien los más conocidos son los campos de concentración, con sus distintos grados de represión. Para los comunistas su epítome fueron los gulag (1930 – 1960) y para los nazis fueron los campos de exterminio (especialmente a partir de 1941) con Auschwitz como símbolo indeleble de una infamia universal. La superviviente comunista alemana Margarette Buber-Neumann, relata en sus memorias sus experiencias como prisionera en los campos de concentración de ambas tiranías. No distingue entre horrores.
Los comunistas inventan el «Juicio Político» (el infame juez Vishinski, posteriormente emulado por el juez nazi Fresiler). La purga de 1933 supuso la expulsión de 400.000 militantes del PKUS. Durante la Gran Purga y los tres procesos de Moscú entre 1936 y 1938 (Kamenev, Radek, Bujarin y Yagoda) se llegaron a realizar más de mil ejecuciones diarias, lo que supuso el desmantelamiento del Ejército Rojo (algo que aprovecharía poco después Hitler para invadir la URSS) y la creación en 1938 de una nueva generación de adeptos a Stalin: la Nomenclatura. La purga alemana fue en 1934 durante La noche de los cuchillos largos.
Tales horrores no fueron óbice para que una gran parte de la intelectualidad de la época negara, minimizara o incluso justificara los campos de concentración y los crímenes de sus regímenes favoritos. El muy progresista Louis Aragón aprobaba en 1933 el Gulag con estas insidiosas palabras: «Representan la reeducación del hombre por el hombre». También personalidades como George B. Shaw o Sartre quedaron fascinadas por la utopía comunista. Otros como George Orwell o Albert Camus tuvieron la coherencia ética de oponerse al totalitarismo soviético con la misma vehemencia con la que se habían opuesto al nazismo. La agria polémica epistolar entre Sartre y Camus en la revista Les Temps Modernes retratara para siempre a cada uno de ellos desde un punto de vista ético y humano. Personalmente, mi corazón estuvo siempre con Camus a quien la ideología no impidió ver los hechos más criminales del comunismo.
7. Otra modalidad de terror muy empleada por el comunismo fueron las hambrunas provocadas (hambruna de 1921, Holodomor ucraniano de 1932-1933 con entre 7 y 10 millones de víctimas). El Primer Plan Quinquenal de 1928 y la Gran Colectivización de 1929 con la creación de las granjas colectivas que cambiaba los modos de vida de una población que en 82% era campesina supuso la inevitable revuelta de los pequeños agricultores (kulaks) y una represión salvaje por parte del Ejército Rojo (más de 500.000 deportados). El 7 de agosto de 1932 se promulgó la Ley sobre «robo y dilapidación de la propiedad social» que suponía una condena de diez años en el gulag. Los efectos no se hicieron esperar: malas cosechas, hambre y un éxodo masivo a las ciudades que fue drásticamente frenado con la «pasaportización» de 1933 que impedía literalmente abandonar la población de origen, quedando millones de personas expuestas a la muerte por inanición. Se estima que el proceso de deskulakización entre 1930 y 1932 supuso la deportación de casi tres millones de rusos y la muerte por hambre o enfermedad de 25.000 personas al día (750.000 al mes).
También los nazis emplearon el hambre como arma de guerra fuera de los campos de exterminio. En 1941 se empezó a aplicar el «Plan del Hambre» que implicaba que a los judíos que viviesen en los territorios ocupados se les suministraría un máximo de 420 kilocalorías al día, una ración muy inferior a la necesaria para sobrevivir. Según datos aportados recientemente por el historiador Snyder tal plan supuso 4,2 millones de hambrientos.
Mientras se ejecutaban las hambrunas comunistas, las democracias occidentales se aprestaron – una vez más – a brindar al tirano de turno su particular tonto útil. Un ministro francés tras visitar la URSS en 1933 declaró sin sonrojarse:
Puedo afirmar que el país es un jardín en pleno rendimiento y con admirables cosechas ¿Hambre? ¡Permítanme que lo dude!
En 1935 el Partido Comunista francés (1935) remataba la faena con esta nueva apostilla alentadora:
Estamos seguros del futuro porque el navío está dirigido por el mejor piloto: Stalin.
La condescendencia de las democracias liberales no sólo fue con el comunismo.En esa misma época Inglaterra empezaba ya a forjar su política suicida de apaciguamiento con el régimen nazi.
8. Ambos sistemas totalitarios contaron una policía secreta tan eficaz como criminal. En la URSS se crea en 1934 el NKVD o Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos. En la Alemania nazi impera desde 1933 la GESTAPO y el KRIPO. Para facilitar la labor policial se alecciona a la población en la denuncia y en la delación, incluso entre miembros de la misma familia. Se enaltecen aquellos casos en los que un hijo delata a sus padres, anteponiendo revolución a familia:
Mi obligación como Pionero (juventudes comunistas), es comunicaros que mi padre se ha comportado de forma contra revolucionaria. Y os pido, no como hijo, sino como pionero, que juzguéis con severidad la responsabilidad de mi padre.
9. La comunicación de masas es empleada para transformar radicalmente la sociedad según el modelo ideal de cada tirano. Y para ello nada más idóneo que crear héroes y mártires. Los comunistas tuvieron a Stajanov y los nazis a Horst Wessel. El gran cineasta soviético S. M. Eisenstein sostiene que «filma el mundo como debería ser», de ahí quizás la mandorla mística con la que envuelve la cabeza de Lenin en su película Octubre (1928). El Eisenstein de los nazis fue una mujer y se llamó Leni Riefenstahl, cuyo Triunfo de la Voluntad (1935) resulta ser un panegírico tan tramposo que logra hacer creer que la perversión nazi es una obra de arte. La prensa oficial del partido comunista entre 1918 y 1991 se denominó significativamente Pravda (La Verdad) pues nada fuera del discurso oficialista del PKUS podía ser cierto. Los nazis también supieron «sincronizar» toda la prensa y aunque aparentemente resultara más variada en su edición (Der Angriff, Der Sturmmer, …) toda ella estuvo sometida al férreo control de Goebbels y su Ministerio de Propaganda.
Todo el arte nazi y soviético (Proletkult, el Realismo Socialista de 1930 a 1950) coadyuva sumisamente a idealizar el horror con un retrato heroico de Stalin o de Hitler. El comunista odia el «arte burgués» y el nazi odia el «arte degenerado». Ambos gustan de lo desmesurado y del gigantismo en las formas.
10. Ambos totalitarismos fueron tan compatibles e intercambiables que durante casi dos años (1939 a 22 junio 1941) fueron aliados. El Pacto Ribbentrop–Molotov (de 23 agosto 1939) significó no solo un acuerdo de no agresión entre ambas potencias, sino el reconocimiento de intereses mutuos en Polonia y de los intereses exclusivos soviéticos en Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania (estados que los comunistas se anexionaran en 1940, junto con algunos territorios de Rumania, con la aquiescencia del III Reich). La cooperación nazi y comunista tuvo su más claro exponente con las Conferencias GESTAPO-NKVD (1939-1940) en las que Himmler y Beria coordinaron sus eficaces aparatos represivos para acabar con la resistencia polaca tras la invasión de Polonia por la Alemania nazi … y por la URSS. Fruto de esta colaboración entre totalitarismos es la llamada «Purga de refugiados» cuando en 1939 las autoridades soviéticas entregaron a la Gestapo nazi a los exiliados comunistas (alemanes, polacos y húngaros) que habían buscado refugio en la Unión Soviética tras la toma del poder por los nazis y sus posteriores conquistas. En esa misma línea, debe recordarse que cuando el ejército nazi invadió Yugoslavia y Grecia en 1941, la URSS se negó a condenar dichos ataques. Y es lógico pues, como hemos visto, desde mediados de 1939 hasta mediados de 1941 Hitler y Stalin fueron aliados.
Fin
Que dos ideologías socialistas se peleen a muerte entre ellas es de lo más normal en la historia y la mejor muestra es nuestra guerra civil: hubo una guerra civil en el seno del Frente Popular, lo cual facilitó la labor de los nacionales. De ahí los enfrentamientos entre las distintas facciones socialistas: maoistas, marxistas-leninistas, trotskistas, juches, fascistas, nacional-socialistas, socialismo yugoslavo, socialismo albanés, socialismo bolivariano, socialismo indigenista, socialismo caribeño, verdes, feministas, socialdemócratas, etc.
Siempre han estado peleándose entre ellos, por ejemplo, los mayores asesinos de comunistas…… han sido los propios comunistas. Y lo han hecho a lo grande.
El cuento de que fascismo y nacional-socialismo son de derechas es fruto de la propaganda impulsada por Stalin en la Komintern (Internacional Comunista). Ellos siempre se definieron como socialistas revolucionarios y enemigos del capitalismo y la burguesía.
A lo anterior quiero añadir la colaboración del forero McLovin en el foro de la burbuja.info, sobre este tema, para que todo quede muy clarito:
1.- El fascismo es un movimiento revolucionario, republicano y SOCIALISTA en toda la extensión de la palabra.
2.- El fascismo es anticapitalista y busca la dictadura del proletariado exactamente igual que el marxismo.
3.- El gérmen del fascismo, el manifiesto de Verona, fué escrito por Nicola Bombacci, fundador del PARTIDO COMUNISTA ITALIANO
4.- La economía de los gobiernos fascistas, incluida la Alemania Nazi, era una economía enormemente estatista y dirigida. El Estado fiscalizaba y se inmiscuía en absolutamente todos los aspectos económicos e industriales del país. La economía estaba planificada al máximo, exactamente igual que en los regímenes comunistas basándose en los mismos esquemas. Solo había un pequeño matiz, «permitían» la propiedad privada, entre comillas. Ellos decidían quién y cómo podía ser el dueño de una industria.
5.- La diferencia entre un socialismo y un fascismo es que el fascismo es mucho más nacionalista, pero comparte el 99,999999999% del resto de cosas.
Punto sacado del manifiesto de Verona:
«c) Valorización, en beneficio de los pueblos europeos y de los autóctonos, de los recursos naturales de África, respetando absolutamente aquellos pueblos, especialmente los musulmanes, que, como Egipto, se encuentran ya civil y nacionalmente organizados.»
…vaya, los malvados y ultra racistas fascistas teniendo en cuenta al pueblo africano, incluso a los musulmanes…mmm
Salvo en el hecho del ultra catolicismo, leyendo su programa político y hasta social, no ves NI UNA SOLA diferencia con el marxismo… Cuando estos retra-progres llaman fascista a todo el mundo de manera despectiva, son tan sumamente subnormales, paletos e incultos que no saben que el fascismo no es que provenga de la extrema izquierda, es que ES la extrema izquierda.
Además de lo anterior, añado otro vídeo para culturizar a los indocumentados:
Ya sé que toda esta información no va a cambiar las cosas, si algo hacen bien en la caverna izquierdista es la propaganda, son unos artistas porque su discurso siempre es emocional, nunca se dirigen a la razón. Y siguen al pie de la letra un lema del comunista Willi Münzenberg que se atribuye al ministro de propaganda de Hítler: una mentira repetida cien veces se convierte en verdad. También podemos echar mano del gran Jean F. Revel: «la principal fuerza que mueve el mundo es la mentira».
Así debería ser con todo, no solo con el Islam. Efectivamente, una cosa es el derecho a conservar sus costumbres y forma de ser SIEMPRE Y CUANDO no choquen con el modo de vivir de la nación o país a donde se emigra y, por supuesto PRIMA SIEMPRE EL MODO DE VIDA Y COSTUMBRES DEL PAÍS QUE ACOGE. Los musulmanes NO aceptan NI HAN ACEPTADO NUNCA ESTO, PARA ELLOS, DONDE PONE EL PIE UN MUSULMAN, ES TIERRA DEL ISLAM.
Y NO SE PUEDE CONSENTIR, POR TANTO, NO MAS MEZQUITAS Y, O SE INTEGRAN, O AL DESIERTO DE ARABIA SAUDÍ, DONDE NACIÓ Y VIVIÓ SU DEPRAVADO PEDÓFILO PROFETA.
Y ya de paso le digo al sr. D. FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS que imbéciles, cenutrios de extrema imbecilidad, siniestros lo SERÁN EL Y SUS ALLEGADOS ADEMÁS DE SUS MUERTOS. Hay quienes, al llegar a ciertas edades, deberían retirarse totalmente de la vida pública porque para hacer el mamarracho …. ¡Bah! senil total. ¡Hey Fede ¿A que no tienes lo que hay que tener para hablar de esto en tu programa? ¡Anda y que den, mequetrefe! y #YoNoMeVacuno , cenutrio.
Además, la Comisión Europea ha reconocido el fallecimiento “espontáneo” de 12.000 personas hasta el pasado septiembre de 2023 tras recibir la vacuna
Las vacunas ni evitaron los contagios, como se prometía, luego tampoco las hospitalizaciones, como también se decía, ni los ingresos en la UCI, como se aseguraba al cien por cien, ni mucho menos los fallecimientos.
La realidad, a la vista de las cifras aportadas por el Gobierno, ha sido otra muy diferente. Si además a eso sumamos por los cientos de miles de fallecidos directamente tras la inoculación de la vacuna (especialmente la de Moderna y AstraZeneca) o los que siguen sufriendo dolorosos efectos secundarios.
Sanidad confirma que la cifra de personas fallecidas por Covid-19 con vacunación incompleta, es decir, una sola dosis, fueron de 3.319. Las fallecidas con la pauta completa fueron 31.967.
Los datos, obtenidos por la asociación Liberum de la Dirección General de Salud Pública, reflejan que, desde el inicio de la pandemia hasta el 28 de junio de 2023, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica registró casi14 millones de casos diagnosticados de covid-19. El estado de vacunación de estos fue el siguiente: no vacunados (5.595.653 casos), vacunados incompletos (644.923 casos), vacunados completos (6.900.233 casos). Y no consta estado de vacunación (774.002 casos).
Muchísimos contagios entre vacunados
En total, 7,5 millones de casos se diagnosticaron en personas vacunadas; “evitar el contagio era uno de los principales argumentos de imposición de las vacunas” y “principal argumento de ataque a quienes no se vacunaban”, han denunciado desde la asociación. Pese a ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó recientemente que las vacunas han reducido las muertes ocasionadas por la pandemia en al menos un 57% y han salvado más de 1,4 millones de vidas en Europa.
Liberum recuerda que, desde finales de 2020 hasta el 2023, “las autoridades sanitarias insistían en los medios de comunicación que las vacunas protegían de la infección (en un 95% la de Pfizer, y en un 100% la de Moderna) y que, en el remoto caso de que una persona vacunada se infectase en modo alguno, sería ingresada en un centro hospitalario y, por supuesto, no entraría en UCI ni fallecería de covid-19”.
Sanidad justifica estos datos de contagios entre la población vacunada argumentando que desde mayo de 2022, “el 85% de la población diana estaba vacunada [y que por eso] los nuevos casos diagnosticados fueran vacunados, en vez de no vacunados”.
La vacuna no frenó los contagios
Desde Liberum sostienen que a partir de esa fecha hubo más infectados de Covid-19 por una razón: “había mucha población vacunada“. En su opinión este argumento no es válido porque lo que “vendieron” las autoridades sanitarias “era justamente lo contrario: que la vacunación frenaría los contagios”.
Desde el Ministerio de Sanidad se sigue señalando que la diferencia en la gravedad entre los vacunados frente a los no vacunados “ha sido evidente, siendo la enfermedad más grave en los casos no vacunados”.
Según los informes de Sanidad, hospitalizaron de forma global un 5,6% de los casos no vacunados frente a un 3,3% de los casos con vacunación completa; ingresaron en UCI un 0,6% de los casos diagnosticados no vacunados frente a un 0,16% de los casos vacunados; y fallecieron el 0,9% de los casos no vacunados frente al 0,5% de los casos con vacunación completa.
Además, y como publicamos en LA BANDERA, una mujer alemana de 33 años que sufrió una trombosis tras la vacuna de la Covid-10 ha denunciado a AstraZeneca por los daños ocasionados. El tribunal ha admitido la demanda y ha obligado a la compañía farmacéutica a hacer pública toda la información que posea sobre este y otros efectos secundarios de la vacuna.
La información, revelada en una carta firmada por la comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides, se basa en cifras recogidas por EudraVigilance, una base de datos de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) que recopila “presuntos” efectos secundarios de medicamentos reportados por pacientes y profesionales sanitarios.
Todo estos datos que van saliendo a la luz gracias a las demandas y peticiones de particulares afectados o de asociaciones implicadas en la defensa de los derechos y libertades, nos recuerdan la cantidad de insultos soeces emitidos sin pudor en los grandes medios de comunicación de España en plena pandemia y confinamiento dirigidos a los que no se habían vacunado aún o no quería hacerlo.
Juan del Val, Risto Mejide y Anabel Alonso
Es el caso del polémico escritor y colaborador de ‘El Hormiguero’, Juan del Val. Llegó a decir que todos los españoles se tenían que vacunar y “no vacunarse es síntoma de estupidez”. De no hacerlo, pidió a las autoridades, “que no puedan ir a ninguna parte porque “estáis provocando muertes, un desastre económico…”.
En ‘Todo es mentira’, Risto Mejide, aseguró que había que poner una pegatina para marcar a los no vacunados. Y que las medidas que se iban a implantar como el pasaporte sanitario iba a convertir “a los no vacunados prácticamente en apestados, que a mí me parece bien”.
La payasa Anabel Alonso llegó a decir que “los vacunados tenemos que tener unas prerrogativas” y pedía para los que no se vacunen que “no tengan libertad de movimiento o no se les permita hacer ciertas cosas”.
Isabel San Sebastián, Enjuanes, Cristina Pardo y el payaso Quequé
La periodista Isabel San Sebastián recordaba en esos momentos que “yo bloqueo antivacunas a mansalva. Porque además es que se supone que oponerse activamente a la vacunación es un ejercicio de libertad, no, hombre, no, es un ejercicio de irresponsabilidad, eso no es libertad”.
El virólogo socialcomunista Luis Enjuanes afirmó sin pudor alguno que la Seguridad Social no debería atender a los no vacunados… Es el mismo que dijo poco después que Vox favorece cosas en España que deberían estar prohibidas como la caza o los toros.
“Evita el hospital, evita la UCI, evita la muerte. Se ve clarísimo”. Pero no fue ni mucho menos tan claro. Eso dijo la presentadora Más vale tarde, de La Sexta, Cristina Pardo, en ‘El Hormiguero’.
Polémicas fueron las palabras del payaso Quequé de la cadena Ser: “hay un puñado de idiotas entre nosotros. Y la pregunta es: con esta gente, que está favoreciendo la sexta ola, ¿qué hacemos? El primer impulso, lógicamente, sería mirarles a los ojos y decirles: deja de decir tontás y vete a vacunarte, José Ángel, que eres tontísimo. Ya nos preocupamos los demás de que no te mueras por ser gilipollas”.
Lo de Federico Jiménez Losantos
Federico Jiménez Losantos no se quedó corto y no dejó de insultar a los que querían ejercer su derecho de no vacunarse. “Es la gentuza que está contra las vacunas, imbéciles, cenutrios de extrema imbecilidad, siniestros…”
El populista socialcomunista expresidente de Cantabria, mientras se saltaba el confinamiento y las medidas de distanciamiento social, decía que había que vacunar a todo el mundo, sí o sí. “Por lo civil o por lo militar”.
Todo esta presión se ejercía desde los grandes medios para justificar las medidas Covid anticonstitucionales y sobre todo el pasaporte Covid, que no era otra cosa que asfixiar a los no vacunados.
Pasaporte para “hacer la vida imposible”
Lo dijo el socialista Miguel Sebastián en La Sexta. “Yo creo que la idea del pasaporte Covid es hacerle la vida imposible a los que no se quieren vacunar. De eso es de lo que se trata, o sea que puedan ir al parque y al supermercado y poco más, como cuando estábamos confinados, ¿no? Que no puedan ir a los gimnasios, ni a los restaurantes, ni a los conciertos, ni al fútbol, ni viajar en avión. Ese es el objetivo del pasaporte Covid: hacerles la vida imposible”.
Sin embargo, ahora se ha demostrado, con datos oficiales, que los vacunados también se contagiaban y contagiaban, también ingresaban en hospitales, en la UCI, y también morían…
Mientras, los que no querían vacunarse fueron tratados como auténticos apestados, como antihéroes de España, que ni tan siquiera eran solidarios con el drama al no querer aplaudir al ritmo de Resistiré desde sus balcones o purgatorios pandémicos a las ocho de la tarde en punto.
Durante décadas, la izquierda política ha utilizado el término «fascista» como un insulto dirigido a la derecha, propagando la idea de que el fascismo es un fenómeno exclusivo de la derecha.
Sin embargo, un análisis más profundo de las raíces ideológicas del fascismo revela que sus orígenes se encuentran más cerca de la ideología de la izquierda moderna.
El filósofo italiano Giovanni Gentile, considerado uno de los pensadores más influyentes del siglo XX, es presentado como el verdadero ideólogo del fascismo, cuyas ideas tienen un estrecho paralelismo con la retórica de la izquierda.
Retrato Giovanni Gentile
La Visión de Gentile sobre la Democracia
Gentile creía que existían dos tipos de democracia «diametralmente opuestas».
Por un lado, estaba la democracia liberal, la cual Gentile consideraba individualista y demasiado centrada en la libertad y los derechos de las personas, por lo tanto egoísta.
Por otro lado, Gentile proponía la «verdadera democracia», en la que los individuos voluntariamente se subordinan al estado.
Esta idea de una comunidad que se asemeja a una familia, donde «todos estamos juntos en esto», sigue siendo un tema común en la retórica de la izquierda, como se ejemplifica con los eslóganes de las convenciones del Partido Demócrata en Estados Unidos.
El Fascismo como Forma de Socialismo
Para Gentile, el fascismo era una forma de socialismo, de hecho, su forma más viable.
Mientras que el socialismo de Marx moviliza a las personas en base a clases, el fascismo moviliza a las personas apelando a su identidad nacional además de su clase.
Los fascistas son, por lo tanto, socialistas con una identidad nacional.
Gentile creía que toda acción privada debe estar orientada a servir a la sociedad, sin distinción entre el interés privado y el interés público, ya que ambos son idénticos.