Categoría: ARTÍCULOS

De lo sustancial

Enya-basta principio estoy a favor de las huelgas, ¿cómo no iba a estarlo?En Cuba las huelgas están prohibidas, como casi todo. Allí donde quiera que se implante el castro-comunismo, lo más relevante es y será siempre la prohibición, la censura, la negativa como respuesta inicial y definitiva. ¿Quién se enfrenta a eso sin correr el riesgo de la cárcel, el fusilamiento, el destierro? A estas alturas, el que lo ignore no es más que un colaboracionista del régimen, y su deplorable cúmbila.

El único sindicato de trabajadores existente en Cuba, la CTC, fundado antes del año fatídico, 1959, se preocupa más –desde hace 59 años– de ejercer su servidumbre al castrismo que de defender los derechos de los obreros. Varios documentos y documentales atestiguan este hecho.

Entonces, reitero, apoyo el derecho de los trabajadores a las protestas sociales mediante huelgas. Ojalá esas huelgas pudieran hacerse en Cuba, aunque esa huelga de brazos caídos, de alguna manera, lleva décadas ejerciéndose y es reflejada de manera oblicua en el desgano, apatía y desidia de los ciudadanos.

Sin embargo, no estoy de acuerdo con la huelga de mujeres del 8 de marzo. No puedo apoyar principios que no me representan como mujer ni como feminista, y mucho menos como persona. Tampoco creo que sea una huelga reivindicativa de derechos, estamos ante un lamentable espectáculo provisto de odios, resentimientos y actos politizados y vengativos. No me interesa esa muestra espantosa de cretinismo y de eliminación de un supuesto adversario que ya ni siquiera es para ellas el macho, sino el capitalismo, representado exclusivamente por el hombre.

 

No y no. No, porque no es una huelga, es una afrenta bruta y bestial, gratuita y mezquina, exenta de intelecto, por no llamarlo sencillamente, juicio. Es un ultraje, un agravio, de esa izquierdona malcriada, que con sus millones pretende zaherir y vilipendiar, antes que acordar y solucionar. Su mayor argumento es el chillido, el arañazo, la fútil impertinencia.

Situemos lo sustancial:

Antes que feminista soy mujer. Antes que mujer soy un ser humano. A menudo antes que ser yo soy otro.

No se trata de un conflicto sexual o sexista.

Estamos frente a un estallido de la bestialidad contra la humanidad, de hostilidad al razonamiento, del sentimiento frente a la sensibilidad.

No cuenten conmigo para ninguna sublevación que aniquile a la inteligencia.

 en Libertad Digital

Femicomunismo

2314765_1

Hacía mucho tiempo que no se proponía como banderín de enganche para una huelga general de la mitad de la humanidad sita en España (nada menos) un texto tan grotesco, tan contrario a la Historia, la gramática, el sentido común y el sentir general de las mujeres como el que alguna célula femicomunista ha alumbrado para el día 8, homoheterotranshuelga a la que se ha sumado el arzobispo de Madrid en nombre de la Virgen María.

Se ha manipulado algo el sentido de las palabras de Osoro, porque habló del símbolo de la maternidad que sería la Madre de Dios, pero es pura justicia poética que el que traicionó al cura que denunció el asalto a su capilla por Pitita y las chequistas al grito de “¡Arderéis como en el 36!” y “¡El Papa no nos deja comernos las almejas!”, quede en ridículo alistando a la Esclava del Señor en la lucha contra el heteropatriarcado capitalista. A la logorrea politiquera se une el esperpento teológico. Menos mal que las monjas que atienden a los enfermos terminales de sida no harán “huelga de cuidados” y salvarán el honor de la Cruz, envilecido por obispos y curas separatistas.

El comunismo se caracteriza por hablar en nombre de una clase o un grupo social para dividir esa sociedad en dos y alcanzar el Poder absoluto. Desde ese momento, el proletariado en cuyo nombre se hace la revolución queda privado de todos sus derechos, desde el de huelga hasta el de cobrar un salario por trabajar. Y a los que se quejan, paredón. El femicomunismo habla, teóricamente, en nombre de todas las mujeres, pero va en contra de lo que hace y dice la mayoría de las mujeres reales. No aparece en el leñoso panfleto podemita una sola referencia al islam, cárcel real y simbólica de buena parte de las mujeres del mundo. Pero es que para el comunismo del siglo XXI el islam es un aliado, no un enemigo.

MarxLenin o Mao odiaban a los obreros que ellos nunca fueron por buscar mejores condiciones laborales y salariales en vez de quemar las fábricas y entronizarlos como dictadores. Cien millones de muertos han dado la razón a los obreros. Parodiando a Stieg Larsson, diríase que las femicomunistas de cartilla son mujeres que odian a las mujeres, a las reales, que ni aceptan su sexismo, ni odian a todos los hombres, ni van a dejar de cuidar a sus madres un día porque ellas lo manden. ¡Y mira que les gusta mandar!

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )

cr_958080_583cb40c3eae4d659b6607719101a8bb_son_feministas

La huelga del “Machete al machito”

FEMICOMUNISTAS

«Que el feminismo actual no es más que una careta de la extrema izquierda resulta evidente a ojos de cualquiera que tenga… bueno… ojos.»

Por 

El año pasado, el día internacional de la mujer estuvo marcado por el ridículo que hizo Podemos, una vez más, con su cartel repleto de mensajes como «Ni una menos» o «Un país con nosotras» y… la foto de Pablo Iglesias. Que, salvo que aceptemos que se siente de género binario no fluido o alguna cosa parecida, no es una mujer. Lo cual, por supuesto, no le ha impedido aparecer como feminista, como tampoco le han restado puntos sus ansias de «azotar hasta que sangre» a una periodista desafecta. Ni ponerse a la cabeza de la reivindicación de este año, que es una huelga de mujeres en la que los hombres no somos bienvenidos, pese a lo cual se supone que es una manifestación más de la lucha contra el sexismo.

Que el feminismo actual no es más que una careta de la extrema izquierdaresulta evidente a ojos de cualquiera que tenga… bueno… ojos. El problema es que abusa de una etiqueta que para muchos significaría abogar por la igualdad de derechos entre hombres y mujeres para imponer una elusiva y unidireccional igualdad social. Elusiva, porque se pretende una representación igualitaria en sueldos, ocupaciones laborales, parlamentos y prácticamente cualquier ámbito considerado deseable donde las mujeres sean minoría, cuando un vistazo a la historia y al mero sentido común nos desvela que grupos diferenciados –sea por sexo, nacionalidad, cultura o cualquier otro baremo en que se pueda clasificar a los seres humanos en conjuntos con distintos intereses y aptitudes– jamás han tenido una representación igualitaria en nada. Unidireccional, porque jamás les preocupará que los hombres sean la práctica totalidad de los encarcelados, de los fallecidos en accidente laboral, de quienes pierden la custodia de los hijos o de los suicidas. Como tampoco luchan para que las mujeres sean la mitad de los que arreglan nuestros problemas con las fosas sépticas, conducen camiones durante jornadas interminables o consiguen que a nuestras casas llegue ese milagro conocido como electricidad. No. Lo que quieren es que las mujeres sean al menos la mitad de los arquitectos, no de los albañiles.

La izquierda ha reducido su visión del mundo al producto exclusivo de una serie de relaciones de poder, sin que ninguna otra causa pueda explicar nada. Por tanto, cualquier injusticia o desigualdad, real o percibida, en la situación de la mujer no puede sino ser provocada por un poder injusto impuesto por los opresores machos a las pobres oprimidas mujeres. De ahí que Julia Otero, tan incapaz de un pensamiento original como entusiasta portavoz de cualquier ocurrencia políticamente correcta, se dedique a insultar a Cayetana Álvarez de Toledo calificándola de «cómplice de la opresión» por no ser una feminista acrítica, valga la redundancia. Pero resulta difícil tomar en serio la existencia de un patriarcado omnipresente y todopoderoso como explicación de todo cuando existen Soraya Sáenz de Santamaría y Ana Patricia Botín. Si el patriarcado es el Poder y todo se explica por el Poder, no habría ninguna mujer en ningún puesto de tronío en ningún país occidental; el Poder se habría encargado de impedirlo. No se preocupen: las feministas también encuentran explicación a estos casos, como que esas mujeres no son mujeres realmente, porque han interiorizado los valores masculinos y en el fondo son hombres en esencia. Pero quizá es más sencillo y realista concluir que no todo se reduce a esa visión dialéctica simplista de la lucha de opresores y oprimidos.

 

Como el posmodernismo que late por debajo de casi toda la ideología de la izquierda de hoy niega legitimidad o capacidad explicativa a nada que no sea el poder, los esfuerzos de la ciencia por investigar las causas reales de la brecha de género, o de la criminología por intentar averiguar las razones reales que llevan a un hombre a asesinar a su pareja, son criticados como meras justificaciones del patriarcado. Exactamente igual que hace 150 años Marx encontraba en la clase social burguesa a la que pertenecían los demás economistas la razón por la que no estaban de acuerdo con él. Por eso el uso que hace el feminismo de hoy de la ciencia es selectivo: vale lo que valga para la causa. La biología sí sirve para justificar que los hombres tengan de media cinco años menos de esperanza de vida, pero no para explicar que las mujeres opten más a menudo por carreras enfocadas en las personas (de medicina a trabajo social) antes que en las cosas (ciencias e ingenierías), o que sean mayoritariamente ellas quienes prefieran tener una vida más equilibrada entre lo personal y lo profesional.

Pero, oye, igual resulta que esta manifestación es limpia, que no la han organizado este tipo de feministas posmodernas, que no es cosa de esas locas que gritan «Machete al machito» o «Al abortaje». Pero un vistazo siquiera superficial del manifiesto debería llevar a cualquier persona razonable, esté a favor o en contra de la convocatoria, a descartar esa posibilidad. Personas razonables entre las que obviamente no se encuentra el obispo Osoro, que de buenas a primeras ha decidido que la Virgen María estaría a favor del aborto o de la lucha contra «la alianza del patriarcado y el capitalismo que nos quiere dóciles, sumisas y calladas». Según la convocatoria de la huelga, para defender los derechos de las mujeres tienes que ser anticapitalista, antiliberal, abortista, anticlerical, antimilitarista y apoyar las fronteras abiertas. Es decir, tienes que ser de extrema izquierda.

La verdad, no conozco a ningún hombre que quiera a las mujeres «dóciles, sumisas y calladas». Ahora, conozco a muchísimos hombres y mujeres que sí querrían que este tipo de feministas se callara de un puta vez y dejara de darnos la matraca. Y cada vez somos más.

Libertad de expresión inalienable / Inalienable freedom of expression

libertadexpresion

«La expresión de ideas, por atroces que parezcan, mediante la palabra escrita o dicha, no deben ser por tanto sujetos de justicia..»

Por / By  José Luis Montesinos

El ser humano es Libre y ejerce su Libertad usando su cuerpo; trabajando, alimentándose, jugando y, por supuesto, comunicándose. La Libertad de Expresión, es parte indispensable de este ejercicio. La Libertad de usar nuestro cuerpo según nuestra conveniencia no puede ser limitada si no es por la invasión de los derechos del otro. Tu Libertad termina dónde empieza la mía, sin duda.

Si hay una manzana y dos comensales, es el legítimo propietario de la manzana, el que la adquirió por medios lícitos, si lo hubiere, el que puede alimentarse. Sin su consentimiento el segundo comensal no puede probar la manzana sin conculcar los derechos del primero. Esto no ocurre cuando se expresa una opinión o un deseo, sea del modo que fuere en cuanto a su forma y estética. Cuando uno se expresa el otro también puede hacerlo. No hay por tanto invasión de los derechos del de enfrente.

A la expresión de una falsedad puede y debe seguir la reclamación de pruebas de la misma o la muestra de estas pruebas de que la afirmación no es cierta. Que la costumbre sea creer el rumor o el exabrupto es una cuestión meramente social que en nada atañe a la esencia del asunto. Las costumbres las crea el uso y los usos cambian a lo largo de la Historia. Sentir menoscabado el honor u ofenderse por unas palabras de un tercero es otorgarle un poder que no tiene. Si el refrán dice que no ofende quien quiere, si no quien puede, será por algo.

Si existe un momento en el que la Libertad de Expresión debe estar amparada por la Ley y ser defendida por los ciudadanos es cuando está se utiliza para atacar al Estado, a su gobierno o cuantas figuras y símbolos los representan. Quizá en democracia parezca que debemos conformarnos con lo que haya, pero piensen los lectores que cualquier totalitarismo al uso lo primero que prohíbe es la crítica al sistema, mediante la censura y el secuestro de los medios de comunicación y expresión como internet, por lo tanto, un amante de la Libertad y enemigo de los tiranos debe defender la Libertad de Expresión cuando se utilice para atacar al régimen, sea cual sea el régimen y sea cual sea el contenido y la forma del ataque. No se pueden hacer distinciones, ni andar con paños calientes. Suele ser la primera víctima en el camino hacía la dictadura.

La expresión de ideas, por atroces que parezcan, mediante la palabra escrita o dicha, no deben ser por tanto sujetos de justicia. Decía a Orwell que periodismo es publicar lo que nadie quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas. Esta sentencia puede aplicarse a cualquier forma y modo de expresión. Del dicho al hecho hay un trecho. El dicho es Libre, el hecho es lo que transgrede libertades. El punto de inflexión se llama amenaza. Amenazar no es expresar una idea, pero tampoco es pasar a los hechos. Quizá la reiteración y la focalización es lo que determina el salto.

inglaterra

The human being is Free and exercises his Freedom using his body; working, feeding, playing and, of course, communicating. Freedom of Expression is an indispensable part of this exercise. The Freedom to use our body according to our convenience can not be limited if it is not for the invasion of the rights of the other. Your Freedom ends where mine begins, no doubt.

If there is an apple and two people, it is the legitimate owner of the apple, who acquired it by lawful means, if any, who can feed. Without their consent, the second guest can not taste the apple without violating the rights of the first. This does not happen when an opinion or a wish is expressed, however it may be in terms of its form and aesthetics. When one expresses the other one can also do it. There is therefore no invasion of the rights of the opposite.

The expression of a falsehood can and should follow the claim of evidence of the same or the sample of these proofs that the statement is not true. That the custom is to believe the rumor or the outburst is a purely social issue that in no way concerns the essence of the matter. Customs are created by the use and uses change throughout history. To feel the honor diminished or to be offended by some words of a third party is to grant him a power he does not have. If the saying says that it does not offend who wants, if not who can, it will be for something.

If there is a moment in which Freedom of Expression must be protected by the Law and be defended by citizens, it is used to attack the State, its government or how many figures and symbols represent them. Perhaps in democracy it seems that we should be content with what we have, but readers think that any totalitarianism to use the first thing that prohibits is the criticism of the system, through censorship and kidnapping of the media and expression as internet, therefore , a lover of Freedom and enemy of tyrants must defend Freedom of Expression when it is used to attack the regime, whatever the regime and whatever the content and form of the attack. You can not make distinctions, or walk with hot cloths. It is usually the first victim on the road to dictatorship.

The expression of ideas, atrocious as they may seem, through the written word or saying, should therefore not be subjects of justice. He told Orwell that journalism is publishing what nobody wants you to publish, everything else is public relations. This sentence can be applied to any form and mode of expression. From the saying to the fact there is a stretch. The saying is Free, the fact is what transgresses freedoms. The point of inflection is called a threat. Threatening is not expressing an idea, but neither is it happening to the facts. Perhaps the reiteration and focus is what determines the jump.

 

Europa: Que el totalitarismo vuelva a ser grande / Europe: Making Totalitarianism Great Again

censura-ue

«La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado que quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente.»

Por/By  Judith Bergman

ORIGINAL ARTICLE IN ENGLISH: Europe: Making Totalitarianism Great Again

Traducido por El Medio

La Unión Europea está intensificando sus esfuerzos para censurar y marginar las voces que discrepan de sus políticas, valiéndose del oportuno eufemismo de combatir las «noticias falsas».

«La Comisión tiene que estudiar los desafíos que las plataformas online representan para nuestras democracias en lo relativo a la difusión de informaciones falsas e iniciar una reflexión sobre lo que haría falta a nivel de la UE para proteger a nuestros ciudadanos», escribió Jean-Claude Juncker, el presidente de la Comisión Europea, en mayo de 2017. Qué considerado por parte de Juncker que, de forma totalitaria, desee proteger a los ciudadanos de la UE de las noticias que no se ajustan a las narrativas y agendas de la Comisión.

En octubre de 2017, la Comisión Europea anunció sus medidas políticas para tratar las «noticias falsas» y su intención de «diseñar soluciones para abordar la difusión de noticias falsas». Según la Comisión, «las noticias falsas consisten en la desinformación intencionada a través de plataformas sociales online, medios informativos o la prensa tradicional». Además, según la Comisión, la política de la UE sobre las noticias falsas se guía por, entre otras cosas, «la libertad de expresión, el pluralismo mediático y el derecho de los ciudadanos a información diversa y fiable».

Esta reafirmación de la libertad de expresión y el pluralismo resulta bastante ridícula: la UE ya hace todo lo que puede para suprimir «el pluralismo mediático y […] la información diversa y fiable». Por ejemplo, la UE tiene programas en marcha —como el Programa de Derechos, Igualdad y Ciudadanía (REC)— que intentan ejercer una fuerte influencia en los medios de comunicación europeos y sus periodistas de cara a sus propias agendas, como la de la constante migración masiva a Europa desde África y Oriente Medio. Para este objetivo, la Comisión Europea financió hace poco la publicación de un manual con directrices para los periodistas acerca de cómo escribir sobre los migrantes y la migración. El manual lo lanzó el 12 de octubre el International Press Institute (IPI), una asociación de profesionales en representación de los principales medios digitales, impresos y audiovisuales de más de 120 países. Concretamente, en relación con los musulmanes, las directrices recomiendan:

Ten cuidado de no estigmatizar aún más términos como «musulmán» o «islam» asociándolos con actos particulares […]. No permitas que las alegaciones de los extremistas de estar actuando «en nombre del islam» queden sin réplica. Subraya […] la diversidad de las comunidades musulmanas.

La UE también financia una campaña llamada «Medios contra el Odio» y dirigida por la Federación Europea de Periodistas (EJF), la mayor organización de periodistas de Europa, que representa a más de 320.000 periodistas de 43 países. La campaña tiene por objetivo:

Mejorar la cobertura mediática en relación con la migración, los refugiados, la religión y los colectivos marginados […], contrarrestar el discurso del odio, la intolerancia, el racismo y la discriminación […] mejorar la implementación de los marcos jurídicos que regulan el discurso del odio y la libertad de expresión.

Para impulsar sus nacientes políticas sobre las «noticias falsas», la Comisión Europea nombró recientemente a 39 «expertos» para un denominado «Grupo de Alto Nivel (HLEG) para las Noticias Falsas y la Discriminación Online»:

Comprende a representantes de la sociedad civil, las plataformas sociales, los medios de comunicación, los periodistas y el ámbito académico […].

El Grupo de Alto Nivel asesorará a la Comisión para analizar el fenómeno de las noticias falsas, definir las funciones y responsabilidades de los actores relevantes, entender su dimensión internacional, hacer un balance de las posiciones en riesgo y formular recomendaciones.

Los representantes de los medios han sido casi exclusivamente seleccionados de entre los grandes medios; gigantes como ARD, RTL, la televisión pública sueca, Sky News, AFP y News Media Europe—, lo que hace que cualquier tipo de conclusión ecuánime que pueda alcanzar este grupo de «expertos» sea una posibilidad bastante ilusoria. En la medida en que consideran cualquier medio nuevo o alternativo una amenaza, a los representantes de estos medios les interesa lógicamente catalogar a la competencia de los medios alternativos o nuevos como «noticias falsas». El grupo de alto nivel celebró su reunión inaugural el 15 de enero de 2015.

La Comisión Europea sondeará a los ciudadanos de la UE mediante una encuesta de opinión pública —el Eurobarómetro— a comienzos de 2018 para «medir y analizar las percepciones y preocupaciones de los ciudadanos europeos en torno a las noticias falsas». La Comisión también organizará una «conferencia multilateral sobre las noticias falsas», que «defina el perímetro del problema, valore la efectividad de las soluciones ya puestas en marcha en las redes sociales y […] acuerde unos principios clave para futuras acciones».

La UE no es la única que amenaza con liquidar la libertad de expresión bajo el pretexto de combatir las «noticias falsas». En Francia, el presidente Emmanuel Macron ha anunciado que quiere introducir nuevas leyes dirigidas a regular las «noticias falsas» en periodo electoral, incluyendo «acciones legales de urgencia» que permitan al gobierno francés retirar «noticias falsas» de un sitio web o bloquearlos completamente. Dijo Macron:

Para poder proteger las democracias liberales, debemos ser fuertes y tener normas precisas. Cuando se difundan noticias falsas, se podrá recurrir a un juez […] y si procede, retirar el contenido, borrar cuentas de usuarios y en última instancia bloquear sitios web.

Una ley como esta significaría que el Estado francés —o quien esté en posición de actuar en su nombre como policía del pensamiento— se convertiría en el árbitro de lo que constituye la «verdad», muy al estilo de la nueva ley de censura alemana que exige a las redes sociales que hagan las veces de policía del pensamiento privatizada del Estado alemán.

La propuesta de ley francesa, sin embargo, iría aún más lejos que la censura alemana, ya que permitiría a las autoridades francesas bloquear sitios web completos en periodo electoral, una medida draconiana para combatir a la oposición política, y que pondría a Francia en la misma categoría que China e Irán, que bloquean las webs que no se ajustan a las agendas del régimen.

Esa ley francesa vulneraría también el derecho a la libertad de expresión e información protegidas por el artículo 10 del Convenio Europeo sobre Derechos Humanos, del que Francia forma parte, y la jurisprudencia del Tribunal Europeo para los Derechos Humanos. El artículo 10 establece que todas las personas tienen derecho no sólo a la libertad de expresión, también a «recibir y comunicar informaciones e ideas sin que pueda haber injerencia de la autoridad pública y sin consideración de fronteras». Se supone que los gobiernos no deben interferir en ese derecho —con algunas excepciones concretas recogidas en el artículo 10—, porque esa injerencia constituye una censura por parte del gobierno.

En general, Europa parece aspirar a hacer el totalitarismo grande otra vez.

3112
Tanto el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker (izquierda), como el presidente de Francia, Emmanuel Macron (derecha), proponen restricciones que violarían la libertad de expresión e información garantizada en la Convención Europea de Derechos Humanos. (Imagen: Comisión Europea).

Gabriel, en la senda de Lenin

anna_gabriel_2
Anna Gabriel | Cordon Press

«Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel.»

Por 

Hay países que basan su propia estabilidad política en ayudar a reducir a escombros la de los demás. El caso más palmario es el de Suiza. Allí han encontrado refugio los más variopintos revolucionarios, salvajes que, de haber sido suizos, habrían volcado sus esfuerzos en subvertir las instituciones políticas del país que les acogió. Pero que, como no lo eran, buscaron el amparo que se les ofrecía para, con la complicidad o tolerancia del país donde se refugiaron, acabar con la estabilidad de los suyos. Lenin se refugió en Suiza hasta que los alemanes, en 1917, empleando una moderna táctica de guerra bacterio-ideológica, ayudaron al revolucionario a trasladarse a su país natal para que organizara una terrible revolución. La estrategia funcionó y Rusia constituye un caso extraordinario de perdedor de una guerra que su bando acabó ganando un año más tarde.

Anna Gabriel ha seguido fielmente sus pasos. Podía haberse ido a Corea del Norte, uno de los pocos países genuinamente comunista que sobrevive. Podía haberse refugiado en Cuba, donde el comunismo, implacablemente aplicado por los Castro, no deja de estar levemente atemperado por la herencia española y el Mar Caribe. Podía haber elegido Venezuela, ejemplo del comunismo moderno, que se disfraza de democracia con elecciones dirigidas desde el poder y encarcelamiento de la oposición. Pero Gabriel habrá pensado que todos esos países tienen el inconveniente de ser pobres, cosa que ella sabe que se debe precisamente a que están sometidos a regímenes con diferentes formas de comunismo. Es mucho más cómodo refugiarse en un país rico, que lo es gracias a su sistema asquerosamente capitalista.

Lo más gracioso de la huida de esta anticapitalista de opereta, de corte de pelo estilo hacha y desaliño indumentario a juego, es que, para poder sentirse favorablemente acogida, ha preferido dar un giro a su imagen y transformarse en una delicada niña bien que no permite ser retratada por las televisiones sin haber ido antes a la peluquería. Lo mismo que Lenin, que podía perfectamente ser confundido con un administrativo de banca. Es cierto que el líder comunista nunca se despojó del chaleco, la levita y la corbata cuando, tras volver a Rusia, arengaba a los obreros de San Petersburgo y no es seguro que Gabriel siga su ejemplo cuando, si al final lo hace, vuelva a Barcelona. Pero no es descartable que acabemos viendo a la otrora aguerrida activista volver a la Ciudad Condal inevitablemente rendida a los diseños de Chanel o a los estampados de Versace.

 

Con todo, hay diferencias. Pues Lenin vivió pobre y miserablemente en Zúrich, mientras que es seguro que Gabriel tiene garantizado un buen pasar en Ginebra pagado con toda seguridad con dinero de todos los españoles. Qué se le va a hacer, ya se ocupará Montoro de inventar los impuestos que sean necesarios para pagar sus gastos de peluquería, que no deja de ser una pequeña fruslería dentro de la sangría nacionalista.

¿ QUÉ ES EL COMUNISMO ? — Cosas de una Bailarina – Noticias de última hora sobre la actualidad en España

¿ QUÉ ES EL COMUNISMO ? Son los pecados capitales del odio y la envidia, no es una ideología, es la excusa del fracasado, del envidioso y el tirano. Son oportunistas, que disfrutan de una vida fácil, a expensas del hambre, la miseria y el sufrimiento del pueblo. El comunismo es contrario a la propiedad…

a través de ¿ QUÉ ES EL COMUNISMO ? — Cosas de una Bailarina – Noticias de última hora sobre la actualidad en España

El derecho a estudiar en español en España.

mendez-de-vigo-soraya-saenz-de-santamaria-efe-28122017-1

El Estado, al que pagamos una monstruosa cantidad de impuestos, tiene la inexcusable obligación de garantizar que la lengua común sea vehicular en todos los tramos de la enseñanza, de la guardería a la Universidad, en toda España.

Por Federico Jimenez Losantos en Libertad Digital.

Ningún ciudadano español tiene por qué pedir que escolaricen a su hijo en español, ni en Cataluña ni en ninguna parte de España. El Estado, al que pagamos una monstruosa cantidad de impuestos, tiene la inexcusable obligación de garantizar que la lengua común sea vehicular en todos los tramos de la enseñanza, de la guardería a la Universidad, en toda España. No se trata de pedir en una casilla el ejercicio de un derecho; no se pide el derecho a votar. Lo que debe hacer el Gobierno, que por cuquería electoral ha destapado el gran tabú de la política nacional, es asegurar que el año escolar próximo haya aulas y enseñanza en español para todos los alumnos que lo deseen. No que lo pidan; que puedan elegirlo porque lo hay. ¿Hay problemas técnicos? Mientras no se resuelvan, no empieza el curso. ¿No hay profesores? Miles del resto de España irán encantados a Cataluña a enseñar en español. Por los 14.000 que salieron a tiros o muertos de asco en 1981.

El maltrato educativo infantil

Lo único que podría pedir el Gobierno es explicaciones a los padres que priven a su hijo de la enseñanza en español, si es su lengua materna, ya que esa opción, si es libre, le garantiza el doble del fracaso escolar habitual en Cataluña (datos de Convivencia Cívica) además del adoctrinamiento contra España y sus familias perpetrado por unos predicadores totalitarios en los que la ideología nacionalista hace tiempo que ha sustituido a la enseñanza. No son todos, suele decirse. Pero sí son todos los que mandan. Y mediante ese abuso de poder, al maltrato infligido a los alumnos, por ser hijos de guardiaciviles o simplemente de andaluces –¡cómo ha asomado la patita racista común a los lobos separatistas el Baños de la CUP!– colocan deliberadamente a los niños en una situación de autoodio y marginación. ¿Es justo para esos niños ser educados como inferiores por hablar español?

La dictadura separatista catalana y la destrucción programada de España empezó cuando el nacionalismo negó a los castellanohablantes el derecho que, por las resoluciones de la UNESCO sobre educación, pedía -y obtuvo parcialmente- durante el franquismo para los catalanohablantes. El PSUC, el PSC, CiU, ERC, PSAN y Terra Lliure crearon desde que Pujol llego al Poder en 1980 un régimen de terror para que dentro de Cataluña nadie pidiera para todos los ciudadanos lo que ellos consideraban sagrado: la enseñanza en la lengua materna. Aquella reivindicación pedagógica se cambió por imposición soviética. Y siempre de la mano de la izquierda, por la siniestra influencia del PSUC de Vázquez Montalbán en el PCE y del PSC de los nacionalistas progres y los pedagogos de «Marta Sensat», la derecha acabó asumiendo el sacrificio de un derecho básico, la educación en su lengua materna, para tres millones de ciudadanos españoles de Cataluña. UCD y el PP lo acabaron aceptando. Socialistas y comunistas lo impusieron y aún lo defienden. Todas las variantes del terror, de la pistola a la burla, del bullying al despido, se han puesto en práctica, hasta llegar al colmo de la indignidad: que si una familia pide, arrostrando el acoso y el desprecio de los demás, que su hijo se eduque en español, éste pase la hora en una clase sólo en catalán hasta que el mismo profesor le resuma en unos minutos lo que ya ha explicado, para que los otros le tomen manía por raro, estúpido, friki, facha y español. La hermanita de Messi se volvió a Rosario. Las trillizas de Montilla van al Colegio Alemán. ¿Y a qué escuela pública catalana van los que no son ricos? Pues a la del adoctrinamiento separatista y el fracaso escolar: la única que hay.

 

Esta marginación teñida de racismo cuyo fin último es -a la vista está- la destrucción de España, es lo que defienden los socialistas del ‘PSO-Ex’ y los comunistas de Podemos. La doma del inmigrante, porque doma es, en afortunada frase de Boadella, la inmersión lingüística, que es la base de la sumisión ideológica, usa un argumentario soviético u orwelliano, propio del ala «afgana» del PSUC, a cuyo imán Montalbán rinde culto la izquierda periodística catalana desde hace tres generaciones. En su discurso, lo que dicen sus comisarios es justo lo contrario de la realidad: a la segregación la llaman integración; al fracaso escolar, éxito; y aseguran que la inmersión es «un modelo de éxito y convivencia social», ¡cuando Cataluña está partida en dos mitades irreconciliables, identificadas por su lengua en casi el 95%!

¿Ha fracasado la inmersión? ¿Fracasó el esclavismo?

Los medrosos del PP y de Ciudadanos que no se atreven a disentir de la ley sagrada del catalanismo, que es la de considerar legítimo cualquier atropello a España, a lo español y a la lengua española, dicen que no hay que meterse en el lío lingüístico porque, al cabo, la «inmersión lingüística», que busca en realidad el ahogamiento político de lo español, ha fracasado. La prueba, el relativo éxito de Arrimadas. Según eso, el esclavismo habría fracasado porque a los esclavos nunca les gustó del todo ser secuestrados, maltratados y violados y que nunca les pagaran un sueldo por su trabajo. Pero la verdad es que el esclavismo sólo fracasó cuando fue prohibido por la Ley y por la fuerza capaz de imponer esa Ley, incluso al precio de una guerra civil. El apartheid en Sudáfrica no fracasó porque disgustase a los negros sino porque fue derribado el régimen racista que lo mantenía. Y la dictadura nacionalista catalana dejará de serlo si es combatida y derrotada.

Si es combatida, será derrotada, porque el derecho de los ciudadanos no puede basarse en la exclusión del mismo derecho de otros ciudadanos. Lo importante es entender que en Cataluña se está conculcando un derecho de la mitad de la población que la otra mitad entiende como fundamental: el derecho a escolarizar a sus hijos en su lengua materna. Si es un derecho, lo es para todos. Cuando no lo es, como ahora, es que no hay derecho. Y no podrá decirse nunca que España es un Estado de derecho mientras en ella se esté discriminando escolar y laboralmente –toda discriminación laboral empieza en la discriminación escolar- a los ciudadanos de lengua española.

El socialismo aragonés amaga con despertar

La ventaja del golpe de estado catalán es que desde este Gobierno infame que ha abierto la caja de los truenos creyendo que los separatistas impedirán la lluvia, hasta los socialistas, que son el brazo tonto y siniestro del separatismo en toda España, empiezan a darse cuenta de que no pueden seguir respaldando un estado de cosas absolutamente insostenible.

Lambán, jefe del socialismo aragonés, dijo este sábado algo que su partido ha negado siempre: que el castellano está marginado en Cataluña y que el Estado no puede consentirlo más. Pero no porque haya que aplicar el 155 sino porque antes del 155 está la Constitución, las leyes y las resoluciones judiciales, ninguna de la cuales se ha cumplido. El 155 puede servir para suspender de inmediato a todos los funcionarios, de la Generalidad o de la Enseñanza, que se nieguen a cumplir la ley. Y procesarlos si se empecinan. Pero el derecho no emana del 155 sino de la Constitución vulnerada, que tiene como herramienta de defensa el 155 y otras fórmulas de excepción.

Su análisis, ojalá que sincero, parte de ese error y de otro del mismo género conceptual, fácilmente corregible: no se margina a un idioma sino a una parte de la población, por cierto mayoritaria y entre la que están los hijos de 400.000 aragoneses, más de un tercio del reino, que emigraron a Cataluña, y que no son tan despreciados como los andaluces pero sufren a la misma aculturación y discriminación lingüística. En fin, si el argentino defraudador ‘Echeminga’ defiende la política de la Generalidad catalana, es suficiente para que el PSOE y cualquier partido aragonés se oponga. Y mientras no desaparezca la amenaza golpista, que por la ‘ridiaplicación’ del 155 está intacta, que pida la vuelta del archivo de la Corona de Aragón. Ah, y que prohíba esa majadería de la Confederación Catalano-Aragonesa, que por culpa de cierta izquierda editorial baturra, se está enseñando en Aragón.

Los ‘mandelas’ del ‘prusés’

Por cierto, los patanes golpistas se han comparado con Mandela y Alain Delon, símbolos de superioridad ética y estética de la raza catalana sobre la sucia y feísima raza española. Lo estético, basado en la supuesta semejanza del ADN de catalanes y franceses, lo proclamó Junqueras. Cabe, pues, entenderlo como un lamento justificado. Pero que posen de mandelas los racistas del complejo y supremacistas de la inferioridad, esos matones que apalean muchachas con la camiseta de la selección española de fútbol; o que vayan de gandhis los que acosan a Arrimadas, los que rompen una y otra vez a martillazos, siempre impunemente, la sede de Crónica Global, es de risa. Mandela, aunque terrorista, luchó contra la segregación racial. Los boixos nois del ‘prusés’, han impuesto el apartheid en Cataluña y pretenden que lo acepte y lo aplauda toda España. Cada vez van a tenerlo más difícil.

Pero insisto: no se trata de que haya o no una casilla para pedir que el español sea lengua vehicular en un centro escolar de Cataluña. Ese juego del escondite le será de utilidad dos o tres días al Gobierno del diálogo con el Golpe, al que sigue financiando el FLA. La cuestión de fondo es que el Estado, sea cual sea su Gobierno, asegure la enseñanza en español en toda España. No hay nada más importante a largo plazo. Tampoco más urgente.

500-millones-de-espanol-paises-que-hablan-espanol-oficial-1-638

Cabalgando contradicciones

portada-contradicciones

Podemos ha llegado a la vida política española para darnos momentos gloriosos, en eso estamos todos de acuerdo. Pero esos momentos gloriosos, lejos de consistir en brillantes intervenciones parlamentarias o televisivas, se han convertido en escenas de sketch, es cómicas situaciones que rozan el ridículo y el esperpento. La cuestión se resumiría en “haz lo que yo diga pero no lo que yo haga”. Y es que nuestra querida izquierda anticapitalista, tolerante y social, nos da continuamente lecciones de lo que hay que hacer para ser un buen ciudadano, un buen demócrata para conseguir la justicia social y la verdadera democracia eso sí, lecciones que solo nosotros debemos seguir, ellos están exentos y pueden hacer todo lo contrario a lo que predican. Son lo que llamaríamos unos yonkis del capitalismo. Aunque lleven un disfraz maravilloso que incluye coleta, rastas, ropas baratas y un discurso proletario de principios de los años 20, no pueden negar que aman el capitalismo, que no pueden vivir sin él y que su única razón de ser es vivir en la continua protesta haciendo creer a sus votantes que pretenden gobernar algún día. Saben que no lo harán jamás, que su único fin es la crispación de la sociedad para conseguir más y más titulares y estar el máximo tiempo posible en el candelero, cobrando los 5.000 euros de diputado y seguir chupando del capitalismo que tanto adoran y que, de cara a la galería y a la manada, deben intentar hacer ver que odian. Como dijo Pablo Iglesias, en la política se cabalgan contradicciones. No sabemos exactamente qué significa eso, pero lo que sí sabemos es que los podemitas nos regalan momentos para la historia política que nos hacen ver el grado de sectarismo que calzan. Comencemos.

 

La última contradicción cabalgada por Podemos nos lleva a fijarnos en el diputado Ramón Espinar. Puede que Ramontxu sea, casi con seguridad, el que más camina a lomos de la contradicción. El niño de papá en cuestión, hijo de un diputado socialista que ha vivido siempre a cuerpo de rey, no ha dejado de hacer el ridículo desde que apareció en la escena política. Tal y como dijo el periodista Carmelo Encinas, lo peor que te puede pasar en política es hacer el ridículo y en esto Espiblack es experto.

Se trata de un tipo que, con casi 30 años, se comporta como el típico adolescente revolucionario que aún no le ha dado tiempo a salir ahí afuera para ver lo que es la vida en realidad. Ramón ha pasado toda su existencia bajo el manto protector de su adinerada familia con un padre que se gastó 200.000 euros en una tarjeta black, lo que no le impedía declararse hijo de obrero o escribir este insultante tuit.

ramon-precario

Y por supuesto Ramón también tiene sus dramas familiares pues por culpa de los recortes del gobierno y con un padre diputado, las hermanas de Ramón no pudieron realizarse como personas con una beca Erasmus. Todo una catástrofe.

ramon-erasmus

La última de Ramón fue pedirse dos coca colas en el restaurante del Senado el mismo día que pedía un boicot contra la marca. Pero no seáis malpensados, Ramón solo estaba haciendo acopio de las dos últimas botellas que quedaban para impedir que nadie más se hiciera con ellas y acto seguido tirarlas a la basura. Seguramente en el contenedor de vidrio, pues esta izquierda también presume de ecologismo.

Del piso del diputado Espinar ya hablamos en alguna ocasión, puedes todos sabemos que Ramón jamás especuló con una vivienda pública, solo se benefició de la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra. Que meses antes declarara en la comisión de investigación al gobierno regional de Esperanza Aguirre que el fin de la Vivienda Pública no es especular sino cubrir las necesidades de los más necesitados es una contradicción más que Ramón estuvo dispuesto a cabalgar. No se asusten.

Esto de los boicots a las grandes marcas no es algo nuevo, pues todos sabemos que la izquierda anticapitalista odia la riqueza de puertas para afuera, pero les encanta todo lo relacionado con ella. El capitalismo es su modo de vida (y muy bien hecho) y nos alegramos por ello. Para que nos entendamos, es como el marido que se disfraza con la ropa de su mujer a escondidas cuando esta no está en casa o mantiene relaciones con hombres en la oscuridad de un motel de carretera pero luego en el rutina de la vida marital se declara un odiador de los homosexuales que deberían recibir un tratamiento porque bastante tienen con lo que son. Algo así. Mientras ellos se benefician de una riqueza que odian, de unas empresas que piden boicotear, sus seguidores, que en muchas ocasiones no pueden acceder a esa riqueza les aplauden cuando les pillan cabalgando una contradicción. Me viene a la mente el bufón del Congreso, la copia defectuosa de Miguel Poveda, sí, el diputado de ERC Gabriel Rufián.

RUFIAN

Como vemos, Rufi, es uno más de esa izquierda que odia al ciudadano que más riqueza y empleo genera en nuestro país, no como él que ha creado la friolera de cero empleos. Pero el caso es que Inditex siempre está en el punto de mira de la izquierda y en este caso a Rufian le hicieron un Espinar cuando Risto Mejide lo pilló, durante una entrevista, con una chaqueta de Zara. Pero lo más sorprendente es la capacidad que tienen para justificarse pues, ante la pillada, Gabri declaró que “se puede comprar en zara y ser crítico con su política económica”. Veamos, Rufián no ha dicho ninguna tontería, pues efectivamente también se puede criticar la práctica de la caza e irte  a disparar ciervos cada domingo, o también se puede criticar a los carnívoros mientras te aprietas un filete de ternera. Por supuesto también puedes ser antitaurino mientras le sacas el pañuelo a Enrique Ponce por cortar dos orejas. También puedes ser monárquico mientras cuelgas de tu balcón la bandera tricolor. Como vemos, Rufián tiene razón, no hay por qué alarmarse.

Hablando de república, como todos sabemos y ellos no para de repetir, la república es transparencia y sinónimo de democracia y libertad como demuestran las repúblicas de Venezuela, Corea del Norte o Irán en contraposición a las corruptas monarquías que tienen a su pueblo oprimido como Suecia, Dinamarca o Noruega.

Pero hablemos de palabras mayores, ya que el multimillonario empresario Jaime Roures, dueño del imperio Mediapro, de La Sexta y del diario Podemita Público, declaró lo siguiente hace muy poco tiempo:

captura-de-pantalla-2017-04-09-a-las-16-40-01

Vamos a ver Jaime, VAMOS A VER. No te llaman millonario, eres millonario. Un señor que oculta en Holanda,tal y como constató el Juez Alberto Mata, 500 millones de euros para ahorrarse impuestos, no es lo que llamaríamos un trabajador de base. Es una contradicción más que cabalga la izquierda. Quizás algunos podamos penalizar sus ideas porque el marxismo habla de la acumulación de capital como causa de la pobreza, que es justo lo que él hace, pero los locos somos el resto de la sucia jauría capitalista-fascista-neoliberal-franquista.

Pero Roures no es el único yonki del capitalismo, tenemos también al célebre Juan Carlos Monedero, quien realizó un informe para Venezuela tallado en oro y escrito con tinta de pulpo de la fosa de las Marianas, lo que hizo que el precio de aquel trabajo ascendiera a 425.000 euros, los cuales intentó ocultar a Hacienda pagando por Sociedades en lugar de hacerlo a través de IRPF ahorrándose casi 200.000 euros en impuestos. Pero tal y como dijo Rufián, eso no impide que se pueda criticar el neoliberalismo. Qué país, Juanki…

MONEDERO7

Hablando de gente que evita pagar a Hacienda, mención especial merece Pablo Echenique, el antiguo pepero, después naranjito y hoy comunista, que proponía que los ricos pagaran un 95% de IRPF mientras tenía a su cuidador lavándole la minga dominga sin contrato.

echenique-tuit

Seguimos con las empresas ultracapitalistas odiadas por la izquierda en público pero amadas en secreto. El iPhone de Pablo Iglesias es ya famoso en nuestro país.

iphone-233x300

Es posible que Pablo haya tenido todos los modelos de iPhone que han salido al mercado desde 2007, es un auténtico yonki de Apple, y lo entendemos pues es una gran marca con productos excelentes. El caso es que su precio hace que en la mayoría de ocasiones solo sea accesible para clases media-altas, pues alguien que no es capaz de pagar la luz o el gas es posible que no pueda acceder a un teléfono de 900 euros. Pero el líder de Podemos es capaz de comprarse todos los modelos del popular teléfono de Apple y a la vez criticar con dureza a esta empresa amenazándola con expulsarla del país en el caso de que algún día gobierne. Ya lo dijo Rufián, se puede comprar en Apple y criticar su política neoliberal, que se refiere a evadir impuestos, como Monedero, por ejemplo. Esto no puede ser.

Iglesias va camino de convertirse en otro Espinar, aunque lo vemos complicado, pues en menos tiempo, Ramón ha hecho más el ridículo que toda la bancada podemita junta, pero lo importante es intentarlo y Pablo está en ello.

El propietario de la coleta más famosa de España ha criticado en numerosas ocasiones y con vehemencia la titularidad privada de los medios de comunicación, eso lo sabemos todos, a pesar de que se ha servido de ellos para llegar a donde está, pero ese no es el caso. Lo más llamativo es cuando acusó al gobierno de permitir que la Iglesia financie medios de “extrema derecha” como Intereconomía o 13tv. ¿saben cuál es el primer medio de comunicación en el que Pablo Iglesias apareció y en el que fue contratado de manera regular acudiendo semana tras semana a sus debates? Exacto, Intereconomía y posteriormente, 13tv.

Pablo se sentía como pez en el agua en esta cadena. Nadie le coartaba la libertad de expresión, incluso podía decir con absoluta libertad que prefería a Maduro o Chávez antes que a Zapatero o Rajoy. También fue la cadena donde se declaró abiertamente comunista antes de renegar del marxismo leninismo. La misma cadena donde no dejaba de hablar de Venezuela cuando ahora critica duramente a todos los que nos atrevemos a mencionar al país bolivariano para relacionarlo con él. Es todo maravilloso.

También resultó fascinante ver  cómo el líder comunista se sumaba a la iniciativa #PuentesNoMuros para combatir la xenofobia y el patriarcado.

PABLO IGLESIAS COBARDE1

Nos parece una gran idea, es una propuesta bastante interesante. Claro, que depende de quién construya el muro, ya que Pablo sufrió y mucho con la caída del muro del Berlín.

La libertad de expresión es otro tema por el que la izquierda anticapitalista lucha cada día. Esta dictadura democrática en la que vivimos donde opositores políticos como Andrés Bódalo o Alfon van a la cárcel tiene que desaparecer para parecernos a nuestro país hermano, Venezuela, donde la policía estatal no mata a manifestantes ni inhabilita al parlamento para legislar de modo autoritario. Es importante defender democracias como Cuba y demonizar las tiranas dictaduras de la Unión Europea.

La libertad de expresión es lo que defendía también la portavoz del Ayuntamiento de Madrid, Rita Maestrecuando entró en una capilla semidesnuda gritando “vamos a quemar la conferencia episcopal”. Pero esto no es incompatible con que la misma Rita se indignara y estuviera dispuesta a investigar si el autobús de Hazte Oír , que portaba un cartel que rezaba “los niños tiene pene y las niñas tienen vulva”, había incurrido en un delito de incitación al odio. Las palabras de Rita en aquella capilla de la Universidad Complutense eran claramente un canto al amor y la concordia, no sé cómo se nos ocurre pensar otra cosa.

Hablando de tolerancia y respeto se nos viene a la cabeza Irán, ese país que financiaba a Pablo Iglesias para transmitir valores de amor y libertad. Es llamativo ver al líder de Podemos bailando una conga en la celebración del orgullo gay mientras recibe dinero de un país que cuelga a homosexuales de las grúas. Otra contradicción a cabalgar. También enarbolan la bandera del feminismo mientras defienden al colectivo de los estibadores donde las mujeres tienen la entrada vetada por ser mujeres.

pablo-conga

Podríamos seguir así lustros, viendo con entusiasmo cómo nuestra izquierda cabalga sus contradicciones pero creo que con esto nos podemos hacer una idea de qué va la historia. Todo es mucho más sencillo. Ni son anticapitalistas, ni son nada. Lo único que buscar es vivir bien, cobrar del estado y si, por algún casual, les tocara gobernar, y no tienen la más mínima intención de hacerlo, íbamos a echar de menos esa ley mordaza del PP que dicen que ha convertido España en una dictadura. Ya lo he dicho muchas veces, la mejor forma de curarse del comunismo es sufriéndolo. Y ardo en deseos de que algún día eso ocurra y España quede inmunizada de una vez.

Isaac Parejo

Tolerancia suicida: la enfermedad de la estupidez / Suicidal tolerance: the disease of stupidity

0

¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?

Por / By Yolanda Couceiro Marín

Cada día escuchamos o leemos noticias que, por una razón u otra, nos resultan (incluso a estas alturas) chocantes por ser contrarias al sentido común, a la lógica, a la ciencia, o incluso al buen gusto y la educación. Muchos coincidimos en la sorpresa («¡Parece mentira!», la indignación (¡»Es increíble que nadie haga nada!») o en la incredulidad («¡No me lo puedo creer!»). Y lo dejamos ahí, con nuestra confusión, con nuestra sorpresa, incluso con nuestro desconcierto de que las cosas estén mal, de que vayan a peor, y que la reacción de los españoles, de los europeos, sea la que es.

Estamos viendo cada día las aportaciones de la multicultura a nuestras sociedades. Barrios enteros donde las mujeres europeas no pueden entrar sin llevar velo para evitar sufrir el acoso de los foráneos. Zonas «no go» (donde imperan bandas islámicas y rige la sharia) en las principales ciudades europeas en las que ni la policía se atreve a entrar. Hasta tal punto es un problema, que han surgido numerosas app para advertir al incauto viajero que no debe adentrarse en ellas. Atentados día sí y casi día también en cualquier ciudad europea de cualquier modo: cuchillos, camiones, furgonetas, bombonas de gas, cubos de explosivos, siempre en nombre de una «religión de paz» que día a día crece en nuestro territorio y que juega al juego de pedir tolerancia para imponer su intolerancia. El islam organizado se libra de toda responsabilidad diciendo que «son unos pocos que han entendido mal sus escrituras», pero jamás manifiestan diciendo «No a la islamofobia» en lugar de «No a los atentados en nombre del islam».

Sin embargo, los pueblos europeos reaccionan de una manera cuanto menos sorprendente: sale a la calle a gritar «Welcome refugees» y «Queremos acoger», mostrando una suicida benevolencia con los que precisamente causan estos problemas. No es que no haya realmente refugiados que necesiten ser acogidos. Pero ni mucho menos los miles que vienen a Europa buscando en realidad que les den un piso gratis, una paga, y una vida cómoda y fácil. «Refugiados» que nada más ser rescatados preguntan dónde hay wifi, o exigen comida adecuada a sus gustos y tiran la que se les ha dado, o queman sus propios centros de acogida para protestar por la mala calidad de los colchones o la inadecuada temperatura del agua del grifo… La mayoría, por descontado, no son mujeres con niños pequeños o ancianos, sino hombres jóvenes, que no son originarios de Siria y que en realidad no vienen huyendo por motivos políticos, sino de culturas donde el conflicto es algo innato y endémico.

Y entonces nos preguntamos: ¿Qué ha pasado con los pueblos europeos, otrora inteligentes y capaces, para llegar a esa degeneración absoluta de su capacidad de pensar? ¿Cómo se ha estupidizado a los europeos de esta manera? ¿Cómo se puede forzar a unos pueblos a que escojan su propio genocidio y marchen felices a su exterminio o su sumisión gritando «¡Queremos acoger!»?

En realidad, el universalismo y el relativismo cultural procedentes de la Ilustración, sumados al buenismo cristiano procedente de un mal entendimiento de los Evangelios, todo ello aderezado con el marxismo cultural, ha producido un pueblo decadente, estúpido, ignorante e incapaz de hacer nada por sí mismo, y que pide en cambio que le lleven al matadero. De aquellos polvos vinieron estos lodos. Así, tenemos un pueblo que cree que «todas las culturas enriquecen» (aunque a título personal, no me gustaría que me enriqueciera una cultura caníbal, la verdad….). Un pueblo que cree que «Todos somos iguales», como si el ser humano pudiera quitarse de un entorno y trasplantarse a otro sin mayores consecuencias. La propia naturaleza nos enseña que cuando llevas animales o plantas foráneas a un hábitat ya formado, tiende a destruir a los animales o plantas nativos e imponerse. Igualmente, las personas no pueden concebirse fuera de una conformación genética, cultural y social que determina su modo de vida, sus costumbres, su modo de pensar y actuar. Un pueblo borracho de solidaridad enfermiza, de tolerancia suicida, de estupidez autodestructiva. Un pueblo relativista para el que todo vale. Un pueblo estúpido que no ve que su decadencia, su soberbia, su estupidez, simplemente sirven para que los que quieren imponerse tengan el camino casi hecho. 

Quizás los más necios, o los más soberbios, piensan que al contacto con nuestra superior cultura cambiarán, se integrarán, y acabarán siendo como nosotros, pero de otro color de piel. La esquizofrenia de ese planteamiento es tan evidente que no me molesto en desarrollar más el tema. Así, una Europa en la que habíamos avanzado algo en el tema del maltrato animal, vuelve a la época pre-medieval permitiendo el cruento sacrificio halal por cuestiones «religiosas». Una Europa en la que habíamos avanzado en el tema de la mujer se encuentra con que la ablación está tan extendida que empieza a ser un problema serio, se encuentra que las violaciones a mujeres que no llevan velo están a nivel de países como Somalia o Nigeria, se encuentra que los abusos y acosos sexuales por parte de «refugiados» están tomando proporciones dantescas. Una Europa que dio filósofos, músicos, arte, literatura, está involucionando hacia el pasado más oscuro y sombrío en favor de una religión que niega la filosofía, la música, el arte, la literatura. Y hemos renunciado a nuestra cultura para aceptar esto, para acoger esto, para pedir esto. Hemos renunciado a grandes logros para conseguir inseguridad, miseria, pérdida de derechos personales y sociales, delincuencia, retroceso en costumbres y… y a todo eso lo llamamos «enriquecimiento multicultural». No hay más explicación que la enfermedad de la estupidez. 

La situación, a estas alturas, ya no puede considerarse ni siquiera crítica. Es mucho peor. El europeo, consumido en su endofobia, en su soberbia, en su ignorancia y en su estupidez, se machaca en la esquizofrenia del odio a lo propio y del amor por lo extraño y a la vez, de considerar que lo propio es tan bueno que todos lo quieren para sí y por eso hay que compartirlo. Siempre hay quienes justifican y defienden lo extraño, porque odian lo propio, pero también hay quienes son tan estúpidos que exigen tolerancia con los intolerantes, respeto a las culturas que no nos respetan, flexibilidad con quienes no nos permiten seguir nuestras costumbres, comprensión con quienes nos imponen su cultura en el sagrado nombre del respeto y nos piden cambiar la nuestra y renunciar a ella en caso de ser incompatibles. ¿En cuántos colegios se ha exigido prohibir el cerdo en nombre de la tolerancia, por poner un ejemplo sencillo? Y ¿qué tolerancia practican los que lo exigen? En eso radica la imbecilidad de la propuesta: ser tolerante con los intolerantes es un sofisma que no lleva a ninguna parte, como no lleva a ninguna parte gritar «No tengo miedo», con las nalgas apretadas por si acaso, o «No nos quitarán la libertad», cuando sabemos pertinentemente que vamos de cabeza a la tiranía. 

Decía Schiller que «contra la estupidez hasta los dioses luchan en vano». Y si los dioses luchan en vano, más en vano luchamos nosotros, pobres mortales, que vemos la estupidez de nuestros compatriotas sin poder hacer nada para evitarla.

inglaterra

Every day we hear or read news that, for one reason or another, we find (even at this point) shocking to be contrary to common sense, logic, science, or even good taste and education. Many agree on the surprise («It seems a lie!», The indignation («It’s incredible that nobody does anything!») Or in disbelief («I can not believe it!») And we left it there, with our confusion, with our surprise, even with our confusion that things are wrong, that they are going to get worse, and that the reaction of the Spaniards, of the Europeans, is what it is.

We are seeing every day the contributions of multiculture to our societies. Whole neighborhoods where European women can not enter without wearing a veil to avoid being harassed by outsiders. Zones «no go» (where Islamic gangs rule and sharia rules) in the main European cities where even the police dare not enter. So much is a problem, that numerous app have emerged to warn the unsuspecting traveler that he should not go into them. Attempted yes and almost day also in any European city in any way: knives, trucks, vans, gas cylinders, explosives cubes, always in the name of a «religion of peace» that grows every day in our territory and that plays to the game of asking for tolerance to impose their intolerance. Organized Islam escapes all responsibility by saying that «there are a few who have misunderstood their scriptures,» but never say «No to Islamophobia» instead of «No to attacks in the name of Islam.»

However, the European peoples react in a less surprising way: they go out to the streets to shout «Welcome refugees» and «We want to welcome», showing a suicidal benevolence with those who precisely cause these problems. It is not that there are not really refugees who need to be welcomed. But far from it, the thousands who come to Europe are really looking for a free flat, a pay, and a comfortable and easy life. «Refugees» who, just after being rescued, ask where there is Wi-Fi, or demand food that suits their tastes and throw away the one they have been given, or burn their own reception centers to protest the poor quality of the mattresses or the inadequate temperature of the tap water … Most, of course, are not women with young children or the elderly, but young men, who are not originally from Syria and who do not actually flee for political reasons, but from cultures where the conflict is something innate and endemic.

And then we ask ourselves: What has happened to the European peoples, once intelligent and capable, to reach that absolute degeneration of their ability to think? How has the Europeans been stupid in this way? How can people be forced to choose their own genocide and march happily to their extermination or submission by shouting «We want to welcome!»?

In fact, universalism and cultural relativism from the Enlightenment, coupled with Christian goodness from a misunderstanding of the Gospels, all seasoned with cultural Marxism, has produced a people decadent, stupid, ignorant and unable to do anything for himself, and asking instead to be taken to the slaughterhouse. From those powders came these muds. Thus, we have a people who believe that «all cultures enrich» (although on a personal basis, I would not like to be enriched by a cannibal culture, the truth …). A people that believes that «We are all equal», as if the human being could be removed from one environment and transplanted to another without major consequences. Nature itself teaches us that when you take foreign animals or plants to an already formed habitat, it tends to destroy native animals or plants and impose itself. Likewise, people can not be conceived outside of a genetic, cultural and social conformation that determines their way of life, their customs, their way of thinking and acting. A drunken people of sickly solidarity, of suicidal tolerance, of self-destructive stupidity. A relativist people for whom anything goes. A stupid people who do not see that their decadence, their arrogance, their stupidity, simply serve so that those who want to prevail have the road almost done.

Perhaps the most foolish, or the most arrogant, think that in contact with our superior culture they will change, they will be integrated, and they will end up being like us, but of another skin color. The schizophrenia of that approach is so obvious that I do not bother to develop the subject further. Thus, a Europe in which we had advanced something on the subject of animal abuse, returns to the pre-medieval era allowing the bloody halal sacrifice for «religious» issues. A Europe in which we had advanced on the issue of women finds that the ablation is so widespread that it begins to be a serious problem, it is found that rapes against women who are not veiled are at the level of countries such as Somalia or Nigeria. , it is found that sexual abuses and harassment by «refugees» are taking Dantesque proportions. A Europe that gave philosophers, musicians, art, literature, is involucionando towards the darkest and darkest past in favor of a religion that denies philosophy, music, art, literature. And we have renounced our culture to accept this, to welcome this, to ask for this. We have renounced great achievements to achieve insecurity, misery, loss of personal and social rights, delinquency, regression in customs and … and we call all this «multicultural enrichment». There is no more explanation than the disease of stupidity.

The situation, at this point, can no longer be considered even critical. It’s much worse. The European, consumed in his endophobia, in his arrogance, in his ignorance and in his stupidity, is crushed in the schizophrenia of hatred of one’s own and of the love for the strange and, at the same time, of considering that one’s own is so good that all they want it for themselves and that is why we have to share it. There are always those who justify and defend the strange, because they hate their own, but there are also those who are so stupid that they demand tolerance with the intolerant, respect for the cultures that do not respect us, flexibility with those who do not allow us to follow our customs, understanding with whom They impose their culture on us in the sacred name of respect and ask us to change ours and renounce it if they are incompatible. How many schools have been required to ban the pig in the name of tolerance, to give a simple example? And what tolerance do those who demand it practice? That is the imbecility of the proposal: to be tolerant of the intolerant is a sophism that leads nowhere, as it leads nowhere to shout «I am not afraid», with the buttocks pressed just in case, or «They will not take us away freedom «, when we know pertinently that we are heading to tyranny.

Schiller said that «against stupidity even the gods fight in vain.» And if the gods fight in vain, we fight in vain, poor mortals, who see the stupidity of our compatriots without being able to do anything to avoid it.

stop_muslim_immigration_by_elvis4-d84nox9