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LA RECONQUISTA MUSULMANA DE ESPAÑA LLEGA A SU FIN.

 

La ciudad de Barcelona, conocida como “la meca europea de la posmodernidad anti-clerical”, ha acordado pagar casi 30 millones de euros en fondos públicos para la construcción de una mega-mezquita con capacidad para miles de fieles musulmanes.

   La nueva estructura en Barcelona, será la rival del Centro Cultural Islámico de Madrid, en la actualidad la mezquita más grande de España. En la última década, más de 1.000 mezquitas y centros de oración islámicos han surgido en todo el país, devoto católico en otros tiempos. Doce nuevas mezquitas están programadas para abrir en el noreste de España en los próximos tres meses. La construcción de nuevas mezquitas se produce en un momento en que los municipios vinculados al Partido Socialista han cerrado decenas de iglesias cristianas de toda España por la promulgación de leyes de zonificación nueva.

   El proyecto de la mezquita de Barcelona se anunció durante un seminario de una semana de duración titulado “Los musulmanes y los valores europeos”, patrocinado por el Consejo Europeo de los Ulemas de Marruecos y la Unión Islámica de Centros Culturales de Cataluña. Un representante de la oficina del alcalde de Barcelona, que asistió a la conferencia, dijo al madrileño periódico El País: “que el municipio se involucre en el proyecto de la mezquita; si bien se refiere la religión al ámbito privado, esto no quiere decir que no tenga un papel público“.

   La idea de construir un mega-mezquita financiada por los contribuyentes españoles se produce después de que Noureddine Ziani, un imán marroquí con sede en Barcelona, dijese que la construcción de grandes mezquitas sería la mejor manera de luchar contra el fundamentalismo islámico en España. “Es más fácil difundir ideas fundamentalistas en las mezquitas pequeñas establecidas en los garajes donde sólo los miembros de la congregación asisten, que en las grandes mezquitas que están abiertas a todos, con salas de oración, cafés y zonas de reunión”, comentó Ziani a la agencia de noticias española EFE.

   La mezquita de Barcelona es única porque es un proyecto público financiado por los contribuyentes españoles. Arabia Saudí ha construido grandes mezquitas en las ciudades españolas de Madrid, Málaga, Marbella y Fuengirola, y ha sido acusada de usar las mezquitas y centros culturales islámicos en España para promover la secta wahabí, predominante en Arabia Saudita. El wahabismo rechaza cualquier diálogo con otras religiones y cualquier apertura a otras culturas. Por definición, el wahabismo también rechaza la integración de los inmigrantes musulmanes en la sociedad española.

 

   No es sorprendente que el gobierno saudí apoye oficialmente la Alianza de Civilizaciones, una iniciativa patrocinada por el primer ministro español José Luis Rodríguez Zapatero, que se inspira en gran medida en el concepto de Diálogo de Civilizaciones, promovido por radicales islámicos en Irán en la década de 1990,  una iniciativa para negociar una tregua con los terroristas islámicos en los términos establecidos por los terroristas.

   En diciembre de 2000, el Centro Cultural Islámico de Madrid fue expulsado de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FEERI) para frustrar los intentos de Arabia Saudita por controlar el Islam en España. La mayoría de los inmigrantes musulmanes en España son de origen magrebí (especialmente Marruecos y Argelia) o Pakistán; los analistas dicen que su bajo nivel de vida y bajos niveles de educación los hacen particularmente susceptibles a la propaganda islamista promovida por Arabia Saudí.

   En otras partes de España, los residentes de la ciudad vasca de Bilbao se sorprendieron recientemente al encontrar en sus buzones folletos en español y árabe de la Comunidad Islámica de Bilbao, pidiéndoles dinero para construir una mezquita de 650 metros cuadrados que cuesta 750.000 euros. El eco de Al-Andalus aún resuena en todo el valle del Ebro (es decir, España). “Hemos vuelto para quedarnos, Insha’Allah” (si Alá quiere). Los musulmanes anhelan el Al-Ándalus medieval y la nacionalidad española para los moriscos. Al-Andalus era el nombre árabe dado a la parte de España gobernada por los conquistadores musulmanes de 711 y 1492. Muchos musulmanes creen que los territorios que perdieron durante la Reconquista española todavía les pertenecen, y que tienen derecho a regresar y establecer su dominio allí – una creencia basada en el precepto islámico que los territorios ocupados por los musulmanes una vez, deben permanecer para siempre bajo la dominación musulmana.

   Los moriscos, los descendientes de la población musulmana que se convirtieron al cristianismo bajo la amenaza de exilio en 1502, fueron expulsados de España en última instancia por el rey Felipe III en 1609. Los líderes musulmanes dicen que España podía enemendar el mal al ofrecer la nacionalidad española a los descendientes de los moriscos musulmanes como una “disculpa y el reconocimiento de errores” cometidos durante la Inquisición española.

 

   En Córdoba, los musulmanes están exigiendo que el gobierno español les permita el culto en la catedral principal, que había sido una mezquita durante el reino medieval islámico de Al-Andalus y que ahora es Patrimonio de la Humanidad. Los musulmanes esperan recrear la antigua ciudad de Córdoba como un lugar de peregrinación para los musulmanes en toda Europa. Los fondos para el proyecto de convertir “Córdoba en la Meca de Occidente” se buscan de los gobiernos de los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, y las organizaciones musulmanas en Marruecos y Egipto.

   En Granada, una ciudad en el sur de España que fue el último reducto musulmán de Al-Andalus, antes de capitular ante los Reyes Católicos en 1492, un muecín llama ahora a los musulmanes a la oración en la primera mezquita que se abrió en la ciudad desde la Reconquista española. La Gran Mezquita de Granada “es un símbolo de un retorno al islam entre los españoles y los europeos indígenas”, dice Abdel Haqq Salaberría, portavoz de la mezquita. “Va a actuar como un punto focal para el renacimiento islámico en Europa”, dice.

   En Lérida, una ciudad en el noreste de España, donde 29.000 musulmanes representan el 20% de la población, la asociación local Watani Islámica ha pedido recientemente al rey de Marruecos, Mohamed VI, dinero para construir una mezquita en el centro de la ciudad. Los musulmanes locales están indignados porque el municipio les dió un terreno para construir una mezquita en las afueras y no en el centro de la ciudad. Aunque el municipio otorgó la tierra hace más de tres años, la comunidad musulmana local se ha negado a solicitar una licencia formal pdiendo una ubicación digna para la comunidad musulmana que exige una mejor ubicación.

 

   Mientras tanto, los informes de ABC, periódico con sede en Madrid, afirman que más de cien mezquitas en España tienen imanes radicales predicando a los fieles todos los viernes. El periódico dice que algunos imanes han establecido una policía religiosa para hostigar y atacar a aquellos que no cumplan con la ley islámica. ABC también informa que durante el año 2010, más de diez conferencias salafistas se llevaron a cabo en España, en comparación con sólo una en 2008. El salafismo es una rama del islam revivalista que llama a la restauración de glorioso pasado musulmán, mediante el restablecimiento de un imperio islámico en todo el Oriente Medio, África del Norte y partes de Europa. Los salafistas quieren ver a España como un estado musulmán, y por tanto debe ser conquistado para el islam.

   Al mismo tiempo, Noureddine Ziani, un imán marroquí, dice que es absolutamente necesario para aceptar los valores islámicos dentro de los valores europeos sustituir el término “judeo-cristiano” por la palabra “islamo-cristiano” para describir la civilización occidental.

AUTOR: Paul L. Williams

FUENTE: http://bitacorapi.blogia.com/2011/012501-la-reconquista-musulmana-de-espana-llega-a-su-fin.php

 

POSIBLES CONSECUENCIAS DE LA CONCESIÓN DEL VOTO A LOS INMIGRANTES.

 

EL INFORME ES ANTIGUO, SI, DE HACE UNOS AÑOS PERO LAS CIFRAS, QUE HAN IDO EN CLARO AUMENTO Y LOS HECHOS, LO HACEN PERFECTAMENTE ACTUAL Y ES….¡¡¡ATERRADOR!!.

INFORME
Concesión de voto a los inmigrantes: Posibles consecuencias.

Los extranjeros: ¿ árbitros de la política española ?

Según la nota de prensa emitida por el Instituto Nacional de Estadística el 25 de julio de 2006, relativa al Padrón Municipal – cuyos datos son, no obstante, provisionales – el número de extranjeros empadronados alcanza la cifra de 3,88 millones, lo que supone nada más y nada menos que el 8’7 % de la población española, sin contar a los no empadronados que, sin duda, elevarían la cifra de manera ostensible.

De estos extranjeros empadronados, el 23’58 % son ciudadanos de la Unión Europea –entre los que se contaría a los ciudadanos polacos, 1’17 % del total de extranjeros –.

El resto, el 76,42 %, proviene de países extra–comunitarios como Marruecos que, con un 13’77 % se encuentra a la cabeza de los países emisores, seguido de Ecuador con un 10’29 % y Rumanía con un 9’83 %.

Por Comunidades Autónomas, el área levantina es, en líneas generales, la zona que absorve más población extranjera, estándo encabezada la lista por las Islas Baleares, cuya población extranjera supone un 15,6 % de la población total, la Comunidad Valenciana – un 13,4 % respecto de la población total – y Murcia con un 13,3 %.

En cifras absolutas, en Cataluña habría algo más de 866 mil extranjeros empadronados, seguida por Madridcon más de 695 mil, – sin contar los polémicos 50 mil supuestamente no contabilizados por el INE –, la Comunidad Valenciana y Andalucía.

Es interesante notar que, aunque Andalucía cuenta con 462.700 extranjeros empadronados y las Islas Baleares con sólo 153.700, el porcentaje respecto a la población total es de 15’6 % y 5’8 % respectivamente.

Así mismo, aunque en Castilla-La Mancha hay 126 mil extranjeros empadronados y en la Comunidad Foral de Navarra sólo 54 mil, el porcentaje de extranjeros empadronados respecto a la población total es de 6,6 % y de 9,1 % respectivamente.

Como último ejemplo, en Cantabria hay 22.800 extranjeros empadronados que suponen un 4 % de la población, mientras que en Asturias hay 29.700 extranjeros empadronados que supndrían sólo un 2’8 %.

No pretendemos hacer aquí un análisis exhaustivo de los datos ofrecidos por el INE, sino poner de relieve el peso alcanzado en España, a todos los niveles, por la población extranjera, algo que no ha pasado desapercibido a los partidos políticos dominantes: La inmigración supone una bolsa de votos por explotar y todos han considerado la posibilidad de conceder el derecho a voto a los extranjeros.

Aunque resultaría muy interesante contar con un estudio sociológico profundo y completo sobre la población inmigrante que, entre otras cosas, tuviera en cuenta los contextos sociológicos, históricos y culturales del país de origen, así como los valores, concepciones y prejuicios de los inmigrantes, a fin de conocer mejor las posibles inclinaciones políticas de dicha población, sólo diremos que el inmigrante viene con un bagage ideológico y político concreto configurado o condicionado por sus experiencias históricas, colectivas o individuales, por su cultura, etc. que puede inclinar al inmigrante hacia una u otra tendencia ideológica o partidista en España, de manera que no está, necesariamente, “todo el pescado vendido”, como quizás algunos analistas y estrategas políticos anhelan.

No obstante, si en su país de origen el inmigrante puede sentirse inclinado hacia una u otra tendencia, o puede estar interesado por la política con vistas a mejorar el futuro de su país, en España es probable que no se sienta tan obligado a votar por aquella opción que considere mejor para el país receptor como tal, sino en tanto en cuanto es inmigrante: Es decir, que no votará pensando tanto en qué puede ser mejor para los ciudadanos españoles, sino en qué es lo mejor para él como ciudadano o trabajador extranjero.

Es por esto que el campo está abonado para la demagogia: Los partidos ya no competirán tanto por conseguir mejoras para los ciudadanos españoles, cuyo voto está ya decidido y condicionado por diversas experiencias, prejucios y concepciones pre–establecidas – algo que tiene mucho que ver con el dramático envejecimiento de la población –, sino que competirán por dar más privilegios y derechos a los inmigrantes, al constituirse en protagonista, incluso árbitro de las contiendas electorales, máxime si atendemos al elevado porcentaje de extranjeros presentes en nuestros municipios, Comunidades Autónomas y Estado, en general.

¿ Más derechos y privilegios para los inmigrantes en detrimento de los españoles ?

Efectivamente, los sectores que tradicionalmente habían centrado la atención y la estrategia electoral de los partidos políticos, – por constituir sustanciosas y nuevas bolsas de votantes–clientes por exprimir –, tales como las mujeres o los jóvenes, se verán cada vez más marginados y ninguneados por esta nueva fuerza electoral que constituyen los inmigrantes. Dado que el ciudadano extranjero no votará tanto en función a sus ideas políticas, como en función a lo que pueda obtener del gobierno del país receptor, los partidos políticos ampliarán y profundizarán cada vez más en las cesiones al colectivo inmigrante, generalmente, en detrimento del ciudadano español: Prioridad en la concesión de plazas en guarderías y colegios, en la adjudicación de pisos de protección oficial, ampliación de prestaciones sociales o de voto a los ilegales, ampliación del voto para Congreso y Senado, laxa concesión de ciudadanía, exenciones fiscales a los empresarios que contraten a inmigrantes o a mujeres inmigrantes, mayores ayudas a los inmigrantes emprendedores…

En definitiva, mientras que los inmigrantes serán objeto de las mayores atenciones por parte de los partidos políticos, ansiosos de hacerse con su decisivo voto, los españoles dejarán de ser los protagonistas de la política, ya no tendrán apenas peso para los partidos políticos a la hora de diseñar sus estrategias electorales, serán más un complemento que el objeto de la acción política, lo que indudablemente habrá de repercutir en sus derechos sociales, laborales, etc.

El envejecimiento de la población española contribuye decisivamente a este proceso: Los jóvenes son los activistas políticos y los que tienen todo un futuro por delante del que preocuparse por despejar amenazas a su supervivencia, además que, como trabajadores en activo, no se encuentran condicionados (amenazados) por el fantasma del impago de pensiones… El hecho de que gran parte del electorado español supere los sesenta años limita las posibilidades de movilización y organización cívica y política en defensa de los derechos sociales y laborales de los ciudadanos españoles.

A un nivel jurídico, el concepto de ciudadanía, se relativizará y banalizará tanto que perderá su sentido. La ciudadanía, tal y como la entendían griegos y romanos, se parecerá cada vez más al modelo de los bárbaros germanos o hunos, un simple aglutinamiento de clientes basado en la adhesión a uno u otro líder tribal, en este caso, a uno u otro jefe de partido, a cambio de asegurar botín.

Ni siquiera la ampliación de ciudadanía a todos los habitantes del Imperio Romano ejecutada por Caracalla?? tiene parangón con el proceso de relativización del concepto de ciudadanía española o europea, dado que, al menos, los dirigentes romanos tenían claras las raíces y valores que definían la identidad Roma y la excelencia de la Civilización romana.

Por su parte, más que “grupo de presión” inmigrante podemos llegar a una estrategia de presión muy similar a la llevada a cabo por los nacionalismos “clásicos”: Mientras que el “grupo de presión” tiende más a evitar un agravio, a establecer un equilibrio frente a otro grupo de presión contrario o a procurar cierta atención a un colectivo concreto, la estrategia nacionalista se ha caracterizado por agitar agravios reales o inventados, mantener una constante presión reivindicativa y ampliar cada vez más sus privilegios incluso hasta llegar a un desequilibrio brutal, – «asimetria» lo han venido a llamar –, en el que el supuesto o real agravio a enmendar no sólo ha sido reparado con creces, sino que se ha reparado a costa de agraviar o perjudicar a otros grupos o regiones.

Todo apunta a que ésta estrategia de exigencia–cesión, a cambio de privilegios para los que piden y poder para los que dan, se repita en España con los inmigrantes, estrategia articulada por una izquierda que, por un lado, considera que va a ser masivamente apoyada por los extranjeros y que, por otro, es consciente del peso electoral que tiene la población inmigrante precisamente en las comunidades autónomas sólidamente gobernadas por el Partido Popular en las que, además, apenas han podido consolidarse partidos nacionalistas de izquierda con los que el PSOE pudiera pactar para desplazar al PP del poder, un Partido Popular que, por su parte, no ha querido quedarse atrás en la tarea de granjearse el apoyo de los trabajadores extranjeros.

Dado que los grandes partidos de ámbito nacional, PSOE, PP e IU, están súmamente interesados en explotar ésta nueva bolsa de votantes, es muy probable que no dentro de demasiado, los extranjeros se conviertan en árbitros de la polítca española, especialmente a nivel local, e incluso a nivel de comunidad autónoma o estatal. Así, los partidos políticos estarán más preocupados por hacerse con el apoyo de éste jóven, dinámico y cada vez más numeroso colectivo inmigrante, de manera que es previsible que inicien una delirante carrera de concesiones de cada vez más y más derechos y privilegios a los extranjeros, en detrimento de los ciudadanos españoles que, como dijimos antes, ya no serán objeto prioritario ni del Estado de Bienestar ni de las propuestas de acción política y social diseñadas por los partidos políticos.

Suecia y la concesión del voto a los inmigrantes

Suecia se ha caracterizado caracterizdo siempre por su espíritu progresista y multi–cultural, así como por una generosa política de admisión de refugiados y de protección de los extranjeros. Respondiendo a éste espíritu, aunque también a una estrategia electoral, el gobierno social–demócrata concedió en 1976 a todos los extranjeros que hubieran residido en el país por lo menos tres años, el derecho a voto y a la candidatura en las elecciones municipales y provinciales, aunque el derecho de voto en las elecciones al Parlamento quedó reservado exclusivamente a los ciudadanos suecos. La estrategia electoral social–demócrata estuvo muy bien concebida, dado que poder estaba muy centralizado en Suecia y, en consecuencia, ni los municipios ni las regiones tenían apenas competencias o capacidad decisoria alguna. No obstante, la experiencia sueca puede servirnos de ejemplo a la hora de estudiar algunos de los efectos de la concesión del voto a los inmigrantes.

No obstante, no debemos perder de vista que, en el período de 1968 a 1970 vinieron a Suecia 166.000 ciudadanos extranjeros en total, de los que 100.000 fueron finlandeses” y que, todavía en 1996, “alrededor del 50% de todos los extranjeros en Suecia procedían de los demás países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia y Noruega)”, países que en 1954 habrían firmado un convenio de mercado común nórdico del trabajo. Tenemos, pues, que la llegada de trabajadores extranjeros a Suecia estaba regulada y que respondía a las complementarias necesidades de los distintos países, – Suecia necesitaba mano de obra para sus industrias y los países del entorno necesitan puestos de trabajo para sus ciudadanos –. Por su parte, ésta población inmigrante poseía un nivel de educación considerable, era más homogénea culturalmemte y, posiblemente, era más estacional que permanente. Sin embargo, el porcentaje de inmigrantes de países no pertenecientes al Consejo Nórdico o a la Unión Europea, se ha ido incrementando en los últimos años, lo que ha ido generando una serie de turbaciones, agravadas por el colapso del modelo de Estado social–demócrata.

Uno de los efectos del incremento de la inmigración, ha sido la aparición del fenómeno conocido como “white flight” o “huída de blancos” que ya sacude Holanda y Reino Unido: Muchos suecos han optado por abandonar barrios o ciudades conflictivas o por llevar a sus hijos a colegios con un procentaje menor o nulo de alumnado extranjero, en lo que la Fundación Blågula Frågor denomina “votar con los pies”, dado que una sociedad tan “políticamente correcta” como la sueca, no puede permitirse el lujo de mostrarse como insolidaria o xenófoba.

Sin embargo, muchos ciudadanos suecos han decidido romper con las convenciones y las rígidas y extravagantes reglas de lo “políticamente correcto” y han manifestdo democrática y cívicamente su protesta: Por ejemplo, en 1988 se celebró en Sjöbo un referendum sobre la acogida de inmigrantes en la provincia, en el que el 76% votó no. Por su parte, en las últimas elecciones de septiembre de 2006, partidos que reivindican los derechos de los ciudadanos suecos y alertan sobre los efectos nocivos y los desequilibrios que puede causar una inmigración excesiva o descontrolada, aumentaron significativamente su porcentaje de apoyo.

¿Hasta qué punto la concesión del voto a los inmigrantes, a nivel municipal y provincial, ha podido favorecer políticas cada vez más exigentes de discriminación «positiva» en aquellos municipios o regiones con una notable presencia de población inmigrante?

La huída de ciudadanos suecos de sus barrios o localidades, ¿es resultado de ésta política de discriminación «positiva» que les deja en una situación de exclusión y desventaja en favor de los inmigrantes, principales destinatarios del presupuesto municipal, de la inversión pública y de las prestaciones sociales?

El ciudadano español medio debería preguntarse qué ha ocurrido cuando ciudadanos de sociedades tan abiertas y tolerantes como la sueca o la holandesa se han visto obligados a huir, a abandonar sus barrios, escuelas o municipios apabullados por la masiva presencia de extranjeros, y cuando incluso los ciudadanos de las avanzadas, progresistas y multiculturalistas sociedades holandesa y sueca, han decidido organizar y manifestar su protesta contra los efectos de la presión migratoria.

La concesión del voto a los inmigrantes: El caso de los musulmanes.

“Dentro de unos años los musulmanes gobernarán Ceuta y Melilla por mayorías absolutas”.

Así de rotundo se mostraba Mansur Abdussalam Escudero, presidente de la FEERI y antiguo militante comunista, en una entrevista concedida a Webislam cuya lectura resulta súmamente reveladora. Para el presidente de la Federación de Comunidades Islámicas de España, La población musulmana crece tres veces más deprisa que la cristiana y dentro de 15 ó 20 años será mayoritaria en ambas ciudades, in sha Allah”. Y es que, según Ben Laden, el Islam vencerá o Occidente a través de los vientres de sus mujeres.

Por su parte, según AbdelQader Muhammad Ali, eurodiputado de Izquierda Unida por Melilla, en ésta Ciudad Autónoma el 40% de la población (…) es musulmana, tiene derecho a voto y compone una fuerza electoral muy importante”. Si a éste 40 % añadimos el 5,8 % de extranjeros, previsiblemente de origen fundamentalmente marroquí, que según el INE están empadronados en la ciudad de Melilla, la cifra de musulmanes censados en la misma se elevaría a un 45 % aproximadamente. No obstante, Abderramán Benyahia, secretario general de la Comisión Islámica de Melilla, eleva el porcentaje a más del 50 %, (Irujo, J. Mª. El futuro de Ceuta y Melilla: La presión de «nuestro» Islam El País, 12/09/05, recogido en la web Marruecos Digital).

Sea como fuere, la rotunda aseveración de Mansur Escudero no parece ser tan descabellada a tenor de las cifras señaladas.

Una de las acusaciones planteadas tanto por las asociaciones islámicas como por algunos musulmanes pertenecientes a partidos políticos o asociaciones culturales, es que los españoles no admiten la idea de que puede existir un islam español, plenamente integrado en la realidad española y por eso, les asusta la idea de que los musulmanes puedan tener un día una presencia decisiva: Para Mansur Escudero, “El estado español debe asumir, de una vez por todas, su parte de identidad islámica que le corresponde. Ese es su deber y su gran prueba”, y para AbdelQader Muhammad Ali, “ser español es una condición que puede muy bien reflejar la realidad islámica, si tenemos en cuenta los ocho siglos de permanencia del Islam en Al Andalus”. ¿Cómo interpretar el concepto de “realidad islámica” esgrimido por los musulmanes españoles? ¿Estámos ante una nueva “realidad nacional” o “nacionalidad histórica”?.

Lo cierto es que en las reivindicaciones musulmanas pueden encontrarse diversos elementos que caracterizan a los moviemientos nacionalistas, desde el agravio histórico (Reconquista, conquista de Granada por los Reyes Católicos, expulsión de los moriscos, el legado andalusí, etc.) hasta la reivindicación lingüística como es caso del árabe en Ceuta y del tamazight en Melilla.

En este sentido, ante el debate en torno a la conversión de Ceuta y Melilla en Comunidades Autónomas y las consiguientes reformas estatutarias, es significativo que los partidos musulmanes Unión Democrática Ceutí y Coalición por Melilla, junto con la Federación Ceutí e Izquierda Unida presentaran una ponencia en la que reivindicaran“la protección y reconocimiento de la identidad étnica, lingüística y cultural de todos los melillenses y ceutíes”. (Noticia recogida en Verde Islam del 18/06/2006).

De hecho IU–ICV planteó, con éxito, ante la Comisión de Educación y Ciencia del Congreso de los Diputados, una proposición no de ley relativa al fomento de la cultura tamazight, discrimanada según Gaspar Llamazares, para el cual ésta iniciativa ha de servir “para empezar a que haya (sic), al menos, un reconocimiento cultural que empiece por la lengua” (Verde Islam, 22/06/2006). ¿Que empiece por la lengua? ¿Y por dónde habrá de acabar?. Parece que estámos ante un nuevo episodio de nacionalismo basado en la táctica del agravio histórico y de la presión–cesión abierto de nuevo por la izquierda.

Las palabras de AbdelQader Muhammad Ali, compañero de partido de Llamazares, resultan en éste sentido profundamente reveladoras: “Los musulmanes de Melilla ¿se sienten españoles culturalmente? Esa es una (sic) interrogante que habría que trasladar a los musulmanes o al menos a sus representantes”.

Lo cierto es que, a pesar de haber luchado en los años ochenta por obtener la nacionalidad española, como señala Mansur Escudero, “la gran mayoría de los musulmanes residentes en España son marroquíes o de origen marroquí.y no hay que olvidar queMarruecos tiene una vocación imperial que hace parte de su ser como estado y naturalmente tiende a expandirse por todos los lados: Sur, Este, Oeste y Norte”, “de ahí que se tenga la sensación en estas ciudades de que, tarde o temprano, España las cederá a Marruecos, sobre todo cuando la mayoría aplastante de la población sea musulmana”.

No obstante, para Mansur Escudero resulta más interesante que una clase política musulmana gobernante (en Ceuta y Melilla), aparentemente independiente de Marruecos, mantenga vivas las reivindicaciones marroquíes”, para que “éstas reivindicaciones produzcan lo que ya producen hoy, y por otro lado colaboren a servir a los intereses económicos de Marruecos”:A Marruecos lo que le importará entonces no es tanto la ‘devolución’ de las ‘ciudades ocupadas’ como su control político” yasí,“no abrirá el dossier de Ceuta y Melilla”.

Resulta muy interesante destacar que la estrategia de presión musulmana, estimulada por la izquierda española, se plantea tanto como en forma de petición como en forma de coacción: Para Abdelmu’min Aya, sucesor de Mansur Escudero al frente de Verde Islam, “El día que los musulmanes españoles se den cuenta de que no necesitan al Estado sino que es el Estado el que les necesita a ellos demostraremos haber llegado a nuestra etapa de madurez”-, es decir,que mientras el Estado español ceda, no tendrá que preocuparse ni de Marruecos ni del islamismo radical. ¿Otra vez unos agitan el árbol y otros recogen las nueces?.

Y es que, según Abdelmu’min Aya, “estámos en yihad”, aunque recomienda que “los que están en taqiya (disimulo, ocultamiento) que sigan así; los que no, que tomen la calle. Que se den cuenta de que son miles”… Para muchos , Mansur constituye la cara amable del Islam español, pero los elogios a él dirigidos por alguien que afirma que estámos en yihad y que incita a los miles de musulmanes a tomar las calles, nos obligan a reconsiderar algunas posturas: Mansur me quiere con locura, como yo a él. Él es un santo”.

Sin embargo, esta especie de “nacionalismo andalusí”, como el nacionalismo catalán o vasco, parecen retroalimentarse:Para Abdelqader Muhammad Ali“como musulmanes españoles tenemos todo el derecho a sentirnos insatisfechos, porque hay evidencias históricas que nos legitiman, permitiéndonos situar el listón lo más alto posible”

Según Mansur Escudero: “Hay en España, entre algunos musulmanes españoles, la tendencia a considerar a Andalucía como el Magreb Norte, un poco como pasa en Euskadi con los territorios vascos de Francia. Sé incluso de un musulmán andaluz que en un congreso celebrado en Inglaterra hace unos años se presentó así, como del Magreb Norte, y así constaba en todos los sitios (…)”

Y es que, si para Mansur Al Ándalus seguirá siendo Al Andaluz para los musulmanes de todas las épocas”, Abdelmu’min Aya resulta mucho más explícito: “Andalucía será dentro de algún tiempo un paisaje islámico bajo la férula de Marruecos”, asegura el Presidente de la Academia de Jurisprudencia Islámica Española.

De hecho, ante la mención hecha por Verde Islam a las predicciones del alquimista medieval Yabir sobre el ‘retorno’ del Islam a España en torno a cinco siglos después de la pérdida de Granada, Mansur responde: “El hecho de que se firmase un acuerdo de colaboración entre los musulmanes españoles con el estado español, cinco siglos justos después de la pérdida de Granada, puede ser y no puede ser significativo”, y es que, como asevera José Luis Rodríguez Bazán entrevistador de Verde Islam, los musulmanes, especialmente los conversos,”se fueron a Granada como lugar simbólico por donde comenzar a reislamizar España”, a lo que su entrevistado, en este caso Abdelmu’min Aya, responde que, efectivamente, “el campo andaluz es una mina a la hora de islamizar esta tierra”.

Según el artículo “El Islam crece a hurtadillas” publicado en la eidición digital de El País, de 15 de enero de 2006, la comunidad marroquí alcanza ya las 40.000 personas”, – sin contar, por tanto a los conversos y musulmanes de otras nacionalidades –,en Granada, “la población de religión musulmana puede oscilar entre 15.000 y 17.000”, mientras que “la población musulmana en Algeciras, (…) puede alcanzar ya las 10.000 personas”. Un caso significativo, mencionado en el artículo, es el caso de Linares, donde la comunidad pakistaní alcanza los 400 miembros, si bien supone ¡¡ el 24 % de la población !!. Sin duda, “el campo andaluz es una mina a la hora de islamizar esta tierra”.

En una entrevista publicada en LIbertad Digital el 15 de septiembre de 2006, Gustavo de Arístegui, señala que los islamistas llaman a esta estrategia, “la política del pie en el dintel” y menciona las declaraciones recogidas por un equipo de investigación de Telecinco de varios musulmanes del barrio granadino de Albaicín: Si habían sido capaces de conquistar este importante barrio, eran absolutamente capaces de conquistar la ciudad y después, todo al–Andalus.

Y es que ya decía Abdelqader Muhammad Ali, que los musulmanes con DNI español, – esos que el eurodiputado de Izquierda Unida por la Ciudad de Melilla no tiene muy claro que se sientan españoles, aunque estén súmamente interesados en disfrutar de los beneficios que la ciudadanía española les reporta –, “tienen todo el derecho del mundo a sentirse insatisfechos y a poner el listón muy alto”: ¿De la “normalización” lingüística a la integración de una Andalucía islamizada en el Magreb Norte, quizás? ¿Y si tenémos en cuenta que las fronteras al–Andalus llegaron a Toledo y Zaragoza? ¿Qué entiende Abdelmu’min Aya como pago de la “deuda histórica”? ¿Qué cesiones políticas, jurídicas, económicas o territoriales esperan los musulmanes que haga el Estado español?.

Por su parte, teniendo en cuenta el porcentaje de población musulmana, española y sobre todo extranjera, existente en ciudades como Ceuta, Melilla, Algeciras, Granada o Linares ¿Qué escenario abriría la concesión del voto a los inmigrantes?

Una vez más, las declaraciones de Abdelqader Muhammad Ali son enormemente significativas:

“Actualmente hay en Europa más de quince millones de musulmanes europeos. Europa no puede seguir ignorando esa realidad” […] . Si los musulmanes europeos se organizaran podrían tener representación política, porque (las elecciones europeas) son las únicas elecciones que permiten al candidato presentarse desde cualquier punto de la geografía europea. Si el voto musulmán europeo se aglutinara…”

Muchos musulmanes de nacionalidad española, prefieren trabajar en el seno de los grandes partidos, para regocijo de los mismos, muy preocupados por presentar unas impeclables credenciales multiculturalistas, si bien las exigencias islamistas parecen llegar a niveles insospechados: Verde Islam informaba con alborozo, el 19/09/2006, que los partidos catalanes ya incluían candidatos de origen árabe en sus listas, aunque señalaba que CiU, que habría incorporado al médico de origen Jamil Ajram, no podía “ presumir del mismo calado intercultural que el de los socialistas o los ecosocialistas, porque Ajram es de confesión cristiana”.

Ante éstas palabras, me gustaría señalar, permitiéndome un pequeño excurso, que la alianza islamo–progresista está perfectamente engrasada:

Además de seguir dedicándose a dar credenciales de buena conducta democrática y ciudadana, éste párrafo explicita la estrategia forjada entre ambas fuerzas socio–políticas:

Por un lado, los progresistas incitan a los demás partidos a incluir candidatos árabes, pero preferiblemente musulmanes, y éstos, por su parte, dejan claro que los progresistas son los más multiculturales y solidarios con la causa e intereses musulmanes.

Por otro lado, vemos reducido el concepto de multiculturalismo: Sólo se es multicultural si se respeta, ampara y promueve la cultura islámica, orillando en éste caso a los sirios de confesión cristiana que forman parte sustancial de la cultura árabe, de hecho, de una manera mucho más genuina y original de lo que consideran los islamistas.

Hecha ésta observación, seguiremos donde lo dejamos: Si es cierto que, de momento, muchos musulmanes españoles prefieren trabajar en el seno de los grandes partidos, también es cierto que allí donde tienen cierta fuerza, crean partidos para encuadrar al electorado musulmán como es el caso de Unión Democrática Ceutí y la Coalición por Melilla.

¿Qué pasaría si se concede el voto a los inmigrantes, y por tanto a los musulmanes?

¿Votarían a los partidos tradicionales españoles o crearían partidos de corte musulmán?

Si, como anhela Abdelqader Muhammad Ali, los musulmanes se organizaran políticamente para mostrar a los europeos o a los españoles que son una realidad a tener en cuenta, podrían pasar dos cosas:

a) Desarrollarían posiblemente una estrategia de presión sobre los partidos o los gobiernos municipales y autonómicos para obtener cada vez más derechos y privilegios, o icnluso para plantear reivindicaciones cada vez más exigentes.

b) Podrían organizarse como partidos y alcanzar el poder en ciudades y / o comunidades autónomas como Ceuta, Melilla, Granada, Linares, Algeciras…

Como ya adelantamos más arriba, no podemos olvidar que la población inmigrante trae sus propias experiencias e ideas políticas, y por ello no podemos ignorar que el Partido Justicia y Desarrollo cuenta con un importante apoyo entre la población marroquí, y que aunque representa al islamismo moderado, no deja de coincidir con el más radical movimiento e ilegalizado Justicia y Espiritualidad de Yasim, – cuya legalización reclamó Mansur Escudero cuando era presidente de la FEERI, el cual también invitó a su hija, Nadia Yasim a hablar en la sede de la Comisión Islámica sita en Almodóvar del Río –, en torno a reivindicaciones como la arabización total de la educación y la administración o la aplicación de la sharia, o lo que es lo mismo, en cuanto la potenciación de las «referencias culturales islámicas», como las denomina Juan José Escobar en su artículo “Los islamistas en el reinado de Mohamed VI”, publicado en Política Exterior de mayo/junio de 2001.

¿De qué manera podrían entonces los musulmanes de Ceuta y Melilla emplearel manifiesto firmado por los partidos musulmanes y la izquierda por el que se exigía“la protección y reconocimiento de la identidad étnica, lingüística y cultural de todos los melillenses y ceutíes”? Puesto que para los islamistas la aplicación de la sharia y la arabización de la educación y la administración constituyen «referencias culturales islámicas», dado el apoyo con que éstos partidos cuentan entre la población marroquí y dado que la población musulmana en Melilla, por ejemplo, es fundamentalmente de origen marroquí y constituiría alrededor del 50 % del electorado una vez se concediera el voto municipal y autonómico a los inmigrantes… ¿Cabría la posibilidad de que en Melilla alcanzara el poder un partido de corte islamista? ¿Podría incluso llegar a aplicar la sharia en ésta ciudad española? ¿Podría aplicarse indirectamente, sin necesidad de promulgarla como ordenamiento jurídico, a través de leyes que, por ejemplo, restringieran el consumo o venta de alcohol? Teniendo en cuenta que las políticas lingüísticas aplicadas por nacionalistas e izquierda en Comunidades Autónomas como Cataluña, donde las constantes denuncias de vulneración de la Constitución Española o los derechos culturales de los castellano–hablantes no han impedido dicha aplicación, ¿podría un gobierno islamista, a tenor del manifiesto suscrito por partidos musulmanes y de izquierda, forzar la arabización o bereberización de la educación o la administración de ciudades como Melilla, Ceuta, Granada o Algeciras?.

Las contínuas cesiones de la izquierda al colectivo musulmán, – mientras se recortan las ayudas al colecivo católico –, recuerdan al proceso de cesiones que durante las últimas décadas se vienen haciendo a los nacionalistas vascos y catalanes. El caso catalán es, en este sentido, muy significativo: Ante la cesión, el nacionalismo, lejos de moderarse, ha radicalizado en sus planteamientos y actitudes, planteando exigencias cada vez más desorbitadas y grotescas, siempre en detrimento del resto de las comunidades autónomas que ven reducidas las inversiones del Estado en las mismas, lo cual ha de repercutir necesariamente en el conjunto de los ciudadanos españoles.

El musulmán, constituye uno de los colectivos mejor organizado y más cohesionado, y se ha dotado, además, con ayuda de conversos y comunistas, de un discurso victimista e irredentista en la línea de los nacionalismos periféricos clásicos. Llegará el día en que, como los castellanos residentes en Cataluña, los españoles residentes en algunas ciudades del Sur, tendrán que arabizarse e islamizarse si quieren disfrutar de los mismos derechos y prestaciones que la mayoritaria población musulmana empadronada en las que fueran sus ciudades.

Conclusiones: ¿Nos convertiremos los españoles en ciudadanos de segunda?

La concesión del voto a los inmigrantes puede convertir a los mismos en protagonistas fundamentales de la acción política, económica y social de los partidos políticos, en detrimento de una desorganizada y apática ciudadanía española que considera que los recursos públicos son ilimitados.

El colectivo inmigrante, como tal colectivo o como grupos culturales definidos, planteará cada vez más y más exigencias, consciente de su decisivo papel de árbitro en las contiendas electorales.

Los partidos políticos se verán obligados a ceder ante las exigencias planteadas por los inmigrantes, si quieren contar con su apoyo en las elecciones.

Como ya dijimos más arriba, las estrategias electorales y las acciones sociales, económicas, jurídicas, etc. de los partidos se centrarán en los inmigrantes, quedando desplazados otros colectivos, antes prioritarios, como las mujeres, los jóvenes o los parados de larga duración.

Esto implica que los ciudadanos españoles verán lesionados y mermados sus derechos a recibir prestaciones sociales, mejoras salariales y reducido el presupuesto a ellos dedicados, a manos, no ya de ciudadanos de otra comunidad autónoma del Estado espñaol, sino a manos de extranjeros que ni siquiera tienen la ciudadanía española.

Precisamente, el valor jurídico y práctico que tiene para los españoles la figura y concepto de ciudadano se verá desvirtudo y vaciado de contenido, dado que es previsible que una de las principales exigencias de los inmigrantes sea la generosa y amplia concesión de la ciudadanía española a una población en constante crecimiento y apenas integrada en la cultura receptora.

La conservación de una identidad cultural muy definida, y las exigencias y reivindicaciones planteadas en torno a la protección, promoción y “normalización” lingüística, cultural o religiosa por parte de las administraciones públicas, puede llegar a poner en serio peligro la conservación de la cultura de la sociedad receptora.

En definitiva, la concesión del voto a la cada vez más numerosa población inmigrante puede dejar sumido al español a la categoría de ciudadano de segunda y a minoría cultural en su propio país: A estos fenómenos, cuando han ocurrido en países del Tercer Mundo, se les ha denominado discriminación social y económica racista y genocidio cultural.

Ya dijimos que, incluso una ciudadanía tan caracterizada por su espíritu solidario y progresista como la sueca o la holandesa, ha tomado conciencia de sí misma y se ha organizado para defender sus derechos sociales, laborales, salariales, de seguridad, culturales, o lo que es lo mismo, se han decidido a recuperar el lugar que les corresponde como ciudadanos suecos que son.

El equilibrio entre las necesidades de los puebles desfavorecidos y las necesidades de los ciudadanos de las sociedades más avanzadas pasa, en primer lugar, por establecer una Fórmula Migratoria Sostenible que permita el desarrollo de los países emisores sin lesionar el desarrollo y los derechos de las economías y los ciudadanos de los países receptores.

Ante el manifiesto desequilibrio producido por una pésima gestión del fenómeno migratorio, se hace preciso reivindicar dicha Fórmula Migratoria Sostenible beneficiosa para todos, así como exigir el respeto al concepto y figura jurídica de ciudadanía y a los derechos sociales, económicos, culturales, etc. derivados de la misma.

De mantenerse dicho desequilibrio y seguir vulnerándose y nadificándose la figura jurídica de ciudadanía, los ciudadanos europeos corremos el riesgo de padecer, en nuestra propia polis, en nuestra propia República, la discriminación, la merma de nuestros derechos sociales y económicos, la exclusión y un lento genocidio cultural, lingüístico, religioso y, por qué no, étnico.

España se encuentra, en este sentido, especialmente expuesta, dado que puede llegar a generarse un fenómeno que podríamos llamar “irrdentista”, estimulado por la izquierda y por ciudadanos españoles conversos al Islam, y que podría encontrar eco entre la numerosa población musulmana, generalmente concentrada en ciertas ciudades y regiones españolas. Las exigencias de carácter cultural, lingüístico, religioso e incluso territorial, basadas en conceptos políticos como “nacionalidad histórica”, “deuda histórica”, “normalización lingüística”, “protección cultural y étnica” o “discriminación positiva”, y la constitución de consistorios municipales dominados políticamente por musulmanes o de gobiernos regionales condicionados por formaciones políticas musulmanas, podría implicar la aplicación de políticas desiguales o abiertamente discriminatorias para con la población española autóctona, que podría llegar a tener, en caso de ser minoritaria, la condición de dimmí o protegido, con la consiguiente desigualdad jurídica y merma de derechos.

POR FAVOR, LEE, MEDITA Y MANDA ESTE INFORME A TODOS LOS AMIGOS Y TODO CIUDADANO ESPAÑOL PREOCUPADO POR SU FUTURO, SU DERECHO, SU CULTURA Y SU LIBERTAD. GRACIAS.

LOS COSTES DE LA INMIGRACIÓN.

 

Es muy importante entender algo. En economía política hay una ley básica: todo lo que se subvenciona se obtiene en mayor cuantía que en un equilibrio normal de mercado. Este complejísimo y vasto marco político, económico y cultural de subvenciones, ayudas directas, organismos asistenciales gubernamentales y para-gubernamentales, exenciones de impuestos, cheques, tratos preferenciales, acceso a servicios e infraestructuras públicas desigualmente financiados, etcétera, puesto intencionadamente en pie por las élites en todo «Occidente», es un gigantesco mecanismo de fomento y sostenimiento de los mal llamados «flujos migratorios» (sustitución demográfica). Nada ocurre por azar.

No puedo hacer calculos, no muchos pueden, pero es evidente que sin estos salvajes saldos favorables, al igual que sin el entramado legal facilitador y sin la asfixiante cultura inmigracionista y multiculti dominante, las mareas de inmigrantes-colonizadores-neoesclavos no tendrían ni las astronómicas dimensiones actuales ni la capacidad de permanencia que demuestran.

El simple acceso «en igualdad de condiciones» (sic) a servicios e infraestructuras públicas tan desigualmente financiadas por unos y otros, y tan desarrolladas con anterioridad a la llegada del foráneo, supone una forma de fortísima subvención. Una transferencia sangrante de riqueza del contribuyente nativo a las poblaciones que lo sustituyen demográficamente. Insisto: dejando al margen las exenciones de impuestos o todas las ayudas directas públicas o privadas que se proporcionan bajo decenas de formas distintas.

Nada menos que un ultra-liberal neoclásico de la Escuela de Chicago como Milton Friedman, inmigracionista doctrinario, avisaba hace casi cuarenta años de que no se puede tener estado asistencial y fronteras abiertas simultáneamente, que ha de ser lo uno o lo otro, porque las estructuras del estado asistencial ejercen de tarro de miel para cientos de millones de personas del planeta que, externalizando gran parte de sus costes en esas estructuras abrumadoramente sostenidas por las poblaciones autóctonas, pueden competir con ventaja con dichas poblaciones nativas. Dicho de una forma sencilla: gracias a esa externalización de costes sí les sale a cuenta emigrar. Nada que ver, por tanto, con los pequeños y limitados movimientos de poblaciones del pasado (pequeños en comparación) que no gozaban en absoluto de dichos incentivos.

Y ahora súmensele a lo anterior las prestaciones sociales no contributivas, las bolsas de comida de las que se abusa desvergonzadamente, el acceso a las viviendas de protección oficial, los grupos de presión subvencionados, el activismo de ultraizquierda, la caridad privada vergonzosamente volcada con el foráneo, las ayudas escolares, las exenciones de impuestos a sus empresas, la preferencia en las guarderías públicas, la concesión de la nacionalidad devenida en trámite, la reagrupación familiar de hasta diez individuos por residente… todo lo que pueda imaginarse y más.

Es un proceso perfectamente orquestado por las clases dirigentes del que los diferentes grupos que las integran obtienen, todos ellos, distintos beneficios: ideológicos para los activistas endófobos de la ultraizquierda y/o el mundialismo, políticos para los dirigentes convencionales, que se compran una nueva clase cautiva de votantes, y económicos para la alta plutocracia y el sector bancario, que abaratan el trabajo, endurecen sus condiciones y obtienen nuevos siervos a los que endeudar. Los beneficios son todos privatizados, mientras que los perjuicios, en forma de destrucción étnica, desplazamiento y «white flight», sustitución demográfica, tensiones sociales, criminalidad disparada, capacidad adquisitiva media en descenso (reconocido por la OCDE), condiciones de trabajo cada vez más endurecidas e impuestos leoninos para financiar al Leviatán recaen muy especialmente sobre las clases medias y las humildes. Justo las más desarticuladas políticamente, las menos conscientes culturalmente, las menos formadas, las más manipulables, las menos conectadas con el poder, las menos influyentes, en suma, las más débiles. Las mismas que son psicológicamente adoctrinadas día tras día para que aceleren su proceso de aculturación y autodestrucción étnica a través de la nueva religión del multiculturalismo y el mestizaje (y de toda clase de vicios: el tittytainment). Así no habrá nunca reacción posible que ponga en peligro el andamiaje del Sistema, que quedará blindado sin remedio.

EL VERDADERO «CHE» GUEVARA.

 

El verdadero Che Guevara

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Los defensores seculares de terroristas y tiranos buscan de cualquier forma justificar sus desmanes, excesos y crímenes. El comunismo internacional, se convirtió en la tiranía más férrea del siglo pasado.

Todos ellos creyeron que sus acciones por muy violentas que fueran siempre iban a ser necesarias para obtener su logros. Por lo tanto, puede justificarse sin que siquiera les remuerda la conciencia, los ajusticiamientos en masa perpetrados por el Che Guevara, Raúl Castro y otros durante los primeros meses de la Revolución Cubana. Si cayeron inocentes, no importa, porque redundo en beneficio del propósito revolucionario.

Al ejercer de abogados del diablo, claro esta, mencionan figuras egregias de la historia como Sarmiento, Bolívar y San Martín.

La mención se hace a vuela pluma sin citar fuentes históricas, cifras, circunstancias, ni otros detalles que valgan a la comparación. Pero caen en una trampa porque un crimen es un crimen, sea quien sea quien lo cometa y emplear palabras como «extirpar» para suavizar con un eufemismo, como si se tratara de un grano, el hecho perpetrado, que no es otra cosa que un asesinato, no establece distinciones entre quienes emplean tales métodos de represión y violencia.

Cabe preguntarse que si se justifica que alguien como el Che realice ajusticiamientos en masa sin siquiera mediar un juicio, se puede justificar también los ordenados por Stalin o Mao TseTung, Todos se dedicaron a «extirpar» a quienes calificaban de «traidores» y «enemigos de la patria». (Como si creyeran en la Patria)

Lo que no podemos es justificar a unos y condenar a otros. La tiranía tiene muchas caras pero un solo propósito: la perpetuación del poder. Sean o no positivos para quienes siguen viviendo los resultados de cualquier crimen, no podemos condonarlo ni justificarlo.

La muerte del Che conllevó la clásica moraleja de que el crimen se paga. Al Che lo ajusticiaron con su propia receta. En el caso del Che, la CIA lo quería vivo. El Che vivo era muy valioso. El Che muerto, por el contrario, se convertiría en un mártir valioso para el comunismo internacional.Pero el Presidente de Bolivia hizo caso omiso a la pataleta de la CIA. Evidentemente, el no estaba a su servicio.

Centenares de «izquierdistas» acuden cada año a rendir tributo al líder mitológico en el poblado de Vallegrande donde lo enterraron hace 30 años.Los militares bolivianos intentaron organizar merecidamente su propio tributo al centenar de soldados que murió combatiendo a la guerrilla del Che. Pero el sorprendente homenaje a su enemigo, ahora agigantado por el fervor de sus admiradores, no ha sido prohibido ni obstaculizado.

Lo lamentable es también que en Cuba no se permite que se rinda un humilde homenaje a los inocentes que murieron «extirpados» (algunos a sangre fría por su propia mano) en la ola ciega de fusilamientos que desato el Che Guevara en los predios de la Fortaleza de La Cabaña.

EL CHE GUEVARA: UN SÍMBOLO DECADENTE

Una crítica a sus biografías.

Dentro de cada rebelde hay un tirano tratado de salir. Nadie se ajusta mejor a esta definición que Ernesto «Che» Guevara. Fue el Ayatola Komeini de la revolución cubana, un asceta que convirtió su propia afición a la renunciación en un imperativo moral para los demás. Un mundo gobernada por Guevara hubiera sido tan divertido como la Ginebra de Calvino.

Es típico de la frivolidad de la juventud del mundo occidental el haber convertido a este inescrupuloso pedante en un símbolo ‘pop’ por el sólo hecho de que usaba boina, le tenía aversión al baño y resultaba fotogénico desde ciertos ángulos. Esta juventud no conoce sus sanguinarias ideas ni le interesan. Desde su punto de vista, cualquier joven que haya derrocado a un gobierno por la fuerza y en nombre de la justicia debe de ser un héroe.

Para ser justo con Guevara, él no tiene la culpa de ser tan mal comprendido por los estudiantes occidentales. Nunca se preocupó por ocultar ni sus ideas ni sus acciones. Pero, pese a su enorme seriedad, en el fondo compartía la frivolidad moral e intelectual de sus admiradores occidentales. Estos dos biógrafos alegan que tenía una insaciable curiosidad intelectual. Pero no hay ninguna prueba de que se haya dignado a reflexionar, aunque fuera un poco, sobre las causas de los crímenes de Stalin y de Mao. Tampoco se detuvo nunca a meditar sobre las fuentes del poderío económico, cultural y militar de Estados Unidos. No le pareció necesario. De joven, llegó a la conclusión de que la fuente de la riqueza de Estados Unidos y Europa era la explotación, y se mantuvo aferrado a esa estupidez hasta el final. Era la única fórmula que le permitía asignarse a sí mismo un papel providencial en la historia. De otra forma, se hubiera tenido que contentar con una simple práctica de la medicina, para la que no tenía ninguna vocación.

Estas largas biografías son el fruto de una diligente investigación y, aunque hay diferencias entre ellas, la imagen que emerge es básicamente la misma. Castañeda es mucho más informativo que Anderson en relación con ideas económicas de Guevara. Anderson lo es en relación con su infancia y su juventud. Castañeda ubica a la segunda esposa de Guevara, Aleida March, como miembro de la alta clase media. Para Anderson es la hija de un campesino. Castañeda menciona los hijos ilegítimos de Guevara, Anderson no hace referencia a los mismos. Pero ambos concuerdan en las características fundamentales de la vida y la obra de Ernesto Guevara.

Aunque sus dos padres provenían de una familia relativamente empobrecida de la oligarquía argentina, Guevara nunca conoció la verdadera pobreza y tenía la auto confianza de los que nacen en una elite. Sufrió de asma desde muy temprano y esto trajo dos consecuencias. En primer lugar, le garantizó el amor y la ansiosa preocupación de su madre, que fue, con mucho, la mujer más importante de su vida. En segundo lugar, le dio determinación para sobreponerse a las dificultades que encontrara en su camino. Pese al asma, se convirtió en un deportista y nunca cedió ante sus limitaciones físicas.

Durante el resto de su vida fue notablemente poco autocrítico. Aceptó la evaluación de su madre sobre su propia persona y creyó que lo que hacía era justo porque era él quien lo hacía. Hasta el fin de sus días, sobrestimó burdamente la importancia de su propia voluntad en la transformación del mundo que lo rodeaba. Su vanidad y su delirio de grandeza lo llevaron a la destrucción. A la que también arrastró a otros.

Como deja bien clara la narración de Anderson, Guevara desarrolló desde muy temprano la consciencia de su propia importancia. Cuando estuvo en dificultades durante sus juveniles vagabundeos por América Latina, no dudó en estafar a la gente que se cruzaba en su camino.
Consideraba su propia falta de honestidad como una diversión, no como una debilidad moral.

Después de todo, era él quien estaba siendo deshonesto. Posteriormente, su excesiva puntillosidad en cuestiones de dinero, en la que había una gran dosis de esnobismo moral e intelectual, se convirtió en el rasero con que medía a los demás.

Guevara siempre se consideró a sí mismo como un modelo.
Llamarlo un pensador de segunda sería excesivamente generoso. Su concepción económica fundamental, que toda ganancia personal debería de ser eliminada de la vida económica, es una idea estúpida que ni siquiera es original. Quizás sea excusable en un adolescente. Ciertamente es imperdonable en un adulto. Y solamente un monstruo moral estaría dispuesto a matar en aras de semejante ideal.
Guevara era ese tipo de monstruo. Era demasiado egoísta como para que la experiencia le hiciera cambiar de ideas. Soñaba con la creación de un Hombre Nuevo que, por supuesto, lo tendría a él como su maestro. Todos los hombres del pasado, desde el inventor de la rueda hasta Shakespeare, Newton y Mozart no satisfacían sus rigurosas exigencias.

Estas dos biografías dejan claro que durante la crisis cubana de los cohetes, Guevara estuvo a favor de la guerra nuclear. Guerra que, por supuesto, hubiera provocado la muerte de decenas de millones de norteamericanos y la aniquilación del pueblo cubano.


Pensaba que era deseable porque, sobre esa base de cenizas, se hubiera podido construir un mundo mejor. No sentía la más mínima vacilación al hablar a nombre de los millones de cubanos que serían inmolados. Guevara pensaba de la misma forma que Pol Pot.


Si terminó matando a muchas menos inocentes que el camboyano, no fue por falta de esfuerzo. Después de todo, estaba entusiasmado con la guerra de Indochina y hubiera gozado al ver dos, tres y muchas Cambodia en todo el mundo. La diferencia entre él y Pol Pot es que nunca estudió en París.

Los dos biógrafos se afanan por rescatar algo de esa vida desastrosa y repulsiva. Cualesquiera que hayan sido sus atractivos personales, un hombre que pueda haber defendido seriamente la muerte de todo un pueblo (teniendo casi la posibilidad de hacerlo realidad) tiene que ser de una indescriptible vileza. Lamentablemente, los autores no se animan a decirlo. Contradice demasiado ese clisé publicitario de nuestra época: que Guevara era un hombre fundamentalmente bueno y generoso. Y cuya imagen permite hacer excelentes carteles. Ninguno de los autores llama la atención sobre el hecho de que Guevara adoptó una posición violentamente antianortemericana y pro-soviética sin saber nada de la historia, la economía, las condiciones de vida o la cultura de ninguno de los dos países. Si Guevara se desilusionó con la Unión Soviética fue porque había dejado de ser suficientemente radical. Sus sueños eran El Gran Salto Adelante y la Gran Revolución Cultural Proletaria, con sus millones de víctimas.

La ambivalencia hacia Guevara es particularmente notable en el libro de Castañeda. Es como un viejo comunista que finalmente ha aceptado que Stalin mató a decenas de millones pero que trata de rescatar algo del inmenso naufragio y habla de éxitos en la salud o en la educación pública. Castañeda es un hombre de la izquierda y, por lo tanto, no puede aceptar que la visión de Guevara sea básicamente errónea. Su ambivalencia esta bien ilustrada en las páginas 188 y 189 de su libro donde describe los efectos de los escritos de Guevara en la juventud de su tiempo. En la página 188 leemos:

«Che no tenía razones para sospechar el impacto que tendrían (sus escritos) en miles de jóvenes estudiantes universitarios en los próximos treinta anos, mientras marchaban alegremente hacia la
masacre. … ningún autor debe de ser considerado responsable por la sagacidad o falta de sagacidad de sus lectores».

Pero en la página 189 leemos:

«El Che le dio a dos generaciones de jóvenes los instrumentos de esa fe (en la revolución), y el fervor de esa convicción. Pero también tiene que ser considerado responsable por la sangre y las
vidas de esas generaciones decimadas».

Estas citas contienen otra equívoco. Porque los jóvenes universitarios no sólo marchaban a ser masacrados sino también a masacrar. Guevara pensaba (como cita posteriormente el mismo Castañeda) que era necesario tener un «inquebrantable odio por el enemigo, el que empuja al ser humano más allá de sus limitaciones naturales, convirtiéndolo en una máquina de matar fría, violenta, efectiva y selectiva.» Y no sólo eso. Ese odio asesino era el prerrequisito indispensable para construir un mundo mejor. Si Castañeda considera esto como noble, no quiero ni imaginarme que puede considerar innoble.

¿Cómo pudieron ver en Guevara algo más que un inescrupuloso fanático?
La respuesta no está en ninguno de estos dos libros. Pero ambos contienen suficiente información como para dejar claro que Ernesto Guevara fue uno de los más implacables enemigos de la libertad del siglo XX.

Fuente: National Review, septiembre 15, 1997.

 
EL CHE: UN ASESINO SIN CAUSA

La Banda invasora del Che sólo trajo dolor y muerte al pueblo boliviano.

Era el 9 de Octubre de 1967 cuando el Che Guevara llevaba once meses tratando de llevar la revolución a Bolivia. Estaba convencido que allí, en un pueblo débil tras la revolución comunista de 1952, podría triunfar su guerrilla terrorista.
No le quedaba otro camino, a Cuba ya no podía volver.

Él y su pequeña banda se las habían arreglado para no reclutar ni un solo seguidor entre los campesinos bolivianos. Se habían estado cuidando de una posible traición tal cual le sucediera en un principio con el partido comunista en La Paz al no haberle querido prestar ayuda.

Y al final todo lo que hizo, no fue más que acorralar mediante emboscadas y matar a unos 60 civiles y soldados bolivianos.

Ese es su único «logro» en Bolivia: Asesinar al boliviano.
No es ninguna novedad, en toda América del Sur el «revolucionario comunista» no ha hecho más que tomar el camino de la violencia para formar su tan anhelado «Estado Comunista».

El Coronel Joaquín Zenteno estaba al mando cuando el Che fue herido y capturado junto a dos de los suyos; Los demás murieron en el combate. Fue una captura bastante significativa, aunque el Che distaba mucho en esa época de ser la estatua de la libertad.

Por supuesto, ya había combatido y tenido éxito junto a Fidel Castro en la Sierra Maestra de Cuba, en 1959. Había sido miembro del Gabinete de Castro. Pero era un alma inquieta y, después de escribir un cuaderno titulado «Guerra de Guerrillas» , empezó a recorrer las capitales europeas y durante meses trató de estimular la revolución en el Congo.

El rumor entre los cognoscente era que Castro quería deshacerse de él, en parte debido al natural carisma del asmático fumador en pipa y aficionado a las boinas, lector de poemas y doctor en medicina, con su sonrisa socarrona y su peinado a lo Beatle. Todo eso resultaba irritante a Castro, a quien no le gustaba la idea de compartir el escenario, como descubriera su hermano, entre otros. De modo que cuando el Che dio a conocer su intención de partir para colonizar a toda la América Latina en nombre de la revolución, Castro fue fácilmente persuadido de que debía dejarlo salir de Cuba.

Cuando el Che fue capturado, en el alto mando boliviano se planteó de inmediato la interrogante: ¿Qué hacer con él?. Fue llevado a una pequeña escuela de La Higuera, en donde vivían 175 campesinos muy pobremente.

El General René Barrientos, Presidente de Bolivia en ese momento, ya había lidiado con Regis Debray. Debray era un joven anarco-comunista francés que, al estilo de Fred el Rojo, de Alemania y del Che Guevara, trataba de librar al mundo del capitalismo, de los militares y de las libertades civiles, y fue capturado en plena actividad terrorista. Ese mismo año había sido juzgado en Bolivia, en un juicio que sirvió para organizar las fuerzas de la izquierda internacional, precipitando una larga filípica del filósofo Bertrand Russell, que arremetía contra todo el que calificara a Regis Debray de criminal de guerra.

Barrientos no quería más de eso y, por consiguiente, dio instrucciones a Zenteno de que interrogara a Guevara al día siguiente y, después, lo ejecutara.

Cuando, la tarde anterior, el Che se encontró frente a un soldado que pudo haberlo matado a quemarropa, le gritó: «No dispare, No dispare. Yo soy el Che Guevara y valgo para usted mucho más vivo que muerto» . Pero a la mañana siguiente se dio cuenta de que el alto mando boliviano no estaba de acuerdo en que Guevara era más valioso vivo.

Hacia el fin del interrogatorio se escuchó cuatro disparos provenientes de la habitación contigua. El sargento encargado de ejecutarlo preguntó si el Che sería lo suficientemente gentil como para dejarle su famosa pipa. El Che le dijo algo irreverente.

El Che Guevara había tenido sus propias dificultades con otras guerrillas. En Camagüey, Cuba, en 1962, operaba un movimiento guerrillero anticastrista. Cuando los guerrilleros fueron capturados, el Che Guevara estaba al mando de los militares y el Che dio orden de ejecutar a los guerrilleros.

Pero ahora, los mismos campesinos que no quisieron ayudar al Che vivo, y que incluso dijeron a los militares dónde podían encontrarlo, hablan con veneración del «Santo Che» . Su busto se levanta en la plaza de La Higuera, junto a fotografías colocadas en altares provisionales del Papa Juan Pablo II e imágenes de Jesús.

La publicidad no se detiene ahí, se encuentran imágenes del Che en relojes Swatch, en una cerveza inglesa, en ropas, en esquíes, en varios sitios de Internet, en varios discos compactos de rock, etcétera.

«Los grandes sueños se realizan con grandes sacrificios» , dijo la hija mayor del Che en la ceremonia que tuvo lugar en La Habana cuando se recibieron los huesos del Che, enviados por avión. Ella terminó su discurso con las palabras con que su padre terminaba los suyos: «Hasta la victoria siempre. Patria o muerte» .

La Patria del Che era, de acuerdo con su lugar de nacimiento, Argentina; De acuerdo con su ideología, la Unión Soviética; Pero su destino fue morir en la Patria de Bolivia, que no era su Patria y en la que nada tenía que hacer.

http://www.memoriacompleta.com.ar/Homes.htm

LAS ESCLAVAS DE AL ANDALUS. PRIMERA POTENCIA EN EL TRÁFICO HUMANO.

 

Se suele hablar de las extensas virtudes de la España bajo la espada del Islam. Constantemente se nos pinta una España del centro y norte semi bárbara, de rudas costumbres, dominada por monarcas igual de bárbaros anclados en épicas retóricas con origen visigótico. Y por el contrario.. AL-andalus, Oh! Esa Al Andalus donde todo era paz, felicidad y tolerancia. Una Al Andalus gloriosa y fértil de poetas cultura y artes. De mezquitas y gigantescos palacios.
 

Pocas veces se habla de esa otra cara del reino musulmán en Hispania. Pocas veces se habla, de como durante el periodo de Al Andalus, nuestra península se convirtió en un centro de comercio, venta, o “change” de esclavos a nivel mundial. Fue especialmente un lugar donde los “civilizados” árabes del la época, traían sus cargamentos humanos procedentes mayoritariamente de Europa del Este. Bielorrusia, estepas de Crimea (Ucrania), Polonia, Bulgaria o Rumania. Mercados humanos, donde muchachas jóvenes eran vendidas a grandes nobles musulmanes para engrosar sus harenes en el mejor de los casos. O para ser esclavas sexuales en el peor de ellos. Donde jóvenes campesinos eran cambiados como burros o caballos por comerciantes de riqueza acomodada, convirtiéndoles en los famosos eunucos que cuidaban los “rebaños de esclavas” que tenían algunos pudientes árabes. Naturalmente, para que todo saliera como tenia que salir, los jóvenes eran castrados, evitando así que pudieran tener o sentir ningún deseo sexual hacia las esclavas.

Igualmente los califas u hombres pudientes de esa torre de la paz y la tolerancia que fue Al Andalus, compraban niños u adolescentes para practicas sexuales aberrantes. De los lideres turcos que invadieron Ucrania, los cosacos decían de su “afición” por los jovencitos. Gustando a los lideres musulmanes de la compañía de algunos de ellos en sus campañas militares.
 

Naturalmente son conocidas las razzias de los musulmanes contra los reinos del norte hispano. Siendo la caza de mujeres y hombres cristianos una parte importante de ese botín. Todos recordaremos el pago de cien doncellas vírgenes que se obligo a pagar al reino de Leon por los señores pacíficos e ilustrados del sur. Doncellas que eran reclutadas a lo largo de todo el territorio que en esos años comprendía Leon, es decir; desde Galicia, hasta Castilla, Navarra, Asturias Cantabria.
 

Mujeres violadas, jóvenes de no mas de 11 años, obligadas a dejar sus tierras, para ser siervas sexuales de los nobles andalusíes.

Esta es la otra cara de ese mundo de armonía y cultura infinita que fue Al Andalus. Posiblemente una primera potencia en conocimiento matemático. Pero igualmente primera potencia de esclavitud y trafico de seres humanos en Europa.

Martirio de San Eulogio de Córdoba, ejemplo de tolerancia triculturalista.

NUESTROS HIJOS Y EL MUNDO QUE LES DEJAMOS.

 

 Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933) es un profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual 

Leopoldo Abadía (autor de » La crisis Ninja «) dice en su artículo:
Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que «Dios les coja confesados».
Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: «qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?»
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir «qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?»
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido:
«y a mí, qué me importa?!»
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama «buena gente».
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal,
que no digan que todo vale,
que piensen en los demás,
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar.
Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres.
 Ya sé que todos tienen mucho trabajo,
que las cosas ya no son como antes,
que el padre y la madre llegan cansados a casa,
que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva,
que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía.
 P. D .
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

ADAM AND THE ANTS – » ANT MUSIC «

 

¡¡¡HALA!!!, vacilada por la «kara».

A this horas in the night, ya en lunes, iniciando la semana, me meto en con esta musiquita entre punk, pop, glam y new wave. Ellos empezaron con el rollo punk, a final ya del 79 pero como son una panda de piraos que te cagas, trincaron un poquito del antiguo glam rock, compartieron escenarios (y supongo que «otras cosas» no del todo…..) con gente como los Pistols o los Clash, puro punk para ir metiendose en el rollo de la new wave y hasta esa cosa tan sumamente rara (de verdad, yo no se que es, no la capisco del todo, nunca fuí capaz y sigo sin poder) llamada «new romantic».

Bueno, el caso es que con tanta mezcla y tanto rollo, cambió la década, entramos en 1.980 y ya con una formación mas estable, se sacan el album «Kings on the wild frontier» (jajajajajajajaja, «Los reyes de la frontera salvaje», ya les vale) y de ese album sacan este tema. Yo, que acababa, ¡¡por fin!! de salir de la mili (si, a mi me tocó, en mi época era obligatoria), una tarde, solito en mi «keli» y sin saber que hacer, puse la TV y estaba ese programa llamado «Aplauso» y …aparecieron estos tios.

Y voto a brios que me dejaron a cuadros con este loquisimo tema, con sus aullidos (joder, no lo entiendo del todo, la traducciòn es «Musica de hormigas», ¿las hormigas suenan así?), esa bateria al fondo en la que lo que mas resuenan son los palos porque la verdad, los platillos…pero el caso es que….¡¡¡PEDAZO RITMO, OYES!!! y según va avanzando…pues se pega y se pega y se pega y….al final terminas tambien tu haciendo «auuu auuu auuu auuu..».

Y encima….con las pintas que me salian los tronkis…no veas que tela tio.

El caso es que está muy bien, muy original, muy fresca, muy divertida, muy…jejejejeje…MUY GAMBERRA.

SI, ME GUSTÓ Y ME GUSTA.

Y así empieza esta semana, además….bueno, la parte mala de la semana ya la diré en otro momento, ahora se trata de pasarlo bien hasta el último nanosegundo.

Well, una vez mas, Ramsés, el vampiro inglés enrollado con gamberradas inglesas, JUAS JUAS JUAS, AHI VAAAA, veeengaaaa, los «reyes hormigas» de la frontera.

ADAM AND THE ANTS – » ANT MUSIC «

Well I’m standing here looking at you
what do I see?
I’m looking straight through
it’s so sad
when you’re young
to be told
you’re having fun

so unplug the jukebox
and do us all a favour
that music’s lost its taste
so try another flavour –
«antmusic»

well I’m standing here what do I see?
a big nothing
threatening me
it’s so sad
when you’re young
to be told
you’re having fun

don’t tread on an ant he’s done nothing to you
there might come a day
when he’s treading on you
don’t tread on an ant you’ll end up black and blue
you cut off his head
legs come looking for you

 

Así que estoy aquí de pie mirando a ti
¿qué veo?
Estoy mirando a través de
es tan triste
cuando se es joven
que se les diga
te estás divirtiendo

para desconectar la máquina de discos
y nos hacen un favor a todos
que la música ha perdido su sabor
así que trate de otro sabor –
«Antmusic»

así que estoy aquí ¿qué veo?
una nada grande
amenazarme
es tan triste
cuando se es joven
que se les diga
te estás divirtiendo

no pisar una hormiga no ha hecho nada para
podría llegar el día
cuando está pisando usted
no pisar una hormiga acabará negro y azul
le cortaron la cabeza
piernas vienen a buscar para usted

 

//

LA GUERRA DEL ISLAMISMO CONTRA LA MUJER.

El rey Abdulá de Arabia Saudí perdonó a «la chica de Qatif», que había sido condenada a 200 latigazos y seis meses de cárcel luego de presentar una denuncia por violación contra ocho varones. Dos semanas antes, el presidente de Sudán concedía una medida de gracia similar a Gillian Gibbons, la maestra británica condenada por difamar al islam porque sus alumnos –de 7 años– habían llamado Mahoma a un osito de peluche. Gibbons había sido condenada a prisión, pero en las manifestaciones orquestadas por el Gobierno se pedía para ella a voz en grito la pena de muerte.

En enero de 2007, Nazanin Fatehi abandonó el presidio iraní en que estaba encerrada luego de que fuera revocada la sentencia de muerte que pesaba sobre ella. Nazanin había sido condenada por asesinato porque había apuñalado a un individuo que, junto con otros dos, intentó violarla, así como a su sobrina, en un parque. Si Nazanin hubiera denunciado a los violadores, podría haber sido flagelada o lapidada por mantener relaciones extramatrimoniales.

La generosidad de que han sido beneficiarias Nazanin, Gillian y «la chica de Qatif» fue saludada con satisfacción, como no podía ser de otra forma, y no es casual que, antes, sus casos provocaran sonadas protestas internacionales. Sin embargo, para muchísimas mujeres musulmanas la liberación nunca llega.

Ninguna protesta internacional salvó a Aqsa Parvez, una adolescente de Toronto cuyo padre fue acusado el pasado 11 de diciembre de estrangularla hasta la muerte por negarse a llevar el hiyab. «Lo único que quería era parecerse a las demás –declaró una de sus amigas al National Post–, y supongo que su padre tenía problemas con eso».

Nadie concedió indulto alguno a Banaz Mahmod, una joven kurda de 20 años que vivía en el Reino Unido y a la que su padre y su tío dieron muerte por renunciar a un matrimonio concertado y abusivo y enamorarse de un hombre que no procedía de la aldea familiar, allá en el Kurdistán. Tras estrangularla con unos cordones, los asesinos de Banaz metieron su cuerpo en una maleta y lo enterraron en un jardín. En los últimos años se han confirmado 25 «crímenes de honor» en el Reino Unido, pero se sospecha que la cifra sea mucho más elevada.

No ha habido una sola protesta por las mujeres que han sido amenazadas o asesinadas en Basora por vestir a la manera occidental. De acuerdo con la Policía local, en 2007 los islamistas asesinaron a más de 40 mujeres en la ciudad. Los cadáveres suelen aparecer en vertederos con notas en las que se acusa a las víctimas de tener un comportamiento «antiislámico».

Para una mente occidental, la subyugación de la mujer por parte de musulmanes fanáticos, así como la a veces patológica obsesión del islamismo con la sexualidad femenina, resulta increíble. Pero hay que creerlo, porque es el pan nuestro de cada día:

En mayo del año pasado, el rector de la célebre universidad cairota de Al Azhar describió ante las cámaras de la televisión cómo debían golpear los hombres a sus esposas. «Bueno, no se trata de golpear –declaraba el jeque Ahmad al Tayyeb ante las cámaras de la televisión egipcia–, sino de darles algún puñetazo».

En 2002, un consejo tribal paquistaní ordenó la violación colectiva de una mujer como castigo a la presunta relación que un hermano de ésta había mantenido con una mujer de otra tribu.

El mismo año, en Teherán, un hombre decapitó a su hija de 7 años porque sospechaba que había sido violada. El asesino declaró haber actuado así para «defender» su «honor» y «dignidad».

También en 2002, la policía islámica que opera en Arabia Saudí impidió que unas niñas abandonaran su escuela en llamas porque no llevaban puestas las preceptivas pañoletas y abayas. Quince de ellas perdieron la vida en el incendio.

En 2000, en San Francisco, una joven musulmana fue abatida a tiros después de que mostrara su cabello y se pusiera maquillaje para asistir como dama de honor a la boda de una amiga.

Cuando se hicieron con el poder en Afganistán (1996), los talibanes dieron gran preeminencia a la represión de la mujer. Así, evacuaron un decreto por el que se las prohibía salir de casa, lo cual provocó –aparte de un parón brutal de la alfabetización y la inserción laboral femeninas– que colapsaran los servicios sanitarios y educativos del país. «El 40% de los médicos, la mitad de los funcionarios y siete de cada diez profesores eran mujeres», anotaba Lawrence Wright en The Looming Tower, una historia de Al Qaeda que le hizo merecedor del Premio Pulitzer. Y añadía: «Bajo los talibanes, muchas de ellas acabarían convertidas en mendigos».

La misoginia rampante de que estamos dando cuenta no sólo afecta a las mujeres. Pensemos, por ejemplo, en Mohamed Halim, un profesor afgano de 46 años al que su propia familia secuestró y asesinó con saña –fue eviscerado y desmembrado– en 2006 por desafiar las órdenes que impedían educar a las niñas.

Los ejemplos que he brindado en este artículo (y que solo son unos pocos, pues tenemos otros dos MUY RECIENTES en uno de los cuales TAMBIÉN HA MUERTO UN HOMBRE POR NO ESTAR DE ACUERDO CON UNA PENA DE MUERTE)  no son sino la punta de un iceberg que sólo podrá ser destruido cuando los musulmanes se pongan a ello pero, al contrarío de lo que ha ido ocurriendo en otras creencias, otras sociedades, otras religiones, otros ritos, otras costumbres que, mas pronto o mas tarde, con mayor o menor rapidez lo han ido haciendo, en el Islam la mayor fuerza LA TIENEN LOS INMOVILISTAS aparte de que ese «panfleto infecto» que llaman libro sagrado es muy claro y rígido al respecto, por lo tanto SOMOS LOS DEMÁS, EL RESTO DEL MUNDO los que tenemos la obligación de LEVANTAR LA VOZ Y NO DEJAR PASAR NI UNA.

El Islam, no me cansaré de decirlo, no es una religión que merezca NINGÚN RESPETO ni que se pueda proteger, como lo hacen, DEMOSTRANDO UNA INMENSA HIPOCRÉSIA, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, puesto que a esa misma declaración LA PONEN DE VUELTA Y MEDIA EN PROGRAMAS PÚBLICOS DE TELEVISIÓN QUE SON ADEMÁS TRANSMITIDOS A TODO EL PLANETA. Es evidente que el Islam VA EN CONTRA DE LOS DERECHOS HUMANOS y por ello DEBE SER DECLARADO ILEGAL Y ERRADICADO.

VAN DER GRAAF GENERATOR – » MAN-ERG «

Otro MEGA TEMAZO de los Van Der Graaf, este perteneciente a su album «PAWN HEARTS» de 1,971, el cuarto de su carrera y considerado por muchos como su obra máxima, su «masterpiece» y desde luego por lo elaborado del mismo no diría yo que no, un album con solo tres temas, en el tenemos además, por si fuera poco la genialidad del grupo, el acompañamiento de otro genio inmortal, nada mas y nada menos que MR. ROBERT FRIPP.

En este maravilloso e inigualable tema podemos gozar de una sonoridad espectacular y una letra filósofica impresionante. El piano le hace la introducción a Hammill que nos habla del «asesino que vive dentro de el», con una música muy suave y lenta aunque oscura, tenebrósa, inquietante, a medida que va describiendo, el grupo acompaña con sonoridades que van siendo cada vez mas duras y al pasar a la segunda estrofa en que empieza a describir al «angel» que también vive dentro de el, la tónica vuelve a ser suave, apoyada en un órgano de tipo elesiástico, de golpe, el grupo, liderado por el saxo de Jackson, MAGISTRAL, comienza a ejecutar ritmos disonantes, de manera potente, con Hammill cantando, casi gritando, de forma angustiosa, sobre conflicto entre ambas partes de su «ego». Todo evoluciona hacia un trozo cada vez mas potente y disonante, angustioso e inquietante para, sobre el minuto 5 regresar a la tranquilidad, Hammill nos cuenta como supera el conflicto con unos solos realmente espectaculares de saxo y, con Mr. Fripp acompañando de forma sutil. Finalmente se regresa al principio con una conclusión realmente majestuosa.

ES UN TEMAZO EN TODA SU EXTENSIÓN, UNA COMPOSICIÓN QUE ME ATREVO A RETAR A LAS MAS VANGUARDISTAS BANDAS DE LA ACTUALIDAD A QUE LA IGUALEN.

LO DUDO MUCHISIMO.

¡¡¡Y ES DE 1.971!!!.

ESTÁ BIEN CLARO….VAN DER GRAAF GENERATOR…¡¡¡¡ENOOORRRMEEEESSS!!!.

VAN DER GRAAF GENERATOR – MAN-ERG

The killer lives inside me: yes, I can feel him move.
Sometimes he’s lightly sleeping
in the quiet of his room,
but then his eyes will rise and stare through mine;
he’ll speak my words and slice my mind inside.
Yes the killer lives.

Angels live inside me: I can feel them smile…
Their presence strokes
and soothes the tempest in my mind
and their love can heal the wounds
that I have wrought.
They watch me as I go to fall
– well, I know I shall be caught,
while the angels live.

How can I be free?
How can I get help?
Am I really me?
Am I someone else?

But stalking in my cloisters hang the acolytes
of gloom
and Death’s Head throws his cloak into
the corner of my room
and I am doomed…
But laughing in my courtyard play the pranksters
of my youth
and solemn, waiting Old Man
in the gables of the roof:
he tells me truth…

And I too, live inside me and very often
don’t know who I am:
I know I’m not a hero, well,
I hope that I’m not damned.
I’m just a man, and killers, angels,
all are these:
Dictators, saviours, refugees in war and peace
as long as Man lives…

I’m just a man, and killers, angels,
all are these:
Dictators, saviours, refugees..

 

El asesino vive en mi interior: sí, puedo sentir movimiento.
A veces a la ligera para dormir
en la tranquilidad de su habitación,
pero sus ojos se levantará y mirar a través de las minas;
que va a hablar mis palabras y división dentro de mi mente.
Sí, la vida de asesino.

Los ángeles viven dentro de mí: puedo sentir sonrisa …
La presencia de movimientos
y calma la tempestad en mi mente
y su amor puede curar las heridas
que he forjado.
Ellos me miran como voy a caer
– Bueno, sé que seremos arrebatados,
mientras que los ángeles viven.

¿Cómo puedo ser libre?
¿Cómo puedo obtener ayuda?
¿Soy realmente yo?
¿Soy alguien más?

Pero en mi acecho claustros colgar los acólitos
de tristeza
y Jefe de la Muerte arroja su manto en
la esquina de mi habitación
y yo estoy condenado …
Pero riendo en mi patio juegan los bromistas
de mi juventud
y solemne, a la espera Viejo
en los aleros del tejado:
, me dice la verdad …

Y yo también, viven dentro de mí y muy a menudo
no sé quién soy:
Sé que no soy un héroe, bueno,
Espero que no estoy condenado.
Sólo soy un hombre, y los asesinos, los ángeles,
todos son los siguientes:
Los dictadores, salvadores, los refugiados en la guerra y la paz
siempre y cuando el hombre vive …

Sólo soy un hombre, y los asesinos, los ángeles,
todos son los siguientes:
Los dictadores, salvadores, los refugiados …

LA MUJER MUSULMANA SEGÚN EL CORÁN.

 

El Corán no habla de que los hombres y las mujeres sean iguales; todo lo contrario: equipara a éstas con una huerta, y exhorta a los hombres a que se sirvan de ellas como estimen oportuno:

Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo como queráis (sura 2, versículo 223).

El Corán dice que el testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre:

(…) Y llamad para que sirvan de testigos a dos de vuestros hombres; y si no encontráis dos hombres, entonces, un hombre y dos mujeres que os parezcan aceptables como testigos, de modo que si una yerra, la otra subsane su error (2:282).

El Corán permite a los musulmanes casarse con hasta cuatro mujeres, y mantener relaciones sexuales con esclavas:

Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, en­tonces casaos con [otras] mujeres que os sean lícitas: dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser capaces de tratarlas con equidad, entonces [sólo] una, o [con] aquellas esclavas que sean de vuestra propiedad. Esto hará más pro­bable que no os desviéis de la rectitud (4:3).

El Corán ordena que los hijos reciban el doble de herencia que las hijas:

Dios os prescribe [lo siguiente]: al varón le corresponde el equivalente a la porción de dos hembras (4:11).

Lo peor de todo es que el Corán insta a los hombres a golpear a sus esposas cuando les desobedezcan:

Los hombres son responsables del cuidado de las muje­res en virtud de lo que Dios les ha concedido en mayor abundancia a ellos que a ellas, y de lo que ellos gastan de sus bienes. Y las mujeres virtuosas son las verdadera­mente devotas, que guardan la intimidad que Dios ha [orde­nado] que se guarde. Pero a aquellas cuya animadversión temáis, amonestadlas [primero]; luego dejadlas solas en el lecho; luego pegad­les (4:34).

Nada de esto es cultural, ni estamos ante artefacto histórico alguno.

Para comprender el alcance de la violencia que sufren las mujeres casadas en el mundo islámico, el Instituto de Ciencias Médicas de Pakistán ha determinado que más del 90% de las paquistaníes casadas han sido golpeadas o sometidas a abusos sexuales por ofensas como no haber preparado una comida del gusto del agresor o no parir un varón. En la primavera de 2005, cuando el Chad trató de dotarse de un código de familia que ilegalizaría el maltrato de las casadas, los clérigos musulmanes se pusieron en pie de guerra por considerar que se estaba atentado contra el islam.

¿Se trata, como dirían Deiri y compañía, de fenómenos relacionados con culturas preislámicas? No, estas cosas pasan porque los clérigos islámicos han hablado bien en todas partes del maltrato a las casadas. Sirva como ejemplo este escrito, fechado en 1984, del muy influyente jeque Yusuf al Qaradaui:

Si el hombre tiene la sensación de que su mujer es cada vez más desobediente y rebelde, debe esforzarse por reconducirla mediante palabras amables y maneras caballerosas, y razonando con ella. Si las cosas no mejoran, entonces ha de dormir separado de ella, tratar de despertar su agradable naturaleza femenina y de restaurar su serenidad, y quizá entonces ella le responda de forma armoniosa. Si esta vía fracasa, entonces le está permitido golpearla suavemente con las manos, aunque ha de evitar la cara y otras partes sensibles.

Incluso el prominente Muzammil H. Siddiqi, ex presidente de la Sociedad Islámica de Norteamérica (ISNA), ha llegado a declarar: «En ciertos casos, un esposo puede hacer uso de acciones disciplinarias moderadas para corregir infracciones morales de su esposa (…) El Corán es muy claro en este sentido».

¿Informar sobre todo esto, y sobre el sufrimiento que acarrea a las mujeres otras enseñanzas del islam, es cosa de ignorantes? Lo cierto es que son Deiri y compañía quienes, con su insistencia en negar o quitar importancia a estos asuntos, contibuyen a esparcir la ignorancia. Y si la ignorancia permite a veces que algunos conserven el poder, quizá convendría formular unas cuantas preguntas incómodas: ¿a cuenta de qué anda Deiri propagando semejantes distorsiones de la realidad y medias verdades?, ¿qué poder están tratando de conservar quienes así proceden? ¿No será que quienes se benefician de la ignorancia son los que oprimen a las mujeres en el mundo islámico?