Categoría: ACTUALIDAD

En opinión de Unamuno, y en la mía, por supuesto, España está en manos de locos y de tontos… Por Julio Merino

Unos locos (o un loco, Pedro Sánchez que lo quiere todo para seguir en la Moncloa)… y unos tontos (o un tonto, Alberto Núñez Feijóo que solo piensa en llegar a la Moncloa).

POR:  JULIO MERINO 

Solo han pasado 4 meses y vuelvo a publicarlo. Tal vez, por seguro, porque todos están más locos y cada día hay más tontos. Ahora, cosa curiosa, se han unido los locos y los tontos para combatir la Moción de Censura de VOX y desprestigiar al catedrático Tamames. La Izquierda está loca por mantenerse en el Poder y la Derecha cada día está más tonta pensando que ya tiene en sus manos la Moncloa. Pues, lo dicho. Lo que ayer decía de esta gente lo mantengo. Así es que pasen y lean:

Cuando yo sea Presidente suspenderé la Ley de Memoria Histórica y la Democrática.

Cuando yo sea Presidente me cargaré los indultos

Cuando yo sea Presidente me cargaré la Ley de Igualdad de Género

Cuando yo sea Presidente me cargaré todos los “chiringuitos” de la LGTBI+

Cuando yo sea Presidente les devolveré la independencia al CGPJ y al TC

Cuando yo sea Presidente mandaré rehacer todo lo que se ha hecho en el Valle de los Caídos.

Cuando yo sea Presidente bajaré todos los impuestos

Já,já,já, pobre diablo, pobre Alberto Núñez Feijóo, porque los Oráculos dicen que este “moderado” jamás podrá llegar a la Moncloa.

Que ya lo decía don Miguel de Unamuno (y curiosamente se lo decía a Franco en la comida que tuvieron en el Hotel Nacional de Madrid con la presencia de Ramón Serrano Súñer).

  • —Me pregunta usted, general, qué va a pasar ahora en España y yo le respondo con mi verdad. Ahora aquella esperanza del comienzo (de 1931) es ya un túnel sin salida. Mejor dicho. Con una única salida: la del enfrentamiento, la del exterminio, lo de siempre… otra Guerra Civil. O tú o yo. ¡No, no me gusta cómo van las cosas! Las Izquierdas, o eso que llaman Izquierdas, se han vuelto locas, y las Derechas o eso que llaman Derechas están ciegas y además son tontos. O sea, que estamos entre locos y ciegos o tontos… ¡¡Y esto no puede terminar bien!!

Pero ya no somos  nosotros solos los que venimos publicando que Pedro Sánchez es el mayor traidor de la Historia de España (Bellido Dolfos fue un monaguillo a su lado) como lo pueden comprobar en algunos de los artículos que les reproduzco.

“Traidor. Es el calificativo que más he encontrado, a lo largo del fin de semana, en políticos, articulistas, redes sociales, incluso en conversaciones informales, al hablar de Pedro Sánchez y su iniciativa de eliminar el delito de sedición, reduciéndolo poco menos que a una bronca callejera, por muy ‘agravada’ que se quiera.

Sustituir sedición por ‘Desórdenes públicos agravados’ (¿quién habrá sido el promotor de esa figura, Félix Bolaños?) parece una tomadura de pelo, más que una medida seriamente pensada y madurada, si no fuera porque se trata de asunto altamente delicado.

Lo de traidor podría parecer excesivo. Sin embargo, dice la Real Academia que traidor es quien “comete traición”. Y para “traición” concreta dos acepciones: “1) Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener. 2). Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria”.

Por esos dos lados puede cogerse a Pedro Sánchez. Por el del quebranto a la fidelidad y lealtad debidas, y por el de atentado contra la seguridad de la patria.

Lo primero, habida cuenta del cúmulo de promesas incumplidas, hechas a la sociedad, a los españoles, a la ciudadanía, y por la suma de mentiras comprobadas.

Las redes sociales vienen mostrándolas con insistencia y claridad una tras otra: no iba a pactar con Pablo Iglesias (lo hizo vicepresidente), ni con Bildu (“si quiere, lo digo veinte veces”), ni con Esquerra (“no voy a permitir que la gobernabilidad de España dependa de partidos independentistas”), y se pronunció en contra de los indultos (“los indultos políticos deben acabar en nuestro país”). En fin, un cúmulo de incumplimientos y traiciones.

Y una suma de mentiras también. Que Pedro Sánchez continúa lanzando. Lo hizo en la entrevista de La Sexta, como destacó Carlos Alsina de forma contundente en su programa. Una de ellas, afirmar que el delito de sedición es muy anacrónico, porque fue redactado en 1822, “cuando en España -dijo- se producían alzamientos militares”.

Dos mentiras. En España se produjo un alzamiento militar en 1981: el 23-F. El delito de sedición se reguló hace 27 años, en el Código Penal de 1995. Otra más: afirmar que había reivindicado esa reforma desde siempre. Vale la pena volver a escuchar el comentario de Alsina, en el que recuerda también a Sánchez que en 2018, recién llegado al Gobierno, sostuvo, en una entrevista con Susana Griso, que lo ocurrido en Cataluña era una rebelión.

En cuanto a la segunda acepción de traición, es decir atentar contra la seguridad de la patria, lo cierto es que la desaparición del delito de sedición, convertido en simple “bronca pública”, deja a España indefensa frente quienes desean romperla y planean promover nuevos procesos de ruptura y de independencia como los vividos en 2017.

Y todo ello recurriendo a trucos de tramposo. Lo es tramitar la reforma como proposición de ley, no como proyecto de ley, con lo que no tendrá que escuchar al Consejo del Poder Judicial ni al Consejo de Estado. Y por vía de urgencia, por supuesto. Otra ocurrencia tal vez de Félix Bolaños, o del omnipresente asesor Cándido Conde Pumpido.

La reforma del delito de sedición no va a afectar de forma directa a los condenados por el ‘procés’, porque ya han sido indultados. Pero sí a los numerosos dirigentes de Esquerra que aún están siendo enjuiciados en Cataluña. Y a los cargos de la Generalidad y del Parlamento que siguen fugados fuera de España.

Tal como explica el boletín de FAES, dependiendo de su configuración, el nuevo tipo penal se podría no aplicar a los hechos sucedidos en 2017, si estos no encajan con lo que recoja el nuevo precepto, por lo que quedarían impunes, al no serles de aplicación ni el nuevo precepto ni el antiguo (ya derogado). “Podríamos estar, pues, ante una amnistía encubierta, al menos en lo que se refiere al delito de sedición”.

Más aún. También podría quedar afectada la imputación –condena para los ya juzgados– por el delito de malversación. Si se considera que es instrumental del delito de sedición, la desaparición de este podría conllevar también la del primero. Y, sin ese delito, desaparecería la inhabilitación que impide a los separatistas catalanes ocupar cargos públicos y presentarse a las elecciones. Podrán, en fin, volver a ser candidatos en las convocatorias próximas.

¿Y todo eso por qué? ¿O, más bien, para qué? Pues para mantenerse en el poder. Alfonso Reyes citaba en Twitter esta frase de Robespierre: “La traición deja de ser un defecto para convertirse en una virtud cuando te permite mantener el poder”.

Ladrillo a ladrillo, Pedro Sánchez está destrozando los cimientos de España. (José Apezarena –  “Confidencial Digital)

“Sánchez ha retomado el testigo de aquel PSOE de la Guerra Civil al que no le tembló el pulso ni cuando dijo  que urgía la sovietización de España, el que se alzó en armas contra la propia República en 1934, que tuvo checas donde se torturaba y asesinaba a inocentes de mano de criminales como Agapito García Atadell – miembro de la ejecutiva federal de la UGT y escolta personal de Indalecio Prieto – y, en fin, el que se alió con el comunismo para mantener un horror en la retaguardia incomparable mientras sus dirigentes expoliaban las riquezas de sus compatriotas para llevárselas al exilio en calidad de botín personal. Que nadie se engañe: el PSOE que hemos conocido de Felipe no tiene nada que ver con éste de ahora, guerracivilista, rabioso, cainita, despreciador de leyes, instituciones, reglas democráticas y fraternidad.

Lo repito, el momento es gravísimo. La política nacional la dictan asesinos etarras, golpistas catalanes y comunistas dispuestos a conseguir por la fuerza lo que las urnas no les otorgan, como la “manifestación” en favor de la sanidad pública de este domingo que no era más que una concentración de militantes rogelios venidos de toda España con billete, bocata y treinta euros para gastos de bolsillo, contra la presidenta Ayuso.

¡Que les importan a estos tipos los problemas reales de los españoles! Todo es objeto de manipulación, de engaño, de falsedad si con ello se contribuye a su causa. Sus medios adictos están empeñados en disfrazar, cuando no mentir, acerca de los terribles errores económicos, políticos y sociales de este gobierno de incompetentes. Nadie en el partido socialista se atreve a romper la baraja porque también entre los llamados barones regionales existe el egoísmo personal que prima ante el deber cívico de salvar a España y a su sistema democrático de la perversión a la que Sánchez la está abocando. Sánchez modifica por la puerta de atrás el delito de sedición ahora, pero mañana lo hará con otras cosas, y acabaremos viendo un pseudo referéndum en Cataluña, y en las vascongadas y en todo lugar del territorio nacional que disponga de una clase política mezquina y traidora. Y veremos a la nación más vieja de Europa convertida en una federación extraña y repulsiva, a la justicia en manos de 2 amigotes y conmilitones sanchistas – con la República también hubo jueces y jurados y todos fallaban en consonancia con los deseos del Frente Popular -, y veremos como el crimen y la delincuencia se sientan en los más altos sillones de la nación, y a Ceuta y Melilla entregadas a Marruecos y quién sabe si las Canarias. ¿Por qué? Porque Sánchez es capaz de todo y quiere un país como el que querían sus predecesores en los años treinta, un país servil y dócil a los dictados del partido, un país sin medios libres, sin oposición, sin poderes independientes, un país en el que solo sean millonarios ellos y sus compañeros de viaje. No soy alarmista ni apocalíptico, créanme, el paso dado con la sedición permite vaticinarlo. Ante esto, que supone un antes y un después en los cuarenta años de libertad que hemos gozado gracias al consenso y a la democracia constitucional, no caben inhibiciones. Ya no es solo un asunto del PP, de VOX o de Ciudadanos. Esto nos compete a todos los demócratas españoles que no queremos vivir en un sistema doctrinario y represor. Tengamos muy presente que lo que ahora puede parecernos más o menos importante no es más que la antesala del infierno que nos espera si no reaccionamos con vigor democrático. Patronal, organizaciones de trabajadores, partidos, profesionales, mujeres, hombres, estudiantes, todos estamos llamados a decir que hasta aquí hemos llegado.

Ojalá estemos a tiempo de salvar a España. Ojalá estemos a tiempo de salvarnos a todos.” (Miguel Giménez – “Voz Populi”)

La Unión Europea regula la censura en las redes sociales

El 16 de noviembre del pasado año entró en vigor la Ley de Servicios Digitales de la Unión Europea. Según esta ley, las grandes plataformas en línea con más de 45 millones de usuarios activos mensuales, como Twitter, Facebook e Instagram, tienen que eliminar rápidamente de sus plataformas los contenidos ilegales, la incitación al odio y la llamada “desinformación”. De lo contrario, se enfrentarán a multas de hasta el seis por ciento de sus ingresos mundiales anuales. Las plataformas más grandes deberán cumplir la ley antes de este verano, mientras que las más pequeñas estarán obligadas a abordar estos contenidos a partir de 2024.

Las ramificaciones de esta medida son inmensas. La ley no sólo impondrá por primera vez la regulación de los contenidos en internet, sino que se convertirá en una norma mundial, no sólo europea.

En los últimos años la Unión Europea se ha convertido en una reguladora mundial. Puede dictar cómo debe comportarse cualquier empresa del mundo si quiere operar en Europa, el segundo mercado mundial. Como resultado, sus estrictas normas reguladoras a menudo acaban siendo adoptadas en todo el mundo tanto por las empresas como por otros reguladores, en lo que se conoce como el “efecto Bruselas”.

Tomemos como ejemplo el Reglamento de Protección de Datos, una norma sobre la intimidad que entró en vigor en mayo de 2018. Entre otras muchas cosas, exige que las personas den su consentimiento explícito antes de que se puedan procesar sus datos. Desde entonces, esta normativa de la Unión Europea se ha convertido en la norma mundial, y ahora va a ocurrir lo mismo con la Ley de Servicios Digitales.

La aplicación del Reglamento de Protección de Datos por parte de la Unión Europea ha sido algo vacilante. Solo ha generado alrededor de 1.700 millones de euros en multas desde 2018, según The Economist, lo que es muy poco para una industria que genera más de un billón de euros en ingresos anuales.

La Comisión Europea ha creado un organismo interno de vigilancia del sector que contará con más de 100 trabajadores a tiempo completo el año que viene. Además, se espera que los especialistas supervisen también las operaciones de las grandes tecnológicas.

Se trata de lo que Thierry Breton, Comisario de Mercado Interior de la Unión Europea, califica de “momento histórico de la regulación digital”. Se espera que las grandes plataformas en línea financien ellas mismas esta operación de control, pagando cada año a la Comisión hasta el 0,05 por cien de su facturación anual mundial.

Esto confiere a la Unión Europea un poder extraordinario. La aplicación de la Ley de Servicios Digitales será supervisada por la propia Comisión, no por un regulador independiente. Además, la ley incluye un “mecanismo de gestión de crisis”, añadido el año pasado en una enmienda de última hora. La Comisión argumentó que necesita poder dirigir la respuesta de las plataformas ante ciertas informaciones, como la Guerra de Ucrania.

En una crisis, no es suficiente con la censura que habitualmente imponen las empresas tecnológicas. El control de la información tiene que ser mucho más estricto. En virtud de la nueva ley, la Comisión se ha otorgado a sí misma el poder de determinar si existe tal “crisis”, definida como “un riesgo objetivo de perjuicio grave para la seguridad pública o la salud pública en la Unión”.

Las normas europeas “normalizan” la censura para que nos vayamos acostumbrado a lo peor. Es la consecuencia lógica de las aberraciones que se vienen aireando desde hace unos años: desinformación, posverdad…

FUENTE: mpr21

La Agenda 2030 de la ONU: un repaso a sus aspectos y sus objetivos más controvertidos

Examinando en su propio texto las causas por las que genera tanta polémica

Elentir

Uno de los temas recurrentes de los discursos políticos de estos últimos años es la llamada Agenda 2030, muy citada pero poco conocida para el gran público.

Un documento aprobado en 2015 sin ser sometido a votación

Su nombre oficial es «Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible». Fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el 25 de septiembre de 2015. El texto completo y oficial de la Agenda 2030 se puede leer aquí (ver PDF). Según podéis leer en este enlace, la ONU afirma que se trata de «un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia». Un detalle llamativo de este documento se refiere a su proceso de aprobación. Ese mismo día, la web de la ONU afirmó que el texto se adoptó «unánimemente», pero en el registro de resoluciones del 70° Período de Sesiones de la ONU nos encontramos con lo siguiente:

Esto mismo se indica en el Volumen I de Resoluciones y Decisiones de la ONU (ver PDF) de ese año, al hablar de la Resolución 70/1, que aprobó la Agenda 2030: «Aprobada en la 4a sesión plenaria, celebrada el 25 de septiembre de 2015, sin votación, sobre la base del proyecto de resolución A/70/L.1″.

Hay que decir que este tipo de resoluciones sin votación son aprobadas en la ONU cuando existe un consenso previo. En el sitio web de la Agenda 2030 se afirma: «En 2015, todos los Estados Miembros de las Naciones Unidas aprobaron 17 Objetivos como parte de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en la cual se establece un plan para alcanzar los Objetivos en 15 años». La pregunta que cabe hacerse ahora es si todos los países miembros de la ONU consensuaron dicha agenda tal como la ONU los está interpretando.

El objetivo 5 y el eufemismo que usa para disfrazar el aborto

Un ejemplo de este posible conflicto lo vemos en el objetivo 5, titulado así «Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas». Ya de partida, el objetivo utiliza un término con una carga ideológica (los seres humanos tenemos sexo, no género, pero el progresismo usa esta palabra para disociar el sexo de la biología). El texto que desarrolla el objetivo incluye muchas cuestiones totalmente legítimas, como poner fin a toda discriminación y violencia contra mujeres y niñas, y eliminar el matrimonio infantil, precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

El problema llega en el punto 5.6, que afirma lo siguiente: «Asegurar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva». La ONU viene utilizando desde hace muchos años el término «salud sexual y reproductiva» como un eufemismo del aborto. Por ejemplo, el 11 de noviembre de 2019, la web de la ONU acusó a «conservadores y fundamentalistas» de intentar «hacer retroceder los derechos de las mujeres»citando expresamente el acceso al aborto como parte de esos derechos. La declaración partía simplemente de un grupo de expertos de la ONU, pero a menudo estas declaraciones son usadas como si hubiesen sido aprobadas por la Asamblea General.

La ONU ya ha apelado a ese objetivo 5 para promover la despenalización del aborto

Los motivos para la alarma en torno al citado objetivo punto 5.6 se confirmaron en menos de un año. El 5 de agosto de 2016, la ONU publicó un documento, el Informe del Relator Especial sobre el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental (ver PDF). El informe señalaba al comienzo: «La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y los Objetivos de Desarrollo Sostenible brindan la oportunidad de mejorar la salud y los derechos humanos de los que se han quedado más atrás». En el documento se afirma lo siguiente:

«Las leyes que penalizan el aborto o limitan el suministro de información o la prestación de servicios de salud sexual o reproductiva exponen a las mujeres y las niñas a un mayor riesgo de complicaciones relacionadas con el embarazo y mortalidad materna (meta 3.2/3.7 y Objetivo 5)».

A día de hoy, muchos países penalizan total o parcialmente el aborto por cuanto implica matar a un ser humano en su etapa prenatal. ¿Cuando esos países otorgaron su apoyo a una Agenda 2030 aprobada sin votación, sabían que se usaría para atacar el derecho a la vida que protegen sus leyes?

El objetivo 4 y su olvido de la libertad de educación

Por otra parte, el objetivo 4 lleva este título: «Garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos». Nuevamente, el texto utiliza términos con carga ideológica como «igualdad de género» y no hace mención alguna a la libertad de educación, un derecho amparado por los Artículos 18 y 26 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y por diversos tratados internacionales.

Colaron la ideología de género ya en la introducción

Hay que decir que la carga ideológica de la Agenda 2030 queda patente ya en su introducción, cuando afirma: «La incorporación sistemática de una perspectiva de género en la implementación de la Agenda es crucial». El término «perspectiva de género» viene siendo utilizado como un eufemismo de la ideología de género, una teoría anticientífica que pretende disociar el sexo de la Biología.

El cambio climático y las políticas de intervencionismo estatal

Por otra parte, el Objetivo 13a afirma lo siguiente: «Cumplir el compromiso de los países desarrollados que son partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de lograr para el año 2020 el objetivo de movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares anuales procedentes de todas las fuentes a fin de atender las necesidades de los países en desarrollo respecto de la adopción de medidas concretas de mitigación y la transparencia de su aplicación». El punto 13.2 también llama a lo siguiente: «Incorporar medidas relativas al cambio climático en las políticas, estrategias y planes nacionales».

Estas pautas están sirviendo para disparar el gasto público, la presión fiscal y el intervencionismo estatal en los países occidentales, mientras China sigue siendo la primera potencia contaminante, emitiendo un 30% del total mundial de dióxido de carbono, más que Estados Unidos, India, Rusia y Japón juntos.

Un documento en el que han colado metas muy criticables entre otras legítimas

Así pues, los críticos con la Agenda 2030 tienen razones para recelar de ella. Entre muchas metas que son loables y otras que son más o menos ambiguas, la ONU ha colado elementos con una clara carga ideológica y que lesionan derechos fundamentales, empezando por el derecho más primario de todos, que es el derecho a la vida, en el caso del aborto.

¿Un texto determinado por la influencia de China en la ONU?

Hay que tener en cuenta que China tiene una creciente influencia en la ONU, por lo que cabe preguntarse hasta qué punto de esos objetivos se han caído cuestiones tan elementales como la libertad de educación -que no existe en esa dictadura comunista- mientras se han introducido tesis abortistas que sí son del agrado de ese régimen totalitario, simplemente para hacer un texto acorde a los intereses chinos, aunque no lo sea para el resto del mundo. Por lo demás, habría que preguntar también qué clase de examen hicieron muchos gobiernos de ese documento antes de aprobarlo, dejándose colar términos ideológicos y tesis abortistas que no tiene la aprobación de todo el mundo ni por asomo.

Un diario afín al gobierno de Sánchez quiere más pobreza «por las buenas o por las malas»

Es lo último de la extrema izquierda: proponer la pobreza como algo deseable

El socialismo es una ideología que pretende someter toda la riqueza de la sociedad al control del Estado, buscando siempre nuevas excusas.

Elentir

La miseria generada por el comunismo con la excusa de su utopía

Hace cien años la excusa era conseguir una sociedad sin clases en la que todos fuesen iguales y nadie tuviese más que nadie, una utopía totalitaria para la que los comunistas exigían sacrificar la libertad y el derecho a la propiedad privada. Con esa excusa, el comunismo sembró el mundo de brutales dictaduras que hundieron en la miseria a pueblos enteros, provocando hambrunas que mataron a millones de personas. Después de ese sangriento experimento, el comunismo ya debería haber quedado descalificado universalmente, pero sigue intentando conseguir su objetivo totalitario recurriendo a nuevas excusas.

La izquierda anuncia un apocalipsis si no seguimos sus recetas

El pretexto más utilizado hoy por la izquierda para volver a intentar someter a la sociedad a un Estado autoritario es el catastrofismo ecologista. Los nuevos charlatanes socialistas y comunistas nos anuncian un apocalipsis planetario si no seguimos sus consejos. Como ya nadie se cree la utopía comunista de hace un siglo, ahora recurren al miedo al futuro para intentar lograr el mismo objetivo. Llevan años intentándolo: desde la década de 1960 vienen pronosticado catástrofes que nunca se han cumplido, pero gracias a esos mensajes catastrofistas han promovido la normalización del aborto, una creciente presión fiscal y un cada vez mayor control de la economía por parte del Estado.

Puesto que el socialismo ha demostrado ser una ideología desastrosa en materia económica, que sólo sabe generar miseria, la izquierda ha decidido convencernos de que su incompetencia es una virtud y que lo correcto es ser más pobres. No se trata de una broma, aunque lo parezca, y no es algo que se le haya ocurrido hace unos días: la extrema izquierda lleva ya algunos años proponiendo la tesis del «decrecimiento»El objetivo sigue siendo el mismo que hace cien años: destruir el capitalismo, que ha demostrado ser el sistema económico más adecuado para generar riqueza y prosperidad.

«Empobrecerse por las buenas o por las malas»

Este jueves, Eldiario.es, un medio español de extrema izquierda afín al gobierno de Pedro Sánchez (hace unos meses participó en la fiesta del décimo aniversario de ese medio), publicó una noticia con este titular: «Empobrecerse por las buenas o por las malas, la receta para salvar el planeta«. La noticia habla sobre un ensayo de Jorge Riechmann un profesor universitario vinculado al partido de ultraizquierda Podemos.

Acabar con el capitalismo invocando a Karl Marx

En 2015, la web del partido Anticapitalistas, una organización comunista trotskista, publicó una entrevista a Riechmann en la que este profesor afirmaba:

«Yo defiendo desde hace tiempo que no podemos pensar en una sociedad que sea sustentable de verdad y que siga siendo capitalista. Si queremos sociedades que puedan durar en el tiempo, que sean perdurables, no hay forma de esquivar la cuestión del sistema y las rupturas anticapitalistas. Tenemos que fijarnos más en algo que, aunque ya estaba presente en El capital de Marx, no ha tenido mucha importancia en los intentos históricos de avanzar en el socialismo: la idea de que las fuerzas productivas son, a la vez e idisociablemente, fuerzas destructivas».

Lo que ahora propone Riechmann en Eldiario.es es lo siguiente: «Mi propuesta de ecosocialismo descalzo trata de ayudar a que tomemos el camino de ‘por las buenas’, deshaciéndonos de ilusiones e impulsando dinámicas de decrecimiento material y energético, redistribución masiva, educación en la ‘igualibertad’, relocalización productiva, tecnologías sencillas, agroecología, recampesinización de nuestras sociedades, renaturalización de zonas extensas de la biosfera, cultivo de una nueva Cultura de la Tierra».

Un plan de empobrecimiento que recuerda al de los Jemeres Rojos

Ese discurso recuerda terriblemente a lo que los Jemeres Rojos intentaron en Camboya, así que podemos hacernos una idea de cómo sería la cosa si la extrema izquierda decide que hay que empobrecerse «por las malas». En Camboya la cosa acabó en un genocidio perpetrado por los comunistas con 2 millones de muertos, la cuarta parte de la población del país. El final de ese genocidio llegó en 1979, hace 44 años. No ha pasado ni medio siglo y ya tenemos otra vez a la extrema izquierda intentandos vendernos otra vez las mimas patrañas.

Foto: La Moncloa. Pedro Sánchez con Ignacio Escolar, director de Eldiario.es, en la fiesta del décimo aniversario de ese medio. Este sujeto, se las da de periodista (hasta ahora, lo que ha conseguido son algunas quiebras de medios) cuando no pasó de tercero de carrera (creo que se quedó en segundo)

AUGE Y CAÍDA DE LOS DIOSES

POR: Javier Blasco*

Tras casi cien años bajo los caprichos y batutas de EEUU y Rusia en la arena internacional en lo referente a la tutela de los conflictos y el fomento de las alianzas en función de sus influencias, el papel mediador o hegemónico de ambos bloques, en su caso, aquella ha ido disminuyendo hasta llegar a desaparecer en algunas zonas como Oriente Medio y se ha ido trasladando a escenarios geoestratégicos nuevos para adaptarse a otras amenazas. 

Pero, como ocurre con casi todo en esta vida, el vacío de poder o de permanencia dejado por un cuerpo, gas, líquido o entidad, inmediatamente es ocupado por otro similar que está creciendo, se expande o cree que ya ha llegado el momento de cambiar su papel; por lo que, con ello, pasan de dominado a dominador, o cómo mínimo a moderador o modelador. 

Este es el caso de China que, siguiendo los preceptos marcados por Deng Xiaoping, ha permanecido décadas con un tono conciliador con sus vecinos mientras crecía en los dos poderes que hacen a una nación fuerte, respetable y potente; un importante desarrollo económico social y de la capacidad de combate y proyección de sus fuerzas armadas. 

El XX congreso del Partido Comunista chino, celebrado en octubre pasado, marcó los pasos para que, en la reciente Asamblea Nacional, Xi Jinping se convierta sine die en un todo poderoso y agresivo mandatario, que enarbola y ponga en efecto el mensaje de acabar con ser la víctima de la opresión estadounidense tras décadas de decadencia, humillaciones y desplantes por parte de las potencias vecinas o las occidentales y principalmente por estos últimos. 

China lleva años ocupando y militarizando islotes naturales o artificiales en el mar Meridional de China de forma que pueda crear un área de seguridad y amortiguamiento (buffer zone) entorno a su territorio natural por el mar; se ha consolidado como un socio económico de Rusia y de hecho, en gran parte, le está salvando de las restricciones internacionales montadas contra Putin por EEUU y la UE a consecuencia de la invasión de Ucrania; así como, se ha convertido en el principal inversor y comprador de todo tipo de productos en África y empieza serlo en Suramérica. 

La renovación y revitalización de su tradicional ruta de la seda y la apertura de nuevos caminos para el movimiento de sus productos y abastecimientos le proporcionan una capacidad económica importante y casi sin límites a corto y medio plazo. 

Los avances e inversiones en material bélico de fabricación nacional y sus importantes incursiones en el espacio, le dan un papel preponderante en el mundo al convertirse ya en el tercer país mundial en capacidades militares, aunque es la primera en número de efectivos en armas. 

Debido a su creciente papel en importancia internacional, no es de extrañar, el acuerdo firmado la pasada semana —bajo su tutela— entre Arabia Saudí e Irán, dos de las mayores potencias en hidrocarburos y muy famosas —tras Afganistán— por su estricta aplicación de las leyes coránicas — según sus criterios particulares— para reanudar las relaciones rotas entre ambos desde 2016. 

Ambas son grandes dictaduras teocráticas islámicas, e importantes potencias religiosas y militares, que se han visto implicadas en numerosos y recientes conflictos regionales movidos para dominar Oriente Medio y poder enfrentar sus creencias dispares —chiita (Irán) y sunita (Arabia Saudí)— que han llevado a la región a largas guerras o conflictos muy cruentos con el solo afán de crear adeptos a sus tendencias religiosas y batir a los que son contrarios a aquéllas. 

Saudíes y persas han sido el principal elemento de conflictividad en la zona desde el triunfo de la revolución islámica en Irán en 1979. 

La cruenta competencia económica y religiosa entre ambos países ha arrastrado a la región a su “particular guerra fría”, mediante sucesivos graves conflictos en Irak, Kuwait, Siria, Líbano o el de Yemen (actualmente y desde 2014) donde, de forma directa o indirecta mediante entes no estata‐ les, han competido por su hegemonía. 

No hay que olvidar que estas dos perlas islámicas son los padrinos y sostenedores ideológicos y hasta económicos de facciones terroristas de mucho calado o trascendencia internacional; así Irán promocionó y apadrina organizaciones terroristas tales como Hezbollah, Hamás o Yihad Islámica; mientras que Arabia Saudí se ocupa de grupos salafíes que han provocado la creación de los más importantes y cruentos grupos terroristas yihadistas, Al Qaeda y el Estado Islámico. 

Hacer que estos dos países se unan, y siempre que el pacto triunfe y se mantenga en el tiempo, puede provocar no solo apartar y relevar a EEUU en el arbitraje de la región, que China asegure sus grandes suministros en hidrocarburos y sea reconocido internacionalmente como el urdidor de una “Pax Regional” —ya conocida con el sobrenombre de pax china— sino, poner en peligro las alianzas de Arabia Saudí con el Tío Sam y lo que es más importante, la incipiente luna de miel con Israel, el mayor enemigo de Irán. 

EEUU es consciente de que la expansión china es cada vez más grande y efectiva, lo que les puede reportar grandes benéficos y, por el contrario, les complica la vida a los estadounidenses en otros escenarios donde aún mantienen aliados o muy buenas relaciones, como con Japón, Corea del sur, Vietnam, incluso la India y otras como Australia y Nueva Zelanda. 

De ahí los esfuerzos por potenciar al máximo el pacto estratégico —anunciado en septiembre de 2021 y bautizado como AUKUS (acrónimo en inglés de Australia, Reino Unido y EEUU)— que pretende “defender los intereses compartidos” de las tres potencias anglosajonas en el Indo Pacífico; Pacto, que hace pocas horas, ha anunciado aumentar sus capacidades navales mediante la creación de un nuevo tipo de submarino a propulsión nuclear, para lo que EEUU cederá, por primera vez, su tecnología a ter‐ ceros países.

Por otro lado, los acuerdos, colaboraciones o ejercicios combinados y conjuntos con Corea del Sur y Japón han incrementado su frecuencia e intensidad en los últimos años, como un esfuerzo para parar los pies al desarrollo militar y nuclear de Corea del Norte. 

Precisamente, como consecuencia o reacción a uno de ellos —realizándose actualmente, el “Freedom Shield”—, el pasado domingo los norcoreanos anunciaron haber lanzado, por primera vez desde un submarino, un misil de crucero estratégico —de menor velocidad que los misiles balísticos (habituales en ellos), pero de mayor precisión—. 

A nadie se le escapa, que los conflictos en esta zona van en aumento y que la mano negra chino-rusa en apoyo de diversos aspectos, es muy importante. 

Mientras tanto, los rusos y los estadounidenses siguen a lo suyo en su recientemente estrenada “nueva guerra fría” como consecuencia del conflicto en Ucrania, se supo el encuentro y abatimiento de un dron norteamericano por dos cazas rusos sobre aguas territoriales en el mar Negro. 

Un hecho éste que supone una agresión a sus medios y por lo tanto a ellos; que aunque de mo‐ mento no va a tener reacción por parte de EEUU, supone un paso muy importante hacia la escalada y, además, de seguir in crescendo, requerirá alguna acción más que una simple protesta y en llamar al embajador a presentarle su disgusto. 

El mundo está hecho un lío y ante cualquier traspiés —como la reciente quiebra del Banco de Sili‐ con Valley— saltan las alarmas y tiembla todo el mundo con sus Bolsas a la cabeza; prueba de la inseguridad subyacente de que las tensiones van en aumento y que los puntos de fricción internacional ocupan escenarios cada vez más amplios e importantes, incluso aunque alejados del continente europeo; pero no todos los países ven las cosas del mismo modo, algunos o incluso muchos, pasan de todo y se creen que no se verán afectados. 

Un ejemplo muy patente de estos últimos es el de España, un país que tiene sus preocupaciones gubernamentales en la creación de leyes innecesarias y absurdas como la de cambio de sexo, la del “solo el sí es si”, el aborto y el bienestar animal entre otras más por el estilo. 

Que se pasa el tiempo hablando del Tito Berni, del Barcelonagate, la ópera bufa de moción de censura de Vox o de la imparable subida del coste de la vida. 

Hechos y actos a los que el gobierno rápidamente encuentra la forma de echar arena sobre ellos para apagar los fuegos o en buscar viejos o nuevos responsables de todo ello; como el recientemente ideado del “mal tiempo meteorológico de los últimos meses” para justificar la desmedida crecida del precio de la cesta de la compra. 

Basta con escuchar los noticiarios, las tertulias o abrir los diarios. 

Seguimos cerrando los ojos a lo que ocurre por ahí fuera; pensamos que no afecta a nuestras vidas, a pesar de que sabemos que el “efecto mariposa” llega hasta nosotros a nada que uno estornude, por muy lejano que se encuentre. 

* Coronel de Ejército de Tierra (Retirado) de España. Diplomado de Estado Mayor, con experiencia de más de 40 años en las FAS. Ha participado en Operaciones de Paz en Bosnia Herzegovina y Kosovo y en Estados Mayores de la OTAN (AFSOUTH-J9). Agregado de Defensa en la República Checa y en Eslovaquia. Piloto de helicópteros, Vuelo Instrumental y piloto de pruebas. Miembro de la SAEEG.

El totalitarismo del siglo XXI. Neocomunismo de millonarios para progres aburguesados

POR: JOSÉ MARÍA AIGUABELLA AÍSA

Aquiles en la Ilíada: «Todo es vano, excepto reinar sobre los dioses».

Benito Mussolini: «Todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra él».

El siglo XX sufrió el sometimiento al totalitarismo, encarnado en los tres regímenes políticos del mal, que se sucedieron en este orden: comunismo, fascismo y nacionalsocialismo. No surgieron de la nada. Su génesis común se inició dos siglos antes. 

Dada la evolución que sigue el globalismo progresista hacia el totalitarismo universal, en camuflada versión neocomunista, vamos a intentar refrescar sus pretensiones clásicas y actuales, para  estimular el olfato, facilitar su detección. 

Mientras las tiranías clásicas aspiraban a dominar el cuerpo y controlar la opinión manifestada en público, los totalitarismos, van más allá,  pretenden poseer las almas. 

Los totalitarismos son religiones profanas. Ocupan en las almas el lugar de la fe y la salvación queda situada en este mundo, que llegará en un futuro, que nunca se hará presente, como se ha podido comprobar. Pretenden establecer un “ser humano nuevo”; una “era nueva”; un “nuevo  Reich”; hacer del pasado “tabla rasa”; crear un mundo inédito gobernado por un ser humano nuevo en una «sociedad perfecta». 

El totalitarismo no conoce límite, todo le está permitido porque representa la verdad absoluta, Pretende reducir la diversidad humana a un único modelo en el que  el individuo en soledad, desestructurado, sin normas, desligado de grupos orgánicos primarios como la familia, se reduce a ser un grano de arena del montón de arena constituido por las masas desarraigadas, a las que, previamente, les han hurtado sus raíces culturales. Este individuo, cual tabla  rasa, vacío de contenido, se parece a un recipiente, siempre dispuesto a ser llenado por cualquier cosa

Como su fin es absoluto (no hay nada ni  nadie superior) justifica que se recurra a todos los medios: la violencia puede ser una necesidad ética porque se utiliza para la finalidad «redentora» de la sociedad futura, que nunca llega. La eliminación del adversario es condición necesaria para la culminación del proceso a futuro. 

La esencia del totalitarismo fue el terror y la purga permanente«Sería una gran vergüenza mostrarnos dubitativos y no fusilar por falta de acusados» (Lenin 1919). Practica un proceso de liquidación colectiva, más que individual. Se es liquidable por el hecho de pertenecer a un determinado grupo social o profesional; se clasificaron como enemigas a categorías enteras de personas solo por pertenecer a una clase social, a una raza, a una nacionalidad, previamente convertidas en «ex personas». He aquí dos citas obra de Trotski: «La cuestión de saber a quién pertenecerá el poder no se resolverá con referencia a los artículos de la constitución, sino por el recurso a todas las formas de violencia». «No entraremos en el reinado del socialismo con guantes blancos y caminando sobre un piso encerado». 

El fascismo y el nazismo fueron derrotados en la guerra y condenados por la Historia. Los regímenes políticos comunistas del este de Europa cayeron con el muro de Berlín en 1989, pero no así su ideología que sigue vigente y renacida, gozando de prestigio y pedigrí  democrático y moral. «Si como fenómeno político el monstruo ha muerto, sigue bien vivo como fenómeno cultural. Cayó el muro de Berlín, pero no en las mentes» (Jean-François Revel).  

«¿Por qué el  negacionismo es definido como un crimen cuando se refiere al nazismo, y no lo es cuando se escamotean los crímenes comunistas…La razón consiste en que a los ojos de la izquierda subsisten buenos y malos verdugos» (Jean-François Revel).  El comunismo, bajo un falso maquillaje democrático, se  autolegitimó  aprovechando el hecho de haberse enfrentado y derrotado, junto con el occidente democrático, al nacionalsocialismo. He ahí la trampa, mientras Estados Unidos e Inglaterra eran enemigos del totalitarismo desde la democracia, la URSS comunista se enfrentó al totalitarismo nazi para sustituirlo, no por la democracia sino por el totalitarismo comunista. 

El nazismo puede, definirse como un anticomunismo que ha tomado de su adversario las formas y métodos, empezando por los métodos del terror. Drieu la Rochelle matiza: «Los nazis son los cínicos, porque reconocen abiertamente su violencia, su tiranía y los marxistas son los hipócritas, porque niegan desvergonzadamente las suyas».

El totalitarismo occidental se ha actualizado bajo formas aterciopeladas, un guante de seda que oculta la implacable mano de hierro que le es propia, sin renunciar a la violencia física, si es precisa, como sucede en varios países de Hispanoamérica.

Procura no parecer violento sino  que se sirve de una nueva forma de servidumbre: el ser humano se ve plácidamente privado, incluso con su propio consentimiento, de su humanidad.  ¿Para qué dominar por el terror si se puede hacerlo a demanda de los poseídos? Aldous Huxley lo expresa de manera clarividente: «Un Estado totalitario realmente eficiente, es aquél en el que las élites controlan a una población de esclavos que no necesita ser coaccionada, porque en realidad ama esta servidumbre». Alexis de Tocqueville lo describió llamándole despotismo democrático: «Una servidumbre reglamentada, apacible y benigna bajo un poder inmenso que busca la felicidad de los ciudadanos, que pone a su alcance los placeres, atiende a su seguridad, conduce sus asuntos procurando que gocen con tal de que no piensen sino en gozar».

El totalitarismo del siglo XXI ha renovado su técnica y sus medios: el mercado, la técnica, la comunicación, siempre que mediante medios indoloros se puedan conseguir los mismos fines. Aprovecha el oportunismo para adaptarse a las circunstancias e instrumentalizar los fenómenos sociales del presente para ocupar el poder. Los viejos dogmas marxistas se renuevan bajo otras apariencias a modo de nuevas ideologías, animadas por impulsos emocionales, que facilitan la labor de una ingeniería social intensiva, basada en la propaganda, la coacción y los hechos consumados. Es la denominada ideología progre: sustitución de la conciencia de clase por la de identidad;  ideología de género; ecologismo radical; animalismo; movimiento “okupa”; leyes educativas exterminadoras del saber, así como el relativismo moral, que permite adaptar el bien y el mal a la conveniencia del momento.

El proceso hacia el totalitarismo se apodera de las decisiones políticas, hasta el punto de conseguir que entre los partidos políticos, supuestamente democráticos, exista un consenso en torno a las leyes en las que se concreta la ideología progre, mediante la asunción de las ideas que, definidas en sus agendas,  foros y cenáculos, imponen las oligarquías globalistas. Esto hace, que los denominados «partidos de Estado» no presenten diferencias en cuanto a las finalidades, limitándose a discrepar sobre los medios para difundir los mismos valores y conseguir los mismos objetivos. Una muestra se da en nuestro país. Hemos escuchado anunciar la derogación de leyes de ese corte por parte del partido de la hipotética derecha cuando llegase al poder, pero una vez alcanzado éste ha mantenido todas ellas tal cual.

La democracia está en peligro. Se ha instalado la creencia de que la política puede y debe resolver e intervenir en todos los problemas, quedando su ejercicio, dada su complejidad, reservado a una élite de expertos, mientras que los ciudadanos han perdido la capacidad de control sobre ella, quedando la democracia amenazada en su esencia, aunque se mantenga una apariencia participativa bajo la celebración de elecciones, de cuyos resultados se encargará la propaganda mediática.

«Así pues, nos enfrentamos a un nuevo y temible totalitarismo, una ideología invisible, líquida, polimórfica, que desborda las tradicionales fronteras ideológicas. Un monstruo con vida propia que apela a las emociones y no a la razón, a las ensoñaciones y no a la realidad, que promete proporcionar aquello que cada uno desee, aunque sea una identidad imposible. Incrustado dentro del propio poder, compra voluntades, proporciona prebendas a quienes son sus cómplices y castiga con la muerte civil a quienes lo desafían» (J. Benegas, la ideología invisible). El sistema está condenado a agotarse en sí mismo o a consolidarse en el más puro totalitarismo. La negación de la existencia de la ley natural, de principios objetivos sobre los que asentar  el ordenamiento social o su marginación a la privacidad autista, conlleva una inseguridad acerca de los fundamentos mismos de la humanidad. Si la definición del bien y el mal dependen de las encuestas,lo que hoy se considera pernicioso, mañana la variación de la aritmética sociológica podrá convertirlo en una excelencia moral.

«Toda utopía comienza siendo un enorme paraíso que tiene como anexo un pequeño campo de concentración para rebeldes a tanta felicidad; con el tiempo, el paraíso mengua en bienaventurados y la prisión se abarrota de descontentos, hasta que las magnitudes se invierten»Milan Kundera. Citado por J. Benegas, la ideología invisible

«Cuando el relativismo moral se absolutiza en nombre de la tolerancia, los derechos básicos se relativizan y se abre la puerta al totalitarismo»Benedicto XVI

Obligatorio ser ¿feliz?

Los izquierdistas a menudo creen que tienen que obligar a la humanidad a ser feliz. Tienen esto en común con los misioneros de las religiones. La izquierda es a menudo más una ideología que la derecha/conservador.

Los derechos no tienen ideología. Creen en las leyes de la naturaleza y la lógica. Por ejemplo, hay dos sexos biológicos para ellos, punto. Esto enfada a la izquierda, que, por ejemplo, también ve las matemáticas como algo racista porque a algunos les cuesta.

Los izquierdistas, que suelen tener problemas con las matemáticas y están en desacuerdo con las leyes de la naturaleza, están considerando cómo debería vivir la gente para influir en el clima. Quieren que las cosas sigan como están ahora y que nadie tenga que adaptarse a un cambio, se destruya nuestra prosperidad, se arruine la industria, se cambie el suministro de energía solo a energía solar, etc. Y para que eso suceda, izquierda- grandes alas como Gates, que para hacer esto, la humanidad tendría que ser reducida y el resto debería vivir como los simios.

Como al menos saben que nadie hace todo esto voluntariamente, siempre ingenian medidas coercitivas. Solo los izquierdistas podrían pensar en algo como una cortina de hierro. Por supuesto, la idea del sistema de crédito social también vino de los comunistas: vigilancia y castigo. Por supuesto, algo así culmina primero con la manipulación masiva de las elecciones libres y luego con su abolición total. Entonces simplemente equiparan el socialismo con la democracia, todo lo demás es «nazi» y, por lo tanto, debería prohibirse. Actualmente estamos viviendo la formación de partidos de unidad socialista a la SED. Los partidos de derecha están prohibidos y luego la gente vuelve a llamarse «democráticos», como lo hizo una vez la RDA. La UE también va por este camino. Como es bien sabido, soviet significa consejo y el soviet supremo se sienta al lado en Bruselas: son los cabilderos quienes representan a los políticos locales descartados, sobornar a los que han sido eliminados en Bruselas y conseguirles lo que tienen que hacer. La UE pertenece a las altas finanzas, que persiguen ideas bastante locas.

Esto significa que la digitalización y, por lo tanto, la vigilancia total ya no se pueden detener. Casi todo el mundo está conectado a su teléfono inteligente y hace tiempo que los políticos han reconocido que se puede utilizar como tarjeta de identificación. Una vez que los teléfonos inteligentes sean obligatorios, por ejemplo, si ya no se le permite salir de casa sin un certificado, pueden ser reemplazados por chips implantados, porque todos los necesitarán de todos modos. A la izquierda no le importa. Aparentemente les encanta ser dirigidos y controlados. Evidentemente les gusta ser esclavos, y cuando papá les dice que se vacunen con un fármaco genético experimental, van y les muestran la parte superior del brazo. Y lamentablemente eso no se puede cambiar. Odian a la gente normal y los llaman a todos «extremistas de derecha».

Sería feliz si los izquierdistas se mantuvieran solos y se patrocinaran y vacunaran entre sí, pero finalmente dejen al resto mucho más grande de la humanidad en paz con sus diversas crisis.

Nuevos datos muestran que no ha habido calentamiento global durante más de ocho años. Las temperaturas en la Antártida también se han mantenido bastante estables durante las últimas siete décadas. Al igual que la pandemia, la mentira climática solo puede sustentarse en la censura y la violencia estatal. Puedo referirme a un interesante artículo en Report 24 sobre esto. Sin calentamiento global durante 8 años – Antártida estable durante 70 años

El nacimiento de las ciudades bloqueadas

La ciudad inteligente de 15 minutos puede convertirse en el gulag digital del futuro. Los bloqueos de covid fueron el modelo. Ahora hay que combatir con ella la “emergencia climática”. 

Por Thomas Oysmüller

TKP ya ha informado sobre las llamadas «Ciudades de 15 Minutos». Actualmente son una idea particularmente popular en los círculos de ahorro climático de élite futuristas. Esto tiene como objetivo explotar el potencial de la próxima «Ciudad INTELIGENTE» para el clima. Los planes están muy avanzados.

Ciudad inteligente

El WEF, que volverá a reunirse en Davos dentro de unos días, se muestra entusiasmado con las ciudades de 15 minutos: «Una de las ideas urbanas más importantes que ha surgido a raíz de la pandemia es la idea de la ciudad de 15 minutos o la Cuartos de 15 minutos.” Eso ya estaba escrito a finales de 2021 , aunque todavía se podían leer críticas al concepto.

El concepto siempre se ve en el contexto de las «ciudades INTELIGENTES». Una ciudad como esta necesita gente estúpida. El WEF describe la “ciudad inteligente” así:

“¿Qué es una ciudad inteligente? Hemos escuchado el término en contextos tan diversos como la planificación urbana y la gobernanza, el transporte, la energía, el medio ambiente, la salud y la educación. También notamos que el concepto de ciudades inteligentes se basa en una variedad de tecnologías, que incluyen Internet de las cosas (IoT), soluciones móviles, big data, inteligencia artificial (AI) y blockchain. Debido a esta conexión con la tecnología, nos preocupa cómo las ciudades inteligentes abordarán cuestiones como la privacidad y la exclusión social. Vemos el peligro de que las áreas urbanas con malas conexiones a Internet puedan quedar excluidas de la tendencia de las ciudades inteligentes. Queremos continuar un diálogo abierto sobre esta tendencia”.

SikhforTruth, que opera la plataforma TruthTalk, ve el concepto como mucho más distópico:

“Una ciudad inteligente es básicamente un “gulag digital”. Dejame explicar. Mencionar Internet de las cosas (IOT), datos, inteligencia artificial y blockchain en una oración se traduce en vigilancia, puntajes de crédito social y monedas digitales, sin importar cómo lo vista. Básicamente una prisión”.

Viena se ve a sí misma como pionera mundial de la ciudad inteligente. El objetivo es que la ciudad sea climáticamente neutra para “2040”.

Ahora combina eso con la ciudad de 15 minutos.

El confinamiento como modelo

La «ciudad de 15 minutos» también está integrada en el concepto de «ciudad inteligente» de VienaAllí dice: «Viena está realizando y promoviendo la ciudad de 15 minutos, con distancias cortas, distritos animados de uso mixto y una redistribución del espacio público de la calle a favor de la movilidad activa, el transporte público y lugares atractivos para quedarse».

En la «ciudad inteligente», todo lo necesario para la vida debe ser accesible en 15 minutos, sin automóvil. “Y un vago presentimiento me dice que no será fácil para Otto Normal salir de este radio”, escribió recientemente el portal “Technikus News”.

Mariana Mazzucato, profesora de economía en Londres y funcionaria de la OMS, escribió un ensayo en otoño de 2022 en el que escribe que el mundo pronto tendrá que recurrir de nuevo a los “bloqueos” para combatir la “emergencia climática”. La ventana para controlar el clima de una manera diferente se está cerrando extremadamente rápido. Cómo sería un «bloqueo climático»:

“Los gobiernos restringirían los viajes en automóviles privados, prohibirían el consumo de carne roja y tomarían medidas extremas de ahorro de energía, mientras que las empresas de combustibles fósiles tendrían que dejar de perforar. Para evitar tal escenario, necesitamos revisar nuestras estructuras económicas y rediseñar el capitalismo”.

Unos días antes, la ciudad de 15 minutos había sido anunciada en la revista Forbes . Esto podría reducir radicalmente la producción de CO2. Para «SikhforTruth» el futuro «amigable con el clima» se ve así: «Permanecer en la zona asignada la mayor parte del tiempo». Ese sería el futuro en la ciudad «inteligente». Los confinamientos fueron un anteproyecto para esto y con ellos nació la idea del “gulag digital”.

La muerte de la prensa libre

Como ya sabrán, hace pocos días se aireó la noticia de los pagos del F.C. Barcelona a los árbitros, con la sospecha de que esas mordidas buscaban comprar un trato de favor. Una noticia de este calibre justificaría inundar las portadas de la prensa catalana. Pero no...

POR: Joan Puig

Cuando se descubrió el pastel, eché un vistazo a la prensa deportiva catalana. Asombroso. Ni una sola línea. Repito: ni una sola línea. No hace falta imaginar que habría pasado si lo mismo hubiese ocurrido con el Real Madrid.  En los días siguientes echaba ojeadas a la prensa generalista —La Vanguardia, El Periódico, Ara, etcétera…—. Y lo único que encontré fue un artículo que se hacía eco de los comentarios del entrenador del Barça, en el que decía que era raro que algo así se publicase justo ahora, siendo líderes. O sea, que era una conspiración. 

Sigamos. A las puertas de la huelga de Sanidad en Cataluña, La Vanguardia publicaba un artículo a página completa… ¡Sobre Ayuso y la Sanidad! ¿Saben que Cataluña es la Comunidad Autónoma que lidera las listas de espera para operarse? Es vergonzoso.

Hace unos días ocurrió algo terrible: el suicidio de una niña en Sallent. Aunque se intentó ocultar, finalmente se descubrió que la causa era el bullying que sufría en la escuela, entre otras razones porque se burlaban de su nivel de catalán. Cuando encontré alguna mención a esta noticia, era sobre la lacra del bullying en España. Cataluña, la tierra de la Omertá.

Recuerdo que cuando se descubrió el caso Pujol, un periodista y exdirectivo de un periódico importante de Cataluña hizo autocrítica: “hemos mirado demasiado hacia otro lado durante demasiados años”. Obviamente no han aplicado lo aprendido. Es más… proliferan los artículos de opinión que loan la figura figura histórica del expresidente. Aquí todo es intocable.

Tampoco leerán nada sobre los suicidios en las cárceles catalanas, que ostenta el triste récord de ser líderes en España,  por ejemplo. O sobre la tasa de fracaso escolar en Cataluña, que es aterradora. Es deprimente, créanme.

Estos días nos hemos enterado del hackeo de varios centros hospitalarios. Es gravísimo. Entre otras consecuencias, es posible que los datos de los pacientes acaben en las aseguradoras y que éstas lo utilicen para denegar solicitudes para ser cliente de la entidad. Algo así, en cualquier democracia occidental, conllevaría la dimisión del máximo responsable político. Pero en Cataluña, no. ¿Por qué? Porque saben que, con la inestimable ayuda de los medios de comunicación catalanes, la sociedad seguirá en la inopia. Es desolador. 

Y si hablamos de las radios, tres cuartos de lo mismo. Estos días, tan prolíficos en noticias escandalosas en Cataluña, ¿saben de qué hablan en RAC1 (emisora líder)? Pues de la Operación Cataluña, Villarejo, etcétera.

Los medios de comunicación catalanes han contribuido, y siguen contribuyendo, a construir una sociedad idiotizada, que se mira el ombligo. “Somos los mejores” es la letanía que emiten los medios, sin mostrar nunca la más mínima exigencia o crítica hacia los organismos públicos que les gobiernan.

Algo tan saludable como la crítica sirve para que los Gobiernos estén obligados a ser mejores y, sobre todo, a que la sociedad sea exigente. Fíjense que jamás ha habido ninguna manifestación como protesta contra la corrupción. Impensable. Los medios de comunicación catalanes sólo se calientan con el tema de la lengua. Tenemos un ejemplo reciente. El caso de la enfermera que protestaba por tener que obtener el nivel C de catalán. ¡Anatema, herejía! Ahí sí, ahí entraron al trapo, como un rebaño de miuras, TV3, la prensa, la radio, las tertulias, magnificando un caso puntual. 

Sí, señores, no les quepa la menor duda: el periodismo en Cataluña no existe. Y es cómplice y responsable de haber creado una sociedad infantilizada y manipulada, que alimenta un vergonzoso sentimiento de superioridad que roza el racismo. ¿Exagero? ¡En absoluto! Miren, recientemente, por un extraño milagro de origen desconocido, TV3 emitió un reportaje sobre el protagonismo de los catalanes en la explotación de los negros de Cuba. ¿Han oído hablar del repugnante papel jugado por los negreros catalanes en el tráfico de esclavos? Seguramente sí. Las grandes fortunas catalanas se amasaron comerciando con seres humanos, a miles, decenas de miles. Como en todas partes, la Historia tiene etapas luminosas y otras mucho más oscuras. Pues bien… ¿Saben cuál fue la reacción que generó ese programa? Negación, absoluta, rotunda. Y balón por la banda. Y cortina de humo. Y que eso era culpa de España, porque los catalanes, seres de luz, no hacían estas cosas.

Este último ejemplo refleja perfectamente en qué han convertido a la sociedad catalana los medios controlados por los gobiernos nacionalistas: no conciben, ni admiten, ni analizan, que los catalanes no sean seres luminosos, ahora y en toda su historia pasada. Cataluña es una sociedad adolescente,  estúpida, sumamente inculta, y sumamente fanatizada. Da mucha pena, muchísima, toda.   

Recuerdo que hace ya algún tiempo mantuve un intercambio de tweets sobre lo “sangrientos que fueron los españoles, el Duque de Alba, etcétera». Cuando argumenté que en aquel contexto histórico era algo habitual, la guerra, las conquistas, mi interlocutor me contestó —¡cómo no— que los catalanes no eran así. Que ellos eran seres élficos. Le puse un ejemplo de lo contrario y documentado. De hecho, todavía a día de hoy, el recuerdo de la terrible «Venganza Catalana», bajo la figura del Katalan, como respuesta al asesinato de Roger de Flor aún persiste en los países balcánicos, donde la figura de un guerrero-gigante, sediento de sangre, se usa para asustar a los niños. O en Bulgaria, donde es un insulto llamar a alguien “hijo de catalán”. En la respuesta incluí un enlace a un excelente artículo histórico. ¿Saben que ocurrió? ¡Me bloqueó de inmediato! Y es que esta parroquia de fanáticos no soporta ninguna verdad que pueda estropear su falsa luminosidad.

¿Tiene solución el periodismo en Cataluña? Pues me temo que no. Hace ya unos cuantos años publiqué un artículo sobre este tema, en el que utilizaba como ejemplo un texto del periodista Enric Juliana, subdirector de La Vanguardia. Me pareció correcto enviárselo en un mensaje privado de Twitter. Lo leyó. Vaya si lo leyó. De cabo a rabo se lo leyó… ¿Y saben que hizo? ¡Bloquearme a los pocos minutos! 

Mientras he escrito estas líneas, más y más ejemplos de la muerte del pensamiento crítico y del periodismo libre se han producido en Cataluña. Es inútil intentar siquiera consignarlos todos. Descanse en paz el periodismo en Cataluña, tierra de silencio.

Las últimas arcadas del chamanismo

No hubo expertos. Ahora, a tres años vista, lo sabemos con certeza y no pasa nada. Y España definitivamente es un desastre confirmado por todos los organismos serios, pues todos avalan la bancarrota, pero parece que tampoco pasa nada. 

POR: Francisco Gómez Valencia

No hubo expertos. Ahora, a tres años vista, lo sabemos con certeza y no pasa nada. Y España definitivamente es un desastre confirmado por todos los organismos serios, pues todos avalan la bancarrota, pero parece que tampoco pasa nada. 

Y miren: a estas alturas, y después de tanto escrito sobre el asunto, no se trata de sacar rédito literario por difundir la defunción de España como Estado-Nación, sino de intentar, al menos, bajar el volumen de la burda serenata ofrecida por la orquesta del Titanic, que acompaña con sus melodías fúnebres de cuarteto de cámara al chamán que ocupa la Moncloa.

El otro día me enfadé mucho cuando dijo que la culpa de todo es del clima. Y es que yo ya vengo calentito desde los tiempos de “Z-Paro”. “La tierra es del viento” —¿recuerdan?—. Y después puso esa cara de papanatas que Dios le ha dado.

Que el clima parte la pana ya lo tenemos asumido, porque el asunto ha calado en todos los ámbitos de la sociedad en general, y en las empresas en particular. Uno ya no adquiere, gasta, come, disfruta, o lo que sea, por gusto o necesidad básica, sino en base al CO2 que se ahorró de emitir a la atmósfera el fabricante, el distribuidor, el comerciante, ¡y hasta uno mismo al comprar, disfrutar, usar, comer o incluso defecar!

Ante esta perspectiva vital para tanta gente básica, ¿por qué no darles lo que quieren? Ante cuestiones difíciles, respuestas sencillas para gente sonriente.

Gente de esa que llora por un árbol mientras desea la muerte de su suegra para trincar antes y por ello defiende la eutanasia. Gente que asume que a sus hijos les coman la cabeza profesores anormales y mal formados mientras les meten mano. Gente que se zafa en el trabajo del trabajo, para reclamar, en comidilla, más derechos en grupos de WhatsApp en horario laboral. Gente que no ha usado zapatos jamás.

El clima. Vale, sí, el clima…

¿Eres pobre por el clima? ¿Te suben la hipoteca por el clima? ¿Su casa, de usted y su señora, vale menos por el clima? ¿Ha pasado frío este invierno porque no puede pagar la calefacción? ¿No come carne, pescado o fruta, y lo poco que compra viene importado de Marruecos? Parece  que a cada vez mas gente le pasa… ¿verdad? Pues los capitostes de Bruselas siguen aumentando las partidas presupuestarias en forma de ayudas para que se desarrollen ellos, en origen… ¿Y se lo regalan, así, por la cara, al rey moro? 

¿Y aquí, qué? La culpa es del clima y de los empresarios que no pagan bien. Allí, que no hay ni derechos fundamentales, se ve que lo hacen de maravilla, y el clima es mejor aunque hablemos de África.

¿Y lo de ir a la gasolinera a repostar? ¡Bueno, bueno…! Eso ya es un deporte de riesgo, pues los combustibles andan por las nubes. Pero de extraer gas en España nada de nada, porque deteriora el planeta. Mejor se lo compramos a EEUU y a Rusia a espuertas, que están muy lejos. Pero la culpa de que usted eche, en el mejor de los casos, sólo 20 eurillos, es del clima. Vale, vale…

Suben las pensiones, los salarios; ofrecen más puestos para ser funcionario; crujen a impuestos a todo el ecosistema empresarial; persiguen a las pymes y masacran a los autónomos. Lloran por lo público a ritmo de batucada, exterminando la iniciativa privada, y señalan a las empresas, a los empresarios de éxito; apoyan a espuertas a los sindicatos improductivos… ¡En definitiva, gobiernan para la gente sonriente! 

La gente con cara de bobo que aplaudía a los que hoy no les atienden en la consulta y en los hospitales, como muchos avanzamos que sucedería; los mismos que no entienden que primero hay que trabajar generando las condiciones necesarias para que después se pueda exigir y no al contrario… Gente que no sabe esforzarse, sufrir, o pasarlas canutas para conseguir algo en la vida.  Gente cómoda que se piensa que todo cae del cielo, al amparo de un Gobierno que dice ser progresista para que ellos progresen también sin esforzarse. Gente que siempre culpa al de al lado porque eso ve hacer al Gobierno. Gente que no quiere traer hijos a este mundo —y a los pocos que traen les inculcan el miedo de serie contra quienes les lleven la contraria o les protejan de los inmigrantes que llegan para sustituirlos. Gente que improvisa a mediados de mes, sin pensar en el fin de mes, pero que no se sacrifica en nada ni por nadie porque le han inculcado que ser egoísta es lo correcto mientras no percibe que está siendo colectivizado y clasificado como ganado… Y así, todo.

La verdad es que es tanto lo arrasado desde los días de Zapatero que uno ya no recuerda tiempos prósperos. Con Rajoy el personal era, quizás, algo más feliz; no como ahora, que dicen que hay que sacar hasta número y pedir cita previa para suicidarse. Vale… pero al menos había trabajo basura para todos. 

Aquí, ahora y por fin, en las últimas arcadas del sanchismo mas nauseabundo, el cuento de las cuentas del paro ha sido reconocido en el Senado. El ministerio de Sanidad también ha reconocido que se compran tantas vacunas como caducan, y que, además, hasta algunas matan a gente. El hermano de Ayuso es inocente, y de la gestión sobre las residencias de ancianos, también carpetazo. Claro, faltaría más… ¡Cuanto me alegro presidenta! A ver si ahora resulta que sólo presuntamente se narcotizaron ancianos para que murieran solos, tranquilos y sin molestar en una única Comunidad Autónoma.

Fíjense: es que llegados a este momento de la legislatura, me alegro tanto, o lo mismo, de que se vayan a librar Salvador Illa, José Luis Ábalos Meco, Pablo Iglesias, Yolanda Díaz, Carolina Darías, Miguel Ángel Revilla, el Tito Berni y hasta el presidente del Barça, con tal de que al menos trinquen otros… Porque entonces ¿qué sentido habría tenido que antes se hubieran librado Felipe González, José Bono, Chaves, Griñán, o Junqueras y compañía?

LETRA EN INGLÉS / ENGLISH LYRICS

Socialists, socialists
we do not know how to govern
when we get a budget
we just melt it down

With communists and pro-terrorists
a brutal symbiosis
as soon as I can I give them a stick
and they will never come back

I move through the sewers
with unparalleled ease
I do my business
I call it legislating

We are millions and together
a plague of the copón
just like on the right
the rats another legion

Democracy a fallacy
that has long since vanished
we fuck it every day
in your silly face

And meanwhile in our chairs
with responsibility
we share out the little seats
in Endesa or Enagas

In the next elections
you will have to choose
between one plague or another
to infect the country

This way you are entertained
and give us time to continue
emptying your life
while you fight for me

The socialists, the socialists
we do not know how to govern
when we get a budget
we just melt it down

Democracy is a fallacy
that has long since vanished
we fuck it every day
in your silly face