Eso es lo que hizo, ni más ni menos, una de las portavoces podemitas, Alejandra Jacinto, lanzándose a por la presidenta de la Comunidad de Madrid de forma miserable.
A la primera respuesta, Ayuso, contundente:
«No voy a aceptar lecciones de ser mejor o peor mujer por parte de la izquierda. Hemos pasado las mujeres de depender de las decisiones de los maridos a depender de los mantras de la izquierda. A mí no me van a someter en ese discurso patético y pueril».
